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LA EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS EN EL PROCESO DE MENORES Incluye formularios procesales

Vicente José MARTÍNEZ PARDO

tirant lo b anch Valencia, 2012


Copyright ® 2012 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito del autor y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www. tirant.com).

Este trabajo se ha realizado dentro del marco de I+D DER 2009-13688 “Prevención y erradicación de la violencia de Género. Un estudio transdisciplinar desde la perspectiva de la educación, la comunicación y la actuación de los jueces”.

© Vicente José Martínez Pardo

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es DEPÓSITO LEGAL: V-434-2012 I.S.B.N.: 978-84-9004-567-1 MAQUETA: PMc Media Si tiene alguna queja o sugerencia envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia por favor lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


A Teresa, CĂŠsar y Diego. A mis padres.


Índice Prólogo ...................................................................................................

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Capítulo I CONSIDERACIONES GENERALES SOBRE LA EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS EN EL PROCESO DE MENORES I. Introducción .................................................................................... II. Los principios de la ejecución .......................................................... 1. Principio de legalidad ................................................................ 2. Principio de resocialización ....................................................... 3. El superior interés del menor ..................................................... 4. Otros principios ........................................................................ III. Control judicial y administrativo ..................................................... IV. Reglas generales para la ejecución de las medidas ........................... V. Las anotaciones de las sentencias en los registros públicos ............... 1. El registro de sentencias de responsabilidad penal de los menores ............................................................................................. 2. El registro central de protección para las víctimas de violencia doméstica y de género ............................................................... VI. El inicio de la ejecución ................................................................... 1. En las medidas de internamiento ............................................... 2. Contenido del programa de desarrollo individualizado ............. 3. En la medida de permanencia de fin de semana .......................... 4. En el resto de medidas ............................................................... VII. La liquidación de la medida ............................................................ 1. Regulación legal ........................................................................ 2. Determinación de la fecha de inicio y cómputo ......................... VIII. El abono de la medida cautelar ........................................................ 1. La medida cautelar personal debe ser abonada si existe una sentencia firme de condena ............................................................. 2. La medida cautelar personal puede abonarse en una causa distinta ............................................................................................... 3. El abono de las medidas cautelares no homogénea .................... IX. La concurrencia de medida cautelar de forma simultánea con el cumplimiento de medida definitiva ......................................................... 1. La concurrencia de prisión provisional y pena de prisión conforme al código penal...................................................................... 2. La concurrencia de medida cautelar y medida definitiva en el proceso de menores ................................................................... X. La ejecución de varias medidas ........................................................

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XI. XII. XIII.

XIV.

XV.

Índice

1. Los límites del cumplimiento de las medidas impuestas en varios procedimientos ........................................................................... 2. Medidas impuestas en una misma sentencia .............................. 3. Medidas impuestas en varias sentencias ..................................... 4. Concurrencia de penas y medidas .............................................. 5. La refundición de medidas ......................................................... Expediente personal del menor ........................................................ Los informes sobre la ejecución ....................................................... Quebrantamiento de la ejecucion .................................................... 1. Quebrantamiento de medida privativa de libertad ..................... 2. Quebrantamiento de medida no privativa de libertad ................ 3. Efectos del quebrantamiento ..................................................... La inejecución o modificación de la medida .................................... 1. La suspensión de la ejecución .................................................... 2. La sustitución de la medida ....................................................... 3. El supuesto de conciliación del menor ....................................... Los recursos en el proceso de ejecucion ........................................... 1. El recurso de reforma en la ejecución de las medidas ................. 2. Recursos contra las correcciones disciplinarias ..........................

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1 Capítulo II REGLAS ESPECIALES PARA LA EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS PRIVATIVAS DE LIBERTAD I. Consideraciones generales ............................................................... 1. Internamiento en régimen cerrado ............................................. 2. Internamiento en régimen semiabierto ....................................... 3. Internamiento en régimen abierto .............................................. 4. Internamiento terapéutico ......................................................... 5. Permancencia de fin de semana en centro .................................. II. La ejecución de medidas de internamiento en régimen cerrado en centros penitenciarios de adultos ..................................................... III. El inicio de la ejecución de la medida de internamiento ................... 1. Los centros de internamiento ..................................................... 2. El estatuto del menor interno ....................................................

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Capítulo III REGLAS ESPECIALES PARA LA EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS NO PRIVATIVAS DE LIBERTAD I. II. III. IV.

Consideraciones generales ............................................................... Medida de tratamiento ambulatorio ................................................ Medida de asistencia a centro de día ............................................... Medida de libertad vigilada .............................................................

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Índice

V. VI. VII. VII.

IX. X. XI.

1. Naturaleza jurídica .................................................................... 2. Presupuestos de aplicación ........................................................ 3. Contenido de la medida ............................................................. 4. Ejecución de la medida .............................................................. 5. Incumplimiento de las obligaciones ........................................... Medida de convivencia con otra persona, familia o grupo educativo 1. Convivencia con otra persona o familia ..................................... 2. Convivencia en grupo educativo ................................................ Medida de prestación en beneficio de la comunidad ........................ Medida de realización de tareas socio-educativas ............................ Medida de prohibiciones de aproximación y comunicación con la víctima o sus familiares ................................................................... 1. Presupuestos .............................................................................. 2. Contenido de la medida ............................................................. 3. Ejecución de la medida .............................................................. 4. Incumplimiento de la medida .................................................... Medida de amonestación ................................................................. Medida de privación del permiso de conducir ciclomotores o vehículos a motor. O licencia de armas ...................................................... Medida de inhabilitación absoluta ..................................................

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FORMULARIOS F. 1 F. 2 F. 3 F. 4 F. 5 F. 6 F. 7 F. 8 F. 9 F. 10 F. 11 F. 12 F. 13 F. 14 F. 15

Auto de incoación de ejecutoria (art. 44 LORPM) .......................... Oficio a la entidad pública de reforma (art. 10 Reglamento) ........... Auto aprobando programa de ejecución (art. 44.2 y 46.1 LORPM) Auto acordando práctica de liquidación de medida (art. 10.6 y 7 reglamento) ..................................................................................... Liquidación de medida (art. 10. 1, 6 y 7 reglamento) ...................... Escrito solicitando la rectificación de la liquidación (art. 46 LORPM) ................................................................................................. Resolución modificando liquidación de medida (art. 10.1.7 Reglamento) ............................................................................................ Resolución aprobando liquidación de medida (art. 10.1, 7 Reglamento) ............................................................................................ Escrito solicitando la suspensión de la ejecución del fallo (art. 40 LORPM) ......................................................................................... Auto acordando suspensión del fallo (art. 40.1 LORPM) ................ Acta de amonestación (art. 7.1,M) LORPM) .................................. Escrito solicitando la remisión de informes sobre la ejecución de medidas (art. 49 LORPM) ................................................................... Escrito del letrado solicitando modificación de medida (art. 51 LORPM) ................................................................................................. Auto acordando la sustitución de medida (art. 51. 1 LORPM) ........ Comparecencia para cambio de medida (art. 51 LORPM) ..............

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12 F. 16 Auto de sustitución de libertad vigilada por internamiento (art. 50.2 LORPM) ......................................................................................... F. 17 Escrito de letrado solicitando el cumplimiento de la medida de internamiento en centro socio-sanitario (art. 51 LORPM) ...................... F. 18 Auto acordando cumplimiento simultáneo de medidas (art. 47.1 LORPM) ......................................................................................... F. 19 Auto alterando el orden de cumplimiento de las medidas (art. 47. 5,E) LORPM) .................................................................................. F. 20 Auto acordando expediente único de ejecución (arts. 12 y 47 LORPM) ................................................................................................. F. 21 Auto acordando acumulación de medidas (arts. 47 y 12 LORPM) .. F. 22 Auto aprobando refundición de medidas (art. 12 y 47 LORPM) ..... F. 23 Auto autorizando permiso ordinario (art. 45.4 Reglamento) ........... F. 24 Recurso contra resolución sancionadora por infracción disciplinaria (art. 60. 7 LORPM) ......................................................................... F. 25 Auto resolviendo recurso de reforma (art. 60.7 LORPM) ............... F. 26 Resolución acordando archivo provisional (art. 53 LORPM) .......... F. 27 Auto de archivo definitivo por cumplimiento de medida (art. 53 LORPM) ......................................................................................... Bibliografía ..............................................................................................

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Prólogo La escritura del prólogo de una obra no siempre es una tarea sencilla. En primer lugar, porque indudablemente lo que diga la suscribiente no puede aportar nada que no sea concienzudamente estudiado por el autor de la obra en su interior, pero también porque a menudo en estas líneas se genera cierta mezcla de sensaciones personales, años de trabajo y experiencia conjunta…, que exceden o desbordan el objeto estricto de presentación del trabajo. Todo ello complica la escritura de unas líneas de reflexión sobre la obra y su autor; sin embargo, tranquiliza saber que esta pérdida de objetividad se amortigua, en definitiva, invitando al lector a que juzgue estas líneas y, ahora sí, en este caso, apuesto sin riesgo a equivocarme que será muy positivamente. Las razones de esta certeza son muchas y muy variadas. El presente estudio resulta muy convincente en sus postulados científicos, aristas y problemas planteados, así como el riesgo adoptado por el autor para dar una respuesta acorde al complejo entramado de finalidades y principios informadores del proceso penal, en general, y la ejecución de las medidas penales que a través de él se imponen, en especial. La razón de este específico valor se basa en el carácter práctico y la condición profesional de Secretario Judicial del Juzgado núm. 1 de Menores de la ciudad de Valencia del Dr. Vicente Martínez Pardo, unido a su condición de profesor asociado al Departamento de Derecho procesal de la Universitat de Valencia desde el año 1988. Todo ello dota este trabajo de realismo, interés y rigor científico. En este sentido, el Prof. Dr. Martínez Pardo afronta con valentía y determinación un problema de contenido jurídico, social e ideológico. La ejecución de medidas en el proceso de menores no se encuentra ausente de la misma complejidad, resistencias y actualidad, que ha caracterizado a la aprobación de la Ley de Responsabilidad Penal de menores desde el año 2000. El debate social generado ha sido, sin lugar a dudas muy enriquecedor, dada la dualidad de intereses estatales en conflicto en esta materia: el interés del Estado por restablecer el orden público quebrado tras la comisión del delito y la necesidad de proteger al menor, en esta caso, delincuente. La «humanización» de la justicia juvenil ha sido una opción política no siempre bien entendida por la sociedad, y tampoco bien tratada —en lo que a medios materia-


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les y personales se refiere— por nuestros representantes democráticos, amén de su uso y abuso en las campañas electorales como medio para conseguir apoyos, bien poniéndola en entredicho, bien profundizando en sus bondades siempre mejorables. Garantismo, educación y flexibilidad son las líneas fundamentales en el correcto entendimiento de esta Ley y esto no es diferente en su fase ejecutiva, más al contrario, son premisas clave para asegurar la recuperación y reinserción del menor en el sistema. En este aspecto incide la obra que presento. A tal fin, en primer lugar, el autor plasma las bases dogmáticas del especial objeto y características de la ejecución, para pasar a pormenorizar minuciosamente las fases, actos, contenidos y peculiaridades procedimentales de este concreto proceso de transformación de la realidad impuesta por el/la Juez de Menores, incluidas las incidencias posteriores que pueden dar lugar a quebrantamientos de la medida o su modificación. En segundo lugar, en los capítulo II y III, el autor se enfrenta a las complejidades propias de la ejecución especial de las medidas privativas de libertad en centros de internamiento, como el cumplimiento de las medidas en régimen de liberad, en todas sus diferentes modalidades. Y ello, insistimos porque no es baladí, se desarrolla con el sentido práctico que impone el profesional que estudia, escribe y concluye desde el ejercicio de su profesión y con las preguntas que debe ir dando contestación en su quehacer diario. El Prof. Dr. Vicente Martínez Pardo, colabora desde sus inicios como investigador en el Grupo de Investigación Multidisciplinar en Violencia de Género (www.uv.es/genero) desarrollando la línea relativa a menores y violencia sexista, algo cada vez más frecuente en su Juzgado de Menores, paradójicamente, a pesar de la corta franja de edad en la que se puede desarrollar este tipo de violencia con matices de dominio y desigualdad. Precisamente, en el marco de financiación del Ministerio de Ciencia e Innovación del grupo citado (DER200913688) el Prof. Martínez Pardo organizó el Seminario científico «Violencia de Género y Familiar ejercida por menores», celebrado el día 4 de marzo del año en curso, en el que se enmarca este trabajo desde la perspectiva de la ejecución. Fiscalía de Menores, Juzgado de Menores y el Equipo psicosocial mostraron su inquietante incertidumbre sobre los datos estadísticos en esta materia, la dificultad de tratamiento de


Prólogo

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estos roles y estereotipos, sin un tratamiento conjunto de dichos valores familiares y la necesidad de abordar este problema desde una perspectiva mucho mayor, como es, la transformación social a través de la educación, sensibilización y publicitación de este estigma representativo de una sociedad desigual. En definitiva, se trata de abordar este problema social desde una perspectiva multidisciplinar y superadora de visiones miopes del conflicto del que, en definitiva, todos somos parte al tratarse de un menor de edad. Todo lo dicho sobre el Profesor Martínez Pardo y su obra, insisto, serían solo palabras si no tuviera la certeza de que el/la lector va a encontrar el valor de esta obra, su utilidad práctica y el sentido que, en definitiva, debe de predicarse de un trabajo riguroso de investigación: Aseguro al lector que no quedará defraudado. Elena Martínez García Ruzafa, Valencia 23 de marzo 2011.


Capítulo I

Consideraciones generales sobre la ejecución de las medidas en el proceso de menores I. INTRODUCCIÓN La ejecución de las medidas en la Ley Orgánica 5/2000, de Responsabilidad Penal del Menor (en lo sucesivo LORPM) es la actividad realizada por el órgano jurisdiccional encaminada a dirigir y vigilar el correcto cumplimiento de la resolución judicial. El proceso de ejecución comienza tras la firmeza de la sentencia. La ejecución es la última fase del procedimiento en la que se va a tratar de dar cumplimiento a los fines de la legislación penal de menores que pretende lograr la socialización de los menores infractores. El Título VII de la LORPM está dedicado a la ejecución de las medidas, y se divide, a su vez, en tres capítulos: el Capítulo I dedicado a las disposiciones generales (artículos 43 a 45), el Capítulo II a las reglas para la ejecución de las medidas en general (artículos 46 a 53), y el Capítulo III dedicado a las reglas especiales para la ejecución de las medidas privativas de libertad (artículos 54 a 60)1. Pero es el Reglamento de la LORPM aprobado por Real Decreto 1774/2004, de 30 de julio, el que dedica la mayor parte de sus artículos a regular la ejecución de las medidas.

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Revisten interés referente a la fase de ejecución la Recomendación R (87) 20 del Consejo de Europa sobre reacciones sociales ante la delincuencia juvenil, de 17 de septiembre de 1987, y las Reglas de las Naciones Unidas para la administración de justicia de menores (Reglas de Beijing) aprobadas por la Asamblea General en su Resolución 40/33, de 28 de noviembre de 1985, que dispone «en cada jurisdicción nacional se procurará promulgar un conjunto de leyes, normas y disposiciones aplicables específicamente a los menores delincuentes, así como a los órganos e instituciones encargados de las funciones de administración de justicia de menores, conjunto que tendrá por objeto: a) Responder a las diversas necesidades de los menores delincuentes, y al mismo tiempo proteger sus derechos básicos…».


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La LORPM presenta grandes lagunas en su regulación respecto a la ejecución de las medidas, siendo el Reglamento de ejecución de la LORPM, aprobado por Real Decreto 1774/2004, de 30 de julio (en lo sucesivo Reglamento), el que ha completado tal normativa, introduciendo algunas novedades legislativas en materia de ejecución, como son: La obligación de las entidades públicas competentes para facilitar la reinserción laboral; estableciendo, además, unos plazos para iniciar y presentar los programas de desarrollo individualizados y el contenido de éstos. También regula el desarrollo pormenorizado de la forma de llevar a cabo las distintas medidas y en concreto respecto a los centros establece unas normas unificadoras en materia de régimen disciplinario, vigilancia y seguridad, permisos y salidas, comunicaciones, traslados, etc., que redundarán en una mayor seguridad jurídica. La finalidad de la ejecución es conseguir «la reinserción del menor», reinserción que tiene más probabilidad de éxito que en el caso de adultos, puesto que tratándose de personas que no tienen aún formada su personalidad es más fácil realizar una intervención educativa con garantías de obtener un resultado positivo. Lo que se pretende evitar, en definitiva, es un futuro delincuente adulto. Para ello es necesaria la actuación de los órganos judiciales (Jueces, Fiscales, Equipos Técnicos) y además de las Administraciones públicas (Comunidades Autónomas, Administración Local, etc.). En la justicia de menores la ejecución de la medida es la mejor vía de la reinserción. A diferencia del Derecho Penal de adultos, en el proceso de menores las medidas casi siempre se ejecutan, la suspensión de ejecución del fallo del art. 40 LORPM es la excepción porque es necesaria la intervención para conseguir la reinserción, al contrario que para los adultos donde la regla general es la suspensión de la condena privativa de libertad cuando se cumplan los requisitos del art. 80 y 81 CP, dándole la oportunidad de reinserción no haciendo nada. La doctrina penal ha puesto de relieve el estrecho nexo de vinculación, en el ámbito del derecho penal de menores, entre la fase de determinación de la medida a imponer (fase jurisdiccional) y su ejecución (fase de ejecución), hasta el punto de que se habla de «po-


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rosidad», o no solución de continuidad entre ambas fases2. Esa continuidad se ve aumentada por el hecho de que sean los mismos órganos jurisdiccionales los que intervienen en una y otra fase, al no existir Juzgado de Vigilancia Penitenciaria en el derecho penal de menores, pero, además, porque los principios que inspiran la fase jurisdiccional trascienden a la fase de ejecución. En general, la LORPM consagra un modelo de discrecionalidad judicial tendente a favorecer la individualización de la medida, y su modo de ser ejecutada, lo que redundará en una mejor atención a las necesidades reeducadoras del menor.

II. LOS PRINCIPIOS DE LA EJECUCIÓN Existen una serie de principios o criterios que rigen la ejecución de las medidas, algunos aparecen recogidos de forma explícita en la Ley, y otros están implícitos en sus normas. Entre los explícitos cabe referirse a los principios de legalidad (art. 43) y resocialización (art. 55) y el superior interés del menor (punto 12 de la Exposición de Motivos); entre los implícitos podemos citar la flexibilidad, la discrecionalidad y la inmediatez en la ejecución3.

1. Principio de legalidad Durante la ejecución de las medidas adoptadas contra un menor se respeta el principio de legalidad con la garantía de que debe ser

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En este sentido, Cuello Contreras, J., «El nuevo derecho penal de menores», Civitas. Madrid. 2000, pág. 93. Doctrinalmente existen otras enumeraciones de principios, así por ejemplo: Martínez Serrano, M. («Principios sustantivos y procesales de la responsabilidad penal de los menores establecidos en la LO 5/2000», en Cuadernos de Derecho Judicial. CGPJ. 2001, pág. 20 y ss.) establece como principios sustantivos de la ley: Responsabilidad penal de los menores; especialización; superior interés del menor; intervención mínima; legalidad; establecimiento de tramos de edades; intervención mínima, y proporcionalidad. La misma autora considera principios relativos a la ejecución de las medidas: ejecución a cargo de las Comunidades Autónomas; internamiento como último recurso y resocialización.


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un órgano jurisdiccional competente quien efectúe el cumplimiento de dicha resolución. El principio de legalidad dentro de la ejecución implica que no se puede empezar a hacer cumplir una medida que no venga prevista en la ley si no se dispone de una sentencia firme. Este principio regulado en el art. 3 CP establece que nadie debe ser sancionado sin que exista una ley que imponga con anterioridad un castigo a una determinada conducta, reflejado en el principio «nullum crimen, nulla poena sine lege». También el art. 1 LECRIM establece que la legalidad consiste en que a nadie se le puede aplicar una medida de seguridad o hacerle cumplir una sentencia penal si no se ha seguido un proceso establecido por ley y se han observado las garantías que envuelven al mismo bajo el principio «Nemo damnetur nisi per legale iudicum». Comienza el Título VII LORPM con un expreso reconocimiento de la vigencia del principio de legalidad en sus vertientes procesal y penitenciaria, al establecer el artículo 43.1 que «no podrá ejecutarse ninguna de las medidas establecidas en esta Ley sino en virtud de sentencia firme dictada de acuerdo con el procedimiento regulado en la misma», y que «tampoco podrán ejecutarse dichas medidas en otra forma que la prescrita en esta Ley en los Reglamentos que la desarrollen», recogiendo así las dos garantías básicas dimanantes del principio de legalidad: la garantía jurisdiccional y la garantía de ejecución. El principio de legalidad criminal aparece recogido en el art. 1 LORPM que establece: «Esta ley se aplicará…por la comisión de hechos tipificados como delitos o faltas por el Código Penal o las leyes penales especiales». Y es el legalismo ejecutivo la última manifestación del principio de legalidad, tendente a garantizar al menor ejecutoriado seguridad jurídica en la última fase del proceso penal, precisamente cuando se pueden producir más restricciones a sus derechos fundamentales. La formulación del principio de legalidad del art. 43 habría sido más acertada si la norma en lugar de referirse a «sentencia firme» se refiriese a «resolución judicial firme». Con esta formulación es necesaria una interpretación que permita desvincular la aplicación de la medida, y sus posibles modificaciones, de la sentencia en la que haya sido impuesta, y entender que la formulación legal se limita a establecer que no se pueden imponer medidas distintas de las previstas


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en la Ley, y que para la ejecución de alguna medida es preciso que el proceso haya concluido con sentencia4.

2. Principio de resocialización La LORPM coloca como principio rector de la ejecución de la medida privativa al principio de resocialización, como no podía ser de otra forma conforme a la previsión constitucional contenida en el art. 25.2 CE El principio resocializador impregna el derecho penal de menores y constituye el fundamento básico de su finalidad reeducadora y de integración social5. Quizás debía haberse empleado el término «principio de socialización» ya que el menor, a diferencia del adulto, en tanto en cuanto no ha culminado su proceso de madurez, todavía no se ha incorporado plenamente a la sociedad, por lo que más que resocializarlo o reinsertarlo, se trata de «socializarlo», insertarlo en la sociedad como persona responsable y respetuosa con los bienes jurídicos de los demás6. El art. 55.2 LORPM, que recoge este principio, establece que la vida en el centro debe tomar como referencia la vida en libertad, reduciendo al máximo los efectos negativos que el internamiento pueda representar para el menor o para su familia, favoreciendo los vínculos sociales, el contacto con los familiares y allegados, y la colaboración y participación de las entidades públicas y privadas en el proceso de integración social, especialmente de las más próximas geográfica y culturalmente7. 4

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Así lo expone Guinarte Cabada, G., «Algunas consideraciones sobre la ejecución de las medidas previstas en la Ley penal del menor (LO 5/2000)», Revista de Derecho Penal y Criminología. Universidad de Santiago de Compostela. 2002, pág. 413. Entre otros, Cuello Contreras, «El nuevo derecho penal de menores», ob. cit., pág. 94. En ese sentido De Urbano Castrillo, E. «Comentarios a la Ley Orgánica de Responsabilidad del Menor», edit. Aranzadi, 2001, pág. 418. En palabras de Rodríguez Fernández, R. («Los centros de internamiento en la nueva regulación legal de la responsabilidad penal de los menores infractores». Revista Jurídica de la Comunidad de Madrid, núm. 9, 2001) «…debe a toda costa evitarse que el menor caiga en la denominada prisio-


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La naturaleza resocializadora de las medidas no privativas de libertad se materializa en su contenido terapéutico-social, a través de actividades de tipo educativo, formativo o laboral, de refuerzo de su proceso de socialización o de apoyo al desarrollo de su competencia social (art. 7.1, f, j, l). En relación a las medidas privativas de libertad, el principio de resocialización ha de atender a que la ejecución de la medida no provoque efectos desocializadores sobre el menor sometido a la misma. Como consecuencia de este principio se establece la necesidad de regular reglamentariamente los permisos ordinarios y extraordinarios a fin de mantener contactos positivos con el exterior y preparar su futura vida en libertad.

3. El superior interés del menor En la LORPM las normas referidas a la ejecución de las medidas están marcadas por el principio del superior interés del menor, principio que se convierte en el más importante del proceso de menores, reconocido tanto a nivel internacional como nacional8. Tal principio aparece recogido en la Exposición de Motivos de la Ley, apartado II, 12, que afirma: «En el Derecho Penal de Menores ha de primar,

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nalización o adaptación obligatoria del interno a las formas de vida, usos y costumbres que los propios internos imponen en el establecimiento penitenciario». Las Reglas de Beijing concretan el interés del menor en evitar la remisión de los casos a la jurisdicción de adultos, en limitar en la medida de lo posible la detención preventiva, en favorecer las medidas alternativas al internamiento, y en facilitar las relaciones con la familia, sea evitando los internamientos, sea favoreciendo el contacto regular con la familia. En el mismo sentido se manifiesta la Recomendación R (87) 20 del Comité de Ministros del Consejo de Europa sobre reacciones sociales ante la delincuencia juvenil, de 17 de septiembre de 1987, que concreta el interés superior del niño en la jurisdicción de menores en la imposición de las medidas educativas y reinsertadoras en función de la personalidad y necesidades específicas del menor, limitándose en consecuencia el recurso al internamiento en la medida de lo posible. También la Convención sobre Derechos del Niño, aprobada por la ONU, el 20 de noviembre de 1989, señala que en todas las medidas concernientes a los niños que se tomen tendrá una consideración primordial el interés superior del niño.


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