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Editorial 5150 S.L. C/ Zamora 46-48. 4º 1º B. 08005 Barcelona Tel: 93 300 66 33 www.rockzonemag.com rockzone@rockzonemag.com Director/Redactor jefe: Jordi Meya Subdirector: Richard Royuela Redacción y edición: Pau Navarra Dirección de Arte y Maquetación: R2D2 Responsable de publicidad: Álex Tamburini, C/ Zamora 4648. 4º 1ª B. 08005 Barcelona. Tel.: 93 300 66 33 / 638 41 57 03; editorial5150@gmail.com Colaboradores: Carles Ramírez, David Garcell, Jesús Brotons, Pablo Porcar, Samu González, Jordi Pons, Marc López, Xavier Iriarte, Andrés Martínez, Hugo de Cominges, Pau Ardid, Ignasi Trapero, Toni Castarnado, Sandra Astor, Lluís S. Ceprián, Jordian Fo, Luis Benavides, Ignacio Reyo, Laura Clavero, Kiko Vega, Gonzalo Puebla, Fer Díez, Toi Brownstone, Alejandro Lozano, Karles Sastre, Eneko Celestino, Jorge Fretes, Abel Valdelvira, Rocío Sánchez, Alba Rodrigo, Berta Martínez. Fotógrafos: Carles Rodríguez, Alfredo Arias, Eric Altimis, Rubén Navarro, Nadia Natario, Toni Villén, Javier Pérez. Foto de portada: DR

Nos hace especial ilusion poder lanzar el primer número de 2019 con una nueva entrevista exclusiva con Bring Me The Horizon. A finales de noviembre, viajamos a Londres para encontrarnos con ellos y asistir al primero de los dos conciertos que ofrecían en la ciudad. Después de haber escuchado amo, su nuevo disco, y ver la buena forma en la que están, estamos seguros de que el año que ahora empieza va a ser muy bueno pero ellos. Naturalmente, en este número no falta nuestra lista con los 50 Mejores Discos de 2018 y algunas sorpresas más. Enjoy! SÍGUENOS EN WWW.ROCKZONEMAG.COM - ACTUALIZACIÓN DIARIA

Editorial 5150 S.L. no se hace responsable de las opiniones vertidas por sus colaboradores y/o lectores, así como del contenido material redaccional y gráfico por ellos remitido, física o telemáticamente, y aquí reproducido. Foto: Bring Me The Horizon (Londres) © Rubén Navarro

EDITORIAL


SUMARIO

Nº 154

06 / EN DIRECTO 16 / OZZYO 21 / LO MEJOR DE 2018 22 / TOP INTERNACIONAL 56 / TOP NACIONAL 78 / BRING ME THE HORIZON 86 / HAMLET 92 / ARCHITECTS 96 / VIDRES A LA SANG 102 / ZETA 108 / ESPECIAL FOTO 112 / OPINIÓN

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EL CONCIERTO DEL MES BY:

IDLES 30/11/18 - LA [2] DE APOLO (BARCELONA) TEXTO: TOI BROWNSTONE FOTOS: CARLES RODRÍGUEZ

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n los tiempos que corren es cada vez más difícil encontrar bandas que susciten tanto interés entre el público en general sin adentrarnos en etiquetas de estilos. Con su disco de debut Brutalism, los de Bristol habían conseguido captar nuestra atención. A quienes tuvimos la oportunidad de verlos en el festival Primavera Sound nos dejaron impresionados con su propuesta y su gran puesta en escena, potente y adrenalítica, y por supuesto teníamos ganas de más. En esta ocasión nos visitaban con motivo de su segundo trabajo Joy As An Act Of Resistance, disco que se posiciona muy arriba en los listados de los mejores álbumes de 2018. La confirmación de sus actuaciones en Madrid y Barcelona dispararon la venta de entradas por encima de cualquier expectativa, forzando a los promotores a cambiar las salas para permitir mayor aforo. Aun así, La [2] de Apolo colgaba el cartel de sold out y nos la

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encontrábamos llena de hipsters, rockeros, pintamonas, poperos y una legión de brits, que caldeaban la sala esperando ver a la banda del momento, con permiso del hype Greta Van Fleet, rompiendo techo o fallando en el intento. Se percibían muchas expectativas, mucha tensión y muchas ganas de desmadre entre el público, que se vieron inmediatamente recompensadas en el momento en que Idles pisaron el escenario y arrancaron con ‘Colossus’ y ‘Never Fight With A Perm’. El recinto enloqueció al instante, rindiéndonos ante la rabia y mala leche del carismático Joe Talbot sin ningún tipo de resistencia. Idles salieron a arrasar sin piedad, prácticamente abordaron Joy As An Act Of Resistance en su totalidad, sin olvidar su primer álbum, y ofrecieron un intenso set de casi dos horas que, si bien comenzaron como una apisonadora, fue perdiendo fuelle a medida que los discursos y los

juramentos del cantante se hicieron más frecuentes, cortando un poco la fluidez del show. Ni pizca de gracia les hacía que algunos espontáneos invadieran su escenario, y menos aún que un gracioso lanzara un zapato a la cabeza del cantante -hay que ser imbécil-, momento de una tensión tal que cualquier cosa podría haber sucedido, pero que se solucionó con la decisión de Talbot de increparle. Por otra parte fue entrañable la toma del escenario por parte del público femenino a petición de la banda, que les acompañaron durante ‘Exeter’. Es indiscutible que disfrutamos de un espectáculo excelente, que tal vez pecó de extenso atenuando su intensidad e impacto, pero que sin duda mereció la pena, y que, estoy segura, con los años recordaremos con cariño, pues es emocionante poder ver a una banda genuina y honesta, en el que posiblemente sea su mejor momento.


AUGUST BURNS RED 4/12/18 - RAZZMATAZZ 2 (BARCELONA) TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: JOAQUÍN ALBERO

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WAGE WAR

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ay bandas que por el motivo que sea no acaban de cuajar en nuestro país y August Burns Red parece ser una de ellas. A pesar de contar con una discografía más que sólida y uno de los mejores directos dentro del rollo metalcore, su poder de convocatoria no bastó ni para llenar la sala Razzmatazz 2 en su formato reducido. Cierto es que este final de año ha sido una locura en cuanto a oferta de conciertos y la cartera da para lo que da, pero también creo que jugó en su contra no ofrecer un paquete suficientemente atractivo. Resulta curioso, por no decir contradictorio, que mientras en todas las entrevistas la banda de Pennsylvania siempre intenta desmarcarse del metalcore, luego vengan de gira con dos bandas que representan todos los estereotipos de este estilo. Tanto los franceses Betraying The Martyrs como los estadounidenses Wage War ofrecieron dos shows que ya hemos

AUGUST BURNS RED

visto decenas de veces en otras bandas. Ni música, ni su puesta en escena ofrecen nada novedoso. Los primeros suenan tan forzados como sus saltos y headbanging coordinados. Los segundos, con su combinación de partes gritadas y coros limpios, son absolutamente genéricos. En su faceta más cañera, dan el pego, pero luego se va todo a la porra por una comercialidad mal entendida Comparados con ellos, August Burns Red, al menos, intentan salirse de los márgenes establecidos. Para empezar la actitud del vocalista Jake Luhrs ya les diferencia de un montón de grupos similares, y lejos de mostrarse cabreado, por mucha cera que esté metiendo la banda, baila y se mueve como si estuviera en trance, creando un flujo de energía diferente. También sus habilidades técnicas (ojo al batería Matt Greiner) les permiten sonar bastante mejor que la mayoría y, por ejemplo, el uso del tapping

del guitarrista JB Brubaker en temas como ‘Invisible Enemy’ o ‘Dangerous’ les da un toque especial. También es verdad que el disco que venían a presentar, Phantom Planet, que ocupó un tercio del repertorio, es quizá el más metal y menos aventurero de sus últimos trabajos, lo cual hizo que el concierto no fuera tan variado como otras veces. Aun así, la comunión entre la banda y sus fans fue total, botando al unísono en ‘Fault Line’, o consiguiendo que después de ‘Beauty On Tragedy’ se produjera un cántico espontaneo con el nombre del grupo que llevó a Luhrs a decir que éramos el mejor público de toda la gira europea. Algunos de los momentos más destacables fueron ‘Marianas Trench’ y ‘Empire’, que puso fin al set normal. El bis empezó con un solo de batería y remataron con ‘Float’ y ‘White Washed’. No fue una noche que vayamos a recordar por mucho tiempo, pero fue suficiente para seguir afirmando que August Burns Red comen aparte.

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ZEAL & ARDOR

19/12/18 – LA [2] DE APOLO (BARCELONA) TEXTO: ALBA RODRIGO FOTOS: CARLES RODRÍGUEZ

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FOSCOR

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an sido uno de los reclamos de los principales festivales, del género que fuese, desde Primavera Sound hasta Wacken Open Air, pasando por Mountreux Jazz Festival. Han protagonizado uno de los programas musicales de la televisión pública española. Han aparecido en las listas de los mejores discos de 2018 de la mayoría de los medios musicales con su Stranger Fruit. Sí señoras, el hype es real y la propuesta de Zeal & Ardor no podría haber calado más hondo. Las voces más críticas lo achacarán a la promoción pagada y al bombo mediático, cosa que no dista de la realidad, pero afortunadamente, la experimentación y originalidad del trabajo de Manuel Gagneux habla por sí sola. De ahí que fuese uno de los conciertos más esperados para acabar el año de un público variopinto. Ante un buen puñado de caras conocidas abrieron la velada Foscor, quienes también lo hicieran la noche anterior en Madrid. Los catala14

ZEAL & ARDOR

nes dieron los últimos coletazos de su magnífico Les Irreals Visions en directo, prometiendo que el año que viene nos regalarán nuevo material. Que así sea. Con un tiempo muy escaso como para sumergirnos en su mundo catártico, pudimos disfrutar de enigmáticos temas como ‘Ciutat Tràgica’ o ‘De Marges I Matinades’, y echar la vista atrás con ‘Graceful Pandora’. Lástima que el sonido ensordecedor de la sala no jugase a su favor. A continuación, el logo de Zeal & Ardor proyectado en el telón y el micrófono doble de Gagneux se llevó todas las miradas antes de que él y la banda que lo acompaña hicieran su aparición. La sala se convirtió en un lugar de culto entre humo y oraciones mientras toda la congregación gritaba al cielo aquello de “Servants, join us!”. Y así fue, con una audiencia entregada al máximo, combinando el headbanging con las palmadas, pisoteando el suelo como para despertar al Diablo y que hiciese acto de pre-

sencia. Denix Wagner y Marc Obrist consiguen una atmósfera sobrenatural con sus coros, perfectamente coordinados y entonados, dejando atrás su voluntad de acompañamiento en pro a convertirse en imprescindibles para que el ritual funcione. Una ceremonia orgánica y natural, con un misticismo oscuro que va in crescendo canción tras canción. Únicamente se rompió cuando tuvieron un problema con uno de los parches de la batería, por lo que rápidamente se disculparon: “Habéis pagado para vernos tocar, no para oírnos hablar”, apuntaba Gagneux. Él es el absoluto maestro de ceremonias, tomando el control de todo, haciéndole señas a los músicos entre temas. Y, por supuesto, siendo el primero en dejarse la piel, sonando desgarrador y contundente. Finalmente mostraron su agradecimiento por todo el apoyo recibido en esta gira, culminando esa noche en Barcelona. En efecto, el Diablo continúa muy pero que muy bien.


24/01/19 - BARCELONA, RAZZMATAZZ 25/01/19 - BILBAO, SANTANA

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OZZYO BEASTIE BOYS BOOK

Michael Diamond, Adam Horowitz (FABER & FABER)

MALOS TIEMPOS EN EL ROYALE

Dirigida por Drew Goddard (20TH CENTURY FOX)

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TEXTOS: JORDI MEYA, KIKO VEGA

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o primero que te impacta de esta autobiografía de los Beastie Boys es su peso. Prácticamente un kilo y medio. Más que un libro, deberíamos hablar de un tomo, con casi 600 páginas escritas por Michael Diamond (Mike D) y Adam Horowitz (Ad-Rock), y algunos colaboradores de lo más variopintos, desde Spike Jonze al escritor Colson Whithead pasando por la cómica Amy Poehler o Kate Kate Schellenbach, batería del grupo en sus primeros años. Naturalmente, el gran ausente es Adam Yauch (MCA) fallecido en 2012, pero su espíritu revolotea constantemente por esta monumental y delirante obra. La misma creatividad e imaginación que desprendían sus discos -fundamentales para el hip hop de los

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a llovido mucho desde que Drew Goddard sufriera lo insufrible para estrenar su primera película, la ya de culto La Cabaña En El Bosque. Afortunadamente para su legión de fans, Malos Tiempos En El Royale cuenta con una distribución mucho más firme y con una producción que no ha dudado en rodear al director de un reparto de primera y las mejores condiciones de rodaje. Siendo malicioso, diría que esas son las únicas notas positivas de la película, pero entonces no estaría haciendo justicia al despampanante diseño de producción, a la estupenda fotografía de Seamus McGarvey o a la portentosa selección musical de viejos éxitos Motown que ocupan, a su manera, las diferentes habitaciones del último hotel con secretos letales en llegar a nuestros cines. Ahora sí: las buenas noticias terminan ahí. Ni su atractivo reparto,

80 y los 90- las encontramos tanto en la propia narrativa, con capítulos cortos escritos individualmente por cada miembro, pero salpicados por anotaciones del otro u otras personas externas, como en su contenido. Inesperadamente, te encontrarás pequeños ensayos, un cómic, listados de canciones y del equipo que utilizaban, y hasta recetas de cocina inspiradas en Paul’s Boutique. No faltan, por supuesto, un montón de fotos alucinantes. Las páginas cambian de tipografía, de textura y hasta de tamaño. Es como hacer zapping en papel. Todo fan debería poder tener un libro así de su banda favorita, pero me temo que, por ahora, sólo los Beastie Boys están capacitados para crearlo. JM

salvo excepciones como Cynthia Erivo, ni su desmedida ambición a la hora de abarcar todo el espectro del fin de una era de paz y amor (y drogas e ingenuidad) para recibir una (otra) dura hostia de realidad social por culpa de un sinfín de detalles están a la altura de las expectativas ni del prestigioso papel de regalo en el que viene envuelto el largometraje. Poco hay que rascar en una película que se desarrolla durante prácticamente dos horas en un hotel y que tiene su momento cumbre en una secuencia con Xavier Dolan, muy lejos de la localización principal, más allá de la desgana de Jeff Bridges (¿la edad? ¿el personaje?) y la necesidad de Jon Hamm de encadenar dos o tres títulos realmente interesantes. Dakota Johnson pasó a saludar y tú has pasado tardes más emocionantes en tiendas de muebles vintage. KV


OZZYO DOCTOR WHO: CUATRO DOCTORES Paul Cornell y Neil Edwards (FANDOGAMIA)

El segundo volumen de Doctor Who en castellano nos ofrece un crossover con los tres últimos doctores (antes de la llegada de la reciente encarnación en 2018) en le que deberán reparar su línea temporal si no quieren que el universo se vaya al garete. Los cinco números que componen este evento son frenéticos y divertidísimos, regalando a los seguidores de la serie un episodio completo en formato cómic, ideal tanto para los completistas como para realizar un regalo causal a ese/a colega fan que todos tenemos. SG EL GRAN LIBRO YUM YUM Robert Crumb (LA CÚPULA)

La Cúpula recupera este trabajo seminal de Robert Crumb, una carta de amor a su mujer hecha pública a mediados de los años 70 -aunque dibujada en los 60-, y que tiene la singularidad de dejarnos apreciar al protoCrumb como un artista jovencísimo comido por las angustias y calores de la post adolescencia. Un trabajo curioso y para curiosos, donde ya podemos ver algunos de los dejes del autor y puede que muchas de sus filias, que sin ser nada de otro mundo, constituye una con buenos momentos para la admiración. SG

TEXTOS: SAMU GONZÁLEZ, RICHARD ROYUELA

Oriol Rodríguez

LA TIERRA SIN MAL Raúl

(CONTRA)

(DIBBUKS)

TOCATS DE L’ALA

Para los que somos de Catalunya, y además vivimos en primera persona –ya fuera como fan o no- toda la explosión del llamado Rock Català, nos cuesta tener un punto de objetividad sobre lo que supuso todo aquello. A modo de historia oral, muy en la línea de Pequeño Circo de Nando Cruz, que diseccionaba hasta el detalle el indie en España, Oriol Rodríguez -redactor y mucho más en RockZone durante mucho años- resume de manera clara y concisa ese periodo. Tanto los actores principales como los secundarios, tienen una visión muy realista de aquellos años, sin apenas mitificar nada, aun reconociendo que aquellos fueron algunos de los mejores años de su vida y su innegable impacto. No hay un solo tema que se deje en el aire: la formación de una industria musical propia, las difíciles relaciones con la prensa, cómo los estamentos políticos quisieron sacar tajada al ver que algunas de aquellas bandas vendían más de 100.000 discos y metían sin problemas 5000 personas en más de media Catalunya; cómo se entregaron al sexo, drogas y rock n’ roll o cómo ninguna pudo trasladar su éxito al resto del estado, a pesar de intentarlo con multinacionales y cantando en castellano. Quizás los nombres de Sopa de Cabra, Sangtraït, Els Pets o Sau –por citar el big four del rock català- sean desconocidos para muchos, pero es imposible escapar del embrujo de todo lo que se explica en Tocats De L’Ala. RR

Raúl Fernández Calleja (Raúl) se desgarra las carnes y realiza un álbum de gran formato relatando algunos de sus recuerdos más personales entrelazándolos de manera onírica. De difícil clasificación, es un trabajo que funciona como poema apoyado en unas espectaculares páginas en blanco y negro de un academicismo exquisito y sobresaliente detalle. Su recorrido por las calles de Madrid y los momentos que comparte con nosotros invitan a realizar con el autor un placentero y reposado paseo imaginario. SG POOCHYTOWN Jim Woodring (FULGENCIO PIMENTEL)

El quinto volumen de las aventuras de Frank llega bajo el nombre de Poochytown (el lugar donde ninguna promesa se cumple, en palabras de su autor) Con su estilo cartoon ‘viejuno’ que explota a la perfección el diseño de funny animals, Jim elabora en este tomo un viaje delirante lleno de momentos surrealistas narrados con una maestría secuencial soberbia donde acompañamos al bueno de Frank y sus compañeros a un paseo grotesco y un chungo, a un viaje complicado con su resaca posterior que deja luego un recuerdo épico. SG


LO MEJOR DE 2018 GRUPOS QUE MEZCLAN SHOEGAZE CON BLACK METAL, GRUPOS QUE CANTAN A FAVOR DE LA INMIGRACIÓN, GRUPOS QUE LE DEVUELVEN LA FRESCURA AL SKA PUNK O AL HARDCORE , GRUPOS QUE HACEN CANCIONES MUY LARGAS Y OTROS QUE LAS HACEN MUY CORTAS; GRUPOS QUE SE INSPIRAN EN EL PASADO Y OTROS QUE MIRAN HACIA EL FUTURO, GRUPOS QUE LLEVAN DÉCADAS DANDO GUERRA Y OTROS QUE ACABAN DE EMPEZAR... NUESTRA LISTA DE LO MEJOR DEL AÑO DESAFÍA LA LÓGICA DE CUALQUIER ALGORITMO, PERO ¿QUIÉN NECESITA LA LÓGICA CUANDO SE TRATA DE MÚSICA?


TOP INTERNACIONAL

1/ THE INTERRUPTERS FIGHT THE GOOD FIGHT (EPITAPH

Entre todos los discos que hemos escuchado este año, el tercero de los californianos The Interrupters es el que más ha sonado con diferencia en nuestra redacción. Sus bailables himnos de ska punk nos han servido tanto para celebrar nuestras pequeñas victorias como para animarnos en los días más duros. Sólo por la compañía que nos ha hecho, ya merecía estar en los más alto. Pero es que encima, es cojonudo.


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ejos de ceñirse a regurgitar una única fórmula, The Interrupters han entendido a la perfección que en la variedad está la clave para que su sonido no quede caduco a las primeras de cambio y siga resultando fresco y divertido. Tampoco es que sus raíces les pillen excesivamente lejos de lo que practican ahora, pero desde luego es de agradecer que tras escuchar la media hora que dura el disco, uno no haya percibido el más mínimo esbozo de aburrimiento, sino que, además, sienta unas ganas irrefrenables de volver a darle al play en cuanto éste termina. El asunto empieza con un tiro ganador como es ‘Title Holder’, con un estribillo triunfal y motivador del que sólo te llevará

un par de segundos memorizar y darte cuenta de que es otro temazo que añadir a su colección. La primera en la frente, como se suele decir. La vertiente más directa y punk que comentábamos antes hace su aparición en ‘So Wrong’, cuyo coro es toda una invitación a cantar con una cerveza en la mano y un colega a tu lado. ‘She’s Kerosene’ es el acertado single escogido para presentar el álbum y una vez más, nos vuelven a atrapar en sus redes sin que nos demos cuenta de cómo diablos lo han hecho. Las influencias más clásicas del ska salen a relucir en ‘Leap Of Faith’, que a pesar de su ritmillo siniestro te saca a bailar a la pista. Quedaría de miedo en una fiesta de Halloween. En ‘Outrage’

se encargan de recordarnos en apenas 2 minutos por qué The Distillers fueron tan grandes en su día (el timbre vocal de Aimee siempre ha guardado muchas similitudes con el de Brody Dalle). Pero no todo es velocidad ni el combo de Los Ángeles ha dejado de lado su parte más fiestera. Por eso ‘Broken World’, ‘Not Personal’ y ‘Be Gone’ son toda una invitación a sacarle brillo a las creepers y sudar de lo lindo durante toda la noche. El cierre lo ponen con ‘Room With A View’ y una letra preciosa dedicada a esas personas que ya no están entre nosotros, concluyendo así 30 minutos que transcurren sin que te des apenas cuenta de lo bien que te lo has pasado mientras lo escuchabas.


2/ ZEAL & ARDOR

A STRANGER FRUIT (MVKA)

finales de 2016, Zeal & Ardor, o lo que es lo mismo, el proyecto de Manuel Gagneux, nos enamoraba con Devil Is Fine, uno de los debuts más sorprendentes de los últimos años. Su mezcla de cánticos de esclavos con black metal resultaba totalmente novedosa, y tenía la virtud añadida de, lejos de ser un experimento inaccesible, entrar a la primera. Si bien Stranger Fruit cuenta con el hándicap de no producir ese impacto inicial del primer beso (negro), a cambio, ofrece una mayor profundidad en

su planteamiento. Gagneux tiene nuevos trucos en la manga: en ‘Fire Of Motion’ y ‘Stranger Fruit’ le mete un poco de caña industrial, en ‘Waste’ tira de blast beat para arrastrarnos al averno, ‘Coagula’ parece salida de un templo maldito y en ‘Built On Ashes’ consigue que te imagines a Ben Harper con corpse paint. Por el contrario, la ensoñadora instrumental ‘The Hermit’ y ‘The Fool’ y ‘Solve’ con sus sintetizadores retro rompen un poco la atmósfera asfixiante. Será una fruta extraña, pero apetece morderla una y otra vez.


3/ IDLES D JOY AS AN ACT OF RESISTANCE (PARTISAN/PIAS)

e vez en cuando es necesario que un disco refleje exactamente los tiempos en los que vivimos. Que nos coja por el pescuezo y nos obligue a mirar la vida a la cara tal como es, sin maquillaje ni Photoshop, y nos recuerde que los finales felices sólo existen en las películas de Hollywood. Joy As An Act Of Resistance, el segundo trabajo de los ingleses Idles, es ese disco. Su sonido es abrasivo, crudo, oxidado, incluso feo, pero ésa era la intención.. Si el punk nació para documentar los años oscuros de

la Gran Bretaña que llevaron a Margaret Thatcher al poder, Idles recuperan ese espíritu en plena crisis del Brexit y de los valores humanos que, sobre el papel, todavía rigen en Europa. Pero que nadie se crea que Idles siguen los pasos de Cock Sparrer o su música sea un revival del punk 77. Idles son mucho más oscuros, más post punk que punk, con el bajo siendo más protagonista que las guitarras, aunque cuando se ponen, también la lían a base de bien. Un álbum que apela tanto al cerebro como a las tripas.


4/ TURNSTILE E TIME & SPACE

(ROADRUNNER)

n algún momento el hardcore perdió parte de su espíritu transgresor y se convirtió en un mero vehículo para un exceso de testosterona. Y como pasó con el metal, los puristas del género, lejos de preservarlo, sólo lo hacían más pequeño. De ahí que una banda como Turnstile sea tan bienvenida y necesaria. Su música está profundamente arraigada en la esencia del estilo, desde la voz de Brendan Yates perfectamente articulada a través del grito hasta algunos riffs diseñados para liarla

en el pit, pero al mismo tiempo, no temen, como en su día hicieran Bad Brains o Black Flag, desviarse del camino e incorporar elementos procedentes de otros estilos. Son pequeños detalles, como las palmas encima del solo de guitarra en ‘Generator’, el aire Jane’s Addiction de ‘Can’t Get Away’, el riff nirvanero de ‘Right To Be’, con producción adicional de Diplo, o los coros femeninos de Tina Halladay de Sheer Mag en la melódica ‘Moon’, que ayudan a oxigenar la agresividad de temas como ‘Real Thing’ o ‘Big Smile’.


5/ FUNERAL MIST

E HEKATOMB (NORMA EVANGELIUM DIABOLI)

s muy fuerte que, este junio, con tan sólo una semana de diferencia, Mortuus, el vocalista de Marduk, publicara dos álbumes del calibre de Viktoria y Hekatomb. Todavía es más flipante que el de su proyecto personal, Funeral Mist, sea bastante superior. Hay que ) tener mucho talento para orquestar algo como ‘In Nomine Domini’, un tema que te mantiene en estado de alerta durante todo su recorrido, en desasosiego constante. La majestuosidad asume el mando en ‘Naught But

Death’, con un final tan angustioso como épico sólo al alcance de un verdadero grande del género maldito, y mientras ‘Shedding Skin’ y la soberbia ‘Cockatrice’ sacan a relucir su inevitable vena más Marduk, ciertos arreglos fantasmales te recuerdan que estás ante un combo que opera bajo sus propias reglas. ¡Y cómo toca la guitarra, el tío! Esta segunda es brutalmente buena, en serio, pero la que la sigue, ‘Metamorphosis’, tampoco se queda corta, y eso que casi apuesta por armas opuestas.


6/ THE WONDER YEARS Y SISTER CITIES

(HOPELESS)

a se veía venir que, tanto en contenido como en forma, las composiciones de The Wonder Years iban madurando, y aquí esa madurez llega a su máxima expresión. Inspiradas por ciudades que visitaron en su última gira (el vocalista Dan ‘Soupy’ Campbell nos contaba que ‘It Must Get Lonely’ le vino en Barcelona), estas once canciones sólo podrían haber surgido con el grado de experiencia, personal y musical, que han ido acumulando durante 13 años de carrera. En algunas de sus partes, la banda suena con más

contundencia que nunca (‘Sister Cities’, ‘The Ghosts Of Right Now’) y transmite toda la energía que tienen en directo. En otras, saben mostrarse delicados (‘When The Blue Finally Came’), épicos (‘Raining In Kyoto’), reflexivos (‘The Ocean Grew Hands To Hold Me’) o desgarrados (‘Heaven’s Gate (Sad & Sober)’), atesorando siempre estribillos que se te clavan en el corazón y mucha poesía. La versatilidad de los seis componentes (todos brillan) les permite que este viaje geográfico y emocional sea todo un éxito


7/ TRIBULATION

J DOWN BELOW

(CENTURY MEDIA)

ohannes Andersson y compañía saben que tienen entre manos una fórmula muy especial, y en vez de reinventarse una vez más, en este disco han explorado lo conseguido hace tres años para dar con una versión más etérea y rockera, no tan heavy metalera, pese a conservar su alma. La impronta que han dejado en su poso musical las bandas sonoras del cine clásico de terror italiano, Goblin o el John Carpenter

compositor se hace más evidente que nunca en ‘Subterranea’, la instrumental ‘Purgatorio’, y ya no digamos en ‘Cries From The Underworld’ o ‘Lacrimosa’, y es que las orquestaciones, los teclados y los coros han sido los pilares que más han reforzado para crear este plástico. Cual obra circular, los dos últimos cortes también nos reservan varios de los minutos más vibrantes. La elegancia hecha banda.


8/ JOYCE MANOR E MILLION DOLLARS TO KILL ME (EPITAPH))

l grupo californiano sigue especializado en relatar historias de lo más cotidianas en apenas dos minutos. No han caído en la tentación de querer demostrar que ahora son mejores músicos o que son capaces de abrirse a otros registros, si bien delicias como ‘Silly Games’ o ‘Wildflowers’ prueban que siguen creciendo como compositores. Tan impermeables son que incluso el hecho de que hayan recurrido a Kurt Ballou de Converge, acostumbrado a producir a bandas

mucho más duras, no les ha restado ni un ápice de su sensibilidad pop. Todavía más melódico que los anteriores, este álbum es como recibir el corazón abierto del vocalista y guitarra Barry Johnson envuelto con un lazo hecho con guitarras distorsionadas. La simpleza y sencillez de canciones como ‘Fighting Kangaroo’, ‘Think I’m Still In Love With You’, ‘Friends We Met Online’ o la acústica ‘I’m Not The One’ hace pensar en ellos como unos Teenage Fanclub en versión emo. Deliciosos.


9/ GHOST

D PREQUELLE (LOMA VISTA/ SPINEFARM)

esde el efectivo single ‘Rats’ al espectacular juego de guitarras bombásticas de ‘Faith’, pasando por el dramatismo tenebroso de ‘Pro Memoria’ con ese detallismo tan cuidado por los arreglos, la instrumental ‘Miasma’ con un sorprendente saxofón que se funde con la melodía de las guitarras, ese hit AOR en potencia que es

‘Dance Macabre’, o la emocionante y final ‘Life Eternal’, Prequelle se pasa en un suspiro sin que la diversión decaiga en momento alguno. Ghost saben bien el suelo que pisan y que están ante la oportunidad que les encumbre definitivamente como la gran banda de masas para el futuro que tanto llevamos esperando. Así pues, ¡larga vida al Cardinal Copia!


10/ YOB T OUR RAW HEART (RELAPSE)

ras una grave dolencia y ciertas complicaciones en el quirófano que casi le cuestan la vida, Mike Scheidt, guitarra, cantante y alma de YOB, ha encontrado la fuerza para firmar, junto a sus dos compañeros de grupo, el que seguramente sea su álbum más especial y expuesto hasta la fecha. Y es que después de semejante calvario, dos espíritus bien distintos conviven con naturalidad en Our Raw Heart: por un lado, la esperanza, la alegría de seguir entre nosotros, algo que ya denota ‘Ablaze’ e incluso su primera canción de amor, ‘Beauty In Falling Leaves’. Pero por el otro,

uno no puede negar lo que es, y la lúgubre aspereza del doom más ortodoxo sigue presente en el disco, por mucho que la voz exprese sentimientos más amables. Es por eso que pronto ‘The Screen’ te golpea con su dura reiteración, ‘In Reverie’ te arrincona contra un muro y ‘Lungs Reach’ te abraza con un manto de oscuridad difícil de sortear. Cuando aparece ‘Beauty In Falling Leaves’, tampoco caigamos en el equívoco: sincerarse con lo que uno siente no quiere decir caer en la cursilería, en la sensiblería comercial, y así, en este extenso oasis seguimos contando con toda la clase de unos YOB que han logrado un gran tema.


11/ ZEKE E HELLBENDER (RELAPSE)

sperar 14 años para tener un nuevo disco de Zeke, que reparte 15 canciones en apenas 20 minutos. Si estás sorprendido por este hecho es que no has escuchado Zeke en tu puta vida. La manera más fácil de describir su sonido, el que se sigue respirando en este Hellbender, es el de una hiena que nace del cruce de Motörhead y Circle Jerks, con canciones que no necesitan adorno, que se desnudan hasta los huesos para buscar lo esencial. Una producción que deja siempre las guitarras al frente, en donde bajo y batería luchan entre sí

para seguirle el ritmo a esas seis cuerdas (con muchos cimbales de por medio), y donde la voz de ‘Blind’ Marky Felchtone hace de salvoconducto a la perdición. No innovan en absolutamente nada, ni falta que les hace, y con canciones de minuto y medio el sonido de todo el álbum es casi lineal... justo como nos gusta que Zeke suenen: apelando tanto a los fans del hardcore punk como a los del thrash’n’roll. Un escupitajo a la cara, una pelea de perros, la banda sonora para enterrar el pie en el acelerador sin pensar en el mañana.


12/ CLUTCH

C BOOK OF BAD DECISIONS (WEATHERMAKER MUSIC)

uando crees que no es posible que una banda que lleva once álbumes a sus espaldas pueda seguir mejorando, llegan Clutch y se plantan con un discazo como Book Of Bad Decisions. No es que destaque por nada en particular respecto a los trabajos que han publicado en esta década, Earth Rocker (2013) y Psychic Warfare (2015), es simplemente que el cuarteto de Maryland ha adquirido ese punto de excelencia en el que parece que hayan sido tocados por una varita mágica. Seguramente tenga

mucho que ver con la madurez que han alcanzado como músicos y esa química como colectivo que hace que todo fluya con absoluta naturalidad. Es una delicia centrarse en lo que hace cada instrumento, interviniendo sólo cuando es necesario y dando el espacio para que cada uno brille: los riffs y solos de Tim Sult, un guitarrista de lo más infravalorado, el pulso del bajo de Dan Maines y la precisión y groove del batería Jean-Paul Gaster, y naturalmente el flow rockero de la voz de Neil Fallon. Hoy por hoy, infalibles.


13/ A PERFECT CIRCLE

C EAT THE ELEPHANT (BMG)

atorce años no pasan sin hacer mella en cualquier grupo, incluso aunque éste permanezca inactivo. Ni Maynard James Keenan ni Billy Howerdel son ajenos a esta regla, y es por ello que el retorno de A Perfect Circle tiene tanto de familiar como de novedoso. Teniendo en cuenta lo abierto que siempre fue su sonido no debería sorprendernos, pero lo cierto es que en Eat The Elephant encontramos elementos que, aunque ya fuesen utilizados anteriormente, aquí se presentan dando un toque refrescante. La propia ‘Eat The

Elephant’ nos da la bienvenida por medio de un ritmo amable, con el piano en primera línea y un Maynard cantando con una sensibilidad no tan habitual en él cuando lo hace con Tool o en Puscifer. ‘So Long, And Thanks For All The Fish’ es lo más cercano que han estado nunca de hacer una canción pop con un resultado de lo más satisfactorio. Y aunque dicho así pueda descolocar a muchos, la esencia de ese rock tan oscuro como elegante pemanece intacta en ‘TalkTalk’, ‘By And Down The River’, ‘Feathers’ y ‘The Contrarian’. Un equilibrio perfecto.


14/ DEAFHEAVEN L ORDINARY CORRUPT HUMAN LOVE (ANTI-)

os cabrones lo han vuelto a hacer. Mira que tenían el listón alto, pero Deafheaven han creado otro disco en el que la belleza y la brutalidad se dan de la mano para hacernos volar muy alto. Cualquier etiqueta se queda pequeña al intentar categorizar unas composiciones capaces de mantenerte en vilo, a menudo, durante más de diez minutos con esa amalgama de influencias black metal, post rock, shoegaze y, ojo, classic rock. Y es que sus canciones recuerdan cada vez más a las piezas más épicas de Guns N’ Roses tipo ‘Estranged’ o ‘Civil War’ -de hecho,

el tono y los fraseos de la guitarra de Kerry McCoy se parecen a los de Slash cuando se pone a solear-, dando más protagonismo al aspecto melódico, incluso cuando más burros se ponen (como en el giro que pegan a los cuatro minutos de ‘Honeycomb’), y al piano. La voz desgarrada de George Clarke sigue en un segundo plano, casi indescifrable, pero aporta esa capa de agresividad que junto a la sobrehumana labor del batería Daniel Tracy, hace de Deafheaven una banda todavía no apta para quien no tenga en su dieta algo de metal extremo.


15/ ALKALINE TRIO

E IS THIS THING CURSED? (EPITAPH)

l trío vuelve a hacer gala de su química y personalidad en un noveno álbum que suena tan familiar como fresco. De hecho, han comentado que Is This Thing Cursed? es una especie de primo hermano de su segundo disco Maybe I’ll Catch Fire (2000) dado que lo compusieron de una manera similar, escribiendo directamente en el estudio de grabación, primando la espontaneidad y dándole una estructura similar. En una época en que tantos grupos, Blink incluidos, intentan cazar a los millennials a base de producciones llenas de efectos y trucos, se agradece

poderse bañar en un oasis del punk rock de siempre. Cameron Webb (Motörhead, Sum 41) ha sido el encargado de producir estas 13 canciones sustentadas en guitarra, bajo y batería y la combinación de las estupendas interpretaciones de Matt Skiba y Dan Andriano, quienes, como es tradición, se reparten la voz principal dependiendo del tema y colaboran en unas armonías que son uno de sus puntos más fuertes. Quizá no tenga la magia de discos como Good Mourning o Crimson, pero dos décadas despues de publicar su debut, está claro que a Alkaline Trio no se les han agotado las pilas.


16/ INFERNAL COIL

H WITHIN A WORLD FORGOTTEN

(PROFOUND LORE)

ay cerebros que, ante los mismos estímulos, no responden de la misma forma que la inmensa mayoría de las personas. Tampoco diría que estemos tarados, pero estoy seguro que el 99% de la gente sería incapaz de hallar trascendencia ante el apabullante ejercicio de bestialismo que Within A World Forgotten significa, pero ese 1% restante sí logrará hallar ese resquicio, esa luz mediante el dolor. Cuando servidor

ya se alertó completamente es cuando fue capaz de descifrar qué estaban planteando Infernal Coil en su debut sin apenas informarse sobre su contenido. En efecto, la furiosa cascada de extrema oscuridad black death, con incluso grind, que despachan ‘Wounds Never Close’, ‘Continuum Cruciatus’ y ‘Crusher Of The Seed’ sirven a un fin mayor, que no es otro que una ‘49 Suns’ central de casi 10 minutos. Apasionante sadomasoquismo metálico.


17/ TWENTY ONE PILOTS

C TRENCH

(FUELED BY RAMEN) RAMEN

onvertidos en inesperadas superestrellas gracias a su anterior álbum Blurryface, Tyler Joseph y Josh Dun optaron por la única opción posible para poder crear nueva música: encerrarse en su propio mundo. El título, ‘trinchera’ en castellano, ya da una idea clara de su voluntad de aislarse. Con la única ayuda externa de Paul Meany, líder de Mutemath, que les ha ayudado en la composición y producción, Trench es quizá el disco más

personal de Twenty One Pilots aunque sobre el papel sea el más fantasioso. Un disco más coherente, denso, profundo, oscuro, y un pelín demasiado largo, que su antecesor, con el bajo, el flow a lo Eminem de Joseph y la pericia a las baquetas de Dun como elementos principales. Lo más destacable vuelve a ser su capacidad para integrar diferentes estilos en un lenguaje propio y su gracia para usar la producción como si fuera un instrumento más.


18/ ARCHITECTS

G HOLY HELL (EPITAPH)

rabar un nuevo disco después de haber perdido a un miembro fundamental siempre es un desafío para cualquier grupo. Pero si encima lo haces en las circunstancias de Architects, éste se multiplica exponencialmente. En agosto de 2016, Tom Searle, guitarrista, compositor principal y hermano gemelo del batería Dan Searle fallecía como consecuencia de un cáncer de piel con sólo 28 años. Cada uno procesa el dolor como puede y escuchando Holy

Hell queda claro que ellos lo han hecho facturando el disco más agresivo de su carrera. A excepción de momentos muy puntuales, las voces limpias han desaparecido casi por completo y escuchamos a un Sam Carter desgarrando sus cuerdas vocales como nunca. La incorporación de Josh Middleton de Sylosis como guitarrista también contribuye a aportar ese punch extra para demostrar que, como cantan en el primer tema ‘Death Is Not A Defeat’, la muerte de Tom no ha podido con ellos.


19/ ALICE IN CHAINS

A RAINIER FOG (BMG)

estas alturas los de Seattle no tienen necesidad de seguir lamiéndose las heridas, pero sin embargo nos encontramos ante una obra que suena 100% a Alice In Chains. Probablemente se les pueda culpar de jugar sobre seguro y no jugársela un poco más, pero al mismo tiempo resulta complicado renunciar a un sonido tan personal como el que poseen. El hecho de que hayan regresado a la ciudad que les vio nacer como banda para la grabar en el mismo estudio donde hicieron su tercer álbum,

seguramente tenga mucho que ver con el aire tan 90’s que desprenden algunas canciones como ‘Fly’ y ‘Maybe’, con una intro a dos voces que rememora el tono semiacústico de Jar Of Flies. Las melodías dobladas de Jerry Cantrell y William DuVall siguen siendo marca registrada junto a esos riffs monolíticos y asfixiantes como los que encontraremos en ‘The One You Know’ y ‘Drone’. Sin llegar a ser protagonista absoluto, DuVall tiene más presencia y deja su impronta en un disco más dinámico que su antecesor.


20/ THE BABOON SHOW S RADIO REBELDE (KIDNAP)

i bien todo el mundo está de acuerdo en que The Baboon Show te ganan por su directo, su nuevo álbum Radio Rebelde pone de relieve que el cuarteto sueco también puede ser de lo más disfrutable en su formato grabado. Gracias a la ayuda del productor habitual de The Hives, Pelle Gunnerfeldt, la banda presenta un sonido más pulido y trabajado respecto al que tienen sobre los escenarios, en el que caben coros a múltiples voces (‘All Of Me’) o teclados (‘Same Old Story’). Pero está claro

que la voz rota de Cecilia Bromstom garantiza que conserven un punto de aspereza por muy melódicas que se pongan las cosas (no sé si será sólo cosa mía, pero no he podido evitar pensar en Dover al escuchar estribillos como los de ‘Radio Rebelde’ o ‘Overdosed On You’). Pese a que sus cimientos están en el punk rock, sus gustos abarcan otras influencias como en ‘Hurray’, un homenaje nada disimulado a AC/DC, con unos coros clavados a los de ‘Dirty Deeds Done Dirt Cheap’.


21/ THRICE

S PALMS (EPITAPH)

ería atrevido comenzar afirmando que Palms es el trabajo más ambicioso de Thrice teniendo en cuenta que hace una década se marcaron todo un órdago con The Alchemy Index. Pero por mucho que nos hayan gustado sus trabajos posteriores, siempre se echaba en falta ese espíritu aventurero y experimental que les hizo desmarcarse del resto de compañeros de generación. El nuevo disco de los californianos parece querer complacer a quienes demandaban una mayor dosis de riesgo tras el triunfal regreso que

supuso To Be Everywhere Is To Be Nowhere, el cual deambulaba por unos planteamientos más convencionales. Tampoco es que suponga una ruptura extremista respecto a aquél, ya que la manera de abrir su sonido sigue siendo de lo más coherente sin caer en la grandilocuencia. Que en su décimo trabajo aún sigan asumiendo riesgos es de aplaudir, pero que encima les salga tan bien es algo que sólo está al alcance de unos pocos. Una vez más, Thrice demuestran que merecen estar en un club privilegiado.


22/ MARMOZETS

E KNOWING WHAT YOU KNOW NOW (ROADRUNNER)

n Knowing What You Know Now, Marmozets han sacrificado su lado más radical y cercano al mathcore para entregarse a las canciones con más pegada melódica. En resumen, suenan menos raros, pero igual de maravillosos. El poderío de su nuevo repertorio es indudable y, al fin y al cabo, siguen siendo capaces de sorprender metiendo, por ejemplo, unas trompetas en ‘Major System Error’, dotando de un aire brit pop

a ‘Like A Battery’, o evocando a los Pixies en la balada febril ‘Insominia’. De hecho, no sé si por culpa o como consecuencia de contar con Gil Norton como productor, el álbum tiene un marcado aire 90’s. No es difícil imaginar los estribillos de ‘Play’, ‘Meant To Be’ o ‘Lost In Translation’ en manos de grupos de la época como Republica o Veruca Salt. Pero, al mismo tiempo, Marmozets suenan como una banda totalmente actual.


23/ WATAIN

E TRIDENT WOLF ECLIPSE

(CENTURY MEDIA

s extraño porque, fomentado por una complicadísima producción donde todo cruje prieto y exagerado al mismo tiempo que los instrumentos gozan de su espacio, las primeras escuchas de Trident Wolf Eclipse te transmiten una virulencia musical incontrolable, pero tras darle muchas más oportunidades te das cuenta de lo equilibradas que están las canciones más sádicas con aquéllas que evocan

una atmósfera igualmente dañina, pero mucho más reposada. Es lo que tiene la naturaleza demoníaca, la total dedicación a las artes oscuras, donde nada es lo que parece y el dolor puede significar placer, aunque siempre se mantenga una misma constante… que Watain son una extraordinaria banda de black metal, la única posterior a la gran ola noruega que ha sido capaz de emular su infinita gloria.


24/ CANCER BATS H THE SPARK THAT MOVES (BAT SKULL)

onestamente, yo era de los que pensaba que los canadienses iban a presentarnos un disco en el que profundizarían en la línea más doom de temas como ‘Beelzebub’ del anterior Searching For Zero, teniendo en cuenta el éxito de su alter ego Bat Sabbath, o en todo caso, que la balanza de sus influencias iba a decantarse por el metal o el stoner. Pero mira por dónde, su vena punk ha ganado la batalla. Naturalmente, teniendo como guitarrista a Scott Middleton siempre van a aparecer algunos riffs metálicos y su técnica les permite

complicar los arreglos a su antojo, pero digamos que con un disco así te es más fácil imaginar a Cancer Bats girando con Converge que con Gojira. Aquí nos encontramos a una banda de lo más enchufada sirviendo sucios himnos como ‘Gatekeeper’, ‘We Run Free’, ‘Bed Of Nails’ o ‘Rattlesnake’, con un Liam Cormier pletórico que saca todo el provecho a sus distintos registros vocales. Como si fuera una montaña rusa que siempre va hacia abajo, deslizarse por The Spark That Moves te invita a levantar los brazos, gritar y pasarlo de muerte mientras te meas en los pantalones.


25/ IMMORTAL

A NOTHERN CHAOS GODS

(NUCLEAR BLAST)

bbath es agua pasada. Es tan temible el potencial blacker que Horgh y Demonaz han sabido extraer en Northern Chaos Gods, que cualquier mal trago que haya acaecido estos últimos años en Immortal ya no importa. Como en All Shall Fall, el master ha corrido a cargo de Jonas Kjellgren, y esto vuelve a ser un acierto al dotar estas canciones de la estridencia y la crudeza que tantos echaron en falta en Damned In Black y Sons Of Northern Darkness. Peter Tägtgren sigue muy presente en su universo

sonoro, incluso ha empuñado el bajo en esta grabación, pero se nota a la legua que Demonaz ha querido entregar a sus fans un álbum que, desde el primer segundo, está repleto de guiños y remite a sus gloriosos noventas. ‘Where Mountains Rise’ es un himno, sólo los verdaderos tiranos de Noruega son capaces de crear algo tan grande, y si el álbum termina con una marcha real tan Immortal como Bathory que encima se llama ‘Mighty Ravendark’, en el pecho ya no te cabe tanta felicidad. Lo mejor que han publicado este siglo.


26/ HOT SNAKES

L JERICHO SIRENS

Foto: Eric Altimis

(SUB POP)

a inseparable pareja formada por John ‘Speedo’ Reis y Rick Froberg, juntos desde los seminales Pitchfork, el germen de los capitales Drive Like Jehu, ha vuelto 14 años después para hacer lo que mejor saben: esputar temas de punk’n’roll con guitarras disonantes, alaridos infecciosos y ritmos martilleantes. El cuarto trabajo de estas leyendas vivas del punk rock, el primero para el mítico sello Sub Pop, pone letra y música a una civilización abocada al desastre con una reseñable fijación por la muerte

(salta a la vista con títulos como ‘Death Camp Fantasy’, ‘Death Doula’ y ‘Death Of A Sportman’). Lo mejor de todo es que, como si el tiempo no pasara para estas culebras calientes de San Diego, continúan justo donde lo dejaron y con una mayor intensidad si cabe. La enfermiza ‘Candid Cameras’ y ‘Why Don’t It Sink In’, un minuto y pico de ruidismo salvaje, son unas demostraciones de fuerza y resistencia no aptas para punk rockeros de postal. Sobra decir que se muestran en un absoluto estado de gracia.


27/ FUCKED UP

E DOSE YOUR DREAMS (MERGE)

n el interior de Fucked Up siempre han existido dos almas. La del vocalista Damian Abraham, un clasicista del punk y el hardcore, y la del guitarrista Mike Haliechuk, más aficionado al indie y a la experimentación. De la colisión de estas dos visiones nos hemos beneficiado sus seguidores con discos tan buenos como su debut Hidden World, The Chemistry Of Modern Life o David Comes To Life. Aquí, a lo largo de 18 temas, los canadienses hacen gala de un eclecticismo nada frecuente en ningún grupo. Si en los primeros

temas nos encontramos con su versión más punk, aunque con el toque sorprendente de un saxofón, a partir de la popera ‘Normal People’ van mutando de piel y logran sonar como los Beach Boys en ‘Two I’s Closed’, NIN en ‘Mechanical Bull’ o Beach House en ‘How To Die Happy’. Que Damian ceda el micrófono a sus dos guitarristas en varios temas o a invitados como J. Mascis o Miya Folick, entre otros, ayuda a crear esta sensación de obra coral. Una maravilla que ojalá encuentre oyentes tan abiertos como ellos.


28/ GRETA VAN FLEET

S ANTHEM OF THE PEACEFUL ARMY (REPUBLIC)

si algo ha marcado la ascendente carrera de Greta Van Fleet han sido las comparaciones con Led Zeppelin. Es innegable que hasta un sordo notaría el parecido. Desde el timbre agudo y las inflexiones del vocalista Josh Kiszka hasta los fraseos de guitarra de su hermano Jake, o la dinámica de la sección rítmica formada por el otro hermano, Sam, y el batería Danny Wagner, todo en Greta Van Fleet suena a Zeppelin, sobre todo a los de sus tres primeros discos. Lo que más choca de Anthem Of The Peaceful Army es que no

es para nada un álbum comercial. Al escucharlo, queda claro que los chicos han grabado el disco que querían, sin pensar en si iba a vender o no. No hay aquí ni una sola canción que parezca diseñada para que se convierta en un hit y, gracias a Dios, los productores Al Sutton y Marlon Young no han intentado modernizar su sonido, ni tampoco hacerlo impostadamente retro. Anthem Of The Peaceful Army no es un debut espectacular, y seguramente el hype creado a su alrededor juegue en su contra, pero no puedo negar que he disfrutado mucho escuchándolo.


29/ BASEMENT

E BESIDE MYSELF (FUELED BY RAMEN)

n una escena musical atomizada en estilos y subcategorías, a veces es refrescante encontrarse con una banda que simplemente quiere enchufar sus instrumentos y rockear. Ésa es la sensación al escuchar el cuarto álbum de Basement, cuya falta total de pretensión acaba convirtiéndose en uno de sus mayores atractivos. Desde que reaparecieran en 2016 tras un parón de cuatro años, la formación ha conseguido crecer de manera cada vez más acelerada sin que su credibilidad se haya puesto en cuestión, ni siquiera por el hecho de que Beside Myself aparezca en el mismo sello que

Twenty One Pilots o Paramore, o que cuatro de sus cinco miembros hayan abandonado su Inglaterra natal para irse a vivir a Estados Unidos. Esta decisión vital impregna buena parte del contenido del nuevo disco. En las letras el vocalista Andrew Fisher habla del sentimiento de sentirse desconectado, de la dificultad de mantener una relación a distancia o de la depresión por sentirse atrapado. También musicalmente se establece ese puente entre unas guitarras muy americanas a lo Foo Fighters o Jimmy Eat World (‘Be Here Now’, ‘Keepsake’, ‘Slip Away’) y unas melodías que siguen una tradición más anglófila.


30/ SICK OF IT ALL

S WAKE THE SLEEPING DRAGON!

(CENTURY MEDIA)

i algo han aprendido Sick Of It All después de tanto tiempo es saber cuándo es el momento adecuado para publicar nuevo material. Seguramente si tuviéramos un disco de los reyes del New York Hardcore cada temporada acabaríamos hasta las narices de ellos, pero con una espera de cuatro años entre un álbum y otro, hacen que a uno ya le empiece a picar el gusanillo. De cualquier manera, el duodécimo largo de estos veteranos viene a ser, curiosamente, uno de los más directos de su catálogo. Como mayor novedad, esta vez han prescindido de su hombre de confianza a los controles de los últimos años, Tue Madsen, para delegar

las tareas de producción en Jerry Farley. Lo cual se traduce en un sonido menos metalero y más cercano a sus raíces punk, algo que se deja ver en ‘Always With Us’, ‘2+2’ y ‘Bull’s Anthem’, donde Chuck Ragan de Hot Water Music y Tim McIlrath de Rise Against hacen un cameo dándole mayor peso a las melodías. Por supuesto siguen facturando esos himnos del circle pit como ‘The Crazy White Boy Shit’, ‘The Snake (Break Free)’ o ‘Work The System’, además de puñetazos todavía más duros. La inicial ‘Inner Vision’ tiene un punto extra de mala baba, y ‘To The Wolves’ y ‘Deep State’ te garantizarán un buen moratón la próxima vez que entres en el pogo.


TOP NACIONAL

1/ HAMLET

BERLÍN (MALDITO)


C

on 30 años de carrera a sus espaldas, casi sería hasta comprensible que Hamlet estuvieran de vuelta de todo o que avanzasen con el piloto automático. Sin embargo, cualquiera que los haya visto en los últimos tiempos en directo se habrá sorprendido por las ganas y la entrega que el grupo madrileño sigue mostrando cada vez que se sube a un escenario. Como los buenos luchadores, Hamlet saben que cada golpe cuenta y que no dar un paso adelante significa dar uno hacia atrás. Esta misma determinación es la que transmite Berlín, su duodécimo álbum. Se trata de un disco oscuro, muy oscuro, desde su misma portada, y en el que tanto la música como las

letras de Molly te sumergen en una atmósfera asfixiante en la que no hay mucho lugar a la esperanza. Excepto que sí la hay. Eso sí, no esperes que venga de fuera, pues tendrás que buscarla dentro de ti y echándole un par de huevos. De manera acertada, Hamlet siguen presentando ese sonido crudo que exploraron en el anterior La Ira, pero activando un carácter más experimental en el tratamiento de las guitarras. Desde luego, es una línea que merecería la pena que sigan acentuando en el futuro. No esperes encontrar aquí himnos fáciles para ser tocados en festivales, Berlín es otro tipo de bestia. Pero una vez caigas en sus fauces, desearás que no te suelte.


2/ WILD ANIMALS E THE HOAX

(BCORE/LA AGONÍA DE VIVIR)

n su segundo álbum de Wild Animals confirman todo lo bueno que apuntaron en su debut Basements: Music To Fight Hypocrisy. Pocos discos transmiten tan bien ese estado entre la diversión y la penuria que se vive en cualquier gira de un grupo underground, y sobre todo la camaradería que llega a crearse. Sus letras podrían interpretarse como una invitación a subirse a su furgoneta y sumergirnos en su mundo mientras suena a todo trapo un mixtape con temas de Ash, Fastbacks, Hüsker Dü o Superchunk. The Hoax también

desprende esa nostalgia de final de verano. Aunque en su caso, la bajona no es por tener que guardar la bicicleta en el trastero, sino por volver a la rutina, como describen en ‘All My Friends Are Far Away’. Si de primeras, estas canciones te atrapan por su maravillosa manera de fusionar la urgencia del punk rock con la vocación melódica del power pop. Si hay un poquito de justicia, The Hoax debería servir para que el público de Wild Animals se multiplique, porque por mucho que le hayan puesto ese título, es de todo menos una farsa.


3/ CRIM

P PARE NOSTRE QUE ESTEU A L’INFERN (HFMN/BCORE)

are Nostre Que Esteu A L’Infern, el tercer largo de los tarraconenses Crim, es un chute de adrenalina que te reactiva el cuerpo y el espíritu con una docena de canciones redondas. El arranque es simplemente imbatible, siendo el tramo que va de ‘Potser No Hi Ha Final’ a ‘Ullals De Llet’ lo mejor que han parido nunca. La efectividad de sus riffs, la pegada de la sección rítmica y el ímpetu con el que Adri canta con su voz de papel de lija logran que la tensión no decaiga en ningún momento. Por no hablar de esos coros que

entran como un vendaval en cada estribillo. Sin variar demasiado su fórmula, la banda ha sido capaz de mejorar sobre lo ya existente. Los punteos heavies de ‘Pare Nostre Que Esteu A L’Infern’ o ‘De Debò’ o el toque más melódico de ‘Caiguda Lliure’, ‘Himnes Contra El Temps’ o ‘L’Instint Dels Animals’ son leves, pero bienvenidas, aportaciones a su contundente punk rock. Aunque quizá el tema que mejor resume lo bueno que es este disco sea esa ‘La Puta Copa Del Rei’ que no puedo quitarme de la cabeza. Si todavía no has entrado en su mundo, ya tardas.


4/ WIZARDS

Ú RISE OF THE SERPENT (HIGH ROLLER)

ltimamente, cuando uno se enfrentaba a The Wizards en directo, había algo que no cuadraba. El que fuera nuestro Disco del Año en 2017, Full Moon In Scorpio, era una excitante amalgama de hard rock setentas con proto heavy, pero en cambio, los vascos presentaban esas canciones como si de verdadero metal de los 80 se tratase. Yo lo percibía con júbilo, faltaría más, pues no ha existido nada más

glorioso que eso, pero las dudas hacia el rumbo que tomaría su próximo largo crecían con cada nuevo bolo que daban. Dudas en un sentido positivo, evidentemente, porque hoy en día los bilbaínos han entregado aquello que servidor más anhelaba: su versión más desatada, memorable y sublime, su álbum más netamente heavy metal hasta la fecha. Majestades, un humilde siervo les rinde eterna pleitesía. Que Dios bendiga a The Wizards.


5/ TOUNDRA D VORTEX

(INSIDE OUT)

espués de cuatro discos, hasta hubiera sido lógico que a Toundra se les hubieran agotado las ideas. No es el caso. Posiblemente la experiencia de Exquirla, junto a Niño De Elche, les haya oxigenado, porque en Vortex el cuarteto suena con una fuerza inusitada imposible de alcanzar si no estás con las pilas a tope. Escuchando las partes más explosivas de ‘Cobra’,

‘Kingston Falls’ o ‘Mojave’ (en la que sorprenden integrando el tecleo de una máquina de escribir al ritmo) he sentido la misma potencia que recordaba las primeras veces que los vi en directo. En la delicada ‘Cartavio’ he visualizado la belleza. Aunque mi corte favorito llega justo al final, con ‘Cruce Oeste’, una auténtica maravilla que recoge en 7 minutos toda su grandeza.


6/ MORGAN

M AIR

(NORTH)

organ se han dirigido en Air hacia donde más cómodos se sentían, ya fuese sumergiéndose en la espiritualidad de ‘Planet Earth’, con pasajes a lo Pink Floyd que denotan su buen gusto por los clásicos de toda la vida, o explorando su lado más soul en la disco ‘Another Road (Gettin’ Ready)’ y la alegre ‘Flying Peacefully’. La sensibilidad para construir canciones en apariencia simples sale a

flote en ‘The Child’ cuando te elevan con un coro celestial en la parte final sobre el que Paco López se luce a la guitarra. ‘Blue Eyes’ presenta un patrón rítmico y otro riff que enganchan en una de las canciones más adictivas del disco. Al igual que en sus conciertos, ‘Marry You’ pone el broche con una interpretación impecable. Si siguen haciendo trabajos como éste, llegarán a donde ellos quieran, el cielo ya lo tienen ganado.


Y

a con su debut, Don’t Belong, The Wax nos enseñaron que no se conformaban con ser aquello que habíamos prefigurado con sus EP’s previos, y ahora han vuelto a hacerlo. Porque si algo queda de aquella primeriza influencia de Refused es precisamente la más importante: no estancarse. En apenas un año, los catalanes se han reinventado en su segundo disco creando un sonido muy especial. A Place To Bury Our Sins Away se abre con el riff nirvanero de ‘No Dawn’, un tema redondo. Pero las sorpresas no acaban ahí, y en las siguientes diez canciones The Wax consiguen

atraparte en una telaraña febril desde la que escucharás ecos de The Cure, Deftones, Quicksand o Thursday, pero nunca renunciando a ser ellos mismos. Esta versión más versátil les permite hilvanar con total naturalidad una pieza como ‘Rebel Scum’, que termina con un piano y la voz de Laura Poulain, y situarla entre dos temas tan cañeros como ‘Bèstia Ferida’ y ‘The Year Of The Snake’. La producción excelente de Gerard Cabot, sobre todo en el tratamiento atmosférico de la voz de Aitor de Haro y las guitarras, es la guinda de un disco que no deberías dejar escapar por nada en el mundo.


8/ BOURBON

F FUENTE VIEJA (SPINDA)

uente Vieja es el golpe definitivo con el que los de San Lucar se asientan como una de las formaciones en mayor estado de gracia de nuestro rock. ‘Si Veis La Luz, Corred’ pone de manifiesto esas sonoridades místicas y expansivas que la banda ha terminado de abrazar por completo en una apertura que ya nos pone en situación para que acto seguido nos hagan despegar con el riffaco de ‘El Sendero’. Aquí Raúl Guerrero comenzará su exhibición a las seis cuerdas

demostrando una versatilidad tremenda en los solos y arreglos gracias al respaldo que le ofrecen tanto Juanma González al bajo como su hermano Álvaro a la batería y coros. Esa magia que sale a relucir cuando doblan sus voces aparece de nuevo en ‘A Punto De Arder’, demostrando esa sensibilidad tan especial que poseen. ‘Hacia El Sol’ cuenta con un final de lo más emocionante, mientras que ‘Destierro’ supone un chute de ácido con el que cierran una obra maestra.


9/ VIDRES A LA SANG O SET DE SANG (VARIOS SELLOS)

cho años es mucho tiempo, pero si había un regreso demandado, y sobre todo esperado, sin duda era el de los catalanes Vidres A La Sang. Algunos ya habíamos perdido toda esperanza, pero cuando a principios de este año empezaron a circular rumores de una posible vuelta, todos nuestros sentidos se activaron y, tras una larga espera, finalmente podemos disfrutar de su cuarto disco, Set De Sang. Obviamente cuando hay tanta expectativa y ganas también suele haber muchas posibilidades de contemplar una

gran decepción... Tranquilos: Vidres nunca defraudan. Después de tanto tiempo no han perdido ni un ápice de brutalidad, pero sí han sido capaces de añadir algunos pasajes que les acercan al metal progresivo y otros momentos más melódicos y maduros que evidencian una evolución que les hace aún más grandes. Vidres están de vuelta y demuestran que siguen siendo necesarios e imprescindibles en su manera única de entender el metal. Nadie como ellos sabe emocionarte y sobrecogerte al mismo tiempo.


10/ ANGELUS APATRIDA L CABARET DE LA GUILLOTINE (CENTURY MEDIA)

a situación social y política de España se hace latente en todos los aspectos de la nueva entrega de Angelus Apatrida. Mientras que en Hidden Evolution supieron poner inteligentemente el foco en las melodías, esta vez apuestan por la tralla sin cuartel. Es cierto que nada más comenzar con ‘Sharping The Guillotine’ ya nos ofrecen un estribillo para alzar el puño en alto, pero sólo hace falta escuchar el impacto que producen ‘Ministry Of God’ y ‘The Hum’ con esas guitarras asesinas o una ‘Downfall Of The Nation’ que presenta un riff inicial salido del Far

Beyond Driven, para darse cuenta de que Guillermo ha sacado toda su mala hostia a pasear, amén de su catálogo de registros vocales. La segunda mitad esconde alguna que otra sorpresa en ‘Martyrs Of Chicago’ y ‘The Die Is Cast’, con dos de los coros más accesibles que hayan firmado, y que junto a ‘Farewell’ (un medio tiempo hasta ahora inédito en ellos) siguen dando muestras de que los tienen bien puestos para ir en la dirección que les salga de los mismísimos. Y ahora, díganme: ¿Cuántas bandas de metal actual son capaces de marcarse un sexto trabajo como éste?


11/ CHAOS BEFORE GEA

C CHRONOS (THE BRAVES)

haos Before Gea cierran su trilogía dedicada a la mitología griega con Chronos, que culmina la obra iniciada por su magnífico debut Erebo y después con su continuación, el no menos remarcable Khâron. Y ciertamente no podían haberla terminado de mejor manera que con estos brillantes ocho capítulos que la rubrican espléndidamente. Con un estilo que ya

es claramente un modo de describirlos y que hace difícil encasillarlos (¿Progresivo? ¿Groove? ¿Death? Todos son ciertos y válidos), los andaluces nos demuestran desde la inicial ‘The Void’ que su obsesión por las melodías intrincadas y enrevesadas, pasando de las partes más líricas a las partes más oscuras, son sin duda marca de la casa y el terreno en el que mejor se desenvuelven.


12/ BELLAKO

M DEMONIOS (AUTOEDITADO)

uy curioso, burrote y satisfactorio lo que los incansables Bellako nos plantean en su nuevo largo. Siempre con su personal extra de brutalidad, imposible no pensar en los coros más animales de Non Servium en ‘De Nuevo’ o sobre todo ‘Siglo XXI’, o en esos Soziedad Alkoholika más veloces en ‘Vivir Enfadado’, e incluso en Body Count en la casi rap metal ‘Trepanación’. Los fans de Rise Of The Northstar también lo gozarán con la homicida ‘Odio Y Desprecio’. ‘Quién Eres Tú’ muestra cuánto ha crecido musicalmente el combo catalán en

los últimos tiempos, y ‘La Llave’, que no piensan parar hasta romperte el espinazo. La garganta de Rober ha engordado como una docena de kilos en este trabajo, es lo que tiene consumir cantidades ingentes de hierba y pasarse la vida en la carretera, y ahora sí, el grupo parece haber reunido el line-up perfecto para arrasar con todo. Hay que ver cómo se la catan en ‘Umibôzu’… Bellako por fin han dado en el clavo, ya no se andan con bromas, y por mucha gomina que te pongas, te lo juro por Tupac Shakur: acabarás totalmente despeinado


13/ CRISIX

C AGAINST THE ODDS (LISTENABLE)

onfiando la grabación de nuevo en las mismas manos (mismo estudio, mismo productor, mismo mezclador), Crisix han demostrado que estaban en el camino correcto y que cuando algo funciona, mejor no tocar nada. La fiesta empieza con ‘Get Out Of My Head’, un trallazo directo al estómago que es una declaración de intenciones contra aquella ¿música? y aquellas ¿canciones? que tienes la mala suerte de escuchar algún día sin querer y que ‘despacito’ e inexorablemente se te quedan

grabadas a fuego en la cabeza. ‘Leech Breeders’ es otro puñetazo dedicado a las sanguijuelas que nos gobiernan y dominan el mundo, y a su maldita manía de reproducirse como una auténtica plaga. ‘Technophiliac’ es sin duda otro temazo que, sin abandonar el thrash, coquetea con el death y donde Juli demuestra un registro de voz más amplio, como nos tiene acostumbrados últimamente. Ojalá muchos más años de Crisix... ¿Contra todo pronóstico? No, macho, esto se veía venir desde hace tiempo. ¡Y que dure!


14/ DEAD BRONCO D DRIVEN BY FRUSTRATION (ROOTS UNION)

ead Bronco estaban muy bien considerados y perfectamente establecidos en ese outlaw country del que fueron pioneros aquí. Por eso, pocos entendimos que tras un trabajo tan sólido como Bedriden Hellbound, decidieran dejarlo. Pero Matt Horan, cantante y alma del combo, es un culo inquieto. Rehízo la banda, compuso un nuevo repertorio a todo trapo y ha conseguido grabar un nuevo trabajo que ha sorprendido a todo el mundo. El country sigue

estando muy presente, pero bien diluido entre arrebatos de punk, de psychobilly, de metal, de bluegrass montañés y de un oscuro hillbilly que dotan al disco de una personalidad tan heterogénea como retorcida. Un auténtico amasijo de música de raíces que viene del País Vasco, pero que bien podría proceder de algún pueblucho del profundo Sur americano. El señor Horan se ha inventado una nueva etiqueta para definirlos: ‘sludge americana’. Pues no va nada desencaminado...


15/ ‘77

Q BRIGHT GLOOM

(CENTURY MEDIA)

uienes todavía siguen asociando a ’77 con AC/ DC harían bien en escuchar su quinto disco para quitarse las ideas preconcebidas de encima. En Bright Gloom no encontramos ni un tema que recuerde a los australianos, si bien los barceloneses siguen teniendo en la década a la que homenajean con su nombre su mayor fuente de inspiración. También el dato de que Raül Fernández ‘Refree’, que ha grabado desde Christina Rosenvinge a Kiko Veneno, es el productor podría causar perplejidad de entrada, pero

está claro que su amor compartido por el rock (fue guitarrista de Corn Flakes) y los cacharros analógicos ha sido suficiente para dar buenos frutos. Desde el primer riff de ‘Bread & Circus’ advertimos que algo ha cambiado, y a lo largo de su primera parte nos vamos encontrando con que éste es el disco más oscuro de su carrera. Pero como el título del disco deja intuir, además de sombras, también hay luz, y así, a partir de ‘It’s Near’, el tono del disco cambia y se suceden canciones como la bluesera ‘You Better Watch Out’ o esa ‘Last Chance’ con aroma a ZZ Top.


16/ CABESTRO C ¿CRÓNICA DE SUCESOS? (VARIOS SELLOS)

abestro era algo así como una leyenda urbana en Catalunya. Se sabía de su existencia desde hacía mucho, mucho tiempo, pero el combo no parecía tener ganas de mostrarse aún por estos mundos de Dios. Conceptualmente Cabestro se enmarcan en la sátira de la crónica negra de este país casposo y sin remedio, hurgan en la costra de la fétida cultura de masas hispana, pero que lo realicen sobre una trepidante base de grindcore y crust es lo que acaba

por convertirlo en un producto altamente volátil, divertido y voraz. Son como unos Brujeria de lo nuestro, pero con sonido moderno y demoledor, bebiendo y mucho de los primeros Terrorizer y con referentes como Brutal Truth asomando la cabeza de vez en cuando. Es complicado mantener la compostura ante pepinazos como ‘El Arropiero’, y ya no digamos ante el trallón desplegado en ‘La Santa Muerte’ o esa ‘Tiembla’ sin compasión. Ojalá decidan darle continuidad.


17/ TREES WILL TELL E L’APPLE DU VIDE (THE BRAVES)

ste quinteto procedente de Barcelona con apenas unos años de vida llega a su puesta de largo con un álbum del que estoy convencido que sonará mucho en los próximos meses. Porque a pesar de transitar por caminos ya conocidos para quienes están versados en el post hardcore contemporáneo, L’Apple Du Vide es un trabajo al que pocas pegas se le pueden encontrar. El binomio de introducción que componen ‘Hierath’ y ‘Providence’ ya nos ponen sobre aviso que el contraste

entre partes limpias con guitarras cristalinas y descargas en las que su cantante Joey Rego lleva su garganta al límite van a ser la constante. Eso no impide que haya instantes más directos como ‘From The Blue’ y ‘Kintsugi (Son Of A Burning City)’, donde van al grano, como que aparezcan otro tipo de recursos como el spoken word de ‘Nevermind The Beating Heart’. Aunque es en ‘Cold Beds’ y ‘Wearing My Wounds’, donde consiguen construir piezas tan sugerentes como poderosas, cuando alcanzan su cenit.


18/ HITTEN M TWIST OF FATE (HIGH ROLLER)

ucho se habla en los círculos del metal más de raíz, sobre el giro que han pegado Hitten en su tercer álbum, hacia derroteros más melódicos, y el alejamiento casi definitivo del speed metal que practicaban en sus primeros tiempos, aún no tan lejanos. Puede que haya algo de eso, pero la evolución del quinteto murciano entre su debut, First Strike With The Devil, y el segundo, State Of Shock, ya dejaba claro que tenían intenciones de llevar su sonido hacia un heavy metal más clásico. A ello hay que unir que el nuevo vocalista

de la banda, Alex Panza, tiene un deje mucho más melódico del que tenía su predecesor, Aitor Navarro, con un aire por momentos a lo Don Dokken. Pero en el álbum tenemos de todo, desde el speed metal que puedan añorar su primeros seguidores, caso de ‘Twist Of Fate’. hasta piezas redondas de heavy que nos recuerdan a lo mejor del US Metal, ‘Rockin Out The City’, pasando por composiciones de cierta complejidad -‘Fight To Freedom’ es excelente- que son las que aputan una proyección para Hitten de lo más esperenzadora.


19/ BALLON FLIGHTS Q PSYCHO LOGICALLY BROKEN (VARIOS SELLOS)

ue los 40 son los nuevos 20 lo sabe todo el mundo, y si no que se lo digan a los castellonenses Balloon Flights, que vuelven a las andadas con un cuarto disco lleno de inconformismo. Psychologically Broken lo componen once temas redondos que nos animan a no resignarnos ante el paso –ni el peso- de la vida y el inevitable hecho de hacernos mayores. Sí, acéptalo, eres más viejo y tienes más canas, pero por dentro sigues esperando ansioso a que llegue el fin de semana porque

viene a tu ciudad esa banda que tanto te gusta, y aunque los has visto siete veces, no te la puedes perder. Y es que, admitámoslo, el punk a los (casi) 40 sabe mejor. Cortes contundentes cargados de guitarras veloces y melodías que se quedarán a vivir en tu cabeza el resto de la semana. Porque el punk no muere, sólo se transforma –y poco, me atrevería a decir–, y de esto sabe mucho Coky Ordóñez, productor del disco en los Rockaway Studios que ha hecho que este trabajo suene a gloria.


20/ THE CAPACES E RAWNESS (EL BEASTO)

n casi veinte años de carrera da tiempo de sobra tanto a cambiar muchas cosas como que otras sigan inalterables desde el primer día. Que se lo pregunten si no a The Capaces, que no han cesado de ametrallar nuestros tímpanos desde que comenzasen allá por 1999. Con un pequeño parón de por medio en el que algunos de sus componentes han aprovechado para traer descendencia a este mundo, ahora regresan con la continuación de For Good. Si en aquel trabajo los barceloneses se atrevieron a jugar

introduciendo nuevos elementos aunque sin corromper del todo su inquebrantable personalidad, en Rawness apuestan por una regreso a lo básico. Porque por mucho que hayan vuelto a trabajar con Santi Garcia, lo cual garantiza que el disco suena como un cañonazo, aquí pocas sutilezas encontraremos más allá de las dos piezas que abren (‘Dead End’) y cierran (‘Uncertain Sky’) la obra. Todo lo demás que nos encontraremos en las diez balas restantes es lo que The Capaces nos han tenido tan bien acostumbrados desde sus inicios. Fiabilidad absoluta.


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BRING ME THE HORIZON

ESPÍRITU DE SUPERACIÓN


SI TE GUSTÓ THAT’S THE SPIRIT, EL NUEVO DISCO DE BRING ME THE HORIZON TE ENCANTARÁ. SI POR EL CONTRARIO NO COMULGAS CON LA EVOLUCIÓN QUE HA SEGUIDO LA BANDA BRITÁNICA EN LOS ÚLTIMOS AÑOS, ENCONTRARÁS NUEVAS RAZONES PARA ODIARLES. LO QUE ESTÁ CLARO ES QUE AMO NO DEJARÁ INDIFERENTE A NADIE, Y ESO, YA ES TODO UN TRIUNFO. TEXTO: JORDI MEYA/RICHARD ROYUELA FOTOS: DR/RUBÉN NAVARRO (DIRECTO)


P

ARA IRSE A LONDRES A FINALES DE NOVIEMBRE hay que

tener un buen motivo. Al menos para quienes estamos acostumbrados a vivir a orillas del Mediterráneo, la capital británica es territorio hostil. Anochece pasadas las cuatro de la tarde, llueve, hace viento y frío… y mejor no hablemos del cada vez más prohibitivo precio del transporte público o de los irritantes controles de sus aeropuertos. Pero cuando tienes la posibilidad de entrevistar a uno de los grupos que vivirá en el epicentro musical de 2019 y asistir a uno de sus conciertos, no queda otro remedio que abrigarse bien, armarse de paciencia y partir hacia allí. Aunque Bring Me The Horizon no publicarán su sexto álbum, amo (RCA), hasta el próximo 25 de enero, la maquinaria detrás de la banda ya lleva en marcha desde hace meses. A principios de agosto unas misteriosas vallas publicitarias aparecían en Londres o Chicago con el slogan “Do you wanna start a cult with me?” (¿Quieres empezar una secta conmigo?) y un número de teléfono en el que se podían escuchar un mensaje y unos pocos segundos de música. Unos días después, descubríamos que la frase era la que abría su nuevo single ‘Mantra’, una canción guitarrera a lo Linkin Park, que tranquilizaba a quienes se imaginaban que la banda de Sheffield se iba a desvincular del rock completamente en la continuación de That’s The Spirit (2015). El 21 de octubre llegaría un segundo adelanto, ‘Wonderful Life’, otra canción con resonancia nu metalera, y un divertido vídeo con un inespera-

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do cameo de Dani Filth de Cradle Of Filth comiendo cereales. Al día siguiente se desvelaría el título del álbum y las primeras fechas de una gira mundial que empezaría el 5 de noviembre en Stuttgart, Alemania, y culminaría su tramo europeo con dos fechas en el Alexandra Palace de Londres, con capacidad para 10.000 personas, los días 29 y 30 de noviembre. Del primero, podéis leer la crónica en nuestra página web, pero, por desgracia, el segundo sería noticia por la muerte de uno de sus fans, por motivos que por ahora no han trascendido. Naturalmente, nada de esto era imaginable cuando, a media tarde del día anterior, subíamos la colina donde está situado el majestuoso recinto, antigua sede de la BBC, para reunirnos con el grupo. Para ser sinceros, tampoco las teníamos todas con cómo iba a salir la entrevista. Los anteriores encuentros con Oli Sykes no habían sido del todo satisfactorios. El vocalista era un interlocutor esquivo, extremadamente tímido y con pocas ganas de profundizar en sus respuestas. Pero nos alegra poder decir que esta vez la experiencia fue completamente distinta. A pesar de su pinta actual, más parecida a la de una estrella del trap (pequeños tatuajes en la cara, chándal y una zapatilla de cada color), Oli parece una persona nueva. Quizá sea por la edad -ya tiene 32 años-, o por todas las experiencias que ha pasado -desde rehabilitarse de su adicción a las drogas a su reciente divorcio-, pero nos encontramos a un tipo de lo más afable y maduro. Cuando entramos en el camerino, presidido por una gigantesca conso-

la de videojuegos, su nueva esposa andaba mirando el móvil tirada en uno de los sofás, mientras que el resto de la banda, el teclista Jordan Fish, el guitarrista Lee Malia, el bajista Matt Kean y el batería Matt Nicholls, estaban picoteando el cátering. Tras saludarnos, nos invitaron a ir a otra habitación más tranquila en la que durante media hora charlaríamos con Oli, Jordan y Lee sobre uno de los álbumes destinados a generar más comentarios en el nuevo año. Un disco en el que caben colaboraciones de la canadiense Grimes, el citado Dani Filth y Razhel de The Roots, no merece menos. Amo parece el paso lógico después de That’s The Spirit. Quizá si hubiese salido después de The-

re Is A Hell… o incluso Sempiternal, el shock sería muy grande, pero habéis logrado una transición muy fluida entre el sonido más metalcore de vuestros inicios y algo nuevo más cercano al rock alternativo y el pop. ¿Estáis contentos con cómo habéis transitado por esta evolución? OLI SYKES “Sí. Estamos de acuerdo

con vuestra opinión. No creo que hubiéramos podido hacer este disco antes. Pero That’s The Spirit tuvo suficiente éxito como para que nos animáramos a ir más lejos. No creo que en ése nos cortáramos, pero conocemos nuestro público y quizá inconscientemente, aunque queríamos llegar a más gente, tampoco queríamos decepcionar a nuestros viejos fans. En amo quizá hemos tenido la confianza para hacer exactamente lo que queríamos. No teníamos tantas dudas, ni nos preocupaba tanto


lo que la gente pudiera pensar”.

“THAT’S THE SPIRIT TUVO SUFICIENTE ÉXITO COMO PARA QUE NOS ANIMÁRAMOS A IR MÁS LEJOS” OLI SYKES

De hecho, nos sorprendió porque por todo lo que se había venido hablando, esperábamos casi un disco de indie electrónico, pero al final hay muchos elementos de rock. ¿Creéis que es algo que forma parte de vosotros y siempre estará ahí? OLI “Sí, totalmente. No es que que-

ramos huir de las guitarras o los riffs, sino que simplemente hacemos lo que nos sale. No rechazamos nada porque sí. Diría que en este disco hay incluso más riffs que en That’s The Spirit. Quizá parezca que hay menos guitarras, pero en realidad están ahí, simplemente es que ahora forma parte de un todo. Hemos aprendido cómo mezclar mejor los instrumentos unos con otros”. JORDAN FISH “Intentamos que cada instrumento esté ahí por una razón, no simplemente para llenar un hueco. En este álbum incluso hemos quitado más capas. Hemos tenido un enfoque de ‘menos es más’ para que cuando algo es importante, destaque más”. Parece como si la producción y los sonidos en sí se hayan convertido en un instrumento más. JORDAN “Así es. Creo que siempre

ha sido así, en cierta manera desde There Is A Hell…. La producción ahí ya era muy importante, aunque la hiciera un productor, para la estética en general de las canciones”. OLI “Nos hemos concentrado más en ese aspecto. Seguimos siendo una banda de rock, pero no nos sentimos obligados a seguir un patrón determinado. En este disco fue la

primera vez que Lee dijo ‘si ese tema no necesita una guitarra, no la pongamos’. Creo que todos nos hemos sentido más cómodos renunciando a estar ahí todo el tiempo. Lo mismo pasa con las voces o las baterías”. LEE MAVIA “Creo que es una cuestión de confianza. No importa si no estás tocando todo el rato en un tema”. Nadie se sentía amenazado. JORDAN “Exacto. También tiene

que ver con que compusiéramos todos juntos. Lo que toque cada

uno no es realmente importante. Quizá estemos un día entero trabajando en los sintetizadores, pero eso no quiere decir que sea sólo mi asunto, es de todos. Muchas veces trabajamos en cosas y luego las descartábamos porque no nos convencían, pero era una decisión de todos”. OLI “También decidimos centrarnos en el sonido del disco en sí, y no preocuparnos por cómo lo tocaríamos en directo hasta después. Puede que algunos temas suenen distintos en álbum y en directo, pero

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“EXPLORAMOS “EXPLORAMOS LA LA IDEA IDEA DE DE HACER HACER ALGO ALGO JUNTOS JUNTOS CON CON POST POST MALONE, MALONE, PERO PERO NO NO SALIÓ” SALIÓ” OLI OLI SYKES SYKES

no pasa nada. Hay bases en el disco que luego en directo se tocan con la batería y para mí eso es excitante. Es como cuando vas a ver un DJ y lleva una banda en vivo: para mí hace que la experiencia sea más visceral y poderosa. También tiene que ver con que ahora tratamos cada instrumento por igual, como una textura. Yo puedo tener una idea para la batería o Jordan para las voces, todos participamos de todo. No es como ‘yo soy el cantante, tú eres el guitarra’, más bien es ‘somos un equipo’”. Uno de los errores que comenten muchas bandas al empezar es que cada músico se centra y pro82

tege sólo su parcela. Todo el mundo está a la defensiva y eso no deja de ser un síntoma de

ser todo lo bueno que podrías ser. Es algo que hemos ido aprendiendo a lo largo de los años”.

inseguridad. JORDAN “Todos los grupos pasan

Habéis grabado el disco en Los

por eso. Cada músico lo mira desde su perspectiva, pero eso es porque la mayoría de los músicos somos, en el fondo, personas inseguras”. OLI “En ese entorno es fácil caer en el resentimiento y en la competitividad porque cada uno busca el reconocimiento: ‘Eso lo hice yo’, ‘eso es mío’. Pero creo que en cualquier trabajo tienes que trabajar en equipo o fracasarás. Si no estás dispuesto a ayudar a los demás y a que los demás te ayuden, nunca llegarás a

Ángeles, pero lo habéis producido vosotros mismos, por lo que podríais haberlo hecho aquí en Inglaterra. ¿Era ir allí una manera de buscar nuevas inspiraciones en un ambiente distinto? JORDAN “Está bien poder escapar

de aquí (risas)”. LEE “Cuando hicimos el álbum fue en diciembre y enero, y aquí el tiempo era horrible. A mí me daba un poco de miedo ir a L.A. porque pensaba que igual sería demasiado loco,


pero el tiempo era genial, hacía sol, era mucho más agradable. Podías salir cada noche si querías, pero en realidad nos centramos mucho en el disco. Pudimos estar mucho más relajados e hizo que todo fuera más fácil. Ver el sol cada día te pone de buen humor”. OLI “En ese momento llevábamos seis meses trabajando en el álbum, cinco días a la semana. Ir a L.A. era como la luz al final del túnel, era una manera de mantener la motivación. Porque hasta ese punto habíamos estado trabajando en mi casa y luego construimos un estudio en un club que tengo, y fue genial, pero al final sentíamos un poco de claustrofobia. Necesitábamos salir”. JORDAN “Ir fuera nos ayudó a tener una nueva perspectiva. Podría haber sido L.A. u otro sitio, pero nos ayudó en ese aspecto. Cambiamos muchas cosas una vez nos metimos en el estudio allí”. LEE “Fue como coger un nuevo impulso”. OLI “Fue importante poder vivir juntos, ir a hacer la compra, vivir como una familia. Nos dio una mayor motivación comparado con que cada uno tenga que ir por su lado en una mañana lluviosa en Inglaterra. Al menos yo, trabajo mejor cuando mi vida está estructurada. Nos levantábamos, íbamos al gimnasio, estábamos en el estudio hasta las siete de la tarde y luego teníamos tiempo para divertirnos un rato”. ¿Hubo alguna canción que tuvierais terminada que os marcara la dirección del resto o más bien teníais muchas pequeñas partes y lo fuisteis construyendo como un puzle?

JORDAN “No es fácil de decir por-

que muchas canciones que están en el disco las revisamos un montón de veces. Algunas de las que escribimos al principio del proceso no han conservado prácticamente nada de su primera versión, así que realmente no cuenta. ‘Sugar Honey Ice & Tea’ salió muy al principio, pero por ejemplo ‘Mother Tongue’ la escribimos justo antes de ir a L.A.”. OLI “Pero la demo la teníamos de mucho antes”. JORDAN “Ah, es verdad”. OLI “Fue raro. Sin duda ha sido el disco en el que más duro hemos trabajado. Durante seis meses no teníamos ninguna recompensa. Teníamos muchas cosas que nos gustaban, pero cuando nos decían ‘¿Cuál es la primera canción que queréis que la gente escuche?’, no teníamos ni idea”. JORDAN “De hecho, eso ocurrió literalmente. Nuestro management vino y les gustaron muchas cosas, pero era en plan… No había algo concreto o coherente. No teníamos una narrativa”. LEE “Se lo teníamos que explicar todo, porque no había nada terminado. Tenían que imaginar lo que iba en cada parte”. OLI “Era un caos. Porque empezamos haciendo cosas muy raras porque no queríamos repetirnos. Teníamos muchas ideas, pero, en realidad, cuando no tienes una canción terminada o la primera canción del álbum sientes que no tienes nada. No fue hasta que escribimos ‘Mantra’, cuando ya llevábamos seis meses, que encontramos esa canción que podíamos mostrar al mundo. Y la escribimos en un día. Fue un alivio. Somos conscientes de que el grupo

sigue creciendo, pero que hay gente que igual se ha interesado por nosotros justo al final del ciclo del último disco, así que queríamos un tema que fuera reconocible, pero al mismo tiempo mostrara algo nuevo. ‘Mantra’ nos proporcionó eso y a la vez nos hizo sentir mejor respecto a todo el resto de material. A partir de ahí todo fue tomando forma más rápidamente y empezamos a pensar en la campaña para lanzar el primer single y toda la estructura”. Hubo rumores de que ibais a grabar con Post Malone, así que igual eso también hizo que la gente imaginara que ibais a hacer un cambio muy radical, y cuando lanzasteis ‘Mantra’ fue como ‘han cambiado, pero no

tanto’. OLI “Sólo porque salgamos y charle-

mos con alguien no significa nada. Exploramos la idea de hacer algo juntos con Post Malone, pero no salió. Pensábamos que sería una buena idea porque es un gran fan de nuestra banda, y aunque no somos grandes fans del hip hop, nos gusta lo que hace. Fuimos a Las Vegas y se lo propusimos, y es muy buen tío, pero está súper ocupado y no queríamos que se sintiera obligado. Queríamos que si lo hacíamos fuera de manera natural”. ¿Fue así como ocurrió con la colaboración de Grimes? OLI “Sí, ya teníamos la canción ‘Nihi-

list Blues’ casi terminada cuando empezamos a barajar la idea de meter una voz femenina. Y Grimes estaba la primera en nuestra lista”. JORDAN “Un amigo nuestro conoce a su management y le mandó el tema. 83


“CREO QUE EL ROCK SE ESTÁ EMPEQUEÑECIENDO PORQUE NO HAY BANDAS REALMENTE BUENAS” OLI SYKES

Era cuando estábamos en L.A., y estuvimos esperando una semana… y nada. Por la escena en la que estamos, nos hemos acostumbrado a que las cosas guays no pasen (risas)”. OLI “Además es muy selectiva. Mi mujer era en plan ‘no lo va hacer, nunca hace cosas así’. Pero de repente me llegó un mensaje con la canción grabada por ella y alucinamos. Nos dijo que nada más escuchar los 30 primeros segundos del tema, ya supo que quería hacerlo. Fue una locura. Y no sólo moló que grabara la canción, sino también que alguien externo, a quien admiramos, nos dijera eso, nos dio mucha confianza para terminar el resto. Todavía seguimos escribiéndonos de vez en cuando y me dice que le parece una canción fantástica”. Jordan, nos ha hecho gracia que hayas dicho que por la escena en la que estáis no os pasan cosas guays. Es como si, a pesar

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del gran éxito que tenéis, todavía sintierais que no se os acepta en ciertos círculos. Y es curioso, pero siempre se tiene a los fans del rock como muy cerrados, pero al final los fans del indie o de la electrónica tienes los mismos, o más prejuicios, y no aceptan un grupo como el vuestro. ¿Cómo lo veis? JORDAN “Yo creo que sabemos

que a la gente que le gusta la electrónica de verdad, no le va a gustar nuestra banda. Pero a nosotros sí nos gusta y queremos poder meter cosas de ahí”. OLI “Sabemos que nunca vamos a ser una banda cool o que la crítica alabe, pero llevamos 15 años y lo que nos interesa es poder estar en círculos donde no sólo se escuche metal. Creo que hay una escena de música agresiva, o más dura, a la que pertenecemos, pero no tiene por qué ser sólo rock, puede ser hip hop o electrónica. Nuestro objetivo no es tocar en Coachella

o salir en Pitchfork, pero cuando nos buscas en Spotify y sale lo de ‘artistas relacionados’, no necesariamente nos sentimos identificados con ellos”. Pero pongámoslo así: ¿Os haría la misma ilusión que os hicieran una gran crítica en Kerrang! que en Pitchfork? JORDAN “Yo creo que con que nos

pusieran un 3 en Pitchfork ya nos daríamos por contentos (risas)”. OLI “Para contestar a tu pregunta, si hacemos este tipo de música no es porque queramos ser cool, sino porque es lo que nos gusta. Creemos que nuestra banda no es sólo para gente que escucha metal o metalcore, o hardcore, creemos que es para gente que quiere algo que no sea muy pop o sólo lo que suena en la radio, pero que tampoco quiere escuchar sólo metal. Quizá les guste Run The Jewels o Grimes, o Nine Ich Nails, o The 1975. Queremos hacer música que signifique algo y que cuando vengan


a un concierto sientan que forman parte de algo. Creo que el rock se está empequeñeciendo porque no hay bandas realmente buenas, y por eso está surgiendo una nueva escena más indefinida y más abierta, en la que la gente escucha música más variada. Cuando nosotros estábamos creciendo estaba el nu metal y cada noche había grupos que conocíamos dando conciertos. Ahora no hay tantas bandas llevando ese testigo”. ¿Habéis notado un cambio en vuestro público? LEE “Sí, en esta gira sobre todo. Es

como si el mosh pit hubiera retrocedido cinco o seis filas. Ahora las primeras filas prefieren cantar”. JORDAN “Sí, ahora la gente canta más fuerte”. OLI “Sospechamos que habremos perdido unos cuantos fans en los últimos dos años, no por nosotros, sino porque han crecido y quizá ya no vivan esta música como antes. Ahora cuando pregunto cuántos nos están viendo por primera vez, quizá más del 50% levantan la mano. Para mí es raro, porque si hubiéramos mantenido a todos los fans, estaríamos tocando en sitios todavía más grandes. En cierta manera es como si estuviéramos creciendo otra vez. Porque las primeras filas sólo conocen los temas más nuevos, y en esta gira tocamos algunos temas muy antiguos y ves que ni siquiera saben lo que es, mientras el resto de público se vuelve loco. Sé que no es una ciencia exacta, pero sentimos que las cosas han cambiado mucho”. JORDAN “Además, ha pasado más tiempo entre estos dos discos que

respecto a los anteriores. Quizá eso también haya influido”. Oli, según has dicho, pusiste el título amo por la palabra en portugués, y no sabemos si lo sabes, pero en español tiene el mismo significado. Teniendo en cuenta que pasaste por un divorcio, ¿qué querías expresar exactamente? OLI “En el disco hablo del amor

desde muchas perspectivas. Hay negatividad y desesperación, pero también hay positividad. Obviamente hay muchos altibajos, pero todo queda resumido en el primer tema. Si no eres feliz, tienes que encontrar una solución. ‘Amo’ es lo que ahora le digo a mi mujer cuando le digo ‘te quiero’, pero también significa ‘munición’ en inglés, así que quería mostrar todas esas caras. Alguna gente se casa y cuando se divorcia le dice a todo el mundo ‘no te cases por nada del mundo’. Pero yo no sentía eso. No me siento así respecto al amor porque el amor es lo único por lo que merece la pena vivir. Cuando te enamoras es el mejor sentimiento del mundo, y cuando sale mal es el peor sentimiento. Es una emoción muy poderosa, pero es algo diferente para cada persona, es algo que nunca desaparece. Durante mucho tiempo no quise hablar de mi divorcio porque no quería que la gente pensase que me importaba, porque realmente no me importaba, pero cuando alguien te hace daño en una relación quedan cicatrices y empiezas a pensar que todo el mundo te hará daño. Cuando empecé a salir con mi actual esposa, desconfiaba de ella porque hacía cosas que hacía

mi ex, pero me di cuenta de que no era justo y que tenía que ponerle fin. Necesitaba ir a terapia, hablar sobre ello, escribir y cantar sobre todo eso. ‘Mantra’ fue la canción que me animó a hacerlo, usando una secta como metáfora sobre una relación, pero a la vez también sobre nuestra relación con los fans. De la misma manera que en una relación de pareja, a veces a uno sólo le gusta una versión de la otra persona, pero no todo lo que es esa persona, los fans también dice que te quieren, pero a la vez pueden destruirte si cambias. En 18 meses, me casé, me divorcié, conocí a alguien y volví a casarme. Todo fue muy rápido. Fue casi como verlo desde fuera. Pasé por mucha mierda, y normalmente estas cosas llevan mucho tiempo, pero descubrí que no tiene por qué ser así. El disco va sobre todas esas cosas”. Ya para terminar, tenemos una curiosidad… ¿Te propusieron en algún momento ser el nuevo cantante de Linkin Park? OLI “No. Sólo me invitaron al con-

cierto tributo a Chester”. ¿Y te lo plantearías como Axl Rose hizo con AC/DC? JORDAN “Eh, que estamos aquí

delante (risas). ¡Claro que no!”. OLI “La verdad es que no podría hacerlo. El rango vocal de Chester era increíble, yo no puedo cantar como él. Y además, me gusta demasiado mi banda (risas)”.

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HAMLET

PERSISTE, INSISTE, REPITE


A PESAR DE VARIOS RETRASOS EN SU PUBLICACIÓN, EL NUEVO DISCO DE HAMLET HA LLEGADO A TIEMPO PARA REDONDEAR UN BUENÍSIMO AÑO PARA LA MÚSICA ALTERNATIVA HECHA EN ESPAÑA. OSCURO, AGRESIVO E INCONFORMISTA, BERLÍN HUELE A QUE SE CONVERTIRÁ EN TODO UN REFERENTE DENTRO DE SU EXTENSA DISCOGRAFÍA. ¿CUÁNTAS BANDAS PUEDEN DECIR LO MISMO DESPUÉS DE 30 AÑOS DE CARRERA? TEXTO: JORDI MEYA FOTOS: IRENE BERNAD


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A MAGIA DE LA MÚSICA ES QUE NO OBEDECE a ninguna

regla o fórmula matemática. Depende de millones de intangibles, desde la situación personal del artista a su inspiración, al contexto en el que se crea. De igual manera, la percepción del público también es igualmente impredecible. En algunas ocasiones, las menos, todo confluye para que se genere una corriente de energía positiva que eleva una determinada obra a un estado superior. Con Berlín (Maldito), la duodécima de Hamlet, parece haber sucedido justo eso. No es sólo el disco que la veterana banda madrileña necesitaba hacer, sino también el que sus seguidores necesitaban escuchar. Y por eso, más allá de sus muchos méritos musicales, lo hemos escogido como nuestro Disco del Año Nacional. Hay implícitamente un reconocimiento a un grupo que, a pesar de todos los obstáculos a los que se enfrenta cualquier formación de metal en nuestro país - o algunos tan graves como el problema de salud que ha afectado a su guitarrista Luis Tárraga-, ha conseguido sobrevivir. Pero lejos de ser una celebración por lo que han sido, Berlín lo es de lo que son y pueden seguir siendo. Antes que nada, me gustaría saber cómo te encuentras. LUIS TÁRRAGA “Ostras… Sigo re-

cuperándome. Esto va para largo. Tuve una operación muy jodida, de repente tuve una cosa con mucho riesgo de médula. Me podía haber quedado en el sitio, me po-

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día haber quedado tetrapléjico, pero por suerte me lo cogieron a tiempo. Me metieron en el quirófano y era una operación muy peligrosa. Me está costando recuperarme, pero estoy bien, cada vez mejor. Sigo con muchos médicos, rehabilitaciones, etcétera, pero estoy muy animado, que es de lo que se trata. Me han dicho que me recuperaré prácticamente del todo y lo que me pasó no ha vuelto a reproducirse, así que estoy bien”. ¿Tenía alguna relación con los botes que pegas siempre en el escenario?

“No, nada que ver. Lo que sí tenía que ver con los botes es que siempre me daba un tirón en cierta parte de la pierna, y una fisio me dijo que fuera al médico a hacerme una radiografía y allí fue cuando empezaron a salir otras cosas que no tenían nada que ver. Me metieron a hacer resonancias y ahí apareció lo otro. Fue de casualidad. Ya ves, quizá fue gracias a los botes que me cogieron lo otro a tiempo. Porque dicen que la médula no avisa, sino que caes en picado de un día para otro. Yo no soy nada de médicos, pero en diciembre ya habrán pasado dos años en los que no he parado de estar en hospitales y a vivir de una manera totalmente distinta. Fue un momento jodido porque tuvimos que suspender conciertos, pero también tuve tiempo para coger este disco con muchas ganas y lo aproveché para hacer canciones. Tuve dudas de si podría volver a subir a un escenario, pero cómo

iba a renunciar a lo que más me gusta. Así que tiré para adelante y creo que la adrenalina del directo es la mejor medicina”. El álbum transmite mucha energía y, a la vez, mucha oscuridad. Supongo que tiene que ver con todo esto.

“Sí, sí. Aunque Molly es el encargado principal de las letras, yo también le di ideas y le dije que el disco fuera por aquí. Es un álbum muy de contrastes, pasa de momentos difíciles a momentos poderosos. El estado de ánimo, no sólo en este disco, es lo que más te influye y aquí, especialmente, queda muy reflejado en la música. Las letras, aunque no todas, reflejan el estar jodido, pero también estar positivo e intentar revertir las situaciones”.


“LA ADRENALINA DEL DIRECTO ES LA MEJOR MEDICINA” LUIS TÁRRAGA

¿Es el título Berlín una metáfora

Syberia. ¿Tú también la ves?

sobre eso?

“Lo que aprendimos con Syberia fue la vertiente más exageradamente melódica nuestra. Es un disco que nos hizo progresar mucho musicalmente. En Berlín se nota mucho porque podemos pasar de una parte súper agresiva a otra muy melódica. Nunca ha habido tanto contraste como en este disco. Hemos recuperado esa parte melódica syberiana, pero mezclado con mucha agresividad”.

“Sí. Los títulos de nuestros discos siempre engloban las sensaciones que hay dentro. En el caso de La Ira era más obvio, pero en otros es más como una imagen, como si fuera una película. Con Syberia ya experimentamos el unir un título con un lugar, y pegaba mucho, y aquí es un poco lo mismo. Berlín es una ciudad que siempre ha resurgido, es una ciudad muy cosmopolita y atrayente de culturas, y a la vez muy luchadora. Tiene una historia tanto de brutalidad como de renacimiento. Nos pegaba mucho con el concepto del álbum”. No sé si has leído la crítica que hicimos, pero David Garcell mencionaba una conexión con

Berlín está recibiendo críticas muy buenas. ¿Sientes que se os valora y respeta más ahora que quizá hace diez años?

“Yo creo que sí, pero ha costado. Creo que se valora porque hemos hecho que se valore. No creo que sea sólo por una cuestión de tiempo

o por tener una trayectoria, sino porque la gente sabe que no vivimos del cuento. Todos los grupos que llevamos mucho tiempo, tenemos unos discos marcados, de los que casi puedes vivir de ellos; a nivel de rentas musicales, te hablo. O el truquillo de hacer una gira de despedida de tres años y luego, cuando te arrepientes, volver. Eso últimamente se está viendo mucho. Yo respeto lo que haga cada uno, pero nosotros hemos trabajado cada disco sin querer vivir de rentas del pasado. Supongo que, al final, la gente se da cuenta de que no estamos por estar y que, aunque nos hagamos viejos, nuestra música no se hace vieja. Creo que seguimos viviendo con la ilusión de un fan. Nos sentimos un grupo nuevo y creo que eso es lo que hace que te ganes el respeto”.

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“EL OTRO DÍA NOS PREGUNTÁBAMOS QUE SI HUBIÉRAMOS SACADO ‘JODIDO FACHA’ AHORA IGUAL NOS PASARÍA COMO A VALTÒNYC” LUIS TÁRRAGA

En Berlín se nota un grupo vivo, que no se dedica sólo a reciclar lo que ya ha hecho.

“Cuando llevas una carrera con tantos discos es difícil, porque también quieres mantener tu sello. Nosotros no cambiamos por cambiar. Todo el mundo que nos sigue sabe que no queremos atraparnos en una etiqueta, pero también nos gusta ser Hamlet. Hay una identidad, unos riffs de guitarra, una manera de hacer… Molly, con su voz, hace que, aunque sea una canción más agresiva o más lenta, la gente pueda reconocerla como Hamlet. Pero a la vez queremos que vean que es algo nuevo, no que es un Insomnio segunda parte”. En este disco hay partes, transiciones, más experimentales a nivel de sonido. ¿De dónde salió todo eso?

“Molly y yo siempre hemos sido muy fans de Nine Inch Nails, ¿y 90

te acuerdas cuando hicimos una versión suya (‘March Of The Pigs’ -ndr.) para vuestro disco del número 100? Pues ahí empezó un poco todo. Al trabajar sobre un tema con más electrónica, empezamos a ver que, si metíamos algo de eso en nuestras canciones, podíamos ganar una intensidad brutal. Éramos algo reacios, porque en ese momento La Ira ya estaba casi terminado, pero en el siguiente queríamos dar el paso. No es que quisiéramos pasarnos a ser un grupo electrónico, pero hay muchísimas pinceladas. Y hay cosas que a lo mejor a la primera escucha no se aprecian, porque no lo hemos puesto en primer plano en la mezcla, pero que están ahí. Hay cosas que parecen guitarras y a lo mejor no son guitarras, son modulaciones. En todas las canciones hay cosas de ésas, y a mí me encanta. Cada vez escucho más música así y me encanta. Nos ha ayudado un

amigo mío, Pau Durán, y es casi todo tocado, muy analógico, con miles de aparatos, no hay apenas programación. Me ha encantado la experiencia. Pero ahora hay que ver cómo lo hacemos en directo (risas). Creo que llevaremos a Pau a bastantes conciertos. Y a los que no, hay que ver cómo lo lanzaremos Kevin y yo. Para mí fue muy motivador encontrar un camino con el que añadir cosas a tu música”. Quizá sea muy pronto para decirlo, pero ¿crees que en el siguiente seguiréis por ahí?

“Sí. Creo que aún vamos a exagerarlo más. Se nos ha abierto un campo bastante grande. El miedo que teníamos era que se desvirtuara nuestra música o que quedara un poco ‘moñas’, pero hemos visto que no. A nosotros nos tira más la vertiente más noise o ruidosa, sonidos a los que no podemos llegar con efectos de guitarras o


como si fuéramos a tocar en directo porque nos gusta ese punto crudo. Y en el estudio queremos que sea todo lo más natural posible. No estamos todo el rato encima, dudando y cambiando y pidiendo explicaciones. Hay que tener confianza en la gente y dar libertad”. Siendo el compositor principal, ¿cómo te has ido adaptando a los distintos compañeros que has tenido como guitarristas? Ken lleva cuatro años con vosotros y su estilo es muy diferente al de Alberto Marín, que a su vez era distinto a Pedro Sánchez.

nuestras manos. Lo hemos utilizado para distorsionar baterías, partes de voz… Si quitáramos todas las pistas de electrónica, el disco quedaría bastante más desnudo”. En todos estos años, habréis ido aprendiendo y cambiando vuestra manera de trabajar… ¿Cómo es una grabación vuestra a día de hoy?

“Al principio todo el mundo quiere meter baza en todo. Hemos aprendido ciertas cosas, como por ejemplo, confiar mucho en el productor, en este caso Carlos Santos. Y luego, a buscar un mezclador que junte las piezas. No queremos dirigirlo todo, queremos que la gente aporte su visión. Es lo que hicimos con Kurt Ballou en el anterior. Con Colin Richardson, que grabamos varios discos, le dejábamos y él hacía y deshacía. Y con Carlos Santos ha sido un poco igual. Nosotros ensayamos mucho y nos preparamos

“Ken es más Pedro. Hemos recuperado muchas cosas que perdimos cuando se fue Pedro. Perdimos tralla, perdimos amistad, perdimos confianza… Lo digo así, aunque suene duro. Pero todas esas cosas tienen que ver para que un grupo funcione. Nunca me he cerrado a que los demás aporten ideas, no soy dictatorial, pero es que me encanta hacer canciones. Soy muy trabajador y enseguida me pongo a componer, y quizá por eso cuando llega hacer un disco soy el que más cosas lleva. Y los demás confían en mí en ese aspecto. En este caso, Ken me ha ayudado muchísimo porque es muy abierto. No mira por él mismo, mira por Hamlet, y eso ha sido primordial. Y Paco (Sánchez, batería) y Álvaro (Tenorio, bajo) tienen un sello súper personal y meten sus partes como quieren. Somos un equipo. Aunque Molly y yo seamos los que llevamos las ideas principales, la personalidad del grupo es gracias a todos”.

más que nunca imprescindible que en todos los conciertos suene ‘Jodido Facha’, ¿no?

“Nunca la hemos quitado y con más razón no la vamos a quitar. No sólo por lo que ha pasado en Andalucía, sino por lo que pasa en Catalunya, en muchos sitios. Nosotros no somos ajenos a eso, y aunque en este disco haya letras muy personales, también hablamos mucho de la lucha que está por venir. Hay que estar alerta. Yo estoy alucinando. Estamos retrocediendo a pasos agigantados. Toda la censura que hay con las letras a raperos, a cómicos por sonarse con la bandera… El otro día nos preguntábamos que si hubiéramos sacado ‘Jodido Facha’ ahora igual nos pasaría como a Valtònyc”. Por desgracia, es posible.

“Es muy posible. Quizá si hubiéramos tenido una exposición así, hubieran ido a por nosotros. Hay que ser consciente de lo que está pasando y cada vez más hay que tocar estas canciones. Los grupos tienen que aprovechar su estatus y sus letras para luchar contra eso. No podemos callarnos. Me parece muy peligroso y horrible el auge del fascismo y que se vaya contra la cultura. Hay que quitarse el miedo. Porque se empieza por las letras, se sigue con la imagen y se acaba con la música. Se acabará con todo lo que se salga de la norma. Ojalá todo el mundo tome conciencia y los artistas nos unamos para denunciar todo esto”.

Viendo el panorama político, con el auge de Vox, se hace 91


ARCHITETCS

AQUÍ EN LA TIERRA COMO EN EL INFIERNO


NO HAY NADA MÁS DEFINITIVO QUE LA MUERTE. PERO INCLUSO CUANDO ÉSTA LLEGA DE MANERA INESPERADA, NO TIENE POR QUÉ SIGNIFICAR EL FIN DE TODO. EN HOLY HELL , ARCHITECTS NOS MUESTRAN EL CAMINO PARA SEGUIR ADELANTE INCLUSO EN LOS DÍAS MÁS OSCUROS. TEXTO: DAVID GARCELL FOTOS: DR


L

A MUERTE DE TOM SEARLE, GUITARRISTA DE ARCHITECTS,

en agosto de 2016 como consecuencia de un cáncer de piel, como no podía ser de otra manera, supuso un mazazo tanto en la banda como entre sus miles de seguidores. Más teniendo en cuenta que su hermano gemelo, Dan, es el batería del grupo. Pero pronto quedó claro que tras el shock inicial, la banda de Brighton no estaba dispuesta a dejar morir también el último disco que habían grabado con Tom, All Our Gods Have Abandoned Us, aparecido en mayo de ese mismo año. Architects -que completan el vocalista Sam Carter y el bajista Ali Dean- reclutaron al guitarrista Josh Middleton de Sylosis, y salieron a la carretera, convirtiendo cada noche en un tributo a su fallecido compañero. La gira, que en verano de 2017 pasaría por el Resurrection Fest, culminó el pasado febrero con un gran concierto en el Alexandra Palace de Londres. Pero una cosa, por difícil que sea, es tocar en directo, y otra es crear un nuevo disco sin el que era el principal compositor del grupo. Al fin y al cabo, el single ‘Doomsday’, que habían lanzado en septiembre del 17, había surgido tomando como base una maqueta que había dejado Tom para su anterior álbum. Pero tras meses de intenso trabajo, Architects reaparecían en noviembre con Holy Hell (Epitaph), superando todas las expectativas y situándolos de nuevo en lo más alto de la escena metalcore. Antes de que vengan a presentarlo el 24 de enero en Barcelona (Razzmatazz) y el 25 en Bilbao (Santana)

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-en junio también en el festival Download Madrid-, teníamos la oportunidad de charlar, ni que fuera brevemente, con su bajista. Holy Hell podría ser visto como una sesión de terapia tanto para vosotros como para vuestros fans. Muchos grupos usan la palabra ‘catarsis’ a la ligera, pero en este caso parece muy apropiada. ¿Os sentisteis personas diferentes una vez terminasteis el disco a cuando lo habíais empezado? ALI DEAN “Siempre que terminas

un álbum te sientes aliviado y satisfecho, sobre todo porque le has dedicado mucho tiempo y esfuerzo. En este caso la sensación fue todavía mayor porque había una presión enorme por hacer algo que estuviera a un gran nivel, y creo que lo conseguimos”. Por razones obvias, teníais un gran desafío delante vuestro, ya no sólo por hacer un nuevo álbum, sino por simplemente tirar adelante. ¿Fue difícil encontrar la fuerza y la confianza para hacerlo? ¿En algún momento considerasteis dejarlo?

“No creo que romper el grupo fuera una opción en ningún momento. Sabíamos que queríamos seguir girando y tocando la música de Tom para todo el mundo. En un primer momento, la sola idea de hacer un disco nuevo era intimidante, pero una vez vimos claro que había una buena dinámica creativa entre Dan y Josh, todos nos sentimos mucho más confiados para seguir adelante”.

¿Cómo recuerdas la gira que hicisteis en 2017? Supongo que emocionalmente tuvo que ser muy dura…

“Obviamente fue muy difícil, pero creo que estar los cinco juntos haciendo lo que amamos nos ayudó muchísimo. Algunos de los conciertos fueron complicados y en otros pudimos disfrutarlos más. Era como una montaña rusa, lo cual es normal en un periodo de luto. Pero nos ayudó mucho ver lo mucho que Tom significaba para nuestros fans. Nos ayudó muchísimo”. Considerando el peso que Tom tenía en la composición, ¿cómo os ajustasteis a nivel interno para hacerlo sin él?

“Dan dio un gran paso adelante en este disco. Siempre ha tenido una mano en la composición, pero en Holy Hell asumió la mayor parte del trabajo. Esto incluye escribir las letras y las melodías vocales, además de en otras áreas. También ayudó muchísimo incorporar a Josh en el grupo, porque no sólo es un guitarrista con mucho talento, sino que también intervino en la composición”. ¿Qué más valoras de Josh?

“Josh ha aportado muchas ideas nuevas, pero respetando la química original de Architects, lo cual era muy importante para nosotros. Este disco no existiría sin él y nos sentimos muy agradecidos por tenerlo en el grupo. Como te decía, no es sólo un guitarrista increíble, además tiene mucho conocimiento sobre aspectos técnicos de grabación. Es alguien a quien hemos admirado durante


“NO CREO QUE ROMPER EL GRUPO FUERA UNA OPCIÓN EN NINGÚN MOMENTO” ALI DEAN

mucho tiempo y también lleva años siendo amigo nuestro”. Tengo entendido que Tom dejó algunas partes grabadas antes de morir. ¿Cuánto de ese material pudisteis integrar en la música que estabais creando?

“Tomamos las maquetas que él había grabado y las convertimos en nuevas canciones. Hay algunas partes del álbum que son exactamente iguales que las maquetas originales y otras que cambiamos o retocamos por completo”. Grabasteis el disco en dos sesiones diferentes. ¿Necesitasteis

un tiempo en medio para coger

la banda más ahora que antes?

perspectiva?

“Fue más una cuestión logística. Grabamos la batería, el bajo y las guitarras en Middle Farm en una misma sesión. Y algo de voces, también. Pero la mayoría de voces se grabaron en Brighton con Dan y Sam”.

“Siempre hemos valorado mucho lo que tenemos y eso sigue siendo así. Nunca hubiéramos imaginado conseguir todo lo que hemos conseguido, y ahora tras todo lo ocurrido, todavía nos sigue sorprendiendo más”.

¿Por qué decidisteis incluir

Sé que es una pregunta difícil,

‘Doomsday’ finalmente en el

pero ¿qué crees que Tom pen-

disco? La idea era que fuera un

saría de Holy Hell?

single aislado, ¿no?

“Creo que le gustaría mucho lo que hemos hecho”.

“No, nuestra intención siempre fue que estuviera en el trabajo”. Ah, OK. Considerando todo por lo que habéis pasado, ¿aprecias

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VIDRES A LA SANG

ESCLAVOS DE LA MODERNIDAD


TRAS OCHO AÑOS SEPARADOS, VIDRES A LA SANG HAN PROTAGONIZADO UNO DE LOS RETORNOS MÁS SONADOS Y ESPERADOS EN EL PANORAMA EXTREMO ESTATAL. Y NO SÓLO VUELVEN A LOS ESCENARIOS, PUES HAN CONSEGUIDO GRABAR UN ÁLBUM TAN SOBRESALIENTE COMO SET DE SANG. CHARLAMOS CON SU LÍDER SOBRE UNO DE LOS MEJORES TRABAJOS DE 2018, EL MOMENTO QUE ATRAVIESA LA MÚSICA ACTUAL Y HASTA LA SOCIEDAD ENTERA. TEXTO: ALBA RODRIGO FOTOS: DR

C

ASI UNA DÉCADA HA PASADO DESDE Fosc Negre Metall

Mort, aquella gira conjunta de Vidres A La Sang con Foscor, principales exponentes del metal extremo en catalán. Una ocasión inédita con sabor agridulce, puesto que el escaso apoyo por parte de la ya denominada ‘escena’ acabó siendo uno de los detonantes para que Vidres A La Sang decidieran hacer un alto en el camino. Lamentablemente, el panorama no ha cambiado mucho desde entonces: las viejas glorias siguen acaparando toda la visibilidad, mientras los grupos locales o con propuestas distintas continúan luchando a contracorriente por hacerse un hueco y llamar la atención de esa ‘escena’, cada vez más corrompida y acomodada. Ya ni siquiera la selección natural actúa como filtro. La calidad musical se ve subyugada a los likes, las visualizaciones y los contenidos de pago. Todo ello en un mar infinito de propuestas de música instantánea. Pero en una sociedad cada vez más podrida, el resurgimiento de las cenizas de Vidres A La Sang consigue aportar algo de luz a la oscuridad. Fieles a sus raíces y a su identidad propia, los de Terrassa despiertan de su letargo para removernos

las entrañas con Set De Sang (Blood Fire Death, Discos Macarras, Hecatombe Records), un trabajo en el que mantienen su atmósfera desgarradora y su gran solidez. Acerca de todo lo que está suponiendo su esperadísima vuelta con este cuarto disco de estudio bajo el brazo charlamos con Eloi Boucherie, cantante, guitarra y alma mater del grupo. Y cuando parecía que vuestra reunión era una quimera, conseguisteis pillarnos a todos por sorpresa. ¿Erais conscientes de la verdadera sed de Vidres A La Sang que sufría la escena metalera nacional? ELOI BOUCHERIE “Bueno, la ver-

dad es que esperábamos una buena respuesta, pero quizá no a ese nivel. El cariño que la gente nos ha mostrado desde que hiciéramos pública la noticia de volver ha sido abrumador y bastante por encima de las expectativas. Nos sentimos muy orgullosos y agradecidos, la verdad”. Después de unos largos ocho años, de repente nos brindáis este Set De Sang en tan sólo ocho meses desde que lo hicierais público. ¿Sentisteis la presión de las altas expectativas? 97


“De ninguna manera. Sentíamos nervios y ansia por saber la respuesta de la gente por nuestro nuevo trabajo, eso sí, pero no presión, porque sabíamos que habíamos hecho el mejor trabajo que podíamos hacer y que no podíamos reprocharnos nada. De todos modos, admito que al ver que la respuesta ha sido tan positiva uno se siente más cómodo y relajado por, al menos, haber superado el primer obstáculo”. En cuanto a vuestro funcionamiento interno como banda, ¿habéis sabido recuperar la misma esencia y compenetración que antaño?

“Te diría que mejor incluso. En ese sentido, la experiencia es un grado. Albert (guitarra), Marcos (bajo) y yo nos conocemos como hermanos y sabemos perfectamente cómo trabajar juntos, y Jordi (batería), nuestro nuevo fichaje, se ha adaptado a la manera de trabajar del grupo como si hubiera estado toda la vida en el mismo, así que no ha habido ningún problema en este sentido”. ¿Dejar atrás vuestro característico corpse paint supone un símbolo de madurez?

“Es posible, pero no estoy seguro de que sea principalmente por ese motivo. Simplemente lo hablamos y, aunque era una de las señas identitarias del grupo en el pasado, sentimos que nos sentiríamos más cómodos mostrándonos tal y como somos, sin más”. Set De Sang, siete temazos a cual más furioso y una evolu-

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ción musical enorme respecto a sus antecesores, tanto en composición y ejecución como en cada uno de los detalles y texturas. ¿Cómo lo habéis conseguido?

“CON LOS INGREDIENTES DE LA ILUSIÓN Y EL ESFUERZO, LO DEMÁS ES SECUNDARIO. CUANDO TE ENTREGAS A ALGO CON VERDADERA PASIÓN, LAS COSAS SALEN SIN MÁS” ELOI BOUCHERIE

“Muchas gracias por tus palabras. Supongo que se ha conseguido básicamente con los ingredientes de la ilusión y el esfuerzo, lo demás es secundario. Cuando te entregas a algo con verdadera pasión, las cosas salen sin más. También el factor de componer sin que nadie espere que aparezcas en el ruedo es un extra que te da una tranquilidad para trabajar de manera más introspectiva y pura”. En esta ocasión contáis con la colaboración de un invitado de lujo como es vuestro vecino egarense Martín Méndez, bajista de Opeth, para ‘Miraré De No Tornar-me A Perdre’. ¿Qué tal fluyó este mano a mano?

“Pues eso, fue un lujo. Martín es un músico de nivel superior que ha tenido la calidad humana como para echarnos una mano y enseñarnos los secretos de su maestría. Nos sentimos muy privilegiados y agradecidos de haber podido contar con su ayuda. Enseguida entendió lo que el tema requería y qué papel debía desarrollar a lo largo del tema, con sus momentos más complementarios y sus momentos más protagonistas”.

escuchar el disco. ¿Os ha contado qué le ha parecido?

“Me parece todo un detalle que te acuerdes de él, ya que Carles es historia imprescindible en el seno del grupo. En efecto, lo ha escuchado. Lo hemos escuchado juntos y lo hemos comentado, y su impresión ha sido excelente. Sé que Carles es un amigo honrado, y si hubiera sido lo contrario o un intermedio, me lo hubiera dicho. Estuve muy contento con su respuesta”.

Pese a que Carles, vuestro antiguo batería, declinase la oferta de sumarse a la banda por motivos personales, imagino que habrá tenido la oportunidad de

Otra novedad es que habéis prescindido de Mr. Ax como productor para tomar las riendas y autoproduciros en tu pro-


distinta. Quizá no posees la misma información ni vinculación con la obra, pero tienes en contrapartida la frialdad mental para que las emociones no te traicionen y ver más claramente una deadline para dar por finalizado el trabajo teniendo mucho más claras tus posibilidades del sonido que le puedes sacar”. Spotify, Bandcamp, YouTube... me imagino que os habéis encontrado un panorama de consumo musical bastante diferente al que dejasteis. ¿Cómo os habéis adaptado?

“Pues como hemos podido. O te adaptas o no tienes visibilidad alguna, es lo que hay. Las cosas han cambiado, ciertamente, y hemos mirado de hacerlo lo mejor posible, sin perder la cabeza ni nuestros principios”. ¿Crees que los hábitos actuales perjudican la experiencia o el auténtico acercamiento de las nuevas generaciones ante un pio estudio, The Farm Of Sounds. ¿Qué diferencias hay entre producir a otros grupos y hacerlo para el tuyo propio?

“Es una pregunta muy interesante. Producir tu propia música tiene sus ventajas e inconvenientes, a mi modo de ver, lo mismo que producir a otros, o delegar producción a otros. En nuestro caso, sentí que estábamos preparados para producirnos y grabarnos nuestro trabajo y tomar todas las decisiones en el proceso. El proceso de mezcla lo delegamos a Javi Félez bajo nuestra supervisión para poder disfrutar con cierta distancia del proceso y no implicarnos más de lo necesario

porque en una mezcla, cuando interfiere el tema emocional en tu propia obra, puedes perderte fácilmente en el camino. En este sentido Javi era el hombre perfecto para añadir cerebralidad al proceso, y así lo hicimos. La conclusión es que cuando produces para ti, tienes el extra de saber todo sobre lo que tratas, y conoces como nadie los entresijos de tu música. Es un arma de doble filo porque, como digo, también corres el riesgo de obsesionarte demasiado y no ver nunca correctamente terminado tu trabajo. Amas tanto lo que haces que fácilmente puedes perder objetividad. En cambio, cuando produces para otros, la sensación es

nuevo disco?

“Interesante cuestión. No lo sé, francamente. Hace no mucho era muy de juzgar negativamente el consumo actual que se hace de la música, muy de usar y tirar. Pero es que me doy cuenta de que el problema no es de las nuevas generaciones, ¡sino que también nos pasa a nosotros! Herramientas como Spotify inducen a eso, y la culpa quizá sea más nuestra que de la herramienta en sí. Todo depende del uso que se haga de las cosas. Lo que está claro es que hoy en día la cultura del kleenex es una realidad asentada en nuestras vidas, no sólo en la música, sino en todo en general. Las parejas estables ya no

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se llevan, ser cliente habitual de un restaurante tampoco se lleva, recibir notificaciones y compartir titulares, pero no dedicar más de lo necesario a un contenido o siquiera pararte a leer un periódico tampoco se lleva. Y cuando pones Spotify y pruebas un grupo, si a los 20 segundos no te llama la atención, pasas a otro, tan fácil como eso. Antes, cuando te comprabas un disco, por cojones tenías que justificar tu inversión y comprender qué es lo que el artista al que depositabas tu tiempo y confianza te estaba transmitiendo. Ahora todo se basa en ir probando y cambiando sin comprometernos, a base de clicks y velocidad de adaptación. Todo es rápido y se queda en la superficie. Es el ritmo de la sociedad occidental de hoy en día, y todos en mayor o menor grado pecamos de ello. Y lo peor es que hay un gran mundo desconocido ante nuestros ojos de propuestas interesantes al que no prestamos atención, por simplemente eso, quedarnos en la superficie, por pereza a profundizar en los contenidos. No hay tiempo para nada. Quizá el problema es que haya demasiado de todo y nos perdamos en el infinito océano de oferta que tenemos ante nosotros”. ¿Debemos darle las gracias a la situación política y social ac-

repercusión underground, pero sí suficiente como para sentir que debíamos expresar nuestros pensares y reflexiones. La metáfora “vidres a la sang” cobra más sentido que nunca en ese sentido”. Ya han pasado algunos meses desde que escribieras ‘Els Vents Bufen A Favor’. ¿Seguir remando a contracorriente lleva a buen puerto?

“Ahí está el quid de la cuestión. ‘Els Vents Bufen A Favor’ es una ironía en modo de sarcasmo sobre la dirección a la que va nuestra sociedad occidental. Los vientos en realidad está claro que no soplan a favor, ni mucho menos, y seguimos empeñados en ir en contra. No nos damos cuenta, o no queremos darnos cuenta, del daño que estamos provocando al mundo que habitamos sin tener una visión global de todo lo que nos rodea: tecnología, medio ambiente, consumo... No es nada más que una crítica al sistema capitalista que poco a poco nos precipita hacia el vacío. Quizá sea demasiado tarde cuando nos demos cuenta. Y en ese sentido y concluyendo, la letra no propone soluciones, ironiza con un mensaje positivo de autosugestión como que los vientos soplan a favor, dando a entender que somos parte también del mismo saco de basura engañada y ensimismada sin solución”.

tual por haberos hecho salir de vuestro refugio y dar un golpe

Visto el panorama, ¿has pensa-

en la mesa?

do si el hecho de cantar en ca-

“Sin duda alguna ha sido una fuente de inspiración. No hasta el punto de dar un golpe sobre la mesa, pues no somos más que cuatro músicos de

talán, vuestra lengua materna,

100

os podría llegar a perjudicar a la larga de alguna manera?

“Depende del ámbito en el que se

plantee la cuestión. Si es a raíz de las tensiones Catalunya/España a nivel político, la respuesta es rotundamente no, o al menos hasta el presente así ha sido, lo cual de por sí es una muy buena señal tal y como está el patio. Si en cambio la pregunta está enfocada en el ámbito de proyección de la banda, no lo sé. Ahí está el ejemplo de Foscor, que cantando en catalán han conseguido un estatus y reconocimiento muy importante fuera de nuestras fronteras. En el caso de Vidres, a nivel estatal y siendo de los primeros en utilizar esta fórmula, ha sido más bien una ventaja. A nivel internacional apenas se nos conoce, pero creo que es por factores más amplios que por la misma limitación del idioma. De todos modos, es un tema que no me preocupa. Será lo que tenga que ser”. Si no fuese en Miquel Martí i Pol, ¿en qué otro poeta encontrarías la inspiración necesaria para darle forma a vuestras composiciones?

“Bueno, en nuestro anterior disco utilizamos y tradujimos del castellano un poema de Jaime Gil de Biedma para ‘No Tornaré A Ser Jove’, y adaptamos un pasaje de una novela de Herman Hesse, En El Balneario, para el tema ‘Policromia’. Son excepciones, puesto que el universo Vidres va muy ligado a la inspiración proporcionada por la obra de Miquel Martí i Pol, quien sin duda es para mí uno de los poetas que más me han llegado al alma, por no decir el que más. No me he planteado en ningún momento un substituto mejor que él


“SI SE ABREN PUERTAS, ESTAREMOS ABIERTOS A PROPUESTAS. SI LAS TENEMOS QUE ABRIR, EL FUTURO DEL GRUPO SERÁ TAN INCIERTO COMO LA VIDA MISMA” ELOI BOUCHERIE

para Vidres, insisto, pues su obra es el alma mater del concepto lírico del grupo. Por otro lado, decir y admitir que no leo mucho, no soy un erudito literario, ésa es la verdad, pero si utilizara autores para otros proyectos, uno de los que me inspiran más para hacer cosas sería William Shakespeare”.

de ellos será principalmente el que no tengamos que invertir más dinero del que ya hemos invertido. Como el negocio musical es el que es, la perspectiva musical más realista a día de hoy es la del petit comité”. Mientras seguimos disfrutando de Set De Sang, es inevitable preguntarnos... ¿Se trata de

¿Os planteáis uniros a grandes

una vuelta puntual o se abre la

festivales y giras internaciona-

veda para un futuro a largo

les o preferís quedaros en petit

plazo en la historia de Vidres?

comité?

“Va ligado a la anterior respuesta. Todo dependerá de cómo nos trate

“Dependerá de varios factores, y uno

la infraestructura musical que hay hoy en día a nuestro alrededor. No somos una banda que viva del elogio. Tenemos una edad, ya no nos chupamos el dedo. Tenemos distintos compromisos y debemos ser realistas con lo que nos podemos comprometer. Si se abren puertas, estaremos abiertos a propuestas. Si las tenemos que abrir, el futuro del grupo será tan incierto como la vida misma”.

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ZETA

S A D A NÓM O N I T S E D L POR E TRAS REALIZAR UNA GIRA POR ESTADOS UNIDOS EN 2015, LOS VENEZOLANOS ZETA SE VIERON OBLIGADOS A PERMANECER EN SUELO NORTEAMERICANO ANTE LA IMPOSIBILIDAD DE REGRESAR A SU HOGAR. LEJOS DE DESESPERARSE, FUERON CAPACES DE REVERTIR LA SITUACIÓN CONVIRTIÉNDOLA EN UNA NUEVA OPORTUNIDAD. ÉSTA ES SU INCREÍBLE HISTORIA. TEXTO: GONZALO PUEBLA FOTOS: MATTHEW ZAGORSKI


H

HAY GENTE QUE, ANTE LOS GOLPES DE L A VIDA , se acaba

hundiendo. También los hay quienes no sólo saben encajar las adversidades, sino que además, saben verle el lado positivo a los problemas. En el caso de Zeta, un colectivo musical formado en 2003 en Puerto La Cruz, Venezuela, esa máxima se ha acabado convirtiendo en una filosofía sobre cómo afrontar la vida. Haciendo del life on tour su principal motivación, en 2015 llegaron a Estados Unidos. Pero lo que no podían esperar es que lo que debía ser una gira de dos semanas se acabase convirtiendo en más de tres años atrapados en ‘la tierra de las oportunidades’. La complicada situación política de su país estalló en una crisis que provocó revueltas en las calles y una enorme incertidumbre social. Ante tal panorama, sus familiares les aconsejaron que permaneciesen allí para mayor seguridad. Intentando regularizar su situación, Zeta se dieron de bruces con la duras medidas anti-migratorias de Donald Trump. Las gestiones de su visado de residencia aún permanecen en stand by a día de hoy, siendo imposible que salgan fuera de Estados Unidos bajo pena de que éste sea cancelado. La única opción que les queda no es otra que la de girar constantemente sin parar. Pero si para cualquier otro eso significaría una pesadilla, la banda que forman actualmente Juan Ricardo Yilo ‘Juanchi’ (voz, guitarra), Daniel Saud (guitarra), Gabriel Duque (bajo) y

Juan González (batería), se lo ha tomado como la oportunidad de compartir su música y vivir la experiencia que supone estar en permanente contacto con el público. Ya sea en el escenario de una sala, un centro social o la misma calle, Zeta exudan toda su energía en un discurso musical que aúna post hardcore, percusiones latinas y el sentido experimental de unos The Mars Volta siempre en constante evolución. Fruto de su experiencia como nómadas involuntarios, a finales del pasado año aparecía su nueva obra, Magia Infinita. Apenas 20 minutos que sirven de catarsis personal para relatar todo lo vivido en estos últimos años y cuya única edición en Europa ha visto la luz de la mano a The Braves Records. Gracias al sello andaluz conseguimos contactar con ‘Juanchi’ para que nos contase de su puño y letra la particular forma que tienen de afrontar una situación tan extrema como en la que se encuentran.

que llevamos en el corazón todos los que hemos formado parte del colectivo en algún momento”. Os definís como un colectivo más que un grupo de música al uso. ¿En qué creéis que os distinguís respecto a otras bandas?

“Definimos el proyecto como un colectivo porque está abierto y sujeto a constantes cambios. Existen aportes de ideas que vienen de dentro y de fuera y tratamos de mantenernos lo más abiertos posibles a recibir esas ideas, a crear y expresar a través del arte. Mayormente nos expresamos a través de la música, pero el mensaje genera otras formas de expresión que también utilizamos para comunicarnos; la pintura o la ilustración, la escritura o la poesía, el diseño y la serigrafía, la comida, o cualquier otra forma de plasmar esas ideas y de manifestarlas en algo físico”. ¿Cómo es la escena musical

underground en Venezuela y en Latinoamérica en general?

Lo primero de todo, cuéntame

¿Cuesta mucho poder realizar

cómo se formó Zeta desde sus

una gira grande con varios con-

comienzos hasta lo que es en la

ciertos sin perder dinero siendo

actualidad.

una banda autogestionada?

J.R. YILO ‘JUANCHI’ “Zeta em-

“La escena underground en Latinoamérica está en constante desarrollo. Es atemporal, ha estado siempre, pero a veces es más latente que otras. En lo personal creo que existen proyectos hechos con tanto corazón y arte tan hermoso que vale la pena descubrirlo y compartirlo con el mundo entero. Hay expresiones tan llenas de vida y colorido; los elementos precoloniales, la diversidad de la cultura indígena mezclada con el arte

pezó en 2003 como un grupo de amigos, todos menores de edad, que se reunían para intercambiar ideas, escuchar y tocar música... Compartir en general. Luego sirvió como el puente para descubrir estilos de vida distintos, dinámicas sociales involucradas con el arte, expresiones culturales interesantes que nos apasionaron desde que las encontramos hasta el día de hoy, y un sin fin de anécdotas y vivencias

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urbano, o las mismas situaciones sociales que se viven día a día y la necesidad de expresar hace que la interpretación de los artistas sea tan fuerte y única… Pienso que todavía es difícil hacer giras y autogestionarse en Latinoamérica, pero no creo que sea imposible. Sólo requiere de mucho sacrificio y trabajo constante. Todo es tan nuevo y experimental, que es necesario reinventarse constantemente y hay que estar dispuesto a desprenderse siempre de ideas, de personas, de sitios, de comodidades... Pero el desafío lo hace aún más interesante y los aprendizajes valen todo tipo de sacrificios”. Según tengo entendido, hace tiempo tuvisteis que emigrar a Estados Unidos casi de manera accidental y ahora os encontráis afincados en Florida. ¿Podéis explicarme qué es lo que pasó para que os tuvieseis que marchar de Venezuela y por qué no podéis regresar allí?

“Con Zeta empezamos a movernos desde el 2008. Comenzamos a viajar a otros países sin expectativas de nada más que tocar y compartir con más personas. Encontramos en cada sitio comunidades que nos inspiraban, arte que nos apasionaba y nos enamoramos de la idea de vivir en constante movimiento. Un poquito como gitanos, viviendo del día a día, enamorados de la vida. Ese mismo amor más adelante se volvió nuestro motor, y viajando llegamos a Estados Unidos. En el momento que llegamos acá, mucho estaba sucediendo en nuestro país y nuestras

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familias nos recomendaron que nos quedáramos afuera, que no regresáramos a Venezuela. Toda la situación fue un gran conflicto interno y nos costó meses descifrar qué queríamos hacer, qué rumbo queríamos tomar. De lo que sí estábamos completamente seguros es que no queríamos estar separados, así que las circunstancias se dieron para que nos quedáramos en Estados Unidos que, aunque tiene un montón de cosas que son ajenas a nosotros, también tiene un montón de oportunidades para hacer lo que amamos. Empezamos un proceso de solicitud de papeles para residencia no temporal, un proceso que ha tomado muchísimo más de lo que pensamos. Tenemos que permanecer en el territorio americano hasta que avalen nuestra solicitud o nos den una respuesta, bien sea aprobada, o negada. Mientras esa respuesta llega debemos permanecer dentro de Estados Unidos. Si salimos, todo el proceso se anula. La inversión de dinero, tiempo y esfuerzo se anula automáticamente. Es ésa la razón principal por la que no hemos podido volver a Venezuela o Latinoamérica desde entonces”. Por lo que he visto en algunas entrevistas que habéis realizado, el principal problema que tenéis ahora es que la administración Trump ha puesto unas restricciones muy duras para conseguir el visado que os permita viajar fuera de Estados Unidos siendo extranjeros. ¿No os resulta un tanto irónico, por decirlo de alguna forma, que

tanto el gobierno estadounidense como el venezolano no paren de acusarse los unos a los otros sobre lo terribles que son, cuando en realidad ninguno de los dos os está ofreciendo ayuda?

“Es no sólo un tanto, sino muy increíblemente irónico. Migras buscando un futuro mejor y la oportunidad de salir adelante y ayudar a tu familia, y te encuentras con una situación que es muy similar a la que te afectaba en tu país. Indiferentemente del tipo de gobierno, de la derecha o la izquierda, el socialismo o el capitalismo, la burocracia sigue siendo un problema para cualquier persona humilde que quiere salir adelante. A los políticos no les importa el bienestar de la gente, sólo les importa seguirse lucrando y alimentar el teatro que tienen en cada sitio. Dependiendo de lo que la gente pida les dan una cara, un protagonista que defiende cualquiera que sea el estandarte que la gente quiera escuchar. Y sí, es una realidad que con esta nueva administración las cosas han cambiado muchísimo. El proceso de solicitud de residencia que originalmente se suponía que tardaba seis meses, no más de un año, nos ha tomado ya casi dos años desde que ingresamos nuestros papeles de solicitud. Y sigue siendo incierto que nos aprueben la residencia. Aparte de eso, aunque no quieras dejarte afectar por los medios, vives en una constante paranoia. No sabes qué puedes decir, qué no puedes decir, qué hacer y qué no hacer... Esa incertidumbre de qué


“A LOS POLÍTICOS NO LES IMPORTA EL BIENESTAR DE LA GENTE, SÓLO LES IMPORTA SEGUIRSE LUCRANDO Y ALIMENTAR EL TEATRO QUE TIENEN EN CADA SITIO” ‘JUANCHI’

pasará que no te deja tranquilo en ningún momento. ¿Será que acerté al venirme acá? Pero al mismo tiempo no quieres dejar de lado todo el esfuerzo que has invertido en tomar esa decisión. Además, a nosotros nos ha ayudado tanta gente, tantas personas que han creído en este proyecto, que hay una energía enorme moviéndose a través de nosotros que nos mantiene con ganas de trabajar sin parar para salir adelante. También está la dinámica de este país. Esta gente puede tener mil millones

de vainas que no compartimos, pero trabajan duro. No se detienen nunca, cosa que ha sido realmente positiva de aprender. En fin, creo que de este tema podemos hablar durante días”. Desde que llegasteis allí, no habéis parado de girar ni un solo día. Vivís literalmente en la carretera. ¿Cómo se lleva estar tanto tiempo, no sólo lejos de donde has nacido, sino incluso de donde tienes tu residencia actual?

“Al principio fue muy duro entender la dinámica de literalmente vivir on tour, pero ahora se siente como la mejor opción que tenemos. Somos realmente afortunados de poder hacerlo y de haber descifrado un ritmo entre nosotros que nos permita convivir y hacer lo que amamos todo el tiempo. Nos sentimos la mayoría de las veces como una familia, aparte de que por ser inmigrantes no tenemos a nadie más en este país que a nosotros mismos, así que más vale mantenernos unidos. Estar 105


en movimiento constante te da la oportunidad de conectar cada día con personas que piensan como tú o que comparten ideas similares. Vivir en un mundo donde la mayoría de las personas hablan el mismo idioma, que es el idioma de la música. Deja de ser un pasatiempo como lo ve mucha gente y se vuelve un estilo de vida. No te vas a dormir a la noche pensando ‘mañana tengo que trabajar y pagar la renta de una casa’. Te vas a dormir a la noche pensando: ‘Mañana tengo que volver a tocar’, y para mí eso significa una tranquilidad enorme. No sé si será así durante toda la vida, pero en este momento, se siente como una realización muy grande”.

nos ha recibido muy bien. Es bonito porque es un estado con una mezcla cultural muy grande, sobre todo en el sur. Hay comunidades de todas las culturas, principalmente de gente hispana y latina. Se ha hecho bonito para nosotros siendo un proyecto mayormente en español poder conectar con estas personas”.

en The Fest. ¿Cómo os ha recibido la comunidad punk rock de Florida?

“The Fest es una experiencia hermosa. La primera vez que fuimos nos costó un poco entenderlo, por lo mismo de que estás tan alienado a la dinámica de la sociedad de acá que puede que en ese momento no encuentres tu lugar. Pero una vez que nos permitimos abrirnos y empezamos a conectar con más y más personas, se volvió una gran familia para nosotros. Es un sueño vivir tres días en una ciudad llena de gente radical, de estilos distintos, de ropas distintas, de música que te gusta. En todas las calles, los bares, las plazas y parques hay arte sucediendo. Es una gran época del año y viene gente de todas partes del mundo, no sólo de Florida. Respondiendo a la pregunta, Florida

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Una cosa que me ha llamado mucho la atención es que soléis tocar en todo tipo de sitios: tiendas de discos, garajes, patios, librerías… incluso en la misma calle. ¿Cuán de diferente es enfrentarse a un escenario que no es el de una sala de conciertos?

Pasando a hablar de vuestro trabajo más reciente, Magia

Infinita, he investigado que se trata de un material que ya veníais interpretando en directo desde hace tiempo atrás de forma instrumental. ¿Cómo ha ido evolucionando el disco hasta acabar tal y como podemos escucharlo ahora?

Habéis participado varias veces

nosotros y nuestra búsqueda de identidad”.

“Magia Infinita es probablemente nuestro álbum más honesto y completo. Pasó por un proceso largo para estar completamente listo. Nos tomó bastante tiempo terminar la grabación sobre todo por lo de la migración. Pero ya está listo y nos hace muy felices compartirlo con todo el que nos dedique su tiempo para escucharlo”. El disco supone un paso más en la evolución musical de Zeta. Se notan las influencias latinas en las percusiones y probablemente sea la grabación con mejor sonido de toda vuestra discografía. ¿Sentís que hay un salto cualitativo entre este trabajo y los anteriores?

“Sí, definitivamente existe un salto entre este trabajo y los anteriores. Sobre todo emocionalmente por lo que este álbum significa para

“En lo personal, siento que es más fácil para nosotros toca en la calle, los patios, garajes, librerías... porque la gente que te encuentra no tiene ninguna expectativa. No están necesariamente ahí para contribuir con el negocio de un bar o para consumir alcohol. La gente que te descubre en un espacio ‘distinto’, por lo general aprecia mucho más el arte, y eso lo hace muy especial”. Imagino que actuando en la calle os habrán surgido infinidad de anécdotas e historias. ¿Podéis contar alguna? ¿Cómo suele reaccionar la gente ante una situación así?

“Hay gente que se emociona tanto que ingresa en la banda sólo durante ese día. Hay vocalistas inesperados que toman el micrófono y cantan sus propias canciones sin previo aviso. En una oportunidad, un chico cogió el micrófono y sólo repetía la misma frase: ‘¿Estás ahí o son alucinaciones?’. Por lo menos cien veces lo dijo durante todo el show. Después de eso, todo nuestro grupo de amigos nos dejaban comentarios en Facebook durante varios días: ‘¿Estás ahí o son alucinaciones?’ (Risas)”.


“AL PRINCIPIO FUE MUY DURO ENTENDER LA DINÁMICA DE LITERALMENTE VIVIR ON TOUR, PERO AHORA SE SIENTE COMO LA MEJOR OPCIÓN QUE TENEMOS” ‘JUANCHI’

Otro apunte muy curioso es que soléis cocinar comida vegana que luego compartís con el público en los conciertos. ¿Lo veis como una manera más de intercambiar vuestra cultura y generosidad?

“Todos en la banda actualmente somos veganos y la cocina es algo que nos apasiona. Por ejemplo, nuestro guitarra, Dani, es un gran cocinero que tiene muchos años trabajando con comida vegana. Para nosotros es súper motivador

poder compartir esa pasión que sentimos con las demás personas que forman parte de los conciertos. Se vuelve algo mucho más íntimo. Mucha gente se ha acercado a nosotros para decirnos que el veganismo es mucho más que una dieta o una forma de comer, y es así. Es completamente cierto. A nosotros nos apasiona la cocina, es una gran parte de nuestra expresión y a través de eso compartimos un poco de nuestras ideas. Es como un gesto de amistad más

que cualquier otra cosa”. Quisiera terminar lanzando un desafío: Europa y España en concreto. ¿Es un sueño a cumplir para Zeta el venir a tocar aquí?

“Es un sueño que ha estado latiendo en nuestro corazón desde hace mucho tiempo y que esperamos poder cumplirlo muy pronto”.

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ESPECIAL FOTO

ESTER SEGARRA


E

ster Segarra, barcelonesa de origen aunque afincada en Londres desde hace 20 años, ha terminado 2018 presentando en nuestro país un libro en el que se recoge parte del extenso trabajo que lleva realizando en el campo de la fotografía musical, en especial del metal extremo. Artistas como Watain, Ghost, Electric Wizard, Mayhem, Opeth, Abbath o Venom han pasado por su objetivo, y su firma ha aparecido en revistas como Terrorizer, Decibel o Metal Hammer. Ars Umbra. The Art Of Ester Segarra, publicado por Season Of Mist y diseñado por Branca Studio y Munster, viene acompañado, además, de una banda sonora exclusiva compuesta por Uno Bruniusson, batería de In Solitude, Procession o Black Salvation, entre otros. En definitiva, es una obra muy completa en la que se nota el espíritu detallista y artístico que transmiten sus fotografías. Por ello pensamos que, para conocerla un poco más, lo mejor era hacerlo a través de una selección de sus propias instantáneas.

LA PRIMERA FOTO QUE PUBLIQUÉ

La primera foto que me publicaron fue una del concierto de Static-X en la mítica sala Astoria de Londres, en 2001. Era el primer concierto que cubría para la revista Terrorizer. Cuando me enviaron a hacer las fotos no me lo podía creer. Recuerdo la presión que sentí al ser un trabajo para una revista y, además, en una sala tan grande. ¡Nunca había estado en un foso de fotógrafos! Antes sólo había hecho fotos en salas pequeñas y sin

foso. En aquella época utilizaba una cámara analógica y con flash, y cuando me dijeron que nada de flash y sólo tres canciones (norma habitual en casi todos los conciertos -ndr.), y encima con toda la luz roja por detrás, que es la peor para un fotógrafo, pensé que no saldría nada. Tuve que esperar a que se revelaran las fotos para ver si había salido algo o no. Por suerte salió suficientemente bien para que la publicaran y me encargaran otro trabajo.


LA ÚLTIMA FOTO QUE HE HECHO

Las últimas promocionales que he hecho son para Rotting Christ, para su nuevo álbum The Heretics. Por cuestiones logísticas, la única opción era hacerlas mientras estaban de gira con Watain y Profanatica. Mirando distintas opciones, la que mejor encajaba era Barcelona. El día antes del concierto tenían fiesta y fue posible verlos por la noche y acabar de organizar la sesión. Gracias a la sugerencia de Irene Serrano

(fotógrafa de Barcelona -ndr.) se hicieron en la Torre Salvana. Venir a mi ciudad natal 20 años después para hacer fotos fue muy especial. Sobre todo porque tuve una gran ayuda de gente muy cercana. Esta foto representa dos vidas, dos mundos encontrándose en un mismo tiempo y espacio. ¡Quién me hubiera dicho ue un día haría fotos de Rotting Christ en Barcelona! Un recuerdo inolvidable. También me di cuenta de lo perdida que me siento en Barcelona (risas).

LA FOTO A MI ARTISTA FAVORITO

Uno de mis artistas favoritos es Erik Danielsson de Watain. Ésta la hicimos en Londres en 2012 para la portada del primer número de la revista Iron Fist. Habiendo trabajado con el grupo anteriormente retratando el caos y la fuerza bruta y diabólica que les caracteriza, esta sesión era sólo con Erik, después de que regresara de una larga gira por Estados Unidos. La idea era capturar una cierta serenidad,

sin corpse paint, y un cierto aire desafiante y siempre oscuro. La preparación y el desarrollo de las sesiones con Eric siempre son muy fluidas, no sólo porque tiene muy claro lo que es Watain, sino también porque es un gran diseñador gráfico y con muy buen ojo para el tema visual. No tienen ningún problema en hacer lo que haga falta para que salga una buena foto, y creo que los resultados lo demuestran.


LA FOTO DE LA QUE ME SIENTO MÁS ORGULLOSA

Ésta de Tom G. Warrior es bastante especial. La hice en el local de ensayo de Triptykon en Zúrich en 2014 para la portada de Decibel, en concreto en el ascensor de acceso a la sala. La primera vez que tenía que trabajar con él fue cuando Celtic Frost sacaron Monotheist, en Berlín, pero debido a unos problemas con el vuelo, no pudo ser. Así que cuando años después volvió a salir la oportunidad, a los dos nos hizo mucha ilusión. Esta foto en concreto se hizo al final de la sesión. Fascinada con sus death masks, pensé que sería

LA FOTO MÁS COMPLICADA

He escogido la que hice para el interior del vinilo del último disco de Cathedral, The Last Spire, en 2012. En un principio no tenía que ser demasiado complicada. La idea era poner al grupo en una barca en un lago y hacer la foto. Pero cuando a las seis de la mañana nos presentamos en el lago del parque Alexandra Palace de Londres, aun teniendo el permiso, el guarda de seguridad no nos dejó. Así que tuvimos que volver al estudio donde estaban

interesante hacer la foto con la cara viva y la cara muerta. Tenía interés en lo que saldría de meditar sobre la muerte. Después de una charla tocando temas profundos, y que mucha gente encontraría incómodos, empecé a hacer las fotos. Viendo lo que había hecho, cuando apareció ésta no me lo podía creer. Nunca había visto una expresión como ésta. ¡Hay más tensión en la cara de la death mask que en la suya propia! Ni mis ojos vieron en ese momento lo que la cámara inmortalizó. ¡La magia de la fotografía!

filmando el vídeo de ‘The Tower’ y hacer fotos usando una pantalla verde. Después fuimos a Chiswick, donde tenían una localización, para filmar el resto del vídeo. Allí hice fotos al lago que estaba al lado para utilizarlas de fondo. Esto de añadir el fondo no es algo a lo que estoy acostumbrada y la verdad es que no las tenía todas de que estuviese a la altura. Fueron días de mucho trabajo y de aprender nuevas técnicas, pero al final salió bien y el grupo estuvo muy contento. ¡Y yo también!.


OPINIÓN

TOI’S IN THE ATTIC -LA COLUMNA DE TOI BROWNSTONE

MAL ENVEJECER

H

ola amigos! Muchos de vosotros pertenecéis a una generación cuyos referentes musicales son jóvenes. Sí, seguramente los miembros de ciertas bandas os superan en edad, pero dejémoslo en que la vejez todavía no es una gran preocupación en el horizonte. En mi caso leo noticias como que Keith Richards, con 75 años, se está planteando dejar de beber, o veo fotos actuales de Steve Vai, que parece una señora, y me entra la risa, me preocupo por la salud de alguno de mis personal héroes, y me apeno cuando algunos van cayendo. No pretendo ponerme dramática, sólo compartir mi fascinación y terror ante el mal envejecer que tienen los músicos de rock, especialmente las leyendas del hard rock. Pelucas y maquillaje están al orden del día, pero el tema de la silicona y el

botox están llegando a niveles aberrantes ¿Por qué no pueden Axl o Sebastian Bach asimilar que tienen una edad en lugar de retocarse y parecer auténticas muñecas peponas? Sus días dorados ya pasaron, y aquellas chicas -ahora señoras- que decoraban las paredes de sus habitaciones con sus cantantes favoritos, se llevan las manos a la cabeza. Por no hablar de los looks demenciales de Steven Tyler o Nikki Sixx, que toleramos porque son ellos. Si lo pensáis bien, no pueden ser más horteras. Da gusto ver a Eddie Vedder, que nunca tuvo vocación de mojabragas, con su camisa de manga corta y sus pantalones, con los que puede ofrecer un concierto de 3 horas, hacer la compra, o asistir a un partido de los Cubs. Pues preparaos con Corey Taylor o Gerard Way, que puede ser de traca también. No digáis que no os avisé.


OPINIÓN

LO PEOR DE MÍ - LA COLUMNA DE JORDI MEYA

BERRI ONAK, BERRI TXARRAK

E

l pasado 12 de diciembre se hacía pública la noticia que Berri Txarrak lo dejaban, si bien antes ofrecerán una gira de despedida en 2019. No puedo decir que me cogiera por sorpresa, porque desde unos días antes me había llegado, pero una vez confirmada, me salió dedicarles unas líneas. Quienes nos llevan leyendo desde hace años sabrán que la relación entre el grupo navarro y RockZone ha sido especial. Siempre digo que es un marrón hacerse amigo de los grupos, porque luego te duele meterles un palo. En el caso de Berri Txarrak nunca me he encontrado con ese dilema. Tanto en sus discos como en sus conciertos siempre han mostrado un nivel altísimo. Y si han ocupado hasta cuatro veces nuestra portada y los hemos destacado entre lo mejor de cada año ha sido por sus propios méritos. Dos de las cosas de las que me siento más contento de nuestra trayectoria como revista tiene que ver con ellos. Una fue la portada compartida con Touché Amoré, cuando logramos reunir a ambos grupos en Los Ángeles. La otra, la edición especial en euskera, cuando publicaron el triple Denbora Da Poligrafo Bakarra, para celebrar su 20 aniversario. Si modestamente hemos contribuido a que su música llegara a más gente, ni que sea una persona, nos damos por satisfechos. Si no me falla la memoria, la primera vez que los vi en directo fue en diciembre de 2002 en la desaparecida sala KGB de Barcelona, como uno de los grupos invitados en una de las giras que en aquella época montábamos con la marca Eastpak. Llegaron súper tarde a la sala y no pudieron ni probar sonido, y aun así, arrollaron al resto de grupos. De ese momento, empezamos a mantener una relación distinta a la típica de periodista/músico, en especial con Gorka y Aitor, su batería durante tantos años. Luego llegaría David, y, al final, ha sido con él con quien más se han estrechado los lazos. Con ellos he compartido conciertos y festivales, cervezas, 114

fiestas, ensayos, desayunos, comidas y cenas; conversaciones sobre política, música y depilación testicular, y, hace poco, hasta una boda. Incluso llegaron a colarse en mis sueños. Sí, sí. Una noche tuve una pesadilla en la que me invitaban al escenario para tocar ‘Only In Dreams’ de Weezer (por quienes comparto mi fanatismo con Gorka) y yo no encontraba dónde enchufar mi guitarra. Qué alivio al despertar… Y nunca podré agradecerles lo suficiente que tocaran, sin pedir nada a cambio, en la fiesta para conmemorar nuestro número 50 como banda sorpresa. Verlos dándolo todo en el pequeño escenario del Rocksound Bar fue inolvidable. A un grupo también se les puede juzgar por la gente de la que se rodea, y hasta en eso lo han hecho bien. Reconozco que cuando Aitor se fue, en 2010, pensé que Berri Txarrak nunca serían lo mismo. Es muy difícil que un grupo tire adelante y mantenga su esencia cuando sólo queda uno de sus miembros originales. Y al principio Galder me parecía que tocaba demasiado a piñón y le faltaba el groove de Aitor. Pero al poco tiempo, las piezas se ajustaron y se convirtieron en una máquina imparable. Su último concierto en Razzmatazz fue el mejor que les he visto nunca. A muchos, a mí el primero, puede sorprender el momento que han escogido para hacerlo, cuando parece que están en su momento más alto, después de haber publicado Infrasoinuak, uno de sus mejores discos y de haber reunido a 10.000 personas en Bilbao. Pero leyendo el comunicado de Gorka anunciando el parón indefinido, tan sincero como sus letras, entiendo perfectamente que hayan decidido parar. Es muy difícil mantener la pasión viva durante 25 años y más cuando el peso de tirar un proyecto adelante recae, en gran parte, en sus espaldas. Pese a todo, siempre hace falta recordar que, sea una banda, sea un trabajo, sea una relación, el final de algo es siempre el principio de algo. Quedémonos con eso.


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