Page 155

Su talentosa lengua atrajo mi atención de regreso a mi clítoris mientras rodaba su dedo dentro de mí, preparando mi ano para su penetración. Lo sacó y luego sentí un ajuste apretado cuando insertó otro dedo, aumentando la presión, así como la entrada. —Oh Demonios Jax... yo... Dios... —Era una tonta balbuceante. No esperaba el placer, pero fue muy muy bienvenido. —¿Lista nena? Asentí con la cabeza. Dios sí, ¿lo estaba siempre? Él se paró detrás de mí y sentí su punta presionar contra mí y gemí. ¡Esto iba a doler! —Relájate nena —susurró mientras se inclinaba sobre mi espalda y empujaba suavemente. ─Oh, Oh, Jax... Mierda... —Fácil. Presiónate hacia abajo y empuja contra mi nena —ordenó suavemente en mi oído. Tragando saliva, hice lo que me pidió hasta que estuvo completamente dentro de mí. Se quedó inmóvil, completamente inmóvil mientras mi cuerpo se acostumbraba a la intrusión. El dolor disminuyó y cuando su dedo encontró mi clítoris, exhalé un profundo gruñido. Mierda. ¿Acababa de hacer ese sonido? Jax gruñó en respuesta antes de que poco a poco se retirara. —¿Estás bien nena? —Su voz era un bajo carraspeo y asentí. Empujó dentro de nuevo tan lentamente que estaba cerca a la tortura. ─Bebé... Jax, por amor de Dios... ¡muévete! El gemido que salió de sus labios fue bestial e inhumano. Algo enorme cambió y me empujó de nuevo en él mientras empujaba hacia mí. —¡Jódeme maldita sea! —ordené. Su pie derecho se afianzó en el asiento de la silla al lado de mi mano y luego ¡fue por ello! ¡Cristo! ¿Fue por ello? Estábamos sudando, ruidosos y salvajes mientras tomaba mi culo virgen. Su poder y lujuria trabajaron para convertirme en un desastre jadeante. —Jax... ¡Mierda! ¡Joder! Cristo... Yo... Oh Dios. Oooh Diosss... Estoy segura de que se rió de mí... ¡Cabrón! Exploté ferozmente, gritando salvajemente mientras mi cuerpo entero se sacudía y temblaba violentamente. Jax rugió, gruñó, y luego gritó mientras derramaba su carga en mi entrada trasera, bombeando lo que pareció una eternidad. —¡Joder nena! —jadeó mientras se derrumbaba encima de mí, aplastando mi mejilla en el cojín del asiento.

155

Profile for Shusuke Fuji

Shocking heaven room 103  

Shocking heaven room 103  

Advertisement