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DELITOS RELATIVOS AL TRテ:ICO VIARIO

CARMEN REQUEJO CONDE Profesora de Derecho Penal Universidad de Sevilla

Valencia, 2011


Copyright ® 2011 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de la autora y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant.com).

© CARMEN REQUEJO CONDE

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es I.S.B.N.: 978-84-9004-189-5 MAQUETA: PMc Media Si tiene alguna queja o sugerencia envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia por favor lea en www.tirant.net/index.php/ empresa/politicas-de-empresa nuestro Procedimiento de quejas.


ÍNDICE Abreviaturas .......................................................................................

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Introducción .......................................................................................

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1ª. Parte VEHÍCULO A MOTOR COMO INSTRUMENTO DEL DELITO

Capítulo 1 LOS

DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD VIAL

I. CARACTERÍSTICAS GENERALES .............................................. II. MODALIDADES ............................................................................. 1. Delito de conducción con velocidad desproporcionada o excesiva (“velocidad típica”) (art. 379.1) .................................................. 2. Delito de conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas y delito de “tasa típica” (art. 379.2) .............................................. A) Delito de conducción bajo la influencia de drogas tóxicas, estupefacientes, sustancias psicotrópicas o de bebidas alcohólicas (art. 379.2.1) ............................................................. B) Delito de conducir con una tasa de alcohol en aire espirado superior a 0,60 miligramos por litro o con una tasa de alcohol en sangre superior a 1,2 gramos por litro (art. 379.2.2)..... a) Aspectos comunes de la norma ...................................... – Naturaleza ................................................................ – Concursos .................................................................. – Grado de perfeccionamiento ..................................... – Justificación/ Exculpación ........................................ b) Conclusiones: Deficiencias de la norma......................... 3. Delito de conducir con temeridad manifiesta poniendo en peligro la vida o la integridad de las personas (art. 380). Interpretaciones del concepto de conducción manifiestamente temeraria ......... 4. Delito de conducción temeraria con manifiesto desprecio por la vida de los demás (art. 381)....................................................... A) Con puesta en peligro concreto de la vida o la integridad de las personas .......................................................................... B) Sin puesta en peligro concreto de la vida o la integridad de las personas ..........................................................................

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ÍNDICE

5. Regla concursal (art. 382). Principales problemas. Conclusiones............................................................................................... 6. Delito de negativa a someterse a las pruebas legalmente establecidas para la comprobación de las tasas de alcoholemia y la presencia de las drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas siendo requerido por agente de autoridad (art. 383) ............................................................................................. A) Ámbito aplicativo ................................................................. B) Relación concursal del delito de negativa a someterse al control de alcoholemia con el delito de conducción bajo los efectos del alcohol o de “tasa típica” del art. 379.2. Su delimitación del delito de desobediencia del art. 556 ............... Recapitulación y Conclusión .......................................... 7. Delito de conducir sin carnet (art. 384) .................................... A) Orígenes................................................................................ B) Modalidades ......................................................................... a) Pérdida de vigencia del permiso o licencia por pérdida de la totalidad de los puntos asignados legalmente ..... b) Privación del carnet por decisión judicial cautelar o definitiva ......................................................................... – Sujeto condenado a la privación del carnet por más de dos años y que cumplida su condena vuelve a conducir sin haberlo obtenido nuevamente, ¿comete delito? ¿del art. 384 nº 1 ó nº 2? ................................ – ¿Cabe el concurso del art. 384.2 con el delito de quebrantamiento de condena del art. 468 cuando vuelve a conducir estando cumpliendo la pena? ................. c) No haber obtenido nunca permiso o licencia de conducción .................................................................................. – Supuestos excluidos .................................................. • Pérdida de vigencia del permiso o licencia a causa de haber sido condenado en sentencia a la privación del derecho a conducir por más de dos años (art. 47.3)..................................................... • Resolución administrativa de privación del permiso y pérdida de su vigencia al haber desaparecido los requisitos de habilidad, conocimiento, aptitudes, comportamiento o facultades psicofísicas del conductor que motivaron su obtención............... • Permisos extranjeros sin validez en España por falta de vigencia, edad o canje (arts. 15-19 del Reglamento 818/2009)......................................... C) Participación en el delito ..................................................... D) Justificación/ Exculpación ................................................... 8. Delito de ocasionar un grave riesgo a la circulación (art. 385)

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ÍNDICE

III. OTRAS NORMAS RELACIONADAS CON LA SEGURIDAD VIAL ................................................................................................. 1. La imprudencia con resultado de lesiones o muerte cometidas con vehículo a motor o ciclomotor ............................................. 2. El seguro obligatorio del automóvil ..........................................

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Capítulo 2 DELITO

DE OMISIÓN DEL DEBER SOCORRO A VÍCTIMA DE ACCIDENTE DE TRÁFICO

I. CONCEPTO. CARACTERES Y MODALIDADES ......................... 1. Omisión de socorro personal y omisión de petición de auxilio 2. Omisión de socorro a víctima de accidente ocasionada o causada por el omitente ........................................................................... II. TIPO SUBJETIVO .......................................................................... III. GRADO DE PERFECCIONAMIENTO .......................................... IV. PARTICIPACIÓN ............................................................................ V. ANTIJURIDICIDAD/ CULPABILIDAD ........................................ VI. CONCURSOS ..................................................................................

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2ª. Parte VEHÍCULO A MOTOR COMO OBJETO DEL DELITO Capítulo 3 APODERAMIENTO DE VEHÍCULO

A MOTOR

I. INTRODUCCIÓN............................................................................ II. DELITO DE HURTO DE USO Y DE APROPIACIÓN INDEBIDA DE USO DE VEHÍCULO A MOTOR: LA SUSTRACCIÓN O UTILIZACIÓN SIN LA DEBIDA AUTORIZACIÓN DE VEHÍCULO Y SIN ÁNIMO DE APROPIACIÓN ................................................ 1. Conductas típicas ....................................................................... 2. Tipo subjetivo: El plazo de las cuarenta y ocho horas para la restitución del vehículo.............................................................. III. DELITO DE REITERACIÓN DE FALTAS HOMOGÉNEAS. PRINCIPALES PROBLEMAS. CONCLUSIONES ................................. IV. DELITO DE ROBO DE USO .......................................................... V. ROBO Y HURTO DE USO EQUIPARADOS AL ROBO Y HURTO COMÚN ........................................................................................... VI. FALTA DE ROBO Y DE HURTO DE USO DE VEHÍCULOS ...... VII. ASPECTOS COMUNES ................................................................ 1. Grado de perfeccionamiento ...................................................... 2. Formas de participación ............................................................

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ÍNDICE

3. Causas de justificación .............................................................. 4. Concursos ................................................................................... VIII. EXCURSO: DELITO DE FALSIFICACIÓN DE PLACAS DE MATRÍCULAS, TACÓGRAFOS O PUNTOS DE CARNET .......... 1. Placas de matrícula ................................................................... 2. Tacógrafos .................................................................................. 3. Puntos del carnet .......................................................................

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Anexo jurisprudencial ......................................................................

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Bibliografía .........................................................................................

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ABREVIATURAS ADPCP: AG: AP: Art: CO: CP: LO: NJW: Nr: NStZ: PJ: pp: StGB: StV: StVG: StVO: TC: Tol: TS: ZStW: §:

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INTRODUCCIÓN En la presente obra se ha querido exponer de forma sistemática los delitos que se cometen en el tráfico viario, y que tienen al vehículo a motor como instrumento o como objeto de la acción. Los primeros conforman lo que se denomina el Derecho penal de la Seguridad vial, esto es, los diferentes delitos contra la seguridad del tráfico, a los que se dedica el capítulo 1, y el delito de omisión de socorro a víctima de accidente de circulación o delito de “fuga”, expuesto en el capítulo 2; los segundos van referidos a la sustracción o utilización ilegítima de un vehículo a motor, cuando éste es objeto de un delito de apoderamiento, en cuyo análisis se centra el capítulo 3. Dicho estudio se entendía justificado en virtud de las varias reformas (cuatro) que han afectado al Código penal en sólo siete años (2003-2010), modificando de lleno estos delitos. En las normas de los delitos contra la seguridad vial puede apreciarse claramente la influencia de los distintos vaivenes legislativos: concretización de supuestos, endurecimiento de penas, creación de nuevos delitos, derivando posteriormente hacia una armonización de sanciones y opción judicial de suavización de condenas. En el delito de apoderamiento ilícito de vehículo un par de reformas legales en 2003 amplió las formas de conductas volviendo a una tradición anterior que se entendía ya superada, y haciendo de algunos de los supuestos que contempla la norma un Derecho penal casi simbólico. Hasta llegar a la vigente regulación, la evolución en estos años ha sido la siguiente: Primero. La Ley Orgánica 11/2003, de 29 de septiembre, de Medidas Concretas en Materia de Seguridad Ciudadana, Violencia Doméstica e Integración Social de los Extranjeros, intentaba dar respuesta específica a la delincuencia profesionalizada y a la habitualidad en el crimen, creando el delito del art. 244-1 párrafo 2 de reiteración habitual de faltas de hurto de uso de vehículos. Una norma que, salvo error u omisión, no ha sido aplicada por los jueces. Segundo. La Ley Orgánica 15/2003, de 25 de noviembre, produjo una adaptación y concreción de los tipos penales contra la seguridad vial, en particular de la conducción temeraria, un aumento de la pena del delito de omisión de socorro a víctima de accidente, y


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una ampliación de la conducta típica del delito de apoderamiento del vehículo, a fin de que el ordenamiento penal intentara dar una respuesta efectiva a una realidad delictiva creciente. Entró en vigor el 1 de octubre de 2004. Tercero. Fue en una posterior modificación del código por Ley Orgánica 15/2007, de 30 de noviembre, cuando se definieron y concretaron mejor aún los delitos contra la seguridad vial, evitando que conductas calificadas como de violencia en la carretera pudieran quedar impunes o poco penados. El objetivo fue incrementar el control sobre el riesgo en los excesos de velocidad o en la conducción con niveles de impregnación alcohólica especialmente peligrosos. Novedad relevante fue la incorporación en el art. 384 del delito de conducción de vehículos por quienes hubieran sido privados judicialmente del derecho a hacerlo, hubieran perdido la totalidad de los puntos, o nunca hubieran obtenido permiso o licencia de conducción. Las penas de prisión y multa se incrementaron por ejemplo en la modalidad hiperagravada de la conducción con desprecio a la vida del art. 381; las penas de privación del permiso de conducción o de trabajo en beneficio de la comunidad aparecieron nuevas en algunas modalidades, como en la negativa al control de alcoholemia o de drogas del art. 383 y en el delito de creación de grave riesgo a la circulación del art. 385, respectivamente. Esta reforma está en vigor desde diciembre de 2007, salvo el párrafo segundo del artículo 384, la conducción sin haber obtenido nunca el permiso o licencia, que lo está desde el 1 de mayo de 2008. Cuarta. Por último, sería la Ley Orgánica 5/2010, de 22 de junio, de modificación del código penal, en aras de una mayor proporcionalidad en la respuesta jurídico-penal a los delitos de peligro abstracto, la que reformaría las normas relativas a los delitos de conducción bajo los efectos del alcohol, de conducción con “tasa típica”, de exceso de “velocidad típica” y de conducción sin carnet, de los artículos 379 y 384, estableciendo la pena de prisión, multa y trabajo comunitario como penas alternativas entre sí y no sólo entre las dos primeras como hasta entonces, dotando con ello al juez de un mayor arbitrio, al poder optar por alguna de ellas, dejando la prisión para casos excepcionalmente graves, y en caso de aplicarla teniendo además la opción de rebajarla un grado por mor del novedoso art. 385 ter. Por tanto una mayor elección en la naturaleza de la pena y en su duración, cualitativa y cuantitativa. Además se contemplaba con esta


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reforma un art. 385 bis expresamente para la regulación del comiso del vehículo. Está en vigor desde el 23 de diciembre de 2010. Todas estos cambios legislativos fueron producto de una serie de demandas sociales frente al conductor temerario, al que se llegaba a calificar de “enemigo”, “terrorista viario” o incluso “peste del siglo XXI”, en todo caso como un sujeto creador de fuente de peligros con el vehículo como “arma” dentro de una sociedad del riesgo que reclamaba cada vez más un Derecho penal preventivo frente a las amenazas que suponen conductas de ciudadanos en el uso de múltiples avances técnicos o incluso en actividades tan usuales y tradicionales como la conducción viaria, llegando a equiparársele al terrorista sexual o doméstico o al mismo terrorista político en la línea de endurecimiento de las penas propugnado por el denominado “Derecho penal del enemigo”. En el lado opuesto, las víctimas de accidentes y sus familiares se hacían cada vez más visibles, eran mayormente identificadas y asociadas en manifestaciones (cada 21 de noviembre en el Día Mundial contra la Violencia Vial), en defensa del castigo del conductor infractor con penas de cárcel si había causado lesiones o muertes, considerándose que en ese sentido cualquier imprudencia leve debía ser grave y por ende delito1. La sociedad reaccionaba de este modo elevando slogans publicitarios (“Ponle freno”, “si bebes no conduzcas”) a normas jurídico-penales (conducir con exceso de velocidad es delito, conducir embriagado es delito), e incrementando las sanciones administrativas contra la conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas o contra los excesos de velocidad aun en un solo kilómetro. La crítica de la doctrina frente a esta forma de legislar no se hizo esperar: la aplicación de un “Derecho penal del enemigo” indiscriminadamente al conductor como un “terrorista vial”, tal como se haría con las normas para el terrorista político, doméstico o con el pederasta, se hace innecesaria cuando no se comprueba la realidad de un peligro sino que éste es sólo supuesto: no sería lo mismo el conductor que conduce teniendo retirada la licencia por una peligrosidad ya demostrada, que el que no habiéndola obtenido nunca conduce im-

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GARCÍA ALBERO, La nueva política criminal de la seguridad vial. Reflexiones a propósito de la LO 15/2007, de 30 de noviembre, y del Proyecto de reforma del código penal”, en Revista electrónica de Ciencia penal y Criminología, 2007.


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pecablemente respetando las normas de tráfico. Pero el actual código penal erige en especial quebrantamiento de condena sancionado con la misma pena estas infracciones, y otras como una específica desobediencia, como también sucedió con la negativa a someterse a la prueba de alcoholemia, incluso por un simple control preventivo, como así se ha entendido tras la reforma de 2007. La seguridad vial se convertía pues en un tema candente que formaba ya parte del debate político del momento, dado que los delitos contra la seguridad vial llegaban a alcanzar el 50% de los delitos que se cometían en España. Una cifra negra que podía explicar en algunos casos la calificación del conductor como “enemigo” y del vehículo como “arma”, esto es, como un sujeto que traiciona la confianza de los demás y se convierte en un foco de peligro y frente al que había que adoptar medidas especiales de sanción: penas de prisión, trabajos en beneficio de la comunidad, privaciones del carnet de conducir, cuantiosas multas, o comiso del vehículo, son las penas previstas en el código penal para estos hechos. Varios años de vigencia de estas normas han arrojado como balance los siguientes resultados: 1. Una tendencia descendente en el número de accidentes mortales que se inició precisamente en el año 2004, siguiendo lo previsto en el Programa de Acción Europeo de Seguridad Vial 2001-2010 (y que prevé el Plan 2011-2020), que pretendía como objetivo la reducción en un 50% del número de muertos por accidente de tráfico en este período, y que se ha cumplido según el Informe Anual de Siniestralidad Vial de 2010, registrándose en ese año 1.548 accidentes mortales en los que fallecieron 1.730 personas, lo que suponía 173 muertos menos que en el año anterior y representaba un descenso del 9,1% respecto de 20092.

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Y un 57,5% menos en relación a 2001, pues según este Informe Anual de Siniestralidad Vial de 2010, en 2010 hubo 2.337 fallecidos menos que en 2001. Además no solamente se alcanzaron reducciones en las cifras de fallecidos, también los heridos graves descendieron. En 2010, en carretera se registraron 7.954 heridos graves, cifra que supone un descenso del 11% respecto de 2009.


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2. Un aumento del número de procedimientos generados sobre todo por los delitos de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y de conducción sin permiso. 3. La mayor parte de los juicios rápidos han concluido en conformidad, alcanzándose en el global de los procedimientos en torno al 85% de sentencias condenatorias. 4. Un aumento de condenas a la pena de trabajos comunitarios, que en un elevado porcentaje no se podían cumplir por carencia de plazas, y que además no siempre guardaban relación con la seguridad vial3, pero que se prefería como consecuencia del colapso en los Juzgados que obligaba a veces a descartar la pena de multa para evitar meses de gestiones hasta completar su cobro, y sobre todo de la pena de cárcel ante la falta de antecedentes penales. Pena que se refuerza tras la reforma del código penal de 2010 al aparecer como alternativa entre la prisión y multa en los artículos 379 y 384. 5. Un incremento significativo del número de población reclusa por delitos contra la seguridad vial, los mayores porcentajes corresponden a los delitos de conducción temeraria, conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas y conducción sin permiso, existiendo un 25% de ingresos penitenciarios que obedecen a condenas por delitos de peligro sin resultado lesivo pero en los que se apreciaba una severa conducta multireincidente4.

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A este respecto el art. 49, tras la modificación operada por LO 5/2010, especifica lo siguiente: “Los trabajos en beneficio de la comunidad, que no podrán imponerse sin el consentimiento del penado, le obligan a prestar su cooperación no retribuida en determinadas actividades de utilidad pública, que podrán consistir, en relación con delitos de similar naturaleza al cometido por el penado, en labores de reparación de los daños causados o de apoyo o asistencia a las víctimas, así como en la participación del penado en talleres o programas formativos o de reeducación, laborales, culturales, de educación vial, sexual y otros similares”. También art. 6 del Real Decreto 515/2005, de 6 de mayo. Puede verse también el Informe “Las principales cifras de la siniestralidad vial”, en DE VICENTE MARTÍNEZ, “Seguridad vial y Derecho penal. En especial el homicidio imprudente cometido con vehículo a motor”, en Abogacía 2009 nº 1 pp. 101 ss.


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6. En los delitos de apoderamiento de vehículos una absoluta falta de aplicación judicial del delito de hurto de uso habitual del vehículo introducido por la Ley Orgánica 11/2003, y prácticamente nula aplicación también de la utilización sin la debida autorización del vehículo, introducida por la Ley Orgánica 15/2003. Todas estas razones han justificado la realización de un análisis detallado de la incidencia de todas estas reformas legislativas en las correspondientes modalidades delictivas de delitos contra la seguridad vial y de apoderamiento de vehículos y su interpretación por la jurisprudencia, que se expone a continuación de forma sistemática en las siguientes páginas. En concreto: – Conducción con velocidad excesiva (art. 379.1) – Conducción bajo los efectos del alcohol o drogas (art. 379.2) – Conducción temeraria (art. 380) – Conducción con desprecio de la vida ajena (art. 381) – Regla concursal (art. 382) – Negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia o de drogadicción (art. 383) – Conducción sin carnet o con carnet retirado (art. 384) – Grave riesgo para la circulación (art. 385) – Delito de omisión del deber de socorro a víctima de accidente de circulación (art. 195) – Delito de apoderamiento de vehículo (art. 244) – Otras normas relacionadas con el vehículo a motor Finalmente, no quisiera terminar estas páginas sin transmitir mi agradecimiento al Institut für die gesamten Strafrechtswissenschaften de la Universidad Ludwig Maximilian de Munich. También, mi gratitud a Mª Luisa Conde. Y a mi sobrino Miguel.


1ª. Parte

VEHÍCULO A MOTOR COMO INSTRUMENTO DEL DELITO


Capítulo 1

LOS DELITOS CONTRA LA SEGURIDAD VIAL I. CARACTERÍSTICAS GENERALES Una de las características de los delitos contra la seguridad vial es que son delitos de peligro. Y lo han sido cada vez más con las sucesivas reformas: El propio Preámbulo de la Ley Orgánica 15/2007 indicaba que a partir de la estimación de una fuente de peligro “se regulan diferentes grados de conducta injusta, trazando un arco que va desde el peligro abstracto hasta el perceptible desprecio por la vida de los demás”, sin que sea necesario resultado lesivo para la consumación del delito sino sólo que se pueden poner en peligro los bienes jurídicos personales, la vida e integridad física. El legislador no sanciona sino conductas con cierta previsión de riesgo de lesionar un bien jurídico. Ese arco o abanico de delitos de peligro se ha visto ampliado con las diferentes reformas del código penal: son delitos de peligro abstracto el delito de conducción bajo la influencia de bebidas alcohólicas, drogas tóxicas o estupefacientes, el delito de conducir con velocidad excesiva, el delito de obstaculización o perturbación grave de la circulación, el delito de negativa a someterse a las pruebas de alcoholemia o para la detección de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, y el delito de conducción sin carnet1. Mientras, el delito de conducción temeraria es un delito de peligro concreto. Y la modalidad de conducción con manifiesto desprecio de la vida ajena va más allá y tiene incluso una estructura que responde más bien a una especie de tentativa de resultado o de acto preparatorio de un resultado. Un riesgo o peligro que el legislador llega incluso a graduar permitiendo la reducción en grado de la pena por mediación del art. 385 ter introducido por la Ley Orgánica 5/2010. Otra característica de estos delitos reside en la naturaleza jurídica de las normas que los tipifican: ser normas penales en blanco, cuyo contenido se integra con disposiciones normativas también con frecuencia reformadas en los últimos años, como el Real

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SAP de Vizcaya de 13 de julio de 2009.


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Decreto Legislativo 339/1990, de 2 de marzo, que aprobó el Texto Articulado de la Ley sobre Tráfico, Circulación de Vehículos a Motor y Seguridad Vial, modificado por Ley 18/2009, de 23 de noviembre2, o el Reglamento General de la Circulación, aprobado por Real Decreto 1428/2003, de 21 de noviembre. Normas que definen el instrumento del delito, el “vehículo de motor” y el ciclomotor. Expresiones de “vehículo de motor”, “vehículo a motor” o incluso “vehículo con motor” que parecen ser sinónimas, dado que el código penal indistintamente las utiliza3, optando por ejemplo por la de “vehículo a motor” como objeto material del delito de hurto y robo de uso de vehículos del art. 244. También definen estas normas el ciclomotor, igualmente instrumento del delito, la vía pública y al conductor. – Sobre la vía pública, establece el art. 1 del Reglamento General de Circulación que “los preceptos de la Ley sobre tráfico, circulación de vehículos y seguridad vial, los de este Reglamento y las demás disposiciones que la desarrollen serán aplicables en todo el territorio nacional y obligarán a los titulares y usuarios de las vías y terrenos públicos aptos para la circulación, tanto urbanos como interurbanos, a los de las vías y terrenos que, sin tener tal aptitud, sean de uso común, y en defecto de otras normas, a los de las vías y terrenos privados que sean utilizados por una colectividad indeterminada de usuarios”. Tal precepto será aplicable a las autopistas, autovías, carreteras convencionales, a las áreas y zonas de descanso y de servicio, sitas y afectas a dichas vías, calzadas de servicio y a las paradas o estacionamiento de cualquier clase de vehículos; a las travesías, a las plazas, calles o vías urbanas; a los caminos de dominio público; a las pistas y terrenos públicos aptos para la circulación; a los caminos de servicio construidos como elementos auxiliares o complementarios de las actividades de

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La Ley incorporó importantes novedades, un reforzamiento del sistema de multa frente al impago favoreciendo la buena voluntad de abono con la opción de efectuarlo en el acto con una reducción de hasta un 50% de su cuantía, el castigo de la reiteración de infracciones graves, o un endurecimiento de las sanciones por exceso de velocidad (hasta en un kilómetro). Además en diciembre de 2009 entró en vigor el Real Decreto 818/2009, de 8 de mayo, por el que se aprueba el Reglamento General de Conductores, derogando al anterior, el Real Decreto 772/1997, siendo al Anexo IV modificado por la Orden PRE/2356/2010 de 3 de septiembre. Cuando se establece la pena de privación del permiso de conducir o el decomiso se utiliza siempre la expresión “vehículo a motor”, a tenor de lo establecido en el art. 47, y tras la reforma de la LO 5/2010 el art. 385 bis (con anterioridad a ella también el art. 381.3). En cambio cuando se describe el delito se utiliza la expresión “vehículo de motor” en los artículos 379 y 384, apartándose el primero de su antecesor antes de la reforma de 2007, y “vehículo a motor” en los artículos 380 y 381 (éste por remisión).


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sus titulares y a los construidos con finalidades análogas, siempre que estén abiertos al público; y, en general, a todas las vías de uso común públicas o privadas. No serán aplicables los preceptos mencionados a los caminos, terrenos, garajes, cocheras u otros locales de similar naturaleza, construidos dentro de fincas privadas, sustraídos al uso público y destinados al uso exclusivo de los propietarios y sus dependientes. – El vehículo a motor es definido en el punto 9 del Anexo I del Decreto 339/1990 como “el vehículo provisto de motor para su propulsión. Se excluyen de esta definición los ciclomotores y los tranvías”. Y al ciclomotor (punto 7) como: “a. vehículo de dos ruedas, provistos de un motor de cilindrada no superior a 50 cm cúbicos, si es de combustión interna, y con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h b. vehículo de tres ruedas, provisto de un motor de cilindrada no superior a 50 cm cúbicos, si es de combustión interna, y con una velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h c. vehículo de cuatro ruedas cuya masa en vacío sea inferior a 350 kg, excluida la masa de las baterías en el caso de vehículos eléctricos, cuya velocidad máxima por construcción no superior a 45 km/h y con un motor de cilindrada igual o inferior a 50 cm cúbicos para los motores de explosión, o cuya potencia máxima neta sea igual o inferior a 4 kW, para los demás tipos de motores”. Una definición similar de vehículo a motor ofrece la Directiva 2006/126/CE del Parlamento y del Consejo sobre el Permiso de Conducción en su art. 4, modificada por la Directiva 2009/113/CE de la Comisión de 25 de agosto de 2009, como el provisto de propulsión que circula por carretera por sus propios medios con excepción de los que se desplazan con raíles. El Decreto 339/1990 define igualmente los vehículos especiales, de obras o servicios o tractores, el remolque o maquinaria agrícola, considerados vehículo a motor (SAP de Salamanca de 4 de septiembre de 2009) pero excluidos de su calificación como automóvil, esto es, el “vehículo a motor que sirve, normalmente, para el transporte de personas o de cosas, o de ambas a la vez, o para la tracción de otros vehículos con aquel fin” (punto 19), concepto en el que incluye la motocicleta, el turismo, el camión, el autobús, o el coche de minusválido, indicando no obstante que son peatones “los impedidos que circulan al paso en una silla de ruedas, con o sin motor” (punto 2). Por ello aun cuando el coche de minusválido pudiese ser un vehículo a motor, quien lo lleva no sería conductor sino peatón, por lo que no podría cometer los delitos previstos en los artículos 379 a 384, aunque sí el previsto en el art. 385. Tampoco los “karts” o motocicletas de uso infantil tienen la consideración de vehículo a motor ni ciclomotor a efectos administrativos ni penales (SAP de Murcia de 12 de marzo de 2009), ni las bicicletas, triciclos, patines, coche infantil, coches a caballo, etc. – El conductor es además definido en el punto 1 del Anexo I como persona que “maneja el mecanismo de dirección o va al mando de un vehículo, o a cuyo cargo está un animal o animales”.


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