Industria está severamente golpeada por contracción de la demanda y el desplome del precio del petróleo
SNMPE: SECTOR HIDROCARBUROS PERUANO AFRONTA UNA DE LAS CRISIS MÁS GRAVES DE SU HISTORIA La industria hidrocarburífera del Perú vive una de las crisis más drásticas de su historia, pues el desplome del precio del barril de petróleo y de la demanda de combustibles, prácticamente hace inviable la continuidad de las operaciones de explotación y exploración de hidrocarburos en el territorio nacional. Así lo señaló Pablo de la Flor, director ejecutivo de la Sociedad Nacional de Minería, Petróleo y Energía (SNMPE) al explicar que la dramática situación que afronta el sector hidrocarburífero nacional llevará a que muchos lotes reduzcan al mínimo su producción y, en algunos casos, se llegue hasta el cierre de los campos petroleros. “Existe el riesgo que muchos contratistas opten por la devolución de lotes a PeruPetro S.A., lo cual traería consigo el despido de personal (mano de obra directa e indirecta) y la pérdida de ingresos para el Estado (regalías e impuestos, de los cuales se paga el canon y sobre-canon a las regiones), así como el incremento de los costos de seguridad, monitoreo y mantenimiento de las instalaciones que el Estado deberá asumir hasta entregar los lotes a nuevos contratistas”, comentó. En este contexto, -subrayó- es necesario que el gobierno adopte medidas urgentes y extraordinarias para evitar el colapso de la industria hidrocarburífera peruana. “Tenemos en situación de fuerza mayor a 15 lotes petroleros y al oleoducto Norperuano. Todo ello, es reflejo de la crisis que vive este importante sector productivo de la economía nacional”, citó. De la Flor, sostuvo que el Poder Ejecutivo debe trabajar en dos frentes, el primero de ellos, a través de medidas extraordinarias y urgentes para que, en el marco de la emergencia nacional, los contratistas de exploración y explotación no reduzcan o cierren sus operaciones. Al respecto, precisó que se puede diferir el pago de las regalías durante la emergencia, a fin de que luego de ese periodo, los contratistas procedan a reintegrar de forma fraccionada los montos de las regalías adeudadas. Esta fórmula también podría ampliarse a los beneficiarios de contratos de servicios, añadió.