Ecos #18

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TXUSPO POYO

en

ECOS

# 18

a propรณsito de Bruce Davidson Viernes 23 , a las 19:00h


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eCOS#18 #

a propósito de la exposición Bruce Davidson

En el programa de hoy veremos dos piezas de Txupo Poyo: CARTOON y U.N(INVERSE) ***

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Imágenes: Pato Lucas de Looney Tunes y Cary Grant en Con la muerte en los talones

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Texto: Iván Gómez

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l llegar a Manhattan, Carlos bajó del metro en la estación Grand Central. Se abrieron las puertas y quiso, por un momento, sentirse como un actor frente al que se abría el telón rojo. Él sería Al Pacino en Atrapado por su pasado. O mejor, él sería el supuesto espía al que interpretaba Cary Grant en Con la muerte en los talones; con su elegante traje gris y sus gafas de sol. Entonces, el empleado de la estación le preguntaría que a ver si le ocurría algo en los ojos, y él, con la voz chulesca de Cary Grant, contestaría: «Son sensibles a las preguntas». A Carlos le gustaba el cine, y pensar que la gran manzana era un inmenso decorado. Por un instante, nada habría de preocuparle, pues todo allí era una gran ficción. «La imaginación es más importante que la lógica», decía Alfred Hitchcock, a quien Carlos veneraba. Pero ese día la escenografía desaparecería nada más salir de la estación. Carlos era chicano. Aquel día, 19 de septiembre de 2017, marchaba al centro para acudir a la manifestación que se había convocado frente a la sede de las Naciones Unidas, donde Donald Trump se dirigiría a la Asamblea por primera vez. 193 Estados Miembros debatirían derechos humanos, y entre ellos se alzaría la voz del gringo levantador de muros. Carlos tenía los papeles en regla; él era estadounidense, él tenía derechos y obligaciones. Él había crecido, como todos, con los héroes blancos al frente de los mass-media, con la siempre ondeante bandera tras ellos. Pero él era un norteamericano manchado. Era hijo de espaldas mojadas, de ilegales que habían cruzado el río Bravo abrazados a neumáticos, hijo excluido del sueño americano. Esa suciedad relucía hoy como un estigma a los ojos de los republicanos. Miradas que con sutil violencia se le clavaban, diciéndole: «Corrupto, delincuente, violador». Parecía que desde los atentados del 11 de Septiembre, la campaña contra el terrorismo había revivificado el nacionalismo estadounidense de los primeros presidentes. Y ese día, con el presidente de la postverdad ante “la liga de la justicia”, temblaban todos los logros por los derechos civiles, que tantas manifestaciones costaron en la década de los 60. ¿Qué había pasado? ¿Qué habíamos hecho mal para que la historia volviese a repetirse en esta ridícula versión? Carlos se puso las gafas de sol para protegerse de semejantes preguntas.


Al llegar a la manifestación, el despliegue policial no dejaba acercarse a la arquitectura de la sede. Ecuatorianos, venezolanos, chinos, representantes de todas las naciones, protestaban bajo la sombra alargada del gran monolito. Los gritos se sucedían a golpe de tambor y, mientras pasaban las horas, a Carlos le dio por imaginar que dentro del oscuro bloque estarían bailando aquellos monos que en 2001, Odisea en el espacio conocieron el poder, que estarían cantándole a Donald aquella canción de Disney Quiero ser como tú. Fue en ese momento cuando le atravesó un gran pesar. Todo su imaginario fílmico, con el que él tanto disfrutaba, era profundamente norteamericano; todos los valores que transmitía la gran industria de los sueños se habían adherido a él como la sombra al monolito. Aunque mentalmente hubiera querido matar a esos héroes, no podría matar parte de sí. Había en él un supuesto espía que quería secuestrar su pasado, su manera de imaginar, de pensar. Sin saber bien cómo, los disturbios de la manifestación llegaron hasta él a la vez que el coche de la policía. Carlos se defendió y dijo que él solo estaba imaginando, que no quería matar a nadie. Pero los agentes se “confundieron” y lo tomaron preso. Carlos se acordó de la confusión de Cary Grat con el Sr. Kaplan cuando a este le secuestran, y pregunta: —¿Qué es esto? ¿Una broma, verdad? —Sí, una broma. Nos reiremos en el coche.

Pero, al igual que el signo de la paz que desapareció de nuestros sueños nunca tuve la oportunidad de crecer nunca tuve la oportunidad de crecer y ahora es invierno es invierno en América. Gil Scott Heron (1974)


BrUce daviDsON (...) En conjunto, estas fotografías tienen un enorme valor histórico: es un documento imprescindible para entender la constancia e importancia que supuso aquella lucha para conquistar finalmente la igualdad de derechos.

Maiztasun bat islatzen denean eta berriro entzuten dugunean, erdaraz Eco deritzo (oihartzuna). ECOS bitartekaritza-sortzaile proiektu bat da. Hilaren azken ostiralero, Rekalde Aretoko erakusketa nagusienen kontrako ikus-entzunezko aukeraketa bat jaurtitzen dugu, ahots berrien bitartez berriro entzunez. Horrela, erreboteaz baliatuz egiten dugu lan, esperientziatik ikasten saiatuz, difrakziotik. Cuando una frecuencia se refleja y volvemos a oírla, lo llamamos Eco. ECOS es un proyecto de mediación creativa en el que, el último viernes de cada mes, lanzamos una selección audiovisual contra las principales exposiciones de la Sala Rekalde, volviendo a escucharlas a través de nuevas voces. Trabajamos así desde el rebote, intentando apre(he)nder desde la experiencia, desde la difracción. When a frequency is reflected and we hear it again, we call it Eco in spanish. ECOS is a creative mediation project in which, every last Friday of the month, we launch an audiovisual selection against the main exhibitions of Sala Rekalde to listen again with new voices. We work from the rebound, trying to apprehend from experience, from diffraction.

Sala Rekalde / Alameda Recalde 30, 48009 Bilbao / Tel: +34 94 406 85 32 /Fax: +34 94 406 87 54 / http://www.salarekalde.bizkaia.net/