El relato de Jesús en la sinagoga nos revela mucho sobre la función actual de nuestros lectores en la celebración litúrgica. Como lectores, ellos y ellas ejercen un ministerio que busca que todos podamos integrar eficazmente la Palabra de Dios en nuestra vida. Cuando Jesús proclamó la lectura, habló con la voz de Dios, como lo hacen hoy nuestros lectores. Por lo tanto, implica prepararse en todos los sentidos: desde captar la atención de los oyentes y hacer sentir la fuerza del mensaje, hasta manifestar, con la sola presencia, el amor, la veneración y la escucha de la Palabra de Dios en la vida cristiana.
ISBN 978-607-7648-52-9
Virginia Meagher / Paul Turner
n sábado, Jesús proclamó la Palabra de Dios frente a sus vecinos de la niñez en la sinagoga: “El Espíritu del Señor está sobre mí” (Lc 4,18). Sus palabras captaron la atención de todos los presentes. Ya no miraban la pared ni sus sandalias, ni el techo ni el piso. Todos volvieron la vista a Jesús. Algo estaba sucediendo. Estaban escuchando la Palabra de Dios. Estaban escuchando a Dios.
La alegría de ser lector
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Virginia Meagher Paul Turner
La
alegría de ser
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