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CENTENARIO CONSTITUCIONAL. MÉXICO Y QUERÉTARO

Coordinadores

LUIS OCTAVIO VADO GRAJALES ENRIQUE RABELL GARCÍA

homenajes & congresos

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CENTENARIO CONSTITUCIONAL. MÉXICO Y QUERÉTARO


COMITÉ CIENTÍFICO DE LA EDITORIAL TIRANT LO BLANCH María José Añón Roig

Javier de Lucas Martín

Ana Cañizares Laso

Víctor Moreno Catena

Catedrática de Filosofía del Derecho de la Universidad de Valencia Catedrática de Derecho Civil de la Universidad de Málaga

Jorge A. Cerdio Herrán

Catedrático de Teoría y Filosofía de Derecho. Instituto Tecnológico Autónomo de México

José Ramón Cossío Díaz Ministro de la Suprema Corte de Justicia de México

Eduardo Ferrer Mac-Gregor Poisot

Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

Owen Fiss

Catedrático emérito de Teoría del Derecho de la Universidad de Yale (EEUU)

José Antonio García-Cruces González

Catedrático de Derecho Mercantil de la UNED

Luis López Guerra

Juez del Tribunal Europeo de Derechos Humanos Catedrático de Derecho Constitucional de la Universidad Carlos III de Madrid

Ángel M. López y López

Catedrático de Derecho Civil de la Universidad de Sevilla

Marta Lorente Sariñena

Catedrática de Historia del Derecho de la Universidad Autónoma de Madrid

Catedrático de Filosofía del Derecho y Filosofía Política de la Universidad de Valencia Catedrático de Derecho Procesal de la Universidad Carlos III de Madrid

Francisco Muñoz Conde

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla

Angelika Nussberger

Jueza del Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Catedrática de Derecho Internacional de la Universidad de Colonia (Alemania)

Héctor Olasolo Alonso

Catedrático de Derecho Internacional de la Universidad del Rosario (Colombia) y Presidente del Instituto Ibero-Americano de La Haya (Holanda)

Luciano Parejo Alfonso

Catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Carlos III de Madrid

Tomás Sala Franco

Catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Valencia

Ignacio Sancho Gargallo

Magistrado de la Sala Primera (Civil) del Tribunal Supremo de España

Tomás S. Vives Antón

Catedrático de Derecho Penal de la Universidad de Valencia

Ruth Zimmerling

Catedrática de Ciencia Política de la Universidad de Mainz (Alemania)

Procedimiento de selección de originales, ver página web: www.tirant.net/index.php/editorial/procedimiento-de-seleccion-de-originales


CENTENARIO CONSTITUCIONAL. MÉXICO Y QUERÉTARO

Coordinadores:

LUIS OCTAVIO VADO GRAJALES ENRIQUE RABELL GARCÍA

Ciudad de México, 2018


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© Luis Octavio Vado Grajale Enrique Rabell García (Coords.)

© EDITA: TIRANT LO BLANCH DISTRIBUYE: TIRANT LO BLANCH MÉXICO Río Tiber 66, Piso 4 Colonia Cuauhtémoc Delegación Cuauhtémoc CP 06500 Ciudad de México Telf: (55) 65502317 infomex@tirant.com www.tirant.com/mex/ www.tirant.es ISBN: 978-84-9169-922-4 MAQUETA: Tink Factoría de Color Si tiene alguna queja o sugerencia, envíenos un mail a: atencioncliente@tirant.com. En caso de no ser atendida su sugerencia, por favor, lea en www.tirant.net/index.php/empresa/politicasde-empresa nuestro Procedimiento de quejas. Responsabilidad Social Corporativa: http://www.tirant.net/Docs/RSCTirant.pdf


Autores:

Norberto Alvarado Alegría Luis Eusebio Alberto Avendaño González Diana Jéssica Gutiérrez Espinosa José Martín Hurtado Galves Martha Fabiola Larrondo Montes Pedro Morales Zavala Karla Elia Mosqueira Valencia Enrique Rabell García Javier Rascado José Carlos Rojano Esquivel Carlos Rojano Rivera Gerardo Servín Aguillón Luis Octavio Vado Grajales José Fernando Vázquez Avedillo Ricardo Ugalde Rarmírez


Índice Presentación...................................................................................................... 11 La formación del estado nacional en México, a través de la Constitución de 1917........................................................................................................... 13 Gerardo Servín Aguillón Ricardo Ugalde Ramírez Enrique Rabell García

Palabras sustanciales para delinear un sujeto ontológico en la Constitución de 1917........................................................................................................... 43 José Martín Hurtado Galves

El artículo 121 constitucional: la equívoca inserción de la cláusula norteamericana de la entera de y crédito................................................................ 59 José Carlos Rojano Esquivel Carlos Rojano Rivera

La Anomia del Derecho Público: la sustitución de la Constitución por los contratos privados incompletos.................................................................... 75 Norberto Alvarado Alegría

Evolución del artículo 60 constitucional. De la autocalificación a la heterocalificación de elecciones en México........................................................ 95 José Fernando Vázquez Avedillo

Control constitucional y órganos autónomos............................................... 127 Luis Octavio Vado Grajales

La justicia social: criterio de demarcación................................................... 141 Enrique Rabell García Gerardo Servín Aguillón Diana Jéssica Gutiérrez Espinosa

Los Consejos de la Judicatura en el Estado Constitucional de Derecho. Querétaro un caso particular de estudio...................................................... 181 Luis Eusebio Alberto Avendaño González


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Índice

La Constitución de 1917 y su repercusión en la creación de la Ley sobre relaciones familiares...................................................................................... 199 Martha Fabiola Larrondo Montes

Una educación democrática en la consolidación de la cultura constitucional de los ciudadanos........................................................................................... 223 Pedro Morales Zavala

Los nuevos desafíos del Estado Constitucional de Derecho y el acceso a la Información Pública Gubernamental; Análisis del Discurso normativo, Implicaciones Éticas Filosóficas.................................................................... 247 Karla Elia Mosqueira Valencia

Nueva Constitución para un mundo globalizado........................................ 265 Javier Rascado


Presentación De alguna forma los seres humanos nos sentimos atraídos por los aniversarios, y más cuando se trata de un centenario. Por un lado se vuelven ocasiones óptimas para recordar no tanto lo sucedido, sino un pasado que se embellece o se afea con la carga emocional que lleva. Por otro lado, solemos usarlos para contrastar el pretérito idílico con el presente, y evaluar así nuestro propio momento. Así el centésimo aniversario de la Constitución Nacional se convierte en oportunidad de ver al pasado, evaluar el presente y proyectar al futuro. Pero debemos ser cautos y saber que ese pasado es mítico en buena parte, ya que se encuentra mediado por las distintas apreciaciones que sobre él se han realizado. Esta mediación depende tanto de nuestra lectura del pasado como de las posturas epistemológicas e ideológicas que sostengamos, pero también se construye a partir de la preferencia que tenemos acerca de las distintas temáticas del Derecho Constitucional y de otras disciplinas con las que aquel se relaciona. Considerando entonces esas lecturas personales y preferencias el lector encontrará aquí las reflexiones personales de académicas y académicos que discuten sobre la Constitución mexicana con el pretexto de su centenario. Profesionistas que lo mismo abordan cuestiones sobre la formación del Estado Mexicano que sobre las relaciones familiares o el control constitucional, pasando por la solución de conflictos interestaduales y la información pública. Posturas epistemológicas distintas, que en su contraste dan cuenta de la riqueza de un debate siempre inacabado sobre nuestra máxima norma. La línea que conecta los diversos trabajos que se publican, producidos para un Coloquio sobre el centenario constitucional, es la reflexión práctica desde las posturas teóricas. Teoría que sirve para explicarnos, para cuestionar, para confrontar la práctica; y de esta forma ayuda a mejorarla. Ese es el objetivo. El lector juzgará si se cumplió.


La formación del estado nacional en México, a través de la Constitución de 1917 GERARDO SERVÍN AGUILLÓN1 RICARDO UGALDE RAMÍREZ2 ENRIQUE RABELL GARCÍA3 SUMARIO: I. ASPECTOS POLÍTICOS ANTES DE 1917 E INFLUENCIA IDEOLÓGICA DE FRANCISCO I. MADERO. II. LOS DEBATES EN EL CONSTITUYENTE DE 1917 PARA LA CONSTRUCCIÓN DEL ESTADO NACIONAL MEXICANO. 1. Soberanía. 2. Forma de Estado. 3. Poderes de la Unión. 4. Supremo Poder de la Federación. 5. Presidencialismo. 6. Federalismo. III. ESTADO NACIONAL MEXICANO. Bibliografía.

I. ASPECTOS POLÍTICOS ANTES DE 1917 E INFLUENCIA IDEOLÓGICA DE FRANCISCO I. MADERO La sucesión presidencial en 1910 de Francisco I. Madero rasga espacios incognitos que si bien se conocían eran simulados o ignorados por así considerarlo mejor para la mayoría de la población, pero no para Madero. En este libro se aprecian líneas con sentimientos para

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Profesor de tiempo completo de la Universidad Autónoma de Querétaro, Coordinador de Investigación Área Administración Pública, Dr. en Derecho por la Universidad Autónoma de Querétaro, autor de diversos artículos así como de capítulos de libros. Licenciado en Derecho; Especialista en Derecho del Trabajo y Maestro en Administración Pública por la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro, institución en donde es profesor de tiempo completo, actualmente es Director electo de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro para el período 2015-2018. Doctor en Administración Pública por la Universidad de Indiana. Profesor de Tiempo Completo, Líder del Cuerpo Académico en Constitucionalismo y Poder Público, y Coordinador de la Maestría en Administración Pública, de la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de Querétaro. Investigador I del Sistema Nacional de Investigadores, CONACYT.


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una nación libre y que ayudaron a concebir aspiraciones de cambios entre varios espacios en los derechos de los mexicanos y el cambio en el régimen político; expresó que la Constitución de 1857 era un legado que desprendía el trabajo unido para el progreso y grandeza de nuestro País, sin embargo, los derechos eran abstractos, violados por el gobierno y que ya no se presenciaba su existencia.4 El desacuerdo social y político originó un escenario poco atractivo para el poder político y económico, Porfirio Díaz izaba la bandera por la democracia y cambios favorables para México, sin embargo, la realidad política y gubernamental circulaba en otro contexto, principalmente con los movimientos inscritos para la conquista social de nuestra nación; en este orden de ideas, Porfirio Díaz estaba más preocupado en señalar quien ocuparía la vicepresidencia de la República y que lo sucediera en el régimen de gobierno.5 Así, comienza el interés en conservar el poder y ampliar los espacios económicos y sociales a los colaboradores del grupo cercano en el gobierno, con una vicepresidencia estratégica en el tablero para el control de México frente a los reclamos por una democracia real, efectiva y que trajera cambios a los sectores sociales, económicos y de un nuevo Estado nacional con el ejercicio de derechos para los mexicanos. Francisco I. Madero conocía la importancia de la ideología y la política, su estadía en las aulas europeas cambiaron los anhelos de lo que deseaba para México y que eran exigidos por algunos grupos minoritarios; a su vez, estaba consciente que a solo por grandes esfuerzos y de la unidad de algunos integrantes de la sociedad, la nación abriría los ojos para la libertad e igualdad, principios que dominarán al mundo donde caen las tiranías y traerá justicia; la democratización de México no deberá tardar, con ello la presencia del progreso y la libertad.6 Francisco I. Madero consciente de la situación del régimen de gobierno, no limitó esfuerzos para implementar un régimen democráti-

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Francisco I Madero, La sucesión presidencial en méxico, México, INEHRM, 1986, p. 6. Ibídem, p. 7. Enrique Krauze, Biografía del poder. Caudillos de la revolución mexicana (19101940), México, Tusquest Editores México, S.A. de C.V., 1997, p. 30.


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co, ello significo abrir las puertas para los cambios en las instituciones, estructuras administrativas y en especial en la política, sin embargo, la preocupación paralela tenía que ver con los derechos de frases, solo de letras que no era bien visto en la mayoría de los mexicanos, el régimen de Porfirio Díaz tenía todo el control jurídico y la aplicación de las sanciones más allá de las normas jurídicas y la Constitución de 1857. En este orden de ideas, Enrique Krauze expresa que el mal de México fue el militarismo que vivió durante el siglo XIX, y más bien, desde la independencia hasta la época de Madero, no hay momento en la historia de México donde el orden, la paz y el progreso fuesen consecuencia inmediata del régimen democrático, más bien prevaleció el poder absoluto y las consecuencias del mismo.7 El gobierno del centro como decía Madero, reprimía con mano de hierro cualquier advertencia para la democracia del País, en este contexto, empieza a posicionarse las ideas de sufragio efectivo no reelección a las candidaturas en las entidades federativas y en los municipios para la buena administración, es decir, elegir libremente los mandatarios en las entidades de la nación respetaría la voluntad del pueblo y la soberanía según la Constitución Federal.8 Francisco I. Madero expresaba su beneplácito por el respeto a la ley con apoyo a los actos que las autoridades realicen conforme a la Constitución, caso contrario, despreciaba la simulación de los derechos que ocasionan disgustos y ofensas a los mexicanos que anhelaban el respeto a sus derechos arrebatados por bagatelas y diversiones sin futuro. Continúa señalando, que el poder absoluto es aquel donde se gobierna sin más leyes que su voluntad, cuyos límites serán su propia conciencia, conveniencia y el mismo pueblo;9 la simulación de los derechos y las libertades juegan la columna para controlar las instituciones gubernamentales y exigencias de los hombres al régimen gubernamental; es así que, aún no existía en Madero la certeza para una nueva Constitución que sería la inspiración y culminación del movimiento de la revolución, situación que sucede hasta que Venustiano Carranza se traslada

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Ibídem, p. 36. Francisco I. Madero, Op. cit., p. 13. Ibídem, p. 151.


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a Veracruz, pero las condiciones sociales y económicas de los mexicanos hicieron mecha para apostar todo aquello que tenían pero no ejercían: derechos y un régimen constitucional de leyes. El absolutismo y la dictadura implementada con Porfirio Díaz fueron la mejor prueba que México necesitaba un cambio en el ejercicio del poder, ello implicaba cambiar las relaciones en los grupos del ejercicio gubernamental y cambiar el ejercicio de las instituciones públicas; para ello, el movimiento de la revolución y las consecuencias serían los resultados de modificar las leyes en el País; convencer al pueblo mexicano no fue difícil, se encontraban convencidos que los cambios eran necesarios, sin embargo, faltaba el cómo hacerlo y para qué hacerlo. La figura del dictador absolutista como Presidente de la República con Porfirio Díaz, ilimitado en el ejercicio del poder, concibió al gobierno como una autoridad personal que exigía subordinación y disciplina, con la firme idea que era necesario para el pueblo, que su ausencia llevaría al abismo a la sociedad y al País.10 El régimen absolutista se convirtió en una necesidad para México, había un Presidente que realizaba prácticamente, todas las cosas, por lo tanto, no había preocupación de lo público en los mexicanos; no sería diferente este destino en los debates del Constituyente de 1917, lo cual trajo como evidente resultado que el gabinete porfirista y la política del régimen coincidieran en el proyecto de nación, conservado el presidencialismo y evitando los tintes parlamentarios que fueron propuestos por varios Diputados Constituyentes. El presidencialismo que ejercía Porfirio Díaz fue de tal magnitud que tenía controlado al Poder Legislativo, transmitía las ordenes e indicaba todo el trámite que seguía hasta la votación del asunto. Es así que, José López Portillo dijo que el Poder Legislativo era un fantasma, un cuerpo decorativo que servía para dar apariencia, quien legislaba en realidad era Díaz, y los legisladores hacían ciega y dócilmente sus ideas y propósitos,11 mismo destino del Poder Judicial aunque más nocivo y más vergonzosa situación, al aceptar la sumisión desde los más

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Moisés Ochoa Campos, La revolución mexicana. Sus causas políticas. Segunda parte, la dictadura, México, INEHRM, 1970, p. 132. Ibídem, p. 152.


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altos puestos hasta los jueces, situaciones incondicionales a los titulares de las secretarías, venta de justicia, corrupción, irregularidades, terror judicial a la autocracia de Díaz fue el resultado del gobierno dictatorial y absolutista en esta época de nuestra nación.12 Algunas de las características del Poder Judicial que señala Moisés Ochoa Campos para la fortaleza del absolutismo fue la consulta de aquellos asuntos que podían tener conexión con la política o con los intereses administrativos, reformó la ley de amparo hasta hacerla casi inaplicable a los asuntos civiles, injerencia de los secretarios en los asuntos judiciales con lo que llamaron las tarjetas, que eran las instrucciones como se resolverían los casos, la discriminación en los fallos judiciales a favor de los extranjeros, la venta de justicia hasta por boletos libres de costo en las líneas ferrocarrileras. El régimen presidencial porfirista adoptó características dictatoriales, absolutistas que poco tenía que ver con el Estado mexicano de la Constitución de 1857, con lo cual surgió el presidencialismo mexicano y hegemonía del Poder Ejecutivo por cualquier otro poder en México, utilizando la democracia mexicana y legitimar el acceso del ejercicio del poder por medio de los votos donde la voluntad popular se expresaba en las urnas en gran participación con porcentajes altamente aceptables, pero seguramente, manipuladas y con altos índices de abstencionismo por los miedos al dictador Díaz, ya los resultados en las elecciones fueron por demás halagadores y alabadores en virtud que en 1888 el 99.73%, 1892 el 99.88%,1900 y 1904 fue al 100% y 1910 el 98.95%, todos los porcentajes a favor de Porfirio Díaz.13 El presidencialismo fue un sistema que se fue creando en México en gran parte por los movimientos de insurrección para el acceso al poder, sin embargo, también es cierto que las mismas instituciones fueron haciendo los cambios para tener este régimen de gobierno más cercano a lo que expresa Moisés Ochoa Campos de presidencialismo federalizado; con ello, la Constitución era una guía de normas jurídicas que servían de instrumento para control de la población y donde las instituciones

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Ibídem, p. 157-164. Ibídem, p. 131.


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públicas beneficiaban a los amigos cercanos del poder con perpetuidad para el titular del Poder Ejecutivo. Es así que, una Constitución sin vida real y manipulada por una jerarquía militar encabezada por Porfirio Díaz, fundada en la disciplina más absoluta para convertirla en una dictadura con ficción democrática.14 Este poder autárquico sin límites y sin tiempo de caducidad, sin aplicación de constituciones ni leyes a la autoridad del Poder Ejecutivo, sin remordimientos donde el buen parecer en las decisiones se tomaban de manera personal; no existía tiempo ni espacio, solo un gobierno personal que decidía el destino de una nación a la fuerza. Este régimen político tenía una enfermedad grave que no podía detenerse, esta enfermedad era producto del mismo régimen y su manera de actuar, eran constantes las notas sobre la corrupción, principalmente porque los grupos en el poder eran inamovibles y controlaban los espacios públicos, aunado a las confrontaciones entre los grupos políticos incorporados en el régimen porfirista, hacen un espacio de difícil control y libre decisión. Es importante señalar que los líderes de los grupos y titulares de las carteras presupuestales eran personas de edad avanzada, como el caso del General Ignacio Mariscal, Secretario de Relaciones con 29 años de actividad en servicio público, o bien, el Secretario de Guerra Manuel González de Cosío con 19 años en el gabinete, cuando Porfirio Díaz tenía 34 años al frente de la Presidencia de la República en enero de 1910.15 La administración porfirista se convirtió en un grupo de amigos e incondicionales, que bajo el régimen presidencial se caracterizó no por buenas conductas ni excelentes actividades bajo los términos legales, corrupción y sobornos fueron el sello no agradable del régimen que prevaleció hasta antes del movimiento social revolucionario en 1910 y de nuestra Constitución de 1917. Francisco I. Madero expresó en este sentido, que el poder absoluto que gobierna en México es aterrador, pues ha acabado con las libertades públicas, ha quebrantado la Constitución y termina por no respetar la ley. Esta situación hace que Madero exprese que Díaz ha desconocido

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Ibídem, p. 127. Ibídem, p. 137.


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la soberanía, la libertad de gobernar por medios de las instituciones, la autocracia terminó con la justificación del orden público, el orden de la nación que se convirtió en el orden de una persona y no de una nación. Es así, que Francisco I. Madero enfrentó un régimen político que se caracterizó por el presidencialismo autocrático y absolutista, con una ideología personal, donde la democracia era la legitimidad de la reelección de este régimen y agonía en los derechos de los mexicanos por más de 30 años. Existió una preocupación mayor entre los mexicanos, pensar que esa fue la nación que de antemano les tocó vivir, que no había nada que hacer y que el futuro era esperar una autoridad en las mismas condiciones que Porfirio Díaz, el desánimo entre la esperanza y la falta de patriotismo de los mexicanos era visible, sin embargo, habían anhelos para convertir una patria mexicana libre y sin ataduras absolutistas. En este sentido, Madero apuesta a la democracia y al cambio en la forma de gobierno, un régimen presidencial con ejercicio basado en las instituciones, la propia Constitución y las leyes que de ella emanen. ¿Cuál fue el Estado de Porfirio Díaz? Un Estado unitario, autócrata donde se concentraban todas las decisiones de los poderes públicos en una sola persona, donde las Constitución y las leyes eran a su modo, o bien, simplemente las ignoraba porque así era su decisión. Un Estado no presidencial sino un régimen en el presidencialismo, no federal sino federalizado, no democrático sino dictatorial y un Estado en pobreza para la mayoría y sin el más mínimo acceso al desarrollo económico de la nación. Miguel S. Macedo señaló que la sociedad es como un gran campo ordenado, donde unos dirigen y otros obedecen, donde los inferiores deben mostrar hacia los superiores veneración y gratitud, respeto y obediencia, acatamiento y sumisión.16 Como se podrá observar, Porfirio Díaz tenía todo en sus manos desde el ejercicio del poder hasta quienes hablaban por él, quienes decían que la obligación del pueblo era respetar las órdenes del dictador, una sociedad agachada sin posibilidad de reclamar no lo público, sino lo privado que les corresponde por derecho, es así que, exigía sumisión absoluta y convertir a la Constitución de 1857 sólo en un estandarte de legitimidad

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Ibídem, p. 168.


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del poder, con reconocimiento para sus acciones de manera simulada, la realidad de la Constitución no fue diferente, no se respetaba ni se ejercía para los fines sociales y para el orden público, documento que fue cambiando a sus intereses hasta convertirla en una sumisión a su voluntad ilimitada, No debemos olvidar, que el Estado absolutista fue acompañado de una economía liberal donde los intereses individuales eran el motor de las grandes inversiones y de las bondades que el porfirismo otorgaba a los extranjeros en nuestro País, el poder y el derecho fueron aprovechados para proteger a las clases privilegiadas donde los trabajadores del campo y de las fabricas no tenían el apoyo del régimen político ni jurídico, las condiciones inhumanas disminuían el entorno de los trabajadores frente a los apoyos al liberalismo económico y la falta de normas de orden público para los derechos de este sector de la sociedad.17 El Profesor Jesús Romero Flores Diputado Constituyente de 1917, persona cercana al General Francisco Mujica señala que las presiones del villismo a Venustiano Carranza y ante el paso de la Convención de Aguascalientes huyen funcionarios y Diputados a Veracruz, donde se establecen Secretarías de Estado y también una Comisión Legislativa integrada por José Natividad Macías, Félix Palavicini, Alfonso Cravioto, entre otros intelectuales y reconocidos estudiosos del derecho, quienes tenían la honorable tarea de redactar leyes trascendentales para México como la Ley Agraria del 6 de enero, Ley sobre el Municipio Libre, Ley sobre los trabajadores, entre otras de importancia, y dada la naturaleza de éstas, no tendrían vigencia en la Constitución de 1857 en razón que los conceptos y derechos expresados en éstas no formaban parte en una normatividad liberal, además quedarían en leyes secundarias y podrían ser abolidas (sic). Entonces se acordó reformar la Constitución y para cuando Carranza presentó el proyecto elaborado por aquellos señores a petición de éste, comprendió que no era cuestión de reformas, sino de una nueva Constitución.18

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Ibídem, p. 167-172. Pindaro Uriostegui Miranda, Testimonio del proceso revolucionario de México, México, INEHRM, 1987, p. 292.

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