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Revista del Centro San Camilo para la Humanización de la Salud

Revista Bimestral

MAYO - JUNIO 2013

“Tanatología”

¿Por qué no educarnos a la muerte?


Revista

VIDA Y SALUD

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Revista del Centro San Camilo para la Humanización de la Salud

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Tanatología. ¿Por qué no educarnos a la muerte?

MAYO - JUNIO 2013

¿Por qué n edu o a la carnos muer te?

INDICE Editorial Educarnos a la muerte..................... 2 Arte y Salud El paso del tiempo............................ 3 Sociedad y Salud Causas biológicas y sociales de la obesidad........................................ 4 Filosofando El misterio de la persona. Meditación sobre el misterio cristiano.............................. 6 Psicología Eros y Tánatos.................................. 8 Rincón Médico Cuando el tiempo no perdona.......... 10 REPORTAJE Tanatología....................................... 12-21 Cultura De la esperanza, en la antigüedad griega… y hasta nuestros días......... 22 La naturaleza ¿Ya probaste el Pemuche, Zomplantli o Colorín? ...................... 24 Ética cotidiana Bioética y Medicina: ¿Qué futuro?... 26 Vida saludable La sala de estar................................. 28 Buenos y malos hábitos El bien y el mal a la cara salen........ 29 Noticias Cursos de verano............................... 30

Año XI No. 63 Mayo-Junio 2013 Revista bimestral. Redacción y Distribución Centro San Camilo A.C. Av. Pablo Casals no. 2983 Col. Prados Providencia C.P. 44630 – GUADALAJARA, Jal. Tel. (33) 3640-4090 Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas. Certificado de Licitud de Título 12277. Certificado de Licitud de Contenido 8940. Reserva de Título Instituto Nacional del Derecho de Autor 04-2002050612204800-102 expedido el 6 de mayo de 2002 por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Renovación de Reserva: 06 de Junio de 2012 Director responsable: Silvio Marinelli Secretaría: Centro San Camilo A.C. Diseño: Jorge Soto García Colaboradores: Jesús Humberto del Real Sánchez Luz Elena Navares Moreno Rafael Polanco Delgado Emma Loza Jiménez Óscar Ernesto Velasco Ruiz Margarita Martínez López Cliserio Rojas Santes Virginia Isingrini Yolanda Zamora Judith Jiménez López Fabiola Navares Moreno Eduardo Casillas González José Carlos Bermejo Luis Armando Aguilar Sahagún Fabiola Montoya Martín Del Campo Victoria Molina Martha Josefina Rea González Delfina María Moreno Patricia Medina Segura Sergio Miramontes Pinedo Pamela Vázquez Luna Adriana Tejada Montaño Suscripciones: Tel. (33) 3640-4090, de Lunes a Viernes, de 8:30 a 4:30 p.m. sancamilo@prodigy.net.mx Revista impresa en los talleres de: Centro católico de Comunicaciones Tiraje 2,000 ejemplares


P. Silvio Marinelli

Editorial...

Director

Educarnos a la muerte

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ace algunos años se hizo una propuesta para instituir la gura profesional del “tanatólogo”, pero ya no se le dio seguimiento. Los legisladores y gran parte del mundo de la medicina y las profesiones de ayuda se orientaron hacia una propuesta que nos parece más sabia: en lugar de instituir un perl profesional especíco – con connotaciones bastante vagas –, se optó para otro camino; formar a todos los profesionistas de la salud, la asistencia y las ciencias sociales para que tuvieran – y tengan – competencias tanatológicas, es decir sean capaces de acompañar a personas enfermas que se acercan al nal de su vida y a sus familiares. Más que un profesionista particular (“el tanatólogo”) una serie de habilidades tanatológicas compartidas por muchos profesionistas. En esta dirección se mueve también la legislación sobre los Cuidados Paliativos aprobada por el Congreso de la República en Enero 2009: todos los profesionistas de la salud y la misma sociedad civil – asociaciones y voluntariado –deben cooperar en sinergia para ofrecer a los enfermos en etapa terminal o con enfermedades crónico-degenerativas los cuidados que necesiten, sin “delegar” esta función a un “experto” especíco. Este camino nos parece más adecuado para una “reapropiación” del tema y la vivencia de la muerte. El análisis cultural ha evidenciado en las últimas décadas un intento para “ocultar” la muerte del panorama de la sociedad. Los signos de este fenómeno han

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sido estudiados desde diferentes perspectivas y disciplinas: se trata de disimular la muerte en los hospitales, falta de “socialización” con esta realidad por parte de niños y jóvenes, se minimizan hasta casi desaparecer los signos exteriores del duelo, etc. Algunos autores hablan de “tabú de la muerte”: una realidad amenazadora que se intenta “exorcizar”, … no hablando de ella, removiéndola del pensamiento y de las vivencias, de ser posible. La misma petición de la eutanasia puede ser comprendida en esta perspectiva. Este intento de “eliminar” a la muerte de nuestra vida, evidentemente, está destinado al fracaso, sin embargo provoca consecuencias en la manera de vivir la experiencia de la muerte misma: numerosas investigaciones evidencian como esta mentalidad conlleva un “desinterés” respecto a quien vive la etapa terminal de una enfermedad – en algunos casos se trata de un verdadero “abandono” –y un aumento de duelos patológicos. Por este motivo sean bienvenidos todos los estudios, investigaciones, los procesos de educación tanatológica y todas las demás iniciativas que permiten “re-apropiarse de la muerte”. Crean una cultura y una mentalidad más atenta a quien sufre (por enfermedad, por la dicultad en el acompañamiento o por duelo) y permiten llegar un poco más preparados al desenlace de nuestra vida o a la supervivencia después de haber perdido a un ser querido. En esta perspectiva es toda la sociedad – no sólo el “mundo de la salud” – la que está llamada a dar un paso importante en esta dirección: una sociedad más atenta y solidaria, menos apresurada y más compasiva, más sensible hacia el sufrimiento provocado por la muerte, más “educada” tanatológicamente.


Arte y Salud

Dr. Óscar Ernesto Vélazco Ruiz

EL PASO DEL TIEMPO

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ans Holbein nació en Augsburgo, Alemania, en el año 1498. Estudió pintura en el taller de su padre, y a los 16 años de edad es enviado junto con su hermano Ambrosio a varias escuelas de pintura europeas. En el año de 1526, es invitado a trabajar en Londres, directamente en la corte de Enrique VIII de

Inglaterra, y en Abril de 1533 realiza un cuadro titulado: "Los embajadores", trabajo que ejecutó por la visita del obispo Georges de Selve a su amigo Jean de Dinteville, embajador de Francia en Londres. Es una pintura al temple y resina sobre madera, de 207 por 209.5 centímetros y actualmente es exhibida en la Galería Nacional de Londres.

La obra de Holbein tiene una profusión de objetos sin otra función aparente que la de "signicar algo". A principios del siglo XX, la pintura se convirtió en un paraíso para los simbologistas. El primer símbolo importante es un Cristo en la cruz, oculto por la cortina del fondo y apenas visible en la esquina superior izquierda. Los símbolos continúan: en la parte superior de la mesa central, un globo celeste marca el 12 de Julio a la 14.40 horas, también aparece un reloj de sol transportable con la fecha: 11 de Abril, Viernes Santo, a las 9.30 horas del año 1533. Enseguida, un reloj de sol equinoccial, parcialmente desmontado, y atrás del cual se observa un cuadrante horario que servía para medir la posición de las estrellas, función que también tenía el torquetum ubicado en la parte derecha. Finalmente, un reloj de sol poliédrico con una brújula en una de sus caras. Toda una rareza, en esa época. En la parte inferior de la mesa se puede observar un globo terráqueo, un libro de aritmética que se mantiene abierto por una escuadra. Como también aparece el compás, podemos pensar en la inuencia masónica. La condición de clérigo de Georges de Selve, se reeja en la gorra cuadrada. Su edad está escrita en el libro sobre el que se apoya: 25 años. El embajador francés luce la orden de San Miguel sobre el pecho, y su edad aparece en la vaina de su daga: 29 años. Durante varios años se han formulado múltiples tesis de mensajes ocultos en toda la pintura. Hans Holbein no aclaró ninguna duda. Murió en Londres en 1543, a los 45 años de edad.

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sociedad y salud

Dr. Jesús Humberto del Real Sánchez

CAUSAS BIOLÓGICAS Y SOCIALES DE LA OBESIDAD

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a gran mayoría de las enfermedades, incluyendo las infecciosas, son debidas a la interacción de múltiples causas o factores por lo que son llamadas multicausales o multifactoriales. El caso de la obesidad no es la excepción, y para que esta se desarrolle se requiere de la interacción de varias causas o factores. Para ilustrar la multi-causalidad veamos algunos ejemplos históricos. A nales del siglo XIX estaba en auge la microbiología con el descubrimiento de los agentes causales de varias enfermedades infecciosas como la tuberculosis. Cuando Roberto Koch aisló el bacilo del cólera un compatriota suyo, el profesor Pettenkoft de Munich dijo que eso no era cierto, y para demostrarlo ingirió los mencionados bacilos y no le pasó nada. Lo anterior no quiere decir que Koch haya estado equivocado, y que el “vibrio cholera” no fuera el agente causal del cólera, sino que para que la enfermedad se produzca es necesario que quien reciba el microbio sea un individuo debilitado y bajo de defensas, y el profesor Pettenkoft era una persona sana.

Alimentos, digestión y nutrientes Bioquímicamente los alimentos están constituidos por compuestos que llámanos carbohidratos (azucares y harinas), proteínas (aminoácidos), lípidos o grasas y vitaminas y minerales, además de agua. La degradación de los nutrientes produce energía y ésta se mide en calorías. Cada gramo de carbohidratos y proteínas nos proporciona cinco calorías,

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mientras que un gramo de lípidos nos da nueve calorías. Para que el organismo pueda utilizar estos compuestos es necesario que los alimentos que los contengan sean fraccionados o degradados, lo que conocemos como digestión; una vez que los alimentos han sido digeridos y absorbidos a través de la pared del intestino delgado, los llamaremos nutrientes, lo cual uno puede ver en el etiquetado de los alimentos industrializados como información nutrimental. No existen alimentos naturales que contengan solamente uno de estos compuestos. El maíz contiene principalmente carbohidratos, harinas, pero también contiene azúcares como la fructuosa, muy utilizada como edulcorante en los refrescos, y lípidos o grasas de donde obtenemos el aceite de maíz.

la misma cantidad de calorías y que sí aumentan de peso. Otro factor que determina estas diferencias es el ejercicio: dos personas pueden ingerir prácticamente la misma cantidad de calorías, y una sube de peso y la otra no, debido a que una hace más ejercicio que la otra.

Clasicación de las causas Las causas de la obesidad las podemos dividir en biológicas y ambientales (internas y externas). Las primeras son inherentes al individuo y los en subdividiremos en genéticas (G), biológicas (B) y psicológicas (P). Las sociales o ambientales (S) se reere al medio que rodea al individuo. Las respuestas psicológicas están condicionadas en buena parte por factores sociales. Ver cuadro 1

Causas genéticas (G) Causas de la obesidad Desde el punto de vista médico la obesidad se debe a una desproporción entre las calorías que ingerimos y las que consumimos: por ejemplo, una persona de 60 kilos de peso necesita de 2500 a 3000 calorías diarias y - si consume alimentos que le proporcionan 3,500 o 4,000 - el resultado será un aumento de peso. Las diferencias en la cantidad de calorías requeridas por personas con el mismo peso se deben a que existen variaciones en la velocidad del metabolismo (mecanismos de degradación y utilización de los nutrientes dentro del organismo). Todos conocemos personas que comen más que otras y sin embargo no aumentan de peso, en comparación con otras que ingieren

La participación de la herencia en la obesidad es innegable en algunos individuos, especialmente en aquellos con familiares obesos. Sin embargo, en la mayoría de los casos los factores genéticos por sí solos son insucientes para desarrollar la enfermedad, si estos no interactúan con factores ambientales, lo que se conoce como epigenética. De tal manera que un individuo que nace con predisposición genética para la obesidad, podría no desarrollarla si desde pequeño lleva una alimentación balanceada y equilibrada.

Trastornos hormonales (B) La disminución en la producción de hormonas tiroideas, tiroxina y triiodotironina, las cuales son necesarias


sociedad y salud

para el consumo de azúcares por parte del organismo, suele acompañarse de un aumento peso. La prescripción de estas hormonas sólo está justicada si se comprueba que efectivamente existe una baja de producción de las mismas, pero no para de bajar de peso. En el hiper-funcionamiento de las glándulas suprarrenales, síndrome de Cushing, existe un aumento en la producción de corticosteroides, hormonas que favorecen la retención de líquidos y el aumento de peso.

Embarazo (B) Durante el embarazo existe un aumento de hormonas que generan retención de líquidos, así como un mayor consumo de alimentos para sostener el crecimiento del bebé. Después del parto muchas mujeres tienen dicultades para regular su ingesta de alimentos y no pueden volver a su peso anterior.

Edad (B) En la vejez existe una tendencia a la atroa muscular y a una disminución en las necesidades de energía, a lo que hay que agregar que mucha de la gente con edad avanzada cursa también con alteraciones articulares con la consiguiente disminución de ejercicio: si estos fenómenos no se acompañan de una reducción en la ingesta de alimentos habrá un aumento de peso.

Factores emocionales (P) El estrés y otros factores emocionales pueden inducir un aumento del apetito, bulimia, incrementar el consumo de alimentos y conducir al sobrepeso. También existe la inversa conocida como anorexia nerviosa.

por algunos como iatrogénia, ya que es una alteración producida por una prescripción médica, pero debemos matizar esta connotación, valorando los benecios en comparación con los daños, para que no sea peor el remedio que en la enfermedad.

Alimentos (S) Ingerir una mayor cantidad de alimentos de los que necesitamos terminará por hacernos aumentar de peso, pero la pregunta es ¿por qué ha habido un aumento en la ingestión de alimentos que ha llevado a triplicar los índices de obesidad en los últimos 50 años?, la respuesta es un aumento en la disponibilidad de alimentos, a una oferta excesiva basada en la publicidad de alimentos chatarra como hamburguesas y tacos, frituras, como papitas y churritos, así como al consumo de refrescos y otras bebidas azucaradas, de los cuales México es el número uno en el mundo, y a los que se atribuye el 30% de la carga de la enfermedad.

Falta de Ejercicio (S) El aumento de la obesidad en la población se debe a un cambio en el estilo de vida: la necesidad de vivir en las ciudades, el abuso en el uso del automóvil, no hacer prácticamente nada de ejercicio y el sedentarismo. Para nalizar diremos que la mayoría de los casos de obesidad no son debidos a causas biológicas, como la carga genética y trastornos hormonales, sino a factores externos como la falta de ejercicio, la comida chatarra y los refrescos, lo cual abordaremos en el próximo número.

Cuadro 1. Causas de la obesidad Somnolencia (P) La falta de sueño suele conducir a un aumento en el apetito, mayor ingesta de alimento con el consiguiente aumento de peso. La somnolencia también puede ser inducida por el uso de medicamentos tendientes a mantener despierto al individuo y bajarlo de peso.

Dejar de fumar (P) Algunas personas al dejar de fumar experimentar cierto nerviosismo y aumento del apetito.

Medicamentos (S) El uso de corticoesteroides como la cortisona y de algunos antidepresivos y anticonvulsivantes tienden a aumentar el apetito y por lo tanto a subir de peso. Esto es llamado

G B B B P P S S S S

Genéticas Hormonales Embarazo Edad Emocionales Somnolencia Dejar de fumar Medicamentos Alimentos Ejercicio

Fuente. Modificado, NIH, USA, 2012

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Filosofando

Luis Armando Aguilar Sahagún

El misterio de la persona. Meditación sobre el misterio cristiano

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l ser humano encuentra en las distintas religiones claves para comprenderse a sí mismo. El cristianismo contiene algunas de estas claves sobre el misterio del hombre que parten de la comprensión del misterio de Dios; y de Dios, partiendo de lo que es el hombre. La paradoja de esta remisión recíproca se resuelve sólo si Dios mismo se revela en un hombre, al punto de identicarse con él. De no ser así, Dios sería, como arma Ludwig Feuerbach, sólo una proyección del hombre. La armación de que Dios se ha revelado y comunicado de forma denitiva en un hombre, es el centro de la fe cristiana. Las siguientes reexiones buscan una comprensión de lo que esto pueda signicar tomando como punto de referencia, siguiendo la inspiración de Emmanuel Lévinas, la signicación del rostro, concretamente, el de Jesús de Nazaret. Si se las lee suponiendo la fe, tendrán un carácter eminentemente teológico. Si se prescinde de ellas, pueden ser leídas como un acercamiento losóco al misterio cristiano. Un Dios tan discreto como para ocultarse en su propia creación, de modo que sea ella obra que resplandece y se desarrolla por sí misma; de modo que lo que es y lo que en ella es vida, lo es como por sí misma, como pura remisión a su fuente; un Dios así bien pudo tener tal discreción como para “ser carne”, hacerse hombre, andar por la tierra, sufrir, morir… Ese es el Dios de los cristianos. Estos son hechos que nos resultan difíciles de creer, más por su grandeza que por resultarnos extraños. Nos serían sucesos extraños si no fuéramos hombres que se reconocen radicalmente dependientes de una fuente primera a la que llamamos Dios. Por la gratuidad que nos da el ser y que constituye al mundo podemos identicar este Dios como “amor originario”. Es incomprensible que seamos creados, creaturas, y al mismo tiempo, no tenemos mejor explicación. En el mismo hombre es posible descubrir lo que atribuimos a todas las cosas cuando vemos en ellas “un resplandor prestado”, incluso una invocación y una alabanza. Cada árbol es un salmo, el canto de cada una de las aves, parte

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de un una sinfonía cósmica; cada voz humana posee un timbre inconfundible en el coro de una humanidad formada por mujeres y hombres que llevan y son la imagen de su Creador; que llevan y son su semejanza o están en proceso de alcanzarla, como parte de una creación aún en curso… No es cuestión de duda sino de extrañamiento que Dios pueda empequeñecerse. A ese Dios la fe cristiana le ha llamado “El Hijo” y como a tal le rinde el mismo culto de adoración del misterio del Dios único en el que el pueblo de Israel ya había reconocido rasgos de paternidad. Es de asombrarse mucho que el Hijo – y en él, el Padre- se haya hecho tan vulnerable. Que se haya “despojado” de todo lo que corresponde a la divinidad, exponiéndose a tanto mal, a tanta burla y escarnio, como consta en los relatos de la Pasión de Jesús; que la divinidad se haya como escondido en la humanidad (Ignacio de Loyola) al punto de ya no poder reconocerla. El cristianismo vive de este asombro inagotable. No sabe decirlo bien ni pretende agotarlo, pero los testimonios de su historia muestran que es un verdadero logro del espíritu el poder llamar a Jesús, “Dios Hijo”, “Eterno Señor de todas las cosas”, sin pretender resolver la paradoja de su empequeñecimiento, de la constatación de su cabal humanidad y vulnerabilidad y sin merma de la armación radical de la unicidad de Dios. Estas fórmulas quedaron consignadas en las confesiones de fe (credos), en las que se sintetizan ocho siglos de reexión sobre el sentido del Dios que ha intervenido en la historia y se ha comunicado del todo en un hombre particular. El Dios de los cristianos tiene el rostro de un hombre, el de Jesús. Pero no es, simplemente el “rostro del Otro”, que se atestigua en la responsabilidad ética por el huérfano y la viuda (Lévinas). Jesús de Nazareth es el rostro de Dios y no tiene otro. Esta armación vuelve a ser insuciente. Los cristianos leyeron las escrituras como lo hizo el mismo Jesús. Y en ellas encontraron, como muy seguramente él también, guras previas – el profeta Jonás, Isaac hijo único del patriarca Abraham,“Hijo del Hombre”, “hijo de David”,


Filosofando “Mesías”, “segundo Adán”-, claves para interpretar y comprender la vida y misión de Jesús Nazareno. Entre ellas, de manera central, la del “siervo de Yahvé”, el “varón de dolores que no tenía rostro reconocible” ampliamente descrita en sus rasgos y actitudes por el profeta Isaías, varios siglos atrás. El rostro de Jesús quedó, a no dudarlo, irreconocible en el suplicio al que se le sometió. “He aquí al hombre”. Es signicativo que esta armación sea puesta en labios de un gobernador tan cruel, cínico y cobarde como debió ser el procurador Poncio Pilato. Ecce homo. ¿Quién es el hombre? Esta pregunta ha rondado en las mentes de todos los siglos. “Helo aquí”, al Dios empequeñecido; he aquí la carne humana del Hijo de Dios; he aquí al que dijo: “lo que hiciste con cualquiera de estos pequeños, a mí me lo hiciste”. Jesucristo, rostro de Dios. El hombre, rostro de Jesucristo. Es este el enorme misterio cristiano. En esto se podría sintetizar, tal vez, su enorme y poderosa armación. Por eso tienen razón los que hablan de “los crucicados de la historia” (por ejemplo Mons. Arnulfo Romero); por eso también, decía Pablo de Tarso, el judío converso, que “padecía dolores de parto hasta no ver reproducido el rostro de Cristo” en quienes comunicaba su fe. El rostro, entonces, llega a formarse o a deformarse, de manera única, en cada ser humano. Jesús llegó a ser Jesús, el Cristo, creciendo, decidiendo, amando, entregándose, padeciendo, muriendo, y siendo devuelto a la vida, por Dios. He aquí al hombre. No es otro, para los cristianos, el camino de cada ser humano. Sea confesional, sea anónimamente (K. Rahner). El “siervo de Yahvé” es uno solo y son muchos a la vez. El “rostro irreconocible” en una vasta población de la tierra, es signicación en sí mismo, porque es el rostro de alguien concreto de cada persona. Al mismo tiempo, el rostro del hombre, es remisión a Jesús, el Hijo a quien se ha entendido como el modelo original que sirvió a Dios Padre para crear al hombre (Ireneo de Lyon).El hombre, hecho a semejanza de Cristo, tiene por vocación reproducir su imagen. El rostro irreconocible del siervo de Yahvé espera un sudario que quite la sangre de sus ojos, un vaso de agua en el camino del Gólgota, agradece el gesto de un voluntario que cargue con su cruz un tramo de su cuesta. Cuesta hasta la muerte, que Jesús anunció y comprendió como su “Pascua”, su paso a la gloria de Dios Padre. Rostro irreconocible, radiante de gloria y demasiado familiar, como el de un hortelano, que se deja tocar, que sigue llagado y saluda fundando la paz, que come un pescado, y al mismo tiempo “se sustrae” como cuerpo de gloria a los límites

espacio temporales. En el cristianismo sigue siendo válido que “a Dios nadie lo ha visto nunca” porque “sólo el Unigénito nos lo ha revelado” (Primera Carta de Juan). No se le ve, pero se le presiente. Se busca conocerle, y se espera en él. Se le reconoce fuente de amor. A Él, en la unión con su Padre, se le ha llamado “El amor”, sin más. Posteriormente, las reexiones cristológicas llevarán a reconocer la misma divinidad al “Espíritu”, de modo que el Dios de los cristianos, siendo uno y único, será un Dios tripersonal. En cada fase, en cada momento, en cada etapa y situación de la vida, el hombre es “rostro de Cristo”, reconocible o irreconocible. Y en cada hombre, Cristo, en una cercanía incomprensible. Entre incontables luchas sangrientas y catástrofes, la humanidad se muestra como súplica de misericordia, como petición de paz y acción de gracias, incapaz de hacerse justicia a sí misma y darse a sí misma la salvación. La humanidad es necesidad de perdón y de comprender, viviendo a fondo, lo que signican la justicia y la solidaridad humanas, que traducen en el mundo secular el sentido cristiano de la fraternidad, por la unión con Dios y la liación divina. Cada ser humano exhibe en su fragilidad la enorme indigencia de su ser, su constitutiva indigencia; en el culmen de sus logros, su contingencia radical, por incapacidad de darse a sí mismo el ser y la felicidad que mueve todas sus empresas. El cristianismo lee en ella la necesidad de llegar a ser “hijo adoptivo”, siendo ya, misteriosamente, “cuerpo de Cristo”, incomprensible misterio de comunión con Dios, por la humanidad de Jesús, el Hijo. Por él la humanidad de Dios somos nosotros. Porque “nuestro es lo que, por tres días, yació escondido en el sepulcro y, al tercer día, resucitó; lo que ascendió sobre todas las alturas de los cielos hasta la majestad paterna…” (San León Magno). Jesucristo está vivo en el Dios que da la vida. Esta fe es el pilar del cristianismo. Su ser y su vida resultan incomprensibles si no se contempla en él la propia carne del hombre. El peregrinar de los hombres, de cada uno y de todos, tiene en esta experiencia una nueva clave de comprensión. Como el Cristo, el Hijo, de quien se arma que vino de Dios y a Dios ha vuelto (Evangelio de Juan), así caminan los hombres hacia el Padre, movidos por la fuerza de su Espíritu, reproduciendo cada uno, a su modo, el rostro de Cristo. Los gritos y dolores del hombre no son sólo un eco, sino prolongación de los del rostro en tierra del huerto de los olivos. Sus gozos y sus logros son indicios de su triunfo. Vida y Salud / Mayo - Junio 2013

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Psicología y desarrollo humano

Psicoterapeuta Victoria Molina

EROS Y TANATOS

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ros y Tánatos son dos personajes mitológicos pero que forman parte de la vida de todo ser humano. Eros, según la 'Teogonía' de Hesíodo, surgió tras el Caos primordial junto con Gea, la Tierra, y Tártaro, el Inframundo. Algunas versiones lo conciben como hijo de Afrodita y Ares, otras de Iris y Céro. Según 'El Banquete' de Platón, fue concebido por Poros (la abundancia) y Penia (la pobreza) en el cumpleaños de Afrodita. Eros, independientemente de la versión, será el dios del amor y de la atracción sexual, pero no solamente se trata del amor sexual (como se le distingue generalmente), sino de un amor más amplio que abarcaría todo impulso creativo; cualquier manifestación de creación, cohesión y orden; así como los diferentes tipos de amor: parental, fraternal, la ternura, la calidez, etc. Tánatos, representante de la muerte no violenta (el n del ciclo vital), cuenta con menos literatura que Eros, al haber sido opacado por Hades (el inframundo), sin embargo la muerte, para el ser humano, no se puede considerar de poca relevancia. Tánatos, hijo de Nix (la noche) y hermano gemelo de Hipnos (el sueño), actuaba cumpliendo el destino que las Moiras -personicaciones del destino- dictaban para cada mortal. Su forma de actuar era suave, ya que la muerte violenta era del dominio de las Keres, habituales de los campos de batalla por su inclinación a la sangre. Eros y Tánatos han sido temas universales que siempre han preocupado al ser humano. Aparecieron, como tales, en la mitología, pero sabemos que los mitos han sido una especie de 'representaciones colectivas' que maniestan el inconsciente de la comunidad, fundamentando gran parte de las conductas humanas. Eros y Tánatos, lo erótico y la muerte, son conceptos antagónicos pero complementarios en el ser humano. Eros es la fuerza que nos empuja hacia la vida (el deseo, el amor, la superv i v e n c i a ) ; Tánatos, con una fuerza similar, nos impulsa a abandonar la lucha por la vida. Estas dos fuerzas se encuentran en constante lucha a lo largo de nuestra historia personal.

Eros y Tánatos presentes en todo ser humano. Una de las grandes aportaciones de Freud fue la de

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conceptualizar el psiquismo como conformado en base al 'conicto': “Dos son las protagónicas en la constitución del psiquismo y de lo que sería propiamente la condición humana: Eros y Tánatos”. Representando a Eros como Pulsión de Vida y a Tánatos como Pulsión de Muerte. Y es en esta lucha entre ambas pulsiones, en la que transitamos y forjamos nuestra existencia. Las pulsiones mantienen en tensión al aparato psíquico (conicto constitutivo) en la medida en que una pulsión depende de la opuesta; se trata, por lo tanto, de una interdependencia. Un sistema de opuestos en el que uno depende del otro; no puede existir uno sin la presencia del otro. Como decía Heráclito: “Y uno son bien y mal”, con lo que no hay presencia sin ausencia, claridad sin oscuridad, arriba sin abajo, bueno sin malo… Eros sin Tánatos. Para tratar de esclarecer estos términos de Eros y Tánatos, operando como pulsiones de vida y pulsiones de muerte en nuestro psiquismo, empezaremos por precisar lo que es una pulsión. De acuerdo a Laplanche y Pontalis, la pulsión es: “proceso dinámico consistente en un empuje (carga energética, factor de motilidad) que hace tender al organismo hacia un n. Según Freud, una pulsión tiene su fuente en una excitación corporal (estado de tensión); su n es suprimir el estado de tensión que reina en la fuente pulsional; gracias al objeto, la pulsión puede “alcanzar su n”. Dicho de otra manera, la pulsión es una fuerza, un empuje constante, un impulso que originándose en el cuerpo y habiendo alcanzado cierto umbral, ingresa al psiquismo y es representado en él. En vista de que las pulsiones actúan inconscientemente, únicamente tenemos noticia de su existencia por sus efectos; la fuerza en sí, no se puede representar de ninguna manera, será el efecto de esa fuerza (el resultado de la aplicación de la fuerza, el objeto empujado) lo que nos da conocimiento de ella. El mecanismo (inconsciente) sería, más o menos: al aparecer una excitación se crea un estado de tensión que necesita 'descargarse' (en algún objeto) y así volver al estado libre de tensión (la nalidad). La pulsión es el


Psicología y desarrollo humano 'empuje' que realiza este trabajo. Hemos dicho que en el ser humano están presentes Eros y Tánatos por lo que, teniendo ya la idea de lo que es una pulsión, veamos cómo operan las pulsiones de vida y las pulsiones de muerte en nuestro psiquismo.

Pulsiones de Vida Se trata de pulsiones que tienen como objetivo la conservación de la vida: la lucha constante por la supervivencia humana. Para lograrlo, trabajarán en la conservación de las unidades vitales existentes y en la constitución de unidades más amplias. Procurarán la cohesión de las partes de la sustancia viva y el organismo individual aspira a mantener su unidad y su existencia. Por eso, su función principal será la de ligar, unir, fortalecer, crear… en palabras de Freud: “La meta de Eros es establecer unidades cada vez más grandes y, por lo tanto, conservar: se trata de la ligazón”. Entonces, se trata de la vida de la propia persona (hacia el interior), pero también de la vida social, de la humanidad (hacia el exterior), uniendo, reproduciendo, protegiendo, etc. Y todo ello son actos de amor, de Eros, que promueven la fuerza vital expresada en sus más diversas formas de integración, comunión, creación, solidaridad, orden, crecimiento, progreso, etc.

Pulsiones de Muerte Pulsiones cuya nalidad es llevar lo viviente al estado inanimado; la desaparición total de las tensiones, o sea, llevar al ser vivo al estado de reposo absoluto (muerte). Para conseguirlo trabajará, constantemente, en la destrucción de las unidades vitales. “La meta de Tánatos es la disolución de las conexiones, destruyendo así las cosas”. Estas pulsiones, como las anteriores, se pueden dirigir hacia el interior (tendencia a la autodestrucción) como al exterior (toda manifestación de agresión, destrucción). Pulsiones que persiguen exactamente lo contrario a las de vida para llegar a la muerte, lo consiguen mediante la fragmentación, la desunión, la ruptura de todo vínculo, de todo lo que ha logrado ligarse, para facilitar su desintegración.

¿Cómo actúan Eros y Tánatos? La forma de actuar de estas dos pulsiones la describe Freud en forma muy concisa: “La pulsión de vida tiene a su cargo la tarea de liberar al organismo de la acción destructora de Tánatos y lo consigue principalmente a través de fusionarse con él (…) lo que encontramos siempre no es, por así decirlo, mociones pulsionales puras, sino asociaciones de dos pulsiones en proporciones variables”. Lo que signica que las pulsiones no se encuentran en nosotros en 'estado puro', sino que se mez-

clan para su funcionamiento. La mezcla no signica que se 'disuelvan' una en la otra, las pulsiones permanecen heterogéneas y antagónicas aunque se combinen para dar un resultado común, por eso es que pueden también 'desmezclarse'. Recordemos que hablamos de pulsiones, cuya característica principal es la movilidad (dinamismo, fuerza, transformación); la mezcla no será algo denitivo, sino combinaciones que cambian constantemente; se trata de un continuo trabajo de mezcla y desmezcla. Por lo tanto, lo que resulta determinante es el grado o porcentaje de una y de otra en la unión. Una forma 'ideal' sería que se pudiera alcanzar cierto equilibrio entre ambas, lo que llevaría a una condición 'normal' de vida, o sea, una persona 'razonablemente sana'. Sin embargo, podemos apreciar desequilibrios que pueden ir desde 'sencillos' (como algunas manifestaciones de ambivalencia, conductas agresivas menores, algún tipo de sentimiento de culpa, etc.) hasta 'complejos', que serían desequilibrios signicativos como los que presentan algunas patologías, en particular los estados psicóticos, las tendencias suicidas y las enfermedades psicosomáticas graves, donde la pulsión de muerte puede actuar con una fuerza tal, que sobrepase la del freno de Eros. Vemos, entonces, dos fuerzas internas, Eros y Tánatos, Vida y Muerte, enfrentándose constantemente en esa lucha para atraernos a sus dominios. Las formas como nos aferramos a la vida, los rodeos que hacemos para vivir, son la expresión de una pulsión de vida, de un Eros que apostará siempre por mantener la vitalidad, la creación, la superación. Y, como mencionó Freud, “al igual que en el individuo, también en el desarrollo de la humanidad entera es el Eros (el amor o la fuerza pulsional sexual-afectiva) que actúa como factor de civilización en el pasaje del egoísmo al altruismo”. Y así como Eros se encuentra en el origen del desarrollo social y del progreso, Tánatos, simultáneamente, se encuentra en el mismo lugar tratando de destruir el avance, de obstruir la creación, en pocas palabras, de desintegrar lo integrado. Ambos coexisten. Ambos dan cuenta de la vida individual y social, como realidad en movimiento, en conicto, en transformación y cambio. Conscientes, ahora, de ese par de fuerzas que nos llegan a controlar, tenemos el deber de apoyar a Eros y esforzarnos por vivir más plenamente, con mayor armonía, dignidad y convicción; tratar de ser felices aprovechando las ocasiones que nos da la vida a cada instante, y así someter, al máximo posible, toda irrupción de Tánatos, aunque sabemos que éste, eventualmente, saldrá vencedor. Vida y Salud / Mayo - Junio 2013

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Rincón Medico

Dra. Luz Elena Navares

Cuando el tiempo no perdona

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ecuerdas tu infancia, en cómo disfrutabas cada momento, al subirte a los árboles, las reuniones con los amigos llenas de travesuras. Y como de manera inadvertida pasaste la adolescencia, en ocasiones complicadas y en otras divertida. Después, el universitario o adulto joven, responsable o irresponsable, aventado o inhibido, quizá ya dedicado al trabajo, donde a veces cumplías con responsabilidad y seguridad y otras con inseguridad o crudas realidades. Luego la etapa de un adulto con compromisos mayores, con respuesta que dar a quienes te rodean y al nal llega tu ancianidad. ¿Pensada?, ¿deseada?, ¿saludable? La expectativa de vida se ha incrementado, pero la salud en esta etapa…no.

Cómo llegar a la vejez depende de cómo cuidemos nuestra salud desde las primeras etapas de la vida. Por eso la importancia de promover nuestra salud y prevenir las enfermedades.

Dime lo que haces, y te diré qué enfermedades probables pudieras tener

Estos son algunos ejemplos de situaciones que nos pueden llevar a padecer enfermedades crónicas y degenerativas y terminar en una vejez con enfermedad y mayor deterioro.

Cuidar la salud es importante y aprender a hacerlo desde la infancia es mejor. Por lo tanto hablaremos de lo que ocasionan algunos“hacer” en las diferentes etapas de la vida y como provocan deterioros en la salud. Algunos ejemplos son:  Si te expones al frío o alergenos y padeces asma, trastorno que provoca que las vías respiratorias se hinchen y se estrechen, esto con el tiempo produce enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Misma enfermedad que se produce por fumar y que puede terminar en cáncer.  La alimentación rica en grasas, sal y azúcares, pobre en nutrientes, te lleva a sufrir sobrepeso u obesidad, sobre todo si viene acompañado de una disminución de la actividad física, eso incrementa el riesgo a sufrir enfermedades como la hipertensión, la diabetes mellitus, enfermedades cardiovasculares, trastornos del aparato locomotor (en especial la osteoartritis, una enfermedad degenerativa de las articulaciones muy discapacitante), y algunos tipos de cánceres (del

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endometrio, la mama y el colon). No tomar agua: incrementa el riesgo de alergias, asma y dolores crónicos en diferentes zonas del cuerpo, gastritis, problemas digestivos, mal funcionamiento del páncreas, colitis, artritis, problemas lumbares por falta de hidratación del disco vertebral, dolores de cabeza, enfermedades cerebrales como demencias, depresión y fatiga crónica, estrés, hipertensión, problemas renales, incrementos del colesterol, inclusive problemas de sobrepeso. No tener higiene trae problemas de todo tipos de infecciones, que te afectan tanto a ti como a los que te rodean ·Consumir drogas provoca daño tanto físico, como mental, emocional y relacional. Tener relaciones sexuales sin cuidado conlleva a padecer enfermedades infecciosas que pueden ser mortales, incremento de riesgo al cáncer y embarazos no deseados.

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¿Por qué el interés en tener mayor cuidado en tu salud? Según reere la OMS (Organización Mundial de la salud) el impacto de las enfermedades crónicas está creciendo de forma sostenida a nivel mundial, por eso es importante el reforzar actividades de prevención, promoción de la salud y controlar las enfermedades crónicodegenerativas, y adoptar un nuevo enfoque: comunicar los conocimientos y la información más reciente y precisos a los profesionales sanitarios de atención directa y al público en general. Los problemas a los que nos enfrentamos actualmente son:  El 80% de las muertes por enfermedades crónicas se dan en los países de ingresos bajos y medios, y estas muertes afectan en igual número a hombres y mujeres.


Rincón Medico

La amenaza es cada vez mayor: el número de personas, familias y comunidades afectadas está aumentando.  Esta amenaza creciente constituye una causa subestimada de pobreza y diculta el desarrollo económico de muchos países.  La amenaza que suponen las enfermedades crónicas se puede superar a partir de conocimientos que ya tenemos. 

Las enfermedades crónicas graves tienen por causa factores de riesgos comunes y modicables. Dichos factores de riesgo explican la gran mayoría de las muertes por ese tipo de enfermedades a todas las edades, en hombres y mujeres y en todo el mundo. Cada año, como mínimo:     

4,9 millones de personas mueren a consecuencia del tabaco; 2,6 millones de personas mueren como consecuencia de su sobrepeso u obesidad; 4,4 millones de personas mueren como resultado de niveles de colesterol totalmente elevados; 7,1 millones de personas mueren como resultado de una tensión arterial elevada. De 64 millones de personas que fallecerán en 2015, 41 millones lo harán de enfermedades crónicas, a menos que se tomen medidas urgentes. 388 millones de personas morirán en los próximos 10 años a causa una enfermedad crónica.

La solución La amenaza que suponen las enfermedades crónicas se puede superar a partir de conocimientos que ya tenemos.  Las soluciones son ecaces, y además altamente

costo-ecaces. Para tener éxito se requiere una acción amplia e integrada a nivel de cada país, dirigida por los gobiernos, pero al mismo tiempo con el apoyo de cada persona.

Cada país, independientemente del nivel de sus recursos, tiene al alcance la posibilidad de introducir mejoras importantes en la prevención y el control de las enfermedades crónicas, y de adoptar medidas para alcanzar la meta de evitar las enfermedades y mejorar la salud. Se necesitan recursos, sin duda, pero se pueden conseguir muchas cosas a un costo reducido, y los benecios superan ampliamente los costos. El liderazgo es esencial, y tendrá mucho más impacto que la simple inversión de capital adicional en unos sistemas de salud sobrecargados. Hay importantes actividades a llevar a cabo en los países en todas las fases de desarrollo. En los países más pobres, muchos de los cuales están experimentando incrementos de los riesgos de enfermedades crónicas, es fundamental que se apliquen políticas de apoyo para reducir los riesgos y frenar las epidemias antes de que se aancen. En los países con problemas arraigados de enfermedades crónicas se requerirán medidas adicionales no sólo para prevenir los problemas de salud, sino también para manejar las enfermedades y las discapacidades.

El Centro San Camilo, A.C. cuenta actualmente con un equipo de capacitación para promover la salud y prevenir enfermedades a través de cursos y talleres.

Si estás interesado comunícate con nosotros al 3640-4090 con la Dra. Luz Elena Navares. Vida y Salud / Mayo - Junio 2013

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Reportaje

Psic. Cliserio Rojas Santes

TANATOLOGÍA, UNA DISCIPLINA PARA LA VIDA

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l término Tanatología, “la ciencia de la muerte”, fue acuñada en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, quien en 1908 recibió el Premio Nobel de Medicina. En esa época la tanatología era parte de la medicina forense que trataba todo lo relacionado a la muerte y cadáveres desde el punto de vista médico-legal. En 1930, como resultado de grandes avances en la medicina, empezó un período que connaba la muerte a los hospitales, y en la década de 1950 esto se generalizó cada vez más. Así, el cuidado de los enfermos en fase terminal (ahora llamados pacientes en fase avanzada de la enfermedad), fue trasladado de la casa a las instituciones hospitalarias, de modo que la sociedad de la época “escondió” la muerte en un afán de hacerla menos visible, para no recordar los horrores de la guerra que acababa de terminar. Después en la década de los 60´s, se realizaron estudios serios (principalmente en Inglaterra) que muestran que la presencia de los familiares durante la muerte de un ser querido se vio disminuida a un 25%. Durante esa época se hizo creer a todos que la muerte es algo sin importancia, ya que al ocultarla se le despojaba de su sentido trágico y llegaba a ser un hecho ordinario, tecnicado y programado, de tal manera que fue relegada y se le consideró insignicante. Sin embargo, a mediados del siglo pasado, los psiquiatras Eissler (en su obra “El psiquiatra y el paciente moribundo”), y Elizabeth Kübler Ross (en su libro “Sobre la muerte y los moribundos”) dieron a la tanatología otro enfoque que ha prevalecido en la actualidad. El vocablo deriva del griego “Thanatos”, nombre que en la mitología griega se daba a la personicación de la muerte. Thanatos era un joven alado y barbado, también es representado como una guadaña, un ánfora y una mariposa: la guadaña indica que los hombres son segados en masa como las ores y las yerbas efímeras, el ánfora sirve para guardar las cenizas y la mariposa que vuela es el emblema de la transformación de una nueva vida.A su vez, “logos” en griego tiene varios signicados: palabra, estudio, tratado, o sentido. Y así Tanatología puede denirse etimológicamente como “ciencia encargada de encontrar sentido a la muerte”. La tanatología se nutre de otras disciplinas como la

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antropología, la historia, la sociología, la psicología e incluso la teología, que la hace mucho más rica. Hablar de tanatología no es una obsesión por lo que sabemos que es lo único seguro después del nacimiento, es hablar acerca de nuestras creencias en ese respecto, de nuestros miedos existenciales, del sentido que le damos a la vida que poseemos. Todo esto se resume con nuestra relación con todo nuestro entorno.

Tanatología Clínica y Tanatología Educativa La tanatología en la práctica, se puede dividir en dos ramas, la tanatología clínica y la tanatología educativa. La tanatología clínica tiene que ver con todo lo relacionado con enfermos en riesgo de muerte cercana (accidentes, enfermedades crónico-degenerativas, enfermedades catastrócas, etc.), con sus familiares y el equipo de salud que le atiende. Se trabaja en equipo atendiendo las necesidades del enfermo, así como el apoyo a los familiares para que el trance sea menos pesado y más enriquecedor para las relaciones familiares. Es necesario estar lo sucientemente preparado no sólo en la parte teórica de la tanatología, sino en la relación de ayuda, en bioética, en la intervención en crisis, así como entender los procesos psicológicos por los que atraviesa el paciente, su familia y el equipo de salud. En una encuesta realizada por Centro San Camilo a 150 pacientes en un hospital de de Zapopan, Jalisco, el 70% de la población resultó con


Tanatología algún tipo de duelo no resuelto o crónico, muchos de ellos no resueltos por la falta de intervención adecuada para el caso o simplemente porque nunca se pidió apoyo, pues se creía que se resolvería con el tiempo. En el área infantil no es menos relevante y es importante la labor tanatológica, cuando hay que intervenir en clase para explicar la enfermedad y muerte de algún compañero o profesor, y al interior de la familia lo mismo puede pasar con cualquier miembro de la familia o mascota. La tanatología educativa tiene que ver con la sensibilización de la población en general acerca de los temas de muerte, perdida y apego, facilitando encontrar sentido a la vida, para así dar sentido a la muerte. Se apoya a las personas para jerarquizar sus necesidades, a evaluar su losofía de vida y si no lo hay, se ayuda a construir una o a redirigir la que ya se tenía vislumbrada. Es importante destacar que para poder practicar esta rama también se necesita una sólida preparación que debe incluir bases psicológicas que apoyen el desarrollo de las personas; no basta sólo la buena intención o la experiencia personal, se tiene que ser un verdadero profesional para ejercer la tanatología en cualquiera de sus ramas. El trabajo tanatológico educativo tiene como objetivo que la población hable de la muerte, hable de su muerte, de las pérdidas que ha tenido en la vida, y de cómo dará sentido a la vida que lleva, del desarrollo de sus potencialidades tomando conciencia de su ser, e incorporando las perdidas no sólo de seres queridos, sino cualquier tipo de perdida como las sociales, psicológicas e incluso espirituales. Dicho así, la tanatología no sólo atañe al mundo de la salud, sino a la educación, a la religión, y todo lugar donde existan fenómenos relacionados a la muerte, la pérdida y al duelo.

Tanatología y Cuidados Paliativos El desarrollo de la tanatología ha crecido a nivel iberoamericano, y con el desarrollo de la Medicina Paliativa y los Cuidados Paliativos en algunos lugares se han visto enfrentados. La situación es que la losofía tanatológica es base de la medicina paliativa y los cuidados paliativos, pues quien hace cuidados paliativos precisamente apuesta por la vida, respetando siempre su proceso, nunca alargándola ni mucho menos acortarla; además en la Organización Mundial de la Salud los cuidados paliativos están integrados como otra forma de dar solución en medicina (prevención y promoción de la salud, intervención y curación, rehabilitación y paliación de enfermedades), teniendo como objetivo principal atender las necesidades del paciente, la familia de éste y el

equipo de salud que le atiende. Para morir hay que vivir, y ese es el reto, saber vivir bien, para morir bien. La tanatología nos invita a tomar conciencia de nuestra existencia, de nuestro ser.

Dialogo entre dos bebes dentro del vientre materno "En el vientre de una mujer embarazada estaban dos criaturas conversando cuando una le preguntó a la otra: “¿Crees en la vida después del nacimiento?” La respuesta fue inmediata: “Claro que sí. Algo tiene que haber después del nacimiento. Tal vez estemos aquí principalmente porque precisamos prepararnos para lo que seremos más tarde”.  Bobadas, ¡no hay vida después del nacimiento! ¿Cómo sería esa vida?  Yo no sé exactamente, pero ciertamente habrá más luz que aquí. Tal vez caminemos con nuestros propios pies y comamos con la boca”.  ¡Eso es un absurdo! Caminar es imposible. ¿Y comer con la boca? ¡Es totalmente ridículo! El cordón umbilical es lo que nos alimenta. Yo solamente digo una cosa: la vida después del nacimiento es una hipótesis denitivamente excluida – el cordón umbilical es muy corto.  En verdad, creo que ciertamente habrá algo. Tal vez sea apenas un poco diferente de a lo que estamos habituados a tener aquí.  Pero nadie vino de allá, nadie volvió después del nacimiento. El parto apenas encierra la vida. Vida que, a nal de cuentas, es nada más que una angustia prolongada en esta absoluta oscuridad.  Bueno, yo no sé exactamente cómo será después del nacimiento, pero, con certeza, veremos a mamá y ella cuidará de nosotros.  ¿Mamá? ¿Tú crees en la mamá? ¿Y dónde supuestamente ella estaría?  ¿Dónde? ¡En todo alrededor nuestro! En ella y a través de ella vivimos. Sin ella todo eso no existiría.  ¡Yo no creo! Yo nunca vi ninguna mamá, lo que comprueba que mamá no existe.  Bueno, pero, a veces, cuando estamos en silencio, puedes oírla cantando, o sientes cómo ella acaricia nuestro mundo. ¿Sabes qué? Pienso, entonces, que la vida real sólo nos espera y que, ahora, apenas estamos preparándonos para ella... 

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Tanatología

Psic. Pamela Febé Vázquez Luna

Aportaciones de la Tanatología a las Ciencias de la Salud

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n occidente, el fenómeno de la muerte se entiende y se vive diferente. Por un lado se es capaz de hablar de ella y de reconocerla como la última etapa del ciclo, mientras que por otro, se vive con miedo y coraje, y se experimenta como un arrebato del destino que viola los deseos más profundos. En la cotidianidad somos bombardeados con escenas y reconstrucciones penosas en las que alguien pierde la vida, situación que desensibiliza a la sociedad por su recurrencia y presentación sensacionalista, generando una falsa empatía pues, al verla nos sorprendemos y escandalizamos, pero pocas veces tomamos un papel activo ante dicho fenómeno, ya sea de ayuda o de prevención. Los que observan racionalizan, justicando y enjuiciando los diferentes tintes del drama, sin embargo son incapaces de mirar las necesidades de los dolientes. Este fenómeno social de individualismo e indiferencia se repite en diferentes sectores, uno de los que nos compete es el sector salud, donde nace y muere una gran cantidad de pacientes que en muchos de los casos pasaron desapercibidos por todos los que le rodeaban, condenando al enfermo a pasar en la sombra su sufrimiento con un cuerpo físico atendido y un alma, esencia del ser,que se escapa, utilizando la mayoría de los recursos para mantener el

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cuerpo en funcionamiento como una máquina, que carece de la esencia y por ende de sentido. Por su parte los familiares se sienten impotentes y pasivos, esperanzados en los recursos del modelo basado en la visión médica, perdiendo un tiempo de oro y de grandes descubrimientos. Desde Elizabeth Kübler Ross,el interés por la persona que está muriendo y su familia va más allá de la enfermedad, ahora se involucra y nutre el proceso con las diversas disciplinas, entre ellas la Tanatología que invita a que las personas “aprendan a vivir para aprender a morir”. Esta premisa da lugar a la primera aportación de la Tanatología a las ciencias; permite que el que acompaña no necesariamente tenga que ser un especialista o guía, puede

tener cualquier formación profesional o bien ser voluntario en alguna asociación civil que se capacite de manera continua. Este punto permite reproducir con rapidez las fuerzas humanas destinadas a colaborar. El requisito fundamental, es que el acompañante mantenga en todo momento un alto grado de empatía. Observar, respetar y escuchar al otro así como conocer los propios miedos son características del que acompaña con responsabilidad. Desde una posición “horizontal” bien determinada se podrá acompañar a cualquier persona en duelo no patológico que haya recibido un diagnóstico con pocas o nulas esperanzas de sobrevida. Es importante mencionar, que por “personas en duelo no patológico” se entiende, aquellas que no se


Tanatología encuentran jadas en una sola emoción y son capaces de seguir su camino de desarrollo, pero en ocasiones presentan episodios que los obliga hacer un alto para resignicar sus recuerdos y deshacer las emociones que se maniestan como una gran opresión en el pecho. Otro de los puntos clave que la Tanatología ha aportado es, el mantener un rol mayormente activo lleno de decisiones trascendentales y compromiso tanto de familiares como del mismo paciente, quienes se perciben más satisfechos al empoderarse del rumbo que pueda tomar la enfermedad, disminuyendo de este modo el estrés y las demandas excesivas, facilitando así el trabajo del personal de salud. Para ser congruentes, la Tanatología invita a explorar las propias pérdidas como una contribución fundamental. Al acompañar a una persona que sufre, inevitablemente se contacta con la propia existencia, por lo que cada duelo se atiende y supera antes de ofrecer cualquier ayuda.

Nótese que acompañar desde esta perspectiva, permite reexionar sobre cada situación que se presenta a lo largo del proceso, lo importante ya no es controlar comportamientos sino reexionar sobre la existencia de estos. Si bien las aportaciones aquí mencionadas no son las únicas, se ha pretendido resaltar las más importantes, destacando como la Tanatología ayuda a sensibilizar y humanizar nuevamente las profesiones encargadas de la salud, así como a la comunidad en general, de la que se necesita mayor interés y participación. Durante el artículo se ha querido resaltar la labor del tanatólogo, que va más allá de una simple especialidad; ya que quien está destinado un tiempo a esta labor, se entrega por completo a las necesidades del que sufre ya habiendo satisfecho las propias. Recuperarse de cualquier pérdida implica un gran desgaste de energía y tiempo, por lo que el que acompaña maneja con maestría la sensibilidad, la empatía y el amor propio y por el otro. Se vuelve necesario recordar que cada persona vivirá eventos únicos que no pueden ser generalizados ni estandarizados para su manejo. El ser humano se encuentra todo el tiempo en condiciones de vulnerabilidad: por eso fomentemos el acompañamiento para tener una sociedad más sana y solidaria ante las adversidades humanas.

El abordaje tanatológico ha permitido a enfermos y familias ser atendidos fuera de los consultorios, en el mismo contexto donde se desarrolla la enfermedad y la muerte. El tanatólogo comprende lo valioso que es ofrecer el acompañamiento justo donde se necesita. Además, el proceso de acompañamiento tanatológico permite aprender del doliente. El que acompaña no está obligado a saberlo todo; éste es capaz de sorprenderse de las formas en que la persona afectada utiliza el proceso de sobrevivencia. Acompañar a las personas en situaciones especiales implica observar con naturalidad, respeto y esperanza un fenómeno que para la gran mayoría resulta injusto e intolerable. El aporte son personas expuestas al sufrimiento con una gran carga de esperanzas realistas y asertivas.

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Tanatología

Psic. Adriana Mercedes Tejada Montaño

La muerte “contemporánea”

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a muerte es el hecho por excelencia de la vida humana. ¿Qué sentido tendría la vida sin la muerte como límite? En la historia de la existencia del hombre se ha podido constatar la continua necesidad de entender esta realidad. Para qué se vive si se tiene que morir: no es menor el cuestionamiento humano ya que primero se necesita aferrarse a la vida para ser parte de ella y al mismo tiempo desapegarse pues no es eterna (por lo menos la vida terrena). La muerte ha sido la compañera del hombre en su caminar biográco, y en distintas épocas, como en también distintas culturas se ha palpado cómo se afronta la experiencia de la muerte, cómo se puede conocer a través de los ritos y costumbres que la han acompañado. La experiencia del morir es particularmente humana: mientras que en algunos animales existen conductas innatas para morir; en el hombre sus actitudes, comportamientos y signicados han sido aprendidos culturalmente. En un momento la muerte ha sido vista como un hecho natural e inevitable, otras como un enemigo al que hay que vencer. En las sepulturas encontradas en Europa pertenecientes al hombre de Neandertal, se hallaron utensilios, de ahí se dedujo que se pensaba que en la otra vida tendrían necesidad de ellos para seguir con actividades como comer o trabajar. Se veneraban los restos humanos, los grupos humanos han presentado diversos ritos que muestran esta creencia: tumbas, mausoleos, rituales de compañía o de despedida, objetos, pinturas, esculturas. Con el paso del tiempo la muerte adquiere una dimensión de experiencia meditativa o de introspección. La vida debía ser una preparación para la eternidad. La muerte continúa considerándose como una intervención deliberada de Dios y así se conceptualizó durante la Edad Media: dramatizada en el momento de la agonía, donde se alude la batalla espiritual entre ángeles y demonios, disputándose el alma del que va a morir. De aquí el termino del “bien morir” reriéndose a morir en gracia (“Que Dios nos encuentre confesados”), hablando del momento en que la muerte llegaría, como un ladrón sin avisar. La muerte ocupaba un lugar muy importante. Durante el Romanticismo, época en la que se exaltaban por igual las pasiones violentas y desbordadas, se tiene una visión más dramática aún de la muerte: aparecieron las escenas de dolor frente a la muerte del otro, del ser amado, la tragedia. La muerte parece perder la conexión con el mal, aunque no desaparece la relación de ésta con el pecado.

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El concepto de la muerte ha ido cambiando y se maniesta en el espacio que ahora se le da a la muerte, en cuanto el lugar en donde se muere, la forma de convivir con ella y los espacios sociales para los ritos funerarios. Encontramos entonces que en un tiempo la muerte era vivida dentro de un proceso natural, como parte de la vida; en las familias y los pueblos se convivía con esta experiencia, no era vinculada a la institución pues no existía, la persona vivía y moría en su ambiente, en casa. Si enfermaba, ahí mismo convalecía su enfermedad, rodeado de familiares y no de personal sanitario. En el hogar y con la familia extensa se celebraba este acontecimiento, incluso como parte de la vida de la comunidad: los ritos de cada cultura y región se convertían en la experiencia social y religiosa. Poco a poco, con la urbanización y el crecimiento de la población, la emigración del lugar de origen, así como el desarrollo médico, los ritos se fueron modicando y cambió el concepto del morir. Por un lado se convivía menos con el hecho natural y con el acompañamiento del propio familiar que vivía, enfermaba y moría entre ellos; y por el otro lado la expectativa de vida aumentaba gracias al avance tecnológico y médico. Esta nueva condición genera en el hombre una perspectiva de control sobre la enfermedad e incluso sobre la misma muerte, provocando un cambio en el valor de la vida y apego a ella, relativizando la condición de vulnerabilidad humana y causando mayor apego a la vida o, dicho de otra forma, una mayor negación de la misma muerte. Así se ha transformado la forma de presentar el hecho fundamental de morir. Los medios de comunicación nos acercan a ella por la noticia amarillista y masiva, mientras que la cinematografía la envuelve en la cción y en la guras de superhombres o vidas paralelas en donde se confunde la realidad de la muerte como hecho no sólo fundamental sino denitivo. Contrasta con la poesía y la literatura que se ocupaba de plasmar los acontecimientos y sentimientos más profundos que acompañan la experiencia de separarse de esta vida y de desprenderse del ser querido, de profundizar en la tristeza, la añoranza, el vacío, el consuelo y la esperanza. Así nos encontramos con el hecho de que la mayoría de los ciudadanos de países desarrollados vive el momento nal en centros hospitalarios donde la realidad de la muerte se rodea de discreción. No es, por tanto, insignicante el hecho de que el ceremonial del duelo haya caído o tienda a hacerlo. Está apuntando a la


Tanatología invisibilidad o el connamiento de la muerte, de la muerte real, no de la contemplada a través de la pantalla, que representa una modicación profunda en las actitudes y en la manera de comprender el morir. La retirada del duelo o la privatización de la muerte están indicando también una tendencia a negar la muerte, a llevarla a la periferia de nuestra existencia y sobretodo a dejar de ser protagonistas de nuestra misma muerte. En la actualidad se quiere contactar menos con el tema y con las emociones que genera, y en el espacio dentro de la medicina se considera como enemiga del acierto médico y que incomode socialmente lo menos posible, que altere la rutina cotidiana en su menor expresión, por lo que se ha llevado su celebración a formas discretas y en ocasiones al anonimato. La prolongación de la agonía en los hospitales sustituye a la velación en las funerarias, y para el que está dejando este mundo no se toca el tema, pues para seguir “vivo” y por su “salud”, no se le puede perturbar con pensamientos negativos y fatalistas como lo es su propia muerte. El hecho es que la muerte sigue llegando y la necesidad humana de experimentarla sigue siendo una prioridad enraizada en lo profundo de la existencia, provocando cuestionamientos y generando temores en cuanto qué es la misma muerte, el dolor, el sufrimiento y la enfermedad. Así paradójicamente han orecido las disciplinas como los cuidados paliativos y la tanatología que maniestan un retorno de la muerte, quizá no tanto en la práctica pero sí en la reexión. Los problemas éticos al nal de la vida han comenzado a ser un tema de interés para los medios de comunicación y para el cine. La gura del voluntario o el acompañante o cuidador empiezan a ser parte de la experiencia en la enfermedad y pérdida, modelando de alguna forma lo que ante-

riormente hacía el propio familiar y parece haber olvidado. La necesidad del acompañamiento espiritual se ha acentuado al descubrirnos también desintegrados en esta dimensión que unica y reencuadra la experiencia fundamental de nuestra existencia. Finalmente la reexión que puede generarse hacia nuestro interior pasando por cuestionamientos, temores, dudas, esperanzas y fantasías sea un paso a la actitud pro-activa sobre la forma en cómo vivimos y sobre todo en cómo morimos, ¿construimos nuestra vida y nuestra muerte?, ¿vivimos la vida y viviremos nuestra muerte?

Testimonio de Amalia, enfermera “Tengo que morir. Lo sé pero tengo miedo. He visto morir a mucha gente y siempre pensé que morir era fácil, y lo es según creo, pero este miedo a desaparecer bajo tierra es una espina; ustedes me traen medicinas, me controlan la tensión, me miran y yo los miro. Porque quiero adivinar en sus ojos el cariño. Un enfermo resulta, siempre, una persona extraña. Pero cuando el enfermo es una enfermera, como yo, alguien como ustedes, se miran en mi cama y sienten espanto. Y yo les pregunto: ¿de qué tienen miedo? Díganmelo por favor. Soy yo la que se va a morir, no ustedes. Las veo inseguras cuando entran en mi habitación. No saben qué decir. Y no es el miedo a equivocarse en la medicación lo que les frena. Es que las preocupo. Tengan el valor de confesarlo. A la puerta de este hospital he dejado mi papel de enfermera y he entrado sólo como enferma. En casa he dejado todo menos las preguntas. ¿Por qué todo esto? ¿Es posible encontrarle un sentido? Pueden estar seguras de que nadie, ni yo tampoco, esperamos una respuesta. A menudo me he sentido desilusionada porque no encontraba palabras convin-

centes para consolar a los enfermos. No las encontramos nunca. Esta es la causa de que nos refugiemos en la rutina. Ahora su enferma soy yo. Esperen. No se vayan. Esto es lo que les pido. Lo que me interesa saber es si tendré a mi lado a alguien que me agarre la mano cuando lo necesite, porque, se lo repito, siento mucho miedo. Puede que, para ustedes, la muerte sea una rutina. Para mí es algo nuevo. No se cómo me verán. No son mi espejo. Ni siquiera me dan tiempo para mirarme en sus ojos. Es posible que no vean nada especial, pero yo no me he muerto nunca antes. He amortajado a muchos. Los he dejado que se fueran muriendo, para entrar a lavarlos después. Nunca se me ocurrió que esto de morir fuera algo que sucede una sola vez en la vida. El otro día les oí cuchichear a la puerta, que yo era joven. Y yo les pregunto: ¿se es realmente joven, cuando una se está muriendo? Entran y salen de prisa. Hablan a la enfermera que tienen delante, no a Amalia. Le dicen lo que a todos: “Esto va mejor”. Y salen precipitadamente. No quiero robarles su tiempo. Están cansadas. Hartas a menudo, pero ya están dentro, ¿no podrían superar su miedo y tomarme la mano? Yo también he vivido el riesgo del contagio y aquí me ven, pero, se lo suplico, tienen guantes de protección, se han lavado al entrar y volverán a desinfectar sus manos al salir, atrévanse a agarrarme la mano. Ya sé que, en un hospital no se debe llorar. Pero, ¿perderían su profesionalidad por llorar conmigo? Sin aspavientos, sin hacer comedia, sencillamente, de persona a persona. A lo mejor, con un poco más de humildad, no resultaría tan duro morir en un hospital. Adiós para siempre. Amalia.” (Olivera A., El hospital por dentro. Lo difícil es vivir, Atenas, Madrid 1993) Vida y Salud / Mayo - Junio 2013

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Tanatología

Psic. Sergio Armando Miramontes Pinedo

Habilidades del facilitador en el acompañamiento en el duelo

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propósito de la necesidad de legitimidad para desarrollar el papel de facilitador en el acompañamiento del duelo, quiero recordar una leyenda (ya se sabe que las leyendas están más cerca de la verdad que muchas páginas de historia “documentada”). Cuentan las crónicas que en tiempos de las cruzadas había en Normandía un antiguo monasterio regido por una abadesa de gran sabiduría. Cientos de monjas oraban, trabajaban y servían a Dios llevando una vida austera, silenciosa y observante. Un día, el obispo del lugar acudió al monasterio a pedir a la abadesa que destinara a una de las monjas predicar en la comarca. La abadesa reunió al consejo y, después de larga reexión y consulta, decidió preparar para tal misión a la hermana Clara, una joven novicia llena de virtud, de inteligencia y de otras singulares cualidades. La madre abadesa la envió a estudiar, y la hermana Clara pasó largos años en la biblioteca del monasterio descifrando viejos códices y adueñándose de su secreta ciencia. Fue discípula aventajada de sabios monjes y monjas de otros monasterios que habían dedicado toda su vida al estudio de la teología. Cuando acabó sus estudios, conocía los clásicos, podía leer la Escritura en sus lenguas originales, estaba familiarizada con la Patrística y dominaba la tradición teológica medieval. Predicó en el refectorio sobre las "procesiones" intra-trinitarias, y las monjas bendijeron a Dios por la erudición de sus conocimientos y la unción de sus palabras. Fue a arrodillarse ante la abadesa: "¿Puedo ir ya, reverenda Madre?". La anciana abadesa la miró como si leyera en su interior: en la mente de la hermana Clara había demasiadas respuestas. "Todavía no, hija, todavía no...". La envió a la huerta, donde trabajó de sol a sol, soportó las heladas del invierno y los ardores del estío, arrancó piedras y zarzas, cuidó una a una las cepas del viñedo, aprendió a esperar el crecimiento de las semillas y a reconocer, por la subida de la savia, cuándo había llegado el momento de podar los castaños... Adquirió otra clase de sabiduría; pero aún no era suciente. La madre abadesa la envió luego a hacer de tornera. Día

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tra s día escuchó, oculta detrás del torno, los problemas de los campesinos y el clamor de sus quejas por la dura servidumbre que les imponía el señor del castillo. Oyó rumores de revueltas y alentó a los que se sublevaban contra tanta injusticia. La abadesa la llamó: la hermana Clara tenía fuego en las entrañas y los ojos llenos de preguntas. "No es tiempo aún, hija mía...". La envío después a recorrer los caminos con una familia de saltimbanquis. Vivía en el carromato, les ayudaba a montar su tablado en las plazas de los pueblos, comía moras y fresas silvestres y a veces tenía que dormir al raso, bajo las estrellas. Aprendió a contar acertijos, a hacer títeres y a recitar romances, como los juglares. Cuando regresó al monasterio, llevaba consigo canciones en los labios y reía como los niños. "¿Puedo ir ya a predicar, Madre?". "Aún no, hija mía. Vaya a orar". La hermana Clara pasó largo tiempo en una solitaria ermita en el monte. Cuando volvió, llevaba el alma transgurada y llena de silencio. "¿Ha llegado ya el momento, Madre?". No; no había llegado. Se había declarado una epidemia de peste en el país, y la hermana Clara fue enviada a cuidar de los apestados. Veló durante noches enteras a los enfermos, lloró amargamente al enterrar a muchos y se sumergió en el misterio de la vida y de la muerte. Cuando remitió la peste, ella misma cayó enferma de tristeza y agotamiento y fue cuidada por una familia de


Tanatología la aldea. Aprendió a ser débil y a sentirse pequeña, se dejó querer y recobró la paz. Cuando regresó al monasterio, la Madre abadesa la miró gravemente: la encontró más humana, más vulnerable. Tenía la mirada serena y el corazón lleno de nombres. "Ahora sí, hija mía, ahora sí". La acompañó hasta el gran portón del monasterio, y allí la bendijo imponiéndole las manos. Y mientras las campanas tocaban para el Ángelus, la hermana Clara echó a andar hacia el valle para anunciar allí el santo Evangelio.

Comentarios 1.Un día…lo recuerdas que inició tú “interés” por el mundo del dolor y del sufrimiento humano, probablemente porque había tocado tu ser, o el de de alguien cercano a ti despertándote a una nueva realidad, difícil de afrontar, y al ponerte de pie frente a la vida, nuevos aprendizajes y lecciones de vida se fueron sumando a tu existencia. 2. Y comenzó tu búsqueda y con ella nueva información, estudios, talleres, cursos, congresos libros, diplomados, nuevos autores llegaron a tu vida,Kubler Ross,Robert Neymeyer,Carlos Bermejo,John Bowlby, Marco Gómez Sancho… Y seguramente muchos más, todo un “experto” en duelo. Hablabas ya de etapas, fases, tareas, tipos de duelo, sugerencias etc. Las preguntas que te venías haciendo las ibas respondiendo, y surgían otras nuevas, una búsqueda que te invitaba a la profesionalización en el acompañamiento en el duelo. 3. El tiempo pasa, como dice la canción, y después vino aprender a esperar los ritmos propios de la vida, integrar las diferentes experiencias vividas,llevar lo aprendido a la vida cotidiana, discernirlo, asentarlo, invitación a la congruencia. 4. Ya para entonces estabas consciente de que la escucha cura, desahoga al corazón liberándolo del dolor, de que la buena escucha tiene al menos tres características: a) empatía b) autenticidad; c) aceptación incondicional. 5. El “experto” se va humanizando con su experiencia de vida, sentido de realidad, sosteniendo su propia existencia, teniendo mayor apertura, autoconocimiento, desarrollo espiritual, contacto con la alegría genuina que nace del corazón. 6.Orar,hablar con Dios, el dueño de la vida, meditación, diálogo constante, apertura, reexión sobre la vida y la muerte.

7. La práctica hace al maestro, el servicio, la constancia, la voluntad, la entrega, la disposición, el cuidado, el corazón en las manos. 8. El fruto del itinerario recorrido es la compasión, entendiéndola como sentir con, el sanador herido estará validado para acompañar en el duelo: su gafete, sus propias heridas cicatrizadas con el tiempo y lo que ha hecho en el tiempo.

Quiero Quiero que me oigas, sin juzgarme. Quiero que opines, sin aconsejarme. Quiero que confíes en mí, sin exigirme. Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mí. Quiero que me cuides, sin anularme. Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mí. Quiero que me abraces, sin asxiarme. Quiero que me animes, sin empujarme. Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mí. Quiero que me protejas, sin mentiras. Quiero que te acerques, sin invadirme. Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten que las aceptes y no pretendas cambiarlas. Quiero que sepas, que hoy, hoy puedes contar conmigo. Sin condiciones. Quiero aprender Quiero aprender a oírte sin juzgarte, Quiero que me enseñes a opinar sin darte consejos, Quiero aprender a conar en mí sin exigirme, Quiero enseñarte a ayudarme sin intentar decidir por mí Quiero aprender a cuidarte sin anularte, Quiero que me enseñes a mirarte sin proyectar cosas en ti, Quiero que aprendas a animarme sin empujarme, Quiero enseñarte a abrazarme sin asxiarme, Quiero aprender a sostenerte sin hacerte cargo de ti, Quiero que me enseñes como protegerte sin mentiras, Quiero aprender a acercarme a ti sin invadirte, Quiero que aprendamos a aceptar las cosas del otro ......que más nos disgusta, tanto como para no pretender cambiarlas, Quiero que hoy, después de lo aprendido yo de ti y tú de mí, seamos capaces de elegirnos otra vez sin condiciones.

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Dra. Patricia Medina Segura

Tanatología

Tanatología y acompañamiento en el duelo

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a Tanatología como “Ciencia encargada del estudio de la muerte”actualmente engloba todo lo relacionado con la muerte, el proceso de morir, las pérdidas y el duelo, visualizando al ser humano de forma integral, es decir a través de cada una de las dimensiones que lo conforman: física, psíquica, social, espiritual; así como todos los aspectos que - de forma directa o indirectamente - se relacionan con el nal de la vida y el pensamiento en torno a la muerte, el morir y lo que sucede después de la misma. El estudio de la Tanatología comprende las raíces culturales de cada región, abordadas desde la medicina, psicología, losofía, antropología y la sociología: historia, religión o creencias, sentido de la vida, sentido de la muerte, ritos, funerales, duelo, luto, aspectos sociales, éticos y legales de la muerte, cuidados paliativos, suicidio y muchas otras más, con la nalidad de que partiendo del conocimiento personal, cultural, social y a la luz de la ciencia podamos todos vivir y morir dignamente. Otro de los objetivos de la Tanatología es el de enseñar a la población en general, especialmente a las nuevas generaciones, “a desmiticar la muerte y el morir aprendiendo a convivir con ella”. La forma en que cada persona percibe la muerte es un fenómeno complejo e individual: cómo reacciona en conjunto y enfrenta la situación en las diferentes dimensiones de su personalidad. Así cada persona vivirá la experiencia de muerte de manera diferente y esto condicionará el signicado que dé a tales experiencias. Tradicionalmente en nuestro país, las culturas autóctonas han tenido una relación muy estrecha con la muerte; sus creencias ancestrales acerca del ciclo continuo vidamuerte les conere una serena aceptación de esta realidad indiscutible, que les lleva a ver el duelo como una reacción normal que cada quien debe asumir como mejor pueda. En la sociedad actual, hemos desterrado la muerte y el dolor de nuestras vidas, la muerte ha pasado de ser un hecho normal, que ocurría en casa y en el que participaba toda la familia, a ser algo temido, de lo que no queremos ni hablar y que tiene lugar en los hospitales. La experiencia de la pérdida de una persona amada es parte inevitable de la vida y es vivida en un conjunto de situaciones culturales y sociales: la pérdida del sentido

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de trascendencia originado por la crisis religiosa; la desintegración familiar y la falta de habilidades para establecer relaciones interpersonales profundas y estables; la crisis de los valores tradicionales; el escaso valor que se le da a la vida en la muerte provocada por la violencia. Estos fenómenos transforman la pérdida de un ser querido en una de las tragedias más graves que puedan sucedernos y es poco lo que sabemos sobre cómo actuar con nosotros mismos o con nuestros familiares, amigos o conocidos.

Acompañamiento en el duelo El proceso de duelo se puede aplicar a todas las experiencias psicológicas y/o psicosociales que aparecen frente a cualquier tipo de pérdida. De todos los duelos por los que tenemos que pasar a lo largo de nuestra historia personal, probablemente el más doloroso sea el de la muerte, la nuestra y la de los que amamos. Estos acontecimientos tienen una inuencia determinante en nuestra existencia, ya que nos sumergen en una crisis personal cuyo signicado es único, individual; y dependiendo de cómo lo elaboremos saldremos de esta experiencia fortalecidos, con una visión diferente del mundo y de nosotros mismos, o bien, nos quedaremos aferrados al dolor con las funestas consecuencias que marcarán nuestra vida. Uno de los objetivos de la Tanatología es acompañar emocionalmente a la persona para ayudarla no a “curar” o “quitar” el dolor, sino para hacerle llevadero y soportable el sufrimiento derivado del mismo proceso de duelo; proporcionar las herramientas para vivir el proceso de una manera sana, respetando los tiempos de cada persona y


Tanatología evitando el sufrimiento innecesario; informar sobre los procesos internos que atravesamos ante la muerte de un ser querido y que en ocasiones no son debidamente canalizados; igualmente se brinda apoyo y acompañamiento para el manejo de situaciones de enfermedad terminal dentro del seno familiar. El acompañamiento puede hacerse de forma individual, familiar o grupal y va dirigido a toda persona que esté viviendo el dolor de la enfermedad, la muerte o la desesperanza:"Si no le ponemos palabras al dolor, puede romperse el corazón”. Antes de iniciar con un acompañamiento tanatológico será necesario hacer una valoración individualizada y multidimensional destinada a cuanticar las capacidades y/o problemas o alteraciones relacionadas con las esferas de la realidad, sentido de la vida y personalidad de los dolientes. Cada nivel de intervención y evaluación debe proporcionar un plan racional de tratamiento acorde con las capacidades reales del deudo (recursos internos) y los servicios sociales comunitarios y el entorno familiar (recursos externos).

Soporte de las personas en duelo Objetivos: mejorar la calidad de vida del doliente; disminuir el aislamiento social, disminuir el estrés, aumentar la autoestima, mejorar la salud mental y psíquica (prevenir enfermedades), aprender conocimientos sobre el duelo y habilidades para hacerle frente a su nueva realidad. Para lograr los objetivos del acompañamiento mediante una elaboración positiva del duelo, será necesario implementar estrategias que permitan que el doliente trabaje activamente para adaptarse a la muerte

del ser querido: reconociendo la realidad de la pérdida; expresando libremente todos los sentimientos generados por la pérdida, trabajando la culpa cuando ésta exista; analizando las consecuencias que la muerte de su ser querido ha traído a su vida; transformando en presencia afectiva la relación con su ser querido muerto, y encontrando e implementando los cambios necesarios para vivir su nueva realidad: “Recobrarse de la muerte de una persona querida no es eliminar el amor o los recuerdos, signica aceptar su muerte, que disminuyan el dolor y la pena y sentirnos libres para ocuparnos de nuevo de la vida”.

cación abierta entre el paciente y su familia.  Durante el proceso de agonía: dando soporte a la familia para cerrar los asuntos inconclusos, aprovechar los momentos de lucidez para decirle lo importante que ha sido en su vida, promover el contacto corporal y en la despedida.  Después del fallecimiento (si es necesario). La muerte únicamente puede controlar el cómo y el cuándo sucede, pero el intervalo vida-muerte, por muy largo o corto que sea, está sujeto a la elección y control personal.

Suicidio Atención al duelo en cuidados paliativos Asistir a alguien que se está enfrentando con la muerte requiere del interés, la atención y la apertura a sus necesidades, temores y ansiedades, no sólo del paciente, sino también de su pareja, de sus familiares y amigos. Las pautas para la atención al duelo del paciente terminal serán: acompañar, escuchar, promover el bienestar, mitigar el dolor, reconciliar, dar esperanza, ayudar a despedirse. El acompañamiento deberá hacerse en tres niveles:  Antes del fallecimiento: acompañando al enfermo a atravesar las diferentes fases de adaptación al proceso terminal, ayudándole a disminuir el sufrimiento conociendo sus necesidades de manera integral, como: resolver asuntos inacabados; dar sentido a lo que han vivido, y dar signicado a sus experiencias, para que puedan morir de una manera digna y en paz; acompañar a la familia en el duelo anticipatorio. Es muy importante propiciar la comuni-

El acompañamiento puede ser en tres niveles: prevención, intervención en crisis y postvención. Tanto la prevención como la intervención en crisis deberán hacerse apoyados por un especialista en salud mental. La prevención del suicidio tiene lugar cuando una persona está cursando por las etapas deideación o conducta suicidas; la persona suicida siempre está profunda y verdaderamente herida por lo que el acompañamiento consistirá en encontrar la manera de reducir el dolor y aumentar sus recursos para hacerle frente, ofrecer alternativas para que puedan salir de su desesperación y llegar a una esperanza real. La postvención se da después del acto suicida, es el apoyo que necesitan todos los sobrevivientes, cualquiera que haya sido su rol en la tragedia. La adaptación del acompañamiento a cada persona en duelo es una necesidad evidente puesto que este deudo en particular es diferente de los demás; la exibilidad y la adaptabilidad de los comportamientos debe ser la única norma común.

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Yolanda Zamora

Cultura

yolandazamora@hotmail.com

De la esperanza, en la antigüedad griega… y hasta nuestros días

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a Esperanza, como sabemos, es una de las tres virtudes teologales. Junto con la Fe y el Amor conforma una unidad indisoluble, una especie de ideal cristiano del que se nutre el alma para alcanzar el Bien supremo. Pero, ¿sabía usted que la esperanza, en el mundo mitológico griego, fue uno más de los males que se alojaban en la famosa “caja de Pandora”, para castigo del hombre que se atrevió a desaar a los dioses? Vale la pena recordar la leyenda que nos habla de un titán, Prometeo, amigo de los mortales, quien, en su amor por los hombres, se compadeció de ellos y de su menesterosidad. Conmovido, robó una chispa del fuego de los dioses, para llevársela a sus hermanos los hombres, enseñándoles además toda suerte de artes y ciencias para mejorar su vida. Pero este hecho no fue del agrado de los dioses quienes, ante semejante osadía, decidieron castigar a Prometeo. Hefesto, el dios de la fragua, modeló en arcilla a una mujer, Pandora, a la que la diosa Atenea le infundió vida. Luego, los dioses la dotaron de encantos, le enseñaron el halago y el engaño, y la enviaron al mundo. La recibió el hermano de Prometeo, Epimeteo, “el tardo de pensamiento”, quien era bastante más ingenuo que Prometeo, y cayó en la trampa. Pandora llegó con la caja que contenía todos los males y enfermedades hasta entonces desconocidos para el hombre, y se la ofreció a Epimeteo, quien curioso, la abrió. Al hacerlo, se desparramaron por el

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mundo todos esos males que desde entonces nos aquejan. Cuenta la leyenda que sólo quedó, en el fondo de aquella caja “la esperanza”. Siempre me he preguntado qué tenía que hacer la esperanza entre los males del mundo. La respuesta generalizada suele ser que “los dioses griegos, compadecidos en el último momento, deslizaron la esperanza como consuelo para el hombre”. Lamento decir que no estoy de acuerdo con esta interpretación, ya que, desde mi particular punto de vista,no es del todo exacta. Sabemos por supuesto que estamos hablando de una leyenda, de un mito, y como tal, el mito expresa simbólicamente los profundos miedos y anhelos del ser humano. No deja de ser mitología. Sin embargo, nos permite hurgar, desde luego, en busca de lo que un mito nos dice, a la luz de nuestro momento. En realidad, estudiando el contexto griego y valorando todo lo que los helenistas nos han compartido sobre la Grecia antigua, podemos intentar una lectura diferente y arriesgar esta armación: “La esperanza estaba ahí, efectivamente, en la caja de Pandora, pero no como una virtud salvadora, sino como un mal aún mayor que los otros males”. ¿Por qué, y cómo fundamentar esta interpretación? Bueno, empecemos por recordar que, para los antiguos griegos, los dioses eran implacables. Cuando se trataba de castigar, castigaban. Más aún, sabemos que para el mundo griego el destino, la Moiraera… ineludible. No

había forma de oponerse a él, así que cualquiera que tuviera la “esperanza” de intentar cambiar el destino, estaba condenado a un doble sufrimiento, como le pasó a Edipo, rey de Tebas, y su ineluctable y trágico sino, narrado por Sófocles en su famosa tragedia “Edipo Rey”. Por más que intentó Edipo huir y cambiar el terrible destino que se le había vaticinado a través del oráculo, no hubo manera de escapar de él, cumpliéndose fatalmente la predicción. Si en algún momento Edipo tuvo la esperanza de modicar su destino, dicha esperanza sólo le causó un dolor aún más profundo. ¿Qué papel podía jugar la esperanza en este contexto, sino el de frustración y dolor, ya que una vez escrito el destino nada podía cambiarlo? Luego, la esperanza era un tormento para el hombre, por la inutilidad de su presencia, ya que lo único que producía era más dolor, retardando el momento de la aceptación del destino. Hasta aquí el mundo griego. Afortunadamente, el concepto de esperanza se vio modicado radicalmente. La iglesia católica rescató la esperanza, fundamentándola precisamente en la libertad del hombre para decidir su destino. Porque el hombre es libre y elige aceptar el don de la Esperanza, ésta se convirtió en una de las tres virtudes teologales: “Fe, Esperanza y Caridad”. Así, creer, amar y esperar… son acciones que nacen de la libertad del hombre, de su absoluto convencimiento, de su voluntad de aceptación, del“sí quiero y decido creer, sí quiero y decido amar, sí quiero y deci-


Cultura do… esperar”. Resulta reconfortante optar por la esperanza decididamente, aún en las situaciones más difíciles, sobre todo si la decisión va de la mano de la acción congruente; porque al ser humano le toca construir con su decisión y su acción, el reino de la fe, del amor y de la esperanza.¿Quién si no las manos del hombre habrían de construir el reino del amor y el perdón aquí en la tierra? ¿No fue Jesús-Hombre quien nos mostró la puerta de entrada al reino del amor divino? He querido insistir en la Esperanza fundamentada en la libertad, en la voluntad, y en la acción, porque fácilmente podemos los seres humanos, lastimados por el dolor que nos obnubila –lo cual es, por supuesto, comprensible–caer en el riesgo de convertir esta virtud en el pretexto para una espera pasiva, en un abandono, en una renuncia a la libertad, ansiando tan sólo “que llueva de los cielos la solución a mis problemas”. La sabiduría popular, sin mayores pretensiones, formula esta idea con mucha mayor sencillez y claridad, cuando dice: “A Dios rogando y con el mazo dando”. Porque aceptar la esperanza, es aceptar la acción creativa que conlleva la decisión, y ser capaz de incidir positivamente en la realidad, en lugar de “sentarme en mis laureles” a que “milagrosamente” alguien venga a resolver mis problemas. Afortunadamente, desde la perspectiva correcta, la Esperanza se fundamenta en la Fe, entendida no como providencialismo, sino como certeza de vida. ¡Qué dolorosa es, en cambio, la desesperanza que sume al ser humano en el desaliento y en la desolación! Lamentablemente, por momentos la realidad nos reeja un mundo en el que la desesperanza, la depresión, la melancolía y el desánimo se apoderan cada vez más de la humanidad. ¿Será que los seres humanos empezamos a cansarnos de esperar contra toda esperanza? No lo creo. Me parece que somos más los que apostamos por el amor, por la verdad, por la vida… que los que optan por la muerte. Es necesario dar testimonio de ello. Vivimos un momento histórico difícil, sí, ciertamente. Enfrentamos una decepción constante ante la aparente

entronización de los males que aquejan a nuestro siglo, y particularmente, claro está, a nuestro país: violencia, corrupción, vicios, deslealtad, prepotencia, abuso, injusticia, miseria y... la lista es larga y seguramente cada uno de nosotros podría añadir un buen número de calamidades que hemos visto transitar, cada vez más de cerca, por nuestro panorama cotidiano. Y no es que el hombre de nuestro siglo sea más violento, más corrupto, más vicioso o más abusivo que el hombre de épocas pasadas. De sobra sabemos que no es así, que el hombre es el hombre con toda la carga de su condición humana, sin importar en qué época transite por el planeta. Una vez más viene al caso la sobadísima frase no por ello menos cierta- de Hobbes, “el hombre es lobo del hombre”. En cada momento de la historia, y en todas las geografías, la humanidad ha protagonizado sangri entos episodios, inconcebibles desatinos y vergonzosos capítulos que se van engarzando como trofeos de muerte. Pero el caso es que nosotros estamos aquí y ahora, y es nuestro aquí y nuestro ahora, lo que debemos salvar. Y es entonces cuando convocamos a la Esperanza, con toda la fuerza de nuestra decisión de salir a su encuentro, con todo el compromiso de convertirnos, cada uno, en Esperanza misma, para los demás. Tal vez no alcancemos a ver el cambio inmediato. Sin duda habrán de pasar muchos años para ver resultados, pero la Esperanza está ahí, para convertirnos en sembradores. La vida es más corta que el tiempo que necesita el cambio. Tal vez tengamos que contentarnos con ser sólo sembradores. Pero alguien, nuestros hijos, los hijos de nuestros hijos… habrán de recoger los frutos sembrados por nuestra Esperanza viva. Nadie puede hacer el trabajo del otro. Cada uno somos imprescindibles, y no hay sitio para la desesperanza.Deberíamos contentarnos con ser, efectivamente, sembradores de Esperanza.El sembrar tendría que ser, por sí mismo...una razón para seguir adelante.

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La naturaleza

Biol. Fabiola Guadalupe Navares Moreno

¿YaprobasteelPemuche, ZomplantlioColorín?

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éxico posee una gran diversidad de plantas y árboles que desconocemos, debido a que en las grandes urbes existe una pérdida excesiva de los recursos naturales; de tal manera que las generaciones actuales desconocen por completo muchas especies de ora y fauna y los usos que nuestros antepasados les daban. Estos conocimientos se han perdido ya que las generaciones pasadas interrumpieron la práctica de enseñar a los niños y jóvenes el conocimiento de la ora y fauna de su alrededor. Una planta poco conocida es el Pemuche o Zompantle, conocido así en las zonas del noreste y sureste del país. Aquí en Jalisco es conocido como Colorín. Otros países lo conocen como El árbol del Coral, pues el crecimiento de las ramas, cuando entra en oración a lo lejos, da la apariencia del coral rojo. El Pemuche o Colorín tiene como nombre cientíco Erythrina americana y Erythrinacoralloide,el término proviene del griego Erythros el cual signica “rojo”, de donde el nombre de la or. Se conocen alrededor de 113 especies que habitan en las zonas tropicales y subtropicales, principalmente de América y las demás en África y unas cuantas en Asia y Australia. En México los estados de Hidalgo, San Luis Potosí, Tamaulipas, Veracruz, Guerrero y Oaxaca presentan una mayor abundancia de dicha especie. El colorín es un árbol que mide aproximadamente 9 metros de altura, llegando en ocasiones hasta los 30 metros. Es un árbol con espinas, con hojas compuestas que miden entre 6 a 8 cm de largo por 4 cm de ancho. Las ores son de un rojo encendido con un largo de 8 cm y se unen para formar inorescencias cónicas o piramidales. Cuando el Colorín orece, contrario a muchas especies de arboles, éste pierde todo su follaje resaltando con esto, el bello color encendido de la oración.

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Pero.., ¿Qué contiene la or del Pemuche? Varios investigadores mexicanos que han realizado estudios químicos han detectando un alcaloide (productos natural de origen vegetal que muestra propiedades básicas similares a los álcalis) y en las ores alfa y beta eritriodina. Los alcaloides provenientes de las semillas, tallos y cortezas no deben de ser consumidos pues contienen fuertes toxinas, que pueden causar parálisis musculares y respiratorias. Pero no el caso de las ores, pues son utilizadas como alimento o bien en herbolaria como relajantes. En varias culturas indígenas las utilizan para calmar los nervios, provocando sueño. Entre los usos reportados se encuentra el medicinal, gracias a que la semilla molida cura el dolor de muelas, porque presenta propiedades narcóticas; sus hojas en una infusión se utilizan para aliviar las molestias de la erisipela, actuando también como antipirético, para curar las várices, hipnótico y sedante. La or es comestible y en México existe una larga tradición de la cultura indígena en utilizar ores en los guisos; aunque poco a poco se ha ido perdiendo, aún es fácil encontrar los Pemuches sobre todo en la zona Huasteca, en las Altas Montañas cerca de Orizaba y en la zona central cerca de la capital del estado. También se utiliza en joyería, puesto que sus frutos, unos frijoles rojos, son muy utilizados en aretes y collares. En Hidalgo es común encontrar en sus pueblos mezclas de masa de maíz con un pequeño porcentaje 2.5 a 5 % de ores de Pemuche, creando una tortilla con un color grisáceo con puntos verdes y rojizos. Incluso pequeños comercios lo han dado a conocer como “Tortimuche”. Según la UNAM en sus análisis de herbo-


La naturaleza laria, las semillas son altamente venenosas y las hojas verdes pueden provocar parálisis, si no es usado con cuidado en las proporciones correctas. Desde Hidalgo nuestra buena amiga Josena nos comparte estos tamales típicos tamales de Pemuche. TAMALES DE PEMUCHE Ingredientes 1 Kilo de masa de maíz preparada para hacer tamal; 1 kilo de frijoles cocidos; Hojas de maíz para tamal y tiras angostas de maíz, para amarrar el tamal; 1 litro de or de Pemuche ya preparada (es decir ya hervida, donde la or está tan suavecita que casi se desbarata; escurrirla para que no tenga casi agua); Sal al gusto; Se puede agregar chile serrano namente picado.

formando una especie de cama. Vierta una pequeña porción y extiéndala sobre una hoja de tamal. Doble la hoja de tamal a que quede envuelto, puede ser en forma de cuadro o bien en la forma tradicional. Amarre el tamal con las tiras de hojas de maíz. Coloque los tamales en baño maría y cocínelos a fuego medio por cerca de 45 minutos. Cuide de que no se evapore por completo el agua. Al nal asegúrese de que los tamales estén bien cocidos y ¡listo! los puede adornar con salsa roja, con crema o bien comerlos solos.

Procedimiento Mezcle la masa, con los frijoles, el Pemuche, la sal y -si gusta - el chile. Prepare la hoja de tamal acomodándola

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Ética cotidiana

Eduardo Casillas González - Máster en Bioética

Bioética y Medicina: ¿Qué futuro?

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a bioética surge como astro que nace en el panorama cultural del inicio de milenio y se apresta a volverse una disciplina madura, lista para ser protagonista en el escenario cultural del mismo. Precisamente por ese motivo hemos sentido la necesidad de hacer una breve consideración en perspectiva futura de la relación hoy por hoy entre la bioética y la medicina. La bioética es denida principalmente como “el estudio sistemático de la conducta humana en el ámbito de las ciencias de la vida y el cuidado de la salud, examinada a la luz de los valores y principios morales”, según la denición dada por W.T. Reich en 1978 en la Encyclopedia of Bioethics, o bien, según la más reciente edición de este tratado de bioética, de 1995, como “el estudio sistemático de las dimensiones morales –la visión moral, las decisiones, los comportamientos y las políticas- de las ciencias de la vida y la salud, valiéndose para ello de una variedad de metodologías éticas con una estructura multidisciplinar”. Habiendo nacido en los años setenta del siglo pasado como tentativa de construir un puente entre las ciencias biológicas y las ciencias humanas, la bioética ha asumido problemáticas que, si se quiere, se han vuelto en el camino estrictamente médicas, o al menos tienen que ver muy de cerca con los operadores sanitarios, y entre ellos, en primer lugar, los médicos.

Problemáticas bioéticas Numerosas son las problemáticas de la bioética y numerosos se vuelven en

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el día a día los casos clínicos en los cuales existe la necesidad de parte del médico de expresar un juicio ético y de actuar en consecuencia. Solo para enumerar algunos, entre las más importantes problemáticas quisiéramos recordar: los problemas de inicio y fin de vida como el aborto y la eutanasia, el ensañamiento terapéutico, los trasplantes de órganos, la ingeniería genética, la procreación artificial, especícamente la inseminación artificial, y por tanto la experimentación cientíca y la clonación. Para no hablar además de todas las cuestiones que tienen que ver con la relación médico paciente como el problema, en nuestros días en boga, del consenso informado.

Rol de la medicina en el campo multidisciplinar de la bioética Somos de la opinión de que la bioética y la medicina no pueden caminar separadas. Es imprescindible reconocer que en el panorama actual la bioética es un campo multidisciplinar, en el cual son fundamentales diversas disciplinas, como la teología, la losofía, el derecho, la biología, pero somos de la opinión de que al nal, tomando en cuenta las problemáticas que la disciplina abarca, no puede ser sino el médico que se haga cargo de la

mayor parte de los aspectos teóricos, pero sobre todo de aquellos prácticos, en cuanto es el médico quien debe gestionar cada caso clínico. Es cierto también que aquella parte de la bioética que toma en consideración los casos reales de la vida cotidiana, con todas las problemáticas muchas veces delicadas conectadas a ellos, se llama propiamente bioética aplicada, o mejor aún bioética clínica. Ahora bien, el cuerpo médico desde un punto de vista bioético, tiene el deber de no dejar pasar esta gran oportunidad de gestión de una disciplina que tiene que ver al nal del camino no tanto con los galenos como profesionales de la medicina, sino más bien con el paciente-persona que se dirige a nosotros, para solicitar cuidado que debe ser entendido no sólo en términos reductivistas de alivio físico, sino de alivio de toda la persona.

Medicina y bioética: un proyecto cultural para el futuro próximo ¿Cómo buscar entonces estar preparados para esta aventura que deberá llevar a la medicina a afrontar con prontitud y determinación un rol no gregario en el ámbito de la bioética del tercer milenio? Antes que nada empezando por hablar cada vez más de tales problemas, y por tanto buscar delinear un proyecto cultural que pueda favorecer la institucionalización de las problemáticas bioéticas en campo médico a través de diversas iniciativas, primera entre todas aquella relativa al currículum formativo y académico de las


Ética cotidiana facultades médicas que se hacen cargo de la enseñanza y la investigación cientíca. Consideramos oportuno que la enseñanza de la bioética sea asignada preferentemente a clínicos médicos, o bien a médicos internistas, que por vocación, formación y cultura nos parece sean los candidatos naturales a hacerse cargo. Es obvio que en un clima de colaboración y de multi-disciplinariedad se podrá echar mano de expertos teólogos, lósofos y juristas, pero deberá siempre y en cualquier situación ser el clínico quien se encargue de la situación, un poco como sucede para la parte puramente médica en la cual el clínico asume, o al menos debería asumir, el rol de director de orquesta que armoniza el todo, procurando siempre el mayor benecio para el paciente en su conjunto. Se vuelve necesario por lo tanto buscar, encontrar y dar fundamentos sobre todo culturales, y aquí el discurso se vuelve difícil por el hecho que al día de hoy no se habla de una sino de muchas bioéticas. Nos parece que el camino más adecuado a seguir sea aquel que toma en consideración el sendero que siempre nos han enseñado los maestros, comenzando por Hipócrates. Un camino lleno de humanismo y humanidadintegrales, que consideran al hombre en el ámbito de una visión antropológica en la cual el todo tenga la debida importancia. La Medicina Interna, en parte por vocación, en parte por tradición cultural, y por la experiencia acumulada, encuentra parte de su fundación epistemológica también en el holismo, a grado tal que, nos parece que en el escenario actual de la medicina contemporánea, en la que prevalece una concepción reduccionista, la rama que encontrará menos dicultad para hacerse cargo de la gestión de la bioética.

El personalismo fundado en el “ser” En el contexto cultural actual existe un conjunto de teorías éticas como el utilitarismo, el deontologismo, el neocontractualismo, el principialismo, la neo-casuística, la ética de las virtudes y los personalismos, entre ellos, el ontológicamente fundado. Sería un tanto superuo armar que cada uno de nosotros debe saber moverse en esta selva de teorías, que por lo tanto deberán ser bien conocidas y confrontadas entre ellas. Un trabajo que lleva tiempo pero que vale la pena hacer y que ofrecerá muchos frutos positivos, también desde el punto de vista estrictamente intelectual. En lo que nos concierne, en medio de dicho panorama con tal variedad y pluralidad, a menudo dominado por un relativismo moral demasiado acentuado, la teoría ética, si la queremos llamar así, que consideramos en mayor medida acorde con nuestro modo de ver y sen-

tir, pero también con la naturaleza propia de la medicina, es el personalismo ontológicamente fundado, con todas las consecuencias físicas y metafísicas posibles e imaginables. El personalismo ontológicamente fundado representa la concepción clásica del hombre como persona que encierra un valor transcendente en cuanto es un cuerpo espiritualizado, un espíritu encarnado, que vale por lo que es y no sólo por las opciones que toma; la persona humana es unidad, un todo desde el momento de la concepción hasta su muerte, y es el punto de referencia y la medida entre el lícito y el no lícito. De dichas premisas se siguen los principios aplicables en bioética: principio de defensa de la vida física como valor fundamental, principio del valor de la corporeidad, principio de libertad y responsabilidad, principio de totalidad o principio terapéutico y principio de sociabilidad y subsidiariedad.A través del ir adquiriendo estos preceptos, el médico habría resuelto gran parte de sus perplejidades frente al drama de muchas decisiones de naturaleza ética y clínica, y se aprestaría a dar una gran contribución a la solución de la plaga del relativismo moral existente incluso entre el cuerpo médico. Con una competencia ética de tal forma adquirida no podrán existir dudas en el afrontar, incluso desde el punto de vista práctico, los más variados problemas bioéticos.

Conclusiones La tecnología y el progreso de la ciencia quizás nos han desviado de la dimensión real de nuestra existencia e inducido un cierto grado de deshumanización en la profesión médica. En la medida en que aumentaban las capacidades técnicas y científicas en el ámbito médico-clínico, disminuían las capacidades de intelectuales humanistas de los hombres de bata blanca. Conscientes de que la vida que hemos recibido es un don y de la cual debemos sentirnos los tutores naturales en su humanidad integral, de la misma forma, la salud y la enfermedad nos deben estimular a una actitud que se incline sí a la ciencia, pero al mismo tiempo mostrar solicitud en los hechos a aquello envuelto en el misterio, que supera la ciencia misma, y que se llama sapiencia. Estamos convencidos de que las relaciones fructíferas entre medicina y bioética no podrán no llevar, en la perspectiva propuesta, a resultados brillantes, que a través del retorno a un humanismo integral de la medicina, se reejarán en la salud integral física, psíquica y espiritual de cada paciente y de la comunidad, así como en el prestigio de la integridad de la profesión médica.

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Vida Saludable

Mtra. Margarita Martínez López

LA SALA DE ESTAR

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n una época tan agitada como la nuestra, en la cual difícilmente coinciden los distintos miembros de la familia en sus horarios de comidas y de reposo, el cuarto de estar tiende a convertirse en el centro principal de la casa, en el sitio donde se crean y fomentan importantes relaciones con el mundo exterior. Los arquitectos lo denen como “espacio primario”, considerándolo el eje sobre el cual gira la vida del organismo familiar, sobre todo en lo que atañe a sus vínculos con el resto de la sociedad. En toda casa hay una habitación que puede ser denida como sala de estar o que, adecuadamente habilitada, puede desempeñar esta función. Tal función consiste, ante todo en crear un ambiente propicio para las conversaciones propias de la vida familiar, para recibir dignamente a los huéspedes, o para efectuar agradables intercambios de ideas con los amigos. En la sala de estar distinguimos varias partes: un rincón para comer, constituido por una mesa y unas cuantas sillas; un rincón de lectura, cómodo y recogido; y por último, la llamada zona de conversación, amueblada con sillones y sofás. Contando con una sala de estas características, la familia podrá desenvolver su vida de relación en un lugar articulado y agradable, apto para múltiples funciones. Algunos arquitectos han propuesto una interesante estructuración de la sala de estar, renunciando por completo a los tabiques interiores para utilizar en su lugar armarios de gran altura o bien paneles de madera o cristal, sustituyendo las puertas por elementos corredizos o fuelles de plástico. Mediante esta solución se logra una continuidad de los espacios que otorga mayor amplitud a cada uno de los ambientes. Cuanto más grande y variada sea la sala de estar, más fácil resultará concentrar los servicios en un solo bloque, quedando los dormitorios hacia la parte exterior de la

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casa. Por lo tanto, la vida individual que se desarrolla en el interior tiende a proyectarse hacia la sala de estar, que servirá de trámite con el ambiente circundante.

Consejos prácticos Es cada vez más popular el criterio que considera la sala de estar como un verdadero compendio de la casa; por lo tanto, es muy importante que su decoración no se limite a reejar la personalidad de los moradores, sino que tenga en cuenta, asimismo, las exigencias de quienes, por una razón u otra, frecuentan el lugar. Es interesante citar algunas sugerencias de algunos arquitectos diestros en utilizar espacios insólitos para crear este centro de vida mundana. Por ejemplo, una terraza techada con paneles de vidrio, o bien con techo constituido por elementos móviles, puede convertirse en sala de estar alegre y orida. Los decoradores suelen recomendar tonalidades claras para el piso y las paredes, con el objeto de hacer resaltar los muebles. En un sector de esta sala de estar se ubicará la mesa de comedor rodeada por sillas; este ángulo comedor, en su versión más reciente, comunica con la cocina a través de una ventana. En el ángulo opuesto puede situarse la zona de conversación, corazón de las relaciones sociales, amueblada con divanes o sillones, una mesita y una biblioteca empotrada en la pared. Como es lógico, la sala de estar debe ser también reino indiscutido de los niños, y es natural, asimismo, que los acionados a la televisión coloquen el televisor en el lugar que más les agrade. En verano las madres querrán disfrutar del aire libre en compañía de sus hijos, por cuya razón siempre que ello sea posible, la sala de estar debe prolongarse hacia el exterior. De este modo la casa se amplía mediante tabiques móviles y transformables, capaces de convertirla en lugar para conseguir una aproximación hacia el prójimo y también hacia la naturaleza.


Buenos y malos hábitos

LN. Judith Jiménez López

EL BIEN Y EL MAL

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sto decía mi abuela. Y no estaba equivocada. La piel es el órgano más grande de nuestro cuerpo y reeja nuestro estado de salud general. Podemos analizarlo a través de una minuciosa observación. El estrés, los malos hábitos de alimentación, un estilo de vida sedentario y otros factores como el cigarro, las hormonas, medicamentos o incluso algunos productos de aseo personal suelen generar cambios importantes y algunas veces no muy agradables en nuestra piel: puede verse opaca, reseca, presentar manchas o cambios de coloración o pigmentación, granitos, acné, acidez, arrugas prematuras, hasta infecciones o laceraciones sin razón aparente. La piel reeja la malnutrición. Podemos verlo de forma común en las manchas blancas en la cara y brazos de niños o adolescentes. O bien excelente nutrición, como en la piel increíblemente suave de algunas mujeres embarazadas. En esta etapa se cuida de forma especial la alimentación-nutrición y suelen utilizarse complementos o suplementos. Debemos comenzar por pensar que nuestra piel es el reejo de nuestro estado interno. De manera que si deseamos una piel suave, tersa y sana, hay que hacer una limpieza exhaustiva de nuestro organismo. Una depuración. Sanar por dentro es la clave para estar genial por fuera. Nuestro cuerpo tiene un equilibrio al que llamamos homeostasis. Este estado se mantiene gracias a los sistemas “buffer” (hígado, riñón, pulmón y eritrocito), que regulan la entrada y salida de sustancias diversas en las células y el organismo en general. Por ejemplo cuando el organismo se encuentra en un estado de acidez, nuestra piel puede estar propensa a infecciones. Si esto es fuera, imagina que sucede dentro. Necesitas una depuración cuando tu organismo presenta cansancio o sensación de aletargamiento, pérdida de memoria, colitis o gastritis, estreñimiento, manchas en la piel o cambios de color en la piel, dolor articular, falta de energía y sueño excesivo. Una depuración es un plan efectivo y que tiene un impacto en los órganos, tejidos y sistemas que mantienen el equilibrio. Lo principal es hacer la combinación adecuada de elementos: descanso, actividad física, respiración, meditación, alimentación, además de los pensamientos y senti-

A LA CARA SALEN

mientos vividos de forma conciente, etc. que lleven a cabo este cambio. Para mantener tu organismo sano y en maravilloso funcionamiento  Toma agua natural en ayunas. Debe ser de tibia a caliente. Puede ser un té sin azúcar. Comienza por 1 taza y continúa hasta lograr tomar 1 litro.  Bebe la suciente durante el día hasta completar los 2 litros si eres sedentario, si realizas ejercicio aumentará tu necesidad hasta 3 o 4 litros.  Lleva una monodieta por 1 día a la semana. Una monodieta es: comer durante un día completo un solo tipo de fruta. Recomendadas: manzana, papaya, pera, fresas, mango, mandarina o naranja (completas). Puedes comer toda la que quieras durante todo el día. Esto puede ayudarte con el estreñimiento, acidez estomacal o problemas digestivos.  Toma té de manzanilla, boldo y cola de caballo. Intercala estos 3 tés durante una semana. El té de manzanilla es muy bueno para las hormonas femeninas. El de boldo es excelente depurador del hígado y el de cola de caballo es depurador de los riñones.  ¡Respira! La oxigenación en necesaria y lo más importante para que nuestro organismo funcione de forma óptima. La meditación es una forma comprobada de oxigenar, mejorar el sistema inmune, la circulación e incluso el grado de felicidad. Tómate unos minutos para ti.  Mantente en movimiento. La regla básica es 3x3, 30 minutos, 3 veces por semana. Mantenerse activo signica subir escaleras, caminar, bailar, sacudir, recoger, trapear, es decir no pares de moverte, disfruta de tu cuerpo, ¡sacúdete! Existen alimentos ricos en antioxidantes (vit. E, A, C, Omegas, complejo B) que debes tener en tu plan diario de alimentación, ya que contrarrestan muchos de los efectos del desequilibrio que antes mencionamos. Vuelve tu paladar un experto en salud. Elige aceite de oliva extra virgen, salmón salvaje, arándonos, frambuesas, mora azul, frutos secos: almendras, nueces y avellanas, zanahorias, calabazas, tomates, espinacas, polen, germen de trigo y cereales integrales. Depurar tu cuerpo es darle mantenimiento: de esta forma le ayudas a eliminar lo que no necesita y que se ha acumulado durante mucho tiempo.

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Tomando nota - Cursos de Verano LUNES Cómo envejecer hna. Martha Jose na Rea G y equipo del Centro “ Madre Teresa de Calcuta” De 11:00 a 13:00 - 10 sesiones; 13.20 y 27 Mayo; 3.10.17 y 24 Junio; 1 Julio

Talleres abiertos de Risa-terapia una vez al mes de 10:00 a 12:00 Psic. Sergio Miramontes

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VIERNES Taller de Musicoterapia vivencial De 16:30 a 18:30 - 10 sesiones - 20 horas Psic. Ma. Sa ra Escalante Loera 3. 17. 24 y 31 Mayo; 7. 14. 21 y 28 Junio; 5 Julio

Animación de los grupos De 17:00 a 20:00 - 10 sesiones - 30 horas LCC. Martha González Cohén 3. 17. 24 y 31 Mayo; 7. 14. 21 y 28 Junio; 5 Julio

20 Mayo; 17 Junio

Sentido Cristiano del Sufrimiento De 11:30 a 13:00 - 5 sesiones Pbro. Silvio Marinelli 10. 17 y 24 Junio; 1 y 8 Julio

Taller de Tanatología y Acompañamiento en el Duelo Inicio: 12 Agosto 2013 I Módulo: 12.19 y 26 Agosto; 2.9.23 y 30 Septiembre II Módulo: 7.14.21 y 28 Octubre; 4.11 y 25 Noviembre; 2 Dic. Módulos III y IV en 2014

SÁBADO Curso de Acompañamiento a menores enfermos y/o víctimas de maltrato 120 horas - De 9:00 a 14:00 - 24 sesiones - 3 módulos Cada módulo - 40 horas - 8 sesiones Psic. Fabiola Montoya Martín del Campo y equipo Modulo I: Aportaciones psicológicas del juego en el niño hospitalizado 4. 11. 18 y 25 Mayo; 1. 8. 15 y 22 Junio

Modulo II: La Resiliencia y el maltrato infantil

MARTES La Resilencia De 11:00 a 13:00 - Maestro Arturo Salcedo 10 sesiones - 20 horas 7. 14. 21 y 28 Mayo; 4. 11. 18 y 25 Junio; 2 y 9 Julio

10.17. 24 y 31 Agosto; 7. 14. 21 y 28 Septiembre

Modulo III: Cuidados Paliativos pediátricos 19 y 26 Octubre; 2. 9. 16. 23 y 30 Noviembre; 7 Dic.

Inteligencia Emocional De 17:00 a 19:00 - 10 sesiones Facilitadora: Astrid Nuñez Valle 4. 11. 18 y 25 Mayo; 1. 8. 15 y 22 Junio

MIÉRCOLES Nutrición especializada - Dietas Diferentes De 11:30 a 13:30 - 8 sesiones - 16 horas Lic. en Nutrición Judith Jiménez López 8. 15. 22 y 29 Mayo; 5. 12. 19 y 26 Junio

Curso de “Acompañamiento en cuidados Paliativos” 120 horas - 30 sesiones - de 16:00 a 20:00 Equipo interdisiplinario Módulos -Psicología y acompañamiento 8 Mayo; 19 y 26 Junio; 3 y 10 de Julio

-Cuidados Básicos y alimentación 15. 22 y 29 Mayo; 5 y 12 Junio

JUEVES La experiencia del sufrimiento en la oración de los Salmos De 17:00 a 19:00 - 10 sesiones - 20 horas Maestro: Jesús Gonzalez Flores 2. 9. 16. 23 y 30 Mayo; 6. 13 y 20 Junio

El Perdón De 20:00 a 21:30 - 4 sesiones Pbro. Silvio Marinelli 6. 13. 20 y 27 Junio

Espiritualidad Vida San Camilo De 20:00 a 21:30; 2. 9. 16 y 23 Mayo

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Cursos de Verano del 15 al 20 Julio 2013 Apoyo psico-espiritual en la emergencia De 9:00 a 13:00 de Lunes a Viernes - 20 horas

Apego y Pérdidas De 9:15 a 13:15 de Lunes a Viernes - 20 horas

Inteligencia emocional para la salud De 9:30 a 13:30 de Lunes a Viernes - 20 horas

Tanatología educativa De 16:00 a 20:00 de Lunes a Viernes - 20 horas

Psicología de la salud y la enfermedad De 16:00 a 20:00 de Lunes a Viernes - 20 horas SABADO 20 DE JULIO

Taller: Culpa y Perdón De 9:00 a 13:00


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Fundación Stella Vega A.C

Pisc. Cliserio Rojas Sante psicrojas@hotmail.com

Escuchando las voces de quienes viven con la enfermedad renal crónica Una experiencia participativa desde la sociedad civil

Red Jalisciense por la Salud Renal

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a enfermedad renal crónica es un problema de salud prioritario en Jalisco. Ello debido a que afecta cada día a más personas y representa un desafío para quienes la padecen, sus familias, los servicios de salud y la sociedad en general. Las terapias renales sustitutivas son las alternativas de manejo de la enfermedad renal, tanto la hemodiálisis, la diálisis peritoneal como los trasplantes. Sin embargo, tanto en Jalisco como en los otros estados del país, cerca de la mitad de la población enfrenta serias dicultades al no poder acceder a una atención médica oportuna, gratuita y de calidad, ya que han sido excluidos del sistema de protección social en salud al que tienen derecho. Tanto los enfermos como sus familias se han visto obligados a dedicar parte importante de sus recursos, energías y dedicación a n de tener acceso a las terapias renales. A su vez, un número cada vez mayor de organizaciones sociales, civiles y religiosas se han ido involucrando en la búsqueda de alternativas y apoyos para la atención de quienes viven con esta enfermedad. Por todo ello, la supervivencia de muchos enfermos ha dependido del trabajo de sus familias y de diversos organismos sociales, más que del sistema de salud. Durante los últimos años se han

organizado numerosos eventos y actividades para hablar del problema y ofrecer alternativas de solución a la enfermedad renal. Sin embargo, la mayoría de las iniciativas han sido de los organismos públicos que se han limitado a exponer las propuestas de las instituciones y los profesionales de la salud. En cambio, poco o nada se ha hecho por profundizar en el problema y buscar alternativas tomando en consideración a los propios enfermos, sus familias y las mismas organizaciones no gubernamentales. Por estos motivos, la Red Jalisciense por la Salud Renal organizó el Primer encuentro estatal sobre la enfermedad renal crónica y su atención, aprovechando la celebración del Día Mundial del Riñón. El objetivo del encuentro fue conocer los problemas identicados y las propuestas de solución de tres grupos directamente involucrados con la enfermedad renal: los propios enfermos, sus familias y los integrantes de organizaciones no gubernamentales.

Metodología empleada Utilizando un modelo participativo, se llevó a cabo en Guadalajara, México, el Primer Encuentro Estatal sobre la ERC,sus actores y alternativas. El propósito del mismo era: a) impulsar y visibilizar el trabajo de la Red; b) convocar a


Salud Renal Integral

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CAN S U B SE NOS I R D A P Padrino SARI Salud Renal Integral Camilo de LellisSaRI A.C. te invita a ser padrino, apoyando a personas de bajos recursos, el paciente de Insuciencia Renal Crónica en Hemodiálisis necesita por lo menos tres sesiones a la semana (con un costo de 4480 semanales. Muchos no pueden costear el tratamiento, tú puedes ser padrino y apoyar de la siguiente manera:

diversos grupos a elaborar un diagnóstico de los problemas que enfrentan y a proponer alternativas de solución, y c) generar productos para difundirlos entre otros actores involucrados, como los organismos gubernamentales, profesionales de la salud o la población en general. Cerca de 200 participantes acudieron al Encuentro: enfermos en diálisis peritoneal, hemodiálisis y trasplantados, familiares o cuidadores, integrantes de asociaciones civiles, profesionales de la salud y académicos. La actividad central consistió en la formación de seis grupos de discusión para intercambiar ideas y experiencias sobre los temas propuestos.

Resultados Cada grupo identicó los problemas especícos que enfrentan y sus correspondientes alternativas. Sin embargo, todos ellos enfrentan problemas. Entre los más destacados: los profesionales de la salud no les brindan información suciente; la atención médica es pobre y deciente; los costos de las terapias renales son elevados; los enfermos difícilmente consiguen trabajo, presentan problemas emocionales, y se carece de una cultura preventiva. La información obtenida de cada gruposervirá para elaborar la agenda de trabajo de la Red según los eventos a realizar. Por ejemplo, se trabaja la información obtenida del grupo de trasplantados para el día del trasplante en el mes de junio.

APOYO DEL 20% $200.00 pesos APOYO DEL 30%$300.00 pesos APOYO DEL 40%$400.00 pesos APOYO DEL 50%$500.00 pesos APOYO DEL 60%$600.00 pesos APOYO DEL 70%$700.00 pesos APOYO DEL 80%$800.00 pesos APOYO DEL 90%$900.00 pesos APOYO DEL 100%$1000.00 pesos El apoyo que deseé otorgar pueden ser por único día, una semana o un mes, según su decisión. Contamos con recibos deducibles de impuestos, en caso de necesitar dicho recibo se tiene que presentar la copia del boucher de depósito en nuestras ocinas. Los depósitos se realizan en Banco HSBC Cuenta núm. 4052594173 a nombre de Salud Renal Integral Camilo de LellisSaRI A.C. o por medio de transferencia interbancaria con clabe: 0213 2004 0525 941732. Le agradecemos su atención. Si requiere más información estamos a sus órdenes al teléfono 3810-2054de lunes a viernes de 10:00 a 14:30 – 16:00 a 18:00 hrs. Dirección Av. Niños Héroes 1633-104 Col. Moderna Guadalajara, Jalisco, México

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14 de Julio 2013

El número 64 (Julio - Agosto 2013) de la Revista Vida y Salud será dedicado al tema:

Fiesta de San Camilo Empezamos las celebraciones del 4 centenario (1614) de la muerte del Santo

“El abuso” Para suscribirse escriba a: sancamilo@prodigy.net.mx

Del 7 al 14 de Julio celebraremos la semana de San Camilo con talleres y otros eventos

Indicando nombre y apellidos, y dirección precisa: calle, colonia, ciudad, código postal, estado y número de teléfono.

Seguirá programa detallado

El equipo de Redacción de la Revista y el Centro San Camilo A.C., expresan su más sentido agradecimiento a los bienhechores y patrocinadores:

NUEVO LIBRO DEL CENTRO SAN CAMILO Silvio Marinelli – Victoria Molina Oliva,

Manual de Relación de Ayuda, PPC, México DF 2013. En las últimas décadas, en diferentes contextos, se está hablando de Relación de Ayuda y esta expresión -que se corresponde con una realidad- está adquiriendo una divulgación y protagonismo en las profesiones que se dedican a la ayuda. Este manual es un material teórico práctico de clara utilidad para quien desee realizar reflexión personal o grupal y para quien desee aprender competencias relacionales y emocionales para caminar juntos en la estación en la que necesitamos un compañero que, sin privarnos de nuestro pro-

tagonismo en la propia vida, haga de espejo de nuestra realidad y estimule los recursos internos para sacar lo mejor de nosotros mismos. Bienvenido un Manual de Relación de Ayuda en un mundo en el que muchas relaciones son vacías, superficiales y llenas de tópicos escurridizos. La pasión por el genuino encuentro podrá convertirse en motor de humanización de relaciones significativas y potencial fármaco para tanto sufrimiento evitable que vivimos.

Ignacio y Marina Jiménez María Eugenia Villaseñor Márquez Tequila San Matías Altagracia Flores, Vda. de Gómez Antonio Salles Ramírez Grupos de la Familia Camiliana Laica Fundación Stella, A.C.

¡Que el Señor les pague!

Religiosos Camilos al servicio de los enfermos Religiosos de la orden de San Camilo Somos religiosos unidos por el mismo ideal: servir a los enfermos y a los que sufren. Para jóvenes varones, solteros, de 17 a 27 años ¡Quieres descubrir tu vocación? ¡Estás interesado en un acompañamiento vocacional? Religiosos Camilos Guadalajara, Jal. Tel. 33-3640-4090 sancamilo@prodigy.net.mx www.camilos.org.mx

San Camilo nació en Italia en 1550, se convirtió a los 25 años, consagró su vida atendiendo a los enfermos más pobres y desasisitidos, fundó en 1582 la orden de los ministros de los Enfermos(Religiosos Camilos). Eligió como distintivo la cruz roja. La intuición de San Camilo fue fundar una “compañia” de hombres piadosos y de bien que, no por dinero, sino voluntariamente y por amor a Dios, sirvieran a los enfermos con aquel amor y cariño de una madre hacia su unico enfermo”.

Elaboró las reglas para servir con esmero y toda perfección a los enfermos. Adoptó nuevos medios para mejor servir al enfermo. Creó un modo original de estar frente a Dios, inspirado en el evangelio de San Mateo: “Cuanto hicieron a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicieron”.

¡Tú también puedes ser Religioso Camilo!

¡VEN y VERÁS!

El Centro San Camilo A.C. agradece sus donativos en la cuenta número 0131442279, en cualquier sucursal de Bancomer. Se expiden recibos deducibles de impuestos. Tel. (33) 3640-4090 / sancamilo@prodigy.net.mx / http://www.camilos.org.mx


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