Issuu on Google+

LA SOMBRA EN LA PLAYA RICHARD ASTO ALTAMIRANO BORIS BARRIGA FALCON DANIELA CHANG BISETTI DENNIS FALCON CANGAHUALA OCTAVIO MONTESTRUQUE BISSO ESTUDIANTES DE LA USP - CHIMBOTE

Recuperaci贸n y gesti贸n de un espacio abandonado Chimbote


2003

2013

A lo largo de 10 años, la Ciudad de Chimbote ha cedido al Océano Pacifico 40 metros de playa; un problema que la Ciudad ha tenido que enfrentar a los largo de su historia y esto debido a la Industria Pesquera y Metalúrgica, cuyos muelles impiden el recorrido Natural de las corrientes marinas, un problema que aun aqueja a la bahía chimbotana.


Las determinaciones que logra hacer la sombra, son de vital importancia para el hombre. Desde sus orígenes, el ser humano ha buscado tanto en la luz como en la sombra – y creo yo que sobre todo en esta última – una valoración en cuanto a las condiciones atmosféricas del espacio. Para el caso de la arquitectura, la sobra siempre ha sido el plano superior de toda edificación, delimitando el espacio pero además brindando condiciones de confort espacial para que el hombre logre una correcta habitabilidad. La sombra relacionada además con la noche y el descanso, determina ciertas conductas y ciertos comportamientos que se dan en los procesos de socialización de las personas. Si hablamos además de la arquitectura de la ciudad, y de la vida que se da entre los edificios, la sombra es fundamental para poder entender la construcción de un espacio público eficiente.

LA SOMBRA Y EL HOMBRE


Lo público del espacio responde a una gestión de la democracia y del derecho de los ciudadanos, que deben ser respetados y enaltecidos sobre todas las cosas, y es ahí en donde la arquitectura logra ser una herramienta eficaz para el correcto desenvolvimiento del hombre como ser social. Sabemos que nuestras ciudades se han formado con grandes desigualdades, fragmentaciones y segregaciones espaciales que lo único que logra es segmentar a la sociedad y en donde lamentablemente la arquitectura se ha visto como una manera de marcar la diferencia entre los ciudadanos. Sin embargo, es la calle lo único que nos puede llevar a una vida en democracia y armonía, ya que l calle nos corresponde a todos por igual, y además su buen o mal diseño nos afecta a todos por igual también.

Pensar en la calle como el espacio público por excelencia, nos va a llevar a pensar en una ciudad que permita una vida fuera de sus edificaciones, lo cual enriquece desde todo punto de vista a los ciudadanos que la habitan. Las urbes que se constituyen como los mejores lugares para vivir, son aquellos que proponen una calle amigable que permita dinámicas públicas y peatonales resaltando así la vida que se da entre los edificios. Esto sólo se puede lograr, mediante una postura política que nos indique que el espacio público es vital para la vida de cualquier ciudadano.

LO PÚBLICO DEL ESPACIO


多QUE HACER?

EL PAISAJE


多? LA CALLE Y EL PAISAJE


PAISAJE Y ESTRUCTURA



LA SOMBRA EN LA PLAYA