Un dia tan caluroso como el sol, me encontraba jugando soccer en el patio de mi colegio Estaba jugando como Messi, Cristiano y James todos en uno. Mis amigos gringos estaban deslumbrados ante mi habilidad ya que desde que me mudé a Miami nunca había jugado de esa manera Era como si toda mi confianza hubiera vuelto y me empezara a sentir cómodo jugando en este país Aunque todo no podía ser perfecto En una jugada cogí el balón, me ragtime a uno. luego a otro, me perfile y justo antes de pegarle al balón… Crack! Dilan, el central del otro equipo de me había tirado encima en el cierre y me había roto la tibia A partir de ese momento no recuerdo mucho, solo se que al verme la pierna me desmaye y me levante en el hospital Por lo que me dijeron mis amigos, llegó una ambulancia por mi, y mi mamá como buena mamá latina llegó enloqueciendo al colegio. Despues de ahi fue a recoger una sopa de mondongo y me la escabullo hasta adentro del hospital Esto me alegró mucho el día ya que esta es mi comida favorita y acá en Miami es bastante difícil de conseguir. Después de eso dure alrededor de 4 días más en el hospital mientras los médicos se aseguran de que todo estuviese correcto y después de unos largos y difíciles 5 meses de recuperación, puede volver a las canchas del deporte de mi corazón Aunque no lo creía nada volvió a ser igual Me sentía más lento, menos ágil, mis regatones ya no eran iguales, y con todo el dolor de mi alma me tocó colgar los guayos. Pero bueno gracias a esto ahora me puedo enfocar en mis estudios y entrar a la universidad de mis sueños y dedicarle mi éxito a mi petalito