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2 H茅ctor Federico Lausi

DESCUBRIENDO A MI FAMILIA

Edici贸n I


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- Amado Lausi y MarĂ­a Laura Lausi -


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DEDICACIÓN A “Marita” y a “Don Amado” Marita fué mi hermana, un ser alegre, con una sonrisa muy especial, nos dejó a sus 29 años y se fué peleando, jamás bajo los brazos, y en su lucha nos demostró que la vida es cada día; Su luz sigue brillando dentro de quienes la conocimos, es una llama que ninguna enfermedad puede apagar. “Don Amado”; Mi abuelo y padrino fué alguien muy especial, me contuvo en años muy difíciles, fué un ejemplo a seguir, una persona honesta, trabajadora, con un sentido del humor muy particular, fue mi “San Martin”, mi “Sarmiento”, alguien a quien admirar y respetar por siempre. Federico Lausi.- (29/03/2011)


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INTRODUCCION Carpe Diem “Me interné en los bosques porque quería vivir intensamente; quería ‘sacarle el jugo’ a la vida. Desterrar todo lo que no fuese vida, para así, no descubrir en el instante de mi muerte que no había vivido”. A veces pienso que vivimos como si nuestro tiempo fuera eterno, quizás ignorando que tarde o temprano esta vida tendrá un fin. No somos quienes somos, solo por haber vivido y “pasado el tiempo”, sino que cada gota de nuestra sangre, tiene una historia, un pasado; Hay hechos que nos hacen sentir cosas que no podemos explicar, ciertas sensaciones que vivimos y sentimos haberlas vivido antes, que solo escarbando en las cenizas de nuestro pasado, como un arqueólogo que intenta explicar el significado de una escritura ancestral, podremos comenzar a comprender y armar así nuestra historia y descifrar misterios que parecían inexplicables. Nací y crecí en un ambiente familiar que me permitió hacer de mi vida algo atípico, a sentir que muchas veces nadaba en contra de la corriente, lo que honestamente no se cuando comenzó, si puedo entender que tarde o temprano comencé a comprender, a darme cuenta de que tuve y tengo la oportunidad de elegir, y al mismo tiempo y no solo por mis propios actos, también comprender que para lograr cada elección, he tenido siempre un entorno que me ha apoyado y una historia familiar que me llevo a comenzar y vivir mis días, como lo vengo haciendo desde muy pequeño: en plena libertad. Este libro es un desafío, como toda gran aventura, expedición, o un simple viaje hacia tierras desconocidas, es un intento para conocerme y conocer mas aun, a quienes me rodean; Para hacer memoria, para construir una memoria que deseo viva eterna, como la sonrisa de mi hermana y las palabras de mi abuelo Amado. Quien tenga el valor de continuarlo, o al menos de experimentar cada día como si fuera el último, será aquel que entienda el significado de las palabras en latín “Carpe Diem” (aprovecha el día); Tan solo tres palabras que a mis 14 años, me ofrecieron una fuente de inspiración que deseo me acompañe el resto de mi vida.


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- “La Ola”, Provincia de Córdoba -


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- HĂŠctor Jorge Lausi (Bocha) y MarĂ­a Lamas (abuela Mari), en Tandil -


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CAPITULO I NUESTRA HISTORIA En este capitulo intento contar desde el origen de nuestro apellido (Lausi), hasta aquellos que se han unido para formar nuestra familia, nuestra historia. Claro que es también una visión de cómo viví cada etapa de mi vida, hasta mis 30 y pico de años, un recorrido por mis recuerdos, anécdotas de amigos y familiares que me ayudaron a construir un humilde “árbol genealógico” y una memoria de aquella historia que de no escribirla, se perdería para siempre.


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Genealogía Según mis investigaciones, nuestro apellido proviene de Italia, mas precisamente de la región central de Umbria, y de acuerdo a lo que me contó Alberto Lausi quien vive en la provincia de Terni (no lo conozco personalmente, lo contacté a través de Internet mientras buscaba parientes a través de google en el viejo continente), el origen del apellido esconde una historia muy interesante que se traslada a la época del imperio Romano. El origen del apellido según lo que pude extraer de Internet me dice que proviene de la epopeya romana “La Eneida”. Cito: “Escrita por Publio Virgilio Marón, mas conocido como Virgilio en el siglo I a.c. La obra fué escrita por encargo del emperador Augusto, con el fin de glorificar, atribuyendo un origen mítico, al Imperio que con él se iniciaba. Con este fin, Virgilio elabora una reescritura, más que una continuación, de los poemas homéricos, tomando como punto de partida la guerra de Troya y su destrucción, y colocando la fundación de Roma como un acontecimiento ocurrido a la manera de los legendarios mitos griegos”. Lo interesante es que en esta historia aparece un personaje llamado “Lauso” (en la antigua lengua latina el hijo de Lauso se nombra Lausi), por ende nuestro apellido aparentemente tiene su origen a partir de estos textos antiguos. La realidad es que nuestra familia si por algo se caracteriza, es por estar llena de misterios, prácticamente no conozco primo o tío alguno y la historia es desconocida para mi; No creo que exista por lo tanto mejor motivación, para comenzar a escribir este libro que mi propia ignorancia acerca de mis raíces.


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Mi familia Héctor Jorge Lausi: “Bocha” Héctor Jorge Lausi, alias “Bocha”, nació un Sábado 25 de Diciembre, durante la navidad de 1943, mientras en Europa todavía peleaban la 2da guerra mundial, mi abuela daba a luz a mi viejo, hijo único quien nació en Ramos Mejía y se crió en el barrio del cual nunca pudo irse a pesar de haber vivido un tiempo en Capital Federal, para luego volver y residir en la calle Yapeyú 721, donde primero vivió en la casa en que nací (al lado de la de mis abuelos), para después anexar dos lotes mas, con casas que demolería para construir la inmensa casa de Ramos donde pasaríamos nuestra adolescencia. De chico estudió en la escuela N° 71, luego en la N° 24 y finalmente en la Comercial de Ramos Mejía. Se recibió en la U.B.A. con el titulo de Contador. Tuvo varios trabajos, entre ellos pasó por Bullrich S.A. de Inv. Cia. financiera., Carles y Cia. financiera, Crédito Barrio Boedo Cia. financiera., Adrogue Cia. financiera., Carfina Cia. financiera., Tutelar Cia. financiera. y finalmente Nuevo Banco Industrial de Azul. Mi viejo para mi es Bocha, ni viejo, ni papa, ni Héctor…… simplemente Bocha, como le dicen de chico aparentemente por su pelo corto; Eterno y fanático hincha de Racing (como toda la familia), solo que a diferencia de sus hijos, tuvo el consuelo de ver en persona los mejores tiempos del club de Avellaneda, por supuesto siguió todo el campeonato de 1966 en que se consagró campeón y tuvo quizás uno de los mejores equipos de todos los tiempos, y vivió en persona la final entre Racing 1 vs Celtic 0 por la copa intercontinental jugada en el estadio centenario de Uruguay (en Montevideo), donde según me contó tuvo que escaparse ya que los uruguayos arrojaban piedras al barco que los transportó para ver el partido. Mi abuelo me contó que al salir del estadio, le preguntaron a un vecino para donde se iba al puerto, el uruguayo señaló en una dirección y ellos salieron caminando en la dirección opuesta pensando que este les indicaba mal a propósito y así fue, el puerto estaba en la dirección contraria.


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- “Bocha� en playa de los Ingleses (Mar Del Plata) -


19 A Bocha le gustan especialmente dos deportes que me contagió desde muy chico: El futbol y el remo. Fué socio del Club de Regatas La Marina en el Tigre (fundado en 1876) y durante muchos años se dedicó a remar por el delta del Río de la Plata, de chico me contaba anécdotas de como luego de una semana de trabajo, iba al tigre a quedarse a dormir, reservaba un bote y al día siguiente bien temprano partía para remar (era el deporte de moda, y si no hacías esta rutina, te quedabas sin bote). Cuando yo tenia aprox. 14 o 15 años y comencé a remar, ya casi nadie remaba y si querías un bote, solo tenias que ir al club, elegir el que mas te gustaba, y listo. Por otra parte cuando el era chico, si una manzana flotaba en el río, la podías tomar y comer, casi medio siglo después, el río totalmente contaminado te hace pensar que eso es una locura, sin embargo era una realidad de aquellos tiempos, de cuando Bocha era “un pibe”. Bocha es lo que se dice en Ingles un autentico “workaholic” (adicto al trabajo), casi un calco de mi abuelo, desde muy temprano en la mañana hasta la tarde, no hace otra cosa que vivir y hablar de trabajo. Desde que tengo memoria lo veo madrugar, desayunar muy escaso, caminar con el portafolio negro (que es como cargar con un bolso con piedras de cuarzo), las 5 cuadras a la estación de Ramos Mejía, tomarse el deplorable tren línea Sarmiento hasta Once (es importante aclarar que el viaje se realiza de pie y apretado) y de allí caminar 4 cuadras por Avenida Pueyrredón hasta Av. Corrientes, Subte “B” hasta microcentro (nuevamente parado y nuevamente apretado), día en la oficina de acá para allá, y por la tarde el camino inverso, para llegar a casa, comer algo ligero (con mucho queso y dulce de postre) y acostarse temprano así entonces al día siguiente, vuelve a empezar. Un deporte (si se puede llamar deporte) que practicamos juntos durante mi infancia y adolescencia, fué la pesca. A Bocha le encanta pescar y hemos tenido la suerte de recorrer gran parte del país pescando. Desde dorados, surubíes y pacus en Corrientes (Esquina), hasta truchas en San Carlos de Bariloche y Esquel, o salmones en Puerto Madryn (partiendo desde playa Villarino hasta la entrada al golfo San José) e inclusive hemos pescado pejerreyes en muchísimas lagunas de Buenos Aires. Para los pescadores hay reglas, que fijan un mínimo de presas por embarcación o pescador, pero esas reglas no se hicieron para mi viejo, el ha sacado bolsas de pejerreyes en laguna de los padres y ha llenado una lancha de truchas, en el lago Fonck


20 en Bariloche (siendo el mínimo de dos truchas por bote, el tenia dos por cada diez minutos pescando durante 3 horas). Mar del plata es el destino preferido de Bocha, cuando era chico vi una foto de el con una corvina negra de casi un metro de largo, la foto la había sacado en Cabo Corrientes, desde una piedra donde el se apostaba para pescar, pero el lugar preferido de la familia siempre fué Mar De Cobo, prácticamente un sitio descubierto por mi abuelo y el, donde ya de chicos iban a pescar cuando no había nadie. La rutina que recuerdo era salir temprano desde nuestro departamento en Rivadavia y Santiago del Estero (lo vendimos en Mayo 2011), manejaba mi viejo su Ford Falcón hasta Mar De Cobo, haciendo lógicamente una parada intermedia en el club de pescadores para comprar camarones, la carnada ideal y de ahí los 30 km hasta Cobo para caminar rumbo a la playa. Me contaba que en realidad, su carnada preferida eran las lombrices de mar, que en lugar de comprarlas, de chico las sacaba de sus cuevas con una inyección con sulfato de cobre y con eso picaba cualquier cosa. Recuerdo que durante esas jornadas matinales de pesca en Cobo, una vez que llegábamos al mar, nos separábamos, por un lado mi abuelo y mi viejo y por el otro yo, tratando de aprender a encarnar y lanzar sin su ayuda, con el agua hasta la cintura tiraba la línea bien lejos y pasábamos horas tratando de pescar algo. Era como una competencia, donde siempre ganaban los mayores, definitivamente la pesca era nuestro hilo conductor, algo que hacíamos juntos las tres generaciones de los Lausi, eso si, si había una galleta, es decir, si se enredaban las líneas, le pasaba la caña a mi viejo y el problema pasaba a ser de otro, nunca quise aprender el arte de desenredar un nylon, yo no tenia paciencia, aunque si perseverancia. La postal siempre fueron mi viejo y mi abuelo juntos, pescando a su ritmo (un ritmo lento, relajado, paciente) y yo alejado unos 20 o 30 mts, tirando con el agua hasta la cintura, enredando las líneas, enganchando el anzuelo en las piedras y mirando como ellos pescaban, y yo me convertía en una maquina de desperdiciar carnadas. En algunas oportunidades nos acompañó Nicolás Martínez (primo de mi abuela María Lamas), y ahí la salida se ponía divertida, porque tenia una forma de recoger la línea tan particular, era como si lo invadiera una paz!; Lento, pausado, era todo un ritual verlo pescar, y claro que por ser así perdía prácticamente todo lo que


21 le picaba, de manera que las cargadas pasaban a ser para el y yo pasaba desapercibido. Bocha siempre fué serio y de hablar poco; Aunque con los años fué aflojando y buscando compartir anécdotas; Durante mi niñez, el llegaba de trabajar (tarde), y las únicas palabras que recuerdo son: “se levaron los dientes?, a dormir!!” y para levantarnos solía imitar el ladrido de un perro: “guau!!! Guau!!! Guau!!!” (aunque sonaba mas a un “buff!!! Bufff!!!!”), que me fastidiaba sobremanera!, sobretodo porque siempre me costo levantarme, y lógicamente es mas difícil cuando alguien te ladra al lado del oído. Los viajes con Bocha son imposibles de recordar, ya que fueron miles…. A esquiar todos los inviernos (primero a Penitentes, Mendoza, luego a San Carlos de Bariloche y la última década a Chapelco, en San Martín de los Andes), viajamos y recorrimos todo el país, incluyendo un viaje a Ushuaia donde recorrimos de punta a punta la ruta 3, parando en Monte Hermoso, Puerto Madryn, Río Gallegos y Río Grande (a la ida) y a la vuelta pasando por El Calafate, Sarmiento, Esquel, El Bolsón y Bariloche, para regresar por la tradicional “Ruta del Desierto” que recorrí cientos de veces en mis viajes al Sur, aunque aquella vez con la Volkswagen quantum será un viaje imposible de olvidar (Enero de 1995, un trayecto total manejado de 10.000km). Bocha me contó que el pasó mucho tiempo en su adolescencia junto a su tío (Joaquín Lamas), hijo de un anarquista Español (Pantaleón), lo curioso de su abuelo, es que tuvo un pasado muy pobre y sacrificado (como muchos inmigrantes que venían de Europa con pobreza absoluta); Pantaleón por ejemplo recorría a pie, el trayecto que va desde Lincoln a la ciudad de Buenos Aires (320 km), durmiendo por el camino en una modalidad que se usaba en la época (ya que para cosechar a mano o arrear ganado se hacia todo a pie: tracción a sangre!). No podría tener mejor padre que el que tengo, por eso estos recuerdos los comparto con orgullo, sabiendo que Bocha vivió en una Argentina muy diferente a la nuestra, y su vida y trayectoria son parte de todos nosotros.


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Hilda Palmira Novello: “Mami” Hilda Palmira Novello nació en Barracas, no se mucho de su infancia solo que le gustaba mucho el piano, la realidad es que pocas cosas realmente conozco de su pasado porque si algo caracterizo a mi vieja toda su vida (además de su locura, su alegría y su pasión por el teatro y el “acting”) fue la poca memoria y los datos contradictorios!; Por ejemplo siempre dijo ser casi una abogada, porque se retiró de la universidad de derecho cuando apenas le faltaban un par de materias, pero ya de grande se anotó en un secundario para adultos para terminar sus estudios inconclusos, algo muy extraño ya que si no tenia la secundaria terminada, como hizo para inscribirse en la universidad?. Cosas de Hilda…. (con el tiempo me explicó que consiguió una solicitud provisoria para estudiar en la UBA hasta rendir los exámenes pendientes del colegio, pero siguió cursando la universidad, se le venció el plazo y tuvo que abandonar). Me contó que fué profesora de piano y artista, que trabajó con grandes talentos de los 60 y 70 como Sandro, Palito Ortega, Donald y aquellos personajes famosos que siguieron apareciendo en la tele durante varias décadas mas. Llegué a pensar que todo eso fué un invento hasta que un día nos encontramos con Donald en el cerro Chapelco, mientras esquiábamos durante un invierno de visita por San Martín de los Andes. Donald la reconoció y nos invitó a un concierto en el hotel Sol de los Andes, el hotel cinco estrellas que para aquella época aun funcionaba. Ahí comencé a creer que tal vez su época de actriz existió, aunque sin lugar a dudas fué muy breve y dejo sus huellas, sino Donald jamás la hubiera reconocido!. Según me contó mi viejo, Hilda siempre fue lo opuesto a el, Bocha era mas formal, tímido, introvertido, y mi vieja era justamente lo contrario, de hecho en sus primeras salidas, el tenia que transportar adicionalmente pancartas y carteles que mi vieja llevaba a manifestaciones populares. Obviamente era peronista, racinguista, todo lo que se asociara con quilombo y temas populares. Inclusive me contó que iba a ver los entrenamientos de Racing (algo no común para una mujer), de hecho yo soy hombre, hincha de racing, y nunca fui a ver un entrenamiento!. Hilda se caracteriza por su sentido del humor, se ríe constantemente, siempre está de buen animo, tiene una batería interna inagotable que si me


23 la imagino como pasajera del Titanic, seguro que le hubiera estado diciendo en la proa a algún pasajero desconcertado: “mira el lado positivo, al menos vamos a salir en los diarios”. Estos rasgos característicos de una personalidad completamente extrovertida y en cierta forma alocada, la llevaron durante mi estadía en el colegio a ser una mas del staff académico; Altamente sobre protectora nos tenia siempre vigilados y ante la primer supuesta “injusticia” iba al colegio a armar tremendos quilombos o a salvarnos de algún reto o simplemente a participar porque no podía quedarse sin figurar. Esto nos valió a los hermanos “Lausi” la fama entre nuestros compañeros y profesores, básicamente entre la comunidad educativa en general, donde todos sabían que si se metían con nosotros, se metían con mi vieja. Su talento para el teatro es natural, vive actuando, claro que su genero es definitivamente la comedia, una vez participó en una obra dramática, y la convirtió en comedia… eso fué evidente porque el público a mitad de la obra no hacia otra cosa que reírse. Risa que heredó seguramente de su mama, la abuela Palmira, cuya risa es inconfundible y justamente en esa obra, las carcajadas de Palmira se escuchaban desde afuera del teatro. Entre sus anécdotas de juventud, me ha contado que una vez chocó contra una garita de vigilancia (con policía adentro incluido); Supongo que fue un presagio de lo que vendría ya que los autos que manejo durante toda su vida, siempre tuvieron rayones, choques y faroles rotos; Aunque por supuesto la culpa es del que “la chocó”, no de ella…., como cuando mientras me llevaba a no recuerdo donde, durante mi adolescencia, tomo por error avenida Gaona en sentido contrario, y manejo prácticamente una cuadra quejándose de que todos los autos que venían de frente, estaban manejando de contramano!. Mi vieja se dedicó a criarnos, dejo de lado su vida profesional, renunciando a su trabajo (trabajó en la misma empresa que Bocha), y nunca mas volvió a pisar una empresa, una madre presente al 100%, alguien sin cuya contención, nuestra infancia hubiera sido diferente y por ende, nuestro presente y futuro. El lado “crazy” de los Lausi, definitivamente lo heredamos de ella.


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- Hilda Palmira Novello, en la casa de Berazategui -


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- Amado Lausi y MarĂ­a Lamas, en playa de los Ingleses (Mar Del Plata) -


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Don Amado Lausi: “El abuelo Héctor” Amado Lausi para nosotros siempre fue “el abuelo Héctor”, o simplemente “Don Amado”, como el nombre de su campo en Carlos Tejedor; Según me llegó a contar mi abuelo, el origen de su nombre proviene del poeta mexicano Amado Nervo 1870-1919, aparentemente este poeta era del agrado de mi bis abuelo, Cayetano Rafael Lausi y por eso el nombre Amado, sin embargo, todo el mundo lo llamaba “Héctor”. Amado estudió Perito Mercantil en el Comercial de Ramos y trabajó en varias empresas, entre ellas en Teléfonos del Estado, N.C.R. (National Cash Register company) y Adolfo Bullrich & Cia. S.A. Me contó muchas anécdotas de su dura infancia, que era pobre de chico, y cavaba pozos ciegos a cambios de algunas monedas, tuvo trabajos de doble turno y su infancia fué muy sacrificada. Vivió gran parte de su vida en Ciudadela y luego en Ramos Mejía (en la calle Yapeyú y finalmente en Chacabuco 257) y se casó en Ramos Mejía en 1943, el año en que Bocha nació. Escuché por parte de una tía, el siguiente comentario: “Amado era una persona de bien y solidaria, que ayudó a sus hermanos y sus sobrinos para que puedan tener un laburo digno y así muchos de ellos poder estudiar”. Son muchisimos los comentarios positivos que escuché a lo largo de mi vida, acerca de Don Amado, pero mas positivos aun son los recuerdos que tengo de todos los años que compartí con el. Don Amado era el pilar de nuestra familia, era una persona extraordinaria. Aprendí muchisimo de el, a pesar que hablaba lo justo y necesario, pero cuando lo hacia, escucharlo era algo que siempre me gusto, la forma en que relataba su vida, sus logros, todo aquello que le gustaba, sus bromas, sus pausas, su tono dulce, el toque de ironía, sus conocimientos de historia argentina. Compartíamos la pasión por la geografía, la historia preferentemente argentina y por la naturaleza. Pero al igual que mi viejo, era serio, tenía carácter fuerte, y era absolutamente dedicado a su trabajo. El abuelo tenia una increíble memoria fotográfica, o mejor dicho, una muy buena memoria en general, ya que recordaba absolutamente todo, por ejemplo cuando viajábamos por diferentes rutas argentinas, el se acordaba de todos los pueblos al punto tal, que te anticipaba que íbamos a pasar por


27 una u otra localidad y nunca fallaba. Especialmente el viaje a Mar del Plata por la ruta 2, o el viaje a Carlos Tejedor para visitar los campos Laura y Sol y Don Amado, para el cual tomábamos ruta 5 hasta Pehuajó y luego la ruta 226. Siempre estaba predispuesto a contar anécdotas y hablar de historia argentina. Su pasión por la historia lo llevo a admirar no solo a escritores e historiadores, sino a novelistas como Felix Luna, cuya obra “Soy Roca” era el libro por el preferido o a películas como “La guerra Gaucha” (1942, de Lucas Demare), al punto de emocionarse con lagrimas y hablar de la película con pasión y absoluta admiración. Sus ojos fácilmente brillaban cuando hablaba de sucesos de la historia argentina, especialmente del siglo XIX. Por fuera podía parecer muy duro, pero por dentro era muy sensible. Sin embargo la historia que el dominaba era la historia del campo, conocía cada una de las estancias que te cruzabas por la ruta, era un apasionado por el campo y se enorgullecía de su forma de administrar, era amable con la gente, muy educado y siempre se quejaba del aumento de impuestos, del mal estado de los caminos rurales y de la falta o abundancia de lluvia (sufrió serias inundaciones en la década del ochenta en la zona de Carlos Tejedor). Me contó muchas veces, que en el pasado como administrador de estancias en Bullrich, le tocó administrar aprox. cinco mil hectáreas en una zona cercana a Miramar (Cdte. Nicanor Otamendi) pertenecientes a una señora de apellido Iraizoz., quien además de grandes campos, tenia en aquel entonces grandes deudas y en una reunión se le sugirió que venda la mitad de los campos para saldar las deudas y administrar el resto. Ella le pregunto a mi abuelo que opinaba, y Amado dijo que era mejor quedarse con los campos, administrarlos bien, y de a poco pagar la deuda. Por pedido de la Sra. de Iraizoz se hizo lo que Amado quiso y gracias a esa decisión, los campos permanecieron en poder de su dueña (hoy valen millones). El abuelo evidentemente tenia valores que hoy son moneda poco corriente y algo que siempre recuerdo es el amor que tenia por sus nietos (era además mi padrino), y como olvidar los almuerzos los días Domingo!, en su casa de Chacabuco 257; Cocinaba poca variedad de comidas, pero lo que le faltaba en diversidad, le sobraba en calidad. Los platos preferidos eran: Tallarines caseros (su secreto era ponerle mucho huevo a la masa, 9 en


28 total según recuerdo), pollo al horno con papas y puchero. Además agregaba una entrada a base de huevos y tomates rellenos con ingredientes variados, que creo no equivocarme si aseguro que entre esos ingredientes, había atún o anchoa, y por supuesto empanadas de carne, todavía hoy me acuerdo del sabor de esas empanadas (las de queso siempre se le reventaban, porque le ponía queso fondeau que se ponía muy caliente), y siempre que me mandaba al supermercado me decía: “compra las tapas de hojaldre!”. De esos almuerzos, participaba Celia (La Gallega); Celia era su empleada, pero también durante los últimos años de vida de mi abuelo, era como parte de la familia. La gallega era realmente gallega y su familia mas aun, fiel a los chistes de gallegos, era bruta igual a los personajes, y tenia la gracia de una española!, mientras barría, o planchaba, cantaba y vivía alegre. Al mediodía mientras almorzábamos, tomaba vino, y a veces tomaba demasiado vino, por lo que las tardes se mostraba aun mas alegre y risueña. Mi abuelo siempre irónico le encantaba hacerle chistes, la cargaba todo el tiempo, con mucha picardía le sugería que el carnicero había preguntado por ella, y la gallega se ponía roja como los tomates de la ensalada. Era un humor sano, alegre, con mucha picardía. Mi abuelo tenia una forma muy especial de hacer bromas, con mucho respeto e inteligencia. Recuerdo anécdotas como que un pariente de la gallega, se quiso afeitar y decía que la maquina descartable no funcionaba, y era porque se estaba afeitando sin quitarle el plástico protector que viene cuando la compras. Celia había perdido sus ahorros en la quiebra del Hogar Obrero, pero con los años los recuperó, gracias a que mi abuelo le enseñó a ahorrar abriéndole un plazo fijo en Banco Quilmes, además de hacerla trabajar en blanco para que pueda ganar una jubilación al retirarse, algo que en esa época era muy poco frecuente con empleadas domesticas. Con Amado hicimos muchos viajes (sin mis viejos), especialmente a Córdoba y también a Brasil (Rio de Janeiro y Club Mediterrane en Río Das Pedras), donde nos hospedamos por casi una semana. Ese viaje lo hicimos con una amiga de mi abuelo (Anita), y mis hermanos (María Sol y Jorge). Es difícil de imaginar un abuelo con sus tres nietos veraneando en Brasil, como hizo para contenernos no tengo idea!, pero recuerdo que le dimos mucho


29 trabajo; De hecho un día me fui de la habitación muy temprano, quería bucear con un amigo que conocí en el club med, salimos del agua y apareció un barco que nos invitó a una excursión de varias horas por las islas vírgenes, me fui sin avisar y cuando volví mi abuelo casi me asesina!. Cuando viajábamos por Argentina, siempre llevaba en el baúl del auto una radio del tamaño de una valija, con la que se comunicaba especialmente con los campos de Marcos Paz y Tejedor. Todos los días cuando trabajé con el en su casa de la calle Chacabuco, en horas del mediodía, el mismo folklore!: mi abuelo sentado frente a la radio, casi de rodillas, diciendo a los gritos: “345….345 para 340 me escucha?.................., 345….345 para 340 me escucha?..................” (el ruido que hacia la radio y lo mal que se escuchaba, hacia que para mi fuera un misterio comprender como mi abuelo entendía algo de lo que se hablaba). Lo gracioso es que siempre era la misma conversación, primero mi abuelo saludaba amablemente a la señora (a quien llamaba irónicamente “alegría”, porque siempre tenia cara de amargada), luego la señora le contestaba el saludo y le decía que todo estaba bien, acto seguido mi abuelo se despedía y decía “cambio y fuera”, pero cuando había un problema y la señora le intentaba explicar, el no llegaba a comprender lo que ocurría y se quedaba preocupado. A su mujer, “la abuela Mari”, la conocí muy poco, ya que falleció joven, cuando yo tenia tan solo 9 años. De los 4 hermanos seguramente el que mas recuerdos tiene de la abuela debería ser yo, aunque honestamente ya casi no la recuerdo!; Me quedaron algunas imágenes, pero lo imborrable para mi era el recuerdo que tenia mi abuelo de ella, hasta el último dia y después de tantos años, seguía recordando a la abuela, y lo caprichosos que seriamos todos sus nietos de haber vivido mas años (ya que para consentir, estaba María), es mas, creo que la única imagen que tengo de ella es de un momento en que mi viejo quería retarme y corri a abrazarla para que me “salve” de alguna posible paliza! (en realidad mi viejo jamás nos pegó, pero te retaba de una manera que se sentía parecido…).

Mis abuelos maternos: El Abuelo Quique y la abuela Palmira Es poco lo que recuerdo del “abuelo Quique” (el papa de Hilda), quien también falleció en 1984, apenas me queda un recuerdo muy borroso, donde me veo caminando alrededor del Colegio Ward junto a el, cuando


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- Palmira Canepa y Rafael “Quique” Novello -


31 me decía que teníamos que encontrar víboras entre la maleza y pasábamos ese tiempo juntos caminando, o la imagen de su casa prefabricada en Berazategui, donde me quedé a dormir varias veces de muy chico, era una casa muy pobre, muy humilde, yo dormiá junto a mi abuela y el se quedaba mirando televisión y escuchando tango en su T.V. blanco y negro (Quique trabajó en la fabrica de chocolates Águila), aunque yo pensaba que era carpintero… honestamente no se por qué, a lo mejor porque una vez lo vi con un serrucho y asocie! (cosas de chicos). Su mama, Letizia Frega, era Albanesa, y por lo que investigué, llego a Argentina en 1888 desde Genova, en un buque llamado “Europa”, su padre era Argentino. Mi abuela de apellido Canepa, tenia un padre también Argentino, pero una madre Uruguaya. Es decir, mis abuelos maternos eran descendientes de inmigrantes, que habían llegado a Argentina pobres, con promesas de trabajo, y tuvieron una vida muy dura y sacrificada. De mi abuela Palmira tengo infinidad de recuerdos, ya que vivió hasta los 97 años, siempre vivió lejos (en la casa de Berazategui), aunque hubo un tiempo en que se mudo a una casa alquilada en Ramos (yo era chico, no recuerdo mi edad), pero si me acuerdo que yo quería mudarme con ella, porque me divertía mucho y cocinaba rico (plato especial: albóndigas de carne); Palmira tenia una carcajada contagiosa, siempre risueña, siempre dolorida, vieja, pobre, pero con un animo como si fuera millonaria. Tenia dolores por todo el cuerpo, le dolía el cuello, siempre se quejaba del dolor de hombros, como si un brazo se le fuera a salir, se paralizaba del dolor y ponía una cara terrible, pero a los pocos minutos estaba de nuevo riéndose. Palmira me adoraba y realmente era un gran personaje!, siempre pero siempre alegre, sus comentarios con picardía, su risa inigualable y algunos palabras en italiano heredadas seguramente de sus antepasados inmigrantes (como “ecole” o “ma fangulo!”). Era un ser divino, una persona que marcó mi infancia ya que fue cuando mas tiempo pasé con ella, ir a Berazategui a verla era un viaje que de chico siempre quería hacer, ya que era como irse de vacaciones (cada viaje debería durar no menos de hora y media), a lo cual siempre llegábamos cantando a coro “ya llegamos, ya llegamos!!... ya llegamos ya llegamos ya llegamos!!!”. Supongo que el “lado italiano” de la familia se sentía muy arraigado con la abuela Palmira!.


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Mis hermanos: Marita, Jorge y Sol Marita fué una persona bellísima (por dentro y por fuera) muy responsable, estudiosa y trabajadora. De alguna manera fué por lo que le pasó, quien nos hizo entender ya de chicos que la vida puede ser muy dura. A los 14 años enfermó de Lupus y falleció a los 29 años de edad, la noche del 14 de junio del 2006. De los 3 hermanos, con ella pasé mas tiempo, aunque si bien no teníamos mucho dialogo, con los años fuimos mejorando pero, al igual que con el resto de mis hermanos, teníamos discusiones y diferencias (un clásico entre hermanos, supongo). Claro que con Marita teníamos una relación mas cercana, ella se reía de mis anécdotas, de mi forma de bailar, compartíamos amigos y un año en que me fui a vivir a Bariloche fue la única persona que me vino a visitar (acto realmente meritorio teniendo en cuenta que vivía en una habitación de 3mts x 3mts, sin plata, y era pleno invierno, con temperaturas cercanas a 0° todos los días!). Mi hermano Jorge, o “tutu” como le dicen, es el “rusito” de la familia, ese que se “guarda todo”, y no sabes si esta contento, si está triste, o si el daño que le hiciste hoy, te lo perdona o te lo va a devolver dentro de 16 años y con intereses!; Es un misterio, y creo que justamente por eso resultó ser tan bueno en juegos como en el Poker, donde si jugas en contra de el, seguro se termina quedando con tu billetera. María Sol es la menor y con ella se cerró la fabrica!, 4 hermanos resultamos ser suficiente trabajo!. Marita y yo egresamos del colegio Ward, no así mis hermanos que terminaron en otros colegios. Tanto Marita como Sol se recibieron en la universidad (Marita de Lic. en administración de empresas y Sol de Contadora y Lic. en Administración de empresas), mientras que Jorge y yo nos dedicamos a fracasar en el estudio, aunque esa es otra historia. Nuestra infancia fué siempre en Ramos Mejía, nuestros primeros años en el WARD (los 4) y nuestro patio de juegos la casa de Yapeyu 721, donde fuimos niños, adolescentes y hasta adultos!.


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- Jorge, MarĂ­a Sol, Marita y Federico, en Mar de Cobo (Mar Del Plata) -


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- Yo a punto de ir al primer d铆a de clases en el Ford Falc贸n de Bocha (en nuestra casa de Yapeyu 721, Ramos Mejia) -


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Mi vida Infancia Nací el 8 de Septiembre de 1975, a las 14:40hs, en la Clínica del Sol (Coronel Diaz 2211, Capital Federal); Me contaron que a los 8 meses me llevaron a recorrer durante un mes el viejo continente, conocí España, Italia, Francia y muchos pueblos y ciudades que recorrimos en un auto que mi familia alquiló para este viaje; Me contaron que me bañé por primera vez en el Lido de Venecia, que me senté al lado de la esfinge de Tutan Kamon en el museo del Louvre y que en aquel viaje mi vieja en un restaurant francés quería pedir carne de vaca y le trajeron cerdo, entonces se levanto y empezó a gritar “quiero muuuu muuuu… no oink … oink.”. La verdad es que poco me contaron de mi niñez, pero empezó con algo que me identificaría el resto de mi vida: un viaje. De aquel viaje a Europa mi vieja como de costumbre no se acuerda nada, para ella quizás no fué muy agradable viajar con sus suegros, yo era la mascota de mis abuelos, y me la pasaba a upa de Amado quien por conocer mucho de historia, debe ser quien mas sacó provecho de aquel viaje por el viejo continente. Sin embargo tampoco me ha contado mucho de aquellos lugares que visitaron y que comenzaron a intrigarme con el tiempo. Quizás por eso 28 años después regresaría a Europa para recorrerla en bicicleta, aunque eso es otra historia. Al principió vivimos en el barrio de Congreso, luego a los 6 meses mis viejos se mudaron a Ramos Mejia donde empezaron a llegar de a poco mis hermanos y todos vivimos juntos, en la misma casa (yapeyú 721, Ramos Mejia), excepto cuando nos mudamos a un duplex en la calle Dolores, por la ampliación de la casa de yapeyú, esa pequeña caso pasó a ser gigante, y cada uno heredó una habitación; En nuestra casa anterior, yo compartía mi habitación con Jorge, teníamos nuestro baño y un altillo, luego venia un living con dos sillones y un mueble de madera que usaba mi viejo para dejar sus cosas de trabajo, una cocina, un lavadero, y las habitaciones de Sol y Marita por un lado y la de mis viejos por el otro, con un baño en el medio, teníamos un pequeño patio donde había una pileta de fibra de vidrio donde en verano nos bañabamos y durante el resto del año yo criaba peces que pescaba en “La Mariucha”, luego se amplió provisoriamente añadiendo un


37 lote con salida a la calle Cnel. Cordova, donde teníamos un garage, una habitación de servicio y una terraza. A los 4 años me operaron del oído interno en el hospital Español, de un tumor benigno llamado colesteatoma. Quien realizó la operación fue el Dr. Diamante, a quien tendría que seguir visitando por un par de décadas mas. A pesar de tener muy pocos recuerdos de mi niñez, hay imágenes que vienen a mi mente cada tanto de aquella época, el momento en que estaba en la sala de espera, cuando me acostaron y quisieron darme anestesia (pero aparentemente en el primer intento casi me arrancó la mascara y duermo a los doctores), recuerdo imágenes de mi abuela Mari buscándome en el jardín, de unos soldaditos de plástico verdes con los que jugaba… solo eso y no mucho mas. Recuerdo mucho a mis abuelos, vivía una dualidad: por una parte mis abuelos paternos eran ricos, tenían campos, una casa grande, auto, juguetes caros y por otra parte mis abuelos maternos eran pobres, vivían en una casa prefabricada en Berazategui, los juguetes los guardaban en una bolsa arpillera y cada tanto mi abuelo Quique me daba unas monedas para comprar caramelos de dulce de leche. Como todo chico era feliz sin importar los recursos, para mi ver a mis abuelos, era motivo de alegría aunque veía mas a mis abuelos paternos, que a mis abuelos maternos ya que los primeros vivían a 10 mts de mi casa, y los segundos a dos horas de viaje. Por otra parte siempre pesó mas el lado Paterno de la familia. Quizás sea el único de los 4 que se acuerda del abuelo Quique (Rafael Novello) y la abuela Mari, porque fallecieron cuando éramos todos chicos (yo tenia 9 años, Marita 8, Jorge 6 y Sol era apenas un bebe). Me acuerdo que era un tema complicado, porque mi viejo quería llevarnos siempre con sus viejos, el no venia a la casa de mis abuelos maternos, no se si le daba vergüenza o rechazo. Pero si íbamos a Berazategui, el jamás venia. Sin embargo tengo recuerdos, al menos de mi abuela materna (Palmira) compartiendo momentos con mis abuelos paternos. Algo poco usual, casi como un eclipse solar o el paso del cometa Halley que vi en 1986. Siempre quise mucho a mis abuelos, estoy muy agradecido porque tuve 4 abuelos geniales. La abuela Palmira siempre tuvo buen humor, tengo muchisimos recuerdos de mi infancia con ella, desde muy chico siempre me


38 decía que le quedaba poco de vida, pero los años pasaban y ella seguía de pie (de hecho fue la última en “irse”), cuando dormía en casa, me contaba cuentos verdes donde siempre había una profesora de gimnasia que se terminaba desnudando e inventaba historias que me hacían reír; Mi abuelo Quique era un tipo serio, pobre, muy humilde. Pero recuerdo los olores de su casa, y en ese tiempo, era una casa calida, porque había vida, una familia. Tengo un recuerdo imborrable, me acuerdo de estar durmiendo en su pieza, yo debía ser muy chico, y se veía por la ventana (arriba de la puerta de la habitación), una ventana pequeña que tiene esos vidrios rugosos que no te permiten ver bien a través, luces de la televisión y se escuchaban tangos, que era evidentemente la pasión de el y recuerdo que cuando venia a visitarme a Ramos, me llevaba a caminar alrededor del colegio Ward, con una caña en la mano me decía que teníamos que atrapar las víboras que se escondían entre las plantas (obviamente no había víbora alguna, solo alguna que otra vecina media serpiente).

Adolescencia A veces siento que el Héctor Lausi de mi infancia, lo asesiné por la espalda cuando comencé mi primer carrera universitaria en 1994 (analista ambiental) y me preguntaron al comenzar la primer clase: “flaco, vos como te llamas?” y respondí “Federico…. Federico Lausi”. Muy errado no estaba, era mi segundo nombre, pero había algo mas profundo en esa respuesta, y era que quería ser una nueva persona. Quería conseguir mis sueños, quería ser una persona diferente, extrovertida, quería descubrir todo aquello que aun no había probado. Quería irme de Ramos, vivir cerca del centro, trabajar, estudiar, viajar, explorar, quería ser todo aquello que no había logrado ser en toda mi infancia. Siempre me sentí un boludo. Era poco sociable, tenia pocos amigos, vivía imaginándome cosas, mientras los profesores hablaban, yo vivía inmerso en un mundo que solo yo conocía. El escritorio en mi primaria, era el escenario de cosas que pasaban por mi mente: Guerra de robots, películas que yo protagonizaba y donde era Tom Cruise o Indiana Jones, aunque cuando sonaba el timbre del recreo, volvía a la realidad y nuevamente me sentia el pelotudo del aula, al que todos cargaban y aparentemente nadie quería. Y la verdad que no los culpo. Era muy aislado, no tenia gracia, no sabia contar


39 chistes, era vago, siempre estaba imaginándome cosas y cuando me cargaban, me enojaba, es decir, alimentaba a las bestias!; En lugar de reírme de mis propios defectos y arruinarles la joda, me enojaba y les daba mas razones para cargarme. Con las mujeres era un desastre, pase toda mi primaria y secundaria embalsamado como un faraón egipcio. No me animaba a encarar una mujer, ni a bailar, ni mucho menos a invitarla a salir. La verdad es que tuve mi primer relación sexual en Mar Del Plata a los 15 años, y me costó $50.- y la intervención de 3 amigos que hicieron el tramite necesario para conseguirme aquello que ni pagando podía conseguir solo, claro que después de ese shock, no volví a hacerlo hasta los 19 años de edad, con mi primer novia. Pero en el deporte era bueno, por mi forma de ser era difícil entrenar con mis compañeros o ser aceptado, pero cada vez que corría me ubicaba en un buen puesto, y si jugaba al futbol, me elegían rápido. Si iba a Mar Del Plata, me ponía a pescar con el mediomundo, y era bueno, porque me desenvolvía bien con todo aquello que tuviera que ver con la destreza física y la perseverancia física y mental. Pase muchos inviernos esquiando y era muy rápido, de hecho tenia algo diferente, me gustaba hacer fuera de pista, y como era el hermano mayor, mientras todos esquiaban, mi viejo me encomendaba una misión: me daba chocolatadas y sándwiches y yo tenia que repartirlo entre mis 3 hermanos, que estaban dispersos por todo el cerro. Al finalizar el delivery, me buscaba un lugar en el bosque nevado, sacaba la nieve de un tronco caído y almorzaba solo en medio de ese bosque blanco, salvaje y silencioso. Cuando cursé 4to año casi repito, dediqué todo el año a la computación como hobbie, no presté atención en la escuela en ningún momento, no tenia apuntes, no había leído los libros, no hice a lo largo de todo el año una sola cuenta de matemática o resuelto alguna formula de física, pase el año disperso y cuando llegaron los finales desperté y comprendí que estaba a punto de repetir. Pude aprobar 6 materias en Diciembre, pero faltaban 5 mas. Durante las vacaciones se suspendió Mar Del Plata, mi vieja me llevo a lo de “Billy Grant”, un personaje que se especializaba en ayudar a “potenciales


40 repetidores” a hacer milagros, me recibió en ojotas y me dijo que con el iba a terminar aprobando, mi vieja le dijo: “fantástico!!, cuando empieza?” y Billy dijo: “ahora mismo, usted vaya y déjeme al nene”. En Marzo volví al colegio y rendí cuatro de las cinco materias, solo una me quedo pendiente, y egresé en 5to año con buen promedio y hasta con titulo de ingles. Con el tiempo, y con los años, aprendí a darme cuenta de que mi infancia fue lo que fué, en realidad nunca asesine a Héctor, ahora pienso que Héctor es la base de Federico, y que si no fuera por Héctor, no seria hoy lo que soy. De hecho estoy orgulloso de Héctor, pero hay algo que cambio, y es que ahora soy una persona diferente, que de a poco va experimentando, buscando, descubriendo, explorando. Prácticamente todo lo que hago hoy en día, esta conectado con mi pasado, a veces pienso que podría haber tenido una infancia mas “feliz”, con mas amigos y mas “sociales”, pero alguien me dijo alguna vez que no hay que renegar del pasado, sino mirar hacia delante y en definitiva aceptar que somos lo que somos, gracias a nuestro pasado. De hecho seguramente no estaría ahora escribiendo este libro, si no fuera por todo lo que me ha tocado vivir, a lo largo de cada año desde el momento en que nací. De hecho en el Ward me reconocieron y mucho mis habilidades para escribir, de alguna forma me alentaron a esto. Mis viajes al sur con mi familia, los viajes a Córdoba con mi abuelo y las vacaciones en mar del plata me hicieron muy unido a mi Argentina, por eso es que no podría vivir en ninguna otra parte del mundo, aunque lo intenté y fracasé. Amo la Patagonia, conozco su historia como pocos, y siento una comunión con Mar del Plata que me obliga a estar allí año tras año, y me asegura que jamás la voy a pasar mal y aunque reniego de Ramos Mejia, cuando estoy por la ciudad en la que me críe, me siento en casa.

Universidad, “carreras inconclusas” Como resultado de un test de orientación vocacional, la primer carrera que cursé fue Analista Ambiental, que era como llevarle la contra a toda mi familia, especialmente a mi viejo y a mi abuelo. Terminé 1er año con excelentes notas, y la abandoné. En el 95 me fui a vivir a Bariloche, una locura. Llegue y estaba con los bolsillos vacíos, mi viejo negado


41 ampliamente a esta idea mia, me pasaba poco dinero por mes, y mi abuelo ya un poco ablandado por los años y quizás por compasión, me mandaba empanadas como si fuera una especie de exiliado pobre, que no tiene ni para comer. Y algo así me estaba pasando, apenas tenia plata para comer (y venia de egresar del colegio ward). Para colmo me puse de novio con mi primera mujer, quien resulto estar “un poquito embarazada”, como diría Brandoni en la película “cien veces no debo”. A lo que de repente pase a ser papa provisorio, de una hija que no era mia, pobre en una provincia donde no tenia trabajo, y sin ayuda financiera de mi viejo quien ya apenas me hablaba. En 1996 me volví de Bariloche y me anoté para estudiar de nuevo Lic. en sistemas, otra vez el mismo error. Pero le puse fuerza y logré ingresar a la universidad de la Matanza. Era algo así como una hazaña, pero no era mi batalla, yo no quería estudiar algo que ni siquiera sabia de que se trataba. De manera que me anote en la carrera de Diseño Gráfico en Morón, y a mitad de año participé de una conferencia de turismo, y me gusto, y me anote en guía de turismo. A esa altura, era mas rebelde que Axel Roses. Mi viejo, cada vez me hablaba menos!. En 1997 me pasé a Lic en turismo y seguí estudiando todo el año, pero a fin de año dejé. Las carreras y las universidades pasaban de largo, no podía terminar carrera alguna y no tenia trabajo, pase algunos años trabajando junto a mi abuelo, pasé un par de meses en una estación de servicio como “playero” cargando combustible y finalmente en el 98 tuve mi primer trabajo en una agencia de viajes. Me tomé un recreo para conocer Europa del Este y en el año 1998 viajé solo a Rusia, Letonia, Estonia, Suecia, Finlandia y Noruega (verano en argentina, invierno en Europa) y al regresar, ya en 1999 me anoté en la universidad de Palermo para seguir cursando la carrera de Lic. En turismo, pero adivina que?, no la terminé. El viaje por Europa tuvo un comienzo con anécdota!, fuí a la embajada de Lituania a pedir la visa y conocí al embajador en persona quien me pregunto interesado : “usted porque quiere conocer mi país?” y yo respondí “porque me intriga Riga, es una ciudad que quiero conocer”, a lo cual el embajador insistió “Si, Riga definitivamente es una ciudad muy interesante, pero mi país, porque lo quiere conocer?” (minutos


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- Cruzando el arroyo “La Chata”, en el sendero de “Las Lagunas” que une Colonia Suiza con Pampa Linda, San Carlos de Bariloche -


43 después comprendí que Riga era la capital de Letonia, y yo estaba en la embajada de Lituania). En el 2000 dejé la carrera nuevamente y seguí mi vida, sin estudios, trabajando en turismo (primero en Proterra Turismo, luego en Cumbres de Chapelco y finalmente en Sumampa), hasta que en el 2003 decidí viajar a Europa en busca de una nueva aventura: recorrer Europa en bici desde Escocia hasta Italia. En el 2004 me anoté en la carrera de Lic. En Administración, que me gustó mucho pero abandoné en el 2006, cuando mi hermana falleció e internaron a mi abuelo y me dediqué a trabajar en mi propia empresa: A2RACING. Durante todos estos años corrí medio centenar de carreras de aventura, primero de running, luego combinadas, para culminar corriendo la mas grande aventura de Sudamérica, una de las carreras mas importantes del mundo: El desafío de los Volcanes, el que corrí en dos oportunidades (2003 y 2007). De a poco comencé a combinar mis gustos; El deporte, el turismo, la aventura, mi lado creativo, cada aprendizaje comenzaba a tener sentido en un trabajo que de a poco iba tomando forma, hasta alcanzar en el 2010 mi primer emprendimiento solo: Salvaje eventos. Una empresa que comencé después de separarme de mis socios de a2racing. Aca comenzó una nueva historia.


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- Escalando en Sierra “los difuntos�, cerca de Sierra de los Padres -


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Anécdotas de familia “La Bisabuela Lala” por Rubén Lamas Tengo una imagen que no puedo olvidar, pasan los años y la imagen se mantiene latente, siempre igual. Se trata de mi bisabuela Dolores “lala” Ibarra, que conocí cuando yo era muy chico, no tendría mas de cinco años. Ella vivía en una casa construida por su marido: Pantaleón, quien había comprado dos terrenos, uno al lado del otro, en la calle Sargento Cabral 682, Ramos Mejia (cerca de donde vivía mi abuelo) y lo que recuerdo simplemente es ella, con su mano muy cerca del fuego, como a punto de quemarse. De manera que se me ocurrió pedirle a mi familia, que me cuentes anécdotas que me ayuden a construir nuestra historia. Acá transcribo algunas de ellas!. Ella era española de Andalucía, analfabeta pues recuerdo haber visto que al momento de firmar algo lo hacía con el pulgar entintado, y trabajó como lavandera en casas de familia, esto me lo contó mi padre varias veces, la pasaron muy mal en la crisis del treinta. En sus últimos años estaba ciega, a consecuencia de su diabetes (década del 70 siglo XX), en ese momento mi viejo recorrió todos los médicos habidos y por haber y operar una catarata diabética era como ir a Marte en bicicleta; Pensar que hoy en día se operan miles de pacientes por día de problemas similares. Lo que vos recordás de las manos junto al fuego era exactamente así, ella pasaba horas sentada en una silla al lado de un fogón a carbón que estaba en su casa, el carbón se conservaba durante muchas horas, y como caminaba a tientas , apenas se movía para ir al baño, o a tomar la merienda etc. En sus últimos años cuado ya el abuelo Pantaleón había fallecido (aprox. año 74) me trasladé a dormir y armé mi habitación de estudio en la pieza contigua a la suya en la casa vieja, ella hablaba poco , visitaba a las vecinas que la hacían reír bastante, nunca la escuché quejarse ni de la ceguera ni de nada, ciega y todo mi viejo la hacia caminar todas las tardes por el barrio, la


46 llevaba del brazo y paseaban bastante y hablaba con los vecinos que la reconocían pero ella no los veía , solo los escuchaba y reconocía sus voces. Una anécdota: Cuando yo tendría 14 años aprox. década de fines de los 60 comienzos de los 70, plena época del auge del rock nacional, estoy escuchando la radio en casa y ella al lado de la radio, pasan la balsa de "Los Gatos" y yo la canto tal cual: “Tengo que conseguir mucha madera…., tengo que conseguir de donde pueda…., con mi balsa yo me iré a naufragar….”. Automáticamente ella dijo: “¡Ehh quien va a hacer esa burrada!!!!”; Interpretó en sentido literal hacer un plan suicida para un naufragio. Siempre me quedé pensando en esa anécdota, y aquí va mi humilde interpretación: Los inmigrantes como ella y el abuelo venían de España en barcos en condiciones miserables, bodegas compartidas con un montón de gente extraña, ubicadas por debajo de la línea de flotación, sin un peso, con poca ventilación y ningún tipo de servicio a bordo, no era precisamente un crucero de placer... El barco en el que ella vino, no recuerdo el nombre pero ella contaba que en el siguiente viaje se hundió. En esos años yo no me daba cuenta... porque uno es chico y no tiene una visión del mundo más allá del quiosco de la esquina, pero con el tiempo yo le tomé un gran cariño a la gente humilde, trabajadora, analfabeta, enferma, desposeída, que como ellos a pesar de todo tenían una especie de sabiduría que les había dado la vida. Yo creo que nuestros muertos queridos, no mueren del todo en la medida que los recordamos con cosas tan simples como tu recuerdo infantil de una abuela calentándose las manos en un fogón, esto según como yo lo siento es vida en estado puro”.

“Recuerdos desde Europa” por Antonio Sánchez Me contacté con Antonio Sánchez por teléfono, después de que pasará 60 años fuera de Buenos Aires (Antonio fue primo de mi abuela paterna María Lamas, nació y vivió en Buenos Aires y regresó a Europa donde vive actualmente).


47 Mi papa (Julian) nació en Granada, España; Fue hermano de “Lala”, la mama de tu abuela, su nombre completo es Julián Sánchez; Lo que se de el es que quedo huérfano a los 14 años, vivió en Argentina (sin papeles) y fue anarquista (como tu bisabuelo Pantaleón), de hecho perteneció a la FORA (Federación Obrera Regional Argentina) y murió en San Juan (Argentina) a los 61 años. Yo por mi parte viví en Perú, en Estados Unidos y en España, aunque todavía no se si quiero quedarme aca o volver a Chile de donde es mi esposa; Chilena por la madre y Alemán por el padre. Actualmente vivimos en Alicante. Cuando viví en Argentina residí en la calle Lavalle (entre Pueyrredón y San Martín), fui panadero que fue lo que aprendí cuando hice el servicio militar y de panadero pasé a portero en un edificio en plaza Once donde nací. Cuando mi abuelo era joven era muy conocido un boxeador que llego a pelear en Estados Unidos inclusive, se llamaba Eduardo Lausse (de origen Turco), que al día de hoy debe ser como Maradona… y siempre recuerdo que confundían a los “Lausi” con “Lausse”. Respecto al apellido de mi madre (hermana de “Lala”, tu bisabuela), puedo decirte que Ibarra significa “del campo”, su origen es “vasco”; Es que cuando Napoleón irrumpe en España muchos Vascos se refugiaron en el sur, de ahí que tu bisabuela venga de Almería y no del norte de España desde donde es originaria.

“Tu familia” por Ana María Martínez A Ana yo la conocí de chico, y no sabia que éramos parientes (lejanos, pero parientes al fin), para mi ella y su familia eran amigos de mis viejos, quizás por algún vinculo laboral; No fue sino hasta el año 2011 en que comencé a escribir este libro que me enteré del parentesco y todo lo que teníamos en común ya que fue muy cercana a mis abuelos paternos. De hecho sus padres (Nicolás y Elsa) son dos personas muy queridas de mi infancia, que trabajaron con mi abuelo Amado cuando falleció su mujer, en tiempos muy difíciles y después por diferentes circunstancias nos fuimos alejando.


48 Leyendo tus notas yo también recordaba las jornadas acompañando a Amado en la laguna de Mar Chiquita, mientras Marucha se iba a la playa en Mardel, o como se diría ahora a “hacer shopping”; Sin duda Bocha digno hijo de Amado, caracterizado por su introspección, honestidad y amor al trabajo. Amado era muy sarcástico, como mi viejo (Nicolás Martínez), y creo que son producto de una generación sufrida, muy sacrificada para quienes lo mas importante era la familia y ser un buen laburante… un buen proveedor para la familia. Como te dije Marucha fue como una tía, amiga, compinche, Quizá fui la hija que nunca tuvo. Lo pasaba muy bien con ella. A Bocha y Amado Creo que el fanatismo por Racing los acerco mucho. Y tu vieja siempre fue un tiro al aire, muy vivaz! (yo trabaje en Bullrich con ellos, todo en familia!). Tu vida muy interesante, recuerdo que eras un larguirucho, un poco malcriado y que peleabas bastante a Jorge, mas sencillo, menos complicado que vos. Marita una dulce que amaba los caballos, Orlando (mi ex marido) le dió varios libros del tema, a tu hermana Sol, no la he conocido aun. Como ves muchas Marías en la familia (tu abuela, tus hermanas, mi hija, yo…), y muchos nacidos en diciembre (capricornianos, organizados, sensibles, retraídos; Tu viejo el 25, yo el 26 y del lado de mi familia fallecidos en navidad también).


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- Cerro L贸pez, San Carlos de Bariloche -


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CAPITULO II EL MISTERIOSO LAGO GALLARDO Mi pasión por la montaña nació desde muy chico; A los 8 años conocí San Carlos de Bariloche y practiqué esquí alpino, continúe toda la vida disfrutando de la montaña en las diferentes estaciones del año y por diferentes zonas de nuestro país: Patagonia, Sierras de Tandil, de Ventana, Córdoba, Mendoza… ; Sin embargo no fue hasta 1995, a mis 20 años de edad, que comencé a practicar el trekking de expedición, que consiste en planificar una ruta a través de valles y montañas para mi inexplorados, y trazar así un desafío. Fue el lago Gallardo, un espejo de agua en medio de la cordillera dentro de los límites del Parque Nacional Nahuel Huapi, mi objetivo y un desafío que me persiguió durante décadas.


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El origen San Carlos de Bariloche 1995 fue el año en que decidí mudarme a San Carlos de Bariloche, una ciudad que es visitada por miles de turistas al año, que compran chocolates, recorren su cerros, navegan sus lagos o esquían en invierno. Sin embargo, cuando fui con la idea de “irme a vivir”, llevé tan solo $150.- y una mochila Ferrino (no me olvido mas, porque la mochila era excelente, me la había regalado una amiga de mi viejo que trabajaba en Cacique: Ana Palacios), junto con algo de ropa y nada mas!, es decir, tenia una mochila profesional, pero los bolsillos vacíos y ninguna certeza de donde iría a terminar. Cuando llegue a la terminal de ómnibus (viaje desde Mar Del Plata por “La Estrella”), para ese momento venia de recorrer en la quantum de mi viejo la distancia de 10 mil km (hicimos toda la Patagonia hasta Ushuaia). Comencé a caminar por la avenida que costea el lago, y despacito pero sin prisa (porque no tenia plata para pagar un taxi, no por lo ecologista), caminé hasta el Centro Cívico, y de allí, a la Universidad Nacional del Comahue. Me inscribí en la carrera de Profesorado de Educación Física con orientación a deportes de montaña, la carrera tenia mas nombre que salida laboral, pero lo bueno, lo interesante, es que era la excusa perfecta para conocer mas a fondo una de mis pasiones: La montaña. A lo largo del 95, con la Facu hicimos varias salidas a la montaña, conocí un grupo de amigos que venían de diferentes lugares del país, los cuales a su vez nos hicimos amigos de un guardaparque que nos enseño un montón de cosas, entre ellas, como instalar una antena VHF en la cima del cerro catedral, sin romperse un tobillo en el intento (y sin cobrar un centavo). Creo que con tal de aprender, hacia cualquier cosa gratis. Me pase todo el año no solo caminando por la montaña, sino que además aprendí a escalar y por sobre todas las cosas, me interné en la biblioteca Perito Moreno, a leer libros e historias de la zona, así fue como aprendí la historia del Lago Nahuel Huapi y toda la región, me entere a través de los anuarios del Club Andino Bariloche que muy pocas personas, dieron la vuelta caminando al lago Nahuel Huapi y de a poco, fui investigando acerca


52 de esta curiosa y por tramos suicida travesía. Una idea fue naciendo en mi mente, la idea de ser uno de esos pocos, que le daba la vuelta a un lago de 340km de recorrido. Para lograrlo, tenia que recorrer senderos, ascender y descender muchisimos picos, algunos con sendas y marcas (pircas) otros vírgenes, tenia que internarme en selvas valdivianas, cruzar mallines (pantanos), vadear ríos, escalar, dormir en cualquier lado y comer lo que venga!. En una región donde un Mc Donald puede ser el paraíso, me esperaba quizás el desafío mas grande de mi vida. Aprendí a interpretar los mapas del Instituto Cartográfico Militar, que si no sabes de que se tratan las cotas de nivel, es como intentar leer chino habiendo nacido en Asunción del Paraguay. Ahí fue cuando entendí, que el recorrido tenia un tramo muy pero muy complicado, quizás de unos 50 o 60km de montaña virgen, sin senderos, sin refugios, sin Mc Donalds. Este recorrido, iba desde Pto Blest, hasta el lago Gallardo, un lago ubicado entre las montañas, donde no llegan los turistas salvo por un camino que aparentemente por lo que lei, mando a construir Martínez de Hoz (Ministro de economía en épocas de gobierno militar), para darse el lujo de pescar truchas en el culo del mundo (menos mal que Menem no tuvo la misma idea que yo, sino habría una autopista para dar la vuelta al lago). Fue para mi un año muy duro, no tenia trabajo y mi viejo, sostén de la familia Lausi por naturaleza, apenas me enviaba dinero como para comer fideos de lunes a domingos. Mi abuelo, un poco mas caritativo, de vez en cuando me mandaba empanadas por encomienda, y mi vieja, cada vez que podía robar algo de algún lado, me mandaba billetes por carta. Era una especie de convicto recluido en la Patagonia; Aunque yo era feliz!, comer un chocolate para ese entonces, era un lujo, tuve la suerte de ahorrar moneditas y después de dos días en la montaña (travesía al valle del Chalhuaco), en otras palabras, después de 2 días pasando hambre en la montaña, me di el gusto de pasar por un almacén camino a mi casa, y comprar ½ kilo de habanitos bañados en chocolate. Llegué con el premio, me duche, lo contemple durante casi 15 minutos, de hecho abría la bolsita para oler el contenido, la cerraba y sentía puro placer, era mi premio preciado; De repente, alguien golpea mi puerta. Resultó ser


53 un amigo de un amigo que venia de Mar Del Plata y quería que yo le enseñara datos técnicos de botas y esquíes porque estaba sin trabajo y quería buscar empleo en guarderías de esquí en el cerro. Entro, conversamos y al poco tiempo, noto que yo tenía esos chocolates y tuvo el atrevimiento de pedir que le convide. Si a buen entendedor pocas palabras, mi cara tremenda de ojete, mi mirada amenazante y el hecho de que no le extendí un solo habanito, le dejo muy en claro que no pensaba darle un solo chocolate. El año fue pasando, los ascensos a cerros de la zona eran una constante, aprendí muchismo y mi cuerpo se fue adaptando a las exigencias de la montaña. Conocía los bosques, los diferentes tipos de terrenos, como debía abrigarme, que debía comer, los nombres de los cerros, los lagos, los arroyos, los ríos. Al no tener auto ni dinero, prácticamente conocí todo Bariloche caminando y no hay cerro vecino a la ciudad, que no halla subido para fines de 1995. Regresé a Buenos Aires y pasé un verano en Mar Del Plata, desde donde comencé a planificar mi primer intento al lago Gallardo. La aventura, recién comenzaba.

Los intentos Hasta el momento nunca logré dar la vuelta completa al lago, ni siquiera tuve éxito con encontrarme con el gran lago Gallardo, es que la travesía mas allá de ser exigente, el hecho de intentarla o bien solo, o bien acompañado de alguien que de solo verlo te invita a recordar la frase “mas vale solo que mal acompañado”, la hizo aun mas difícil. A continuación un resumen de los diferentes intentos para completar un recorrido épico. 1º - “La Laguna C.A.B.” 01/1996 (Solitario) Recorrido: Col. Suiza – C. López – A. La Chata – A. Lluvuco – Lag. Negra – Col. Suiza. 2º - “Dos locos sueltos” 30/12/1996 (con Sergio Moran) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – Lag. C.A.B. – Arroyo Uhueco – Rescate!


54 3º - “Pasados por agua” 11/01/1997 (con grupo de Burzaco) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – Lag. C.A.B. – Lag. Negra – Col. Suiza 4º - “Camino de las lagunas” 10/03/1997 (Solitario) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – Lag. C.A.B. – Mallín de las vueltas – Lag. Negra – Col. Suiza 5º - “Picados y mugrientos” 08/12/1997 (con Damian) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – A. Lluvuco – Lag. Negra – Col. Suiza 6º - “Congelados en la montaña” 18/03/1998 (con Martín) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – Lag. C.A.B. – Lag. Negra – Col. Suiza 7º - “Pampa a la vista!” 23/02/1999 (Solitario) Recorrido: Col. Suiza – Lag. Negra – Lag. C.A.B. – Pampa Linda 8º - “Travesía con el yankee” 04/12/1999 (con Sergio y Mike) Recorrido: Col. Suiza – C. López – Lag. C.A.B. – Lag. Creton – Lag. Ilion – Pampa Linda 9º - Paso de las nubes 16/12/1999 (con Sergio Moran y 2 chicas yankees) Recorrido: Pampa Linda – Valle Alerces – Valle Frías – Puerto Blest


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- Mi mochila!, luego de descender por el oeste al Cerro L贸pez -


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La laguna C.A.B. Enero 1996 En Solitario Itinerario: Col. Suiza – Cº López – Aº La Chata – Aº Lluvuco – Lº Negra – Col. Suiza. Estaba en Mar Del Plata de vacaciones, la arena y el viento no me hacían sucundum sucundum, ni siquiera las olas del mar. En mi cabeza solo había un pensamiento: Llegar al lago Gallardo caminando, y desde ahí, trazar la vuelta al lago Nahuel Huapi. Seria la gran expedición personal, y obviamente me anotaría en ser uno de los pocos en lograrlo. Mientras tanto, comía churros en Manolo, caminaba por la rambla y pescaba lisas y cornalitos en Mar de Cobo. Conseguí todo el equipo, preparé mi mochila, y mientras la gente se zambullía de cabeza en la playa Bristol, fui caminando hasta la terminal de ómnibus para tomar el micro que me llevo nuevamente a San Carlos de Bariloche. Durante mis últimos días en Mar Del Plata, había conseguido algunos elementos básicos para cualquier expedición de Rambo, menos la mía. Tenia un cuchillo impresionante y una pala portátil, que a su vez se convertía en hacha (por si tenia que pelear contra algún oso). La realidad es que con todo ese equipo encima, cuando comencé a subir el Cerro López, ya mi pinta de “looser” delataba el resultado de mi primera incursión a la vuelta al lago. Comencé desde Colonia Suiza, almorcé fideos con tuco en el camping del ZAC, gentileza de dos amigas de Tandil que conversaron conmigo durante el viaje y a quienes convencí de que iba a lograr mi objetivo (pobres…, que ingenuas), llegue al arroyo López donde los egresados van y toman agua creyendo que si piden un deseo se les cumple (lo que no saben es que 100 mts mas arriba hay un baño y un desagüe al río). Ahí comienza el sendero al refugio que recorrí, siempre ascendiendo, hasta alcanzarlo. Para ese momento me entero de que allí esta prohibido acampar, por lo que me


57 pidieron gentilmente que descienda 500 mts mas, hasta donde si esta permitido. Al día siguiente, hice cumbre. Es impresionante la vista en 360 º que ofrece la cumbre del cerro López, conocía la historia, sabia que muchos andinistas habían muerto en esta montaña, sabia que la había bautizado el perito moreno (por Vicente López y Planes), lo único que no sabia, era como destreparla del otro lado. Desde allí, divise claramente mi primer gran objetivo, el monte Tronador (o tralca mahuida para los indios), es decir, montaña que truena. Para Moreno en realidad el Tronador era un cerro, no un volcán, sin embargo es un volcán inactivo (lo curioso es que también fue el perito, el que aseguro que el Fitz Roy, efectivamente es un volcán, pero es un cerro de granito). Los grandes también se equivocan. Basta de historia!, a descender. Comencé por un pedrero de roca suelta, roca redonda, roca pequeña, roca grande, roca mediana, roca y mas roca, pero todo suelto, era como si la montaña hubiera sido victima de una inmolación iraki, y toda la ladera pendía de un hilo. A la hora de descender, totalmente transpirado por los nervios y siempre esperando el momento en que una avalancha me iba a enterrar en el cerro López, desencadene una pequeña, pero muy ruidosa, que me hizo bajar casi 500 mts en el aire (de los saltos que pegue), por fin, cuando llegue al valle y pise tierra firme, suspire y me di cuenta de que si me arrepentía y no quería seguir adelante, subir de nuevo hasta la cumbre era imposible. Estaba del otro lado de la montaña y la aventura debía continuar. Desde donde estaba, podía contemplar un cerro que estaba en dirección adonde tenia que acampar, es decir, el valle de la laguna C.A.B. (por el club Andino Bariloche), el tema, era por donde ir!. Así que comencé a subir, eran miles y miles de kilómetros cuadrados de montaña sin personas, sin un alma a quien preguntarle el rumbo y sin un Mc Donald. Alcance la cumbre del cerro “no tengo ni idea” (así lo bautice) y vi muy de lejos la laguna C.A.B., pero estaba demasiado lejos, y demasiado inalcanzable. Me di cuenta de que para llegar allí, si o si tenia que descender a un valle (de un bosque increíblemente espeso) y luego, encontrar la forma de subir, por una especie de cono por donde desciende un arroyo. Era la única forma, porque la laguna C.A.B., esta en un valle intermedio, rodeado de paredes de


58 mas de 500 mts de alto, que forman la cumbre del cerro, había una sola ruta, pero miles de opciones posibles para llegar a la base de esa ruta. Obviamente de todas las miles de opciones, elegí la peor, me metí por un arroyo, que al principio era agradable, era un pequeño hilo de agua, con poco desnivel, sin embargo, a medida que me iba internando mas, el arroyo se iba encajonando, y luego aparecieron pequeñas cascadas que tuve que descender, una a una, hasta que se cerro por completo, y la siguiente cascada, tenia mas de 10 mts de alto. Decidí bajar por una de sus laderas, por donde había un bosque muy intenso de lengas achaparradas (la lenga, es un árbol, pero a esa altura, a unos 1.400 m.s.n.m., se vuelve un arbusto, el cual es muy difícil de atravesar), en la jerga de Bariloche se llama “lenging” a caminar sobre estos arbustos y eso hice, pero como tenia que bajar, decidí utilizar mi soga, para bajar primero la mochila. No se que hice mal sinceramente no lo recuerdo, lo que si recuerdo, es que en un momento la soga se zafo, y mi mochila callo, y yo también. Pero tuve suerte y me agarre de un helecho, una lenga, una piedra y hasta de un mosquito, me agarre de cualquier cosa y no se como quede colgando, mientras veía a mi mochila rebotar contra las rocas y perderse a mis pies. Si o si tenia que bajar, porque sin la mochila, no tenia abrigo, y sin abrigo, no iba a sobrevivir a la noche. Destrepe como pude y cuando llegue al callejón donde estaba la mochila, mojada por el agua del arroyo, decidí que ese camino era imposible, debía regresar al punto donde había empezado a descender el arroyo y tomar otra ruta. Esta fue una lección importante, estaba aprendiendo la incertidumbre de una expedición, en montañismo, no siempre se va hacia delante, es como el fútbol, podes jugar siempre pasando la pelota hacia delante, avanzando, pero también hay momentos donde conviene tocar atrás, y volver a empezar. La diferencia es que en el fútbol, es solo pasar la pelota, en montañismo, es volver a desandar un mismo camino durante horas, trepando, transpirando, agotándote y sintiendo que lo que hiciste fue en vano. Pero nunca lo es. Al llegar al inicio del arroyo, vi que el atardecer me estaba ganando, por lo que decidí improvisar un campamento en “cualquier lado”. Arme la carpa y puse todo a secar aprovechando los últimos rayos de sol. Además debía


59 relajarme y pensar con mas claridad, planificar y así al día siguiente, podía salir mas confiado. Amaneció en el valle del cerro “no tengo ni idea”, y opte por seguir caminando por un pedrero, que recorría la cumbre, ya que había estudiado mejor el mapa, me di cuenta de que si hacia eso, iba a encontrar un sendero viejo, que llevaba al cerro C.A.B.. Después de una hora de caminar, encontré un bosque muy alto, y deduje que allí debía estar el sendero (generalmente cuando se traza un sendero de montaña en estas regiones, se buscan los bosques altos por la facilidad de abrir caminos). Increíblemente lo encontré!, y pude descender hasta el valle del arroyo “La Chata” (no me pregunten porque se llama así), y un poco mas adelante, alcance el valle del arroyo Lluvuco (tampoco me pregunten). Desde este lugar, debía encontrar un sendero que llegue a la laguna C.A.B., mi próximo objetivo. Sin embargo, no pude encontrarlo. Tome por cualquier camino, y siempre daba con un mallin (pantano) o un cañaveral imposible de atravesar. Pase horas y horas escalando piedras, caminando por bosques muy cerrados, pero no podía dar con el sendero. En un momento para avanzar, camine en 4 patas como un perro por un cañaveral, arrastrándome por una especie de canaleta y de pronto para completar el menú del desastre, comenzó a llover!. Sucio, dolorido, mojado, perdido, no podía estar peor! Y para colmo, enredado en una maraña de cañas y arbustos. Opte por tomar un rumbo fijo y atenerme a las consecuencias, pensando que si llegaba al bosque alto (que por momentos veía), la cosa se iba a simplificar, y así fue!, un nuevo aprendizaje. Sin embargo, este bosque se volvió a cerrar, termino en un callejón sin salida y decidí entonces, ya que llovía y anochecía, regresar al valle. Pero por donde ir???. Escuche que bajaba un arroyo (por el sonido de una cascada), y lo encontré, este arroyo seguro me iba a guiar hasta el Lluvuco (el arroyo por donde debía acampar), sin embargo, seguirlo era complicado, porque por momentos la pendiente era tal, que el arroyo corría como si fuera un tobogán. Baje y baje como pude, hasta que en un momento el arroyo se calmo, corría como un arroyo “normal”, pero la vegetación a los costados era muy cerrada, la única forma de avanzar era caminar con el agua hasta


60 las rodillas, mientras llovía, mientras hacia frío y mientras yo seguía solo, en medio de la montaña. La situación llego a su clímax cuando me patine, y caí al agua, con tanta mala suerte que una caña se me clavo en el cuello, pero con tanta buena suerte que la raíz de esta caña estaba suelta, entonces se doblo y no se me clavo. Ese hubiera sido el fin de Federico Lausi por lo que opte por despedirme del arroyo, le dije “goodbye arroying” y tome un camino entre el “bosque de blairwitch” e increíblemente encontré el Lluvuco!!!. Acampe y pase una noche interminable, escuchaba todo tipo de sonidos fuera de la carpa, el viento movía las ramas, las ramas me tocaban la carpa… pero ojo, yo tenia mi hacha portátil. Al día siguiente, amaneció despejado, así que decidí que hasta acá había llegado mi expedición, volver al López no me alentaba porque no volvería a subir ese pedrero jamás!, así que opte por buscar el sendero que lleva a Laguna Negra (según el mapa, pasaba cerca de allí). Lo encontré y tome un camino de bosques y luego de montaña pelada, repleto de piedras y mas piedras, hasta alcanzar la cumbre del cerro Bailley Willis. Llegue al cerro y desde la cumbre dije “no hay problema Willis”, porque vi el refugio del otro lado de la laguna y dije “aleluya!!! I Believe in god!!! Salven a la reina!, viva perón carajo!!”. En fin, dije un montón de huevadas ya que la alegría era inmensa. Me relaje y descubrí que el refugio en realidad, no estaba cerca, y también descubrí, que se hacia de noche. Muerto de frío, mojado, sucio y cansado, decidí rodear la laguna negra por la derecha (gravísimo error, el sendero va por la izquierda), pero nunca lo vi, y al llegar a la laguna, me encontré con una pared empinada que no me dejaba pasar. Decidí escalarla, y bajar por un pedrero que nuevamente me llevo a la laguna, pero la pendiente era tal, que sentía que me caía todo el tiempo, el recorrido se torno peligroso, pero como había optado por tomar este camino y el refugio estaba cada vez mas cerca, seguí adelante. Cuando estaba a 200 mts del refugio, ya lo tenia cerca, otra vez una pared no me deja avanzar!, pero en esta oportunidad, no se podía escalar, si o si había que volver algo que no estaba dispuesto a hacer, o plan B (tirarse al agua, y nadar). Obviamente plan B a full!, me tire al agua que debía estar


61 “punto caramelo”, digamos a unos 5 grados centígrados, nadé, floté, no se que hice, pero llegue a la costa donde esta el refugio y entre. Las caras de las personas que allí estaban al verme fueron de sorpresa, misterio, asombro, todos tenían expresiones diferentes, y el refugiero lo primero que me pregunto es “por donde viniste???”. Llego la noche, seque toda mi ropa, descanse por fin en un colchón, y ahora regresar era solo tomar un sendero muy bien marcado, de 14km, hasta Colonia Suiza. Algo que fue muy fácil, lo que no fue fácil fue aceptar que había perdido mi primer intento, pero sin lugar a dudas, el aprendizaje valió la pena. La vuelta al lago Nahuel Huapi, había comenzado.


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Dos locos sueltos 30 Diciembre 1996 Con Sergio Moran Itinerario: Col Suiza – Lº Negra – Lº CAB – Rescate valle Aº Uhueco Recuerdo una vez, en mar de cobo pescando lisas, o mejor dicho, intentando pescar algo con mi mediomundo, me pase todo un día, con el agua hasta la cintura, lastimándome entre las piedras, habré lanzado 1567 veces para no sacar nada, solo filtrar agua y pasar todo un día haciendo un esfuerzo enorme, para ni siquiera pescar un cornalito. Como a las 5 o 6 de la tarde, de repente una lisa enorme entro a mi mediomundo, la saque como podía, ya no tenia fuerzas, me caía, me levantaba, me cortaba con las piedras mientras trastabillaba, por poco muerdo el pescado para que no se escape, llegue a la costa y una vieja que había estado todo el día mirándome me dice “persevera y triunfaras!”. No me lo voy a olvidar nunca, en ese contexto fue excelente, una forma muy clara de definir una de las cosas que me definen, mi perseverancia. Me di cuenta después de mucho reflexionar, que para lograr el objetivo de dar la vuelta al lago Nahuel Huapi, debía ir paso a paso, lo primero que tenia que hacer, era encontrar la forma de llegar a la Laguna C.A.B., de manera que antes de regresar a Buenos Aires, partí nuevamente a la montaña, muy ligero de peso, recorrí los senderos que me llevaban hasta el arroyo Lluvuco (donde me había perdido), busqué y busqué y finalmente encontré el sendero que había permanecido oculto para mi. Ascendí el largo camino hasta la olla donde se encuentra la laguna y de repente, apareció frente a mis ojos!, un espejo de agua inmenso, hermoso, en medio de la nada!, rodeado de cumbres y con un paisaje increíble. Había encontrado la laguna, ahora había que encontrar la forma de llegar al valle siguiente, detrás del cerro C.A.B.. Regrese a Buenos Aires, donde convencí a un gran amigo, Sergio Moran, quien de montaña no sabia absolutamente nada, pero su físico era apropiado (musculoso, 1 metro 90 de altura), era el sherpa ideal, la mula de


63 carga que necesitaba para no ir solo. Y obviamente como no sabia nada, ni entendía los peligros que le esperaban, acepto contento!, pensando que iba a Cancún. Si bien yo era teóricamente “sano” (al menos corporalmente) Sergio por su parte, fumaba mucha marihuana y hablaba como Bob Marley, pero pensé en ese momento que eso lo podía tener a mi favor: cuanto mas fumara, menos se daría cuenta en que se estaba metiendo. Diciembre 1996; Viajamos a Bariloche y ascendimos a Laguna Negra, donde pasamos año nuevo; Fue increíble empezar 1997 caminando con Sergio por las montañas, aunque teníamos algo muy pesado en nuestras espaladas. Habíamos armado las mochilas como para irnos a escalar el Everest, teníamos de todo, incluyendo una soga de escalada, 1 litro y medio de combustible para nuestro calentador como si fuéramos a cocinar un cordero, había tantas cosas que era imposible pasar hambre, pero muy posible morir en el intento. Llegamos a la laguna C.A.B., conociendo el camino ya la historia era diferente, pero un gran misterio me hizo pasar una noche difícil, no sabia como llegar al otro lado, cuyos cerros Cristal y Cumpleaños forman un paso (un col) por donde debíamos seguir hacia Pampa Linda (volcán Tronador) y de allí regresar a Bariloche. Si lograba descubrir este camino, la primer etapa de la vuelta al lago estaría superada, pero estaba muy lejos de semejante victoria. No pudimos arrancar muy temprano, eran las 10 de la mañana cuando empezamos a caminar, ascendimos por la cara noroeste del cerro, que es por donde iba la ruta antigua (ese detalle no lo tenia en ese momento), y llegamos a la cumbre del cerro casi al mediodía. El ascenso fue mortal, al llegar, el paisaje era increíble, se veían cumbres de Chile, el Tronador, el volcán Puntiagudo, el brazo de la tristeza, el cerro López, las agujas del Catedral; Lo único que no se veía por ningún lado, era el sendero que teníamos que tomar, y algún Mc Donald. Por otro lado Sergio se había prendido durante la noche un “fasito” y me costo concentrarme al principio, de hecho en un momento pensé que desde la cumbre del C.A.B., se veía la cancha de Racing. Decidimos rodear toda la cumbre, que tiene forma de herradura, para encontrar el paso que aparecía en los mapas, pero llegamos a un punto


64 donde había precipicio de ambos lados, era peligroso estar allí, había muchas piedras en forma de grandes lajas, que te paras y es como subirte a un skate, salís disparando para cualquier lado y la caída, de casi unos 600 o 700 mts, de ahí solo podía sobrevivir el hombre araña. Mire el mapa un par de veces mas, deduje cual es el paso por donde teníamos que tomar, pero se veía lejísimos, si o si teníamos que descender del otro lado del cerro y meternos en un valle de muchísima vegetación, y lo mas frustrante de todo, era que no había una escalera para bajar, sino que había que desescalar una pared enorme, donde una caída, era el fin de nuestra historia. Comenzamos a bajar, trepando como gatos (pero sin uñas), recuerdo que tenia miedo por dentro, porque no sabia que había mas abajo, una fuerte posibilidad era encontrar una pared demasiado vertical, que nos impida seguir bajando, y volver a subir, era casi imposible. La situación era peligrosa, pero no quería asustar a Sergio entonces opte por decirle todo el tiempo “quedate tranquilo!!! Ya falta poco, dentro de poco llegamos” y por dentro pensaba “quedate tranquilo, si te caes no vas a sentir nada, es un golpe seco y en un ratito estas en el cielo y se termina tu angustia”. Me dieron ganas de prender un fasito. Nos llevo casi una hora bajar por esas paredes, donde el vértigo nos invadió, y de repente, llegamos a lo que se conoce como un “cono de deyección”, que es donde los sedimentos se van acumulando, y forman una canaleta. Me sentía Colon pisando tierra firme, ya no me quedaban uñas y estaba muerto de cansancio. Esa canaleta, era el único camino que podíamos seguir, pero el problema, era que llevaba hacia abajo del valle, ósea, en dirección al lago Nahuel Huapi (brazo tristeza), ósea, si descendíamos, terminábamos en el agua, y no en el paso que queríamos seguir. Pero la selva era tan espesa, que cruzar ese valle, realmente daba miedo y honestamente no tenia la menor idea si podía guiarlo a Sergio entre toda esa vegetación. Nuevamente tenia que tomar una decisión, la decisión de abandonar el objetivo y buscar salir de una situación compleja!. Decidí optar por descender hasta llegar al lago (que se veía lejísimos desde ese punto, todavía estábamos muy alto), y en el lago dios dirá!, capaz algún pescador que pasará por allí, nos podría rescatar. La canaleta estaba buena al principio, se podía caminar con facilidad, no tenia demasiada pendiente, no


65 era complicada en absoluto. Pero, con el pasar del tiempo, y a la hora u hora y media, la vegetación era aun mas abundante, y se sumaba un nuevo obstáculo, había agua. Primero era un hilito de agua, inofensivo, casi gracioso, que hasta nos venia bárbaro para hidratarnos cada tanto, pero a medida que bajábamos, ese hilito se transformo en un pequeño arroyo, y ese arroyo, se transformo en un arroyo importante, con cascadas de medio metro al principio, y luego algunas de 2 a 5 mts de alto. Las pequeñas las saltábamos, las medianas, nos tirabamos agarrandonos de las cañas y los arbustos, y las grandes rezábamos un ave Maria, dos padres nuestros y hacíamos lo mismo, con la diferencia de que no sabíamos a que distancia estábamos del piso cuando empezábamos a bajar. Era loquísimo, porque desde arriba de la cascada, veíamos la vegetación exuberante, pero no veíamos el final de la cascada, solo escuchábamos el sonido del agua y hacíamos un calculo de a cuantos metros de partirnos el alma estábamos. La situación se puso tensa, cada vez el riesgo aumentaba, las cascadas se sucedían con mas regularidad, la verticalidad de la montaña era cada vez mas pronunciada, la vegetación era mas selvática, ya no parecía un bosque andino patagónico, sino una selva valdiviana. Todos mojados por el agua del arroyo, y cansados, seguíamos avanzando y el lago, que se vislumbraba a lo lejos y entre la maleza, parecía estar siempre a la misma distancia! (era como una broma de mal gusto). Sergio, en un momento tomo la delantera, iba adelante mío caminando rápido, quería llegar a toda costa y sentir la tranquilidad de que habíamos alcanzado el lago pero a mi, que mas experiencia que el tenia, un calculo no me daba. Es que por la altura a la que estábamos sobre el nivel del mar, y por la distancia en que estaba el lago de nosotros, según Pitágoras, la hipotenusa, y la suma de los lados al cuadrado etc etc etc, me daba que en algún momento, se iba a venir un precipicio. Y llego ese momento!, Sergio, que iba adelante, con sus manos corría las ramas de los árboles para poder ver, yo desde atrás, no veía nada, pero en un momento veo que se detiene, se queda inmóvil, se da vuelta , me mira fijo con cara de espantado y me dice “Fede, este es nuestro fin!, nos vamos a morir!!!!!!!!!”. Le pedí que se calmara, y trate de adelantarme para ver


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- Con Sergio al momento de comenzar el trekking!, en Colonia Suiza -


67 que había visto, la imagen, era desconcertante. Desde donde estábamos nosotros, comenzaba un salto (una cascada y una pared vertical), de mas de 100 mts de altura (la copa de los árboles mas altos, que son coihues que superan los 40 o 50 mts), se veían muy por debajo de nuestros pies, era un abismo (el paisaje espectacular eso si, pero esta bueno verlo desde un mirador, sabiendo que te espera una combi y en media hora volves a Bariloche). Y si hay un Mc Donald, mejor. Para poder encontrar pronto una cajita feliz, debíamos encontrar una salida, mientras Sergio lloraba y pedía por la madre. Lo calme, le explique que no nos íbamos a matar, al menos no ese día, quizás si nos quedábamos ahí, íbamos a terminar muriendo tarde o temprano, pero que buen paisaje!!!!. Dije varias tonterías para alentarlo, y como lo vi inmóvil, pálido, decidí continuar solo, buscando un pasaje, quizás un pasaje al “mas allá”. Rodie la caída de agua, y costeando el abismo llegue hasta una roca gigante, desde donde había un salto de 2 metros aprox. Se veía fácil, pero la tierra estaba suelta abajo. No podía bajar con la mochila, así que la deslice despacio debajo de mis pies colgando, la apoye en el suelo, y cuando la solté, empezó a rodar a toda velocidad en dirección al precipicio. Me desespere!, no podía perder mi mochila, me tire a buscarla como si fuera el ultimo de los mohicanos, rodé, salte, me lleve todo por delante, y unos 20 metros mas abajo, la encontré pendiendo de una caída de agua, sobre unas hojas de Nalca. A lo lejos, Sergio diviso algo que rodaba, pensó que era yo y se descompuso. Pensó que me había caído, y no quería moverse porque encontrar mi cadáver era algo para lo que no estaba preparado, casi dos metros de hincha de Boca, muerto de miedo en la montaña!. Y yo tratando de rescatar mi mochila. Llegue hasta el lugar, y cuando me cuelgo la mochila, mi peso sobre un tronco podrido hace que el tronco se parta al medio, quede colgando de aquella cascada y me sentí Indiana Jones, pero no era un doble ni dijeron “corten!!”, asi que volví a la realidad, y trepe con todas mis fuerzas (recuerdo que no tenia mas energía, estaba completamente agotado, eran las 9 de la noche, aun de día por la época del año). Empecé a subir trepando como podía, y alcance el lugar donde estaba Sergio, tirado en el piso, pensando que yo había muerto, llorando y


68 preguntándose como iba a salir de ahí, me vio, su mirada se lleno de lagrimas, su expresión lo decía todo, me grito “estas vivo!!!!!!” Me abrazo y casi me parte al medio, y ya desconsolado, le dije “quédate tranquilo, voy a pedir auxilio”. Saque mi handy VHF y llame a la comisión de auxilio, por suerte, del Monte Tronador (del refugio Mailing), escucharon mi pedido de socorro, les di mi ubicación, mas o menos les explique : “mira, viste el cerro C.A.B.?, bueno ahí no.. detrás.. entre el cerro cumpleaños y el valle del Uhueco, pero un poquito mas a la derecha”, que es como hablar en Chino, y que el mensaje te lo tome un Boliviano. Pero me entendieron…, o eso pensé. Esa noche por la pendiente la pasamos atados a un árbol, para no caernos, nos relajamos, el cielo despejado nos tranquilizo. Mientras tanto, en Bariloche, la comisión de auxilio se organizaba para el rescate, pero nosotros no lo sabíamos. Tampoco sabíamos, que la radio había quedado prendida, y al otro día se iba a quedar sin baterías. Amaneció, Sergio roncaba, y yo muy relajado, fui a buscar agua, mire a mi alrededor, ya con energías y la mente fresca, pensé que lo mejor era suspender el rescate, me sentía seguro para sacarlo a Sergio de ahí, pero claro, sin radio, imposible suspender nada. De repente, a lo lejos, vimos el helicóptero, era un mosquito en esa inmensidad, y Sergio de nuevo empezó a los gritos “yo ahí no me subo!!!!, ni siquiera entro en eso!!! , nos vamos a morir!!!”. Si lo viera la hinchada de Boca. Hice señales con el aislante térmico, y nos vieron. El helicóptero se posiciono sobre nuestras cabezas, pero no podía aterrizar, por la cantidad de vegetación y por la pendiente demasiado pronunciada. Pero señalaron el lugar y ascendió al cerro C.A.B. para dejar 3 personas que vendrían a pie a nuestro rescate, desde el aire todo se ve diferente, por lo que pudieron planificar una vía sencilla para sacarnos. A la hora estaban los 3 hombres en el lugar, pero claro, yo tuve que darle drama al pedido de rescate, por lo que dije por radio que Sergio se había caído y tenía el tobillo roto. Ahí empezó el “acting” de Sergio, a quien vendaron y atendieron (me acuerdo de que lo tocaban y decía “ayyyy” y ponía cara de dolor, y luego le dieron un bastón para que baje, pero este idiota, se olvidaba de la lesión inventada, y por momentos corría. Tenía que alcanzarlo y decirle “boludo!! Acordate que tenes el tobillo roto.. renguea!!!”. Al llegar al lago, una lancha


69 de parques nacionales nos estaba esperando, junto con el canal de televisión que filmo el rescate y nuestra imagen, quedo para la posteridad!. Al caer la noche, como si todo fuera una película, nos fuimos a bailar (algo totalmente surrealista), y no podíamos creer que pasamos de una noche en el abismo, en medio de la nada, a una noche de cerveza y música, en medio de San Carlos de Bariloche!.


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Congelados en la montaña 18 Marzo 1998 Con Martín Itinerario: Col. Suiza – Lº Negra – Lº CAB – Lº Negra – Col. Suiza Me tome un avión a Bariloche, y del aeropuerto me fui directo a la ciudad, donde me subí al colectivo que va a Colonia Suiza, empecé a caminar tardísimo!, y prácticamente todo el sendero a Laguna Negra lo hice de noche, en otras palabras, partí desde Buenos Aires en un día caluroso, y fui directo a Bariloche donde me recibió un día horrible, con frio y algo de lluvia, y sin parar un minuto en la ciudad, me fui directo a la montaña (digamos que no soy de esos que “anda con vueltas” cuando quiere algo). Recorrer a oscuras estos senderos, no es apto para cardiacos, decenas de murciélagos me pasaban zumbando la cabeza donde tenia mi linterna frontal, y después de unas horas, el bosque se volvió bastante fantasmagórico, a esto hay que sumarle que estaba solo, llovía y había un viento fuerte que movía todos los árboles. Era una película de terror, del estilo de Narciso Ibáñez Menta. Casi llegando al final del valle, de repente, a pocos metros de donde yo estaba, me parece ver unos ojitos, pero unos ojos perfectos, en medio de la oscuridad; Me frené y pensé “ estas loco Fede!, no es nada”, seguí avanzando y de repente los ojos titilan (ósea, un pestañeo) y ahí me detuve y dije “caramba, son ojos de verdad”. Entonces deduje que si se trataba de un Puma, me podía dar por muerto, seria la cena de esa noche (además tenia orégano en la mochila, seria una rica cena condimentada), o podía ser un jabalí. Pero de repente, otro par de ojos apareció muy cerca de los que ya estaban mirándome fijamente, y luego otro par mas, a los pocos minutos, era una tribuna completa mirándome, a lo que pensé fríamente: “los pumas no andan así, son mas bien solitarios, a menos que tenga tanta mala suerte que halla caído en medio de un encuentro nacional de pumas, o quizás era el equipo de rugby los pumas concentrando en la montaña…. O tal vez, era una manada de jabalíes, lo cual efectivamente seria un


71 problema, pero nadie me atacaba, no hacían ni un solo ruido”, pasaron segundos tremendos!, me quede inmóvil, y de repente, el sonido mas bello del mundo : “muuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuu”. Eran vacas!!!!!! Le di un beso en la boca a una, y seguí caminando, a las pocas horas, estaba en el Refugio Laguna Negra. Subir en esa oscuridad, con lluvia y viento fué toda una aventura, a tal punto que llegue realmente cansado y empapado (tuve calambres, hacia frío, y el viento era infernal), pero el refugio estaba vació, solo permanecía allí el refugiero (Willy) y un gatito al que le hablaba todo el tiempo. Realmente percibí cierta demencia en Willy, que pasaba sus días ahí arriba, en soledad, hablándole a un gato; Me dio un poco de cosita la situación, así que dormí bien lejos de aquel demente en potencia, mientras intentaba descansar, me imaginaba una escena: Willy y el gato en la cama, fumando un cigarrillo, me dormí con una sonrisa. Me quede un día allí descansando, tratando de aclimatarme, de hecho pensaba en desertar, no estaba demasiado motivado pero de repente lo conocí a Martín, un mendocino que llego al refugio y estaba teniendo su primer experiencia en la montaña, era la presa ideal que necesitaba, para poder seguir acompañado hasta Pampa Linda. Le conté la idea y le gustó, no supe distinguir si acepto de pelotudo que era o realmente entendió en que se estaba metiendo y no le importó, lo cierto es que aceptó por lo que debíamos conseguir abrigo para pasar la noche en medio de la travesía; Yo tenia mi bolsa de dormir, por lo que tome prestada una frazada del refugio y al día siguiente nos despedimos de Willy y el gato, quien me miro como diciendo “por favor sálvame, sácame de acá”. Recorrimos los senderos que llevan a la laguna C.A.B. y después de 4 o 5 horas llegamos a la zona de acampe al pie de la montaña, atardeció y el frío comenzó a bajar, armamos la carpa y decidimos que lo mejor seria colocar la frazada de aislante (ósea, recostarnos sobre la frazada), dormir con todo el abrigo posible, y taparnos con la bolsa de dormir. No se de que manual saque semejante idea, lo cierto es que la temperatura esa noche bajo a 0º C, cayo una helada infernal y pasé una de las peores noches de mi vida!, por momentos lo abrazaba al mendocino, la carpa parecía la jaula de las locas, lo que hubiera dado en ese momento por tener al gatito.


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- Con Martin mientras descendĂ­amos el cerro C.A.B. -


73 Amaneció, apenas sentía mis extremidades; Salí de la carpa apenas asomo el sol y una capa de hielo estaba pegada al cubretecho, la helada que había caído era infernal, hice un fueguito para recuperarme y de repente, el mendocino se levanta, sale y dice “ayyy pero que calentito dormí!, no sabes lo que abriga mi campera de duvet, mi remera térmica y mi pullover”. Lo mire y tenia ganas de asesinarlo!, tenia tanto abrigo, que si yo hubiera dormido en la bolsa de dormir, y el vestido con lo que tenia, no hubiera pasado el frío que pase!. Desarmamos el campamento y comenzamos a ascender el cerro C.A.B., durante este trayecto me di cuenta de que seria imposible llegar a Pampa Linda con Martín, caminaba muy despacio, a ese ritmo íbamos a tener que volver a acampar antes de llegar a un refugio, y honestamente no me hacia gracia volver a pasar una noche así, con tanto frío, y sin el gato. Decidimos regresar a lo que nuestro humor cambio, ya mas distendidos recorrimos el sendero de regreso a laguna negra, e íbamos haciendo chistes todo el tiempo, hacíamos de cuenta que un grupo de mujeres pasaba por el sendero y les decíamos piropos… como por ejemplo “Soñé que eras un diario y yo un canillita... y te re partía, te re partía, te re partía!”, o “Si besarse es contagiar gérmenes, ¿qué te parece si empezamos la epidemia?” o “Anoche soñé que vos eras un árbol y yo el viento... y te movía... te movía.. te movía!!!!”, aunque la mejor fue la que dijo Martín: “Epa!... si esa es la cola... cómo será la película!”. Pero pasó algo inesperado, de repente, apareció de la nada una mujer, detrás de ella, seis mas!!!!. Eran siete mujeres, que habían salido de Laguna Negra en dirección a la laguna C.A.B. (desde donde nosotros veníamos) para “darse un chapuzón en la laguna”. Lo mire a Martín, el me miro, parecíamos dos hienas deshidratadas en una carnicería. Las saludamos y nos queríamos matar!. El hecho de pensar que al llegar al refugio nos íbamos a encontrar con Willy y el gato, no nos motivo en lo mas mínimo, pero el mendocino mas rápido que perezoso me dijo “mira Fede, ellas vuelven al refugio, así que en unas horas, estamos todos juntos allá”. Pero claro, con mi suerte, seguramente terminaría abrazado al gato. Efectivamente esa noche las chicas arribaron al refugio, donde nosotros ya estábamos instalados, pero las mujeres de montaña no son como en las películas, son mas bien cerradas, de hecho algunas parecen hombres con


74 pollera (pero sin pollera porque allá arriba, se visten como hombres), mire al gatito, le guiñe un ojo y salio corriendo!. Solo restaba descansar, recuperar energías y regresar a Buenos Aires, para volver a planificar un nuevo intento!, no me iba a dar por vencido fácilmente.


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- Cruzando el Rio Manso, a punto de llegar a Pampa Linda -


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Pampa a la vista! 23 Febrero 1999 Solitario Itinerario: Col. Suiza – Lº Negra – Lº CAB – Pampa Linda A pesar de que tenia trabajo en Proterra Turismo, una empresa de viajes y turismo ubicada en la calle Suipacha, entre Lavalle y Viamonte, plena Capital Federal, no estaba pasando por un buen momento; Básicamente sentía unas ganas incontenibles de irme a la mierda. Llegó el sábado, día en que salía con mi gran amigo “City”, estábamos en el Gol verde de mis viejos recientemente polarizado cuando nos detiene la policía y nos piden los papeles del auto. En ese momento me di cuenta que no tenia ni la cedula verde, ni el carnet de conducir, ni nada!, solamente un par de billetes de 10 pesos. De manera que la situación se puso complicada cuando el oficial me dijo: “usted se da cuenta de que tengo que secuestrarle el auto?”. Inmediatamente el oficial, que tenia 250 razones para secuestrarme el auto, nota que el polarizado del mismo, estaba en los vidrios laterales que según la ley (desconozco exactamente cual), eso esta prohibido. Mientras yo trataba de negociar si le daba 10 pesos o 20, “City”, en un acto desesperado, toma un encendedor, quema la puntita de cada polarizado, tira y los arranca!!!, lo mira al oficial y le dice ingenuo, casi sonriente: “mire!! ya no están mas polarizados0..!, nos podemos ir?”. Casi lo asesino, pero despacito, lentamente, suavemente, para que sufra!. A todo esto, unos muchachos que también estaban en infracción, se acercan a charlar conmigo y me muestran que tenían el auto cargado, lleno de equipaje, habían decidido ir al sur y se estaban yendo en ese momento; Mientras esto pasaba, un auto pasa el semáforo en rojo y la policía, en pleno operativo, no lo detiene a lo que City grita “mire!!! mire oficial!! pasó en rojo!, que pasa? hoy la consigna es vidrios polarizados?!!!!”. Sentí que me estaba volviendo loco. El Domingo, intente salir de nuevo, pero con el otro auto (la Volkswagen Quantum), lo estacioné en el centro, en un lugar donde las rayas blancas en


77 la calle indicaban que se podía, y cuando regresé a buscarlo, ya no estaba, se lo había llevado la grúa! (en realidad me confundí, ya que las rayas estaban semi borradas; Aparentemente cuando las pintaron, comprendieron que estaban en el lugar incorrecto, intentaron borrarlas pero dejaron el trabajo a medio terminar). Volví a mi casa en colectivo, busque dinero, viaje de regreso a Constitución, pagué la multa y regresé a Ramos, ya nada tenia sentido para mi, todo me estaba saliendo mal. El Lunes, ni bien entré a la oficina, me llama el gerente y me dice “Federico, te voy a ascender” a lo que yo respondo “Rodolfo, voy a renunciar!”. Le explique la situación y me entendió; Tanto me entendió que no aceptó la renuncia, sino que me otorgó una semana de vacaciones. De manera que tenia una semana, para viajar a Bariloche y encontrar el paso del Cerro C.A.B., lo haría solo, con el mínimo equipaje, liviano para poder correr y con una nueva estrategia. Esta vez tenia mejores mapas y mejores referencias, ya no cargaría con un hincha de Boca llorón, un fanático de Tigre desertor o un Mendocino lenteja (ver anécdotas anteriores); Ahora estaba solo para lograrlo y después de tantos intentos, no quería fallar. Si no encontraba el paso y unía a pie Colonia Suiza con Pampa Linda, me tenía que dedicar a otra cosa. Pero que cosa?, si no tenia la mas puta idea de que hacer con mi vida. Me tome un micro de la empresa TAC y tuve un viaje bastante ameno…. ameno velocida´ no podía ir el micro!; Llegué a Bariloche a las 19hs y recién comencé mi travesía al día siguiente (bien temprano me tome el colectivo 10 a Colonia Suiza) y empecé a caminar el tan conocido y familiar sendero a Laguna Negra. Llovía, hacia frío, el clima no podía ser peor, así que cuando llegue a la base del caracol, decidí hacer tiempo. Pasaron las horas, se hizo de noche y finalmente opte por seguir hasta el refugio donde los antisociables de los refugieros me dieron una fría bienvenida. (ojala hubiera sido calida, porque estaba congelado). Amaneció agradable y decidí hacer el tramo que va hasta la laguna CAB, este recorrido ya lo conozco de memoria, después de tantos intentos es como caminar por el patio de mi casa. En el camino encontré un mensaje de auxilio, de unos montañistas neozelandeses que estaban perdidos y dejaron una flecha apuntando en la dirección que iban. Como conozco la zona mire el rumbo y me di cuenta de que si estaban perdidos, en esa


78 dirección algo seguro les iba a pasar: Se iban a perder aun más. Subí a la laguna C.A.B., y descansé. Acá comienza en realidad la parte mas complicada, porque este punto, es donde decidís si seguís a Pampa linda atravesando el valle continuo y los cerros C.A.B., Cristal y Cumpleaños, o volves con la frente marchita. Por lo tanto la decisión no es sencilla y pase una noche meditando. Amaneció y sentí que me congelaba, pasé una noche muy fría ya que cayó una helada, la temperatura debe haber estado por debajo de los 0° grados y mi bolsa de dormir no era de esas “caritas” que dormis cómodo y calentito, yo estaba mas bien en un freezer con forma de saco de dormir; Sin embargo estaba con energías, decidido. De manera que tome un desayuno liviano y empecé a caminar. Sabia llegar hasta el paso, lo había descubierto con el mendocino, pero jamás me anime a atravesarlo. El ascenso al cerro C.A.B. no es complicado, pero la pared oeste, por donde se llega al paso, tiene unas salientes muy empinadas, hay precipicios, roca suelta y algunos manchones de nieve. Antes de alcanzar el valle, me di cuenta que debía destrepar, pero en lugar de buscar el sendero, intenté desescalar una pared vertical de unos 25 mts. de altura. Una locura, si me caía, fin de la historia, una fractura de tobillo o un golpe que me dejará inmóvil, en esa región, solo, en medio de la montaña, se complicaba!. Aunque mientras lo hacia pensé “pero tengo obra social!”. Me pregunto si mandaran medico a domicilio si llamo?. Al llegar a la mitad de aquella pared, comencé a resbalar, por lo que decidí tirar la mochila (no era muy alto, faltaban 5 mts. para el piso), pero en la caída, se rompió mi reproductor de casettes SONY digital (que para ese entonces, era una ferrari), por lo que opte por volver a trepar y buscar el sendero. Lo encontré, bajé y al ver el reproductor totalmente destruido, me di cuenta de que los Fabulosos Cadillacs ya no me acompañarían durante el trayecto (no hay nada que disfrute mas que escuchar música mientras camino por la montaña). Desde ya que te perdes un montón de cosas, como el sonido del viento… pero en una travesía como esta, lo que menos queres escuchar es el viento, sino a los Pericos cantando el “ritual de la banana”, cualquier cosa que no te haga pensar en los peligros que te esperan es mejor que el sonido del viento sin lugar a dudas!.


79 Alcance el Mallin de las vueltas, que es un pantano similar al del señor de los anillos pero no tan tenebroso y sin Gollum diciendo “mi tesoro…. mi tesoro!!!”, y luego ascendí al cerro Cristal (descubrí el motivo del nombre, esta lleno de cristales de cuarzo). Al llegar a la cima, se te pone la piel de gallina, la vista es espectacular, imponente!, se ve a lo lejos el brazo Tronador del Lago Mascardi, el Volcán Tronador, el Cerro Bonete, cuernos del diablo, y un sin fin de montañas majestuosas, donde todavía la naturaleza manda. Busque un Mc Donald en la lejanía pero como no lo encontré, decidí bajar a Laguna Creton, por un pedrero muy divertido, especialmente porque si me caía, me desnucaba y eso resultaba ser muy gracioso; Me pregunto si serán síntomas de locura?. El valle donde esta la laguna es desolado, no hay ni siquiera aves, parece no tener vida, te encontras con un pastizal y algunos árboles pequeños, pero ni rastro de animales, esta tan metido en la montaña y su acceso es tan complicado, que no hay vida allí, al menos no a la vista. Comencé entonces el último ascenso, debía llegar hasta el Cerro Capitán, desde este lugar, la vista es de postal, se ve la laguna Azul, que es un espejo de agua inmenso, bien azul (callvu o calfu en mapuche) y seguís caminando y alcanzas la laguna Jujuy, desde donde empieza el ultimo tramo hasta la cumbre del capitán, que es un cerro redondo, lleno de piedras aplanadas, te da la sensación que podes correr y no te tropezas con nada, el viento y la lluvia lo han ido puliendo con los años y la forma es muy particular. Desde allí, bajas al Mallin de Ricardo, quien fue el hijo de Jacob, un medico famoso. Este Mallin es el mas largo de todos, acá lo peligroso es perderse, es muy húmedo, tiene 3 lagunitas y al final, se encuentra el sendero que desciende a la laguna Ilion, que es la última antes de alcanzar Pampa Linda. Fue un alegría inmensa ver esta laguna, sabia que desde este punto, existe un sendero, muy visible, que te lleva hasta Pampa Linda, ya no había que orientarse mas, o tratar de seguir un rumbo con la incertidumbre de no saber si estas perdido, o en la dirección correcta, ahora solo debía caminar hasta alcanzar la meta, había encontrado el paso, recorrido todos los senderos y solo restaba llegar, aun era temprano, llovía por momentos pero el día era agradable!. La costa de esta laguna es de arena, es un lugar fantástico, tenes el tronador muy cerca y podes ver sus picos reflejados en la laguna. Todo muy romántico, todo muy lindo, pero llevaba mas de 12 horas caminando sin interrupción, había ascendido el cerro Vailley Willys, el


80 C.A.B., el Cristal y el Capitán, no tenia mas piernas ni ganas de quedarme allí, solo quería llegar y comerme una hamburguesa del tamaño de la piedra movediza en Tandil. Descendí desde esta laguna en dirección al Río Alerce, y no pude encontrar algún puente que lo cruce, por lo que opté por cruzarlo a pie con el agua hasta las rodillas (este curso de agua, desciende de los glaciares del tronador, es agua helada!), pero me quite los pantalones y cruce tratando de mantenerme seco, llegué a Pampa linda y fue una de las mejores sensaciones que tuve en mi vida, lo había logrado solo, sin ayuda de nadie, con mis propias estrategias y todo lo aprendido, merecía esa hamburguesa y me fui casi al trote hasta lo de la familia Veretbrugen (residentes históricos de Pampa Linda) en busca del premio!. Solo restaba pasar la noche allí, descansar, disfrutar y al día siguiente regresar a San Carlos de Bariloche. La vuelta al lago Nahuel Huapi quedó pendiente, es uno de esos desafíos que me inspiran ganas de volver a caminar por las montañas del histórico Parque Nacional Nahuel Huapi, por lo que no está mal terminar con una frase de esas que recuerdan a alguna que otra película: “continuará”.


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- Parque Nacional Los Alerces, de fondo el Lago Futalaufquen -


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CAPITULO III EXPEDICIONES EN MOUNTAIN BIKE Hay formas y formas de viajar, desde las mas tradicionales hasta las mas rebuscadas. Durante mi infancia y adolescencia probé diferentes modos de conocer destinos turísticos: viajando en auto, en avión, a dedo, en tren, en ómnibus, en barco, cabalgando, o simplemente caminando. Nunca había probado recorrer en bicicleta tramos de cientos de kilómetros, hasta que viaje a San Rafael, Provincia de Mendoza para encarar un viaje que me llevo hasta Esquel, en la provincia de Chubut; Ese viaje marcaría en mi vida un momento único, indescriptible, en que conocí por que es tan especial viajar en 2 ruedas!.


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Patagonia en Mountain Bike 1ra ETAPA: De San Rafael a S.C. de Bariloche (26/11/2002 al 12/12/2002) Recorrí 3 Provincias: Mendoza, Neuquén y Río Negro; aunque la verdad se sintió como recorrer Europa, Asia y Oceanía. Y sí, es una exageración, por suerte en este país contamos con verdaderos profesionales sobre ruedas que saben como sobrellevar semejantes dificultades (no es mi caso). Pero yo arranque solo, y sin experiencia, lo que le daba un gustito diferente a semejante salida; aunque la verdad que los años que llevo haciendo locuras me brindaron muchas herramientas para salir del paso, como por ejemplo una tarjeta de crédito para comprar el boleto de regreso en caso de abandonar! . Sin embargo le peugé duro y parejo. Desde San Rafael me recorrí todo el circuito del Atuel (Embalse Valle Grande y el Nihuil), y como no podía ser de otra manera, lo hice al revés; es decir, todo en subida... El estado de la ruta (pésimo) y las altas temperaturas me dejaron en estado vegetativo, pero recién empezaba y necesitaba llegar a Malargue, así que seguí hasta El Sosneado (desde donde parten las cabalgatas al avión de los Uruguayos... el de "Viven"... el que chocó contra la cordillera... el que los flacos jugaban al rugby en medio del vuelo... ¡sí!, ese.) y seguí los últimos 50 km que realmente fueron maravillosos, porque al llegar me alojé en el Refugio de Juan Ulloa y pude descansar (actividad muy placentera; además de ducharme claro). La ropa se ensucia tanto en esos pagos, que a la mañana le pegas un silbido y se levanta y te viste. Mendoza es una provincia alucinante, pero hay que tener cierta afinidad por los desiertos y los paisajes áridos (yo por suerte la tengo). La soledad se vive a pleno y los paisajes van cambiando de forma y color (rocas volcánicas, calcáreas, etc...). Es como mezclar la Luna con Marte, a tal punto que muchos paisanos aseguran ver platos voladores (lo que no me aclararon es después de cuantos vinos). "Pero que los hay, los hay" me dijo un paisano. Lo cierto es que me faltaban mas de 400 km muy duros hasta Chos Malal ("Corral Amarillo", en voz Mapuche), en el medio, solo hay algunos pueblitos muy pequeños (no más de 20 o 30 casas) y casi nada de agua. Junté pilas y arranque nomás, al ritmo de Manu Chao (con mi walkman). Se pasa por lugares increíbles, por ejemplo la cuesta del Chihuido (debería ser


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- Ca帽贸n del Atuel, Mendoza -


85 del aullido, porque llorás para subirla), hice un alto en Caverna de Las Brujas (desbastada por el turismo irresponsable que se lleva cada estalactita que encuentra y protegida desde hace unos años por Guardaparques, que como siempre "llegan tarde"; afirmación de la que me hago responsable en caso de que alguien se anime a cuestionarla). Pero eso sí, hay firmas con fechas de 1940 (para los que dicen que la culpa la tienen las generaciones actuales...) Continué por la margen derecha del Río Grande (el más caudaloso de Mendoza), pase por El Zampal, Ranquil Norte, Barrancas, Buta Ranquil y finalmente Chos Malal (aquí ya en Neuquén, donde la ruta al fin está en excelente estado). Lo curioso es que la ruta 40 en Mendoza es deprimente, me tocaron pozos (comparables con los de Capital), en el más chico podía estacionar la bici..., y llegué a ver lo más increíble: una duna de casi un metro en medio de la ruta (había que bajar a la banquina). Al pasar me dieron ganas de agarrar una escoba y darle una mano a vialidad (al día siguiente me entero que un colectivo se estampó contra la duna, y todavía están buscando el tren delantero). Y lo más increíble en cuanto a "Naturaleza" es un lugar llamado “La Pasarela” (que no es la mujer de Daniel Pasarella) sino un sector, donde el Río Grande se hace Río Chico, porque se comprime y se transforma en un rápido que como decía Minguito, te pone los pelos de gallina. A todo esto sufrí quemaduras graves en ambos brazos, razón por la cual tuve que recurrir a varios hospitales públicos donde me atendieron de maravilla; cosa que no paso cuando fui a uno privado, donde no solo no me curaron (como ocurría en todos los hospitales) sino que me dijeron: "Toma, acá tenés una orden, comprate esto en la farmacia". Desde Zapala me tome un bondi a San Martín de los Andes, razón por la cual no hice más de 200 km por no poder seguir pedaleando en medio del sol (tuve que cuidarme al menos una semana por las quemaduras) y pude reponerme en las “Cabañas de La Cordillera” donde el amigo Reinaldo me atendió de maravilla (un lugar de primera para gente "como uno"). Ya repuesto, seguí por el famoso Camino de los 7 Lagos donde pude admirar los paisajes más hermosos de la Patagonia. Ya que para decir las cosas como son, me encanta el desierto, pero que lindos que son los arbolitos... los lagos... los ríos... Acampe en el Pichi Traful (que en Mapuche


86 significa "Se viene Rácing Campeón") y seguí hasta Villa La Angostura (donde mi bolsillo quedó más angosto porque me comí un lomito que al lado de los fideos con tuco de lata, estaba de re chupete). Este tramo resultó alucinante por la variedad de colores y animales que me crucé (En Mendoza me crucé mulitas, guanacos, zorros... y en Neuquén me cruce un Peugeot, un Fiat y un idiota en un Ford que casi me arranca la alforja izquierda). Nunca tuve mucha afinidad por la Villa, así que seguí derecho a Bariloche (80 Km más), y llegue con un hambre que me comía al Nahuelito a la provenzal. Así que fui a La Andinita y luego a dormir al Albergue Mochilero´s de mi amiga Rina, donde como todos los años pude conocer "otros" personajes con quienes compartir anécdotas y locuras. Lo que queda de diciembre lo dedicaré a ver a Rácing salir campeón, un poco de descanso, algo de trekking, poco de bici y a partir del primero de enero arranco de nuevo para el sur.


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- Acampando y cocinando a orillas del rio Pichi Traful, camino de los 7 lagos, Provincia de Neuquen -


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2º etapa: De S.C. de Bariloche a Esquel (18/01/02 al 25/01/02) Continúa la "Patagonia en Mountain Bike". Esta vez con el agregado de dos personajes que si bien no me siguen en bici (me siguen a pata y en bus), me acompañan a pleno en cada parada y en cada actividad que voy realizando: Simon Murray de Escocia y Gildas Briand de Francia. Es decir, ahora la cosa es internacional. No solo se trata de un recorrido en bici, también trato de hacer algunas actividades como por ejemplo trekking. Antes de despedirme de Bariloche rumbo a El Bolsón, decidimos tomar un barco desde Puerto Pañuelo a Puerto Blest, donde conectamos con un bus a Puerto Alegre y de allí otro barco a Puerto Frías. Allí comenzó el recorrido a pie del valle del río Frías (selva valdiviana) donde los tábanos nos comieron vivos. Acampamos en medio de fogatas (zona donde está prohibido hacer fuego, claro que mis compañeros "no comprenden español... ") y cuando creí que iba a despertar en medio de un incendio, seguimos rumbo a Pampa Linda cruzando el archi famoso Paso de Las Nubes (solo que en lugar de pasar nubes, pasaron 230 tábanos hambrientos), el paisaje se pone alucinante porque podemos ver los dos valles (uno cuyas aguas terminan en el Atlántico y otro en el Pacífico; no creo que en muchos lugares del mundo se pueda apreciar algo tan alucinante). El escocés la única palabra que entiende de español ni siquiera viene del español, y se trata nada más ni nada menos que de mi equipo "RACING". Así que cada dos por tres, se para en algún lugar, levanta los brazos (mide 1 metro 92 cm) y grita con vos de William Wallace: " ¡¡RACINNNNNNNNNNNNNG!!" (la gente, o se rie o se descostilla de la risa). Luego continuamos por el Valle de los Alerces (donde no queda ni uno solo por la terrible tala de alerces originada entre el año que el Perito Moreno donó sus tierras al gobierno, y el bendito año, casi 30 años después, en que el gobierno dijo "ok, cuidemos los alerces" (tarde muchachos…). Noche en Pampa Linda, un poco de trekking al día siguiente por el Tronador y regreso a Bariloche para tomar la bici y seguir Rumbo a El Bolsón y sus chacras. Puedo agregar además que se ven pocos turistas, desde ya por la crisis, sin embargo debería haber más extranjeros beneficiados por la


89 relación Peso - Dólar; lo que demuestra lo MAL, lo PESIMO, lo HORRIBLE que se promociona la Argentina en el exterior. Desde El Bolsón nos trasladamos a El Hoyo, a la Hostería "Las Pataguas"; Este lugar es realmente un paraíso, a orillas del Río Epuyén y frente al Cerro Pirque, nos acomodamos en una confortable hostería ¡con cheff y todo! El propietario, Gustavo Flak, nos dió la bienvenida y nos guió hasta "La Catarata", imponente salto de mas de 90 mts de altura. A día siguiente intentamos hacer Lago Puelo, solo que el clima no nos ayudo demasiado... Para empezar el barco no saldría por falta de pasajeros (el grande), en cambio podíamos tomar un gomón, pero la cara de pánico del escocés me hizo cambiar de idea... Es decir, fue un día de esos que llamo "Huevo Day". Lo bueno vino al tercer día, una cabalgata de día completo hasta Lago Espejo (no el que todos conocen, sino uno que esta bieeeeen arriba de unos cerros), los caballos se portaron alucinante, pero lamentablemente al francés le tocó uno oriundo de Santiago del Estero (no se movía ni que le dispararan). Mi amigo Gildas lo pateó, lo pellizcó, le dió para que tenga y para que guarde... ¡pero nada!, apenas gateaba (más que caballo era un burro). Sin embargo la bici no me la había olvidado, así que al día siguiente partí rumbo a Lago Rivadavia (30 de asfalto y 50 de ripio), tuve que explicarle a mi amigo escocés que no entendía porque las rutas estaban mitad en asfalto y mitad en ripio, que eso es muy común en la Patagonia, pero que no tenía que quejarse porque ¡el que pedaleaba era yo!, el se tomó un confortable bus... El trayecto es durito, pero muy copado; se pasa por Epuyén, Cholila, y finalmente se entra al Parque Nacional Los Alerces ($3 la entrada). Acampamos y al día siguiente seguí rumbo a Esquel (otros 90 km), ciudad en la que finalizó la travesía. Pasé por los lagos Verde y Futalaufquén y finalmente acampé en las cercanías del centro, mientras que mis amigos Europeos continuaron con destino a Ushuaia y en avión.


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- Rio Arrayanes, Parque Nacional Los Alerces, Chubut -


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- Musselburgh, Escocia, Reino Unido -


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EUROPA EN 2 RUEDAS Escocia 07 Junio: Edimburgh – Hawick | DIA 1 (Scotland) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

13,8 Km/h 32 Km/h 80 Km -80 Km Nublado Hotel A7 Edimburgh, Galashiels, Serkirk

Ni bien amaneció me levanté con un poco de dolor de cabeza, tenia que armar la bici, preparar las alforjas, y tratar de que todo entre justito (y sin vaselina era mas complicado). La habitación estaba vacía y por ello decidí desparramar todo el equipaje sobre las camas y el piso. Era un quilombo!, el cuarto media mas de 3 metros por 2 quizás, y no había lugar vacío, pintaba como que colocar todo eso dentro de un auto seria jodido, y ni imaginar en una bicicleta!. Tuvé que optar claro esta, en dejar cosas de lado, así que empezaron los regalos... una camiseta de Racing para el hijo de Steve, un cargador de baterías, algunas revistas y folletos a la basura, un pollar gris ex sumampa, la empresa de turismo donde había trabajado y algunas que otras cosas mas. La bici de a poco empezó a agrandarse, y su peso paso a ser de liviana, a pesada, de pesada a excesiva, de excesiva, a demente. Por ser la primera vez, me llevo mas de 2 horas asegurar cada alforja con sus debidos ajustes en cintas unidas por belcro, revisar cada tornillo, cada parte, para que nada roce y los pesos sean equitativos de cada lado, igualmente jamás lo logré, la bici siempre se balanceaba y al comenzar el recorrido descubrí que sin lugar a dudas iba a tener todo tipo de dificultades, sin embargo no era imposible!, la bici rodaba.


93 Me despidí de la familia, un abrazo a mi amigo Alemán Mike, y con todas las dificultades del asunto partí con destino incierto, hacia el sur, con las miradas clavadas en mi nuca de todo el publico (conformado por vecinos primero, luego por toda clase de desconocidos). Al principió me sintí muy inseguro, era difícil mantener un ritmo, la bici se caía hacia los costados, no se podía ir rápido y los cambios no funcionaban correctamente, la cadena igualmente soportaba la tensión, sin embargo los piñones traseros a veces patinaban y eso me ponía muy incomodo. Tuve que parar varias veces al principio para descansar, relajarme, estudiar el mapa y seguir. En esos comienzos, la bici al ser apoyada contra un poste, o un alambrado, se caía o quedaba en una posición muy incomoda, cada detalle se convertía en una dificultad para ir aprendiendo, y eso me inquietaba. De a poco Edimburgo fue quedando atrás, la gran ciudad dio paso a algunos barrios donde como de costumbre, todas las casas parecían iguales, lo que es una constante en el Reino Unido, -si tuvieran figuritaspensé –serian todas repetidas-. Comenzaron entonces los caminos rurales, las vacas pastaban y me miraban con cara de – y este pescado de donde salió?-, la ruta estaba al principio muy transitada, pero luego se fue liberando de autos, la primer región se llamaba “The Lothians” y la que transité mas tarde: ”The Borders”. El camino estaba anunciado como camino histórico, así que pintaba interesante. Sin embargo comenzó a garuar y la gotas heladas de “verano” escocés me lavaban los pensamientos, que a esa altura ya preocupaba hacia donde ir, donde dormir y que comer. Las ciudades que pasé eran realmente muy pintorescas, algunas en medio de cerros que daban paisajes muy atractivos. La rueda de atrás comenzó entonces a desinflarse y los últimos 20 km fueron de mucha incertidumbre, la carpa no se podía armar al costado de la ruta, los campos estaban cercados y había siempre alguna casa que podría negarse –quizás- a aceptarme como residente. Fue entonces cuando comencé a mirar con cariño los bosques que iban apareciendo cada tanto... acampar allí significaba no tener una canilla con agua potable y mucho menos seguridad, la rueda se volvía a desinflar y lloviznaba cada vez mas fuerte.


94 Pensé entonces en detenerse en Hawick, quizás la ultima ciudad importante antes de ingresar a Inglaterra. Pero cuando averigué por un camping, este no existía, tenia que alojarme si o si en un hotel. Sin embargo la rueda se rindió en esta ultima etapa, y en un descenso casi me pego flor de palo ya que se quedo totalmente en llanta. La bici la puse a un costado de la calle, saqué todas las alforjas y cambié la cámara teniendo que armar la bici nuevamente. Ahora si!, a buscar un hotel, los Escoceses estaban de fiesta porque festejaban una de las pocas batallas históricas en que habían vencido a los ingleses, seguramente William Wallace tuvo algo que ver en eso... un hombre muy macanudo me contó que el hotel mas barato era una llamado “Sergio’s” que descubrí pertenecía a un tano, muy simpático, llamado como el Hotel (o el hotel se llamaba como el, no?). La habitación me costó 25 libras lo cual era mucho pero por ser la primer jornada había que premiarla!, tome la llave, le dije “Thanks” a la chica que me atendió, y cuando puse la llave en la cerradura, la forcé, le dí 17 vueltas y me quede con la mitad de la llave en la mano. Ahora había que explicar lo que había pasado, y en ingles. Ya recuperado recorrí la ciudad de noche, un día festivo seguramente por ser sábado encima se había puesto doblemente de fiesta. Los pubs estaban llenos de gente y algunos borrachos daban vueltas por las calles llamandome mucho la atención, un hincha del “Celtic Glasgow” que seguramente cantaba algo en contra del “Rangers” o de los “Ingleses”. 08 Junio: Hawick - Carlisle | DIA 2 (Scotland) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

14,6 Km/h 44,4 Km/h 59,9 Km 04´05´´ 139,9 Km Nublado Camping A7 Langholn

El día nuevamente estaba nublado, los pronósticos según Sergio eran desalentadores, lluvia y mas lluvia para los próximos días (típico clima ingles). Sin embargo después de un desayuno mezcla escocés, mezcla


95 italiano (algo así como salchichas con fideos con tuco), armé la bici que estaba de por si, congelada y empapada, y salí nuevamente con destino sur, rumbo incierto, hasta el infinito y mas allá! (pero el infinito llego de repente, cuando casi me llevo puesto el puente de piedra que cruza la ruta A7). Dominar el peso de la bici era todo un ritual. Como no podía ser de otra manera, equivoqué la ruta y tomé (afortunadamente) una ruta alternativa que me llevaría por un camino rural sin transito alguno, muy pintoresco y que comenzó recorriendo los limites de una cancha de golf, de las que abundan en todo el Reino Unido. Cuando estaba llegando al final, una pelotita paso el alambrado y me detuve a agarrarla para lanzársela al golfista que la había “perdido”, en esa acción, casi se me va la bici a la mierda. Lo peor fue que el golfista no quería que le alcance la pelota (porque el juego es así, donde cae cae!) así que me putearon en ingles, levante mi mano, salude al grito de “byeeeeee byeeeeee” y seguí antes de que me partan el hierro 5 por la cabeza. La ruta era muy angosta y con muchas subidas y bajadas, toda esta región es de cerros, por lo que cuesta mucho mantener una velocidad constante, hay que subir y bajar permanentemente y la abundancia de un verde intenso es un claro indicador de que se transita por lugares lluviosos, lo cual me preocupaba y mucho. De repente, una gotita me cae sobre la nariz a lo que pienso “que agradable…”, luego, otra me cae sobre la cabeza y pensé “que lindo aroma de campo húmedo…”, después de 260 gotitas solo quería llegar y tirarme en una cama al lado de un hogar a leña y salir de esa puta y molesta llovizna británica!. Llegué nuevamente a la ruta A7, cuyo transito ya era insoportable. Otra constante que descubriría a lo largo de mi viaje, es que los motociclistas no saludan... jamás!. No se sabe si por mala onda o porque si sueltan el manubrio es ilegal o pierden el control y se estrellan contra un roble ingles, o valla uno a saber que razón los alienta a ser tan... tan... ingleses!. Sin embargo los transeúntes y los automovilistas casi siempre devuelven con un gesto poco expresivo el saludo. La lluvia se intensificó y la velocidad aumentó, y los charcos de agua al costado de la ruta se ponían insoportables, la bici levantaba agua y mojaba las alforjas de abajo, humedeciendo todo su contenido (donde estaba mi


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- Galashiels, Escocia, Reino Unido -


97 filmadora, mi cámara de fotos y mi computadora portátil), por otra parte los autos y camiones empezaron a ser peligrosos así que ni bien apareció un letrero que decía “Camping” doblé a la izquierda y me encontré con un lugar vacío, pero que funcionaba, una viejita de 150 años mas o menos, que seguramente viv��a cuando Charles Darwin catalogaba pajaritos en las islas Galápagos, me atendió en un ingles muy británico (ya en Inglaterra, la frontera era simplemente un cartel que decía “ENGLAND”, y claro no va a decir “VILLA URQUIZA”). La viejita simpaticona se impresionó al recibir al primer Argentino y encima hincha de Racing (esto no lo pensó... pero hace doblemente extraño el encuentro). La carpa la tuve que armar bajo la lluvia, cada vez más intensa, ya nada estaba seco, mientras armaba la carpa, me empapaba, y tuve que pasar la noche semimojado, secando con el calentador para cocinar la ropa y la bolsa de dormir. Pase de Sergio´s hotel a Titanic Camping… sin embargo la segunda jornada había terminado!.

Inglaterra 1º parte 09 Junio: Carlisle – Pooley Bridge | DIA 3 (England) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

11,6 Km/h 41,7 Km/h 52,2 Km 03´33´´ 192,1 Km Nublado Camping A7, A6 Penrith, B5320

El día por momentos mejoró, al menos paro de llover, por lo que pude continuar la marcha ya en un día un poco mas despejado. La próxima ciudad en el camino era Penrith, que algo tenia que ver con la historia del Rey Arturo ya que por todos lados había carteles indicando que en cierta dirección, a una determinada cantidad de millas, se encontraba alguna ruina que algo tenia que ver con los caballeros de la mesa redonda. Sinceramente nunca descubrí de que se trataba, ya que solo visite su iglesia y el viejo castillo de Penrith. Me fui y a los pocos kilómetros ya me había


98 arrepentido de no haber comprado un imán para la heladera con la leyenda “yo visite la ciudad de Arturo”. Los Británicos en general conservan los viejos castillos en ruinas, a diferencia de sus vecinos los Franceses, que reconstruyen y mantienen en uso casi todos sus castillos. Otra característica de los ingleses además de que viven tomando cerveza, es como mantienen su arquitectura urbana, miras una ciudad desde un cerro, y todas las casas son iguales. Algo así como Nordelta pero sin seguridad en la entrada. Al menos cuando entraba a cada pueblo, nadie me pedia que abriera la alforja de mi bici no sea cosa que me halla robado el LCD de algún vecino. Ver todo igual por momentos te hace sentir estresado, faltan robos, algún buen accidente, un incendio o por que no, un negrito en una esquina pidiendo “un eurito para la stella artois”. Llegue a Pooley Bridge, un pueblito muy pintoresco a orillas de un rio, allí hice noche y acampé. 10 Junio: Pooley Bridge – Newby Bridge | DIA 4 (England) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

12,5 Km/h 43,4 Km/h 43,2 Km 03´27´´ 253,3 Km Nublado / Lluvia / Soleado Camping A592 Windermere

Costié el gran lago Ullswater, donde de nuevo me bendijo una lluvia torrencial, que por momentos era insoportable, pedalie durante horas y llegue a chocarme con un cordón montañoso, espere encontrar al mejor estilo europeo un túnel que lo atraviese por el medio pero no, aca había que subir, y no era una subida sencilla, el paso que tenia por delante se llama Kirkstone Pass, y es una trepada muy dura, de una ruta angosta, costeada por corrales de piedra de un metro o mas de alto, un lugar muy parecido a lo que vi en Corazón Valiente, solo que aca William Wallace era yo con mi bicicleta, que cada kilometro parecía pesar mas.


99 Llegué por fin al paso, el viento y el frio eran mejor que la lluvia, lo insólito fue que al llegar a la cumbre el clima cambio de golpe, del otro lado de la montaña salió el sol, paro de llover, el viento calmo y después de un largo descenso me encontré con Windermere, un pueblito muy parecido a Bariloche, con un gran lago y muchos comercios para gente con euros, por lo que decidí pasarlo por alto, un pancho costaba mas que un bife de chorizo en Kanzas. Después de bordear el lago alcance el pueblito de Newby bridge, algunas casitas en el bosque, a orillas del lago y un gran camping donde me di una ducha y pare para descansar. Las duchas en esta región (en los campings) te las das colocando una ficha que compras al entrar, y tienen una duración de algunos minutos, aprovechan el agua al máximo por lo que tenes que enjabonarte bien (con agua fría) y cuando ya estas listo, pones la ficha, sale el agua caliente, te enjuagas y listo!, eso si, reza para que la ficha funcione, caso contrario tenes que ir desnudo y todo enjabonado a reclamar que te den otra. Mi primer aprendizaje fue como todo primer aprendizaje, me equivoque ya que me duche al estilo Argento, por lo que coloque la ficha, me enjabone, cante un tema de Ricardo Montaner, hice buches con el agua, mire el techo, hacia peinados al estilo Beckham, o el clásico peinado punk jugando con la espuma, y para cuando quería sacarme el jabón, ya se había acabado el tiempo, termine enjuagándome al estilo colimba, con agua helada y a las puteadas. 11 Junio: Newby Bridge – Southport | DIA 5 (England) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES: A565

15,7 Km/h 54,4 Km/h 115,5 Km 07´23´´ 350,8 Km Nublado Hotel A590. A6070. A6 Lancaster, Garstang, Preston, A59,

Este día comenzó a gran velocidad, ya que el clima era bueno y la autopista muy rápida (con mucha bajada), en una gran curva pude ver el mar y casi hasta ví las estrellas porque alcancé una velocidad máxima mayor a los 54 km/h y bajo ningún punto de vista iba a presionar el freno!. Con la bicicleta


100 cargada hasta el borde del colapso, ir tan rápido me preocupaba, pero que bendición!. Al llegar a Lancaster, me acordé de los Block de hojas que compraba cuando iba al colegio y lo primero que hice fue buscar una oficina de turismo que como de costumbre, no son fáciles de hallar (aunque deberían). Esta ciudad es realmente gigante y como toda ciudad británica tiene que tener un castillo!. Tras no encontrar la agencia pero si un mapa ubicado en una de las avenidas principales del estilo “usted está aquí!”, distinguí el símbolo de castillo y empecé a ascender por calles angostas, con estilos algo medievales hasta la parte mas alta (donde generalmente están los castillos porque los reyes no eran ningunos boludos, antes de ordenar la construcción buscaban los mejores terrenos, lo mas altos, los mas chetos). Lo cierto es que después de trepar y trepar lo único que encontré fue un agotamiento que me llevo a olvidarme de la idea de contar en mi vejez, que estuve en el castillo de Lancaster, y decidí seguir rumbo sur, con destino a la ciudad de los Beatles: Liverpool. Así fue como me mantuve rumbo a lo desconocido, pasando por una ciudad muy conocida por los ingleses llamada Preston y con algunas paradas técnicas para recuperar energías y comer unas buenas McVitties (las tradicionales galletitas de chocolate que me perforaron el estomago durante todo mi paso por el reino unido). A medida que el día avanzaba, la idea de llegar a Liverpool por una cuestión matemática/física (mucha distancia, mucho cansancio) se hacia difícil, por otra parte la bici estaba fallando demasiado (acusaba un ruido en la caja pedalera), de manera que al ver el mapa y darme cuenta que podía tomar una ruta que me llevaría a Southport y que esta opción, significaba llegar a Liverpool costeando el mar y no por el centro (donde seguramente habría mas trafico), opté por ello y con un atardecer imposible de olvidar, seguí a toda velocidad por una bicisenda paralela a la ruta, preguntando en algunos pueblos y caravans parks si podía acampar (uno estaba cerrado, otro no aceptaba carpas). Ya bien tarde, ingresé a Southport, una muy pintoresca ciudad, con una entrada maravillosa, calles iluminadas, cantidad increíble de alojamientos turísticos y restaurants, nunca había escuchado hablar de esta ciudad, sin


101 embargo me pusé muy contento de estar alli. (y eso que ni bien ingresé, en una rotonda, la cadena se salió porque el plato ya estaba doblándose demasiado y al salirse, se engancho con la caja y casi se rompe). Utilice mis métodos de ingeniero improvisado y doble el plato con la mano, pero era mas que evidente que mi bici asi tenia los días contados. Pregunté a unos turistas donde podía encontrar alojamiento barato (cheep hotel please!). y me dijeron que pedalee por una calle paralela a la principal, donde estaban todas las opciones mas económicas. Asi fue como dí con un hotel de 25 libras esterlinas la noche, y por esas casualidades de la vida, en el mismo había fotos del “gato” Romero (golfista Argentino) y resulto que la dueña adoraba al país, y en ese hotel además se había hospedado el Piton Ardiles (casualmente el técnico de Racing en ese momento). Averiguando un poco, resulto que el marido de esta mujer, era el caddie de Romero. Si seguía asi al poco tiempo seguro resultaba ser mi tia lejana y me alojaba gratis!. Por la noche me pusé a dar vueltas por el centro de Southport (tranquilo, como toda ciudad británica, ósea aburrido), tentándome con algunos lugares cuyas entradas estaban adornadas con luces de colores y cuando me decidí a comprar algo para tomar me percaté de que no hay kioskos abiertos de noche y tuve que caminar muchisimo hasta llegar a una estación de servicio, la única opción para comprar algo para tomar y comer en plena temporada de verano y en una ciudad turística!, estos británicos son de terror. 12 Junio: Southport - Liverpool | DIA 6 (England) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

15,6 Km/h 30,5 Km/h 30,5 Km 01´56´´ 381 Km Soleado Hostel YHA Liverpool A565


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- Lake Windermere, Inglaterra, Reino Unido -


103 Amaneció en la ciudad turística y aburrida de Southport, me tomé un desayuno que pagó el equivalente a la noche del hotel por completo por lo que presentí que tenían deseos de que me fuera lo antes posible; Arme nuevamente la bicicleta y comencé a recorrer el tramo corto que une a esta ciudad, con la ciudad de los Beatles: Liverpool. Este recorrido no es del todo agradable, el mar no es parecido al caribe, ni siquiera a la Bristol de mar del plata, es un mar desolado, frío y sin playas, es un mar sin onda, aunque la ruta por momentos se aleja de la costa y te obliga a recorrer barrios periféricos a la gran ciudad que estoy por alcanzar, los cuales son barrios sin onda. En realidad, el que tenia poca onda, era yo, y sin lugar a dudas tenia que ver con el estado de mi bicicleta sudaca, hacia 3 millones de ruidos y cada vez me preocupaba mas hasta cuando aguantaría asi. El ingreso a Liverpool es por una zona portuaria, me hacia acordar al puerto de Bs As por lo que pedalie lo mas rápido que pude para salir de ahí lo antes posible!, hasta que vi una zona parecida a puerto madero y encaré a toda velocidad para sentirme seguro, pero al entrar me di cuenta de que estaba en un área similar al microcentro, repleta de autos, gente de traje caminando en todas direcciones, se hacia difícil pedalear por lo que busque una plaza en pleno centro e inmediatamente y por ser mediodía, compre algo de comida, claro que acá no hay choripanes, y el Fast food británico son los “fish and cheeps”, sin embargo vi una casa de simil empanadas que me tentó y pare allí. Mas que empanadas era algo de origen hindú, con una mezcla de árabe y armenio. Ósea una comida de inmigrantes donde me podía sentir mas “como en casa”, hasta que pague en libras, y me sentí realmente muy lejos de casa… Liverpool básicamente es un quilombo, por lo que busque un hostel en donde la dificultad mas grande que tuve, fue desarmar la bici, entrar las alforjas a la habitación, y hacer todo lo mas rápido posible ya que cuando entraba al hostel para ubicar mis cosas, me veía obligado a dejar la bici en la calle sin el cuidado de nadie, y cuando bajaba a buscar la bici, dejaba mis cosas en la habitación del hostel sin cuidado de nadie, ósea, me sentía mas inseguro que en fuerte apache. Por otro lado, este albergue urbano, estaba cerca del mar, a muchas cuadras del centro, por lo que recién cuando pude volver al “downtown”, ya todos se habían ido a sus casas o a los bares que invaden la ciudad, las calles quedan desoladas, los negocios cierran, no hay


104 shopings, ni siquiera Internet, parece como si una bomba hubiera explotado y todo el mundo desaparece. Decidí visitar a pie la zona parecida a “puerto madero”, que es realmente un lugar muy interesante, una escultura con forma de submarino y de color amarillo te recuerda a los Beatles, y metros mas adelante, encontras el museo de los Beatles al cual no entre porque es carisimo, que te recuerda obviamente a los Beatles, a las dos horas de estar caminando por esta ciudad, ya estaba podrido de ver a los Beatles por todos lados, tenia ganas de una buena cumbia, un chamame, cualquier cosa menos “hey jude”. Al llegar al puerto pregunte de donde había zarpado el Titanic, tenia la idea de que había zarpado de allí por eso la pregunta, pero alguien me explico que no, que eso había ocurrido en Southampton, a lo que me sentí básicamente un boludo, me recordó cuando fui a Rusia y pregunte donde estaba la plaza roja, estando parado en la plaza roja. Cuando regresaba para el hostel, una chica muy linda se me abalanzo y empezó a hablarme de forma simpática, a lo que pensé que mi atracción fatal estaba dando resultando!, una mujer se había fijado en mi y esta seria una buena oportunidad para hacer una “amiga” en este viaje de plena soledad. Sin embargo y a pesar de que le entendía la mitad de lo que me decía, a los 20 minutos de escuchar su historia de tragedias y problemas y necesidades y que se yo cuantas cosas me dijo, entendí que me pedía “change” (cambio), por lo que me quede esperando que me diera un billete para que yo se lo cambie, pero en realidad luego de comprender finalmente lo que estaba pasando, me di cuenta de que me estaba pidiendo plata! (me pidió 5 libras, pero le di una y le dije “good luck!”). El colmo, me manguea a mi una inglesa!. Comencé entonces una búsqueda de un Cyber, algo que en Argentina encontras en cada esquina, en Liverpool es imposible de hallar, en un momento se me acerca un flaco y me empieza a hablar en un idioma que no comprendo, a lo que empecé a decirle “Sory… no money!!!! I have no money!!!”, pero de repente me empezó a hablar en Ingles, y me explico que me estaba preguntando en “noruego” si yo era de allá, porque vio mi tatuaje de Noruega en la pierna y pensó que yo era de su país. Por un momento pensé que todo el mundo en Liverpool me iba a pedir plata, lo


105 cual pensándolo bien no era tan malo, eso me hacia sentir que estaba en Buenos Aires y no en Inglaterra. A la noche se me ocurrió salir de “joda”, comencé a caminar por la zona de los boliches, me sentí realmente un inmigrante, como se debe sentir un somalí en Belgrano, estaba solo y para evitar que me roben en el hostel, me lleve en un bolsillo toda la plata que tenia, con lo cual, si me asaltaban, me quedaba sin un centavo a 1 semana de empezar mi viaje. La zona de los boliches es oscura, no es lo que había imaginado, es como caminar por callejones sin salida, pero por suerte mi pinta no era la de un turista con plata, sino todo lo contrario. Entre a un bar, pedí vodka con limón como si fuera james bond pero un james bond descolorido, desmejorado, digamos la versión peruana de james bond. Evidentemente estaba completamente fuera de lugar, lo mío no eran los boliches, los pubs o las grandes ciudades, eran las rutas, los senderos y los pueblos tranquilos hacia donde me dirigiría de ahora en adelante.

Gales 13 Junio: Liverpool - Llangollen| DIA 7 (Wales) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

17,3 Km/h 46,6 Km/h 91,6 Km 05´17´´ 472,6 Km Soleado Camping A562 Runcorn, A56 Chester, A483 Wrexham, A539

Me escapé de Liverpool, justamente porque las grandes ciudades no son compatibles con una bici cargada como la mía y donde al estar solo no tengo “quien me la cuide” y como en Inglaterra no existe el famoso “trapito argento” que te cuida la bici por dos pesitos (aunque después volves y no te queda ni el parche de la rueda), decidí continuar con la travesía por Europa, me alentaba la idea de ingresar a Gales, fundamentalmente inspirado por la buena onda de los galeses (tienen fama de buena onda), además de ser los


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- Llangollen, Gales, Reino Unido -


107 pagos de Antony Hopkins y un montón de otras excusas que me daban manija para seguir pedaleando aunque ya empezaba a tener el tuje resentido. La salida de Liverpool es un poco transitada, y por ende, complicada, pero a los pocos km comenzaba a sentir nuevamente el aire de campo, inclusive en la siguiente gran ciudad (Chester) que tenia una arquitectura diferente, mas semejante a la que podes encontrar en cualquier ciudad de Italia y fue no en ese momento, sino después, que me entero que el imperio romano llego hasta esta ciudad, y como todos los caminos conducen a Roma, y Roma queda hacia el sur, mantuve ese rumbo hasta alcanzar la ciudad de Wrexcam. Allí un poco acalorado me acerqué a pedir agua y de paso me compré una leche chocolatada para la recarga de glucosa que tanto necesito por ser adicto al cacao, lamentablemente no tenían Cindor, pero como decimos los latinos: “es lo que hay”. Mas allá de pasarla bien en las grandes ciudades, estaba un poco cansado de la urbe y el transito, necesitaba aire fresco, aire de montaña, por lo que cambie mi dirección y el nuevo rumbo fue el Oeste, hacia el parque nacional Snowdonia (en idioma local: “Parc Cenedlaethol Eryri”, aclaro porque en Gales todo está indicado en 2 idiomas: Ingles y Gales), allí es justamente donde me reencontré con la naturaleza y con el espíritu del lugar ya que cada vez que pasaba cerca de un bar, los “chupados” que estaban tomando cerveza a cualquier hora del día en grandes y pesados chops repletos de birra, alzaban los vasos y gritaban bien fuerte (qué gritaban no tengo idea), porque el problema del pedo británico, es que se ponen cargosos y hablan en un ingles que es como un chileno en pedo, no se les entiende un carajo. Pero al menos eran gritos “buena onda”, que se diferencian de los gritos “mala onda” porque estos últimos vienen acompañados de un piedrazo. Pase algunas horas pedaleando (5 horas 17 minutos para ser exacto), hasta alcanzar los 92 km de recorrido y ponerle fin a esta jornada cuando llegue a Llangollen, un pintoresco pueblito de montaña, cortado al medio por un río también de montaña (obvio no va a ser un río de pantano), donde aparentemente se practica rafting y por supuesto a orillas del río, hay bares, muchos bares, donde adivina que toman los galeses?: Chevecha!!!!!!!!.


108 14 Junio: Llangollen - Machynlleth| DIA 8 (Wales) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES: A470, A487

15 Km/h 46,9 Km/h 85,7 Km 05´43´´ 558,3 Km Soleado Camping A5 Corwen, B4401, A494, B4403, A494 Dolgellau,

Antes de partir mire el mapa y encontré una laguna cuyo nombre me transportaba a mi querida Argentina, y no solo eso, sino que además, recordé mi infancia. El nombre? : Laguna “Bala”. Pensé que al llegar a la laguna y gritar “sucutrule!!!!!!!” y preguntarle a los turistas: “que gusto tiene la sal?” iba a tener una respuesta alegre, pero sinceramente quede bastante pelotudo al mirar la laguna desde la bici y gritar “sucutrule!!!!”. Fue como la escena de Roberto Benigni (la vida es bella) en que la ve a la mujer y le grita “bongiorno principesca!!!!”, me falto la gracia de Robert entre otras cosas. La laguna “Bala” de hecho poco tenia de “Carlitos”, era realmente aburrida, un estanque de agua con algunos veleros que sin viento, avanzaban a remo y por supuesto no hay nada que tenga menos onda que un velero en una laguna sin viento. Fue así como decidí continuar hasta alcanzar la ciudad de Machynlleth (impronunciable), en realidad, me detuve 2 millas antes cuando me quede sin agua y pare a comprar 2 latitas de coca cola, momento en que el dueño del bar me ofrece hospedarme en el hostel, decido continuar pero por estar agotado y al ver un camping, no lo dude!, era hora de detenerme, llevaba casi 6 horas pedaleando y estaba agotado. Arme la carpa y me fui a la ciudad de shoping, que lamentablemente quedaba cuesta abajo, pero al descargar todo el peso de la bici, me resultaba increíble la velocidad que tomaba al subir de regreso al camping, nada como pedalear sin todo ese peso!; El lugar era realmente muy semejante a la Patagonia: montañas, bosques, ríos con truchas, faltaba la abuela Goye; Merecía un día de descanso, y también y por que no, un par


109 de cervezas en el pueblito de Curris, donde fue una hazaña regresar a la carpa de noche, con un pedo para 5. 15 Junio: FREE | DIA 9 (Wales) Día de descanso, nada interesante para contar solo que me duele tanto la “cola” que apenas me puedo sentar en la bici. Decidí visitar el centro de energía alternativa, que es un poco hippie pero muy interesante, arranca con un ascensor que funciona con agua y se puede inclusive comer comida “orgánica” que será muy natural, muy ecológica, muy sana, pero yo honestamente…. Me quedo con McDonald. 16 Junio: Machynlleth - Aberaeron| DIA 10 (Wales) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

-- Km/h 44,3 Km/h 61 Km -619,3 Km Soleado Camping A487 Aberystwyth

Desarmé el campamento y partí rumbo sur, rumbo oeste, rumbo lo que fuera pero con tal de avanzar cualquier rumbo me venia bien, es que si dios existió y creo el mundo, seguramente mientras caminaba y creaba los accidentes geográficos, se tropezó en la costa oeste de Gales, se callo de boca y armo flor de quilombo, porque cuando vas pedaleando y encontrás grandes cerros pensas “ok, son montañas”, y le das duro y parejo a cara de perro, cuando es llano te alegras porque podes ir rápido, pero en esta geografía, de trescientas cuarenta y ocho montañitas seguidas de 100 metros de altura cada una, no terminas de subir y llegar a la cima, que empieza una bajada muy empinada, para continuar con una subida abrupta que te quita el poco oxigeno y las ganas de seguir pedaleando, es una geografía absolutamente arrugada, y muy dura para la practica del ciclismo; Pedalie todo el día y apenas recorrí 60km.


110 Quizás por esto mi bicicleta empezó a pasarme factura, hacia ya unos días que el plato venia medio combado, casi torcido, a esto se le sumo que pinché pero no por una espina, o un vidrio, sino porque la cubierta de la rueda comenzó a cortarse, y los mismos filamentos filosos de la cubierta cortaban la cámara; Lo arregle como pude con mi “sudaca style” (poniendo un plástico entre la cámara y la cubierta), coloque el inflador y cuando comencé a inflar, me quedo con una parte del inflador en la mano, y el resto en la otra (me acorde del dicho “soplar y hacer botellas”), si se puede hacer botellas soplando, podré llenar de aire una cámara de bici soplando como inflando globos?. Por suerte algo de aire tenia, así que pude seguir pedaleando pero ahora con el riesgo de que si pinchaba, iba a tener que inflar la rueda con la boca. Por lo que inmediatamente busque un lugar donde acampar y conseguí cerca de la playa en un sitio muy británico llamado Aberaeron a lo que ni bien llegue pensé “aberahoraquehago” para resolver este problema (aclaro que digo muy británico porque todas las casitas iguales, nada ni nadie en la calle, frio, oscuro, un embole, un destino turístico ideal para suicidas en potencia). Decidí armar rápidamente la carpa, deje todo en el camping y con la bici sin peso comencé a preguntar donde podía conseguir un inflador y una cámara nueva, y me indicaron que a 6 millas de allí (es decir a casi 10km) hay un pueblito llamado Cilcennin, donde hay una tienda de bicicletas. Salí a toda velocidad, por un camino de subidas, bajadas y calles de ripio y mucha vegetación, y mientras pedaleaba a toda velocidad, el plato termino de doblarse y se partió, enganchando la cadena, bloqueando la rueda, y terminando a toda velocidad de cara al piso. Me levanté mientras los campesinos me miraban asombrados y dije “hello!!!.. hello!!!”, acomode con la mano la cadena en el plato 1 que todavía parecía recto (el 3 había pasado a la historia) y seguí hasta la gran tienda de bicis, que no solo era grande por la variedad, sino por los altos costos de los repuestos. Regresé y me desmayé en la carpa. 17 Junio: Aberaeron - Newport| DIA 11 (Wales) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima:

13,2 Km/h 52,2 Km/h


111 Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

59,3 Km 04´29´´ 678,6 Km Soleado Casa de Jamie A487 Cardigan

Nuevamente con al bici en semi condiciones (ya que la rueda ahora estaba bien, pero el plato seguía doblado y ni hablar la masa, que hacia ruido por todos lados), continúe ingresando al parque nacional Pembrokeshire y mas exactamente a la ciudad de Cardigan, donde no me gusto demasiado el lugar, y ya que había pedaleado poco decidí continuar, todavía tenia algo de energías y quería llegar Newport, la ciudad donde definitivamente debía arreglar mi bicicleta ya que el plato pedía piedad. Newport: Veo un letrero que dice “hostel”, pero no estaba claro hacia donde debía ir, mientras aparece un muchacho joven en una bicicleta que parecía la de Charles Ingals (de hecho estaba vestido como Charles), le pregunto donde queda el hostel y en lugar de responderme, comienza a preguntarme cosas como de donde venia?, o hacia donde iba?, o que se siente cargar tanto peso en la bici?. Por mi cansancio y la poca onda que tenia este Gales me estaba cayendo pesado, lo que no me imaginaba en ese momento, es que se iba a convertir en un gran amigo y de gran ayuda. Nos ponemos a charlar ya que definitivamente no me iba a explicar como llegar al hostel y me invita a quedarme en su casa; A lo que mal pensé como buen argentino “este seguramente patea en contra, o es un psico que lleva turistas a su casa en el bosque y los asesina mientras duermen”, claro que podía pensar cualquier cosa, menos que estaba interesado en quedarse con mi bici porque ni para lastima servia a esa altura, solo tenia para mi un gran valor sentimental, y muchos repuestos que cambiar. El Gales resultó llamarse Jaime, y junto con su esposa Siobhan me dieron una calida bienvenida en una casa rustica, que según ellos los cimientos originales son vikingos (se notaba ya que la casa se venia abajo). Cenamos y me ofrecieron la posibilidad de llevarme al día siguiente a Cardigan nuevamente (pero en auto), donde Siobhan trabaja, para arreglar la bici en una bicicleteria que conocían. Ofrecí armar mi carpa en el parque,


112 pero tenían una casa cuya dueña estaba de vacaciones (una vecina) y dormí allí (mejor imposible, era demasiada generosidad…. Seguramente a la noche me atarían y me asesinarían). 18 Junio: FREE| DIA 12 (Wales) Finalmente arreglamos la bici en Cardigan, pero el costo era altísimo (160 libras esterlinas), y cuando Jaime vio mi cara de pseudo-pánico me dijo “quédate tranquilo, te consigo trabajo, 60 libras por día te parece bien?”, a lo que le dije “a quien hay que matar y que parezca un accidente?”. Mi única preocupación era que al llegar la dueña de la casa, me encuentre durmiendo y se asuste, a lo que se me ocurrió dejarle una nota que decía (palabras textuales) : “hay un argentino en tu cama”. Cuando entro y vio la nota me pregunto quien estaba alli, bajé y me presenté y por motivos obvios, termine armando mi carpa fuera de su casa, durmiendo a orillas de un arroyo en un lugar repleto de arañas. Me contaron que el lugar es un parque nacional, y si ocupas cualquier sitio y permaneces allí por varios años, te dan el terreno. Hay una comunidad de hippies viviendo allí así que esa tarde los fuimos a conocer, viven en carpas de indios y hay toda clase de personajes, de hecho tienen hasta un cuerno gigante que lo tocan en un determinado horario. Dos semanas pedaleando por Europa y ya estaba justo donde tenia que estar, en una comunidad de delirantes. 19 Junio: FREE| DIA 13 (Wales) Durante mi estadía en Newport trabajé en la construcción dos días completos en la casa de la mama de Jaimie quien tenia hijos desparramados por todo Gales (de diferentes padres); Aparentemente como diría Landrisina de chica la asustaban mucho con el cuco, porque era evidente que de noche no podía dormir sola. También fuimos a trabajar a una estancia donde Jaime hizo un presupuesto para instalar una bomba de agua y como pasatiempo, salimos a bailar una noche a una fiesta en Carmarthen donde del pedalin que me agarre no recuerdo demasiado y una tarde fuimos a jugar al futbol, donde un rival que se entero que yo era Argentino, en una jugada y por despecho a Maradona y su famosa mano de dios, me dejo la marca de los botines en la tibia (evidentemente era Ingles,


113 no Gales). Los días en Newport fueron muy entretenidos pero tenia que continuar con mi viaje, así que me despedí y partí rumbo a Saint Davids. 23 Junio: Newport - Newgale| DIA 17 (Wales) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

12,7 Km/h 53,4 Km/h 67,7 Km 05´19´´ 746,3 Km Soleado Camping A487 Fishguard, Abercastle, St Davids

La costa de Pembrokeshire es alucinante, son grandes acantilados con algunas playas ocultas en pequeñas bahías, también hay señales del paso histórico de la cultura “celta”, encontré en una estancia un monolito de piedras de la era del “quinoto” (quinotosoica) y en St. Davids conocí el famoso castillo y la catedral que son increíbles (el castillo data del siglo XIV)y mi estado físico del X a/c. La ruta va siguiendo a la línea costera, que al principio va de este a oeste, choca en la península, y retoma por el sur, en la dirección contraria, donde de repente alcance una playa de surfistas y al ver arena y la posibilidad de ducharme no lo dudé!, pare a descansar. 24 Junio: Newgale - Rhosilli| DIA 18 (Wales) Velocidad Promedio: 15,9 Km/h Velocidad Máxima: 57,5 Km/h Distancia recorrida: 134,9 Km Tiempo: 08´27´´ Distancia total: 881,2 Km Clima: Soleado Noche: Camping RUTAS Y CIUDADES: A487 Haverfordwest, A40 Carmarthen, A484 Kidwelly, Llanelli, B4295, A4118, B4247


114 Un destino al que me habían indicado debía ir es la península de Rhosilli, por lo que tuve que recorrer casi 140 km desde la playa de los surfistas hasta este pequeño pueblito muy cerca de los acantilados. El acceso no es por ruta, sino por caminos mas bien rurales, que recorren una región que parece detenida en el tiempo, esta bifurcación comienza poco después de Burry Port, que es un lugar histórico, ya que una vez leí que los primeros colonos galeses que vinieron a la Argentina a poblar la Patagonia a fines del siglo XIX (mas exactamente el valle del río Chubut), habían partido desde ese puerto. Burry Port y toda esta zona es como un delta de tierra y arena, sin vegetación, mas bien un llano que es bañado por las mareas que en esta región crecen varios metros, como ocurre en la Patagonia. Llegue aquí a las 20hs y me tomo dos horas mas alcanzar la ciudad y el camping de Rhosilli, por lo que llegue tan tarde al camping que no había nadie en la administración, de manera que ingresé, armé la carpa y me tire a dormir. La última parte de este recorrido pedalie entre ovejas y corderos buscando la ruta y sintiendo que varias veces estaba perdido, pero por suerte me orienté bien y llegue. 25 Junio: FREE | DIA 19 (Wales) Me tome el día con calma, estuvo nublado y por momentos salió el sol, de manera que fui a los acantilados para conocer esta península, que es una entrada en el mar de mas de 1 km muy llamativa, ya que al final culmina con un pequeño cerro. Baje por una gran escalera los acantilados que te llevan a la playa, y esta es realmente inmensa, muy ancha, porque claro, yo no me percate en ese momento de que la marea estaba baja. Me distraje mirando caracoles y camine en dirección a la península, me llamo la atención que todo el mundo caminaba en la dirección contraria, pero seguí avanzando ya que quería alcanzar el final de la misma, saque unas fotos y decidí volver. Mientras caminaba de regreso, encontré un pescador quien se sorprendió de verme, era un Gales que junto a su perro (de raza Border Collie) estaba pescando pero una foca le espantaba los peces, de manera que se acerco y me dijo: “que haces aquí?”, le dije : “nada, paseando” y me dijo :”claro!, te debe gustar mucho, porque estarás aquí durante 5 o 6 horas mas”. Su respuesta me pareció un poco “psico”, pensé que estaba loco y seguí


115 caminando cuando descubrí el sentido de lo que me había dicho, es que el mar, cuando sube tantos metros, separa a esta península del continente creando una isla, y el estrecho de agua que se forma en el medio, mide varios metros y tiene una fuerte corriente (además de que el agua esta helada). Conclusión: Si quería volver a la costa, tenia que esperar 6 horas o mas, sin comida, sin agua y con poco abrigo. Lo mejor para el frío es recostarse en el suelo, así el viento pasa de largo, la espera se me hizo eterna, tan eterna que cuando finalmente el mar bajo (a las 20:30), cruce caminando, busqué mi bici, fui al camping y desarme a las 22:30 la carpa (sin pagar porque no había nadie!), decidí que esta etapa la haría nocturna, por lo que debía pedalear por todos esos campos rurales de noche, hasta alcanzar la ruta que me llevaría a Swansea, y de allí a Cardiff, la capital de Gales.

Inglaterra 2º parte 26 Junio: Rhosilli - Bristol| DIA 20 (England) Velocidad Promedio: 14,3 Km/h Velocidad Máxima: 45,2 Km/h Distancia recorrida: 173,3 Km Tiempo: 11´56´´ Distancia total: 1.054,5 Km Clima: Soleado Noche: Casa de Robin RUTAS Y CIUDADES: B4247, A4118 Swansea, A483, A48 Bridgend, Cowbridge, Cardiff, Newport, Chepstow (Severn bridge), A403, B4055, A4018. Pedalear de noche es extraño, y pedalear de noche por un lugar que no conoces, mas exactamente esta zona rural al sur de Gales, es una sensación difícil de explicar. Al principio, el camino no estaba muy claro, no había nada de transito, y pasaba por muchos campos donde no divisaba poblaciones ni luces, la linterna de la bici no iluminaba demasiado y la noche estaba bien cerrada. Por momentos pasé por zonas de bosques que hacían mas oscuro el camino ya que la poca luna que había, no pasaba por la vegetación y mientras recorría estas calles, vi un castillo muy antiguo


116 (divise las ruinas entre la oscuridad) y me dio la sensación de que en cualquier momento se me iba a cruzar william wallace a robarme la bicicleta al grito de “freedom!!!!”. Había salido a las 22:30hs de aquel camping y las horas se hacían interminables hasta que la ruta comenzó a cobrar vida, pasaban autos, camiones y de a poco los pueblos se transformaban en ciudades, y las ciudades en grandes urbes como la ciudad de Swansea, donde una enredadera de autopistas me confundió, la ciudad es muy grande, por lo que di muchas vueltas y de repente me encontré pedaleando en sentido contrario, como regresando. Esto lo descubrí porque el mar siempre lo tenia a mi derecha, y de repente mientras pedaleaba, me di cuenta de que el mar, estaba a la izquierda… Divise a lo lejos un TESCO, cadena de supermercados que tiene una particularidad, abre las 24hs y es gigante!, de manera que estacione la pobre GT y me compre un gaseosa y algo para picar. Antes de llegar a Cardiff amaneció lloviznando razón por la cual tuve que buscar reparo en una parada de colectivos en un pueblito que parecía abandonado. La parada me hizo recordar a Buenos Aires, estaba toda destruida, sucia, pintada y con telarañas. Seguí pedaleando y llegue a la ciudad capital de Gales como a las 7 de la mañana, pero decidí no parar allí, demasiado grande!, así que descansé hasta las 9 menos 15 cuando decidí irme. Salí para Newport (este es el Newport original según ellos, el otro, del que venia en Pembrokeshire es mas chico), esta ciudad es gigante, industrial y con tantos caminos me perdí un poco bastante, di un par de vueltas y tome un camino estilo Avenida General Paz que estaba en construcción, los camiones me pasaban silbando la bici pero pude alcanzar por fin la autovia impresionante que me llevo a Chepstown o como se llame, ahí ya me sentía mal, no tenia agua potable y encontré por fin el puente colgante que cruza el Severn river, en el medio me cruce con un ingles veterano que muy curioso me lleno de preguntas, parecía una suerte de veterano de guerra de esos que te quieren contar como le exploto una granada a su amigo; Lo mire y le dije “disculpe pero me tengo que ir” y lo deje hablando solo. Sentía que la presión me bajaba en picada, había pedaleado mas de 150km hasta este punto y no podía con mi alma!.


117 Alcance el lado de Inglaterra y paré en una estación donde casi me desmayo, anote por las dudas el teléfono de Gildas (un amigo que vive en Jersey) en un papelito y me lo quede en la mano en caso de emergencia y después de 2 horas durmiendo en el piso como un cartonero me recuperé y seguí con destino a Bristol, se pinchó para variar una goma antes de llegar y después de una hora aproximadamente me encontré ingresando a Bristol. Bristol realmente es una ciudad con puras subidas y bajadas. Me detuve en una cabina telefónica y lo llame a Robin (no lo conocía, el contacto me lo dio mi amigo de Newport Jaime) y quedamos en encontrarnos en un lugar donde había unos fantasmas (eso fue lo que entendí, por lo que me imagine una escultura con fantasmas), pero cuando llegue a la plaza donde había unas esculturas que parecían fantasmas, no vino, así que lo llame y me dijo yo estoy ahí fijate; Me fije, y no estaba…. Por un momento pensé que había ingresado a la dimensión desconocida, pero la cuestión es que estábamos en plazas distintas (el me dijo “fountains” de fuentes y yo entendí “phantons” de fantasmas en ingles). Me ubico en su casa en el altillo, desarmé la bici y a descansar!. Al día siguiente conocí a Lou quien me alojo el resto de las noches en su casa, ya que la casa de Robin era un quilombo y además vivía mucha gente. Lou en cambio vivía sola y tenia las 3 películas de Austin Powers para entretenerme mientras ella no estaba. Salí a caminar y de repente dos autos chocaron, se bajaron dos negros del tamaño de Terminator III a lo que pensé “sonamos, estos se matan”, pero no pasó nada. Los días en Bristol fueron entretenidos, con muchos paseos por la ciudad, caminatas, un paseo en bici hasta una ciudad romana llamada Bath y por fin los preparativos para el ultimo tramo, antes de cruzar el canal de la mancha. 04 Julio: Bristol - Waymouth| DIA 28 (England) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche:

15,6 Km/h 49,8 Km/h 112,5 Km 07´09´´ 1.167 Km Nublado Bahía de Waymouth (en un banco frente al mar)


118 RUTAS Y CIUDADES: A37 Shepton Mallet, A371 Castle Cary, A359, B3148 Sherborne, A352 Dorchester, A354. Tras pasar unos días en Bristol, decidí continuar rumbo sur, salir de Bristol fué lo mas complicado, muchas calles, avenidas, edificios, es como si estuvieras en Capital Federal y tenes que salir para ruta 3, pero en lugar de ser argentino, sos un Gales en bicicleta y no tenes la menor idea de por donde salir corriendo. Encendí el reproductor de CD, y me puse a escuchar unos temas de Dido que me recordaban mi travesía por la Patagonia, cuando recorrí en unas horas el tramo de El Bolsón a Esquel. Por esta zona los caminos son rurales, hay mucho verde, muchos campos, en un momento un señor que estaba manejando un tractor mientras yo estaba detenido descansado, se acercó y me pregunto si estaba buscando un camping, me recomendó que tenga cuidado porque era una ruta muy peligrosa. Seguí derecho y antes de llegar a Waymouth se hizo de noche, el camino en el último tramo es en bajada, me detuve a eso de las 23hs y en una cabina telefónica marqué el teléfono de Gildas, mi amigo mitad Frances, mitad ingles que vive en Jersey y quien me estaba esperando. Solo tenia que llegar a la costa y tomarme el ferry. Al llegar al mar, obviamente me encontré con las oficinas cerradas, el próximo ferry salía al día siguiente, muy temprano (07:15), por lo tanto tenia que hacer tiempo…. , me senté en una silla mirando al mar, ate la bicicleta y traté de dormir aunque el frío y la ansiedad no me dejaron pegar un ojo. Ni bien abrió la oficina de Condor ferrys, Salí disparando a sacar mi pasaje (llegué con lo justo, porque el barco estaba casi completo). A las 715am crucé a Jersey en Ferry, el viaje demoró unas horas y al llegar a Jersey me recibieron Gildas, Sean y Simon, el trío Frances, Ingles y Escocés que me hizo pasar dos semanas de lujo paseando por la isla, visitando bares y restaurants hasta que seguí en viaje rumbo a Francia.


119

- Auxerre, Francia -


120

Francia 21 Julio: Saint Malo - Laval| DIA 45 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

16,4 Km/h 45,3 Km/h 114,1 Km 06´56´´ 1.281,1 Km Soleado Camping --

Después de permanecer dos días con Gildas en su ciudad natal y la casa de sus padres, decidí continuar viaje, había pasado mucho tiempo desde la última vez que me había subido a la bici, al principio se sintió un poco extraño pero de a poco volví a acostumbrarme. Comenzó para mi un nuevo problema, ahora el idioma era desconocido, no sé nada de Frances y ellos tampoco se esmeran demasiado por conocer otros idiomas, por lo que el ingles poco me serviría. Me aprendí algunas palabras como “le camping?” (con cara de intriga, para que me digan como llegar al camping), claro que el problema era que me entendían la pregunta, pero cuando me explicaban como llegar, me respondían en Francés!, no les entendía nada. Llegue a Laval, una ciudad muy bonita, muy francesa, muy LE ROMANTIC!; El problema era que el camping estaba lejísimos, realmente lejos de la ciudad, en medio del campo, de manera que encontrarlo fue complicado y visitar la ciudad consistían en si en una excursión. Decidí tomarme un día libre, de manera que al día siguiente me quede recorriendo Laval, sacando fotos y recuperando energías. 23 Julio: Laval – Chateau La Valliere| DIA 47 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total:

18,4 Km/h 46,1 Km/h 108 Km 05´50´´ 1.389,1 Km


121 Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

Nublado / Soleado Camping --

Honestamente no recuerdo este tramo, tengo algunas imágenes en mi mente por lo que me alegro de escribir este libro ya que a este ritmo en unos años no voy a recordar mas nada!; Si recuerdo que el camping estaba cerca de la ruta, una zona boscosa de Francia, muy linda, pequeña, y se me acabaron los recuerdos. 24 Julio: Chateau La Valliere - Tours| DIA 48 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche:

17,8 Km/h 46,4 Km/h 40 Km 02´15´´ 1.429,1 Km Nublado Camping

Llegue a Tours y nuevamente el camping estaba lejísimos de la ciudad, estimo que este fue el mas lejos de todos los casos anteriores. Tours está a orillas del Rio Loire, el famoso rio de los reyes, en su momento fue el Carilo de Francia, el Nordelta del a high society, de hecho en uno de estos castillos falleció Leonardo Da Vinci, pero claro, había que saber algo de historia, tener datos históricos que yo no tenia. Lo que si tenia era el pelo largo por lo que decidí buscar una peluquería, y lo curioso fue que todas las que encontré, tenían horarios muy estrictos, era como ir al medico, debías previamente hacer reserva. Finalmente encontré una donde me corte el pelo (coupe) y tuve por primera vez la suerte de no entender el idioma del peluquero, por lo que no me molesto con esas “charlas obligatorias” que tienen los peluqueros con sus clientes, mientras me hablaba yo solo decía “wi wi .. wi wi”. Volví al camping que estaba del otro lado del Loire y me prepare para el viaje que me esperaba por Francia (decidi que costearía el rio y buscaría entrar a Suiza por Basilea). 25 Julio: Tours – Blois | DIA 49 (France)


122 Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

20,1 Km/h 39,5 Km/h 66,7 Km 03´19´´ 1.492,8 Km Nublado / Llovizna Camping --

Costie el rio Loire hasta llegar a Blois, donde acampe y me tome el día para descansar, estos destinos deberían haber sido muy divertidos para los reyes, pero honestamente yo me estaba pegando un embole olímpico!, no hay nada para hacer, los franceses no son precisamente gente divertida, y si bien estas ciudades están repletas de castillos, los pueblitos son bastante rústicos, no “pobres” precisamente pero mas bien humildes y definitivamente no son turísticos. 27 Julio: Blois - Gien | DIA 51 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

20,4 Km/h 42,9 Km/h 118,5 Km 05´47´´ 1.611,3 Km Llovizna / Nublado / Soleado Camping --

Otro día del cual tengo completa amnesia. Recuerdo principalmente que por momento lloviznaba y la bici se movia muy rápido (o yo pedaleaba rápido), por lo que pude avanzar mucho por esta ruta que por momentos se aleja del rio, en otros lo cruza y el camino va zigzagueando. En Gien lo fantástico fue acampar frente al rio, en una playa de arena, y con la vista de un castillo desde mi carpa. 28 Julio: Gien - Auxerre | DIA 52 (France)


123 Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

17,4 Km/h 49,8 Km/h 92,7 Km 05´19´´ 1.704 Km Soleado (comenzó la “ola de calor”) Camping --

Me despedí del Loire e ingrese en las “campiñas Francesas”, en busca de mi próximo destino, la ciudad de Auxerre (jamás la pude pronunciar correctamente), al llegar busque un camping, justo frente al estadio de futbol del club local (que aparentemente es un club importante) y tras dejar la carpa y mis cosas decidí hacer un tour por la ciudad, sacando fotos y filmando, cuando se me ocurrió transitar una calle con la filmadora atada al manubrio de la bici, a medida que iba descendiendo tomaba velocidad, metiéndome por calles muy angostas, de adoquines y tal cual las que ves en las películas, donde apenas entra un auto en una dirección, cuando de repente me di cuenta de que me había metido de contramano y casi me estrello con un auto que venia de frente y se encontró con “el loco lausi” en bicicleta. Me tome el dia siguiente libre. 30 Julio: Auxerre – Chatillon Sur-Seine | DIA 54 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

17,2 Km/h 56,8 Km/h 85,7 Km 04´59´´ 1.789,7 Km Nublado / Soleado / Llovizna Camping --

Nuevamente un día sin recuerdos. Francia evidentemente no llamo demasiado mi atención.


124 31 Julio: Chatillon Sur-Seine - Langres | DIA 55 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

16,4 Km/h 51,5 Km/h 83 Km 05´03´´ 1.872,7 Km Nublado / Soleado Camping --

Adivina que?, no recuerdo nada de esta etapa del viaje. 01 Agosto: Langres - Bonnal| DIA 56 (France) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

16,4 Km/h 49,9 Km/h 99,9 Km 06´03´´ 1.972,6 Km Soleado Camping --

De a poco Europa comenzó a ponerse calurosa, la sensación térmica subía cada día un par de grados mas, luego de recorrer varias desenas de kilómetros y arribar a Bonnal decidí buscar un camping, que por supuesto no fue fácil de encontrar; Por suerte encontré unos “caravinieri” a quienes les pregunte con mi cara de “no hablo Francés”, pero lejos de interpretar que yo no entendía palabra alguna, me explicaron con lujo de detalles como encontrar el dichoso camping, el cual estaba inmerso en un bosque interminable, con muchas vueltas, curvas, cruces, todo lo que debía saber, lo intentaba explicar el oficial, mientras yo afirmaba “wi…. Wi… wi… wi?. Wi!!!..wi…”. Fue en Bonnal donde me comenzó a doler muchísimo la muela. Tome un vaso de whisky en el camping y conocí a una Mexicana con quien por fin pude conversar!!!. El calor era insoportable, al día siguiente amaneció y el


125 sol me pego de lleno en la carpa, por lo que tuve que correrla (sin desarmarla, es decir, con todas mis cosas adentro), solo saque las estacas y la corri. La temperatura superaba los 35°C. 03 Agosto: Bonnal – St. Louis| DIA 58 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

15,4 Km/h 44,6 Km/h 125,8 Km 07´31´´ 2.098,4 Km Soleado Banco en una plaza de Basilea --

Este fue oficialmente mi último día en Francia, tuve que recorrer mas de 100km para salir de este bendito país, donde el calor era insoportable, los franceses anti sociales y mi muela que cada hora que pasaba, me dolía mas!; Pare en un hospital en busca de un dentista pero no encontré a nadie, de hecho recorrí los pasillos y nada, supongo que por ser Domingo la ciudad se había convertido en una ciudad fantasma; Tanto me dolía la muela que no me permitió concentrarme en el recorrido, por lo que llegue a una ciudad, la cruce de punta a punta dos veces, y cuando pensé que estaba saliendo encontré un cartel de “Bienvenido a la misma ciudad de la que acaba de salir”. El calor era insoportable, le pedí agua a un Francés que estaba lavando el coche, la única persona que pude encontrar con vida aparente; Seguí mi viaje rumbo a Suiza donde puedo afirmar que los últimos kilómetros fueron todos iguales, las casas, me refiero a las fachadas de las casas, su arquitectura, eran un calco. Me explicaron que estas ciudades tenían estilos de otros países, ya que las fronteras en el pasado se han movido y lo que hoy era Francia, en un momento fue Germano o Suizo. Llegue por fin a Saint Louis, y por la hora (ya de noche) intente encontrar un lugar donde comer, me había pasado una pizzería hacia 5km atrás, por lo que tuve que retroceder para poder comprar una grande de muzza!; La compre y retome hasta encontrar una calle cortada, peatonal, donde me


126 senté en un banco y devore esa pizza extraordinaria! (recuerdo el nombre de la pizzería : “Domino”!). Decidí ingresar a Suiza de noche, cuya frontera esta abierta!; El cartel en la entrada indicaba Suiza para un lado y Alemania para el otro; Por lo que no fue problema alguno encontrar la dirección (al menos no de papeles), jugué a esquivar conitos mientras bajaba a toda velocidad y casi me caigo de la bici (hubiera sido una excelente entrada), allí estaba Basilea, la ciudad natal de Roger Federer, que por supuesto como toda gran ciudad, complicaba mi orientación y la elección de un lugar donde dormir (camping imposible!), mientras daba vueltas en circulo por la ciudad encontré a una chica que me orienta un poco y me recomienda dormir en una plaza En Suiza muchas calles prohíben la circulación de bicicletas (hay muchas autopistas) y los carteles que indicaban “aufhart” y “ausgang” me desorientaban ya que no tenia la menor idea de que significaban esas palabras. Encontré una plaza donde pude dormir por al menos 4 horas. Aunque no fue nada cómodo y tuve que atar la bici a mi pierna para evitar ser robado, me dolia muchísimo la cola (muchísimo!) y tuve que cambiarme en la plaza y hacer mis necesidades de emergencia (algo así como un verdadero indigente argento en Suiza). El lugar donde dormí si tendría que compararlo con algún lugar de Buenos Aires diría que era muy parecido al barrio de Flores.


127

- Cerca de Aarau, Suiza -


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Suiza 04 Agosto: Basilea - Wadenswill| DIA 59 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

-- Km/h 48,3 Km/h 144,3 Km -2.242,7 Km Soleado Cancha de futbol --

Salí como a las 5 de la mañana, sintiéndome realmente muy mal, incomodo, mal dormido; Me costo muchísimo encontrar el camino (la bicisenda), encontré a una persona que intentó ayudarme y me recomendó que tome por el norte, sin embargo, a los pocos minutos ya estaba encarando para el sureste donde me encontré con dos cadenas de montañas que hicieron de esta etapa de la travesía una verdadera odisea física y mental. Las montañas son muy empinadas, pero para mi sorpresa los Suizos aprovechan cada centímetro de la montaña, a tal punto que me pareció ver un tractor arando el campo en dos ruedas. Le pedí a un viejo un poco de agua, pero me fue imposible hacerme entender (a pesar de que la palabra “wáter” debería haber sido lo suficientemente clara) , probé con “agua” en español y menos, también con “dígalo con mímica” y tampoco!, y ahí se me acabo el ingenio. (asi de cansado estaba). Finalmente llego a Aarau, donde pude cambiar algo de dinero (el cambio altísimo, Suiza es realmente caro), encontré nuevamente la bicisenda que tenia que encarar rumbo a una ciudad desde donde tomaría un camino con destino a Lahen, allí me iba a encontrar con mi amiga (que había conocido en Escocia), aunque evite llamarla por teléfono ya que las cabinas eran de vidrio, si entrabas con el calor que hacia corrías el riesgo de morir deshidratado. Me detuve muy cansado a escuchar música bajo la sombra de un árbol, recuperé energías y seguí viaje.


129 Al llegar al lago en Zug, un muchacho me explica que para llegar adonde quería ir, debía atravesar una montaña y en bicicleta eso seria una verdadera hazaña. Decido continuar a pesar de que este pueblito parecía muy lindo, la muela me dolía tanto que quería llegar e ir a un dentista; Por otro lado me alentaba un chocolate que tenia en la alforja completamente derretido, pero con el cambio de altura y el frio, se puso comestible. Tome agua y segui de noche hasta las 2 de la madrugada. Superado el tramo de montaña, descendí a gran velocidad hasta encontrar una bifurcación y un gran cartel, donde se detuvo un vehículo y una pareja que iba dentro comenzó a preguntarme de donde venia, hacían donde iba y finalmente me recomiendan dormir en una cancha de futbol. Esa bajada de noche fue realmente increíble, si bien había muchas bifurcaciones creo que todas llevaban al mismo lugar, solo que seguramente yo tome el camino mas largo. Ya en la cancha de futbol, decidí armar la carpa debajo de unos arboles, en uno de los laterales; Meti la pata en un hormiguero asi que se complico al principio pero estaba tan cansado que cai desmayado, eso si, poco pude dormir... ni bien amaneció comenzaron a sonar los campanarios de dos iglesias (ubicadas a ambos extremos de la cancha de futbol), algo realmente muy extraño, casi bizarro, ya que no solo estaban pegadas en distancia, sino que yo estaba justo en el medio. 05 Agosto: Wadenswill - Lachen| DIA 60 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

17,1 Km/h 32,3 Km/h 16,2 Km 00´56´´ 2.258,9 Km Soleado Hotel --

Llegue a Lachen como a las 7de la madrugada, ya que Sali a las 6; Al llegar llamé a la estúpida de mi amiga (lo es estúpida tiene una explicación), quien me acompaño a un dentista y luego me busco un hotel, de 100 francos la noche que conseguimos finalmente por 60 (carísimo a pesar del


130 descuento!) por eso la tilde de “estúpida”, si vive sola y sabe mi situación, porque no me invito a su casa? (será por mi aspecto de psicópata sudamericano?). Al dia siguiente me escapé despavorido del hotel, busqué todo el dia a mi pseudo amiga a quien encontré recién a las 14hs, nos vimos y le pedi encarecidamente que me permita hospedarme en su casa un par de noches. Lachen realmente fue una experiencia extrema… extremadamente aburrida. Me la pase a orillas del lago, mientras mi amiga trabajaba en un hotel, mirando los cisnes (que son animales realmente aburridos, insulsos, dan ganas de ametrallarlos con una AK42), me encontré a orillas de ese lago con una mujer que me hablaba en portugués y me contó que trabajaba de streeper. Fue lo mas emocionante que me paso desde que salí de Inglaterra!. Me quede en Lachen 4 dias, de lo mas aburrido que me paso en la vida; Solo interrumpido por una salida nocturna a Zurich, junto a Tomas y sus amigos inmigrantes que trabajan en Lachen (Tomas era italiano y trabajaba de mozo). Fue una noche divertida y muy “Lausi”, ya que después de tomar unas cervezas Tomas decide regresar manejando, y cuando arranca el auto en el estacionamiento subterraneo, se estrella a los 2 metros con una columna y le destroza la trompa, a lo que terminamos en una grua volviendo a casa.

El 09 de Agosto decidí emprender un pequeño viaje de paseo por Europa, dejando mi bicicleta en la casa de la antipática de mi amiga, tomé mi mochila y viaje ligero desde Raperswill a Zurich, y de Zurich a Munich. Alli busque un albergue. Tuve una pequeña salida nocturna con un Japonés que conocí y nos fuimos a tomar una cerveza a una fiesta cerca del estadio. El 18 de Agosto me tome el tren a Bruselas, que partió bien temprano por la mañana por lo que en medio de la oscuridad me olvide una bolsa con todos mis calzoncillos y las medias. Me quede en Bruselas hasta el 20 de Agosto, cuando me tome el tren de las 6 de la mañana a Amsterdan y el 22 de Agosto sali para Praga, Republica Checa, saliendo a las 7 de la tarde y viajando casi toda la noche.


131 Al dia siguiente me encontré con mi amigo Alemán Michael y sus amigos que formaban un gran grupo que habían ido de visita a Praga, esa noche fuimos a bailar y dormimos en un hotel cortesía de mis amigos Germanos. Hasta este momento este breve e intenso viaje en tren por Europa fue mi oportunidad para conocer ciudades que me intrigaban, creo que de todas me quedo con Praga. El 24 de Agosto volvimos por la tarde de la Republica Checa y llegamos a Landshut, donde me quede una noche mas, para partir al dia siguiente en bus desde Munich hasta Zurich, donde me encontré con Tamara, mi otra amiga Suiza que conocí en Escocia. Desde el 25 de Agosto hasta el 30 me quede en la casa de Tamara, en Niederweningen, quien me llevo a Lachen a recuperar mi bicicleta, por lo que en la mañana del 30 decidí retomar mi travesía en bicicleta, en busca de mis últimos kilómetros!. 30 Agosto: Niederweningen - Aarwangen| DIA 86 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

15,9 Km/h 42 Km/h 82,3 Km 05´09´´ 2.341,2 Km Lluvia / Nublado Carpa: entre la bicisenda y el rio --

Este recorrido en bici por Suiza fue de lo mas atractivo, aca las bicisendas son muy fáciles de encontrar, todas las ciudades son muy lindas, prácticamente se puede recorrer todo el pais en bicicleta sin perderse, y encontrando campings en todas las ciudades lo hace muy fácil, si no fuera por lo carísimo que es Suiza diría que es el lugar ideal para irse de vacaciones, pero es tan caro que te quedas sin un peso al segundo dia. 31 Agosto: Aarwangen – Estavayer Le Lac| DIA 87 (Suiza)


132 Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

16,6 Km/h 41,9 Km/h 111,3 Km 08´30´´ 2.452,5 Km Nublado Camping --

Nuevamente un recorrido repleto de paisajes, y de idiomas, ya que pase del “cantón” donde hablan alemán, al cantón donde hablan Francés (dos idiomas que no entendía, por lo que mi viaje seguía en constante silencio). Decidi hacer un pequeño desvío para conocer Estavayer Le Lac, justamente porque “Le Lac” significa “El lago” y resulto ser una ciudad muy linda, con castillos y una arquitectura muy particular, sin embargo, al ver los precios, decidí seguir unos kilómetros mas hasta encontrar un camping aparentemente a orillas del lago (el cual nunca vi), por tener un bosque muy cerrado entre el lago y el camping. 01 Septiembre: Estavayer Le Lac - Ginebra| DIA 88 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

16,4 Km/h 53,9 Km/h 114,1 Km 06´54´´ 2.566,6 Km Nublado / Soleado Casa de Magalie Bassan --

Sali muy temprano, con ganas de llegar a Ginebra cuanto antes y al pasar por una ciudad llamada Yverdon, un flaco desde un auto me grita: “Vamos Argentina..... Patriota!!!!!”, fue el único grito que escuche en Suiza (podría incluir también Francia), es que detrás de mi bici iba una bandera de Argentina flameando. El camino a Ginebra era ya una ruta y luego una autopista, por lo que en el tramo Lausanne-Ginebra decidí tomar una bicisenda paralela que costea el lago, antes de que me pase por encima un camión o un Mercedes Benz.


133 En Ginebra me encontré con unos amigos, una familia que me hospedó en el sótano de la casa donde descubrí que había un freezer, y en el freezer había helados de chocolate, por lo que a las pocas horas ya no quedaba helado alguno. Supongo que por esta razón dejaron de ser muy hospitalarios y el 03 de Septiembre me mude a Lausanne en el auto de mi amiga Magalie, para hospedarme una noche en la casa rodante de su novio. 05 Septiembre: Lausanne - Aigle| DIA 92 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

19,4 Km/h 37,9 Km/h 74,2 Km -2.640,8 Km Nublado / Llovizna Carpa: Medio del bosque --

Decidí que era un buen momento par a seguir mi recorrido rumbo a Italia y hui despavorido de la casa rodante; Al salir de Lausanne todo el camino hasta el lago es en bajada (5km), por lo que baje rapidísimo, pero al llegar a la costa me equivoco de dirección y tomo hacia el lado contrario. Debo haber recorrido mas de 5km hasta que comprendí que estaba perdido. Pegue la vuelta y finalmente encontré el rumbo. El camino que costea al lago es por momentos muy pintoresco, se alcanza la ciudad de Montreaux que hizo famosa el tema de los Deep Purple (“smoke on the wáter”), donde se gravo ese tema tras incendiarse un casino y ver al amanecer humo sobre el agua del lago Lemans; Finalmente salí de la ciudad y encare rumbo a los Alpes, para encontrar el paso del Gran San Bernardo, que me llevaría directo a Italia!. Acampé a orillas de un rio, no había campings así que tuve que improvisar la carpa entre unos arboles. 06 Septiembre: Aigle - Liddes| DIA 93 (Suiza) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima:

11,4 Km/h 39,6 Km/h


134 Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

60,9 Km -2.701,7 Km Nublado Carpa: Medio de las montañas --

Por fin después de la “ola de calor” que sufrí en Francia y parte de Suiza el clima estaba mucho mas accesible, la temperatura era de 19 grados y descendiendo a medida que yo iba “ascendiendo”. A los pocos kilómetros me encuentro con un viejito ciclista que no puede creer cuando me ve subir al paso con la bici tan cargada. El ciclista veterano resulto tener 65 años y ser de Zurich, aunque me contó que conocía mucho España, su lugar preferido para recorrer en bici. La trepada se hacia interminable, por eso mi promedio de velocidad fue tan bajo, aunque me sorprende que no hubiera sido mas lento todavía, se ve que había entrado en estado!. Pensé que podía alcanzar el paso sin embargo me quedé a mitad de camino y tuve que buscar un lugar para acampar, encontré una gran roca al costado del camino, armé la carpa y descanse allí, en un lugar de postal.


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- Paso San Bernardo, de Suiza a Italia -


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Italia 07 Septiembre: Liddes - Courgne| DIA 94 (Italia) Velocidad Promedio: Velocidad Máxima: Distancia recorrida: Tiempo: Distancia total: Clima: Noche: RUTAS Y CIUDADES:

15,2 Km/h 48,3 Km/h 142,6 Km -2.844,3 Km Nublado Casa de Cosme y Eva --

Asi como el ascenso fue increíblemente duro, lento y empinado, el descenso fue exactamente lo opuesto (salvo lo empinado), una vez que alcancé la cumbre del gran paso San Bernardo, todo el resto fue en bajada y con una gran pendiente. Tan rápido iba que en un momento se me vuela el impermeable de la bici, justo cuando me pasa un auto por lo que veo a unas chicas que parecían saludarme!, les devuelvo el saludo y sigo pedaleando hasta que me di cuenta de que no me decían “adiós… adiós!”, sino mas bien un “se te voló el impermeable salamín!!”. Tras pedalear 142km (uno de los tiros mas largos de toda la travesía) llegue por fin a mi destino!!, aunque Courgne no era en si el fin e mi viaje en bicicleta, decidí al llegar a esta ciudad que lo fuera!, ya no tenia mas ganas de pedalear, estaba cansado y con ganas de volver a Argentina; Pase mi cumpleaños con mis nuevos amigos Argento-Italianos y el 16 de Septiembre decidí tomarme un tren a Torino, para combinar con otro tren a Barcelona donde pase algunos días (hasta el 23 de Septiembre) para luego continuar en Bus a Madrid y regresar a Buenos Aires el 26. Fueron en total 113 días en Europa, recorrí un total de 6 países en bici, casi 3 mil kilómetros!, y otro 5 en tren y en bus y finalmente regresé a Argentina!.


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- Compitiendo en el G4Challenge en Brotas, San Pablo, Brasil -


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CAPITULO VI AVENTURAS Si algo me caracteriz贸 desde muy peque帽o, fue mi pasi贸n por lo desconocido, por explorar, por viajar, por ir en sentido contrario hacia donde todos escapan. Este capitulo se lo dedico a relatos e historias de aventuras: Viajes, expediciones y carreras que marcaron mi vida y de la cual estoy repleto de experiencias 煤nicas, algunas un poco extremas, otras sumamente divertidas, y un solo hilo conductor: La aventura!.


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Desafio de los Volcanes 2007 Simplemente quería compartir algunas líneas de lo que fue este Desafío de los Volcanes 2007, el 2do para mi, y el 1ro para mi equipo franco italiano - porteño: CNP AVENTURA Desde el primer momento en que nos dieron los mapas, comencé a pensar en que PC me convenía abandonar, dependiendo de la cercanía de una parrilla, el vehículo de los asistentes con pasta al dente las 24hs o algún spa de montaña especialmente con termas. Aunque uno siempre piensa “yo esta la termino como sea!”. La realidad es que se planteo una carrera durísima, de hecho uno de los franceses, tenia en su cuenta personal, 6 raid galouases corridos (es tan difícil escribir la palabra como competir ahi). Sin embargo me dijo en varios momentos que le pareció un circuito a la altura de los mas duros que corrió en su vida..... y en bajada también. Comenzamos con una etapa de kayak que bien se podría titular “conozca el lago lacar en 24hs”, remando mas de 35km hasta Hua Hum donde el francés me dice “Fede, perdí todos los comprobantes de los PC virtuales”. A las dos horas mas tarde me dice “Fede, me olvide de decirte que en el PC de paso obligatorio que dejamos atrás hace 12 km, teniamos que haber firmado… y no lo hicimos” y unas cuantas horas mas tarde me dice “Fede, me parece que estamos perdidos en la selva”. Y yo le digo “Marc, me parece que tu y yo, estamos locos” Que manera de arrancar. Pero eso si, mas allá de poner a prueba el físico y la cabeza, pusimos a prueba el sentido del humor y la pasión por hacer algo tan entretenido como correr una carrera de 5 días, con temperaturas cercanas a los 0 grados mientras remas en el lago Lacar, buscando los PC virtuales en medio de la noche y te la pasas riendote….. aunque pensándolo bien, sinceramente no entiendo de que nos reíamos. Pero nos divertimos, y creo que se sintió y nos hizo muy bien a todos, como corredores que buscamos desafiar a los volcanes, los cerros, los lagos, los


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- Costeando el cerro Pirca, cerca del Escorial, Parque Nacional Lanin -


141 pedreros, los escoriales, la selva y la montaña, y a quienes trabajaron en la organización que se sorprendieron al ver que un equipo podía tomarse con humor hasta el último minuto una carrera tan dura como Volcanes. Luego de poco mas de 30 horas, decidimos abandonar. Mi compañero italiano sentía que era hora de probar la pesca con mosca en lago verde, y así fue. Mientras 7 pescadores equipados hasta el cuello, con los mejores equipos de pesca que encontras en cualquier local de San Martín de los Andes con precios que no bajan de los 1000 pesos, no pescaban nada, Emanuel se metió al lago con calzas de bici, una remera roja de algodón, y sacó 3 truchas de kilo y medio. Ya llegando a Pucon, nos alojamos en una suerte de SPA y al día siguiente nos pusimos las pecheras, y nos volvimos a disfrazar de corredores para ascender el Villarrica (fuera de competencia, pero atrás de los chilenos que iban 2dos de la general). Era como engañarse a uno mismo, pero a la vez sentir que estas compitiendo de vuelta. Hicimos las cuerdas (el ultimo jumar realmente a prueba de cardiacos), llegamos casi a la cumbre y bajamos, ya que nuevamente era hora de ver el partido MILANO vs ROMA y unos fideos al dente de los cocineros italianos que nos asistieron junto a Diego Puma (nuestro asistente). Es evidente que al no poder completar el recorrido, hicimos un desafío de los volcanes alternativo… o debería decir, una carrera casi excéntrica. En el 2003 me tocó vivir una experiencia muy diferente, intentamos llegar hasta el final como sea, arrastrando hambre, cansancio y agotamiento como nunca antes había sentido, claro que esa fue otra historia!.


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Tetratlon de Chapelco 2009 El tetratlon de Chapelco se corre en San Martin de los Andes, Patagonia Argentina, y es la carrera de aventura mas antigua de nuestro país; Se creo a fines de los ochenta, por idea del periodista “Pancho” Ibañez, y de su primer edición participaron una docena de corredores, con un equipo rústico, en su mayoría provisto por el Cerro Chapelco. Veinte años después se transformó en un clásico, del cual participan unos 500 corredores de todo el país. El quinto tetra no es uno mas, cada uno es especial y en lo personal, me he dedicado a poner en esta carrera toda mi pasión no solo por correr, sino por todos los afectos con quienes comparto este evento desde el 2002; El año pasado corrí con un amigo (Nelson), yo estaba hinchado (por no decir gordo), y desentrenado, además de portar una paliza psicológica importante. Mi asistente y ex socio Diego Verdejo, competía para ver quien de los dos estaba mas caido anímicamente. Estábamos mas para llamar a Luisa Delfino y que nos escuche, que para viajar a San Martin y correr el tetra, pero lo hice!, y tardamos 9 horas y media (3 horas y media mas que mi ultimo tiempo registrado), eso si, lo disfrute desde que comenzó hasta que termino, porque el desafío esta ahí, aunque no puedas ubicarte entre los primeros, siempre hay motivos para correr si sabes encontrarlos. Este año repetí la misma receta, vine sin entrenar, pero por suerte estoy mas flaco, corrí una carrera 15 días antes en San Isidro donde me di cuenta de mi estado físico altamente patético, a lo que me dije de inmediato “estoy 10 puntos!”, en una escala de 1 a 1000 claro. Lo cual para mi es optimo, porque en realidad, ni me fije en mi estado físico, me fije en las ganas que tenia de correr el tetra, ver a mis amigos y darle a esta carrera, un final inesperado (lo confieso en el ultimo párrafo). El día previo a la carrera llego el ritual de ubicar los kayaks en el parque del lago, con lluvia y el lago crecido, la sensación de dejar allí el kayak y todos los elementos, era de “despedida”, realmente sentías que no ibas a volver a ver a tu remera, o tus zapatillas, o el remo del kayak. De hecho, el lago subió tanto, que decenas de kayaks empezaron a flotar antes de tiempo y sin sus ocupantes, a lo que la organización decidió moverlos de lugar,


143 improvisando cambios todo el tiempo. No solo en el lago claro esta, la etapa de esquí se modifico 257 veces por falta de nieve. Ya en la charla técnica, el momento previo a la carrera (día anterior) en que centenares de corredores escuchan a Marcelo Parada, director técnico del evento, quien explico en forma clara y convincente algunos puntos de la carrera; Imagino que pensarían aquellos corredores que no conocen la zona: “… Al llegar a la quinta torre del Poma del filo, doblan a la izquierda, se colocan los esquíes y patinan 200 mts, llegan al teta, doblan a la derecha, después a la izquierda, pasan por detrás de la toma de agua, bajan por el caminito que esta al lado de la panamericana, caminan para arriba, esquíes al hombro, bajan, suben, doblan, patinan, caminan, corren, pasan por la 63 no!, al lado, llegan al balcón y doblan a la derecha y luego a la izquierda, ya ahí no hay nieve, se sacan los esquíes, caminan 600 metros, toman la aerosilla, doblan a la izquierda!, hacen todo de nuevo, caminan 600 mts, suben a la cuádruple, doblan a la derecha!!!!, bajan por italianos, no hay nieve!, asi que caminan 800 metros…” y seguía y seguía y cada vez, se entendía menos. El Sábado largamos a las 10hs, el cerro sin nieve, abajo llovía, arriba nevaba, el circuito se había recortado, un quilombo. Largue lo mas rápido que pude, me sentí bien, esquive 25 corredores que me habían pasado en la subida porque eran rápidos corriendo y lentos esquiando, ralle las tablas, y por primera vez en mi vida, hice esquí sobre piedras, cruce ríos con esquíes!!!! y obviamente agradecí que las tablas no fueran mías. Termine el recorrido en la base del cerro, tras bajarlo corriendo y me subí a la bici (prestada!), y me di cuenta de que mis lentes se habían empañado y no veía nada ,me los saque y peor!, porque el agua y el barro que largaban las bicis que iban adelante iban directo a mis ojos, a lo cual se me ocurrió que la única solución era pasarlos!, el pequeño detalle era que no podía pasarlos, al menos no en bici. Llovió prácticamente todo el recorrido, por primera vez no me baje de la bici en toda la subida al hotel sol y mirador arrayanes, lo cual es un logro, y agregué un merito mas, no me paso nadie en la bajada de asfalto (todos los benditos años, en los últimos 15km de ruta, me pasaba hasta una abuela en silla de ruedas). Llegué al lago, que estaba completamente desbordado de agua, el parque cerrado parecía victima de un tsunami, aunque por suerte


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- Remando en el Lago Lacar, el dia previo a la carrera -


145 mi kayak estaba bien, asi que salí a remar, y me puse 2 remeras y un neoprene para no pasar frio, recorrí los 10km de kayak, llegue al parque cerrado y sali a hacer la ultima etapa: el running de 16km. Me puse 2 remeras mas sin darme cuenta, que junto con la pechera, sumaban 5 remeras!. Párrafo aparte. Salí disparando como si me corriera la barra brava de All boys, pero a los 400 mts mi panza hizo un ruido similar al que hace un buzo a 20 metros de profundidad cuando le clavas un arpón en el tanque de oxigeno (no tengo forma de explicarlo, parecía que iba a explotar). Tenia ganas de ir al baño y hacer lo segundo (es lo mas fino que puedo ser), empecé con vómitos, calambre en el estomago, caminaba rengueando, apenas podía mantener el paso, no pude correr mas!. De hecho el dolor era cada vez mas intenso, al mismo tiempo que el ruido era cada vez mas intenso, era como un taliban frente a una embajada norteamericana, explotaba en cualquier momento (mas fino imposible). Una etapa que me habría llevado 1 hora y 30 minutos, paso a costarme 3 horas de constante lucha y momentos de mucho dolor de panza!, en un momento pensé que se iban a ir sin mi, de hecho cuando estaba por llegar, escuche por los altoparlantes las palabras de Jose Vacarezza que en su transmisión en vivo por FM de la montaña decía “bueno nos vamos despidiendo de este tetratlon 2009…” a lo que grite “esperen!!!!! No desinflen el globo!!!!”, la cuestión es que llegue, y no solo eso, aproveche la ocasión para hacer un “acting”, ya que los genes de mi vieja están intactos en mi sangre, y me arrodille frente a mi novia, le mostré las alianzas y le pregunte si aceptaba casarse conmigo. La respuesta, los aplausos, la emoción, y su cara de asombro junto con la cara de mis amigos Nelson y Virginia quienes nos siguieron durante toda la carrera, fue uno de los momentos mas felices que me toco vivir en una carrera de aventura!.


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El naufragio del kayak 2005 fué un año en que deportivamente me encontraba “apto para competir”, estaba delgado, en condiciones optimas para hacerle frente a cualquier clase de competencia, entrenaba regularmente y participaba prácticamente cada 15 días de una que otra carrera de aventura, en kayak, en bici, corriendo y hasta de expedición, pero nada de todo lo que había aprendido, me podía ayudar a ganar la carrera de kayak en postas que se corrió en Peru Beach ese año. Las reglas eran simples, remar en un kayak doble con mi compañero Alejandro Mograbi, llegar a una boya ubicada aprox. a unos 2km de la costa y regresar. Al llegar inmediatamente entregar el kayak a nuestros dos compañeros (Hernán Plohn y Horacio Rizutti), para que ellos hagan el mismo recorrido, y al regresar nos entreguen nuevamente el kayak para que nosotros por segunda vez completemos este tramo y arribemos a la meta en lo que probablemente seria la segunda posición (esas eran nuestras expectativas ya que participaba de la regata, un campeón olímpico cuya espalda se asemejaba al armario de mi casa). Horacio y Hernán por su parte venían con un historial impecable participando en toda clase de carreras y siempre logrando excelentes puestos, Ale Mograbi por su parte, es remero de alma, vive en el Tigre y tiene un kayak en el ropero, otro en el garage, un kayak doble en la cocina, uno debajo de la cama y posiblemente si abrís una puerta de la alacena de su cocina te encuentres con un remo o un salvavidas. Por lo que el desafío para mi no era menor, tenia que remar fuerte y parejo y seguirle el ritmo para poder “chuparnos” a los punteros y hacer todo rápido, tanto la entrada al agua, como la salida ya que la transición es un paso muy importante para ganar cualquier carrera. Se hizo la cuenta regresiva y con Ale entramos al kayak como si huyéramos de un tzunami, trate de ponerme la pollera (cubrecokpit), pero un remo que me pego en la nuca complicaba la maniobra, por otra parte yo empezaba a sentarme y Mograbi ya estaba remando. De fondo, los gritos de los chicos alentando y decenas de remeros tirando agua por todos lados hacían de esta largada, un quilombo acuático en que los kayaks se cruzaban, las olas te quitaban estabilidad y por supuesto mi compañero


147 repleto de adrenalina quería pasar por encima a todo el que tenia por delante. Pensé que el pasar por encima era una “forma de decir”, pero de golpe chocamos a un kayak simple, y este quedo cruzado a lo que le pedí a Mograbi que bajara la velocidad asi el pobre pibe podía salir, la respuesta fue rotunda y no dejaba lugar a dudas “pásalo por encima a este pelotudo!!!!!!”. El kayak doble se monto al kayak simple como si fuera un acto de reproducción sexual de la vida animal y por momentos el pobre pibe remaba en el aire, ya que la proa se había levantado por encima del nivel del agua y cuando esto ocurrió, inmediatamente mi compañero le pego un remazo para “sacarlo de allí” y el pobre pibe termino en los juncos , tapado de camalotes, como tratando de entender lo que había pasado. Inmediatamente y ya sin este “obstáculo” continuamos la remada en busca de la boya en el rio de la Plata. Cada vez que hundíamos la pala, el kayak se movía como si estuviera tirado por un caballo salvaje en celo, los gritos de Ale me alentaban y me llevaban a remar de una manera que no estaba acostumbrado, sentía que el corazón me salía del pecho y miraba a ambos costados y solo veía kayaks que se quedaban atrás, mire adelante y vi la espalda del ropero que iba puntero, el segundo puesto era casi un hecho!, solo podía impedirlo, un pequeño detalle, esos pequeños detalles insignificantes como por ejemplo chequear antes de largar, si los estancos están sellados con la tapa reglamentaria…. El río presentaba olas pequeñas, y como las cortábamos de frente, el kayak se levantaba y caía detrás de la ola haciendo un ruido del estilo “splash!”, lo cual te marcaba lo rápido que iba la embarcación ya que es tan inmenso el río de la plata, que no tenes referencias a los costados que te ayuden a visualizar la velocidad en que remas, parece que no avanzas!. De repente el “splashhhhhh” paso a ser un “splishhh” y el “splishhhhh” paso a ser un “splic….” Y al poco tiempo ya no se escuchaba nada, las olas venían de frente y en lugar de pasar por abajo del kayak, nos atravesaban como si fuéramos invisibles. Algo andaba mal. Mire a un costado y vi que un kayak nos alcanzo, luego otro, luego otro mas, le dije a mi compañero exaltado “Ale, algo esta pasando!” y la respuesta fue un rotundo “rema!!!!! Callate y rema!!!”, entonces pensé


148 “ok… remo…me callo….ok….”, y seguí remando, el kayak pesaba cada vez mas, era como si al remar alguien se colgara del remo y no lo dejará salir del agua; De repente una mujer nos pasa, otro kayak doble, otro simple, a lo que volví a comentar “Ale…. Lo siento pesado el kayak… estas seguro que no pasa nada?” y un silencio lleno la atmosfera de nervios y ansiedad que nos rodeaba. Minutos después escucho la voz resucitada de mi compañero quien me dice “Lausi, parece que se esta hundiendo el kayak”. Mire para la proa y me di cuenta de que la misma estaba a la altura del nivel del río, el flaco que había terminado en los juncos nos paso, y su cara con una mirada irónica simil freddy kruegger denoto que estaba contento viendo como nuestro kayak iba desapareciendo de la superficie del río. Concentro mi vista en Alejandro y noto que su cintura ya no salía del kayak, sino del agua misma, poco a poco nuestra embarcación cual Titanic, estaba mas cerca de convertirse en un submarino de fibra de vidrio, a un kayak con posibilidad de ganar un segundo puesto. Seguimos remando y remando y de repente vimos la boya, también entendimos que íbamos últimos pero lo único que queríamos era llegar y entregar el kayak a nuestros desconcertados compañeros que no entendían porque la gente llegaba y llegaba y nosotros seguíamos en el río ya que desde su posición, no podían vernos. Al intentar doblar en la boya para regresar, el kayak por estar hundido, repleto de agua, y pesando una tonelada, se dio vuelta en cámara lenta y comenzó a irse hasta el fondo del río de la plata. Me agarre de un gomon que estaba como seguridad, y con el pie enganche el cokpit y lo mantuve a flote, nos llevo casi media hora sacarle el agua usando la gorra, las manos y una latita de gaseosa, no podíamos ni mirarnos a los ojos porque cada vez que lo hacíamos, reíamos a carcajadas y encima corríamos el riesgo de perder el bote, que a todo esto, era prestado. Moraleja: Cuando corras una carrera de kayak, nunca olvides chequear que las tapas de los compartimentos estancos, estén correctamente colocadas, o te hundirás en el intento.


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- Ale Druziuk, Diego Verdejo, yo y Max Rastalsky -


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Anécdotas de A2RACING Cuando pienso en A2RACING lo primero que se me viene a la mente es de donde se le ocurrió a mi ex socio llamar a una empresa así, rompiendo con todas las reglas del marketing donde lo primero que te enseñan es que el nombre debe ser claro, fácil de recordar, y un sin fin de tips, los cuales no fueron tenidos en cuenta por “perro verde” (asi lo llamaban, porque era tan raro como encontrarte con un perro de color verde) quien un día me dijo “ya tengo el nombre!”, y señalo al cielo con el dedo índice en alto, como cada vez que tenia una idea (asemejando a un “dictador”; De hecho se gano el apodo de “Rey Fahd”). Pienso en el sin fin de veces, que manejando por las diferentes rutas que nos llevaron a conocer lugares prácticamente desconocidos, como las “dunas de Fiambala”, o la “biosfera yaboty”, paramos en una estación de servicio a las 2 de la madrugada, muertos de cansancio, tratando de convencer al playero que cometa dos milagros: el primero entregarnos una factura “A”, y el segundo entender como se escribe A2RACING S.A. Aquí es donde nace el famoso speech entre nosotros y el playero de turno: “Factura A por favor.. la empresa es A2RACING SA……se escribe la letra A de Alberto, dos en numero!, claro, el numero dos… ahí esta!, y después Racing, como el club de futbol….. todo junto!, no no.. , el dos en numero, me entiende?…. Eso.. ahí esta!... Racing con G maestro…”. Cada vez que pienso en A2RACING pienso en los miles y miles de kilómetros que recorrimos manejando, en las veces que nos quedamos a pata, cuando se rompió la caja de la Defender en los esteros del ibera y terminamos arriba de una grúa, arreglando la chata en Mercedes o Curuzu Cuatia en un taller donde no sabes si la van a arreglar, o la van a desarmar para vender como repuestos; Pienso en la vez que se fundió el motor de la Hiunday “H1” en lo que bautizamos como el “triangulo de puntania”, que es algo asi como el triangulo de las bermudas ya que cada vez que pasas por San Luis algo mala pasa; Me acuerdo de los relevamientos en la selva, en el desierto, en las decenas y decenas de viajes por todo el país, como aquella vez que fuimos a “medanitos”, al sur de la provincia de Bs As buscando un destino para la carrera de desierto, no nos gusto, y en el mismo viaje terminamos atravesando el país, para terminar en Fiambala, Catamarca, donde finalmente se hizo la carrera.


151 Anécdotas sobran, por eso se me ocurrió hacer este “compendio de anécdotas del 2005 al 2008” y recordar aquellos momentos que valen la pena ser recordados!.

El kayakista olímpico A2RACING nació a fines del 2005, cuando nos conocimos con Diego participando de un reality llamado Land Rover G4 CHALLENGE en San Pablo, Brasil. Al poco tiempo de regresar a Bs As armamos una expedición a la biosfera yaboty, donde luego se haría la primer carrera de aventura organizada por A2RACING, la “Jungle expedition race”. En este viaje fuimos con Max, nuestro futuro socio, Diego Costantini (un amigo fotógrafo) y Alejandro Druziuk, quien es kayakista y ganador de varias medallas olímpicas. Durante 1 semana exploramos todos los rincones de la selva, y conocimos un lugar que nos deslumbro: El Rio yaboty. El descenso del yaboty lo hicimos con un kayak doble y uno simple, en el simple, iba Alejandro y en el doble, remábamos Diego Costantini y yo. Por las dudas ya que no conocíamos el río, la estrategia era dejar que Alejandro fuera bien adelante, enfrentando cada rápido que aparecía; Si sobrevivía, entonces nos mandabamos!, siempre recordando la película “La Misión”, especialmente la escena donde se caen las canoas por la garganta del diablo!!!. El río tenia un caudal mas que interesante, por lo que la travesía fue muy divertida, duro unas 2 horas y media, y el recorrido aproximadamente fue de 22km. Luego de varios meses de preparación, relevamientos, en lo que para mi fue la carrera mas tediosa de organizar (por todo el empeño que pusimos y todo lo que trabajamos), llego por fin el evento que largaba con una etapa de mountain bike de mas de 70km de recorrido, luego, los participantes debían correr unos 9km de senderos hasta el río yaboty donde comenzaba la travesía en kayak que habíamos relevado tantas veces, pero esta vez tenia un condimento que no esperábamos, el río estaba con poca agua.

Lo que nos tomo en su momento 2 horas y media, esta vez para el primer corredor en completar el tramo, fueron poco mas de 5 horas, y por ser un


152 río que esta metido en lo profundo de la selva, donde las comunicaciones son muy difíciles, cuando nos percatamos de esto, ya era tarde, es decir, casi todos los corredores ya habían ingresado al río, donde la noche los sorprendió, la oscuridad cubrió el yaboty, y la humedad que flota como una bruma por sobre el agua, hacia imposible ver a mas de 10 centímetros, si prendías una linterna, el reflejo de la luz en la bruma te encandilaba!. Esperamos varias horas y veíamos como los corredores llegaban exhaustos al final de esta etapa, que es un sector conocido como “La Pasarela”, donde estaba Diego con su radio hablando permanentemente con Parques, recuerdo que durante toda la noche, se escuchaba la voz de la guardaparque Luna, quien llamaba a Diego por radio diciendo: “Diego Pasarela Diego Pasarela para Parques me copia……………….., Diego pasarela, Diego pasarela para parques me copia?”. En otras palabras le cambio el apellido a Diego que paso de ser Verdejo, a Pasarela; Y quien además estaba desencajado por la preocupación, y comenzó a planificar un rescate para el cual nadie estaba preparado. Entonces hablo con la gente de parques por radio y dijo algo que nunca voy a olvidar: “haber atento parques……. Tengo aca listo para partir un equipo de rescate, tengo un kayakista que es un medallista olímpico!!! , me copia parques?”. Le vi la cara a Ale Dru quien daba pasitos hacia el costado como queriéndose escapar de la situación, lo estaban vendiendo como el héroe que iba a rescatar a la gente del río sin embargo el era solo un kayakista, pero Diego lo vendía como si fuera el mismísimo Jhon Rambo. Finalmente el medallista olímpico no fue a rescatar a nadie, era una locura, a lo que intente arriba de una piragua, encarar el rescate de los corredores. Me aliste con un guardaparque y salimos remando río arriba (corriente en contra), pero era tan poca la profundidad, que la canoa permanentemente se atascaba, a lo que debía bajar y empujar desde el agua, me golpeé contra 230 mil piedras, subimos varias cascadas, nos lastimamos con ramas y árboles caídos y después de 2 horas, al ver que la canoa literalmente “se hundía” (de tantos golpes se partió la fibra de vidrio) tuvimos que regresar a la Pasarela. Era imposible ver algo, de hecho para encontrar el rumbo de regreso, tire una luz química que flotaba al agua, y la seguíamos en la oscuridad y el silencio de la selva.


153 Al día siguiente, poco mas de 5 kayaks aun quedaban en el río yaboty, eran las 6 am y Diego seguía intentando hablar con parques, solo que del otro lado nadie respondía, todos dormían profundamente mientras por radio se escuchaba “parques parques para Diego me copia?.....”, ya había amanecido y no teníamos noticias de en que situación estaban los corredores que habían pasado la noche en el agua, un equipo de parques había rescatado a algunos durante la noche, internándose en la selva y dando justo con un sector del río conocido como el rápido de “San Jacinto”, famoso por la muerte de un gendarme lo cual no era demasiado alentador a esa altura. Sin embargo, y recordando la película “viven”, de repente aparecieron los “sobrevivientes”, uno a uno fueron llegando, con sus rostros agotados pero llenos de alegría, habían sobrevivido a la jungle expedition race, y nosotros a nuestra primer carrera!, le vi la cara a Diego y estaba emocionado, llevábamos casi 3 días sin dormir, y todavía nos quedaba un día mas de carrera!.

Las Dunas de Fiambala Cuando pienso en Fiambala, pienso en las termas, en la belleza de sus paisajes, las dunas interminables, la cordillera de los Andes y pienso en la gente que allí conocimos, como Jonson Reynoso (para mi, “Don Jonson”), el especialista en 4x4 que tiene una de las personalidades que mas aprecio de toda la gente que he conocido en mis viajes. Jonson es realmente un personaje que vale la pena conocer, cuando lo recuerdo siempre viene a mi mente la situación de todos los años en que lo veo después de muchisimo tiempo, y le pregunto “Jonson!!, como estas????” y me responde en un tono bajito, pausado, con tonada catamarqueña: “Bien!!.............................” , hace una pausa y remata : “…. O te cuento?”. Jonson tiene un local en el centro de Fiambala (léase centro a la plaza central, no imaginarse un centro comercial ni mucho menos) y una casa a unas cuantas cuadras de allí. Tanto su casa como el local, parecen dos depósitos de basura, todo desordenado, lleno de tierra, tirado, la primer impresión no es nada buena. Sin embargo, lo empezas a conocer y de a poco miras las cosas que guarda; Es que Don Jonson todo lo archiva!, tiene reliquias históricas, recuerdos que vienen acompañados de cientos de anécdotas, banderas de expediciones europeas, banderines de grupos de montaña, piedras, si buscas bien, podes encontrar hasta un cuatriciclo


154 honda que lo compro a una mina como chatarra. Asi es Jonson, un personaje autentico, a quien el siglo XXI no pudo cambiar y quien esta ahí, para recibirte y entretenerte si sos capaz de escuchar, lo mas valioso no es lo que tiene, sino lo que es. Algo digno de valorar y respetar. Recuerdo cuando con Jorge Otamendi decidimos cruzar una cordillera a pie, por un cañadon conocido como “cañadon del indio”. Caminamos durante horas, esperando llegar “del otro lado”, pero después de descender paredes verticales colgados como gatos, casi rasguñando la roca y temiendo caer sin saber con que nos íbamos a encontrar, cuando apenas faltaban unos 1000 metros de recorrido, nos topamos con una cornisa de mas de 200 metros de altura, desde donde pedimos rescate por radio. Esteban nos escucho y junto a Jonson emprendieron un equipo de socorristas improvisados con cuerdas y mantas por el frío; Por suerte regresamos por el mismo camino, que encontramos en medio de la oscuridad, y después de casi 6 horas de caminata nos encontramos con los “rescatistas” en medio de la montaña!. Pero mis recuerdos de Fiambala van un poquito mas lejos, la primer carrera que organizamos allí, fue una odisea que nos puso a Prueba. Intentamos recorrer a pie 10km de las dunas mas increíbles que jamás halla conocido, la semana anterior a la carrera, las recorrí con Cirilo, un guía local quien me acompaño y cargo decenas de cañas al hombro, que colocaríamos en la arena como marcas para indicar el camino a seguir a los corredores. Nos llevo dos días ubicar todas las marcas, y al viento Zonda un par de horas borrarlas del mapa!. El día de la carrera, un unimog debía llevar un puesto de control e hidratación al medio de las dunas, el calor era agobiante, y no contamos con un pequeño detalle: El lugar donde debían llegar, era realmente complicado, solo apto para 4x4 y por otro lado la información de “como llegar” estaba cargada en un GPS, que entre otras cosas, los gendarmes no sabían usar. Me adelante por un camino paralelo a las dunas con una moto, tratando de entender que ocurría ya que el unimog por radio me informaba que no encontraban el sitio, y la carrera ya había largado!; De repente veo a un gendarme al lado del camino con un bidón de combustible (no solo no sabían llegar, sino que además se estaban quedando sin gas oil). A todo esto en el unimog iba Milagros, una asistente quien por radio, cuando le


155 pregunto que había pasado que todavía estaban dando vueltas, me dice “Fede, estoy aca con los pelotudos de gendarmería que no saben como llegar al lugar!!!”. Todo esto ocurrió, mientras yo estaba parado con la moto, al lado del gendarme, quien obviamente escucho todo. Finalmente pudimos ubicar el puesto de control, pero por radio escuche que el unimog se había encajado en la arena. Por suerte teníamos una Toyota 4x4 preparada para partir, pero cuando esta iba a ir al lugar, me dicen por radio que el cuatriciclo que tenia uno de los camarógrafos, al cual expresamente le habían pedido que no se meta en las dunas, se enterró hasta taparlo por una duna completa. Se me ocurrió entonces que la Toyota podría ir a auxiliar tanto al unimog que además se estaba quedando sin gas oil, como al cuatriciclo, sin embargo a los pocos minutos me informan que la Toyota, también se había encajado. Para colmo el unimog bajo una “pelopincho” en medio de las dunas, que era de la secretaria de turismo de Fiambalá (nos la había prestado para que pongamos alli las bebidas con agua) y cuando se fueron de allí la dejaron abandonada!, cuando me pregunto la secretaria donde estaba su pelopincho, sinceramente no supe que responderle…. Le dije “mire, creo que quedo en medio del campo de dunas”. A todo esto y no muy lejos de allí, a Diego se le había ocurrido ubicar un Puesto de control en medio de las dunas, donde el calor superaba los 45 grados centígrados, en ese lugar debían ubicar un gazebo y un puesto de hidratación y comida, pero por el intenso calor los asistentes comenzaron a desvanecerse, las bebidas a calentarse y la comida a ponerse en mal estado, de hecho una asistente (Vani) termino casi desmayada, de manera que por radio le tuve que pedir a Naty, quien estaba a cargo, que mude urgente todo el campamento a otro lado!. La mudanza del puesto de control mas que una mudanza, parecía una evacuación de emergencia. Esta carrera no solo estaba siendo imposible de organizar, sino que había comenzado aun peor. Dos días antes dos micros habían salido desde Buenos Aires en dirección a Fiambala (habían partido un jueves por la tarde desde Palermo), estos micros fueron charteados con el fin de trasladar en uno a la prensa y en el otro a un grupo de corredores. El viernes pasado el mediodía, me llama por teléfono la mujer de Max quien iba en uno de los micros y me dice que Gendarmería en la provincia de Córdoba, había


156 secuestrado el micro, porque este no tenia los papeles en regla, a los pocos minutos, me llama Pablo quien me cuenta la misma historia, y le dije “ya se Pablo!, recién me llamo Mery y me explico que están varados en Córdoba” y me dijo “Mery?, si yo estoy en el micro de prensa, y estamos en La Rioja!”. Es decir, teníamos a los dos micros secuestrados por gendarmería, uno en Córdoba otro en la rioja, con toda la prensa, asistentes y un grupo numeroso de corredores quienes terminaron arribando como a las 4 de la madrugada del Sábado!. Para poder conseguir un micro que traiga a los corredores, con Diego hicimos cerca de 40 llamados telefónicos, por ser un fin de semana largo, las empresas no tenían disponibilidad de micros, por otra parte, ninguna empresa quería hacerse cargo de chartearnos un micro por teléfono, sin la posibilidad de que le paguemos por adelantado como están acostumbrados a cobrar. Finalmente Diego negocio con una empresa de micros que buscara a la gente en Córdoba, con la condición de que en La Rioja, en una localidad llamada Chumbicha en el medio de la nada, se encontrarían con Diego para que el en medio de la ruta, le diera un adelanto de 2 mil pesos que fue todo el dinero que logramos reunir. Era algo así como un secuestro, había que entregar el dinero o los corredores no llegaban a destino!, el otro micro fue mas sencillo, un gendarme lo escoltó hasta Fiambala. Entre el calor y todos los inconvenientes, cuando estoy por llegar al ultimo tramo de la carrera (una etapa de bici por un camino que cruza el desierto), veo que las cintas de marcación se habían volado por el fuerte viento que azoto a la zona la noche anterior. Intente recorrerlo con la moto, pero se encajaba, los corredores llegarían allí en poco menos de media hora y si no marcaba bien el recorrido con cinta, podían perderse en medio del desierto. Salí al trote marcando y olvide llevar agua, luego de 20 minutos corriendo por el desierto, con mas de 40 grados de temperatura, sentí que la presión se me desplomaba, vi un arbusto que daba “algo” de sombra, puse la ultima marca y me desmaye allí al reparo del sol por varios minutos hasta que un corredor me despertó!, era Lucas, un amigo de La Plata que me convido unas pasas de uva y se fue con cara de preocupado, como dejándome abandonado; Pase allí varias horas hasta que Jonson escucho mi pedido de auxilio por radio y acudió a mi rescate y al verme me pregunto “Fede, como estas?” y le dije “… bien……………..o te cuento?”.


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Somos piedra manejando Creo no equivocarme si digo que “todo comenzó con la Defender”, aquella Land Rover Defender TDI que se compro la mujer de Diego y nosotros utilizamos para trabajar en incontables viajes por territorios distantes y salvajes. La primer anécdota de la Defender comienza en la selva yaboty, mas precisamente en el rescate de los corredores que quedaron varados en el río durante la noche. La misión de la Defender fue llevar al equipo de rescatistas, al sector del río que estaba en medio de la selva misionera. Para ello, literalmente la 4x4 atravesó la selva, según me contó Diego quien me dijo que la estrategia, era mirar la selva y fijarse si había algún árbol grueso de pie, todo lo demás, lo pasaban por encima. Para colmo, mas allá de los trescientos millones de rayones, el remate fue colocar una piragua mal atada en el portaequipajes, y al frenar de golpe cuando arribaron, la canoa se deslizo para adelante y cayo en el capot, abollándolo y rayando el techo. Cuando Cecilia lo vio (sin saber lo que había ocurrido) estaba a los gritos!, y me pregunto : “como puede ser que tenga una abolladura en el capot? Contra que chocaron? Contra una palmera y se les cayo un coco?”. Otro vehículo mal tratado por la logística de A2RACING, fue el Peugeot de Pablito, mi otro socio. En un viaje que hacíamos rumbo a Catamarca, me dio el volante a mi a la altura de la laguna de Mar Chiquita, en Córdoba. Era de noche, manejaba aprox. a 130 km/h, cuando de repente apareció un pozo en la ruta del tamaño de una palangana. El golpe casi me tira contra la vanquina, Pablo choco contra el techo en el rebote, se despertó y no entendía nada. Frente y además de la rueda pinchada, el motor perdía aceite y la amortiguación……….. bien gracias!. La Defender sufrió además dos cajas destruidas (una regresando de Corrientes y otra regresando de Fiambala), a la Hiunday H1 se le fundió el motor regresando de San Juan y fueron tantos los problemas que tuvimos en la ruta que cada vez que emprendo un viaje largo recuerdo aquellos momentos, varados en medio de la ruta, hasta encontrar un mecánico quien nunca tenia una solución al problema, pasábamos calor, a veces frio, y como toda situación digna de una “ley de mourphy”, nunca, pero jamás, nos pasó algo grave cerca de Buenos Aires o de algún taller mecánico


158 (siempre en medio de la nada, sin seĂąal de celular y un dĂ­a Domingo o feriado en que nadie trabaja!).


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Descenso en kayak del yaboty mini 1º PARTE Domingo 06 de Diciembre 2009 Día 1 - El Soberbio, Misiones El team integrado por Moe (alias Torrente), Santi y Jorge Otamendi (los fotógrafos), Manolo (el correntino) y yo, partimos hacia San Pedro luego de cargar todo el equipaje en los dos vehículos 4x4 que nos llevarían al corazón del yaboti.. Salimos desde el camping de Mario Pereyra (Puerto Du Mario), quien nos prestó un gomon y un machete y nos comentó que hacia años que no llovía tanto en Misiones, lo cual era una buena y una mala noticia: buena porque la selva estaría bien verde y colorida, mala porque el río estaría bien sucio y muy rápido. Nuestros dos chóferes (Marce y Guille, de Alto Uruguay turismo), nos trasladaron primero a San Pedro donde nos encontramos con el jefe de parques Matuchaca, guardaparque a quien yo ya conocía, cuyo apellido pega y mucho con la zona, digamos que tiene un apellido con mucho marketing. Matu nos dio un par de consejos, que parecían mas bien tips para no hacer la expedición como “este rápido es altísimo…, desde aca no tenes señal…, si te perdes en este sector de la selva no salís mas…, con este caudal de agua nunca lo hice…, en un rápido a mitad de camino rompi al medio una canoa…”, sin embargo y por otro lado nos entrego una cartografía de la zona y nos encomendó que para la próxima le avisemos con mas tiempo así se suma, lo cual era positivo ya que si hay próxima, significa que de esta salimos vivos. Continuamos rumbo al yaboty, por un camino que están abriendo en la selva de mas de 50mts de ancho, que será a futuro un paso fronterizo a Brasil, lo cual te da una idea mas cabal del futuro incierto que le queda a la selva, o mejor dicho, de incierto no hay mucho, porque es bastante cierto que a este ritmo no quedará un solo árbol en pie. Llegamos finalmente al puente de la ruta provincial 16, donde el yaboty da comienzo a una aventura realizada por muy pocos, al ver el caudal un escalofrío recorrió mi


160 cuerpo, era como un SMS de dios que me decía: “no lo hagas man!” (era un dios canchero e informatizado); Me cambio la cara, por mi experiencia en este río aguas abajo, sabia que un caudal tan fuerte, nos podía arrastrar hasta troncos caídos, ramas o cualquier obstáculo natural significa un riesgo aun mayor. Adicionalmente el día anterior se murió ahogado en este río un Guarini, que es algo poco habitual, es como si leyeras en el diario que un esquimal murió de hipotermia; Sin embargo y para nuestra suerte, esa noticia no llego a nuestros oídos en ese momento, sino al finalizar la expedición. Largamos en 1 gomon amarillo a préstamo, dos kayaks sit on top gentileza de Patagonian kayaks, 1 kayak M&G Adventure 4.50 de fibra de vidrio y una especie de intento de gomon, donde iban prácticamente todas nuestras pertenencias y ya a los pocos metros, vi un rápido que no me gusto. Le pedí a los chicos que frenen y estuve una hora cortando ramas con el machete, viendo por donde ingresar, pero era peligroso por la fuerza del río, la cantidad de ramas y piedras y el hecho de no ver que había mas adelante, todo me ponía nervioso, pero por estar con la adrenalina a punto caramelo, decidí dejar de medir los riesgos, y cambie la estadística por vértigo; Nos largamos todos en el gomon arrastrando los kayaks. Fue como una montaña rusa, entramos al rápido y rebotamos contra todo lo que había, nos reíamos al mismo tiempo en que pensaba “estamos completamente locos”, el rápido duro un minuto quizás, pero fue un minuto muy largo, si una sola cuerda se enganchaba con una rama, de ahí no nos sacaba ni el mago Emanuelle. Antes de completar los primeros 3 km, por ser ya bastante tarde decidí acampar, así comenzábamos a practicar desde el armado de un campamento en la selva, hasta cocinar, secar la ropa, reparar el intento de gomon que estaba pinchado desde antes de partir y hacer algo de fotos; El Yaboty comenzaba a mostrarnos sus bellezas casi intactas, asi como su fauna de insectos rompe pelotas que no te dejan disfrutar de nada porque o te pica un bicho, o te camina una araña por la espalda. Lunes 07 de Diciembre 2009 Día 2 – Camp 1 Yaboty Mini


161 A las 05:30 ya había luz suficiente para largar, desayunamos y partimos, o al menos eso intentamos hacer durante casi 2 horas que nos llevo desarmar el campamento y preparar las embarcaciones, a este ritmo el yaboty era mas largo que el Amazonas. Largamos y nuevamente los rápidos nos complicaban la existencia, el problema numero uno eran los gajos, es decir, las ramas de las plantas (sarandies) y los árboles que estaban sobre y debajo del agua, siendo mas peligrosos estos últimos que no los ves pero están ahí!, por momentos parecía que se terminaba el río, una pared verde nos cerraba el paso, pero ni bien nos acercábamos, el agua formaba un rápido por algún sector donde debíamos mandarnos con la incertidumbre de no saber que había del otro lado. El problema era mas grave aun, porque una vez en el rápido, ya era imposible arrepentirse, la fuerza y la profundidad del agua no te dejaba volver atrás. El río se ensanchaba y nos poníamos contentos al grito de “se ensancho!!!”, al minuto se angostaba de nuevo y todos teníamos flor de cara de culo, con una mezcla de frustración e incertidumbre. Manolo expreso su opinión al respecto “a mi me vendieron otra cosa eh….”. Jorge se adueño del gomon, mientras Manolo remaba en un sit on top doble y Santi junto a Moe en el otro, yo iba en el kayak de fibra, una embarcación con mucha historia, con la que cruce el río de la plata acompañando a dos nadadores de larga distancia, entrene durante muchos años en Acasusso, corrí el tetratlon de chapelco, la primer edición de la urbana de Buenos Aires, recorrí el Paraná desde Zarate hasta Acasusso y un sin fin de aventuras mas, sin embargo, una piedra del tamaño de una sandia que no vi hasta escuchar “Crash”, me partió el kayak en dos partes, ya no mas anécdotas para el pobre kayak, falleció en el yaboty!. Los chicos tuvieron la genialidad de preguntarme “lo vas a dejar aca?”… sin comentarios. La fauna es tan poco visible, que Jorge al ver una tortuga casi se muere de la emoción, sin embargo, la belleza de la selva, las mariposas y el sonido de las aves, te atrapa… como los rápidos, que ni bien nos poníamos a disfrutar de la naturaleza, nos sorprendía un rápido donde nos estrellábamos con una piedra, o nos dábamos vuelta con los kayaks y tragábamos agua por lo que durante el día prácticamente no necesite hidratarme, tenia como 6 litros de agua del yaboty tomada en forma totalmente involuntaria.


162 Pasado el mediodía, comimos algo rápido y nos metimos en un rápido bastante complicado, íbamos liderando con Santi remando en un sit on top que tiraba el intento de gomon semi pinchado naranja, de repente este se engancho en un gajo y nos pego un tiron tumbando el kayak. Por la fuerza de la corriente Santiago fue arrastrado, y cuando quiso agarrarse de una rama, no se pudo sostener a lo que intento aferrarse a la siguiente, de la cual tampoco pudo agarrarse y unas 40 o 50 ramas después, finalmente consiguió detenerse, claro que esto no lo vi, por lo que pensé que se había ahogado cuando mi pie toco “algo” que parecía su pierna, pero no podía hacer nada, porque cuando nos enganchamos y de un manotazo, me agarre de una cuerda, quedé flameando como una bandera agarrado del kayak. Haciendo fuerza y de a poco, me subí a una rama, luego al kayak, y fui achicando distancia hasta el gomon, que estaba totalmente atado a la rama de una serie de nudos imposibles de desatar, y al llegar, lo veo a Manolo que pasa de largo, y luego a Jorge que viene en el gomon y se estrella con la misma rama donde estaba el intento de gomon naranja y yo subido con cara de “estamos hasta las manos!”. Para zafar, saque un cuchillo y comencé a cortar todas las sogas pensando que Santi había pasado a la historia, pero después de bajar unos metros, lo veo flotando y peor aun, riéndose de la situación como si nada hubiese pasado. Se sube, intente atar nuevamente el intento de gomon, y mientras lo hacia otro rápido nos sorprende e ingresamos “marcha atrás” cuando lo veo a lo lejos a Jorge que parecía Indiana Jones versión Argentina, con el machete a lo alto mostrando que había cortado la cuerda del gomon para zafar. Si seguíamos a este ritmo, o nos matábamos en un rápido, o se terminaban las cuerdas para cortar y nos quedábamos en medio del río arrastrando los gomones con las manos. De repente, en la calma del comienzo del atardecer un viento muy calido recorre el río yaboty, lo sentimos y nos llamo la atención, miramos al cielo y vimos nubes de color negro oscuro acercándose. Hicimos cálculos y dedujimos que todas las condiciones estaban dadas para que se venga una tormenta de la “jodida leche!” como diría Torrente, a lo que empezamos a apurar el paso buscando un lugar para acampar. Era evidente que río arriba ya estaba diluviando, porque de a poco el caudal iba creciendo, nos sorprendió la lluvia en forma torrencial justo al ingresar a una serie de rápidos interminables, eran tan complicados y altos, que antes de ingresar,


163 veíamos a los chicos que iban delante nuestro, desaparecer debajo del rápido a los pocos metros. La preocupación de Jorge era su cámara de fotos, la de Manolo la de volver a corrientes, la de Santiago que no se le moje el gorro, la de Moe la de no matarse y la mía, la de tomar alguna decisión que salve a todo de una tragedia segura. Casi al terminar el rápido todos estábamos en el agua, las piedras eran enormes, el agua fluía por todas partes como si se hubiera roto una represa, el río crecía y había que salir de ahí. Contamos hasta 3 y nos largamos chocando contra todo lo que había, y ni bien paso lo peor, remamos con fuerza a la orilla izquierda y acampamos debajo de la lluvia. Todos empapados, en un lugar de lo mas incomodo, con frío y con muchísima incertidumbre, esperamos a la noche para poder dormir, no sin antes comer algo calentito. Intente comunicarme por VHF con parques pero nadie me escuchaba..., comenzaba el show de mis intentos frustrados: “parques parques parques me copia cambio?”, lo habré dicho 456 veces, pero parques nunca copio. Martes 08 de Diciembre 2009 Día 3 – Camp 2 Yaboty Mini Amaneció soleado y prometedor, pero al ver el río, este había crecido por las lluvias casi un metro y no bajaba a pesar de que ya no llovía, intentamos salir igual por la tarde, pero al poner los kayaks, el gomon y el intento de gomon en el rio, sentimos la fuerza del agua y casi perdemos un bote por lo que decidimos esperar todo el día, hasta el día siguiente. “ Hay que tener un poco de paciencia” dijo Axel Roses…., solo que el lo dice desde su cuarto del Hyatt con dos rubias bailando en un caño, nosotros estábamos a merced de las abejas, los “mbarigui” (una mosca que pica como un mosquito y duele como un tabano pero es mas chica que una hormiga) y algún que otro mosquito, arañas, gatas peludas y una ardilla que apareció de repente y nos miro como diciendo “y ustedes de donde salieron culiados?”. Miércoles 09 de Diciembre 2009 Día 4 – Camp 2 Yaboty Mini


164 El río bajo poco, unos 20 centímetros, pero las abejas que ya eran como 500 nos obligaron a abandonar el húmedo e improvisado campamento selvático. Nuevamente estábamos a merced de los rápidos, las piedras y los gajos, nuevamente tragamos agua cada tanto y junto a Santi encaramos todos los rápidos como si fuera el ultimo. Por momentos era divertido, por momentos era peligroso y por momentos nos encontramos con lugares que te dejaban paralizado, como una formación rocosa que tenia piedras de todos los colores. Lo curioso también es como la selva te cambia, soy de esas personas que se cruzan con un Puma y esta todo bien, pero veo una araña de 5 centímetros y me subo arriba de una silla; Al principio, cuando salimos, al ver las arañas pensé que no iba a aguantar la situación, están por todos lados, saltan a los gomones, te caminan por las piernas, por la espalda, es a prueba de fóbicos. Pero con el tiempo te acostumbras a la situación, y aunque te griten “cuidado hay una araña enorme!!” seguís caminando y pensas al mejor estilo Diego Armando “que la sigan chupando!” ya nada te importa. En estas rocas estaba lleno de arañas, pero no me importo, me baje del kayak, y disfrute del lugar como si fuera un hotel 5 estrellas. Seguimos y al poco tiempo un viento calido recorrió el rio yaboty, miramos al cielo, y vimos nubes negras a lo que pensé “yo esta película ya la vi!”, y como diría el coach de un curso de autoayuda patín que una vez hice : “adivina que???”, se largo la lluvia!. Por suerte era una lluvia tranqui, pero fría, la temperatura bajo de repente y empecé a temblar, de repente el río se cerro por completo, el único camino era por la izquierda, entre las plantas, comiendo arañas, alcanzamos el final de esta única alternativa, que era una playa de barro donde paramos, y comencé a buscar donde acampar. Tenia mucho frío así que calenté un café onda olla popular y saque un dulce de batata y como si fuera un cheff de fuerte apache, corte pedazos y con la mano le daba a mis compañeros hambrientos en busca de calorías; Lo que en la ciudad te da asco en esta situación es un lujo, y pensar que si en la ciudad vas a una pizzería y te traen una grande de muzzarella y ves que tiene una mosca armas flor de escándalo y te vas gritando “yo aca no vuelvo mas!, mañana mismo te mando una carta documento hijo de una gran!!”, aca si ves una mosca, te la comes y pedís otra!. Decidimos continuar porque el lugar no daba, pero claro, había que buscar “por donde”, el río corría del otro lado de las ramas pero debíamos buscar


165 un camino, de manera que remamos corriente en contra, aferrandonos a los gajos, intentamos hacer pie pero la corriente era muy fuerte y muy profundo, pero al final se podía hacer algo de pie, a lo que avanzamos unos 20 metros (o retrocedimos ya que veníamos de allí) y notamos que a la izquierda salía una correntada muy fuerte, que mostraba un “paso” hacia el río. Primero fue Manolo en un kayak doble y paso, a lo que tomamos confianza y con Santi encaramos el rápido PERO al chocar contra un tronco de un árbol caído, el kayak se tumbo, la fuerza del agua nos impulso hacia abajo y nos hizo pasar por debajo del kayak y del tronco, Santi salio a 2 metros de allí y se agarro de un gajo con todas sus fuerzas al grito de “no puedo!!.... no puedo!!!”, yo trague agua y tarde en salir, y cuando lo hice me agarre de todo lo que tenia a la vista, fue la situación mas peligrosa y aterradora que me toco vivir, si nos hubiéramos enganchado con algo debajo del agua, no salíamos hasta Semana Santa. Inmediatamente le vi la cara a Jorge que cual mono caraya, había saltado del gomon hacia el tronco y hacia equilibrio mirando la situación sin poder hacer demasiado. Me dijo que desde donde estaba, podía desenganchar el intento de gomon que para variar se había atascado. Al razonar un poco mas, note que había perdido mi remo y mis anteojos, pero estaba vivo, y lo material poco y nada importaba en ese momento. Jorge empujo con fuerza el gomon, Santi se agarro del kayak, y comenzamos a bajar el río marcha atrás y en cualquier posición, nos subimos al kayak, nos dimos vuelta, nos volvimos a subir, tragamos agua, el viaje fue completito completito. Seguimos bajando dominados por el río y vi que Jorge pudo salir, ya no quedaban dudas, debíamos abandonar el yaboty, era evidente que en cualquier momento, de 5 íbamos a quedar 4 con suerte y nadie tenia apuro de conocer a San Pedro. Llevábamos recorridos 60km!. Comenzó entonces la “búsqueda” del lugar para acampar, pero claro, el río nos arrastraba y corre por un cañadon muy profundo, nos quedaban solo 4 remos de 6, los kayaks estaban rotos (uno lo arreglamos con fuego kilómetros atrás), el mío estaba repleto de agua, el intento de gomon tenia mas agua adentro que afuera, y el gomon amarillo estaba en la misma situación pero con Moe y Jorge. De repente Jorge a un lado del río ve un tronco cortado recto, como si hubiera sido cortado por una motosierra, señal de que allí posiblemente había un camino. Nos detuvimos, bajamos, trepamos unos 6 o 7 metros de barranca y allí estaba!, un camino de


166 obraje, de aquellos que repudiamos porque significa que hay hombres talando árboles, en esta oportunidad nos ayudo a encontrar una forma segura de salir. Acampamos y con Manolo caminamos cerca de 6 km cuesta arriba, nuevamente el cantito por radio: “parques parques parques me copia?????”, nadie copio, no había nadie en el camino, pero el sonido de una motosierra a lo lejos nos daba un indicio claro de que al día siguiente podríamos encontrar gente. Regresamos al campamento ya de noche y descansamos. Me llego otro SMS de Dios que decía : “si mañana vuelven al agua me van a conocer personalmente”, le conteste y le dije : “gracias, encantado, pero en otro momento”. Jueves 10 de Diciembre 2009 Día 5 – Camp 3 Yaboty Mini Desarmamos el campamento y nuevamente subimos los 6 interminables kilómetros cuesta arriba, nuevamente el sonido de las motosierras, y apenas 500 metros mas adelante, un campamento con camiones, topadoras y gente. Allí conocimos a Antonio que se tomo tiempo durante el día para contarnos su historia mientras Jorge, Manolo y yo, volvimos al río en una topadora por el camino para buscar los kayaks. Antonio nos confesó que el tala porque es lo que hace para vivir, es su trabajo; Nos dijo “si me pagaran para no cortar, no corto un árbol mas!”, recordé a los guardaparques de los Esteros del Ibera, quienes prácticamente todos fueron cazadores, hasta que alguien los contrato como guardaparques y les pago no solo por no matar animales, sino además para protegerlos.

Antonio también nos contó que todos allí trabajan en negro, que no tienen vacaciones, en 30 años solo trabajo en la selva, y apenas le alcanza el sueldo, además agrego que su empleador es el mejor de la zona, porque lleva la comida, y no se las cobra. Trabajan desde las 6 de la mañana hasta altas horas de la noche, abriendo caminos, talando árboles y cargando camiones. El negocio mueve millones en la provincia, de hecho la topadora y los camiones suman millones en costos, y al poco tiempo llego el empleador, en una Hilux 4x4 nuevita, manejando como un chico malcriado


167 a toda velocidad, golpeando duro los amortiguadores y maltratando el vehiculo lo que demuestra que o no sabe manejar o lo mas probable : Le importa poco y nada romper el vehiculo. Finalmente trepamos a la punta del cerro, encontramos señal de celular de una empresa Brasilera y con SMS pedimos que nos fueran a buscar guardaparques amigos en una Defender, quienes manejaron 4 horas para llegar y 4 mas para regresar en un camino digno de 4x4, con barro hasta los estribos y con una sola luz en funcionamiento, arribamos de noche a San Pedro, donde pasamos todo a nuestras camionetas que venían desde El Soberbio. El Yaboty es el ultimo rincón donde la selva paranaense se encuentra casi virgen, y el río nos demostró porque casi nadie lo baja salvo cuando esta con poco agua, en otras palabras, mas allá del valioso trabajo de los guardaparques que son pocos, y con muy bajos recursos cuidan una zona inmensa, es la geografía quien se encarga de proteger la reserva diamante, si esta región en lugar de ser una zona montañosa, fuera un llano, seguramente no quedaría a esta altura, un solo árbol en pie. Cuando preguntas si queda algún yaguarete vivo en la zona, te responden “creo que si, uno o dos quedan”, estaremos a tiempo de salvar el yaboty?.


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2º PARTE Miércoles 08 de Diciembre 2010 Día 1 - El Soberbio, Misiones Luego de pasar 5 días trabajando en el Soberbio, si bien estaba muy cansado y con ganas de regresar a Buenos Aires, decidimos encarar la segunda etapa de la expedición al río yaboty superior, medio e inferior, ósea básicamente de completarla, bajaríamos todo el río yaboty, nos convertiríamos en los indiana Jones del yaboty, aunque todavía estábamos lejos, ya que la primer dificultad que teníamos, era alcanzar el punto donde habíamos abandonado el año anterior, el cual estaba inmerso en la selva, en un lugar prácticamente inaccesible. El equipo nuevamente estaba integrado por Moe (cuyo desconocimiento del arte de remar y su carencia de estado físico, era notablemente compensado por su valor, su buena onda y su energía inagotable), Manolo (el correntino deportista que aportaba la única silueta mas o menos adecuada para la actividad), Santiago Otamendi (otro ignorante del deporte, pero entusiasta y demente), Jorge Otamendi (mi amigo y fotógrafo quien fuma 3 atados de cigarrillos por día y sin embargo sigue vivo) y yo. A las 5 de la madrugada arribó a Aldea Yaboty, la Nissan Patrol 4x4 aportada por mis amigos de Alto Uruguay Turismo, cargamos y nos fuimos con destino a Puente López, por la vieja ruta de tierra colorada. Al llegar al puente descubrimos la altura del río (elevadísimo), la fuerza y el empuje del agua contra el puente de cemento te hacia dudar, pero seguimos avanzando por la selva hasta encontrarnos en medio de la vegetación, en un día feriado en que las maquinas le dan un descanso a la selva, nadie recorría este camino que une el Mocona, con San Pedro. Con el GPS encendido fuimos siguiendo el trayecto hasta encontrar el viejo camino por el que en el 2009, nos escapamos del río; Antes de llegar, nos encajamos y nuestro chofer cambió su sonrisa y su trato mas que amable, por una cara de absoluta preocupación cuyo rostro denotaba unas ganas de salir corriendo que eran imposible de disimular.


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- Jorge Otamendi, Juan Manuel La Rosa, yo, Moe y Santiago Otamendi -


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El camino en descenso había sido abandonado, la vegetación era alta pero se podía leer el trayecto, sin embargo, las lluvias se encargaron de tallar escalones muy altos, que la camioneta difícilmente podría subir (en su regreso), eso mas los árboles caídos que cortaban el acceso, nos impidieron alcanzar el río. Nos tomamos unos minutos para debatir si recorreríamos los 3km cuesta abajo a pie y dejábamos que el chofer regrese a El Soberbio solo (con el riesgo de volver a encajarse), o regresábamos buscando otro camino y lo ayudábamos a superar el barro que no estaba muy lejos de allí, ya que el camino había empeorado en los últimos km. Decidimos regresar. Nos volvimos a encajar y volvimos a salir, intentamos bajar al río por 4 caminos diferentes, todos cerrados por una selva espesa que deja troncos caídos y zanjas muy profundas cuando estos son abandonados por los “madereros”. Cuando ya parecía que todo estaba perdido, encontré un camino muy antiguo, que apenas se veía en el terreno pero que el GPS me indicaba que el río estaba muy cerca, apenas unos 3km de la ruta. Dimos la vuelta, lo encaramos, y si bien se cerraba, parecía firme. Me baje para caminarlo porque la vegetación no permitía ver el suelo, y con el machete iba quitando las plantas mas altas para que el chofer pueda ver hacia donde ir. El camino era cada vez mas empinado y el río estaba mas y mas cerca; ningún árbol se atravesaba y si bien tenia algunos escalones complicados, no eran demasiado altos como para impedirle el paso a la 4x4. Nos llevo una hora prácticamente alcanzar el ultimo punto, a 200mts del río, donde la camioneta podía dar la vuelta (todo el camino desde la ruta hasta allí, era tan angosto que era imposible retomar). Fueron momentos de mucho stress, mas de 10hs arriba de la camioneta bajo un calor agobiante y una selva cada vez mas cerrada; Yo sabia por el GPS que el río estaba a 200mts, sin embargo no podía verlo, se notaba que un muy viejo camino, paralelo a un arroyo, iba en dirección al yaboty, por lo tanto mientras los chicos descargaban, a machete fui abriendo la senda y cada vez me acercaba mas y mas… 150mts….. 125mts…. 100mts….. 60mts…… 40mts…… 25mts….. 20mts….. 18mts.. Los últimos mts, se hacían interminables, la vegetación era muy espesa, había cañas y arbustos, a esta altura el cansancio te lleva a cuestionarte todo, porque inclusive alcanzar el río no es el fin del esfuerzo, después había que cargar todo hasta el agua, y


171 descubrir un lugar desde donde acceder, ya que la costa podía estar a muchos mts por debajo del camino. Finalmente y después de machetear por casi media hora, pude ver el río, no estaba muy lejos por debajo del nivel del sendero, apenas unos 5 o 6 mts que había que destrepar con mucho cuidado; Fuimos llevando el equipaje hasta la orilla y nos lanzamos al río yaboty que en ese punto, tenia unos 2 mts de profundidad en los lugares donde podíamos medirla con los remos. Nuevamente y después de un año de espera, los cinco estábamos descendiendo el yaboty, en medio de la selva paranaense éramos los únicos seres humanos, una sensación muy poco común. Reconozco que para mi en lo personal la historia era muy diferente, en esta oportunidad, era padre y como todo padre, te volves mas susceptible, extrañas, en otras palabras, sos mas maricon; De alguna manera al ver el río después de abrir a machete ese sendero y saber que la camioneta se había ido, sentir el calor y el cansancio y tener en claro que para salir de allí, tendríamos que descender casi 40km de río que desconocía, la sensación no fué para nada grata, pero al estar todos remando, me pude relajar y disfrutar de un lugar increíble, que se volvió un clásico de los últimos 5 años. El tramo que nos ahorramos por bajar en este lugar, es de 21km (desde el punto en que abandonamos en el 2009), sin embargo aun quedaba un tramo muy largo y con muchas sorpresas, decidí que acamparíamos en la desembocadura del Río Florida, en la margen derecha del yaboty, es decir, en el parque Esmeralda. Este lugar es muy especial, ya que el Florida es el arroyo mas importante de la reserva Esmeralda, un lugar muy virgen, repleto de especies en protección y donde la industria de la madera aun no hizo estragos ya que esta zona está protegida y su acceso es muy complicado. Si bien era tarde, decidimos remar fuerte y sortear los rápidos sin mas demora hasta alcanzar el arroyo y así lo hicimos!, a las 18:30hs estábamos justo en la desembocadura; Me adelanté para encontrar un lugar donde acampar y lo ubiqué justo donde se encuentra el río yaboty con el arroyo. Nuevamente abrimos a machete el lugar para acampar, ya un poco mas organizado que en el 2009 desplegué un colchon inflable donde me relajé y


172 pude recuperar fuerzas, para emprender al día siguiente una visita al arroyo Florida. Jueves 09 de Diciembre 2010 Día 2 – CAMP 1 Arroyo Florida y Rio Yaboty El arroyo Florida realmente es un lugar muy misterioso, es angosto, muy bajo (a pesar de las lluvias que tuvimos esa semana, mas de 200 mm., en el arroyo por lo general se puede hacer pie, a veces inclusive el agua te llega solo hasta las rodillas, y en otras se forman estanques de mas de 1 mt de profundo. Junto con Jorge partimos muy temprano para hacer algo de fotografía, y a pocos mts del campamento decidimos separarnos, yo seguiría ascendiendo el Florida y el se quedaría haciendo fotos. La travesía por momentos se hacia demasiado complicada, el arroyo tiene correderas y mucha vegetación que me impedían remar, por lo tanto tenia que bajarme del kayak, y caminar arrastrando la embarcación y cargando el remo con una mano, mientras con la otra me agarraba de las ramas para impulsarme; Llegué a navegar 3 km río arriba hasta que me cansé y decidí regresar siendo el último lugar al que accedí, un estanqué de mas de 100mts de largo, donde al final había una pared muy grande de piedras y una corredera que decidí no superar. Me reencontré con Jorge y armamos una caña de pescar, y decidimos probar suerte durante todo el día pescando en el rió yaboty, pero después de varias horas intentando, solo logré sacar uno! (lo busqué en una guía, aparentemente se trató de un pez conocido como cabeza amarga, juanita o San Pedro cuyo nombre científico es crenicichla sp.), lo único interesante para mi fue que descubrí una especie que no conocía, sin embargo y por su tamaño, no podría darme el gusto de comerlo a la parrilla. Nos quedamos todo el día en el campamento, disfrutando de la selva y esperando al momento de emprender el regreso al día siguiente. Viernes 10 de Diciembre 2010


173 Día 3 – CAMP 1 Arroyo Florida y Rio Yaboty Temprano desarmamos el campamento, y nuevamente en el río empezamos a descender los últimos km rumbo al Mocona. El río cada vez mas ancho, ya no ofrecía dificultades como vivimos en el 2009 donde por lo angosto y la cantidad de agua y desniveles, las correderas eran peligrosas y complicadas. Solamente tuvimos que sortear una cascada que lo hicimos caminando y bajando el kayak y los 3 gomones en un “pasamanos” y a pocas horas de partir, nos encontramos en la unión de los ríos yaboty mini y pepiri mini, para luego continuar el descenso por el río yaboty guazu. Sabia por relevación de Matuchaca, el jefe de parques quien en el 2009 nos advirtió de que a pocos mts de la unión de estos ríos, hay un rápido al cual llaman “el pequeño mocona”; Se trata de un lugar donde el río se angosta a tal punto que todo el caudal de agua pasa por un sector de no mas de 5 mts de ancho muy similar a los Saltos del Mocona. Este rápido es muy peligroso y por lo tanto es recomendable pasarlo por la izquierda a pie. Me adelanté para ubicarlo y advertirle a los chicos, a pocos mts de la unión encontré una corredera, pero no era “gran cosa”, por lo tanto asumí que todavía faltaba para el rápido, de repente, me pareció ver un lugar con las características del “pequeño mocona”, por lo tanto me adelanté y trate de verlo de cerca, pero cuando estaba “demasiado cerca”, ya era tarde, la fuerza del agua me succionó y pude ver desde mi posición, que el río bajaba unos 3 mts en una serie de pequeños rápidos, los cuales a pocos segundos de verlos, me encontraba navegando. El agua me pasaba por encima de la cabeza, las olas y el ruido era ensordecedor, de repente venia todo bien hasta que golpeo con una piedra y tumbo; Tragué agua pero no solté el remo ni el bote, me arrastró a gran velocidad y tuve miedo de quedarme enganchado a una rama o golpear muy fuerte contra una piedra pero a pocos mts pude salir nadando a la orilla, desde donde ví como los chicos bajaban con los gomones. Después del susto y de descansar unos minutos, decidí continuar pero mas precavido, ya que mas adelante estaba el otro rápido del que tenia que cuidarme, el cual se ubica justo frente a Puente López; Me acerqué y decidí dejar el kayak para verlo de cerca, por lo que tuve que abrirme camino por la selva, unos 70 mts aprox. hasta el puente, donde lo que ví no me gusto y


174 decidimos por lo tanto sortearlo a pie, para luego continuar navegando del otro lado del puente de cemento. Esto nos desgastó muchisimo ya que tuvimos que abrir a machete un sendero por la selva, desinflar y volver a inflar los gomones y soportar el calor y los tábanos que no dejaban de picarnos, pero finalmente nos encontramos nuevamente navegando por el yaboty. Esta parte del recorrido ya la conocía de memoria, son 22 km aprox. hasta La Pasarela, con un solo rápido complicado conocido como “San Jacinto”, pero que pudimos sortear con facilidad, a mitad de camino, nos sorprendió una lluvia torrencial como muchas veces me tocó vivir en este tramo del río. Alcanzamos La Pasarela navegando los últimos 200 mts a toda velocidad ya que el yaboty forma una suerte de corredera muy divertida, que termina justo donde alcanzas la ruta (antes de tierra, ahora de cemento). Como por arte de magia, solo esperamos 20 minutos y de repente apareció nuestro amigo Mario Pereira, que estaba regresando de los Saltos del Mocona con un tour, y me alcanzó hasta la Aldea desde donde busqué la camioneta para regresar al río en busca de los chicos y todo el equipo. Finalmente y después de cinco años de visitar y navegar por etapas el río Yaboty (mas exactamente desde Diciembre 2005), en que lo bajé acompañado por Diego Costantini y Alejandro Druziuk, y en otras oportunidades por Leonardo Olivera (guardaparque), Diego Verdejo y Esteban Mazzini (de a2racing), y ahora Moe, Manolo, Santi y Jorge Otamendi, tengo la satisfacción de decir “misión cumplida”!, hemos recorrido el río Yaboty, desde San Pedro hasta su desembocadura en el Río Uruguay.


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- Yo, Hilda y Jorge Lausi -


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CAPITULO V HISTORIAS VARIAS Anécdotas, relatos, historias graciosas, un compendio de textos que en algún momento de inspiración escribí y publiqué por alguna red social o compartí con amigos y afectos para recibir como respuesta “tenes que escribir un libro!”. De manera que cada nota ha sido un empujón para animarme a escribir y por supuesto para compartir. Todas las experiencias son verídicas, y por supuesto tienen un toque de ironía, de humor, a fin de recordar situaciones insólitas que me han tocado vivir.


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El Ward Siempre viví a 2 cuadras del ward, y en lugar de ir caminando, mi viejo me llevaba en un Ford Falcon; Cada vez que lo recuerdo me da vergüenza ajena. Tardaba mas en arrancar y calentar el motor, que en hacer las dos cuadras a pie, parar antes en un kiosko (el Alamo) a comprar un chocolate jackie, ver la sorpresa, comer el chocolate, ir al baño, entrar al colegio, saludar al portero, y entrar a la clase. No le prestaba atención a nadie, de hecho dije tener novia cuando estaba en 4to año, pero me olvide de avisarle a la flaca, de que éramos novios. No digo el nombre para no hacerle pasar vergüenza. Pero jamás le di un beso, era tanto el pánico que me daba acercarme a una mujer, que cuando me intentó dar un beso, casi salgo corriendo (y fué en la mejilla). Esto lo heredé seguramente de mi tia Marta, quien me contó que una vez jugando con un peine, un chico le dijo que si ella lo rompía, el le daba un beso; Acto seguido partió el peine en dos, y salio corriendo despavorida. Tuve mis momentos de lucidez, una vez me pidieron que tire una piedra para romper un vidrio, y la tire sin dudarlo. Rompí el vidrio del teatro, con la suerte de que estaban ensayando del otro lado, y llene de vidrios a todos los chicos que pensaron seguramente que Estados Unidos nos invadía. Me salvé, me deberían haber echado por boludo, pero me salve seguramente por la gestión de Hilda, o quizás porque para el Ward no era negocio echar a un Lausi, ya que éramos 4 pagando la muy alta cuota mensual. Una vez quise impresionar a una chica (ah mira vos, la misma que supuestamente era mi novia), y me anoté en atletismo como actividad extra. Corrí tanto, la primera y única vez que fui, que me agarraron calambres hasta en las pestañas. Me sacaron en camilla (alguna vez vieron un boludo salir en camilla de una pista de atletismo por calambres?). Evidentemente había logrado algo, llamar la atención!. Chichi, la entrenadora, seguramente no se olvidará mas. Increíblemente 10 años después, me vió corriendo una maratón a la que había llevado dos chicos que eran sus alumnos de atletismo, y en 21km les saque media hora de ventaja (fué como una venganza personal, hasta ese punto tenia la espina clavada).


178 Recuerdo también, que en una oportunidad, me agarré a trompadas con un compañero, y como le estaba pegando fuerte, lo solté, porque me dió lastima, me dio pena lastimar a alguien, pero claro, el flaco se levantó, y ninguna pena. Ni bien lo solté, me lleno la cara de dedos. De todas maneras no fuí peleador. Había un par que daban miedo, me acuerdo de un gordo traficante de empanadas, que después se termino casando con una amiga de mi hermana. Hace poco lo vi, y me dio lastima. Pensar que en la secundaria me metía miedo, hoy creo que le hago “buuu” al oído y lo volteo. Yo crecí, me desarrolle, hice deporte toda la vida…. El engordo, y engordo, y engordo. Me acuerdo todavía cuando era mas chico, mi mas mejor amigo como diría Forest Gump, era Gustavo Manfré. Me acuerdo que vivía en la calle Fray Mamerto Esquiu (me animo a decir la altura, 444 era?). Claro, era mi mas mejor amigo, y el único que tenia. Bueno, después vino Lucio Torre, un pibe súper comunicativo y sociable igual que yo. Éramos 90 y pico entre 3 divisiones, y siempre nos sentábamos en un rincón a hacer dibujitos, mientras el resto hablaba de culos, tetas, y salidas, nosotros hablábamos de “load comillas pesos comillas coma ocho coma uno”, que era la boludes que había que escribir en una PC cuando la iniciabas. Y yo me pregunto, para que carajo había que poner eso?, no era mas fácil que la computadora se inicie sola?. Me acuerdo de la sala de computación, hoy seria un museo, tranquilamente podrían exponer esas maquinas al lado de un fósil de un velociraptor (solo que el velociraptor estaría mejor preservado). En el mismo museo la pondría a Delfina, una de esas profes eternas que tuvimos; A la vieja una vez, durante una clase, le cayo una araña en el hombro y no se dio cuenta, la araña era mas grande que mi mano, y la pobre mujer seguía hablando de matemáticas, y no se daba cuenta!!; Nadie le dijo nada, la araña le trepaba el quincho que tenia en la cabeza y nadie le decía nada!!!!. Era una santa, la verdad era una grossa con doble “s”. Otro que me acuerdo era el flaco Zamora, no tenia demasiadas luces, en un final de biología, puso toda la carpeta abajo del banco, y se jugo el pobre… como la vieja no lo veía (supuestamente no lo veía), el miraba la carpeta y se copiaba. Era tan evidente, que en un momento la saco, la abrió, miro bien detalladamente toda la hoja, se copió, y la volvió a poner abajo. El


179 remate fue que al final, cuando estaba por entregar, se escucha que la vieja le dice “Zamora. Que tiene ahí abajo????”. Un uno le puso, dos horas copiandose al estilo misión imposible para que te agarren asi. Te queres matar!. Me acuerdo del aula de biología, que olor a mierda que tenia por favor!. Nos enseñaban a hacer experimentos, pero siempre estaba la oportunidad para algún boludo importante, de romper un tubo de ensayos, o quemar algo, o hacer alguna cagada. La típica era mirar por el microscopio, acercar el zoom hacia el vidrio, acercarlo, acercarlo, acercarlo, hasta que el vidrio explotaba!. O la biblioteca, no me acuerdo de la bibliotecaria por mas fuerza que hago, pero me acuerdo que era un embole, que trabajo de mierda laburar en una biblioteca. Me acuerdo que había una vieja que cumplía una función, consistía en poner un sello, en los lugares donde los libros estaban rotos (y yo me preguntaba, porque no los arregla en lugar de sellarlos?, que trabajo pelotudo por dios!). De ingles me acuerdo de la directora, Mendizábal. Me acuerdo que cuando egrese de 7mo grado, di mi final de ingles, pero como tenia que ir a dar un curso de buceo para la misma fecha que el examen, y mi presencia era importante o, caso contrario me reprobaban (en el curso de Buceo), la profesora de ingles me cedió el permiso y me tomo después el examen. Mendizábal cuando se entero, dijo “pongale un uno!”. La quería matar, pero me vengue, cuando egrese en 5to me tubo que dar el titulo de ingles en la mano y me miro como diciendo “usted Lausi saco el titulo?”. Tenia ganas de decirle: “Si , y si no me lo das, te llevo a hacer buceo, a temaiken a la pileta de los tiburones!”. Me acuerdo los partidos de fútbol en la cancha blanca (de cemento), tenia unos bordes de concreto en los laterales que si te caías ahí te rompías la cadera. O la cancha negra (de asfalto). Que cancha de mierda, cada vez que te caías, dejabas media pierna, un codo o un brazo. Me acuerdo de las clases de natación, yo no podía nadar a causa de mi condición en el oído, y el medico me prohibió la natación. Pero el hijo de puta del entrenador, como no me podía ver sin hacer nada, me hacia ir y mirar la clase, para que yo vea como todos jugaban en el agua. Habría que ahogarlo a ese hijo de puta. Me acuerdo que había que dar examen final, y me hizo dar un


180 examen escrito, decía una pregunta: “Describa una brazada de crool?”. Que ganas de quemarlo vivo al forro ese. Me acuerdo de Mariano Palermo gritandole “Jesús!!!!!” a un flaco que tenia barba, y trabajaba en el colegio, pobre tipo. Era flaco y barbudo. Era Jesús!; El y el colo lo volvían loco. Un día el tipo se acerco y dijo con un tono de buen tipo “chicos, yo no soy Jesús”. Dios mío, que colegio generoso. También recuerdo la escuela de música, como podes salir y hacerte hombre, ir a trabajar a Morón, sabiendo que aprendiste a tocar la flauta dulce en el Ward?. Me acuerdo de los cumples de 15, que fiestas pelotudas. Siempre los mismos temas, la misma metodología. Y para colmo, comprar un traje…. De hecho use ese traje hace poco para un casamiento, nunca mas me compre un traje!. Me acuerdo de los temas que pasaban, siempre pintaba al final una serie de temas movidos, donde “anarquía en el reino unido” era el HITAZO. Terminábamos siempre hechos mierda, con dolor de cabeza, con cara de que carajo paso?. Con 15 años, comprando facturas en una panadería que recién abría; Calientes como la mierda porque a esa edad ya sos un calenton, y las chicas te provocan, te ponen la mano bailando un lento cerca de la cintura, te rozo la de vestido negro, y ya pensas que es la mujer de tu vida; Pero claro, salvo uno que otro (que nunca te enterabas), la mayoría nos íbamos vírgenes a casa. (o al menos eso siempre me hicieron creer…. Si seré salame!). Me acuerdo de los asaltos, de la musica lenta, pero claro!, si fue lo mejor de los 80. Siempre dije que los 90 fueron años de música berreta, y una cultura de lo mas chota. No hay como los 80, me acuerdo de una banda, que llevo una vez Manfre en un casette (Quiet Riot), tenia un tema re pegadizo, que nos poníamos como locos, el cantante usaba una mascara similar a la de Jason, el de las películas de terror, bien glamoroso y de los 80!. Yo tenia un grabador azul, que parecía una cartuchera, me acuerdo de ese grabador!!!! Hoy iría al mismo museo que las computadoras. Otra gran desgracia de mi vida, fue ser hincha de Racing, que tragedia por dios. El único que era hincha de Racing en todo el colegio me sentía!!! , que obviamente yo no era el único era seguro! De hecho estaba Andrés Sanchez. Pero Sanchez, como era de los vivos, de los que se la bancaba, se


181 hacia el boludo y no hablaba de fútbol, entonces quedaba siempre yo solo defendiendo a un equipo indefendible. De hecho una vez hicimos con el colegio un viaje a sierra de la ventana, mi viejo llego tarde a despedirse y darme una cámara de fotos, porque había ido a ver a racing. Y en esa época, si empatabas, ibas a penales y claro, Racing empataba siempre y esa vez, empato por vigésimo quinta vez en el año!; Patearon como 27 penales y los mancos de mierda no atajaban un solo penal, siempre terminaban en gol, hasta que un grande similar a pele la metió, el otro arquero la atajo, y termino el partido!; Pero ya era tarde, fui el único boludo que viajo sin cámara de fotos. La peor desgracia igual no fue el fútbol, porque jugando mas o menos me defendía. Lo peor eran mis orejas. Claro, las tenia separadas de la cabeza, y me cargaban todo el tiempo, me decían “Dumbo” (por el elefante de los dibujos animados) y lo peor, es que yo me calentaba cuando me decían “orejon!!! orejon!!” (claro, alimentaba a las fieras!, papita para el loro), me gastaba hasta el portero gallego. Cualquier boludo, al que le habían salido dos muelas, ya me gastaba. Así que un día, decidí que la solución era hacerme una cirugía estética, operarme y tener las orejitas bien lindas!, pero claro, volví al colegio y me decían “dumbo operado”. Finalmente llegó el viaje de egresados, que es un viaje repleto de excesos, básicamente nunca comprendí porque son a Bariloche, cuando nadie va a disfrutar de las montañas, el lago o la nieve, sino de los boliches, el alcohol y la joda. Evidentemente es un viaje en que destruís en 7 días, lo que supuestamente construís en 12 años de colegio. Los valores, el respeto, la solidaridad, todo se va al carajo en el viaje de egresados. Los pendejos vuelven, y no saben si era el lago nahuel huapi, o la laguna de mar chiquita. Porque carajo no van a mar del plata a joder?, al menos queda mas cerca, pero claro, el viaje es parte del encanto también. La realidad es que no disfrute un carajo, ni siquiera cuando le hicimos un partido de fútbol a esos hijos de puta de turismo patri, nuestro coordinadores del viaje, que se llevaban a todas las “minitas” y ganaban fortunas vendiéndonos “opcionales” durante el viaje; Llegué a pensar que nos íbamos a vengar jugando un partido de futbol, y nos ganaron (en la cancha del lavadero, en el Ward jugando de locales ante la mirada de todas nuestras compañeras).


182 Cuando egresé del Ward, pensé que mi adolescencia había sido una porquería. No tenia amigos, no tenia buenos recuerdos, fue como que trate de anestesiar todo lo que había vivido. Pero los años pasaron, crecimos, crecí. Y me doy cuenta de que el Ward me marcó. Yo no era un boludo, pero me creí lo de boludo, me creí que era un looser, y me lo hicieron creer con tanta firmeza, que me convencí!. Hacia mi papel de boludo a diario, cada día que iba al colegio, yo entraba y salía, creyendo que era un boludo. Nadie me dijo “flaco, vos no sos un boludo, dale para adelante!”, me faltó quizás un guía, alguien que me de una mano cuando no encontraba la forma de ser “alguien”, en un ambiente hostil, porque un colegio puede ser muy hostil cuando no haces amigos, y no formas parte de un grupo. La verdad?, agradezco haber ido a ese colegio, aunque lo niegue por momentos, yo soy egresado del Ward, y no seria quien soy hoy, sino fuera por lo que aprendí en ese colegio. No habré tenido todas las luces encendidas, no habré captado “la onda” del momento (y fue un momento largo, mas de una década!), pero soy quien soy, gracias a ese Héctor Federico Lausi, que creció en esas aulas grandes y frías en invierno, esos parques inmensos, esos edificios históricos que parecen sacados de estados unidos, de aquellas grandes universidades, ese colegio maravilloso, rodeado por una reja verde de 1400 metros de recorrido. En ese colegio, pase 15 años de mi vida, entre jardín, primaria y secundaria.


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Las mentiras de Juancito La Pata-Agonia es la región que despierta todos mis sentidos, donde puedo desplegar mis habilidades, mandarme tres millones de cagadas sin sentirme culpable, vivir mis sueños, respirar, caminar, correr, pedalear, esquiar, cabalgar, descansar, y hacer todo aquello que me hace sentir vivo. Es mi lugar en el mundo. La Patagonia no es solo una región geográfica, de atractivos naturales, también es una región donde encontras personas y personajes. Entiendo por “personaje” aquel individuo que tiene alguna que otra particularidad que lo hace evidentemente diferente y por sobre todas las cosas, atractivo. No desde el punto de vista físico (en la ciudad una persona atractiva es una persona físicamente linda, bien vestida), para mi alguien atractivo es alguien cuya personalidad, cuyas acciones, se distinguen por sobre los demás. Entre los altos personajes que habitan la Patagonia argentina, esta Juancito. Este mozo que trabajó muchos años en lo que hoy son las ruinas del hotel sol de los andes (un 5 estrellas que hoy es 300 mil estrellas, porque no tiene techo y con una noche despejada ves toda la via láctea), actualmente trabaja en el lujoso Patagonia Plaza ubicado en pleno centro de San Martin de los Andes. Juancito tiene algo que lo hace especial, cuando estas tomando un café, o te acercas a la barra, el se acerca pero además de atenderte, te cuenta anécdotas, y las cuenta serio, como creyéndose lo que dice, se compenetra en sus historias, las cuenta con pasión, con entusiasmo, y puede seguir durante horas, si duras escuchándolo sin descostillarte de la risa y delatar que no le crees absolutamente nada. Es que Juancito es muy mentiroso, pero lo tengo que admitir, conozco mucha gente mentirosa, me han mentido toda la vida y he mentido en muchas oportunidades también, generalmente uno miente para evitar quilombos, mentís para hacerte el boludo por algo malo que hiciste, o para lograr algo cuando crees que mintiendo es mas fácil. Pero Juancito no miente por ninguna de estas razones, y sinceramente no se porque, para algunos es como una enfermedad, pero hay que admitirlo, la imaginación que tiene para mentir, es ilimitada. Quisiera aprovechar este momento, para contar algunas anécdotas de Juancito, las mentiras mas clásicas en la historia de San Martin de los Andes, donde esta su historia.


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El Lorito Juan me conto hace unos años, que el tenia un lorito, lo crio desde chico, desde pichoncito. El lorito como todo buen lorito, sabia hablar, este por ejemplo lo saludaba, le decía “hola juancito!”, tenia un amor especial con su lorito quien era muy simpático, pero claro, el lorito como todo pájaro enjaulado, no gozaba de libertad, lo cual apenaba a Juancito quien es un amante de la naturaleza. Por eso, un dia decidió liberarlo, dejar que el loro sea libre, abrió su jaula y el lorito voló y hasta le dijo “gracias juancito”, el loro estaba agradecido. Pasaron los años, cinco exactamente desde aquel momento en que el lorito, fue liberado. Juan entre sus gustos (el es un excelente deportista, según el, es el mejor ciclista de la Patagonia), de hecho es tan buen ciclista, que en un evento llamado la vuelta a Angostura (se compite en bici y se va desde San Martin de los Andes a Villa La Angostura, que son 110km, ida y vuelta!, osea 220km en total). El cuando la corrió por primera vez, no sabia que había que pegar la vuelta en la villa, cuando llego a Bariloche (como dato es importante aclarar que de la villa a bariloche hay mas de 80km de distancia), alguien le grito “juancito! Te pasaste!! Era hasta la villa”; Entonces el pego la vuelta, enojadísimo con la organización que no le había avisado, y le dio derecho hasta San Martin, y llego 2do!. Volviendo al lorito, Juan decide un fin de semana ir a pescar truchas a lago Lolog, tomo su caña, su valija de pesca, coloco la mosca, y empezó a lanzar, era un día hermoso, despejado, prometía buen pique ya que el es un experto pescando. Pasaron las horas y de repente, una bandada de loros paso volando por sobre su cabeza, a pocos metros de donde el estaba. De repente, la banda se fue pero un loro se quedo como suspendido en el aire, mirándolo fijo. Juan lo miro, el loro lo miro, y en un instante el lorito bajo y se pozo sobre la rama de un Ñire, desde donde lo pudo observar con mas detenimiento, algunos segundos pasaron y de repente, el lorito le dijo “que haces Juancito?”.

Las Truchas Juancito como dije antes, es quizás uno de los mejores ciclistas interplanetarios, su fuerza, habilidad, rapidez lo caracteriza como un ciclista


185 de raza, de haber corrido el Tour de France, seguramente Lance Armstrong no hubiera ganado tantas veces consecutivas, ya que Juan le hubiera dado pelea. Una de las cualidades de Juan además, es un entrenamiento, el sale todos los días a pedalear, después de trabajar en el Patagonia Plaza. Uno de los recorridos mas lindos, es la zona de montaña, como el circuito arrayanes, o el camino de los 7 lagos. Son caminos de ripio, rodeados de naturaleza, donde Juancito vuela con su bicicleta, sin importar que se interponga en su camino. En una oportunidad, tomo una ruta de montaña, había llovido muchísimo, los arroyos estaban desbordados de agua, parecían ríos caudalosos que bajaban furiosos de las altas cumbres hasta los lagos, recuerdo que cuando me conto esta anécdota, el me decía que tenia un perro de raza doberman en su casa, que era de color blanco, y el agua subía tanto cuando se inundaba la zona que el doberman apenas hacia pie. Mientras Juancito recorría estos caminos de montaña, de repente, se encontró con un arroyo que cruzaba la ruta, no era muy profundo, pero el agua estaba helada, y en lugar de cruzar a pie, decidió tomar velocidad, impulso, y cruzarlo en bici, asi como venia!. Pedaleo y atravesó el arroyo como una flecha, pero su bici antes de salir por la otra orilla, se trabó con algo. Sintió un ruido fuerte, casi se cae de la bicicleta, pero es tan hábil que pudo saltar y ponerse de pie, levanto la bici del agua para saber que había ocurrido, su rueda trasera no giraba, estaba bloqueada… y claro!, paso algo increíble, al ver la rueda se encontró con 7 truchas de kilo, kilo y medio atravesadas en los rayos.

El Caballo A Juancito también le gusta cabalgar, de joven le dieron un potrillo, que era increíblemente lindo, tenia un cuerpo muy prometedor, y por sobre todas las cosas, ese era su potrillo, suyo!, a lo que seguramente le esperaba muchos años de cabalgatas por las montañas. Juan es tan bueno cabalgando, que hace unos años según le contaba hace poco a un amigo, el lo llevo a cabalgar al turco menem por la montaña (sin la custodia, solo el y el turco), porque de ninguna manera el aceptaba ir con la custodia. En un momento tuvieron una disputa, ya no recuerdo exactamente el motivo de


186 la discusión, pero Juancito se enfureció, saco su cuchillo, se lo puso en el cuello a Menem y este le pidió disculpas. Volviendo a la historia del potrillo, era un día soleado a lo cual juan decidió ir cabalgando a la zona del lago Alumine, cabalgo durante horas y el dia fue transcurriendo hasta que arribo a la orilla del gran lago de la provincia de Neuquén, continuo un poco mas y decidió caminar. Desmonto de su potrillo y lo ato a una pequeña lenga, que es un árbol nativo de la Patagonia. Le hizo un buen nudo para que no se escape, y comenzó a caminar. Por un momento se olvido que había ido a caballo y continuo su marcha hasta que casi se hizo de noche, por lo que volvió corriendo al sitio donde había atado al potrillo pero no lo encontró, la oscuridad lo envolvió, bajo la temperatura, y tuvo que volver caminando a su ranchito. Los años pasaron, Juan se entristeció por haber perdido a aquel potrillo, lamento no haberlo encontrado pero asi es la Patagonia, es una región dura, de climas extremos y naturaleza salvaje, por lo que pronto se olvido y continuo su vida como si nada hubiera pasado. 20 años mas tarde, decidió visitar la zona, pero en esta oportunidad, con su caña de pescar iba a buscar algún lugar por la costa del Alumine desde donde podía lanzar y buscar alguna presa de gran porte, camino por el bosque, que por los años ya era un gran bosque de arboles grandes, y de repente, encontró aquel lugar donde había atado a su potrillo, pero en el sitio, ya no había una lenga pequeña, ahora era un gran árbol de unos 50 metros. Miro hacia arriba, como mirando al cielo, y para asombro de sus ojos, vio colgando de la cima del árbol, el esqueleto de un caballo atado!.


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El peor viaje de mi vida Trabaje algunos años en turismo y pase en poco tiempo, de cadete a vendedor y de vendedor de cualquier tipo de viajes, a viajes educativos. Dentro de la especialidad de los viajes para chicos, me dedique al turismo aventura y primero como vendedor y después como guía, fui realizando viajes por todo el país. Este es el relato, absolutamente verídico, del peor viaje de mi vida. El destino: Puerto Madryn. Se trataba de un colegio de capital Federal, mi jefe en ese momento era Hernan Rossi, un vendedor fenicio que era capaz de vender a su madre por una comisión; Me pidió muy especialmente que tuviera mucho cuidado con ese viaje, ya que el cliente, era un colegio que viajaba con el hacia muchos años y la preceptora que viajaría conmigo (estela) conocía muy bien cada detalle del viaje. Llegue a Capital Federal en un remis, y tenia que esperar a que arribe el micro que nos llevaría a Madryn, lo primero que hice fue entrar al colegio y presentarme, conocí a Estela, la preceptora del horror que me miro y lo primero que me dijo en un tono de vieja chota amargada fue “donde esta el micro?”. Le explique que estaba por llegar, que todo estaba en orden. Salí a la calle y me encontré con el micro estacionado frente al colegio y pensé “todo en orden!” pero Estela salió del colegio y me dijo “fijate que lo estacionen sobre Carlos Pellegrini, ahí no se puede estacionar”. Hable con el chofer al que recién conocía, su apellido era “Belleza”, y era básicamente un morocho de casi 2 metros de altura, gordo, con cara de asesino serial. A los pocos minutos, Belleza me llama por teléfono y me informa que estaban maniobrando el micro, cruzaron 9 de julio, y cuando dieron la vuelta los agarro un piquete de la UOM. El micro quedo del otro lado de la avenida a lo cual le explique a Estela la situación quien empezó a ponerse nerviosa ya que los chicos comenzaban a llegar. Me fui caminando hasta la avenida y espere a que pase la manifestación, el micro cruzó y estacionó. Cuando los padres comenzaron a acercarse con las valijas, quisieron subirse al micro, pero un oficial de la policía federal me informa que no se podía estacionar frente a un Banco, a lo cual le tuve que pedir a Belleza que nuevamente corra el micro. El tema es que en capital no hay muchos


188 lugares para estacionar un micro de 2 pisos. Conclusión, 20 minutos tratando de encajar entre dos autos, una mole de 35 metros de largo. Belleza estaba alterado, y en lugar de tomar gentilmente los bolsos de los chicos, y colocarlos en forma ordenada en el baúl del micro, los tomaba y los arrojaba con fuerza como si fueran bolsas de papas. A todo esto mientras yo trataba de ocultar la acción distrayendo a los padres, Estela me mira y me dice “estamos saliendo tarde, sabelo”. Partimos. Hernán me había informado que haríamos la cena en Bahía Blanca en un parador que el conocía, pero, hice los cálculos y me di cuenta de que llegaríamos muy tarde a Bahía, por lo que llame a un restaurant que conozco en Azul y encargue una cena. Comimos y seguimos viaje a Puerto Madryn. Todo iba bien hasta que al día siguiente, se me ocurre preguntarle a Belleza cuanto faltaba y su respuesta fue “no tengo idea, nunca vine a Madryn”. Ingresamos a la ciudad y como no sabia ninguno de los dos chóferes que calle tomar, se metieron en una villa. Subo y Estela me estaba esperando para decirme irónicamente “estamos inaugurando una nueva entrada a Madryn?” su tonito comenzaba a hartarme. Después de 1400 km un chofer lógicamente quiere, necesita y merece descansar. Pero al arribar, nuestro contacto inoperante receptivo en Madryn me informa que necesitaba que los choferes conduzcan dos micros que tenían allí a la excursión que debían hacer los chicos. Le informo de esto a Belleza quien me lanzo una mirada asesina. Para hacer tiempo mientras los chóferes se duchaban, le pedí a los chicos que se reunieran en el salón de usos múltiples, asi les explicaba de que se trataba la excursión de la cual yo por supuesto, no tenia idea alguna. Salimos del hotel rumbo a la travesía misteriosa, y veo a los dos micros enfrentados, con el capot abierto, y unos cables que unían los dos motores. Me acerco y Belleza me dice en tono irritado “este micro no arranca flaco!, no podemos salir���. Me doy vuelta, reúno a los chicos y les informo que antes de la excursión, iríamos a la playa a hacer una “caminata interpretativa” (osea, a juntar caracoles y hacer tiempo). Estela se dio cuenta de la situación y se puso mas intolerante todavía. Luego de media hora se me acerca y me dice “Federico….. vamos a seguir pelotudeando o nos vamos de excursión?”.


189 Por suerte el micro arranco, lo que no era tan afortunado era el estado del interior de los dos micros. Todos sucios, llenos de tierra, había restos de papeles de alfajores y basura de excursiones anteriores, los asientos tenían tierra por todos lados. La travesía era sencilla, había que ir hasta un mirador, desde donde se veían ballenas, allí nos encontraríamos con un unimog del ejercito, adonde los chicos harían un paseo… Una excursión excelente!. Para empezar, no había una sola ballena a la vista, lo único que se veían, eran gaviotas. Luego de esperar 20 minutos por el unimog que nunca llego, se acerca Estela y me dice cargada de ironía “aca también vamos a hacer una caminata interpretativa?”. Me acerco a belleza y le pido que en uno de los micros, me lleve a buscar al pelotudo del unimog que no aparecía, y después de rastrearlo nos dimos cuenta que nos estaba esperando en “otro” mirador. Al regresar tomamos un camino de ripio, comenzó a entrar tierra por todos lados, no se podía respirar, ni ver, a los chicos le picaban los ojos, tosían, yo baje a la cabina del chofer y le pregunte como podía entrar tanta tierra, la respuesta fue lapidaria “flaco, estos micros de mierda no están preparados para el ripio, no tienen ni chapon, ni filtros, nos vamos a morir todos!!!”. Estela al llegar al hotel me sentencio “Federico, o me cambias los micros, o se pudre todo”. Al dia siguiente hicimos una nueva excursión, pero en esta oportunidad, el camino de ripio era mas largo. Los micros a pesar de mi pedido al receptivo en Madryn, fueron los mismos”. A los 15 minutos de salir del hotel, sentí que me asfixiaba, baje a la cabina donde el aire era mas puro y le busque algún tema de conversación a Belleza, a lo que Estela, a los gritos, me dice “Federico!!! Subí y veni aca a respirar polvo igual que nosotros!!!!”. Al día siguiente, nuevamente los mismos micros, pero en esta oportunidad, la travesía era realmente larga. Por otro lado, precisábamos ser puntuales, ya que consistía en hacer el famoso avistaje de ballenas. Para eso, había que estar a las 8:30 en Pto Piramides, y tuve que levantar a los chicos, subirlos al micro y salir desde el hotel, a las 7am puntual!. Hernan me había advertido de esto cuando me llamo para putearme porque no cancele la cena en Bahía Blanca, me dijo que había encargado 50 pasteles de carne, y me estuvieron esperando toda la noche.


190 Antes de arribar al puerto, desde donde nos esperaba la excursión cuya salida debía ser puntual, o se cancelaba, nos paro gendarmería nacional. Es una parada de control, de rutina…. , el gendarme se acerca y le pide los papeles a Belleza cuya respuesta fue la sorpresa mas grande del viaje y cito sus palabras :“los papeles? Que papeles??? mire, que se yo!, yo soy el chofer de otro micro!, esta porquería que me dieron, no tiene papeles!”. Me quede pálido, pensé que de milagro iban a aparecer los papeles, pero no. El gendarme se acerca y me dice “disculpe señor, pero le tengo que secuestrar los dos micros”. Estela ardía en llamas, yo baje y trate de convencer al gendarme que resulto ser inconvencible, sin papeles, el micro no seguía. Lo único que quería en ese momento, era que baje un ovni y me lleve al planeta de Alien quien seria inofensivo al lado de Estela. Cualquier lugar, era mejor que esa garita de gendarmería. Logre llamar por teléfono al pelotudo de nuestro receptivo, quien me informa que el tenia los papeles de los micros y los enviaría en un remis que demoro una hora en llegar. Para ese entonces, en que pudimos resolver el problema, ya era tarde. Llegamos a pirámides y la excursión se había cancelado. La etapa siguiente era ir a almorzar a caleta, les comunico esto a Estela y a los chicos y cuando me doy vuelta para subirlos a los micros, lo veo a Belleza mirando el motor y arrancando con la mano una correa que estaba rota. Me acerco y me dice que se había cortado, y que no sabia si podía arreglarla, porque no tenia repuesto (además de que estaba caliente como bombilla de lata). Le pido por el amor de dios y todos los santos que solucione el problema, yo me llevaría a los 40 y pico de chicos en el otro micro (con capacidad para 25), almorzaríamos en Caleta y el cuando solucionara el problema, nos encontraría ahí. Aceptó, pero a las puteadas. Llegamos a Caleta, hicimos avistaje de lobos marinos y luego nos fuimos a la estancia “La Elvira”, donde nos esperaba un chivito al asador, una comida típica de la zona, muy rica, que al menos alivio los ánimos. Terminamos de almorzar y después de casi 2 horas, llega Belleza quien se baja del micro para comer, y se da cuenta de que ya nos estábamos yendo. De la bronca que le dio perderse el almuerzo, arrancó el micro y a toda velocidad quiso salir de la estancia, pero metió la mitad del micro en un barrial y lo encajo


191 tanto, pero tanto, que la puerta no abría (lo colgó sobre dos ruedas). Los chicos y Estela salieron por la puerta del chofer y algunos por las ventanas. Me puse a caminar por la playa (zona completamente deshabitada), no sabia si buscar una solución, o arrojarme por los acantilados y terminar con esta pesadilla, y encontré de milagro un camión volcador que estaba trabajando en la zona, le pedí encarecidamente que remolque al micro y lo saque y acepto!. Luego de varios minutos y varias puteadas de Estela, el micro nuevamente estaba listo para partir, teníamos que ir a pirámides a hacer el avistaje por la tarde (el que no pudimos hacer por la mañana), con tal de no estar cerca de Belleza me subi al otro micro, y cuando arrancamos, Belleza ya había salido, a 110km/h. El micro iba tan rápido que saltaba los guardaganados, básicamente volaba sobre el ripio a lo que el chofer de mi micro me dijo “este negro de mierda enloqueció, los va a matar a todos!”. Estela a los gritos me pide que lo alcance y lo detenga, pero el chofer de mi micro me dice “ni loco!, nos matamos nosotros si lo hacemos!”. Salimos y la tierra que había en el aire, al menos impedía ver al asesino serial de Belleza manejando el micro de la muerte. A la noche, luego de toda esta jornada, todos sucios, llenos de tierra, tociendo y con dolor de cabeza, me informan que al dia siguiente, iríamos a punta Tombo, y que nos habían conseguido dos micros nuevos, preparados para el ripio. Por suerte los micros eran nuevos y pudimos llegar a Trelew para la hora del almuerzo. Hernán había coordinado un almuerzo caliente, a base de pescado y ensalada para los 47 chicos, docentes y chóferes. Comenzaron a entregar la comida, y cuando me siento, la veo a Estela parada, con dos platos en cada mano, acercándose a mi y diciéndome “Federico, a vos te parece que los chicos pueden comer esta mierda???? la comida esta helada”. El viaje estaba a punto de terminar cuando Estela se acerca, mientras visitábamos el Ecocentro y me dice “Yo a vos, te tendría que cagar a palos”. Nunca antes, había vivido un viaje asi, me senté en el ultimo asiento, me puse los auriculares, presione “play” e ignore completamente a todo el mundo, tanto a los chicos, como a los docentes y les dije antes de recostarme a escuchar música “el primero que me dice “A” , le lleno el culo de patadas”.


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193 Introducción

CAPITULO I: Nuestra historia Genealogía (9) Árbol Genealógico (10) Mi familia a. b. c. d. e. Mi vida

Héctor Jorge Lausi, “Bocha” (17) Hilda Palmira Novello, “Mami” (22) Don Amado Lausi, “el abuelo Héctor” (26) Mis abuelos Maternos (29) Mis hermanos (33)

f. Infancia (36) g. Adolescencia (38) h. Universidad, “carreras inconclusas” (40) Anécdotas de Familia i. La bis abuela Lala, por Rubén Lamas (45) j. Recuerdos desde Europa, por Antonio Sánchez (46) k. Tu familia, por Ana María Martínez (47)

CAPITULO II: El misterioso lago Gallardo El origen a. San Carlos de Bariloche (51) b. Los intentos (53) La Laguna C.A.B. (56) Dos locos sueltos (62) Congelados en la montaña (70) Pampa a la vista (76)

CAPITULO III: Expediciones en Mountain Bike


194 Patagonia en Mountain Bike a. 1º Parte (83) b. 2º Parte (88) Europa en 2 Ruedas a. b. c. d. e. f. g.

Escocia (92) Inglaterra 1º parte (97) Gales (105) Inglaterra 2º parte (115) Francia (120) Suiza (128) Italia (136)

CAPITULO IV: Aventuras El Desafío de los Volcanes 2007 (139) Tetratlon de Chapelco 2009 (142) El naufragio del kayak (146) Anécdotas de A2RACING (150) a. El kayakista olímpico (151) b. Las dunas de Fiambala (153) c. Somos piedra manejando (157) Descenso en kayak del yaboty mini a. 1º parte (2009) (159) b. 2º parte (2010) (168)

CAPITULO V: Historias Varias El Ward (177) Las mentiras de Juancito (187) a. El lorito (184) b. Las truchas (184) c. El caballo (185) El peor viaje de mi vida (187)


DESCUBRIENDO A MI FAMILIA