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Índice 11 Prólogo 12 Palabras de salutación del Encargado de Asuntos Culturales de la Embajada de la República Federal de Alemania 13 Grußwort des Kulturreferenten der Botschaft der Bundesrepublik Deutschland 14 Saludo de la Comunidad de Escuelas Argentino Alemanas (AGDS) 16 Friedrich von Schiller. Biografía 19 Biographie 20 Schiller Schule - 100 años de historia 32 Objetivos institucionales 34 Comisión Directiva Al fundarse / 1916 A los 70 años / 1986 A los 80 años / 1996 A los 90 años / 2006 A los 100 años / 2016 39 Presidentes y directivos 40 Equipo A los 70 años / 1986 A los 80 años / 1996 A los 90 años / 2006 A los 100 años / 2016 52 58 66 70 81 84 88 92

Nivel Inicial Nivel Primario Nivel Medio Viajes Campamentos Verónica Intercambio escolar. Mi experiencia de intercambio El viaje de intercamio Eventos Laternenfest Fiesta de la Cerveza, Fiesta Alemana De ideas y proyectos. Muestra institucional Festejos por los 100 Exalumnos, actuales padres


Prólogo

En 1916, un grupo de familias alemanas fundó la Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque, con la firme intención de brindar a sus hijos un camino para integrar la educación de excelencia con la posibilidad de mantener su idioma y fortalecer sus tradiciones. Nació así la Schiller Schule. Una escuela alemana, pequeña, familiar, dirigida por un grupo de padres de alumnos. Fueron distintas y sucesivas Comisiones Directivas que, con tenacidad y dedicación, cumplieron con los lineamientos y el objetivo principal de esta Sociedad: la conducción global del proyecto educativo. ¿Qué implica esto? Acompañar y supervisar la labor del equipo directivo y docente de la institución, administrar los recursos, controlar la eficiencia de los procedimientos legales educativos, prever el mantenimiento y la inversión educativa, así como también participar en la programación y el desarrollo de eventos sociales, culturales y deportivos entre colegios de la comunidad alemana. Durante estos 100 años el compromiso de las familias, de los directivos, de los docentes y del personal administrativo y de mantenimiento se plasmó en el continuo crecimiento del Instituto Schiller, con una sólida base económica que permitió acompañar el aumento de la matrícula con el crecimiento edilicio en sus tres niveles: Inicial, Primario y Medio. Hoy seguimos trabajando con firmeza por y para la educación de nuestros hijos. Estamos seguros de que la mejora de la calidad de la enseñanza está relacionada, más allá de la capacidad profesional de cada docente, con la colaboración y con la confianza que los padres demuestran en las propuestas que la escuela ofrece y con la responsabilidad frente a todos los procesos de enseñanza-aprendizaje, de socialización y de buena convivencia de nuestros hijos. Por todo lo anteriormente mencionado, solo nos queda agradecer a quienes fueron y a quienes son parte de esta comunidad escolar y proponernos seguir adelante por nuestra Schiller Schule. ¡Felices 100 años!

Dr. Julio P. Haag Presidente de la Comisión Directiva de Padres 11


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Friedrich von Schiller


Biografía Johann Christoph Friedrich von Schiller nació el 10 de noviembre de 1759 en la pequeña ciudad de Marbach, en la provincia alemana de Württemberg. Cursó sus estudios secundarios en la Realschule de Stuttgart. Su grandeza como poeta se vislumbró en su primer drama Los ladrones. Influenciado por la Ilustración, en 1777 Schiller inició esta obra con la que ocupa un lugar central en la corriente literaria Sturm und Drang. Su apasionado temperamento, su entusiasmo por las ideas de la libertad, su agudeza por la sátira política y su dominio del ámbito teatral hicieron de esta obra de teatro la más significativa de su época. Otros dramas importantes de contenido filosófico son: Wallenstein, María Estuardo, La dama de Orleans, Don Carlos y Guillermo Tell. Las baladas más conocidas son: “Erlkönig”, “Der Schatzgräber”, “Der Taucher”, “Der Handschuh”, “Die Kraniche des Ibykus”, “Die Bürgschaft” y “Das Lied von der Glocke”. Sus poesías manifiestan un ardiente idealismo. Poco antes de contraer matrimonio con Charlotte von Lengefeld en 1790, fue nombrado profesor de Historia en la Universidad de Jena. En esa época escribió sus obras: Historia de la insurrección de los Países Bajos e Historia de la Guerra de los Treinta años. Schiller se sintió atraído por la fuerte personalidad de Goethe y ambos mantuvieron una entrañable amistad; fue tan significativa que Schiller se trasladó en 1799 a la residencia de Goethe en Weimar. Su obra importante y profunda hizo que Ludwig van Beethoven tomara la misma idea de Schiller de la “Fraternidad Alemana”, a tal punto que utilizó en su famosa Novena Sinfonía a la poesía de Schiller la “Oda a la alegría” en la que “todos los hombres son hermanos”. La música y la letra mantienen tal trascendencia a través de los años, que la Unión Europea las adoptó como himno oficial. Las obras de Schiller expresan la creciente confianza de la burguesía en sí misma durante la época de las monarquías absolutistas. Estas obras se encuadran dentro de la “Weimarer Klassik” (Clasicismo de Weimar). Con ellas, el poeta quiso transmitir sus ideas éticas y estéticas a su pueblo. El 9 de mayo de 1805, Schiller falleció debido a una pulmonía, probablemente causada por la tuberculosis. Por Prof. Margarita Nachtygal. Jefa de Departamento de Alemán

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Casa natal de Friedrich von Schiller. NiklastortraĂ&#x;e 31, Marbach am Neckar. 18


Biographie Johann Christoph Friedrich von Schiller wurde am 10. November 1759 in dem württembergischen Städtchen Marbach am Neckar geboren. Acht Jahre seiner jugendlichen Ausbildung erhielt er auf der Realschule in Stuttgart. Unter dem Einfluss der Aufklärung beginnt Schiller 1777 dann die Arbeit an Den Räubern und nimmt damit eine zentrale Rolle im Sturm und Drang, einer Strömung in der deutschen Literatur, ein. Bereits bei diesem, seinem ersten, Drama zeigt sich seine Größe als Dichter. So machen das leidenschaftliche Temperament, die Begeisterung für die Freiheitsidee, die Schärfe der politischen Satire und die Beherrschung der theatralischen Mittel „Die Räuber“ zu dem bedeutendsten Bühnenwerk seiner Zeit. Als weitere wichtige Dramen von philosophischer Bedeutung wären anzuführen: Wallenstein, Maria Stuart, Die Jungfrau von Orleans, Don Carlos und Wilhelm Tell. Seine bekanntesten Balladen sind wohl „ErIkönig“, „Der Schatzgräber“, „Der Taucher“, „Der Handschuh“, „Die Kraniche des Ibykus“, „Die Bürgschaft“ und „Das Lied von der Glocke“. Alle seine Dichtungen bringen den in ihm glühenden Idealismus zum Ausdruck. Kurz vor seiner Verheiratung mit Charlotte von Lengefeld im Jahre 1790 wurde er zum Professor der Geschichte an der Universität Jena ernannt. Dort entstanden seine Werke Geschichte des Abfalls der Vereinigten Niederlande und Geschichte des dreißigjährigen Krieges. Schiller fühlte sich von Goethes Persönlichkeit mächtig angezogen. Beide verband eine Freundschaft, die äußerlich darin Ausdruck fand, dass Schiller 1799 nach Weimar, den Wohnsitz Goethes, übersiedelte. Sein tiefgründiges und wichtiges Werk ließ zudem Beethoven in seiner berühmten „Neunten Symphonie“ die Schillersche Idee der „Menschlichen Brüderlichkeit“ aufgreifen. In dieser Symphonie wird Schillers Gedicht „Freude, schöner Götterfunken“ zitiert, laut dem alle Menschen Brüder sind. Musik und Text haben auch nach vielen Jahren ihre Bedeutung nicht verloren und sind sogar von der Europäischen Union zur offiziellen Hymne gewählt worden. In den Werken Schillers kommt das zunehmende bürgerliche Selbstbewusstsein in einer Zeit der absolutistischen Monarchien zum Ausdruck. Seine in den letzten zehn Lebensjahren geschaffenen Werke werden der Weimarer Klassik zugeordnet. Mit ihnen wollte Schiller dem Publikum seine ethischen und ästhetischen Lebensansichten nahebringen. Am 9. Mai 1805 starb Schiller in Weimar, vermutlich an den Folgen einer Tuberkuloseerkrankung.

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Schiller Schule - 100 años de historia La Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque fue fundada en nuestro país en 1916, y el Poder Ejecutivo Nacional le otorgó su personería jurídica en 1926. Fue el resultado de la iniciativa de un grupo de familias alemanas radicadas en Villa Devoto y Villa del Parque, que así intentaron poner fin a las dificultades que les ocasionaba tener que enviar a sus hijos a la escuela más cercana donde se impartiera la enseñanza de idioma alemán, que era la Cangallo Schule, próxima a los barrios de Once y Congreso. Con la dirección del Sr. Emilio Meier y la colaboración del entonces director de la Cangallo Schule, en marzo de 1917 la flamante Institución inició la actividad escolar en un edificio alquilado para tal fin, ubicado en avenida Tres Cruces 3560 (hoy avenida Beiró), con los cursos de Jardín de Infantes, Primero Inferior y Primero Superior del Ciclo Primario. El espacio donde se dictaban las clases era reducido, por lo que en 1928 se resolvió encarar la construcción de un edificio en el terreno de propiedad de la Institución ubicado en Concordia 3535/55. Con el aporte conjunto de fondos provenientes de entes oficiales, de asociados y de amigos de la Institución se llevó a cabo la tarea con toda celeridad, y esto permitió que el ciclo lectivo de 1929 se iniciara en marzo en el nuevo edificio. Fue tan numerosa la incorporación de nuevos alumnos que de inmediato surgió la necesidad de construir más aulas para incorporar a la creciente población escolar. Estas aulas fueron inauguradas por el nuevo presidente de la Institución, el Sr. Guillermo Hübscher, quien además en ese acto asignó a la escuela el nombre de Schiller Schule. El número de alumnos continuó en permanente aumento, lo que permitió que en 1936 se completara el total de grados del Ciclo Primario, obteniéndose entonces la incorporación de la Schiller Schule al Consejo Nacional de Educación. Casi al final de la Segunda Guerra Mundial, la Argentina –neutral hasta entonces– entró en el conflicto adhiriendo al grupo aliado de países liderado por Estados Unidos. Esta decisión trajo aparejado, en noviembre de 1945, el dictado de un decreto de expropiación que incluía en sus disposiciones el edificio donde funcionaba la Schiller Schule, con todas sus instalaciones y muebles, así como el material didáctico y 20


Inauguración del edificio propio. Concordia 3555, Villa Devoto. 1° de marzo de 1929.

administrativo de la institución, procediendo además el Poder Ejecutivo Nacional al retiro de la personería jurídica que oportunamente otorgara a la Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque. Varios años más tarde, un grupo integrado por exmiembros de la antigua Comisión Directiva de aquella institución, exmiembros del cuerpo docente y exalumnos del Schiller recompusieron la Sociedad Educacionista Alemana de Villa Devoto y Villa del Parque. Luego de arduas y prolongadas tramitaciones ante los diversos organismos oficiales obtuvieron la restitución de la personería jurídica en 1959. Siguieron luego varios años de intensas gestiones que, si bien no lograron la recuperación del edificio de la calle Concordia ni la de los demás bienes y documentos expropiados, permitieron obtener en 1964 del Gobierno Nacional una indemnización, que ascendió a la suma de ocho millones de pesos moneda nacional (m$n 8.000.000). Con esa suma, exigua en comparación con el valor real de los bienes expropiados, la Comisión Directiva concretó la compra de una casa ubicada en Pedro Lozano 3064/70, donde se instaló la sede de la institución. Durante 1965, se realizaron trabajos de remodelación de esa casa para que fuese posible el dictado de clases en ella. El 4 de diciembre de ese año se dieron por terminadas las obras y en un pequeño acto se descubrió una placa conmemorativa de la reapertura e inauguración del nuevo edificio escolar. En marzo de 1966, la Schiller Schule reabrió sus puertas con la experimentada conducción de quien integrara el cuerpo docente de la escuela de la calle Concordia, la Sra. Nélida W. de Paulus. Se inició entonces el año lectivo con un total de veintiocho alumnos, distribuidos entre el Jardín de Infantes y los dos 21


primeros grados del Ciclo Primario. A fines de 1966, la escuela logró estar nuevamente adscripta al Consejo Nacional de Educación. En los siguientes años se incorporaron nuevos alumnos. Finalmente, en 1971, se completaron los siete grados del Ciclo Primario. Ese año la institución sumó a su patrimonio el inmueble de la calle Helguera 3071 mediante créditos bancarios, cuya obtención fue facilitada por el aval de algunos miembros de la Comisión Directiva. El fondo de esta nueva propiedad colinda con los del edificio de Pedro Lozano 3064/70, y esto le permitió disponer de tres nuevas aulas y mayor espacio de recreación. En 1972 la Schiller Schule participó por primera vez de la Fiesta de la Juventud (Fest der Jugend), evento deportivo de verdadera significación para los alumnos de las escuelas de la comunidad alemana. En 1977, se construyeron nuevas instalaciones destinadas a brindar mejores comodidades a los alumnos y a los docentes. Se inauguraron baños, una sala de música y una sala de maestros. Al año siguiente, se dio carácter obligatorio a la enseñanza del idioma alemán a todos los alumnos de la Schiller Schule. En 1979, se creó el cargo de Directora de Alemán y, consecuentemente, se adoptaron los planes de enseñanza Schuh y Vorwärtz para el aprendizaje del idioma, por lo que la escuela quedó equiparada a los demás colegios de la comunidad germana. Se realizaron también nuevas obras en el edificio, como el recinto de 60 metros cuadrados, en el que más tarde se instaló la biblioteca escolar.

Placa conmemorativa por la reapertura e inauguración del nuevo edificio escolar. Pedro Lozano 3064/70, Villa del Parque. 4 de diciembre de 1965.

Directora, docente y alumno en el patio de la escuela. 1974.

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Fest der Jugend . Argentinisches Tageblatt, 6 de noviembre de 1972.

Grupo de alumnos en la Fiesta de la Juventud. Octubre de 1972.

Se obtuvo el reconocimiento oficial de la Schiller Schule como escuela perteneciente a la colectividad alemana, por parte de las autoridades de la Embajada de la República Federal de Alemania. Este hecho constituye un hito fundamental para la institución, que a partir de entonces recibe del Gobierno alemán una suma de dinero para contribuir a la enseñanza del idioma. En aquella primera oportunidad alcanzó a cuarenta y cuatro mil doscientos marcos alemanes (DM 44.200). La Escuela participa en la percepción de un importe adicional destinado a ser distribuido entre los maestros de idioma alemán de todas las escuelas reconocidas por el Gobierno de Alemania Federal, como un incentivo para el perfeccionamiento de los docentes. Ese mismo año, tuvo lugar un hecho insólito. Un reducido grupo de asociados cuestionó el accionar de la Comisión Directiva, con el evidente propósito de alcanzar cargos de dirección. Acusaron a la Comisión Directiva de “elitistas”, debido a la cuota escolar establecida para el nuevo curso lectivo, notoriamente superior a la fijada para el año anterior. El incremento era el estrictamente necesario para hacer frente a las obligaciones mínimas de funcionamiento. En su accionar, ese pequeño grupo tuvo el apoyo de un grupo de padres de alumnos, muchos de los cuales eran deudores morosos. En pos de su objetivo, tales grupos hicieron presentaciones ante distintos organismos regulatorios y ante la Embajada del Gobierno de Alemania con la pretensión de que se sancionara al colegio y obligara la reducción del importe de la cuota escolar. Los distintos entes avalaron a la institución y dieron su conformidad a lo actuado por la Comisión 23


Directiva. Sin embargo, en 1980 la Escuela vio reducido considerablemente su número de alumnos y esto produjo la pérdida del subsidio estatal que la institución percibía. Fue entonces cuando se reestructuró la conducción pedagógica y se designó como directora a la Sra. Prof. Elva Miño de Covas y como secretaria docente a la Srta. Silvia Mischor. Simultáneamente se incorporaron al plantel docente profesores especiales para las diferentes áreas y se organiza el Servicio Oficial de Transporte Escolar. En 1981, el incremento del número de alumnos permitió la recuperación del subsidio estatal. Al mismo tiempo, comenzaron a dictarse cursos nocturnos de idioma alemán para adultos. Por iniciativa de la Directora, de los docentes y gracias al aporte de asociados e instituciones diversas, se crea la biblioteca en un espacio acondicionado para tal fin, que se llamó “Biblioteca Guillermo Hübscher”, quien fue un socio fundador, expresidente y socio honorario de nuestra institución. También en ese año se inauguró un gabinete de ciencias. Durante 1982, la Schiller Schule continuó incrementando su población escolar e ingresó en un franco período de tranquilidad y de revitalización de su reconocido prestigio como entidad educativa. En 1983, la institución contaba con un total de 207 alumnos, entre los del Jardín de Infantes y los de la Primaria. Al finalizar 7° grado, la gran mayoría de los egresados continuaban su escolaridad en colegios alemanes. Co m o sín te si s d e l a h i sto r i a d e la institución es necesario distinguir cuatro etapas netamente diferenciadas. La primera se extendió desde 1916 hasta 1945 y transcurrió en una época en que la colectividad alemana en Villa Devoto y Villa del Parque era numerosa. Prueba de ello es que la institución tenía varios cientos de asociados, entre los que se contaban

Alumnos de Preescolar junto a la Señorita María Anita Burés. 1980.

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Alumnos de Primer Grado junto a la Señorita Norma Boggero. 1981.

comerciantes y empresarios de la zona. Era una entidad económicamente importante, lo que permitió erigir un colegio con instalaciones de avanzada. Ese período concluyó como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial, con el dictado del decreto de expropiación de los bienes de la Institución y con el retiro de la personería jurídica. La segunda etapa comprendió desde 1959 hasta 1989 y quedó identificada por la recuperación de la personería jurídica y la indemnización que permitió la reapertura del Instituto Schiller. En esta etapa, el núcleo de asociados provenientes de familias alemanas quedó muy reducido, lo mismo que el número total de asociados. Fue un período de estrechez económica, a pesar de lo cual la excelente conducción logró el crecimiento de la institución, tanto desde el punto de vista de la infraestructura como desde el nivel de excelencia alcanzado por sus alumnos. Sobre el final de 1988, la Comisión Directiva, con el trabajo en conjunto de un grupo de padres, diseñó la Declaración de Principios y Objetivos, que a partir de entonces constituye la base y guía del desarrollo de la institución. La tercera etapa, desde 1990 hasta 2007, puede definirse como la de las concreciones de los proyectos trazados durante las dos primeras. En marzo de 1990, luego de tantos años de sueños y deseos, los miembros y amigos de la Sociedad vieron concretarse el viejo anhelo: la inauguración del ciclo de Enseñanza Media del Instituto Schiller con su primera rectora, la Sra. Prof. María Rosa Balducci. Ese mismo año se realizó la locación del terreno lindante con el colegio, en Helguera 3001, donde se construyó el edificio para el Nivel Inicial. En 1991 finalizaron las obras de remodelación

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y ampliación de Pedro Lozano 3064/70, que se convirtió en sede del Nivel Medio con sus propias salas de video y de computación, más la sala de música y el laboratorio “Héctor Losada”, en homenaje a quien fue durante muchos años miembro de la Comisión Directiva. En 1993 se inauguró la casa ubicada en Ricardo Gutiérrez 3065. Allí se reubicaron la Administración, la Secretaría de Primaria e Inicial, la biblioteca escolar, el comedor, el buffet y una sala de usos múltiples. En 1997 comenzaron las obras en la tercera planta del edificio de Helguera 3071 con el objetivo de sumar nuevas aulas. Desde 2008 hasta hoy, en esta cuarta etapa, el Instituto Schiller sufre nuevas modificaciones en su estructura edilicia. La primera de ellas ocasionada por la necesidad de reubicar las salas del Nivel Inicial y sus juegos en distintos espacios. El edificio lindero al propio de Helguera 3071, alquilado hasta entonces por la Institución fue solicitado por sus propietarios. El Nivel Inicial volvió a ser instalado en la edificación de Pedro Lozano, donde había estado en un principio. Hoy es un espacio adaptado por completo a las necesidades de los más pequeños del Instituto. El Nivel Primario comenzó a compartir con el Nivel Medio el edificio de Helguera, donde se construyeron dos pisos, con aulas y baños. La Administración dejó de estar en la casa de Ricardo Gutiérrez, donde hay nuevas aulas, despachos, la biblioteca y un comedor más amplio. El colegio creció en estructura, se modificaron espacios y también programas, se adaptaron contenidos y se incorporaron nuevas tecnologías, como recursos del proceso de enseñanza-aprendizaje. La Schiller Schule se transformó en un Instituto que ofrece una formación integral desde el eje económico-administrativo con un fuerte énfasis en los idiomas (alemán e inglés) y con un compromiso profundo con sus alumnos y las familias que acompañan el proyecto escolar. Los objetivos institucionales lo plantean de la siguiente manera: “Formamos ciudadanos para el mundo”, lo cual implica “formar protagonistas de la realidad contemporánea, para ser capaces de comprometerse como ciudadanos”. La esencia misma de una escuela está constituida por su mirada al largo plazo, por trabajar en procesos de formación cuyos resultados sólo se verán con el transcurso del tiempo. Por eso, es que para lograr esos objetivos tan ambiciosos la Schiller Schule recorrió un largo camino. El Colegio alberga hoy cerca de quinientos alumnos, repartidos en sus tres niveles: Inicial, Primario y Medio. La enseñanza del idioma alemán sigue siendo pilar fundamental de la formación integral de nuestros alumnos, quienes comienzan a dar sus primeros pasos en este idioma con un estilo lúdico, desde su mismo inicio en la Institución, es decir, en el Nivel Inicial. A lo largo de los años los chicos adquieren mayor

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Primera promoción de Nivel Medio junto a Elda, Teresa y Manuel. 1994.

destreza en el uso del idioma, puesto que además del estudio sistemático de la lengua se trabaja en proyectos con la incorporación de herramientas tecnológicas y se dictan materias en alemán, como Geografía, Ciencias y Literatura. Al final de su trayectoria escolar, los alumnos tienen la posibilidad de visitar Alemania mediante un viaje de intercambio estudiantil, en el que pueden comprobar y aplicar todos los conocimientos logrados. El entusiasmo que demuestran al regresar debido a haber podido comunicarse y desenvolverse con soltura solo es una muestra de que el tiempo y el esfuerzo invertido en el aprendizaje valieron la pena. De esta manera podemos decir que la institución continúa con el legado de sus fundadores en la promoción del aprendizaje de los idiomas extranjeros (tanto alemán como inglés), no solo como herramientas de comunicación en el ámbito laboral, sino también como puerta de acceso a otras culturas y estilos de vida. Solo la solidez institucional y la trayectoria lograda en tantos años de esfuerzo compartido entre alumnos, padres, docentes, directivos y miembros de la Comisión Directiva es capaz de servir de base para el desarrollo alcanzado: un Instituto Educativo Integral con un proyecto pedagógico de calidad, avalado por 100 años de trayectoria.

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1945

1916

1959 1946

Inicios en Villa Devoto

1era etapa

Primeros uniformes 28

1965


1989

2007

Rediseño de escudo y uniformes

1986

Recuperación de la personería jurídica y reapertura en Villa de Parque

2a etapa

Diseño logo 100 años

1990

2008

2016

Concreción de los proyectos de expansión

Crecimiento y consolidación

3era etapa

4a etapa

Uniformes actuales 29


Edificio Pedro Lozano 3064/70, Villa del Parque. Septiembre de 2016. 30


Edificio Helguera 3071, Villa del Parque. Septiembre de 2016. 31


Objetivos institucionales Formar ciudadanos del mundo. Educar en y para la libertad. Desarrollar una educación bicultural y multilingüística (castellano – alemán – inglés) para los desafíos del mundo actual globalizado. Utilizar instrumentos didácticos eficaces al servicio del sistema educativo y la experimentación de toda innovación metodológica. Promover la formación armónica e integral de cada educando en un marco de laboriosidad y respeto mutuo, para el ejercicio de la libertad responsable. Favorecer en nuestros alumnos la posibilidad de construir sus propios aprendizajes para insertarse exitosamente en un mundo cambiante. Formar protagonistas de la realidad contemporánea, que sean capaces de comprometerse como ciudadanos. Crear en los alumnos una mentalidad abierta a la universalidad, la tolerancia y el amor por la libertad y por la paz. Promover la utilización de los idiomas extranjeros no solo como herramientas de comunicación en el ámbito laboral, sino como puerta de acceso a otras culturas y estilos de vida. Conformar un vínculo escuela-familia que sea responsable, abierto al diálogo y participativo y que enriquezca los procesos formativos de nuestros alumnos. Trabajar sobre los siguientes pilares: el valor de la palabra, de la educación y de la norma; el respeto a uno mismo y al prójimo, el ejercicio de la solidaridad, la diversidad y la tolerancia. 32


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Comisi처n Directiva

Socios fundadores y primera Comisi처n Directiva.

Al fundarse / 1916 Presidente: Frick, Arturo G. Vicepresidente: Dulzemann, Arturo Tesorero: Melling, Carlos Secretario: H체bscher, Guillermo J. Vocales: Hein, Otto H체bscher, Fernando Wellisch, Sandor Kehr, Federico

Freude, Ludwig

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Comisión Directiva 1986.

A los 70 años / 1986 Presidente: Feijoó, Oscar Guillermo Vicepresidente: Schötz, Hermann Federico Secretario: Bossio, Rodolfo Prosecretario: Hirigoyen, Antonio Tesorero: Ehrenböck, Heriberto Protesorero: Losada, Héctor 1 er Vocal Titular: Boldin, Rodolfo 2 o Vocal Titular: Martinelli, Miguel 3 er Vocal Titular: Frey, Egon Otto 4 o Vocal Titular: Camalli, Elías Ramón 1 er Vocal Suplente: Albergati, Rodolfo 2 o Vocal Suplente: Picasso, Juan Carlos 3 er Vocal Suplente: Perez Marc, Horacio 4 o Vocal Suplente: Arias, José María 1 er Revisor de Cuentas Titular: Mettert, Rodolfo 2 o Revisor de Cuentas Titular: Lecce, José 1 er Revisor de Cuentas Suplente: Bertol, Horacio 2 o Revisor de Cuentas Suplente: Monteserin, Servando 3 er Revisor de Cuentas Suplente: Winkelmann, Ricardo 35


A los 80 años / 1996 Presidente: Jalil Maluf, Ernesto León Vicepresidente: Massafra, Ángel Aldo Secretario: La Menza, Pablo Daniel Prosecretario: Bouzón, Jorge Ricardo Tesorero: Marino, Ricardo Luis Protesorero: Bertol, Horacio Jorge 1 er Vocal Titular: Buján, Oscar Daniel 2 o Vocal Titular: Lovato, Alberto Horacio 3 er Vocal Titular: Cobo, Juan Carlos 4 o Vocal Titular: Fernández Seoane, Osvaldo Marcial 1 er Vocal Suplente: Sassaroli, Juan Carlos 2 o Vocal Suplente: Goñi, Oscar Daniel 3 er Vocal Suplente: Camalli, Elías Ramón 4 o Vocal Suplente: Mettert, Rodolfo Martín 1 er Revisor de Cuentas Titular: Feijoó, Oscar Guillermo 2 o Revisor de Cuentas Titular: Ehrenböck, Heriberto 1 er Revisor de Cuentas Suplente: Bossio, Rodolfo Alberto 2 o Revisor de Cuentas Suplente: Frey, Egon Otto 3 er Revisor de Cuentas Suplente: Schötz, Hermann Federico

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A los 90 años / 2006 Presidente: Bourg, Jorge Fabián Vicepresidente: Bazterrechea, Eduardo Pedro Secretario: Haag, Julio Pedro Prosecretario: Bellone Cereti, Ricardo José Mario Tesorero: David, Federico Protesorero: Duchaussof, Jorge Alberto 1 er Vocal Titular: Diana, Carlos Alberto 2 o Vocal Titular: Losada, Diego 1 er Vocal Suplente: Spagnolo, Claudio Alejandro 2 o Vocal Suplente: Ravasi, Héctor José 1 er Revisor de Cuentas Titular: Torrado, Fernando Raúl 2 o Revisor de Cuentas Titular: Broens, Julián Álvaro 1 er Revisor de Cuentas Suplente: González Redondo, Marcelo Alejandro

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Actual Comisión Directiva.

A los 100 años / 2016 Presidente: Haag, Julio P. Vicepresidente: García Balus, Hernán Tesorero: Mosler, Isabel Protesorero: Cueto, Gabriel Secretario: Podoluk Matwijow, Mariana Prosecretario: Eusebio, Ximena 1 er Vocal Titular: Pugliese, Daniel 2 o Vocal Titular: Dorado, Mariana 1 er Vocal Suplente: Ulloa Panes, Verónica 2 o Vocal Suplente: Hess, Ricardo E. 1 er Revisor de Cuentas Titular: Fox, Vanesa L. 2 o Revisor de Cuentas Titular: Romaní, Pablo Revisor de Cuentas Suplente: Rodríguez, Diego

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Presidentes y directivos Primera etapa: 1916 – 1945 Presidentes Directores Nivel Inicial y Primario Frick, Arturo G. Meier, Emilio Tschirch, Carlos S. de Ferrari, Olga Koch, Carlos Hinsch, Bernardo Hübscher, Guillermo Paulus, Bernardo Meier, Enrique Welz, Guillermo Reiniers, Enrique Sauer, Carlos Lepsien, Roberto Qualitz, Helmut Schötz, Germán W. de Paulus, Nélida Hense, Enrique

Segunda etapa: 1965 – 1989 Presidentes Hübscher, Guillermo Breuer, Juan Rudolph, Alfredo Welz, Rodolfo H. Mettert, Rodolfo M. Feijóo, Oscar G.

Directores Nivel Inicial y Primario W. de Paulus, Nélida Schurmann, Clara Schuler, Mónica M. de Garutti, Graciela M. de Covas, Elva M. de Karmann, Silvia

Tercera etapa: 1990 – 2007 Presidentes Directores Jalil Maluf, Ernesto L. Nivel Inicial y Primario: N. de Vilas, Valentina Nivel Medio: Balducci, María Rosa Gross, Tomás L. Nivel Inicial y Primario: N. de Vilas, Valentina Nivel Medio: Buriano, Gabriel Bourg, Jorge F. Nivel Inicial y Primario: Grau, Sandra Nivel Medio: Giao, Eduardo Haag, Julio P. Nivel Inicial y Primario: Grau, Sandra Nivel Medio: Giao, Eduardo

Cuarta etapa: 2008 – 2016 Presidente Haag, Julio P.

Directores Nivel Inicial y Primario: Grau, Sandra Nivel Medio y Dirección General: Giao, Eduardo 39


Equipo A los 70 aĂąos / 1986

Equipo docente. 1986.

Revista 70° Aniversario. Noviembre de 1986.

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Nivel Inicial

Maestranza

Burés, María Anita Magariños, Estela Angélica

Bragado, Elda Francisca Casavieja, Delia Daysi Teresa Dourado Pereyra, Manuel A.

Nivel Primario

Administración

Barrera, Susana Bigo, Nelsón Boggero, Norma Hilda Carugati, Laura Caspari, Silvia Contrafatti, Rosa Griep, Regine Eva María Hegewald, Úrsula María Lopardo, Graciela Maidana, Marta Mischor, Silvia Nikolskij, Valentina Pagano, Patricia Adriana Schmidt, Vera Silvestri, Horacio Silvestri, Sergio Stecher, Margarita María Teunen, Elizabeth Valverde, Myriam

Landler, María Teresa Mosteiro, María Teresa Saltari, Sara

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Equipo A los 80 años / 1996 Nivel Inicial Bugallo, Silvana Burés, María Anita Martínez, Graciela Susana Merelas, María Elena Navarrete, Andrea

Nivel Primario

Equipo docente, 1996.

Albarellos, Patricia Susana Barrera, Susana Beatriz Boggero, Norma Hilda Boucau Sánchez, Maria C. Calvo, Silvia Gladys Capalbo, Gladys Luciana Carrera de Souza, Alejandro Carrizo, Mariana Haydée Colangelo, Rosanna Flavia Coronel, Verónica Mariel Cosentino, María Noemí De Carolis, Gisela María Deferrari, Bárbara Ferrer, María Julia Franco, Javier Galvagno, Mariana Gómez, Sara Guagni, Mónica Hegewald, Úrsula María

Hernandez Castillo, José Iannone, María Gabriela Locatelli, Cristina Magariños, Estela Angélica Maidana, Marta Meccia, Jorge Omar Mietta, Juan Pablo Minafro, Nilda Beatriz Miragaya, Myriam Susana Nikolskij, Valentina Pagano, Patricia Adriana Pereiro, Silvana Gabriela Perelman, Natalia Roos, Valmir Luiz Scarvaci, Myriam Mabel Schneider, Alicia Elena Simbrón, Verónica Andrea Spoltore, Mariana Haydée Stecher, Margarita María Torrecilla Gómez, Karina Valverde, Myriam 42


Nivel Medio

Maestranza

Abeledo, María Claudia Aguilo, Hugo Osvaldo Albarellos, Patricia Susana Alice, Alejandro Fabián Allekote, Elisabet Balducci, María Rosa Brabante, Mónica Buján, Alicia Mabel Charbuki, Marcela Beatriz Crespo, María Inés Di Lonardo, María Gabriela Espiño, Miguel Ángel José Fernández Berardi, María Laura Fernández Berardi, Mónica Giogini, Diana Alejandra Girardi, Renée González, Martha Adriana Griep, Regina Eva María Jutoran, Vivian Débora Kyselka, Eduardo Fabián Lijaveski, Vanina Lorena Meccia, Jorge Omar Miragaya, Myriam Susana Mora, María Marta Olivetto, María Teresa Pagano, Patricia Adriana Palazzo, Ricardo Quiroga, Gabriela de las Mercedes Ricco, María Cecilia Spivak, Fanny Nélida Vázquez, Gabriela Fabiana Vega, Gabriel José Verde, Lidia

Bragado, Elda Francisca Casavieja, Delia Daysi Teresa Dourado Pereyra, Manuel A.

Administración Núñez, Nélida Vives, María Fernanda

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Equipo A los 90 años / 2006 Nivel Inicial Ambrosio, Jésica Natalia Bugallo, Silvana Edith Cedeira, María Agustina Corrales, Mariana De Gregorio, Verónica Fernández, María Florencia Fiasche, Dana Melina

González, Griselda Natalia Hernández Castillo, José Laricchiuta, Natalia Andrea Lustig, Renate Marino, Valeria Soledad Martinez, Graciela Susana Navarrete, Andrea Laura Prato, María Carolina

Nivel Primario Albarellos, Patricia Susana álvarez Maximenco, María Julieta Barrera, Susana Beatriz Bianchi, Laura Constanza Burés, María Anita Castro, María Alejandra Clerici, Jésica Couso, Gisela Laura Dubarry, Damián Elmo, Viviana Flora Encina, Gloria Karina Ferrer, María Julia Ferreyra, María Julia Gabin, Mónica Susana Glees, Christoph Grau, Sandra Verónica Hamu, Silvana Graciela Hegewald, Úrsula María Iaconianni, Luciana Sol Krug, Ingrid Esther Laino, Fátima Daiana Magariños, Estela Angélica Majewicz, Mónica Beatriz

Marti, Luciana Mercedes Meccia, Jorge Omar Mietta, Juan Pablo Miragaya, Myriam Susana Mori Sequeiros García, María Susana Pagano, Patricia Adriana Pereiro, Silvina Gabriela Perez, Carolina Lorena Pini, Miguel Ángel Rancer, Mirta Alejandra Robier, Inge Roos, Valmir Luiz Ruiz, Gustavo Fernando Sager, Renata Silvia Scarvaci, Myriam Mabel Schneider, Alicia Elena Sciglitano, Gustavo Serafini, Graciela Simon, Beatriz María Elena Spoltore, Mariana Haydée Torrecilla Gómez, Karina

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Nivel Medio

Maestranza

Albarellos, Patricia Susana Baldo, Matías Leandro Brabante, Mónica Elsa Buján, Alicia Mabel Calvi, Mariano Caviglia, María Inés Charbuki, Marcela Beatriz Di Lonardo, María Gabriela Dubarry, Damián Fren, Andrea Hilda Giacchetta, Damián Pablo Giao, Eduardo González, Martha Adriana Jutoran, Vivian Débora Kyselka, Eduardo Fabián Libran, Liliana Graciela Maggiotti, Gabriela Yanina Marra, Viviana Meccia, Jorge Omar Miragaya, Myriam Susana Nachtygal, Margarita Sonia Pagano, Patricia Adriana Pérez, Mariela Laura Quiroga, Gabriela de las Mercedes Ricco, María Cecilia Sager, Renata Silvia Tomzing, Elena Marta Ugarteche, Marcelo Octavio Valinoti, Beatriz Cecilia Vásquez, Gabriela Fabiana Vega, Gabriel José Vergéz, Víctor Martín Zúccaro, Andrea Elena

Bragado, Elda Francisca González Cabral, Raquel Hercun, Ángela Inés Ledesma, Vicente López, María Antolina Smolinsky, José Daniel

Administración Ayliffe, Brian Fernández Berardi, María Laura Jalil Maluf, Yamil

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Equipo A los 100 años / 2016 Nivel Inicial Ambrosio, Jésica Natalia Benito Martínez, Daniela Bugallo, Silvana Edith Camiolo, Juliana Cedeira, María Agustina Corrales, Mariana De Gregorio, Verónica Enrico, Julieta Escudero, Miranda Fernández, María Florencia

Fiasche, Dana Melina Hernández Castillo, José Marino, Valeria Soledad Masini, Sabrina Daniela Navarrete, Andrea Laura Prato, María Carolina Segat, Natalia Ubalde, María Victoria Vitorello, Vanesa

Nivel Primario Anselmo, Lorena Antonielli, Ana Beatriz Azzi, Verónica Babicz, Analia Balbi, Lionel Biasella, Natalia Soledad Burés, Jorge Héctor Burés, María Anita Campos Pérez, Alejandra Verónica Castro, María Alejandra Chrem, Cynthia Clerici, Jésica Correa, Santiago Couso, Gisela Laura Dardano, Paula Lucía Dubarry, Damián Encina, Gloria Karina Fiszben, Pamela Alexia Gerling Weber, Kerstin Ana Grau, Sandra Verónica Guazzagni, Fiorella Hamu, Silvana Iaconianni, Luciana Sol Lenci iñiguez, Nicolás Lowy, Úrsula

Lutz, Bárbara Macarrone, Pablo Majewicz, Mónica Beatriz Miciano, María Cecilia Miranda, Yanina Nachtygal, Margarita Nocelli, Dario Ortelli, Daniela Pagano, Patricia Adriana Pereiro, Silvina Gabriela Piaggi, Nicolás Quintans, Elian Romagnoli, Luciana Ruiz, Gustavo Fernando Rullo, Matías Sager, Renata Silvia Salvado, Luciana Schmidt, Cristina Sciglitano, Gustavo Sirolli, Emiliana Solari, Andrea Stephanus, Paula Vicentini, María Vidal, María Fernanda Zaccaria, Stella Zuccarino, Mariana 46


Equipo A los 100 años / 2016

Nivel Medio

Giao, Eduardo González, Martha Adriana Iaconianni, Luciana Sol Liberatore, Marcela Lococco, Laura Lorena Maggiotti, Gabriela Yanina Marra, Viviana Mori Sequeiros García, María Susana Nachtygal, Margarita Pagano, Patricia Adriana Pérez, Mariela Laura Pinasco, Sandra Isabel Quintans, Elián Quiroga, Gabriela de las Mercedes Ricco, María Cecilia Sager, Renata Silvia Spinazzola, Javier Trentini, Carolina Ugarteche, Marcelo Octavio Zúccaro, Andrea Elena

Barrantes, María Belén Bernaschina Usaj, Maximiliano Brabante, Mónica Elsa Buján, Alicia Mabel Cambareri, Agustín Coluccio, Alberto Coppini, Carolina Coronel, Silvina Crespo Segura, Guido Czwan, Kevin Alejandro Danessa, Sofía Josefina D’Ardano Paula L. Dubarry, Damián Escardó, Mercedes Freijedo Aduna, Gonzalo Fren, Andrea Hilda Garzón, Mabel

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Equipo A los 100 años / 2016

Mantenimiento

Recepción

Bouzón, Sergio

Flor Ayala, Ana González, Nora

Maestranza

Administración

Bruno, Eliana Elizabeth Gallardo, Claudia Hercun, Ángela Inés López González, Laura López, María Antolina Mazzaglia, Gabriel Moreno Morel, Andrea Romero, Andrea

Coman, Cecilia Corvalan Baro, Estefanía Paul, Eliana Rojas, Flavio Turnaturi, María Rosa

Sistemas Ortega Hernández, Félix Eduardo

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Mantenimiento, maestranza y recepciรณn

Administraciรณn

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Nivel Inicial Por Prof. Andrea Navarrete. Coordinadora Nivel Inicial

El Jardín es un espacio donde los niños, desde muy pequeños, comienzan a relacionarse más allá de su entorno familiar. Por eso, consideramos importante favorecer y acompañar su crecimiento en un clima de contención afectiva, en el que los vínculos y el juego constituyan el eje fundamental de los primeros aprendizajes. Ampliar el mundo que los rodea; favorecer su autonomía; desplegar su expresión y comunicación por medio de la literatura, la

plástica, la música, el movimiento, el idioma; brindarles un espacio en el que puedan aprender, jugar, explorar, compartir… Así como poner en práctica la aceptación del otro, la construcción de acuerdos y la convivencia son algunos de los objetivos que nos proponemos alcanzar en nuestro Schiller Kindergarten. “Todo lo que hay que saber lo aprendí en el jardín de infantes. La sabiduría no estaba en la cima de la montaña de la universidad, sino allí en el arenero”.

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Los jardineritos

Sala de 2

Los cocineritos

Sala de 2

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Los cientĂ­ficos

Sala de 3

Los constructores

Sala de 3

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Los periodistas

Sala de 4

Los fotรณgrafos

Sala de 4

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Los historiadores

Sala de 5

Los inventores

Sala de 5 56


Auf Wiedersehen

Der Kindergarten ist nun aus Und alle Kinder gehen nach Haus! Fidiralala, fidiralala, fidiralalalala. Auf Wiedersehen, auf Wiedersehen, Im Kindergarten war es schรถn! Fidiralala, fidiralala, fidiralalalala.

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Nivel Primario Por Lic. Sandra Grau. Directora Nivel Inicial y Primario Nuestro Aniversario 100 Años de historia, de educación y de valores 100 Años de nuestra escuela Pensar en los inicios de este proyecto implica zambullirse en el baúl de los recuerdos, es robarle imágenes al tiempo. Y una vez ahí, encontrar que los pilares de sus fundadores siguen intactos: Educación sobre cimientos de verdad y bases de bien. Cuando un grupo de familias alemanas fundó el colegio, tenía la aspiración de poder seguir transmitiendo su cultura a las generaciones venideras, que se encontrarían lejos de Alemania. Hoy tenemos en la comunidad no solo la continuidad de esa cultura, sino también la incorporación de otras que se sumaron por la excelencia educativa mantenida desde sus comienzos. A lo largo de nuestra historia fuimos creciendo junto a nuestros alumnos. Crecimos como personas, como profesionales, como comunidad educativa y como institución. Transitamos diferentes etapas durante estos años y paso a paso pudimos cumplir los objetivos que nos propusimos, todos orientados a brindar la mejor educación a nuestros alumnos. El progreso constante en calidad educativa permitió que año a año más alumnos pasaran por nuestras aulas. Para ello, la escuela se fue adaptando y acomodando gracias al trabajo y esfuerzo de cada uno de los miem-

bros que formamos esta comunidad. En este presente, nuestros exalumnos son el premio a la trayectoria y el mayor incentivo para continuar sobre los pilares fundacionales. Si hoy nos pusiéramos en los zapatos de los primeros fundadores, creo que nos podríamos sentir orgullosos de cómo avanzó este proyecto. Para no traicionar ese espíritu, invito a todos en este Aniversario a revivir esa mentalidad de fundador. Propongo imaginar que tenemos la posibilidad de espiar dentro de 100 años y que juntos pensemos cómo nos gustaría ver a nuestra escuela para sentirnos orgullosos, como creemos deben sentirse quienes comenzaron este camino en 1916. En esta reflexión, reconociendo y valorando la educación como agente transformador de las personas y de la sociedad, no tengo dudas de que la comunión FAMILIA – ESCUELA es la base para pensar en la educación de futuras generaciones. Ese es nuestro desafío HOY y en ese sentido tenemos la obligación de seguir avanzando. Hace 15 años me sumé a esta comunidad educativa, en la cual junto a un gran equipo de profesionales continuamos escribiendo la historia con un claro objetivo: trabajar en forma conjunta por el crecimiento de nuestros alumnos. Año 2016, nuestra Schiller Schule cumple 100 Años de educación y de valores. Es un orgullo para mí formar parte de esta historia, que con compromiso trabajo y profesionalismo escribimos entre TODOS. 58


1er Grado A

1er Grado B

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2ยบ Grado A

2ยบ Grado B

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3er Grado A

3er Grado B

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4ยบ Grado A

4ยบ Grado B

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5ยบ Grado A

5ยบ Grado B

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6ยบ Grado A

6ยบ Grado B

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7ยบ Grado A

7ยบ Grado B

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Nivel Medio Por Prof. Eduardo Giao. Director General y Rector Nivel Medio

En todos estos años, hemos perseguido un sueño, una idea, un objetivo como educadores junto a las familias que conforman nuestra comunidad: formar ciudadanos del mundo, protagonistas de la realidad contemporánea. Para ello, nos sirvieron de guía las palabras de Friedrich von Schiller en el poema “Tres palabras de fortaleza“: ¡Crece, ama, espera! Graba en tu seno las tres, y aguarda firme y sereno fuerzas, donde otros tal vez naufraguen, luz, cuando muchos a oscuras vaguen.

Hoy, al observar que nuestros alumnos del Nivel Medio son capaces de emprender y crear caminos en el mundo, gracias a su acreditación como Bachiller en Economía y Administración y de las certificaciones jurisdiccionales en Intensificación en Lengua Adicional: Alemán y Especialización en Lengua y Cultura Inglesa, creemos que seguimos alcanzando día a día aquello que nos propusimos junto a las familias. De este modo, vemos con orgullo cómo cada uno de nuestros egresados se convierte en artífice de un recorrido único, transformador de la realidad y defensor de los valores universales.

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1er Año

2º Año

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3er Año

4º Año

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5º Año

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Viajes Campamentos Por Prof. Damián Dubarry. Jefe de Departamento de Educación Física Desde que ingresé al Instituto Schiller, hace algo más de 17 años, el Proyecto de Campamentos Educativos de la institución ocupa un lugar muy importante. Es parte del proyecto pedagógico del colegio y figura entre las propuestas que se ofrecen a la comunidad. Desde sus comienzos, el Departamento de Educación Física estuvo a cargo de todos sus aspectos (organización, planificación, administración y ejecución). Muchísimos lugares fueron opciones para los diferentes campamentos del Nivel Inicial, Primario y Medio: Pucará, el predio de la Fuerza Aérea Argentina; el predio del Sindicato de Telefónicos; el Colegio Hölters de Cardales; Huellas de la Naturaleza, en Moreno; College Ranch, en Marcos Paz; Camping Municipal, en San Pedro, etcétera. Muchísimos lugares que lamentablemente no siempre nos dejaron totalmente conformes. Hasta 2001, el Departamento de Educación Física se encargaba únicamente de los campamentos mencionados. Desde 2002, la nueva conducción pedagógica de la institución, delegó la planificación y la organización de otro evento importantísimo dentro del marco de los Proyectos de Vida en la Naturaleza: el viaje a Verónica. Así surgió un nuevo formato que prioriza la convivencia y la vida en la naturaleza. Un eje o hilo conductor atraviesa las actividades de cada día, donde el desarrollo de valores personales y el aprendizaje de conocimientos propios de la vida al aire libre se entremezclan. Con el correr de los años definimos aspectos fundamentales del proyecto, como la seguridad y el rol docente. Los campamentos para los alumnos del Nivel Inicial y Primario se realizan en predios seguros y cercanos. Los del Nivel Medio también se realizan en lugares seguros, pero a mayor distancia. Son campamentos relacionados con el turismo aventura. Trekking, escalada, rápel, cabalgatas, canotaje y canopys son algunas de las muchas actividades que los alumnos realizan ya sea en Tandil, Laguna de los Padres, Mar Azul, Mar de las Pampas, en la provincia de Buenos Aires; El Palmar de Colón, en Entre Ríos, o en Los Reartes, en la provincia de Córdoba. Desde 2012, hemos incorporado a este gran proyecto el viaje de intercambio con el colegio alemán de Bariloche, Instituto Primo Capraro. Un intercambio que consiste en recibir a los alumnos de esa escuela en casas de familias de nuestra comunidad durante una semana, al comienzo del ciclo lectivo, y a fines de septiembre nuestros alumnos visitan la ciudad de Bariloche. La convivencia, el conocimiento e integración con otras familias y conocer lugares espectaculares de nuestro Sur en un marco de acompañamiento y contención de docentes y directivos de ambas instituciones hacen que este proyecto se enriquezca cada año. El Proyecto de Campamentos Educativos es el resultado del esfuerzo de muchos docentes, no solamente de los actuales, sino también de todos aquellos que lo idearon y de todos los que con errores y aciertos lograron y logran que año a año siga creciendo a pasos firmes y seguros. Hoy, más que nunca, estamos convencidos de seguir apostando a este tipo de actividades, porque todo lo que sucede en los campamentos, bien vale la pena ser vivido. 70


Veronica Por Prof. Paula L. D’Ardano. Departamento de Educación Física

Y por fin había llegado el momento tan esperado. Había escuchado un montón de historias y de anécdotas que hacían que la ansiedad y la curiosidad aumentaran cada vez más con la proximidad de la fecha. Y por fin, el gran día había llegado. Estaba en 5° grado (1995) y me tocaba mi primer viaje a Verónica. Mis hermanos, Santiago y Bárbara, ya habían ido. Santiago, el más grande de los tres, tuvo la suerte de ir desde 4° grado. Antes iban desde 4° hasta 7° y el viaje duraba dos semanas. ¡Sí, 15 días! ¡Todo un desafío! A Bárbara, en cam-

bio, le tocó como a mí: una semana en 5°, otra en 6° y otra en 7° grado. Fueron tres años donde sentí y viví en cada viaje algo diferente, pero su estructura y dinámica eran siempre iguales. Llegábamos y nos esperaban con el almuerzo, luego nos instalábamos en los pabellones, las chicas en el “Sol” y los chicos en el “Luna”. Por la mañana, desayunábamos pan casero (esas rodajas grandes de pan de campo) con dulce de leche, miel o manteca, y nunca faltaba el que comía solamente la miga del pan y dejaba el borde. 71


Eso nos costaba un buen reto de Alicia Schneider que decía: “¡Hay que comer todo el pan!”. Después íbamos a clases. A la mañana teníamos clases como en el colegio, de Lengua, Matemática, Biología... Por la tarde, luego del almuerzo, teníamos clases de alemán. Una vez finalizadas las clases del día, nos tocaba la parte más divertida y entretenida del viaje: las actividades con los profesores de Educación Física (en esto no puedo ser muy imparcial, disculpen) y Tecnología. Hacíamos juegos, chozas, manualidades, entre otras actividades, hasta el momento de la cena. Luego, los inolvidables y divertidos juegos nocturnos, como el “luces y sonidos” o el “grillo”. Por último, el momento de bañarse e ir a dormir. También teníamos nuestros días especiales. Había un día en el que escribíamos cartas para nuestros familiares y recibíamos también cartas de ellos. Había otros en los que recorríamos el pueblo y comprábamos los recuerdos para llevar a casa. Otras veces hacíamos una excursión a la laguna de la zona o a la fábrica de velas. Si te tocaba época de verano, como tuve la suerte de tener, ¡podíamos disfrutar de la pileta! Pero había noches que no podían faltar: la del baile y la del fogón. Los recuerdos de estos viajes son infinitos, alegres, divertidos y felices. Cuando fui por última vez, creí que nunca podría volver a ese lugar tan especial donde había vivido cosas tan buenas. Pero crecí y mis elecciones y las vueltas de la vida, me trajeron otra vez a “mi colegio” y al inolvidable “Escuela Hogar Verónica”. Cuando me propusieron viajar nuevamente a Verónica, pero ya no como alumna sino como docente, no me pude negar. Era más fuerte que yo, quería ir, necesitaba volver… Ahora el proyecto es diferente, organizado por el Departamento de Educación Física, del cual yo ya formo parte. El proyecto educativo cambió, pero hay algo que no cambia para mí: mis recuerdos y

mis experiencias. A partir de ahora voy a sumar nuevas experiencias y recuerdos pero con otro rol y voy a buscar que mis alumnos puedan experimentar y vivir las suyas, iguales o mejores aún que las mías. Tengo una nueva responsabilidad: “educar desde las experiencias”. Cuando volví al lugar que me había dado tantos momentos hermosos, a simple vista, estaba todo igual: mismos pabellones, mismo comedor, el horario de comida a las siete de la tarde (¡sí, a las 7!) y su menú, la pileta, la cancha de fútbol y la “tumba del Machungo”. Hasta que descubrí algo nuevo, hay una laguna donde se puede andar en canoa; y lo más importante es que las actividades también pueden ser diferentes, ya que nosotros, los profesores, somos los que las planificamos. Aunque también algunas actividades perduraron, como el armado de chozas y la visita al pueblo. Ahora la ida al pueblo implica la posibilidad que tienen los chicos de llamar a sus casas y hablar con sus familias. En mi época, como ya conté, solamente escribíamos una carta. ¡Cómo cambian los tiempos! ¡Cómo cambian las cosas! Ya no se dictan clases a diario en el aula, sino que las actividades tienen que ver con la vida en la naturaleza. Se planifica con un inmenso esmero, dedicación y compromiso. Seguramente como lo hicieron mis maestras y profesores, pensando en que cada alumno viva una de las mejores experiencias de su vida. Ahora así planifico yo, ese es mi objetivo. ¿Por qué? Porque pasaron más de veinte años de mi primer día en Verónica y todavía puedo recordar esos buenos momentos y un sinfín de anécdotas como si fueran hoy. Cada vez que emprendo un nuevo viaje con mis alumnos, lo hago pensando en que el recuerdo de Verónica los acompañe por el resto de sus vidas como me sigue acompañando a mí.

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Intercambio escolar Por Prof. Luciana Iaconianni. Departamento de Alemán

En 2008 tuve la oportunidad de trabajar un año como becaria en la escuela de modalidad Gymnasium “August Hermann Francke” en la ciudad de Halle, Alemania. Si bien se trató de una experiencia enriquecedora en muchos aspectos, la huella que se instaló en nuestra institución fue el intercambio escolar. Hasta entonces, existía pero con otro formato. Incluso yo como alumna había participado. Pero a partir de ese momento, junto con esta escuela alemana, propusimos otro concepto de intercambio: viajar en grupo. Año a año fue creciendo, fuimos agregando y mejorando aspectos, aprendiendo de errores, y hoy, en 2016, tenemos dos “escuelas hermanas”: Max Klinger Schule en Leipzig y Christliche Schule en Dresden. ¿Cómo es el intercambio? Durante enero visitamos con los alumnos que finalizaron 4° año una de las escuelas (un año cada una) y al año lectivo siguiente recibimos su visita. Durante la estadía, ya

sea en Alemania o en Argentina, los estudiantes participan de las clases regulares de la escuela anfitriona y de actividades extraescolares para conocer mejor la ciudad en la que están, sus alrededores y para consolidarse como grupo. Además de visitar una escuela, hacemos un viaje que dura un poco más de una semana a algunas ciudades de Alemania, como Frankfurt, München y Berlin. Durante este tiempo recorremos lugares turísticos importantes para la cultura y la historia de este país, y nos hospedamos en albergues juveniles. Como coordinadora del intercambio, puedo decir que los objetivos son profundizar y afianzar el aprendizaje del idioma, adquirir fluidez para hablar, familiarizarse con la cultura alemana, fomentar el interés por la cultura y el idioma alemán y contribuir a consolidar la personalidad del alumno, a partir de su experiencia individual.

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Como coacompañante del grupo tengo una tarea que requiere de mucha responsabilidad, pero la recompensa es ver cómo nuestros alumnos aprovechan esta experiencia. El intercambio para los alumnos es un aprendizaje en varios aspectos. Por un lado, tienen la oportunidad de mejorar su nivel de alemán, ya que están constantemente escuchando y hablando este idioma, sobre todo durante las tres semanas que pasan en una casa de familia y asisten a la escuela. Por otro lado, en el aspecto personal, los alumnos aprenden a manejarse de manera independiente. Como grupo, también pueden verse cambios muy lindos: el grupo comparte experiencias que estando en el colegio no hubiera podido compartir, los alumnos pueden conocerse más unos a otros y siempre se generan nuevas amistades.

A mí, como docente de los chicos que acompaño, me da mucha satisfacción ver cómo nuestros alumnos logran comunicarse con personas desconocidas en alemán usando todos los recursos que conocen y cómo, en pocos días, entablan amistad con los alumnos alemanes de las escuelas anfitrionas. Es hermoso ver que se consolida un nuevo grupo de amigos entre los argentinos y los alemanes y que ellos, sin la intervención de un adulto, organizan actividades y tratan de aprovechar el tiempo juntos. Otra gran satisfacción para mí es que los alumnos derriben prejuicios o estereotipos relacionados con Alemania y sus habitantes, lo cual solamente se logra estando un tiempo prolongado en este país y relacionándose. El intercambio es una experiencia sumamente positiva para los alumnos y docentes acompañantes, que sin duda fomenta el crecimiento de los chicos en todos los aspectos.

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Mi experiencia de intercambio Por Abril Famulari, alumna de 5° Año

Este verano fue nuestro turno del intercambio a Alemania, como hacen todos los quintos del colegio: a nuestro curso le tocó ir a Leipzig, una ciudad chica en el este de Alemania. Estábamos muy emocionados, ya que casi ninguno conocía Europa y era nuestra primera experiencia de viaje solos (sin padres) y en un lugar tan lejano como lo es el Viejo Continente. No había duda de que sería el viaje de nuestras vidas, el que tanto habíamos esperado desde que éramos chiquitos y al fin había llegado. Nos encontramos en el aeropuerto, ansiosos, cargando las valijas y con los pasaportes en mano. Después de mil fotos antes de irnos, lágrimas de emoción de las mamás y abrazos de familiares, embarcamos rumbo a Frankfurt. Luego de un viaje bastante largo aterrizamos en el aeropuerto de Frankfurt. Ya se respiraba otro aire, hacía frío, estábamos lejos de casa y queríamos llegar al hotel a dejar todo y salir a recorrer lo que sería nuestra primera parada. Estábamos desesperados y no podíamos esperar ni un segundo más. Sabíamos que íbamos a ir y venir mil veces de un lado para otro pero no había nada que nos sacara la energía que teníamos para descubrir lo que era ese país tan distante. Dicho y hecho, esa semana en Frankfurt fue un vaivén. No solo conocimos esa ciudad, sino también otras como Köln, Heidelberg y Stuttgart. Vimos castillos, fuimos a mercados, comimos comidas típicas, fuimos de compras y nos sorprendimos por muchas cosas (con las cuales, más adelante, nos familiarizamos), como las actitudes distintas y las costumbres de un latino y de un europeo, la comida, los gustos en moda, la tecnología, el transporte y, obviamente, el idioma. Realmente estos diez años que tuve de alemán me sirvieron un montón, porque me pude comunicar perfectamente. Había llegado la hora de ir a Leipzig. No conocíamos del todo a nuestros anfitriones ni a las familias y, por lo menos, yo jamás había ido a un intercambio, lo cual significaba una doble experiencia nueva para mí. 76


Al bajar del tren, nos encontramos con una fila de chicos de nuestra edad, sosteniendo un cartel que decía “Bienvenidos”. Era difícil contener la emoción, así que todos dejamos las valijas a un lado y nos apuramos a buscar a nuestras familias anfitrionas. El momento de reunión fue lo principal hasta que cada uno se fue por su lado. La familia que me hospedó vivía cerca de un bosque, a más o menos veinticinco minutos de la escuela yendo con autobús o tranvía. Su casa era hermosa, parecía de cuento. En la casa vivía un matrimonio (al cual yo me refería como “Mutti” y “Vatti”) y su hija menor, con quien fui a la escuela y compartí muchos momentos del intercambio. Aunque sus costumbres eran muy distintas de las mías y su idioma también (no hablaban inglés, así que era alemán o alemán), realmente resultó ser una familia amorosa, que me trató como una hija. Se interesaban por mi ciudad, por mi familia y por mí. Me preguntaban infinidad de cosas que yo con gusto respondía. Aprendí mucho sobre Leipzig, sobre esa familia, su historia y sobre todo lo que los rodeaba. Me llevaron a caminar por el bosque, fuimos a comer comida griega, miramos películas, jugamos a la Wii, fuimos de compras e hicimos un montón de actividades inolvidables. El intercambio cultural de esas dos semanas fue incomparable, de verdad. Me divertí y aprendí muchísimo. El colegio allá también es muy distinto, y muchas cosas me remontaban a las películas estadounidenses de la escuela secundaria. Viví el sueño que tuve a los 12 años, antes de entrar al secundario. De nuevo, no tuve problemas con la comunicación. Es más, mejoré mi alemán e incorporé palabras y modismos nuevos propios de Alemania (¡de lo cual me enorgullezco bastante!). En resumen, fueron dos semanas fenomenales que nunca voy a olvidar. Partir fue doloroso. No me quería ir de Leipzig, aunque sabía que todavía me quedaba mucho por recorrer y mucho por hacer más allá del límite de la ciudad. Otros países, otras ciudades, otra gente. Ninguno quería marcharse pero era lo que había que hacer. Con muchísimas lágrimas, entre sollozos y abrazos, nos subimos al tren y nos despedimos de una vez por todas de esa pequeña ciudad mágica que va a quedar por siempre en el corazón de cada uno de nosotros. El resto del viaje también fue extraordinario. Pasamos por Austria dos días, fuimos a la ópera y a un castillo, jugamos en la nieve y pasamos una odisea tratando de entender cómo funciona el transporte… Cosas de turista, en fin. Viena es una ciudad bellísima, pero todavía extrañábamos Leipzig… Para nuestra suerte, quedaba una parada más en Alemania, previa a continuar el viaje por Europa: München. Si hay una ciudad con cosas para hacer, es München. Lo más destacable: ir al estadio del Bayern, una cosa que jamás pensé que haría. En una encuesta general, fue la ciudad que más disfrutamos luego de Leipzig. Con la despedida a München, despedimos también al país germano y a un mes de ocurrencias disparatadas, recuerdos inolvidables y experiencias inigualables. Concluyo así, fue de verdad: el viaje de nuestras vidas. 77


El viaje de intercambio Por Florencia Romero, alumna de 5° Año

¡Hola a todos! Me gustaría transmitirles y contarles en los siguientes párrafos mi experiencia del verano pasado en Alemania. Como muchos saben, luego de terminar 4° año, el colegio da la posibilidad de realizar este maravilloso intercambio. La sensación de saber que te vas a ir con tus compañeros y amigos a Europa es algo inexplicable. Recuerdo haber estado en el aeropuerto con muchos nervios y emoción. No veía la hora de que saliera el vuelo. Luego de pasar horas y horas arriba del avión, finalmente llegamos a Frankfurt, una ciudad hermosa. Pero en ese momento lo que menos se me pasó por la cabeza fue contemplar su belleza. ¡Me estaba muriendo de frío! Pasamos de 30°C a 2°C. La primera semana nos hospedamos en un hostel en Frankfurt. Además de recorrer la ciudad, aprovechamos esos días para visitar otras cercanas, a las que llegábamos enseguida con solo tomar un tren. Es de esperar que la puntualidad y la organización en los alemanes sea primordial. El servicio de transporte se encuentra en excelente estado. Las ciudades que visitamos fueron Köln, Heidelberg y Stuttgart. Sinceramente el comienzo de nuestro viaje fue excelente, porque en cada ciudad pudimos recorrer un montón de lugares. No parábamos en todo el día. Además de llegar cansadísimos, teníamos que hacerlo antes de las siete para poder cenar en el hotel. Por cierto, más allá de lo que imaginábamos, varias veces la comida que nos ofrecían no fue tan diferente de la nuestra. Nos levantamos bastante temprano para poder aprovechar mejor el día y lo mejor de esto era desayunar todos juntos. Nunca faltaba el pan con Nutella. Sobre el idioma hay que admitir que los primeros días fueron de adaptación, pero luego de tanto oírlo se podría decir que nos manejamos bastante bien. En fin, ya había pasado una semana de convivencia con los chicos y era hora de dejar Frankfurt y tomar el tren para irnos a Leipzig. Allí nos esperaban dos semanas para vivir con una familia alemana e ir a un colegio alemán. Otra vez, nervios. Luego de acostumbrarnos a estar todos juntos, lo que menos queríamos era que nos separasen. Ahora sí llegaba el momento de que cada uno se las arreglara por las suyas. Nuestras familias nos esperaron en el Hauptbahnhof (la estación central de trenes) y de allí cada uno se fue a su casa. Por suerte, a mí no me pudo tocar mejor familia. El vínculo que creé con ellos es inexplicable. Me trataron súper bien y siempre que necesité algo ellos estuvieron allí. Fueron muy amables y serviciales. Lo mismo digo de sus familiares. Todos fueron muy simpáticos y buenos conmigo. Hablábamos 78


de un montón de cosas, me preguntaban sobre mi familia, sobre Argentina y cómo eran ciertas cosas acá. Es más, un día me llevaron a esquiar e invitaron a una de mis mejores amigas. Ese día fue increíble. Tuve también la oportunidad de conocer ruinas que estaban a una o dos horas de Leipzig, en auto. Sinceramente no puedo estar más agradecida de haberlos conocido. Todos los días, de lunes a viernes, íbamos a la escuela y después compartíamos distintas actividades. Por suerte mi “mamá alemana” siempre me preparaba viandas con algún sándwich y algo para tomar para que no tuviera hambre, ni sed. La escuela nos llevó a conocer el centro de Leipzig donde están todos los negocios, la universidad, la ópera, la estación principal de tren, etcétera. Otra actividad fue ir a un mirador, desde donde se puede ver la ciudad. También visitamos Weimar y Dresden, otras dos ciudades muy lindas. En una conocimos un campo de concentración. Esa excursión fue muy emotiva. Cada día que pasamos junto a ellos fue increíble. Conocés lugares y personas, te hacés nuevos amigos y aprendés nuevas cosas. Durante esas dos semanas viajamos a Berlín, otra vez en tren. Pero esta vez fuimos solamente nosotros con Lio, el profesor que nos acompañó desde el primer día. Compartir este viaje con él fue lo mejor, porque además de cuidarnos, formamos una relinda relación. Nos reíamos, hacíamos chistes, conversábamos en las excursiones, en los trenes. Él fue lo mejor. La pasamos tan bien con Lio, hubiera sido totalmente diferente sin él. Como es de esperar, Berlín tiene muchísima historia y los museos son muy interesantes. El hecho de haber podido conocer un lugar lleno de dolor, el cual marcó la historia de la humanidad, es muy valorable y significativo. Una vez que volvimos a Leipzig, quedaba pasar los últimos días junto a nuestras familias. No fue muy bueno para mí. Lo menos que quería era irme porque solamente el hecho de pensar que iba a ver a mi “hermana alemana” recién en ocho meses, no me agradaba. Pero el día había llegado y para nuestra despedida participamos de una linda reunión entre profesores, alumnos y padres. Estuvo llena de emoción, lágrimas y risas. Aunque supiera que los volvería a ver. Siguiente ciudad: Viena. Fue un viaje largo, en el que aprovechamos para descansar. No me voy a olvidar lo que nos costó llegar al hostel, de tanta nieve que había. Me acuerdo que los chicos nos ayudaron con las valijas. Juro que no podía mover la mía. En esta ciudad tuvimos la suerte de ir a una ópera. ¿Quién iba a decir que pudiéramos ir a ver una ópera en Viena? ¡Inimaginable!

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Mi último destino fue München. Quedé totalmente enamorada de esta ciudad. Me encantaron sus casas y sus calles. Visitamos el estadio del Bayern. Obviamente recorrimos lo que más pudimos. Se terminaba la última semana y era hora de que nos tomáramos una vez más el tren, para volver a Frankfurt. Algunos seguían el viaje por otros lugares de Europa, y otros (dos amigos y yo) volvíamos a Buenos Aires: otro momento no muy lindo, porque lo que menos quería era volverme. Sin embargo, acá me esperaban mis papás y mi hermana, a quienes ya empezaba a extrañar. Como conclusión, el viaje de intercambio fue la mejor experiencia de toda mi vida. Si pudiera repetirlo lo haría sin pensarlo. Además de aprender un montón de cosas, uno aprende a crecer, a manejarse solo, a ser independiente. Mamá y papá no están ahí para vos, para lavarte la ropa, para controlarte en lo que comprás o dejás de comprar. Las decisiones en ese momento son tuyas. Lo que me traje de ese viaje fue, desde mi parte, poder establecer otro vínculo con mis amigos. Pensar que convivir las veinticuatro horas no era poco y tampoco fácil. Pero yo creo que los buenos momentos que compartimos son más valiosos que los demás. Y si tuviéramos que contar anécdotas estoy segura de que hay más buenas que malas. Por otra parte, te deja la enseñanza de experimentar otra cultura, otro idioma y distintas costumbres; conocer personas y hacer nuevos amigos. Un intercambio te permite aprender a crecer.

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Eventos Laternenfest Compartir la cultura y las tradiciones alemanas es un objetivo importante de nuestra escuela. Al conocer y vivir la experiencia personal de formar parte de una fiesta alemana típica, como es la Laternenfest, conocida como “Fiesta de los farolitos”, se acerca y transmite la cultura alemana a los alumnos más pequeños y a sus padres. Así, año por medio, los chicos de la sala de 5, del Nivel Inicial, y los de primer grado celebran juntos la tradicional fiesta. El festival comienza cuando ya es de noche, con una caminata, alrededor de la Plaza Williams. Cada alumno lleva un farolito, que hizo junto a su familia. Los chicos hacen el recorrido acompañados por sus maestros, tanto de alemán, como de castellano. ¿Y los padres? Muy atentos espectadores. El recorrido termina en la escuela. Ya de vuelta, en el escenario, cantan alguna de las canciones alemanas típicas. Luego, en un patio decorado y muy iluminado llega la hora de compartir y disfrutar un momento dulce, café y tortas. Niños, adultos, alumnos, padres y docentes disfrutan un mismo espacio; esta vez con una luz diferente, especial.

Laterne, Laterne Laterne, Laterne, Sonne, Mond und Sterne. Brenne auf mein Licht, Brenne auf mein Licht, Aber nur meine liebe Laterne nicht. Laterne, Laterne, Sonne, Mond und Sterne, Sperrt ihn ein, den Wind, Sperrt ihn ein, den Wind, Er soll warten, bis wir zu Hause sind. Laterne, Laterne, Sonne, Mond und Sterne, Bleibe hell, mein Licht, Bleibe hell, mein Licht, Sonst strahlt meine liebe Laterne nicht.

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Fiesta de la Cerveza, Fiesta Alemana En 1987, padres alemanes y no alemanes, tenían muchos proyectos para que la escuela creciera. Pensaron cómo realizar un hecho cultural que mostrara aspectos de la tradición alemana en Argentina. Así surgió la idea de La Fiesta de la Cerveza, que incluía entre otras actividades el armado y el montaje de la escenografía de una aldea alemana en la plazoleta Jorge Williams, además de la muestra de danzas típicas alemanas, degustación de platos tradicionales y de exquisitas tortas. Desde hace unos años “La Fiesta de la Cerveza” pasó a ser “La Fiesta Alemana”, y se mantiene como un festejo clásico en Villa del Parque. Los alumnos ensayan y se preparan para desfilar, actuar y cantar sobre el escenario montado frente a la estación. Así, año a año, el colegio se acerca a la comunidad. Esta 25a Fiesta, fue una nueva oportunidad, el momento y el lugar para celebrar todos juntos los 100 años de la Schiller Schule. 82


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De ideas y proyectos Muestra institucional Por Lic. Patricia Pagano. Jefa de Departamento de Arte

“Un proyecto crece cuando es de todos.” Eduardo Costantini Inicio de ciclo lectivo, primeras reuniones, información general y algunos temas como eje central comienzan a rodar. Esa idea inicial comienza a esbozarse como una propuesta didáctica, grandes debates y los equipos de trabajo inician un proceso para organizarse, establecer objetivos y contenidos. Mucho trabajo y desafíos se instalan en el quehacer diario, las ideas se siguen sumando, las propuestas crecen y cada uno de los actores generan un trabajo interdisciplinario. Con esta modalidad de trabajo se tejen redes, desarrollando un sentimiento de pertenencia, se motiva para ver desde otros puntos de vista, se enseña a pensar y a escuchar de manera más comprensiva y se estimula la cooperación, la creatividad y un espíritu de tolerancia, creando finalmente aprendizajes significativos. Con el proyecto en marcha, cada actividad renueva el entusiasmo y crea nuevas ideas. Llegó el momento de aprender de nuestros alumnos. Sus intereses suman y redireccionan actividades. La idea inicial fue sumando contenidos, objetivos, saberes adquiridos y se transformó en un proyecto interdisciplinario, más allá de la disciplina desde donde fuera planteada. La matemática invadió el arte y el arte, la biología; la historia brindó contextos y la literatura se hizo presente. Llega luego un nuevo tiempo de ajustes, de evaluar para continuar, tiempo necesario de acuerdos y desacuerdos, de afianzar el trabajo y de empezar a organizar cómo contar a la comunidad la propuesta. Mucho trabajo de directivos docentes y alumnos, que implican recursos y organización, cuidar hasta el menor detalle y un día de muestra institucional. Todo pareciera estar allí: las producciones, sus actores, sus beneficiarios, los recursos humanos y materiales. Pero sobre todas las cosas, ¿saben cuál es el común denominador de todos los proyectos? Deseos de enseñar y de aprender. 84


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Festejos por los 100 El Instituto Schiller celebró su centenario con dos eventos, uno protocolar y otro para todas las familias del colegio. El acto oficial se realizó el viernes 14 de octubre. Allí estuvo presente todo el personal del colegio: Cuerpo Docente y No Docente; como así también todos los miembros de la Comisión Directiva actual y algunos de comisiones anteriores. Además se contó con la presencia de Coordinadores del Nivel Medio y Supervisora de la DGEGP, de la Presidenta de la Comunidad de Escuelas Argentino Alemanas y de distintos representantes de colegios alemanes, del cura párroco de la Iglesia Santa Ana, de autoridades de colegios de la zona y de representantes de la Legislatura Porteña, de funcionarios comunales, de Educación de la Ciudad. El evento comenzó con unas palabras de apertura y luego se brindaron dos discursos alusivos a la fecha, uno a cargo del Director General del Colegio, Eduardo Giao y otro del Presidente de la Comisión Directiva, Julio P. Haag. A continuación, palabras destacadas de cada uno de ellos.

“Es central reconocer la tarea de las diversas comisiones directivas y la confianza para poder construir un proyecto en común y la de poder caminar en igual sentido e insto a redoblar esfuerzos para el futuro y a seguir con esta pasión por educar.” Eduardo Giao

“Este día es de inmensa felicidad para toda nuestra comunidad y son 100 años educando en la excelencia, 100 años educando para la vida, 100 años educando para los desafíos que presenta un mundo en constante cambio.” Julio P. Haag

“Destaco el ADN del Schiller, constituido por su voluntad de trabajo, iniciativa, renovación, permanente inversión educativa, recursos, conocimientos y contacto entre todos los que conformamos la comunidad.” Julio P. Haag

“Resalto los ideales del colegio, el profesionalismo, la idoneidad y el amor por la tarea educativa de los docentes, de los actuales como los de quienes ya no están pero aún son parte de la comunidad.” Eduardo Giao 88


A continuación de las palabras de ambas autoridades la Sra. Brigitte von der Fecht, Presidenta de Comunidad de Escuelas Argentino Alemanas, hizo entrega de una placa homenaje al Instituto Schiller.

Durante la ceremonia se descubrieron dos placas conmemorativas: una, de la Comisión Directiva del colegio y de todo el personal docente y no docente, y la otra, enviada por la Legislatura Porteña. El festejo incluyó un show musical, en el que se pudo apreciar al Dúo Orilleros interpretar tangos con guitarra y bandoneón. Y finalizó con la presentación del libro “Schiller Schule 1916 - 2016”.

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La celebración del Centenario con los alumnos y sus padres se realizó el sábado 22 de octubre, en dos etapas. Al mediodía, para los alumnos del Nivel Inicial y del primer ciclo del Nivel Primario y a la tarde, para los chicos del segundo ciclo del Nivel Primario y del Nivel Medio.

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Los alumnos pudieron compartir una vez más el juego en el patio del colegio, con sus compañeros, amigos y padres. Esta vez con las más variadas atracciones de kermés y disfrutando de distintos espectáculos. Un dúo de circo hizo asombrar a los más chicos y no tan chicos con increíbles malabares, acrobacias, enormes burbujas y un inmenso globo. Y el show del robot luminoso, cuando ya era de noche, hizo bailar a los más grandes, con música y haces de luces. Así fueron los festejos de estos primeros 100 años: palabras y juegos, momentos y emociones que seguramente serán recordados por muchos.

La Institución continúa con el legado de los fundadores en la promoción del aprendizaje de los idiomas extranjeros (tanto alemán como inglés), no solo como herramientas de comunicación en el ámbito laboral, sino también como puerta de acceso a otras culturas y estilos de vida. Estamos seguros que la mejora de la calidad de la enseñanza está relacionada, más allá de la capacidad profesional de cada docente, con la colaboración y con la confianza que los padres demuestran en las propuestas que la escuela ofrece y con la responsabilidad frente a todos los procesos de enseñanza-aprendizaje, de sociabilización y de buena convivencia de nuestros hijos.

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Exalumnos, actuales padres

Graciela María Seoane Egresada Promoción 1974, Nivel Primario ¿ Se pusieron a pensar qué hace que padres, alumnos, autoridades, maestros, profesores y personal no docentes armemos la Fiesta de la Cerveza voluntariamente? Ese es el espíritu del Schiller, inexplicable para el que no lo conoce. Hace cien años abría sus puertas por primera vez mi querido Schiller Schule. Y hace cincuenta años, en 1966, reabría sus puertas con solo veintiséis alumnitos. Una de esas alumnas era yo. En esa hermosa casona de Pedro Lozano, aprendí mis primeras letras, jugué, odié ir a la Fest der Jugend, me disfracé, hablé en alemán y por sobre todas las cosas, fui muy feliz. Años más tarde, mis dos hijos, Florencia y Federico, cursaron sus estudios en el “ya no tan pequeño Instituto Schiller”. Ellos también aprendieron a leer y a escribir, jugaron, participaron en la Fiesta Alemana, cantaron y fueron tan felices como yo. La magia de este lugar hizo que otra vez, junto con mis hijos y el resto de la familia, vivera momentos inolvidables: pude bailar polcas en Immer Lustig, fui una abuelita cuenta cuentos en alemán, hice montones de Schwarzwald, armé con todas las madres los escudos que adornan la Fiesta de la Cerveza, pude ser un payaso de circo, etcétera. Con estas líneas deseo agradecer a todos nuestros maestros por lo que nos enseñaron. No solo por las tablas o por la gramática, sino porque nos indicaron el camino para ser mejores personas. Les agradezco también la excelencia y la disciplina que hizo más fácil el camino de la vida. Y sí, evidentemente, todo esto es lo que hace que la familia Schiller se una para armar las distintas fiestas, sin otro motivo, que el de celebrar la vida y jugar a ser niños otra vez.

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Myriam Edith Ladcani Egresada Promoción 1987, Nivel Primario La Schiller Schule, el colegio alemán de Villa del Parque, el cercano a la placita y a la estación, el Instituto Schiller… nuestra querida escuela, la de mi mamá, la de mi hermana, la mía, la de mi hijo, la de tantos docentes y la de tantos alumnos, la de tantas familias. Jugué en su arenero, en sus salas, en sus patios. Subí y bajé varias veces sus escaleras, las de mármol y las de madera. En sus aulas aprendí no solamente números y letras, conceptos y saberes, sino también a compartir ideas, opiniones, valores y sentimientos. Allí tuve mis primeros compañeros; allí hice muchos amigos. Y si bien hoy ya no nos invitamos a jugar, ni a preparar una clase especial, encontramos muchas veces el motivo para enviarnos un mensaje. Y así otra vez nos volvemos a juntar. Hoy conservo con varios de ellos aquella gran amistad. Allí tuve mis primeros maestros, quienes se brindaron por completo al momento de enseñar, de aprender, de vivir. Maestros capaces y atentos. Maestros inolvidables. Allí siempre me sentí feliz, entre excelentes personas. Tal vez sea por esto, por todo lo vivido, que al elegir un colegio para mi hijo pensé en nuestra escuela y volví una vez más a ella. Tal vez sea porque el colegio es una gran parte de mi vida que estoy escribiendo con tanta emoción. A nuestro colegio tan querido, por todo lo que me dio y todo lo que me da, ¡ Felices 100!

Mariano Olivero Egresado Promoción 1988, Nivel Primario El Schiller para mí fue un excelente comienzo del que tengo los mejores recuerdos.

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Guadalupe Vázquez Rispoli Egresada Promoción 1999, Nivel Medio El Schiller es mi segundo hogar. Es entrar por la puerta y saludar con un beso a don Manuel y a doña Teresa, es la sonrisa interminable de cada docente esperándonos en el aula, es mi infancia y adolescencia, y a lo mejor la mitad de mi vida. Es que mi hermano me vaya a visitar a la salita de 4 y es ir a visitar a mi hermanita a la sala de 3. Es cada ensayo para la Fiesta de la Cerveza, a puro megáfono, en el patio grande. El primer desapego de papá y mamá para vivir una semana en el Schullandheim Verónica. Cada competencia de handball, cada Fest der Jugend, los primeros viajes en colectivo y “en patota” al club, cada campamento. Es un acto por el Día del Maestro donde pude dedicarle a mi mamá “Maestra de campo”, de Luis Landriscina. Es un maravilloso viaje a Alemania con mis compañeros. Mis amigas de siempre, con quienes aún compartimos la vida. Pero por sobre todas las cosas, es ver a mi hijo entrar cada mañana, por la misma puerta, y transitar mis pasos. Es verlo seguro y contenido. Es emoción, es felicidad.

Mariana Dorado Egresada Promoción 1994, Nivel Medio Para mí el Schiller es pasado, presente y futuro. Es parte de mi historia, porque pasé por todas sus aulas en el jardín y en la primaria, y con mucho orgullo formé parte de la primera promoción de egresados de la secundaria, en 1994. Elegí este colegio para mi hijo Juan Manuel -hoy en sala de 4 años- pensando en que la esencia de esta comunidad no ha cambiado desde entonces, y comparto su proyecto educativo. Y es futuro, porque participo activamente como mamá para hacer que mi querido colegio Schiller sea cada vez mejor, para la educación de mi hijo y para toda la comunidad que lo integra.

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Alexandra Kürbs Barein Egresada Promoción 1995, Nivel Medio Mi recuerdo de la Schiller es el de una gran familia donde todos se comprometían ¡con todo y con todos! Mi primer recuerdo imborrable se llama Seño Norma, la más buena, la más dulce, como sigue siendo actualmente cada vez que la veo. Con ella arranca una larga lista de personas increíbles: Manuel, Teresa y Elda... Diego Losada, nuestro primer preceptor. Jorge, Pato “gym” y Miriam, compitiendo fuerte y mucha diversión en los campamentos, y profes de la secu que sigo viendo en el cole: Gabriela, Cecilia y Ali, divinas. El incomparable e inolvidable Víctor y... Pato, con quien volaban los crayones en la primaria y en mi caso... también en la secundaria. Ella siempre nos hizo sentir importantes a la hora de los preparativos de la “ahora” Fiesta Alemana. Pato fue quien una mañana se transformó en Rambo (ja, ja, ja, ella sabe) y quien nos bancó cinco años como tutora, nos retó, nos aconsejó y nos cuidó muchísimo. Pato fue quien también me volvió a “vender” la Schiller una tarde por Cuenca, con Oli en el cochecito. Acá estamos, con Olivia en 3° B y Felipe en Sala de 5. La veo a Oli y me acuerdo de las amigas de mi hermana Caro chiquitas, que ahora son… seños de mis hijos... Ufff Cuántos recuerdos! Muchos torneos de handball y ¡ vóley, muchas Fest der Jugend, muchas idas a Verónica, búsquedas del tesoro a todo trapo y tanta diversión! ¡

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Viviana Mauro Egresada Promoción 1974, Nivel Primario Podría decir tantas cosas… pero lo resumo en esta frase: “El Schiller es mi segundo hogar”. Entre esas paredes de la casita de Pedro Lozano pasé los mejores momentos de mi infancia . Fui muy feliz! Desde cuando llegaba a la puerta ¡y cada mañana Manuel y María me recibían con todo su amor, para luego continuar en las aulas con el cariño de las señoritas Margarita, Elena, Silvia, María Luisa, Norma y Clarita, quienes con mucha dedicación me formaron, así como también la directora, la Sra. De Paulus. De esa época rescato amigos entrañables hasta el día de hoy. El recuerdo de los olores… a roble de la escalera de madera, a caldo que preparaba María al mediodía, a pino del patio. La música alemana que sonaba en el acordeón del profesor Karmann, las Fiestas de la Juventud, el encuentro de alumnos de todo el país, los juegos de la infancia. Por eso y muchas cosas más, no dudé en elegir estas aulas para mis hijas.

Diego Losada Egresado Promoción 1977, Nivel Primario El Schiller es como un viaje a nuevos mundos: al del conocimiento, a empezar a aprender, al de los primeros amores, al de las amistades que aún perduran, a las Fiestas de la Juventud. A esa aventura llamada Verónica, a tropezar pero sabiendo que se puede volver a empezar, a descubrir cosas nuevas. Es el lugar en el que ingresamos casi como bebés y sin darnos cuenta salimos casi como hombres… 96


Carla Pizzi Egresada Promoción 2004, Nivel Medio Cuando pienso en el cole me vienen a la mente hermosos recuerdos, sobre todo las personas que conocí allí. El Schiller fue escenario de gran parte de mi infancia y adolescencia. Siempre tengo presentes los juegos compartidos en el patio del jardín, los campamentos, las Fiestas de la Juventud, los torneos, Verónica y el gigantesco viaje a Alemania! ¡ Transité una hermosa experiencia con la suerte de que mis compañeros fueran a la par y todavía hoy los conservo como mis amigos. Pero más allá de las experiencias vividas, lo que me emociona aún más es el recuerdo de todas las personas que conocí allí. Algunas siguen estando ahí, otras lamentablemente ya no. Quiero resaltar la característica que el Schiller tiene y por la que lo vuelvo a elegir como lugar para que mis hijas transiten su infancia y ojalá su adolescencia. Tiene la particularidad de ser un colegio que contiene, que fomenta un trato cercano con el alumno, sin dejar de exigir en lo académico. Me llena el corazón de alegría cuando escucho cada mañana a Angelita, en la puerta del jardín, saludando con un “¡ Hola, Cata!” a mi hija. Me recuerda el cariño y amabilidad con la que nos recibía Manuel y luego Elda. Agradezco tener la posibilidad de poder participar de los 100 años del Schiller como exalumna y mamá del cole.

Christian Poletti Egresado Promoción 1980, Nivel Primario El Schiller significó para mí una primera mirada al mundo, salir de mi casa a los 5 años y empezar un camino que terminó muchos años después en la universidad. Sin embargo, a pesar del tiempo que pasó, aquellas caras que fueron cambiando y que se hicieron grandes, siguen siendo las mismas que me acompañan hoy. Mis amigos de siempre. Tal vez por eso, cuando tuve que elegir un colegio para mis hijos pensé en el Schiller. Todos ellos pasaron o están aún en sus aulas, y seguramente a ellos les seguirá de por vida el amor que a mí me ha acompañado por nuestra querida escuela. 97


Martín Peluffo Egresado Promoción 1978, Nivel Primario La Schiller Schule para mi papá: su jardín en 1943, su primer grado inferior en 1944 y su primer grado superior en 1945, cuando el colegio estaba en Emilio Lamarca y avenida Francisco Beiró. El Schiller para mis hermanos y para mí: nuestro jardín y nuestra primaria, ya en Pedro Lozano. Hoy también es el colegio de mis hijos. En 1971 tenía 4 años, cuando mi mamá le pidió a mi abuela que me anotara en una escuela que fuera familiar, agradable y buena. Así retomamos el camino por el Schiller, el que mi papá había dejado en 1945 cuando el edificio fue expropiado. Tres generaciones y muchos recuerdos: libros y canciones que todavía recuerdo. Directores, maestros y compañeros, con quienes hoy todavía nos vemos. Villa del Parque fue creciendo, como la idea de hacer la secundaria del Schiller. Entonces entre todos comenzaron a colaborar para hacer el sueño realidad, a organizar y a festejar las primeras Fiestas de la Cerveza. Me acuerdo de mi mamá haciendo los estandartes, decorando la plaza, atendiendo en un puesto y al amanecer compartiendo con los maestros y amigos los últimos patys y chorizos… juntando fuerzas para terminar de limpiar toda la plaza. Hasta que un día la escuché a mi mamá hablando muy emocionada. Le habían pedido unas palabras para abrir el ciclo del primer año de la secundaria. Así fui creciendo, siempre con los mejores recuerdos de lo vivido en el Schiller: juegos, picardías, simplezas, enseñanza. Con el paso del tiempo muchas cosas cambiaron, la vida también. Muchos estamos y otros partieron, pero siempre estarán en algún lugar del corazón. Pero hay algo que se mantiene: sabemos que las puertas del Schiller siguen abiertas para todos aquellos que quieran volver a sus raíces de los primeros pasos por la escuela, a los perfumes, a las escaleras, al patio grande y a tantos recuerdos que al final son de lo que uno se alimenta. ¡ Gracias Schiller y feliz aniversario!

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Valeria Nigra Alumna en 3° y 4° grado, 1978 y 1979, Nivel Primario El Schiller es para mí, literalmente, “mi segunda casa” ya que debido al inolvidable paso que tuve por la institución, elegimos que lo más preciado de nuestras vidas, nuestras hijas, María y Martina Scalise, complementen su formación allí. Haciendo memoria, mi madre me cuenta que viviendo a la vuelta del colegio antes de cumplir los cinco años me colgaba de las rejas para poder ver a los chicos jugar y le pedía concurrir. A pesar de no tener la edad correspondiente, la espera valió la pena. Por todo, Gracias!!! y Felices 100 años!!! ¡¡¡ ¡¡¡

Diana Zilk Egresada Promoción 1982, Nivel Primario En 1974 ingresé al Instituto Schiller con 4 años y egresé de la primaria en 1982. La institución marcó una huella muy importante en mi vida, por ejemplo, las amistades que allí conocí: compañeros de curso, con los cuales me sigo contactando. Al momento de elegir, junto a mi esposo, un colegio para nuestros tres hijos volví al Schiller. Me provoca una emoción muy grande que Camila, Tomás y Francisco tengan algunos de los docentes, que años atrás, fueron mis maestros. Además me siento muy orgullosa de poder compartir con ellos algunas de las experiencias vividas, de las que yo tanto disfrutaba, como los viajes a Verónica. Fueron vivencias muy agradables, que nos permitían compartir juegos y risas al aire libre con amigos, como así también una noche junto al fogón. Estoy agradecida por tener la oportunidad de ver a mis hijos recorrer el mismo camino que hice yo de chica en el Schiller.

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María Clara Perez Marc Egresada Promoción 1996, Nivel Medio Tenía dos años cuando colgada en las rejas verdes, esperaba a mi hermano Gonzalo al mismo tiempo que le pedía a mi mamá entrar. En ese momento todavía no había sala de dos ni tres, había que esperar un poquito más. Finalmente, a mis cuatro años, con el delantal cuadrillé verde y blanco, la bolsita combinada con el delantal, dos colitas en el pelo y la sonrisa más inmensa, logré mi objetivo. Recuerdo a cada uno de los docentes, porteros, secretarias, a todos, con nombre y apellido. Ellos, recorrieron conmigo un camino que terminó mucho tiempo después, cuando ya no me peinaba con colitas y María Rosa Balducci me entregaba el diploma de egresados de 5o. año 1996. En el medio, lucí jumper verde, equipo de gimnasia bordó, y los actuales uniformes. Tanta historia tiene la Schiller en nuestra familia. Me la relata mi papá, Horacio Perez Marc (que jamás se olvida) que un día fue citado por la última Comisión Directiva formada íntegramente por hijos de alemanes para delegar en él y en algunos pocos más, la tarea de seguir administrando el colegio. Con orgullo aceptó la propuesta. Fue miembro 10 años de la Comisión Directiva; creo y presidió la Subcomisión de deportes; con ella vinieron tantos torneos intercolegiales en los que pudimos, aun siendo una comunidad pequeña, ganar muchas medallas, trofeos y reconocimientos. Mi mamá, Marcela Testoni, trabajando a diario en la Comisión de madres, era todo a pulmón y en equipo para organizar cada evento propuesto por la Comisión Directiva; atendiendo la librería que funcionaba en el patio y participando del equipo de vóley de madres. Ambos, comprometidos con el colegio, amándolo… Toda la “Familia Schiller” esperaba y disfrutaba las búsquedas del tesoro en autos, los bingos, los campamentos, la semana en Verónica, las kermeses, la Fiesta de la Juventud y otros eventos en los que participábamos TODOS. Éramos una familia. Cada alumno, padre o madre conocía al “otro” por nombre y apellido aunque no fuese parte de su grupo cotidiano. Un día, la Comisión Directiva, decidió abrir sus puertas al barrio con el objetivo de ampliar la Comunidad educativa y así nació la Fiesta de la Cerveza. Ya pasaron 25, hoy se llama Fiesta Alemana. Un día, el barrio respondió y la Schiller abrió su primer año de secundario. ¡El objetivo, estaba cumplido! Hay muchos nombres que tengo en mi cabeza y sobre todo en mi corazón y, por no pecar de omitir ninguno, abarcaré a todos en personas impecables que “trabajaban” con y por amor. En todos, encontré contención, calidez y mucho cariño. Podría escribir y recordar mil anécdotas. Las resumo en todo el amor y la paciencia con la que me enseñaron mis primeros grafismos, a escribir y a leer, a jugar con otro, a compartir, a valorar el esfuerzo, a minimizar las falencias, a maximizar las capacidades… Han sido todos (quienes ya muchos no están) quienes siguieron fielmente la idea de mis padres al inscribirme. Entrar con una sonrisa y que permanezca cuando toca el timbre de salida… es, simplemente, maravilloso. Mi nombre es María Clara, pero en el colegio fui, soy y seré Clarita. Así viví a la Schiller, así la vivió mi familia. Así la atesoramos.

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Sebastián Perez Marc Egresado Promoción 1998, Nivel Primario Imposible. Es absolutamente imposible explicar lo que es, fue y será el Schiller para mí. Para llegar a algo parecido a una conclusión debería desarmarme en millones de fragmentos y analizar cada uno por separado. Porque en gran medida me formaron como persona desde que tengo uso de razón. Y no lo escribo como la frase armada que escuchamos o leemos a menudo, si no como una realidad tangible. El Schiller estuvo ahí cuando no quise compartir un juguete o una galletita, cuando no quise escuchar al que tenía algo para decirme, cuando me junté con solo dos o tres porque eran los “populares” del grado, cuando “dejé de lado” a algún compañero porque no pensaba como yo, cuando le puse mala cara a una maestra porque me corregía un error, etc, etc, etc. En todos esos momentos recibí respuestas que voy a agradecer toda la vida. Me dijeron que compartiendo somos mejores personas y disfrutamos más la vida. Me dijeron que es importante saber hablar pero que es aún mucho más importante saber escuchar al que tiene algo para decirnos. Me dijeron que integrar a todos es la mejor manera de vivir en comunidad. Me dijeron que juntarse con el que piensa igual a uno está bien pero que es aún más valioso juntarse con el que piensa diferente y aceptarlo. Me enseñaron que cuando un maestro o profesor nos corrige o explica algo es para mejorarnos como personas y no para desafiarnos. Cada una de esas respuestas las llevo adelante en mi vida cotidiana y en la educación de mis hijos. El Schiller me dio el amor de su gente y apuntaló los valores que hoy considero primordiales. Les agradezco mucho el haber estado ahí en momentos tan importantes. ¡ Felices 100 años Schiller!

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Idea del proyecto y coordinación editorial Myriam Edith Ladcani Autoría Directivos, docentes, alumnos y exalumnos Revisión de contenidos Mariana Dorado y Eduardo Giao Corrección Miriam Andiñach y Hernán Sartori Diseño editorial Lala Ladcani Fotografía Fabián Gagliardi Alumnos y exalumnos Docentes y exdocentes Diseño del logo “Schiller 100 Años” Lala Ladcani, exalumna Promoción 2000 y Matías Rossi, alumno de 2 o Año 2016


Schiller Schule 1916-2016  
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