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Bilingual Bilingüe

#16

June/Junio 2013

www.richmondpulse.org

Protesters Target Excessive Phone Rates for Immigrant Detainees News Report • Donny Lumpkins & Peter Schurmann

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t the West C o u n t y Detention Facility, inmates can pay upwards of $20 for a five-minute phone call to friends, relatives or lawyers. While the high rates are a cash cow for the prison, for detainees they have become a major hurdle to staying in touch with the outside. For immigrant detainees and their families, the high phone rates can lead to total isolation. “Fifty dollars gets about 15 minutes of actual talk time,” said Roberto dela Rosa, whose mother is currently being held at WCDF. Dela Rosa noted that with repeated dropped calls and reconnection fees, the cost of a single conversation rivals a single family’s monthly phone bill. Dela Rosa was among a group of some 30 activists, former inmates and family members who gathered last month outside the prison. Representing a crosssection of local civic, religious and legal organizations, protestors carried signs that read, “Detained mothers have the right to call home.” The rally was part of a national Mother’s Day action led by the national Campaign for Prison Phone Justice. A fact sheet released by the group notes most Immigration and Customs Enforcement (ICE) detainees are either in deportation proceedings or have petitions for asylum pending, and that affordable phone access is critical to their effective legal representation. Dela Rosa’s mother has been held in detention for close to two years, and was brought to WCDF in 2012 after nearly a year of being shuffled between centers. Her son says the constant moving and high phone rates have made staying in touch difficult. “I’ve really only been in touch with her for the last four months,” he explained. Having recently lost his job and with persistent health problems, he says the added expense of maintaining communication with his mom, on top of rent and groceries “has really taken a toll on the family.” WCDF houses some 1100 inmates, including those held by the county as well as candidates for realignment — a state-led initiative to transfer lowlevel offenders from state to county supervision. In the fiscal year ending in 2012, the Contra Costa County Sheriff’s Office, which runs the Richmond facility, was paid more than $3 million by the federal government to hold ICE detainees. Christina Mansfield is co-founder of Community Initiatives for Visiting Immigrants in Confinement (CIVIC), which recently launched a national campaign to bring attention to the high cost of prison phone calls. She was at the rally, where she described immigrant detainees as “a captive market … The high cost of phone calls creates additional and unnecessary suffering for families, and privileges profit over the right of families to remain in contact.” Unlike state and federal penitentiaries, Continued on pg. 16

Protesters hold signs in front of the West County Detention Facility.

Manifestantes con pancartas frente al Centro de Detención West County.

Manifestantes se Enfocan en Tarifas Telefónicas Excesivas para Inmigrantes Detenidos Reportaje • Donny Lumpkins y Peter Schurmann • Richmond Pulse/New America Media

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n el Centro de Detención del Condado Contra Costa West (WCDF), los reclusos pueden pagar más de $ 20 por una llamada telefónica de cinco minutos a los amigos, familiares o abogados. Mientras que los altos precios son una fuente de ingresos para la prisión, para los detenidos se han convertido en un obstáculo importante para mantenerse en contacto con el exterior. Para los inmigrantes detenidos y sus familias, las altas tarifas telefónicas pueden llegar a un aislamiento total. “Cincuenta dólares te da unos 15 minutos de conversación real”, dijo Roberto de la

Rosa, cuya madre está siendo detenida en WCDF. De la Rosa señaló que con las repetidas interrupciones de llamadas y cuotas de reconexión, el costo de una sola conversación rivaliza la factura mensual de teléfono de una familia. De la Rosa estaba entre un grupo de unos 30 activistas, exreclusos y sus familiares que se reunieron el mes pasado fuera de la prisión. En representación de una sección diversa de organizaciones cívicas, religiosas y legales locales, los manifestantes llevaron pancartas que decían, “madres detenidas tienen derecho a llamar a casa”. La manifestación fue parte de la acción del día de las madres nacional liderada por la campaña nacional para la justicia de teléfono de prisión. Una hoja informativa publicada por el grupo señala que la

mayoría de detenidos de ICE se encuentran en proceso de deportación o tienen solicitudes de asilo pendientes, y el acceso telefónico asequible es fundamental para su representación legal efectiva. La madre de De la Rosa ha estado detenida durante casi dos años, y fue traída a WCDF en 2012 después de casi un año de estar en varios centros. Su hijo dice que sus traslados frecuentes y las altas tasas de teléfono han hecho estar en contacto difícil. “Realmente he estado en contacto con ella sólo durante los últimos cuatro meses”, explicó. Después de haber perdido su trabajo recientemente y con problemas de salud persistentes, él dice que el gasto añadido de mantener la comunicación con su madre, además del alquiler y la comida “realmente ha afectado bastante a la familia”. WCDF alberga a unos 1.100 reclusos, incluyendo los detenidos por el condado, así como candidatos para el reajuste – la iniciativa liderada por el estado para transferir a los delincuentes de bajo nivel del estado a la supervisión del condado. En el año fiscal terminando en el año 2012, a la Oficina del Sheriff del Condado de Contra Costa, que dirige el centro de Richmond, se le pagó más de $ 3 millones por el gobierno federal para mantener a los detenidos del ICE. Continúa en la pág. 16 Rev. Deborah Lee talks to Richmond Pulse at the West County Detention Center.

La Reverenda Deborah Lee habla con Richmond Pulse en el Centro de Detención del Condado de Contra Costa West.


Staff El Personal Publisher EDITORIAL Malcolm Marshall

Summer At East Bay Center For The Performing Arts Summer is an exciting time at the Center!

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he 5 week summer intensive for our flagship program, Young Artist Diploma Program, runs all day from June 24-July 26. Diploma students participate in a large breadth of performing arts, crossing disciplines. All students experience classes in West African and Mexican music and dance, ballet, hip hop, modern dance, film, classical, jazz, and steel pan ensembles. The theater curriculum has continued to evolve to include new training for advanced students in stage combat, advanced physical theater, playwriting, musical theater, technical production and, for all advanced students, college application support. For younger students we offer a six week Introductory Series of dance, music, and theater classes. These offerings include ballet, hip hop, introductory classes in traditional Mexican and West African performance, theater, children’s chorus, and the Brazilian art of capoeira. These classes are designed to give young students their first experiences of the performing arts. Financial aid is available.

The Center’s dance and music Resident Companies continue a full rehearsal schedule during the summer in preparation for performances throughout the year in the community and special events. Private instruction and lessons are available throughout the summer. This includes, flute, clarinet, shakuhachi (Japanese bamboo flute), recorder, trumpet, trombone, violin, viola, cello, piano, guitar, drums, African drums, and traditional Mexican instruments. Additional special Masterclasses, workshops, and performances will be offered including jazz jams, spoken word, and guest appearances by teaching artists of the San Francisco Opera, and many other nationally and internationally recognized artists. Please check http www.eastbaycenter.org for updates of the special events. •

Editors Redactores Jacob Simas

Art Direction/Design DIRECCIÓN CREATIVA Josué Rojas

Contributors Colaboradores Antoinette Evans Yasmine Elsafy Keyannie Norford Donny Lumpkins Khalid Elahi Tyler Orsburn David Meza Edith Romo Anna Chalet Peter Schurmann Semany Gashaw Ann Bassette

Advisors Asesores Vernon Whitmore Kevin Weston

El Verano En El Centro De Las Artes Escénicas Del Este De La Bahía ¡El Verano Es Un Momento Emocionante En El Centro!

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l intensivo de verano de 5 semanas para nuestro programa estrella, el programa de diploma de jóvenes artistas, funciona todo el día del 24 de junio al 26 de julio. Estudiantes de diploma participan en una gran amplitud de las artes escénicas, cruzando disciplinas. Todos los estudiantes experimentan clases de la música de África Occidental y la danza y música de México, ballet, hip hop, danza moderna, el cine, música clásica, jazz y conjuntos de tambor metálico. El plan de estudios del teatro ha seguido evolucionando para incluir una nueva formación para los estudiantes avanzados de combate en la escena, teatro físico avanzado, dramaturgia, teatro musical, producción técnica y, para todos los estudiantes avanzados, apoyo con aplicaciones de la universidad. Para los estudiantes más jóvenes, ofrecemos una serie de seis semanas de introducción de la danza, la música y clases de teatro. Estas ofertas incluyen ballet, hip hop, clases de iniciación en el rendimiento tradicional mexicano y de África Occidental, teatro, coro de niños y el arte brasileño de capoeira. Estas clases están diseñadas para dar a los estudiantes jóvenes sus primeras

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experiencias de las artes escénicas. La ayuda financiera está disponible. Las Compañías Residentes de danza y música del Centro siguen un horario de ensayo completo durante el verano en la preparación de actuaciones durante todo el año en la comunidad y eventos especiales. Clases particulares y lecciones están disponibles durante todo el verano. Esto incluye, flauta, clarinete, shakuhachi (flauta de bambú japonesa), grabadora, trompeta, trombón, violín, viola, violonchelo, piano, guitarra, batería, tambores africanos y los instrumentos tradicionales mexicanos. Clases Magistrales adicionales especiales, talleres y actuaciones se ofrecerán incluyendo jams de jazz, palabra hablada y apariciones especiales de artistas docentes de la Ópera de San Francisco, y muchos otros artistas reconocidos a nivel nacional e internacionalmente. Por favor, consulte www.eastbaycenter.org para actualizaciones de los eventos especiales. •

Richmond Pulse is a project of New America Media focusing on health and community coverage in the City of Richmond, California. The project is supported by The California Endowment. Richmond Pulse es un proyecto de New America Media enfocado en la cobertura de salud y la communidad en la Ciudad de Richmond, California. El proyecto es apoyado por The California Endowment.

INQUIRIES

Have questions, comments, or want to get involved? Contact Richmond Pulse at:

info@richmondpulse.org www.richmondpulse.org

PREGUNTAS ¿Tienes preguntas, comentarios o dudas? Contacta a Richmond Pulse :

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A Richmond Mother and Son Navigate Life After Prison, Together News Feature + Photo • Anna Chalet

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aVon Carter was still a teenager when he was sentenced to five years in federal prison. Today, he’s reunited with his family – including his mother, who has also returned home from her own recent time served. They both say that family is what sustained them throughout their re-entry process. “If you don’t have anybody, you’re going back [to prison] pretty soon,” says Carter, a Richmond native, now 25. “You might make it for a few days or a few years, but if you don’t have a support system, you’re going back.” While there are former prisoners returning home to their neighborhoods in the Bay Area every day, few can say they were co-defendants with one of their parents. In Carter’s case, that’s exactly what happened. Carter’s mother, LaVern Vaughn, 41, came to Richmond with her parents and siblings in 1976. “It was kind of hard growing up here. There was a lot of violence. A lot of my friends were victims of homicide,” she says. “From my perspective though, it was nothing compared to the violence that escalated while [my son] was growing up.” Carter was born when she was 16. “It was just regular life to me,” says Carter. “For people from my background, it’s just normal … A lot of violence, drugs, prostitution. Everything that goes on in every ghetto across America.” Vaughn says that the time leading up to her and her son’s arrests was marked by “some horrible choices … I had been involved in a lot of illegal things from a young age that I was exposed to by other people.” She and Carter would ultimately be co-defendants in a drug-related case. In 2007, they were both sentenced to terms in federal prison – Vaughn to two years, and Carter to five. Carter was taken to an institution in Southern California, despite the existence of federal facilities close to the Bay Area, which

was hard on the family. Because Vaughn was released before Carter, she was able to visit him during the last few years of his incarceration. But she had to rent a car and spend a night in a hotel, which was difficult to afford. She points out that most families of the incarcerated aren’t able to regularly make such a long trip, which can alienate them from the one who’s in prison, making rehabilitation that much more difficult. “The simplest thing … that would mean a lot to people – instead of sending them eight or twelve hours away, keeping them at an institution that’s close to home,” she says. Her son agrees that being closer to the Bay Area would have made a difference. “Sitting in jail, these people love you but they aren’t able to come visit, and it leaves a salty taste in your mouth,” he says. “A young black male, eighteen years old, doesn’t understand that. Then what? Back to the street taking stuff from people, or breaking the law while you’re inside the institution.” According to Vaughn and Carter, neither institution did anything to prepare them for what they would experience after their release. Counseling was not available and no one told them what resources might or might not be available to them. “They had a release date planned. They give you a ride to the bus station … That’s it,” says Carter. Both immediately tried to apply for food stamps and

General Assistance. They discovered that because of the nature of their crimes, they would not qualify for food stamps, and the earliest available appointment to apply for General Assistance was three months away. “They gave me a list of food pantries. If you don’t have a family that’s what you can expect,” says Vaughn. “I can’t say that I would have been okay if I hadn’t had [my family]. I was really overwhelmed because I didn’t know what I was going to do. I knew I could go with my family and they were going to be there.” Vaughn pieced together odd jobs until she found work with the Safe Return Project, an initiative led by formerly incarcerated Richmond residents. In the context of California’s prison realignment under Governor Brown, which seeks to reduce prison overcrowding and recidivism, the project aims to improve the re-entry process for current and former inmates through a countywide plan for prisoner reintegration. Safe Return is in the process of developing a “one-stop” place where former inmates can go to find all of the resources that are available to them. “We need to create a situation where fathers can come home and be fathers to their children, instead of these fatherless and motherless children running amok,” Vaughn says. Carter, who had spent the first five years of his adulthood as an inmate, was released on May 4, 2012. Determined to support himself, he was working at a construction job by Continued on pg. 16

Una Madre e Hijo de Richmond Navegan por la Vida Después de la Cárcel Juntos Reportaje + Foto • Anna Challet

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aVon Carter todavía era un adolescente cuando fue condenado a cinco años de prisión federal. Hoy, se ha reunido con su familia - incluyendo a su madre, que también ha vuelto a casa después de terminar su propia sentencia. Ambos dicen que la familia es lo que los a mantenido durante todo su proceso de reintegración. “Si no tienes a nadie, vas a volver [a la cárcel] muy pronto”, dice Carter, un nativo de Richmond, ahora de 25 años. “Es posible que te mantengas por unos días o unos años, pero si no tienes un sistema de apoyo, vas a volver”. Mientras que hay exreclusos regresando a casa a sus barrios en el Área de la Bahía todos los días, pocos pueden decir que fueron acusados con uno de sus padres. En el caso de Carter, eso es exactamente lo que paso. La madre de Carter, LaVern Vaughn, de 41 años, llegó a Richmond con sus padres y hermanos en 1976. “Fue un poco difícil crecer aquí. Había mucha violencia. Muchos de mis amigos fueron víctimas de homicidio”, dice. “Desde mi punto de vista, sin embargo, no fue nada comparado con la violencia que se intensificó mientras que [mi hijo] estaba creciendo”. Carter nació cuando ella tenía 16 años. “Fue la vida normal para mí”, dice Carter. “Para gente como yo, es algo normal ... Mucha violencia, las drogas, la prostitución. Todo lo que sucede en cada gueto a través de América”. Vaughn dice que el tiempo previo a su detención y la de su hijo fue marcado por “algunas decisiones horribles ... Yo había estado involucrada en muchas cosas ilegales desde una edad temprana que estuve expuesta a por otras

personas”. Ella y Carter llegarían a ser coacusados en un caso relacionado con drogas. En el 2007, ambos fueron condenados a penas de prisión federal - Vaughn a dos años, y Carter a cinco. Carter fue llevado a una institución en el sur de California, a pesar de la existencia de instalaciones federales cerca del Área de la Bahía, que fue difícil para la familia. Debido a que Vaughn fue liberada antes Carter, ella fue capaz de visitarlo durante los últimos años de su encarcelamiento. Pero ella tenía que alquilar un coche y pasar una noche en un hotel, que era difícil de pagar. Señala que la mayoría de las familias de los encarcelados no son capaces de hacer un viaje tan largo regularmente, que puede enajenarlos de la persona que está en la cárcel, haciendo que la rehabilitación sea mucho más difícil. “La cosa más simple ... que significaría mucho para la gente - en lugar de enviarlos a ocho o doce horas de distancia, mantenerlos en una institución que está cerca de casa”, dice ella. Su hijo esta de acuerdo de que estar más cerca del Área de la Bahía habría hecho una diferencia. “Sentado en la cárcel, estas personas te aman, pero no son capaces de venir a visitarnos, y deja un sabor salado en la boca,” dice. “Un hombre negro joven, de dieciocho años, no entiende eso. Entonces, ¿qué? Volver a la calle a quitarle las cosas a la gente, o violar la ley mientras te encuentras dentro de la institución”. Según Vaughn y Carter, ninguna institución hizo nada para prepararlos para lo que iban a experimentar después de su liberación. No había consejería disponible y nadie les dijo qué recursos podrían o no estar disponibles para ellos. “Ellos tenían una fecha de liberación prevista. Te dan un aventón a la estación de autobuses ... Eso es todo”, dice Carter. Ambos trataron de solicitar cupones de alimentos y asistencia general de inmediato. Ellos descubrieron que debido a la naturaleza de sus crímenes, no tenían derecho a cupones de alimentos, y la primera cita disponible para solicitar asistencia general era en tres meses. “Me dieron una lista de los bancos de alimentos. Si no tienes familia eso es lo que puedes esperar”, dice Vaughn. “No puedo decir que hubiera estado bien si no hubiera tenido [mi familia]. Yo estaba muy agobiada porque no sabía lo que iba a hacer. Yo sabía que podía ir con mi familia y que ellos iban a estar allí”. Vaughn consiguió trabajitos hasta que encontró trabajo con el Proyecto Safe Return (Retorno Seguro), una iniciativa liderada por residentes de Richmond que han

estado encarcelados. En el contexto de la redistribución de prisiones de California bajo el gobernador Brown, que busca reducir el hacinamiento carcelario y la reincidencia, el proyecto tiene como objetivo mejorar el proceso de reintegración de los reclusos y los exreclusos a través de un plan del condado para la reintegración de prisioneros. Safe Return esta en el proceso de desarrollar un lugar de “oficina multiservicio”, donde los exreclusos pueden ir a buscar todos los recursos que están disponibles para ellos. “Tenemos que crear una situación en la que los padres pueden volver a casa y ser padres a sus hijos, en lugar de que estos niños sin padre y sin madre anden frenéticos”, dice Vaughn. Carter, que había pasado sus primeros cinco años de su vida adulta como un preso, fue liberado el 4 de mayo de 2012. Decidido a mantenerse a sí mismo, él estaba trabajando en un trabajo de construcción para el 21 de mayo. “Las fechas como esas son fáciles de recordar para nosotros”, dice su madre. “Una vez que estas sentado en la cárcel y te sientes como si te estuvieras pudriendo, las fechas se convierten muy importantes y no te olvidas de ellas”. “Tu fecha de liberación es igual a otro cumpleaños”, dice Carter. Fue puesto en libertad el martes, y Vaughn le ayudó a instalar una reunión con el coordinador del sindicato local para el viernes. El coordinador le dio una lista de números de teléfono donde llamar. “Me despertaba a las seis cada día, llamando, llamando, llamando ... Aunque alguien me dijera que no estaban aceptando solicitudes yo me aparecía en ropa de trabajo”, dice. Poco más de dos semanas después de su fecha de liberación, comenzó a trabajar. “Si llegas a casa y tienes personas que dependen de ti, [tienes] suerte ... Cuando estás en la cárcel, te dices a ti mismo, ‘Nunca voy a regresar”. Pero estás allí13 con personas que han estado entrando y saliendo todas sus vidas”, dice. “Solo me mantengo enfocado. Si yo no tuviera una familia estaría de vuelta en las calles”. Del mismo modo, Vaughn atribuye a su hijo con darle la motivación que necesitaba para cambiar su vida. “Era importante para mí que mi hijo volviera a casa y me viera haciendo algo diferente a lo que él me vio haciendo cuando nos fuimos”, dice ella. “Era importante para mí que él entendiera el valor de nuestra relación y la relación que el tenía con el resto de mi familia ... Así que sabría que correcto, incorrecto, o cualquier otra cosa, yo siempre voy a estar aquí”.

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Photos/ Fotos • Richmond Health and Environment

Tap Water Campaign

Promotes Health and Sustainability in Richmond News Report • Sara Bernard Richmond Confidential

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he 2009 documentary Tapped, screened at Bridge Art Space on May 2 as part of the Richmond Food Policy Council’s monthly film series, paints a picture of stark contrasts: bottled water is sold at 1,900 times the cost of tap water. Plastic water bottle manufacturers in the U.S. use 714 millions of gallons of oil per year. And contrary to the bottled water industry’s most popular myth – that it’s purer than the tap – the EPA’s tap water quality regulations are far stricter than the FDA’s for bottled water. The film was screened as a preamble to National Drinking Water Week, developed by the American Water Works Association more than 35 years ago to spotlight drinking water sources and systems. But for Contra Costa County health education specialist Tanya Rovira, the week was also about public health: it marked the launch of Be Smarter, Drink Water, a campaign to support drinking tap water in Richmond. As part of a series of initiatives that Contra Costa County Health Services established to address childhood obesity, the project emphasizes drinking tap water as an alternative to sugary beverages as well as an environmentally and economically sustainable choice. “Drinking Water Week has predominantly been about conservation,” Rovira said. “We want to add obesity prevention to that.” Over the next few months, Rovira and the project’s team – made up so far of representatives from Contra Costa Health Services, the City of Richmond, the nonprofit Building Blocks for Kids Collaborative, and, potentially, the East

Last month, EBMUD water distribution supervisor Debra Skeaton went to Peres and Chavez Elementary schools to lead educational workshops where students learned about tap water and made water filters. Bay Municipal Utility District – will focus on the accessibility of free water and public education around tap water, particularly in the Iron Triangle neighborhood. Supported by the California Endowment’s Community Transformation Grant program, over the next few months Be Smarter, Drink Water participants will install a minimum of five drinking water stations at schools and in public spaces, hold community events and activities, and conduct tap water quality and taste tests with a community engagement team of about 20 local parents. A primary impetus for the project, Rovira said, was a 2009 survey by the California Department of Public Health that found that 40 percent of sampled schools didn’t offer students free water – and that many of the schools’ existing water fountains weren’t well maintained. Following state legislation that went into effect in July 2011, all California public schools are now required to provide free water, but the funding isn’t always there, Rovira said.

La supervisora Debra Skeaton de distribución de agua de EBMUD recientemente fue a las escuelas primarias Peres y Chávez para presentar talleres educativos sobre el agua del grifo y construyeron filtros de agua.

To that end, city employees involved in Be Smarter, Drink Water conducted student surveys around water access and installed one bottle refill station at Peres Elementary School. They are also working with the West Contra Costa Unified School District and Public Works to install stations at Chavez Elementary and other community sites over the next few months. EBMUD water distribution supervisor Debra Skeaton recently went to Peres and Chavez Elementary schools to lead educational workshops on tap water – a presentation about water treatment and quality as well as a hands-on activity such as constructing a low-tech water filter. Skeaton, who’s worked for EBMUD for 25 years and lives in Richmond, attended the Tapped film screening and answered attendees’ questions about the East Bay’s water quality. There is no difference between tap water in Richmond, Oakland, Berkeley, or any of the other municipalities EBMUD serves, she said. All EBMUD water comes from the Sierra and is treated

at the Orinda treatment facility with chlorine and fluoride according to state law. Skeaton passed around the EBMUD 2012 water quality report, which found that EBMUD met or surpassed every public health requirement set by the California Department of Public Health and the EPA. Richmond residents often wonder if the Chevron refinery impacts water quality in the city. “That’s a common concern,” Skeaton said. “But no, it doesn’t.” While the refinery might impact local groundwater (the water you’d pump from a well, for example), “we don’t use groundwater.” It might not seem challenging to get behind the idea of drinking water for health. But shifting pervasive beliefs about tap water quality – and a culture of plastic bottle consumption – might prove more difficult. “One of the things we’re fighting against is that we have a whole generation that’s grown up on bottled water,” Rovira said. “That’s the norm that we have to change.” •

La Campaña de Agua de Llave para la Promoción de la Salud y la Sostenibilidad en Richmond Reportaje •

Sara Bernard Richmond Confidential

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l documental del 2009 Tapped, se proyectó en el Bridge Art Space, el 2 de mayo como parte de la serie mensual de películas del Consejo de Políticas Alimentarias de Richmond, pinta una imagen de contrastes: el agua embotellada se vende a 1.900 veces el precio del agua de la llave. Los fabricantes de botellas de plástico de agua en los EE.UU. utilizan 714 millones de litros de petróleo al año. Y, contrariamente a la creencia más popular de la industria del agua embotellada - que es más pura que la del grifo - normas de calidad del agua del grifo de la EPA son mucho más estrictas que las de la FDA para el agua embotellada. La película se proyectó como un preámbulo a la Semana Nacional del Agua Potable, desarrollada por la Asociación American Water Works hace más de 35 años para recalcar las fuentes y sistemas de agua potable. Sin embargo, para la especialista de educación de la salud del condado de Contra Costa, Tanya Rovira, la semana también fue de la salud pública: marcó el lanzamiento de Be Smarter, Drink Water (sea inteligente, beba agua), una campaña de apoyo a beber agua del grifo en Richmond. Como parte de una serie de iniciativas que el servicios de salud

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del Condado de Contra Costa estableció para abordar la obesidad infantil, el proyecto hace hincapié en beber agua de la llave como una alternativa a las bebidas azucaradas, así como una opción sostenible ambientalmente y económicamente. “La semana de beber agua ha sido predominantemente sobre la conservación”, dijo Rovira. “Queremos añadir la prevención de la obesidad a eso”. En los próximos meses, Rovira y el equipo del proyecto – compuesto hasta el momento por representantes de servicios de salud de Contra Costa, la ciudad de Richmond, la organización sin fines de lucro la colaborativa Building Blocks for Kids, y, potencialmente, el East Bay Municipal Utility District - se centrará sobre la accesibilidad de agua gratis y la educación pública en torno al agua del grifo, sobre todo en el barrio del Triángulo de Hierro. Con el apoyo del programa de Becas de Transformación de la Comunidad del The California Endowment, en los próximos meses los participantes de Be Smarter, Drink Water, instalarán un mínimo de cinco estaciones de agua potable en las escuelas y en los espacios públicos, realizaran eventos y actividades comunitarios, y conducirán pruebas de calidad y sabor del agua potable con un equipo de participación de la comunidad de alrededor de 20 padres del área.

El principal impulso para el proyecto, dijo Rovira, era una encuesta de 2009 por el Departamento de Salud Pública de California que encontró que el 40 por ciento de las escuelas de la muestra no ofrecían agua gratis a los estudiantes - y que muchas de las fuentes de agua existentes de las escuelas no estaban bien mantenidas. Siguiendo la legislación estatal que entró en vigor en julio de 2011, todas las escuelas públicas de California están obligadas a proporcionar agua gratis, pero no siempre está ahí la financiación, dijo Rovira. A ese fin, los empleados municipales involucrados en Be Smarter, Drink Water encuestaron a estudiantes sobre el acceso al agua e instaló una estación para llenar botellas en la escuela primaria Peres. También están trabajando con West Contra Costa Unified School District y Public Works para instalar estaciones en la primaria Chávez y otros sitios en la comunidad en los próximos meses. La supervisora Debra Skeaton de distribución de agua de EBMUD recientemente fue a las escuelas primarias Peres y Chávez para presentar talleres educativos sobre el agua del grifo - una presentación sobre el tratamiento del agua y la calidad, así como una actividad práctica como construir un filtro de agua de baja tecnología. Skeaton, quien ha trabajado para EBMUD durante 25 años y vive en Richmond, asistió a la proyección de la película Tapped y

respondió a las preguntas de los asistentes sobre la calidad del agua del Este de la Bahía. No hay ninguna diferencia entre el agua del grifo en Richmond, Oakland, Berkeley, o cualquiera de los otros municipios que sirve EBMUD, dijo. Toda el agua EBMUD viene de la Sierra y es tratada en la planta de tratamiento de Orinda con cloro y flúor según la ley estatal. Skeaton paso el informe de calidad del agua EBMUD 2012, que encontró que EBMUD cumplió o superó todos los requisitos de salud pública presentado por el Departamento de Salud Pública y la EPA de California. Los residentes de Richmond a menudo se preguntan si la refinería de Chevron afecta la calidad del agua en la ciudad. “Esa es una preocupación común”, dijo Skeaton. “Pero no, no es así.” Mientras que la refinería podría afectar las aguas subterráneas locales (el agua que se bombea de un pozo, por ejemplo), “no usamos el agua subterránea”. Puede que no parezca difícil de apoyar la idea de beber agua potable para la salud. Pero cambiando las creencias generalizadas sobre la calidad del agua del grifo - y una cultura de consumo de botella de plástico podría resultar más difícil. “Una de las cosas contra la que estamos luchando es que tenemos toda una generación que ha crecido con agua embotellada”, dijo Rovira. “Esa es la norma que tenemos que cambiar”. •


School Health Centers Where Students Can Let Out Their Worries Feature + Photos • Keyannie Norford

De Anza’s health center program coordinator, Deborah Espinoza.

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eing a young person from Richmond, California, I face a lot on a day-today basis and I am thankful and grateful that we have a wonderful and useful health center at De Anza High School. It’s a place that students indeed go to when they are having problems, especially as a result of all the violence happening in the community. I personally go there and utilize their mental health services. The health center has been our place to vent and let out all our worries. The health center at De Anza was established in 2007 as a collaborative effort between West Contra Costa Unified School District (WCCUSD) and Bay Area Community Resources (BACR). BACR

is a non-profit agency whose mission is to support the healthy development of individuals and families in the community. Today, one of De Anza’s most popular student health services happens to be mental health. Last year, the De Anza student body participated in a survey and the results showed that those who received mental health services such as individual or group therapy at the center strongly agree schoolbased health services are beneficial. Ninety-five percent reported receiving the information and services they needed; 89 percent said the programs helped them deal with stress or anxiety better; 89 percent agreed it helped them set goals and plan for the future; 71 percent said they now do better in school or have improved their attendance; and 71 percent agreed they now avoid risky behaviors such as drugs, alcohol, gang involvement and getting into fights.

La coordinadora del centro de salud de De Anza, Deborah Espinoza.

Any student can visit the health center, without fear of judgment. Deborah Espinoza, De Anza’s health center advocate and program coordinator, stresses to all students that if they having any kind of problem they can come to the health center and get help. It’s a safe place where students can receive free and confidential health services, information and programming. The center’s mental health services include one-on-one and group counseling around issues of anger management, grief or loss, LGBTQ support, self-esteem, depression, substance use or abuse and crisis intervention. Other available services include: health education, violence and drug prevention, youth development, sexual health and even some medical services. There are about 200 other schoolbased health care centers up and running in California, according to

californiahealthline.org, but there is a need for more. And now, there is growing political will to make it happen. Last month, California state superintendent of public instruction Tom Torlakson and 18 other district leaders from across the state signed a letter delivered to Congress asking for $50 million in federal funding for the operation of school based health centers for the fiscal year 2014 budget. Hopefully other students across the state will be given the same opportunity to access the important services, including mental health services, that we value so much at De Anza. •

Centros de Salud Escolares, Donde los Estudiantes Pueden Sacar Sus Preocupaciones Reportaje + Fotos • Keyannie Norford

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iendo una joven de Richmond, California, me enfrento a muchísimo en el día a día y estoy agradecida de que tenemos un centro de salud maravilloso y útil en De Anza High School. Es un lugar que realmente acuden los estudiantes cuando están teniendo problemas, sobre todo como resultado de toda la violencia que ocurre en la comunidad. Yo personalmente voy allí a utilizar sus servicios de salud mental. El centro de salud ha sido nuestro lugar donde expresar y dejar todas nuestras preocupaciones. El centro de salud de De Anza se estableció en 2007 como un esfuerzo de colaboración entre el Distrito de West Contra Costa Unified School (WCCUSD) y Bay Area Community Resources (BACR). BACR es una agencia sin fines de lucro cuya misión es apoyar el desarrollo sano de los individuos y familias de la comunidad. Hoy, uno de los servicios de salud para los estudiantes más populares de De Anza es la salud mental. El año pasado, el cuerpo estudiantil De Anza participo en una encuesta y los resultados mostraron que las personas que recibieron servicios de salud mental como la terapia individual o de grupo en el centro están fuertemente de acuerdo con que los servicios de salud escolares son beneficiosos.

El 95 por ciento informó haber recibido la información y los servicios que necesitaban, el 89 por ciento dijo que los programas los ayudaron a lidiar mejor con el estrés o la ansiedad, el 89 por ciento estuvo de acuerdo que les ayudó a establecer metas y planificar para el futuro, el 71 por ciento dijo que ahora les va mejor en la escuela o han mejorado su asistencia, y el 71 por ciento estuvo de acuerdo que ahora evitan conductas de riesgo como las drogas, el alcohol, la participación en pandillas y meterse en peleas. Cualquier estudiante puede visitar el centro de salud, sin miedo a ser juzgado. Deborah Espinoza, la defensora en el centro de salud de De Anza y coordinadora del programa, hace hincapié a todos los estudiantes que si tienen cualquier tipo de problema pueden ir al centro de salud y recibir ayuda. Es un lugar seguro donde los estudiantes pueden recibir servicios de salud gratuitos y confidenciales, información y programación. Los servicios de salud mental del centro incluyen terapia de uno-a-uno y en grupo en torno a temas de manejo de la ira, el dolor o la pérdida, el apoyo LGBTQ, la autoestima, la depresión, el uso o abuso de sustancias e intervención en crisis. Otros servicios disponibles incluyen: educación

de la salud, la violencia y la prevención de drogas, desarrollo de la juventud, la salud sexual e incluso algunos servicios médicos. Hay alrededor de 200 otros centros de cuidado de salud escolares en funcionamiento en California, de acuerdo con californiahealthline.org, pero hay una necesidad de más. Y ahora, hay voluntad política para hacerlo. El mes pasado, el superintendente estatal de instrucción pública de California Tom Torlakson y otros 18 líderes de distrito de todo el estado firmaron una carta entregada al Congreso pidiendo $ 50 millones en fondos federales para la operación de centros de salud escolares para el presupuesto del año fiscal 2014. Con suerte otros estudiantes de todo el estado tendrán la misma oportunidad de acceder a los importantes servicios, incluyendo los servicios de salud mental, que tanto valoramos en De Anza. •

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Richmond Honors Cesar Chavez’s Legacy of Service

Photo Essay • David Meza

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n Saturday, April 27, community volunteers and members of Urban Tilth, an environmental sustainability and community agriculture organization, observed Global Youth Service Day by assembling at the “Edible Forest” on the Richmond Greenway (at 16th St. between Ohio and Chanslor) to honor the life and work of labor and civil rights icon Cesar Chavez. Doria Robinson of Urban Tilth spoke to his legacy of service and the fact that much of the work he did in service

to his community remains relatively unknown to the general public today. Community members that came to honor Chavez enjoyed free bike repairs courtesy of Najari Smith from Rich City Rides. There was also free food, carnival games, prizes, face painting and music provided by DJ GoodBeer. There was also a bike powered smoothie machine, courtesy of Urban Tilth. Global Youth Service Day workers installed a butterfly and caterpillar garden. “A lot of people don’t like them for eating their plants,” said Meia Mats. “But we need them to eat some plants to have beautiful butterflies.” •

Richmond Volunteers help put up signs with Cesar Chavez quotes.

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Amber Doty (l) and Tere Jimenez (r).

Voluntarios de Richmond ayudan a colocar letreros con citas de Cesar Chavez.

Amber Doty (i) y Tere Jiménez (d).


Richmond Honra el Legado de Servicio de Cesar Chávez Documento Fotográfico • David Meza

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l Sábado, 27 de abril, los voluntarios de la comunidad y miembros de Urban Tilth, una organización de sostenibilidad ambiental y la agricultura comunitaria, observaron el Día Global del Voluntariado Juvenil reuniéndose en el “bosque comestible” en el Richmond Greenway (en la calle 16 entre Ohio y Chanslor) para honrar la vida y el trabajo del icono de los derechos civiles y laborales Cesar Chávez. Doria Robinson de Urban Tilth habló de su legado de servicio y el hecho de que gran parte del trabajo que hizo en el servicio a su comunidad sigue siendo relativamente desconocido para el público hoy.

Los miembros de la comunidad que llegaron a honrar a Chávez disfrutaron de reparaciones gratuitas de bicicletas cortesía de Najari Smith de Rich City Rides. También hubo comida gratis, juegos de carnaval, premios, pintura de caras y música con el DJ Goodbeer. También había una máquina de batido que funcionaba con una bicicleta, cortesía de Urban Tilth. Los trabajadores del Día Global del Voluntariado Juvenil instalaron un jardín de mariposa y oruga. “Muchas personas no las quieren porque se comen sus plantas”, dijo Meia Mats. “Pero necesitamos que coman algunas plantas para tener mariposas hermosas”. • Child making art

Marinette Tovar face-painting a butterfly.

Niña haciendo arte

Marinette Tovar pintando una mariposa.

DJ GoodBeer

Kenny Harmon, 55, of Richmond

Kenny Harmon, 55, de Richmond

Mayor Gayle McLaughlin with a G.Y.S.D (Global Youth Service Day) t-shirt.

Amber Doty making smoothies with the bike blender

La Alcaldese Gayle McLaughlin con una camiseta del Día Global del Voluntariado Juvenil.

Amber Doty haciendo batidos con la bicicleta batidora

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Are you ready to Maximize Your Future?

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Ben Choi, MCE Account Manager and Richmond resident

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Richmond Food Policy Council & Nutiva Present

Food Justice FILM SERIES Join the Richmond Food Policy Council for dinner, conversation and the 3rd film in our

Please join the Richmond Food Policy Council each month for food, a screening and discussion of these moving, award winning films. Please bring a $5 donation to support the film and food. Food Justice Film Series The Future of Food

Thursday, June 6, 2013 6:00pm - 8:30pm Bridge ART Space 23 Maine Ave Richmond, CA 94804

Speakers Include: Eric Eberman - Child labor activist and co-organizer of MAM (March Against Monsanto)

The Food Justice Film Series will bring films to Richmond covering a wide range of topics in Food justice from water to soil, obesity, urban agriculture and community gardening to food ways.

* The Food Justice Film Series is generously sponsored by Nutiva: nutiva.com

Each evening is brought to you by the Richmond Food Policy Council, devoted to creating a healthy, just and equitable food system in Richmond.

When: First Thursday of Each Month, 6:00 PM

* Dinner this month will be provided by Richmond’s own Liberty Ship Cafe, a worker owned coop providing fresh, delicious food in Richmond! (Please bring funds for this yummy meal) Free - $5 donations kindly accepted

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Synopsis: The Future of Food distills the complex technology and consumer issues surrounding major changes in the food system today -- genetically engineered foods, patenting, and the corporatization of food -- into terms the average person can understand. It empowers consumers to realize the consequences of their food choices on our future.

Come out enjoy a garden fresh meal, great conversation in Richmond, every 1st Thursday of the month!


Why I Joined ‘The Ride of Silence’ A Cyclist’s Story First Person • Najari Smith

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ast March I was riding from Richmond to San Leandro on a freestyle bike, on the way to boxing practice. Traveling through rush hour traffic, I was being extra cautious. Nevertheless, a white SUV honked at me from behind. At first I ignored it and kept my pace. But as the traffic ahead of me sped up, the lady motorist became more aggressive and started honking her horn, repeatedly. There was no room for me to move to the side so I attempted to speed up, but I was run off the road. My front wheel hit a pothole, throwing me off my bike, face first. I landed, gliding on my shoulder for several feet. My backpack fell off and the contents were hurled all over the ground. I blacked out for a moment and when I came to, I was relieved to be alive. I felt as though time had slowed down as I struggled to get back to my feet. I was disoriented, and my shoulder was out of place. Did I break

my arm? Was my shoulder dislocated? I looked around to get a grasp of where I was, and went to pick up my backpack. I could not understand how it had come off my back. One of my shoes had come off, and my hat was in the street. As I reached down, I felt my right shoulder ache. I couldn’t lift my bag. I realized the lady in the SUV had stopped for a moment. I stared at her as I attempted to lift my arm and she sped away, as her eyes met my pained gaze. No other cars stopped. I eventually made it home, disturbed by what had happened – or hadn’t happened. Nobody had bothered to offer me a ride to the BART station, and the motorist who’d stopped for that brief moment neglected to even step out of her vehicle to see if I was ok. I didn’t have health insurance so I never went to the hospital, and I didn’t bother to file a police report. It took two months for my shoulder to heal

and get back to normal. Although it took time, effort and a lot of pain, I could eventually lift my arm again. I determined on my own that my shoulder must have been sprained. That same year, in the City of Richmond alone, there had been 18 cyclists who were injured in traffic accidents and three others killed. Several of my own friends had experienced being run off the road, hit or badly injured while riding a bike. That was the year I decided, for the first time, to participate in the Richmond Ride of Silence, a global event that honors bicyclist who have been injured or killed while riding, and raises awareness of the need for cars to share the road. This year marked the tenth anniversary of the Ride of Silence, but it almost didn’t happen this year in Richmond. The event was first brought to my attention by Adrienne Harris, a founding member of the Richmond Bicycle and Pedestrian Advisory Committee (BPAC), who hosted last year’s event. When Harris described the purpose of the

ride, I felt strongly that it needed to continue in Richmond, so we lobbied for some support and ended up receiving the support of Richmond BPAC chairperson Nancy Baer, and Mayor Gayle McLaughlin. We planned out the ride and in the end we pulled it off, bringing the Ride of Silence to Richmond for the third time. About 40 people participated. With help from city leaders, notably Mayor Gayle McLaughlin and city councilmember Jovanka Beckles, a number of improvements have been made to Richmond streets and infrastructure that make the city safer for cyclists. Yet with a growing number of people riding bicycles on Richmond streets, the work to create safer conditions for riders must continue. As our numbers grow, the idea of drivers sharing the road with cyclists is one that must continue to be emphasized. •

Photos/ Fotos • Richmond Health and Environment

¿Por Qué Me Uní a ‘La Marcha en Silencio’ La Historia de Un Ciclista Primera Persona • Najari Smith

E

l pasado marzo yo iba de Richmond a San Leandro en una bicicleta estilo libre, en el camino a la práctica de boxeo. Viajando con el tráfico en hora punta, estaba siendo muy prudente. Sin embargo, un SUV blanco me pito. Al principio lo ignoré y seguí mi ritmo. Pero a medida que el tráfico adelante de mí se aceleraba, la señora automovilista se volvió más agresiva y empezó a pitarme repetidamente. No había lugar para moverme hacia un lado así que intenté acelerar, pero me echo fuera de la carretera. Mi rueda delantera golpeó un bache, tirándome de mi bicicleta de cara primero. Aterricé, deslizándome sobre mi hombro por varios pies. Mi mochila se cayó y el contenido se arrojó por el suelo. Perdí el conocimiento por un momento y cuando volví en sí, me sentí aliviado de estar vivo. Sentí que el tiempo se había ralentizado mientras luchaba por ponerme de pie. Estaba desorientado, y mi hombro estaba fuera de lugar. ¿Rompí mi brazo? ¿Se dislocó mi hombro? Miré a mi alrededor para tener una idea de donde estaba, y fui a recoger mi mochila. No podía entender cómo se había salido de mi espalda. Perdí uno de mis zapatos y mi cachucha estaba en la calle. Al estirarme hacia abajo, sentí el dolor en mi hombro derecho. No podía levantar mi mochila. Me di cuenta de que la señora del SUV se detuvo por un momento. La miré fijamente mientras intentaba levantar el brazo y ella se alejó, mientras que sus ojos se encontraron con mi mirada dolida. Ningún otro carro se detuvo. Finalmente llegue a casa, perturbado por lo que había sucedido - o no había sucedido. Nadie se había molestado en ofrecerme un viaje a la estación de BART, y el conductor que se había detenido por ese breve momento se negó de tan siquiera salir de su vehículo para ver si yo estaba bien. No tenía seguro de salud por lo que nunca fui al hospital, y no me moleste en presentar una denuncia policial. Pasaron dos meses para que mi hombro sanara y volviera a la normalidad. Aunque tomó tiempo, esfuerzo y mucho dolor, podría eventualmente levantar mi brazo de nuevo. Decidí por

mi cuenta que mi hombro se torció. Ese mismo año, en la ciudad de Richmond, había habido 18 ciclistas que resultaron heridos en accidentes de tránsito y otras tres personas murieron. Varios de mis propios amigos habían experimentado ser echados de la carretera, golpeados o gravemente heridos mientras conducían una bicicleta. Ese fue el año en que decidí, por primera vez participar en la Marcha en Silencio de Richmond, un evento mundial que honra a los ciclistas que han sido heridos o matados andando en bicicleta, y eleva la conciencia de la necesidad de los coches a compartir el camino. Este año se conmemoro el décimo aniversario de la Marcha en Silencio, pero casi no se realizo este año en Richmond. El evento fue traído a mi atención por Adrienne Harris, miembra fundadora del comité asesor para bicicletas y peatones (BPAC por sus siglas en inglés), que organizó el evento del año pasado. Cuando Harris describió el propósito de la marcha, sentí fuertemente que necesitaba continuar en Richmond, por lo que abogamos por un poco de apoyo y terminamos recibiendo el apoyo de la presidenta de Richmond BPAC Nancy Baer, y la alcaldesa Gayle McLaughlin. Planificamos el viaje y al final lo logramos, trayendo la Marcha en Silencio a Richmond por tercera vez. Cerca de 40 personas participaron. Con la ayuda de líderes de la ciudad, en especial el alcaldesa Gayle McLaughlin y la concejal de la ciudad Jovanka Beckles, una serie de mejoras se han hecho a las calles de Richmond e infraestructura que hacen que la ciudad sea más segura para los ciclistas. Sin embargo, con un creciente número de personas que andan en bicicleta en las calles de Richmond, el trabajo de crear condiciones más seguras para los ciclistas debe continuar. Mientras que nuestros números crecen, la idea que los conductores compartan la vía con los ciclistas es una que se debe seguir enfatizando. •

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Finding Innovation, Inspiration and Hope in Washington, D.C. Editor’s note: Last month, Richmond Pulse contributor and CCSF student Yasmine Elsafy traveled to Washington, D.C., as a member of a youth delegation sponsored by The California Endowment, a private health foundation. The purpose of their trip was to gain a broader understanding of how government works, and to learn about advances in education technology.

O

n my first day in Washington, D.C., our group attended an event at Microsoft where we learned about Glass Lab, a project that applies gaming to education in new and innovative ways. Glass Lab’s mission is to create quality video games that help kids learn and perform better in the classroom, with a focus on engagement, problem solving and teamwork. Glass Lab’s work runs counter to a rising dissent among many parents and teachers who claim that video games only foster violence and contribute to children having low attention spans, which leads to underperformance at school. Our group heard from a number of speakers associated with Glass Lab, including students. One was a 7th grader who spoke about how video games can actually help hold attention by engaging students and teaching them relevant information in different subject areas. Later in the day, we spoke to various professionals about video game design, education advocacy and emerging technology fields. By the end of the day, I’d come to see much more potential in the video game industry as a creative and beneficial platform for educating young people. The following day, we had a series of exciting meetings with representatives

from the White House. I wasn’t quite sure what to expect, but we had many valuable conversations and I came away with a lot of useful information. Among the speakers we heard from were Stephanie Valencia and Ronnie Cho from the Office of Public Engagement, Laura Andersen and Katie Dowd who do work on STEM (Science Technology Engineering and Math) issues, Roberto Rodriguez who is a senior advisor to the president on education matters, and Sam Kass, the senior policy advisor on nutrition. We spoke about issues affecting our communities -- health, immigration, education, inclusion of women and minorities in the STEM fields, and youth outreach. Valencia spoke about a program called Youth Jobs Plus, an initiative for young people to have access to resources that will help them find summer jobs, internships, and other development opportunities. Andersen and Dowd spoke about President Obama’s efforts to reward students excelling in STEM fields, as well as involving professionals in these fields to volunteer as mentors to create more opportunities young women and students of color. All the speakers were passionate and optimistic about their respective projects and efforts to reach out to different communities. We also visited Senator Diane Feinstein’s office and heard personal testimonies from individuals who are now working professionals. Hearing how they struggled as young people was inspiring because I could relate. Hearing about how they overcame personal challenges to become prominent members in their professional fields gave me hope. Their experiences

reinforced how important it is to work hard and not be discouraged by failures, but to keep going. I was also lucky enough to get to do some sightseeing and explore the nation’s Capitol. We were able to visit the major monuments and memorials, including the Lincoln Memorial and the Martin Luther King Memorial. It was humbling to be at the site of so much history and to consider all the major events and movements that took place in the area.

I left D.C. with a reinforced sense of motivation and inspiration. I feel more determined now than ever before to push myself past my comfort zone and exceed people’s expectations of me. Making connections and being part of a talented and promising group of young people was so rewarding, and provided me the opportunity to see firsthand just how much is possible when you combine a solid work ethic with the motivation to succeed. •

Encontrando Innovación, Inspiración y Esperanza en Washington, DC Nota del Editor: El mes pasado, Yasmine Elsafy colaboradora de Richmond Pulse y estudiante de CCSF viajó a Washington, DC, como miembro de una delegación de jóvenes patrocinado por The California Endowment, una fundación privada de la salud. El propósito de su viaje era obtener una mayor comprensión de cómo funciona el gobierno, y para aprender acerca de los avances en la tecnología de la educación.

E

n mi primer día en Washington, DC, nuestro grupo asistió un evento en Microsoft donde aprendimos sobre Glass Lab, un proyecto que aplica videojuegos a la enseñanza de maneras nuevas e innovadoras. La misión de Glass Lab es crear videojuegos de calidad que ayudan a los niños a aprender y tener un mejor desempeño en el aula, con un enfoque en la participación, la resolución de problemas y trabajo en equipo. El trabajo de Glass Lab va en contra de una disensión creciente entre muchos padres y maestros que dicen que los videojuegos sólo fomentan la violencia y contribuyen a que los niños tengan bajos periodos de atención, lo que lleva al bajo rendimiento en la escuela. Nuestro grupo escuchó a varios oradores relacionados con Glass Lab, incluyendo estudiantes. Uno estaba en séptimo grado, y habló sobre cómo los videojuegos pueden realmente ayudar a mantener la atención mediante la participación de los estudiantes y enseñarles la información relevante en diferentes materias. Más adelante en el día, hablamos con varios profesionales sobre el diseño de videojuegos, defensa de la educación y los campos de tecnologías emergentes. Al final del día, yo había llegado a ver mucho más potencial en la industria de los videojuegos como una plataforma creativa y beneficiosa para educar a los jóvenes. Al día siguiente, tuvimos una serie de encuentros emocionantes con representantes de la Casa Blanca. Yo no estaba muy seguro de qué esperar, pero tuvimos muchas conversaciones valiosas y me fui con mucha información útil. Entre los ponentes que escuchamos estaban Stephanie Valencia y Ronnie Cho de la Oficina de Participación Pública, Laura Andersen y Katie Dowd que trabajan

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en temas de STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), Roberto Rodríguez, quien es un asesor del presidente en asuntos de educación, y Sam Kass, el asesor principal de políticas en materia de nutrición. Hablamos sobre temas que afectan a nuestras comunidades - la salud, la inmigración, la educación, la

inclusión de las mujeres y las minorías en los campos de STEM, y ayuda a la juventud. Valencia habló acerca de un programa que se llama Youth Jobs Plus, una iniciativa para que los jóvenes tengan acceso a los recursos que les ayudarán a encontrar trabajos de verano, pasantías y otras oportunidades de desarrollo. Andersen y Dowd hablaron sobre los esfuerzos del presidente Obama para premiar a los estudiantes que destacan en los campos de STEM, así como involucrar a profesionales en estos campos para ser mentores voluntarios para crear más oportunidades para las jóvenes y los estudiantes de color. Todos los oradores estaban entusiasmados y optimistas sobre sus respectivos proyectos y esfuerzos para llegar a las diferentes comunidades. También visitamos la oficina de la senadora Diane Feinstein y escuchamos testimonios personales de personas que ahora son profesionales. Oír cómo lucharon como jóvenes fue inspirador porque pude relacionarme. Escuchar cómo superaron los desafíos personales para convertirse en miembros destacados en sus respectivos campos profesionales me dio esperanza. Sus experiencias refuerzan la importancia de trabajar duro y no ser desanimado por los fracasos, pero seguir adelante. También tuve la suerte de llegar a hacer algo de turismo y explorar la capital de la nación. Pudimos visitar los principales monumentos, incluyendo el Lincoln Memorial y el Martin Luther King Memorial. Fue una experiencia reveladora estar en el lugar de tanta historia y tener en cuenta todos los grandes eventos y movimientos que tuvieron lugar en la zona. 13 Me fui de DC con una sensación de motivación e inspiración reforzada. Me siento más determinada que nunca antes que esforzarme más allá de mi zona de confort y superar las expectativas de la gente de mí. Hacer conexiones y ser parte de un grupo talentoso y prometedor de los jóvenes fue muy gratificante, y me dio la oportunidad de ver de primera mano lo mucho que es posible cuando se combina una sólida ética de trabajo con la motivación para tener éxito. •


Local Basketball Star Goes Global, Aims for Big East Success News Feature • Tyler Osburn, Richmond Confidential

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amaree Strickland sees the world differently. Some may even say the Richmond native has his head in the clouds. If anyone would know it’d be his mom, Stacey Strickland, who recalls that even back in preschool, when her son stood behind his friends they just reached up to the top of his stomach. “I don’t remember ever being average height,” Jamaree Strickland said upon his recent return from playing basketball in France for the USA Elite Under-23 team. “In the fifth grade I was six feet [tall], and in the eighth grade I was 6’8″. My senior year I grew to 6’10″,” he said. Strickland, who can stand beside a street sign and matter-of-factly grab the top of it, said he can’t remember the last time he went outside without being asked how tall he was. The young man, who became a rising basketball star his freshman and sophomore years at McClymonds High School in Oakland, didn’t get to play his junior and senior years because of two anterior cruciate ligament (ACL) knee surgeries. (He later graduated from Metwest High in Oakland.) But this fall he will hoop it up for the University of Cincinnati Bearcats playing center. Strickland said after his second knee surgery he knew he’d have to play a fifth year of prep ball somewhere if wanted to continue

his athletic career. He chose Queen City Preparatory Aademy in Charolette, N.C., where he caught the eye of Cincinnati’s head coaches and elite travel teams. “Jamaree is a big, strong inside presence, sort of like Zach Randolph of the Memphis Grizzlies,” USA Elite Under-23 head coach Linzy Davis said over the telephone about his former center. “Now he doesn’t quite have the offensive skills of Zach Randolph, but he has the potential to be a Zach Randolphtype player. He’s going to have an outstanding future at Cincy.” Davis, who has coached the likes of Carmelo Anthony, Kevin Durant, Rudy Gay, Chase Budinger and the Lopez twins, said he handpicked Strickland to play on the international team because the Richmond giant has good strength, footwork and can finish around the rim. But it was Strickland’s ability to hit the 15foot jumper that surprised him the most, said the coach. Strickland’s game is not a polished diamond. Davis said while in France, one of the first things he noticed about his center was that he shot layups like he was 5’10″. “Cincinnati is not looking for a guy below the rim,” the head coach said. “They’re looking for a guy who can play above the rim. [I told him] I needed to see every layup above the rim and I needed to see dunks. Only that.”

Jamaree Strickland as seen in France for the USA Elite Under-23 team. He got his basketball start in the fifth grade while playing at the Richmond PAL Youth Center. (Photos provided by: Stacey Strickland)

And dunks it was. Davis was so impressed with Strickland’s development during the international tour that he started the “seven footer” in the championship game against Russia. Strickland responded with one dunk and eight points against the Russians. But basketball hasn’t always been easy for Strickland, nor was his Richmond childhood. His mother said he almost quit the sport twice. The first time was in the fifth grade because of unrealistic pressures to be “all world,” and the second time was in the 11th grade after his best friend was murdered, she said. The emotional shock Strickland felt about the loss of his friend paralyzed him. He stopped going to school and spent many days alone locked in his room,

Jamaree Strickland como se ha visto en Francia para el equipo Elite Sub-23 de EE.UU.. Él comenzó a jugar baloncesto en el quinto grado mientras jugaba en el Centro Juvenil de Richmond PAL. (Fotos cedidas por: Stacey Strickland)

soul searching. He said he felt responsible for the death because he had introduced his friend to the person who was later convicted of killing him. “I was like the world was over for me,” Strickland said. “It took me a whole year to get my head straight. I just finally realized people are going to pass.” Strickland’s mom, Stacey, credits Metwest High teachers for helping him leave the house again and return to school. “There was no lacking at that school,” she said. “[Teachers] would ask him ‘Why are you having a bad day? What’s going on?’ They made him open up and talk.” “I would text and call him and have his classmates do the same so he really knew there was a community of people that really cared about him,” said humanities

teacher Ashley Kaplan. “We did this until he finally started coming back to class. It was a rocky year for sure, but he returned his senior year with renewed focus and his mind set on getting into college.” Strickland said he wants to study sports management or sports broadcasting while at Cincinnati. “I kind of want to be like how Shaq is,” he said of the former NBA star, “how he has all these TV shows after his career.” “It’s really unbelievable—a dream come true,” said his father, Joe Augustine, about his son’s physical and mental journey as he heads to college. “The degree is the biggest thing that I can ever imagine. To graduate and walk across that stage—that’s the key. I’m so proud of him; I’m honored to be his dad.” •

Estrella de Baloncesto de Richmond va Global, Aspira a éxito Grande en el Este Por Tyler Orsburn, Richmond Confidential

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amaree Strickland ve el mundo de manera diferente. Algunos, incluso, dirían que el nativo de Richmond tiene su cabeza en las nubes. Si alguien lo sabe sería su madre, Stacey Strickland, quien recuerda que aun en su primer año preescolar, cuando su hijo se paraba detrás de sus amigos ellos sólo le alcanzaban hasta la parte superior de su estómago. “Yo no recuerdo haber sido de altura media”, dijo Jamaree Strickland ante su reciente regreso de jugar baloncesto en Francia para el Elite Sub-23 de EE.UU.. “En el quinto grado medía seis pies de altura, y en el octavo grado medí 6’8”. En mi último año de la secundaria llegué a medir 6’10 “. Strickland, quien puede estar parado al lado de una placa de calle y de manera casual agarrar la parte mas alta de ella, dijo que no puede recordar la última vez que salió de la casa sin que se que alguien que en le preguntara alto que era. El joven, que se convirtió en una estrella del baloncesto en su primer y segundo año en McClymonds High School de Oakland, no llegó a jugar su tercer y cuarto año, debido a dos operaciones en la rodilla de ligamento cruzado anterior (LCA). (Más tarde se graduó de la Secundaria MetWest en Oakland.) Pero este otoño saltara para la Universidad de Cincinnati Bearcats jugando el centro. Strickland dijo que después de su segunda operación de rodilla sabía que tendría que jugar un quinto año de preparación si quería continuar su carrera deportiva. Eligió Queen City Aademy preparatoria en Charolette, Carolina del Norte, donde llamó la atención de los entrenadores de Cincinnati y a los equipos de viaje de élite.

“Jamaree tiene una presencia grande y fuerte, algo así como Zach Randolph de los Grizzlies de Memphis”, dijo el entrenador de la EE.UU. Elite Sub-23, Linzy Davis, por teléfono acerca de su antiguo jugador de centro. “Ahora, tiene todas las habilidades ofensivas de Zach Randolph, pero tiene el potencial de ser un Zach Randolph-tipo jugador. Él va a tener un futuro en impresionante en Cincinnati”. Davis, quien ha entrenado a Carmelo Anthony, Kevin Durant, Rudy Gay, Chase Budinger y los gemelos López, dijo que escogió a Strickland para jugar en el equipo internacional debido a que el gigante de Richmond tiene una buena resistencia, buen trabajo de pies y puede terminar bien alrededor del borde. Pero fue la capacidad de Strickland para golpear el puente de 15 pies que le sorprendió más, dijo el entrenador. El juego de Strickland no es un diamante pulido. Davis dijo que mientras en Francia, una de las primeras cosas que noté en su centro fue que disparó bandejas como si estuviera a 5’10”. “Cincinnati no está buscando a un hombre por debajo del borde”, dijo el entrenador en jefe. “Están buscando a un tipo que pueda jugar por encima del aro. [Le dije] que tenía que ver cada dos puntos por encima del aro a y que necesitaba ver mas dunks. Sólo eso”. Y dunks fue. Davis se quedó tan impresionado con el desarrollo de Strickland durante la gira internacional que comenzó el “siete pies” en el juego de campeonato contra Rusia. Strickland respondió con una volcada y ocho puntos contra los rusos. Pero el baloncesto no siempre ha sido fácil para Strickland, ni su infancia en Richmond. Su madre dijo que casi abandonó el deporte dos veces. La primera vez fue en el quinto grado debido a las presiones poco realistas a ser “todo mundo”, y la segunda vez fue en el 11 º grado después del asesinato de su mejor amigo, dijo. El choque emocional que Strickland sentía por la pérdida

de su amigo le paralizó. Dejó de ir a la escuela y pasó muchos días solo, encerrado en su habitación, buscando una respuesta para su alma. Dijo que se sentía responsable de la muerte por haber introducido a su amigo a la persona que más tarde fue declarado culpable de matarlo. “Era como si el mundo se había terminado para mí”, dijo Strickland. “Me tomó un año para arreglarme. Y me di cuanta que al fin todo y todos vamos a pasar.” La mamá de Strickland, Stacey, acredita a los maestros de MetWest por ayudarle a salir de la casa de nuevo y a volver a la escuela. “No había faltan en esa escuela”, dijo. “[Los profesores] le preguntaban” ¿Por qué estás teniendo un mal día? ¿Qué está pasando? ‘Le invitaron a abrirse y a platicar”. “Le mandaba textos y le llamaba y le pedía a sus amigos que hicieran lo mismo para que se diera cuanta que le el tenia una comunidad de amigos y personas que realmente se preocupaban por el”, dijo la profesora de humanidades Ashley Kaplan. “Hicimos esto hasta que finalmente comenzó a regresar a sus clases. Fue un año muy difícil, pero regresó a su último año de secundaria renovado y con un nuevo enfoque, con su mente puesta en entrar a la universidad”. Strickland dijo que quiere estudiar la administración deportiva o la transmisión de deportes, mientras que estudie en Cincinnati. “Yo, como que quiero ser como cómo es Shaq”, dijo de la ex estrella de la NBA, “en la forma en que tiene todos estos programas de televisión después de su carrera.” “Es realmente increíble- un sueño hecho realidad”, dijo su padre, Joe Agustín, sobre el viaje físico y mental de su hijo mientras se dirige a la universidad. “El título es lo más grande que jamás me hubiera imaginado. Verlo graduarse y caminar hacia esa etapa- eso es la clave. Estoy tan orgullosa de él, me siento honrado de ser su padre”. •

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Health Reform Means Not Going to Mexicali for Care Alejandra Alarcon • Coachella Unincorporated

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OACHELLA — Like a lot of other families living in the Eastern Coachella Valley, when one of our family members fell sick, it meant driving about a hundred miles across the border into Mexico, to the City of Mexicali, to get taken care of by a doctor. The only other option, it seemed, was not being taken care of at all. Now, because of healthcare reform efforts in the United States, young people growing up today in the Eastern Coachella Valley – the unincorporated rural communities of southern Riverside County — don’t need to go without health insurance the way I did. The scenario is finally beginning to change. At least, it can change – if people here are made aware of the health services now available to them through federal health care reform, right in their own community. “We owe it to our country to inform the citizens to take advantage of all these resources that are available,” said Ronnie Cho, associate director of public engagement for the White House, during a speech about health care reform that I attended in Washington D.C. as a reporter last April. Cho is right. For the Affordable Care Act (ACA) to make a difference, people need to first be aware that health care is an option for them. People need to know that they can afford to visit a doctor, without having to stray more than a few miles away from their home. When my family would go to visit relatives across the border in Mexicali, we always took advantage of the opportunity to stop by the Mexican pharmacy to buy medicine for ourselves, as well as for our friends and neighbors who always requested some. As a child, I thought those trips to Mexicali to visit the doctor were the only way – it was just what people did — until later on in my youth, when my father got a job with a new trucking business that gave him medical benefits that included family coverage. Because my dad worked for a lot of different trucking companies during the years, and because there were lengths of time when he was unemployed, our health care situation was never stable. But at least for those few years, my family and I received the best health care we’d ever had. “Young people are relatively healthy, so they think, ‘I don’t need health care,’ until something happens and they actually need it,” said Cho. Again, Cho got it right. I can remember my worried mother, back in 2008, telling my little sister and me that we once again did not have health insurance and would have to resume our trips to Mexicali. In retrospect, I never minded the long trips to the doctor or dentist’s office. In fact, I never worried about my health. My parents always had medicine from Mexicali available in our cabinets for emergencies. For my siblings and me, it was not something that got in the way; it was something that we believed had to be done because there was no cheaper option. The irony is that even though being uninsured felt normal to me and my siblings growing up, it is families like ours that need that insurance the most. Families like mine that live in the unincorporated communities of the Eastern Coachella Valley – most of us are Latino, many (like my parents) are immigrants, and many make a living as farmworkers or do some other type of physical labor – are especially in need of the protections provided by health insurance, because of occupational hazards and other health risks associated with living in an area where people lack money and resources. Today, the Affordable Care Act, which

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La Reforma de Salud Significa No Ir a Mexicali para el Cuidado Médico Alejandra Alarcon • Coachella Unincorporated

will be fully implemented on January 1, 2014, is helping families like mine take control of our medical insurance, by providing options and a sense of security. It’s an idea – health care security — that at one time, at least for my family and I, seemed impossible to imagine. The health insurance that for so long seemed like such a special privilege will now become available to more people than ever before. The ACA was put into place in part to make sure insurance companies cannot end your coverage plan when you need it the most, cannot bill you into debt, cannot discriminate due to pre-existing medical conditions. Among other provisions, the ACA will secure medical insurance for American citizens after getting laid off or changing jobs. It will require insurance companies to cover the cost of mammograms and cancer screenings. And for the first time, young adults will remain eligible to be covered under their parent’s or guardian’s health insurance plan through the age of 26, even if they are married. As a result, 3.1 million young adults are now covered along with their families, and over 107,000 Americans with preexisting conditions who didn’t previously have insurance, are now receiving health coverage, according to federal data. If you know where to look, it is free and simple to apply for affordable or no cost medical insurance programs such as Medicaid and the Childrens’ Health

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OACHELLA - Al igual que muchas otras familias que viven en el este del Valle de Coachella, cuando uno de nuestros miembros de la familia se enfermaba, significaba conducir unas cien millas al otro lado de la frontera de México, a la ciudad de Mexicali, para ser atendido por un doctor. La única otra opción, al parecer, era no ser atendido. Ahora, gracias a los esfuerzos de reforma del cuidado de salud en los Estados Unidos, los jóvenes que crecen hoy en el este del Valle de Coachella - las comunidades rurales no incorporadas del sur del Condado de Riverside - no tienen que estar sin seguro de salud como lo estaba yo. El escenario finalmente está comenzando a cambiar. Por lo menos, puede cambiar – si a la gente aquí se le informa de los servicios de salud ya disponibles para ellos a través de la reforma federal de salud, en su propia comunidad. “Se lo debemos a nuestro país el informar a los ciudadanos de aprovechar todos estos recursos que están disponibles”, dijo Ronnie Cho, director asociado de participación pública para la Casa Blanca, durante un discurso sobre la reforma de salud a la que asistí en Washington DC como reportera el pasado abril. Cho esta en lo cierto. Para que la Ley de Asistencia Asequible (ACA) haga una diferencia, la gente necesita primero ser consciente de que el cuidado de salud es una opción para ellos. La gente tiene que saber que pueden darse el lujo de visitar a un médico, sin tener que alejarse más de unas

Alejandra Alarcon, as a baby with her older sister Gabriela and brother Robert, in the family van. Their mother usually made the van comfortable for the long trips to Mexicali.

Alejandra Alarcon de niña con su hermana mayor Gabriela y hermano Robert, en la camioneta de la familia. Por lo regular su mamá hacia la camioneta confortable para los viajes largos a Mexicali. .

Insurance Program (CHIP), which cover medical services that include doctor check-ups, emergency care, hospital care, vaccinations, prescription drugs, vision, hearing, and dental. There was a time, for a lot of us living here in the Eastern Coachella Valley, when driving across the border seemed like the easiest and most affordable way to access health care. Fortunately, for many of us, that no longer needs to be the case. Our communities can have the security of health insurance that for so long seemed just beyond our reach, if we just know where to find it.

pocas millas de distancia de su casa. Cuando mi familia iba a visitar a sus familiares al otro lado de la frontera en Mexicali, siempre nos aprovechamos de la oportunidad de pasar por la farmacia en México para comprar medicinas para nosotros mismos, así como para nuestros amigos y vecinos, que siempre pedían algunos. Cuando era niña, pensaba que esos viajes a Mexicali para visitar al médico eran la única manera - era lo que hacía la gente - hasta más tarde en mi juventud, cuando mi padre consiguió un trabajo en una nueva empresa de transporte que le dio beneficios médicos que incluía la cobertura familiar. Debido a que mi padre trabajo para una gran cantidad de empresas de transporte durante los años, y porque hubo períodos de tiempo cuando él estaba sin empleo, nuestra situación de cuidado de salud no era estable. Pero por lo menos por esos pocos años, mi familia y yo recibimos la mejor atención médica que jamás habíamos tenido. “Los jóvenes son relativamente saludables, por lo que piensan, ‘No necesito atención médica,’ hasta que sucede algo y realmente lo necesitan”, dijo Cho. Una vez más, Cho estaba correcto. Recuerdo a mi madre preocupada, en el 2008, diciéndonos a mi hermana y a mí que una vez más no teníamos seguro de salud

To see if you qualify for Medicaid or CHIP, or to apply online, visit: www.insurekidsnow.gov To find out what is your best insurance option for your specific demographics and needs go to: http://finder.healthcare.gov

y tendríamos que volver a nuestros viajes a Mexicali. En retrospectiva, a mí no me importaban las largas visitas al médico o al consultorio del dentista. De hecho, nunca me preocupé por mi salud. Mis padres siempre tenían medicina desde Mexicali disponible en nuestros armarios para emergencias. Para mis hermanos y yo, no era algo que se ponía en el camino, sino que era algo que creíamos que había que hacer porque no había opción más barata. La ironía es que a pesar de que no tener seguro se sentía normal para mí y mis hermanos al crecer, son las familias como la nuestra que más necesitan el seguro. Familias como la mía, que viven en las comunidades no incorporadas del este del Valle de Coachella - la mayoría de nosotros somos latinos, muchos (como mis padres) son inmigrantes, y muchos se ganan la vida como trabajadores agrícolas o hacen algún otro tipo de trabajo físico - están especialmente necesitados de las protecciones previstas por el seguro de salud, a causa de los riesgos laborales y otros riesgos de salud asociados con vivir en una zona donde las personas carecen de dinero y recursos. Ahora, la Ley de Cuidado de Salud Asequible, la cual será ejecutada plenamente el 1º de enero de 2014, está ayudando a familias como la mía a tomar el control de nuestro seguro médico, proporcionando opciones y un sentido de seguridad. Es una idea - la seguridad del cuidado de salud - que en algún momento, por lo menos para mi familia y yo, parecía imposible de imaginar. El seguro de salud que por tanto tiempo parecía un privilegio especial, ahora estará disponible para más personas que nunca antes. La ACA se puso en marcha, en parte, para que las compañías de seguros no puedan terminar su plan de cobertura cuando más lo necesita, no puedan ponerlo en deuda a través de las facturas, no puedan discriminar debido a condiciones médicas preexistentes. Entre otras disposiciones, la ACA garantizara el seguro médico para los ciudadanos estadounidenses después de ser despedidos o cambiar de trabajo. Será necesario que las compañías de seguros cubran el costo de las mamografías y pruebas de detección del cáncer. Y por primera vez, los jóvenes seguirán siendo elegibles para ser cubiertos por sus padres o tutor legal bajo sus planes de seguro de salud hasta los 26 años, incluso si están casados. Como resultado, ahora 3,1 millones de jóvenes adultos están cubiertos junto con sus familias, y más de 107.000 estadounidenses con condiciones preexistentes que antes no tenían seguro, ahora están recibiendo cobertura de salud, según datos federales. Si sabes dónde buscar, es gratis y fácil de aplicar para los programas de seguro médico de costes asequibles o sin costo, tales como Medicaid y el programa de seguro médico para niños (CHIP por sus siglas en ingles), que cubren los servicios médicos que incluyen chequeos médicos, atención de emergencia, atención hospitalaria, las vacunas, los medicamentos recetados, la visión, el oído y dental. Hubo un tiempo, para muchos de nosotros que vivimos aquí en el este del Valle de Coachella, cuando conducir al otro lado de la frontera parecía la forma más fácil y más asequible para acceder a la atención sanitaria. Afortunadamente, para muchos de nosotros, eso ya no tiene que ser el caso. Nuestras comunidades pueden tener la seguridad de seguro de salud que por tanto tiempo parecía un poco más allá de nuestro alcance, si sólo sabemos dónde encontrarlo. Para ver si califica para Medicaid o CHIP, o para solicitar en línea, visite: insurekidsnow.gov Para saber cuál es su mejor opción de seguro para sus datos demográficos y las necesidades específicas visite: http://finder.healthcare.gov


Dúo Filipino y Negro Llegan a la Fiesta del Valle del Silicio

Filipino & Black Duo Crash Silicon Valley’s Party

News Report • Semany Gashaw, New America Media

there are not that – about one percent in most companies.” Beating the Odds

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AN FRANCISCO -- In a thriving Bay Area technology sector where black and brown faces are the exception and not the norm, Chris Cruz, a Filipino American, and Isaac Reed, an African American, are crashing the party. “Stereotypes are one hell of a drug,” says the 25-year-old Reed. Being judged on appearance by other industry professionals, he adds, is something he’s come to expect. “Until I open my mouth, [then] they understand I’m educated. But I don’t let it intimidate me. It actually empowers me.” When it comes to California’s technology sector, Cruz and Reed surely aren’t alone in feeling racially isolated. A study conducted in 2011 by three California-based groups – the Black Economic Council, Latino Business Chamber of Greater Los Angeles, and the National Asian American Coalition – looked at workforce diversity at a dozen companies in Silicon Valley, including industry giants Intel, Cisco and Ebay, and found an industry where African Americans and Latinos are grossly underrepresented when compared to their percentages of the state population. In the study, Blacks comprised less than 3 percent of company employees on average (they are 6.8 percent of the state population), while Hispanics comprised anywhere from 4 to 9 percent of employees at those companies surveyed, despite accounting for 38 percent of the California’s population according to the 2010 Census. Another study conducted in 2011 by CNN Money culled workforce data from California-based technology companies Intel, Dell and Ingram Data. CNN, too, found diversity in the tech sector to be seriously lacking: whites comprised 64 percent of the workforce in companies surveyed. The next largest group was Asian at 20 percent. Meanwhile, Hispanics comprised only 9 percent and Blacks 6 percent of all employees. The CNN study did not include major companies like Facebook, Apple, Google or Amazon since those companies do not make such employee information public. Racial stereotyping within the tech sector is perpetuated by the lack of diversity within the industry, says Dr. James Lai, director of the Ethnic Studies Program at Santa Clara University. Overcoming those stereotypes, he says, can be a real barrier for young minority entrepreneurs, like Cruz and Reed, who are trying to make a name for themself. “If you’ve got to pitch [an idea], you have to have an image. And that image can be used against you, because there are stereotypes that people bring,” says Lai. “They [employers] may see an African American and they may think, ‘Well, how many African Americans do I know in the computer industry?’ And the truth is that

The young duo’s efforts – Cruz, like his partner Reed, is also 25 -- to break into the tech industry began in January 2011, with the development of a mobile application for smartphones that they called Zuggol. Zuggol allows users to set a personal goal and track progress toward that goal, which is assigned to one of six given categories: art, business, fitness, fashion, education and music. Users can update their goal status according to progress made, and “follow” others on Zuggol pursuing similar quests, to get helpful tips or advice on what is or isn’t working for other people. For those inevitable moments of hopelessness, users can look to Zuggol’s “push” page for extra motivation -- the page contains quotes from successful individuals across a variety of professions, from Babe Ruth to Maya Angelou. In February of 2013, Zuggol became available on the open market, joining thousands of other mobile applications available for purchase through the Apple Store. Fittingly, the path taken by Cruz and Reed to create Zuggol was one forged by perseverance and self-sacrifice in service of a shared goal. They couldn’t afford to hire a programmer to build the application, says Cruz, so he taught himself Objective-C, a programming language used in Apple’s current operating systems, over a sixmonth period. While Cruz worked on the technical side, Reed secured investment deals and corporate sponsors such as Muscle Milk and Velvety Wine. “Initially, motivation was probably the only thing that kept me going,” Cruz says. “There were times during those six months of coding, I lost all hope -- same with Isaac -- and every single time, I would read quotes or talk to somebody in the tech industry, which helped reignite my motivation.” Overcoming the odds was nothing new to either Cruz or Reed. Raised in a family of seven, Reed was the eldest of five siblings. At the age of 12, the family lost their home to foreclosure and was homeless for about a year. They couch-surfed, sleeping in different people’s living rooms until they were able to move into a one-bedroom apartment in Oakland, where there were “shootings on a regular basis.” Adding to their troubles, Reed’s father left the family at that same time, leaving his mother to care for her five children. “I’d seen a very large spectrum of the African American community in a negative fashion and I couldn’t stand it,” he said. “And so I asked myself, ‘What can I do to not be in this realm?’ I decided that everything that they’re doing, I’m going to do the exact opposite and see where I go.” Reed attended the Bay Area School of Enterprise in Alameda, a public charter high school where his entrepreneurial Continued on pg. 16

Reportaje • Semany Gashaw, New America Media

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AN FRANCISCO – En un sector tecnológico próspero en el Área de la Bahía donde las caras morenas son la excepción y no la norma, Chris Cruz, un filipino americano, e Isaac Reed, un afro americano, están entrando en la escena. “Los estereotipos son una droga fuete”, dice Reed de 25 años de edad. Ser juzgado por la apariencia de parte de otros profesionales de la industria, añade, es algo que ha llegado a esperar. “Hasta que abro la boca, [entonces] ellos entienden que soy educado. Pero no dejo que me intimide. En realidad, me da poder”. Cuando se trata del sector de tecnología de California, Cruz y Reed seguramente no son los únicos en sentirse racialmente aislados. Un estudio realizado en 2011 por tres grupos con sede en California - el Consejo Económico Negro, la Cámara de Comercio Latina de Los Ángeles, y la Coalición Nacional Asiática Americana - miró a la diversidad en la fuerza laboral de una docena de empresas del Valle del Silicio, incluyendo gigantes de la industria Intel, Cisco y Ebay, y encontró una industria donde los afro americanos y latinos están sumamente subrepresentados en comparación con los porcentajes de la población del estado. En el estudio, los negros componen menos del 3 por ciento de los empleados de la compañía en promedio (son el 6,8 por ciento de la población estatal), mientras que los hispanos componen cualquier lugar del 4 al 9 por ciento de los empleados de las empresas encuestadas, a pesar de que representan el 38 por ciento de la población de California según el censo de 2010. Otro estudio realizado en 2011 por CNN Money selecciono datos de fuerza laboral de las empresas de tecnología con sede en California Intel, Dell e Ingram Data. CNN también encontró que hay insuficiente diversidad en el sector de la tecnología: los blancos componen el 64 por ciento de la fuerza laboral en las empresas encuestadas. El siguiente grupo más grande era asiático en 20 por ciento. Mientras tanto, los hispanos representaban sólo el 9 por ciento y los negros el 6 por ciento de todos los empleados. El estudio de CNN no incluye grandes empresas como Facebook, Apple, Google o Amazon ya que esas empresas no hacen público esa información del personal. Estereotipos raciales dentro del sector tecnológico se perpetúan por la falta de diversidad en la industria, dice el Dr. James Lai, director del Programa de Estudios Étnicos de la Universidad de Santa Clara. La superación de los estereotipos, dice, puede ser un verdadero obstáculo para los jóvenes empresarios de las minorías, como Cruz y Reed, que están tratando de hacer un nombre por sí mismos. “Si tienes que presentar [una idea], tienes que tener una imagen. Y esa imagen puede ser usada en tu contra, porque hay estereotipos que la gente trae”, dice Lai. “Ellos [los empleadores] pueden ver un afro americano y pueden pensar, ‘Pues cuantos afro americanos conocen la industria informática?’ y la verdad es que no hay muchos – alrededor del uno por ciento en la mayoría de las empresas”.

Venciendo las Adversidades Los esfuerzos del dúo joven - Cruz, al igual que su compañero Reed, también de 25 años- de irrumpir en la industria de la tecnología se inició en enero de 2011, con el desarrollo de una aplicación móvil para teléfonos inteligentes que ellos llamaron Zuggol. Zuggol permite a los usuarios establecer una meta personal y dar seguimiento al progreso hacia ese objetivo, que se asigna a una de las seis categorías dadas: arte, negocios, salud, moda, educación y música. Los usuarios pueden actualizar su estado hacia el objetivo de acuerdo al progreso realizado, y “seguir” a otros en Zuggol que están persiguiendo misiones similares, para obtener consejos útiles sobre qué esta y qué no esta funcionando para otras personas. Para esos momentos inevitables de la desesperanza, los usuarios pueden buscar a la página “push” de Zuggol para motivación extra - la página contiene citas de personas exitosas a través de una variedad de profesiones, desde Babe Ruth a Maya Angelou. En febrero de 2013, Zuggol se hizo disponible en el mercado abierto, uniéndose a miles de aplicaciones móviles disponibles para su compra a través de la Apple Store. Oportunamente, el camino tomado por Cruz y Reed para crear Zuggol fue uno forjado por la perseverancia y abnegación al servicio de un objetivo común. No podían permitirse el lujo de contratar a un programador para crear la aplicación, dice Cruz, por lo que se enseñó Objective-C el mismo, un lenguaje de programación utilizado en los sistemas operativos actuales de Apple, en un período de seis meses. Mientras que Cruz trabajó en el aspecto técnico, Reed aseguró acuerdos de inversión y empresas patrocinadoras, como Muscle Milk y Velvety Wine. “En un principio, la motivación era probablemente la única cosa que me mantuvo en marcha”, dice Cruz. “Hubo momentos durante esos seis meses de codificación, perdí toda esperanza – fue lo mismo con Isaac - y cada vez, leía citas o hablaba con alguien en la industria de la tecnología, lo que ayudó a reavivar mi motivación”. Superar las probabilidades no era nada nuevo para Cruz o Reed. Criado en una familia de siete, Reed era el mayor de cinco hermanos. A la edad de 12 años, la familia perdió su casa por ejecución hipotecaria y estaba sin hogar por alrededor de un año. Ellos durmieron en las salas de diferentes personas hasta que fueron capaces de entrar en un apartamento de una recamara en Oakland, donde hubo “disparos regularmente”. Añadiendo a sus problemas, el padre de Reed dejó a la familia en ese mismo tiempo, dejando a su madre a cuidar a sus cinco hijos. “Había visto un gran espectro de la comunidad afro americana de una manera negativa y no podía soportarlo”, dijo. “Así que me pregunté: ‘¿Qué puedo hacer para no estar en este ámbito?” Decidí que todo lo que están haciendo, voy a hacer exactamente lo contrario y ver a dónde voy”. Reed asistió Bay Area School of Enterprise en Continúa de la pág. 16

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Bike to Work Day 2013

Photo Essay • Richmond Health and Environment

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n Thursday, May 9th, nearly 400 Richmond riders joined the entire East Bay for the 19th annual Bike To Work Day. The City of Richmond partnered with the East Bay Bicycle Coalition, 511 Contra Costa, Building Blocks for Kids Collaborative, SunPower, the Richmond Bicycle Pedestrian Advisory Committee, Rich City RIDES, and Urban Tilth to celebrate biking as an efficient, viable and cost effective form of transportation. Between 7:00 AM and 9:00 AM, Energizer Stations provided riders with water, reusable water bottles, coffee, snacks, prizes, a Bike To Work tote bag and more. Stations were set up throughout Richmond at Macdonald Ave. & San Pablo Ave., the Richmond Greenway, Marina Bay Park and Richmond BART. Over 200 Energizer Stations were located along local bike commute routes in all nine Bay Area counties.

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Día Anual de Andar en Bicicleta al Trabajo Documento Fotográfico, Salud y Ambiente de Richmond

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l jueves, 9 de mayo cerca de 400 ciclistas de Richmond se unieron a todo el Este de la Bahía para el décimonoveno día anual de andar en bicicleta al trabajo. La Ciudad de Richmond se asoció con el East Bay Bicycle Coalition, 511 Contra Costa, Building Blocks for Kids Collaborative, SunPower, Richmond Bicycle Pedestrian Advisory Committee, Rich City RIDES, y Urban Tilth para celebrar el ciclismo como una forma eficiente y eficaz, viable y rentable de transporte. Entre las 7:00 am y las 9:00 am, Estaciones Energizer proporcionaron a los ciclistas con agua, botellas de agua reutilizables, café, snacks, premios, una bolsa y más. Las estaciones estaban por todo Richmond en Macdonald Ave. y San Pablo Ave., el Richmond Greenway, Marina Bay Park y el Richmond BART. Más de 200 estaciones Energizer se encontraron a lo largo de las rutas locales de bicicleta de conmutar en los nueve condados del Área de la Bahía. •


Help us re-vision Miller-Knox Regional Shoreline!!!

“A Walk in the Park” Saturday, June 8, 2013 9:00 am – 4:00 pm Walking Tour of the Park begins at 10:00 am Interpretive Hike in the Hills begins at 1:00 pm ** Tours will start from the Sea Gull Group Picnic Area **

The East Bay Regional Park District is preparing a Land Use Plan Amendment for Miller-Knox Regional Shoreline and we want to hear your ideas! District staff will be at Miller-Knox to provide tours, answer questions, and hear your suggestions to re-vision Miller-Knox Regional Shoreline LOCATION: 900 Dornan Drive, Richmond DIRECTIONS from 1-580: Exit at Canal Boulevard and turn left onto Canal Boulevard. Continue on Canal Boulevard, turn right onto Seacliff Drive. Seacliff Drive becomes Brickyard Cove. Turn right onto Dornan Drive. All parking is on the left.

The tours will include undeveloped areas of Miller-Knox that are on uneven surfaces that may be challenging for strollers , wheelchairs, and those with limited mobility. Please wear appropriate footwear and bring drinking water. Sunscreen and a hat are also encouraged.

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Navigating Life After Prison Continued from pg. 3

May 21. “Dates like that are easy for us to remember,” says his mother. “After you’ve sat in prison and felt like you were rotting, dates become very important and you don’t forget them.” “Your release date is like another birthday,” says Carter. He was released on a Tuesday, and Vaughn helped him set up a meeting with the local union coordinator for Friday. The coordinator gave him a list of numbers to call. “I woke up every day at six, calling, calling, calling … Even if someone told me they weren’t accepting applications I’d show up in full work gear,” he says. Just over two weeks after his release date, he began work. “If you come home and you have people depending on you, [you’re] lucky … When you’re in prison, you say to yourself, ‘I’m never coming back.’ But you’re sitting there with people who have been in and out their whole lives,” he says. “I just stay focused. If I didn’t have a family I’d be back in the streets.” Likewise, Vaughn credits her son with giving her the motivation she needed to change her life. “It was important to me for my son to come home and see me doing something different than what he saw me doing when we left,” she says. “It was important to me for him to understand the value of our relationship and the relationship that he had with the rest of my family … So he would know that right, wrong, or anything in between, I’m always going to be here.” • Zuggol Continued from pg. 13

tendencies flourished. He eventually went on to graduate from San Francisco State University, becoming the first in his family to obtain a college degree. Like his business partner, Cruz was also raised by his mother and had a father who was in and out of his life. He lived in a house in Hercules, a city 25 miles from San Francisco, until the age of six, when his father was incarcerated for selling drugs. Soon after, the family was evicted from their home and rented a bedroom in a house in San Francisco. For 16 years, his mother raised him in that bedroom, saving up all her money so he could attend Archbishop Riordan High School, an allboys private school. But his mother could only afford two years at Riordan, so Cruz spent his junior and senior years at Philip & Sala Burton High School, a public school with a tougher reputation. “It taught me a lot more about just surviving and about how life is,” says Cruz. Back then, being an app developer never crossed his mind, admits Cruz. Growing up, he was a rapper who won awards and produced music with storied Bay Area rap artists like Big Rich and San Quinn. He credits having to care for his ailing mother -- she almost died twice, once from a heart attack that Cruz attributes to stress -- for shaping his work ethic.

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Protesta para Inmigrantes Detenidos Continúa de la pág. 1

Protest for Immigrant Detainees Continued from pg. 1

Christina Mansfield es cofundadora de iniciativas comunitarias para inmigrantes visitantes en confinamiento (CIVIC por sus siglas en inglés), que recientemente lanzó una campaña nacional para llamar la atención al alto costo de las llamadas telefónicas desde la prisión. Ella estaba en la manifestación, donde describió los inmigrantes detenidos como “un mercado cautivo ... El alto coste de las llamadas telefónicas genera sufrimiento adicional e innecesario para las familias, y da privilegio a las ganancias sobre el derecho de las familias a permanecer en contacto”. A diferencia de los centros penitenciarios estatales y federales, que son requeridos por ley a contratar al mejor postor, los condados no están sujetos a la misma regulación. “La mayoría de las cárceles del condado eligen las empresas con que reciben el mayor beneficio”, explicó Mansfield. El tema saltó a la fama en el 2000, después que una demanda colectiva fue presentada por la residente de Washington, DC Martha Wright contra las empresas de telefonía de prisión por cargos relacionados con las llamadas realizadas de su nieto, quien pasó 18 años entre rejas. Más tarde demandó a la Comisión Federal de Comunicaciones, y el pasado abril su caso fue tomado por el Caucus Negro del Congreso. El sistema telefónico en WCDF está dirigido por Global Tel* Link con sede en Alabama. La compañía pagó $ 75,000 para el contrato con el Condado de Contra Costa, que recibe el 57 por ciento de todas las ganancias obtenidas de las llamadas telefónicas. El contrato expira en junio de 2013. El año pasado, la empresa registró ganancias de las llamadas realizadas dentro de WCDF cerca de $ 700.000, de acuerdo con documentos obtenidos a través de un acto de solicitud público presentada en la oficina del Sheriff por CIVIC. Global Tel* Link no quiso hacer comentarios para este artículo. Una llamada desde el interior de WCDF incluye una tarifa de 3,25 dólares por conexión, independientemente de la duración, con tarifas por minuto tan altas como 25 centavos para llamadas dentro del estado y 30 centavos adicionales cuando se llama fuera del estado. Los presos en las cárceles del condado como WCDF pagan tasas más altas que en las penales estatales o federales.

De la Rosa dijo que con las llamadas desconectadas rutinariamente, a menudo tiene que pagar la tarifa de conexión más de una vez en una sola conversación. La Reverenda Deborah Lee es la directora de la Coalición Interreligiosa para los Derechos de Inmigrantes, uno de los organizadores de la manifestación. Sujetando volantes con consignas que decían “Justicia” o “Feliz día de las madres - Llamadas telefónicas asequibles”, Lee describió las tasas como “explotador”, diciendo que inhiben la capacidad de que los reclusos mantengan los lazos familiares y estar al día con sus casos legales. Defensores de la reforma de penales han sostenido durante mucho tiempo que mantener las conexiones a familiares y amigos en el exterior es fundamental para reducir la reincidencia y la garantía de una transición más suave una vez que los presos son liberados. “Se les esta cobrando a familias demasiado por las cosas más básicas,” dijo ella, “como decirle a los familiares que los quieres, o hablar con sus abogados sobre sus casos”. Familiares de los detenidos a menudo pagan entre $25 - $50 por dos o tres llamadas breves. “Es cruel e inhumano”, dijo Lee, “las historias que escuchamos son desgarradoras”. Una de esas historias es la de Abesulom Taye, que fue liberado recientemente de WCDF después de un periodo de siete meses por un tecnicismo por causa de acusaciones que datan de 1998 por posesión de marihuana. Taye fue uno de los que hablaron en el mitin. “Todo sucedió muy rápido”, recordó de su detención, diciendo que era inesperado ya que se le había concedido asilo por un juez en 2010. Un padre, Taye dijo que mientras se encontraba detenido, a menudo tuvo que “decidir si quería hablar con mi hijo o tener comida ese día”. Los altos costos significaron que las llamadas fueron de cada otro día a una vez por semana. Finalmente acumuló facturas de teléfono por un total de $ 2000. El grupo de Lee se ha unido a CIVIC en la búsqueda de un proceso justo y abierto para el Condado de Contra Costa para negociar un nuevo contrato que cumplirá con las normas del ICE en escoger el proveedor de más bajo costo. “No deberíamos tratar de equilibrar nuestro presupuesto sobre las espaldas de las personas que tratan de hablar con sus hijos”, dijo. •

“It really pushes me beyond what anything else would,” he says.

like the people [in tech companies] keep to themselves a lot at many of the startups, especially all the mixers that I go to.” As a result, the men have stopped going to industry mixers, a crucial environment for networking opportunities and pitching ideas. Today in the Zuggol office in San Francisco’s financial district, Cruz and Reed’s idea has grown into a budding enterprise of 20 employees, nearly all from non-white ethnic backgrounds ranging from Filipino to African American to Hispanic. The company is experiencing steady growth – their user base increases by about 10 percent each week -- and the partners say they are busy fundraising and securing private investments deals. Cruz and Reed are proud of what they’ve accomplished so far and say they will strive to continue to make a difference, by doing whatever they can within their own company to diversify the tech sector. “I feel like we’re the underdogs and that Isaac and I are doing it for our people,” says Cruz. “I feel we have our ethnicities on our shoulders in the tech industry.”•

which are required by law to contract to the lowest bidder, counties are not subject to the same regulation. “Most county jails go with the companies that get them the most profit,” explained Mansfield. The issue first gained prominence in 2000, after a class action lawsuit was filed by Washington, DC resident Martha Wright against the prison phone companies for charges related to calls made from her grandson, who spent 18 years behind bars. She later sued the Federal Communications Commission, and this past April her case was taken up by the Congressional Black Caucus. The phone system at WCDF is run by Alabama-based Global Tel* Link. The company paid $75,000 for the contract with Contra Costa County, which receives 57 percent of all profits made from the phone calls. The contract is due to expire in June 2013. Last year, the company saw profits from calls made within WCDF nearing $700,000, according to documents obtained via a public request act filed with the Sheriffs office by CIVIC. Global Tel* Link declined to comment for this story. A call from inside WCDF includes a $3.25 connection fee regardless of the duration, with per-minute rates running as high as 25 cents for interstate calls and an additional 30 cents when phoning out-of-state. Inmates in county jails like WCDF pay higher rates than those in either state or federal penitentiaries. Dela Rosa said that with calls routinely dropped, he often has to pay the connection fee more than once in a single conversation. Reverend Deborah Lee is Director of the Interfaith Coalition for Immigrant Rights, one of the organizers of the rally. Gripping a stack of flyers with slogans that read “Justice” or “Happy Mothers Day – Affordable Phone Calls,” Lee described the rates as “exploitative,” saying they inhibited inmates ability to maintain family ties and stay up to date on their legal cases. Prison reform advocates have long argued that maintaining connections to family and friends on the outside is critical to reducing recidivism and ensuring a smoother transition once inmates are released. “Families are being overcharged for the most basic things,” she said, “like telling relatives you love them, or speaking with their attorneys about their cases.” Inmates’ relatives often pay anywhere from $25-$50 for two or three brief calls. “It’s cruel and inhuman,” said Lee, “the stories we hear are heartbreaking.” One of those stories is that of Abesulom Taye, who was recently released from WCDF after a seven-month stint on a technicality stemming from charges dating back to 1998 for marijuana possession. Taye was among those who spoke at the rally. “It happened so fast,” he recalled of his arrest, saying it was unexpected as he had been granted asylum by a judge in 2010. A father, Taye said while he was detained he often had to “decide whether I wanted to talk to my son or have food that day.” The high costs meant that calls went from every other day to once a week. Eventually he racked up phone bills totaling $2000. Lee’s group has joined with CIVIC in seeking a fair and open process for Contra Costa County to negotiate a new contract that would comply with ICE standards in going with the lowest cost provider. “We shouldn’t be trying to balance our budgets on the backs of people trying to talk to their kids,” she said. •

Changing the Culture Now entrenched in the tech industry, Reed and Cruz face a different kind of struggle, not with poverty, but with the biases within their chosen profession. When asked if race is still an issue for them in the tech world, both agree that as people of color they have to work harder to impress. “Sometimes I’ll talk to people and say I’m a programmer, or I develop -- but if I say that I coded Objective-C in six months, then they will pay attention to me. If I don’t, I’ll usually get ignored,” says Cruz. “It’s also disheartening to see, for me especially, [that] I am the only African American at many of the [tech] events I go to,” adds Reed. “Sometimes I see African American women, but… the males, you don’t see any.” Cruz once tested the environment by changing his appearance to see how people would treat him. “If I let my hair grow out, I’ll look more Caucasian. But if I’m shaved I get completely ignored because it seems

Zuggol Continúa de la pág. 13 Alameda, una escuela pública charter donde sus tendencias empresariales florecieron. Con el tiempo se graduó de la Universidad Estatal de San Francisco, convirtiéndose en el primero en su familia en obtener un título universitario. Al igual que su socio de negocios, Cruz también fue criado por su madre y tenía un padre que a veces era parte de su vida. Vivía en una casa en Hércules, una ciudad a 25 millas de San Francisco, hasta la edad de seis años, cuando su padre fue encarcelado Continúa en la pág. 17


Khalid’s Corner El Rincón de Khalid Wisdom from O.G. and Youth Advocate, Khalid Elahi

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was blessed to make it this far. I can see all the lies that were told to me about the vicious streets. How getting money was easy - nothing to it, but they were dead wrong. I was coached by older brothers who passed on bad information and they were surely bad examples for any young life. In my day, the manipulation of a young mind was how some of the older cats survived because they knew the power of ignorance. Many young

brothers in my day lost their life from pushing someone else’s agenda. They said, “you don’t need protection for sex just pull out before the deal” and that piece of bad information caused kids to start having kids. They told me real cats don’t die, but in fact I saw real brothers lay in pools of blood in the Richmond city streets lifeless. Tell these young Brothers the truth! If you are currently in the streets engaged in Block life, gangs, guns, & drug usage then you are in danger of experiencing a nasty ending, a life sentence or Rolling Hills because the street life style is a lie and the HOOD VIRUS and it’s effects are real.

Sabiduria de un O.G. y Defensor de los Jóvenes, Khalid Elahi

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uve la suerte de llegar hasta aquí. Puedo ver todas las mentiras que me dijeron de las calles viciosas. Cómo conseguir el dinero era fácil, nada a él, pero estaban completamente equivocado. Me instruyeron hermanos mayores que me mal informaban y eran sin duda mal ejemplo para cualquier vida joven. En mis tiempos la manipulación de una mente joven era cómo algunos de los tipos más viejos sobrevivieron porque sabían el poder de la ignorancia. Muchos hermanos jóvenes de mi día perdieron su vida al empujar la agenda de alguien más. Ellos dijeron: “no necesitas protección para el sexo simplemente salte antes

de terminar” y ese pedazo de mala información provocó que los niños comenzarán a tener hijos. Me dijeron que los tipos reales no mueren, pero de hecho vi a verdaderos hermanos yacer en charcos de sangre en las calles de la ciudad de Richmond sin vida. ¡Díganles a estos jóvenes hermanos la verdad! Si actualmente te encuentras en las calles, participando en la vida de la calle, las pandillas, las armas, y el uso de drogas, entonces estas en peligro de experimentar un final desagradable, una cadena perpetua o Rolling Hills porque el estilo de vida de la calle es una mentira y el virus del barrio y sus efectos son reales.

Ruben Pedroza con su hijo menor Nicolas Residente de Richmond y graduado de RichmondBUILD en 2013

MCE apoya el entrenamiento para trabajos en Richmond. Como proveedor público de electricidad, sin ánimo de lucro que ofrece servicios de energía limpia en Richmond, MCE invierte en trabajos locales, proyectos y programas. MCE se ha asociado con RichmondBUILD para patrocinar entrenamiento en programas de desarrollo laboral que fortalezcan nuestra comunidad. ¿Y usted, qué elige?

es.mceCleanEnergy.com | 1 (888) 632-3674

Continúa de la pág. 17 por vender drogas. Poco después, la familia fue desalojada de su casa y alquiló una habitación en una casa en San Francisco. Durante 16 años, su madre lo crió en esa habitación, ahorrando todo su dinero para que pudiera asistir a Archbishop Riordan High School, una escuela privada de varones. Pero su madre solo pudo pagar dos años en Riordan, por lo que Cruz pasó su tercer y cuarto año en Philip & Sala Burton High School, una escuela pública con una reputación más dura. “Me enseñó mucho más de simplemente sobrevivir y sobre cómo es la vida”, dice Cruz. En aquel entonces, ser un desarrollador de aplicaciones nunca cruzó por su mente, admite Cruz. Al crecer, era un rapero que ganó premios y producido música con artistas de rap del Área de la Bahía como

Big Rich y San Quinn. Él acredita tener que cuidar a su madre enferma - casi se murió dos veces, una por un ataque al corazón que Cruz atribuye al estrés - por dar forma a su ética de trabajo. “Realmente me empuja más allá de lo que cualquier otra cosa lo hiciera”, dice. Cambiando la Cultura Ahora bien arraigados en la industria tecnológica, Reed y Cruz se enfrentan a otro tipo de lucha, no con la pobreza, pero con las preferencias en su profesión elegida. Cuando se le preguntó si la raza sigue siendo un problema para ellos en el mundo de la tecnología, ambos están de acuerdo en que la gente de color tiene que trabajar más duro para impresionar. “A veces hablo con la gente y les digo que soy un programador, o que desarrollo - pero si digo que yo programé Objective-C en seis meses, entonces me prestan atención. Si no lo digo,

por lo general me ignoran”, dice Cruz. “También es desalentador ver, para mí en especial, [que] yo soy el único afro americano en muchos de los eventos [tech] que asisto,” añade Reed. “A veces veo mujeres afro americanas, pero ... los hombres, no se ven”. Cruz, una vez probo el ambiente mediante el cambio de su apariencia para ver cómo lo tratarían las personas. “Si me dejo crecer el pelo, me miro más caucásico. Pero si me rapo el pelo me ignoran por completo, ya que parece que la gente [en las empresas de tecnología] no se juntan con otros mucho en muchas de las nuevas empresas, en especial en todas las reuniones sociales que voy. “Como resultado, los hombres han dejado de ir a las reuniones sociales de la industria, un entorno fundamental para las oportunidades de hacer conexiones y lanzar ideas. Hoy en día en la oficina Zuggol en el

distrito financiero de San Francisco, la idea de Cruz y Reed ha crecido en una empresa en ciernes de 20 empleados, casi todos de origen étnico no blancos desde filipino a afro americano a hispanos. La compañía está experimentando un crecimiento constante - su base de usuarios aumenta en un 10 por ciento cada semana - y los socios dicen que están ocupados en recaudación de fondos y asegurar ofertas de inversiones privadas. Cruz y Reed están orgullosos de lo que han logrado hasta el momento y dicen que van a tratar de seguir haciendo una diferencia, haciendo todo lo posible dentro de su propia empresa para diversificar el sector tecnológico. “Siento como si fuéramos los de abajo y que Isaac y yo estamos haciéndolo por nuestra gente”, dice Cruz. “Siento que tenemos nuestras etnias sobre nuestros hombros en la industria de la tecnología”. •


Richmond Cinco de Mayo Offers More Than Just a Good Party

Photo Essay • Gabino Arredondo

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housands of people gathered in Richmond to celebrate the 7th Annual Cinco De Mayo Festival on Sunday May 5, 2013. The family-friendly event, organized by the 23rd Street Merchant Association, has grown to become one of the largest Cinco de Mayo festivals in Northern California. The public enjoyed three stages worth of entertainment, with live music performed by bands with local and even global followings. Vendors offered an abundance of great food. There was a horse rodeo,

Ray Gonzales

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a classic car showcase, merchandise and business booths, police and fire safety demonstrations, and kid-friendly activities like a bike rodeo and inflatable jumpers. Adding to the variety of entertainment, a number of civic organizations were on hand to engage community members on issues like nutrition, the arts, fitness, affordable housing, the environment, voter registration, job training, CPR training, and access to affordable health care. •

El Cinco de Mayo de Richmond Ofrece Algo Más que Una Buena Fiesta Ensayo Fotográfico • David Meza

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iles de personas se reunieron en Richmond para celebrar la séptima edición del Festival Cinco de Mayo el domingo 5 de mayo de 2013. El evento familiar, organizado por la 23rd Street Merchant Association, ha crecido hasta convertirse en uno de los más grandes festivales del Cinco de Mayo en el norte de California. El público disfrutó de tres escenarios de entretenimiento, con música en vivo interpretada por bandas con seguidores locales e incluso globales. Los vendedores ofrecieron una gran cantidad de buena

comida. Hubo un rodeo de caballos, una muestra de autos clásicos, puestos de mercancía y comerciales, demostraciones de seguridad contra incendios y policiales, y actividades agradables para los niños, como un rodeo de bicicletas y brincolines. Agregando a la variedad de entretenimiento, una serie de organizaciones civiles estuvieron presentes para involucrar a los miembros de la comunidad en temas como la nutrición, las artes, la salud, la vivienda asequible, el medio ambiente, registro de votantes, capacitación laboral, formación de la resucitación cardiopulmonar, y el acceso a cuidados de salud asequibles. •


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A Prom Day in the Life

First Person, Iraida Santillan

First Person, Iraida Santillan

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rom came ridiculously fast this year. I’d felt like I had all the time in the world to prepare, until I found myself with only two and a half weeks to go before the dance, and I had nothing: no dress, no shoes or accessories, not even a prom ticket. I knew I’d have to set a budget for myself because the prom tickets cost $100. Of course I only had to pay for one, because my date Mike gave me money for his. Still, prom dresses and shoes can be really expensive and I did not want to ask my parents for money. Senior year has been full of expenses for them having to pay for my SAT and ACT exams, college applications, and all sorts of other school related things like grad night. I felt guilty asking them for more money. So when I found a formal dress that was on sale at Caché in San Francisco I was relieved – only to find out the store no longer had my size. Luckily, the wonderful lady who worked there started searching to see if any nearby store had the same dress, and it just so happened a store in Sacramento had it and were able to ship it to me three days later. At least I had the dress down, making me one happy girl. I ended up getting my shoes that same day at Forever 21 right after I ordered my dress, and they’re honestly something to die for -- that’s how much I like them! This year, I wasn’t distracted by having to worry about any finals or tests, so I was able to have a relaxing prom day -- unlike two years ago, when I had to rush to get ready for prom because I had my physics lab final that same afternoon. The extra time allowed Mike and I to take care of some important last minute things, like going to Burlington so he could get a nice shirt to match me for the night. We went early in the morning, hoping we could find something nice, and it took us awhile before finally finding the perfect shirt in the perfect shade of pink. After accomplishing that mission in the morning, I got home and started washing the car because I didn’t want to go to prom in a dirty car. After that was done, I went to pick up the boutonniere at the flower

shop on McDonald Ave. I never knew that two little flowers could cost so much! I started getting ready for prom around three o’clock with my little sisters watching me do my hair and makeup the whole time. I felt like it took forever to get ready. It was close to seven o’clock when I finished, and prom started at seven. I was trying to hurry up, but you honestly can’t rush perfection. Mike arrived at my house at 6:45 to get ready here, because I had his shirt and bow tie. Before leaving for prom we took pictures in the backyard, of us putting on the boutonniere and corsage. Mike and I finally left the house about a quarter past seven, and we decided that the fastest way to get to the Cliff House in San Francisco was by crossing the Golden Gate Bridge. As we were driving I noticed pedestrians as well as other drivers staring and pointing at us -- I guess they were just admiring how good we looked. We finally made it to the Cliff House where the first thing we did was take the prom portrait, before my hair and makeup got all messed up. After the portrait one of my classmates told me that there was a photo booth, and to be honest it was my favorite thing about prom. I must say that my prom reminded me a lot of the proms you see in “white movies.” It was nothing like Richmond High’s prom two years ago. It was very sweet, with people sitting around tables, and a very small dance floor with people slow dancing or fist pumping and not “twerking.” I’m not saying I didn’t like my prom but it was very different and not what I expected after attending the RHS prom last year. By the end of the night I was starving, so after leaving the Cliff House, Mike and I went to In-n-Out where we both got a burger and devoured it. We stayed up talking and looking at the sky for a while before it was finally time for him to bring me home -- almost like Cinderella -- because my mom had warned him that she wanted me back home by one a.m.. •

Un Día de Prom en la Vida En Primera Persona, Iraida Santillan

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rom llego ridículamente rápido este año. Sentí que tenía todo el tiempo del mundo para prepararme, hasta que me encontré con sólo dos semanas y media antes del baile, y no tenía nada: ni vestido, ni zapatos o accesorios, ni siquiera un boleto para el prom. Sabía que tendría que establecer un presupuesto para mí porque el boleto para el prom cuesta $ 100. Por supuesto, yo sólo tenía que pagar por uno, porque mi acompañante Mike me dio dinero para el de él. Aún así, vestidos de prom y los zapatos pueden ser muy caros y yo no quería pedirle dinero a mis padres. El último año ha estado lleno de gastos pare ellos, teniendo que pagar por los exámenes SAT y ACT, solicitudes para la universidad, y todo tipo de otras cosas relacionadas con la escuela, como la Noche de Graduación. Me sentí culpable pedirles más dinero. Así que cuando encontré un vestido formal que estaba en oferta en Caché en San Francisco me sentí aliviada - sólo para descubrir que la tienda ya no tenía mi talla. Afortunadamente, la maravillosa señora que trabajaba allí comenzó a buscar si alguna tienda cercana tenía el mismo vestido, y por casualidad una tienda en Sacramento lo tenía y me lo pudieron enviar tres días después. Por lo menos tenía el vestido, haciéndome muy feliz. Terminé consiguiendo mis zapatos ese mismo día en Forever 21 justo después que pedí mi vestido, y son francamente algo para morirse - ¡eso es lo mucho que me gustan! Este año, no estaba preocupaba por exámenes finales o pruebas, así que tuve la oportunidad de pasar un día tranquilo de prom - a diferencia de hace dos años, cuando tuve que correr para estar lista para prom porque tenía mi examen final de laboratorio de física, esa misma tarde. El tiempo extra permitió que yo y Mike pudiéramos hacer algunas cosas importantes de última hora, como ir a Burlington para que pudiera encontrar una camisa para que combinara conmigo esa noche. Nos fuimos temprano en la mañana, con la esperanza de que podríamos encontrar algo agradable, y nos tomó un tiempo antes de encontrar la camisa perfecta en la sombra perfecta de color rosa. Después de llevar a cabo esa misión en

la mañana, llegué a casa y empecé a lavar el carro porque yo no quería ir al prom en un carro sucio. Después de que termine, fui a recoger el ojal en la tienda de flores en McDonald Ave. ¡Nunca supe que dos pequeñas flores podrían costar tanto! Comencé a alistarme para el baile como a las tres de la tarde con mis hermanitas mirándome mientras me hacia el pelo y el maquillaje. Sentí que paso una eternidad para estar lista. Era cerca de las siete cuando terminé, y el prom comenzaba a las siete. Yo estaba tratando de darme prisa, pero sinceramente no se puede apurar la perfección. Mike llegó a mi casa a las 6:45 para prepararse aquí, porque yo tenía su camisa y corbatín. Antes de salir para prom nos tomamos fotos en el patio poniéndonos el ojal y el ramillete. Mike y yo finalmente salimos de la casa alrededor de las siete y cuarto, y decidimos que la manera más rápida de llegar a la Cliff House en San Francisco era cruzando el puente Golden Gate. Cuando íbamos manejando me di cuenta de los peatones y otros conductores mirándonos y señalándonos - supongo que sólo estaban admirando lo bien que lucíamos. Finalmente llegamos a la Cliff House, donde lo primero que hicimos fue tomar el retrato de prom, antes de que mi pelo y mi maquillaje estuviera en mal estado. Después del retrato uno de mis compañeros de clase me dijo que había una cabina de fotos, y para ser honesta, fue mi cosa favorita de prom. Debo decir que mi prom me recordó mucho a los proms que se ven en “películas blancas”. No era nada como el prom de Mike de Richmond High hace dos años. Era muy dulce, con gente sentada en mesas, y un piso muy pequeño de baile con la gente bailando lentamente o brincando y no “twerking”. No estoy diciendo que no me gusto mi prom, pero era muy diferente y no lo que esperaba después de asistir al prom de RHS el año pasado. Al final de la noche me moría de hambre, así que después de salir de la Cliff House, Mike y yo fuimos a In-n-Out donde ambos nos comimos una hamburguesa. Estuvimos hablando y mirando el cielo por un tiempo antes de que ha llego el momento para que me llevara a casa - casi como Cenicienta - porque mi mamá le había advertido que ella me quería en casa para la una. •


RP June2013