Conéctate Volume 7 Number 2

Page 1


VOL. 7 NÚM. 2, 2025

Con el Ejército de Salvación

Reconoce al Dios de tu padre y sírvele con un corazón íntegro y con ánimo voluntario... — 1 Crónicas 28:9

SU AYUDA ES VITAL

Muchos niños en el extranjero enfrentan graves dificultades.

Usted puede mejorar sus vidas con su aportación.

$25 mensuales

* También se aceptan donaciones.

Ayude al Ejército de Salvación a crear un ambiente seguro y a proveer ayuda esencial para estos niños y sus familias.

Para obtener más información, llame al 845–620–7435 o envíe un correo a overseaschild@use.salvationarmy.org

GENERAL Lyndon Buckingham

LÍDERES TERRITORIALES

Comisionado Ralph Bukiewicz

Comisionada Susan Bukiewicz

SECRETARIO EN JEFE

Tte. Coronel Ivan Rock

Joseph Pritchard

DIRECTOR DE COMUNICACIONES INTERNAS

JEFE DE REDACCIÓN Warren L. Maye

EDITORA EJECUTIVA Minerva Colón–Pino

CORRECTOR/EDITOR Luis N. Sáez

DIRECTOR DE ARTES Reginald Raines

DISEÑADORES GRÁFICOS

Karena Lin, David Hulteen Jr., Lea La Notte Greene, Joseph Marino

FOTÓGRAFA Lu Lu Rivera

CIRCULACIÓN Doris Marasigan

DECLARACIÓN DE LA MISIÓN DEL EJÉRCITO DE SALVACIÓN

El Ejército de Salvación, un movimiento internacional, es una parte evangélica de la Iglesia Cristiana Universal. Su mensaje está basado en la Biblia. Su ministerio es motivado por amor a Dios. Su misión es predicar el Evangelio de Cristo Jesús y tratar de cubrir las necesidades humanas en su nombre, sin discriminación alguna.

¡Nos mudamos a las plataformas digitales!

Envíe todo cambio de dirección a: SAconnects, 440 West Nyack Rd., West Nyack, NY 10994–1739. SAconnects acepta publicidad. Copyright © 2025 por el Ejército de Salvación, Territorio Este de los Estados Unidos. Los artículos pueden reimprimirse solo con autorización por escrito.

n esta, nuestra última edición impresa, celebramos con gratitud el legado de servicio del Ejército de Salvación vigente por más de un siglo. Nuestro compromiso con la comunidad continúa firme en todo el mundo. Hemos estado presentes y apoyando en tiempos de bendición, en el desierto, en las pandemias, en las catástrofes y en medio de guerras. El Ejército de Salvación sigue siendo un faro de luz en medio de la necesidad. Nuestro legado no solo consiste en suplir las necesidades físicas de las comunidades, sino también en proclamar el mensaje de salvación de nuestro Señor Jesucristo. Compartir y celebrar nuestra fe es prioridad en nuestros Cuerpos, por lo que —en esta edición— también hacemos hincapié en la importancia del legado espiritual que se transmite de generación en generación. A través de nuestra revista impresa, Conéctate, nos esforzamos por ofrecer contenido que inspira, edifica y fortalece la fe. ¡Y así seguiremos haciéndolo en nuestra nueva etapa digital!

Reconozco que esta transición puede ser difícil de aceptar para algunos. Confieso que también lamenté la decisión al principio. Sin embargo, al reflexionar sobre las oportunidades que nos brinda la publicación digital, mi corazón se llenó de esperanza. De modo que me siento profundamente bendecida y agradecida por haber tenido el privilegio de liderar esta revista impresa y compartir nuestros artículos trimestrales. Ha sido como criar a un hijo que ya está listo para salir al mundo. Ahora, nuestras publicaciones tienen la oportunidad de alcanzar a un público más amplio. El mundo está a nuestro alcance. Es una gran bendición poder acceder a contenido edificante en cuestión de minutos, sin tener que esperar meses ni estar limitados por la geografía. Esta nueva etapa nos permitirá compartir las Buenas Nuevas con más personas, con la esperanza de alcanzar y ganar muchas más almas para el Reino de Dios.

Mil gracias por su apoyo constante. Nos vemos en las redes sociales. Bendiciones,

Minerva Colón–Pino

ESPERANZA. INDEPENDENCIA. DIGNIDAD.

EL PROGRAMA OTHERS DEL EJÉRCITO DE SALVACIÓN, OFRECE EMPLEOS FLEXIBLES Y SALARIOS JUSTOS PARA QUE LAS PERSONAS EN OTROS PAÍSES TENGAN ACCESO A UN TRABAJO DECENTE. A TRAVÉS DE SUS COMPRAS, PROVEEMOS OPORTUNIDADES TRANSFORMADORAS DE VIDA A MÁS DE 1200 ARTESANOS EN DIFERENTES PARTES DEL MUNDO. ELLOS PRODUCEN NUESTROS PRODUCTOS DE CALIDAD HECHOS A MANO, COMO LO ES ESTE HERMOSO NACIMIENTO.

Para ver todos nuestros productos y conocer más de nuestra misión visite www.tradeforhope . com

EJÉRCITO DE SALVACIÓN TERRITORIO ESTE DE EE.UU

Sirviendo al este del país

En la parte oriental de Estados Unidos el Ejército de Salvación cuenta con diez divisiones o comandos que —junto con una en Puerto Rico— forman el Territorio Este del país. Todas las divisiones tienen iglesias o Cuerpos hispanos. Algunos funcionan en dos idiomas, español e inglés, otros en español. Cada uno de estos Cuerpos ofrecen programas para la comunidad, los cuales incluyen algunos especiales para la temporada de Acción de Gracias y Navidad. Entre estos programas están el comedor público que sirve comida a la comunidad. Este servicio es muy popular el Día de Acción de Gracias. El personal y los voluntarios de la iglesia sirven una cena a los más necesitados en la comunidad. Para Navidad, las actividades incluyen conciertos musicales, vigilias, repartición de juguetes, repartición de canastas de alimentos, fiestas para conmemorar la temporada. Los pastores, el personal y los voluntarios trabajan arduamente para suplir las necesidades de sus vecinos. También muchos establecimientos comerciales ofrecen donaciones para ayudar a la comunidad. El propósito del Ejército de Salvación en esta temporada es lograr que la necesidad financiera no se interponga o evite que las familias de la comunidad disfruten de una linda Navidad.

Un legado perdurable

Nunca conocí a mi abuelo paterno. Falleció a los 37 años a causa de la diabetes, justo antes de que se produjera y se dispusiera de la insulina. Él no me dejó una herencia monetaria ni recuerdos familiares. Si hubiera nacido varón, mis padres me habrían puesto su nombre pero, en vez de eso, decidieron ponerme sus iniciales: GLB. Sin embargo, me dejó un legado espiritual duradero, perdurable y amoroso. Debido a la breve vida de mi abuelo, tuve la suerte de tener un padre maravilloso que me crio en un hogar cristiano. Luego me uní a una familia espiritual, el Ejército de Salvación, en la que llegué a conocer a Jesús. Además, tengo un hijo que se parece mucho a las pocas fotos en blanco y negro que tengo de mi abuelo.

¡Qué gran legado de amor y fe recibí!

Soy consciente de que, si el abuelo George me hubiera dejado una herencia tangible, habría sido temporal. Sin embargo, un legado es más que una herencia. Es algo

duradero, profundo. En realidad, el legado no es simplemente el remanente de lo que hemos logrado en la vida. Es la impresión duradera, ya sea buena o mala, que permanece una vez que dejamos esta vida terrenal. El legado está directamente relacionado con el impacto que la persona ejerce.

El heredero, por otra parte, es alguien nombrado para recibir una herencia o legado, basado en una relación sanguínea, amistosa o algún otro vínculo terrenal. El legado espiritual es similar, aunque más profundo y eterno. Se basa únicamente en nuestra relación con Cristo. Nosotros, como creyentes, ¡somos herederos de un legado perdurable! Hemos reconocido el impacto de Cristo en nuestras vidas y nuestra eternidad a través de su muerte y su resurrección, y hemos recibido el don de la salvación. El impacto de esa certeza comienza aquí en la tierra y nos acompaña hasta el cielo.

1 Pedro 1:3-4 habla directamente de esta

realidad:

BenditoelDiosyPadredenuestroSeñor Jesucristo,quesegúnsugrandemisericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de losmuertos,paraunaherenciaincorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservadaenloscielosparavosotros.

¡Qué clase de promesa! ¡Qué gran razón para dar gracias! Y la provisión continúa, pues tenemos la bendición no solo de recibir este legado espiritual, sino también de transmitirlo a otros. Como creyentes en Cristo, hemos elegido continuar con este don y vivirlo, impactando la vida de los demás. ¡Por lo tanto, ustedes y yo nos convertimos en Su legado viviente! ¡Qué gran privilegio!

Que nunca olvidemos, como creyentes, este llamado a dejar un legado. 2 Corintios 9:12-15 nos recuerda bien:

Porquelaministracióndeesteservicio nosolamentesupleloquealossantosfalta,

sinoquetambiénabundaenmuchasaccionesdegraciasaDios;puesporlaexperiencia de esta ministración glorifican a Dios porlaobedienciaqueprofesáisalevangelio de Cristo, y por la liberalidad de vuestra contribución para ellos y para todos; asimismo en la oración de ellos por vosotros, a quienes aman a causa de la superabundante gracia de Dios en vosotros. ¡GraciasaDiosporsudoninefable!

Al festejar la temporada de acción de

gracias y del nacimiento del Salvador, hagamos una pausa también para agradecer y celebrar el impacto duradero de esta publicación. Conéctate es parte del legado de este Territorio. Aunque el formato cambie un poco en los próximos días, que el legado de su impacto permanezca en los corazones y las almas de tantas personas cuyas vidas han sido tocadas por el mensaje del evangelio a través de sus páginas.

Que, individual y colectivamente, no

solo seamos receptores de Su legado perdurable, sino que también seamos conocidos como quienes lo transmiten a los demás. ¡Gracias a Dios por su don inefable! (2 Corintios 9:15)

Abuelito, gracias por mi legado espiritual ¡y por las iniciales de mi nombre! Nunca olvidaré lo que me has dejado.

— En Cristo, G.L.B. Comisionada Gladys Lorraine Bamford

Las Buenas Obras de Angelita

El Ejército de Salvación fue incapaz de establecer su misión en la República Dominicana hasta que una soldada del Templo de Queens, Nueva York, respondió a un llamado especial para ella.

La palabra obra puede tener diferentes significados. Una obra puede ser un trabajo de arte o un espectáculo (una obra de arte), o una colección de obras completas de alguien ( las obras completas de Shakespeare). Obra también se refiere a la creación de una nueva vivienda o edificio (una obra en construcción). En la Biblia se hace referencia a las buenas obras del rey David, Rut, el Buen Samaritano y otros.

soldada. No sabía nada de dirigir una iglesia y mucho menos de fundar una».

Una bandera y un llamado

Porque somos hechura de Dios, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios dispuso de antemano a fin de que las pongamos en práctica.

—Efesios 2:10

Cuando la soldada del Ejército de Salvación Angelita Rosario habla del tiempo que pasó estableciendo la primera presencia verdadera del Ejército de Salvación en la República Dominicana, a eso lo llamó «la obra». No su obra, sino la del Señor operando a través de ella y del Ejército de Salvación. No obstante, Angelita merece crédito por su participación en la obra del Ejército allí, en todas sus definiciones. Como lo hace el mejor arte, aportó inspiración a las comunidades a las que servía. Gracias a sus esfuerzos y a los de su familia se crearon edificios para el Cuerpo e incluso una escuela. Sus obras terminadas, aun hoy, se ven en los prósperos ministerios del Ejército de Salvación en la República Dominicana.

«Cuando me lo propusieron, quedé pasmada», dice Angelita, ahora jubilada. «Oficiales de Jamaica y el Caribe intentaron iniciar un ministerio en Santo Domingo, la capital de la República Dominicana. Pero no fueron capaces de hacerlo funcionar».

Aunque tenía familia en la República Dominicana, llevaba décadas viviendo en Estados Unidos.

«Aun cuando empecé a asistir al Cuerpo del Templo de Queens, antes de entender inglés, llevaba unos tres años como

Los mayores Angelo y Antonietta Rosamilia, Oficiales del Cuerpo del Templo de Queens a principios de los años 90, sabían que Angelita Rosario iba de visita a su país natal con frecuencia. Les había contado que una vez, mientras estuvo allí, acudió a una iglesia católica para mantener su conexión personal con Cristo.

«Habría atravesado una tormenta solo para orar delante de un altar», recuerda Angelita. «Pero allá no había ningún Cuerpo del Ejército de Salvación al que pudiera acudir».

«Podrías empezar uno», sugirieron los Rosamilia.

Angelita había formado parte del Templo de Queens mucho tiempo. «Mi marido y yo vimos que ella tenía capacidad para servir a su manera y responder a su propio llamado de Dios», dice la Mayora Antonietta Rosamilia. «Aun cuando ese llamado era uno que usualmente respondería un Oficial».

«Mis tareas en el Templo de Queens eran principalmente cocinar y limpiar los baños», afirma Angelita. «Siempre pensé que podía hacer algo más por el Ejército de Salvación, pero nunca nada como esto. Y si eso fue difícil para los Oficiales, ¿cómo sería para una soldada?».

A pesar de sus dudas, Angelita quería ver al Ejército de Salvación en su país de origen. Así que se preparó antes de su comienzo oficial, incluso hizo un viaje para visitar el Ejército de Salvación en Jamaica y recibir lecciones sobre cómo dirigir un Cuerpo.

Esas sesiones suelen durar tres meses; Angelita pudo completarlas en un mes.

Los Rosamilia prepararon a Angelita con los suministros necesarios para su ministerio en el extranjero, incluido un artículo muy especial: una bandera del Ejército de Salvación, por la cual oraron y bendijeron el ministerio del Templo de Queens.

Oraciones por el pueblo

A principios de 1994, la República Dominicana se encontraba en medio de una caótica temporada de elecciones nacionales, con acusaciones de fraude preelectoral, miedo racial armado y amenazas de violencia en las principales ciudades.

«Una de las primeras cosas que hice fue recibir gente en mi casa. Todas las personas que conocí estaban nerviosas y asustadas por lo que pudiera ocurrir debido a las elecciones. Así que oramos juntos por nuestro país, su gente y sus dirigentes», recuerda Angelita.

El ministerio de Angelita se basaba en las tradiciones más antiguas y conocidas del Ejército, como cantar en las calles, visitar a los enfermos y alimentar a la comunidad. Cada día se le unían más personas.

Juntos, caminaban para visitar a sus vecinos, orar con ellos y compartir información sobre la nueva iglesia que había llegado.

«En los países hispanos, si mencionas que quieres darles de comer a los demás, van a aparecerse muchos», indica Angelita. «Venían unas 50 personas al comedor comunitario de mi casa, pero siempre teníamos que cocinar para más, ya que muchos de ellos tenían familias numerosas, por lo que pedían comida para llevar a casa».

En seis meses, 35 personas y sus familias acudían a la casa de Angelita para adorar, aprender más sobre el Ejército de Salvación y aceptar a Cristo como su Salvador. El Mayor Angelo Rosamilia envió Oficiales de Jamaica y Estados Unidos para entrenar a los nuevos salvacionistas como soldados. Con esos soldados graduados y un nuevo local alquilado, se estableció el primer Cuerpo de la República Dominicana en Cotuí, una de las ciudades más antiguas de América continental.

«A partir de eso, se decidió que la República Dominicana colaboraría con Jamaica en la formación de cadetes, porque había soldados que querían convertirse en

Oficiales», afirma Angelita. Tras dos años de arduo trabajo, ella regresó a Estados Unidos.

Días lectivos

En los años siguientes, los salvacionistas de la isla planearon establecer nuevos Cuerpos dominicanos, un Colegio de Entrenamiento para Oficiales e incluso una escuela primaria para niños. Angelita siguió apoyando el ministerio que había ayudado a crear, viajando a Puerto Rico para reunirse con Oficiales que estaban conectados con la República Dominicana. Pero en 1999, volvió a responder a un llamado en Cotuí.

«Los Oficiales tenían problemas para hacer funcionar su escuela primaria», dice Angelita. «Ya había un edificio preparado por el Cuerpo de Cotuí, pero necesitaban a alguien que dirigiera la escuela».

Esta vez, no hubo ningún mes de entrenamiento para Angelita. Tuvo que hallar personal administrativo y profesores para los grados de preescolar hasta cuarto. Jamaica y Puerto Rico volvieron a ayudar con suministros, y Angelita se convirtió en la directora del Colegio Cristiano del Ejército de Salvación.

«Tuve que tomar decisiones que nunca pensé que haría y reunirme con la junta escolar local y el superintendente en Cotuí. Me ayudaron mucho mostrándome el proceso de oficialización de la escuela y de su integración al Cuerpo de Cotuí. Sabían que estaba haciendo ese trabajo en nombre del Ejército de Salvación y del Señor», dice Angelita. «Incluso mi hijo adolescente, Christian, trabajó como conserje de la escuela y como profesor de inglés. Daba clases de inglés con una vieja enciclopedia».

Para Angelita, el papel de directora era otra obra hecha en Su nombre. Aunque era un trabajo nuevo para ella, seguía siendo el ministerio, lo que conocía bien. Involucró a la comunidad no solo a través de los niños que acudían a la escuela, sino también de sus padres y de las nuevas familias que habían hecho del Cuerpo de Cotuí su iglesia.

«Recuerdo que conocí a una pareja que vio nuestra escuela y mencionó lo mucho

que deseaba formar una familia. Oramos juntos, y compartí la historia de Ana, la mujer que dedicó su vida a la adoración, reconociendo inmediatamente al niño Jesús en el Templo como el Mesías. Un tiempo después, la pareja esperaba un hijo. Todos estábamos encantados».

Angelita regresó a Estados Unidos en 2006. El Colegio Cristiano del Ejército de Salvación prosperaba en la comunidad, educando a los niños y organizando colectas para mantenerlo en funcionamiento. Por segunda vez, Angelita respondió al llamado a servir.

Un compromiso con Dios

En el 2015, Angelita Rosario, ya jubilada, asistía al Cuerpo de Schenectady, al norte del estado de Nueva York. El pastor del Cuerpo, el Mayor Mike Himes, le pidió ayuda a Angelita con el fin de iniciar un ministerio para la creciente población hispanohablante de Schenectady.

«Los Mayores Mike y Cathy Himes fueron muy amables, pude ver que querían un ministerio para servir a la comunidad hispana. Y yo seguía queriendo formar parte de la obra, pero no podía hacerlo sola», afirma Angelita. «Christian accedió a ayudarme de nuevo».

Juntos, planearon cómo poner en funcionamiento una avanzada hispana exitosa en Schenectady. Para que creciera como las obras anteriores de Angelita, tenía que ser algo más que simples sermones en español los domingos.

«Dedicamos tiempo a hablar con las familias hispanas sobre lo que necesitaban de su Cuerpo del Ejército de Salvación. Aprendimos que no se trataba solo de alimentos o de orientación espiritual, sino también de asesoramiento para afrontar problemas personales en sus vidas, como por ejemplo tener a un ser querido en la cárcel», dice Angelita.

Gracias a los esfuerzos de Angelita y Christian, más de 40 nuevos miembros empezaron a asistir al servicio dominical en español y a los programas del Cuerpo de Schenectady. Ya lo había hecho dos veces en Cotuí, y lo volvió a hacer.

«No fue fácil, pero así es como trabaja el

Señor. Nos trae los retos», indica Angelita. «Mis hijos dicen que he dado tres o cuatro veces más de lo esperado por el Ejército de Salvación. Pero yo no lo veo así. Todas las obras en las que me involucré eran un compromiso con Dios, aun cuando no me creía lo suficientemente experimentada o fuerte».

No todos estamos llamados a servir en un país diferente, o a emprender una carrera nueva e inesperada. Pero hay retos en nuestras vidas que pueden hacernos sentir muy, casi peligrosamente, poco preparados. Los ministerios de Angelita en la República Dominicana y Nueva York son un

recordatorio para cualquiera que se interne en una tarea inseguro de sus propias habilidades o capacidades. Nunca debemos olvidar que nuestros esfuerzos solo ven el éxito a través de Dios e incluso nuestras obras más difíciles pueden realizarse, y prosperar, cuando se hacen en Su nombre.

«Angelita es un ejemplo de cómo el Señor puede realizar Sus obras a través de cada uno de nosotros, si estamos a Su disposición», afirma la Mayora Antonietta Rosamilia. «Todos tenemos la capacidad de ser herramientas e instrumentos para buenas obras en las manos de Dios».

Un legado de amor y servicio al prójimo
por MAYOR GUILLERMO DICATERINA
MICHAEL PARAS

Noviembre llegó a Nueva York con temperaturas más bajas de lo habitual. Para muchos, el frío era incómodo; para otros, como las decenas de personas que hacían fila por un plato de sopa caliente —en uno de los comedores del Ejército de Salvación— era un reto de supervivencia.

Entre la multitud, destacaba una familia recién llegada al vecindario. La razón no era solo que eran nuevos, sino que ni su vestimenta ni su calzado eran adecuados para enfrentar el clima hostil. Temblaban, desorientados, esperando su turno para recibir alimento.

Al llegar al frente de la fila, un voluntario —que notó su estado— les preguntó si necesitaban más ayuda además de la comida. La madre, visiblemente angustiada, dijo que acababan de llegar al área, sin recursos y sin conocer a nadie. Solo tenían lo que llevaban puesto.

En ese momento, un «ejército de voluntarios» se movilizó para reunir ropa, abrigos y calzados para cada miembro de la familia. Sin embargo, la ayuda no terminó ahí.

Con la certeza de que ese encuentro no fue casual, sino causal, se les invitó a participar de los servicios dominicales y de los programas semanales del Cuerpo local del Ejército de Salvación: música, artes y estudio de la Palabra de Dios para los niños.

De necesitados a servidores

Lo que comenzó como una fría tarde de noviembre, se transformó en un punto de partida. La familia se integró rápidamente a la congregación, participando de manera activa tanto en los programas espirituales como en los sociales. Los niños asistieron a los campamentos de verano del Ejército de Salvación, mientras los padres se involucraron en los grupos de damas y caballeros, y —en definitiva— se sumaron como voluntarios en los programas de asistencia comunitaria. Con el tiempo, se convirtieron en instrumentos usados por Dios para brindar apoyo a otros en situaciones similares. Personas que —como ellos— llegaron

buscando ayuda temporal y encontraron un propósito eterno: amar y servir al prójimo, sin discriminación ni acepción de personas.

Una historia que se repite

Lo más maravilloso es que esta no es una historia única. En todo el mundo, día tras día, el amor de Dios se manifiesta de manera práctica en cada centro del Ejército de Salvación. Hombres y mujeres, con empatía y entrega, ofrecen alimento, abrigo, apoyo emocional y guía espiritual, conscientes de que solo Dios puede transformar corazones y cambiar destinos.

Como enseña la Escritura: «Dan por gracia lo que por gracia han recibido». Este es un legado que ha pasado de generación en generación: un legado de amor a Dios, expresado en solidaridad y compromiso con el prójimo. Un legado modelado por los primeros «salvacionistas» en la Inglaterra Victoriana.

Dan por gracia lo que por gracia han recibido

Mateo 10:8

Un legado que nació bajo un puente

Una de las historias más icónicas del Ejército de Salvación narra que, tras una jornada de evangelización, el General William Booth vio a unos hombres sin hogar, acurrucados bajo un puente en Londres. Abrumado por la compasión, le dijo a su hijo Bramwell: «¡Bramwell, haz algo! ¡Haz algo con esos hombres que duermen bajo el puente!». Esa misma urgencia se convirtió en el latido del Ejército de Salvación: una identidad

forjada en la acción, en la fe que se manifiesta con hechos.

Hoy, cada salvacionista —soldado, oficial, amigo o voluntario— aún escucha ese llamado: «Haz algo».

Una voz que no se olvida, porque resuena en el corazón, encendida por el Espíritu Santo, impulsando a actuar con amor y justicia.

Nuestro llamado hoy

Este es nuestro legado. Un legado que sigue transformando vidas, como la de aquella familia en Nueva York. Un legado de amor y servicio, la esencia misma de nuestra identidad como Ejército de Salvación.

Dios nos llama a entregarle el corazón y a extender la mano al prójimo. Y hoy, más que nunca, debemos responder. Porque cada día, nuevas personas llegan a nuestras puertas con necesidades urgentes: alimento, abrigo… y la más grande de todas: esperanza.

Atesoremos y compartamos este maravilloso legado, valoremos lo que somos y —sobre todo— a quien pertenecemos. Así que honremos a Dios con nuestras vidas, seamos sus manos y pies en este mundo.

Que nunca dejemos de ser portadores de ese amor que transforma, que siempre seamos testigos fieles del mensaje de salvación que da vida eterna.

Tiempo para la generosidad

«El que es generoso prospera; el que reanima a otros será reanimado».

—Proverbios 11:25

Todo

el

mundo se siente más

generoso durante

las fiestas. Pero hay más formas de dar aparte del dinero

Con su característico disfraz de pingüino, Mark Shapp está acostumbrado a los extensos y fríos turnos tocando la campana del Ejército de Salvación. También usa el traje cada vez que se zambulle en un lago helado a fin de recaudar fondos para obras benéficas.

Para quienes lo conocen, Shapp tiene el más apasionado de los corazones por las causas en las que cree y a las que apoya. Durante 20 años, Shapp, que ahora tiene 37 años, ha sido campanero del Ejército de Salvación en Westbrook y Portland, Maine. Algunos lo han llamado el paradigma de la generosidad.

«El toque de campanas ayuda verdaderamente a las personas necesitadas en esta época del año, y yo quiero ser parte de ese esfuerzo», dice Shapp. «Me encanta que el Ejército de Salvación no se limite a dar limosna a la gente, sino que también la ayude a ponerse en pie y a desarrollar las habilidades que necesita para llevar una vida exitosa».

Natural de Estonia, Shapp y su familia llegaron a Estados Unidos en 1992, cuando solo tenía 4 años. La madre de Shapp, Liliya, recibió ayuda del Ejército de Salvación en Navidad, cuando la familia llegó.

«Mi madre me conseguía juguetes del Ejército de Salvación cuando era niño, porque no teníamos mucho cuando llegamos aquí», afirma Shapp. «Siento que le retribuyo algo y, sin duda, esa es la razón por la que lo hago. Las enseñanzas de Jesús en cuanto a ayudar al prójimo y cuidarnos

mutuamente son importantes para mí.

Me encanta oír todas las historias que me cuenta la gente sobre la manera en que el Ejército de Salvación les ayudó cuando eran niños y les daban juguetes para que pasaran una buena Navidad, o ayudaron a sus padres cuando se les quemó la casa. Esas historias me mantienen en marcha y motivado».

La Palabra de Dios en cuanto a dar a los demás

La Biblia tiene mucho que decir a los creyentes sobre la generosidad, tanto a la iglesia como a los que están fuera de sus muros. Varios pastores del Ejército de Salvación entrevistados para este reportaje dijeron que, cuando se trata del diezmo, a menudo hacen referencia a 2 Corintios 9:7, que enseña a los creyentes cristianos que «cada uno debe dar como haya decidido en su corazón, no de mala gana ni por obligación, porque Dios ama al dador alegre».

El capitán Nereus Mogaria, pastor del Cuerpo de Brownsville del Ejército de Salvación en Brooklyn, N.Y., dice que habla a su congregación sobre la viuda de Marcos 12. En ese relato, Jesús observaba cómo depositaba la gente sus ofrendas en el tesoro del templo. Mientras muchos ricos daban grandes sumas de su riqueza, una viuda pobre dio dos pequeñas monedas de cobre «de su pobreza». Jesús dijo a Sus discípulos que ella había dado más que todos los demás.

El Mayor Paul Pelletier, pastor del Ejército de Salvación en Norristown, Pensilvania, compara el acto de dar con el

ejercicio físico y dice que «refleja nuestro corazón».

«Dar puede aprenderse y practicarse», afirma Pelletier. «Es realmente una forma de adorar a Dios y practicarla, con los demás, puede hacer crecer el músculo de nuestro hábito de dar. Dar puede empezar a sentirse bien cuando se hace con la actitud adecuada». Pero los músculos no tardan en dejar de crecer y perder la forma cuando no vamos al gimnasio, señala. Y lo mismo puede ocurrir con los impulsos caritativos cuando no los convertimos en un hábito.

Una forma de dar entre los cristianos es diezmar, pero ¿qué pasa con compartir el tiempo, el talento, el tesoro y los dones espirituales aparte de eso? El Mayor José Guzmán, pastor del Ejército de Salvación en Newburgh, Nueva York, enseña que la generosidad es una forma de fortalecer las relaciones, cultivar la gratitud y acumular recompensas eternas en vez de tesoros terrenales (Mateo 6:19-21).

«Dar no solo tiene que ver con bienes materiales, sino también con tiempo, amabilidad y servicio», señala Guzmán. «La parábola del Buen Samaritano (Lucas 10:25-37) ilustra cómo puede, la generosidad, resolver diferencias y traer sanación».

Rompe hielo

El generoso regalo de tiempo al que se refiere Guzmán es algo que Shapp cree ciertamente que puede ofrecer. Cuando tenía 17 años y trabajaba en el supermercado Shaw's de Westbrook, Maine, entabló amistad con Frank Nataluk, entonces capitán del Ejército de Salvación, que solía tocar la campana allí cuando Shapp salía a recoger los carritos de la compra.

Shapp no sabía mucho sobre el Ejército de Salvación, excepto que fue fundado en Londres por William y Catherine Booth, un dato que había aprendido de su abuelo, Armin Shapp, un pastor luterano que llegó a Estados Unidos procedente de Rusia.

«Me enteré de que el Ejército de Salvación no solo es una iglesia, sino que también es una organización que hace mucho bien en la comunidad ayudando a la gente, así que quise participar y empecé a ser voluntario», dice. «Eso fue creciendo año tras año, por lo

que empecé a dedicarle más horas».

Shapp, que lleva un registro meticuloso, ha recaudado más de 177,000 dólares desde que empezó a tocar la campana en 2005 para el antiguo Cuerpo de Westbrook, en Maine. En realidad, su total general es mayor, pero no llevó registros durante los cuatro primeros años. Su mejor año fue 2021, durante la pandemia de COVID, cuando recaudó $22,614,50.

«Todo suma», dice Shapp. «Es asombroso. La gente piensa: "Bueno, no importa si pongo unos céntavitos o lo que sea", pero eso —realmente— suma con el tiempo y puede marcar la diferencia en la vida de las personas. Le digo a la gente: “Ninguna donación es demasiado pequeña”. Es divertido ver a los niños acercarse y poner una moneda cada vez. Es bonito ver cómo enseñan los padres a sus hijos desde pequeños a contribuir».

Blanco, negro y rojo (olla) por todas partes

En 2008, Shapp empezó a usar un disfraz de pingüino para el evento del chapuzón polar

en el lago Sebago, con el fin de recaudar fondos para el Programa contra el Cáncer Infantil de Maine. Recaudó más de 50,000 dólares para la organización benéfica de 2006 a 2019.

«Me vestía con el traje de pingüino en el supermercado y vendía boletos para la rifa y recogía donativos para recaudar dinero», dice. Shapp empezó a vestir el disfraz de pingüino cuando estaba con la olla roja en 2012 encima de sus calzoncillos largos, su abrigo y otras capas. Dice que ahora los compradores buscan cada Navidad al «campanero pingüino» en el Walmart de North Windham o en Cabela's de Scarborough, Maine.

«A veces la gente te mira de un modo un poco raro», afirma. «Algunos se enfadan porque piensan que Papá Noel debería estar tocando la campana del Ejército de Salvación. Me dicen: “¿Por qué estás vestido de pingüino? Entonces tengo que inventarme alguna historia y decir: “Bueno, Papá Noel se ha tomado el día libre”. Me divierto con ello.

LEAH

Ya la gente me espera cada año. Me utilizan casi como un punto de referencia».

Shapp cree que la gente da más cuando lo ve disfrazarse y crear un ambiente festivo con la olla. Se podría decir que el papel le sienta bien.

«Creo que lo disfrutan, y les gusta que me esfuerce por usar un disfraz», declara. «Intento ser simpático, relacionarme con la gente y hablar con ellos. Creo que eso, sin duda, ayuda. Es claro que llama la atención».

Para sobrellevar los largos turnos con la olla, frecuentemente muy fríos, Shapp bebe café y chocolate caliente, lo que a menudo le traen los compradores agradecidos.

«A veces recibo tantos que no puedo bebérmelos todos y tengo que empezar a regalarlos a otras personas», dice. «Es asombroso que la gente haga eso. Ellos me cuidan y yo cuido de otras personas al mismo tiempo, y me aseguro de que puedo terminar mi turno. Mantengo la vista en el objetivo y recuerdo por qué estoy ahí. Eso me mantiene motivado».

Shapp solía hacer entre 150 y 200 horas al año con la olla, pero ha tenido que reducirlas debido al trabajo. Hace poco compró una casa en Westbrook y tiene dos empleos: como conductor de autobús de Greater Portland Metro y en un supermercado Hannaford, en Portland. Solía asistir habitualmente al Cuerpo de la Ciudadela de Portland; ahora su horario de trabajo le obliga a conducir un autobús los domingos. Aun así, encuentra la forma de contribuir.

«Mucha de la gente que asiste al Cuerpo va en autobús», dice Shapp, que lleva 11 años de conductor. «Intento pensar en las enseñanzas de Jesús cuando estoy en mi autobús, todos los días, siendo amable con la gente y

tratando a los demás como me gustaría que me trataran a mí. Intento ser una luz en el mundo como lo enseña Cristo».

En Hannaford, Shapp es considerado un «embajador cultural» porque habla ruso e italiano. Suele visitar el Ejército de Salvación local cuando viaja de vacaciones por el mundo. Shapp ora y lee la Biblia periódicamente, y dice que le encanta el Ejército de Salvación y su misión de satisfacer las necesidades humanas —sin discriminación— en nombre de Jesús.

«Me encanta el Ejército de Salvación porque es una organización que no solo habla por hablar», declara. «Es un Ejército que se pone las botas y sale a la comunidad para hacer del mundo un lugar mejor».

Recaudar dinero sobre ruedas

Su dedicación a ayudar a los demás no se detiene ahí. Durante la última década, Shapp ha recaudado unos 10,000 dólares participando en la marcha anual Trek Across Maine para la Asociación Americana del Pulmón, un viaje en bicicleta de 60 millas diarias durante tres días.

Además, Shapp ha tenido amistad con Nataluk, que ahora es enviado del Ejército de Salvación. Todos los veranos, Shapp participa en moto en la Marcha por el Escudo Rojo, iniciada por Nataluk en beneficio del Ejército de Salvación de Houlton, Maine. La recaudación de fondos cumple su octavo año en 2025.

Nataluk llama a Shapp «amigo del Ejército de Salvación» y se maravilla de su espíritu aventurero.

«Es un buen tipo», dice Nataluk. «Es muy generoso y se preocupa por la comunidad. Le gusta ser voluntario».

Nataluk afirma que Shapp también ha escalado, varios años, el monte Katahdin, en Maine, que marca el término septentrional del Sendero de los Apalaches.

«Él hace cosas que requieren cierta determinación y valor», declara Nataluk. «Es un aventurero y está por todas partes. Es como cinco personas diferentes. Es un enigma».

A largo plazo

Los que esperan ver a Shapp como el pingüino campanero están de suerte, ya que no planea bajar el ritmo pronto. A pesar de la

incertidumbre económica y del cambiante panorama del consumo, Shapp afirma que la gente sigue siendo «tremendamente generosa» en su zona de Maine.

«A veces me sorprende de verdad la cantidad de cosas que reúno en un solo turno en ese lugar», dice. «Toda donación es valiosa, por pequeña que sea. Todo suma a algo grande que puede marcar la diferencia en la vida de las personas».

Eso es lo que le hace volver año tras año. «Pienso seguir tocando la campana el resto de mi vida», indica. «Mientras haya personas necesitadas en el mundo, debemos seguir adelante. Eso me hace sentir que soy un miembro valioso de la comunidad y que no solo recibo, sino que estoy retribuyendo. Creo que es gratificante ayudar a los demás. El hecho de estar haciendo algo bueno ayuda también a sentirte mejor contigo mismo. Así que animo a los demás a que den. Es mejor que ganar dinero y hacerlo todo por ti mismo».

«Con mi ejemplo les he mostrado que es preciso trabajar duro para ayudar a los necesitados, recordando las palabras del Señor Jesús: Hay más dicha en dar que en recibir» —Hechos 20:35

«Respondió Jesús, ”Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo. Luego ven y sígueme”». —Mateo 19:21

«Si alguien que posee bienes materiales ve que su hermano está pasando necesidad y no tiene compasión de él, ¿cómo se puede decir que el amor de Dios habita en él?»

—1 Juan 3:17

«No se olviden de hacer el bien y de compartir con otros lo que tienen, porque esos son los sacrificios que agradan a Dios». —Hebreos 13:16

«Vendan sus bienes y den a los pobres. Provéanse de bolsas que no se desgasten; acumulen un tesoro inagotable en el cielo, donde no hay ladrón que aceche ni polilla que destruya». —Lucas 12:33

«Servir al pobre es hacerle un préstamo al Señor; Dios pagará esas buenas acciones».

—Proverbios 19:17

«Bien le va al que presta con generosidad, y maneja sus negocios con justicia». —Salmos 112:5

La lectura digital

Escoger un libro o una revista impresa para leer es mucho más que un acto intelectual: es una experiencia multisensorial que despierta emociones profundas. Para el lector ávido, sostener un libro en las manos puede provocar alegría, expectación, calma y hasta una sensación de refugio. El contacto con el papel, el sonido al pasar las páginas, el olor característico de la tinta y el diseño físico del ejemplar forman parte de un ritual que conecta cuerpo y mente. No es raro ver a personas en librerías o bibliotecas con una expresión de asombro y entusiasmo, como niños en una tienda de golosinas. El libro impreso no solo se lee, se vive. Se colecciona, se hereda, se dedica. Es un objeto que guarda memorias, que se puede tocar, oler y conservar.

Diversos estudios han confirmado que leer en papel mejora la comprensión, la retención de información y la concentración. Un metaanálisis de investigaciones, con miles de participantes, reveló que la lectura impresa ofrece una ventaja significativa sobre la digital en términos de comprensión lectora, especialmente bajo presión de tiempo o en casos de textos informativos complejos. Además, leer en papel reduce el estrés cognitivo, mejora la empatía y fortalece la memoria de largo plazo.

La revolución digital: inclusión, acceso y transformación

La lectura digital, sin embargo, no debe verse como una amenaza, sino como una evolución. En la era digital, el acceso al conocimiento se ha extendido como nunca antes. Plataformas como Kindle, OverDrive y bibliotecas digitales han permitido que millones de personas en zonas remotas, con movilidad limitada o recursos económicos escasos puedan acceder a miles de títulos con solo un clic.

En México, por ejemplo, cerca de 40 % de los lectores consume contenido digital como páginas web, blogs y foros, casi igualando el 41 % que lee libros impresos. En otros países como algunos de Latino América se ha observado que el uso de tecnologías digitales ha mejorado la comprensión lectora en estudiantes, gracias a plataformas interactivas que combinan texto, audio e imagen.

Ventajas del formato digital

1. Accesibilidad global . Permite descargar libros desde cualquier lugar con conexión a internet, eliminando barreras geográficas.

2. Portabilidad total . Un solo dispositivo puede almacenar cientos de libros, ideal para viajeros o estudiantes.

3. Personalización . Ajuste de tamaño de letra, brillo y tipo de fuente, útil para personas con dificultades visuales.

4. Interactividad . Los libros electrónicos pueden incluir videos, hipervínculos y audio, enriqueciendo la experiencia lectora.

5. Sostenibilidad . Al reducir el uso de papel y transporte físico, contribuyen al cuidado del medio ambiente.

6. Costo reducido. Muchos títulos digitales son gratuitos o más económicos que sus versiones impresas.

¿Qué perdemos y qué ganamos?

La digitalización ha traído consigo el cierre de muchas librerías, espacios que no solo vendían libros, sino que fomentaban comunidad, cultura y descubrimiento. Sin embargo, también ha abierto nuevas puertas: bibliotecas virtuales, autoedición accesible y una explosión de contenido que antes era inaccesible para muchos.

La lectura digital ha transformado el acto de leer en una experiencia más inclusiva. Personas con discapacidades visuales pueden usar lectores de pantalla o convertir texto a voz. Estudiantes en zonas rurales pueden acceder a libros sin esperar envíos físicos. Y autores emergentes pueden publicar sin depender de grandes editoriales.

Conclusión

La lectura impresa y la digital no deben competir, sino coexistir. El papel ofrece una experiencia sensorial y emocional única, mientras que lo digital representa una revolución en el acceso, la inclusión y la personalización. Leer no es solo consumir información, es conectarse con uno mismo y con el mundo. Y en esa conexión, tanto el papel como la pantalla tienen un rol insustituible.

Para el Domingo de Pascua

Causa de atún (PERÚ)

Ingredientes

• 2 latas de atún

• 1/2 cebolla picada en cuadraditos

• 3 limones

• 1 1/2 kilos de papa amarilla

• 6 cucharadas de ají amarillo molido

• 1/2 taza de aceite

• 3 paltas

• 2 huevos duros

• Perejil

• Mayonesa

• Pimienta

• Sal

Instrucciones

1. Colocar el atún en un bol.

2. Añadir la cebolla cortada en cuadraditos.

3. Agregar el jugo de 2 limones y salpimentar.

4. Hervir y prensar la papa amarilla.

5. Añadir el ají amarillo y mezclar bien hasta integrar.

6. Agregar el jugo de 1 limón, aceite y sal.

7. Mezclar hasta obtener una masa de causa compacta.

8. Formar una primera capa de masa en el molde.

9. Colocar una capa de mayonesa.

10. Añadir el atún y esparcir por toda la superficie.

11. Colocar la palta (aguacate) cortada en láminas formando una capa más.

12. Cubrir con una segunda masa de causa.

13. Agregar una capa de mayonesa más.

14. Espolvorear el huevo duro rallado y un poco de perejil picado.

15. Cortar y servir.

Postre Chajá (Uruguay)

Ingredientes

Para el bizcocho

• 1 taza de harina común (all-purpose flour)

• 1 taza de azúcar granulada

• 6 huevos grandes

• 1 cucharadita de esencia de vainilla

• 1 pizca de sal

Para el relleno y el armado

• 2 tazas de crema de leche (heavy whipping cream)

• ½ taza de azúcar en polvo

• 1 cucharadita de esencia de vainilla

• 1 lata grande de duraznos en almíbar

• 1 taza de dulce de leche

• 2 tazas de merengues secos

Preparación del bizcocho

1. Precalienta el horno a 350°F (180°C). Engrasa ligeramente un molde redondo de 9 pulgadas.

2. Separa las claras y las yemas de los huevos.

3. Bate las claras con la pizca de sal hasta que estén a punto de nieve (firmes, pero no secas).

4. En otro bol, bate las yemas con el azúcar hasta que la mezcla esté cremosa y de color claro. Agrega la vainilla.

5. Incorpora la harina tamizada, poco a poco, a la mezcla de yemas, combinando con movimientos envolventes (no batir).

6. Agrega las claras batidas en tres partes, también con movimientos envolventes, para mantener el aire en la mezcla.

7. Vierte la mezcla en el molde y hornea de 30 a 35 minutos o hasta que, al insertar un palillo, salga limpio.

8. Deja enfriar completamente y luego córtalo en tres capas horizontales.

9. Preparación de la crema chantilly: Bate la crema de lecha (bien fría) con el azúcar en polvo y la vainilla hasta que esté firme.

10. Corta los duraznos en rodajas más finas y reserva el almíbar para remojar las capas de la torta chajá.

Para armar el postre chajá, primero se coloca una capa de bizcocho en la base.

Humedece con un poco del almíbar de los duraznos.

Unta con el dulce de leche y espolvorea un poco de los merengues secos (es mejor romperlos para que tenga trozos más pequeños y pueda cubrir esta capa del bizcocho).

Coloca arriba la segunda capa de bizcocho y moja nuevamente con el almíbar. Ahora incorpora una parte de la crema chantilly, reservando un poco para el final. Por encima de la crema, coloca la mitad de los duraznos cortados en rodajas.

Coloca la última capa de bizcocho y repite el mismo procedimiento (que en la segunda capa) y coloca la crema restante. Rompe el resto de los merengues secos para cubrir la torta por la superficie y decora con el resto de los duraznos. Refrigera por, al menos, 3 horas.

Si está buscando un lugar para adorar, lo invitamos a acompañarnos. Para encontrar la localidad más cerca de usted, visite: easternusa.salvationarmy.org e ingrese su código postal y pulse “Worship Center”.

haga una donación virtual a nuestra Olla Roja.

Ilumine las fiestas de su prójimo necesitado y haga una donación virtual a nuestra Olla Roja.

Para donar, escanee el código QR de arriba o visite: SalvationArmyUSA.org Haciendo el bien

Para donar, escanee el código QR de arriba o visite: SalvationArmyUSA.org

Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Issuu converts static files into: digital portfolios, online yearbooks, online catalogs, digital photo albums and more. Sign up and create your flipbook.