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FRENTE UNICO POR UNA NUEVA POLITICA MIGRATORIA: (Contribución a la discusión del 29 de mayo en Phoenix, Arizona) Por RODRIGO IBARRA Co-editor de "El Organizador" Mayo 24 del 2010 El sistema de mano de obra barata establecido desde antaño por la industria y la agricultura estadounidense mediante la contratación de mano de obra indocumentada procedente de México, sirvió como base social para el establecimiento de organizaciones de trabajadores inmigrantes para la defensa de sus intereses. Bajo el impulso de los hermanos inmigrantes filipinos, se constituyó el movimiento de trabajadores del campo que culminó en la formación del primer sindicato de trabajadores agrícolas en Estados Unidos, la United Farmers Workers, bajo el liderazgo del legendario César Chávez. Asimismo, se puede decir que el movimiento latino hunde sus raíces en la historia de la constitución de la nación y de la formación del Estado bajo la forma del movimiento "Chicano", que une a los mexicanos originarios de territorio estadounidense con los mexicanos inmigrantes de varias generaciones. Luego, con las oleadas migratorias modernas (entre 30 y 40 años) provenientes de todos los países del continente americano destruidos a consecuencia de las políticas del FMI y del Banco Mundial (políticas que hoy se expresan bajo formas de TLC y Acuerdos de Seguridad), en territorio estadounidense ha tomado lugar una nueva formación demográfica con características "latinoamericanas", un concepto en el cual se funden las nacionalidades de cada nación por separado. Así, a los hermanos chicanos y mexicanos, se unen centro y sur americanos no solamente en los centros de trabajo y en las comunidades, sino también en las organizaciones que erigen para defender sus derechos. En el transcurso de esta lucha los trabajadores y las comunidades inmigrantes han constituido organizaciones para conquistar o para defender sus derechos. Pero hasta ahora siempre fueron cooptados por el aparato de Estado por una parte, y por el Partido Demócrata por otra. El Estado controla a las ONG porque les provee donde puede financiamiento para proyectos sociales en las comunidades pobres latinas, haciendo que los líderes, en tanto empleados, dependan de recursos provenientes de presupuestos locales, estatales o federales. En


la realidad, las ONG que proveen servicios sociales, funcionan como organismos paraestatales, en momentos en que los servicios sociales públicos son desmantelados. El control sobre estas ONG por parte del Partido Demócrata, forma parte del aparato que constantemente realiza proselitismo político en la comunidad inmigrante, por ejemplo bajo la forma de campañas de naturalización de los residentes legales, para su posterior inscripción en la boleta demócrata. Además de las ONG, el Partido Demócrata cuenta con organizaciones comunitarias verdaderamente enraizadas en la comunidad, como Iglesias y otras formas de organización local y organizaciones sindicales, como SEIU, que les permite comunicarse con las capas más bajas y oprimidas de las comunidades y de los trabajadores organizados en sindicatos -los líderes de estas organizaciones funcionan como correa de transmisión entre el Partido Demócrata y las comunidades y los trabajadores de base. El resultado de esta estrecha relación del Partido Demócrata con comunidades y bases sindicales ha canalizado tales movimientos hacia el aparato electoral demócrata. Eso no puede ser así toda la vida. El vínculo orgánico entre el Partido Demócrata y movimiento comunitario y sindical ha impedido la independencia política y descarrilado las organizaciones de los objetivos por los que fueron creadas, engañados por promesas de expansión de los derechos civiles y reformas migratorias que nunca llegaron. Así, cada vez que se producen potentes levantamientos por los derechos y por una política migratoria justa, se echa a andar nuevamente la maquinaria de cooptación que ha mantenido al movimiento latinoamericano bajo su yugo durante décadas. DEL 2006 A RIFA Es innegable que el 1 de Mayo del 2006 representó un enorme momento para la unidad del movimiento latinoamericano. Pero todavía hoy (mayo 2010), seguimos preguntándonos por los resultados del 2006. Hay compañeros que insisten angustiados en "la necesidad de reconstituir el 1 de Mayo del 2006". El movimiento del 2006, tanto como el movimiento del 4 de Marzo en California, tuvieron las características de un levantamiento popular masivo pero espontáneo, no organizado desde la


base. La organización unitaria e independiente no cae del cielo, hay que construirla. Si no incidimos de forma militante, una vez más el vacío de organización será cubierto por el Partido Demócrata y por las organizaciones ligadas a este partido. Ahora bien, el hecho de que fuera un movimiento espontáneo de masas enteras que hasta entonces despertaron a la vida política es lo que hizo que aquellos movimientos se convirtieran en hechos históricos. Pero la movilización (acción) en sí misma no es suficiente. Es necesaria la acción organizada y consciente. ¿Cómo hacerlo? La ilusión de muchos líderes comunitarios y sindicales honestos en que pueden encontrar un representante demócrata que levante sus reivindicaciones ha sufrido muchos golpes contra la realidad de un sistema bipartidista que no deja pasar las reivindicaciones de la base. Ahora bien, en sus vínculos con la comunidad, RIFA (Reform Immigration For America) agrupa iglesias y organizaciones de servicios sociales comunitarios que funcionan como correas de transmisión de las políticas del Partido Demócrata hasta las bases sindicales y comunitarias. Por lo tanto, RIFA puede ser definido como un instrumento de cooptación y descarrilamiento. En efecto, después de las grandes movilizaciones en el 2006 hasta la actualidad, la cooptación se manifiesta en la forma de RIFA, una organización manipulada por el Partido Demócrata bajo la dirección del representante por Illinois Luís Gutiérrez, que a su vez presentó la propuesta de Ley CIR-ASAP 2009. El título de esta propuesta de Ley define todo su contenido: "Security and Prosperity Act., 2009. Como todas las otras propuestas conocidas en el Congreso, la propuesta de Luís Gutiérrez se erige sobre la base del concepto de seguridad nacional y de un Estado Policíaco. Se diferencia de las otras porque ofrece una vía a la legalización más flexible, pero continuaría consolidando la militarización de la frontera y el papel represivo del estado en todos sus ámbitos. Todo eso es contrario a los intereses y las preocupaciones del pueblo. Los líderes con los que cuenta el Partido Demócrata entre las comunidades de base y los sindicatos, utilizan únicamente esa parte de la propuesta de Gutiérrez para hacer contacto con el pueblo, que se encuentra desesperado por la situación de terror a la que es sometido


por el gobierno federal. En esta circunstancia la siembra de ilusiones encuentra un terreno fértil. Pero hay que clarificar por todos los medios disponibles que cuando el pueblo pide "reforma migratoria" y cuando se manifestó por centenares de miles en Washington el 21 de Marzo 2010, fue por "la legalización", no por la "militarización de la frontera y del Estado". Por eso fue que nosotros desde "El Organizador" llamamos a movilizarnos el 21 de Marzo en Washington. No obstante, seguimos luchando por nuestra orientación por una opción independiente, y en ese camino apoyamos la propuesta alternativa que lanzan Renee Saucedo y David Bacon en San Francisco. TENDENCIAS A LA UNIDAD Y LA INDEPENDENCIA En 2010 de nuevo hay un clamor por la unidad que viene desde abajo, desde las bases del movimiento por los derechos de trabajadores y comunidades migrantes. Pero nuevamente la unidad es obstaculizada por el aparato de cooptación del Partido Demócrata, sobre los líderes de las organizaciones ligadas a los trabajadores sindicalizados y a las comunidades. Pero a diferencia de las experiencias del pasado, la actual tendencia hacia la unidad se combina con un proceso de ruptura con el Partido Demócrata. Como se expresa en la última Declaración (adjunta) sobre Reforma Migratoria de "El Organizador": "La diferencia es que hoy las ilusiones en el Partido Demócrata poco a poco se disipan y organizaciones, grupos y militantes angustiados por la crisis dan pasos hacia la comprensión de que para conseguir sus reivindicaciones deben movilizarse con los métodos propios de la clase obrera, o sea, mediante mítines y manifestaciones, ocupando las calles por millones, como en las movilizaciones del 2006. Las circunstancias actuales, marcadas por ataques generalizados contra el conjunto de la clase obrera y contra los trabajadores inmigrantes en particular, nos obligan a trazarnos la perspectiva de reconstituir el movimiento del año 2006 sobre ejes fundamentales de principios. Los trabajadores inmigrantes quieren derechos y justicia, quieren '¡Legalización Ya'!" "El Organizador" ya lo ha manifestado y hoy, una vez más, insistimos en la necesidad de una organización independiente de Latinos cohesionada nacionalmente que pueda servir como una representación propia,


legitimada por las bases, que levante un plan alternativo a todas las propuestas existentes en el Congreso. El 1 de Mayo 2010 fue una demostración clara de la tendencia hacia la unidad existente en la base y que la política de división viene desde las cúpulas de líderes bajo el yugo del Partido Demócrata. Aunque en las manifestaciones del 1 de Mayo 2010 se expresó la presión por parte de RIFA y de todas sus expresiones locales por la realización de acciones separadas, se pudo observar que el pueblo hizo presencia en todas las marchas convocadas y no únicamente en las convocatorias oficiales, venciendo así las políticas divisionistas. En la ciudad de San Francisco y en Sacramento se observaron acciones unificadas. Los "corporativos" no consiguieron su objetivo de dividir. Esa expresión de las bases con el clamor de unidad no puede quedar "muda", debemos hacer eco de ella y proyectarla en forma de un frente único organizado de la resistencia contra los ataques racistas (un nombre por definir). En primer lugar hay que dejar claramente establecido que no se trata de construir una organización de revolucionarios, sino de un Frente Único sobre la base de la búsqueda de una representación política independiente con funcionamiento democrático. LA SB1070 UN DETONANTE DE LA SITUACION Observemos los hechos de la actualidad. La firma de la Ley SB1070 el 23 de abril por la gobernadora de Arizona Jan Brewer, generó un levantamiento espontáneo en nuevas camadas no sólo del movimiento latinoamericano, sino de de trabajadores y sobre todo en los jóvenes. A propósito de la reacción masiva a la Ley SB1070, una joven latina expresó en San Francisco "no hay mal que por bien no venga". Alimentó la acción unificada de sindicatos y comunidades el 1 de Mayo. Ahora bien, para el movimiento latinoamericano organizado en independencia, con la resistencia contra la Ley SB1070 no se trata únicamente de contener la ofensiva antiinmigrante en el escritorio de la gobernadora Jan Brewer en el Estado de Arizona, sino de empujar con mayor fuerza una ofensiva por una ¡legalización ya! La ley SB1070 es un factor detonante de la situación. LA REUNION DEL 8 DE MAYO EN PHOENIX (UNIDAD PARA VENCER) A nuestro juicio, el sentimiento de unidad en las bases es el verdadero


significado de la reunión del 8 de Mayo en Phoenix, convocada por "Unidos En Arizona". En esa reunión, todas las organizaciones presentes mostraron la misma necesidad de la unidad, pero además también expresó la necesidad de la independencia con relación al Partido Demócrata (de los corporativos). Tenemos que reconocer que la Ley SB1070 se ha convertido en un factor de unidad. De lo que se trata aquí es de la construcción de una organización cobertura nacional, que pueda actuar en total independencia frente a los partidos políticos dominantes del sistema en Estados Unidos. Organización que pueda ser erigida sobre la base de un marco de principios claros surgidos de las bases de las comunidades y de los trabajadores sindicalizados que puedan regular las relaciones de quienes deciden incorporarse a esta tendencia independiente del movimiento latinoamericano por sus derechos en Estados Unidos. Asimismo, para poder conservar la unidad, la tendencia que estamos creando deberá regirse por reglas u ordenación del comportamiento que debe ser dictado por la autoridad de una Asamblea General de la organización en proceso de construcción. Los recursos materiales deben ser conseguidos de la actividad de la misma organización, con el fin de evitar cualquier intento de corrupción o cooptación por parte del aparato de Estado. La actividad de la organización que queremos crear deberá, por tanto, ser autofinanciada. Los principios, las normas de funcionamiento y de financiamiento serán encaminados hacia la gran tarea de construcción de instituciones verdaderamente democráticas desde las bases en las comunidades y en los sindicatos. Pero, para continuar la batalla necesitamos consolidar nuestras fortalezas. La principal de nuestras fortalezas se encuentra en la potencia de la movilización del movimiento latino, que funciona como magnetismo para el movimiento obrero y popular en los Estados Unidos. La situación exige una política que tienda a unificar las distintas plataformas de lucha en acciones unificadas de todos los sectores que resisten contra los efectos de la crisis del sistema capitalista en crisis. He ahí la importancia que tuvo el 1 de Mayo 2010. Ahora, para consolidar nuestras fortalezas como movimiento, se trata de dar la batalla por la constitución de una tendencia organizada con


independencia política real dentro del conjunto del movimiento latino nacional; que se erija como expresión política de la unidad deseada en la base, pero también como expresión de que el movimiento latinoamericano es un componente innegable de la lucha de clases en Estados Unidos, junto a todas las otras capas de sectores oprimidos por la situación, principalmente el movimiento de trabajadores negros, pero también de los blancos, asiáticos, etc., todos golpeados por la crisis del sistema capitalista. Por lo tanto, consideramos necesario invertir toda la energía posible en el trabajo de organización independiente en todos los ámbitos, desde las iglesias y las bases de las organizaciones comunitarias subyugadas por los gobiernos en varios niveles, hasta en las organizaciones sindicales. Para ello, en todo momento debemos levantar las reivindicaciones democráticas que afectan diariamente a las comunidades y trabajadores en sus sindicatos: moratoria de redadas y deportaciones; contra el programa de Verificación de Empleos; por la derogación de la 287 g; contra el Programa Comunidad Segura; contra el Programa de Trabajadores Huéspedes; defensa de los programas de Estudios Étnicos sometidos a desmantelamiento con la Ley SB2281 en Arizona; por el financiamiento para estudios de los jóvenes ilegales y el Dream Act (sin la provisión de reclutamiento militar); defensa y ampliación de Ciudades Santuarios; derechos de servicios de salud y educación para todos. Este trabajo de difusión información y de construcción debe concentrarse con fuerza también entre los trabajadores sindicalizados. Además, de la potencia de las movilizaciones de las comunidades inmigrantes, otra de nuestras fortalezas consiste en las organizaciones sindicales. En esa perspectiva, hay que entender que el segmento de trabajadores inmigrantes organizados en sindicatos (LCLAA) debe asumir su función como columna vertebral de la comunidad latinoamericana en Estados Unidos sin estatus migratorio legal. Eso nos obliga a trazar una orientación de fortalecimiento de nuestro trabajo informativo y organizativo dentro de los trabajadores latinoamericanos sindicalizados y no sindicalizados, en primer lugar para que sindicalicen, y en segundo lugar para profundizar en el movimiento sindical de conjunto la necesidad de unificar las distintas plataformas de lucha, y levantar las reivindicaciones de los trabajadores y las comunidades inmigrantes (derogar la SB1070, Legalización ya). Hay que proponerse metas y valorar los resultados periódicamente.


ORGANIZAR ACCIONES BINACIONALES Comprendiendo que nuestra meta estratégica con relación al problema migratorio no tiene salida sin el establecimiento de nuevas relaciones de solidaridad entre los países del continente americano que promueva políticas de desarrollo nacional que enraíce las poblaciones en sus países de origen, por el establecimiento de la soberanía nacional sobre los recursos naturales -particularmente de los hidrocarburos, los bosques y las minas-mediante la nacionalización y la renacionalización de las empresas públicas y de los servicios sociales para que las riquezas de cada país sean colocados en función de las necesidades humanas y no al servicio de la extracción de plusvalía y beneficios; en fin, sin la ruptura con los Tratados de Libre Comercio y de los Acuerdos Militares, Insistimos, el movimiento latinoamericano es apenas un componente de la clase obrera norteamericana. Bajo la amenaza de ser derrotado, no puede desarrollar la batalla por sus reivindicaciones de manera aislada. Sobre todo debe buscar aliados dentro del movimiento negro, indígena y de otras nacionalidades oprimidas por el sistema bipartidista. El movimiento latinoamericano necesita de la unidad de todas las categorías de trabajadores. La plataforma latinoamericana debe formar parte de la agenda del movimiento obrero de conjunto. La idea es que la clase trabajadora debe unificar las distintas plataformas de lucha. Pero la unidad de las plataformas de reivindicaciones nos debe conducir hacia la unificación de las organizaciones que luchan por la defensa de sus intereses. Se trata por lo tanto de dar la batalla por el establecimiento de una estructura organizativa de Frente Único amplio, normada bajo un funcionamiento democrático aceptado ampliamente por parte de todas las tendencias aliadas, usando el ejemplo de la Conferencia del 24 de Octubre en Berkeley contra los recortes presupuestarios. FOROS SOBRE UNA POLITICA MIGRATORIA ALTERNATIVA Debemos buscar contactos para ampliar territorialmente la unidad sobre los ejes mencionados. La propuesta de política alternativa lanzada por los compañeros Renee Saucedo y David Bacon nos proporciona la oportunidad de contar con un instrumento para iniciar el dialogo y el debate entre las bases mediante foros, conferencias y en nuestros


propios medios de comunicación (volantes, periódicos impresos, informativos electrónicos, sitios en internet). Estos foros se pueden diseminar entre todas las categorías de trabajadores y comunidades, que el ataque el ataque contra el segmento inmigrante de la clase trabajadora representa un ataque contra el conjunto de la clase obrera norteamericana, lo cual obliga a la unificación de las distintas tendencias sindicales existentes, sobre el eje de la defensa de los intereses de la clase obrera. POR UNA REPRESENTACION POLITICA INDEPENDIENTE Además, como trabajadores, los latinoamericanos no únicamente debemos estar sindicalizados, necesitamos también contar con una representación política independiente. Esta orientación, de manera específica se orienta a la mayoría de trabajadores de todas las categorías y a los aparatos sindicales que históricamente han dado su voto y que dieron su apoyo por el voto por el Partido Demócrata y para levantar a su posición al Presidente Barack Obama. *************************** Por qué estaremos en la Calle el 21 y 27 de Marzo (Por los Derechos De los Inmigrantes) y por qué pedimos que Se unan a nosotros Estimad@s compañer@s: El 21 de marzo, miles de trabajadores y jóvenes --la mayoría inmigrantes-- saldrán a la calle en varias ciudades de los Estados Unidos para exigir que el Congreso norteamericano adopte una real Reforma Migratoria de Conjunto, tal y como lo prometió Barack Obama durante su campaña electoral. La propuesta de salir a protestar en las calles con esta exigencia fue lanzada inicialmente por el Congresista Demócrata de Illinois Luis Gutiérrez, pero ha sido retomada por decenas de organizaciones sindicales y del movimiento en defensa de los inmigrantes. Asimismo, el 27 de marzo se realizará en la ciudad de Sacramento la Marcha anual en homenaje a César Chávez y por los derechos de los trabajadores --y muy particularmente de los trabajadores migrantes. Nosotros y nuestros aliados estaremos lado a lado con nuestr@s compañer@s de clase en estas marchas, planteando nuestras


propuestas independientes para este movimiento. Hemos elaborado conjuntamente una "Declaración Sobre Reforma Migratoria" [ver abajo] que fija nuestra posición sobre la propuesta de ley del Congresista Gutiérrez (CIR-ASAP 2009) y sobre el problema migratorio en su conjunto. Siendo activistas enraizados en la lucha de los inmigrantes, estaremos en las calles este 21 de marzo para expresar conscientemente los anhelos y las demandas de este movimiento migrante que irrumpió en la escena política en marzo-mayo del 2006 con una fuerza sin igual en la historia de esta nación. Llamamos a tod@s ustedes a sumarse a nuestras filas este 21 de marzo para decir con una sola voz que exigimos solución a nuestras demandas y que no estamos dispuestos a hacer concesiones a los patrones en nombre de un supuesto "realismo político". Hacemos una invitación amplia a que nos ayuden a distribuir y hacer firmar esta "Declaración" y a recoger los nombres de todas aquellas personas que quieran colaborar con nosotros en la organización de foros públicos dónde podamos debatir abiertamente todas las cuestiones que planteamos en este "Declaración" --y toda otra cuestión que pueda surgir en relación a este tema tan candente. Por favor mándennos una nota si quieren colaborar con nosotros este próximo 21 de marzo en la distribución de esta "Declaración". Saludos combativos y clasistas, Rodrigo Ibarra y Alan Benjamin ****************** DECLARACION SOBRE (Unidad para Vencer)

REFORMA

MIGRATORIA

¡Trabajadores Inmigrantes Exigen Papeles Para Todos! Declaración Conjunta de "El Organizador," Frente de Mexicanos en el Exterior (FME), Unión Cívica Primero de Mayo, Organización de Trabajadores Agrícolas de California (OTAC) y Frente Indígena de Organizaciones Binacionales.


A más de un año de haber asumido la presidencia, el gobierno del Presidente Barack Obama no ha respondido a las reivindicaciones de los trabajadores inmigrantes que entusiastamente votaron por él con el mandato de realizar una reforma migratoria que los legalizara. Aunque en años pasados diferentes propuestas contenidas en los proyectos de reforma migratoria introducidas por Demócratas y Republicanos suscitaron expectativas entre millones de trabajadores inmigrantes, éstas siempre se han empantanado en el Congreso. Hoy, todavía hay muchos inmigrantes que guardan la esperanza que tal o cual representante Demócrata tome sus reivindicaciones para convertirlas en una propuesta de ley que los conduzca a la legalización. La diferencia es que hoy las ilusiones en el Partido Demócrata poco a poco se disipan y organizaciones, grupos y militantes angustiados por la crisis dan pasos hacia la comprensión de que para conseguir sus reivindicaciones deben movilizarse con los métodos propios de la clase obrera, o sea, mediante mítines y manifestaciones, ocupando las calles por millones, como en las movilizaciones del 2006. Las circunstancias actuales, marcadas por ataques generalizados contra el conjunto de la clase obrera y contra los trabajadores inmigrantes en particular, nos obligan a trazarnos la perspectiva de reconstituir el movimiento del año 2006 sobre ejes fundamentales de principios. Los trabajadores inmigrantes quieren derechos y justicia, quieren "¡Legalización Ya"! Una Bomba de Tiempo en Ambos Lados de la Frontera El problema migratorio es como una olla de presión, no únicamente para Estados Unidos, sino para el continente americano de conjunto. La crisis de descomposición del sistema capitalista desarticula las economías, las sociedades, y las naciones. El éxodo hacia el norte sigue siendo la única opción para la sobrevivencia de los pobres y desempleados latinoamericanos. En respuesta, Estados Unidos, el principal país receptor de migrantes del continente americano, refuerza la militarización de sus fronteras y de sus políticas migratorias internas. Ante la continua avalancha migratoria, obviamente, las políticas migratorias norteamericanas son disfuncionales. El presidente Obama se ha mostrado incapaz de resolver los problemas profundos del país como la cuestión migratoria.


El desempleo y los embargos de viviendas golpean en primer lugar a los trabajadores inmigrantes, y a los indocumentados en particular. Ante el problema migratorio, hasta ahora, la repatriación sigue siendo la respuesta más simple por parte de la administración Obama. Pero los trabajadores inmigrantes saben que regresar a sus países no resuelve la necesidad de sobrevivencia, porque allá no existen oportunidades. También, durante el primer año de la administración Obama a la vez que ha intensificado la militarización de la frontera, en el interior del país las políticas migratorias se hicieron cada vez más rígidas mediante la política de Verificación de Empleo (E-Verify) y el aumento en el número de redadas y deportaciones (se menciona el incremento del 60%). En todos los niveles del Estado las agencias federales, estatales y municipales colaboran con el Departamento de Inmigración y Aduanas (ICE) para forzar la repatriación. Mientras tanto, en los países de origen, en vez de impulsar políticas de desarrollo nacional que enraícen a sus ciudadanos en suelo nacional, los gobiernos sometidos al imperialismo promueven las políticas de "libre comercio" que llevan a la expulsión de sus ciudadanos, y cabildean en los pasillos del Congreso de Estados Unidos en favor de una reforma migratoria, movidos por el interés en las remesas familiares que reciben de los trabajadores inmigrantes. En conclusión, el problema migratorio es una bomba de tiempo en ambos lados de la frontera. La unidad de los trabajadores y los pueblos del continente es una necesidad imperiosa. Promesas Demócratas por una Reforma Migratoria de Conjunto Conscientes de que el tema migratorio es apremiante, desde el arranque de la campaña electoral para las elecciones primarias dentro del Partido Demócrata en 2007, todos los pre-candidatos sin excepción declararon ante el auditorio latinoamericano de la cadena UNIVISION que la Reforma Migratoria representaba una prioridad para ellos y que durante el primer año de gobierno tal reforma sería sometida al Congreso, aprobada por la mayoría demócrata y ratificada por el Presidente Obama. En el 2008 Barack Obama afirmó lo mismo durante su campaña electoral para Presidente de la República. Sin embargo, en su discurso de Primer año de balance de gobierno del 27 de enero 2010, el Presidente Obama minimizó el tema de la reforma migratoria a sólo 38 palabras en un


discurso con más de 7 mil palabras. Una vez más la prioridad por la reforma migratoria fue puesta a un lado. Para intentar resolver el problema de las políticas migratorias disfuncionales, el 15 de diciembre 2009 el representante demócrata por Illinois, Luís Gutiérrez, introdujo un nuevo Proyecto de Ley de Reforma Migratoria (CIR-ASAP 2009). La propuesta de Luís Gutiérrez enfrenta enormes obstáculos en el Congreso. Obama se encuentra atrapado entre las reivindicaciones de los trabajadores y las comunidades oprimidas que votaron por él y su papel como salvador del sistema capitalista, política y económicamente en crisis. Hay muchas cosas que el presidente podría ejecutar mediante una orden ejecutiva, como poner alto a las redadas y deportaciones, pero no lo hace a causa de la presión de las altas esferas del capitalismo norteamericano expresada a través de Republicanos y Demócratas. La derecha reaccionaria ha sido más exitosa en imponerse sobre el debate migratorio y no ha permitido una discusión honesta sobre el tema. Las Reivindicaciones del Pueblo No Son Negociables Una ley migratoria debería consignar las reivindicaciones de los trabajadores inmigrantes y sus familias: Amnistía-legalización incondicional para todos; No más militarización de la frontera ni construcción del Muro de la Infamia; Alto a las redadas y deportaciones/ no a la Ley de Verificación de Empleo ni a la criminalización de los trabajadores inmigrantes; No a la 287 (g); No al Programa Comunidad Segura; No al Programa de Trabajadores Huéspedes (visa H2A); No detención de familias, por la Unidad Familiar; Servicios de Salud Gratuita para los inmigrantes sin papeles; Ruptura de los Tratados de Libre Comercio y Militares con América Latina (desmantelamiento de las bases militares). Estos son algunos de los puntos sobre los cuales el movimiento nacional por los derechos de los inmigrantes no debe ceder. De igual manera, resolver el problema migratorio requiere atacar y resolver los problemas de raíz en los países de dónde originan las oleadas migratorias. Insistimos, desde ahora se hace necesaria la unidad continental de los


trabajadores y los pueblos para romper con los tratados y acuerdos impuestos en áreas de Libre Comercio, Acuerdos Militares y bases militares, hay que poner fin a la onerosa deuda externa, al tiempo que se hace necesaria la reforma agraria que entregue la tierra a los campesinos, y sobre todo hace falta que los recursos naturales de nuestras naciones latinoamericanas se usen en beneficio de sus propios pueblos, con modelos de desarrollo con base al empleo y salarios decentes. El problema migratorio tampoco se resuelve militarizando las fronteras, levantando muros, castigando a los empleadores que contratan mano de obra barata o ejecutando redadas y deportaciones. Es únicamente a partir de estos principios fundamentales -- principios que el Frente Mexicano el Exterior (FME) ha resumido en su Campaña Por el Derecho a No Migrar-- que se puede y debe evaluar la propuesta CIR-ASAP 2009 del Congresista Luis Gutiérrez así como toda otra propuesta que pueda surgir este año de la dirección del Partido Demócrata. La propuesta CIR-ASAP 2009 es la propuesta del ala más "liberal" del Partido Demócrata. Ha sido sometida al Congreso antes de la propuesta de la administración Obama (la cual está aún en vías de elaboración) para presionar y negociar una "mejor" propuesta de ley que las anteriores "reformas migratorias de conjunto" (Comprehensive Immigration Reform) sometidas por John McCain, Ted Kennedy y otros políticos. Todo mundo comprende que la propuesta de CIR-ASAP 2009 no será la propuesta apoyada por Obama y llevada a votación por el Partido Demócrata. En este sentido es una pre-propuesta de ley para el cabildeo dentro de los marcos del Partido Demócrata. ¿Qué dice la propuesta CIR-ASAP 2009? Primeramente --y esta no es una cuestión secundaria-- CIR-ASAP 2009 ofrece una vía hacia la legalización de los inmigrantes indocumentados mucho más ágil que cualquiera de las propuestas de ley sometidas en los últimos años. Es por esta razón que los Republicanos y los Demócratas más conservadores --los llamados "Blue Dogs"-- han lanzado una campaña racista y brutal contra Luis Gutiérrez. "Es una propuesta de amnistía que debemos aplastar," dice la derecha. Sin embargo, pese a esta postura progresista con relación a la legalización, la propuesta CIR-ASAP 2009 se adapta al terreno reaccionario de los que buscan cerrar la frontera a nuevos migrantes,


mantener los programas huéspedes "con rostro humano", y seguir las políticas de criminalización de todos los indocumentados. CIR-ASAP 2009 contiene todas estas disposiciones inaceptables para el movimiento obrero y pro-inmigrante y por lo tanto no sea una propuesta de ley que podemos --ni debemos-- apoyar, ni siquiera de forma "crítica". El movimiento en defensa de los derechos de los inmigrantes no debe empantanarse en el terreno considerado como "aceptable" o "posible" por los políticos y los patrones. ¡No! Más que nunca es necesario combatir por nuestras propias demandas, es decir, por las demandas de la clase obrera y del movimiento pro-inmigrante. Abrir el Debate sobre la Política Migratoria en Nuestro Propio Terreno Recientemente los compañeros Renée Saucedo y David Bacon -ambos activistas reconocidos del movimiento en defensa de los inmigrantes-emitieron una Carta Abierta proponiendo la elaboración de una legislación alternativa de reforma migratoria, definiéndola como sigue: "Una propuesta de reforma, o legislación alternativa, es una propuesta en el Congreso que toma nuestro programa de reforma de inmigración, y lo hace pasar como Ley". Concordamos plenamente con l@s compañer@s Saucedo y Bacon cuando explican a inicios de su Carta Abierta que "no vamos a parar la introducción de una Reforma Migratoria de Conjunto" ni tampoco podremos modificar su estructura básica, ya que es el producto de una alianza entre patrones, grupos de cabildeo en Washington, y una sección poderosa del Partido Demócrata". También concordamos con su advertencia de que "hay un gran peligro que el movimiento sindical apoye la Reforma Migratoria de Conjunto" que pudiera surgir de Washington, suponiendo que el Congreso llegue a votar una propuesta de ley migratoria --lo cual, en el clima político actual, no es una certeza. La idea de proponer una propuesta alternativa en el Congreso no es contraria a nuestros principios, pero en la situación política actual --con un sistema dominado por el bipartidismo y en que la clase obrera no tiene su representación política independiente--, tememos que esto nos lleve de nuevo al terreno de buscar compromisos políticos con sectores liberales del Partido Demócrata que, en nombre de un "mejor realismo",


nos haga aceptar condiciones y reformulaciones de nuestra plataforma de lucha que son ajenas, e inclusive contrarias, a nuestros intereses. Esto es aún más cierto en la medida que no contamos con una organización política independiente de Latinos cohesionada nacionalmente que pueda servir como una representación propia, legitimada por las bases, que levante un plan alternativo a la propuesta de ley de Luís Gutiérrez, sobre la base de una serie de demandas fundamentales. Comprendemos la búsqueda de "crear un programa positivo como instrumento de organización y agitación", como explican los autores de la Carta Abierta, pero tememos, en base a tantas experiencias negativas en el pasado, que esto nos desvíe a canalizar las reivindicaciones de los inmigrantes hacia el Congreso antidemocrático donde ni siquiera pasará. Lo cierto es que la propuesta de los compañeros revela una vez más la necesidad de que los trabajadores estadounidenses y las nacionalidades oprimidas requieren de un instrumento político propio, candidaturas independientes y un Partido Laborista. Por ahora no contamos con un Labor Party que represente una plataforma que plasme el conjunto de los intereses de la clase trabajadora, de los intereses obreros y nacionalidades oprimidas. Crear este partido está de nuevo a la orden del día. Consideramos por lo tanto que se requiere de un trabajo de construcción de un amplio frente único comenzando en los centros de trabajo, en la base de las comunidades, en los centros educativos, en los sindicatos. Es necesaria la realización de foros informativos y de debate de propuestas que emanen de la propia base. ¿Que Plataforma Inmigrantes?

de

Reivindicaciones

de

los

Trabajadores

En el camino de la construcción de la unidad un primer paso necesario consiste en abrir el debate sobre la política migratoria que necesitamos en nuestro propio terreno, o sea, en el movimiento obrero organizado y en las organizaciones de inmigrantes de todas las nacionalidades. Sindicalistas, organizaciones de inmigrantes, grupos y militantes que defendemos los derechos de los trabajadores inmigrantes, podemos


establecer un debate sobre la reforma migratoria que queremos en completa libertad y con la más amplia democracia sobre la siguiente plataforma que proponemos a continuación.  Amnistía/Legalización incondicional para todos.  No más militarización de la frontera ni construcción del Muro de la Infamia.  Alto a las redadas y deportaciones/ no a la Ley de Verificación de Empleo ni a la criminalización de los trabajadores inmigrantes.  No al Programa de Trabajadores Huéspedes.  Por la Unidad Familiar.}  Servicios de Salud Gratuita para los inmigrantes indocumentados.  Ruptura de los Tratados de Libre Comercio y Militares en América Latina, (desmantelamiento de las bases militares).  Por el Derecho a No Migrar.


EL ORGANIZADOR. FRENTE UNICO POR UNA NUEVA POLITICA MIGRATORIA