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Mensaje Dominical

Los limitantes que se registran cuando el creador invita al hombre a extenderse, evidencian los temores con los cuales siempre se están luchando. Creer una palabra termina siendo complejo, a quien busca caminar en función de lo que ve, anulando el principio espiritual que invita a caminar en función de lo que no se ve, lo que se espera en cumplimiento de lo que el Señor ha dicho. Ensanchar es desafiante, no se trata de cambios pequeños, intrascendentes, implica desarrollar acciones impensadas, atrevidas, aquellas que jamás se concibieron y al recibir la invitación del Señor se está dispuesto a emprenderlas. Estas acciones van a requerir de pasos concretos, donde el transcurrir de cada uno, va ir mostrando la disposición a superar los obstáculos y avanzar. Un proceso que enseña, deja huellas en el camino, transformando los patrones de conducta donde la desidia, desinterés, van siendo desplazados por ese compromiso irrenunciable, donde el único objetivo que moviliza es ver cumplido la palabra que de parte del creador se ha recibido. La expansión con Dios siempre será posible al disfrutar del respaldo que él mismo otorga a sus promesas, que sin duda siempre se cumplen.

Considere las siguientes preguntas, reflexione en ellas y responda con honestidad.

Al emprender un desafío o nueva responsabilidad, ¿Cómo lo enfrentas para no limitarte? Los límites que nos imponemos regularmente vienen de ciertas creencias o costumbres; ¿Con cuáles más lidias cuando enfrentas un desafío? El llamado de Isaías al pueblo es ensanchar, siendo así, ¿Cuáles son las acciones que se deben llevar a cabo? ¿Hay evidencia que en las diferentes áreas de tu vida te estás expandiendo? si es así, ¿Podrías mencionar algunas? Si con Dios todo comienza con una palabra, ¿Qué comunica a tu vida de forma directa este mensaje? Siendo el llamado de Isaías al pueblo de no limitarse; ¿En que áreas sientes que en este año no debes limitarte y luchar por expandir tu radio de acción?

Expande tu territorio, asume nuevos espacios.

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Enero 12/ 2014

No te límites, Pst. Parrish Jácome Hernández

Texto: Isaías 54:2 - 3

El Gran Panorama

Los mensajes de esperanza siempre son bien recibidos, la expectativa que producen por la llegada de un tiempo mejor invade el ambiente provocando ese entusiasmo que muchas veces se ha perdido. Con frecuencia la necesidad de estas palabras son permanentes, en un sistema influenciado por el pesimismo, plagado de malas noticias que tienden a desanimar el camino. Las palabras tienen un efecto demoledor en las vidas, no se tratan de frases aisladas que pasan desapercibidas sin generar ninguna alteración. El poder de una palabra se evidencia en lo que provoca, acercando o alejando vivencias, estimulando o exterminado anhelos, viabilizando u obstruyendo el desarrollo de sueños. En la sociedad moderna está verdad se aglutina alrededor del denominado quinto poder, aquel que los medios de comunicación ejercen de forma cotidiana, influenciando en sus receptores de forma decisiva. Un poder que siempre estuvo en la palestra sin ser reconocido y censurado, por la responsabilidad que tiene para movilizar masas a favor o en contra de un objetivo. Las escrituras presentan esa dimensión social de la palabra, donde su aporte para el desarrollo de los individuos y de los pueblos es gravitante. Una palabra es suficiente, de eso no hay duda, una palabra levanta, estimula, moviliza, crea conciencia, influenciando la forma de pensar y las acciones cotidianas que se desarrollan. Palabras de estímulo que desafíen al bien son las que más requerimos, en una sociedad cargada de expresiones descalificadoras, lacerantes, excluyentes. Estas palabras contribuyen a dejar atrás los temores, enfrentando el presente con nuevas fuerzas. La expansión requiere de varias palabras que sean capaces de provocar acciones indispensables para avanzar, dejando atrás un espacio que tuvo su tiempo, momento y lugar, debiendo ser superado por otros que el creador mismo acerca.


El Texto No es un Pretexto Isaías forma parte de una generación de profetas que se distinguieron por su frontalidad para asumir el llamado del creador. Sus escritos recorren la realidad de la nación de Israel sumida en profundos vacíos existenciales, donde las expresiones de confianza en el Eterno tienen un papel determinante en gran parte de los capítulos. Encontrar palabras de aliento no es complicado, se presentan con regularidad en los diferentes énfasis que a lo largo de sesenta y seis capítulos se desarrollan, manteniendo una unidad vinculada al desarrollo de una vida piadosa cultivada desde el interior del ser. La severidad en cambio se produce con el poder, ante el cual nunca fue servil, presentando siempre las denuncias que se requerían hacer. Las palabras de esperanza se cristalizan en el anuncio del Mesías, como ningún otro profeta Isaías presenta muchos detalles sobre su llegada. Un anuncio fundamental para una nación que pasa por guerras civiles, divisiones, potenciales enemigos e incursiones para doblegarlos como esclavos, que requiera seguir recordando que las misericordias del Eterno siguen presentes con su pueblo. Esta construcción matiza el carácter del creador, manifiesto en su ternura, bondad, amor irrestricto, levantando figuras tan familiares donde se trabaja un elemento común, la llegada de mejores tiempos. Una influencia que afecta el estado anímico del pueblo, gravitante para enfrentar cualquier circunstancia por compleja que esta se presente. El futuro para el pueblo es victorioso, las pérdidas o los dolores que aún se manifiestan con la figura de un Mesías como siervo sufriente, no oscurecen el esplendor de una profecía donde la gracia del Señor se manifiesta de forma abundante para esta nación heredera de pactos y promesas que no se perdieron en el transcurrir del tiempo. Las profecías comienzan a tomar un tono liberador, dejando atrás una estela de tristeza, malos momentos, que han conmocionado al pueblo empañando la confianza en el creador. La necesidad de alimentar el alma brindándole ese aliento que reafirme las bondades del creador, devuelva la pasión a un pueblo rico materialmente a ese momento, pero pobre en expectativas y sueños. Las palabras hacen su trabajo con excelencia, ingresando al interior del hombre para levantar ese sentido de identidad y nacionalismo propio de un pueblo que siempre se concibió como especial, por la presencia del creador. Recordarlo en tiempos difíciles siempre será gratificante para quienes luchan con una realidad poco halagadora. La transición de las profecías del Mesías a las relacionadas con el pueblo de Israel, eslabonan ese vínculo inseparable entre Jesús con la nación hebrea. No se trata de un tiempo glorioso alejado del pueblo, es una promesa que los incluye, al punto de señalar acciones concretas que deben realizar para estar preparados. El pueblo recibe la imagen de una mujer deseosa de concebir, impedida por su incapacidad de procrear, donde la noticia de que su anhelo es escuchado, desborda en alegría para quien se concibió a sí misma como de segunda clase. Una figura fundamental para acrecentar las misericordias del Señor, incapaz de olvidar los anhelos más profundos de su pueblo. Esta alegría tiene su razón de ser, los tiempos de angustia han terminado, la escasez se alejó, dándose inicio a un nuevo tiempo donde el regocijo que arranca en el interior gana espacio y se expresa libremente. Las voces acompañan, proclaman que lo imposible se hizo posible, de la mano de quien todo lo puede sin reserva alguna. Regocíjate, oh estéril, la que no daba a luz; levanta canción y da voces de júbilo, la que nunca estuvo de parto; porque más son los hijos de la desamparada que los de la casada, ha dicho Jehová. Isaías 54:1 RVR60 @iglesiaisrael

El entusiasmo de una noticia que implica proyección debe ser apuntalada por las acciones que de inmediato se van a solicitar. Los hijos no sólo alegran las familias, permiten que su continuidad se prolongue, incorporando nuevos integrantes a un núcleo que necesita prepararse para esta llegada. Recibirlos sin preparación no es sabio, existe un tiempo prudente para ir realizando los ajustes que siempre se requerirán para atenderlos. Los espacios de inmediato deben ser analizados, aceptando el desafío de extender una morada que daba cabida a un número que con esta llegada no será el mismo. La expansión también debe ser meditada, no puede limitarse a un crecimiento medido, sin capacidad de albergar a más de un integrante. Las palabras finales de Isaías en este anuncio deja claro que el número de los hijos de las desamparadas son mayores que los alcanzados por las casadas. Una figura clave para que esta expansión no se limite, no “El poder de una caiga en la estrechez de un pensamiento reducido donde todo es medido, contado, imposibilitando responder a los palabra se evidencia imprevistos que siempre deben ser considerados. Las en lo que provoca, orientaciones son claras para mirar más allá de lo que a primera vista se observa. acercando o Las implicaciones de esta expansión se matizan con la alejando vivencias, presencia de verbos, donde las acciones están claramente graficadas, nada queda a la imaginación, estableciendo un estimulando o camino cierto a recorrer. Perderse no es una opción a quien sigue la dirección, preparándose para un tiempo que está por exterminado anhevenir y será aprovechado por aquellos que siguieran la instrucción. los, viabilizando u Ensancha, demanda concreta de quien está siendo visitado obstruyendo el para recibir la presencia de nuevos integrantes, donde este crecimiento numérico debe venir acompañado de una desarrollo de expansión de su tienda, cortinas. La instrucción es precisa, sueños.” evitando que el temor de una expansión tan amplia quede sin ser utilizada. Alarga tus cuerdas, la expansión implica crecimiento, recorrer espacios, proveyendo con antelación lo que está por venir. Una anticipación a un futuro que está siendo anunciado para darle la seguridad a quien lo escucha que el creador tiene planes definidos y desafiantes a quienes participan de este su proyecto de expansión. Refuerza tus estacas, una oportuna orientación que deja en claro lo que la expansión demanda al ser tiempos nuevos, donde los vientos que soplan deben ser recibidos sin temor, pero habiéndose preparado para no afectar lo que se está expandiendo. La expansión no es sencilla, incomoda a quienes participan de este proceso, al tener que enfrentar nuevas experiencias, donde la palabra que dio origen a este caminar de fe, es la que debe mantener el entusiasmo y la seguridad de estar en la senda correcta, superando toda dificultad que siempre en todo recorrido se va a tener que enfrentar. Una expansión que no se limite, que otorgue cabida a los sueños que el creador tiene, quien dispuesto a brindar mayor espacio de influencia, está presto a seguir ampliando lo que ha confiado. Extenderse debe ser la constante de quien guiado por la palabra cierta del Señor, reconoce esta oportunidad como una opción clara de glorificar y dar a conocer las grandezas del Dios verdadero. Iglesia Israel


02 No te limites, expande