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Zaida Capote Cruz Alicia Mirta Ciancio Gloria E. Chacón Natalia Cisterna Jara Ma. del Carmen Dolores Cuecuecha Aracely Esparza Guillermo Julio Montero Francisco Rodríguez Cascante Margarita Aurora Vargas Canales

Está dirigido a interesados en el análisis crítico de la literatura, en el estudio del envejecimiento y la vejez, y a todos los que nos cuestionamos temas como el amor, el sexo, la muerte, la enfermedad y la dependencia, la trascendencia y las relaciones intergeneracionales.

humanidades

Luz Stella Angarita P.

AÍDA DÍAZ-TENDERO BOLLAIN es doctora en Estudios Latinoamericanos por la Universidad Complutense de Madrid y realizó un posdoctorado en El Colegio de la Frontera Norte de México. Es investigadora de tiempo completo en el Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y profesora permanente en el Máster de Trabajo Social y en el Máster Euroculture de Erasmus Mundus impartidos en la UNAM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, nivel I. Autora de los libros La teoría de la economía política del envejecimiento. Un nuevo enfoque para la gerontología social en México (2012, 2016) y Envejecimiento en Centroamérica y el Caribe (2018). Co-coordinadora del libro Género y vejez (2017). Sus temas de especialización son la sociología del envejecimiento y los derechos humanos de las personas mayores en América Latina y el Caribe.

tirant

Paulina Alcolcer

Este libro invita a reflexionar sobre el envejecimiento y la vejez a partir de los personajes trazados por grandes autores de la literatura en América Latina y el Caribe. ¿Cómo son los personajes mayores en las obras de Gabriel García Márquez? ¿De qué manera aborda Carlos Fuentes la vejez femenina? ¿Cómo contrapone Marta Brunet los personajes jóvenes y viejos en sus novelas? Éstas y otras interrogantes sobre la vejez y el envejecimiento se responden desde el análisis de las obras de Juan Rulfo, Gioconda Belli, Edouard Glissant, Tomás Segovia, Ezequiel Martínez Estrada, Guillermo Cabrera Infante, Ena Lucía Portela, Lourdes González Herrero y Aída Bahr, pero también desde el estudio de la obra poética y gráfica de Francisco Amighetti y desde la investigación de las literaturas maya y amazónica.

Coodinadora

prosopopeya

Josafat Aguilar Rodríguez

Aída Díaz-Tendero Bollain

En vista del carácter multi e interdisciplinario que está germinando en los estudios sobre envejecimiento y vejez en el mundo, este libro pretende un acercamiento desde el arte, en este caso, desde el arte de la literatura, como el enfoque para aproximarse a uno de los fenómenos globales más importantes del siglo XXI: la universalización del envejecimiento.

Liliana Weinberg Herbert Zamora Rodríguez

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humanidades prosopopeya

Ángeles González Copo Diseño Gráfico Marie-Nicole Brutus H.

Envejecimiento y vejez en la literatura en América Latina y el Caribe

Pintura de portada

Un pacto con la soledad

Un pacto con la soledad Envejecimiento y vejez en la literatura en América Latina y el Caribe

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humanidades prosopopeya


UN PACTO CON LA SOLEDAD.

ENVEJECIMIENTO Y VEJEZ EN LA LITERATURA EN AMÉRICA LATINA Y CARIBE


COLECCIÓN PROSOPOPEYA Dirección: Manuel Asensi Pérez Consejo editorial: Darío Villanueva, José Domínguez Caparrós, José María Pozuelo Yvancos, J. Hillis Miller, Juan Bruce-Novoa, Manuel Jiménez Redondo, Sergio Sevilla, Carl Good Consejo de redacción: Meri Torras, Tom Cohen, Andrejz Warminski,

Benita Parry, J. L. Falcó, M. Ángeles Hermosilla, Greg Stallings

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


UN PACTO CON LA SOLEDAD.

ENVEJECIMIENTO Y VEJEZ EN LA LITERATURA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE Coordinadora Aída Díaz-Tendero Bollain Josafat Aguilar Rodríguez Paulina Alcocer Luz Stella Angarita P. Zaida Capote Cruz Alicia Mirta Ciancio Gloria E. Chacón Natalia Cisterna Jara

Ma. del Carmen Dolores Cuecuecha Aracely Esparza Guillermo Julio Montero Francisco Rodríguez Cascante Margarita Aurora Vargas Canales Liliana Weinberg Herbert Zamora Rodríguez

tirant humanidades Valencia /Ciudad de México, 2019


Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant Humanidades México publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com/mex/

© Aída Díaz-Tendero Bollain

© TIRANT HUMANIDADES EDITA: TIRANT HUMANIDADES Río Tiber 66, PH Colonia Cuauhtémoc Delegación Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: +52 1 55 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-17203-64-1 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-deempresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Mi abuelo murió a los noventa y tres años pero se comportó siempre como un inmortal. Hasta su último día plantó árboles con el entusiasmo de quien espera verlos florecer y dar frutos.


Dedico este libro a todos los personajes mayores que nos brinda la literatura en AmĂŠrica Latina y el Caribe asĂ­ como a los escritores que los imaginan y retratan.


Índice PRÓLOGO Aída Díaz-Tendero Bollain............................................................................. 11 AMOR Y VEJEZ EN AURA DE CARLOS FUENTES Ma. del Carmen Dolores Cuecuecha............................................................. 21 ANCIANOS, ABUELOS Y ANCESTROS EN LA LITERATURA DE LOS UITOTO DE LA AMAZONIA COLOMBIANA Paulina Alcocer............................................................................................... 39 DON JUAN, O EL SALMÓN DESPUÉS DE CERRAR EL PARÉNTESIS Josafat Aguilar Rodríguez............................................................................... 67 LA VEJEZ FEMENINA EN DOS NOVELAS DE MARTA BRUNET Natalia Cisterna Jara....................................................................................... 87 ¿QUIÉN DICE QUE TODO AUTOR Y QUE TODA FICCIÓN PERECERÁN? UNA PERSPECTIVA PSICOANALÍTICA DEL ENVEJECIMIENTO EN GUILLERMO CABRERA INFANTE Guillermo Julio Montero................................................................................ 105 PAPÁ LONGOUÉ: CENIT Y OCASO EN EL CARIBE Margarita Aurora Vargas Canales.................................................................. 133 DEL CLIMATERIO DE LA MEDIANA EDAD AL ENVEJECIMIENTO EN LA NOVELA EL INTENSO CALOR DE LA LUNA DE GIOCONDA BELLI Alicia Mirta Ciancio........................................................................................ 153 ¡NO ESTÁ CADUCA, ES UNA EXPRESIÓN MÁS DE LA PALABRA EN EL TIEMPO! Luz Stella Angarita P...................................................................................... 169 SIN CONOCER SOSIEGO: LOS LAZOS SOCIALES Y LA VEJEZ EN LA OBRA DE JUAN RULFO Liliana Weinberg............................................................................................. 185


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Índice VIVIR PARA LUCHAR CONTRA LA VEJEZ: EL MENSAJE DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

Aracely Esparza............................................................................................... 201 LA VEJEZ COMO SABIDURÍA EN LA NOVELA INDÍGENA Gloria E. Chacón............................................................................................. 223 VIAJE HACIA LA NOCHE Herbert Zamora Rodríguez............................................................................ 241 LA VEJEZ DEL ESCRITOR COMO REPRESENTACIÓN SIMBÓLICA DE LA DISCREPANCIA: “NO ME OLVIDES” DE EZEQUIEL MARTÍNEZ ESTRADA Adriana Lamoso.............................................................................................. 269 EN LAS FRONTERAS DEL ENVEJECIMIENTO FEMENINO. MENOPAUSIA Y AGENCIA EN EL INTENSO CALOR DE LA LUNA DE GIOCONDA BELLI Francisco Rodríguez Cascante....................................................................... 289 ESCRIBIR LA VEJEZ. TRES FICCIONES CUBANAS Zaida Capote Cruz.......................................................................................... 311 EPÍLOGO Aída Díaz-Tendero Bollain............................................................................. 335


Prólogo Aída Díaz-Tendero Bollain

Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe Universidad Nacional Autónoma de México

La consigna de los que estudiamos estos temas1 es que el envejecimiento es un proceso gradual que se desarrolla durante el curso de vida y que conlleva cambios biológicos, fisiológicos, psicosociales y funcionales de variadas consecuencias; mientras que la vejez es una construcción social.2 Dicho de otro modo, el envejecimiento es un hecho constatable mientras que la vejez es una suerte de apreciación. Sin embargo, estos conceptos que pretenden distanciarse, se antojan como una dimensión objetiva y subjetiva del mismo fenómeno que se conjugan muy íntimamente, tanto, que son difíciles de separar. En su relación con la juventud y la infancia, se aprecian con mayor claridad los conceptos de envejecimiento y vejez: en el envejecimiento como proceso, dado que éste transita por aquéllas etapas, y en la vejez como construcción, en tanto ésta se construye en gran medida por oposición a o en comparación con la juventud y la infancia. En las construcciones sociales infancia, juventud y vejez se enfrentan. El axioma paradigmático es que la infancia es el inicio de la vida y la vejez es el final. La juventud es la pasión, la fuerza, la determinación pero también la irreflexión. Se dice “juventud, divino tesoro”. La vejez es el sosiego, la calma, la cordura, la profundidad, pero también, en el imaginario colectivo se asocia con la dependencia y la enfermedad. El mayor desafío a estas construcciones procede de la simple observación en la vida cotidiana: hay *

Agradezco el apoyo recibido de Ana Rodríguez al inicio de este proyecto y de Aura Estefanía Ortega al final del mismo. 1 Parte de los contenidos de este prólogo fueron publicados en Aída DíazTendero, “Axioma paradigmático”, Encuentros 2050, 5, mayo, 2017. 2 Peter Berger y Thomas Luckmann, The Social Construction of Reality, Garden City (Nueva York), Anchor, 1967.


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jóvenes sosegados y personas mayores impetuosas; pero también de la ciencia: desde la psicología, la antropología y la economía política —entre otras disciplinas— se señalan acertadamente las múltiples vejeces, y también las diversas maneras de ser niño y joven. En este mismo sentido la persona mayor puede elegir qué viejo quiere ser o cómo desea vivir su vejez (sin desdeñar el límite establecido por el concepto weberiano de oportunidades: “conjunto factible a que los individuos se enfrentan, de las opciones que encuentran cuando deciden qué hacer”3 que también alude al ámbito de la salud). La persona mayor comparte esa libertad con el joven, mientras que en el caso de la infancia no puede entenderse de la misma manera. La vejez llega siempre por sorpresa y en la mayor parte de los casos, la persona siente que su edad cronológica no le corresponde, como tampoco se identifica con la imagen de sí mismo que se proyecta en el espejo. Es un fenómeno generalizado que la construcción social o las características que los demás atribuyen a la etapa de la vejez no se corresponden con cómo se percibe la persona mayor. Si bien la gran parte de las personas desea vivir muchos años, al mismo tiempo se quiere seguir siendo joven. Esto es, la persona se aferra a la construcción social sobre la juventud, pese a estar inmerso irremediablemente en el proceso de envejecimiento. Por otra parte, es constatable que se alargan cada vez más las posibilidades —reales o ficticias— de permanecer en la categoría de la juventud y la madurez, postergando la inmersión en la vejez. En el envejecimiento como proceso, infancia, juventud y vejez se integran a través de una coreografía diferente. Siguiendo la premisa básica de la teoría de la continuidad,4 no hay ruptura entre

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Esther Raya, Políticas sociales y ciudadanía: la condición social de las personas demandantes de prestaciones sociales en la Comunidad Autónoma del País Vasco, Centro de Publicaciones del Gobierno Vasco, Vitoria, 2002, p. 37. 4 La premisa de la teoría de la continuidad es que no hay ruptura entre la edad adulta y la tercera edad Irvine Rosow, “Adjustment of the Normal Aged” en Richard Williams et al, Processes of Aging, vol. 2, Nueva York, Atherton, 1963. Véase también: Robert C. Atchley, “Retirement and Leisure Participation: Continuity or Crisis?”, The Gerontologist, 11(1), 1971, pp. 13-17.


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la edad adulta y la vejez. Es la misma persona que es niño, joven, adulto y viejo. La infancia y la juventud forman parte de la vejez, o para ser más precisos, el niño y el joven forman parte esencial del viejo. Se recomienda “escuchar a tu niño interior” atribuyéndole la capacidad de sorprenderse, de vivir el momento, de disfrutar y de jugar. Se sentencia “infancia es destino” inculcando la premisa principal de las teorías de curso de vida5 en torno a la incidencia de las etapas iniciales en el desenvolvimiento de las posteriores. El consenso actual en torno al predomino de la adaptación o del declive en la transición de la adultez a la vejez se inclina a favor de la primera, acuñándose los conceptos de selección, optimización y compensación,6 a los que en los últimos años se ha agregado el concepto de plasticidad.7 Esto es, conceptos que empoderan la visión del envejecimiento como un proceso largo de pérdidas, pero también de ganancias. Hasta cierto punto la apuesta por el envejecimiento como proceso deconstruye el discurso sobre la vejez. Desde los últimos lustros del siglo XX las fronteras etarias se disipan, se escribe sobre

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Las personas mayores y las cohortes se examinan como una fase vital y se percibe su conformación a partir de factores históricos, sociales, económicos y medioambientales que ocurren en etapas anteriores de la vida. Linda K. George, “Sociological Perspectives of Life Transitions”, Annual Review of Sociology, Boston, Allyn y Bacon, 1993. Selección: circunscribirse a aquellas actividades que consideran más importantes, de modo que limitando las metas se mejora la eficiencia. Optimización: maximización del desarrollo para que se puedan alcanzar niveles de funcionamiento adecuado. Compensación: utilización de nuevos medios para conseguir el mismo objetivo de funcionamiento [Paul B. Baltes y Margret M. Baltes, “Psychological Perspectives of Successful Aging: The Model of Selective Optimization With Compensation” en Paul B. Baltes y Margret M. Baltes (Eds.), Successful Aging: Perspectives From The Behavioral Sciences, Cambridge (Nueva York), University Press, 1990, pp. 1-34]. La premisa clave es que al avanzar la edad, los recursos de control cognitivo se dirigen a mejorar el bienestar emocional. Sherry L. Willis y K. Warner Schaie, “Cognitive Functioning Among The Boomer” en Susan K. Whitbourne y Sherry L. Willis (Eds.), The Baby Boomers, Nueva York, Lawrene Erilbaum Associates, 2006, pp. 205-234.


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el fin de los regímenes cronológicos8 aludiendo a que están flexibilizándose las divisiones entre las etapas de la vida. Se puede ser madre por primera vez después de los cuarenta años, y se puede iniciar una licenciatura después de los setenta. En este sentido, la jubilación a partir de los sesenta y cinco años como derecho inalienable —que por lo demás, se ha extendido de manera universal solamente en los países más desarrollados bajo el modelo de Estado de Bienestar, mientras que en los países en desarrollo ha cubierto, salvo excepciones, a las clases medias y altas urbanas excluyendo vastas proporciones de la población— se encuentra más que nunca en entredicho o, al menos, en una reconsideración de sus términos. Surgen nuevas construcciones sociales como la extendida productividad de la persona mayor, la separación entre persona mayor (sesenta años y más) y persona muy mayor (de setenta y cinco años y más), que a priori caminan en pos de un mayor equilibrio fiscal entre contribuyentes y beneficiarios, pero que redundan también en la citada deconstrucción o renovación de las construcciones sociales.

Envejecimiento y vejez en la literatura Tomando en cuenta el carácter multi e incluso interdisciplinario que están desarrollando los Estudios sobre Envejecimiento y la Gerontología en general, esta publicación se configura como una relativamente “nueva” línea de investigación, que se relaciona con la Historia de las Civilizaciones (en su dimensión micro o Historia de la Vida Privada), las teorías sobre el construccionismo social, las teorías de la gerontología social9 de primera, segunda y tercera 8

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Suposiciones o imposiciones sobre lo que corresponde al individuo hacer en cada etapa del curso de vida (Jan Baars, “Chronological Time and Chronological Age: Problems of Temporal Diversity” en Jan Baars y Henk Visser (Eds.), Aging and Time. Multidisciplinary Perspectives, Amityville (Nueva York), Baywood Publishing, 2007, pp. 1-14. Para una revisión de dichos criterios taxonómicos y teorías consúltese Aída Díaz-Tendero, Estudios de Población y enfoques de Gerontología Social en México, Papeles de Población, 70, oct-dic, 2011, pp. 49-80.


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generación; y las teorías sobre las representaciones sociales, entre otras asociaciones posibles. El objetivo es abrir los horizontes en torno a las perspectivas sobre la vejez y el envejecimiento, pero esta vez, no a partir de los enfoques teóricos o de las aportaciones empíricas, sino a partir del arte, en concreto, de la literatura. Como lo expresa el autor Guillermo Julio Montero en las siguientes páginas: “el envejecimiento (…) aparece en todas las manifestaciones humanas —la literatura tampoco es la excepción— algo que sirve para intentar comprender algunas de las características que adopta en la vejez”. En palabras de la autora Zaida Capote que figuran a continuación “discutir la vejez desde la ficción (…) puede servirnos para exponer realidades de esquiva pronunciación”. Entre los autores que conforman esta obra, se encuentran quienes ya habían trabajado el tema de la vejez en la literatura, pero hay otros casos en los que expertos en ciertos literatos se adentraron en el envejecimiento y la vejez como nuevos temas que nunca antes habían abordado. Los que en este libro escriben tienden un puente ex novo entre el envejecimiento y la literatura en América Latina y el Caribe. Algunos de los ejes a partir de los cuales se sugirieron las colaboraciones fueron: comparar los personajes mayores en diferentes obras del mismo literato; retratar una persona mayor de una obra concreta; trazar la evolución de un personaje mayor a lo largo de la obra; estudiar las construcciones sociales en torno a la vejez que se aprecian en una obra determinada; analizar el conflicto interno de los personajes mayores; contraponer la visión sobre los personajes mayores que tienen los personajes jóvenes, y/o viceversa; comparar la infancia y la vejez a partir de una obra concreta o a partir de varias obras del mismo literato o de diferentes; identificar el envejecimiento femenino y valorar su relación con los demás personajes; contraponer las visiones sobre el envejecimiento de las mujeres y de los hombres; analizar el uso del lenguaje por parte de las personas mayores presentes en la obra así como hacia


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las personas mayores; relacionar los contextos sociales, políticos y culturales con las representaciones sociales sobre la vejez y el envejecimiento; vejez y vida, vejez y muerte; las tradiciones orales y la vejez; y por supuesto quedó abierta la posibilidad de otras formas de adentrarse en el retrato de la vejez y el envejecimiento. La posibilidad de formular (o no) ideas propias en torno a la vejez y al envejecimiento quedó abierta desde el principio en tanto no se pidió a los autores pronunciarse en relación a estos conceptos o establecerlos de antemano, y tampoco se plantearon premisas de partida o conceptos consensuados, por lo que debe reconocerse que los autores abordaron libremente10 la temática. Sin embargo, el citado statu quo en torno al envejecimiento como proceso científicamente constatable y la vejez como construcción social puede entrar a debate, a partir de las visiones de los autores que en esta obra escriben, los literatos analizados y los personajes de sus obras.

De “La novela hispanoamericana del siglo XX” a “La literatura en América Latina y el Caribe” El libro tuvo como título inicial “Envejecimiento y vejez en la novela hispanoamericana del siglo XX” y como título definitivo “Envejecimiento y vejez en la literatura en América Latina y el Caribe” para lograr una adecuada correspondencia con su contenido. Originariamente se invitó a los autores a abordar el envejecimiento y la vejez en la novela. Sin embargo, las contribuciones abordaron la temática desde el género del cuento, y también desde la poesía integrada con obra gráfica.

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Como coordinadora académica de la obra, me deslindo de las opiniones vertidas en estos textos. Comparto algunas valoraciones y estoy en desacuerdo con otras, pero pronunciarme sobre éstas y aquéllas está totalmente fuera del objetivo de este texto, del prólogo y del epílogo.


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Por otra parte, se pensó en limitar geográfica y lingüísticamente las contribuciones a la literatura hispanoamericana,11 esto es, la categoría que abarca las obras que originalmente se escribieron en lengua española tanto en España como en América Latina. Sin embargo, la respuesta de los autores modificó los contornos geográficos y lingüísticos establecidos a priori. Se recibió una sola contribución, la del autor mexicano Josafat Aguilar, en torno a la obra Cartas de un jubilado de Tomás Segovia, literato español exiliado en México. Sin embargo, se recibió un capítulo sobre literatura francesa producida en el Caribe de la mexicana Margarita Aurora Vargas Canales sobre la obra el autor martiniqueño Edouard Glissant, y dos capítulos de la literatura en lenguas originarias: el de la mexicana Paulina Alcocer sobre la literatura amazónica de Colombia y el de la estadounidense Gloria E. Chacón sobre la literatura maya en Guatemala y México. Fuera de estos casos, la inmensa mayoría de las colaboraciones consisten en el análisis por parte de autores latinoamericanos de obras de literatos latinoamericanos escritas en español: la argentina Alicia Mirta Ciancio escribe sobre El intenso calor de la luna de la nicaragüense Gioconda Belli; la chilena Natalia Cisterna aborda la obra de la chilena Marta Brunet; la argentina Adriana Lamoso analiza No me olvides del argentino Ezequiel Martínez Estrada; la argentina Liliana Weinberg estudia la obra del mexicano Juan Rulfo; la colombiana Luz Stella Angarita analiza la literatura latinoamericana de manera panorámica; la mexicana Ma. del Carmen Dolores Cuecuecha estudia Aura del mexicano Carlos Fuentes; el argentino Guillermo Julio Montero aborda La ninfa inconstante del cubano Guillermo Cabrera Infante; el costarricense Herbert Zamora Rodríguez analiza la obra del autor de la misma nacionalidad Francisco Amighetti; la cubana Zaida Capote estudia

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La literatura hispanoamericana es la categoría más pequeña y sólo abarca las obras que originalmente se escribieron en lengua española. La iberoamericana abarca tanto la literatura escrita en español como la redactada en portugués (España y Portugal) cunas de los dos idiomas, son los países que comprenden la Península Ibérica). La literatura latinoamericana, la categoría más grande, abarca a todas las obras literarias escritas en lengua romance en América Latina.


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tres cuentos de tres literatas cubanas: Ena Lucía Portela, Lourdes González Herrero y Aída Bahr; la mexicano-estadounidense Aracely Esparza compara las diferentes obras de Gabriel García Márquez; y el costarricense Francisco Rodríguez Cascante estudia también El intenso calor de la luna de la nicaragüense Gioconda Belli. La denominación “literatura latinoamericana” no es adecuada porque abarcaría las lenguas romance mas no las lenguas indígenas. Así que el título que se corresponde en mayor medida con el contenido de las aportaciones es “envejecimiento y vejez en la literatura en América Latina y el Caribe”. En cuanto a la temporalidad, si bien la mayor parte de las obras estudiadas fueron creadas en la segunda mitad del siglo XX, están presentes en este libro también algunas escritas y/o publicadas en los primeros años del siglo XXI. Las respuestas de los autores a la convocatoria modificaron los límites lingüísticos, geográficos y temporales de la obra, abriendo un panorama mucho mayor, más rico y con mayor potencialidad para un futuro desarrollo de esta línea de investigación: la inclusión de literatura caribeña, la ampliación a otras lenguas romance, la literatura en lenguas indígenas, la inclusión de la poesía, el cuento, y hasta la obra gráfica, y la originalidad de la autora que cuestiona la vejez de la literatura del boom latinoamericano, esto es, no de los personajes, sino de las obras. Simultáneamente tienen lugar varias charlas de café, y entre sus contertulios figuran los autores, los literatos analizados y los personajes, para conversar en torno a la vejez y al envejecimiento, su conceptualización, y sobre otros temas como el amor, la muerte, la enfermedad y la dependencia, la trascendencia y las relaciones intergeneracionales. En este texto, que se pensó para interesados en el análisis crítico de la literatura, así como interesados en el estudio del envejecimiento y la vejez, se cuela, inesperadamente, la visión de los propios autores, que en boca de los literatos estudiados y de sus personajes nos revelan acaso sus propias percepciones, anhelos y temores respecto a la vejez y el envejecimiento.


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