Hermes 18: Gazteak, politikan parte hartzea - Juventud y participación política

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herm s

Pentsamendu eta historia aldizkaria Revista de pensamiento e historia Fundación Sabino Arana Kultur Elkargoa

azaroa 2005 noviembre. nº: 18 zbk. 5e

Iratxe Molinuevo

A u rk i b ide a /Í n d ice

Euskadiko Gazteriaren Kontseilua Álvaro Marcos Renée Lidia Jablkowski

elkarrizketa:

Joan Ferrà

Juan Ignacio Vidarte “El Guggenheim ha entrado a formar parte de las señas de identidad de Euskadi”

informe: Impacto del Museo Guggenheim Mª Jesús Gandariasbeitia Jesús Mari Lazkano Maider López Anjel Lertxundi Ander Gurrutxaga

Fu n da men t os m ete orol ógi cos de los hu r a ca n es. J on S áenz. El Es ta t u t o ca t a lá n . Sa lv a dor C a r dú s

Aurkibidea/Índice


editorial

Adviento A la hora del cierre de esta nueva edición de “Hermes” se disparaban los rumores sobre una supuesta decisión de ETA relacionada con una supuesta tregua indefinida que abriera las puertas a un proceso de pacificación y normalización política en Euskadi.

Edita: Fundación Sabino Arana. Directores: T xema Montero, Koldo Mediavilla. Coordinadora de Edición: Olga Sáez Ocáriz. Consejo de Redacción: Irune Zuluaga, Iñaki Aldekoa, Josune Ariztondo, Javier Balza, Iñigo Camino, Filgi Claverie, Garbiñe Egibar, Sebastián García Trujillo, Eli Garmendia, Mª Karmen Garmendia, Iñaki Goikoet xeta, Iñaki Goirizelaia, José Ignacio Lacasta- Zabalza, Manu Legarreta, Emilio Majuelo, José Luis Mendoza, Teresa Martínez de Arano, Iñaki Martínez de Luna, Andoni Ortuzar, José Antonio Rodríguez Ranz y Aitor Bikandi. Colaboran en este número: Iratxe Molinuevo, Euskadiko Gazteriaren Kontseilua, Álvaro Marcos, Renée Lidia Jablkowski, Joan Ferrà, Lionel Joly, Mª Jesús Gandariasbeitia, Jesús Mari Lazkano, Maider López, Anjel Lertxundi, Ander Gurrutxaga, Blas Bermúdez, Jon Sáenz Agirre, Salvador Cardús Diseño: Logoritmo. Obra plástica y contraportada: Frédéric Duprat, Mélanie Cessiecq Fotografía y Portada: Ruiz de Azua Imprime: Flash Impresión. Fundación Sabino Arana. Ibáñez de Bilbao 16. 48001 Bilbao. Tfno. 94 423 05 28. Fax 94 423 42 80. aldizkari@sabinoarana.org. Depósito Legal: BI-986-01 ISBN: 1578-0058

Bien es cierto que desde el último año, desde que la Izquierda Abertzale organizada manifestara en Anoeta su compromiso por trasladar el conflicto de la calle a la mesa de negociación, se han dado pasos importantes tendentes a orientar hacia una salida consensuada el eterno atolladero que somete a este pequeño país. Muchos han sido los contactos, las reflexiones y hasta las propuestas cruzadas que en estos pasados meses se han producido en una recocina cuidadosamente buscada por quienes se sienten protagonistas del nuevo tiempo que tarda en nacer. La triangulación parece ser la base de un entendimiento inicial que dé pie a una expectativa de consenso resolutivo tanto en el campo de la pacificación como en la normalización política. Los agentes, (la Izquierda Abertzale, el nacionalismo gobernante en Euskadi y el socialismo gobernante en España) parecen haber culminado los diagnósticos y hasta la sistemática para emprender esta nueva aventura que no por inaplazable resulta repleta de desafíos y riesgos. Atrás quedan experiencias análogas condenadas al fracaso y a la frustración que aconsejan cautela y templanza, pero que, debido a la trascendencia de la misión, obligan de nuevo a la valentía y al arrojo político. La clave del éxito de lo que está por venir reside, una vez más, en el convencimiento irreversible de que no hay espacio para la violencia. Ni de alta ni de baja intensidad. Y ese convencimiento solamente es creíble si la subyacente filosofía de la imposición que sustenta la fuerza es sustituida por el reconocimiento y la legitimidad del adversario. Planteamientos tácticos o parciales no tienen cabida ya en las actuales circunstancias. Es decir, que ETA haya interiorizado la propuesta de Anoeta y, enterrando las armas, ceda su protagonismo político a las organizaciones civiles de la Izquierda Abertzale. Esa es la única premisa que habilitará una oportunidad a la esperanza. Mientras tanto, Euskadi continua en adviento, a la espera de un acontecimiento que confiemos que, aunque tarde, termine por llegar.

í n d i ce

gure gaiak

Iratxe Molinuevo Euskadiko Gazteriaren Kontseilua Álvaro Marcos Renée Lidia Jablkowski Joan Ferrà

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debate

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informe

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elkarrizketa

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zient zia

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erant zunak

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gure gauzak

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apunte director

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Lionel Joly

Mª Jesús Gandariasbeitia Jesús Mari Lazkano Maider López Anjel Lertxundi Ander Gurrutxaga

Juan Ignacio Vidarte

Jon Sáenz Agirre

Salvador Cardús


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Jóvenes y participación política: Aldabonazos de mujer

S

oy ciudadana del siglo veintiuno en nuestras ciudades. Soy mujer y creo más en el hemisferio cerebral izquierdo. Ahí está la originalidad, la creatividad, la inteligencia intuitiva e integradora. Me resisto a comenzar un artículo desde la cabeza y sesudez, hay muchos y muy buenos, se lo dejo a los técnicos y entendidos. Que sigan creyendo que saben. Algunos, entienden pero no conocen; intelectuales, quizás; inteligentes, varios; pero no sabios. A otros, mi abrazo y este deseo de diálogo que pretende ser desde la verdad y con cargas de profundidad que superen nuestras superficialidades y protocolos… un intento, re-inventando, si nos dejan, nuevos lenguajes políticos. Política, ese gran mastodonte lejano e interesado. Seguro, con mucha voluntad y buena gente al servicio, convencidos de sus ideas, con el esfuerzo y el precio diario, tan personal, que se juega toda la persona, su nombre, en cada transformación social. Debería ser… En este mundo global, hemos ido perdiendo memoria. Memoria de los hoy olvidados y que nos urge seguir olvidando, no sea que nos recuerden todo lo que les debemos y de seguro a este ritmo de consumo y competencia seguiremos aumentando la deuda. IRATXE MOLINUEVO Licenciada en Psicopedagogía. Universidad de Navarra. Título de Educadora en el trabajo y recuperación de la memoria para la tercera edad. En la actualidad, Coordinadora de Orientación Psicopedagógica y atención a la diversidad. Centro de Iniciación Profesional.

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Nuestro bienestar se asienta en sus carencias. En lo local y planetario, parte de lo que les corresponde enmascara nuestros privilegios en derechos fundamentales. En la calle hay mucha gente solidaria. Pero ¡Qué difícil verla en los despachos, en los puestos de trabajo seguros y de

niveles altos de decisión… la pérdida de memoria y amnesia, ese alzheimer tan dañino para nuestras neuronas, hace estragos en las corbatas y trajes de etiqueta! Hemos pensado: participar. ¿sí? ¿Se correrá el riesgo? Me temo que demasiada comodidad y un amplio abanico de justificaciones quizás nos reciban en la entrada, en el umbral y las escaleras, porque siempre hay que subir, nunca bajar. En la tarjeta de visita se presentan con nosotros nuestros miedos, limitaciones, inseguridades y falta de libertad en general. Seguimos pensando: participar. Solos o en grupo por el cambio y la innovación,… desde la auténtica memoria agradecida de quienes nos precedieron, aquella generación valiente, noble y entregada al servicio, a la política. Y es que desde la cercanía y el afecto se entiende todo. El interés y los interesados en lo que nos preocupa, en las necesidades de los barrios y su gente, especialmente de los jóvenes, preferencialmente de los jóvenes más destrozados, se hacen creíbles, sin campañas, sin argumentos, sin discursos y contrarios. No son cosas tan nuevas: trabajo, vivienda, ocio. Pero hoy escasas. Participar de ellas y participar en la dinámica de la democracia van de la mano. Curiosamente pocas manos tendidas desde las instituciones que nos piden colaborar y nos etiquetan de infantilismo. Una sociedad construida en la manipulación y el egocentrismo nos califica de infantes. Pero estamos dispuestos a seguir participando, incoherentes como todos y sobretodo inconformistas, apasionados por nuestro mundo, donde muchos sabemos y vivimos que otro mundo es posible.


hermes nº:2 de 2. Jóvenes y participación política: Aldabonazos de mujer. Iratxe Molinuevo

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Con esas convicciones de justicia y madurez social no puedo menos que constatar la inmadurez y el desarrollo ralentizado de nuestras instituciones (la educativa, la religiosa, la política, etc.). Toda institución tiene su ritmo de crecimiento y avance. Su evolución nos dirige hacia la colaboración y responsabididad compartida, hacia la integración de la diversidad y la pérdida de andamiajes externos buscando la suma de identidades en una tradición común. Las personas y personalidades se deshacen, en cambio, en la burocracia y el corsé de la jerarquía. Cuando las metas son otras, más relacionadas con la seguridad, el equilibrio homeostático del sistema y, sobre todo, el dinero, se acaban las utopías y se ahogan las aportaciones arriesgadas, proyectos audaces ¿Cómo puede surgir la novedad en un espacio de “sala de estar siempre así” con la engañada consciencia de su aspecto moderno? O el cambio es transformacional o la decoración epitelial seguirá luciendo en nuestros escaparates administrativos, políticos, educativos, religiosos… Emerge con fuerza una nueva ciudadanía y no sólo la que nos venden. Hay que dotarla de estructuras distintas, de lenguajes diversos, de diálogo y apuesta constante. Ese diálogo que nos acerca al yo vulnerable del otro y habla con el mío no tan distinto, recordándonos lo que olvidamos: somos humanos para nuestra suerte y desgracia, a veces, de otros. Seguimos queriendo participar, no de listas, sino en la cola. Están los que vienen a vivir con nosotros, con nombre o sin él, existiendo o no para las altas instancias. Están los que trabajamos por la mejora y calidad educativa en las zonas marginadas y excluidas hoy en Euskadi. Está la cultura de nuestro pueblo y su historia, su riqueza y sus luchas, su paz y justicia para todos. Está la tierra, sus rincones, su insistencia en querer permanecer con ternura y fortaleza más años para otros y otras pequeños/as todavía. Están los que miran más allá del Cantábrico y nos recuerdan nuestra ciudadanía universal

que necesita mejorar con urgencia. Están los trabajadores, las familias tradicionales, los homosexuales y tantos que están esperando ser y existir para estar y significar alguien. Muchos jóvenes estamos preparados, concienciados y dispuestos. Pero los puestos están ocupados y muy ocupados en mantenerse sin demasiada movilidad. No importa, nos seguimos moviendo, en la acera de enfrente, en el paso de peatones, calle a calle, y dando la mano, tendiendo manos para levantar la realidad que se va cayendo. Formación no nos falta; como vascos, libertad a pleno pulmón y fidelidad a uno mismo y a nuestras ideas y si liberan, surgen nuevos espacios liberados y compartidos para respirar. Sostenibilidad, interculturalidad, nueva visión de la realidad e interioridad, son palabras de hoy. Es nuestra generación global, navegadora y cibernauta. Es la mente y su estructura cognitiva que nos acerca a la realidad y nos lleva a otras comprensiones de esta sociedad poliédrica. Partimos de la experiencia y su relectura. No queremos ideas perfectas sino planes de acción elaborados y pensados en equipo, allí donde la realidad nos pide una respuesta eficaz y cercana. Seguimos queriendo participar, superando lo políticamente correcto. Nos encontramos en la denuncia y las contradicciones de las palabras y la precariedad y vergüenza de los hechos. Nuestro movimiento de la insatisfacción a la esperanza. Como jóvenes y con jóvenes estamos, por nuestra voluntad y compromiso, golpeando, con aldabonazos huecos, aunque no nos conozcas, felices y muy satisfechos cada noche. Soy mujer, ciudadana, joven, libre… y creo más en el hemisferio cerebral izquierdo. Sé que la puerta de este sistema se derrumbará algún día, estoy segura… desde dentro.

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Eraldaterako aukera?

A

rtikulu honen asmoa ez da gazte elkartegint za edota gazte partaidet zaren gaineko azterketa sakona egitea, baizik eta gazteek bizi duten egoera eta gazte politiken gaineko hausnarketarako beharrezkot zat jot zen ditugun gako bat zuk ematea, hain zuzen ere. Gazteen bizi baldint zak (emanzipaziorako zailtasun larriak), erreferenteak, hezkunt za ereduak, egungo gizarterat ze prozesuan ematen diren mugak edo baldint zapenak (ekonomiaren nagusitasuna…) eragin zuzena dute egungo gazteen dinamika guztietan. Gazteak dira, emakumeekin batera, hazkunde ekonomikoari begira dagoen garapen-eredu baten ondorioak nagusiki jasaten dituztenak. Horrela adierazten dute gazte langabeen tasek, gazteent zat dauden lan urriek, et xebizit za lort zeko dauzkaten zailtasunek eta emant zipazioa berandut zeak. Aukerak dauzkaten gazteek kont sumo-ahalmen erlatiboa daukaten arren, gazte helduen bizi-baldint za materialak urriak dira, kasu askotan, gurasoen babesak bakarrik estalt zen dituztelarik pobretasun eta baztert ze sozialaren zifrak.

EUSKADIKO GAZTERIAREN KONTSEILUA Alicia Suso Mendaza Ainhoa Abendaño Sanchez Arantza Fernandez Plaza

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Gazte bat zuek are eta zailtasun gehiago dauzkate hezkunt za, heziketa, lana, et xebizit za, aisia-zerbit zuak, asoziazionismoa… lort zeko, batez ere neskek eta gurasoen

egoera sozio-ekonomikoa dela eta, minusbaliotasuna dela eta, gutxiengo etniko baten partaidea dela eta, sexu-orientazio ezberdina daukala eta… desabantailaegoeran dauden gazteek, esaterako. Nolanahi ere, egun, gut xi dira daukaten egoera honen aurrean era antolatu batean, kont zient zia kritikoaz, beren iniziatibak garatuz eta alternatibak aurkeztuz erreakzionat zen duten gazteak. Gazte gehienek gizartean oro har indarrean dagoen kultura barneratu dute, eta eragiten dieten egitura-baldint zat zaileak onartu dituzte beren bizit zan bete beharreko baldint za gisa, ahalegin pert sonaletik gainditu beharrekoak. Eskakizun horiek kontuan hart zekoak dira, “xede jainkotiar” tradizionala ordeztu duen “ordena natural” batean oinarrit zen omen diren abiapuntu-baldint zak baitira. Ez dago apartekotasun edo larrialdiko sentsazio orokorrik egoerari eta gizarteari dagokienez, ezta gazteen artean ere. Gazte askok ez dute euren burua ikusten garapen sozialaren agente gisa, ezta gizartean eta eragile askoren baitan ere, ez dago beharrak bete behar dituen eta errespetatu beharreko eskubideak dauzkan herritar aktibo den gaztearen kontzepturik. Indibidualismorant z bult zat zen duen gizarte-eredu honetan, gazte gehienek ez dute euren burua kole ktibot zat hart zen. Ez dira antolat zeko baliabiderik ezaren kont zienteak. Jardunbideak, ibilbideak, aukerak… pert sonarenak dira.


hermes nº:2 de 3. Eraldaketarako aukera? Euskadiko Gazteriaren Kontseilua

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Aukerak dauzkaten gazteen jarduerak ikasketetan, heziketan eta aisian oinarrit zen dira. Prestakunt za lort zeko presioa oso handia da eta aisiaren jarduera bera biderat zen da bai lana topat zeko erraztuko dieten ikasketa esangurat suetara –hizkunt zak, informatika…–, bai lanean galdutako at seden eta indarrak berrit zera, aisialdi pasiboa, kont sumista edo osasuna mantent zekoa garatuz –kirolak, osasunaren zainketa… Enpresa-munduak, eta zorigait zez politika-munduak ere, ondo “hezituta” dauden gazteen beharra dagoela esaten dutenean, hau da benetan nahi dutena: gazteek prestakunt za jasot zeko presioa jasan dezatela, lanaren presioa, mugikortasuna…, baita lan motari eta sistema horri dagozkien aisialdi-praktikak ere. EGKtik uste dugu ezin dela baieztatu lehendabizi hazkunde ekonomikoa, eta ondoren garapen pert sonala eta elkartasuna. Hori ez da garapen jasangarria, garapen eramangarria baizik; bide honetatik, hazkunde ekonomikoa bult zat zen da giza garapena baino lehen, ondoren honek ekar dit zakeen ondorioak murrizten dituzten ekint za bat zuk gehituz. Era berean, ez dago garapen jasangarririk gazteek, emakumeek, gut xiengoek,… parte hart zen ez badute. Edo bizit zaren diment sio ezberdinen artean zent zuzko oreka aurkit zeko gai ez bagara. Parte-hart ze eta gazte-asoziazionismoari dagokionez, gazteen parte-hart ze soziopolitikoaren patroietan aldaketak ikusten dira, gizarte-eredua honen ondorio gisa ere. Gazteek boluntario gisa parte hart zeak jarrera eta motibazio berriei erant zuten die, gehienak norberaren barruan daudela eta ez “ororen ongia”n edo gizartearen eraikunt zan

bakarrik oinarrituta. Gazteen konpromiso kolektibo bat birdefinitu behar da, ibilbide pluralak, gero eta dibert sifikatuago daudenak. Herritarren parte-hart zea lan, familia, aisia kont sumistaren… at zetik uzten den zerbait da, eta gizarte-ereduaren, bizit za pert sonalaren eta borondatezko lan edo elkartearen konpromisoaren artean dauden kontraesan gogorrak erraz onart zen dira. Parte-hart ze soziala, kont sumoarekin, kirolekin… batera, integrazio “arinaren” eremu bihurt zen da. Elkarte, proiektuekiko konpromisoak iraganean baino denbora laburragoa irauten du, eta borondatezko lanari edo elkarteari dedikatutako orduak gut xiago dira. Gazteek interes eta proiektu zehat zak kontuan hartuta taldekat zeko joera daukate, taldekat zekotan. Talde horietan ez dago figura juridikorik, ezta egonkortasunik ere. Mundu asoziatiboak egoera berri horri egokit zeko ahalegina egin behar du. Baina aldi berean, EGKk bult zatu nahi duen ikuspegi eraldat zaile batetik, gazteen kont zient zia-hart ze progresiboari lagundu behar dio: egonkorragoak, kritikoagoak eta eraldat zaileagoak diren konpromiso formak ere estimulatuz, bestelako balioetan oinarritutako heziketa prozesuak bult zatuz eta gizarte eredu desberdin bati aurre egiteko bideak planteatuz. Helduen kasuan bezala, gazteen harremanak gero eta gehiago gauzat zen dira lanean, ikastet xean/unibert sitatean, familian eta lagun-taldean. Espazio “publiko” bakarra lana da, komunikabideen erakustokia izan ezik. Ez dago hiria, auzoa, edo arin-arin desagert zen ari da. Badaude et xea, lantokia, kiroldegia, futbol-zelaia…

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hermes nº:3 de 3. Eraldaketarako aukera? Euskadiko Gazteriaren Kontseilua

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Teknologia berrien sart ze masiboak ondorio hau sendot zeko joera dauka: inoiz baino erlazionatuago eta aldi berean inoiz baino bakarrago dagoen pert sona konfigurat zen ari da. Azken urteotako gizartearen eta administrazioaren nondik norakoak zent zu askotan elkarrengandik aldendu dira: Demokraziaren hauskortasuna alderdi politiko eta hiritarren arteko distant ziagatik; klase politikoarekiko konfiant za falta, askotan ez da hiritargoa kontutan izan politiken diseinu eta burut zean; zenbait egoeretan eman den Administrazioarekiko dependent zia eta klientelismo tradizioa; hiritar administrazio harremana berdintasun esparruan ez ematea; ongizate komunaren kont zient ziaren galera interes pribatuaren nagusitasunaren aurrean,… Testuinguru honetan, eta egoera honi aurre egiteko, ezinbestekot zat jot zen dugu gazteak beraiek kontutan izango dituen gazte politika egokia aurrera eramatearena. Gazteria politika integralen ikuspegiak, oso murriztailea den markoa gaindit zen du, aisialdian, astialdian eta kultura alorretan besterik eskuhart zen ez duena, eta pert sona gaztea ikuspegi globaletik kontuan hart zeko aukera eskaint zen du: lana, enplegua, hezkunt za, osasuna, astialdia… Gazteak berezkoak dituen hiritartasun eskubideak gauzat zeko baliabideak eta ibilbideak bermatuz. EGKren ustetan, egiazko gazte politikara iristeko politika integralak gazteria kondizio berrirant zako begirada gazteen hiritartasun osoaren egikarit za azpimarrat zeko ezinbestekoa izan arren, ezin dira alboratu ibilbide honetarako alderdi bat zuk (enplegua edo et xebizit za, kasu) lant zen dituzten berdintasunaren aldeko politika afirmatiboak, behar beharrezko eta premiazkoak dira eta.

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Hala ere, urte hauetan zehar, behin eta berriz egiaztatu dugu gazte politiken kont zeptua, a priori argia izan daitekeena, erabat ezezaguna suertat zen dela gazteekin zuzenean jarduten duten eragileent zat. Gazte politikek sustat zen duten diskurt soak ez du harrera gehiegirik izan, zent zu hert sian gazteria alorrekoak diren sail, zuzendarit za edo kont seiluetatik gaindi. Aipaturiko ikusezintasuna, bere horretan garrant zizkoegia ez den arren, oso esangurat sua da, ahultasun politiko eta sozialaren ondorio baita, gazteen beharrizan asko ahaztea dakarrena. Badira zenbait ezaugarri gazte politika orok izan beharko lituzkeenak eraginkorra izateko, eta tamalez, oraindik ere bermatuta ez daudenak: • Hiritartasun osoaren eta gizarte garapenerako gazteen protagonismoaren ikuspegia. • Integralitatea. Nahiz eta paperean eskuhart ze alor tradizionalak gaindit zeaz arit zen den (aisialdia, kultura, astialdia) oraindik ere badira zailtasun handiak Gazteriatik et xebizit zan, enpleguan, hezkunt zan e.a. eskuhart zeko. • Zeharkakotasuna. Gazte politiken birtute handienetakoa, haien hut segite nagusienetakoa ere bilakatu dena. Administrazio egituren departamentat ze estatikoak ez du zeharkako politiken iragazkortasuna onart zen. • Gazteen partaidet za. Pert sonak eta entitateak kontuan izatea, prozesu horizontalak garat zeko eta erant zun koordinatuak bermat zeko. Honek, egungo politika publikoak definit zeko eta kudeat zeko erak aldat u beharra agerian uzten du, hezkunt zatik hasita, eta gizartearen arlo desberdinetara hedatuz.


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FRÉDÉRIC DUPRAT Né en 1966 à Guéméné/Scorff, France. Vit et travaille entre Hendaye et Bordeaux. Enseigne à l'Ecole d'Art de la communauté d'agglomération du B.A.B. Dîplome National Supérieur d'Expression Plastique, Ecole des Beaux-Arts de Bordeaux.

MÉLANIE CESSIECQ Né en 1976 à St Cyr l'Ecole, France. Vit et travaille à Hendaye. Dîplome National Supérieur d'Expression Plastique, Ecole des Beaux-Arts de Bordeaux.


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Arriskatzea merezi du

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azteen gaineko begiradak egiteko era oso ezberdinak daude. Gailent zen direnak neutroak dira, datuak bilt zen, galdeketak egiten eta erant zun-konklusioak aurkezten. Mota hauetako ikerketen balioa orain ezbaian jarri gabe, guk nahiago dugu beste ikuspegi bat abian jart zea. Gure ikuspegia eraldat zailea da, gure gizartean gauzak aldat zeko premia dagoela ikusirik, ekinaren ekinez aldaketa horiek gauzat zera eta hori posible egiteko baldint zak sustat zera biderat zen dena, modu eta era ezberdinetan parte hart zea horren tresna eta helburu izanik. Ikuspegi honetatik gazteak zenbakiak edo adin tarteak izan baino gehiago, badira eraldaketa hori biderat zeko eragile eginkorrak, euren ibilbide propio eraikit zen ari direnak. Etorkizuna bai, baina baita egungo erreralitatearen osagarri ezinbestekoa ere, beren eskubide eta betebeharrekin, beren nahiak eta aukeraketekin, praktiketara eraman nahi dituztenak. Hit z batean esanda, subjektu aktibo eta biziak, gaurdanik euren lekua eskat zen dutenak. ÁLVARO MARCOS Zuzenbidean lizientziatua eta Teologian diplomatua. Euskadiko Gazteriaren Kontseiluko kidea hainbat urtetan. Elkarteetan eta gizarte-mugimendu ezberdinetan partaidea eta dinamizatzailea. “Gogoa” elkartearen koordinatzalea. Demokrazia partehartzailearen nondik norakoak aztertzen dituen “Parte Hartuz” EHUko lan-taldeko kidea.

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Gure ikuspegia zein den adierazi ondoren, gazteen parte-hart zea bult zat zeko zenbait gako planteatuko ditugu. Ez dago lekurik hemen gazteen egoeraren gaineko analisia egiteko, baina hit z batean ja-

so nahi badugu egun gazteek bizi duten egoera nagusia, hau ziurgabetasuna da. Izan ere, indarrean dagoen globalismo ekonomikoa nagusia izanik, joera indibidualak nagusit zen ari diren honetan, botere politikoa botere ekonomikoarekiko duen menpekotasun argia ikusita eta erreferenteen erlatibismoa nabaria egonda, ziurgabetasuna erabatekoa da. Horrela, gazte gehienek euren bizipenetan oinarriturik gehien sentit zen duten elementua horixe da, etorkizuna konfiant zaz baino errezeloz begirat zeko eta somat zeko era, oraina ulert zen eta gehienetan konpartit zen ez dituzten klabeetan bizit zeko beharra. Horregatik egunerokoa topera bizit zea (“presentismoa”) eta erlazio afektibo hurbilak (lagunartekoak, familia) hain garrant zit suak izatea ulergarria da oso. Honen harira badago asko esateko baina hori beste baterako ut ziko dugu. Egungo errealitatea abiapuntua izanik, gazteen autonomia eta parte-hart ze erreala sustat zeko edo giza eraldaketa eta planteamendu kolektiboak bult zat zeko, ezinbestekoa egiten zaigu planteamendu berriak mahai gainean jart zea, ideia eta borondate berriak, irekiak, argiak lant zea, eta baita sortu daitezkeen akordioetarako eta gertatuko diren akordiorik eza horietarako ere, joera arriskat zailea izatea. Jarraian, ikuspegi honetatik pausuak ematekotan planteat zen diren proposamenak aurkeztuko ditugu. Bat zuk


hermes nº:2 de 5. Arriskatzea merezi du. Álvaro Marcos

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beste bat zuk baino “errealistagoak” dira, epe ertain batean gauzat zeko ikuspegitik. Hala ere, pent sat zen dugu denak kontuan hart zea beharrezkoa dela, emango diren aurrerapausuak bide onetik –gure ikuspegitik, noski– doazela ziurtat zeko.

Dagoena ezagut zea Hasteko, gazteen parte hart zeari begirada botako diogu, gazte mugimendua derit zonaren puntu nagusi bat zuk zeint zuk diren jakiteko ahaleginean. Horretarako, mugimendu honen ezaugarriak, zenbait indargune eta ahulezi eta dituen erronka bat zuk aipatuko ditugu. Arrazoi ezberdinetatik ahult zen ari den arren, Euskal Herrian gazte mugimendua eta elkartegint za oraindik egituratuta eta bizirik dagoela adieraz dezakegu. Gazteen % 35ak elkarte batean parte hart zen du eta kirol arloan arit zen direnak kendu ondoren, %20a esparru ezberdinetan (giza bazterketa, lankidet za, astialdia, elkartasuna, euskera, kultura, aldarrikapen politikoa...) sartuta dago, nolabaiteko gizarte lanak eginez. Europarekin alderatuz, bataz bestekoa nahiko ant zekoa dugu, beraz. Beste aldetik, mugimendu honen ezaugarriei erreparatuz gero, aberasgarria da (lan arloak asko eta ezberdinak dira), anit za (dauden ikuspegi eta lan egiteko erak ere ezberdinak dira), kritikoa (gizarte ereduarekiko jarreretan), eraldat zailea (gehienbat udal mailan lan eginez, oinarrian dagoen gizarte eredua aldat zeko proposamenak planteat zen dituzte) eta independientea (alderdi politiko eta beste eragile faktikoetatik nahiko urrun daude orokorrean). Ahulezien artean, oraindik sare eta nodo-en bidez lan egiteko zailtasunak eta kultura eza, nahiz eta gazte bat zuen funt zionamendua nodo horietan eta teknologia berrietan oinarrituta egon, udalez gaineko egituraketan parte-hart ze

eskasa, elkarren arteko ezagupen urria edo arrazoi pert sonal edo politikoak direla medio gertat zen diren blokeo eta hausturak, aipatu dit zakegu. Erronkeei dagokienez, lan komuna garat zea eta ikuspegi ant zekoa, eraldat zailea kasu honetan, duten taldeen artean lankidet zarako proposamenak abian jart zea lehentasunezko puntua da. Egiten duguna azalt zeko gizartearekiko komunikazio politika berria mart xan jart zea ere garrant zit sua da, horretarako teknologia berriak aprobet xat zen komunikabide propioak sortuz, bide alternatiboak erabiliz eta baita hedabide masiboak kontuan hartuz, batez ere publikoak direnak. Administrazio publikoekin ematen diren harreman urriak, batez ere udal mailan eta urtero urtero jasot zen den dirulagunt za eskasekin lotuak, kezkat zeko puntua da. Orokorrean, administrazioen aldetik ez dira ematen pausu eraginkorrak, ez bere helburuetako bat gauzat zeko, hau da, elkartegint za sustat zeko, ezta ere elkarte eta taldeen gut xieneko azpigietura ziurtat zeko. Hau guztian nolabaiteko aldaketa gertat zen ari da, gazte planak direla eta edo lurralde ezberdinetan kut xak gauzat zen ari diren lankidet za-programak direla medio. Hala ere, hurrengo puntuetan sakonduko dugu gai honetan. Mugimendu zabal, anit z eta aberasgarri honen berri gizartean ematea denon ardura da. Taldeena eta sareena, komunikabideena eta botere publikoena ere bai. Ez bakarrik zer eta nola egiten den adierazteko, baizik eta horien zergatiak ere plazarat zeko; at zean dagoen ideologia eta ikuspegia gizartean t xertat xeko beharrean gaude, alternatibak egon badaudela irudikat zeko, gizartearen beste esparru eta kolektiboekin harreman etengabean egoteko eta gure sarea elikat zeko, besteak beste.

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hermes nÂş:3 de 5. Arriskatzea merezi du. Ă lvaro Marcos

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Autonomia bult zat zea Europar Batasunean bataz besteko gazteen emant zipazioadina 25 urtetan kokat zen da. Euskal Herrian, aldiz, adin hori nabarmen igot zen da, 30 urtetan dagoelarik. Ezbairik gabe datu adierazgarria bezain kezkagarria dugu hau, horien at zean gazte askoren berezko egitasmoak garat zeko zailtasuna edo ezintasuna adierazten duen neurrian. Esparru eta gune ezberdinetan beren nahiak eta helburuak esateko aukera duten bakoit zean, gazte antolatuen ahot s ezberdinek denon artean eraikit zen ari garen gizartean euren lekua aldarrikat zen dute behin eta berriz. Eta horretarako planteat zen dituzten arrazoiak ez dira makalak. Alde batetik, gazteak etorkizuna bai, baina batez ere, orain anit za eta aberasgarria dela esaten dute, gizartearen garapenerako eragileak. Horrela, beren lekua aldarrikat zen dute, euren ikuspegi eta egiteko era ezberdina sustat zeko eta eragiteko. Gainera, indarrean dagoen gizarte ereduarekin nahiko kritiko agert zen direnez, aukera eskat zen dute ezberdina izango zen gizarte eta pert sona eredua eraikit zeko, egunerokotasunetik abiatuta. Horretarako beren erant zukizuna eta ardura adierazten dute, eta azkenean abisua ere luzat zen dute: belaunaldi berri oso baten energiak eta eraikit zeko grinak ezerezean geldit zeak gizarte osoaren kalterako suposatuko lukeen prezioa gehiegizkoa dela, jasangait za. Beraz, gizartean gazteak protagonistak izatea eta euren ikuspegitik eragile eraginkorrak bihurt zea bada gazte-mugimenduak egiten duen eta gizarte osoak jaso eta erant zun behar duen eskaera eta erronka. Eta

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honetan botere publikoek erabateko erant zukizuna dute, eskaera hori biderat zeko ahaleginean. Ziur asko hemen dago gazteen gainean administrazioen eta horien at zean dauden alderdi politikoen hurrengo urteetarako eginkizunik garrant zit suena: gazteen nahiak, konpromisoak eta egiteko erak ezagut zea, elkarrekin lant zea eta abiat zea. Honek, dudarik gabe, borondate politiko irmoa eta zabala eskat zen du, agenda politikoan lehentasunen artean gazteen gaia kokat zeko beharra. Neurri batean, azken urteetan aurrerapausu bat zuk eman dira aspaldikoa den gazteen aldarrikapen honetan, eta egun gazte politikak aurrera aterat zeko tresna bat zuk egon badaude, gazte plan ezberdinak, kasu. Hala ere, hau ez da nahikoa eta hastapenetan gauden honetan, benetazko gazte politikak sort zeko eta hauek mart xan jart zeko tresneria egokia lort zeko, gazteekin batera lant zeko prozesua abian jart zea behar-beharrezkoa dugu. Honi buruz arituko gara hurrengo atalean. Alde honetan bukat zeko, oso argi geratu behar den puntua adierazi nahi dugu; ez da posible gazteak gizartea eraikit zeko benetako eragileak izatea, baldin eta pairat zen dituzten bizi-baldint za kazkarretan hobekunt za nabariak gertat zen ez badira. Hau da, langabezian, prekarietatea edo et xebizit za bezalako gai erabakigarrietan tajuzko neurriak jasot zen ez badira, administrazioek gidatuta eta gizartearen eragile ezberdinek lagunduta, ez dago gazteen benetako parte hart zeko aukerarik izatea. Gauzak horrela, bizi-baldint zetan konpromisu sendoak


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hart zea gut xieneko baldint za da aurrerant zean aipatuko ditugun gazte politika partehart zaileak sustat zeko.

Akordio-eremuak bilat zea Gazteen parte-hart zea bult zat zeko eta euren eskakizunei erant zuteko nola botere publikoek gizarte bidezkoago eta integratuago lort zeko dituen ardurak betet zeko sor daitekeen topagunea gazte politikan egon daiteke. Partehart zaileak, erreferent zialak, ondo hornituak eta akordio zabalean oinarrituriko gazte politikak, alegia. Ikuspegi orokor batetik, espazio publikoa indart zeko beharra dago eta mendebalde osoan eta baita Euskal Herrian ere publikoa dena murrizteko dagoen jarrera orokorra geldit zeko ahalegina egin behar da, guztion ardura den eremu kolektiboa hobet zeko pert sona bakoit zaren konpromisua bilatuz. Horretarako, gazteen kasuan, hauen inplikazioa eta parte hart zea jaso eta kudeatuko dituzten gazte politikak sort zea helburu nagusia da. Lehen esan dugun moduan, azken urteetan ahalegin bat zuk egin dira zenbait administrazio publikoen aldetik, eta egun akordioetarako baliogarriak izan daitezkeen zutabe bat zuk jarrita daude: gazte planen tresna kualitatiboaren finkapena, nolabaiteko borondate eta konpromisu politikoa, gazte politika integralak garat zeko konpromisua, gazte antolakunde bat zuen prestutasuna eta honen gaineko gogoeta eta diskurt soa, demokrazia partehart zailea garat zeko lehenengo saiakerak eta horren

beharraz eginiko hausnarketa, besteak beste. Horregatik, posibe da akordio eremu zabalera ailegat zea, gazteen, potere publikoen eta ahal den neurrian beste gizarte eragileen babesa jasoko dituen akordioa, alegia. Honetan, duten garrant zia eta eragina ikusirik, potere ekonomikoen ordezkari bat zuen inplikazioa ere lort zea, kut xa ezberdinena adibidez, komenigarria izango lit zateke. Akordioa honen edukinei buruz, duela gut xi EAEn gazte elkartuen topagunea den Euskadiko Gazteriaren Kont seiluak egindako t xosten batean topa dit zakegu aurrera pausuak emateko nolabaiteko “ibilbide-orria”. Gauzak horrela, edozein gazte politikak ondorengo ezaugarriak izan behar dituela uste dugu: • Gizarte eragileen artean eta gazteekin emango den eztabaidaren garapena. • Gazteen eskubideak jasoko dituen Eskubide Gutun baten onarpena, gazteen erabateko hiritar egoera kontuan hartuko duena. • Gazteria Lege baten garapena, Gutunean jasotako eskubideei bidea irekiko diena. • Gazte Planaren bidez aurrera eramango den benetako gazteria politika baten sustapena eta planetan gazte ikuspegiaren barnerat zea bermat zea. • Toki mailara, udal mailara berbiderat zea. • Administrazio Publikotako gazteria sailaren errefort zua (sendot zea). • Aurrekontuen handit zea eta gazteriari espreski zuzendutako zerbit zuen sustapena.

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• Gazteria eragileen errefort zua. Beraz, zer egin, noren artean eta zer lort zeko, badakigu. Orain, alde ezberdinak konpromisuak eta borondatea abian jart zea baino ez da falta. Arriskuak bereganatuz.

Akordiorik eza kudeat zea Lehen esan dugun bezala, gazteen parte hart zea askotarikoa da, eremu eta era zabaletan gauzat zen dena. Eta gazte politika eraginkor horiek egitean, planteamendu eta ikuspuntu ezberdinak jasot zea saiatu behar da. Hala ere, posible da dauden ikuspuntu guztiak bereganat zeko ezintasuna gertat zea, borondate edo beste motatako arazoak direla medio. Kasu hauetan, akordioa lortu ezean, adostasun ez hori kudet zeko erak bilat zeko beharrean gaude. Joko arau minimoak izaten

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sait zea, eragile ezberdinek konpartituak direnak, denon ardura da. Eta elkarrizketarako gune iraunkor eta diskretuak abian jart zea interesgarria izan daiteke hori biderat zeko. Gauzak horrela, bat zuetan ikuspegi ideologiko eta filosofo batetik administrazioekin harreman bereziak izan nahi ez dituzten gazteen parte hart zeko era bat zuk, globalismoaren aurkako mugimenduarena edo/eta gaztet xeak gune autogestionatu bezala eraiki nahi dituztenena kasu, euren egitasmoak eta ekimenak sustat zeko aukera ahalbidet zeko beharra dago, neurri errepresiboak ekidituz eta harremanetarako espazio egokiak eta malguak eskeiniz. Ezin dugu ahaztu askotan esparru horietan mugit zen diren gazteak sormena, konpromisua eta adoreen aldetik, gauza askotarako aint zindariak eta erreferenteak badirela.


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Participación, desarrollo y juventud “Lo que pueden conseguir positivamente los individuos depende de las oportunidades económicas, las libertades políticas, las fuerzas sociales y las posibilidades que brindan la salud, la educación básica y el fomento y el cultivo de las iniciativas. Los mecanismos institucionales para aprovechar estas oportunidades también dependen del ejercicio de las libertades de los individuos, a través de la libertad para participar en las decisiones sociales y en la elaboración de las decisiones públicas que impulsan el progreso de estas oportunidades.” Amartya Sen. Desarrollo y libertad. Ed. Planeta, 2000

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l sujeto debería ser el verdadero centro, el objetivo principal, del desarrollo. Esto ha sido explícitamente reconocido por la comunidad internacional, tanto en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, proclamada en 1948, como en la Convención sobre los Derechos del Niño, en 1990. Estos instrumentos consagran el derecho de las personas, en todas las etapas de su vida, a obtener de parte de la sociedad condiciones y oportunidades equitativas que les permitan el mayor despliegue posible de sus capacidades. Sin embargo, en las condiciones actuales, tales propósitos siguen teniendo, para enormes sectores de la población mundial, un valor poco más que declarativo. Las razones de este estado de cosas son diversas:

RENÉE LIDIA JABLKOWSKI Licenciada en Psicología. Fundadora y Presidenta del Centro de Educación para la Participación, organización asociada al Departamento de Información Pública de las Naciones Unidas. Catedrática de las Universidades de Buenos Aires, Quilmes, Morón y del Nordeste (Argentina), Aguas Calientes (México), Bilbao (País Vasco-España). Consultora en temas de Participación Ciudadana y Educación para el Desarrollo.

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1. El desarrollo: Por una parte, hasta hace muy poco tiempo, el concepto imperante de desarrollo contemplaba básicamente aspectos macroeconómicos de países o regiones –niveles generales de ingresos, exportaciones, importaciones, desarrollo industrial, etc.–, prestando poca o ninguna atención a la situación concreta de sus habitantes. La idea gene-

ral al respecto era la de que toda mejora en el nivel de desarrollo económico de un país o una región tendría repercusión directa, más o menos inmediata, sobre sus habitantes. Este supuesto se ha demostrado poco consistente, lo cual ha llevado a un cambio gradual en el concepto de desarrollo, el cual, en la actualidad, se ha ido orientando en mucha mayor medida hacia la atención a la situación de las personas concretas en una sociedad determinada. De ahí que, en un informe de 2002, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) sostenga que “el desarrollo humano abarca mucho más que la variable económica: significa un estado en el que las personas puedan vivir en forma productiva y creadora de acuerdo con sus necesidades e intereses (…) Por eso, el desarrollo significa mucho más que el crecimiento o disminución del ingreso nacional per capita, el cual constituye solamente un medio (…) para ampliar las opciones de la población. Un elemento fundamental para la ampliación de esas opciones es el desarrollo de la capacidad humana, comprendida como el arco de las múltiples actividades que una persona puede llevar a cabo o en las que puede vivir. Las capacidades esenciales son una vida extensa y sana, la educación y el conocimiento, el acceso a los recursos para una vida digna y la potestad de participar en la vida comunitaria”1.


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2. La participación: Por otra parte, la enorme mayoría de las personas participa muy poco en la toma de decisiones relativas a cuestiones que atañen a su vida, su bienestar, sus posibilidades de realización personal y social. “El 90% de la población mundial no tiene poder sobre las decisiones que influyen en su propia vida”, señala un informe de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Humano de 1993. Las estructuras administrativas y políticas se han complejizado enormemente; los niveles en los cuales se deciden las cuestiones relevantes se han alejado de la vida cotidiana de las personas. Tal como señala Pierre Bourdieu, “el mundo político se cerró poco a poco sobre sí mismo, sobre sus rivalidades internas, sus problemas y sus apuestas. Como los grandes tribunos, los políticos capaces de comprender y expresar las reivindicaciones de sus electores son cada vez más raros y distan de situarse en el primer plano de sus formaciones. Los futuros dirigentes se designan en los debates televisivos o los cónclaves de aparato. Los gobernantes están presos de un entorno tranquilizador de jóvenes tecnócratas que a menudo ignoran prácticamente todo lo referente a la vida cotidiana de sus conciudadanos, y a quienes nadie recuerda esa ignorancia”2. 3. Globalización y subjetividad: Además de lo antedicho, cabe tomar en consideración de manera particularmente destacada los cambios que se han producido en las últimas décadas en el contexto mundial, en diversos campos –social, político, económico, científico, tecnológico, etc.–, con las enormes transformaciones que éstos producen en las relaciones entre las naciones, en la estructura de las sociedades y en las condiciones de vida y los vínculos entre los sujetos. Me refiero a la así llamada globalización. Los procesos globalizantes han afectado y afectan profundamente las relaciones humanas, y determinan fuertemente las condiciones de subjetivación y de desarrollo

de las personas y de las comunidades en la actualidad. Procesos como • la gradual y creciente interdependencia de todas las sociedades, al transformarse potencialmente el mundo en un único ámbito de causas y efectos; • el borramiento de las fronteras en la economía, la ecología, la técnica, la información, los conflictos transculturales; • el desarrollo de los medios de transporte y comunicación, así como la tecnología de la información; • la libre circulación de dinero, tecnologías, mercancías, informaciones; pero también de ideologías, intoxicaciones, migraciones legales e ilegales, etc.; • la tendencia hacia un debilitamiento de las identidades sociales y hacia una mayor uniformidad en lo económico, político y –fundamentalmente– cultural; todo ello produce efectos irreversibles, con consecuencias a todos los niveles de la vida política, comunitaria y personal. Muchos de esos efectos representan un avance en las condiciones de vida de la humanidad; sin embargo, muchos otros resultan preocupantes y plantean la necesidad de encarar acciones destinadas a enfrentarlos y corregirlos. 4. Democracia representativa y subjetividad: La operación combinada de todos los factores enumerados –concepciones del desarrollo, falta de participación, globalización– contribuye a una pérdida, por parte de los Estados nacionales, de su poder de regulación de las relaciones y de los conflictos entre los distintos sectores de sus sociedades; en primer lugar, en el plano económico, ya que la economía pasa a responder a la lógica transnacional de acumulación del capital, a las leyes del mercado. Este proceso produce como consecuencia un gradual distanciamiento entre las personas y las estructuras administrativas y políticas que supuestamente deben representarlas, las cuales no son visualizadas por la población como estando a su

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servicio. La democracia representativa se torna cada vez más delegativa. Los Estados se ven también debilitados en su poder de garantizar un mínimo de bienestar en las condiciones de vida de sus poblaciones. En las nuevas condiciones mundiales, los centros de decisión ni siquiera están ya en manos de los gobernantes y administraciones nacionales, que son considerados por los ciudadanos como meros ejecutores de políticas resueltas en otros ámbitos, al servicio de intereses distintos de –y muchas veces enfrentados con– los de los habitantes de dichos países. Esta situación debilita y pone en cuestión la legitimidad y la representatividad de los sistemas políticos y los gobiernos, y llega a tornar problemática la gobernabilidad democrática; en algunos casos llega incluso a poner en cuestión los fundamentos mismos de la existencia de Estados que fallan gravemente en la empresa de mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. Los acontecimientos socio-políticos que casi permanentemente ocurren en los países latinoamericanos –entre ellos, en lo que me atañe más directamente, la Argentina– son una penosa y dramática constatación de la vigencia efectiva y la actualidad de estos problemas. Como resultará obvio, la vida cotidiana de las personas y las comunidades se ve profundamente perturbada y modificada, muchas veces de manera violenta, creando nuevas formas de subjetividad y nuevas modalidades de relación entre los sujetos, a la medida de las nuevas condiciones de vida, aunque no necesariamente a la medida del bienestar de las personas y de su desarrollo como seres humanos. 5. Transformaciones en las relaciones intersubjetivas: Ésta no es por cierto una novedad en el curso de la historia. Siendo cada sujeto producto y productor de la sociedad en la que vive, siempre, en todas las sociedades y en todos los tiempos históricos, los cambios, tanto políticos y económicos como

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técnicos, han producido modificaciones en las subjetividades. La transformación de los modos de relación socioeconómicos y políticos produce profundas repercusiones a nivel de los vínculos entre las personas y de éstas con la naturaleza. En un libro anterior a la era globalizadora3, Erich Fromm analiza el impacto que sobre los valores humanistas de la sociedad preindustrial tuvieron las transformaciones socio-políticas producidas por la Revolución Industrial de los siglos XVIII y XIX, así como las repercusiones socio-psicológicas de los cambios tecnológicos que se producían en la época en que ese libro fue escrito, 1970. Ya entonces podían registrarse manifestaciones de malestar subjetivo que no han hecho más que aumentar hasta la actualidad: pasividad, soledad y angustia, escaso sentido de integridad y de identidad, etc. 6. Efectos subjetivos: En el plano de los efectos subjetivos, y considerándolos desde la perspectiva del desarrollo centrado en el sujeto humano, se registran una serie de efectos que deben ser considerados consecuencias de estas nuevas condiciones socio-económicas, expresiones del malestar de amplios sectores de las sociedades: • dificultad para constituirse en sujetos del propio desarrollo debido a la lejanía de las posibilidades de decisión; • incertidumbre de futuro, debida a la precariedad de las nuevas condiciones laborales y a la dificultad de definir proyectos y expectativas; • dificultad de pensar creativamente en la propia existencia, de operar en función de proyectos personales; • dificultad de encontrar un lugar satisfactorio y de insertarse productivamente en la sociedad, como ocurre particularmente con los jóvenes; • presencia de síntomas vinculados a situaciones de angustia e insatisfacción, o bien enfermedades físicas producidas


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por la tensión y la competitividad exacerbada; • patologías psicosociales, verdaderas epidemias de la época, de las que me ocuparé. Sería imposible enfrentar este panorama para encarar en las sociedades un proceso encauzado a promover el desarrollo personal de los sujetos si se mantuvieran los mismos recursos organizativos y la misma concepción actual: orientada hacia los logros económicos de amplia escala, instrumentada en altos niveles de decisión, sin la participación, en ningún nivel, de quienes deberían ser los interesados directos. Si se entiende el desarrollo humano en su verdadera dimensión, que incluye el ejercicio de los derechos humanos en toda su amplitud, no hay ninguna posibilidad de favorecer el desarrollo humano sin la participación activa y directa de los propios ciudadanos en la detección, jerarquización y solución de las cuestiones que los afectan directamente. “El propósito básico del desarrollo es el de ampliar las elecciones de las personas. En principio, estas elecciones pueden ser infinitas y cambiar a lo largo del tiempo. La gente frecuentemente valora logros que no se traducen, o no lo hacen en forma inmediata, en cifras de ingresos y crecimiento: mayor acceso al conocimiento, mejor nutrición y servicios de salud, ingresos más seguros, seguridad contra el crimen y la violencia física, disfrute del ocio, libertad cultural y política y sentimiento de participación en actividades comunitarias. El objetivo del desarrollo es crear y hacer posibles ambientes en que las personas puedan disfrutar de vidas prolongadas, sanas y creativas”4. En este sentido, desarrollo y participación deberían ser entendidos como dos conceptos que se implican mutuamente de manera necesaria. Esta condición, la necesaria participación de los propios sujetos en la atención de sus problemas, que es novedosa en el plano del desarrollo, ya fue reconocida mucho antes en otros ámbitos, como

el de la salud. En efecto: ya en 1978, en su declaración de la Conferencia de Alma-Atá, la Organización Mundial de la Salud señalaba que “la participación comunitaria es el proceso en virtud del cual los individuos y las familias asumen responsabilidades en cuanto a su salud y bienestar propios y los de la colectividad, y mejoran la capacidad de contribuir a su propio desarrollo y al de su comunidad”. Es este mismo enfoque el que debería ser aplicado ahora al desarrollo humano en todos sus aspectos, y no sólo en lo relativo a la salud en su sentido más específico. 7. Bienestar personal – bienestar social: Si el ser humano es, por esencia, en todos los momentos de su vida, desde el nacimiento hasta el final, un ser social; si es impensable un sujeto que fuera como una especie de mónada aislada y completamente cerrada sobre sí misma, no debería perderse nunca de vista la indisoluble relación que existe entre el sujeto y su entorno social, tanto inmediato como mediato, el vínculo necesario que hay y que debe haber entre bienestar personal y bienestar social, entre salud subjetiva y salud comunitaria. Por esa razón, del mismo modo que, en el plano político, la falta de participación de los ciudadanos en la vida socio-política supone serios riesgos para el funcionamiento de los sistemas democráticos, en el plano personal, la falta de participación, de implicación subjetiva, la marginación y el aislamiento, constituyen factores de riesgo de primer orden para el desarrollo de patologías psicosociales, prevalentes hoy en día en casi todas las sociedades, con su pesada carga de problemas comunitarios y de frustraciones personales. Quizá como nunca antes es posible comprender ahora que la plena participación de las personas en las cuestiones sociales, políticas y comunitarias que les atañen es fundamental, tanto para un régimen político democrático efectivo y

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funcionante como para el pleno desarrollo subjetivo y para la salud psíquica y social de esas mismas personas. Enfocando estos aspectos desde la perspectiva de los sujetos, su plena participación en su sociedad y en su comunidad es una condición irreemplazable para maximizar sus posibilidades de realización personal, así como un factor protector de su salud psíquica, física y social. Del mismo modo, desde la perspectiva de la sociedad, las capacidades, conocimientos y habilidades de los ciudadanos singulares, tanto como su interés y dedicación a las cuestiones del colectivo, constituyen un capital humano imprescindible por su potencial creador y transformador, así como una condición enriquecedora de las condiciones de vida de una sociedad y un factor de protección de una democracia genuinamente representativa y participativa. 8. La participación juvenil: Todas estas consideraciones valen en una medida aún más acentuada en lo que respecta a los problemas que afectan a los jóvenes, teniendo en cuenta los procesos que se desarrollan durante el período de la vida que están atravesando. Si la participación plena es un elemento fundamental del desarrollo humano integral en cualquier etapa de la vida, la misma adquiere una importancia crucial durante el período de crecimiento y formación subjetiva: la adolescencia y la juventud. De ahí que las dificultades derivadas de la difícil inserción social, del aislamiento y la marginalidad –de la falta de participación, en última instancia–, afecten de manera destacada en su salud psíquica y social a los jóvenes, comprometiendo no sólo su presente sino, además, el proceso de su subjetivación adulta, ya que un adulto pleno no es él mismo, en gran medida, sino el producto de los modos en que ese mismo sujeto ha transitado las etapas formativas de su vida. Las patologías psicosociales a las que me referí antes tienen hoy en día su mayor punto de incidencia precisamente en

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quienes transitan estos períodos de la vida: adicciones, violencia, delincuencia y marginalidad, accidentes, suicidios, trastornos de la alimentación, embarazos precoces, etc. Estas situaciones implican una multiplicidad de problemas: para quien los padece, para su entorno cercano, para el conjunto de la comunidad y para el futuro, tanto personal como social, comprometido en esa problemática. 9. Juventud y ciudadanía: Los jóvenes son un sector clave en el proceso de construcción de las sociedades. Para cada sociedad, el futuro depende en una medida considerable de las condiciones actuales en que sus jóvenes pueden vivir sus experiencias formadoras y transformadoras. Por ese motivo, debería ser una cuestión prioritaria para cualquier comunidad preocupada por el presente y el futuro de sus ciudadanos atender a la situación de sus jóvenes, teniendo en cuenta en forma particular las dificultades específicas inherentes al tránsito por el período de crecimiento, al pasaje de la niñez a la adultez, de la inmersión en el mundo familiar a la inserción en el mundo social; considerando los conflictos vinculados a la exploración de los propios intereses y aptitudes, a la definición de los roles adultos y a la inserción social que cada uno debe forjarse. Estas dificultades son acordes con la enorme complejidad de las sociedades actuales, a las que los jóvenes deben incorporarse como ciudadanos plenos. Los procesos que intervienen en el desarrollo de la subjetividad y la construcción de la identidad, que ocupan todo el período de crecimiento –infancia, niñez, adolescencia y juventud– y continúan durante toda la vida –ya que en ningún momento hay un sujeto definitivamente estabilizado y acabado en su devenir– no son exclusivamente una propiedad intrínseca del sujeto, sino que tienen un carácter intersubjetivo y relacional, son productos de un proceso social, están históricamente condicionados, surgen y se de-


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sarrollan en la interacción cotidiana con los otros inmediatos y mediatos, con la sociedad en su conjunto. Cada sociedad y cada período histórico determinan así el entorno en que las personas se forman; la adolescencia y la juventud son un producto social singular, para cada sociedad, de esas determinaciones. 10. La conflictiva adolescente hoy: El tránsito por la adolescencia y la juventud nunca está desprovisto de riesgos, y por eso las sociedades llamadas “primitivas” acompañaban y contenían en ese pasaje, tanto a los jóvenes como a sus familias, con la institución de los ritos puberales. No es casual que esos ritos se hayan perdido en nuestras sociedades “modernas”, que parecen en gran medida haber abdicado de sus funciones en lo que atañe a la adolescencia y a la juventud. A pesar de su apariencia masificada, el tránsito por la juventud se ha ido tornando cada vez más complejo, más particular, más solitario, más incierto. Cada sujeto debe labrar en forma singular lo que será su condición adulta, muchas veces sin más asistencia que la de su familia –la cual está a su vez profundamente involucrada en el proceso de desprendimiento del joven–, y sin más acompañamiento que el de los otros jóvenes, que están en una situación similar, aunque transitando cada uno su propio proceso. En estas condiciones, cada joven, cada familia, suelen encontrarse muy solos para hacer frente a las exigencias. Estados de angustia, de incertidumbre y soledad, así como búsquedas a veces desesperadas de experiencias, de vínculos y de sostenes identificatorios, son habituales y normales, pero pueden transformarse para muchos jóvenes en obstáculos en su devenir, particularmente si se encuentran en condiciones de aislamiento o si se sienten impulsados a tratar de remediar rápidamente y a cualquier precio su zozobra. “Desde un cierto punto de vista, incertidumbre y perplejidad atraviesan las distintas situaciones históri-

cas; son palabras establecidas, largamente acuñadas. Pero desde otro punto de vista, perplejidad e incertidumbre son insumos específicos de la constitución subjetiva contemporánea”5. Ésta es, hoy en día, entre otros factores, la vía de acceso del alcohol y las drogas en la vida de un joven, al que ofrecen la ilusión de un anestesiamiento del malestar. Que su presencia sea transitoria o que se torne estable y permanente dependerá de muchos factores, tanto inherentes al propio sujeto como exteriores a él, desde las condiciones más generales de la vida comunitaria que tienen su punto de impacto en la juventud –posibilidades de experimentación e inserción adulta, ofertas identificatorias e ideológicas, alternativas viables de futuro, bombardeo consumista, etc.–, hasta las respuestas familiares, que tanto pueden contribuir a mantener abiertas las posibilidades de desarrollo del joven como a realimentar el círculo vicioso que consolide el problema. En cualquier caso, devendrá un estorbo al desarrollo personal, que en ciertos casos puede tornarse insuperable. 11. Juventud – modelos identificatorios: En las sociedades contemporáneas, como queda dicho, el período del que nos estamos ocupando se ha prolongado y complejizado enormemente, por diversas razones. Por un lado, las tareas que el joven debe encarar para devenir un adulto integrado y con un lugar social adecuado se han tornado mucho más difíciles y singulares, precisamente porque la propia estructura social se ha hecho considerablemente más compleja y exigente. Además, el mundo adulto –entendiendo la adultez como un ideal, en tanto tal inalcanzable– está muy lejos de brindar un modelo definido y unívoco; muchas veces parece incluso prácticamente inexistente como modelo, cuando no ofrece fundamentalmente modelos negativos. Se espera del joven que defina, en forma idealmente in-

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dependiente, no sólo su personalidad, su orientación afectiva y sexual, sino también su inserción familiar, laboral, vocacional y social, lugares éstos que –a diferencia de lo observado en sociedades más rígidamente estructuradas, donde el joven los encontraba ya asignados de antemano, prácticamente en forma independiente de su voluntad y sin su intervención– no están predeterminados: cada joven debe trabajar para forjar sus propios lugares, sin garantías. 12. Relaciones intergeneracionales: Estas garantías, por cierto, tampoco existen para los adultos, cuyo rol está lejos de representar hoy en día, como ya he señalado, el prototipo tradicional de madurez y estabilidad. En muchos aspectos ocurre incluso como si los papeles se hubiesen invertido: ya no es la adultez el modelo para los jóvenes sino que, al contrario, la adolescencia y la juventud eternas se han tornado un ideal para muchos adultos, que han encontrado en los jóvenes un referente, una especie de guía orientadora de “novedades”, útil para contrarrestar los sentimientos negativos producidos por • la incertidumbre del presente y el futuro, provocada por el ritmo vertiginoso con que se producen las transformaciones políticas, económicas, sociales, culturales e ideológicas, vividas como permanentes amenazas a los lugares e identidades logrados y como obstáculos para la construcción del propio futuro; • la caducidad de los paradigmas orientadores de la acción, que deja a los sujetos sumidos en la desorientación y la inseguridad; • la escasez de tiempo para entender, analizar, discernir y decidir, que lleva a una necesidad permanente de acción en la que hasta los espacios recreativos se ven comprometidos. La idealización cultural del paradigma joven y la tendencia al desconocimiento de los signos del transcurrir temporal obede-

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cen también a cierta pérdida por parte del mundo adulto de su lugar tradicional de detentadores del saber y del poder. Si la relación con los adultos era antes asimétrica y basada en una autoridad que muchas veces devenía autoritarismo, tiende a ser en la actualidad simétrica y falta de autoridad. Las posibilidades de los adultos de orientar las definiciones y elecciones de los jóvenes –sea brindando modelos identificatorios, sea interviniendo con el peso de la autori-dad vertical– se ven así muy restringidos. Gran parte de los conflictos familiares entre padres e hijos derivan en la actualidad de estos factores. 13. Devenir adulto: En estas condiciones, la posibilidad de explorar los caminos posibles que permitan el despliegue de sus potencialidades de desarrollo personal se ha tornado en la actualidad, para un adolescente y para un joven, una tarea ardua y compleja, no exenta de riesgos, de angustia y de inseguridad. El tránsito por los períodos juveniles ha adquirido caracteres críticos, más allá de las crisis inherentes a la naturaleza propia del período adolescente. Bajo el escenario de incertidumbre que presentan la sociedad y la cultura actuales, los jóvenes crecen en un mundo hostil, donde se espera de ellos que dependan cada vez más de sí mismos, aunque la inserción social adulta no les es en absoluto facilitada. La crisis de valores, la corrupción, el vértigo de la información, la sospecha de que todo es mera apariencia, la abrumadora oferta de objetos de consumo, tentadores y a la vez frustrantes, que tiene como objeto a los adolescentes y jóvenes en su carácter de formidable fuerza consumidora, no pueden producir otra cosa que vacío. Las sociedades contemporáneas, que no parecen favorecer demasiado la inserción social de los jóvenes, no dejan sin embargo de hacerlo por este sesgo particular: los jóvenes se ven llamados a insertarse en el mercado globalizado en tanto consumidores, condición que, lejos


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de promover la participación, la integración y la vinculación, produce atomización y frustración. No debería sorprender entonces que muchos de los problemas actuales de la juventud tengan que ver justamente con el consumo: consumo excesivo –drogodependencias, bulimias–, restricciones del consumo –anorexias– o consumo por el consumo mismo. 14. Los valores hegemónicos: Por otra parte, los espacios laborales se cierran y las viejas modalidades de participación se desgastan. Como señala el historiador Perry Anderson, en las condiciones actuales, “… los valores no son algo central (…) los principios del estado de bienestar: trabajo, necesidad de crecimiento y equidad, aparecen desplazados por la competitividad, la exclusión social, la despreocupación por el conjunto de la comunidad …”6. Y el antropólogo Marc Augé, por su parte, considera que “… uno de los problemas de la democracia no reside en el individuo como tal, sino en la dificultad para pensar y poner en funcionamiento la relación con los otros. En las democracias modernas lo que se ha debilitado son esos cuerpos intermedios de los que hablaba Durkheim: los partidos políticos, sindicatos, escuela (…) Esto genera la desaparición de vínculos interindividuales…”7 Así, muchos se orientan más hacia la satisfacción inmediata de los sentidos que hacia compromisos sociales más amplios. Un lugar destacado lo ocupan en este contexto los medios de comunicación masiva, en tanto formadores de opinión. La función de orientación singularizada, personalizada, de los adultos significativos que acompañan a los jóvenes en su crecimiento, fue en gran medida sustituida por los medios de comunicación y agencias de publicidad, que brindan modelos identificatorios, inventan necesidades, provocan apetencias y ofrecen luego formas de satisfacción de las mismas. Este circuito se renueva incesante y vertiginosamente,

ocluyendo toda posibilidad crítica, reflexiva, singular y creativa. La participación como espectador-objeto, receptor pasivo, mero consumidor de objetos, suple y ensordece al sujeto en su posibilidad de participante activo de la realidad. Lo que seguramente se ha ganado en libertad subjetiva, en riqueza de oportunidades de un pleno desarrollo personal y social –una libertad y una riqueza que, es necesario señalar, son en muchísimos casos meramente teóricas y declarativas, y no rigen ni remotamente para todos los jóvenes–, tiene como contrapartida un aumento de los peligros, las inseguridades y el malestar en toda la sociedad, y especialmente entre los jóvenes. 15. La participación como eje del desarrollo: Por todo esto, entiendo que se impone, como una necesidad imperiosa, encarar acciones que apunten a atender a estos problemas. No se trata, obviamente, de ganar seguridad y reducir incertidumbres y riesgos a través del retorno a condiciones que serían absolutamente irreales, imposibles e indeseables en las sociedades contemporáneas, tales como, por ejemplo, la asignación a los jóvenes de lugares fijos y predeterminados independientemente de su voluntad, como en las sociedades “primitivas”, lugares a los que se accedía atravesando a la edad correspondiente el rito adecuado al sexo de cada uno; ni tampoco a través de la imposición autoritaria de elecciones y funciones, a las que los jóvenes tendrían que someterse y obedecer, como ocurría en las sociedades patriarcales. No hay, como señalaba más arriba, desarrollo sin participación, ni a nivel socio-político ni tampoco a nivel individual. Por eso, de lo que en rigor se trata es de todo lo contrario: de posibilitar a los jóvenes un máximo de libertad de experimentación y de elección y de brindarles las mayores posibilidades de lograr un pleno desarrollo subjetivo, a través de la promoción de canales que hagan posible

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su plena participación con otros jóvenes y con el conjunto de la sociedad, tanto en la búsqueda de sus propias definiciones y de las soluciones a sus propias dificultades como en los aportes que puedan hacer a los problemas que afecten al conjunto de la sociedad. El sujeto participante nunca es una persona aislada; al contrario: la participación, proceso esencialmente intersubjetivo y relacional, promueve la vinculación de un sujeto con los otros y con el conjunto. Los lazos que así se producen en la interacción cotidiana con los demás estimulan y favorecen la integración y la asociatividad, y son mucho más que un simple instrumento al servicio del desarrollo subjetivo: son en sí mismos componentes fundamentales del desarrollo humano. Considero que es necesario que tales objetivos sean promovidos activamente, a través de acciones dirigidas a alcanzarlos. No cabe esperar que se desarrollen de manera espontánea, más allá de que puedan registrarse iniciativas aisladas, valiosas en sí mismas pero poco significativas en el conjunto, y muchas veces destinadas a la frustración. Es que la cultura dominante, orientada a promover el consumo, la satisfacción de las aspiraciones más inmediatas y materiales, la desvinculación, la pasividad, la delegación y el reclamo, opera en contra de una cultura participativa, que prioriza, por el contrario, la integración y la vinculación, el protagonismo, la preocupación por los intereses del conjunto como modo de lograr la satisfacción de los intereses personales. Es necesario por lo tanto trabajar en favor de favorecer una transformación de la cultura, promoviendo un cambio de valores, desde la delegación, el reclamo y la no-participación hacia la participación y la formación de redes de vínculos de distinto tipo; el pasaje de las personas del lugar de espectadores, objetos pasivos del malestar social, al de protagonistas, sujetos activos de la solución de sus problemas interactuando con las instancias administrativas y políticas, productores de bienes simbólicos

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y materiales. De este modo, lo cotidiano, inmediato, vivencial e individual, experimentado habitualmente como padecimiento sin solución –o con soluciones muy remotas– es recuperado, complejizado y vuelto operativo en un nivel reflexivo, socializado, colectivo, histórico y estructural. Entiendo, como ya señalé antes, que estos objetivos referidos a la función de la participación, que considero válidos en términos amplios y generales, lo son en una medida aún más destacada en la adolescencia y la juventud. Son seguramente los propios jóvenes quienes, aún sin saberlo concientemente, tienen las mejores posibilidades de encontrar las soluciones a los problemas que se les presentan. En todo caso, creo que lo que sí es seguro es que las “soluciones” impuestas desde fuera o desde arriba serán de muy poca utilidad, fundamentalmente porque les faltará lo principal: el enriquecimiento –vital en el caso de un joven o un adolescente– que supone para todo sujeto transitar la experiencia de ser el artífice de sus propios logros. Por otra parte, la recuperación social del potencial transformador de los jóvenes a través de su participación en el abordaje de los problemas de su comunidad, significa un enriquecimiento para el conjunto, y opera en el sentido del cambio cultural señalado. Una de las características propias del proceso adolescente y juvenil se refiere al cuestionamiento, tanto de los valores y significaciones con que los jóvenes se encuentran en su realidad como de la constitución misma de esa realidad. Los cuestionamientos de los jóvenes facilitan la revisión y resignificación de las cosmovisiones imperantes, dando lugar al posible surgimiento de nuevas formas de abordar la realidad, de ideas innovadoras que provocan también movimientos y cambios en los adultos y las comunidades. 16. Algunas propuestas: Una línea de acción que considero importante, a la que me dedico desde hace mu-


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chos años, es la educación para la participación, que busca promover el cambio cultural y de valores que implica la participación, a través de la creación de espacios para la reflexión, el debate y el análisis de problemáticas concretas que afectan a las personas, la búsqueda de soluciones consensuadas y participativas a las mismas y la formación de redes asociativas más amplias y persistentes. El proceso de reflexión-abstracciónacción-conceptualización de la acción que se lleva a cabo en los espacios de reflexión permite a los sujetos participantes la identificación del problema y el hallazgo de las posibles formas de solucionarlo, haciendo posible la adquisición y el desarrollo de capacidades y recursos que amplían su poder transformador de la realidad. Así, el problema, la necesidad, el malestar identificado como punto de partida puede ser comprendido, explicado y modificado en forma conjunta por los sujetos participantes. No sólo la realidad puede ser así transformada en un sentido positivo, sino que el aspecto educativo de este proceso implica, a la vez, la transformación de la propia subjetividad. La experiencia participativa promueve el desarrollo de las capacidades de pensamiento y de análisis, la valorización de las potencialidades creativas y transformadoras de cada uno y del conjunto, la importancia de la interacción con los demás, la resolución de conflictos y la posibilidad de ser permeable a otros pensamientos y perspectivas. En definitiva, se logra instalar un proceso de toma de conciencia y de autopercepción de cada uno como sujeto capaz y con poder de pensar y colaborar con los otros en la solución de los problemas comunes, en tanto gestores de productos materiales y simbólicos. Se jerarquiza así el rol de cada persona como sujeto pleno de derecho, permitiéndole colaborar en el desarrollo de su entorno al ampliar su creatividad, responsabilidad y compromiso en el desarrollo de su conciencia ciudadana.

Mediante la educación para la participación en todas las áreas y niveles de las diversas organizaciones y grupos sociales –familias, instituciones educativas, de salud, culturales, gubernamentales, intermedias, etc.– el círculo vicioso de jóvenes y adultos significativos de su entorno inmediato, espectadores de la realidad, irá dando lugar al círculo virtuoso de sujetos protagonistas preactivos, capaces de producir soluciones simbólicas y materiales, basamento subjetivo de la consolidación de un sistema democrático, del fortalecimiento de sus instituciones y, fundamentalmente, del pleno disfrute de los Derechos y estilos de vida democráticos.

NOTAS

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Aurkibidea/Índice Halperín y Daniel Ulanovsky-Sack. Diario Clarín, Buenos Aires, 2/X/1994. Augé, M.- Entrevista. Realizada por Sergio Ranieri. La Maga, Buenos Aires, 5/X/1994. Berger, P. y Luckmann, T.- La construcción social de la realidad. Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1988. Bourdieu, P.- La miseria del mundo. Ed. Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 1999. Delfino,S.(comp.)- La mirada oblicua. La Marca, Buenos Aires, 1993. Fariña, J. J. M.- Ética. Un horizonte en quiebra. Eudeba, Buenos Aires, 1999. Finkielkraut, A.- Una voz viene de la otra orilla. Paidós, Buenos Aires, 2002. Foucault, M.- Vigilar y castigar. Siglo XXI, Buenos Aires, 1989. Freud, S.- El creador literario y el fantaseo. En: Obras completas, T. IX, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1996. - Duelo y melancolía. En: Id., T. XIV, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1996. - Psicología de las masas y análisis del Yo. En: Id., T. XVIII, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1998. - El malestar en la cultura. En: Id., T. XXI, Ed. Amorrortu, Buenos Aires, 1992. Fromm, E.- La revolución de la esperanza. Ed. Fondo de Cultura Económica, México, 1970. Grupo Doce- Del fragmento a la situación. Grupo Doce, Buenos Aires, 2001. Klein, M.- El desarrollo de un niño. En: Amor, culpa y reparación. Paidós, Buenos Aires, 1996. - Primeros estadios del conflicto de Edipo y de la formación del superyo. En: El psicoanálisis de niños, Paidós, Buenos Aires, 1996. Lacan, J.- La familia. Ed. Argonauta, Buenos Aires, 1978. - Dos notas sobre el niño. En: Intervenciones y textos 2. Ed. Manantial, Buenos Aires, 1998. Laurent, E.- Psicoanálisis y salud mental. Tres Haches, Buenos Aires, 2000. Lévi-Strauss, C.- Antropología estructural. Paidós, Buenos Aires, 1995.

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Triangle Jove, espacio único de participación

Introducción Con la llegada de la democracia al estado español, las administraciones públicas buscaron formas de garantizar la participación de la población en la vida social y política, la creación de espacios en los cuales la participación fuera la metodología y el objetivo a perseguir. En el ámbito juvenil nacieron los Consejos de Juventud, espacios donde los jóvenes estaban representados por las asociaciones juveniles y a los cuales se les establecían objetivos como la interlocución con la administración pública y el fomento de la participación y el asociacionismo. De esta forma nacieron consejos locales, comarcales, autonómicos y el consejo estatal. Hoy en día está en entredicho que los Consejos sean realmente espacios plurales de verdadera representatividad juvenil, así como la independencia de los Consejos a la hora de la toma de decisiones, por lo que cabría hacer una reformulación del funcionamiento que deben seguir. En estos momentos son muchos los Consejos que replantean modificar la ley que los creó en su día para adaptarse a las nuevas circunstancias. Los Consejos de Juventud son espacios de participación y JOAN FERRÀ TERRASSA Estudiante de Pedagogia en la representación juvenil que siemUniversitat de les Illes Balears. pre han venido marcados por las Presidente del Consell de la Joventut de les Illes Balears propias administraciones públicas y secretario del Consejo de que existen, es decir, siempre han la Juventud de España desde marzo de 2004. Miembro de venido marcados por espacios podiferentes asociaciones juveniles y culturales a nivel local. líticos que, a veces, desvirtúan la Educador del Centro Munirealidad que viene marcada por cipal de Servicios Sociales de los conceptos “identidad, lengua, Palma. Asociaciones juveniles y culturales a nivel local. Educultura, nación...”. Si es cierto que cador del Centro Municipal de es importante que los Consejos Servicios Sociales de Palma.

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de Juventud sean la voz de la juventud de cara a la administración de referencia, también es cierto que los Consejos deben dar respuesta a otro tipo de realidad marcada por los factores que apuntaba anteriormente. La represión que han sufrido numerosas naciones, lenguas e ideologías durante siglos ha marcado el carácter reivindicativo de las zonas donde esta represión era más dura. En la actualidad, pese a estar en democracia, aún no se ha tomado conciencia de las necesidades surgidas de estas represiones centenarias, por lo que son muchos los pueblos que aún siguen marcados por la necesidad de normalizar su situación política y lingüística. Es por eso que este hecho se ve reflejado en las características que marcan al movimiento juvenil, no sólo de carácter político, sino de carácter cultural, educativo y social. Las administraciones no pueden hacer oídos sordos a estas diversas realidades que se escapan del marco constitucional actual y actuar solo de cara a espacios meramente políticos que no son capaces de abordar las necesidades comunes de aquellos que viven en constante lucha por aspectos tan fundamentales como son la lengua y la identidad. Nacimiento de un proyecto común Es realmente difícil plasmar la realidad política y social en la que viven las Illes Balears, País Valencià y Catalunya, ya que conllevaría mucho tiempo y espacio pero, pese a las diferencias, aquellos aspectos que históricamente los mantienen unidos hicieron que los Consejos de sus respectivos territorios empezaran a estrechar lazos. El Consell de la Joventut de la Comunitat Valenciana (CJCV), el Consell Nacional


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de la Joventut de Catalunya (CNJC) y el Consell de Joventut de les Illes Balears (CJIB), como representantes de tres territorios que comparten lengua y vínculos culturales, llevaban tiempo buscando espacios informales para tratar un aspecto que afectaba a los tres Consejos. Estos hechos diferenciales son los que promovieron, en el seno de los tres Consejos, la búsqueda de un espacio en común, un espacio en el cual poder compartir aquello que nos afecta y que nos es propio de los tres Consejos de Juventud. Este espacio de participación nació el 20 de junio de 1999 con la firma de un protocolo de colaboración mediante el cual nacía el “Triangle Jove” que pretendía acercar sus relaciones, unir esfuerzos y establecer líneas de actuación comunes que orienten e incrementen, dentro de un marco preestablecido, los contactos y colaboraciones que se puedan desarrollar. El protocolo establecía los siguientes objetivos: a) Mejorar la calidad del asociacionismo y potenciar la participación social de los jóvenes mediante la organización de encuentros, seminarios, jornadas o cualquier acción propuesta por los tres Consejos de Juventud en este sentido. b) Ofrecer a las entidades miembro de los tres Consejos de Juventud la posibilidad de encontrar espacios de encuentro e intercambio de trabajo, experiencia y reivindicaciones comunes. c) Fomentar el conocimiento mutuo de las realidades de los tres Consejos de Juventud, especialmente entre sus órganos directivos. d) Potenciar el intercambio continuo de información entre los tres Consejos de Juventud. e) Coordinar la participación en todos aquellos ámbitos donde estos Consejos de Juventud coincidan. f) Poner en común los posicionamientos sociales de cada uno de los tres Consejos de Juventud sobre temáticas de interés para la gente joven y generar tomas de decisiones conjuntas ante los organismos e instituciones que sea preciso en todo aquello que sea de interés compartido.

Estos objetivos enmarcaban el espacio que se debía desarrollar, no exento de la polémica que podía suscitar en algunos ámbitos la creación de un ente de actuación dentro de un espacio conocido como “Països Catalans” y que obtuvo grados de aceptación muy diferente en diversos ámbitos. Evidentemente, la creación del Triangle Jove rompía la barrera institucional y creaba un espacio marcado por la lengua y la cultura. Conscientes de que los Consejos de Juventud representan a una gran variedad de jóvenes y, por tanto, de ideologías, era necesario demostrar que el Triangle Jove era una gran herramienta para potenciar el movimiento asociativo juvenil y que ahí dentro cabían todas las ideologías a las cuales se representan. El paso del tiempo ha ido demostrando la importancia de este espacio de colaboración y el gran potencial que supone la unión de estos tres Consejos de Juventud, aunque hoy en día aún persisten las reticencias a colaborar en este marco. Diversas fueron también las reacciones de las instituciones, especialmente gobiernos autonómicos, quienes han valorado de diferente forma la constitución del Triangle Jove. También tuvo su repercusión a nivel estatal, ya que es la única plataforma de Consejos de Juventud que existe exceptuando el Consejo de la Juventud de España. Organización interna del Triangle Jove Al ser el Triangle Jove un espacio marcado por un protocolo de actuación se debía buscar un funcionamiento a través del cual los tres Consejos de Juventud se sintieran cómodos y pudieran adaptar su funcionamiento diario a la nueva realidad. Por este motivo se implantó un sistema rotatorio en cuanto a cualquier actividad que se realice, por lo cual se daba presencia del Triangle Jove en los tres territorios. También a nivel económico se repartieron todos los gastos en función de la capacidad económica de cada Consejo para aportar al Triangle. El Triangle Jove no dispone en estos momentos de ninguna sede permanente, sino que va rotando anualmente dependiendo del territorio en el cual se organice el encuentro

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de Asociaciones Juveniles del Triangle, del cual hablaremos más adelante. A nivel organizativo el Triangle Jove tiene como órgano decisorio el encuentro de Secretariados y Comisiones Permanentes, que se reúne tres veces al año para tomar las decisiones necesarias para poder alcanzar los objetivos establecidos. Estos encuentros se realizan también de forma rotatoria en los distintos territorios. La creciente actividad del Triangle Jove llevó a la necesidad en el año 2003 de contratar un técnico que se dedicara exclusivamente a este nuevo espacio. Ideología del Triangle La ideología que marca el funcionamiento del Triangle Jove viene marcado principalmente por el mismo espíritu que caracteriza a todos los Consejos de Juventud: la interlocución con la administración, la defensa de los derechos de los jóvenes, el impulso de la participación y el asociacionismo y, como objetivo característico de los tres Consejos de Juventud del Triangle Jove, promover el uso de la lengua catalana así como el conocimiento de las respectivas culturas e historias. Este último aspecto, lejos de ser uno más, es el que nos caracteriza como Triangle Jove y el que da la razón de ser a nuestro trabajo continuado en pro de nuestra lengua y cultura y que marca la vida diaria de nuestro movimiento asociativo. Los tres Consejos que formamos parte del Triangle Jove, por el hecho de compartir problemáticas comunes, intentamos unir esfuerzos en aquellas cuestiones en las que es posible, dando más fuerza a nuestras reivindicaciones y en la defensa de nuestras posturas. El Triangle Jove se ha posicionado en diversas ocasiones para defender la unidad de la lengua catalana, una unidad que en los últimos tiempos ha sido cuestionada a causa de políticos que juegan a ser filólogos sin tener en cuenta las autoridades facultativas en la materia de la lengua. Consolidación del Triangle Jove El eje fundamental de todo Consejo de Juventud es la participación, la búsqueda de fórmulas para que los jóvenes sean agentes

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activos ante la sociedad. El Triangle Jove recoge esta característica como la fundamental y la convierte en el centro de toda acción que surge de si. Así, no tardó mucho el Triangle Jove en organizar su primer encuentro de Asociaciones Juveniles el 19, 20 y 21 de noviembre de 1999 en la ciudad de Palma bajo el lema “entenent-nos amb la participació” (entendiéndonos con la participación). Este primer encuentro ponía la primera piedra de la que sería la principal actividad que realiza el Triangle Jove, sucediéndose así año tras año los encuentros y tratando temas de interés general para nuestras asociaciones juveniles. En este periodo surgía la necesidad de dar a conocer el Triangle Jove en dos caminos diferentes, por un lado internamente, es decir, hacia las asociaciones que forman los Consejos, y externamente, a nivel institucional y mediático. En el primer sentido no fue difícil debido a la gran aceptación de las entidades de cara a este nuevo espacio que les abría grandes puertas de participación, mientras que a nivel institucional hubo diferentes reacciones: en Catalunya y les Illes Balears tuvo muy buena aceptación, en la Comunidad Valenciana sigue, aún a día de hoy, con reticencias a aceptar este nuevo espacio participativo. En el aspecto mediático, el Triangle Jove siempre ha pretendido dar la vuelta a la imagen mediática que estamos acostumbrados a tener de los jóvenes. Esta imagen siempre se centra en aspectos negativos (violencia, drogas, delincuencia...) mostrando la juventud como una etapa hostil de la cual su objetivo es llegar a la vida adulta, dejando aparte la visión de la juventud como una etapa de plenitud, formación y desarrollo, obviando todos aquellas cosas positivas que surgen de los jóvenes. Actividades del Triangle Jove Para desarrollar sus objetivos, el Triangle Jove viene desarrollando diferentes actividades enfocadas principalmente a crear espacios de encuentro, debate y formación, espacios creados para representantes de asociaciones juveniles que sean capaces de crear un efecto multiplicador del fruto de todos estos encuentros. Se realizan dos tipos de encuentros, por un lado, los encuentros de


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entidades del Triangle Jove, en la cual participa cualquier asociación que pertenezca a uno de los tres consejos, y por otro lado, los encuentros de Consejos Locales de Juventud, destinado a los Consejos Locales. Encuentro de Entidades del Triangle Jove Esta actividad es, sin duda, la de más envergadura de las que realiza el Triangle Jove. Pretende crear un espacio de convivencia e intercambio de experiencias siempre marcado por una temática de interés general para las organizaciones juveniles. Al trabajar cualquier temática siempre se pretende sacar una nueva herramienta de trabajo plasmada en una declaración que tiene una triple vertiente, el trabajo en las asociaciones juveniles, el trabajo desde los consejos de juventud y las reivindicaciones a la administración. La dinámica y la calidad de trabajo de estos encuentros la han convertido en un gran atractivo para las asociaciones miembro de los Consejos. De entre las temáticas trabajadas desde los encuentros del Triangle Jove nos encontramos con diferentes: “Entenent-nos amb la participació” (entendiéndonos con la participación), celebrado en Palma en 1999, se convertía en la primera actividad del Triangle Jove y pretendía dar fortaleza a este nuevo espacio que empezaba a nacer. La temática tratada era la participación, partiendo del principio de que nuestro modelo de participación social está basado en el asociacionismo, el cual constituye una estructura básica de la sociedad civil y, por lo tanto, de la democracia. Ante el riesgo de desarticulación de esta sociedad civil a causa de la falta de compromiso de la juventud con la participación cívica, reafirmamos que ser miembros activos de nuestras entidades es una forma de ejercer nuestra ciudadanía. Mediante este comunicado se resaltó el papel de las asociaciones y de los Consejos de Juventud sobre la promoción de la participación y la responsabilidad de las administraciones públicas de fomentar y habilitar los recursos necesarios para el desarrollo de esta. “La Mediterrània com a espai jove d’intercanvi” (La Mediterránea como espacio joven de intercambio) Calafell 2000. El mar Mediterráneo como espacio de convivencia

cultural resalta en su seno grandes desigualdades en su desarrollo, desencadenadas en numerosas guerras y que tienen lugar algunos de los grandes conflictos a nivel mundial. En este documento reclamamos la cooperación entre los sectores norte y sur de la ribera mediterránea y el fortalecimiento de las redes de intercambio y coordinación a nivel institucional y juvenil, mediante el fomento del trabajo en interculturalidad, cooperación e intercambio, incrementando la participación en el contexto mediterráneo. Tendríamos que preguntarnos hasta qué punto los problemas que puedan surgir con las personas de otras culturas son fruto de esta “diferencia cultural” o de la diferencia entre personas. Los conflictos que puedan surgir se pueden valorar como algo positivo y enriquecedor y se pueden solucionar a través del dialogo y la adaptabilidad, siempre que haya una relación de igual a igual y normalizada. “Voluntariat, tercer sector i ocupació” (Voluntariado, tercer sector y ocupación) Gandia 2001. El voluntariado se ha convertido en un referente social, tanto dentro de las organizaciones juveniles como fuera de ellas, diferenciando entre el voluntariado individualista o puntual y el voluntario ligado a un compromiso que tradicionalmente ha estado unido a las organizaciones sin ánimo de lucro. Entendemos que el primero, usualmente promovido por la administración pública y por la iniciativa empresarial, solo recoge el valor de “actuar juntos”, mientras que no contempla el “decidir juntos” como aspecto básico de la participación. El nuevo tercer sector es un buen ejemplo de la complejidad de la sociedad actual, en el sentido de que mezcla instancias y esferas. El tercer sector disuelve los límites cerrados de las esferas de lo social (lo público y lo privado) y crea un espacio relativamente nuevo en el que se articulan expresiones grupales de identidad, participación política, bienestar social y también acciones colectivas y movimientos sociales. “Desenvolupament Sostenible. La visió de l’associacionisme juvenil” (Desarrollo Sostenible. La visión del asociacionismo juvenil) Menorca 2002. Entendemos el desarrollo sostenible como un proceso de cambio donde la conjunción entre economía y ecología permite la mejora de nuestra calidad de vida,

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de forma equitativa entre todos los pueblos y teniendo en cuenta la capacidad de la biosfera para absorber los efectos de actividad humana sin perjudicar las aptitudes de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades. En este campo, las Agendas locales 21 son un instrumento para la amplia participación pública en la toma de decisiones como requisito fundamental del desarrollo sostenible y reconoce la necesidad de nuevas formas de participación para hacer posible la clase de colaboración social que requiere la sostenibilidad. Por eso, como movimiento asociativo juvenil, demandábamos una articulación entre entidades, asociaciones, colectivos y movimientos sociales para hacer llegar, desde la complicidad entre ellos, propuestas a la administración pública. “Democràcia participativa: la incidència política del moviment associatiu juvenil” (Democracia participativa: la incidencia política del movimiento asociativo juvenil) El Masnou 2003. En este encuentro intentamos analizar los procesos que han iniciado muchas administraciones para aumentar la participación de la ciudadanía a través de diversos mecanismos y considerar si realmente estos instrumentos fomentan la participación o son instrumentos de mera consulta. Para vivir plenamente en democracia hay tres aspectos fundamentales donde el asociacionismo juvenil tiene un rol protagonista: primero la educación para la participación que se da en las asociaciones, segundo, la implicación y la participación social de estas en su entorno y, por último, el trabajo en red del movimiento juvenil. Participar es pasar a la acción, es una tarea colectiva y un acto de cambio que requiere implicación. Surge de la conciencia cívica ciudadana para implicarse en la construcción y la mejora de la sociedad y, solo si participamos, podemos decir que existimos como ciudadanos y ciudadanas. La democracia, es decir, el poder del pueblo, no ejerce hoy en día con todas sus implicaciones por diversas razones, entre ellas la falta de cultura participativa, pero también porque no existen los canales adecuados para llevarlas a la práctica. “Contruïm ciutadania des de la diversitat” (Construimos ciudadanía desde la diversidad) Xàtiva 2004. La llegada de miles

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de personas de todos los rincones del mundo supone un reto para los territorios de habla catalana en diferentes ámbitos (social, económico, político, cultural...). Por lo cual se deben desarrollar diferentes medidas en los aspectos laborales, educativos y culturales. Entendemos la integración lingüística como una prioridad de integración social, la lengua catalana es una gran desconocida por los nuevos ciudadanos y hoy en día, no supone una prioridad ni una necesidad para estos. Desde las asociaciones juveniles y los consejos locales se debe trabajar para garantizar la integración de los inmigrantes en las respectivas entidades. También se debe potenciar este aspecto desde el sistema educativo. Los procesos participativos son, en sí mismos, modelos de integración. En las entidades juveniles y Consejos Locales, esto tendría que ser una constante metodología al mismo tiempo que un objetivo en si mismo. Cuando hablamos de jóvenes inmigrantes nos estamos refiriendo constantemente a “socialmente infravalorados” que pueden incluso llegar a sentirse “ciudadanos de segunda”. Por eso es importante que la metodología participativa forme parte de todos los procesos educativos. “Associacionisme: Cultura y Educació per la Pau” (Asociacionismo: cultura y educación para la paz) Eivissa 2005. La educación para la paz constituye una de las grandes necesidades de nuestro tiempo, donde nos encontramos con grandes complicaciones en cuanto a resolución de conflictos. En este sentido, trabajamos desde la perspectiva social, asociativa y global. La visión del conflicto como un aspecto cotidiano el cual se debe canalizar y del cual se debe aprender de el resolviéndolo a través de las formas pacíficas que nos debe proporcionar la educación debe ser el centro de atención de la educación, ya sea de la formal como desde la ofrecida en todas las organizaciones juveniles. De esta forma, las futuras generaciones pueden tener una nueva visión de los conflictos globales y proporcionar herramientas para luchar contra ellos. Estas actividades reúnen entre 100 y 150 jóvenes anualmente para, por un lado, debatir sobre estos temas de interés general y, por otro, abrir espacios para intercambios de experiencias y de encuentro entre las di-


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ferentes asociaciones de los tres Consejos de Juventud, para así potenciar nuevos “triangles” entre las asociaciones juveniles, cosa que ya se está consiguiendo.

su localidad. Estos encuentros tienen como principales objetivos reforzar el papel de los Consejos Locales de Juventud y crear espacios de intercambio de experiencias.

Encuentros de Consejos Locales de Juventud del Triangle Jove Otro espacio importante a desarrollar que ha tenido en cuenta el Triangle Jove ha sido los Consejos Locales de Juventud. Este instrumento de participación a nivel local es una de las grandes herramientas de que disponen los jóvenes para poder hacer más valedera su voz. Siendo la realidad de los Consejos Locales muy diferentes en los tres territorios que conforman el Triangle Jove, cabe destacar las principales características de los diferentes territorios. En Catalunya existen tres Consejos Locales de Juventud y su régimen jurídico contempla la creación de Consejos Locales y Consejos Comarcales. Así mismo, se registran como federaciones, al no tener un marco jurídico propio. En el País Valencià existen veintidós Consejos Locales de pleno derecho y cinco como entidades observadoras. Su régimen jurídico también contempla la creación de consejos comarcales. Los Consejo locales son entidades públicas de carácter corporativo, es decir, de derecho público. En les Illes Balears solo existe actualmente un Consejo Local de Juventud. Su régimen jurídico contempla a los Consejos Locales como entidades privadas, es decir, como cualquier otra asociación. Se observa que, según la forma jurídica de cada territorio, existen más consejos locales, destacando la fórmula de entidad de derecho público que tienen los del País Valencià, donde estos son más valorados y tienen mucha mas fuerza que en los otros dos territorios. Hasta el momento se han realizado tres encuentros de Consejos Locales de Juventud del Triangle Jove, dos de ellos en Valencia y el otro en Barcelona, debido a que en Baleares no existe aún ningún Consejo Local con capacidad operativa para acogerlo en

Publicaciones El Triangle Jove ha realizado dos publicaciones encaminadas a ser un instrumento útil para las asociaciones y trabajar para una democracia participativa real. Estas dos publicaciones son “Qué es y cómo se crea un consejo local de juventud” (2003), y “Guía de dinamización de asociaciones y consejos locales” (2004). Estos materiales han tenido una gran aceptación por parte de las asociaciones de los tres territorios. Otras actividades El Triangle Jove no podía faltar a una de las citas juveniles más importantes que se celebran, nos referimos al Festival Mundial de Juventud que se celebró en el recinto del Forum de Barcelona en agosto de 2004. En esta ocasión el Triangle organizó un stand informativo sobre el Triangle Jove y avaló una de las mejores actividades de todo el festival, el concierto de la “Orquestra Jove del Països Catalans”, actividad que sirvió para clausurar el Festival. Esta iniciativa salió de la organización “Forum Musicae” quien consiguió juntar los mejores jóvenes músicos de los Països Catalans, dirigidos por el célebre director Salvados Brotons. Convenios de colaboración El espacio territorial en el cual se desarrolla el Triangle Jove también se había desarrollado por parte de otros agentes sociales. En concreto, existe una red de universidades de los territorios de habla catalana, el “Institut Joan Lluís Vives”, que aglutina 20 universidades de Catalunya, País Valencià, Illes Balears, Andorra y Catalunya Nord. Esta red de universidades trabaja, entre otras cosas, para la difusión de la lengua y la cultura, así como mejorar la movilidad y posibilidades de los estudiantes. El 25 de octubre de 2002, el Institut Joan Lluís Vives firmó un convenio de colaboración con los consejos del Triangle Jove

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hermes nº:7 de 7. Triangle Jove, espacio único de participación. Joan Ferrà Terrassa

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para la consecución de proyectos comunes para promover cursos, conferencias o acciones dedicadas al asociacionismo en las universidades adscritas al Institut Joan Lluís Vives, por lo que se formalizaba un nuevo marco de relación. Por otro lado, en estos momentos se está trabajando en un nuevo convenio, esta vez con la Fundación Balearia. Balearia es una empresa de transporte marítimo de pasajeros que actúa principalmente en el arco mediterráneo, la fundación trabaja en distintos proyectos sociales de diversa índole. El convenio tiene como intención favorecer los encuentros e intercambios entre asociaciones pertenecientes a cualquiera de los tres consejos mediante la posibilidad de precios más económicos para estos. También se estudia la posibilidad de hacer extensivo este convenio a nivel Illes Balears, debido al problema de insularidad que padece y que afecta gravemente a la participación entre islas. Perspectivas de futuro Aunque los años de trabajo y esfuerzo han dado un gran fruto, resulta difícil coordinar un espacio tan heterogéneo como es el Triangle Jove, que requiere la coordinación de tres organismos que, ya de por sí, tienen importantes obligaciones que atender en el día a día. En la actualidad, el Triangle Jove ha alcanzado un límite de actividad restringido debido a la capacidad operativa y económica de los tres Consejos de Juventud. Aunque exista este límite sí que el Triangle tiene mucha perspectiva de futuro y la necesidad de ampliar sus servicios al asociacionismo juvenil mediante nuevas acciones y proyectos. Es por eso que en estos momentos se están estudiando nuevas fórmulas para intentar dar un nuevo horizonte a este proyecto que está en crecimiento. No hay que olvidar que el Triangle Jove no tiene forma jurídica reconocida, sino que es un protocolo de colaboración firmado por tres el CNJC, CJCV y CJIB, lo cual no lo vincula ni recibe ayudas directas de ninguna administración. Tampoco existe la posibilidad de enmarcarlo en un formato parecido a los de los Consejos de Juventud, ya que la legislación vigente no contempla la creación de crear un organismo público que vincule a tres Consejos de Juventud. Por eso, en vistas

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al futuro, el Triangle Jove plantea dotarse de una estructura técnica fija y amplia, además de conseguir que su financiamiento no dependa directamente de los presupuestos de los tres Consejos. En otro sentido, el Triangle Jove esta iniciando un proceso de expansión territorial para poder ampliar su ámbito de actuación, siempre dentro del espacio territorial de habla catalana. En esta futura ampliación se contempla empezar a tener relaciones con otros territorios vinculados a la lengua catalana, como puedan ser Andorra, Catalunya Nord y la Franja de Ponent (territorios de la comunidad de Aragón cercanos a Catalunya). En este sentido se debe reformular la idea de Triangle Jove, ya que estamos hablando de realidades muy diferentes a las que hemos trabajado todos estos años. En la Franja de Ponent no existe un Consejo de Juventud que los represente como tal y en Andorra no existe Consejo de Juventud alguno, aunque existe un grupo promotor que esta empezando a constituirlo. Triangle Jove,“espai de felicitat” Así es como definimos informalmente a este espacio, como un espacio de felicidad, un espacio donde todos aquellos que participamos nos sentimos representados y en el que se crea un espacio de hermandad. La riqueza que supone el encuentro, el compartir experiencias, sensaciones, puntos de vista y proyectos, es un factor indispensable para promocionar el asociacionismo juvenil, un asociacionismo que, en estos momentos, necesita adaptarse a las nuevas circunstancias en las que nos encontramos para poder afrontar los nuevos retos que surgen de una sociedad cambiante, una sociedad multicultural, en la que conviven numerosas lenguas y en la que el hecho de saber dar respuesta a estos factores es las clave del progreso asociativo. “Fes Triangle! (haz Triangle)”, es el lema del Triangle, sinónimo de participa, comparte, opina... Son diversas las asociaciones que han formado su propio Triangle Jove dentro de varios sectores como el cultural, social o sindical. Esta propagación de “Triangles” es el fruto de un trabajo bien hecho, un trabajo que, seguro, seguirá avanzando y progresando hacia un futuro en el que daremos mucho que hablar.


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Hedabideak, gizarte eta politika diskurt soa eta euskara Gizarte diskurt soa eta errepresentazioak

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itulua eta gaia oso zabalak dira. Hedabideak, gizarte eta politika diskurtsoa eta haien harremana euskararekiko aztertzeko momentuan, garrantzi berezia eman behar zaie euskararekiko gizartean dauden jarrerei eta errepresentazioei nire ustez. Errealitatea aztertzeko momentuan ezinbestekoak baitira eta gainera jarrerak eta errepresentazioak ondo ezagutu behar dira azterketen emaitza orokorrak ondo ulertzeko, egoki ulertzeko. Gizartean nagusi diren euskararekiko diskurtsoak inkesta soziolinguistikoen emaitzen bitartez aurkeztu ahal dira euskararekiko jarrerak aztertuta, baina gainera jarrera horiek eta haien bilakaera ezagututa bakarrik, inkesta soziolinguistikoen emaitzak egoki ulertu ahal dira. Hemen hiru adibide aurkeztuko ditut argi geratu dadin gizartean dagoen diskurtso nagusiak zenbaterainoko garrantzia duen egoera ondo ulertzeko.

LIONEL JOLY 2004 Doktoretza Ikaskuntza Romanikoetan. Tesia Euskal Herriko egoera soziolinguistikoari buruz. PARIS IVSORBONNE unibertsitatean. Oso ohoragarri menzioarekin epaile guztien zorionak emanda. 2002 MASTER-A EUROPAKO IKASKUNTZAN. DEUSTUKO Unibertsitatea (Bilbao). 2002 UEUk (Udako Euskal Unibertsitatea) eta SEIk antolatutako ikastaroa: Urrats berriak euskararen berreskurapen lanetan.

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Azken 25 urte hauetan egin diren ikerketa makrosoziolinguistikoak aztertzen baditugu (Hau da, Olabuenagaren Euskararen borroka liburutik Euskararen Jarraipena III arte), bilakaera argia dela ematen du: alegia euskararen ezagutza handitzen ari da. Erabilera ez da indar berarekin handitzen ari baina bide onetik doa eta bukatzeko euskararekiko jarrerak oso positiboak eta aldekoak dira, hots, gizartearen kopuru nagusiak ondo onartzen du euskararen presentzia eta erabilera eguneroko bizitzan.

Ezagut zari ekiten badiogu errepresentazioak kontuan hartuz, izan den bilakaera ez dela hain positiboa konturatuko gara. Gaur egun, jendeak euskaraz badakiela lehen baino askoz errazago esaten baitu. Alegia, lehen baino maila apalagoa nahikoa da euskara badakiela esateko. Ondorioz, euskararen ezagut za duen gizartearen kopurua handit zen da. Hori euskararen kalitate t xarraren normalizazioagatik da. Kalitate t xarraren normalizazioa expresioarekin euskara maila t xarra edota apala edukit zea normala bihurtu dela azken urte hauetan esan nahi dut. Arrazoiak anit zak dira, tartean: - Administrazio agiriak lort zeko nahikoa den maila apala, - galdeketetan erabilt zen den tipologia (erroldaketetan agert zen den elebidun hart zaileen taldea zehaztu beharko lit zateke, izateko zent zua badu ere), - hedabide bat zuetan eta ETB1eko saio bat zuetan agert zen den euskara maila t xar edo euskara maila t xarra honen normalizazioa. Barnetegia bezalako programa batean adibidez. Euskara ikasteko prozesua ETB2an ematea egokiagoa zela seguruenik. - e.a. Fenomeno hori normala da eremu bat zuetan. Adibidez Bizkaiko mendebaldean, Arabako leku askotan eta Nafarroako hegoaldean: gazteek, eskolara joaten direnean zer edo zer ikasten dute baina eguneroko bizit zan ez dutenez kontakturik euskararekin, ezin dute baloratu egoki haien maila.


hermes nº:2 de 5. Hedabideak, gizarte eta politika diskurt soa eta euskara. Gizarte diskurt soa eta errepresentazioak. Lionel Joly

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Baina fenomeno erabakiorrena hiperbalorazio honetan euskararen at xikimenduari dagokio, aurrerago ikusiko dugu fenomeno hau, jarrerak aztertuko ditugunean. Ezagut zarekin bukat zeko, 80. hamarkadaren hasieran, euskararen ezagut za maila infrabaloratuta zegoela pent satu daiteke nire ustez, baina hau hobeto frogatu beharko lit zateke. Alegia, benetan ezagut zen zuen baino jende gut xiagok esaten zuen euskara bazekiela. Eremu diglosikoetan, gut xitua dagoen hizkunt zen hiztunak, askotan elebidunak badira ez dute esaten edo ez dute onartu nahi hizkunt za gut xitua badakitela, jarrera honekin talde gehiengotuarekin at xikit zen baitira (auto-odik badu zerikusirik ere fenomeno honetan). Hot s, euskara estigmatizatua dagoelako jendeak, nahiz eta euskara jakin, ez dakiela esaten du. Baina Hego aldean 80. hamarkadan kasu hori beharbada bakarrik gut xitan gertat zen zen, eremu diglosikoenetan edota beharbada jada gizartearen zati batek bere euskara maila hiperbalorat zen zuen eta fenomeno bat bestearekin orekat zen zen ikerketen emait zetan. Beharbada beste fenomeno bat ere egon da 80. hamarkadan; euskaldunek alfabetatua ez izateagatik edota batuatik urrun dagoen euskalki bat baino ez ezagut zeagatik, euskara “ona” alegia euskara batua, medioetan erabilt zen dena, ez ezagut zeagatik euskera ez zekitela esatera bult zatu ditu galdeketetan. Baina hori, euskararen barruan dagoen diglosia, hipotesi moduan ut ziko dut eta argi dago gaur egun ez duela hainbeste garrant zirik. Beraz, euskararen ezagut za, errepresentazioak kontuan hartuta aztert zen badugu, lehen euskara bazekiten kopurua gut xitua zen eta nola orain gehiengotua izanik puztu egin dela at zematen dugu.

Orain erabileraren kasua ikusiko dugu. Euskararen erabilera ikert zen dugunean ezagut za baino errepresentazioen menpeago dagoela ohart zen gara. Norbaiti galdet zen badiogu zein hizkunt za erabilt zen duen bere gurasoekin adibidez edo bere lagunekin ez dugu jakingo benetan zein hizkunt za erabilt zen duen baizik eta berak zein hizkunt za pent sat zen duen erabilt zen duela. Erraz nabarit zen da eguneroko bizit zan: askotan pert sona bati galdetu diodanean zein hizkunt za erabili duen elkarrizketa bat izateko beste pert sona batekin, elkarrizketa burutu eta gut xira, minutu edo segundu bat zuetara, askotan jendeak ez daki zer hizkunt za erabili duen eta horrelako erant zunak jasot zen dira: “nola egin dudan nire anaiarekin... ez dakit... euskaraz... nire anaiarekin beti egiten dut euskaraz” Errepresentazio bat beraz besterik ez. Martínez de Luna, Jausoro eta Berrio Ot xoak1 gizarte sareei buruz argitaratutako ikerketa batean argi gerat zen da desadostasun handiak daudela zein hizkunt zatan hit z egiten duen pert sona batek beste batekin zehazteko. Hori da, Pablo deit zen zenak Nekanerekin euskaraz egiten zuela esaten zuen eta Nekanek aldiz, erdera erabilt zen zuela esaten zuen. Nahasmen hau 45 kasutik 13an gertat zen da eta ez dago hizkunt za alternant ziari bakarrik lotua. Horregatik garrant zit suak dira Euskal Herrian egiten diren Kale Neurketak. Inkestatuen errepresentazioen prismei lotuta ez egoteko, nahiz eta kont ziente izan behar dugun inkestat zailearenari lot zen garen. Baina bi ikuspuntu eta errepresentazio ezberdin jasot zen dira eta horrela errealitera gehiago hurbilt zeko aukera daukagu. Beraz errepresent zioek erabilerari buruzko emait zak asko baldint zat zen dituzte eta ondororioz, gizarte eta politika diskurt soa kontutan hart zen baldin baditugu errepresentazioen eraikit ze garaian, haiek ere emait zak baldint zat zen dituztela esan daiteke.

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hermes nº:3 de 5. Hedabideak, gizarte eta politika diskurt soa eta euskara. Gizarte diskurt soa eta errepresentazioak. Lionel Joly

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Puntu honekin bukat zeko, hizkunt zekiko jarrerei ekingo diegu eta zalant zarik gabe horiek dira gizarte eta politika diskurt soekin lotuenak, gauza bera direla ez esateko. Errepresentazioak ezinbesteko bihurt zen dira hizkunt zekiko jarrerak aztert zen ditugunean. Barregarria gerat zen da benetan zer nolako jarrerak ikert zen diren makroazterketetan apur bat pent satuz gero: jendeari zer pent sat zen duen hizkunt zei buruz galdet zen zaio; hori da, errepresentazio bat jarrera bati buruz, ia ia errepresentazio bat errepresentazio bati buruz, errepresentazio baten errepresentazioa beraz. Zeren eta jendeak benetan pent sat zen duena baino zer uste duen pent sat zen duela esango du. Jendea maila teoriko batean sart zen da. Ez naiz ariko orain gai honetaz denbora luzez egon beharko ginatekelako gaia ondo jorrat zeko, baina argi dago Euskal Herrian dagoen dikotomia edo paradoxa ant zeko bat (ia ia eskisofrenia kasua esango nuke). Alegia, maila teoriko batean euskarak onarpen handia badu ere, ikerketa kualitatiboek frogatu dute benetako bizit zan euskararen present zia eta onarpena ez dela hain handia. Oraindik ere euskararen erabilera oso estigmatizatua dago. Euskararen onarpena edo euskararekiko jarrera positiboak sinbolikoak dira bakarrik. Hori sinbolo bati lotua dagoen adesio afektiboari at xikit zea sinboloa bereganat zeko modua delako da (“la adhesión afectiva al símbolo es ya una forma de posesión del símbolo” Benjamin Tejerinak esaten duen arabera2). Bereganat ze sinboliko fenomeno hau normala da Bourdieu et Comten irit ziak aint zakot zat hart zen baditugu: Auguste Comtek deskribat zen baitu “l’appropriation symbolique comme participation mystique universellement et uniformément accessible, donc exclusive de toute dépossession”3 “bereganat ze sinboliko fenomenoa unibert salki eta uniformeki eskuragarri dagoen partizipazioa da, desjabetu ezin dena” eta hori ez da hizkunt z baten ezagut zaren kasua Bourdieuren arabera, hot s,

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ezagut za ez da unibert salki eta uniformeki eskuragarria. Gaurko mintegiaren gaia zein den kontuan izanetik nire ustez gaurko errepresentazio nagusiak eta beraz gizarte diskursoak zeint zuk diren azalduko dut orain. Era berean jarreren eta ekint zen artean zeint zuk diren paradoxa larrienak aurkeztuko ditut, alegia portaera diglosikoak aurkeztuko ditudala esan daiteke. P. Cichonen ustez, portaera diglosiko horiek ezagut zea, diglosiarekin bukat zeko modu garrant zit suena baita4. I. Euskararen onarpen teorikoa inkesta kuantatiboetan: euskara ez da erdera baino gut xiago, gai guztietaz hit z egin daiteke euskaraz, ia gai guztietaz hit z egiteko erdera zein euskara egokiak direla agert zen da ikerketetan. (Hemen EAEko egoeraz hit z egiten ari naiz, Iparraldekoa oso ezberdina baita). Hala ere, euskararen benetako erabilera mugatua eta markatua dago berari dagokion lekutik kanpo erabilt zen denean, alegia markatua da eskolaren esparru formaletatik at erabilt zen denean, baserri edo herri t xikienetan edo folkloreari lotuak diren ekint zetatik at erabilt zen denean. Paradoxa hau inkesta kualitatibo gehienetan aurkit zen da (guztietan ez esatearren). II. Bigarren disonant zia kognitiboa: ikusi dugun euskararekiko at xikimendu formala ekint zetan aurkit zen ez dena da. Jendeak euskararen alde dagoela esaten du baina ez du euskara ikasten, ez du euskararen erabilera onart zen eta euskararen aldeko jarrerak dituen gizarte gehienarent zat Euskal Herririk ez lit zatekeela euskararik gabe onart zen badu ere, euskalduna izateko zer behar den galdet zen bazaie, euskara jakitea ez dela beharrezkoa esaten dute. Beraz, beste paradoxa bat aurkit zen dugu hemen, eta disonant zia hau gut xit zeko euskararen gaia beste bat zuen esku uzten da: jatorrizko euskaldunak, gazteak, eskola, administrazioa... (Euskararen alde gaude maila teo-


hermes nº:4 de 5. ‘Euskararen egungo erronkak EAEn’, mintegiaren izaera eta emait za nagusiak. Iñaki Martínez de Luna

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riko batean, euskaren erabileraren alde gaude maila teoriko batean, Euskararik gabe Euskal Herriak ez luke sent zunik, baina euskararen geroa beste bat zuen esku uzten da: lehen esan dudan bezala: jatorrizko euskaldunak, gazteak, eskola, administrazioa...) III. Hirugaren puntua: Euskaldunek erdaldunen errepresentazioak onart zen dituzte eta haien ekint zak gehiengotuen ikuspuntutik ikusten dituzte, beraz biolent zia sinbolikoaren menpe daude, alienatuak dira: adibide bat zuk: III.a. Askok ez dute onart zen euskararen erabilera normalean at xikit zen zaizkion eremutik kanpo. III.b. Euskaldun askok, erdaldunek bezala, euskara ikasteko ez dela behartu behar esaten dute eta gizartean gertat zen den euskararen erabilerak bult zatu behar dituela erdaldunak ikastera esaten dute. Hortik euskaldun askok euskararen egoera larria haien errua dela esatea, ez baitute euskara nahikoa erabilt zen. Hala ere, hori esatean bi gauza ahazten dira: alde batetik euskararen erabilera askotan markatua dela, eta ez dela onart zen (beraz erabili ez izana ez da bakarrik haien errua). Eta bestetik erdaldunent zat edo euskara gut xi ezagut zen dutenent zat errespeto linguistikoa elebakarraren mugak errespetat zea dela, alegia erdaldun bat inguruan dagoela erderaz hit z egin behar da, hortik ere erdaldunek ez dute euskara ikasteko beharra asko ikusiko. Azken errepresentazio hau gainera, errespetu linguistikoari buruz, euskaldun askok konpartit zen dute alienazioa nabarmena gertatuz. III.c. Aurkeztuko dudan azken adibidea euskarak politikarekin omen duen lotura da. Gai honetaz luze hit z egin daiteke, hala ere, laburbilt zen saiatuko naiz: askotan eta soziolinguistikoen artean eta idazle euskaldunen artean ere zera esaten da: euskararen hedapenaren mu-

ga euskarari lotuta dagoen politizazioa dela. Alegia, euskara despolitizatu beharko lit zatekela. Ondo, hala ere errepresentazioak eta hizkunt z guztien funt zioak ikert zen baditugu zalant zagarria da euskararen politizazioa edo hobeto esanda ez dela euskarari at xikia bakarrik. Euskaldunek eta euskararen alde direnek euskara Euskal Herriaren lotura dela esaten dute balore sinbolikoa emanez hizkunt zari. Erdaldunek edo euskararen aldeko jarrera ez dutenek gehienetan hizkunt zei balore komunikatiboa ematen diete soilik, hala ere hori euskarari buruz hit z egiten dutenean gertat zen da bakarrik, erderari buruz hit z egiten hasiz gero seguruenik balore sinbolikoa ere onartuko liokela erderari. Gainera, pert sona horien errepresentazioekin, gizarte honen diskurt soarekin, bat egitea, alegia euskara Espaniako eremu geografiko baten hizkunt za bat besterik ez dela onart zeak ere, ez du esan nahi azken ikuspuntu hori ez dela politizatua. Hau da, euskaldun askok, euskara despolitizatu egin behar dela esaten duenean, ez ditu nahastu behar bi ekint za ezberdinak: komunitate gehiengotuaren errepresentazioak onart zea (euskararen balore komunikatiboa soilik, eta lotura geografikoa besterik ez) eta euskararen erabilera politikoa ikurra bezala, alegia botoak lort zeko edo euskararen erabilera partidista politika diskurt soan salat zea. Gainera, politizazio kontu honetan, ez da ahaztu behar politizazioa salat zen dutenek beraiek hizkunt za politizat zen dutela askotan. Adibidez, haietako askorent zat euskararen erabilera politizat zen dute. Adibidez, euskara erabilt zen duenari bere eremu at xikiei kanpo (lehen ikusi ditugunak: eskola, herria, arrant zaleak...) bortit za ikurra lot zen diote, politizatuarena eta irekia ez izatearena integristarena. Kasu honetan beraz euskara despolitizat zeko ez da erabili behar.

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hermes nº:5 de 5. Hedabideak, gizarte eta politika diskurt soa eta euskara. Gizarte diskurt soa eta errepresentazioak. Lionel Joly

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Baina lehen esan dudanaren arabera beste politizazio bat bada guztiz ezberdina dena: euskararen erabilera politizatua (botoak lortzeko eta abar), eta hor mintegi honetako beste gai batean sartzen gara, politika diskurtsoan. Iñaki Martínez de Lunaren ikerketen ondoriak gogoratu nahiko nituzke, orain dela urte batzuk Sabino Arana Elkargoak antolatutako mintegi batzuetan aurkeztu zituenak hain zuzen ere. Bere aurkezpenaren titulua zera zen: “Universos simbólicos e identificación etnopolítica en su relación con el euskera y el castellano”5. Autore honek politika diskurtsoa azpimarratuz zera aipatzen zuen eta honekin bukatuko dut nire mintzaldia: «en las zonas netamente euskaldunes predomina una identidad y sentimiento comunitario exclusivamente vasco, compartiendo, así mismo, posturas inequívocadamente favorables al euskera; en el caso opuesto –zonas de escasa proporción de euskaldunes– se produce una adscripción a universos simbólicos (sentimientos identitarios y comunitarios tipo Gemeinschaft) españoles y se perciben posturas indiferentes u opuestas al euskera». Gainera, bere ikerketetan agertzen den bezala «según percibe la población vasca, existen posturas públicas y praxis de algunos partidos políticos favorables al monolingüismo, que reproducen los planteamientos alimentados por tales grupos sociales sociolingüísticamente contrapuestos (los propios de los partidarios del monolingüismo, sea euskaldun o erdaldun)», hemendik ikertzaile honen ondoriak: «tal situación de polarización ante el euskera parece diferir sensiblemente de la institucionalisación de un bilingüismo formal defendido en la legislación y reglamentaciones derivadas del marco jurídico/ institucional autonómico vasco (concepción Gesellschaft de la sociedad vasca). Es decir, algunas de las fuerzas políticas que han consensuado en las instituciones democráticas las bases jurídico/políticas necesarias para desarrollar el bilingüismo, manifiestan una práctica cotidiana (que es la que se

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plasma en la opinión pública) más acorde con la pertenencia de sus bases electorales a uno y otro polo sociolíngúístico e identitario/ comunitario (vasco o español), que son sus proclamas formales. Es decir, se sigue una praxis acorde con las concepciones comunitarias (Gemeinschaft) vascas o españolas (según cada caso) de las respectivas bases electorales, mientras se ignora el compromiso adquirido en el marco jurídico establecido para la creación de una sociedad vasca (Gesellschaft) bilingüe».

OHARRAK 1 Martínez de Luna I., Jausoro N., Berrio Ot xoa K., “Gizarte sareak eta hizkunt zaren erabilera: euskarari eta gaztelianari egokitutako hurbilketa”, BAT, nº15, Andoain, 59-89 o. 2 Tejerina Montaña B., Nacionalismo y lengua. Los procesos de cambio lingüístico en el País Vasco, Madrid, CIS, 1992. 3 Bourdieu P., Ce que parler veut dire, Paris, Fayard, 1982, p.23-25. 4 Cichon P., Sur l’interprétation des données dans l’enquête sociolinguistique in Gouiran Gérard, Contact s des langues, de civilisation, intertextualité, Montpellier, université Paul Valéry, 1992, p. 269282. 5 Martínez de Luna I., “Universos simbólicos e identificación etnopolítica en su relación con el euskera y el castellano” in Urkullu I., Nacionalismo vasco. Un proyecto de futuro con 100 años de historia. Cultura vasca y euskera, ejes de la identidad nacionalista, Bilbao, Fundación Sabino Arana, 1998, 143-161 o.


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El arte como seducción

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os conceptos complementarios en torno a la función social del arte, su impulso creativo y su capacidad de generar riqueza, se funden en el Guggenheim, que cerrará 2005 bajo el signo del ocho. El museo acaba de cumplir ocho años de vida con cerca de ocho millones de visitantes –el doble de los inicialmente previstos– datos a los que se añade su reconocido papel de motor de la transformación de Bilbao. Hablar de números en el caso de un museo no es tarea fácil. Seguramente ninguna de las personas que recorren los espacios de “La materia del tiempo”, ese conjunto de esculturas encargadas expresamente a Richard Serra por el Guggenheim, se pararán a pensar en algo distinto al vértigo o la emoción que produce su contemplación. Como mucho, calibrarán en cifras el peso del acero convertido en obra de arte por este creador estadounidense que ha instalado sus enormes piezas en el edificio situado junto a la ría. Sin embargo, aunque el arte tiene sus propias reglas –estimula la imaginación y enseña a mirar–, también produce otros resultados tangibles más ligados con lo material y el desarrollo económico de la sociedad. El concepto de “efecto Guggenheim” es el que mejor sintetiza esa idea explicando el impulso del museo en lo Mª JESÚS GANDARIASBEITIA cultural y como artífice principal Licenciada en Ciencias de la de la transformación que está Información. En la actualidad es Redactora Jefe del viviendo Bilbao en los últimos periódico DEIA, donde ha tiempos, un cambio profundo desarrollado su carrera profesional fundamentalmente que se ha ido definiendo con ligada a los temas sociales y nuevos proyectos. a la cultura.

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Riqueza cultural y económica Es ahí precisamente donde se sitúan los datos del impacto económico que valoran la importancia del museo en la generación de riqueza en Euskadi y en el cambio de imagen de la villa. El Guggenheim recibió el pasado 2004 la cifra de 909.144 visitantes –60.000 más de lo previsto– y logró un nivel de autofinanciación del 70 por ciento. En esa dicotomía sólo aparente entre el sentido espiritual del arte y su beneficio material, el museo produjo ese año una generación de riqueza de más de 184 millones de euros de PIB con unos ingresos adicionales para las Haciendas vascas de casi 30 millones de euros, contribuyendo a mantener 4.842 empleos. Este balance da idea, como alguien ha señalado, de que el Guggenheim es un objeto que, aun estando quieto, se mueve. Y que mueve paralelamente a miles de visitantes que se acercan hasta Bilbao, y por extensión a otros puntos de Euskadi, atraídos por el “gancho” de esta oferta cultural, a veces un auténtico espectáculo, cada vez más conocida en Europa y Estados Unidos. Las cifras de procedencia de los espectadores en 2004 indican que la mayor parte fueron extranjeros (572.000 sobre el total); 254.560 llegaron de distintos puntos del Estado (Madrid y Barcelona sobre todo), mientras que el 9% procedían de la CAV. Las estadísticas, vigilantes del flujo turístico –que precisamente este verano ha experimentado un crecimiento evidente en Bilbao– siguen muy de cerca también las preferencias del público, hasta el punto de registrar su gasto económico que se concretó el año pasado en una media 189 euros por persona, cantidad destinada preferentemen-


hermes nº:2 de 2. El arte como seducción. Mª Jesús Gandariasbeitia

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te a la gastronomía, compras, alojamiento, transporte y finalmente, al ocio. Con todo, no hay que olvidar en este tema la otra cara de la moneda, es decir el corto tiempo de estancia de los visitantes, uno de los puntos débiles del turismo entre nosotros, ya que las entradas de viajeros se siguen produciendo fundamentalmente por negocios o cuestiones de trabajo. Sin dejar de lado el brillo del museo como escaparate, hay que destacar igualmente la labor más callada pero importante de las actividades educativas en las que el año pasado participaron 308.612 personas, con cerca de 30.000 alumnos de los diversos niveles del sistema de enseñanza, colectivos que también pudieron participar la muestra “Aprendiendo a través del arte” o en los ciclos para familias y amigos del museo. La imagen de la ciudad Con toda esta energía, Bilbao, que guarda en su memoria histórica un pasado todavía reciente de ciudad industrial, va abandonando los sinsabores de las crisis vividas durante los años oscuros para convertirse en una ciudad de servicios y cultura que se fraguó a partir de la primera piedra del edificio diseñado por Gehry. Ya en el año 2000, Juan Ignacio Vidarte, director del Guggenheim, unía el museo y la ciudad con esta comparación: “El Guggenheim es una buena metáfora del País Vasco, una metáfora que ha demostrado la importancia de la transfor-

mación social y cultural, la apertura hacia el exterior, el valor del impulso del cambio en una ciudad como Bilbao, cuyo pasado industrial ha mudado de piel cambiando por completo el camino de una ciudad en evidente transformación”. Han pasado cinco años desde entonces, y si una imagen vale más que mil palabras, el Guggenheim-icono del Bilbao del siglo XXI hace el entorno urbano más amable que antaño. La palabra es seducción. Aunque la belleza de la arquitectura de Gehry y sus formas de titanio remiten a las raíces industriales de este pueblo, el “Puppy” de Jeff Koons, las columnas luminosas de Jenny Holzer o la “araña” de Louise Bourgeois en Abandoibarra, aportan una idea de modernidad y de apertura a los nuevos lenguajes plásticos que se exhiben en el interior, donde el año pasado se pudieron ver muestras interesantes como las de Rosenquist, Rothko y Oteiza, y esta temporada 2005 exposiciones tan distintas y alejadas en el tiempo como las de Yves Klein o el arte del Imperio Azteca, que han tenido su continuidad en la ampliación de las propias colecciones y otras iniciativas posteriores. Cerca del final del año 2005 faltan aún por conocer los datos concretos sobre la evolución de visitantes en los últimos doce meses. Tras el verano, la actividad expositiva se ha reanudado con la exposición ArquiEscultura, que sintetiza en su título el interesante juego entre arte y técnica unidos como un todo. Las formas juegan con el espacio en otros edificios emblemáticos como el de Gehry junto al arte de los escultores que también hicieron del espacio y del vacío su fuente de inspiración, tal es el caso de Oteiza, Henry Moore o Chillida, a quien cincuenta grandes artistas ofrecerán un homenaje en el Guggenheim la próxima primavera (del 8 de abril al 11 de junio), dentro de una programación muy variada que ya se prepara con las exposiciones “¡Russia!” (del 28 de marzo al 3 de septiembre), “Beckmann Watercolors” (del 27 de junio al 24 de setiembre) y la primera muestra de grandes dimensiones dedicada a Anselm Kiefer (del 9 de octubre al 7 de febrero de 2007). El arte sigue fluyendo a la orilla de la ría.

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De los escenarios ideales

H

an pasado ya varios años desde que el Museo Guggenheim, inaugurado y en activo, está presente entre nosotros y unos cuantos más entre dudas, confrontaciones, miedos, prejuicios e invasiones apocalípticas. Dudas, por enfrentarnos a algo inédito y desconocido para Euskadi, confrontaciones, porque cada uno proyectaba sus fantasmas más temidos, miedos, por perder un protagonismo inexistente y prejuicios, por nuestro eterno complejo de inferioridad y la ignorancia de no saber de qué hablábamos… El “efecto Guggenheim” puede ser analizado desde múltiples aspectos y perspectivas, por ejemplo, en su relación con la economía, en la reaparición de cierto “orgullo” bilbaíno, en aquel entonces bastante alicaído, por situar Bilbao en un contexto internacional, por su capacidad para proyectar y regenerar ciudad, etc. Aquí no entro a valorar la innegable aportación que el Museo Guggenheim Bilbao supone en una sensibilización general y la transformación y optimización de la actitud de los ciudadanos de esFOTOGRAFÍA: AITOR ORTIZ te país, respecto al arte JESÚS MARI LAZKANO contemporáneo, que sin Profesor Titular del Departamento de Pintura y Doctor en Bellas Artes por la Uniduda es indiscutible.

versidad del País Vasco. En 1994, lee su tesis doctoral “De la distancia entre lo formal en arquitectura y la arquitectura como imagen...” de la que forman parte cuarenta grabados. En 1985, recibe el premio Gure Artea. Ha realizado numerosas exposiciones individuales en EEUU, Suiza, Yakarta, España e Italia.

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¿Pero de qué manera esta nueva situación afecta o no a la realidad creadora desde

el punto de vista del propio artista? Es decir, ¿cómo afecta a la creación? Podemos diferenciar tres vías a través de las cuales el Museo se hace presente respecto a los creadores del país. Una consistiría en cómo su propia actividad, el programa de exposiciones, encuentros, seminarios, conferencias, proyecciones, cursos, su librería, sus talleres, influyen, afectan o contaminan la creación de los artistas vascos (entendidos genéricamente, como todas los nacidos aquí que trabajan fuera y los nacidos fuera, que trabajan aquí) la segunda, en cómo el fenómeno en su conjunto, que emana directamente como consecuencia de su actividad y provoca la presencia esporádica o no de curators extranjeros, la visita de grandes o pequeños coleccionistas de diversa procedencia, la llegada de instituciones de arte, fundaciones, directores de Bienales, sponsors, etc. y pueda ello repercutir o no en cada uno de nosotros y una tercera derivada de las anteriores, motivando cambios y nuevas aportaciones en elementos periféricos (nuevos espacios expositivos, etc.) no directamente implicados con el Museo, pero que acaban determinando las posibilidades de un artista. La cuestión sería analizar de qué manera estos aspectos influyen en el artista. Cómo su propio trabajo se ve condicionado, por ejemplo, en la exigencia o no de calidad en su obra, las posibilidades de prosperar en el mercado, de establecer relaciones profesionales con el extranjero, etc. etc.


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Pero esto nos llevaría previamente a preguntarnos, ¿cómo y qué ayuda a ser mejor artista? ¿Lo somos desde que tenemos el Museo? Me aventuro a decir que no necesariamente, pero todo ayuda. Nuestra generación creció sin el Guggenheim ni nada similar, faltaban bastantes más cosas básicas, empezando por el propio desinterés colectivo por el arte contemporáneo, pero estas circunstancias poco proclives consolidaron una manera de buscar nuestras propias fuentes, ante un panorama desolador, del que somos deudores, confirmando

esa decisión no será la misma frente a un cuadro de Anselm Kiefer o si la hace frente a un Ignacio Zuloaga. Esa determinación, bien vale un Museo como este. Volviendo a la pregunta de cómo el contexto, en este caso el Museo Guggenheim Bilbao, condiciona nuestra capacidad o modos de crear y su posible respuesta, deberíamos conocer la génesis y evolución de lo que llamo “espíritu creativo” así como si esas “ganas de crear”, se enmarcan dentro del “área de influencia” del Museo.

El ocaso de los dioses II, 200 x 300 cm. Acrílico sobre tela, 2004

que ningún tiempo pasado fue mejor. No obstante, da la sensación de que la generación actual, el “joven artista vasco”, crece a espaldas del Museo, lo ven como algo a lo que no pertenecen y nada les puede enseñar, no está presente en sus rutas, visitas, preferencias, ni pertenecen a su área de influencia. Pero mirando al futuro, quizás algunos de los que ya han decido ser artistas lo sean, por una visita relámpago que hicieron al Museo con la Ikastola, por haber participado en un taller o por acompañar a sus aitas una única vez… y ciertamente,

La voluntad que podemos tener de ser mejores artistas, ser capaces de reconstruir un espíritu crítico, de provocar emociones, de trascender la realidad, de proponer lecturas inimaginables y enriquecer sensiblemente nuestra relación con el contexto, esas “ganas de crear” que comentaba, no tiene por qué estar unidas a un escenario positivo, a un despliegue de medios o a un panorama alentador. No tiene por qué, pero todo ayuda. ¿No es cierto que pintar en Nueva York, por ejemplo, puede ser más estimulante que pintar en Gordexola? ¿Es

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Verdaderamente Rothko, 100 x 150 cm. Acrílico sobre tela, 2001.

por ello que los artistas en Berlín, quizás, puedan ser más interesantes y agudos que los de Renteria? Sí y no. ¿Acaso ese gran artista neoyorquino no hubiera alcanzado su excelencia, en caso de trabajar en Arrankudiaga? ¡Cuántos artistas mediocres lo son más aún, cuando trabajan en un entorno perfecto! Y ¡cuántos artistas magníficos lo son y lo fueron, a pesar de los inconvenientes y los nefastos escenarios! Tampoco creo en el artista como “perfecto salvaje”, al margen de todo y todos. ¿Puede un artista crecer en ausencia de todas estas posibilidades que ofrece el Museo? Por supuesto, lo han hecho y lo hemos hecho. Suplantándolo con interminables viajes, esfuerzos de todo tipo, dejando mucha energía en el camino y aprendiendo más de lo que nosotros mismos éramos conscientes. No existe una relación directa y proporcional entre capacidad y calidad creativa frente a una realidad que empuje a ello. En términos generales, el conjunto de la creación artística tiene lugar independientemente de la existencia de

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un museo. Sin ninguna duda, es cierto que determinadas condiciones hacen más veloz, rica y compleja esa trayectoria, una Facultad de Artes, Centros de Investigación, espacios de trabajo disponibles, documentación accesible, becas, ayudas y premios, una red bien tejida de espacios expositivos a diferente nivel, iniciativas privadas y galerías… son un perfecto caldo de cultivo para un desarrollo artístico de los actuantes… pero nada asegura el éxito ni la continuidad, evidentemente no vamos a renunciar a ello, aunque deberíamos cuestionarlo, pero a pesar de ello, siempre habrá espíritus lo suficientemente perseverantes para superar cualquier inconveniente o los excesos de medios y posibilidades. Por ello, necesitamos ir acumulando y creando centros independientes, como Bilbaoarte, por ejemplo, apoyo a proyectos e iniciativas privadas, a beneficio no solo de los artistas (evitando el riesgo de institucionalizar la cultura o consolidar artistas funcionarios), sino del ciudadano interesado en general. El Museo Guggenheim Bilbao cumple un papel fundamental en esta dinámica


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general y ha sido clave para entender la necesidad de disponer de estadios o unidades intermedias, de querer saber más y convertir el arte contemporáneo en algo cotidiano, a veces incomprensible, pero cotidiano. Un museo también puede relacionarse con el “espíritu creador” de tres maneras. Una, como chispa de encendido, a partir de la cual alguien decide ser artista. Dos, como plano educativo con el que el artista se forma, confronta su trabajo, se informa, se orienta, como vía para su construcción como artista (no es lo mismo, aprender a partir de reproducciones en la pantalla o en el papel, que frente a su contemplación in situ).

dependencia tanto del Museo como del contexto en general, otro elemento a considerar en esta interrelación es el concepto de territorialidad, de distancia. ¿Cuánto de cerca o lejos hace que un Museo sea influyente en el artista? ¿Por qué se da la paradoja de que no vayamos al Museo, a dos pasos de casa, para ver una espléndida exposición de Rothko, después de haber llegado en tren hasta Venecia a la Bienal o en autobús a Berlín, por participar en una “acción” en un garaje? ¿Qué está ocurriendo? Para poder entender cómo hemos llegado a esta situación, debemos analizar los modos en los que el propio artista se acerca a la realidad y, como parte de esa realidad, también al Museo. ¿Cuáles son los elementos que van configurando un proceso creativo a seguir

Giacometti en Nueva York, 40 x 125 cm. Acrílico sobre tela, 2002.

Tres, como posible destino de sus propias creaciones y vehículo prestigioso entre autor y espectador. Un museo puede interactuar, servir de mediador, entre el artista y los espectadores, espectadores que en muchos casos no existen y es el propio museo quien los crea. Museo que no se ha construido en exclusiva para los artistas, ni pensando en ellos ni para ellos, dado el mínimo porcentaje que suponemos en el conjunto de la sociedad por lo que sería injusto y desproporcionado. Dicho de otra manera, ni el Museo trabaja para nosotros, ni nosotros trabajamos para el Museo. Si pensamos que nuestra capacidad de crear mantiene cierta autonomía e in-

por parte del artista? ¿Quizás una revista, quizá los comentarios de un crítico con cierto poder local, una ágil conexión con Internet, un museo para aprender y contrastar cara a cara con la obra “real”, una Facultad de Bellas Artes, un Centro Independiente de Arte, los impulsos interiores? Una pregunta más precisa sería ¿Cuál es el vehículo apropiado para la génesis artística y en qué manera el Museo aporta su grano de arena, a través de las posibles vías que hemos visto, su propia actividad o sus influencias derivadas? El Museo Guggenheim no deja de ser, a pesar de las apariencias, un museo clásico, con una concepción tradicional,

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eso sí, con grandes medios y una puesta en escena espectacular. Es un museo donde, a partir de un ordenamiento crítico, se cuelgan o presentan piezas para ser contempladas por un público, nada nuevo hasta aquí. No entro a considerar, si esas piezas son o hasta “cuánto” son obras de arte, y si no lo son, si es apropiado o no presentarlas en el contexto de un museo. En definitiva un concepto clásico, que implica una presen-

La presencia de las nuevas tecnologías en muchos órdenes de nuestras vidas también afecta al mundo del arte, especialmente de dos maneras. Por un lado, como nueva herramienta a nuestra disposición, que conlleva determinados acabados, las video instalaciones, el DVD, digital art, etc. Por otro, como herramienta de conocimiento. ¿Para qué ir a ver una exposición si puedo consultarla en la página web?

Esta visión de la realidad, minimizada, ínfima, es aún aterradora cuando es el propio artista quien la formula, un artista del que se supone maneja material real sobre el que trabajar. ¡Cómo va a proponer nuevas realidades, nuevas visiones críticas sobre ella, revisiones, hacernos plantear nada si ni siquiera la conoce, si no sabe aproximarse de una manera digna! Esta confusión sobre estar informado y conocer la realidad Mues versus Piero o el espacio inexistente, 150 x 150 cm. Acrílico sobre tela, 2005. es dramática entre los artistas, como cia física de las obras y del espectador. No lo es no diferenciar entre la obra y su imame refiero a la identificación con el “efecto gen. Parece que la única realidad acaba Guggenheim”, algo novedoso, al que todos siendo exclusivamente la información, los podemos adherirnos, visitemos o no las exdatos, con lo que ello supone en cuánto, posiciones, sino a su uso efectivo, lo cual quién, cómo, cuándo y de qué manera, implica un interés por lo que en su interior alguien tiene la capacidad de contar y acontece. Estamos hablando si el artista perdirigir esa información, para nuestra petenece a su área de influencia y en especial, queña ración de consumo de realidad. ¿Ha cómo los artistas se acercan a las realidades permitido un mayor y más profundo code su propio ámbito de trabajo, tanto si es nocimiento de la realidad nuestra reciente una realidad más sobre la que reflexionar, capacidad para acceder a la “información”? como si es una muestra “escogida” de los Pero este es otro debate. resultados de sus colegas.

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Lo cierto es que entre los artistas, parece “antiguo” ir a ver una exposición al museo (si no es uno mismo quien expone), por lo que resulta mas “in”, consultarla en el portátil… además, puedes acceder más rápidamente a cualquier otra muestra, por ejemplo en Sydney, así que ¿por qué tanto esfuerzo para ir a ¡VER! una exposición?

Paciencia para cambiar, 45 x 45 cm. Acrílico sobre tela, 2005.

Ante esta actitud generalizada, las áreas de influencia se desvanecen… y paradojas de la vida ¿Porqué vienen a ver el Museo los que viven más lejos? La distancia entre artista y Museo es real y discurre por la indefinida línea de separación entre exposiciones temporales más dinámicas, de pequeño formato y la gran exposición, propia del Museo, apoyada en un servicio editorial con publicaciones algo más humildes pero más operativas. Por otro lado, pienso que es fundamental la

constitución de un departamento de arquitectura, el edificio de Gehry es el contenedor perfecto para el estudio en torno al fenómeno arquitectónico en relación con las diversas artes, de las interrelaciones de la arquitectura y la ciudad, la arquitectura y filosofía, etc. a través de exposiciones, encuentros, debates, talleres y publicaciones. Todo ello nos ayudaría a entender mejor lo que nos está ocurriendo y cómo podemos optimizarlo. En definitiva, el Museo Guggenheim Bilbao ha supuesto una plusvalía cultural a nivel general (en la que también se encuentran los artistas), una mayor atención en el arte contemporáneo, lo que se traduce en un mayor reflejo en los medios de comunicación, y este número de Hermes es una muestra de ello, así como una sensibilización, información y criterio en torno al arte, lo que conlleva un sentimiento positivo generalizado por la presencia del Museo entre nosotros. Por otro lado, la capacidad de influencia en los desarrollos creativos personales parece nula y el mundo de la creación permanece impermeable e inmune a la realidad del Museo y sus posibilidades por influir de manera constructiva.

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La cúpula de Santa María de las Flores

B

ilbao está cambiando. La diferencia entre el Bilbao de hace diez años y el de ahora es enorme, mucho mayor que la que han podido tener, en este mismo período, ciudades como Donostia, Gasteiz o Madrid. El cambio está siendo urbanístico, de transportes, turístico, pero sobre todo lo que está cambiando es la idea de ciudad de Bilbao. La ciudad se ha transformado. Donde antes había containers de colores apilados, ahora hay un parque, un poco deshumanizado, a las faldas del enorme museo. Donde antes había una tasca ahora hay un bar moderno. Donde antes pasaba un tren, ahora pasa un metro, donde hace diez años no había nada, ahora hay un tranvía, y donde apenas se veía un turista, ahora hay grupos de ellos. Ahora hay más puentes, que facilitan la vida diaria de los que habitan la ciudad, pero también hay proyectos de puentes tan bajos que impiden la navegación por la ría, o barrios que no quieren desaparecer y parece que lo harán. Estos son los cambios materiales, pero, sin embargo, los que a mí más me interesan, son los que se refieren a la idea de ciudad. Bilbao ha querido cambiarla y, para bien o para mal, lo ha conseguido. MAIDER LÓPEZ 1998-99:Master en Bellas Artes, El museo Gugghengeim Chelsea College of Art and Bilbao es el icono de este camDesign. London. 1998: Licenciada en Bellas Artes. Faculbio. En ese sentido, me viene a tad de Bellas Artes de Bilbao (UPV). BECAS: 2003: Beca la cabeza la cúpula de Santa MaInjuve. New York: ISCP. 2002: Generación 2002. Beca Caja ría de las Flores de Florencia de Madrid. 2001: Beca Juan de Otaolaza y Pérez de Saracho. Brunelleschi con la que cambió Basauri.1999: Beca de Artes el concepto de toda la iglesia, Plásticas de la Diputación de Gipuzkoa. 1998: Beca de artes siendo icono del cambio de la Plásticas de la Fundación Botín. ciudad de Fiorenza. 1998-99.

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En este caso el Gugghenheim Bilbao es la cúpula de Brunelleschi. Ha generado una relectura del lugar en el que se halla y ha impulsado un cambio a su alrededor. Si la cúpula de Brunelleschi volvía renacentista una iglesia gótica, el Guggenheim convierte Bilbao en la ciudad de nuestros tiempos en la que se quería convertir. Ahora cuando viajas por el mundo y te preguntan de dónde eres, ya saben algo de tu lugar de origen: Bilbao = Guggenheim. El Guggenheim se ha convertido, pues, en el referente de la ciudad, en la carta de presentación de Bilbao. Pero cada lugar tiene sus características y sus formas de hacer y entender las cosas, por eso cuando las multinacionales instalan sus moles igual en Singapur que en una pequeña aldea en Galicia son agresivas y requerirían de cierta revisión. El Guggenheim Bilbao también llegó con una multinacional, como una sede más de Peggy Gugghenheim. Llegó a Bilbao como si hubiera llegado a las Vegas. Pero también es verdad, que en cierta manera, ha conseguido que la sociedad haya entrado al museo. Gente que no había paseado por el Bellas Artes de Bilbao, ha repetido la visita, o se ha hecho amigo del museo. En este sentido, me interesa la forma en la que el museo Guggenheim Bilbao ha acercado el arte a la sociedad, tanto en cuanto a número de visitantes (aunque no soy amiga de medir las cosas en números) como en lo que al departamento de educación se refiere, que acerca el arte contemporáneo a niños y mayores. Hay quien no cree en el sistema educativo de los museos, yo no sólo creo en él, sino que me parece una de las bases del entendimiento entre el arte y la sociedad (cada día más distantes entre sí). La labor educativa


hermes nº:2 de 2. La cúpula de Santa María de las Flores. Maider López

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que está haciendo el Gugghenheim me parece loable, característica que se repite en los actuales museos del Estado. También podríamos plantear el debate de la función del museo en la ciudad o la cuestión de si el museo es la estructura adecuada para el arte contemporáneo. A mi entender, el museo Guggenheim Bilbao, al igual que ha conseguido meter a la sociedad dentro de su museo, también podría haber llegado al público desde puntos más cercanos y menos desde la idea estática del arte. Por otro lado, el museo no es ya el contenedor de las obras de arte, no es un lugar neutro en el que se colocan las obras, sino que la arquitectura pasa a ser

obra, a convivir con ella en un diálogo tan estrecho que la una transforma a la otra y viceversa. En este sentido, la grandiosidad de la arquitectura del Gugghenheim Bilbao hace que a veces las obras, en sí impresionantes por su escala, queden empequeñecidas en su relación con el edificio de Gehry, imponiéndose, pues, en esta relación e impidiéndoles manifestarse tal y como son. Pero independientemente de esta relación de escalas, el edificio es disfrutable por sí mismo, mereciéndose un paseo por él en cada visita o incluso entrar sólo para recorrerlo, mirarlo y pasearlo como la obra de arte que es.

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Guggenheim efektua (Begi-bistakoak eta ez hain agerikoak)

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uggenheim-ek euskaldunak eta at zerritarrak erakarri ditu Bilbora; eraikunt za hiriaren ikur bihurtu da, eraikunt zaren ausardiak modernitatearekin lotu du Bilbo; museoa hainbat ekimen ekonomiko, kultural eta turistikoren pert xa bilakatu da; bertan eskaint zen den arteak hain berea duen xarma eta dotoreziaren plusa erant si dio hiriari‌ Areago: Guggenheim-ek gehi haren inguruan jaso diren gainerako eraikin eta berrikunt zek hiriarenganako afektua harrotu diete bilbotarrei, bai hirigint zaren ikuspegitik eta baita modernitatearenetik ere: auzoetako arazo askok beren horretan segit zen badute ere, ikaragarri hobet zen ari den hiri batean sentit zen dira bilbotarrak, XXI mendean daudela ikusten dute, modernitateak bere lekua hartu du orain urte gut xi ia dekadent zia soilik islat zen zuen paisaia urbanoan.

ANJEL LERTXUNDI ESNAL Donostiako Apaiztegian egin zituen ikasketak. Magisteritza (Donostian) eta Filosofia eta Letrak lizentziaturak (Erroma eta Valentzia) ditu. Irakasle izan zen Zarauzko Salbatore Mitxelena Ikastolan, eta bertako zuzendari lau urtez. Euskal Literaturaren eta Literatura Unibertsalaren irakasle Donostiako Elizbarrutiko Majisteritza Eskolan 1979-1989 urteetan. Bere idazle ibilbidean, izan da kazetari eta zinemagile ere. Euskal Idazleen Elkartearen sortzaileetako bat eta lehendabiziko presidente.

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Guggenheim efektua deitu diogu museoak eragin dituen emait za ugari bezain onuragarrien mult zoari. Bilbo beste hiri bat da museoa eraiki zenetik. Joko Olinpikoek goitik behera berritu zuten Bart zelona, baina han ez da Bilbon bezain garbi ikusten berrikunt zen efektuak ekarritako barren pozik. Beharbada Bilbok, deprimituago bait zegoen krisi industrialaren eraginez, premia larriagoa zue-

lako burua jasot zeko. Eta jaso zuen, begibistakoa da. Batez ere, begi-bistakoa. Berdin dio egunaren aldartea urret sua ala grisa izan, gauarena zerratua ala ilargit sua gertatu, efektua bera da: museoko lamina titaniozkoek argia erakart zen dute, argia banat zen. Eta begiak betet zen zaizkigu. Ikur, sinbolo, bihot z eta ispilu, hiriaren parte garrant zit sua izateaz gainera, museoa hiriaren branka bilakatu da beste garai bat zuetan ere mundu osoko it sasoetara eraman gintuen ibaiaren ert zean. Difusioa Miraria t xalot zeak ez ligu ke, ordea, distant zia hart zea galarazi behar, argi gehiegiak it sutu egiten baitu. Artearen ikuspegitik begiratuta, Guggenheim museoak eta ondoren etorri den beste hainbat ekimen artistikoren olatuak (Artium dut, adibidez, gogoan) ikaragarri hauspotu du gurean artearen difusioa. Arteari hainbesterainoko kaltea egin dion sagaratuaren pribilejiozko it xurak indarra galdu du: demokratizatu egin da artearen gozamena eta ikusirik geuk ere adituen eskubide bera dugula obra puntakoenak ikusteko, errespetua galdu diogu museoetara joateari. Hain urrutikoak ez diren garaietan, artea juzkat zeko behar diren formazioak eta irizpideek at zera eragiten ziguten, irizpiderik gabeko juzku batek ezjakinen infernua bait zuen zigor. Irizpideak lehendabizi, juzkua gero. Orain difuminatu egin da hierarkia tenporal hori, eta agian ez dago hierarkietarako aukerarik ere, irizpideak


hermes nÂş:2 de 4. Guggenheim efektua. Anjel Lertxundi Esnal

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disolbatu egin baitira ardoari ura erruz nahasten zaionean bezala. Adituaren irit zia, hedabideetako dibulgazio sarritan arina eta publikoaren juzkuak tex-mex halako baten plazan bildu dira, eta adituen irit zia da zalapartaren erdian gut xien ent zuten den ahot sa. "Artearen kontenplazioa, zuzenean, bitartekorik gabe", esaten ari zaigu artea geureganat zeko moduei buruzko gaurko tendent ziak, posible balit z bezala era guztietako hedabideek barreiat zen duten zalapartarik gabe hurbilt zea Serraren eskulturetara edo Rothkoren pinturetara.

Erlatibizatu egin da irizpideen auzia edo bulgarizatu egin da, hit zaren zent zurik t xarrenean? Aspalditik zetorren kontua da artearen difusioak eragindako fenomeno sozial hori. "Artea eroso errezibitzen bada, eztena galdu duelako da", idatzi zuen oraintsu berrogei urte Edgard Windek. Arteak gero eta ezten kamutsagoa du, ez du eskandalizatzen, ez gaitu harritzen, ez dizkigu barne-errainak iraultzen. Gaur galdera bakarra eragiten digu arteak: obra horrek zenbat balio du?

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Galderak eta mugak Artista baten lana galderak egitea da, baina artistaren galderek ez dute erant zunik. Horra zertan bereizten den artegint za zient ziatik: zient zialariak ere egiten ditu galderak, baina erant zunen bat izan dezaketen galderak egiten ditu soilik eta erant zun dit zakeen galderen erant zun behin betikoa bilat zea da zient zialariaren lana. Artistak, ordea, erant zun ezin diren galderak formulat zea du lanabes. Zient ziak ziurtasuna eman nahi dio gizakiari: “Bizi garen mundua halakoa eta halakoa da. Geu ere halakoxeak gara”.

Artistak, berriz, kilikatu eta larritu egin nahi du gizakia. "Artea larrit zeko egiten da, zient zia lasait zeko", Braquek esana. Benetako arteak larritu egiten gaitu erant zun ezin diren galdera betikoekin. Benetako obra artistikoak ez dira galdera t zar bat zuk baino. Gizakiaren behar nagusia orientat zea baita, arteak ez du norabiderik erakusten, baina norabidea galt zeko arriskuak salat zen ditu. Egiten ez dakiguna egiten, pent sat zen ez dakiguna pent sat zen, amesten ez dakiguna amesten lagunt zen digu

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arteak. Esperient ziak –zient ziak– ezagueraren ert zak mugatuz egiten du aurrera; pert zepzioak –arteak– ezagueraren mugetan zuloak eginez. Galderak, beraz. Galderak, pinturaren, eskulturaren, artearen bidez emanak. Galderak, izatearen abaroan formulatuak. Galderak, naturaren erdian edo gizakiaren bihot zean eginak, natura eta gizakia bera ere it xuraldatuz… Arte Ederretako San Fernando Akademiako partaide izendatu zutenean, T xillidak hogeita hamahiru galdera eginez osatu zuen bere sarrera-diskurt soa. Galdera guztiek artea zuten abiapuntu, ar-

tea zuten helmuga, eta bihot zeko bazterrik ezkutuenean gordet zeko moduko galderak ziren guztiak ere: laburrak, zorrot zak eta airean trazaturiko galdera-ikur eskultoriko bat zuen ant zekoak. T xillidaren galdera haiek, ordea, ez zuten, ez dute erant zunik: artistak gizakia kilikatu nahi du eta misterioaren aurrean jarri; haatik, erant zun ezin diren galderak –galdera betikoak– modu berriz formulat zen ahalegint zen da artista, bai baitaki artea –bizit za bera ere bezala, bestalde– erant zunik gabeko galdera handi bat dela.


hermes nº:4 de 4. Guggenheim efektua. Anjel Lertxundi Esnal

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T xillidaren beraren hit zekin esateko: “Muga ez al da espazioaren benetako protagonista, oraina (beste muga bat) denboraren protagonista den bezala?”.

Ikuskizuna, hausnarketa Arteari buruzko erlatibismoa gizendu besterik egiten ez zuten erakusketa mediatiko bat zuk kenduta –denok ditugu gogoan–, Guggenheim-ek ez dio uko egin galderak zint zilikat zeari, galderak erakusteari, bere funt zioa betet zeari. Baina hori guztia ikuskizun soil bihurtu baita –it xura soziala dotoret zeko osagai bat–,

galdet zeko kontua da Guggenheim-en jardunak hor retan bakarrik saiatu behar duen. Museoak duen potent ziala ikusita –bai erakusteko, bai proposamen berriak saiat zeko–, arteak gaur betet zen duen tokiaz hausnart zeko bideak ere zabaldu behar lituzkeelakoan nago, bide horrek bere egitekoari buruzko kezka eta galdetu beharra ekarriko baitu. Arteak, existituko bada, ezinbestekoa du bere funt zioaz behin eta berriro hausnart zea, hausnarketa hori du bere existent ziaren motore. Artearen erakusleiho izan nahi duen erakunde batek ere behin eta berriro egin behar luke

hausnarketa bere buruaz, betet zen duen funt zioaz, kokatuta dagoen lekuan eragin dezakeen debateaz. Instalatuta dago Guggenheim eta eragindako onurak begi bistakoak dira. Baina, polemikat xo bat zuk kenduta, eragin duen debate inportante bakarra museoa bera eraiki aurrekoa izan zen. Rothko eta Armani, Oteiza eta motorrak, artea eta ikuskizuna, korronte estetikoak eta eklektikotasuna… Hobetu al da euskaldunok arteaz genuen pert zepzioa eta formazioa? Geureganatu al dugu galderen

aurrean larrit zerainoko kemena? Museoak eragin al du debaterik? Zer ekarri dio Guggenheimek euskal arteari? Museoak izan behar luke hemengo produkzio artistikoaren nazioarteko bozgorailu? Bideratu behar al luke difusioaz haratagoko ekimenik? Horretan ere ahaleginduko balit z Guggenheim efektuak beste argi-klase bat zuk ere erakarri eta zabalduko lituzkeelakoan nago.

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Desde Bilbao a Santurtzi (Crónica de una transformación o relato de un viaje)*

I. El enigma de la ciudad El hombre o la mujer de la Grecia Antigua eran capaces de emplear sus ojos para ver las complejidades de la vida. Los templos, los mercados, los campos de juego, los lugares de reunión, las murallas, las estatuas públicas, así como las pinturas de la ciudad antigua, representaban los valores culturales de la religión, la política y la vida familiar. Sería harto difícil precisar a dónde hemos de dirigirnos en las ciudades actuales si quisiéramos recrear los espacios sagrados que denotan los valores de nuestra cultura. Hacia dónde dirigir la mirada es siempre la escritura –en ocasiones ágrafa– del deseo de encontrar y encontrarse, de mirar para ver y de ver para vivir. Lo que ocurre es que nuestras ciudades no están ordenadas siguiendo un orden simbólico, ni tan siquiera un orden social que permitiera jerarquizarlas con facilidad o acudir a los lugares donde se celebra lo que es la ciudad; ¿cuál es su esencia? ¿cuál su identidad? La respuesta es la adjetivación de aquello que miramos; las denominaciones más al uso se citan por su cualificación productivaANDER GURRUTXAGA Catedrático de sociología del industrial (de servicios), por su País Vasco. Autor de un imtiempo de construcción (ciudad portante número de obras y artículos científicos. Entre vieja-ciudad nueva), etc. las más importantes están: “El Código Nacionalista Vasco durante el franquismo”. (Barcelona 1985). “Estructura y procesos sociales en el País Vasco” (Bilbao 1990). Fue vicerrector de Profesorado de la UPV, Director de Universidades del Gobierno Vasco, viceconsejero de Universidades e Investigación.

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La ciudad no se recrea tanto por su simbolismo sino por su función, es como si el pragmatismo de la función articulara el caótico orden urbano, encontrando el sentido de la

ciudad en la funcionalidad de sus actividades; los símbolos dan paso a las funciones e incluso a los símbolos ciudadanos, cuando se erigen como tales son símbolos funcionales, por eso la mirada sobre la ciudad sigue el camino que le traza la funcionalidad de su planificación. No es extraño que la ciudad inscriba sus genes en la historia y que ésta delimite con esmerada precisión el devenir de la primera. La ciudad es un gran receptáculo vivo donde todo se inscribe, donde los sedimentos de la socialidad escriben sobre la piedra los avatares de su devenir. Por eso la mirada sobre la ciudad es una mirada interesada, inscrita en el álbum que la historia ha labrado y que pone a nuestra disposición para que con calma y actitud incisiva lo miremos, captemos lo que de él interese y nos deshagamos de aquello que resulta menos atractivo. Los viajes a través de la ciudad no son sino recorridos por la historia y por la estructura genética que nos habla de su pasado, de su presente y de su futuro.

II. Al encuentro de Bilbao Un sábado a la mañana encaminamos nuestros pasos al encuentro con la historia cuando nos propusimos caminar desde Bilbao a Santurtzi. Queríamos conocer zonas urbanas, para algunos de nosotros inéditas y, sobre todo, observar el espectáculo de la transformación urbana e industrial que está teniendo lugar en la margen izquierda del Nervión –cuna, santo y seña de la conurbación industrial–.


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El inicio de nuestro paseo es la iglesia de San Antón en la parte vieja de la ciudad de Bilbao, al lado mismo de la ría del Nervión y del popular mercado de La Ribera. No es éste un espacio elegido al azar, sino que es el espacio donde en

pocos metros se pueden contemplar los signos de la ciudad tradicional: la iglesia, el mercado, la ría –símbolo y matriz de lo urbano, de su tradición y de su modernidad, de su riqueza y de sus peligros– y la casa –el hogar– el receptáculo social, humano donde se recoge y reproduce la tradición y los signos y los símbolos del lugar.

Siguiendo la margen de la ría llegamos hasta el puente del Arenal, vía de conexión entre lo nuevo y lo viejo, entre la ciudad antigua y el Ensanche, entre la tradición y la modernidad, vía de entrada a las raíces del Bilbao tradicional –Las siete calles– y vía de salida hacia el Ensanche, el Bilbao moderno y lustroso que exhibe orgulloso los signos de los nuevos poderes económicos –bancos, compañías de seguros, oficinas de la red de servicios que toda capital de provincia debe proclamar, grandes almacenes, exhibición de luces y colores, residencia de los lugares de representación público-política–, pero también lugar de residencia de las elites urbanas, muchas procedentes y extraídas de las clases medias profesionales, que exhiben con orgullo su habitat, se identifican con él y se definen como procedentes de un lugar. Ese lugar es el hogar, es decir, “el lugar del que procedo y al que voy a regresar”. Saliendo del puente del Arenal por la calle Ripa divisamos enseguida, con la ría ¡por supuesto! de compañero fiel, el signo del nuevo prestigio bilbaíno; el museo Guggenheim, producto de una casualidad y de la ambición de la nueva clase política autonómica que quiso reconocerse en él como si sólo la construcción de su edificio justificara la acción política y las inversiones realizadas, o si detrás del museo más “famoso” de la ciudad estuviera ¡nada más y nada menos! que el orgullo bilbaíno.

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El museo encumbró a su arquitecto, F. Gehry, a la Fundación norteamericana que le cede su nombre, Guggenheim, y colocó a Bilbao en la cartografía del mundo del espectáculo pictórico. La llamada del espacio museístico fue escuchada por muchos ciudadanos que identificaron a Bilbao con el Guggenheim o a Bilbao con la modernidad. Pero Bilbao exhibe otros galones; es la ciudad industrial por excelencia, no sólo del País Vasco sino del resto de España. Aquí nació la industria del hierro, la industria naval, la banca, los seguros, el movimiento nacionalista vasco o el movimiento obrero. Aquí, alrededor del entramado productivo minero, dio sus primeros pasos el Partido Socialista y después, el Partido Comunista, aquí se dieron las mayores huelgas del proceso industrial. Bilbao es una ciudad que desde la tradición construye la modernidad en poco más de cincuenta años (18701920). Bilbao es sobre todo vida urbana, lo que significa caos, desorganización, barrios periféricos que miran, cuando no amenazan al centro –choque de culturas–. Aquí nacieron algunos de los ideólogos del fascismo español, bilbaínos fueron Rafael Sanchez Mazas, Bastida, etc. Antes se había creado el nacionalismo vasco –Sabino Arana era de Bilbao–. Facundo Perezagua –animador socialista y posteriormente fundador del Partido Comunista–, hizo su carrera política en Bilbao. Lo que quiero indicar con estas breves notas es que Bilbao, a poco que se rastrea y se mira en sus entrañas aparece con todo su dramatismo como una ciudad moderna, exultante de modernidad. Es una ciudad dramática que cuando quiere olvidar su historia no puede y cada vez que lo intenta debe recuperar el dramatismo de su identidad urbana. El espacio lúdico que ocupa el Guggenheim fue antes espacio industrial, allí al lado estuvo enclavado el Astillero Euskalduna. El Guggenheim nace en este terri-

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torio industrial, es tierra “sagrada”, espacio dominado y defendido por el tiempo, en un terreno que le ignora y no le hace suyo. Por eso, debe forzar su presencia, provocar el olvido del simbolismo del solar que le ha visto crecer: la bancada industrial y naval. La desaparición que contemplamos en cada paso que damos de la industria siderúrgica, de la industria naval, etc., no hace sino recordarnos lo que hemos sido y de cómo el ser colectivo –la identidad– recoloca nuestras aspiraciones en este, nuestro pasado. La ría –el Nervión– cita permanente de nuestro viaje, es probablemente, a efectos simbólicos, el recuerdo vivo, imperecedero de lo que es Bilbao. No es extraño que cualquier intento por olvidar, aunque a mí me guste más la palabra ocultar, el pasado y el presente ponga “sobre aviso” a los bilbaínos. Bilbao es complejidad, es la historia viva del choque entre la tradición y la modernidad, es la ciudad de los contrastes, es la ciudad donde pueden verse las cicatrices de las consecuencias de los procesos sociales y económicos que enturbian nuestra paz social en los últimos ciento veinticinco años. El Guggenheim, colgado sobre la ría, es algo que se sobreimpone a la ciudad, una “operación de marketing”, no creo que de modernidad porque si algo sobra a Bilbao es modernidad. Es como el intento de suspender en el aire, en un nuevo ciclo posthistórico, las tendencias que el futuro presenta a los ojos de los bilbaínos. Otra cosa es que Bilbao no hubiera quizá sido capaz de desentrañar con sus solas fuerzas lo que quería hacer con el futuro de su ciudad. El Guggenheim es un éxito comercial, mercantil, que poco tiene que ver con el Bilbao moderno, cosa distinta es que al pragmatismo mercantil de los bilbaínos les interese porque puede ser fuente de divisas y ganancias. Pero, tengo dudas sobre que el éxito del Guggenheim sea el éxito de Bilbao, es más bien el éxito de un islote, de un fragmento de la mercantilización globa-


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lizada del arte, es como si a los bilbaínos se les dijera; “coloquemos ahí esa franquicia y a ver qué pasa”. Lo que ha pasado es que el ocio artístico y las clases medias que acostumbran a tomar las ciudades los fines de semana han visto en el Guggenheim, y no tanto en Bilbao, uno de sus destinos para seguir siendo “diferentes”, reproducir el orden de la simulación y poder contar el lunes laboral el “último descubrimiento” del ocio globalizado. Con Olabeaga y la península de Zorrozaurre enfrente, camino pensando que el redescubrimiento que hay que hacer sobre lo que es Bilbao no lo vamos a encontrar en el Guggenheim, sino en la ría y en la periferia de ese centro que tanto se enorgullece de ser lo que es. En Bilbao lo que queda son huellas de los dinosaurios de la industria, del sufrimiento acumulado, de los costes que tiene la modernidad. Por eso, amigos míos, su paisaje es tan complejo, tan difícil de captar y por eso el Guggenheim no es sino un subterfugio comercial, un “añadido” a una ciudad que lo aprecia porque le aporta clientes pero que no le añade nada a su ser. Bilbao está en la historia, el Guggenheim en los flujos mercantiles de la globalización artística. Bilbao no se mira en el icono museístico sino que lo vende, la han querido convertir en ciudad franquicia y ha demostrado que también vale para eso. Nuestro camino desemboca en la entrada del museo marítimo, donde se exhibe aquello que ha dejado de ser útil para la vida cotidiana, aunque forme parte de la vida cotidiana, pero no deja de ser significativo que su pérdida de funcionalidad o su superación tecnológica haya dado “con sus huesos de metal” en un museo. Pero, claro, Bilbao mantiene un idilio con su ría y el museo –esa institución desmitificadora– exhibe el resultado del matrimonio; barcos, tecnología marítima, historia en una palabra, se exhibe en un intento de atarse al mundo y a lo que somos, en un nuevo ejercicio de recreación de la memoria y de encuentro con la historia, demostrando que los museos también exhiben identidad.

III. El destino de Olabeaga Caminando sin cesar y guiados por el afán de encontrar nuevos matices a la ría, penetramos en ese espacio urbano que encerrado sobre sí mismo se denomina Olabeaga. Está el suelo protegido por cuatro murallas que lo miran desde la distancia cercana y le mantienen encerrado en sus fronteras naturales. Es, ciertamente, otro Bilbao; tan cerca, pero tan lejos del glamour del Guggenheim, tan lejos, aunque pueda tocarlo con los dedos, del hotel Sheraton, tan lejos, pero tan cerca del Sagrado Corazón, al lado, aunque lo siente y no lo ve, de San Mamés –la Catedral–. Es éste uno de los misterios del viaje que hemos iniciado una hora antes; ¿cómo se puede estar tan cerca de todo y tan lejos de casi todo?, ¿cómo puede mirarse hacia fuera para terminar de encontrar el lugar, “su” lugar en el barrio?, ¿por qué es el barrio la unidad que absorbe el sentido?, ¿cómo produce la identidad sin casi ser consciente de que lo está haciendo? Pero así es la ciudad, tan cerca y tan lejos, tan inmediata y tan lejana. Olabeaga es el producto de una historia que no termina de cerrarse, que está abierta, donde Bilbao tiene un lugar preferente, pero donde la vecindad destila personalidad, y donde el barrio no es un enclave residencial, sino un enclave de vida. Encerrado sobre sí mismo, este barrio sólo puede mirar hacia adentro, atrapado como está entre la autovía, que le construye su cielo, la antigua carretera de entrada a la ciudad y las vías del ferrocarril. Sólo el barrio que mira hacia adentro y la ría rompen la frontera. Una vez más, la ría omnipresente ofrece la salida, ofrece el viaje, la huida si fuera necesaria. Al otro lado de la margen izquierda por la que caminamos está la península de Zorrozaurre. Núcleo histórico, zona industrial y hoy casi en la lista de espera de otros afanes urbanísticos que especulan con la ciudad, la transforman y la “modernizan”. Pienso, mirando a los antiguos apeaderos fluviales y los descargaderos de mineral,

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que no sé muy bien para qué querrán modernizar Zorrozaurre, qué afán y ¿por qué no se redecora, en vez de desconstruirlo? ¿Será, quizá, que las clases medias bilbaínas se han cansado de un paisaje urbano que casi desconocen y quieren que Bilbao sea una ciudad moderna? Valiente paradoja; de la modernidad a la modernidad, a través del ojo del arquitecto.

IV. Bilbao y Zorroza La carretera continúa casi en línea recta y ya a lo lejos se atisba el barrio de Zorroza –Viejo bastión de Bilbao en la frontera con Burceña-Barakaldo–. Es un barrio donde lo más antiguo de él está adosado a la ría y a lo que queda de lo que fue en otros tiempos su pujante puerto marítimo. Hoy está dominado por las industrias, algunas de ellas abandonadas –como la antigua Jabonera– en espera de recibir el título de monumento del numeroso parque de arqueología industrial que el recorrido por la ría permite ver. Las industrias que resisten conviven en un reducido espacio con una pequeña población mayoritariamente de etnia gitana y con un campo de fútbol, enclavado en lo que en otros tiempos fue una base militar que en la década de los ochenta decidió cambiar de destino y abandonar Zorroza. Para llegar al núcleo central de población hay que atravesar la carretera principal. Allí las hileras de casas se abren hacia el cielo, unas chocan con las nubes y otras escalan colina arriba, intentando colonizar espacio arrebatado a la montaña. Tierra de inmigrantes que llegaron a este lugar en la década de los sesenta en busca de trabajo y fortuna y hoy componen el núcleo principal de este barrio. Aparentemente, Zorroza es una de las periferias de Bilbao, aunque de hecho cuesta reconocer que es un barrio de Bilbao, quizá su cercanía al núcleo duro de la margen izquierda, Barakaldo y Sestao, le acabe convenciendo que mejor se mira en ellos y no hacia la capital. No obstante, es Bilbao, pertenece

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a Bilbao. Pero ese carácter de periferia, de lejanía relativa del centro urbano principal, provoca que el barrio haya ido tomando carácter de ser pero no de pertenecer; de estar en Bilbao, pero de no ser Bilbao. Quizá porque como me explicaban unos vecinos de este enclave, con esa economía de palabras tan querida en este barrio: “Zorroza es Zorroza” ¿Será un principio de independencia lo que la voz de estos vecinos expresan? O quizá es que para ellos la independencia no es necesaria porque, ¿ya son independientes? Zorroza recuerda a cualquier población urbana de nuestras grandes urbes; sin solución de continuidad las calles suceden a las casas y las casas a las calles; la carretera principal recuerda cuál es la vía de entrada y la de salida y sólo la cercanía de la ría nos acerca la imagen de que es un barrio ribereño, por más que ni la ría ni el barrio se miren como si el segundo –el barrio– se hubiera constituido sobre dos historias paralelas que nunca han querido encontrarse y donde la ría niega el barrio y éste decide vivir de espaldas al agua. Uno se encamina con sus pensamientos, abandonando por momentos la ribera del Nervion, hacia el puente de Burceña –frontera de Bilbao con Barakaldo– preguntando a los amigos, ¿dónde queda Bilbao para Zorroza? o ¿qué hay de Bilbao en Zorroza? ¿Será que la “traición” a la ría la ha condenado a vivir mirando a la carretera?

V. Barakaldo y sus periferias Ahora es la carretera la que nos indica la dirección a seguir, entramos en Barakaldo a través del puente de Burceña, erigido en honor del río Cadagua. Estamos, como ocurría con el barrio anterior, en la periferia de Barakaldo; lo que los urbanistas denominan una periferia consolidada. La mirada del caminante no sabe bien donde detenerse, donde detenerse para describir lo que es Burceña. Burceña es la presencia de la industria –Mebusa, Gruber…–, de antiguos


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caseríos que se niegan a su reconversión o, mejor aún, a su desaparición. La convivencia del caserío con la industria nos recuerda que nada de la margen izquierda del Nervión ha quedado fuera del “furor” urbano, de las construcciones aceleradas, de la prisa por ocupar cualquier milímetro de suelo urbanizable y que sólo las pequeñas plazas y los frecuentes bares nos recuerdan y nos hablan de qué es la socialidad, una socialidad encorsetada en un espacio urbano constreñido y dominado por fábricas y casas. Comentábamos que es mejor no empeñarse en sentar a los escolares en las aulas para explicarles lo que es el fenómeno urbano y los efectos de la industria y traerlos aquí, que vean, que toquen la ciudad. El paseo por este barrio debiera servirnos para captar las esencias de cómo se elabora y cómo se crea una de las posibilidades de construcción de lo urbano, cómo impacta la ciudad sobre los núcleos de población, cómo desaparecen las áreas rurales, por qué los caseríos de antigua planta no tienen sitio en este precipitado urbano. El dinamismo urbano no se ha detenido, pasear por su calle nos permite ver cómo aquí y allá se han levantado edificaciones nuevas, de cierta calidad, algunas de buen gusto, otras adosadas materialmente a la carretera principal que la atraviesan y las hay que insisten en instalarse a la entrada

de la fábrica, como si de ellas dependiese la subsistencia de la empresa. ¡Qué lejos queda Burceña del viejo sueño de los urbanistas ingleses del siglo XIX o las desesperadas llamadas de atención del locuaz Howard cuando quería rehabilitar la ciudad moderna con sus ideas sobre la ciudad jardín! En Burceña tampoco se habla de Le Corbussier, no hay lugar, por supuesto, para el art deco. El modernismo o el racionalismo no tienen cabida en sus calles. Quizá sea la “maldición” urbana la que nos impide atisbar algo más de seis árboles, ningún jardín y sí la hegemonía

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del urbanismo que une y destruye y ambos procesos los desarrolla a la vez, con igual pasión y constancia. Creemos haber encontrado una tarea para los héroes que en el mundo son; rescatar el urbanismo de las garras de la especulación urbana, conceder a las ciudades la posibilidad del encuentro en la calle, de la humanización de los entornos urbanos. Abandonamos esta población siguiendo la dirección que nos marca la acera que sirve a la carretera y que se dirige hacia Lut xana. Es éste un viejo barrio baracaldés, atrapado entre fábricas, empresas químicas y viejos talleres. Es, como el resto de la periferia baracaldesa, de fuerte personalidad. Sus moradores se han acostumbrado a vivir alejados de la administración municipal, los vecinos tuvieron que suplir la falta de apoyo de la administración municipal con la solidaridad. Nació así una sociedad civil que fue un “sindicato de ayuda mutua”, basado en el conocimiento personal de las gentes y en las relaciones cara a cara. Por eso, Lut xana no es sólo un barrio de Barakaldo; es una sociedad civil que se presta a ser administrada desde el bastión municipal, pero sin creerse demasiado que ellos sean otra cosa que “de Lut xana”. Casas, calles y fábricas discuten permanentemente sobre quién domina a quién. Incluso en ocasiones, las discusiones desbordaron en otros tiempos las previsiones y se transformaron en conflictos de gran calado y de manejo improbable. Lutxana, vista de lejos, parece adosada a la empresa Sefanitro –fabricante de fertilizantes–. Todo el barrio se ha tenido que dotar de una pituitaria especial y de una paciencia infinita. Cuando la contaminación no figuraba en los manuales de economía como coste medioambiental y cuando el desarrollo sostenible o la gestión del medio ambiente eran opciones desconocidas, Lutxana ya conocía, lo sabía por experiencia, lo que era trabajar para conseguir un mundo sin contaminación ambiental o cómo se podía soñar pero no vivir sin estar adosado a la fábrica.

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La decencia de los distintos municipios democráticos se nota hoy en las calles de este enclave baracaldés, por más que a todos estos núcleos urbanos les ocurre que en general han tenido que acostumbrarse a un urbanismo defensivo que les ha permitido adecentar la infraestructura urbana, pero que les ha impedido modificar estructuralmente núcleos urbanos tan hechos, tan desarrollados, donde la lucha por el espacio no sólo era/es norma de supervivencia sino la expresión de una forma de vida ciudadana. El minimalismo de las previsiones urbanas ha encontrado cátedra y fortuna en estas tierras, si alguien quiere estudiar cómo se puede vivir solidariamente entre casas, calles y fábricas, Lutxana es un buen laboratorio. Abandonamos Lutxana, siguiendo la línea que marca la desembocadura de la ría. Nos volvemos a encontrar con ella después de dos kilómetros, la perdimos en Zorroza y la recuperamos en Barakaldo, justo debajo del descargadero de fertilizante de Sefanitro y al lado mismo de lo que fue el punto de llegada de los trenes mineros de la Orconera. Una vez más la ría se ensancha. Al otro lado de la margen, Erandio nos mira, por más que el viejo barco –el gasolino– que unía Barakaldo con su vecino de margen haya pasado a mejor vida.

VI. La transformación de Barakaldo Una sucesión de monumentos mineros saludan nuestra llegada a lo que fueron los terrenos de la antigua Altos Hornos de Vizcaya; viejo símbolo de la riqueza y del desarrollo económico vasco e industria viva que articuló durante casi cien años la vida social, política y económica de toda la margen izquierda. Las familias baracaldesas se distinguían por dos cosas; por donde trabaja el padre-cabeza de familia. Había, sobre todo, cuatro opciones; Altos Hornos, La Naval, La Babcok Wilcox o la General y donde iban a estudiar los hijos; formación profesional o bachillerato. En el primer caso, había


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que acudir a la Escuela de Maestría o a las escuelas de aprendices donde las grandes factorías preparaban a sus futuros trabajadores. Los que estudiaban bachillerato iban a los PP. Paúles o a los PP. Salesianos. Las mujeres iban a los diversos colegios de monjas. El Instituto público llegará a finales de la década de los sesenta. En la sociedad civil baracaldesa existía la creencia de que las clases medias profesionales enviaban a sus hijos a los PP.Paúles, mientras que de la clase obrera se ocupaban los PP. Salesianos. En todo caso Barakaldo, y en general toda la margen izquierda, vivió “atrapada” por la dinámica de estas grandes empresas. Su peso político fue grande, sus efectos económicos indispensables para la vida ciudadana del lugar, la poca vida social que no se realizaba en la calle tenía su origen en la responsabilidad social corporativa que estas empresas desarrollaron –financiaban equipos de fútbol, equipos ciclistas, clubs de montaña, etc.–. No he de repetir que este mundo ha desaparecido, quizá para recordarnos que nada es lo que parece y que la eternidad sólo es obra de Dios. Altos Hornos dejó tras de sí una huella difícil de superar para la margen izquierda, La Naval es una copia de lo que fue, la Babcok dirime en estos tiempos su futuro después de mil y una reconversiones y la General es una caricatura de lo que fue. Al viajero que escucha estos datos le vienen a la cabeza varias preguntas, ¿cómo han sobrevivido estas poblaciones a un impacto tan significativo? ¿qué ha pasado con los ciudadanos que ahí vivían? ¿tiene futuro esta comarca? Lo que ocurrió fueron unas tasas de paro muy altas, un futuro amenazador para las nuevas generaciones, miles de trabajadores prejubilados a una edad inverosímil, la crisis de un modelo de desarrollo económico y la incertidumbre como norma de vida. El funcionamiento de las ayudas públicas ayudo a sobreponerse al “desastre” y nuevas formas de producción –basadas en la industria de los servicios, del ocio y consu-

mo– aparecen hoy como los sustitutos funcionales de la gran industria. El desplazamiento es espectacular; de la industria a los servicios, de la estrategia productiva del hierro y los barcos, a la venta de ocio y consumo; ¿podremos hablar que estamos transitando desde Altos Hornos a Ikea, desde la Naval a Carrefour o de la Babcok a Leroy-Merlin? Barakaldo rompe con su etapa anterior; la década de los noventa avisa y expresa que se está enterrando una etapa: ha durado algo más de cien años, si quieren encontrar al Barakaldo centenario tengan prisa, podrán hallarlo “aquí y allá”, en los rincones de las calles, o mejor aún, si no lo hallan vayan a los parques temáticos, revuelvan entre los restos de la arqueología industrial. Para un hijo de ese pueblo, el paseo por Barakaldo es un sobresalto tras otro: uno cree que va a encontrarse con los viejos sonidos de la infancia; la sirena de la fábrica, los partidos de fútbol en la calle o que van aparecer detrás de cada esquina las reliquias del pasado industrial y lo que ve es una transformación urbana que ha “liquidado” por derribo viejos hitos de la estructura urbana baracaldesa; la “Plaza de Abajo” se ha transformado en una intervención urbanística que ha construido cientos de pisos de calidad dentro de un plan que quiere recuperar la margen derecha del río Galindo, –aunque la reconstrucción medio ambiental del lecho del río sea una misión imposible ya que los casi cien años de vertidos tóxicos lo dificultan sobremanera– y que se extiende más allá de lo que cualquiera hubiera imaginado. Uno comenta con los amigos que le acompañan, ¿qué queda del Barakaldo industrial? Queda la añoranza de un mundo que se ha ido, pero también la esperanza de una población que ha sabido contraponerse a los infortunios de la crisis y que ha hecho de la esperanza virtud y del futuro una profesión de fe en sus posibilidades, queda la pugna por mantener la tradición allá donde triunfa la modernidad; queda la ilusión por no dejarse sepultar por los

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parques temáticos, aunque bien es verdad que las ruinas industriales y el urbanismo defensivo nos retrotrae una vez más, como hemos ido viendo a lo largo de nuestro paseo, al pasado de una sociedad industrial que ya no puede recrearse en la industria y desde la industria, pero donde la industria ha depositado su huella indeleble. Barakaldo se empeña y se empeñará en erigir un futuro sin depender de su tradición industrial y de su reciente historia, pero no puede desprenderse ni de la una ni de la otra. VII. La colina de Sestao Abandonamos Barakaldo sorprendidos y nos dirigimos al pueblo vecino, Sestao. Entramos en este municipio por el barrio de Simondrogas. Es este enclave una auténtica conmemoración del ghetto urbano. Viejo barrio obrero en él nació, como se apresuró a recordarnos un vecino, Panizo –futbolista del Athletic de Bilbao y vieja gloria de una manera de hacer las cosas que hoy no entenderíamos–. Hoy es un barrio desgastado por el uso, viejo bastión de un urbanismo imposible, ocupado por miembros de la etnia gitana que han hecho de él su morada, seguramente a la espera de que alguien decida que hacer con Simondrogas. Un calle en cuesta nos lleva en unos centenares de metros a la calle Rivas –colindante con las extintas instalaciones de Altos Hornos de Vizcaya–. Uno de los hornos altos se mantiene en pie como recuerdo de lo que fue y ya no es. En esta calle trajinaban los trabajadores de la siderurgia antes de entrar al tajo. Vieja morada de esta clase industrial, hoy es hogar de aquellos que no pueden moverse porque no tienen recursos para ello o de aquellos otros a los que su nomadismo les impide fijar residencia. Ocupadas sus viviendas, al igual que las de la calle contigua Chávarri, por una población mayoritariamente gitana, es como si el tiempo se hubiera parado a las puertas de estas calles. Sus moradores se asoman a las ventanas y miran para ver que lo que antes era ya no es. Lo que ven es un solar abandonado u ocupado por la acería que por no echar no echa ni humo. Ya no hay sirenas, ni ruidos procedentes del interior de la fábrica. La fábrica ya no es, pero la calle sí y

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ellos siguen ocupando un lugar intermedio. Me preguntan, ¿qué lugar tienen en la estructura social de la margen izquierda los residentes de esta zona de Sestao? No tengo una respuesta clara para esta cuestión. El edificio cerrado de la antigua Escuela de Aprendices de Altos Hornos de Vizcaya nos trae a la memoria otras fechas y otros datos, pero también ella está cerrada y la mugre del entorno se ha apoderado de sus paredes. Es como si entre el desierto que queda después de la desaparición de esta empresa y el espacio urbano colindante se hubiera decretado un edicto de simetría. Caminando por la acera de esta calle llegamos al cruce de la Iberia. No puedo menos de recordar aquellos dos obreros que penosamente subían esta cuesta en el cuadro homónimo de A. Arteta, ¡qué lejos queda todo esto! Mientras tanto, Sestao desciende vertiginosamente hacia la dársena de la Benedicta y anexa a ella lo que fue, una vez más, Altos Hornos de Vizcaya. Es Sestao un pueblo de cuestas, del que no me explico cómo no han salido generaciones de atletas. Nunca una colina ha dado tanto juego a la planificación urbana; pero es ésta una población que sabe lo que es trabajarse el futuro, lo que es el sufrimiento y, al igual que Barakaldo, sabe lo que es sobrevivir. La margen izquierda desprende austeridad y fortaleza, ese es su secreto. No busquen sofisticación en sus residentes. La calle es un reflejo fiel de esto. Es muy difícil encontrar en sus calles monumentos o recuerdos de un pasado glorioso. Pase usted de esas cosas y transite por sus calles, hable con sus gentes y descubra el pluralismo, la tolerancia y la dignidad. El descenso por la cuesta de La Iberia trae a la memoria la dureza de otras vidas, pero cuando terminamos de bajar por su ensenada encontramos un panorama que rompe con los pensamientos duros. La dársena de la Benedicta se abre hacia la necesaria desembocadura de la ría del Nervión. La ría que hemos seguido en muchos de sus tramos baja para confundirse con el


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mar. Sestao se acaba para dar paso a Portugalete. Su puente colgante es el broche de oro de la ría. Su forma se asemeja a un arco que nos recuerda cuál es la frontera; donde empieza y donde termina el mar; donde la ría se hace mar y el mar se hace ría. Son momentos de confusión donde la historia se confunde con el mito. Portugalete despliega sus encantos de villa elegante; la iglesia de Santa María, la torre de los Salazar, el palacio de los Chávarri, son visiones de un pasado que está aquí, aunque para estar hayan tenido que pagar un precio elevado. La iglesia se ha modernizado; la torre se ha transformado en un edificio de servicios y en el palacio de los Chávarri ya no viven los Chávarri, aquel potentado que hizo del riesgo y del juego del poder su vida, lo que le permitió fundar industrias –entre otras, Altos Hornos–; representar en el Parlamento de Madrid sus intereses económicos, definirse como liberal o conservador dependiendo del juego de los aranceles y definir, en gran parte, el modelo de desarrollo económico vizcaíno y español. Desde su palacio en Portugalete dirigía sus operaciones, veía el movimiento de los barcos y el humo de sus fábricas. VIII. Final de trayecto El recientemente restaurado hotel nos recuerda la historia de este enclave y lo que Portugalete fue; el lugar de encuentro de las clases pudientes del lugar que antes de colonizar Las Arenas encontraron aquí su espacio “natural” de convivencia. Otra cosa es que atrapado por el crecimiento desmesurado de la década de los cincuenta y sesenta, el municipio se haya transformado en uno de los pueblos con mayor densidad del Estado. Hay claramente dos Portugalete; la parte de abajo que corre paralela a la ría y representa a su tradición histórica y al desarrollo de su propio ensanche, que ha transcurrido en la zona alta del municipio, penetrando en Sestao y descolgándose hasta casi llegar a Ortuella. El camino transita por el paseo que sobre la ría pasa debajo del puente colgante y se dirige hacia la Escuela de Náutica y mira ya hacia el puerto de Santurtzi. Es éste un paseo popular por el que transita

la ciudadanía de Portugalete. Ofrece una magnífica panorámica de una de las mayores obras de ingeniería civil de su tiempo; el encauzamiento de la ría del Nervión. Es la obra del recordado D. Evaristo Churruca. El camino se acerca ya a su final, Santurtzi se abre ante nosotros enseñando su cara más preclara; la de la nostalgia. Fue puerto marinero, pero los servicios portuarios y la crisis de vocaciones acabó con él. Hoy es una miniatura que casi no cabe ni en las guías que recuerdan su existencia. Es Santurtzi un pueblo dominado por su vocación portuaria, con un abigarrado urbanismo, que se refugia en ser sede industrial y lugar de servicios, pero que, al igual que hemos presenciado en otros municipios de nuestro recorrido, está atrapado por la inercia de su historia, por querer hacer más de lo que se podía hacer; por entender que el urbanismo era cuestión secundaria y que la ciudad no era sino la pugna natural de los individuos con su entorno. Pueblo de poco espacio, ha querido resolver su propio proceso de transformación urbana a través de estrategias defensivas. Ha mejorado infraestructuras, ha limpiado sus calles, ha edificado en todos los rincones del municipio y hoy está atrapada entre un pasado que la constriñe y un futuro que deberá ser más o menos una proyección del presente. Conclusión El viaje se termina. Hemos asistido fascinados a un paseo por el pasado, por el presente y por el futuro. Hemos sido testigos de un proceso de transformación urbana, muy condicionad o por el pasado, que hunde sus raíces en una concepción defensiva sobre cómo actuar sobre los enclaves urbanos. Pero es hoy la margen izquierda una tierra de contrastes y de fragmentos, donde empresas, fábricas, desorden urbano, desarrollos urbanos avanzados, sociedades civiles organizadas y nostalgias del pasado, conviven en una extraña mezcla donde todo es lo que parece y todo niega a las apariencias. *El paseo fue realizado el sábado 24 de setiembre por José María Makua, José María Montero, Mariví Larrauri, Pili Lerma, Joseba Irusta, Pedro García Larragán y Ander Gurrutxaga.

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Juan Ignacio Vidarte Director General del Museo Guggenheim Bilbao

La alternativa era dejar que Bilbao se hiciera un pueblo grande o reinventarse

Por Blas Bermúdez. Fotografías de Ángel Ruiz de Azua

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a historia del Guggenheim está estrechamente ligada a la de Juan Ignacio Vidarte, el hombre que ha estado presente en todas las fases de este proyecto que ha transformado a Bilbao y a Euskadi. La génesis es como una novela, con final feliz, después de quince años de recorrido. El contexto en el que se inicia la aventura es una crisis generalizada, con una situación económica muy dura en todo el área metropolitana. Era un momento de transformación donde se estaban padeciendo los efectos de la reconversión industrial en empresas que habían sido una parte fundamental del tejido económico vasco y todavía no había empezado la recuperación. Bilbao estaba pasando

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una crisis de identidad a la que se estaba respondiendo de forma muy admirable; analizando el contexto, los retos y las oportunidades que se veían venir como consecuencia de la propia situación y también del nuevo concepto de economía globalizada; un contexto en el cual el proceso de integración en Europa era cada vez más evidente y desde luego era un claro horizonte. “Ahí –relata Vidarte– se veían riesgos y oportunidades, que se analizaron sobre todo buscando las prioridades que habría que afrontar si se pretendía que Bilbao siguiera teniendo un papel en el futuro”. Una reflexión conjunta en la época era si realmente Bilbao tenía algún futuro, no ya como existencia pero sí como una ciudad que pudiera jugar un papel referencial. “La duda era si al final, la sucesión de los acontecimientos nos iban a transformar en un pueblo grande o si iba a haber capacidad suficiente como para reinventarse como una pequeña metrópolis con una presencia activa en Europa”, resume el hoy Director General del Museo Guggenheim Bilbao. En esa época se plantea la necesidad de mejorar las infraestructuras de comunicación, de accesibilidad, de mejora del medio ambiente... pero también específicamente el retraso de dotaciones o de infraestructuras culturales. Había una carencia detectada y se empezó a barajar la mejora de las infraestructuras culturales para dar a Bilbao una dimensión más internacional. Se empezaban a tener las ideas de lo que sería deseable pero sin tener claro lo que se podía hacer.


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ace quince años que se inició todo este proyecto. Merece la pena recordar cómo se gestó y consolidó, entre otras cosas porque 15 años son casi una generación.

A principios del año 1991, de una manera muy circunstancial, tuvimos la noticia de que la Fundación Guggenheim –una institución cultural americana centrada en Arte moderno y contemporáneo– estaba en pleno proceso de reflexión estratégica también de cara al futuro. Veían que su futuro como parte de la elite de los museos de arte moderno y contemporáneo no estaba asegurado por el hecho de tener una presencia importante en Nueva York. Era crucial para su institución ampliar su dimensión internacional con una mayor presencia en Europa. En aquel momento analizaban varias opciones. Una era Venecia, donde tenían ya un pequeño museo que daba opción a una ampliación. Otra posibilidad era Salzburgo. En ese contexto, pensamos: ¿por qué no intentar un contacto? Había mucho que ganar y poco que perder. En el peor de los casos podía pasar que la opción de Bilbao

no tuviera éxito. Sabríamos al menos cuáles eran las variables que realmente contaban si se pretendían desarrollar infraestructuras de este tipo con esa perspectiva internacional. Por lo menos el aprendizaje valdría la pena.

Como las candidaturas a las Olimpiadas. Algo parecido. Nos planteamos ver realmente qué es lo que nos faltaba y, por lo tanto, en qué tendríamos que mejorar. En aquel momento iban a cerrar durante dos años el Museo Guggenheim de Nueva York para hacer una profunda renovación interna. Un conjunto de obras seleccionadas de la colección inició una gira, una itinerancia por el mundo, cuya primera sede fue Madrid con ocasión de la reinauguración o la inauguración del Museo Reina Sofía en enero de 1991. Y el BBV era quien patrocinaba esa exposición. Eso nos dio la ocasión para iniciar los contactos. Primero con una pretensión de conseguir que viniera gente representativa de la Fundación Guggenheim a Bilbao para que se les pudiera explicar lo que

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se pretendía. Al principio hubo una gran reticencia porque Bilbao, por motivos obvios, no era una opción que ellos tenían en la cabeza, pero se consiguió que viniera Thomas Krens, el director de la Fundación. Tuvimos la oportunidad de explicarle cuál era nuestro proyecto y eso generó, por lo menos, interés. Creo que vio que Bilbao era más que Bilbao, que Euskadi era un país con una articulación territorial y política importante; que había dos instituciones –en aquel momento– que eran las que estaban

El estudio se hizo a lo largo de los seis meses siguientes, con unos ingredientes de confidencialidad acordados por ambas partes. Por parte de las instituciones, porque no se quería vender humo ni se tenía la certeza de que aquello fuera a culminar bien. Y por parte de la Fundación Guggenheim porque querían tener garantías de que el nivel de calidad de lo que aquí se presentase tuviera la referencia de Nueva York; que el museo tuviera unas dimensiones importantes para disponer de una masa crítica capaz

liderando el proceso, el Gobierno Vasco y la Diputación de Bizkaia, que tenían una trayectoria y unas competencias muy importantes. En síntesis, se pudo presentar la visión real del País y de las instituciones que estaban detrás, y la realidad de Bilbao como una ciudad con problemas pero con estrategia de futuro. Conseguimos que aceptaran realizar un estudio de viabilidad que no comprometía en absoluto a ninguna de las partes. Se trataba de establecer un periodo de conocimiento mutuo y de intereses para poder apostar con cierta garantía de éxito.

de proyectarlo al mundo desde el momento de su inauguración. La Fundación Guggenheim le da mucha importancia al valor arquitectónico, singular y equiparable a lo que luego vayan a ser sus contenidos. En definitiva, se necesitaba algo más que un museo, algo que realmente pusiera a Bilbao en el mapa. Desde Euskadi ya se empezaba a percibir la importancia que podía tener la arquitectura en todo el desarrollo infraestructural. Se había iniciado la construcción


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del Metro, con la intervención de Foster, y esto de alguna manera suponía un espaldarazo a esa línea que después se siguió en otros proyectos.

¿Por qué esa ubicación?

La primera reacción fue de cautela porque... no íbamos a poner la joya de la corona justo en el espacio más marginal. Allí se concentraban desde un aparcamiento de coches retirados por la grúa a una serie de pabellones industriales abandonados en los que había incluso gente viviendo en condiciones lamentables. O sea, era la marginalidad en el centro de la ciudad.

Juan Ignacio Vidarte

Se contemplaron varias. Inicialmente se consideró la opción de La Alhóndiga, pero se descartó porque tenía unas restricciones importantes de preservación del edificio y, en esas condiciones, no era posible conseguir los dos resultados que se perseguían: disponer de un edificio emblemático y con una identidad visual muy fuerte. Se planteó así una de estas situaciones donde del problema surge la oportunidad. Las miradas se centraron en Abandoibarra, que en el aquel momento, a pesar de su centralidad, era un espacio completamente marginal. Y es la propia Fundación Guggenheim la que dice: “Bueno, ¿por qué no lo hacéis aquí?

cesto. Se hace un concurso arquitectónico restringido. Viene Gehry con su propuesta y se le elige para que sea el proyecto conceptual que se analice en ese estudio de viabilidad. Eso pasa a ser también un activo en el proyecto. Se ve que ... puede ser un edificio absolutamente singular. Si se hace –pensamos– tendrá esa capacidad de ser el emblema del proyecto y darle la identidad visual de cara al futuro. En diciembre se firmó un primer acuerdo ratificado en febrero del año 1992. El proyecto ya estaba en marcha.

Pero, por otro lado, ya existía la idea de recuperar la zona para darle un uso urbanístico. Claro que hasta entonces no había habido nunca ningún proyecto de suficiente envergadura o con la suficiente capacidad de riesgo para ser el primero y tirar del resto. Pero se vio que ésta podía ser la oportunidad. Al final, en esos meses –y es muy poco tiempo– empiezan a surgir los mimbres que pueden tener capacidad de hacer un

En definitiva, ¿de quién fue la idea? No es el proyecto de una única persona sino la confluencia de una serie de factores. Nosotros, a los arquitectos que venían, dentro de ese concurso que se hizo antes de decidir la opción de Gehry, les enseñábamos los espacios que se estaban considerando –que, como digo, el principal era La Alhóndiga–, y después se iba a Artxanda para que tuvieran una visión de conjunto de la ciudad porque Bilbao no es una ciudad fácil de entender para que el viene de fuera.

¿Y todos coincidían aquí? Sí. Me acuerdo cuando subimos a Gehry a Artxanda. Desde allí se veía el Ensanche, se veía el Arriaga, se veía el parque, y él preguntó: ¿qué hay en esa zona?

Se veían coches aparcados, una serie de pabellones industriales en desuso, estaban los restos de la antigua fábrica de maderas... Era difícil explicarle lo que había ahí. Y por otro lado preguntaba: ¿Y dónde está La Alhóndiga? Claro, había que señalarle dónde estaba porque era una manzana más del Ensanche.

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En el mismo contexto, Krens en un momento determinado planteó: ¿Por qué no lo ubicamos ahí? Nuestra primera reacción fue, como antes decía, de temor. La percepción que teníamos era que toda la zona que se denomina actualmente Abandoibarra era de propiedad pública estatal por una vía o por otra; bien a través del Ministerio de Industria en los espacios de los antiguos Astilleros Euskalduna, bien a través del Puerto, o bien a través de RENFE. Nos pareció un handicap adicional que iba a ser difícil de superar. Sin embargo, cuando hicimos un análisis pormenorizado se vio que había cierta propiedad pública, pero había una parte importante de propietarios privados que eran los dueños de los antiguos pabellones industriales en desuso. C o m o anécdota le diré que cuando llegó el momento de la primera firma de ese acuerdo, en diciembre de 1991, el Gobierno central estaba absolutamente en contra del proyecto. Para darle más importancia al acuerdo conseguimos que el que en aquel momento era ministro de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Gianni De Michelis, que tenía una relación con la Fundación Guggenheim a través del museo de Venecia, viniera a la firma en su condición de representante oficial comunitario, consiguiendo así visualizar el respaldo de la Instituciones Europeas. Sabemos que hubo cantidad de presiones por parte del Gobierno central para que no viniera, pero vino y firmó. Cuento esto para que se conozca el contexto en el que nos movíamos en aquel momento.

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En todo este proceso han pasado consejeros, diputados generales, hasta más de un lehendakari. Usted personalmente sigue desde el principio. Me gustaría relacionar lo que fue la génesis desde el punto de vista colectivo y también desde el individual. Sí, yo era director de Política Fiscal y Financiera en la Hacienda Foral de Bizkaia. Cuando surgió la primera posibilidad, La Diputación Foral de Bizkaia consideró que si bien era un tema cultural, también había que evaluarlo económicamente. Es por eso que trataron la cuestión con el Departamento de Hacienda. Yo conocía de una manera circunstancial la Fundación Guggenheim porque había estado estudiando en Estados Unidos, y por lo tanto tenía algunos datos sobre quién era el interlocutor. Nada más que eso. A partir de ahí me involucré mucho en el proyecto. Me tocó estar en primera línea durante esos primeros meses hasta que en el año 1992 se decide constituir un consorcio por parte del Gobierno y la Diputación para desarrollar el proyecto. Se crea el consorcio y a mí me nombran director del proyecto. Eso hace que yo esté llevándolo desde aquel momento hasta finales del año 1996, a las puertas de la inauguración del Museo. En esa fecha, un poco para mi sorpresa, me plantean ser el primer director de la fundación gestora del Museo. Y aquí sigo.


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¿Y cómo se pasa de los números a las artes? Tampoco es que se pase completamente porque aquí hay muchos números, pero ha sido una transición bastante natural teniendo en cuenta que estamos hablando de un proceso de catorce años, casi quince años, en los cuales ha habido que conjugar un poco ambas facetas, el aspecto de los contenidos (el aspecto artístico y educativo del Museo, que es realmente lo fundamental y lo prioritario) con la dirección y la gestión. Estamos poco acostumbrados, pero en este tipo de instituciones, aunque tengan un marcado carácter cultural, los recursos que se manejan son cuantiosos y por lo tanto es fundamental manejarlos lo mejor posible con criterios de eficacia.

Hubo zancadillas por parte del Gobierno central pero también hubo muchos críticos en el País, fundamentalmente, por la inversión que eso suponía en una situación de crisis económica. ¿El Museo Guggenheim Bilbao ha demostrado que eran infundadas? ¿Todavía persisten? Hubo muchísimas críticas y muchas de ellas entendibles. Pero sobre todo hubo una gran sensación de escepticismo basada en que éste era un proyecto ambicioso y audaz, sin referencias prácticamente, y en un momento difícil de nuestra historia. Siempre se había considerado que la cultu-

ra es una especie de lujo que nos podemos permitir cuando las cosas van bien, pero que es algo prescindible si no es así. Por lo tanto, cualquier recurso que se destine a actividades culturales hay que conceptuarlo en el capítulo de gasto y no de inversión... el gasto es de lo que puedes prescindir cuando las cosas van mal, pero nunca se había pensado como una inversión que a su vez pudiera generar efectos de todo tipo, no sólo culturales sino también económicos. Hubo otras críticas, quizá las más dolorosas, del propio sector cultural vasco. No entendían el papel que la cultura podía tener en ese proyecto de futuro de ciudad y de país. Hubo preocupaciones en el sentido de pensar que todos los recursos culturales se iban a destinar a este Museo. Me acuerdo de una frase de alguna escritora que denominó a esto “el Hirosima cultural”. Decía que, a partir de la inauguración del Museo, Euskadi iba a ser un desierto cultural porque no iba a haber recursos para atender a ninguna otra institución o a ninguna otra actividad. No entendía que esto sólo tenía sentido si formaba parte de una actuación más conjunta. Citando una frase que en inglés se utiliza mucho: “cuando sube la marea todos los barcos suben”. Por lo tanto no tiene sentido que este Museo cumpla unos objetivos y lo haga en detrimento, por ejemplo, del Museo de Bellas Artes, que está a 200 metros. Nosotros no esta-

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mos aquí para detraer público a un museo vecino sino para aportar una oferta que no existía y atraer una audiencia que nos va a beneficiar a todos.

¿Y la territorialidad? ¿Por qué en Bilbao y no en Donosti o en Vitoria? Sí planteó cierto problema. Pero el tiempo ha demostrado que muchos de aquellos miedos o recelos no estaban fundados. Se dijo muy claramente que éste era un museo que tenía un ámbito de actuación internacional; que iba a ser un museo cuyo contenido estuviera definido por la calidad y no por la geografía; que era un museo que iba a tratar de establecer alianzas con otros museos, que es un museo que está dirigido o que pretende dirigirse hacia sus visitantes; que no es para las elites del mundo de las

principios del siglo XXI, y por tanto es una fiel representación del mundo contemporáneo. Es uno de los edificios de final del siglo que claramente van a quedar como reflejo de ese momento histórico. Que siga siendo un icono admirado y copiado dentro de un siglo... eso ya no lo sé. Por supuesto que tampoco lo diría del Kursaal. La historia lo dirá. Lo que sí creo que va a seguir siendo siempre es un icono que refleja un momento determinado de nuestra historia y de la historia de la arquitectura.

¿Y no teme que precisamente la fecha de caducidad se la ponga el próximo Guggenheim que construyan?, Cada vez vamos a edificios más espectaculares. No, por ahí no veo ningún riesgo. Eso no tendría interés para ninguno de sus promotores. Buscarán un nivel de calidad arquitectónica que aspire a la excelencia; pero desde el punto de vista formal y visual yo creo que tenderán a alejarse lo más posible los unos de los otros. Este nuevo modelo de museo que estamos intentando crear es justamente lo contrario al modelo de franquicia. En una franquicia lo fundamental es, precisamente, la repetición; eso es lo que da valor a una franquicia. En nuestro caso, entendemos que si algo proporcionamos son experiencias diferentes. Una persona que viene al Museo Guggenheim Bilbao, si está en Nueva York irá al Guggenheim de Nueva York sabiendo que son dos experiencias absolutamente distintas. Uno de los elementos que es fundamental y consustancial para generar una experiencia diferente es precisamente el ámbito arquitectónico, en el cual se produce esa experiencia. El próximo museo Guggenheim no sé dónde se hará, pero si prospera la pretensión de hacerlo en Méjico (en Guadalajara), el proyecto arquitectónico sobre el que se está trabajando no tiene absolutamente nada que ver con el museo de Bilbao; prácticamente se puede decir que es el anti-Bilbao desde el punto de vista formal.

El Museo Guggenheim Bilbao ha entrado a formar parte de las señas de identidad de Euskadi artes sino que pretende cumplir sus funciones fundamentalmente con esa vocación de ser un instrumento... no sé si populista, pero desde luego popular en el sentido de que intentamos llegar a un colectivo muy amplio.

Es una estructura muy singular, de un corte muy modernista, muy contemporáneo. Huye más bien de lo que son las líneas clásicas, como puede ser El Kursaal de San Sebastián. ¿Eso quiere decir que tiene una fecha de caducidad? Las fechas de caducidad las pone la historia. Supongo que todos podemos pensar que en lo que estamos implicados tiene garantizado el paso del tiempo. Pero será el tiempo el que lo diga. Yo creo que éste es un Museo hecho a finales del siglo XX y

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Pasando a ese ámbito arquitectónico precisamente, le tengo que preguntar un tópico que está en la calle: ¿es más importante el continente que el contenido? Supongo que cada persona puede tener una respuesta distinta a esa pregunta. Desde nuestra óptica contamos con una ecuación que tiene tres variables de una importancia similar: el contenido, lógicamente, porque sin contenido no somos un museo.

El continente, porque entendemos que el continente no es simplemente un detalle gratuito sino algo fundamental, sobre todo los espacios interiores que hacen de la experiencia de contemplar los contenidos algo diferente aquí que en cualquier otro sitio del mundo. Y en tercer lugar algo que no es visible pero que para nosotros tiene mucha importancia, que es un modelo determinado de dirección y de gestión que intenta que el Museo tenga una gran orientación hacia sus visitantes, que tenga un modelo educativo muy claro, que intente maximizar la calidad en todo aquello que hace.

Continente y contenido, por lo tanto, para nosotros son variables que tienen un peso parecido en esa ecuación. Si falla una de las dos, el resultado no es el que queremos. Sé que ésa es una opinión que casi se ha convertido un poco en cliché. Lo que desmiente esta percepción es que la gente viene cuando el Museo tiene contenidos importantes. Cuando nos encontramos en

momentos de cambio de exposición, la afluencia al Museo baja inmediatamente.

Ha hablado antes de la vocación de establecer un circuito con otros centros a nivel de arte internacional ¿Hay coordinación con otros museos de Bilbao, con el de Bellas Artes? Ahora cuando se dice “voy al museo” ¿es el Museo Guggenheim Bilbao? Nosotros lo vemos desde una perspectiva doble. Por un lado, formamos parte de una red global con otros museos Gug-

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genheim. A través de esa red tenemos además alianzas estratégicas con otros como El Museo Hermitage de San Petersburgo, por ejemplo. Tenemos un nivel de integración en cuanto a nuestro funcionamiento, programación, todos los aspectos educativos, la conservación de las obras..., es decir, determinadas actividades del Museo que se benefician de esa actuación conjunta. Con los museos más cercanos y con el de Bellas Artes tenemos un nivel de relación diferente, pero muy buena en cualquier caso. Programamos actuaciones conjuntas. Por ejemplo, tenemos una entrada común que facilita el acceso a los dos museos para aquellas personas que vengan con esa intención. Habrá gente de Bilbao para la que el museo seguirá siendo el Museo de Bellas Artes, de la misma manera que habrá gente de Bilbao para la que su museo más cercano sea el Museo Guggenheim Bilbao. Nosotros tenemos un colectivo de más 14.000 amigos que son fundamentalmente residentes en un entorno relativamente próximo. Para esas personas, evidentemente, el museo más cercano será el Museo Guggenheim Bilbao. Pero nuestro objetivo es ser una referencia a nivel internacional.

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¿Cuál ha sido la más visitada? Bueno, depende un poco de cómo se mida. “El Arte de la Motocicleta”, en términos absolutos. Pero estuvo nueve meses abierta al público. Si lo medimos por visitantes diarios ha habido otras con más afluencia, como ha podido ser “China: 5.000 años”, como ha podido ser... la exposición de Richard Serra en el 99. La de Chillida también tuvo muchos visitantes. Ha habido como seis o siete que han pasado del medio millón de personas. La última de ellas, la que este año hemos dedicado a la cultura Azteca. Le voy a pedir una implicación personal. ¿Cuál ha sido la mejor desde su punto de vista? No sabría decirlo. Yo creo que una exposición donde se consiguió esa química especial entre el espacio y las obras, por ejemplo, fue la retrospectiva de Calder. Quizá “China: 5.000 años” ... o esta última de “El Imperio Azteca”. No obstante guardo un recuerdo muy bueno también de las dos retrospectivas que el Museo organizó sobre la obra de nuestros 2 artistas más universales: Chillida y Oteiza.

Por aportar también algún dato, ¿cuántas exposiciones han pasado desde que se inauguró, al margen de las permanentes?

¿Se han planteado habilitar alguna sala para el arte local para mitigar alguna de esas críticas que dicen que sólo se preocupan del internacionalismo?

En torno a 35 o 36 exposiciones temporales en estos ocho años de vida, y aproximadamente un número parecido de presentaciones de la colección permanente. Esto da una idea del ritmo de cambio en el Museo y un poco la dinámica de funcionamiento. Por hacer una media que puede ser el elemento de referencia, prácticamente una vez cada cinco semanas, hay un cambio en el Museo. Lo cual quiere decir que es un espacio muy dinámico, muy cambiante, que no es un mausoleo que está siempre igual y que se vanagloria de ello. De cara al visitante genera ese atractivo adicional de que cada vez que viene puede encontrar algo diferente que no ha visto en la exposición anterior.

No. Siempre hemos dejado claro que aquí la presencia de artistas vascos iba a ser en un contexto de igualdad con el resto de la programación. No vamos a crear reservas indias para presentar la obra de artistas locales. Creo que eso desmerece la obra de los artistas. Lo que sí hemos tenido en más de una ocasión son obras de artistas vascos que se presentan con artistas de otros lugares y que entendemos que lo hacen con absoluta dignidad. En nuestra colección tenemos obra de Txomin Badiola, Pello Irazu, Juan Luis Moraza, Prudencio Irazabal, Darío Urzay, Jesús Mari Lazkano, Cristina Iglesias o Koldobika Jauregi. Estas obras se exponen dentro


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CAMBIO SOCIAL de la colección permanente, pero no en una reserva específica sino en el contexto de la obra los demás artistas de la colección.

Me gustaría hablar del cambio social que ha supuesto el Museo. Que lo pudiéramos poner en cifras. Está claro que es un reclamo internacional, pero ¿qué nivel de visitantes tiene dentro de la Comunidad Autónoma Vasca? Y una segunda pregunta: ¿Repiten? Ésa es una pregunta complicada. El Museo ha tenido en estos ocho años de funcionamiento algo más de ocho millones de visitantes, porque la me-

dia anual está en torno al millón (900.000/1.000.000 de visitantes al año). Del total, entre un 85% y un 90% provienen de fuera de la Comunidad Autónoma; siendo entre un 60/65% extranjeros. Esto quiere decir que todos los años el número de visitantes de la Comunidad Autónoma que vienen al Museo ronda en torno a 100.000. Es una cifra –desde luego mejorable– alta en proporción, porque, en definitiva, viene a suponer un 5% de la población total del País Vasco. En cuanto a si repiten, un porcentaje de éstos sí, un porcentaje importante. En consecuencia, todavía hay una gran parte de la población que no viene. Claramente ése es un reto. ¿Qué

hay que hacer? Trabajar, por un lado, teniendo una programación cambiante que estimule ese interés en repetir la visita. Por otro, es muy importante ir tejiendo una red de proximidad. Nosotros lo hacemos a través de ese colectivo de Amigos que superan los 14.000. Somos el tercer museo de Europa, por detrás del Museo de Louvre y de la Tate Gallery de Londres. Pero, evidentemente, con un ámbito cercano mucho más reducido. La tercera cuestión es la educación. El Museo Guggenheim Bilbao no es flor de un día; es una institución y una infraestructura que está aquí para el futuro

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y su actuación también se tiene que contemplar con esa dimensión del tiempo. Todos los años desarrollamos en torno a cincuenta programas educativos por los que pasan entre doscientas cincuenta mil y trescientas mil personas. Dentro de esos programas, por ejemplo, hay bastantes que se desarrollan a través de la enseñanza reglada, gracias a la Colaboración con del Departamento de Educación del Gobierno Vasco, y por esa vía todos

algo coyuntural y anecdótico, sino que forma parte de su paisaje cotidiano, de la oferta de servicios a los que tiene acceso. Este colectivo de personas que están acostumbradas a ver el Museo como parte de su propia educación harán que el número de visitantes locales aumente en el futuro.

los años vienen al Museo entre cuarenta y cincuenta mil personas entre profesores y estudiantes. Por cierto, de ellos, alrededor de la tercera parte proceden de fuera de la Comunidad Autónoma Vasca.

propia identidad? ¿El Museo Guggenheim Bilbao es la consecuencia del cambio social de Bilbao, o es parte del origen de ese cambio?

Estamos creando unas generaciones de personas para las cuales lo que el Museo ofrece no es algo ajeno o algo extraño o

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¿Es capaz de transformar un edificio la percepción que tiene una ciudad sobre su

Yo a la primera parte de la pregunta diría que creo que sí. Si hubiera que resaltar algo del denominado “efecto Guggenheim” es la capacidad que el Museo ha tenido para transformar el nivel de au-

toestima y de confianza de la propia población de Bilbao, de los ciudadanos, en un momento muy delicado de su historia. Nos habíamos acostumbrado a que todas las noticias fueran malas y no se veía factible un cambio a mejor. El Museo ha sido capaz, siendo una actuación endógena, surgida de aquí, conscientemente asumida, de transformar la realidad redundando en que los ciudadanos se sientan orgullosos de haber sido ca-

paces de haber tomado esa decisión y de haberla llevado adelante. Ésa es mi impresión. Creo que efectivamente el Museo ha entrado a formar parte de las señas de identidad no sólo de Bilbao sino del conjunto de Euskadi. Este museo está en Bilbao pero transciende claramente a Bilbao. Es una seña de identidad


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vasca en el mundo. Surge como consecuencia de un proceso de transformación que se está viviendo en el País, y que por lo tanto es una seña de identidad del País también hacia el exterior.

ocupa nada. Me preocuparía que incorporáramos malos ejemplos o malas prácticas arquitectónicas. Eso sería colonización. Pero, en general, no es no es este el caso.

Y, en cuanto a la segunda parte de la pregunta, creo que el Museo ha sido un catalizador de un proceso que se estaba viviendo. Ha conseguido que el cambio se realice, se realice bien, se realice más rápido, incluso que sean posibles iniciativas que probablemente antes del Museo no hubieran sido planteables. El Museo no es consecuencia de una decisión externa sino interna. Por tanto, es un reflejo de una sociedad que en un momento determinado coge las riendas de su futuro; una sociedad que a través de sus instituciones, con un apoyo muy importante de la propia sociedad civil (un 70% ó 75% de los recursos que el Museo necesita todos los años para funcionar se generan por el propio Museo o por aportaciones privadas, lo cual es un caso único en Europa por así decirlo) afronta este reto. Eso da idea del nivel de implicación.

¿No se inicia con el Museo Guggenheim Bilbao esa avalancha?

Isozaki, Calatrava, Gehry, Foster, Legorreta... ¿Es una transformación o una colonización? En la medida en que lo que incorporemos a nuestro patrimonio y a nuestras ciudades sea la excelencia, en este caso de la arquitectura, no me pre-

En parte sí y en parte no. El Museo Guggenheim Bilbao puso de manifiesto que la arquitectura puede aportar un valor añadido muy significativo cuando se está haciendo un proceso de transformación y de desarrollo de infraestructuras. En ese sentido, el caso de Foster, con el Metro, es también un ejemplo muy claro. El Metro podría existir sin haber tenido una intervención arquitectónica tan afortunada. Sin embargo, además de un sistema de vertebración territorial, accesibilidad y comunicación, aporta un elemento de calidad visual y de vida a la ciudad. Ese ejemplo de Foster es previo a Gehry y puso de manifiesto que era una buena estrategia aplicable en otros casos.

¿Aspira a traer el “Guernica” aquí, a la permanente? Sí, yo aspiro a que en algún momento se pueda exponer en el Museo Guggenheim Bilbao. No como parte de la exposición permanente, porque eso no es realista, pero sí a que se pudiera ver en un contexto adecuado, que

pudiera ser en una gran exposición dedicada a Picasso, por ejemplo. Pero ese es un sueño. Estos son procesos de largo recorrido. Hoy por hoy no creo que sea factible porque se siguen manteniendo unos recelos y una oposición política que, aunque se disfrazara de argumentos técnicos, impidió traerlo con ocasión de la inauguración del Museo y del 60 Aniversario del bombardeo de Gernika y de la creación de la obra. Hubiera sido un momento excelente pero no fue posible. Espero que en el futuro las cosas mejoren. Estamos hablando de la joya de la corona, del Museo Guggenheim Bilbao, pero la gente donde más se fotografía es junto a Puppy. ¿No le está haciendo sombra una de las obras permanentes al propio edificio? Pues no lo sé. Puppy ha sido acogido de una manera espectacular por la ciudadanía como un icono. Me parece fantástico que una obra de arte tenga esa conexión con la realidad y con los ciudadanos de una forma casi ajena al Museo. Ha adquirido una vida independiente. Supongo que conoce el chiste de que “el perro es espectacular pero la caseta tampoco está mal” Sí, conozco el chiste. No está mal.

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EL TITANIO, EL CALDERERO Y EL MURO DE BERLIN

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s otra de estas cosas que parecen responder más al guión de una novela que a la realidad. El titanio, al final, fue una solución de última hora. Gehry tenía muy clara la sensación que quería transmitir a través de los materiales: que la identidad visual del Museo reflejara la luz cambiante con las estaciones, la meteorología y las horas del día. Quería hacer el revestimiento de una aleación de cobre y plomo. Cobre por dentro y una especie de revestimiento exterior de plomo que le daba un aspecto muy bonito a las planchas como si fueran de pizarra. Preten-

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día conjugar un aspecto de tecnología moderna con un toque artesanal. En definitiva, que pareciese hecho a mano. Él decía, relata Vidarte: “como si fuera hecho por un calderero de la Edad Media, que se le vean los abollones cada vez que se ponen las chapas”. Con el cobre y el plomo conseguía su efecto deseado. Pero se corría el riesgo de abrir una galería de conflictos. Aunque todavía en España no había una regulación en ese sentido, el plomo erosionado por el agua se convierte en un elemento muy tóxico. En Alemania hubiera estado prohibido uti-

lizarlo así. Los responsables del Museo, bregados en muchas situaciones conflictivas, tuvieron perspectiva de futuro y decidieron desestimar esa posibilidad. Pero el artista no se dio por vencido y seguía fiel al efecto que pretendía. Lo intentó con el acero. Pero este material reacciona a la luz como un espejo. Y eso no le gustaba. Siguió experimentando hasta acumular 30 o 40 tipos de chapas de acero, colocadas en un gran panel, a las que les hacía de todo: les daba color, las pulía, les daba no sé qué acabado... Y cada vez que venía a Bilbao se sentaba delante de


hermes nº:14 de 14. Juan Ignacio Vidarte. Blas Bermúdez

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ese singular muro para ver el efecto de la luz cambiante. Pero el resultado seguía sin agradarle. El tiempo transcurría y había que optar. Pero.... en el último momento trajo una chapa de titanio y dijo: ¿por qué no probamos esto? Efectivamente el titanio consiguió el efecto que deseaba. Matizaba mucho la luz y en los días de mucha luminosidad lo amortiguaba; en cambio, en los días nubosos parecía que le salía la luz de dentro. ¡Es una maravilla! Pero claro... el titanio tenía un precio prohibitivo. Se le pidió que optara por el tipo de acero que menos

le disgustara para sacar a concurso el edificio. A pesar de ello, y ante su insistencia, los responsables se comprometieron con Gehry a dejar abierta la posibilidad de que los licitadores pudieran presentar materiales alternativos en otros metales incluyendo el titanio. Si alguien presentaba alguna oferta con titanio, al mismo precio o menor que el que figuraba en la licitación, se haría con titanio. Fue la cesión a un “capricho” que todos consideraban prácticamente imposible. Y… ¡Sucedió! La oferta que se presentó incluía el titanio dentro del precio de la licitación. Parecía imposible pero era una realidad.

Después vino la explicación. Coincidió que acababa de caer el Muro de Berlín, la Unión Soviética, que era uno de los principales productores de titanio, estaba sacando este material por todas partes. A los productores de titanio, no de la materia prima sino los que lo laminan, les interesaba acceder a esta oferta para incluirlo como un nuevo elemento que tuviera una presencia en la construcción. Ampliaban así su mercado y podían dar salida a gran cantidad de material. Optaron por hacer un precio político, porque luego el titanio volvió a subir. De no darse esa circunstancia, el Museo Guggenheim Bilbao no sería de titanio.

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Fundamentos meteorológicos de los huracanes

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as perturbaciones atmosféricas en zonas tropicales reciben diversas denominaciones en función de su estructura e intensidad. El vocablo huracán se refiere de forma precisa a un ciclón tropical en el cual los vientos son superiores a 118 km/h (64 nudos) de forma sostenida, entendiendo por sostenida que superan el umbral durante intervalos de al menos 10 minutos (según la Organización Meteorológica Mundial) o un minuto (Estados Unidos). La palabra huracán proviene del idioma de la tribu Taino de América Central y es la denominación para un ciclón tropical que se emplea habitualmente en América. En otros lugares como China, la misma realidad se denomina mediante la palabra tifón, con otra etimología distinta. Además de los huracanes, sin embargo, hay que considerar que la denominación “ciclón tropical” se refiere también a otros fenómenos como las depresiones tropicales o las tormentas tropicales. En lo JON SÁENZ AGIRRE. sucesivo, nos vamos a centrar Bilbao, 1963. Licenciado en Físolamente en los aspectos cosica de la Tierra y el Cosmos por la Universidad Complurrespondientes a los huracanes tense de Madrid y Doctor en Física por la UPV/EHU. o ciclones tropicales severos, Actualmente es Profesor Tique se producen globalmente tular del Departamento de a razón de aproximadamente Física Aplicada II de la UPV/ EHU. Es coautor de diversos 80 eventos anuales por término artículos en revistas internamedio. cionales especializadas, libros y otros documentos relacionados con la meteorología. Ha participado en diversos congresos en temas relacionados con la meteorología y la climatología.

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A efectos de centrar la discusión en un marco más general, es conveniente indicar

que los fundamentos meteorológicos de los ciclones tropicales son distintos de los aplicables a ciclones de latitudes medias, como son las depresiones o sistemas de baja presión que afectan a Euskal Herria, especialmente en invierno. Por tanto, no es de extrañar que la estructura de los huracanes (ciclones tropicales) y la de una borrasca de nuestra zona (ciclón extratropical) sean distintas, a pesar de que comparten la característica de que en el centro la presión tiene un mínimo espacial localizado, lo que les da el nombre de ciclón a ambos tipos de perturbaciones. En primer lugar, en las zonas tropicales (latitudes inferiores a 23ºN) los vientos superficiales tienden a soplar desde el Este (vientos alisios), mientras que en latitudes extratropicales soplan generalmente desde el Oeste. A pesar de que disipan cantidades enormes de energía, tanto los ciclones tropicales como los extratropicales no dejan de ser pequeñas perturbaciones del flujo atmosférico general de gran escala, algo así como pequeños remolinos en la corriente de un gran río, que en nuestro caso son los vientos predominantes en el planeta Tierra. Por lo tanto, unos y otros son arrastrados por los vientos dominantes en direcciones opuestas, como corresponde a los vientos dominantes en cada latitud. Así, los ciclones tropicales se desplazan generalmente hacia el Oeste y las perturbaciones extratropicales hacia el Este. Existen desde luego excepciones a estas reglas simplificadas, dependientes de la geometría de las cuencas oceánicas,


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de las posiciones en cada momento de los grandes anticiclones subtropicales y las corrientes de chorro en la alta atmósfera o las interacciones entre distintos sistemas ciclónicos. Sin embargo, por lo general, estas reglas básicas se cumplen con bastante aproximación. En segundo lugar, la componente horizontal de la fuerza de Coriolis, la responsable del sentido de giro en los ciclones, es bastante débil en latitudes tropicales (se anula en el Ecuador y es un factor de 10 veces más alta a 50ºN que a 5ºN). La fuerza de Coriolis aparece en el momento en que se estudia el movimiento de una partícula en lo que en Física se llama un “sistema de referencia no inercial”. El sistema de referencia que empleamos al analizar el movimiento del aire desde la superficie de la Tierra es no inercial, rota con la Tierra. Tal y como demostró Coriolis en 1835, una partícula que se mueve con una cierta velocidad relativa respecto a un sistema de referencia en rotación sufre una fuerza perpendicular a la velocidad de desplazamiento respecto al sistema de referencia en rotación y a la velocidad angular de rotación del sistema de referencia (nuestra Tierra, en aplicaciones meteorológicas). La componente horizontal de esta fuerza está orientada hacia la derecha de la velocidad en el Hemisferio Norte, mirando a la partícula según se aleja y es proporcional al seno de la latitud en el sistema de referencia terrestre. Por ello, es muy difícil que se formen células convectivas organizadas con la velocidad de rotación presente en los huracanes en la banda latitudinal definida por los paralelos 10ºN y 10ºS. Generalmente se forman entre 10ºN(10ºS) y 25ºN(25ºS). En el caso de los huracanes, la rotación de la Tierra (la fuerza de Coriolis) es importante en el estadio inicial de desarrollo, pero cuando alcanzan velocidades de rotación altas, la velocidad del viento del huracán en la zona de viento más intenso se puede describir de forma aproximada por la llamada

aproximación ciclostrófica, que describe el balance entre las fuerzas del gradiente de presión y la fuerza centrífuga derivada de la rotación del aire respecto al ojo del huracán. La fuerza de Coriolis juega un papel secundario. Por el contrario, en latitudes medias, la rotación de la Tierra es un factor fundamental en la dinámica de los ciclones extratropicales y la velocidad del viento se puede estimar mediante la llamada aproximación geostrófica, que describe el balance entre las fuerzas de presión y la fuerza de Coriolis, pero en la que se desprecia el efecto de la curvatura de las líneas de corriente (fuerza centrífuga). En tercer lugar, en el caso de los ciclones tropicales, la fuente básica de energía viene dada por el suministro de calor latente al sistema ciclónico. Existe una contribución menor, aunque no completamente despreciable, por parte del calentamiento directo del aire por el océano cálido, aunque la fuente energética más importante es el flujo de calor latente. Para entender esto es interesante hablar de lo que es el calor latente. Por lo general, cuando suministramos energía a un cuerpo, la temperatura de ese cuerpo aumenta (es lo que le pasa a una cazuela de leche cuando la ponemos al fuego). En el caso de la materia, sin embargo, no toda la energía que se le suministra a un sistema se invierte necesariamente en calentarlo. Lo normal es que si suministramos calor a una sustancia se caliente, salvo… que la sustancia decida emplear ese calor para cambiar de apariencia (o fase, técnicamente hablando). Así, si llenamos en un día de verano un vaso con agua y hielo, el hielo comienza a fundirse, pero, en ese proceso, la temperatura del vaso no asciende. La energía que recibe el vaso desde el entorno se utiliza para convertir el hielo el agua, rompiendo los enlaces moleculares que hacen que el hielo sea una sustancia sólida. Los animales de sangre caliente o los botijos emplean el mismo mecanismo (evaporación del

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sudor o agua) para mantener al animal o al agua del botijo a una temperatura menor que la del entorno. Esta energía empleada en las evoluciones en sustancias que cambian de fase (de hielo a líquido o de líquido a gas y viceversa) se llama técnicamente calor latente (o entalpía de fusión, vaporización o sublimación). Para el caso de la evaporación, el calor latente del agua es un número muy alto (cercano a 2.5 millones de Julios por cada kilogramo de agua). Por ejemplo, con toda la energía producida en un día por una central térmica de ciclo combinado de 500 MW solamente es posible evaporar una cantidad de agua menor que la correspondiente a una columna vertical de dos centímetros repartida sobre un área de 1 km2, que es un área ridícula en relación a la superficie del Atlántico tropical. Con objeto de resaltar la importancia de los flujos de energía implicados en un huracán “normal”, se estima que la potencia total disipada es del orden de millones de MW, o sea, el equivalente a 2000 centrales térmicas de ciclo combinado de 500 MW actuando a la vez. Aplicar el concepto de calor latente al caso de los huracanes es sencillo. El océano tropical está caliente debido a que la radiación solar incidente (medida por la irradiancia o energía por unidad de tiempo por metro cuadrado) es muy alta en la zona tropical. Parte de esta energía térmica del océano se emplea en evaporar grandes cantidades de agua, con lo que pierde temperatura. El vapor de agua llega a la atmósfera en grandes cantidades y se condensa en gotas de nube o cristales de hielo. En el momento en que el vapor de agua se condensa, devuelve la energía que había sido utilizada para convertirla en gas, pero no la devuelve al océano, sino al aire que rodea actualmente al vapor de agua que está formando las gotas o partículas de hielo de las nubes. Como consecuencia, el aire se calienta. El vapor de

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agua se ha dedicado a ejercer de vehículo de transmisión de grandes cantidades de energía desde el mar hacia la atmósfera. Para que el proceso sea eficiente es necesario que el agua esté caliente (se suele señalar que la temperatura del agua debe de ser al menos de 26º para que se pueda iniciar un huracán) y que además exista bastante profundidad de agua caliente, para que el océano tenga suficiente energía almacenada (inercia térmica) para dar inicio al proceso y además mantenerlo activo por tiempo suficiente. Si la profundidad no es suficiente, el gran oleaje que producen los huracanes mezcla el agua superficial (caliente) con el agua subsuperficial (fría) y el sistema se detiene. La condición de que el agua oceánica esté caliente y siga siendo caliente hasta cierta profundidad no es de difícil cumplimiento en el océano tropical. La Figura 1 muestra la distribución de temperatura superficial del Atlántico tropical en Septiembre y un corte vertical a través del paralelo 15ºN. Se aprecia que, en valores medios, la temperatura del agua está lo suficientemente caliente y, además, esa temperatura es alta hasta casi cien metros de profundidad. Por el contrario, los ciclones extratropicales se forman en la zona de la Tierra en la que se produce la transición entre las masas de aire cálidas procedentes de las zonas subtropicales y las masas de aire frío de origen polar. Como consecuencia de ello, los gradientes (cambios) de temperatura en sentido meridional (norte-sur) son muy acusados. Ello hace que existan por lo general en el entorno de la zona donde se van a formar los ciclones extratropicales gradientes de temperatura muy fuertes, que se convierten en la principal fuente de energía para el caso de un ciclón extratropical mediante un mecanismo físico conocido como inestabilidad baroclínica. Este mecanismo es complejo, pero, para explicarlo de forma sencilla, se puede decir que


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también recibe el nombre de “convección inclinada” en los libros de mecánica de fluidos geofísicos. De forma muy simplificada se puede decir que el aire frío situado al norte va a tender a introducirse por debajo del aire caliente situado al sur. En ese momento se modifican tanto la altura que ocupa una columna de aire caliente que pudiera estar girando como su latitud y su velocidad de rotación respecto al planeta. En este proceso se libera energía mecánica a partir de la inclinación que tienen las superficies de energía potencial constante en un fluido de densidad variable. Este mecanismo es la fuente fundamental de energía en el caso de los ciclones extratropicales y, aunque en el seno de los mismos también se producen procesos de condensación y, en consecuencia, liberación de calor latente, este mecanismo tiene una importancia secundaria en el desarrollo de perturbacio-

clones extratropicales son sistemas en los que el centro del ciclón es frío en niveles medios de la troposfera y, por tanto, el eje del centro del sistema se desplaza hacia el oeste en dirección vertical, mientras se intensifica con la altura. Los ciclones tropicales severos están caracterizados a nivel estructural por una zona central (ojo del huracán, ver Figura 2) en la que la presión superficial es baja, no existen grandes masas nubosas y el aire es cálido, como resultado de la existencia en su seno de movimientos de subsidencia (descenso). La presión es muy baja en el interior del ojo del huracán y va ascendiendo hacia el exterior. Alrededor del ojo del huracán existe una zona (pared del ojo) en la que existen intensas tormentas que se extienden verticalmente hasta alturas cercanas a los 15 km, ya dentro de las capas

Figura 1. Valor medio de la temperatura superficial del mar (ºC) en septiembre (izquierda). Figura derecha: perfil promedio de la temperatura (ºC) como función de la profundidad (m), en septiembre, en una sección vertical en el paralelo 15ºN, en el perfil marcado por una línea en la figura izquierda. Elaboración propia a partir de datos en Reynolds y Smith, 1994 (izquierda) y Levitus y Boyer, 1994 (derecha).

nes extratropicales frente al proceso de la inestabilidad baroclínica. Otra diferencia fundamental entre los ciclones extratropicales y los huracanes es que los primeros son lo que se llaman “sistemas de baja presión de núcleo frío”, mientras que los huracanes son “sistemas de baja presión de núcleo cálido”. Esto quiere decir que, en el caso de un huracán, el aire sobre el centro de baja presión situado en la superficie es cálido debido al flujo de calor latente y, en consecuencia, aparece una zona de altura geopotencial alta (altas presiones) sobre el ojo del huracán. Esto produce un movimiento divergente del aire en lo alto de la troposfera y el movimiento de subsidencia que da lugar al ojo del huracán. Por el contrario, los ci-

inferiores de la estratosfera. El ascenso del aire superficial húmedo no se produce en el ojo del huracán, sino alrededor de él, dentro de la pared del ojo. Alrededor de la pared del ojo existen bandas nubosas que se desplazan en espiral y en las que alternan zonas de movimientos ascendentes con fuertes tormentas y zonas de subsidencia con nubosidad estratiforme. Los huracanes están caracterizados por la fuerte convergencia de aire húmedo por su base y un fuerte ascenso de este aire por la zona de la pared del ojo, junto con algunas zonas de descenso presentes de forma alterna entre las bandas espirales. Los factores necesarios para la génesis de un huracán son los siguientes. En primer lugar, una temperatura de la

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Figura 2. Vista del huracán Katrina. Fuente de la imagen: U. S. National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA), satélite GOES-12, canal visible, 29 de agosto del 2005 a las 14:15 UTC. Latitud y longitud del punto central: 30º35’11”N y 89º34’45”W (http://www.nnvl.noaa.gov/).

superficie del mar superior a 26ºC en una zona marina con profundidad suficiente como para mantener el aporte de energía al sistema durante el período entre una y dos semanas en el que se desarrolla normalmente el ciclo de vida completo del sistema. Así, se han observado huracanes en zonas tan someras como 20 m de profundidad, pero son más habituales en lugares donde el agua caliente se extiende por zonas más profundas, desde 60 hasta aproximadamente 100 o más metros de profundidad. Estas condiciones son más habituales entre los meses de junio y noviembre en las cuencas Atlántica y Pacífica, que es la época en la que se producen la mayoría de los huracanes en estas zonas. En otras cuencas como el océano Indico, la época de los huracanes es distinta, muestra dos picos en mayo y noviembre. Asimismo, las costas tropicales en las que existen afloramientos de aguas profundas (por ejemplo, las costas de Perú) no son lugares donde se desarrollen los huracanes. En lo referente a las condiciones atmosféricas, es necesario que los vientos sean débiles durante el proceso de génesis, y que el aire se encuentre muy húmedo en toda la troposfera, así como que la temperatura descienda rápidamente con la altura. Es necesaria la existencia de un

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evento iniciador de la actividad del ciclón (onda tropical, vaguada en niveles altos o restos de un frente de latitudes medias que incida en la región). Este evento iniciador proporciona un entorno donde el aire converge en la superficie y al converger comienza a rotar en el sentido contrario a las agujas del reloj, para lo que es preciso que la latitud sea suficientemente alta (latitud>=10ºN) como para que la fuerza de Coriolis no sea nula. Otro factor que ayuda al desarrollo de huracanes es la existencia de vientos divergentes en altura, ya que ello facilita el ascenso del aire inferior en un conjunto de células tormentosas que se van organizando. Sin este evento iniciador, la inestabilidad convectiva tropical normal es incapaz de generar la convección a gran escala que caracteriza a un huracán. En el momento que el aire de la zona central del ciclón comienza a ascender de forma organizada y masiva, la liberación del calor latente calienta el aire y se produce una zona de altas presiones en la parte superior de la troposfera, donde existe divergencia del aire. El aire que converge en las capas inferiores se acelera a medida que disminuye su radio de giro. Al disminuir el radio de giro aumenta la fuerza centrífuga, lo que podría ser una explicación de la existencia del “ojo” del huracán, ya que cuando el radio de giro es pequeño, la fuerza centrífuga compensa el gradiente de presión y el aire ya no puede penetrar más allá dentro de la zona de baja presión. Esto explicaría también la existencia del movimiento de subsidencia en el ojo del huracán, que se “llena” con aire superior y, por tanto, se calienta, debido a la compresión adiabática que se produce al descender, aunque esta explicación general aún tiene detalles por cerrar. El viento superficial produce una mayor rugosidad en el mar debido a la aparición de olas de hasta 15 m de altura y, en consecuencia, mayor transferencia de vapor de agua a la atmósfera y mayor calientamiento del aire, lo que acelera el proceso de ascenso y


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liberación de calor latente. Este proceso sigue activo mientras la divergencia de aire superior supera la convergencia por las capas bajas, ya que mientras se produce esta condición, la presión superficial del centro del huracán sigue disminuyendo. La llegada del huracán a zonas de bajas temperaturas en el mar interrumpe también el proceso de desarrollo del huracán, ya que se limita el aporte de vapor de agua, algo que también sucede cuando el huracán penetra de forma clara en zonas de tierra. Por el contrario, existen otros factores que son capaces de inhibir la formación de un huracán. Uno de los más importantes es la existencia de una variación importante de la velocidad del viento con la altura. Si la velocidad varía con la altura de forma apreciable, entonces las masas de aire húmedas y calientes se mezclan con otras masas frías y secas, el ascenso del aire ya no es recto y no se produce la convección organizada de gran intensidad que da paso a un huracán. Solamente 8 m/s de variación vertical de la velocidad del viento en toda la troposfera (alturas del orden de 12 km) son suficientes para inhibir la formación de huracanes. Esto es la explicación del hecho observado de que durante los eventos “El Niño”, los huracanes en el Atlántico son menos frecuentes, ya que durante esos eventos hay mayor variación vertical del viento en la zona Atlántica de génesis de los huracanes. Otro factor importante que inhibe el desarrollo de los huracanes es que a menudo, donde se van a formar, aparecen las ramas descendentes de la célula de Hadley ecuatorial asociada a la Zona de Convergencia Intertropical (ITCZ). Si la zona donde se dan todos los requisitos para que se produzca un huracán está afectada por movimientos de subsidencia derivados de la

posición de la ITCZ, los huracanes se disipan. En otras ocasiones, se forma una banda de convección secundaria externa a la banda de convección principal que interrumpe el aporte de vapor de agua al sistema central y detiene el proceso de convección. A efectos de cuantificar la peligrosidad de un huracán se emplean distintas escalas en varios centros meteorológicos, de las que la más habitual en el Atlántico es la escala Saffir-Simpson, en la cual la velocidad del viento es uno de los criterios de clasificación de un huracán, con vistas a predecir los daños que se esperan en el momento en que toque tierra. Sin embargo, los daños que producen los huracanes no se deben solamente a la fuerza del viento. Además de la fuerza del viento o el impacto directo de objetos arrancados por el viento, existe un tercer fenómeno por el que los vientos de un huracán afectan a la población. Las presiones diferenciales que el aire ejerce sobre distintas partes de un edificio producen derrumbes y que algunas cubiertas de edificios revienten. Tras la llegada a zonas de tierra, es común que aparezcan pequeños tornados asociados a los huracanes que producen áreas localizadas de vientos extremadamente fuertes. Sin embargo, los daños producidos por el agua debido a inundaciones y aludes de barro también son muy importantes. Por un lado, están las precipitaciones asociadas a las células tormentosas de un huracán. Las zonas de precipitación más intensa alcanzan valores de precipitación de hasta 100 mm en 1 hora (del orden de 1000 mm en valores acumulados a lo largo de un día), mientras que, a modo de referencia, se puede indicar que la media de precipitación anual en Bilbao es cercana a 1200 mm. El caso del huracán Stan, que ha

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afectado en octubre del 2005 a Guatemala entra dentro de este tipo de huracanes que producen daños por las fuertes precipitaciones. Por otro lado, en muchas ocasiones, los daños producidos por el agua se deben a la inundación de zonas bajas por las aguas del mar y no derivan de las precipitaciones asociadas a las células convectivas que forman el huracán. Ejemplos de este caso son los huracanes que en 1970 y en 1991 causaron no menos de 300.000 y 138.000 muertos respectivamente en Bangladesh. Existen tres razones que explican que las zonas bajas sufran inundaciones durante el impacto de un huracán. Por un lado, está el hecho de que los vientos de gran velocidad producen olas de hasta 15 m de altura. Por otro lado, debido a las bajas presiones del centro del ciclón tropical, aparece un aumento de la altura de la superficie del mar, debido a razones isostáticas. La presión atmosférica sobre el entorno es mayor que en el ojo del huracán y, en consecuencia, el nivel del agua en el ojo del huracán sube. En tercer lugar, y dependiendo de la geometría de la costa y de la manera en que el huracán incida sobre ella, aparece lo que se llama el transporte de Ekman. El viento empuja a la superficie del mar, que sufre rozamiento desde la capa inferior de agua, que a su vez roza con la capa inferior, y así hasta llegar a las capas más internas del océano. En el Hemisferio Norte este fenómeno produce un transporte neto del agua del mar en dirección perpendicular a la velocidad del viento hacia la derecha, con el observador dando la espalda al viento superficial. Por todo ello, si todos estos fenómenos se suman, el resultado es que son fácilmente inundadas las zonas en las que la altura del terreno son muy bajas, produciendo un gran número de víctimas. A modo de ejemplo, en la escala Saffir-Simpson, se estima que para un huracán de categoría 5 (como el Katrina,

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septiembre 2005), la elevación del agua en la costa puede sobrepasar los 5 metros (a sumar a la altura de la marea en la hora en que incida el huracán). Los ciclones tropicales que alcanzan la categoría de huracán se “bautizan” de acuerdo a listas internacionales definidas para cada cuenca cada seis años y en las que cada año se definen una serie de nombres (masculinos y femeninos desde 1978, en los idiomas que se emplean en cada cuenca) ordenados por orden alfabético. Las listas se “reciclan” cada seis años. En el caso de que los huracanes sean particularmente destructivos (Andrew-1992, Camille-1969, Mitch-1998), los nombres correspondientes se retiran de la lista y no se vuelven a emplear. Desde el punto de vista termodinámico, un huracán se puede interpretar como un motor que absorbe energía en un foco caliente (superficie del mar), la libera en un foco frío (nubes que irradian radiación de onda larga en la tropopausa o la base de la estratosfera) y, como consecuencia del proceso, produce trabajo (la energía cinética de la tormenta). Un resultado termodinámico clásico indica que el rendimiento (cociente entre la energía cinética producida y el calor neto suministrado) en este tipo de sistemas aumenta con la diferencia de temperaturas entre los dos focos. Como resultado del incremento de origen antropogénico del efecto invernadero se espera que aumente la temperatura de la superficie del planeta (T s, foco caliente). Otro resultado esperado es que disminuya la temperatura en la estratosfera (Te, foco frío). Por tanto, debería de haber mayor eficiencia de los huracanes, ya que la eficiencia aumenta a medida que es mayor la diferencia ΔT=T s-Te. Este efecto además está multiplicado por el papel que juega el calor latente en la génesis de un huracán. De acuerdo con la ecua-


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ción de Clausius-Clapeyron que describe la dependencia de la presión parcial de saturación del vapor de agua en función de la temperatura, a mayor valor de temperatura superficial (T s), que es donde se produce el aporte de vapor de agua al huracán, mayor capacidad de transporte de calor latente, siendo este aumento, además de tipo exponencial. Sin embargo, este análisis se ha enfrentado con grandes controversias que han saltado a los medios de comunicación de masas, como ha sido el reciente enfrentamiento entre K. E. Trenberth y C. Landsea, ambos científicos capaces, pero posiblemente situados en las antípodas “ideológicas” en este tema. Este es un caso paradigmático de la dificultad de alcanzar un consenso en materias que son teóricamente complicadas, con series de datos observacionales cortas y sometidas a un nivel alto de ruido, como son la mayoría de los casos que rodean a la evaluación del problema del cambio climático. Por un lado, algunos científicos (Goldenberg et al., 2001, Landsea et al., 1996) han analizado el número total de huracanes en registros temporales largos y no han encontrado ninguna evidencia de que haya habido un aumento atribuible a la influencia antropogénica en el número de eventos. Los cambios de año a año serían, de acuerdo a esos autores, de origen natural. Por otro lado, otros científicos han analizado el número de huracanes en series más largas y los han clasificado en función de su intensidad (Webster et al., 2005). Los resultados apuntan a que disminuye el número de huracanes de poca intensidad a costa de un aumento en el número de huracanes de gran intensidad. Otros científicos han analizado la energía total disipada en todos los huracanes que se han producido en cada año y documentan tendencias crecientes desde los 70 (debidas a huracanes más largos o más energéticos) que atribuyen en parte al ca-

lentamiento global, no solamente de la atmósfera, sino también de la capa superior oceánica, algo consistente con la llamada hipótesis WISHE (Wind-Induced Surface Heat Exchange) de generación de huracanes por medio de la interacción entre la atmósfera y el océano. En definitiva, en presencia de unas series observacionales de eventos extremos (y, por tanto, raros) cortas, ruidosas, con una influencia clara de patrones naturales de variabilidad (el caso de los eventos El Niño es el mejor ejemplo), la atribución de cambios a la influencia antropogénica es difícil y, posiblemente, la polémica persistirá mucho tiempo. En el paradigma del método científico, sería posible optar por la experimentación. Si se quiere comprobar el papel que juega un determinado tratamiento del metal en la resistencia de un tornillo, es posible fabricar muestras grandes de tornillos con y sin tratamiento y, a partir de ahí, comprobar en ambas muestras si las calidades son distintas y si, económicamente, el tratamiento es rentable. Por desgracia, este paradigma no se puede aplicar al caso del clima. No es factible construir varios miles de Tierras iguales a la nuestra a la misma distancia orbital de soles iguales al nuestro, la mitad de ellas con emisiones de gases con poder de calentamiento global y otras sin emisiones, esperar cien años y ver qué pasa. Nuestro laboratorio es nuestra casa, y nuestras indeterminaciones científicas afectan a nuestra sociedad. Las series observacionales son cortas y están afectadas por cantidad de fenómenos cuyas relaciones no son en absoluto evidentes. Y no hay manera de conseguir que las series sean más largas, salvo esperando más tiempo. Es imposible aislar los fenómenos en experimentos controlados, puesto que la sociedad no puede inhibir los eventos El Niño durante los próximos veinte años, para estimar cuál es la tendencia de forma

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independiente a las variaciones en los eventos El Niño. Por tanto, las indeterminaciones en estas materias van a continuar durante cualquier futuro actualmente previsible. Los modelos por ordenador y el uso de refinadas técnicas estadísticas para intentar minimizar los efectos del ruido son las únicas opciones posibles, en el caso de la climatología. Pero el pequeño tamaño de las muestras y el hecho de que los modelos numéricos implican en cualquier caso una representación limitada y truncada de la realidad complican la obtención de respuestas inequívocas. Por lo demás, los efectos de los huracanes no dependen solamente de su física y su aumento (o no) en condiciones de clima perturbado. Los efectos van a depender en mucha mayor medida de la manera como se organicen las distintas sociedades que los padecen para evitar sus consecuencias. Ordenación del territorio, construcción de infraestructuras y planes de evacuación adecuados… Todos esos factores se deberán de tener en cuenta en un futuro, y los técnicos deberán de dar sus directrices, pero en muchos casos, las decisiones finales serán en definitiva económicas y políticas. Los Estados Unidos

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de América y Bangladesh no van a tener los mismos medios para adoptar estrategias de mitigación. En cualquier caso, los huracanes seguirán produciéndose en un futuro próximo, eso sí que se puede predecir sin margen de error.

REFERENCIAS K. Emanuel, Nature 436(4), 686, 2005. S. B. Goldenberg et al., Science 293, 474, 2001. C. W. Landsea et al., Geophysical Research Letters 23(13), 1697, 1996. S. Levitus y T. Boyer, World Ocean Atlas 1994 Volume 4: Temperature. NOAA Atlas NESDIS 4, U.S. Department of Commerce, Washington, D.C., 1994. R. W. Reynolds y T. M. Smith, J. Climate, 7, 929, 1994.


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Azar y necesidad en el Estatut de Catalunya

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as estrategias políticas no son un asunto que se asiente sobre bases sólidas y permanentes, sino que suelen nacer bajo condiciones a menudo más o menos coyunturales y, por lo tanto, azarosas. Eso no invalida necesariamente el interés de la estrategia de fondo, que puede perdurar más allá de las circunstancias que la determinaron, pero sí que puede explicar las dificultades del proceso. Es algo así como la paternidad, cuyo punto de arrancada es una experiencia de naturaleza bien distinta a la del ejercicio posterior de la responsabilidad educativa que conlleva. Sí: tanto el Plan Ibarretxe como el proyecto de reforma del Estatut de Catalunya fueron concebidos en unas condiciones que no tenían nada que ver con las que han acompañado su discusión posterior. Tanto es así, que al Plan Ibarretxe se le acabó achacando los déficit que, precisamente, lo explicaban: la falta absoluta de diálogo para desencallar un punto políticamente, más que muerto, mortal de necesidad. Por su parte, el proyecto de EsSALVADOR CARDÚS I ROS Doctor en Ciencias Econótatut se discutió en un contexto micas y actualmente profeen el cual quien había considesor titular de Sociología en la Facultad de Ciencias Políticas rado que no era oportuno camy Sociología de la Universidad Autónoma de Barcebiarlo durante veintitrés años, lona. Como investigador ha ni tan siquiera en su última trabajado en el campo de la sociología de la religión, los legislatura, ahora era el partido medios de comunicación y los fenómenos nacionalistas. más exigente con la reforma. Ha publicado numerosos liMuchas cosas habían cambiabros, el último La mirada del do, pero una especialmente: sociólogo y varias recopilaciones de artículos. Colaborador la presidencia de Aznar en el habitual en diferentes medios gobierno central. de comunicación.

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Oportunidad y oportunismo de la reforma estatutaria Pues bien, éste es un dato fundamental para comprender los avatares de un proyecto que se supone de trascendencia política para algunos años, pero que nació y ha avanzado no bajo las grandes reflexiones políticas de futuro, sino al trote de los aspectos más coyunturales de la política española y, por supuesto, de la catalana. Vamos a recordar algunos datos. Primero, la reforma del Estatut era una vieja reivindicación de ERC (Esquerra Republicana de Catalunya), que siempre se había estrellado ante la negativa de un Jordi Pujol que creía, no sin razón, que abrir la reforma estatutaria era un riesgo que podía acabar peor de cómo estábamos. En la última legislatura, ante la mayoría relativa de CiU (Convergència i Unió), ERC propuso un pacto de legislatura con la condición de la reforma estatutaria, ante el cual CiU respondió con un pacto con el PP (Partido Popular), precisamente bajo la condición de no emprender ninguna reforma. En segundo lugar, durante esta última legislatura convergente, Maragall y el PSC (Partit dels Socialistas de Catalunya) se apuntan a la propuesta de reforma del Estatut probablemente con un doble objetivo que en aquel momento conlleva muy poco riesgo: para el PSC, es una buena arma para herir al gobierno nacionalista en su punto más débil; para Maragall, es un camino para impulsar su algo visionaria vocación reformista española –la España federal y plurinacional– que tiene buena acogida en Rodríguez Zapatero pero que


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aún está lejos de imaginar una victoria política. En tercer lugar, ante el reto electoral, con la retirada de Jordi Pujol y el previsible ascenso de ERC a costa de CiU por sus “incomprensibles” pactos con un Aznar desbocado, a Artur Mas no le queda otra salida que apuntarse a la reforma estatutaria. No digo que ese no fuera un objetivo de fondo sincero y coherente con el nacionalismo de CiU desde hacía tiempo, pero en todo caso, la oportunidad aparece ahora. En cualquier caso, está claro que tanto el PSC como CiU se apuntan a la reforma en una perspectiva de continuidad del PP en el gobierno y, por lo tanto, donde la propuesta de nuevo Estatuto va ser, previsiblemente, un elemento de desgaste del PP en Catalunya, sin necesidad de poner a prueba las propias consistencias políticas entre el PSC y el PSOE por una parte, y sin tener que arriesgar una estabilidad de gobierno por parte de CiU que, en el poco probable caso de ganar las elecciones, podría volver a pactar con el PP. La promesa de Rodríguez Zapatero en la campaña electoral catalana de noviembre de 2003 de aceptar la propuesta del Parlamento catalán sin condiciones, delata que no se contaba con lo que iba a pasar después. La política es una tom-tomtómbola… Pero del escenario previsto no se cumple casi nada. En noviembre de 2003, Maragall no gana las elecciones; Carod-Rovira no pacta con el partido nacionalista y Mas, CiU e incluso una parte de los votantes de ERC se sienten traicionados por la decisión de ERC, públicamente muy mal justificada. El gobierno tripartito mantiene el compromiso de reforma del Estatut, pero ahora CiU ya no va a ser el contrapeso de moderación, sino la oposición que puede –y debe– exigir con mayor coherencia y sin mucho riesgo. Y para rematar la jugada, en marzo de 2004 Aznar pierde las elecciones

con su mala gestión de los atentados de Atocha y gana las elecciones el PSOE. Pero en política, como decía al principio, las coyunturas pueden siempre complicar más lo que no es simple: Zapatero no podrá gobernar con socios moderados, como podrían ser CiU y PNV, por ejemplo. Al contrario, el pacto tripartito catalán, ayudado con un triunfo que debe calificarse de brutal de ERC en esas elecciones –recogiendo la reacción catalana a la no menos brutal agresión que recibe Carod-Rovira por su entrevista con ETA en Perpiñán– obliga a Zapatero a gobernar con el apoyo de los independentistas catalanes. Si hubiera existido una mente todopoderosa con ganas de jugar con la política española, no podría haber provocado una situación menos previsible y más complicada. La promesa-trampa Y, claro, ahí estaba el compromiso de reforma del Estatut, un proyecto que solo se justificaba si definía grandes y estables objetivos políticos, para echar paladas de arena en el difícil manejo de la situación coyunturalmente delicada. La promesa electoral de Zapatero de respetar la propuesta de Estatut del Parlamento catalán siempre que se estableciera con un gran consenso y mantenerse dentro de la constitución –unas condiciones, por otra parte, que eran un mensaje a Ibarretxe y a su Plan, aún en discusión parlamentaria en aquellos momentos– se convirtió, sin que nadie lo hubiera previsto, en una pesada losa sobre las cabezas de los parlamentarios catalanes. Ahora, ya no se trataba de si Zapatero respetaría la voluntad del Parlament de Catalunya, sino que había que hacer un Estatut –para los partidos del gobierno tripartito– que no comprometiera la promesa del ahora presidente de gobierno español. La promesa generosa y hasta “sincera” –es decir, sin cálculo– de Zapatero se convertía por razón de las circunstancias, y usando una infeliz expresión inventada por Mayor Oreja, en “promesa trampa”.

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La discusión del nuevo Estatut catalán, en muchos sentidos, fue un ejercicio de despropósitos del que la clase política catalana ha quedado muy erosionada. Se acusaron agriamente los unos a los otros –todos contra todos– de lo peor: de traidores y antipatriotas. Por si fuera poco, las excentricidades de Maragall complicaron aun más el panorama, por ejemplo con la acusación irresponsable de corrupción en un momento difícil para el gobierno tras el derrumbe del túnel de El Carmel. Y CiU, con las manos muy libres, puso permanentemente en jaque al tripartito hasta, literalmente, el último minuto de la discusión. La euforia por el acuerdo de 120 parlamentarios sobre 135 –casi el 90 por ciento de la cámara– fue enorme precisamente por la enorme tensión e incertidumbre total vivida hasta el final. El proceso de reforma ha sido tan políticamente enmarañado que, posiblemente, el contenido del Estatut ha quedado en segundo plano. Por eso, y porque la caverna mediática española –con ayuda de los que se supone que no están dentro y el silencio de los que creíamos fuera– se ha dedicado a mentir sin ningún reparo sobre sus contenidos. Y existe una España que se ha modernizado económicamente pero que sigue anclada en un nacionalismo esencialista que vive momentos de gran inseguridad identitaria, y que es muy sensible a esta caverna. Es decir, que la mentira españolista tiene todos los números para ser creída por un importante sector de la ciudadanía. El nuevo Estatut tiene cuatro puntos importantes: uno de simbólico –Catalunya es un nación–, dos de carácter práctico –la soberanía financiera y la obligación de conocer el catalán– y finalmente, uno de carácter jurídico, para la protección de las competencias exclusivas, que hasta ahora el Estado ha mermado cuando le ha dado la gana. Por lo demás, el Estatut contiene mucha literatura para hacerlo moderno, políticamente correcto y hasta muy “avanzado” en sus declaraciones filosóficas.

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Penúltimo y último capítulo El penúltimo capítulo de la historia está aun por escribir. Las Cortes españolas tienen un difícil problema que resolver. Para el Partido Popular apenas tiene ningún coste su oposición radical al Estatut y solo saca ventajas, aunque sea a corto plazo, de su intento de erosión del gobierno del PSOE. Para el PP, la guerra a muerte es contra el PSOE y espera que los catalanes pongan el cadáver. El PSOE se debate en tres planos casi nunca coincidentes: dar respuesta al desgaste electoral del desafío lanzado por el nacionalismo de la derecha, mantener sus buenas relaciones con el PSC y mantener su estabilidad de gobierno con socios como ERC que no podrían según que rebajas. Pero a Zapatero solo le queda un camino: que el Estatut se apruebe. Cualquier otra hipótesis, le perjudica a él y, sin lugar a dudas, a ERC, a Maragall y al PSC. Solo CiU podría salir poco arañada en el corto plazo de un fracaso en Madrid del Estatut. El problema estaría, tanto para CiU como para los demás partidos catalanes, en imaginar un horizonte de futuro presentable para unas elecciones catalanas que se presentarían de inmediato. Si la política es lo que debe ser, habrá acuerdo. Quizás el Estatut sufra unos recortes enormes, pero también hay que decir que el griterío de la COPE aupando al PP, lo hará bueno. Si al día siguiente de la aceptación de la tramitación de la propuesta de Estatut, desde la emisora episcopal, Jiménez Losantos podía empezar la jornada anunciando que “España había muerto”, ¿qué mejor apoyo al independentismo catalán podría pedirse? El último capítulo de la historia no es que esté por escribir, es que está por imaginar. Y tendrá dos partes. La primera, va a tratar de hasta qué punto el Estado va a ser leal al “espíritu” del Estatut aprobado. Tenemos una larga experiencia de espíritus traicionados por las interpretaciones de quién tiene el poder de la hermenéutica constitucional. La segunda, tendrá que ver con la capacidad de los catalanes de gestionar políticamente el nuevo Estatut. Y todo ello, claro está, sujeto a los cambios de tiempo, siempre pasajeros, pero que al final determinan las condiciones de posibilidad de los grandes proyectos políticos.


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Erakusketa bat Lauaxetaren oroigarri beraren jaiotzaren mendeurrenean Mungiako Udalak eta Sabino Arana Kultur Elkargoaren Euskal Abertzaletasunaren Museoak “Lauaxeta. Lau haize hamaika begirada” erakusketa antolatu zuten urriaren 6an, euskal literaturako zein Euskadin izandako Gerra Zibilaren historiako funtsezko figura izan den Esteban Urkiaga “Lauaxeta” euskal olerkari eta idazlearen mendeurrenaren kariz. Erakusketaren helburu nagusia, bisitariari euskal poesiaren berritzaile handietako baten figura hurragotik ezagutzen laguntzea ez ezik, 30eko urteetakoa bezalako belaunaldi garrantzitsu bat, margolariak, idazleak, olerkariak, etab. barnean hartzen zituena, mugiarazi zuten indarrak eta helburuak erakustea ere bada.

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“Lauaxeta. Lau haize hamaika begirada” erakusketa Mungiako Olalde erakustaretoan ikusi ahal izan zen abenduaren 11ra arte: astelehenetik ostiralera 18:00etatik 20:30etara; larunbatetan 11:00etatik 13:00etara eta 18:00etatik 20:30etara, eta igandeetan 12:00etatik 14:00etara. Lauaxetari buruz inoiz egin den erakusketarik handiena da eta gauzaki, dokumentu, panel, argazki ugari, dokumental historiko bat, elkarreraginezko bitartekoak, etab. biltzea lortu du. Hori egin ahal izan da zenbait erakunde eta instituzioren laguntzari esker, zeintzuek erakusketa batean lehenengo bider ipintzen diren materialak laga baitituzte, hala nola: Lauxetaren epaiketa eta fusilamenduaren espedientearen kopia bat, El Ferrol-eko


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Artxiboan gordea; Federico Garcia Lorca Fundazioaren eskutitz bat; edo argazki orain arte ezezagun bat, Markinako “Karmel” aldizkariaren artxiboak lagatakoa. Egin dituzten lagapenekin lagundu dutenen artean aipatzekoak dira, Bilboko Arte Eder Museoa, Bilboko Euskal Museoa,

Azpeitiko Trenbide Museoa, Federico Garcia Lorca Fundazioa, Gasteizko Karmeldar Oinutsen Probintzi Artxiboa, Loiolako Santutegiko Agiritegi Historikoa, Koldo Mitxelena Kulturunea, “Karmel” aldizkariaren Artxiboa, Aranzadi Zientzia Elkartea eta Euskal Abertzaletasunaren Agiritegia eta Museoa.

Jornadas sobre la realidad de la inmigración en Euskadi Bajo el título de “Los nuevos ciudadanos vascos – Euskal Hiritar Berriak”, la Fundación Sabino Arana ha organizado unas jornadas que se han desarrollado entre septiembre y noviembre con el principal objetivo de acercarnos a los principales grupos mayoritarios de inmigrantes que se están asentando en la Comunidad Autónoma del País Vasco y propiciar así un mayor conocimiento mutuo que facilite su integración entre nosotros y el respeto de nuestros respectivos valores y culturas. De lo que se trataba es de conocer de mano de algunos de los líderes de los principales movimientos indígenas, de expertos en materia de integración y de representantes de los colectivos de ayuda a los inmigrantes cuál es la realidad que viven estos pueblos en sus respectivos países, así como la experiencia de su llegada y asentamiento en Euskadi y las expectativas que han puesto en su país de acogida. Las jornadas, bajo el paraguas genérico del objetivo de la integración, han incluido conferencias, intercambios culturalesgastronómicos, encuentros musicales, mesas redondas, etc.

Así, el pasado 29 de septiembre, el presidente de la Escuela de Gobierno y Políticas Públicas de las Nacionalidades Indígenas del Ecuador (asesor del gobierno ecuatoriano), Luis Eduardo Maldonado, impartió una conferencia en el Hotel Nervión de Bilbao con el título “Las causas y los impactos socioeconómicos y culturales de la migración en el Ecuador”. Este experto conocedor de los movimientos indígenas latinoamericanos habló sobre los retos a los que se enfrentan en la actualidad los indígenas ecuatorianos, así como de las circunstancias que provocan su llegada a Euskadi.

En Euskadi, en función del número de inmigrantes, dos de los colectivos a tener en cuenta son el quechua de Ecuador (9,88% de los inmigrantes) y el bereber (9,10%).

En su intervención, Luis Maldonado estuvo acompañado por Santiago Morales, licenciado en Derecho y fundador de la Asociación de ecuatorianos residentes en el País Vasco – Ecuador Etxea.

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El 5 de octubre, el Hotel Nervión volvió a ser escenario de la celebración de una mesa redonda en la que tomaron parte Xabier Aierdi, director del Observatorio Vasco de Inmigración; Juan Mª Bautista, de Caritas; Nelly Zambrano, presidenta de la Asociación Intercultural Vasco Latina (ASINCUVAL); y Manuel Caicedo, tesorero de ASINCUVAL.

Las jornadas correspondientes al pueblo ecuatoriano culminaron con un encuentro cultural-gastronómico amenizado por actuaciones musicales y grupos de danzas, y que tuvieron lugar el sábado 15 de octubre en el Atrio del Mercado del Ensanche de Bilbao.

Bernardo Vega dominikar historialari eta diplomatikoak Galindez-i buruzko hitzaldia eman du Bernardo Vega dominikar historialari, ekonomialari eta diplomatikoak irailaren azken aldera Euskadira egin zuen bisitaren kariz, hilaren 27an hitzaldi bat eman zuen, Deustuko Unibertsitateak eta Sabino Arana Kultur Elkargoak antolatutako ekitaldi batean; hitzaldiaren izenburua “Galindez eta Dominikar Errepublika” izan zen; hain zuzen ere, historialari hau arlo horretan aditua da. Bernardo Vegak bere lanbidekarrerako urte asko eman ditu Rafael Leónidas Trujillo dominikar diktadorearen garaiko dokumentuak berreskuratzen eta argitara ematen; dokumentuok iparramerikar eta dominikar agiritegietan ikerlan luze eta iraunkorraren ondoren lortu ditu.

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“Galindez kasua”ren misterioa 1956tik dator, erbesteko Eusko Jaurlaritzaren ordezkari eta, Francoren erregimenaren aurka borrokatzea helburu, nazioarteko sostenguak bilatzean oinarritutako kanpopolitikaren adierazgarririk handiena zelarik, egun hartako martxoan Galindez Manhattaneko (New York) bere apartamendura zihoala desagertu zenetik. Kasua aztertzen ibili diren ikertzaileek ondorioztatu dute, bahitu, narkotizatu, hegazkinez Dominikar Errepublikara eroan, torturatu eta asasinatu egin zutela Rafael L. Trujillo diktadore dominikarraren aginduz.


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Subir a por aire

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odo comenzó tras perder el PP las elecciones del 14-M. La urgencia en impedir la recuperación política de la peor derecha que asfixiaba al progresismo español y al nacionalismo democrático, llevó a la toma de rápidas decisiones y renovados acuerdos como la retirada de las tropas de Irak, el desalojo de Fraga, la legalización del matrimonio entre homosexuales, la proclamación del Congreso de asumir un final dialogado de la violencia de ETA y, en fin, el debate del Nou Estatut de Catalunya. Pareciera como si un muelle comprimido se hubiese desplegado y otra idea de España tomase relevo a la revisionista de Aznar empeñado en nacionalizar ideológicamente, des-estatalizar económicamente y cacarear internacionalmente. Lo que ocurrió, lo que está ocurriendo, es que el pulso entre el ayer y el presente sigue irresuelto. La derecha española tradicional coincide y recibe apoyos del neo-nacionalismo español que hemos dado en calificar como constitucionalista. Resulta interesante observar que quienes influyeron e incluso personificaron la Transición Política desde posiciones de izquierda, se erigen ahora en guardianes del santo grial constitucional, alertando sobre los peligros de su eventual reforma, invocando más miedos y amenazas que argumentos. Está pendiente de escribir una tesis sobre los hijos de personajes del Régimen que por rebeldía generacional y motivaciones genuinas acabaron en el antifranquismo, sobre todo comunista, ideologizaron en la Transición, y ahora, afincados en la megaloidea de España se oponen al cambio. Cuando el ministro Bono se enorgullece de su padre falangista (cuidadosamente ocultado durante quinquenios) confunde su historia familiar con la general. No dudamos que fuese un amantísimo esposo; pero como cargo fascista que fue, Bono padre resultaba un político infame. En contraposición, el presidente Zapatero evoca a su abuelo, militar constitucional republicano fusilado por los facciosos. Lo alucinante del revisionismo histórico en el que está inmersa la derecha tradicional y sus acogidos es que, con su proceder, Bono ejemplifica la reconciliación de España, mientras que Zapatero ahonda en su división. En medio de esta marejada el Parlament de Catalunya aprueba su Estatut y la algarabía se transforma en jauría. Desde Móstoles, como en 1808, se proclama un bando; desde la España castellanizada, como en 1707, se ataca a Catalunya. ¿Se repite la Historia? No y sí. Ni invasión

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francesa, ni pleito dinástico, pero al fondo un poso de resentimiento nacionalista español que se traduce en reproches retóricos: ¿por qué se empeñan en hablar otra lengua si todos conocemos el castellano?, ¿por qué reclaman “privilegios” fiscales si la solidaridad entre los territorios debe ser imperativa, por qué quieren decidir por sí mismos si todos conformamos una sola nación? Resulta desalentador que quienes desde las diferentes autonomías rechazan las propuestas de cambio catalanas no las vean para sí necesarias… salvo que vascos o catalanes las consigan; lo cual dice mucho acerca de su necesidad (escasa) de cambios y poco acerca de su capacidad reivindicativa. Incapaces de comprender que Euskadi, Galiza y Catalunya, necesitan subir a por aire. Negándose a ver que el actual modelo de Estado limita el desarrollo económico, social, cultural y político de esas tres nacionalidades. Mirando hacia otro lado ante los nuevos retos que suponen la globalización, la construcción europea y los cambios sobrevenidos por la transformación de la estructura económica, inmigración y referencias culturales. Alineándose con las posiciones más centralistas, se aferran al inmovilismo explicito:“ningún cambio, de ninguna manera”, o implícito:“cambios sí pero solo desde la reforma constitucional”, asunto imposible mientras ellos mismos, quienes alancean a Zapatero desde el PSOE, no lo propicien. George Orwell testimonió su reconocimiento al pueblo catalán en su afamado “Homenaje a Catalunya”, memorias de un combatiente antifascista, antiestalinista, anti imperialista, antioligárquico y anticentralista; suma de “antis” que produjeron como resultado un demócrata radical e insobornable. En nuestro particular homenaje a Catalunya nos despedimos, con un fragmento de “Subir a por aire”, libro escrito por Orwell inmediatamente después de regresar de España, herido por las balas de los franquistas, el alma despellejada por las maniobras sectarias y criminales de los estalinistas… “ya sabes cómo son las calles del extrarradio de West Blechtey –el barrio periférico de A subir por aire–.Todas son iguales. Filas interminables de casas pareadas. La fachada de estuco, la verja pintada de creosota, los setos de alheña, la puerta de la calle de color verde. En una de cada cincuenta vivirá un tipo antisocial que seguramente terminará en la cárcel y que ha pintado la puerta de azul en lugar de verde”. Que así no sea. T xema Montero Koldo Mediavilla


CIAN MAGENTA AMARILLO NEGRO

herm s

Pentsamendu eta historia aldizkaria Revista de pensamiento e historia Fundación Sabino Arana Kultur Elkargoa

azaroa 2005 noviembre. nº: 18 zbk. 5e

Iratxe Molinuevo

A u rki b id e a /Í n dice

Euskadiko Gazteriaren Kontseilua Álvaro Marcos Renée Lidia Jablkowski

elkarrizketa:

Joan Ferrà

Juan Ignacio Vidarte “El Guggenheim ha entrado a formar parte de las señas de identidad de Euskadi”

informe: Impacto del Museo Guggenheim Mª Jesús Gandariasbeitia Jesús Mari Lazkano Maider López Anjel Lertxundi Ander Gurrutxaga

Frédéric Duprat, Mélanie Cessiecq

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Fu n da men t os m ete orol ógi cos de los hu r a ca n es. Jon S áenz. El Es ta t u t o ca t a lá n . Sa lv a dor C a rdú s