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La Tajea

La Tajea

Nº 35 AÑO 9º

REVISTA CULTURAL Ilustre Ayuntamiento de San Miguel de Abona

Dña. Leonor Luis Bethencourt

Don Miguel Alfonso Feo

Instrucción Pública en San Miguel


Introducción

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Fotonoticias

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Rehabilitación de la casa de don Rafael Reyes para la nueva Oficina de Información Turística

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Ondas deportivas

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María Antonia Martín García: Última locera en Garañaña

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Patrimonio arqueológico y etnográfico de San Miguel de Abona

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La fuerza de Internet

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Una aproximación a la instrucción pública en San Miguel

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El Personaje

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El territorio y su interrelación con la educación ambiental

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Don Miguel Alfonso Feo (1821-1882)

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El trotamundos

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Crónicas de un pueblo

de

ULTURA

Miguel

«La Tajea no hace necesariamente suyos las opiniones y los criterios expresados por sus colaboradores. Todos los derechos reservados. Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo ni en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma y por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia, o cualquier otro, sin permiso previo por escrito de la editorial (Concejalía de Cultura).»

San

Edita: Ilustre Ayto. de San Miguel de Abona Ctra. a Los Abrigos, 30 - 38620 web: www.sanmigueldeabona.org E-mail: cultura@sanmigueldeabona.org Dirección y coordinación: Concejalía de Cultura Fotografía temática: Higueras y almendros Diseño e impresión: Edición KA Depósito Legal: TF 937/2002

Abona

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EJEMPLAR GRATUITO AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

CONCEJALÍA DE CULTURA


REHABILITACIÓN DE LA CASA DE DON RAFAEL REYES PARA LA NUEVA OFICINA DE INFORMACIÓN TURÍSTICA

INTRODUCCIÓN

José Ramón Rodríguez Fernández Óliver Polegre Martín Arquitectos Nos situamos en un punto emblemático del pueblo de San Miguel de Abona, en un lugar de paso de multitud de viajeros, en concreto en el numero 18 de la Carretera a Los Abrigos esquina Calle de La Iglesia, en la antigua casa de Don Rafael Reyes y de su Señora Doña Magdalena Delgado, una casita modesta de finales del siglo XX de cuerpo rectangular con una planta de altura y otra de sótano.

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a pasado un año desde que salió el último número de La Tajea. Por motivos socioeconómicos evidentes la edición de esta revista ha tenido que hacer un paréntesis en su publicación, sacrificando alguno de los números previstos para el año 2011. Así, y después de sopesarlo, la Concejalía de Cultura ha querido hacerse eco de las llamadas, comentarios y sugerencias que nuestros lectores y lectoras nos han hecho llegar y, aunque con una tirada menor, continuar con la edición de la Revista Cultural La Tajea en este año 2012. Con ello no pretendemos otra cosa que dar continuidad a ese proyecto que nació hace casi diez años queriendo dar a conocer los diferentes aspectos sobre la historia de San Miguel de Abona así como los hechos más actuales que se fueran sucediendo día a día en torno a la cultura.

lado, Octavio Rodríguez nos deleita con la segunda parte del artículo dedicado al Capitán de Milicias D. Miguel Alfonso Feo. Igualmente contamos con las palabras de Marcos Brito, quien rinde homenaje a la última locera de Garañaña, Dª Mª Antonia Martín García. Aunque si algo queremos destacar con especial interés es un nuevo apartado que quedará incluido dentro de las directrices que marca el II Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres, y cuyo objetivo no es otro que la presentación de artículos que versen sobre mujeres de San Miguel de Abona o comarca que, por sus vivencias o profesión destacada, merezcan ser relatadas; en este caso, se ha querido hacer un reconocimiento a Dª Leonor Luis Bethencourt, cuya vida aparecerá relatada en la sección El Personaje de este número.

Desde un principio se ha pretendido fomentar la curiosidad y crear interés por los temas relacionados con el patrimonio histórico, la agricultura y ganadería, la artesanía, la gastronomía, el folclore, la literatura..., intentado captar a todos aquellos sectores de la población preocupados por estos aspectos.

Secciones como Ondas Deportivas, El Trotamundos o Un Paseo por la Biblioteca, siguen siendo fieles a su cita y complementan esta revista que, junto al resto de artículos que se presentan, esperamos y deseamos, suponga un nuevo camino en esta andadura.

Hoy tenemos en nuestras manos la edición nº 35. Un número que, siguiendo la línea habitual de La Tajea, engloba artículos de diferente índole cultural. Por un

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Valentín E. González Évora ALCALDE-PRESIDENTE

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l contemplar el sitio y su historia, observamos que nos enfrentamos a una rehabilitación diferente a las que se realizan habitualmente, aquí no estamos rehabilitando un edificio singular como pieza arquitectónica, sino un entorno singular conocido por los habitantes del pueblo como “Las 4 Esquinas”. Este lugar, es y ha sido, un punto importante por su ubicación estratégica, puesto que, en él se encuentra el cruce de dos arterias principales, la Calle de la iglesia (que fue la más importante hasta la realización de la nueva carretera general), que cose todo el núcleo fundacional del Pueblo desde La Iglesia hasta La Casa del Capitán; y la carretera a Los Abrigos que unía el municipio con la costa. En esta humilde casa vivió la familia de Don Rafael Reyes y su esposa Doña Magdalena junto con sus hijos. A lo largo del siglo XX la casa pasa por diversas reformas y reestructuraciones internas

en cuanto a usos se refiere. Desde comienzos del siglo XX hasta la década de los 40 esta casa fue conocida como “La fonda de Doña Magdalena”. Ésta entrañable mujer es recordada por ser una persona muy hospitalaria. En su fonda les daba hospedaje y comida a comerciantes, a médicos, guardias civiles, músicos de banda u orquestas que venían a amenizar alguno de los eventos del pueblo por épocas de fiestas,sin olvidar al cliente mas habitual de la casa como fue Don Miguel, apodado “El Turco”. Ya siendo mayor Doña Magdalena, el negocio de la fonda fue traspasado a su hijo Don Agustín y su señora Doña Elena, quienes llevaron el negocio unos años más. Doña Magdalena vivió con ellos hasta el fin de sus días, muriendo y siendo velada en uno de sus cuartos. Pocos años más tarde, a partir de la década de los 40 en adelante, Don Agustín Reyes se dedico al transporte público, ayudándole en el negocio como uno de sus chóferes, Don José conocido en

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MARÍA ANTONIA MARTÍN GARCÍA: ÚLTIMA LOCERA EN GARAÑAÑA

el pueblo como “José El Gomero”. Con ello terminó con la fonda reconvirtiéndola en su vivienda particular. En la esquina entre la calle de La Iglesia con la carretera a Los Abrigos monta un Café, llevado por su mujer Doña Elena y ayudada por la mujer de Don José, siendo este café junto con el de Don Jesús Martín, los únicos cafés de la calle mas importante del pueblo en aquellos tiempos. A comienzos de los 70, después de una década en la que la casa permaneció cerrada, las hermanas Doña María y Susana Quintero tomaron en alquiler el cuarto donde Don Agustín Reyes en su día tenía El Café y montaron una tienda de ropa, la cual tuvieron durante unos años. Después de 30 años nuevamente cerrada y sin uso, el ayuntamiento adquiere la propiedad para rehabilitarla. A partir de 2007, el Ayuntamiento junto con el área de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos del Cabildo Insular de Tenerife inician los trámites para la declaración de Bien de Interés Cultural (B.I.C.) con categoría de Monumento a La Iglesia de San Miguel Arcángel. En este momento, se propone la ampliación del ámbito de las inmediaciones de la iglesia y en Febrero de 2009 inician la tramitación de Bien de Interés con categoría de Conjunto Histórico a favor de San Miguel de Abona, siendo en Marzo de 2009 cuando se hace la propuesta de delimitación de Conjunto Histórico. Ya en el año 2010 con la publicación en el Boletín Oficial de Canarias (B.O.C.) del expediente de declaración de B.I.C. el ayuntamiento inicia el proceso de rehabilitación y ampliación de la casa de Don Rafael Reyes para la futura Oficina de Turismo y Anexos del municipio. La intervención está basada en dos aspectos que fueron las premisas fundamentales, por un lado, rescatar la casa antigua, como parte del entorno de “Las 4 Esquinas” y por otro, realizar una ampliación que sirva para albergar una gran parte del programa requerido para la nueva oficina de información turística. Desde el principio se pretendió que se diferenciasen las dos zonas y por ello se optó por usar diferentes materiales y por separar físicamente los dos elementos.

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Para que la idea tomase fuerza, fue necesario limpiar el solar de construcciones que se habían añadido a lo largo del tiempo, como eran un aseo, una pequeña cocina y un corredor por la parte trasera. Se procedió a demoler esos elementos, dejando la huerta libre y conservando la crujía de la calle. En la rehabilitación de la casa se han mantenido los mismos materiales que poseía, principalmente canto de tosca del sur y madera mientras que en la ampliación se ha optado por utilizar hormigón visto, acero y madera. Por imperativo del nuevo uso, se reforzaron las vigas de madera con estructura metálica la cual se dejó vista para que se apreciase la intervención. La planta baja de la casa se reconvirtió para alojar la entrada principal a las oficinas y se adaptó para albergar tres despachos. En la planta sótano se sitúan otros tres despachos y un archivo. La zona de ampliación se ha realizado intencionadamente separada de la casa, alojando una pastilla de servicios, como la escalera, un ascensor, los aseos de todo el complejo y cuartos de instalaciones. Entre la casa rehabilitada y la ampliación se crea un espacio abierto que funciona como antesala a los dos edificios, este pasaje queda cubierto en parte por una marquesina de acero y madera, sirviendo como nexo entre los dos volúmenes. Se pretende que sea un espacio para que también sea usado como transito y así evitar que los peatones pasen por la acera angosta y peligrosa que tiene la casa hacia la carretera general de Los Abrigos. Aprovechando el espacio que queda bajo el pasaje se han dispuesto dos salas polivalentes, que se pueden convertir en un único espacio mediante tabiques móviles si la situación lo requiere. Una gran preocupación fue conseguir la entrada de luz natural al sótano, por lo que se proyectó la escalera en acero y madera, muy aérea y transparente, tanto es así que está colgada del techo y con grandes paños de cristal hacia la huerta y el pasaje.

María Antonia Martín García fue la última locera que trabajó en La Montañita de Garañaña. A través del trabajo de Manuel A. Fariña González, “Las loceras de San Miguel de Abona”, publicado en la revista “El Pajar”, en su número de agosto de 1998, conocemos algunos pormenores de esta alfarera que estuvo al pie del horno, por lo menos hasta la década de los años treinta Loceras en Garañaña. 1935 La alfarería tradicional tuvo en La Montañita de Garañana una manera particular de elaborar el ajuar necesario para el desenvolvimiento cotidiano. Tostadores, ollas, bernegales, tarros de ordeño, braseros o platos, son algunos de los utensilios que de manera artesanal se elaboraban en este último enclave alfarero que pervivió en San Miguel de Abona hasta casi la llegada de la mitad del siglo XX. Un ilustre hijo de San Miguel de Abona, Juan Bethencourt Alfonso, médico y antropólogo, nos instruye en su publicación “Historia del pueblo guanche”, con datos de finales del siglo XIX, como se realizaban las labores en esta práctica alfarera que se creaba por manos femeninas, que se trasmitía de madres a hijas. Aseguran en Garañaña las loceras o alfareras que su industria les viene de los guanches, que fabricaban la loza como hoy pero que algunas piezas son de distintas formas y no tenían hornos para quemarla, sino que la ponían en montón en el suelo cubriéndolo con leña, a la que daban fuego y le añadían combustible hasta que se ponía la loza colorada. (…) El mejor barro de aquellos contornos es el de la mesa de Tamaide, que es colorado. De este lugar, de nombre tan sonoro, Garañana, anclado en la memoria colectiva de la tradición oral, emblema de la confección de loza en el Sur de la Isla, se tiene referencias desde finales del siglo XVIII. Según consta en el padrón de población de 1779, cuatro vecinas que residían en Garañana ejercían este quehacer de locera:

María Barrios, de 46 años y casada con Salvador Donis; Sebastiana Afonso, de 38 años, esposa de Domingo Salguero; María Delgado, de 36 años, casada con el tejero Agustín Amador; y Antonia Afonso, de 34 años, casada con el jornalero José González Manso. María Antonia Martín García fue la última locera que trabajó en La Montañita de Garañaña. A través del trabajo de Manuel A. Fariña González, “Las loceras de San Miguel de Abona”, publicado en la revista “El Pajar”, en su número de agosto de 1998, conocemos algunos pormenores de esta alfarera que estuvo al pie del horno, por lo menos hasta la década de los años treinta. Nació en Garañaña, el 7 de septiembre de 1870, falleciendo en 1955. Su madre, María García, era natural de Fuerteventura; y su padre, Agustín Martín Morales, del Lomo de Arico. En el Padrón Municipal de San Miguel de Abona, a 1 de diciembre de 1925, se recoge a María Antonia Martín García, en el Caserío de la Montañita, junto a su marido José Rivero Beltrán y tres de sus cinco hijos, con la profesión de “sus labores”, y con año de nacimiento el de 1878. Las antiguas reminiscencias que cita Bethencourt Alfonso, y la llegada de diversas familias loceras de Fuerteventura, entre las que se incluye la madre de María Antonia Martín García, contribuye, a juicio de Fariña González, a que la loza que se elaboró en Garañaña tuviese características diferenciadores del resto de la cerámica tradicional de la isla de Tenerife.

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LA FUERZA DE INTERNET

Esta anciana alfarera se llama María García. Setenta años al cuento del oficio, en tierras del Sur. Y, eso sí, el buen humor por delante. Las preocupaciones avejentan, y nada puede haber más triste que la tristeza de setenta años sin sonrisas. Esta vieja alfarera lo ha comprendido así, y tiene razón. María Antonia Martín García Esta anciana alfarera se llama María García. Setenta años al cuento del oficio, en tierras del Sur. Y, eso sí, el buen humor por delante. Las preocupaciones avejentan, y nada puede haber más triste que la tristeza de setenta años sin sonrisas. Esta vieja alfarera lo ha comprendido así, y tiene razón. El trabajo que se hace entre dos sonrisas es el mejor que sale de nuestras manos. Los objetos que salen de las manos sabias de la anciana alfarera están hechos entre dos sonrisas. Con estas palabras inicia el periodista y poeta Luis Álvarez Cruz un reportaje que se publica en noviembre de 1935, en el diario La Prensa, bajo el titular de “Las últimas alfareras de Tenerife”. Luis Álvarez Cruz nos trasmite con su característica maestría las peculiaridades del lugar que se encontró. Seña María García es de Garañaña. Garañaña trasciende a guanche. Es un simple montoncito de viviendas a la entrada de San Miguel. Un caserío rústico en donde antiguamente funcionaban varias alfareras, que ya han desaparecido. La tradición esta del barro amasado y cocido necesita un lugar. Seña María ha escogido este lugar. Ha enclavado su taller en La Suertita, al final de una calle empinada, que también puede ser camino, y en donde –una, dos, tres casas- ya se ha visto todo lo que hay que ver en una primera ojeada errabunda sobre las tierras ardientes del Sur. El taller es de una tosquedad conmovedora. Aquí está el taller, pero a través de la cáscara de las paredes de piedra sin encalar. Dentro, una vez traspasados los dinteles de la única puerta que hay en la casa, sobre el pavimento de tierra cruda, objetos de barro cocido: tostadores, ollas, bernegales. Nos describe como le cuenta esta vieja locera sus quehaceres para sacar del barro su lado práctico; el lebrillo, para amasar el pan o el gofio, para servir el potaje en la mesa; el tostador de grano, de ese cereal que se llevaba al molino para obtener el aromático gofio; el tarro del ordeño, de uno o dos bicos, en el que depositar la blanca transformación de la aridez del Sur; la olla, para el guisado de diversos alimentos; la hondilla, de múltiples usos; o la talla, para el acarreo y almacenamiento del agua. El ir a recoger el barro, desmenuzarlo, mezclarlo con arena, amasado y sobado, darle forma sin moldes. Ya las manos saben su cometido. Primero la base; luego la parte media; finalmente el remate. Y ya el objeto está hecho, pero no acabada. Hay que curarlo primero. Se almagra. Esto es: se barniza con una mezcla de almagre y aceite o petróleo, frotándolo con un callao liso de la mar, y, pacifico y simplista instrumento, raspándolo con una cuchara. Unos días a la sombra y ya está el objeto curado. Seguidamente, una temporadita al sol. Finalmente el horno de piedra abre una boca desdentada para tragárselo. Y después se disponía a venderlo en la misma calle, en los pueblos cercanos. Antes, ganándose menos se vivía mejor. Ahora, que se gana más, apenas sí se puede vivir. Luis Álvarez Cruz cierra su reportaje amasando su arcilla de palabras, y diferenciando su trabajo del de esta última locera de San Miguel de Abona que durante varias décadas mantuvo vivo el horno de la tradición. Usted hace ollas de barro; yo manipulo la arcilla literaria para esta curiosa frivolidad de las gentes del pueblo. Con una diferencia; que su barro brota entre dos sonrisas, y el mío se “amorosa” a veces con dos lágrimas. Quizá estas lágrimas espirituales de ahora estén destinadas a caer sobre el recuerdo de su barro guanche.

Nosotros, los que tenemos como principal virtud tener muchos años y ya somos carcas, hemos pasado por muchos cambios y ahora estamos reticentes o atrofiados con las nuevas tecnologías. De pequeños nos sorprendía la radio de lámparas y de galena, cosa que muy pocos tenían, o cuando decían que en Venezuela se vendía la ropa hecha por tallas y que las imágenes se trasmitían por el aire. Las tallas, la TV y la radio con transistores también llegaron y hoy son de uso corriente.

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ambién vimos llegar los tractores y, como en Fañabé, uno solo sustituía a una cuadrilla de hombres que, con pico, pala y carretillas, sorribaban los terrenos para sembrar platanera, pero, después de un traumático reajuste, se hicieron imprescindibles porque el que antes sorribaba pasó al trabajo más gratificante y rentable de cargar las piñas de plátanos. En los años 70 también luchamos por sustituir la azada por la cogedora de papas y hasta programar calculadoras Casio de 1,6 k de memoria para que los hijos practicaran vocabulario alemán. En los 80 logramos el sueño de poner a disposición libre de los alumnos una máquina de enseñar, programando un ordenador MSX de casi juguete, donde se podía resolver problemas de Física y repasar la Tabla periódica de los elementos químicos que autocorregía. Aún recuerdo cuándo para el Azufre los alumnos ponían A y el ordenador se la sustituía por la S. Al final aparecieron los PC que aprendimos a usar como máquinas de escribir y aunque intentamos usar Internet sólo he podido leer algún periódico y ver el saldo de las cuentas, sintiendo que sobrepasaba mi interés. Hay dos cosas que siempre me han impresionado: Los fenómenos que aparecen cuando los cuerpos giran, y cuando tuve ocasión de manipular los equipos didácticos “Enosa”, las corrientes inducidas que aparecen en un conductor cuando se mueve un imán junto a él, base de la mayoría de los generadores de energía Eléctrica y transformadores CA. Conscientemente, después de breves intentos, decidí estancarme en el uso de Internet, pero, días pasados casualmente me apareció un escrito mío en un blog de Bienmesabe.com., Juegos tradicionales, y se me metió el gusanillo de ver La brújula giroscópica. Y como soy como Santo Tomás que “si no veo, no creo”, me propuse hacer girar una rueda de bicicleta durante 6 horas mediante un motorcito eléctrico y fracasé. Pero mis hijos, que vieron mi empeño, no dudaron en darme consejos y mandarme en azulito los enlaces que me permitieron ver en poco tiempo mucho más de lo que había conseguido con mis escasos conocimientos de la red, además de decirme dónde se alquilan bicicletas eléctricas, también me aconsejaron crear un blog, en el que uno de ellos metió unos apuntes viejos míos, Cosas que giran, con la ilusión de obtener ayuda de la gente preparada de todo el mundo.

Yo, que no tengo ya que defender ocupación ni prestigio, siempre he escrito sin ningún compromiso, como ayuda a rellenar alguna página si hace falta, y como contribución a esa cultura que La Tajea pregona y que, muchas veces, ha sido secuestrada por las Letras y las Artes, manifestando lo que de momento me impresiona para llenar algo de mi tiempo y porque los sanmigueleros, y lo fui de pleno hasta los 12 años, no dejamos de serlo y por vida nuestro espíritu está en el pueblo, aunque hayamos desarrollado fuera del pueblo nuestra vida profesional. Internet tiene una fuerza tan grande, que no dudo yo hubiera usado antes si hubiera estado en activo, y lo bueno que tiene es que uno puede ver y aprender lo que le interesa, Internet es una buena máquina de enseñar y consultar, representa el progreso y la evolución. Internet abre nuestra ventana al mundo, que nos lo acerca tanto que lo hace pequeñito y nos deja solos ante él, de forma que tiene también peligros, si los ruines la usan para la estafa, la pornografía, el exhibicionismo o la mala política, subsanables con una buena educación de los hijos y vigilancia de los padres. Nosotros con el trompo y los juegos en la calle, lo más que nos exponíamos es aprender alguna palabrota, saber de dónde venían los niños o quiénes eran los Reyes Magos. Pero con todo hemos de aprovechar esa gran potencia de Internet, como ya lo hicimos con la calculadora y el ordenador o nuestros padres, y usar el tractor sin desdeñar del arado de palo o nosotros usar la cosechadora de papas en lugar de la azada, que tampoco desdeñamos a pesar de su poca eficiencia. No obstante todo lo dicho, aunque Internet es un medio audiovisual potentísimo, no es a mi pensar y por propia experiencia, la plena solución del aprendizaje, siempre hará falta el profesor como ayudante, que como la gallina clueca haga “cloc, cloc”, y guíe lo que hay que aprender. Y es que aquellos que en los años 70 ayudaban, prefirieron el símil de la figura del pollito, que nada más nacer busca su alimento, a la del pichón, que sus padres tienen que engullírselo; pobrecitos, que lo único que tenían para buscar era una pequeña biblioteca. Clemente Feo Feo

Marcos Brito

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EL PERSONAJE

DOÑA LEONOR LUIS BETHENCOURT

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on las 13:30 horas del día 28 de febrero de 2012 y, acompañada por Antonio Yanes, acudo a la casa de Dª. Leonor a charlar con ella de su vida, sabe de antemano que la visita está relacionada con el “Día Internacional de las Mujeres”, a celebrar en el mes de marzo y que su labor como encargada del Cementerio Municipal durante muchos años, hacen de ella una persona singular. Nos recibe una señora de porte erguido, delgada, con semblante tranquilo que nos invita amablemente a pasar. Nos dirigimos al salón, amplía estancia donde en paredes y muebles se ubican fotografías de su numerosa familia. Muestra sus recuerdos con orgullo, el de una mujer a la que le ha tocado bregar duro en la vida. Una vida entrelazada con la existencia y el tránsito. Sentadas en los sofás de la sala, su hija menor y su perro están presentes. Me ofrece café y un exquisito biscochón que ella misma hace. Ha tenido 7 hijas y 5 hijos casados (la vida le ha arrebatado a 2 de ellos), y que le han dado nietos. Se conserva física y mentalmente estupenda a sus 82 años y su charla es amena y ágil. Mujer de gran memoria, relata su vida desmenuzando los acontecimientos, dejándome con la boca abierta. Dice que es una mujer activa pero que también descansa y que

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no hace nada especial para mantenerse tan bien. Tan sólo sale de vez en cuando a dar paseos con su perro y eso sí, dice que las rodillas ya le duelen y, que si no fuera por eso, físicamente se sentiría mejor. Dª. Leonor, nacida en Vilaflor en agosto de 1929, conoció a su marido Pepe Yanes, natural de San Miguel, mientras trabajaban segando en una finca en Atogo, por aquel entonces ella vivía en la parte alta de Charco del Pino. En el año 1950, Leonor y Pepe se casan, ella tenía 21 años, el 33 y aportaba una hija al matrimonio ya que era viudo. Alquilaron una casa en Los Cotorreros, donde nació su hija mayor. A los 2 años de casada y embarazada por tercera vez, se fueron a trabajar a las tierras de Dª. Julia Galván en El Calvario y se instalaron en la casa del medianero, se ocuparon de las tierras un total de 25 años, allí vivieron 18 años, la familia fue aumentando naciendo allí 9 de sus hijas e hijos. Hoy en día la casa es la Casa MuseoCasa del Capitán. Los menores de sus hijos e hijas iban a la escuela de lunes a viernes, otros ya tenían novia y los sábados la acompañaban a podar, a limpiar huertas y otras faenas, nunca protestaban. Ella a cambio les dejaba dormir el domingo hasta la hora que quisieran y el resto del día era para que lo disfrutaran.

Siendo dos de sus hijas mayores aún unas niñas, Dª. Julita propuso al matrimonio que trabajasen en su casa. Dª. Leonor estaba contenta porque las chicas tenían trabajo y Dª. Julita las enseñaba. Crecieron y ya adolescentes, una joven del pueblo llamada Mercedes, que era gobernanta en Ten-Bel en sus comienzos, le habló a Pepe y le dijo que se iba a llevar a las chicas con ella. Este dio sus razones a Dª. Julita, 15 días antes de que se marcharan para que les buscara sustitutas, diciéndole que sus hijas algún día se casarían y tendrían que tener algo. Y así fue. Transcurrían los años 60 y ya por aquel entonces Pepe era el cartero del pueblo, Dª. Leonor, mujer prudente y sensata, expuso a su marido Pepe, que si las chicas dejaban la casa de Dª. Julita, se tendrían que buscar otra casa donde vivir. Su marido Pepe se habló con un señor de Granadilla llamado Olago, que tenía una casa grandísima en Garañañaherencia de sus progenitores- que arregló para el matrimonio y se las alquiló. Dª. Leonor estaba de nuevo embarazada. Rememora que, cuando se fueron a vivir allí, pensó que se moría, no le gustaba la casa- “Cuando me quedaba sola que Pepe y mis hijas e hijos mayores se iban al trabajo y los pequeños a la escuela, me hartaba de llorar””Todos los ruidos que escuchaba me sobresaltaban”. Tenía una vecina que vivía enfrente, Dª. María la madre de Ofo, que le daba consejos, “Mujer, pero Jesús ya esta bueno”. Dª. Leonor “Dª. María yo no puedo vivir aquí, no puedo ni dormir”. Otra vecina del pueblo, Dª. Guillermina, la madre de Mateo, de la Caja de Ahorros (padrino de su hijo Paco), bajaba de vez en cuando a Garañaña donde tenía una finca y pasaba por su casa. Siempre la encontraba llorando y le decía “pero Leonor, usted va a seguir así”, a lo que ella le respondía “Guillermina me huele mal esta casa”. Piensa ahora que si lo mismo le cogió manía a la casa porque estaba embarazada, a pesar de que la casa era grande con piso de cemento –como era en aquella época– una casa buenísima, pero la casa le olía mal. Tan mal lo estaba pasando que Dª. Guillermina, se habló con la Sra. Maruca –con familia en Aldea Blanca– que tenía una casa cerca de donde vive ahora. La Sra. Maruca dijo que para Leonor y Pepe lo que fuera, que la arreglaran, la pintaran si tenía falta y que se las alquilaba. “¡Ay, cuando Guillermina fue abajo y me lo dijo!, a la casa de Maruca ¡que bien! Sé como es la casa porque conozco a la inquilina que estaba”. Allí vivió unos 18 años y nació su hija pequeña. Fue para ella una gran alegría, porque volvía a ser vecina de la calle de cuando se casó y dice “se me quitaron los miedos”. En el año 1968 la Corporación propuso a Pepe Yanes, ocuparse por la tarde del Cementerio Municipal, después de finalizar su trabajo en Correos. Consideraban que esa tarea era una cadena familiar. Su suegro Miguel Yanes había sido el sepulturero durante 14 años, le reemplazó D. Antonio Dóniz que ella no sabe muy bien si se fue o se jubiló. Pepe Yanes fue sepulturero hasta el año 1970, año en el que enfermó y murió, ya viviendo en la casa de Dª. Maruca. En esos 2 años, mientras él se

iba a repartir las cartas, ella se ocupaba de los hijos e hijas y de las faenas de la casa. Si había un entierro por la tarde, ella iba antes, le preparaba la cal, las burras para el féretro y todo lo que iba a necesitar. Recuerda Dª. Leonor, “el primer entierro que hizo Pepe, fue el de D. Antonio Miguel Alfonso Izquierdo, que murió joven, con unos 30 y pocos años”, Según consta en las Actas preservadas en el Archivo Municipal, fue nombrado por la Corporación presidida por el Alcalde D. Modesto Hernández González, el 30 de junio de 1961 “Aparejador Honorario al servicio del Ayuntamiento, en el que había venido prestando servicios desinteresados e inestimables” y el 02 de febrero de 1964, siendo Alcalde D. Bernardino Modesto Hernández González, “Concejal por el Tercio de Entidades Profesionales, Económicas y Culturales”. Las familias le encargaban las lápidas, los panteones y ella hacía las gestiones con un marmolista de Santa Cruz, le facilitaba los datos y relata “cuando se habían colocado unas cuantas me daban una pequeña comisión”. Al fallecimiento de Pepe, Dª. Leonor tenía 43 años y dice que nadie le pidió las llaves del Cementerio y ella continuó ocupándose de él. Yo no enterraba, para eso llamaban al Sr. Anselmo de la Asomada Alta. Pero si cuenta que “cuando había que sacar restos la familia venía a hablar conmigo, identificaban la tumba, venía el Sr. Anselmo, cavaba y cuando se veía la caja, yo estaba preparada con unos guantes que me llegaban a las axilas, mascarilla y protegida hasta los pies con una larga bata; cogía primero la calavera, después los huesos, y los depositaba en una bolsa o en una caja. Por la noche me acordaba, rezaba un Padrenuestro y ya está”. Vuelve Dª, Leonor atrás en sus recuerdos y cuenta que en el año 1970, cuando Pepe su marido enferma, éste le decía que fuera a dar una vuelta al Cementerio, a ver cómo estaba todo. Ella cogía a alguno de sus hijos mayores y se iban para allí. Su marido se quedaba tranquilo, “cuándo el murió yo seguí y seguí, cada vez que iba al Ayuntamiento a entregar las llaves, siempre le decían lo mismo, tiene que seguir, allí gobierna usted””Nunca recibí ninguna orden, ni me pusieron ningún problema, yo hacía lo que consideraba que debía hacer”. Desempeñando esas funciones estuvo 11 años, alternando el trabajo del Cementerio con otros trabajos y así sacaba a sus hijos adelante. Narra “me iba a las cosechas, a coger papas o a apañarlas, a plantar o limpiar huertas. Yaya con 13 años y la mayor de mis hijas se quedaba con el resto de sus hermanos y hermanas en la casa, ejercía de madre, los levantaba, les daba el desayuno, los preparaba y los mandaba al colegio. Cuando Yaya se hizo mayor su puesto lo ocupó otra de mis hijas y así sucesivamente, hasta que el orden llegó a mi hijo Antonio, que es el quinto”. Sigue diciendo “he trabajado mucho, aquí donde me ven”. “En repetidas ocasiones fui al Ayuntamiento a entregar las llaves, siento Alcalde D. Daniel Feo Feo, pero siempre me convencía para que continuara y seguí. Me llevaba a los chicos y las chicas para que me ayudaran, les distribuía el trabajo, unos arreglaban las flores y, sobre todo barrer, porque el suelo era de picón y las hojas secas eras difíciles de retirar”.

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En otra ocasión, abrió una tumba y se encontró con un cuerpo entero “estaba seco, con la piel pegada a los huesos”. Era María que vivía en El Polvorín-Tamaide, a la que encontró su marido en casa muerta, se cree que desangrada después de dar a luz a un bebé que sobrevivió.”No la toqué, tan solo movimos el féretro de un nicho a otro”. Se siente orgullosa de su experiencia y sigue desgranando sus vivencias. “Cuando entregué definitivamente las llaves, el dueño de la marmolería de Santa Cruz quería hacerme un regalo por buena clienta, me ofreció una lápida nueva para el nicho de Pepe, le dije que no, que lo que yo quería era unas placas con los nombres de todos los patios”. Nombra uno a uno de cada uno de los patios, y se queda pensando por su alguno se le olvida, pone ejemplos de los nombres que llevan los patios y cuenta que el Pasillo Santa Rosa, lleva ese nombre porque la primera difunta que se enterró se llamaba Rosa, casada con un chico de La Escalona, “la pobre murió quemada, se le pegó fuego la cocina, se prendió ella y salió corriendo””También yo saqué sus restos”. El único “sustito” (como ella dice) que tuvo, se lo dio un chico llamado Lorenzo de Jama, que tenía una pequeña deficiencia y siempre andaba solo. Recuerda “había un entierro por la tarde, fui al Cementerio como a las 2 más o menos, comencé a barrer y a limpiar, oía ruidos raros, pero miraba y miraba y no veía a nadie. Estando en el cuarto mortuorio, me di la vuelta y estaba Lorenzo con los brazos en cruz apoyado en el marco de la puerta; salí corriendo por la otra puerta (que ya no existe), me senté en el muro y Dª. Domitila me pregunto si me había pasado algo, le dije que ganas de un “buchito” de agua. Cuando me la trajo, le conté lo sucedido”. Ahora se ocupa de la Ermita del Calvario, la limpia, la enrama y ha comprado objetos para adornarla. Describe “era un estercolero, había excrementos por todas partes, el cristal de la puerta roto, la figura del Cristo que estaba en un pequeño altar, llena de picada de las piedras que le tiraban y que a su vez caían sobre el altar; averigüé que las llaves estaban en la Iglesia. El cura me dijo la pared donde estaban, que me las llevara todas y las probara. ¡Eran un montón!” Dª. Leonor pensó “¿quién limpia esto de la manera que está?”, y se contestó “bueno, hay que limpiarlo”. Llevó palas, cubos, escobas y vuelve a decir “francamente, aquello era una estercolera”. Aún existen los geranios y algún árbol que ha plantado y que regaba con agua que llevaba de su casa. Se quejo al Ayuntamiento para que lo vallaran. Nos dice que la valla y la cancela han sufrido más de un percance. La figura del Cristo la restauraron. Cuando pusieron la tubería de agua para la Casa Museo, se fue decidida a hablar con el Alcalde y le planteó que con un “fisquito” más El Calvario también tendría agua. “A las tres horas la tenía conectada” “He pensado entregar la llave, pero siempre me arrepiento”. Con el paso del tiempo dejó la casa donde vivía de alquiler y con los ahorros de su trabajo, como encargada del Cementerio y de las faenas del campo, compró una casa antigua (próxima a la que ocupaba). Dice, “poco a poco fui tirándola, antes de que mis hijos e hijas se casaran, así me ahorra un dinero; sólo pagaba al albañil”.

A.G.

DON MIGUEL ALFONSO FEO (1821-1882) SECRETARIO DEL AYUNTAMIENTO, CAPITÁN-PROPIETARIO DE BARCO, REGIDOR SÍNDICO Y ALCALDE, COMANDANTE GRADUADO DE MILICIAS, SARGENTO MAYOR INTERINO Y COMANDANTE DE ARMAS DE SAN MIGUEL DE ABONA. (SEGUNDA PARTE) Este trabajo está dedicado a uno de los militares de mayor graduación de San Miguel de Abona, perteneciente a la familia más ilustre de la localidad. En plena juventud accedió a la plaza de secretario del Ayuntamiento de la localidad natal y más adelante ocupó los cargos de alcalde y regidor síndico. Ingresó por elección en el Regimiento de Milicias de Abona como alférez, donde ascendió hasta alcanzar el empleo de capitán efectivo y el grado de comandante de Milicias. Fue movilizado en varias ocasiones para desempeñar funciones de sargento mayor interino, jefe del Cuerpo y comandante militar del Cantón de Abona, asumiendo también otras comisiones, como la de secretario de una causa y defensor de individuos de la tropa. Se le concedió la Cruz de Primera Clase del Mérito Militar, de la designada para premiar servicios especiales; además, fue capitán-propietario de un barco y se le admitió como socio corresponsal de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.

Vivienda de don Miguel Alfonso Feo en San Miguel de Abona, en El Majuelo.

Por aquel entonces, la Corporación contrato como sepulturero a D. Esteban Martín Martín y posteriormente D. Daniel, llamo a Antonio Yanes, que por aquella época trabajaba con Tavio. En aquella conversación el Alcalde le dijo que él debía ocupar el puesto, porque había estado su abuelo, su padre y su madre. Antonio tuvo sus dudas, pero finalmente acepto el trabajo. “Ay, cuando me llevaba a Antonio al Cementerio con unos 14 años, me decía que le daba miedo y yo le contestaba, que nada, que los que están allí dentro no hacen daño, los que están fuera si”. Se emociona cuando dice que en sus comienzos, en el Cementerio había plantados 3 rosales y una señora de El Majuelo le trajo otros 3, a ver si alguno le pegaba. Y le pegaron. “Cuando visito el Cementerio, los miro y me digo a mi misma, ay mis rosales”. Le pregunto que si ha tenido miedo, haciendo lo que hacía, a lo que contesta “el miedo se le tiene a los vivos”. Que no le daba miedo estar allí sola, ni desenterrar restos, ni tocarlos, nada de nada. Cuenta anécdotas de familiares tales como que acudían a ella cuando querían sacar los restos de sus seres queridos. “Una señora de Tamaide, tenía a un hijo en el Cementerio Viejo y lo quería pasar a un nicho y me contaba con incertidumbre si sería el o no, porque habían pasado 12 años desde su fallecimiento, yo le dije que si me daba algunos datos para identificarlo, no habría problema. El joven falleció de apendicitis aguda con 20 años, trabajaba de camarero y con esa ropa lo enterraron, la madre me dijo que su hijo era camarero, que tenía una pajarita, un botón redondo de color y la cabeza se la recostaron en una almohada de lana; le dije que esos datos eran suficientes”. Recalca Dª. Leonor que antes no les vestían con sus mejores ropas, sino que lo enterraban con la que llevaba en ese momento. “Vino Anselmo, cavo, recogí las prendas que la madre me había mencionado y se las enseñé, ésta quedo conforme, puse los restos en una caja y lo enterramos en un nicho”. También el del Sr. José Gómez -padre de Ita Gómez-, que una noche de agua y viento, “de temporal” como ella dice; se desorientó en el camino de vuelta a casa y cayó a una huerta desde la pared de la misma. Sobre las 11 de la mañana siguiente, los niños y niñas salieron del Colegio Viejo al recreo, (la casa y la huerta están enfrente) regresaron al mismo a decirle a la maestra que había un hombre acostado, durmiendo en la huerta. Llamarón a Ezequiel - único municipal del pueblo - que seguidamente la fue a avisar. Dice “fui, abrí el Cementerio y me volví a casa, cuando regresé, entré en el cuarto mortuorio - en aquel entonces había una mesa grandísima de mármol - donde estaba la caja con el difunto” “Cuando lo vi, aquel hombre no era sino barro, tierra y agua. Esperábamos por D. Blas el médico, para que dictaminara que le había pasado. Decidida le quité los zapatos, los pantalones y para quitarle la camisa cogí unas tijeras. Al tratar de moverlo un poco para sacársela de debajo del cuerpo, una de sus manos me dio un golpe en la cara, me quede traspuesta, el Sr Gómez tenía una mano partida, en eso llego el médico y me curo la pequeña herida que tenía””Ita Gómez siempre me ha agradecido lo que hice por su padre”. Otros restos que saco fueron los de D. Luciano del Roque, casado con Berta y que dice Dª. Leonor “mataron cuando estaba en un bar, en unos carnavales””Vino Berta a mi casa, quería sacar los restos de su marido porque el nicho donde estaba era prestado””Pude ver las señales de las puñaladas que le propinaron y causaron la muerte”.

E

l 30 de noviembre de 1866, don Miguel Alfonso Feo, que figuraba como capitán de la 1ª Compañía de la Sección Ligera Provincial de Abona, solicitó licencia para contraer matrimonio con doña Clara Gorrín y González, propietaria, de 22 años, natural y vecina de Guía de Isora e hija del militar don José Gorrín y Barrios, natural del Valle de Santiago, y de doña Guadalupe González y Torres, que lo era de Granadilla, pero ambos1 vecinos del pueblo natal de la novia, “persona que pertenece á familia distinguida en el pais y que ademas de sus buenas cualidades morales, reune la circunstancia de poseer conveniencias bastantes para sostenerse con el decoro correspondiente á su clase, caso de una separación forzosa”. El 1 de diciembre inmediato el comandante de la Sección Ligera Provincial de Abona, que por entonces era su hermano don Antonio Alfonso Feo, confirmaba lo expuesto: “juzga puede otorgársele la gracia que pide”. Y el 6 del mismo mes se le concedió lo LA TAJEA. Nº 35/ 2012

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que pedía por el inspector de las Milicias y capitán general de Canarias. Por dicho motivo, el 11 de dicho mes de diciembre el citado comandante jefe de la Sección le comunicó lo siguiente: “El Excmo. Señor Brigr. Subinspr. de estos cuerpos Provinciales con fha 7 del actual me dice lo siguiente. / El Excmo Señor Inspector se ha servido conceder con fha de ayer al Capitan de esa Seccion D. Miguel Alfonso Feo la licencia que pide pa. casarse con la Señorita Da. Clara Gorrin y Gonzalez puesto que según V. Manifiesta reune los requisitos que previene el articulo 72 del reglamento. = Lo digo á V. para su conocimto. y el del interesado como resultado de la instancia que me remitió V con su escrito de 1º. del corriente á qe. contesto. / Lo que traslado á V. Para su conocimiento como resultado de su instancia acerca del particular”. El 31 de diciembre de 1866 fueron dispensados de las dos últimas amonestaciones por el Dr. don José Martín Méndez, provisor, vicario general y gobernador de la Diócesis por don Joaquín Lluch y Garriga, obispo de Canarias y administrador apostólico de Tenerife. El 9 de enero de 1867 su madre, doña María Antonia Feo, dio su consejo favorable para el enlace en San Miguel, ante el notario eclesiástico don Francisco Gómez y Gómez. Y el 11 del mismo mes lo dio en Guía don José Gorrín y Barrios, padre de la novia, ante el notario público eclesiástico de dicha localidad don Fernando Fumero Pérez. Una vez cumplidos todos los trámites, el 14 de enero de 1867, a punto de cumplir los 46 años de edad, don Miguel contrajo matrimonio en la parroquia de Ntra. Sra. de la Luz de Guía de Isora con la mencionada doña Clara Gorrín González; los casó (pero no veló) en la casa de la contrayente el cura párroco don Jerónimo Mora Hernández, previa autorización del gobernador eclesiástico del Obispado don José Martín Méndez, dignidad de deán de la Santa Iglesia Catedral, y actuaron como testigos don Manuel González y González, propietario, y don Sebastián Rodríguez, sacristán de la parroquia de Ntra. Sra. de la Luz. Según su expediente matrimonial, don Miguel figuraba como soltero, propietario y capitán de la Sección de Abona, de 46 años, natural y vecino de San Miguel de Abona, “en cuyo punto siempre ha vivido” y tenía “Real Licencia de S.M.” para el enlace. La pareja se estableció en el pueblo del novio y el 19 de agosto de 1868 se velaron en la iglesia parroquial del Arcángel San Miguel, ante el Br. Don Juan Frías y Peraza, cura párroco ecónomo de la misma; en esa localidad nacieron sus hijos.

CONCESIÓN DEL GRADO DE COMANDANTE DE MILICIAS Y DE LA CRUZ DE PRIMERA CLASE DEL MÉRITO MILITAR En el padrón parroquial de 1867, nuestro biografiado figuraba en la casa nº 112 de San Miguel de Abona, con 47 años de edad; le acompañaba su esposa, doña Clara Gorrín, de 20 años, y su hija Guadalupe, de tan solo un año; también vivían con ellos dos sirvientes: Lázaro Gómez, de 23 años, y María González Santos, de 60. A finales de ese mismo año figuraba en otro padrón civil viviendo en su pueblo natal, con su esposa, su hija María y los mismos sirvientes (aunque el más joven se le mencionaba como Lázaro de Frías). Como curiosidad, después de 1867 se colocó en la iglesia parroquial del Arcángel San Miguel un banco reservado para doña Clara Gorrín, por haber donado la limosna que se le impuso. El 29 de septiembre de 1869 el Sr. Alfonso Feo obtuvo el grado de comandante de Milicias, por gracia general concedida con arreglo a la orden de 4 de enero de 1869, en virtud de la cual se hacía extensiva a las Milicias Canarias el decreto de gracias del 10 de octubre de 1868. En 4 de julio de 1870 prestó juramento a la Constitución democrática y al año siguiente, el 12 de mayo de 1871, prestó nuevo juramento, esta vez de fidelidad y obediencia a S.M. el Rey don Amadeo I. Y por Real Orden de 26 de junio de ese último año, se le concedió la Cruz de Primera Clase del Mérito Militar, de la designada para premiar servicios especiales, para la que había sido propuesto el 16 de mayo anterior. El 6 de agosto de 1872, el capitán general de Canarias ordenó que nuestro biografiado se presentase inmediatamente en la plaza de Santa Cruz de Tenerife, junto con su hermano Antonio, “con objeto de recibir mis órdenes”; y así se le comunicó al día siguiente por el comandante militar del Cantón de Abona. Según su hoja de servicios, fechada a 31 de diciembre de 1874, podemos conocer el concepto que de este militar tenían los jefes del Cuerpo, confirmadas por el comandante don Manuel Mª de Coca, cuando se hizo cargo del mando, y ratificadas por el inspector de las Milicias: se le suponía valor; tenía buena aplica-

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ción, capacidad, conducta y puntualidad en el servicio; con respecto a la instrucción, era buena en táctica, ordenanza, procedimientos militares, detall y contabilidad; no había tenido ninguna falta ni corrección en el servicio. Por entonces residía casado en San Miguel, poseía buena conveniencia y medía 1,68 m de estatura.

RETIRO DE LAS MILICIAS Y MIEMBRO DE LA REAL SOCIEDAD ECONÓMICA DE AMIGOS DEL PAÍS DE TENERIFE

Partida de velación de don Miguel Alfonso Feo con doña Clara Gorrín González (1867).

El 29 de septiembre de 1869 el Sr. Alfonso Feo obtuvo el grado de comandante de Milicias, por gracia general concedida con arreglo a la orden de 4 de enero de 1869, en virtud de la cual se hacía extensiva a las Milicias Canarias el decreto de gracias del 10 de octubre de 1868. En 4 de julio de 1870 prestó juramento a la Constitución democrática y al año siguiente, el 12 de mayo de 1871, prestó nuevo juramento, esta vez de fidelidad y obediencia a S.M. el Rey don Amadeo I. Y por Real Orden de 26 de junio de ese último año, se le concedió la Cruz de Primera Clase del Mérito Militar, de la designada para premiar servicios especiales, para la que había sido propuesto el 16 de mayo anterior.

Tras casi tres décadas y media, años de servicios efectivos, el 10 de marzo de 1875 don Miguel Alfonso elevó instancia solicitando su retiro, para lo que expuso: “Que a causa del mal estado de su salud se halla imposibilitado para desempeñar los deberes de su empleo en el servicio, por lo que a pesar del deseo que tiene de continuar en las filas se ve en la necesidad de solicitar, como solicita, se le expida retiro del servicio á fin de buscar la reparación de su salud en el sosiego de su casa”, por los años de servicio suplica “se digne concederle su retiro del servicio de las armas, para disfrutarlo en Tenerife, con treinta centimos del sueldo que corresponde a su empleo de Capitán, ó sean setenta y cinco pesetas mensuales y el grado de Teniente Coronel, en consideración á lo expuesto”. Y según Real Orden fechada el 9 de abril inmediato obtuvo el retiro solicitado, tal como le comunicó ese mismo día el subsecretario del Ministerio de la Guerra al capitán general de Canarias: “En vista de la instancia que V.E. cursó á este Ministerio con fecha 18 de Marzo último promovida por D. Miguel Afonso y Feo, Comandante graduado Capitan de la Seccion Ligera Provincial de Abona, en solicitud de su retiro para Tenerife; S. M.el Rey (q D g), ha tenido por conveniente disponer que dicho Capitan sea baja en su Cuerpo por fin del presente mes, abonándosele el sueldo de setenta y cinco pesetas mensuales por la Caja de la administración Económica de la provincia de Canarias interin el Consejo Supremo de la Guerra informa acerca del definitivo que le corresponde á cuyo efecto se le remita con esta fecha la espresada solicitud y resolviendo al mismo tiempo que carece de derecho al grado de Teniente Coronel que á la vez solicita por no hallarse comprendido en el caso previsto en el Reglamento de dichas Milicias”. Causó baja en el Cuerpo a fin de ese mismo mes de abril, por lo que el 2 de mayo inmediato el comandante militar de Abona don Manuel Ma de Coca comunicaba al brigadier gobernador la sustitución de don Miguel como comandante de armas de San Miguel de Abona: “Habiendo obtenido su retiro y sido, en su consecuencia, baja por fin del mes anterior en la Sección de milicias de Abona el Capitán D. Miguel Alfonso y Feo que desempeñaba el mando de las armas en el pueblo de San Miguel, con el fin de que el servicio no sufra retrazo ni perjuicio alguno he dispuesto que interinamente y hasta que recaiga la superior aprobación si la mereciere se encargue de dicha Comandancia de armas el Sargento segundo de la espresada Seccion Bernardo Rodríguez Oliva que tiene su residencia en el ante dicho pueblo”.2 Y por Real Orden del 2 de julio de ese mismo año 1875 se le concedió el retiro definitivo, tal como le comunicó en la misma fecha desde Madrid el ministro de la Guerra al capitán general de Canarias, adjuntando el competente Real Despacho: “Conformándose el Rey (q.D.g.) con lo expuesto por el Consejo Supremo de la

Guerra, se ha servido conceder por resolución de esta fecha á Don Miguel Alfonso y Feo Comandante graduado Capitan de Milicias de esas islas el retiro para las mismas con los treinta centesimos de sueldo de su empleo ó sean setenta y cinco pesetas al mes que le corresponden por sus años de servicio conforme a la Ley vigente”; el 23 de julio fue remitido al comandante militar de Abona para que lo hiciese llegar al interesado. Éste contaba por entonces 54 años de edad, de los cuales casi 35 de servicio en las Milicias Canarias. A partir de entonces, en la relación de jefes y oficiales retirados que percibían sus haberes de la Administración Económica de la provincia de Canarias, el Sr. Alfonso Feo figuraba retirado con fecha del 2 de julio de dicho año. Continuó viviendo en su pueblo natal como propietario y “Comandante graduado Capitán de Milicias Provinciales retirado”, aunque por lo general sólo se le distinguía como “Comandante retirado”. Así, por ejemplo, el 1 de enero de 1877 don Miguel Alfonso Feo figuraba, en una relación de aforados de Guerra con sueldo del Cantón de Abona, como “Comandante graduado capitán de Milicias” con fuero entero de guerra, concedido por Real Despacho de 1875, un sueldo de 75 ptas. y residencia en el pueblo de San Miguel. A pesar de ser vecino de su pueblo natal, según un padrón de propietarios de bienes inmuebles de Vilaflor, el 14 de marzo de 1879 declaró que poseía dos viviendas en dicho término: una casa sin habitar en la calle del Calvario, parte de dos pisos y parte de uno, que ocupaba una superficie de 1.901 varas cuadradas y estaba valorada en 240 ptas.; y otra casa de un piso en la Cruz Cambada, en la finca llamada Marrubial, que tenía una superficie de 242 varas cuadradas y un valor de 375 ptas. En cuanto a doña Clara Gorrín de Alfonso, donó 450 reales de vellón para las andas de San Miguel Arcángel y en 1881 realizó otra donación personal de 219 reales de vellón para la elaboración de otras andas doradas para el mismo Patrono. Y volviendo a nuestro biografiado, a comienzos de 1882 también figuraba como socio corresponsal de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Tenerife.

FALLECIMIENTO E ILUSTRE SUCESIÓN Don Miguel Alfonso Feo, “comandante graduado capitán de Milicias provinciales retirado” falleció poco tiempo después, el 3 de mayo de 1882 a las nueve de la noche, en su domicilio sanmiguelero de El Majuelo a causa de una “fiebre vírica con tipo intermitente”; contaba 61 años de edad y no había testado ni recibido los Santos Sacramentos, “por su rápida muerte”. Al día siguiente se oficiaron las honras fúnebres en la iglesia del Arcángel San Miguel por el cura párroco propio don Agustín Pérez Camacho y a continuación recibió sepultura en el cementerio de dicha localidad, de lo que fueron testigos don Tomás Bello, don Miguel Hernández y don Celestino González, de la misma naturaleza y vecindad. Le sobrevivió su esposa, doña Clara Gorrín González, quien en julio de 1882 elevó una instancia al Rey en súplica de que se le concediese por el Montepío Militar, la pensión de 625 pesetas anuales que creía le correspondían como viuda de militar y el 6 de dicho mes el comandante militar del Cantón de Abona, don Benito Guerrero, la remitió al capitán general. Pero el 20 de septiembre de dicho año se denegó la pensión y el 28 del mismo mes la solicitud se dejó sin curso, al carecer de derecho “por no haber disfrutado empleo ni grado de

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Ejército, ni sueldo de cuarenta escudos mensuales como se previene en el Reglamento del Monte Pío Militar”. Por entonces continuaba residiendo en San Miguel de Abona, donde estaba empadronada a finales de dicho año 1882 como viuda y propietaria, con sus hijos y dos sirvientes: doña Constanza Cruz y don Francisco Sierra Risco. No conforme con lo dispuesto por la superioridad militar, el 1 de octubre de 1889 doña Clara Gorrín, remitió nueva instancia desde San Miguel a la superioridad militar, en solicitud de la hoja de servicios de don Miguel, con el fin de continuar los trámites que estaba llevando para que se le reconociese su derecho a la viudedad. Y el 6 del mismo mes se tramitó por el capitán general al presidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina la instancia que había elevado al Rey, “en suplica de que se le conceda la pensión del Montepío Militar que le corresponde”. En la solicitud de la pensión a la que creía que tenía derecho, doña Clara argumentaba que su marido había percibido sin interrupción la cantidad de 75 ptas. mensuales desde la nómina de mayo de 1865 hasta su fallecimiento. Y esta vez sí logró su objetivo, pues por Real Orden de 16 de abril de 1890 (Diario Oficial nº 87) se le concedió la pensión anual de 600 ptas.3. Gracias a esta pensión de viudedad que le fue concedida por el Ejército ya pudo vivir dignamente el resto de su vida. En 1900, doña Clara Gorrín y González estaba empadronada en la calle San Lorenzo nº 18 de Santa Cruz de Tenerife; figuraba con 56 años, viuda, propietaria en rústica y urbana, y con un año de residencia en dicha ciudad; le acompañaban dos hijos: Gerardo, de 31 años, abogado y propietario en rústica y urbana, y Antonio, de 30 años y también propietario, ambos con un año de vecindad, así como su hermano don José Gorrín y González, de 50 años y natural de Guía; y tenían dos sirvientes: Lucía Díaz, de 77 años y natural de Guía, y Antonia Reyes, de 23 años y natural de Arona. Y, como curiosidad, a pesar de haber fallecido hacía más de 30 años, en 1913 don Miguel aún figuraba como el quinto de los principales propietarios foráneos de terrenos rústicos en Vilaflor, donde su familia pagaba una contribución de 141,4 ptas. Don Miguel Alfonso y doña Clara Gorrín habían procreado seis hijos: Doña María Guadalupe Alfonso Gorrín (1867-?), que casó en 1888, con don Eugenio Domínguez Alfonso (1846-1898), natural y vecino de Arona e hijo del comandante graduado don Antonio Francisco Domínguez Villarreal y doña Josefa Alfonso y Feo, que fue capitán de la Milicia Nacional local y de las Milicias Provinciales, comandante de armas de Adeje y Arona, ayudante y jefe interino del Detall de su batallón, con quien procreó dos hijos4; una vez viuda, doña Guadalupe celebró segundas nupcias con don Fabro, natural de Jaén y director de banco; vivieron en Jaén, donde él murió, y una vez viuda ella regresó a Tenerife y se estableció en La Laguna, donde falleció. Don Gerardo Alfonso Gorrín (1868-1956), capitán de Infantería, abogado, juez municipal de Guía de Isora, consejero del Cabildo y propietario, que en 1906 contrajo matrimonio con doña María Concepción González Jordán, natural y vecina de dicho pueblo e hija de don Antonio González y González y doña Eloísa Jordán y González, con quien procreó dos hijos5. Don Antonio Alfonso Gorrín (1870-1925), propietario, bibliotecario del Casino “La Unión”, miembro de la Junta Municipal de San Miguel y consejero del Cabildo insular de Tenerife, que falleció soltero. Doña María del Rosario Alfonso Gorrín (1872-1950), que casó en 1899 con el maestro, abogado y político don Carlos de Calzadilla y Sayer (1862-1915), natural de Santa Cruz de Tenerife e hijo de don Eduardo Galo de Calzadilla y Quevedo y de doña María Ana del Socorro Sayer y Jiménez, con quien procreó cuatro hijos6. Don Miguel Alfonso Gorrín (1876-1896), estudiante de Medicina, que falleció soltero en Madrid, con tan solo 20 años de edad. Y doña Amelia Alfonso Gorrín (1877-1881), que falleció en el domicilio familiar de San Miguel, a consecuencia de epilepsia, cuando contaba solamente tres años y cuatro meses.

OCTAVIO RODRÍGUEZ DELGADO Profesor titular de la Universidad de La Laguna

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CRÓNICAS DE UN PUEBLO Mi Madre y mi Tía Y allí van las dos cogidas del brazo. Una más alta, estilizada, elegante; la otra pequeña, coqueta, vivaracha. Las dos con el pelo blanco. Pasos cortos, ligeros y firmes atravesando a lo largo la plaza. Al fondo, la iglesia espera con las puertas abiertas.

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Partida de defunción del comandante graduado don Miguel Alfonso Feo (1882).

NOTAS: 1 Don José Gorrín y Barrios fue teniente de Milicias, notario público eclesiástico, alcalde y juez de paz de Guía de Isora. Por su parte, doña Guadalupe González y Torres pertenecía a ilustres familias de militares: los González del Castillo de Chiñama, los Alonso Martínez de Arona, los Torres de Arico y los Delgado Trinidad de Güímar. 2 Archivo Regional Militar de Canarias. Expedientes personales del Gobierno Militar, caja nº 6636. 3 Archivo Regional Militar. Expedientes personales del Gobierno Militar, caja nº 6680. 4 Los hijos de don Eugenio y doña Guadalupe fueron: don Eugenio Domínguez Alfonso (1889-1964), juez municipal, alcalde de Arona, jefe local de las Milicias de Acción Ciudadana, juez de paz, jefe de la Hermandad Sindical, empresario y pionero turístico, que da nombre al Casino y al colegio de Arona; y don Antonio Domínguez Alfonso (1892-1974), estudiante de Derecho, sargento de Artillería, miembro de Acción Ciudadana, presidente del “Atlético Arona” y teniente de alcalde y alcalde accidental de Arona, empresario y pionero turístico, que da nombre al campo de fútbol de Los Cristianos y a una calle de Playa de Las Américas. 5 Los hijos de don Gerardo y doña Concepción fueron: don Miguel Alfonso González (1907-1993), cabo de complemento de Infantería, teniente médico y prestigioso oftalmólogo; y don Antonio Alfonso González (1909-?), propietario. 6 Los hijos de don Carlos y doña María del Rosario fueron: doña Mariana de Calzadilla y Alfonso (1900-?), que permaneció soltera; don Miguel de Calzadilla y Alfonso (19041905), que falleció en La Laguna a los 22 meses de vida; don Carlos Calzadilla Alfonso (1906-?), que falleció soltero en Barcelona, en plena juventud; y doña Rosario Calzadilla Alfonso (1913-?), que casó en 1934 con don Manuel Hernández Martínez, Doctor en Medicina y Cirugía, natural de dicha capital e hijo de don Domingo Ángel Hernández Galván y doña María de la Adoración Martínez de la Barreda, con amplia y destacada sucesión.

an charlando ¿Quién sabe de qué? Ajenas a la soledad, ajenas al viento cálido y a la fuerza del sol. Esta última, sólo mitigada por la sombra de los ancianos laureles. El recorrido se me antoja eterno, la imagen repetida. Quizá, no sé cuantos años atrás y no sé cuantas veces. El mismo espacio, el mismo trecho de la misma manera: cogidas del brazo hablando de sus cosas. Sus cabezas no tan blancas y quizá sus vestidos más austeros. No sé si con más viento o más sol. No sé si con la plaza engalanada, llena de gente o vacía como ahora, pero seguro que con el mismo paso corto y decidido. Son mujeres de un tiempo, de un lugar, de unas circunstancias. De penurias y de mucho trabajo y casi de hambre. De tardes tras el bastidor, de galleta y arañón. De plácida charla y sonrisa compartida. Forjadas bajo las inclemencias de este tiempo tan caluroso en verano y tan frío en invierno. Obedientes y rectas. Orgullosas de su gente y de su esfuerzo. Orgullosas de su familia y de su forma de ser. Siempre de brazo. Mutuo apoyo fraternal. La mayor y la más chica, la más chica y la mayor, ¿qué más da? …, da igual. Son hermanas y son amigas y así siempre será. Son hijas de Angelina y de Juan. Son mi madre y mi tía, pero podrían ser la madre y la tía de cualquiera de nosotros. Son hijas de un pueblo del sur. José J. Guadalupe

Un paseo por la Biblioteca Municipal

DIME QUIÉN SOY

“La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierran la tierra y el mar: por la libertad, así como por la honra, se puede y debe aventurar una vida”. Miguel de Cervantes Saavedra

Si eres una persona rebelde, con una visión clara de tus convicciones, inquieta, que odia las injusticias y con una carga moral que va más allá de tus propios compromisos, puedes leer “Dime quién soy”. Ésta es una novela en la que sus personajes se quedan para siempre en nuestro interior y donde la vida se hace tan intensa que no se puede regresar al pasado para deshacerla. Una historia guardada en un libro que recoge muchos episodios de una memoria cuyos recuerdos temen perderse, recopilados paso a paso por un periodista encargado de investigar la biografía de su bisabuela y a quien no le queda otro remedio que emprender un recorrido a través de los lugares en que Amelia –su protagonista– nos hace sentir su pasión, coraje, tristeza, decepción, dolor, solidaridad, sentido del deber y de la justicia para, finalmente… ¿ver cumplido su sueño? ¿Quién es Amelia, qué representa? Amelia representa una vida, como tantas otras, marcada por cuatro hombres tan distin-

tos pero que contribuyen a su madurez y fortaleza: empresario, revolucionario, periodista y médico. Desde la España republicana hasta la caída del Muro de Berlín, pasando por la Segunda Guerra Mundial y los oscuros años de la Guerra Fría, nos aventuramos en un recorrido por España, Francia, Inglaterra, Israel, México, Argentina, Estados Unidos, sin dejar de horrorizarnos por la Italia fascista, los guetos de Polonia, la Alemania del sanguinario Hitler o la Rusia de Stalin, donde el terror se apodera de toda una nación y hasta de nosotros mismos a través de sus líneas. Julia Navarro – Madrid, 1953 – autora de “Dime quién soy”, con más de treinta años dedicada al periodismo político y desarrollando su labor profesional para la agencia de noticias Europa Press y también en radio y televisión, nos introduce esta vez en una historia, una vida, no sólo de una mujer y de sus ideales, sino de un siglo hecho pedazos, en la que seremos testigos del horror causado por los seres humanos capaces de imponer sus ideas por medio de la violencia y el miedo.

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Fotonoticias

EXPOSICIONES EN EL MUSEO Como viene siendo habitual, el Museo de Historia Casa de El Capitán continúa en la línea de ofertar al visitante una serie de exposiciones siempre relacionadas con nuestra historia e identidad como pueblo. Tal es así que durante el mes de febrero pudimos disfrutar de la exposición “De la lona a la goma. La carretera vieja”, mostrando con paneles, fotografías y documentación la diversidad patrimonial que atesora el entorno de las medianías y el papel fundamental que tuvo esta vía de comunicación en el desarrollo social y económico en el sur de la isla. Actualmente, podemos disfrutar de la exposición “Carpinteros. Entre serruchos, garlopas y gramiles” que nos traslada a un pasado no muy lejano, donde el artesano con gran destreza e ingenio elaborada gran variedad de utensilios. Y la exposición fotográfica “¿Me conoces mascarita?”, que refleja el colorido y alegría del carnaval sanmiguelero. Así mismo, el museo tiene previsto acoger durante los meses de mayo y junio, la exposición “La Venta. ¿Me fía una perra de azúcar?”, mostrando el papel que desempeñaba la ventera como elemento central de la economía del pueblo en los años 50-70.

EDUCAR EN FAMILIA.

La Consejería de Educación, Universidades y Sostenibilidad del Gobierno de Canarias, en colaboración con la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de San Miguel de Abona, pone en marcha el Proyecto Educar en Familia, enmarcado en el Plan Canario de Formación para la Familia, que consistirá en el desarrollo de cinco talleres: Jueves, 12 de abril de 2012 “El refuerzo positivo: destaquemos lo mejor de nuestros hijos e hijas.” Jueves, 26 de abril “¿Cómo podemos ayudar a nuestros hijos e hijas en el estudio?” Jueves 10 de mayo “El papel de la familia en la educación afectivo-sexual.” Jueves 24 de mayo “Uso educativo y responsable de Internet.” Jueves 7 de junio “Sesión de clausura: Leer para disfrutar” Todos los talleres se desarrollarán el nuevo Centro Cultural de Llano del Camello en horario de 18.00 a 20:00 hrs. Servicio de ludoteca para menores de 4 a 11 años. Más información en la Concejalía de Educación del Ayuntamiento de San Miguel de Abona. Tfno. 922700000 ext 288. e-mail: educacion@sanmigueldeabona.org

MEZCOLANZA, COLECTIVA DE FOTOGRAFÍA EN EL ALJIBE Desde el 4 hasta el 29 de mayo, la Sala de Exposiciones El Aljibe acoge la colectiva de fotografía que lleva por título Mezcolanza. Una exposición que ofrece surtido de increíbles e inusuales instantáneas que, desde un punto de vista global, narran la realidad vista de un conjunto de profesionales noveles que se adentran con fuerza en el arte de la fotografía. La exposición plasma una amalgama de imágenes en las que la diversidad cultural será el tema central y donde la interculturalidad será el exponente principal de su lectura. Mezcolanza es, por tanto, un amasijo de nuevas perspectivas de la vida y la cultura digital de nuestro tiempo, una plasmación de nuestra realidad vigente desde los objetivos Lola Casado, Manuel Peña, África Amador, José Bolívar, Pier Montesino, Victoria Fernández y Marco A. Toledo. La exposición podrá ser visitada de lunes a viernes de 10’00 a 14’00 hrs.; los martes y jueves de 17’00 a 19’00 hrs.

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AYUNTAMIENTO DE SAN MIGUEL DE ABONA

HOGARES MÁS SOSTENIBLES. La Concejalía de Servicios Generales ha puesto en marcha el proyecto Hogares más Sostenibles, incluido dentro de la campaña de concienciación y sensibilización sobre el cuidado del medio ambiente que está realizando el Ayuntamiento de San Miguel de Abona Con el objetivo de consolidar el programa entre las familias del municipio, este proyecto de educación para el Desarrollo Sostenible, en su primer encuentro intenta resolver problemas relacionados con el tratamiento de residuos. Así, se realizarán talleres sobre reciclaje, cesta de la compra responsable y gestión de la materia orgánica del hogar. Gracias a la iniciativa del Área de Sostenibilidad, Territorio y Medio Ambiente del Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento de San Miguel de Abona, el programa proporcionará a los interesados, de manera gratuita, formación, un compostador, un aireador y una biotrituradora comunitaria. Visto el éxito de las ediciones anteriores, desde el Ayuntamiento de San Miguel de Abona anima a todas aquellas personas que estén interesadas a inscribirse en el proyecto llamando a 900305000 (gratuito) o a través de la página www.tenerifemassostenible.com. Para más información pueden ponerse en contacto con la Concejalía de Servicios Generales del Ayuntamiento de San Miguel de Abona (922700000, ext. 273 ó 214).

XX SUBIDA A SAN MIGUEL DE ABONA El pasado sábado 31 de marzo la afición del motor tuvo una cita a la que no podía faltar, la XX Subida a San Miguel de Abona organizada por La Asociación Deportiva Escudería Motor Abona y La Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de San Miguel. En esta edición participaron 23 corredores y toda la prueba estuvo llena de emoción hasta el último instante en los que resultaron clasificados Nicolás Mesa, Nauset Brito e Iván Armas, en categoría turismo, y Jonathan Morales, Benito Martín y Francisco José Suárez, en categoría barquetas. Sin duda, esta prueba marca mucho el calendario automovilístico y es de gran importancia y relevancia en nuestro municipio es por ello, que esperamos seguir disfrutando de ella en ediciones posteriores.

II PLAN MUNICIPAL DE IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE MUJERES Y HOMBRES La Concejalía de Igualdad difunde entre la población sanmiguelera el II Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres. La Concejalía de Igualdad del Ayuntamiento de San Miguel de Abona publica material informativo y divulgativo sobre el II Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades entre Mujeres y Hombres de San Miguel de Abona (2011-2015). Este importante documento se aprobó en Pleno por unanimidad, y su vigencia permitirá continuar con la labor que en materia de Igualdad se lleva desarrollando desde hace años. A la ilusión y lo aprendido durante el I Plan Municipal de Igualdad de Oportunidades, se le añade ahora la actuación coordinada y el compromiso técnico y político de todas y cada una de las Áreas Municipales con el impulso a la Igualdad de Oportunidades entre las mujeres y hombres sanmigueleros, entendiendo que sólo mediante esta estrategia conseguiremos la máxima eficiencia y eficacia. Igualdad es calidad de vida, progreso y justicia, y mediante este II Plan se trabajará para conseguirla. Dicho documento consta de trece áreas; área Transversal, área de Difusión, área de Conciliación de la Vida laboral, familiar y personal, área de Cultura, área de Deportes, de Educación, de Empleo, de Igualdad, de Juventud, de Mayores, de Medios de Comunicación, de Salud y de Urbanismo.

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Ondas Deportivas

Caminos Dispares

Álvaro Toledo

Después de un tiempo vuelve Ondas Deportivas con el ánimo de hacerles llegar a ustedes el devenir de nuestro deporte municipal, sin intenciones que vayan más allá de lo que es mantenerles informados, siempre bajo la humilde opinión de este servidor. Resaltaré momentos y situaciones sin hacer llegar la sangre al río, no es necesario, basta con enfocarlo de forma un poco irónica.

PATRIMONIO ARQUEOLÓGICO Y ETNOGRÁFICO DE SAN MIGUEL DE ABONA Iván González Gómez, Historiador y Arqueólogo. Durante el año 2011 se ha llevado a cabo en San Miguel de Abona una actualización de su inventario arqueológico y etnográfico que ha puesto de manifiesto una serie de realidades en cuanto a su patrimonio: por un lado, el mapa resultante de la situación de los yaciemientos en el municipio refleja una abundancia de bienes patrimoniales conservados que plantea el desarrollo de una política cultural acorde a esta realidad en la que la conservación y puesta en uso de este patrimonio sea una prioridad. Y por otro, también se ha podido constatar, el alto grado de expolio al que ha sido sometido este municipio y que, de haber estado protegido contra este mal, podría ser un lugar ideal en el que hacer una interpretación de cómo se han desarrollado diferentes modelos culturales en un territorio.

L

UD Las Zocas Suma y sigue la Unión Deportiva, haciendo historia en su andar, buscando la permanencia para, un año más, concluir de forma satisfactoria su andadura en liga nacional. Las Zocas Cadete Firmaron un buen ejercicio los pupilos de Noé Tapia, continuando un año más en el campeonato provincial, midiéndose a los grandes en una competición modelo, donde el fútbol que se practica es harina de otro costal. CD San Miguel Mal camino ha tomado el Arcángel San Miguel, un histórico venido a menos, candidato a un descenso, si no hay santo que lo remedie, para volver a los orígenes de donde lo vieron nacer San Miguel Cadete Los cachorros de Zeben González consiguieron un liderato con pasaporte para la liguilla donde, a falta de cuatro jornadas, las opciones a ascender continúan intactas. CD Guargacho A falta de pocas jornadas, salvado a medias está. Un

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Guargacho ramplón luchando por eludir la sombra del descenso, fiel compañera en el camino. CD El Roque El cuadro roquero ha firmado un ejemplar ejercicio, marcado por algún resbalón que le podría privar del beneficio que tiene el jugar una liguilla, donde el disputarla es un orgullo y el premio se llama ascenso. UD Eicade Un desconocido Eicade sorprende en sus inicios, convirtiéndose en candidato a un ascenso de categoría. Les espera la liguilla de ascenso, camino arduo y espinoso, donde el premio se llama suerte y los candidatos son todos. Todos los que con ganas y buen hacer han logrado meterse en el tren de la ilusión que les lleva a ascender. Lucha Canaria En el deporte vernáculo parecen luchar en una liga que no es la suya, donde luchadores y categoría reflejan una alta incompatibilidad que, unido al momento y situación hace que se vea enturbiado el nombre del histórico Chimbesque.

a conservación de los yacimientos encontrados permite elaborar estudios en este sentido ya que, entre otras fórmulas, las fuentes orales existentes nos permiten recuperar ese patrimonio perdido. El estudio elaborado para este proyecto también deja al descubierto otra realidad: la imagen de un territorio en el que se han llevado a cabo distintos modelos de usos que, expuestos de manera gráfica, permitirían reconstruir la historia económica de este municipio desde los aborígenes hasta la actualidad. Como ejemplo de ello, encontramos las evidencias de las costumbres pastoriles de los aborígenes continuadas por los cabreros hasta casi finales del siglo pasado o los diferentes cultivos que se han desarrollado y cuya impronta permanece en el paisaje rural de San Miguel. Por otro lado, las acciones abrasivas sobre el territorio, como las extracciones de áridos o la construcción masiva, han dejado algunas zonas en claro contraste con la riqueza patrimonial del resto del municipio. El resultado de este trabajo presenta un total de 244 yacimientos repartidos por toda la geografía del municipio: 153 arqueológicos y 91 etnográficos. En la zona costera son más los yacimientos arqueológicos, pudiéndose constatar un uso prolongado, y casi en su totalidad, de este espacio por parte de los aborígenes, ya que se han encontrado restos dispersos por toda esta zona. Asimismo, se pudo observar que en época más reciente tuvo una gran actividad agrícola que roturó gran parte de su espacio con el cultivo de cereales y, posteriormente, tomates. En la zona que va entre la costa y la carretera general del sur hay mayor equilibrio entre yacimientos arqueológicos y etnográficos. En cuanto a los arqueológicos destacan en representación los grabados rupestres y las estaciones de cazoletas y canales siendo muy numerosos y repartidos por toda esta franja del municipio. Los bienes etnográficos están representados sobre todo por cuarterías, antiguos caseríos, canteras de piedra y eras. El la zona que va desde la carretera general del sur hasta las cumbres hay mayoría de bienes entográficos frente a los pocos yacimientos arqueológicos existentes represen-

tados, casi de forma única, por estaciones de cazoletas y canales. Los yacimientos etnográficos que más nos encontramos son: eras, hornos, algunos caseríos y refugios de piedra. En un análisis territorial de los yacimientos se puede apreciar una evolución de la presencia de bienes arqueológicos y etnográficos que transcurre de forma contraria en un caso y otro. Mientras los yacimientos arqueológicos están representados de forma masiva en la zona costera y van disminuyendo a medida que vamos ascendiendo hasta desaparecer en la parte más al norte del municipio, los bienes etnográficos tienen una mayor presencia en las zonas altas y medianías y disminuyen en la costa. Sin duda, la investigación arqueológica de San Miguel de Abona se ha visto favorecida, desde sus inicios, por la colaboración de personas que, desinteresadamente, han aportado sus bastos conocimientos sobre el territorio. Hablo, sobre todo, de los cabreros que en su infatigable labor, encontraron muchos de los yacimientos de los que hoy hablamos. Y en este aspecto, es sin duda uno de los máximos exponentes Don Salvador González Alayón, fallecido recientemente, que acompañó y trasmitió todo su saber al padre de la arqueología canaria Luis Diego Cuscoy en aquellos primeros años en los que la búsqueda de nuestro pasado empezaba a dar sus primeros pasos. Acciones como esta, de actualización de los bienes patrimonioales de un municipio, no sólo buscan la recuperación de la información, sino poner en conocimiento de la sociedad los valores patrimoniales de un territorio y fomentar su conservación y divulgación. Esto confirma el compromiso de este municipio con el desarrollo de una política patrimonial acorde a las directrices de recuperación, conservación y puesta en uso del patrimonio que se fomenta desde instituciones como la UNESCO y contribuir a un desarrollo equilibrado entre el patrimonio y la evolución estructural de San Miguel de Abona, en el que los bienes que forman parte de nuestro legado cultural queden incorporados a la planificación evolutiva del pueblo.

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UNA APROXIMACIÓN A LA INSTRUCCIÓN PÚBLICA EN SAN MIGUEL, DESDE EL PARTIDO JUDICIAL, DURANTE LOS AÑOS 1846 A 1908

Estas escuelas de primera enseñanza eran supervisadas por las Juntas Locales de Enseñanza, de las que solían formar parte el párroco, personas de prestigio de la localidad y padres de los niños. Las funciones que realizaban estas Juntas eran muy variadas: supervisar el rendimiento escolar, atender las necesidades de material, asistencia... Las materias que se cursaban eran: Lectura, Escritura, Doctrina, Aritmética, Gramática, Ortografía, Geometría y Geografía. Todas con sus respectivos programas. El material con que debieron contar estas escuelas, según se deduce del que utilizaban por estos mismos años algunas de las radicadas en la cabeza del Partido, debió ser muy escaso y muchas veces estas deficiencias se suplían por el celo que aportaban los Maestros. A título ilustrativo del material con que contaba una escuela, podríamos citar el inventariado en la escuela de niñas del barrio de San Juan de la Villa, según la cuenta documentada, que la Maestra en propiedad de dicha escuela rinde al Ayuntamiento, por conducto de la Junta Local, de las cantidades que han ingresado con destino a material e inversión que les ha dado5: Cargo Cobrado del cajero con destino a material: Total 275 Pts. Data Capítulo 2º Premios, libros y demás medios de enseñanza

A Esther Díaz Rodríguez. Y a todas las Maestras y Maestros que han ejercido esta vocación en este Pueblo, contribuyendo a fomentar su cultura.

S

an Miguel de Abona, durante estos años, forma parte del Partido Judicial de La Orotava. Las características que presenta el Partido en 1860, en relación a la instrucción primaria, son las siguientes1:

Población total: 47.439 habitantes Niños comprendidos en edad escolar: 3.120 Niños matriculados: 720 Porcentaje de escolarización: 23% Niñas comprendidas en edad escolar: 2.934 Niñas matriculadas: 353 Porcentaje de escolarización: 19,9% Total niños/as matriculados: 1.073 En 1846 se envía un cuestionario estadístico al Ayuntamiento de San Miguel, solicitando información del estado numérico de las escuelas de latinidad y primera educación existentes en la localidad, interesándose por el número de escuelas dotadas con fondos públicos, la cantidad señalada a los maestros, el número de las de libre enseñanza, qué cantidad de niños y niñas concurren a las mismas y si a los Maestros y Maestras, dotados con fondos públicos se les ha destinado local apropiado, dónde está situado, si tiene capacidad necesaria y si conviene la creación de nuevas escuelas. El entonces Alcalde de San Miguel D. José Rodríguez Mena, contesta, a través de oficio, manifestando no haber escuela de ninguna clase (ni de latinidad ni de 1ª educación) y devolviendo el cuestionario sin contestar. 2 Una década después, en 1857, tenemos noticias de la existencia de una escuela de instrucción primaria en este pueblo, una escuela impulsada por el mecenazgo del pres-

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bítero Francisco Guzmán y Cáceres y el Alcalde Miguel Alfonso Martínez, que debió ser de las de libre enseñanza. Años más tarde, en 1865, poseemos datos más concretos sobre instrucción pública en este pueblo. Aparecen dos escuelas, una de niños, la primera en ser creada, y otra de niñas, el número de niños que concurre y la dotación que debieran percibir cada una, en concepto de gasto de personal y material3:

Escuela de niños

Asistencia

1

136 niños

Escuela de niñas

Asistencia

1

14 niñas

Dotación que debieran percibir Maestro Personal: 3.300 Material: 825 Dotación que debieran percibir Maestra Personal: 2.200 Material: 530

Casi veinte años más tarde, en 1884, San Miguel sigue manteniendo estas dos escuelas de primera enseñanza: la escuela de niños, cuyo titular es el Maestro D. Abelardo A. Borges y la escuela de niñas a cargo de la Maestra Dª Isabel Castrillón de Bello; que en calidad de titulares de sus respectivos centros, remiten su papeleta de votación, con motivo de nombramiento de Habilitado de Primera Enseñanza, que tuvo lugar el día 30 de noviembre de 1884 en las Salas Consistoriales de La Orotava y de la que salió elegido, con veintidós votos, D. Juan de la Puerta Canseco.4

Por nueve resmas de papel: 45,00 Por nueve litros de tinta: 11,25 Por cinco cajas de plumas metálicas: 8,75 Por una caja de jis en barra: 1,25 Por cincuenta portaplumas: 2,00 Por una caja de pizarrines: 3,75 Por doce ejemplares de Ortografía por la Real Academia Española: 12,00 Por doce ejemplares del Epítome por la Real Academia Española: 12,00 Por veinticuatro ídem del libro Catón por Jiménez Aroca: 12,00 Por doce ídem de Frases y Cuentos por Aroca: 9,00 Por doce ídem de Cuentos del Abuelo por Aroca: 9,00 Por varios objetos para premios: 11,50 Suma: 137,50 Estos primeros Maestros tuvieron que afrontar las dificultades que toda nueva creación de escuelas traía consigo: la tardanza en las dotaciones económicas, lo que significaba que los sueldos de los Maestros se retrasasen durante meses. Como ejemplo, podríamos retrotraernos al año económico 1898-99, que, en nuestro Municipio, presenta las siguientes cifras6:

Municipio

Importe atención 3 trimestres

Ingreso verificado

ayuntamiento

San Miguel

1.525’17

851’66

673’51

Débito

En el año 1901, tiene lugar otra votación en la cabecera del partido para el nombramiento de nuevo Habilitado. San Miguel remite dos papeletas de votación: Dª Gregoria Felipe Díaz, Maestra de la escuela de niñas y D. Miguel Feo Hernández, Maestro de la escuela de niños de la localidad.7 La Maestra Gregoria Felipe Díaz residía en la Villa de La Orotava y debió permanecer durante bastante tiempo ausente de su destino en San Miguel, según se deduce de la comunicación que se envía al Alcalde de la Villa, con fecha de 9 de julio de 1905, por la Junta Provincial de Instrucción Pública de Canarias- Sección de Instrucción Pública y Bellas Artes con el núm.787: “Estándose formándose por la Secretaria de Instrucción Pública de esta Provincia expediente por abandono de destino contra la Maestra de la escuela pública de niñas del pueblo de San Miguel Dª Gregoria Felipe Díaz paso a V.S. el adjunto oficio para que en debida forma y previa notificación sea entregada a la interesada que reside en esa Villa remitido a la mayor brevedad posible a esta Junta el recibo que acredite el haber realizado dicha entrega con el fin de unirse al expediente para los efectos procedentes Dios guard. A V.S. Ms An. Santa Cruz de Tenerife 9 de Julio 1905. El Gobernador Presidente. El Jefe de la Sección P.J. Narciso Martí = Sr. Alcalde de la Villa de La Orotava”8 En 1905, el Anuario de la Provincia de Canarias, elaborado por Carmelo Z. Zumbado, Oficial de Estadística de la Audiencia Territorial de Las Palmas, aporta los siguientes datos relacionados con la enseñanza primaria en San Miguel: “de instrucción pública, Miguel Feo y Cecilia González Díaz”. 9 Esta última Maestra debió ser la que sustituyó a Gregoria Felipe Díaz. EL Maestro Miguel Feo, obtuvo, en 1888, por concurso de traslado, la escuela vacante de San Miguel, al frente de la cual permaneció hasta su muerte, el año 1919. A pesar de las dificultades ya enumeradas: tardanza en las dotaciones económicas, la insalubridad de los locales, la escasez de material; podemos decir que, en general, todas estas deficiencias las suplieron aquellos pioneros de la enseñanza pública a base de vocación. Miguel Ángel Hernández González

Apéndice documental: Oficio del Alcalde D. José Rodríguez Mena. Papeletas de votación de Habilitado de la Maestra Dª Isabel Castrillón de Bello y del Maestro D. Abelardo A. Borges.

Notas: 1 Martínez Sánchez, Juan J.: La Orotava. Sus Maestros, sus Escuelas (1767-1900). Centro del Profesorado Valle de La Orotava. Excmo. Ayuntamiento

de La Orotava. Edición de José Cristóbal Martín, Pág.: 72. 2 Instrucción Pública Años 1839-187 . Archivo Municipal de La Orotava 3 Hernández González, M.A y Pérez Torres P.P.: San Miguel de Abona y su Historia. Ilustre Ayuntamiento de San Miguel, 1998 Pág.:153 4 Instrucción Pública Años 1894-1897. Archivo Municipal de La Orotava. 5 Cuentas justificadas de las escuelas de esta Villa. Años 1892-1901. Instrucción Pública 1894-1901. Archivo Municipal de La Orotava. 6 Pérez Barrios, C.R.: Reflexiones sobre la enseñanza en el Sur de Tenerife en el tránsito del siglo XIX al XX: Granadilla de Abona. En Boletín Millares

Carlo: 18. Centro Asociado UNED Las Palma, 1999, Pág. 339. 7 Expediente relativo a la elección de Habilitado del Magisterio de 1ª enseñanza del partido de La Orotava. Año 1901. A.M.O. 8 Instrucción Pública, 1903-1908. Archivo Municipal de La Orotava. 9 Brito, Marcos: Miguel Hernández Gómez, corresponsal de El Tiempo en San Miguel de Abona (1903-1911) Llanoazur Ediciones, 2004, Pág.: 17.

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Tarsis M. Morales Martín Licenciado en Geografía por la Universidad de La Laguna tarsismoralesmartin@gmail.com

Ruta Interpretativa en Montaña Pelada, Granadilla de Abona 2010. Foto de autor.

La Educación Ambiental, entendida como adquisición y transmisión de conocimientos ambientales, constituye la materia prima para la gestión municipal. A su vez, es el municipio quien constituye el marco territorial ideal para la gestión ambiental, al ser el municipio (escala local) la unidad administrativa más directa entre el ciudadano y la administración pública, siendo, por lo tanto, más ostensibles los problemas y las soluciones ambientales que afectan a la sociedad.

Introducción La Educación Ambiental (en adelante E.A.), entendida como una corriente de pensamiento y reflexión, adquiere cierto protagonismo en los años setenta del pasado siglo, a raíz de una corriente de pensamiento basada en la preocupación por la destrucción de los ecosistemas y/o la degradación de la calidad ambiental (Libro Blanco de Educación Ambiental en España, 1999). En sus inicios, esta disciplina era considerada como una labor estrictamente académica. Durante siglos, la teoría educativa ha citado en numerosas ocasiones la importancia del estudio del medio como fuente primordial de conocimiento y de formación para niños y jóvenes. Algunos autores como Rousseau (1712-1778) consideran “la naturaleza como el primer maestro”. El Territorio en la Educación Ambiental vs La Educación Ambiental en el Territorio El estudio de un Territorio, independientemente de su escala de análisis ofrece la posibilidad de acceder al conocimiento de un legado patrimonial único, original y de gran interés para la sociedad actual y que, a su vez, constituye un atractivo cada vez más valorado por el turismo, en particular, el relacionado con el medio ambiente. En este sentido, el Territorio como ente para el estudio de múltiples ciencias constituye para la Educación Ambiental un recurso esencial, al ser el soporte ambiental donde se abordan los aspectos explícitos e implícitos de esa realidad. Para alcanzar esta realidad, es preciso aclarar que la E.A. debe entenderse y valorarse desde sus tres vertientes o perspectivas por igual; formal, no formal e informal (véanse cuadro 1). Cuadro 1: Calificación de la Educación Ambiental. Fuente: Benayas J, et al. (2003) y elaboración propia. En función del lugar donde se produce este aprendizaje cognitivo, se calificará de: - Educación formal: aprendizaje en las instituciones académicas (enseñanza reglada). - Educación no formal: aprendizaje en las instituciones académicas (enseñanza no reglada). - Educación informal: aprendizaje fuera de las instituciones académicas.

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El Territorio como Recurso Didáctico: Curso de Interpretación de Senderismo Temático, Tegueste 2006. Foto de autor.

EL TERRITORIO Y SU INTERRELACIÓN CON LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

En la actualidad, el desarrollo científico y tecnológico sigue produciendo graves problemas ambientales ante el desmesurado consumo de recursos. Son los países más avanzados los que producen mayor impacto ambiental. Ante esta situación, la información y formación de la población, en materia ambiental se convierte en una necesidad extrema para que se establezca una conducta en la sociedad basada en el la sensibilización ambiental. La E.A., debe centrar su esfuerzo en adaptarse a los nuevos tiempos donde existe una realidad compleja y diversa. Esta disciplina debe afrontar el reto de lograr un modo de reflexión basado en el conocimiento y valores que ofrece la ciencia. Esta realidad debe admitirse con un espíritu crítico promovido por sensaciones e interpretaciones. En relación al tema que nos ocupa, el Territorio, no debe protegerse por razones históricas, arquitectónicas, geográficas, antropológicas, etc., sino porque en su conjunto constituye una realidad funcional que debe ser conocida, valorada y conservada para el sustento de la sociedad presente y futura. Para ello, es importante la labor de los centros de enseñanza de nuestro sistema educativo, al ser espacio idóneo para la comunicación, participación y reflexión de los problemas ambientales de su entorno y las actividades formativas que se realizan fuera de los mismos, como son los cursos, talleres de formación ambiental o rutas interpretativas. La participación social se convierte así en la base del diseño e implementación de estrategias ambientales. “El territorio es el escenario donde se expresan espacialmente los procesos y acciones de la política del desarrollo y la dinámica social. El territorio refleja en su paisaje la historia ambiental de la interacción entre la apropiación de los recursos naturales, los procesos de transformación tecnológica y los resultados económicos para sus habitantes”. ALVINO SANDRA Y SESSANO PABLO (2008) Esta enseñanza ambiental tiene que estar presente en diferentes escenarios (centros de enseñanzas, museos, el propio medio natural, etc.) como una transmisión de conocimientos y valores dirigidos a acciones en el ámbito local, en lugar de cómo se ha venido considerando hasta tiempos recientes, donde eran conocimientos enciclopédicos de problemas ambientales surgidos en el planeta. Al abarcar estos conocimientos en el ámbito local, las personas pueden ser partícipes de sus acciones de manera más directa, y su participación será efectiva, dinámica y con mayor preocupación por el comportamiento y conservación del medio. (CANO DELGADO, J.J., MORALES MARTÍN, T. M. 2010). La Educación Ambiental y su influencia en el desarrollo territorial En la actualidad, la E.A. se debe entender como un modo de vida que permita un desarrollo territorial en consonancia con medio. Es preciso que la sociedad adquiera conocimiento en materia ambiental con el fin de que cada ciudadano pase a concebir el Territorio como algo propio y que es compartido con el resto de la sociedad y no como algo ajeno y público, en el cual la administración pública se encarga de gestionar. El Territorio debe ser entendido como concepto transversal e integrador de las diferentes disciplinas que se encargan de estudiarlo y en el que se deben establecer las acciones y estrategias ambientales dirigidas a lograr la conservación, protección y mejora del medio ambiente. Conclusiones Desde el punto de vista ambiental y geográfico, el Territorio constituye la materia prima que permite a los educadores y especialistas en esta disciplina, utilizarlo para transmitir conocimientos y valores relacionados con el patrimonio natural y cultural. El conocimiento del Territorio permite que el sujeto capte los aspectos que han propiciado la evolución de su paisaje para su comprensión e interpretación.

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El trotamundos

Jardín Botánico de Dios

Decidimos buscar un lugar para pasar la navidad… un lugar diferente! Ese lugar cuyo nombre en español es “Madera”, en portugués “Madeira”, y que por sí solo no pareciera dejarnos sino un archipiélago... y una isla. Sin embargo, desde que fue vista en un mapa genovés, allá por 1351, podemos imaginar algunos llamativos nombres como “Perla del Atlántico”, “Maceta flotante” y hasta “Jardín Botánico de Dios”, y es que es sin duda su gran belleza natural y la variedad que decora sus verdes montañas con jardines tropicales; el contraste de sus acantilados empinados con sus hermosas vistas panorámicas; sus valles rodeados de sol y el mar azul que baña sus costas lo que hace de este punto en el medio del océano un paraíso para visitar.

M

adeira es un archipiélago que pertenece a Portugal y a la Unión Europea. Consta de dos islas habitadas: Madeira y Porto Santo y tres islas menores no habitadas llamadas en conjunto Islas Desertas. A menos de 400 Km. de Tenerife, a 860 Km. de Lisboa y a 770 Km. de la isla más cercana de las Azores, Madeira está formada por un macizo montañoso que desciende al mar desde los 1861 m de altitud representados por el Pico Ruivo que es el punto más alto de la isla y al que solamente pudimos acceder a pie haciendo senderismo, por un camino bien señalizado y que iniciamos en la localidad de Achada de Texeira. Al llegar al camino empedrado, disfrutamos de maravillosos paisajes y a los pocos minutos tuvimos ante nosotros unas magníficas vistas sobre toda la isla. Pero es que no solamente la cumbre de Madeira nos brindó su más bello panorama desde las alturas. El conjunto de su orografía nos acompañó por un nuevo recorrido haciendo senderismo. Esta vez, con un equipamiento formado por linterna, chubasquero, agua y comida, decidimos seguir una de las rutas de levadas en el interior, por hermosos rincones y en el exterior por acantilados al borde del mar. La levada es una palabra portuguesa que viene de “levar” y que significa “llevar”, siendo su traducción más correcta “mini-canal”. Su construcción se inició en el siglo XVI y tras muchos años de trabajo y esfuerzo por los habitantes de la isla, consiguieron numerosos canales para llevar agua de la parte norte más lluviosa a la parte sur más seca de la isla. Muchas de las levadas están esculpidas en las paredes rocosas de las montañas y muchas otras atraviesan túneles en una red que supera los 2200 Km. Habiendo sido conocidas por los romanos, estas islas fueron redescubiertas por navegantes portugueses. Si nos remontamos al año 1418, la isla de Porto Santo fue redescubierta por Joao Goncalves Zarco y Tristao Vaz Texeira y ambos junto a Bartolomeu Perestrelo llegan a la isla de Madeira. A partir de 1440 se establece el régimen de la capitanía y cada uno de estos navegantes se convierte en capitán-donatario, quienes desde un principio llevaron en sus viajes a sus respectivas familias, a un pequeño grupo de personas de la nobleza, gente modesta y algunos exprisioneros del reino con el objetivo de poblar y desarrollar la agricultura. A pesar de su historia de origen volcánico, emergiendo Porto Santo hace 8 y Madeira hace 5 millones de años; con casi seiscientos años de colonización que comenzó con un inmenso incendio que consumió por siete años gran parte del hermoso bosque de laurisilva (hoy Patrimonio de la Humanidad desde 1999); Madeira es hoy por hoy un paraíso que nos regala muchísimos atractivos desde su naturaleza hasta su ciudad.

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En Funchal (capital) recorrimos sus museos, monumentos históricos (como la catedral o Sé do Funchal), calles y plazas ajardinadas y pequeños pueblos típicos. Muchas de las “festas” que se celebran por toda la isla nos recuerdan las bendiciones de la naturaleza como la cereza, la castaña y la caña de azúcar. Entre su gastronomía, por demás exquisita, saboreamos la “espada preta” o pez sable, la sopa de tomate o cebolla, la sopa “caldeirada” (sopa de pescado), el “bife de atum” (atún con maíz frito) y el “bolo de mel” (pastel de miel) y para acompañar las comidas el “bolo do caco” (pan de trigo cocido sobre brasas con mantequilla, ajo y perejil), realmente delicioso!!! Un lugar inolvidable para nuestras vistas fue “Santana”. Este pueblo pintoresco centra su atractivo en sus pequeñas casas construidas con piedra natural, tejado de paja y forma triangular sirviendo a sus lugareños desde hace siglos como establos y viviendas. Sus habitantes se han dedicado esencialmente a la agricultura, artesanía, tradiciones y al cuidado del verdor del bosque de laurisilva. Si cualquier día del año es ideal para disfrutar de cualquier festividad, atrévete como nosotros lo hicimos a recorrer las calles de Funchal en navidad. Vives un sueño que se transforma en un verdadero Belén de proporciones reales con flores y luces multicolores, de todos los tamaños que ilustran la época acompañados de música que da alegría al ambiente. Son pocas las palabras para describir lo vivido... con un cielo y un mar de azul intenso, con sus valles y verdes montañas y por el colorido de su variedad de flores; por sus famosos vinos, lo dulce del “bolo de mel” y sus exóticas frutas tropicales; por sus teleféricos y ascensores para acceder a sus bellas vistas; por sus delicados y bellos bordados y tejidos y sobre todo por la amabilidad de sus gentes; es este un lugar idóneo para pasar unos días de descanso y diversión.

Ingerlise Naranjo Álvarez


La Tajea nº 35  

Revista Cultural del Ayuntamiento de San Miguel de Abona.

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