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Sede Deportiva

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❚ Beisbol

Tras la llegada de Tigres el Beto Ávila se ha convertido en el parque de las emociones.

cargado con grandes glorias en el máximo circuito tras fundarse en el año de 1955 por el ingeniero Alejo Peralta.

Foto: Alfredo Maya

La historia de los Tigres habla por sí sola en la cantidad de peloteros que se han formado en la organización y posteriormente le han mostrado al mundo de qué están hechos, al recordar tantas hazañas que han sido motivo de orgullo en el beisbol mexicano; y desde luego, los ratos gloriosos, tristes y de incertidumbre. Entonces, el Club Tigres es mucho más

que una simple novena que a diario sale al terreno de juego; los bengalíes tienen coraje y magia en cada jugada con el objetivo de ser los mejores y hacer las cosas perfectas para estar bien consigo mismos y con el fanático que paga un boleto. Esta magia trató de contagiar a la afición que en las series locales y de visita vieron presentes a los Tigres en el estadio, que tras la llegada de la franquicia a Cancún se ha convertido en el parque de las emociones. Ahí los felinos buscaron surcar un nuevo camino hacia la gloria fuera de la casa que los vio na-

cer hace ya varias décadas. Sin embargo, la afición cancunense también es bastante exigente en cuanto a los resultados, de tal forma que el equipo mismo sintió el coraje de la gente a cada mala actuación en la recién concluida temporada regular 2007. Enrique Reyes comprende el enojo de la afición, porque reconoce que a nadie le gusta perder, aunque independientemente del sentir de la fanaticada, la novena quintanarroense se encuentra muy bien y sus integrantes están muy motivados para la próxima temporada 2008.

Los Tigres nacen en la Ciudad de México bajo el nombre de Tigres Capitalinos, tras 46 años de jugar en la capital y ocho campeonatos se mudaron a la ciudad de Puebla, donde con el mote de Tigres de la Angelopolis obtendrían su noveno titulo en el 2005. La organización es la segunda franquicia mas ganadora de la Liga Mexicana de Béisbol al ganar un total de nueve campeonatos, sólo debajo de sus acérrimos rivales Diablos Rojos de México. Además es un equipo protagonista que en la ultima década ha participado en siete finales y ha ganado cuatro de ellas. La historia de los felinos comienza a escribirse en 1955, año en el que fue fundado por el ingeniero Alejo Peralta. Su primera aparición en la LMB lo hizo el 14 de abril

de ese mismo año en la ciudad de Mérida frente a los Leones de Yucatán. Según la historia, al finalizar esa temporada, se convirtieron en campeones de la Liga Mexicana de Béisbol ganándole al equipo de Nuevo Laredo, bajo la conducción del mánager, el norteamericano Chuck Genovese. Tras lograr el título en esa misma campaña se les denominó “El equipo que nació campeón”. En los años sesenta ganaron tres campeonatos más, asimismo implementaron la “mexicanización” de un equipo por primera vez en la historia, al ser la novena que jugaba únicamente con peloteros mexicanos. Tras una pausa, después de 26 años, en 1992, los Tigres con Gerardo Gutiérrez al frente lograron su 5° campeonato frente a los Tecolotes de los Dos Laredos.

En 1997 vendría un campeonato más para los Tigres Capitalinos, que se enfrentaron a los Diablos Rojos de México. Esta serie se repitiría en 1999, 2000, 2001, 2002 y 2003 resultando victoriosos en las series de 2000 y 2001 con el norteamericano Dan Firova. En el año 2000, el equipo abandona el estadio del Seguro Social, donde se escribieron tantas historias y grandes momentos del equipo y se trasladaron al estadio del Foro Sol para seguir cosechando triunfos hasta conseguir los títulos de las temporadas 2000 y 2001. El tiempo no se detiene y ante esto, en el año 2002 la franquicia salió de la ciudad de México para internarse a la ciudad de Puebla, donde jugaría en el estadio Hermanos Serdan, cambiando el nombre a Tigres de la Angelopolis jugaría por 5 años.

La historia que pesa

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