Issuu on Google+

Rafael Escudero Alday


Intervenci贸n divina El fracaso del Derecho en Palestina

RAFAEL ESCUDERO ALDAY Profesor Titular de Filosof铆a del Derecho Universidad Carlos III de Madrid

tirant lo b anch Valencia, 2005


Copyright ® 2005 Todos los derechos reservados. Ni la totalidad ni parte de este libro puede reproducirse o transmitirse por ningún procedimiento electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación magnética, o cualquier almacenamiento de información y sistema de recuperación sin permiso escrito de los autores y del editor. En caso de erratas y actualizaciones, la Editorial Tirant lo Blanch publicará la pertinente corrección en la página web www.tirant.com (http://www.tirant.com).

Esta obra ha sido editada con ayuda de la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura.

Director de la Colección:

JAVIER DE LUCAS Catedrático de Filosofía del Derecho

© RAFAEL ESCUDERO ALDAY

© TIRANT LO BLANCH EDITA: TIRANT LO BLANCH C/ Artes Gráficas, 14 - 46010 - Valencia TELFS.: 96/361 00 48 - 50 FAX: 96/369 41 51 Email:tlb@tirant.com http://www.tirant.com Librería virtual: http://www.tirant.es DEPOSITO LEGAL: I.S.B.N.: 84 - 8456 - 338 - 3


«…para bien o para mal, la de Palestina no es sólo una causa árabe e islámica. Necesitamos ser conscientes de que Palestina es una de las grandes causas morales de nuestra época. No es una cuestión de trueques ni de negociar intercambios, ni de hacer carrera. Es una causa justa, que debería permitir a los palestinos obtener y conservar su ventaja moral» (Edward W. Said, Nuevas crónicas palestinas. El fin del proceso de paz)


Para Blanca


Índice

1. PRESENTACIÓN: EL CINE EN PALESTINA ...............

15

2. FICHA TÉCNICA ...............................................................

23

3. SINOPSIS ...........................................................................

25

4. CLAVES PARA LA COMPRENSIÓN DE LA PELÍCULA 4.1. El plan de partición de Palestina y la proclamación del Estado de Israel ............................................................ 4.2. La cuestión de los refugiados ...................................... 4.3. La realidad de los «palestinos del 48» ........................ 4.4. La ocupación de 1967 .................................................. 4.4.1. La ocupación militar ........................................ 4.4.2. La «otra» ocupación: asentamientos y colonos

28 30 32 33 34 40

5. ANÁLISIS SIMBÓLICO DE LA PELÍCULA 5.1. Odio en Nazaret ........................................................... 5.2. Amor en el check-point ................................................ 5.3. Una olla a presión ........................................................

46 51 57

6. LA REALIDAD SUPERA LA FICCIÓN: VIVIR BAJO EL MURO DE LA OCUPACIÓN 6.1. La vida en los territorios ocupados ............................. 6.2. La intifada .................................................................... 6.3. El fracaso del Derecho .................................................

59 70 81

7. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS 7.1. Sobre el cine palestino ................................................. 7.2. Sobre Intervención Divina ........................................... 7.3. Sobre la cuestión palestina ..........................................

95 96 97

13

Intervención divina

Índice


Presentación

L

as primeras imágenes filmadas en Palestina coinciden, precisamente, con los momentos iniciales del cine. En 1896, la cámara de los hermanos Louis y Auguste Lumière rueda Départ de Jerusalem en Chemin de fer. En sus imágenes puede verse cómo, mientras la cámara situada en un tren abandona Jerusalén, un grupo de arqueólogos y de árabes se concentra frente al objetivo. Mucho es lo que ha sucedido en aquella tierra desde aquellas primeras imágenes hasta el estreno en el año 2002 de Intervención divina. Una crónica de amor y dolor (Yadon ilaheyya), película cuyo director, guionista e intérprete principal es el palestino Elia Suleiman. Dado el cariz de todo lo que ha sucedido en Palestina desde aquellas primeras imágenes de los hermanos Lumiére, a nadie debiera extrañar que la cuestión palestina fuera objeto de un importante y prolijo tratamiento cinematográfico. El cine —se dice en muchas ocasiones— es un vehículo de transmisión de las in-

quietudes sociales; y, en este sentido, la demanda de una solución justa para la cuestión palestina es una constante a lo largo de la historia del siglo XX. Sin embargo, no son muchas las películas dedicadas específicamente a la cuestión palestina. Que existan pocas películas de producción y realización palestina es normal, dado que actualmente y por razones que a nadie se le escapan no existe en Palestina una industria cinematográfica. A ello ha de sumarse la práctica imposibilidad de «exportar» y hacer conocer al mundo las pocas películas que allí se hacen. Esto último tampoco resulta extraño, dadas las dificultades existentes para transmitir a la comunidad internacional lo que está pasando, hoy, en Palestina. Por todo ello, que una película palestina haya logrado acceder a nuestras pantallas es una grata sorpresa, máxime si se trata de una película de tan bella factura como resulta ser Intervención divina. En este contexto —que se intentará describir en páginas pos-

15

Intervención divina

1. Presentación: el cine en Palestina


Intervención divina

Rafael Escudero Alday

teriores— es difícil realizar con éxito cualquiera de las tareas que tienen que ver con la producción cinematográfica. Y lo cierto es que esto no es nuevo, de la misma forma que tampoco lo es la grave situación existente en los territorios palestinos. Así, esta situación también ha afectado, por ejemplo, a las grandes superproducciones relativas a la temática bíblica. En efecto, rara vez se han filmado en Palestina. Así sucedió, por señalar un título, con la que quizá sea la más destacada de todas ellas, El Evangelio según San Mateo de Pier Paolo Pasolini. El genial director italiano pasó un tiempo en los territorios palestinos localizando exteriores para su película. Sin embargo, quedó profundamente decepcionado por lo que allí encontró y por la imposibilidad de recrear, en aquellos desfigurados territorios, la atmósfera de la época bíblica. De ahí que, finalmente, la película fuera rodada en la ciudad italiana de Matera, en la región de Basilicata, cuya orografía recuerda tanto a la de las colinas que rodean Jerusalén. Algunas otras películas inspiradas en la Biblia han sido rodadas, en cambio, en los legendarios estudios Cinecittá en Roma. Otra fórmula de rodaje, combinando la reconstrucción en los estudios citados y la filmación de exteriores en Matera, es la que se ha venido

16

utilizando también en las más recientes y conocidas superproducciones sobre la vida y muerte de Jesucristo. No obstante, de aquel viaje de Pasolini a Palestina en el año 1964 quedaron dos cosas. En primer término, su documental Sopralluoghi in Palestina, donde las imágenes de aquellos territorios se mezclan con los comentarios del propio director. Y, en segundo término, su declarada adhesión a la causa palestina, de la que hizo gala públicamente a partir de aquella fecha. No ha sido Pasolini el único de los grandes directores que se han manifestado abiertamente favorables a las reivindicaciones del pueblo palestino. También Jean Luc Godard, por citar otro destacado ejemplo, se mostró proclive a dicha causa. A finales de los años sesenta, y como mecanismo a través del cual articular una especie de cine militante, Godard creó el grupo Dziga-Vertov, desde el que se gestaron diversas películas con un fuerte compromiso político de izquierdas. Se dice que fue la propia OLP la que encargó a Godard y a su grupo la elaboración de una película que mostrara la cruda realidad de la vida en los campamentos de refugiados palestinos. En 1970, junto con Jean-Pierre Gorin y AneMarie Mieville, comenzaron un proyecto que —si bien quedó in-


Presentación

sacó de los canales de distribución, condenándola al ostracismo. Veinte años después, y con ocasión del homenaje que se rindió a Costa-Gavras en el Festival Internacional de Cine de Valladolid (la SEMINCI), la película pudo ser «reestrenada». Ahora es una buena ocasión para comprobar cómo, pese a haber transcurrido ya más de veinte años tras su filmación, esta cinta sigue conservando toda su actualidad y vigencia. Sin embargo, y aunque pueda extrañar, no hay mucho más. La cuestión palestina, a diferencia de los grandes conflictos políticos y sociales del siglo XX, no ha sido objeto de excesiva consideración por parte de aquellas directoras y directores europeos y americanos que se caracterizan por realizar un cine política y socialmente comprometido. Por el contrario, los palestinos sí han sido objeto de tratamiento por la industria cinematográfica radicada en Hollywood; un tratamiento que se centra en su consideración como terroristas. Así lo muestra, por ejemplo, el número de películas basadas en el secuestro —por parte del comando «Septiembre Negro»— de los atletas israelíes durante los Juegos Olímpicos de Munich de 1972. Es ahora el momento de dirigir la atención hacia el cine que se realiza en la propia Palestina.

17

Intervención divina

acabado en un primer momento— terminaron en 1976 con la realización de la película Ici et ailleurs («Aquí y allá»). En esta película, Godard busca plasmar el contraste entre una familia francesa —de aquí— y otra palestina —de allá—, mediante la percepción que de esta última se tiene por la televisión, los libros y las imágenes fotográficas. Más recientemente, también merece ser destacada la película Hanna K., del director y realizador griego Constantin CostaGavras. Siempre preocupado por la denuncia social y sobre todo por la política, Costa-Gavras aborda la cuestión palestina a través de la mirada de Hanna Kaufman, una judía norteamericana de origen polaco que decide marcharse a Israel a comenzar una nueva vida. Allí conoce la realidad del pueblo palestino a través de las penurias de uno de sus miembros, Sélim, que pretende reclamar judicialmente la propiedad de su casa, de la que su familia fue expulsada en 1948. Curioso es, por otro lado, todo lo que rodeó a esta película, producida y estrenada en Francia en el año 1983. A las protestas y amenazas por parte del movimiento sionista, que dificultaron ya su propio estreno, le siguió la compra de los derechos de distribución de la película por parte de la Universal Pictures, que inmediatamente la


Intervención divina

Rafael Escudero Alday

Como se dijo anteriormente, no existe allí una industria cinematográfica propiamente dicha. Si a este dato se suma la carestía de medios, la inexistencia de infraestructuras y la —siempre omnipresente— ocupación militar israelí, todo ello nos induciría a pensar en un vacío total en cuanto a películas allí realizadas. Sin embargo, el interés del pueblo palestino por todo lo que rodea a la cultura —de la que el cine es parte fundamental— ha hecho que, a pesar de las dificultades, pueda hablarse hoy de un cine palestino. De un cine del que merece destacar, con carácter general, el esfuerzo y la implicación de sus miembros, así como la calidad de algunos de sus títulos; señaladamente, de Intervención divina. El guión de las películas palestinas suele girar en torno a dos factores, abordados bien de forma separada bien conjuntamente. El primero de estos factores es, por supuesto, la denuncia de la ocupación militar israelí de los territorios palestinos, así como también de las violaciones de los derechos humanos que allí se producen. No cabe desconocer —y los palestinos no lo hacen— la virtualidad que tienen las cámaras y guiones cinematográficos para ser un poderoso instrumento de reflejo de la realidad, por un lado, y de denuncia de la misma,

18

por otro. La propia OLP, ya desde sus orígenes, se dio cuenta de esto. De esta manera, se fomentó por su parte la creación de centros, unidades u organizaciones en las que pudieran agruparse y trabajar juntos aquellos directores dispuestos a grabar y reflejar la dureza de la vida en los campamentos de refugiados o en las propias ciudades y pueblos palestinos. Así, en 1975 se habían producido ya más de 35 películas —todas ellas documentales— sobre la cuestión palestina. Para sus directores, de entre los que cabe citar a Hani Jawhariya, Sulafa Jadallah y Mustafa Abu Ali, era imposible deslindar la experiencia cinematográfica del movimiento de liberación nacional que se estaba desarrollando en Palestina. En este sentido, en 1979 se creó el Instituto de Cine Palestino, que fue reorganizado en Túnez —lugar al que se desplazó la OLP tras su expulsión del Líbano— en el año 1987. Ya más recientemente, quizá uno de los mejores exponentes de esta labor de denuncia sea el documental Jenin, Jenin, producido y dirigido por Mohamed Bakri. En este documental se relata el asalto y asedio del ejército israelí —condenado por numerosas organizaciones internacionales— al campo de refugiados de Jenin en abril de 2002. La cámara muestra el estado en el que quedó el cam-


Presentación

reflejo de la propia vida, es también difícil de obviar por sus creadores, productores y directores. Por cierto, que la mezcla de ambos temas —descripción de la realidad y reivindicación política— es una característica común al cine que se realiza en los países árabes. Y es además digna de mención, especialmente, en el caso del pujante cine iraní. Del mismo modo que también es común —y así lo ha sido desde 1949— el tratamiento de la cuestión palestina en el cine de países como Egipto, Siria o Argelia. Son muchos los nombres que merecerían aparecer en estas páginas, ya que, afortunadamente, el elenco de personas que participan de una u otra forma en el desarrollo del cine palestino es cada vez más importante. Aun a riesgo de que la selección deje injustamente algún nombre en el silencio, quizá lo más adecuado sea realizar una breve reseña de los que marcan las líneas del cine palestino que se está haciendo en la actualidad. El primero de estos nombres es el del director Michel Khleifi, nacido en Nazaret en 1950. Al igual que gran parte de las directoras y directores palestinos, su formación cinematográfica se desarrolla fuera de Palestina; en su caso, en Bélgica. Su película más conocida es Boda en Galilea (Urs fi al-Jalil), que fue presentada en el Festival de

19

Intervención divina

po y sus habitantes en un momento en el que nadie se había recuperado todavía de lo allí acaecido. Las autoridades israelíes prohibieron la proyección de la película, hasta que el 11 de noviembre de 2003 el Tribunal Supremo israelí levantó dicha prohibición, alegando que la misma suponía una vulneración de la libertad de expresión. Junto a la denuncia de la ocupación israelí, el segundo de los factores sobre el que suelen girar las películas palestinas es el costumbrismo, el relato de la vida cotidiana de sus personajes, con sus alegrías y venturas, pero también con sus penurias y miserias. Un relato —claro está— que está indudablemente marcado, al igual que la vida, por la ocupación israelí y por la imposibilidad de desarrollarse políticamente y de constituir su propio Estado. De ahí que muchas películas palestinas mezclen costumbrismo y política, libertad y ocupación, rutina y denuncia. Parece inevitable que sea así. Como se intentará plasmar en páginas posteriores, la ocupación militar, los campos de refugiados, la existencia de asentamientos y colonos israelíes en los territorios palestinos, más todo lo provocado por estos hechos, es algo difícil de obviar para la vida diaria y cotidiana. Y, dado que en muchas ocasiones el cine no es más que el


Intervención divina

Rafael Escudero Alday

Cannes del año 1987. Esta cinta refleja perfectamente lo dicho anteriormente sobre el guión de las películas palestinas. En ella se relatan los avatares de una tradicional boda palestina a la que, como requisito para conceder el preceptivo permiso militar, pretende asistir un comandante militar israelí de la zona. Otro de los nombres más representativos es el del también director Rashid Masharawi, nacido en 1962 en un campo de refugiados de la franja de Gaza. Su filmografía es más extensa que la del director anterior. Además, en 1996 fundó el Cinema Production Center en Ramallah, con el objetivo no sólo de producir y distribuir películas en Palestina, sino también de hacer conocer al mundo el cine que se estaba haciendo por aquel entonces en el interior de los territorios palestinos. Su película más conocida es Haifa, producida entre Palestina y Holanda, y presentada también en el Festival de Cannes del año 1996. Posteriormente, en el año 2002 realizó la película Ticket to Jerusalem. Se aprecia en ambos casos una preocupación común: la dificultad de desarrollar una vida mínimamente normal en un territorio sometido a ocupación militar. En la actualidad, el nombre de moda en el cine palestino es el de Elia Suleiman, conocido gracias

20

a su última película, Intervención divina. Nacido en Nazaret en 1960, Elia Suleiman tuvo que iniciar su carrera —al igual que los directores anteriormente citados— fuera de Palestina; en su caso, en Estados Unidos. Más tarde, en 1994 la Comisión Europea le encargó poner en marcha un Departamento de Cine y Medios de Comunicación en la Universidad de Birzeit, situada a las afueras de Ramallah. Tras realizar algunos cortometrajes dirigió y protagonizó su primer largometraje en 1996, titulado Chronicle of a Disappearance (Sijl al-Ikhtifa), De marcado carácter autobiográfico, esta película es una intimista meditación sobre los efectos que la ocupación militar israelí puede generar sobre la psicología e identidad palestina. La película —que en algunos aspectos puede considerarse como preparatoria de lo que después será Intervención divina— recibió el Premio a la Mejor «Opera Prima» en el Festival de Venecia del año 1996. Y con esto llegamos, por fin, a Intervención divina. En el año de su estreno, la película recibió varios premios: el Premio «Silver Hugo» en el Chicago International Film Festival; el Premio «Net Pac» a la mejor puesta en escena en el Cinemanila International Film Festival; y el Premio «Screen International» en los European Film Awards. Pero, sin duda, el


Presentación

na no es un Estado. La endeblez de tal argumento se comprueba con el simple hecho de analizar las reglas que presiden la admisión a concurso de las películas candidatas al premio en dicha categoría. En ellas se dice que lo que ha de tenerse en cuenta es el país de producción de la película. En el caso de Intervención divina, la producción se ubica en Palestina, Marruecos, Francia y Alemania.

21

Intervención divina

más importante fue el Premio del Jurado del Festival Internacional de Cannes del año 2002. Además, en dicho festival recibió también el Premio de la Crítica Internacional (Premio FIPRESCI). Cuando, posteriormente, la película quiso competir a la categoría de mejor película en habla no inglesa de los Oscars de ese mismo año, no fue admitida a concurso bajo el argumento de que Palesti-


Ficha técnica

Intervención divina: una crónica de amor y dolor (Yadon ilaheyya) Duración: 92 minutos Nacionalidad: Palestina/Marruecos/Francia/Alemania (2002) Director y guionista: Elia Suleiman (Nazaret, 1960) Intérpretes: Elia Suleiman (E.S.), Manal Khader (mujer), Nayef Fahoun Daher (padre de E.S.), Emma Boltanski (turista francesa), Amer Daher (Auni), Jamel Daher (Jamal), George Khleifi (vecino de Jerusalén), Menashe Noy (soldado de puesto de control), Nazira Suleiman (madre de E.S.), George Ibrahim (Papá Noel), Michel Piccoli (jadeo de Papá Noel) Fotografía: Marc-André Batigne Montaje: Véronique Lange Supervisión de producción: Avi Kleinberger Diseño de producción: Miguel Markin Dirección artística: Miguel Markin, Denis Renault, Samir Srouji Vestuario: Eve-Marie Arnault Producción: Humbert Balsan Coproducción: Elia Suleiman Compañías productoras: Filmstiftung Nordrhein-Westfalen, Gimages Films, Lichtblick Film-und Fernsehproduktion, Ness Communication & Productions, Ognon Pictures, Soread 2M, Arte France Cinéma Con la participación de: Centre National de la Cinematographique, Fonds Sud, Hubert Bals Fund, Ford Foundation, Comisión Europea (Oficina de Jerusalén Este), Consulado General Francés (Servicio Cultural Oficina de Jerusalén Este) – Premio del Jurado y Premio de la Crítica Internacional (Premio FIPRESCI), en el Festival Internacional de Cannes del año 2002. – Esta película no pudo ser presentada como candidata a mejor película de habla no inglesa para los Oscars de 2002, ya que la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood no reconoció a Palestina como un Estado.

23

Intervención divina

2. Ficha Técnica


1_9788484563389