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EDICION 291

DOMINGO 7 DE ABRIL 2013

Segundo Domingo de Pascua

No seas incrĂŠdulo, sino creyente

DENTRO DEL PARQUE DE LA SALUD/097-6782323/santamariadelbosque25@gmail.com/Floridablanca


La voz del Pastor ¡HA RESUCITADO, ALELUYA! Queridos hermanos y hermanas: quiero en primer lugar, hacerles llegar mi fraterno saludo en la Pascua de Resurrección 2013, con mis votos para que la vida nueva en Cristo que hemos recibido, permanezca siempre en todos y produzca muchos frutos de santidad en nuestra Iglesia Arquidiocesana de Bucaramanga. Iniciamos el bimestre abril-mayo en el que vamos a resaltar el valor del “diálogo”, como una expresión concreta de la comunión en la verdad. Jesucristo es la verdad, Él es la “Palabra hecha carne” y por eso al escucharle, no podemos dudar de que lo que nos dice es cierto y se realizará. Creados como somos, a imagen y semejanza de Dios, hemos recibido la capacidad para conocer la verdad y compartirla con los demás; es este ejercicio además, una obligación moral. Jesús nos da ejemplo del modo como El comparte la verdad, en primer lugar, con el Padre y el Espíritu Santo, en el seno de la Trinidad. Pero también la comparte con todos nosotros, las personas, como lo hizo predicando el evangelio, sanando y perdonando en el anuncio del Reino de Dios. Preguntaba y respondía y siempre lo hacía con sabiduría y amor. Cuando compartimos la verdad con otras personas y reflexionamos en común, o hacemos discernimiento para encontrar la solución a los problemas, para tomar opciones comprometidas buscando siempre el bien, cuando sabemos escuchar y también proponer, estamos haciendo uso y ejercicio del diálogo, tan importante en las relaciones humanas, y como en el caso nuestro colombiano, en la resolución de los conflictos y en la búsqueda de la paz. El diálogo visto con ojos de creyentes es una consecuencia también del amor que nos invita a reconocer en lo que el otro manifiesta y es, su propia dignidad y su propio valor. De ahí la importancia de que el diálogo se haga con verdad y con recta intención de buscar siempre el bien de las personas y el bien común. En la construcción de nuestras Comunidades Eclesiales Misioneras, es un gran signo de comunión y una respuesta a vivir la unidad en la verdad, poder aplicar el ejercicio permanente del diálogo para crecer juntos y madurar en la convivencia y en la caridad. Y recordemos el lema de este bimestre: ¡dialogando en el hogar, hacemos comunidad! En Cristo Resucitado, fraternalmente.

† ISMAEL RUEDA SIERRA Arzobispo de Bucaramanga


Primera lectura Lectura de los hechos de los Apóstoles 5, 12-16: Por medio de los apóstoles se realizaban muchos signos y prodigios en medio del pueblo. Los fieles se reunían de común acuerdo en el pórtico de Salomón; los demás no se atrevían a unírseles, aunque el pueblo hablaba muy bien de ellos; y crecía cada vez más el número de los creyentes, tanto hombres como mujeres, creyeron en el Señor y se unieron a él. La gente llego hasta sacar los enfermos a la calle, y los ponía en catres y camillas, para que, al pasar Pedro, por lo menos su sombra cubriese a alguno de ellos. Mucha gente de los alrededores acudía a Jerusalén, llevando enfermos y poseídos por espíritus inmundos, y todos quedaban curados. Palabra de Dios.

Salmo 117 R/ Den gracias al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia” Diga la casa de Israel: eterna es su misericordia. Diga la casa de Aarón: eterna es su misericordia. Digan los fieles del Señor: eterna es su misericordia. R/ La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente. Éste es el día en que actuó el Señor: sea nuestra alegría y nuestro gozo. R/ Señor, danos la salvación; Señor, danos prosperidad. Bendito el que viene en nombre del Señor, los bendecimos desde la casa del Señor; el Señor es Dios, Él nos ilumina. R/


Segunda lectura Lectura del libro del Apocalipsis 1, 9-13. 17-19: Yo, Juan, hermano de ustedes y compañero en la tribulación, del Reino de Dios, y la espera perseverante en Jesús, estuve desterrado en la isla de Patmos, por haber predicado la palabra de Dios y haber dado testimonio de Jesús. Un domingo, día del Señor, el Espíritu se apoderó de mí, caí en éxtasis y oí a mis espaldas una voz poderosa como de trompeta, que me decía: «Lo que veas escríbelo en un libro, y envíalo a las siete Iglesias que están en la provincia de Asia».Yo me di vuelta para ver quién me hablaba, y, al hacerlo, vi siete candelabros de oro, y en medio de ellos una figura humana, vestida de larga túnica, y llevaba un cinturón de oro a la altura del pecho. Al verlo, caí a sus pies como muerto. Pero Él puso la mano derecha sobre mí y dijo:«No temas: Yo soy el primero y el último. Yo soy el que vive. Estaba muerto y, ya ves, vivo para siempre, y tengo el poder sobre la muerte y las llaves del reino de los muertos. Escribe, pues, lo que has visto, lo que está sucediendo y lo que ha de suceder en el futuro». Palabra de Dios.

Evangelio Lectura del Santo Evangelio según San Juan 20,19-31 Al anochecer de aquel día, el primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo: Paz a ustedes. Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió: Paz a ustedes. Como el Padre me ha enviado, así también los envío yo. Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo: Reciban el Espíritu Santo; a quienes les perdonen los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengan, les quedan retenidos. Tomás, uno de los Doce, llamado el Mellizo, no estaba con ellos cuando vino Jesús. Y los otros discípulos le decían: Hemos visto al Señor. Pero él les contestó: Si no veo en sus manos la señal de los clavos, si no meto el dedo en el agujero de los clavos y no meto la mano en su costado, no lo creo. A los ocho días, estaban otra vez dentro los discípulos y Tomás con ellos. Llegó Jesús, estando cerradas las puertas, se puso en medio y dijo: Paz a ustedes. Luego dijo a Tomás: Trae tu dedo, aquí tienes mis manos; trae tu mano y métela en mi costado; y no seas incrédulo, sino creyente. Contestó Tomás: ¡Señor mío y Dios mío! Jesús le dijo:¿Porque me has visto has creído? Dichosos los que crean sin haber visto. Muchos otros signos, que no están escritos en este libro, hizo Jesús a la vista de los discípulos. Éstos se han escrito para que crean que Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengan vida en su nombre. Palabra del Señor.


Reflexión No seas incrédulo, sino creyente. La figura de Tomás como discípulo que se resiste a creer ha sido muy popular entre los cristianos e incluso bastante criticada; pero Tomás podría ser un hombre o mujer de nuestros días, un discípulo que a pesar de haber pasado mucho tiempo con el Señor, aun no cree e incluso pide pruebas, porque no alcanza a comprender la realidad de la Resurrección. Cuando los otros discípulos le comunican que, estando él ausente, han tenido una experiencia sorprendente: "Hemos visto al Señor". Su respuesta es clara: "Si no lo veo...no lo creo". Tomás no dice que sus compañeros están mintiendo o que están engañados. Solo afirma que su testimonio no le basta para adherirse a su fe. Él necesita vivir su propia experiencia. Como todos y cada uno de nosotros que necesitamos vivir una experiencia profunda con el Resucitado para convertirnos en testigos fieles de su amor. Jesús Resucitado le muestra sus heridas. No como "pruebas" de la resurrección, sino como "signos" de su amor y entrega hasta la muerte y además le recuerda "No seas incrédulo, sino creyente" palabras que significan, “Dichoso el que cree sin haber visto”. Tomás, que lleva una semana resistiéndose a creer, en ese encuentro personal con el Resucitado, recuerda las palabras del maestro, se siente amado, perdonado, atraído por Él y por eso hace una profesión de fe increíble, la confesión de fe más solemne que podemos leer en los evangelios y que hasta el día de hoy conservamos en la liturgia, pues cada vez que el sacerdote nos muestra a Jesús Resucitado, vivo y presente en la Eucaristía, tomando las mismas palabras del apóstol decimos: "Señor mío y Dios mío"… Es en la experiencia personal con el Resucitado cuando el ser humano, la comunidad y la Iglesia aleja los temores, se llena de paz, recibe la fuerza del Espíritu Santo y la capacidad de perdonar, sin su presencia viva, nos convertiremos en un grupo de hombres y mujeres que viven «en una casa con las puertas cerradas». Y con las «puertas cerradas» no se puede escuchar lo que sucede fuera. No es posible captar la acción del Espíritu en el mundo. No se abren espacios de encuentro y diálogo con nadie. Se apaga el amor y se aviva el miedo y el «miedo» puede paralizar la evangelización y bloquear nuestras energías de discípulos y misioneros, el miedo nos lleva a rechazar y condenar, con miedo no es posible amar, porque el amor echa afuera el temor. Si vivimos con las puertas cerradas, ¿quién dejará el redil para buscar a las ovejas perdidas? ¿Quién se atreverá a tocar a los enfermos y excluido? ¿Quién se sentará a la mesa con los pecadores? Nuestra primera tarea es dejar entrar a nuestra vida, a nuestro corazón, a nuestra familia, al Resucitado; para que sólo él sea fuente de vida, de alegría, de perdón y de paz.


PARA REFLEXIONAR EN EL AÑO DE LA FE “Acojamos la gracia de la Resurrección de Cristo. Dejémonos renovar por la misericordia de Dios, dejémonos amar por Jesús, dejemos que la fuerza de su amor transforme también nuestras vidas; y hagámonos instrumentos de esta misericordia, cauces a través de los cuales Dios pueda regar la tierra, custodiar toda la creación y hacer florecer la justicia y la paz” Santo Padre, Francisco

AVISOS PARROQUIALES  La Pastoral Social invita a toda la comunidad a seguir colaborando con nuestros hermanos más necesitados. RECOLECCION DE MERCADOS MES DE ABRIL DEL 1 AL 11 PRODUCTOS ZONAS ACEITE – PASTAS ZONA 1 GRANOS – ARROZ ZONA 2 ACEITE – HARINA ZONA 3 UTILES DE ASEO –ARROZ ZONA 4 AZUCAR – PANELA ZONA 5 UTILES DE ASEO – CAFÉ ZONA 6 CHOCOLATE – PANELA ZONA 7

LITURGIA DE LA SEMANA

FECHA

SANTO

LECTURAS

Lunes 8 Martes 9

La anunciación del Señor Santa Casilda, Virgen

Is 7, 10-14;8,10/Sal40 ( 39)/ Lc 1, 26-38 Hch 4, 32-37/Sal 93( 92) /Jn 3, 7b -15

Miércoles 10

Hch 5, 17-26 / Sal 34(33) /Jn 3, 16-21

Jueves 11

Beatos colombianos de San Juan de Dios Martires San Estanislao, obispo y mártir

Viernes 12

San Zenón de Verona, Obispo

Hch 5, 34-42 / Sal 27(26) / Jn 6, 1-15

Sábado 13

San Martín I, Papa y Mártir

Hch 6, 1-7 / Sal 33(32) / Jn 6, 16-21.

Hch 5, 27-33 / Sal 34(33) / Jn 3, 31-36


CARTA DEL PARROCO