En estos casi dos años como voluntaria mi labor se ha desarrollado con voluntarios animalistas independientes. Y gracias también a ellos, aunque no siempre fuera fácil tal colaboración. Algunos formaban pequeñas asociaciones. Sólo en un par de casos estas asociaciones, apenas recibiendo ayudas por parte de la Administración Pública, o ninguna, disponían de un terreno o recinto en el que poder alojar a los animales