DISCURSO DE DESPEDIDA
“Aquello que habita en el pasado y aquello que habita en el futuro, es solo una pequeña cosa comparada con aquello que habita dentro de nosotros.” Hoy, quisiéramos volver atrás, hospedarnos en los momentos más sublimes que en medio de los juegos infantiles y las risas juveniles forjaron en nosotras, la ilusión de un mejor mañana…El recuerdo de esos gratos y nostálgicos momentos nos envuelve el espíritu. Como nos duele recordar esos rincones, cómplices de locas travesuras, la frondosidad e imponencia de los arboles, el aroma fresco de las flores y el cantico celestial de las aves que acompañaban nuestro viaje hacia la cumbre magistral del pensamiento. Desde ahora, serán por siempre parte de nosotras, del tesoro invaluable de esta, nuestra amada institución. El himno gorettiano aviva el alma y la enaltece con humildad hacia el cielo, dando gracias al Dios, padre de bondad, por haber permitido que los sueños e ilusiones del ayer, retoñen más que nunca en maduros capullos de amor y verdad. Hoy compañeras¡¡¡, queremos cantar muy alto, todas, a una sola y viva voz, decir con orgullo que el honor de ser Gorettianas, ha estado presente y lo estará siempre, desde ese primer día escolar donde el nerviosismo y la inocencia traviesa propia de la infancia, fueron llevaderos gracias al ánimo y confianza que todos nos brindaron al llegar, hasta este, el día de nuestra graduación, donde la alegría, la melancolía, se conjugan en tiernas lagrimas, y en calurosos abrazos. Pues “El alma no tendría arcoíris, si los ojos no tuvieran lagrimas”. En nuestros rostros, se ven reflejados los pensamientos emotivos que embargan nuestro interior: No nos resignamos a dar la despedida a tal altivo y firme sentimiento que tanto impulso y luz diera a nuestras vidas… Quisiéramos que las lagrimas no fluyan mas, y que si su anhelo es fluir, lo hicieran con suavidad, que los abrazos no terminen nunca, y si buscan terminar lo hicieran con inmensa gratitud, que las palabras nunca lleguen a concluirse, y si su deseo es perecer, lo hicieran con la mayor de las fuerzas y deseos por vivir, pues los anhelos e ilusiones que en el momento nos acompañan, quedaran perennes en todos y cada uno de los lugares gorettianos, testigos infalibles del error y del acierto, del dolor y la alegría, del sentir y el pensar. Esta cálida y amada institución gorettiana donde pasamos los momentos más maravillosos de nuestra vida, donde aprendimos los valores y fortalezas humanas,
estará presente en nuestro corazón, cuyo latir de júbilo se escuchara cada vez que el timbre repique anunciando el comienzo y el fin de la jornada; porque en este día, se demarca en nosotras, el comienzo de una nueva etapa, la bienvenida a una promesa por cumplir y el final de otra ya cumplida. Goretti ¡¡¡ templo del saber, desde hoy, tu imagen, queda arraigada en las fibras más sensibles del corazón por todo lo que significas en nuestras vidas, por el invaluable legado aportado, por esa formación recibida, la cual, nos hace sentir seguras de lo que somos: mujeres de convicción, dignidad y liderazgo, fuertes ante la adversidad, pero frágiles ante despedidas como estas… Es por eso, que en nuestros recuerdos y lecciones de vida, está presente con admiración y aprecio, la imagen del hombre y del hermano, del padre benefactor, cuya palabra y pensamiento inmortalizaron su esencia y su obra, hoy, manifiesta entre nosotros. De él, Guillermo de Castellana, nos llevamos su filosofía personalizante y humanizadora, aquella que nos hizo forjar: “Una conciencia de la ciencia de la vida, que nos permite, manifestarnos tal cual somos conociendo a los demás tal cual son, comprendiendo el valor sagrado de la existencia con responsabilidad social y sentido cristiano siendo semilleros de esperanza y de justicia en el mundo”. Por lo tanto Gorettianas… Debemos recordarlo por este su pensamiento, por su compromiso, por sus aficiones, entre las que se destaca: la buena música. El padre Guillermo de Castellana tuvo un ideal que poco a poco vio convertido en realidad…. “Sembró una flor sin interés… Él la sembró para ver si era formal… Al volver no estaba seca, al contrario, retoño prósperamente, convirtiéndose en un ramillete de hermosas flores, en cuya juventud y belleza se ven reflejadas nuestras fortalezas y nuestros espíritus luchadores con deseos de conquista”. Es así también, como fuimos perfilando nuestro carácter como mujeres, siguiendo el ejemplo de Santa María Goretti, cuya pureza y entrega a Dios, la constituyen en modelo patronal de nuestra vida estudiantil, donde el servicio y amor de San Francisco de Asís, en conjunto, representan nuestra más valiosa herencia gorettiana y humana. De igual manera, están presentes aquellos maestros, padres, amigos y cómplices quizá, de los momentos más preciados; a todos ellos, les expresamos nuestra más sincera gratitud, aprecio y respeto por toda la cordialidad, esfuerzo y entrega que en cada clase nos demostraron, por su excelente labor, por sus idóneas capacidades y por el gran sentido de pertenencia que profesan a este nuestro querido colegio, cuyo quehacer y lema: “Educar a una mujer es educar a una familia y educar a una familia es educar a una sociedad”, se evidencia a través de
los meritos y honras concedidos por la ciudadanía , como símbolo de prosperidad y progreso. A usted, Padre Rubén Darío Cuervo Pérez, rector de la institución, los grados once de esta promoción le agradecemos profundamente, la misión y obra gestada en el proceso de certificación, gracias a la cual, toda la comunidad gorettiana liderada y motivada por su tesón, hemos logrado, la continuidad de la certificación de gestión de calidad Icontec ISO 9001 y el certificado internacional IQnet, por la gestión directiva, académica, administrativa y comunitaria; motivo que nos hizo, nos hace y nos hará trabajar con mayor ímpetu y con la certeza de mejorar continuamente, sembrando semillas de esperanza para así construir una sociedad más humana y justa para todos y todas. Padre Rubén Darío…Gracias… Reconocimiento solemne a todos los miembros de la familia gorettiana, cuya labor sigilosa y comprometida, ha contribuido a que este sea uno de los mejores establecimientos educativos oficiales del sur occidente colombiano; a ustedes personal administrativo y de servicios generales, gracias por formar parte de este éxito, del arduo trabajo que se ha venido realizando, de este sueño que el padre Guillermo tuvo y del cual, desde su lugar junto a Dios padre, se sentirá orgulloso y honrado, así como se siente complacido de ustedes queridas compañeras, ¡¡Generación 51¡¡, que a lo largo de este tiempo, han sentido y perfeccionado el ser Gorettianas como valor significativo y testimonial de la vida que hicimos aquí. Por lo tanto, nunca olvidemos compañeras, lo que fuimos, pues es lo que somos y lo que nos llevaremos desde ahora… Frente a mí, están unas jovencitas cuya inteligencia y virtudes, las hacen valiosas e importantes, cuya fuerza soñadora se revela impetuosa, en las miradas mojadas y en las palabras entrecortadas, por eso les digo:“¡¡ Adelante legión gorettiana, Adelante escuadrón del amor, hay un nuevo horizonte a la vista, hacia una felicidad que conquistar ¡¡”, la motivación nos impulsa a comenzar y el habito es el que nos permitirá continuar siempre con humildad y valentía ante lo realizado y lo que esta aun por realizar. Gracias compañeras, por hacer de esta: “La generación del pensamiento”. También agradezco de todo corazón a mis padres, sin su apoyo, amor, confianza y dedicación, no sería posible todo lo que he logrado. Pues son ustedes el motor de mi vida, la motivación para seguir adelante, con paso firme y decidido. Igualmente sin todos ustedes padres de familia, no seriamos lo que somos ahora. Este triunfo que recibimos, no solo nos pertenece a nosotras, sino también a ustedes, porque juntos fue como realmente lo logramos.
Gracias a todos y cada uno de los presentes en esta ceremonia, ya que de una u otra manera, son parte de esta victoria, que no será la primera ni la ultima, pues debemos mirar el futuro con expectativa y seguridad, porque somos capaces de lograr todo lo que nos propongamos, ya que “nuestra mayor gloria no está en no haber caído nunca sino en levantarnos cada vez que caemos”. Recordemos que el error es parte de la esencia de la vida, los tropiezos nos fortalecen para asumir las responsabilidades, nos dan la valentía ante lo temible y nos hacen valorar lo que tenemos, reconociendo lo afortunados que hemos sido por ello. No olvidemos nunca de que, no solo se debe cultivar la mente, sino también, se debe propender al desarrollo armónico del cuerpo y del espíritu… Ten presente que lo más valioso lo llevas dentro de ti… tu mente, tu bondad, tu dignidad… y nadie podrá quitártelo; da pues en abundancia, porque entre mas das, mas tendrás…” Querida promoción cuadragésima novena, nos queda mucho por enfrentar, pero tengan siempre presente que: “Solo una cosa convierte en imposible un sueño, el miedo a fracasar, porque solo se fracasa, cuando se deja de intentar”. MUCHAS GRACIAS
POR: ANGIE XIMENA ORTIZ GRADO: 11-3 GENERACION 51 (2011)