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LA PROPIEDAD INDUSTRIAL SOBRE OBTENCIONES VEGETALES Y ORGANISMOS TRANSGÉNICOS Coordinador:

PABLO AMAT LLOMBART Autores:

PABLO AMAT LLOMBART JAIME APARICIO GRAU DIONISIO CHANZÁ JORDÁN JOSÉ MANUEL LÓPEZ ARANDA DESAMPARADOS LLOMBART BOSCH JESÚS OVIEDO ARANDA FRANCISCA RAMÓN FERNÁNDEZ OLGA SÁNCHEZ GIL SANTIAGO SOLER LERMA ANTONIO VILLARROEL LÓPEZ DE LA GARMA MARÍA JOSÉ ZAPATER ESPÍ

tirant lo b anch Valencia, 2007


Copyright ® 2007 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant.com).

© PABLO AMAT LLOMBART y otros

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es DEPOSITO LEGAL: I.S.B.N.: 978 - 84 - 8456 - 767 - 7


ÍNDICE ABREVIATURAS .............................................................................................

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PRESENTACIÓN .............................................................................................

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PARTE I MARCO JURÍDICO DE LAS OBTENCIONES VEGETALES 1.

“Marco jurídico internacional y comunitario para la protección de nuevas obtenciones vegetales” ...................................................... MARÍA JOSÉ ZAPATER ESPÍ

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Doctoranda. Becaria del proyecto de investigación “El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica” de la Universidad Politécnica de Valencia

2.

“Novedades de la ley 3/2000 de régimen jurídico de la protección de las obtenciones vegetales en relación con la anterior ley 12/1975 de protección de obtenciones vegetales” ................................................ JESÚS OVIEDO ARANDA

31

Jurista de la Oficina Española de Variedades Vegetales

3.

“La propiedad intelectual sobre la materia viva vegetal y la ley 3/ 2000 de régimen jurídico de la protección de las obtenciones vegetales” ................................................................................................ JOSÉ MANUEL LÓPEZ ARANDA

51

Doctor Ingeniero Agrónomo y Doctor en Derecho Director del CIFA Churriana (Málaga). IFAPA. CICE (Junta de Andalucía)

SERGIO PARDO DE TAVERA SEMON Experto de Frutas y Hortalizas. Unidad Técnica de la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales, Angers (Francia)

ALEJANDRO J. RODRÍGUEZ CARRIÓN Catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales. Facultad de Derecho de la Universidad de Málaga.

4.

“Las obtenciones vegetales y sus diferencias con otras modalidades de propiedad industrial” ............................................................. SANTIAGO SOLER LERMA Abogado. Agente de la Propiedad Industrial.

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8

ÍNDICE

PARTE II PROCEDIMIENTO DE CONCESIÓN DEL TÍTULO DE OBTENCIÓN VEGETAL 5.

“Los presupuestos de registrabilidad de las obtenciones” ........... SANTIAGO SOLER LERMA

131

Abogado. Agente de la Propiedad Industrial.

6.

“El procedimiento nacional, europeo e internacional para la concesión de las obtenciones vegetales” ........................................... DIONISIO CHANZÁ JORDÁN

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Abogado. Agente de la Propiedad Industrial. Profesor de la Escuela de Práctica Jurídica del Colegio de Abogados de Valencia. Miembro de la Sala de Recursos de la Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales.

PARTE III CONTENIDO Y FACULTADES DE LOS DERECHOS SOBRE LAS OBTENCIONES VEGETALES 7.

“Concepto, contenido y límites del derecho de obtentor de variedades vegetales según la ley 3/2000 de 7 de enero y el Real Decreto 1261/2005 de 21 de octubre” ................................................................. PABLO AMAT LLOMBART

177

Doctor en derecho. Profesor Titular de Escuela Universitaria. Responsable del proyecto de investigación “El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica” de la Universidad Politécnica de Valencia.

8.

“El contrato de licencia de explotación sobre variedades vegetales” ANTONIO VILLARROEL LÓPEZ DE LA GARMA

235

Abogado. Director-Gerente de GESLIVE, A.I.E. (Agrupación de Obtentores de Variedades Vegetales).

9. “Tratamiento en la ley 3/2000 y el real decreto 1261/2005, de protección de obtenciones vegetales, del derecho de obtentor como derecho de propiedad privada. Transmisibilidad, nulidad y extinción del derecho” ............................................................................................ FRANCISCA RAMÓN FERNÁNDEZ

255

Doctora en derecho. Profesora Colaboradora. Investigadora del proyecto de investigación “El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica” de la Universidad Politécnica de Valencia.

10. “El derecho de obtentor como derecho de propiedad privada. Transmisibilidad, nulidad y extinción del derecho” .................... JAIME APARICIO GRAU Abogado. Doctor en derecho.

321


ÍNDICE

11. “El privilegio del agricultor y la excepción en beneficio del agricultor de la Ley 3/2000” ........................................................................ OLGA SÁNCHEZ GIL

9 337

Abogada. Doctora en derecho.

PARTE IV OBTENCIONES VEGETALES Y ORGANISMOS MODIFICADOS GENÉTICAMENTE 12. “Los organismos modificados genéticamente y los problemas jurídicos que suscitan” ............................................................................... DESAMPARADOS LLOMBART BOSCH

361

Profesora Titular de Universidad Emérita. Investigadora del proyecto de investigación “El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica” de la Universidad Politécnica de Valencia.

ANEXO. RESEÑA NORMATIVA ....................................................................

413


ABREVIATURAS ADPIC:

BOE: BOVP: CCAA: CE: CEE: CINB: CP: CPE: CPOV: CUP: CUPOV: DOUE: EEMM: EEUU: EPI: FIS: GATT: ICANN: INIA: INSPV: IVIA: LEC: LM: LP: LRJAP:

LRJPOV: MAPA: MMG:

Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Anexo 1C del Acuerdo de Marrakech de 1994 por el que se establece la Organización Mundial de Comercio) Boletín Oficial del Estado Boletín Oficial de Variedades Protegidas Comunidades Autónomas Comunidad Europea Comunidad Económica Europea Código Internacional de Nomenclatura Botánica Código Penal Convenio de Patente Europea de 5 de octubre de 1973 Comisión de Protección de Obtenciones Vegetales (España) Convenio de la Unión de París de 1883 para la protección de la Propiedad Industrial Convenio Internacional (de la Unión) para la protección de las Obtenciones Vegetales de 1961 Diario Oficial de la Unión Europea Estados Miembros Estados Unidos de América Estatuto de la Propiedad Industrial de 1929 Federación Internacional del Comercio de Semillas General Agreement on Tariffs and Trade Internet Corporation for Assigned Names and Numbers Instituto Nacional de Investigaciones Agrarias Instituto Nacional de Semillas y Plantas de Vivero Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias Ley de Enjuiciamiento Civil Ley 17/2001, de 7 de diciembre, de Marcas Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común Ley 3/2000, de 7 de enero de 2000, de Régimen Jurídico de la Protección de las Obtenciones Vegetales Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (España) Microorganismos Modificados Genéticamente


12 OCM: OCVV: OEP: OEPM: OEVV: OMC: OMG: OMPI: OPE: PAC: PPA: PVPA: RLRJPOV: RPCOV: RPI: RVC: RVP: UE: TC: TJCE: TS: TOV: UPOV:

ABREVIATURAS

Organización Común de Mercado Oficina Comunitaria de Variedades Vegetales Oficina Europea de Patentes Oficina Española de Patentes y Marcas Oficina Española de Variedades Vegetales Organización Mundial de Comercio Organismos Modificados Genéticamente Organización Mundial de la Propiedad Intelectual Oficina de Patentes Europea Política Agrícola Común Plant Patent Act de 1930 (EEUU) Plant Variety Protection Act de 1970 (EEUU) Real Decreto 1261/2005, de 21 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de Protección de Obtenciones Vegetales Reglamento 2100/1994, de 27 de julio, relativo a la Protección Comunitaria de las Obtenciones Vegetales Registro de la Propiedad Industrial Registro de Variedades Comerciales Registro de Variedades Protegidas Unión Europea Tribunal Constitucional Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea Tribunal Supremo Título de Obtención Vegetal Unión para la Protección de las Obtenciones Vegetales de 1961


PRESENTACIÓN En enero del año 2000 fue aprobada y publicada en España la nueva Ley de régimen jurídico de la protección de las obtenciones vegetales que vino a introducir savia nueva en un ámbito regulado desde hacía más de veinticinco años por una Ley de 1975 sobre la misma materia, la cual, pese al tiempo transcurrido, se encontraba todavía en vigor aun teniendo en cuenta que procedía del periodo preconstitucional. Las novedades y modificaciones introducidas por el entonces recientemente inaugurado régimen legal, y las implicaciones derivadas del mismo sobre todo en los aspectos prácticos, suscitó el interés de un grupo de profesores universitarios, abogados y profesionales de Valencia que durante el 2001 estuvieron gestionando la organización de unas Jornadas especializadas sobre la disciplina, que pudieron finalmente celebrarse en la Universidad Politécnica de Valencia durante los días 18 y 19 de octubre de 2001 bajo el título Jornadas sobre protección de obtenciones vegetales en el ámbito internacional, europeo y nacional: la ley 3/2000, de 7 de enero. Buena parte de los trabajos, aportaciones y conclusiones que fueron en su día expuestos en las mencionadas Jornadas, constituyen el núcleo esencial de la presente obra. Sin embargo, y habida cuenta del tiempo transcurrido desde entonces, se ha procedido a una completa revisión y actualización de los contenidos de la materia a efectos de su puesta al día para la publicación. En particular, por cuanto afecta a la disciplina de las obtenciones vegetales, se han incorporado y analizado las posteriores modificaciones de la Ley 3/ 2000, introducidas por la Ley 3/2002, de 12 de marzo, y de la misma forma, sobre todo, se ha puesto especial atención a la novedad que supone la reciente aprobación y entrada en vigor del Real Decreto 1261/2005, de 21 de octubre, por el que se aprueba el Reglamento de protección de obtenciones vegetales (BOE nº. 265, de 5 de noviembre de 2005) que deroga el vetusto Reglamento de 1977 aún aplicable; también se han estudiado las incidencias que sobre la materia ha generado la normativa relativa a las patentes biotecnológicas tras la modificación de la Ley de patentes de 20 de marzo de 1986 por virtud de la Ley 10/2002, de 29 de abril, para incorporar al Derecho español la Directiva comunitaria 98/44/CEE; se ha tenido en cuenta, asimismo, la modificación del Código Penal de 1995 en materia de delitos relativos a la propiedad industrial, introducida por la Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre; y en fin, se ha incluido un completo análisis de la legislación internacional, comunitaria y nacional sobre organismos modificados genéticamente (OMG - transgénicos),


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incidiendo fundamentalmente —por cuanto afecta a España— en la Ley 9/ 2003, de 25 de abril, por la que se establece el régimen jurídico de la utilización confinada, liberación voluntaria y comercialización de organismos modificados genéticamente, así como su Reglamento general de desarrollo y ejecución, aprobado por Real Decreto 178/2004, de 30 de enero. En otro orden de cosas, hay que señalar que junto a las aportaciones actualizadas de quienes en su día participaron como ponentes de las mencionadas Jornadas sobre obtenciones vegetales, se han incorporado en esta obra nuevos trabajos elaborados por otros profesores universitarios de reconocido prestigio y por profesionales de los sectores implicados. El hecho de poder contar en este estudio con la implicación de colaboradores procedentes, por un lado, del ámbito universitario, docente e investigador, y por otro, del ámbito profesional, dotan a la obra del adecuado y necesario equilibrio que debe existir entre la visión dogmática, sistemática y analítica de la disciplina jurídica, y la perspectiva más pragmática de los especialistas y técnicos del Derecho acostumbrados al manejo en la práctica de la legislación objeto de análisis, así como habituados a enfrentarse con los problemas cotidianos que la misma presenta a la hora de su aplicación. Finalmente, queda por añadir que la edición y publicación del presente volumen ha sido financiada por el Proyecto de Investigación 2004/0932 titulado El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica, promovido por el Programa de Incentivo a la Investigación para el año 2004 de la Universidad Politécnica de Valencia, así como por la ayuda a Proyectos de Investigación GV05/242 de la Consellería de Empresa, Universidad y Ciencia de la Generalitat Valenciana.

PABLO AMAT LLOMBART Valencia, septiembre de 2006


PARTE I

MARCO JURテ好ICO DE LAS OBTENCIONES VEGETALES


Marco jurídico internacional y comunitario para la protección de nuevas obtenciones vegetales MARÍA JOSÉ ZAPATER ESPÍ Doctoranda. Becaria del proyecto de investigación “El Derecho agrario y la agricultura ante la innovación biotecnológica” de la Universidad Politécnica de Valencia

1. INTRODUCCIÓN Desde el momento en que el hombre descubrió la agricultura, hace ya más de diez mil años, comenzó una labor de selección natural y en cierto modo espontánea de todas aquellas plantas y semillas que consideraba más adecuadas para el cultivo. Esta labor, basada inicialmente en la experiencia adquirida con el paso del tiempo así como en procedimientos caracterizados por un fuerte componente “artesanal”, ha llegado a convertirse en nuestros días, a través de la aplicación de métodos técnico-científicos mucho más rigurosos y complejos, en una verdadera “revolución verde” dentro del campo de la mejora varietal de especies vegetales. La creación y desarrollo de nuevas variedades vegetales constituye una actividad de gran trascendencia para el desarrollo agrario y económico de la sociedad. Gracias a ella son resueltos un importante número de problemas que afectan al sector agrícola: calidad del producto final, rendimientos unitarios de los cultivos, resistencia a enfermedades, a plagas así como a condiciones adversas, facilidad de mecanización, belleza y armonía en las formas y colores de plantas y flores, etc. Por otra parte, y como adecuada recompensa a los esfuerzos que los investigadores invierten en tales descubrimientos y perfeccionamientos aplicados a las diversas variedades vegetales, es de justicia que el Derecho y las legislaciones regulen un sistema jurídico que sea capaz de tutelar las expectativas de explotación económica de las nuevas obtenciones vegetales, y de protegerlas frente a las infracciones que atentan contra los legítimos derechos adquiridos por los obtentores, quienes en definitiva se convierten en promotores y titulares de la investigación que ha conseguido resultados positivos de los que se beneficiará el sector agrícola en particular y por extensión toda la comunidad social en general. El presente trabajo analiza las vicisitudes que han afectado a la regulación jurídica de la protección de las variedades vegetales desde sus orígenes hasta nuestros días, destacando sobre todo las normas internacionales y europeas que de manera significativa han influido en la configuración de los actuales sistemas vigentes en los Estados de la Unión Europea.


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2. NORMATIVA DE ÁMBITO INTERNACIONAL En el ámbito de los Acuerdos internacionales entre Estados es necesario retroceder hasta la fecha de 20 de marzo de 1883 en que fue suscrito el Convenio de París por virtud del cual quedó constituida la Unión Internacional para la Protección de la Propiedad Industrial. España fue parte firmante del citado Convenio junto con otros Estados europeos e iberoamericanos, el cual permaneció abierto a la adhesión por parte de los demás Estados que no hubieran tomado parte inicial en el mismo1. Según este Acuerdo internacional, tal y como quedó establecido en su artículo 11, las partes contratantes se obligaban a conceder en general una protección de carácter temporal a los inventos que pudieran obtener privilegio, a los dibujos o modelos industriales y a las marcas de fábrica o de comercio para los productos que figuren en las Exposiciones internacionales, oficiales o reconocidas oficialmente. Por su parte, en el apartado primero del Protocolo Final que fue insertado en el citado Convenio, se incluyó una referencia a la extensión del concepto de propiedad industrial así como al objeto al que resultaba aplicable: “Las palabras Propiedad Industrial deben entenderse en su acepción más lata, en el sentido de que se aplican, no solamente a los productos de la industria propiamente dicha, sino también a los productos de la agricultura (vinos, granos, frutos, ganado, etc.) y a los productos minerales destinados al comercio (aguas minerales, etc.)”.

Como se observa, en el Convenio de París de 1883 fueron inicialmente admitidos como posibles objetos de protección por el derecho de propiedad industrial los productos agrícolas, las semillas, plantas, flores, etc. Sin embargo también se incorporó la facultad según la cual los países miembros podrían excluir determinadas categorías de invenciones del ámbito de aplicación de las patentes, lo que produjo como consecuencia que la gran mayoría de Estados firmantes se negara a reconocer la patentabilidad de toda variedad vegetal. Otro de los hitos destacables en el camino hacia la protección legal de las variedades vegetales lo hallamos en la legislación norteamericana que, tras la aprobación en 1930 de la Ley Townsed-Purnell (Plant Patent Act), permitió la patentabilidad de las variedades de plantas de multiplicación vegetativa. En dicha disposición, no obstante, quedaron excluidas de toda protección jurídica las variedades vegetales de reproducción sexual. En esta tesitura, el reconocimiento jurídico general del “derecho de obtentor de variedades vegetales” y la protección legal que lleva aparejada,

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Vid. el artículo 16 del citado Convenio de París.


MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL Y COMUNITARIO…

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tendría que esperar a la aprobación del Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, suscrito en París el 2 de diciembre de 1961 (Convenio UPOV), dentro del seno de la Unión Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales, institución a la cual España se incorporó como miembro integrante en el año 1980. Dicho Convenio originario de 1961 ha sido revisado con posterioridad en varias ocasiones, en la sede de Ginebra, y por virtud del Acta de 10 de noviembre de 1972, por Acta de 23 de octubre de 1978 y, finalmente, por Acta de 19 de marzo de 19912. Ello no obstante y pese a la entrada en vigor del citado Convenio Internacional junto a sus primeras modificaciones, la batalla por la consecución de la efectiva tutela jurídica de los derechos y prerrogativas que corresponden a los creadores, descubridores y a quienes desarrollen una nueva variedad vegetal no había hecho nada más que comenzar. En ese sentido, de igual forma que sucede con el mecanismo de la transposición de la normativa comunitaria al ordenamiento jurídico interno de los Estados miembros de la Unión Europea, también los compromisos internacionales adoptados por España y por la propia Unión Europea han ido modelando las legislaciones nacionales aplicables a la protección de las obtenciones vegetales y su explotación en el tráfico jurídico3. Concretamente, una de las cuestiones más relevantes en la que ha ejercido su influencia el Convenio UPOV, es la que hace referencia a la inicial duplicidad de sistemas de propiedad industrial establecidos para la tutela de los derechos del obtentor de variedades vegetales. En efecto, el Acta original del Convenio UPOV de 1961 determinó expresamente en su artículo 2 que “cada Estado de la Unión puede reconocer el derecho del obtentor previsto por el presente Convenio por la concesión de un título de protección particular o de una patente. No obstante, todo Estado de la Unión cuya legislación nacional admita la protección en ambas formas debe aplicar solamente una de ellas a un mismo género o una misma especie botánica”. Por otra parte, y aún reconociendo el indudable avance que supuso el Convenio UPOV en su redacción de 1961, 1972 y 1978, autores como VILLARROEL afirman que la regulación de dicho Convenio adoleció desde un

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España se adhirió al Convenio UPOV de 2 de diciembre de 1961 y al Acta adicional de 10 de noviembre de 1972, por instrumento de adhesión de 21 de marzo de 1980. Sobre estas cuestiones vid. SÁNCHEZ GIL, O.: Efectos de la Convención UPOV sobre la patentabilidad de las invenciones vegetales en el derecho europeo y, en particular, en los derechos nacionales español y alemán, Derecho de los Negocios, Noviembre, 1998, pp. 11 y ss.


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principio de graves limitaciones que lastraron la eficacia de su aplicación. En efecto, la limitación del número de especies a que debía obligatoriamente ser aplicado por los países firmantes (lo que en la práctica dejó numerosas especies, por ejemplo frutales, huérfanas de toda protección), y el establecimiento del derecho de obtentor sobre “el material de reproducción o de multiplicación vegetativa” así considerado (salvo para las plantas ornamentales, en que excepcionalmente se extendía a las partes de plantas comercializadas con otros fines que los multiplicativos, pero susceptibles en todo caso de ser usados como tales), supusieron, en la práctica, graves obstáculos para la protección efectiva de los derechos sobre las obtenciones vegetales, y una puerta abierta por la que siguió imperando, masivamente, la defraudación a esos derechos teóricamente reconocidos4. A ello debemos añadir que el Convenio de 1961 no contempló de forma expresa una definición genérica aplicable a todo tipo de variedad vegetal, sino que simplemente en él se hizo mención a una serie de categorías o especies representativas de variedades. En este estado de cosas, la vigente configuración del Convenio UPOV ha quedado actualmente delimitada por la última modificación operada por el Acta de 19 de marzo de 1991, la cual entró en vigor el 24 de abril de 1998 en seis países (Holanda, Dinamarca, Suecia, Israel, Bulgaria y Rusia). Respecto a los demás países miembros de la UPOV, una buena parte de ellos ya disponen de legislación nacional propia adaptada a las disposiciones del Convenio, entre los que también se encuentra España. Así pues los principales objetivos cuya consecución se perseguía mediante la firma del Acta UPOV de 1991, fueron los siguientes: a) Precisar ciertas disposiciones a la luz de la experiencia adquirida por los Estados miembros de la UPOV en la aplicación del Convenio. b) Mejorar la protección que se otorga al obtentor según una serie de modalidades concretas, a fin de mantener la capacidad del sistema de protección para fomentar las inversiones en el ámbito de las variedades y la comercialización de las semillas. c) Tener en cuenta la evolución técnica. En cuanto a la posibilidad de aplicar una duplicidad de sistemas para la protección de las variedades vegetales, ya instaurada en 1961, la misma se consolidó en la práctica mediante el Acta del Convenio UPOV de 1991, si bien en esta última reforma ya se percibe la tendencia hacia la consagración de un sistema “sui generis” de protección de las nuevas variedades vegetales que,

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VILLARROEL LÓPEZ DE LA GARMA, A.: Explotación comercial de la variedad: Acuerdos internacionales y herramientas legales, Actas de FITECH, Valencia, 1998, p. 3.


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con exclusión del sistema de patentes, quedara como único aplicable a la tutela del derecho especial de obtentor vegetal. Así para los Estados miembros no adheridos al acta de 1978, para los nuevos Estados que quisieran formar parte de la UPOV y para los Estados que aún habiendo ratificado el Acta de 1978 no utilizaran el sistema de la patente, en todos estos casos, ya sólo se admitirá la protección de los derechos del obtentor de variedades vegetales por el sistema “sui generis”. Para aquellos Estados que, adheridos al Acta de 1978 y que otorgaban títulos de propiedad industrial distintos al derecho de obtentor, se permite todavía la doble posibilidad de protección mediante patentes y el sistema “sui generis” en que consiste el derecho de obtentor. Respecto a las mejoras de naturaleza técnica y a los cambios sustantivos introducidos por el Convenio de la UPOV de 1991, podemos afirmar que unas y otros constituyeron un importante perfeccionamiento de la legislación en comparación con las versiones precedentes del Acuerdo. Por un lado, la nueva redacción del Convenio procedió a esclarecer la delimitación conceptual de la materia socio-jurídica que resultaba objeto de protección, es decir, la “variedad vegetal”. Esta cuestión deviene fundamental, dado que de la precisa concreción terminológica del concepto de “variedad vegetal” depende de hecho la aplicabilidad a la misma de un sistema de propiedad industrial u otro. El Acta del Convenio de 1991, en su artículo 1.vi, logró introducir un concepto global de variedad que posteriormente ha sido adoptado de manera uniforme por la legislación comunitaria europea, según tendremos ocasión de analizar. Asimismo supuso una novedad de esta última reforma la determinación del concepto de “variedad esencialmente derivada” (artículo 14.5). La trascendencia de esta institución se manifiesta a la hora de comprobar si una variedad vegetal que aspira a la protección del título de obtentor cumple el requisito esencial de la novedad. También se estableció la exigencia del otorgamiento de autorización por parte del titular de la variedad inicial de la cual se deriva “esencialmente” la nueva. Por otra parte, el Convenio extendió su aplicación a todos los géneros y especies vegetales (artículo 3), poniendo fin a la anterior tendencia restrictiva respecto del número de variedades botánicas susceptibles de protección. Igualmente supuso una conquista del Convenio de 1991 la extensión del ámbito del derecho protegido al producto de la cosecha (incluso plantas o partes de ellas) obtenido por utilización no autorizada de material de reproducción de la variedad protegida. También se extiende a los productos fabricados directamente a partir del producto de cosecha, en caso de utilización no autorizada de dicho producto de cosecha (vid. artículo 14.2 y 3). Y en la misma línea tuitiva de los derechos del obtentor, se amplió la lista tradicional de actos cuya realización por terceros exigía necesariamente la


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autorización del obtentor de la variedad protegida (vid artículo 14.1). De este modo se añadieron a la producción, la multiplicación, la oferta en venta, la venta, la exportación o importación, dos nuevos tipos de actos: la preparación para los fines de la reproducción o multiplicación (el llamado “acondicionamiento”) y la simple posesión para cualquiera de los demás actos contemplados. Estas dos adiciones poseen una extraordinaria relevancia y vienen a completar el círculo de actividades posibles que permite la manipulación de semillas y plantas de vivero de la variedad protegida. En otro orden de cosas, el artículo 13 del Convenio vino a delimitar el marco de una “protección provisional” en beneficio del obtentor durante el periodo que iba desde la presentación de solicitud de reconocimiento del derecho hasta su definitiva concesión. Durante este tiempo ahora el titular podría exigir una remuneración equitativa a su favor a aquel que realizara actos que exigirían la autorización en caso de haber sido ya concedido el derecho de obtentor. Esta previsión constituye de facto una garantía para los derechos económicos del futuro obtentor-titular, incluso durante la tramitación administrativa del procedimiento de concesión del título de obtención vegetal. El Convenio de 1991 reformó asimismo la materia relativa a la duración de la protección jurídica del “descubrimiento” en que consiste una nueva variedad vegetal (artículo 19). Ahora los plazos se amplían hasta 20 años para las plantas herbáceas (antes era de 15 años), y hasta 25 años para árboles y vides (antes 18 años). La extensión de los plazos del derecho del obtentor reportan al mismo un beneficio comercial neto, al ampliarse en el tiempo las posibilidades de explotación jurídica y económica de la variedad vegetal descubierta o mejorada, pudiendo incrementar sus perspectivas de recuperación de las inversiones efectuadas en el proceso de investigación, así como la consecución de beneficios remuneratorios. Estos plazos, como veremos en el siguiente apartado, han sido actualmente modificados e incrementados en el ámbito de la Unión Europea. Finalmente, por lo que afecta a las excepciones o limitaciones al derecho de obtentor, debemos citar por su especial interés para este estudio la novedad introducida por el artículo 15.2 y que se conoce como “el privilegio del agricultor”. Articulado a modo de posibilidad para ser establecido facultativamente por los Estados miembros, este “privilegio” tiene por finalidad “restringir el derecho de obtentor respecto de toda variedad, dentro de límites razonables y a reserva de la salvaguardia de los intereses legítimos del obtentor, con el fin de permitir a los agricultores utilizar a fines de reproducción o de multiplicación, en su propia explotación, el producto de la cosecha que haya obtenido por el cultivo, en su propia explotación de la variedad protegida”.


MARCO JURÍDICO INTERNACIONAL Y COMUNITARIO…

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A modo de valoración global de los cambios introducidos por el Acta de 1991 de la Convención UPOV, afirma VILLARROEL que indudablemente ha supuesto un considerable avance en el reconocimiento y protección de los derechos de los obtentores de variedades vegetales, a quienes concede instrumentos legales mucho más eficaces para hacer valer en la práctica tales derechos y luchar contra la defraudación. Queda, sin embargo, todavía lejos del grado de protección que los tratados internacionales prevén para las patentes industriales, frente a las cuales sufre una injustificada discriminación5. En el sentido anterior, aunque se va despejando el panorama en lo que afecta al concreto mecanismo jurídico aplicable a la tutela de los derechos del descubridor de variedades vegetales, no obstante aún queda pendiente en particular la cuestión un tanto paradójica de la existencia y operatividad de una duplicidad de sistemas entre los que optar a la hora de la protección legal de nuevas variedades. En nada ha ayudado a resolver la citada cuestión uno de los Acuerdos sectoriales del GATT, aprobado en Marrakech el 15 de abril de 1994, donde se constituyó la Organización Mundial del Comercio (OMC). Nos referimos al Acuerdo sobre los aspectos de los derechos de propiedad intelectual relacionados con el comercio incluido el comercio de productos falsificados (denominado Convenio ADPIC o TRIPs)6. En el artículo 27.3 de dicho Acuerdo se establece que “los miembros otorgarán protección a todas las obtenciones vegetales mediante patentes, mediante un sistema eficaz sui generis o mediante una combinación de aquellas y éste”. Pero también se dispone que “los miembros podrán excluir, asimismo, la patentabilidad de las plantas y los procedimientos esencialmente biológicos de producción de plantas”, aunque sí podrán patentarse los microorganismos así como los procedimientos microbiológicos o no biológicos que se utilicen para producir plantas. Pese a la contradicción del texto del precepto, existe la posibilidad de configurar el derecho de obtentor de variedades vegetales como una forma de protección “sui generis” y exclusiva de las plantas. No obstante tampoco se descarta, según el criterio seguido por cada uno de los Estados firmantes, la

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Explotación comercial de la variedad: Acuerdos internacionales y herramientas legales, Actas de FITECH, Valencia, 1998, p. 3. Sobre el mismo, vid. GÓMEZ SEGADE, El Acuerdo ADPIC como nuevo marco para la protección de la propiedad industrial e intelectual, Actas de Derecho Industrial, Tomo XVI, 1994-1995, pp. 33 y ss.


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