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privado La colección «Privado» es una ambiciosa iniciativa de la Editorial «Tirant lo blanch» y un equipo de expertos que puntualmente acercan al profesional en la materia temas de interés y actualidad en el complejo mundo del Derecho Privado.

Ana Cañizares Laso

La sucesión mortis causa de la empresa puede analizarse no solo desde la perspectiva del sistema de legitimas. La idea de la permanencia en comunidad hereditaria o la transformación en una comunidad ordinaria o la decisión de la constitución de una sociedad pueda conducir a compatibilizar el interés en la conservación de la empresa con los derechos de los legitimarios.

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COMUNIDAD HEREDITARIA Y SUCESIÓN DE LA EMPRESA

El fallecimiento de una persona determina la apertura de la sucesión mortis causa, lo que implica que las relaciones jurídicas transmisibles de las que era titular el fallecido se conviertan en herencia. A la compleja ordenación de la sucesión mortis causa, en general, se une en algunas ocasiones el hecho de que el fallecido sea un empresario, con lo que se añade el problema de la sucesión de la empresa. El Derecho de sucesiones que rige la ordenación para después de la muerte, también de los empresarios, provoca algunas dificultades en nuestro Derecho común caracterizado por un fuerte sistema de legítimas, cuando se trata de la sucesión de una empresa, entiéndase empresario individual o empresa familiar. En este estudio se ponen de relieve las principales dificultades que implica la conexión entre la comunidad hereditaria que se origina en todo caso con la apertura de la sucesión y aceptación de la herencia, y la sucesión de la empresa en las distintas modalidades que se puedan plantear.

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COMUNIDAD HEREDITARIA Y SUCESIÓN DE LA EMPRESA


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia

Ana Cañizares Laso

Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz

Ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación y miembro de El Colegio Nacional

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González

Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Marta Lorente Sariñena

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Javier de Lucas Martín

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

Víctor Moreno Catena

Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

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COMUNIDAD HEREDITARIA Y SUCESIÓN DE LA EMPRESA

ANA CAÑIZARES LASO

tirant lo blanch Valencia, 2019


Copyright ® 2019 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com.

Directores de la Colección: FRANCISCO DE P. BLASCO GASCÓ Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Valencia

MARIO CLEMENTE MEORO Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Valencia

© Ana Cañizares Laso

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com www.tirant.com Librería virtual: www.tirant.es ISBN: 978-84-1313-479-6 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/ empresa/politicas-de-empresa nuestro procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


ÍNDICE RESUMEN.....................................................................................................

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I. INTRODUCCIÓN...................................................................................

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II. ORGANIZACIÓN DE LA EMPRESA PREVISTA EN TESTAMENTO. SISTEMA DE LEGÍTIMAS......................................................................

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III. SUCESIÓN DE LA EMPRESA. COMUNIDAD HEREDITARIA............ 25 1. La distinción sociedad y comunidad ordinaria................................... 28 2. Sociedad interna y comunidad ordinaria............................................ 34 3. La comunidad hereditaria.................................................................. 37 IV. RÉGIMEN APLICABLE A LA COMUNIDAD HEREDITARIA SOBRE ESTABLECIMIENTO MERCANTIL...................................................... 43 1. Posibilidad de pactos entre coherederos............................................. 43 2. Ejercicio de la acción de división........................................................ 49 3. Continuación de la explotación en comunidad pro indiviso vigente el pacto social entre los herederos.......................................................... 56 BIBLIOGRAFÍA.............................................................................................

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RESUMEN1 El fallecimiento de una persona determina la apertura de la sucesión mortis causa, lo que implica que las relaciones jurídicas transmisibles de las que era titular el fallecido se conviertan en herencia. A la compleja ordenación de la sucesión mortis causa, en general, se une en algunas ocasiones el hecho de que el fallecido sea un empresario, con lo que se añade el problema de la sucesión de la empresa. El Derecho de sucesiones que rige la ordenación para después de la muerte, también de los empresarios, provoca algunas dificultades en nuestro Derecho común caracterizado por un fuerte sistema de legítimas, cuando se trata de la sucesión de una empresa, entiéndase empresario individual o empresa familiar. En este trabajo se ponen de relieve las principales dificultades que implica la conexión entre la comunidad hereditaria que se origina en todo caso con la apertura de la sucesión y la aceptación de la herencia, y la sucesión de la empresa en las distintas modalidades que se puedan plantear.

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Este trabajo fue objeto de una ponencia en el curso del Consejo General del Poder Judicial sobre Comunidades convencionales y Sociedad civil (dir. Excma Sra. M. Ángeles Parra Lucán), celebrado los días 25 y 26 de octubre de 2018.


I. INTRODUCCIÓN El fallecimiento de una persona determina, siempre y necesariamente, la apertura de la sucesión mortis causa, lo que va a implicar que las relaciones jurídicas transmisibles de las que era titular el fallecido, naturalmente tanto el activo como el pasivo del patrimonio, se conviertan en herencia. A la compleja ordenación de la sucesión mortis causa, en general, se une en algunas ocasiones el hecho de que el fallecido sea un empresario, con lo que se añade el problema de la sucesión de la empresa. En el ámbito de una empresa familiar suelen producirse supuestos muy distintos. Puede tratarse de la titularidad directa del empresario individual; puede producirse el fallecimiento de uno de los empresarios que forman parte de una comunidad ordinaria (lo que probablemente será una sociedad civil o mercantil); o puede que el objeto de la sucesión sea la titularidad de acciones o participaciones de sociedades anónimas o de sociedades de responsabilidad limitada. La relación entre sucesión mortis causa y empresa implica una conexión de normas procedentes de partes distintas del ordenamiento jurídico cuyo encaje no es fácil. De una parte las normas del derecho mercantil cuya finalidad, entre otras cuestiones, es la regulación del estatuto jurídico del empresario y de la ordenación de la empresa, o de las normas del derecho civil relativas al contrato de sociedad y a la comunidad de bienes. De otra parte las normas civiles del Derecho de Sucesiones que ocupándose de la sucesión de una persona no se ocupan de que ésta pueda ser un empresario y que el objeto de la sucesión pueda ser una empresa mercantil2. Tras la apertura de la sucesión el problema de la indivisión económica es especialmente grave en aquellos casos bastante frecuentes en los que se produce una especie de entrecruzamiento de un ente societario y, por consiguiente, de normas del Derecho de sociedades con los bienes hereditarios y con las normas de Derecho de sucesiones3.

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DÍEZ-PICAZO, L., “La sucesión por causa de muerte y la empresa mercantil” en Problemática jurídica actual de la empresa, Academia Valenciana de Jurisprudencia, Valencia 1965, RDM 1965, también en Ensayos Jurídicos, T. III, Civitas, Cizur Menor 2011, pp. 3748 y ss. DÍEZ-PICAZO, L.. “El Derecho a permanecer en la indivisión” (La Ley, 23 de septiembre de 2009) en Ensayos Jurídicos, T. III, Civitas, Cizur Menor 2011. pp. 3727 y ss.


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El problema no se plantea de la misma manera en el caso de que la empresa revista la forma de sociedad mercantil, pues la cuestión en principio no iría más allá de la transmisión hereditaria de los derechos sociales, sean acciones o participaciones. No obstante, sí se plantearían algunas cuestiones tras la aceptación de la herencia por parte de los herederos y antes de la partición al estar en presencia de una comunidad hereditaria, sea o no incidental, en la que los comuneros deberán tomar algunas decisiones, por ejemplo, el nombramiento de un administrador y su posible participación en los órganos sociales. El empresario puede haber sido previsor y haber ordenado la sucesión de la empresa. Así, puede haber organizado en su testamento tanto la continuidad como la propia organización empresarial. Puede también, en vida, haber constituido una persona jurídica con la finalidad de la continuidad empresarial. Incluso haber realizado un protocolo familiar o incluso pactos sociales o parasociales fuera del protocolo. No obstante e incluso con la posible previsión por parte del empresario, el fenómeno de la sucesión mortis causa origina en todo caso la apertura de la sucesión así como todo el proceso que se desencadena hasta la partición. El Derecho de sucesiones que rige la ordenación para después de la muerte, también de los empresarios, provoca algunas dificultades en nuestro Derecho común caracterizado por un fuerte sistema de legítimas, cuando se trata de la sucesión de una empresa, entiéndase empresario individual o empresa familiar. Necesariamente, además, en el momento inicial del fallecimiento del empresario la empresa continúa en funcionamiento y por mucho que pueda parecer que lo más beneficioso para todos sea la realización de la partición hereditaria y la individualización del sucesor, por tratarse de una comunidad incidental y transitoria, no necesariamente tiene que ser así, pues en ocasiones permanecer en comunidad o constituir una sociedad puede que sea mejor porque facilite la propia sucesión empresarial. En todo caso va a haber un periodo en el que se produzca esa inicial indeterminación. En este trabajo se ponen de relieve las principales dificultades que implica la conexión entre la comunidad hereditaria que se origina en todo caso con la apertura de la sucesión y la aceptación de la herencia, y la sucesión de la empresa en las distintas modalidades que se pueden plantear. Para ello es necesario partir de algunos conceptos e instituciones claves en todo este proceso. Desde el Derecho de Sucesiones se plantean dificultades, tanto si el testador ha previsto la sucesión en su testamento como si


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lo ha hecho por vía de donación, precisamente por el sistema de legítimas. Además y necesariamente al producirse la comunidad hereditaria tras la apertura de la sucesión se debe partir de la cuestión previa de la aplicación de las reglas de la comunidad ordinaria y del análisis de la distinción entre sociedad civil y comunidad ordinaria. Por último se pone de manifiesto que es aplicable a la comunidad hereditaria la regulación de la comunidad de bienes de los arts. 392-406 del Código civil porque no existe una regulación propia de esta comunidad, excepto en lo relativo a la partición, a cuyas normas remite el art. 406 CC para la división de la cosa común, igual que el art. 1708 CC, en sede de sociedad. Siendo aplicable también a la comunidad hereditaria las normas de la sociedad civil pues en la continuación de la empresa por los herederos es posible que exista una transformación de la comunidad en sociedad. En cualquier caso, el análisis que se hará sobre comunidad hereditaria y empresa no se plantea desde la perspectiva de la opción sobre si hay comunidad o hay sociedad porque estamos convencidos de que se trata de conceptos diversos pero compatibles4.

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MIQUEL GONZÁLEZ, J. M., “Comunidad y sociedad” en Anales de la Academia Matritense del Notariado, T. 53, 2012-2013, pp. 351 a 382. – “Comentario a los artículos 392 a 406”, en Comentario del Código Civil, Tomo I, (Dir. R. Bercovitz, P. Salvador, L. DÍEZ-PICAZO, C. Paz-Ares), Ministerio de Justicia, Madrid, 1991. – “Comentario a los artículos 392 a 406”, en Comentarios al Código Civil y Compilaciones Forales, Tomo V- 2º (Dir. M. Albaladejo), Edersa, Madrid, 1985. PAZ-ARES, C., “Comentarios a los artículos 1665 a 1708 del Código Civil”, en Comentarios del Código Civil, Tomo II (Dirs. R. Bercovitz, P. Salvador, L. DÍEZ-PICAZO, C. Paz-Ares), Ministerio de Justicia, Madrid, 1991. – “La sociedad en general: caracterización del contrato de sociedad”, en Curso de Derecho Mercantil (Dirs. R. Uría y A. Menéndez), Civitas, Madrid, 2006. – “Las sociedades mercantiles”, en Lecciones de Derecho Mercantil, Vol. I, (Dirs. A. Menéndez y A. Rojo), Civitas, Madrid, 2013. GIRÓN TENA, J., Derecho de Sociedades, Tomo I, Madrid, 1976. – “Las sociedades irregulares”, en Anuario de Derecho civil, 1951, pp. 1330 y ss.


II. ORGANIZACIÓN DE LA EMPRESA PREVISTA EN TESTAMENTO. SISTEMA DE LEGÍTIMAS La posible continuidad de la empresa, así como probablemente su conservación, en gran medida puede depender de la organización que el empresario pueda diseñar, bien constituyendo una persona jurídica donde figure la empresa como aportación pero también disponiendo en su testamento de una adecuada organización y estatuto de su empresa. El Derecho de sucesiones que rige la ordenación para después de la muerte provoca dificultades en el caso de la sucesión de una empresa. El empresario que pretenda organizar la sucesión de su empresa para después de la muerte tiene una serie de dificultades precisamente por el sistema legitimario existente principalmente en el Derecho común. Por ello se debe tener en cuenta el respeto a las legítimas y la consecuencia de la posible reducción o impugnación derivada de la infracción del sistema legitimario. Desde hace ya tiempo uno de los debates importantes en el marco del derecho de sucesiones5 se encuentra en el reconocimiento de una mayor libertad de testar y como consecuencia de lo anterior en la necesidad de una reforma del sistema de las legítimas, tanto desde el punto de vista de su cuantía como desde el punto de vista de los sujetos legitimarios6.

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CAÑIZARES LASO, A., “Legítimas y libertad de testar”, en “Liber amicorum” Teodora F. Torres García (coord. Margarita Herrero Oviedo Andrés) (dir. Domínguez Luelmo/ García Rubio) La Ley, Madrid, 2014; MIQUEL GONZÁLEZ, J.M.,“Reflexiones sobre la legítima”
en Estudios de derecho de sucesiones: “Liber amicorum” Teodora F. Torres García (coord. Margarita Herrero Oviedo Andrés) (dir. Domínguez Luelmo/ García Rubio) La Ley, Madrid, 2014, pp. 983-1002; PARRA LUCAN, M.A., “Legítimas, Libertad de Testar y Transmisión de un Patrimonio”, AFDUDC, 1, 2009, pp. 481-554; ROCA TRIAS, E., “Una reflexión sobre la libertad de testar” en Estudios de derecho de sucesiones: “Liber amicorum” Teodora F. Torres García (coord. Margarita Herrero Oviedo Andrés) (dir. Domínguez Luelmo/ García Rubio) La Ley, Madrid, 2014, pp. 1245 y ss. TORRES GARCÍA, T.F./GARCÍA RUBIO, M.P., La libertad de testar: El principio de igualdad, la dignidad de la persona y el libre desarrollo de la personalidad en el derecho de sucesiones, Fundación Coloquio Jurídico Europeo, Madrid, 2014. TORRES GARCÍA, T.F “”La necesaria reforma del derecho de sucesones”, en Problemas actuales del Derecho civil y del desequilibrio económico (dir. Moreno Flores, R.M.), Dykinson, Madrid, 2017, pp. 11-29.


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La legítima se puede analizar desde la perspectiva de la limitación a la facultad de disponer7 o desde la perspectiva del derecho que determinados parientes tienen a percibir una determinada porción de la herencia de su causante8. Desde la perspectiva de la libertad de disponer del causante en principio puede parecer que solo se muestra como una limitación a la facultad de disponer, en realidad no sólo como limite a la facultad de disponer sobre los propios bienes mortis causa sino también inter vivos, pues como sabemos limita la libertad de testar y la libertad de donar, aunque sea en la medida de su inoficiosidad. Sin embargo y, en concreto, en la medida del estudio de la organización de la empresa, y en la medida de lo que para después de la muerte el empresario pretenda realizar, se manifiesta como el impedimento que a la posible elección de entre sus herederos puede tener el testador/ empresario. Lo cierto y verdad es que frente a la libertad de testar, en el momento codificador, la elección del sistema de legítimas supuso la distribución de la riqueza, la igualdad entre los hijos y el rechazo a la vinculación de los bienes en manos de uno solo de los herederos. Pero también es cierto que en la actualidad podría analizarse, precisamente al contrario, como el impedimento que tiene el testador para la posible unificación de su empresa en manos de uno solo. No obstante, como se pone de relieve en este trabajo, la comunidad hereditaria puede no ser un impedimento a la organización empresarial sin obviar el sistema de legitimas o sin que este sistema pueda ser un absoluto impedimento. Frente al sistema de legítimas se encuentra generalizada la opinión doctrinal que propugna la libertad de testar con base, entre otras razones, en las consecuencias negativas que se derivan de un rígido sistema de legitimas para la conservación de las empresas familiares y en general para los patrimonios familiares, desde la perspectiva de la empresa familiar. De las legítimas se ha dicho que suponen un grave escollo para el desarrollo de la actividad económica y social, que exige una amplia libertad de testar 7

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TORRES GARCÍA,T./DOMÍNGUEZ LUELMO, A, “La legítima en el código civil”, en Tratado de Derecho de Sucesiones. Código civil y normativa autonómica: Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra, País Vasco, T. II (dir. Gete-Alonso/Solé Resina) Cizur Menor 2010; pp. 1845 y 1849-1850. A partir del Código civil de Cataluña, los autores consideran la legítima como un derecho a favor del legitimario mas que como un limite a la libertad de testar, al no regularse ya en sede testamentaria. Vid por todos VAQUER ALOY, A. “La legitima en Cataluña” Tratado de Derecho de Sucesiones. Código civil y normativa autonómica: Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra, País Vasco, T. II (dir. Gete-Alonso/Solé Resina) Cizur Menor 2010, pp. 2029-2030.


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para integrar en la empresa a las personas idóneas, sean o no parientes del empresario individual9. En todo caso la sucesión de la empresa familiar10 o la sucesión del empresario queda necesariamente sometida al Derecho de sucesiones y a la par, y dependiendo del tipo constituido, al Derecho de sociedades. No obstante, y en general, se defiende que la sucesión de la empresa debe ser ordenada planeando y diseñando una estrategia de transmisión paulatina de la titularidad y la gestión. Es cierto que el Derecho de sucesiones es solo uno de los sectores del Derecho privado que incide en la protección del patrimonio y la empresa familiar11 pero, a nuestro juicio, es en el marco del Derecho de Sucesiones en el que se debe organizar la transmisión tanto en el caso del empresario individual como en el de la empresa familiar precisamente con la finalidad de analizar las posibilidades organizativas existentes en el sistema jurídico que en definitiva se tenga. El estudio en su conjunto de los ordenamientos civiles en materia de legítimas excedería el objetivo de este trabajo por lo que solo nos referimos, a continuación, al derecho común. No obstante, no se debe olvidar que conviven en España siete sistemas diferentes siendo el sistema legitimario español de los más variados, ya que confluye el sistema del Código, caracterizado por ser un sistema rígido, con los distintos derechos civiles españoles12 que recogen distintas soluciones. Desde el respeto a la libertad de testar del Fuero de Ayala, la Ley de Derecho civil del País Vasco de 1992 o el Fuero de Navarra pasando por la aragonesa de amplia libertad dentro del colectivo de los descendientes o las últimamente reformadas 9

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MAGARIÑOS BLANCO, V. (2005), “La libertad de testar”, Revista de Derecho Privado, septiembre- octubre 2005, p. 21. En la actualidad las empresas familiares representan un 89 % del tejido productivo privado. Vid. Sexta Edición del Barómetro de la Empresa familiar- KPMG en: https://assets.kpmg.com/…/2017/…/barometro-empresa-familiar-edi…(consulta 25/05/2018). PARRA LUCÁN, M.A., “La sucesión de la empresa familiar” en Transmisiones de empresas y modificaciones estructurales de Sociedades, Bosch, Barcelona, 2010. Señala la autora que el empresario suele desear transmitir su empresa a la generación siguiente, pero solo una pequeña parte de las empresas familiares consigue mantener el carácter familiar por más de una generación. Señala,además, que el Derecho de sucesiones es solo uno de los sectores del Derecho privado que incide en la protección del patrimonio y la empresa familiar, junto a otros tales como la forma de organización de la empresa o las consecuencias del régimen económico en el caso de empresario casado. Por eso las normas sucesorias sobre las legítimas no son la mayor dificultad que preocupan a los autores de los trabajos especializados sobre la organización de la sucesión de la empresa. Vid. Tratado de Derecho de Sucesiones (coord. GETE-ALONSO, M.C./SOLÉ RESINA, J.), Civitas, Cizur Menor, 2011; Tratado de legítimas (coord. TORRES GARCÍA), Atelier 2012. Se analizan todos y cada uno de los sistemas en España.


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de Cataluña13 y Galicia14. Aunque debe decirse que en el conjunto del derecho español y en los diferentes sistemas legitimarios existe la tendencia generalizada hacia el favorecimiento de la naturaleza crediticia de la legítima. En el sistema legitimario, como es sabido, rigen los principios de Intangibilidad cuantitativa y cualitativa de la legítima. De acuerdo con el art. 806 CC “Legítima es la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos”. La legítima es un límite a la libertad de testar así como a la de disponer en vida a título gratuito, límite por consiguiente a la libertad de testar y a la libertad de donar, pudiéndose defender una verdadera sucesión legitimaria15. Siendo la legítima un derecho que la ley atribuye a determinadas personas, como sabemos, la propia ley prevé los mecanismos necesarios para que ese derecho sea satisfecho. En principio, el legitimario tiene derecho a percibir la legitima que por ley le corresponda en un quauntum determinado16 y en bienes de la he-

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Vid un buen resumen de los antecedentes históricos de la legítima en Cataluña realizado por VAQUER ALOY, A., “Reflexiones sobre una eventual reforma de la legítima”, Indret 2007. Vid. OLLÉ FAVARÓ, J.C.: “La reforma del derecho de sucesiones en Cataluña” AAMN 2009, pp. 439 y ss. Ley 2/2006, de 14 de junio, de derecho civil de Galicia GARCÍA RUBIO, M.P.; NIETO ALONSO, A.; HERRERO OVIEDO, M.: “Las Legítimas en la Ley 2/2006 de Derecho Civil de Galicia”, en Tratado de legítimas (coord. Teodora Torres García), Atelier 2012, pp. 203 y ss.; CARBALLO FIDALGO, M./HUALDE MANSO,T., “La legítima en Galicia y en Navarra”, en Tratado de Derecho de Sucesiones. Código civil y normativa autonómica: Aragón, Baleares, Cataluña, Galicia, Navarra, País Vasco, T. II (dir. Gete-Alonso/Solé Resina) Cizur Menor 2010, pp. 2147 y ss. GARCÍA RUBIO, M.P.: “Recensión” a la obra The Law of Succession: Testamentary Freedom. European Perspectives, Anderson M/Arroyo i Amayuelas E. (ed.) Europa Law Publishing, Groningen 2011, ADC 2012-1 pp. 377-384. PEÑA Y BERNALDO DE QUIRÓS, M., “La naturaleza de la legítima, ADC 1985-4, pp. 849 y ss.; VALLET DE GOYTISOLO, J.B., “Observaciones en torno a la naturaleza de la legítima” ADC 1986-1, pp. 3 y ss. MIQUEL GONZÁLEZ, J.M., “Los desprecios al Código Civil”, RJUAM, Nº. 19, 2009, pp. 229-238; “Reflexiones sobre la legítima…cit., pp. 983-1002;

 “Legítima material y legítima formal” en Anales de la Academia Matritense del Notariado Tomo 49, 2009, pp. 493-560. TORRES GARCÍA, T. F. - DOMÍNGUEZ LUELMO, A., “La legítima en el Código civil” en Tratado de legítimas (coor. Torres García, T.F.), Atelier, Barcelona, 2012. ESPEJO LERDO DE TEJADA,M., “Comentario al art. 841” en Código civil comentado, T. II, (dir. Cañizares/De pablo/Orduña/Valpuesta), 2ª ed. Civitas, Cizur Menor, 2016. En el Código civil las dos terceras partes la de los hijos y descendientes (art. 808 I CC) y la mitad del haber hereditario la de los padres y ascendientes (art. 809 I CC).


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rencia17. Mientras que sigue siendo esencial el principio de intangibilidad cuantitativa de la legitima, previéndose los mecanismos de protección al legitimario, en cambio, las sucesivas reformas del CC en esta materia han ampliado la posibilidad del pago en metálico de la legitima lo que supone que el principio de la intangibilidad cualitativa de la legítima, en realidad, ya no sea tal. El causante puede vulnerar las legítimas de múltiples maneras. Así, instituyendo herederos en proporción superior a la debida; ordenando legados mediante los que haga insuficiente la atribución patrimonial de alguno o algunos de los legitimarios; o realizando donaciones en vida que produzcan iguales consecuencias. A dicha vulneración se seguirá el ejercicio de las correspondientes acciones de protección de la legitima que ostentarán aquellos legitimarios que no habiendo sido preteridos ni desheredados perciban menos de lo que por legitima les corresponda. Frente a la mencionada intangibilidad cuantitativa de la legítima, la intangibilidad cualitativa, esto es, el pago de la legítima con bienes de la herencia es un principio que aunque recogido inicialmente en el art. 806 CC, al referirse a la porción de bienes reservada por la ley, lo que implicaría el pago con bienes de la herencia, dejó de tener alguna efectividad a partir de la Ley 11/1981 de reforma del Código civil que introdujo como novedad en nuestro Derecho Sucesorio la regulación contenida en los arts. 841 a 847 CC. Así la posibilidad de pagar la legítima con dinero, lo que antes de la Ley 11/1981 sólo era admitido en los casos excepcionales de los arts. 821,829, 839, 1056-2º y 1062 CC, algunos reformados con posterioridad como el art. 1056-218, se generaliza al permitir el art. 841 CC que el testador por su sola voluntad, sin razón objetiva alguna, adjudique todo o parte del caudal relicto a alguno o algunos de sus hijos o descendientes legitimarios, no en otro caso, con la obligación de pagar en metálico al resto. De acuerdo con este precepto la percepción de la legitima in natura no es imperativa, recogiendo algunos supuestos en los que se puede sustituir por el pago en metálico extrahereditario. Esta norma tan amplia permite decir que el principio de intangibilidad cualitativa de la legítima deja de ser, alguna manera, el principio básico en la materia19. 17

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Además y como es sabido, el testador no puede privar a los herederos de su legítima salvo en los casos permitidos expresamente por la ley, ni imponer sobre la legítima gravamen, condición o sustitución excepto en casos concretos (art. 813 CC). Reformado por L 7/2003 de 1 de abril, de la sociedad limitada Nueva Empresa, por la que se modificó la Ley 2/1995, de 23 de marzo, de Sociedades de Responsabilidad Limitada. No obstante la revisión doctrinal sobre la naturaleza de la legítima, y pese a que la legítima de los descendientes pueda pagarse en dinero, al mismo tiempo, se mantiene


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Dentro del respeto a las legítimas, lo cierto es que por medio del testamento el empresario individual puede organizar la posibilidad de transmitir la empresa a un único sucesor, para lo que fue esencial la reforma operada del art. 841 CC con la admisibilidad del pago en metálico de la legitima. No obstante, siempre han existido mecanismos previstos en el Código que ofrecen alguna posibilidad para la transmisión de la empresa a un único beneficiario20 no exentos, sin embargo, de bastantes dificultades. Así, por medio de la mejora en cosa determinada prevista en el art. 829 CC21 o del legado de cosa específica del art. 882 CC. Se trata de instrumentos que amplían en alguna medida la libertad de disponer al flexibilizar el pago de los derechos legitimarios. En el caso de la mejora en cosa determinada para procurar en lo posible la indivisión del negocio y pudiendo abonar las legítimas en dinero22 y en el caso del legado de cosa específica igualmente por la posibilidad de mantener la indivisión. En el supuesto de la mejora en cosa determinada se alcanzaría la posibilidad de transmisión a un único sucesor, pues para el caso contemplado de la necesidad de compensar en dinero los excesos del valor de la cosa, sólo puede entenderse referido, a mi juicio23, a la indivisibilidad o incomoda división de la cosa en que consista la mejora y podrían quedar incluidos los supuestos de universalidades o cosas complejas como el caso

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como un residuo la concepción de la legítima como pars valoris: la “intangibilidad global”, es decir, el destino de los bienes in natura al colectivo de legitimarios sigue siendo una regla inderogable por voluntad del causante. Vid. en este sentido TORRES GARCÍA, T.F., ““Una aproximación al artículo 1056 II…”cit. PARRA LUCÁN, M.A., “Sucesión de la empresa…” cit.; DOMÍNGUEZ LUELMO, A., com. art. 841 en Comentarios al Código…cit. PALAZÓN GARRIDO, M. L. (2003), La sucesión por causa de muerte en la empresa mercantil, Tirant lo Blanch, Valencia, p. 203 y ss. Vid. PARRA LUCÁN, M.A., “La sucesión de la empresa…cit. Vid. la dificultades que plantea la imputación analizadas por CÁMARA LAPUENTE, S., comentario al art. 829 en Código civil comentado, T. II, (dir. Cañizares/De Pablo/ Orduña/Valpuesta), 2ª ed. Civitas, Cizur Menor, 2016. DOMÍNGUEZ LUELMO, A., comentario al art. 829 en Comentarios al Código civil (dir. Domínguez Luelmo), Lex Nova, Valladolid 2010. Entre otros problemas, la imputación que para el caso de mejora en cosa determinada se discute la posible imputación con cargo al tercio libre antes o tras la imputación al tercio de legitima estricta dados los términos del art. 829 CC en conexión con que el testador haya dispuesto o no total o parcialmente del tercio de libre disposición. Se cuestiona si la cosa determinada en que se mejora debe ser o no indivisible o admitir o no cómoda división como elemento del supuesto de hecho del art. 829 CC para que pueda operar la especial imputación y compensación en metálico. Entiendo que la interpretación conjunta de los arts. 821, 1056.2 y 1062 CC permiten esta interpretación. En este sentido CÁMARA LAPUENTE, S., “comentario al art. 829…”, cit.

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