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ROCK I+D MAGAZINE - nยบ5 | Mayo 2016


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EDITORIAL Mucho revuelo se levantó en la comunidad rockera cuando el adorado (u odiado) ex cantante de Pantera, Phil Anselmo, profirió un enérgico “white power” mientras alzaba el brazo al estilo “saludo romano”, como tan de moda se puso en aquellos execrables años de nazismo, en el concierto homenaje a su compañero de filas, el inigualable Dimebag Darrell. Por favor, no nos echemos las manos a la cabeza de buenas a primeras. A poco que escarbamos en la historia de la cultura popular podemos ver que no pocos de nuestros admirados artistas coquetearon, alguna que otra vez, con la imaginería nazi. Dos de los iconos del rock que ya se nos han marchado, David Bowie y Lemmy Kilmister, fueron conocidos, respectivamente (y en vida), por hacer manifestaciones públicas al respecto o simplemente mostrando puro fetichismo. Y es que la ostentación de estos símbolos es más frecuente de lo que a primera vista parece. Parte de la sociedad ha asumido que un “¡Heil Hitler!” o la esvástica misma son expresiones y símbolos inofensivos, casi rozando lo caricaturesco o lo cómico, y que en última instancia es algo que ya ha terminado formando parte de nuestra cultura popular, y que muchos músicos han utilizado profusamente, sobre todo, para escandalizar y romper tabúes. En “Mercancía del Horror. Fascismo y nazismo en la cultura Pop” (Libros Crudos, 2016), Jaime Gonzalo profundiza en este tema de forma minuciosa. Y es que la banalización de la simbología y el discurso nazi puede tener una consecuencia aún mayor: que un gran número de personas se sientan atraídos por la fuerza de éstos, sin antes tener una visión crítica y amplia de su significado histórico y político. No hablamos de censurar todo aquello que tenga que ver con esas manifestaciones públicas o privadas, pero sí que debemos mostrarnos implacables ante cualquier atisbo de fascismo. Seguimos pensando que el Rock no representa esos perversos valores, ni muchos menos. Cambiando de escenario. Este mes dedicamos nuestro Dossier I+D a una de las bandas de metal con más reconocimiento del planeta; hablamos de los brasileños Sepultura. Este 2016 va ser el año en el que se cumplen veinte años de Roots, álbum inconmensurable, que supuso toda una renovación del sonido metal a mediados de los 90 y la entrada de lleno del concepto de etnicidad y tribalismo en la música contemporánea. También tendremos el placer de charlar con representantes de los colectivos ¡Queremos Entrar! y Plataforma Andaluza por la Música en Directo acerca de las reivindicaciones presentes y futuras dentro del sector musical. Y no olvidéis: ¡El rock vive, no muere!. Xisco García - Director de Rock I+D

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CONTENIDO

DIÁLOGOS i+D

6

¿Hemos de reivindicar más música?.

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REFLEXIONES

10

Rock On TV: Crónica de un funeral anunciado. Columna de Acero. Born to lose, live to win: Homenaje a Lemmy Kilmister. La cultura y la música en Jaén hace historia con M.A.C. Contraportada: In the Court of the Crimson King.

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CONTENIDOS GENERALES

24

Por qué el Jazz.

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METAL JOURNEY

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Una breve introducción a la música en Texas: Parte I: “Keep Austin Weird”.

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ENTREVISTA

38

Entrevista a Headache.

38

TAKING CARE OF BUSINESS La trilogía de la carretera: Consejos para salir de gira.

42 -----42

DOSSIER i+D 20 años del Roots de Sepultura. Y las raíces brotaron desde lo más primitivo de Sepultura. Cuando Brasil descubrió a Sepultura.

48 -----50 53

ENTREVISTAS

54

Entrevista a Crisix. Entrevista a Pangloss.

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REPORTAJE FOTOGRÁFICO CONTENIDOS GENERALES

58 66

El error acertado: Una tarde con Xavi Forné. Phil Spector y su “Wall of Sound”.

66 72

ZONA CREATIVA

76

Viaje interior hacia el exterior.

76

SELLO i+D ANÁLISIS i+D CULTURA i+D

79 80 88

El poder del símbolo.

88

Cultura i+D Cine

92

Ensayo sobre la distopía.

92

Cultura i+D Cómic

100

Os voy a contar una historia. Cómic a descubrir: Essex County.

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LOS OFICIOS DEL ROCK

108

Entrevista a Antonio Muñoz.

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ROCK IS+DEAD

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Tira Cómica.

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PARTICIPAN EN ESTE NÚMERO: JAVIER CARDOSO: Cantante de la banda de metal Vita Imana, quizás la banda de metal más destacada del género en nuestro país de los últimos años. Oceanide (Sobry Music, 2014) es su último trabajo hasta la fecha, y con el que han girado por toda España y parte de Sudamérica, mostrando su impactante directo. TUCO MARTÍN: Tuco Martín lleva más de una década mezclando sus dos pasiones: la música y la fotografía. Un fijo de los fosos de las salas de Mallorca que también se deja ver en festivales nacionales. No es difícil verlo cámara en mano en el Viñarock, donde no falta desde 2002. Sus últimos “directos” se pueden seguir en Facebook bajo la marca “Tuco Martín Shoot & Roll”. ÁNGEL ARANDA: Miembro del colectivo ¡Queremos Entrar!, que ha sido reconocido por su labor en defensa del derecho de los menores a acceder a recintos con música en directo. El pasado noviembre consiguieron que la Comunidad de Madrid modificara la Ley de Espectáculos, por lo que los menores ya pueden disfrutar de la música sin restricciones en esa Comunidad Autónoma. LUCÍA CHOVANCOVA: Eslovaca afincada en Granada desde hace 11 años. Filóloga, antropóloga, estudiante de doctorado y voluntaria en varios frentes. Es miembro de varias asociaciones y colectivos que se dedican a actividades culturales y se movilizan por mejorar las condiciones de la cultura y por democratizar el acceso a su disfrute y su creación, entre ellas ALAMDA (Asamblea por el Libre Acceso a la Música en Directo en Andalucía). ERIC BAULE: Músico barcelonés, en la actualidad al frente de la banda que lleva su mismo nombre, y en el que participan miembros de bandas como Moonloop, Bauluna, Arborea, Zermeño & Monsterholic. Una de las revelaciones del Rock Progresivo patrio, gracias a su último e enciclopédico trabajo de Rock Progresivo Revelations Adrift (Autoeditado, 2015). JUAN ANTONIO MUÑOZ: Destacado promotor de la escena Rock y Metal estatal al frente de Madness Live! y organizador del único festival de Rock Progresivo de la Península Be Prog! My friend, así como colaborador del festival Leyendas del Rock. En su currículum destacan las giras españolas de Scorpions, Steven Wilson o The Winery Dogs, y conciertos de las principales bandas del Rock y Metal español e internacional.


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DIÁLOGOS

¿HEMOS DE REIVINDICAR MÁS MÚSICA? Vivimos tiempos de efervescencia, desorientación y agitación social. Tiempos que han permitido que el movimiento asociativo vuelva a adoptar su papel de actor político destacado en un país donde el IVA cultural sigue siendo un gran escollo para las industrias creativas, la diversidad cultural queda al margen de los grandes medios de comunicación -incluida la televisión pública-, y los menores tienen restringido el acceso a la música en directo, por no hablar de las dificultades que tienen bares u otros recintos de pequeño aforo para ofertar música en vivo en sus establecimientos. Aunque todo esto está cambiando gracias a la labor de colectivos como ¡Queremos Entrar! y la ALAMDA (Asamblea por el Libre Acceso a la Música en Directo en Andalucía). Ángel Aranda y Lucía Chovancova son sus portavoces y a ellos hemos querido preguntar si “hemos de reivindicar más música”. Ángel Aranda: Yo creo que sí, que todavía quedan muchas por conseguir en el mundo de la música, empezando por la precariedad que sufre todo aquel que trata de vivir de ello, hasta la gente que disfruta de la música (grabada o en vivo) teniendo que pagar, desde hace años, más para disfrutar de ello. Sí, en general todo el mundo de la cultura se sufre una precariedad enorme y en algunos casos desde las propias instituciones públicas culturales parece fomentarse. Lucía Chovancova: Estoy de acuerdo con Ángel. Yo personalmente no soy músico, en ALAMDA represento ese sector que siempre aparece al final de las distintas profesiones enumeradas en 6 | ROCK I+D MAGAZINE

los manifiestos: “los ciudadanos en general que están preocupados por la situación de la música”. Como tal, al principio desconocía hasta qué punto el mundo de la música está padeciendo. Meterte en este lío es como meterte en una bola de nieve. Empiezas identificando la necesidad más acusada, que es el dichoso nomenclátor, y conforme te adentras van surgiendo más y más cosas, como el acceso de menores, el estatus laboral de los artistas…, y no parecen tener fin. Te das cuenta de que a la música no le duele un hombro y una rodilla, sino que tiene mogollón de dolencias para las que no es suficiente pegar parches. Las soluciones concretas son muy necesarias, pero en realidad indican que hay un problema de fondo. La música necesita un tratamiento

holístico y de choque. Y no se trata de legislar cada vez más, pues cuanto más se legisla, más trabas parecen surgir. Se trata reconocer que la música es una expresión inherente al ser humano desde siempre y es un derecho que tenemos que mantener. En ese sentido, hay que adecuar la legislación a dejar hacer. Rock I+D: ¿Podrías concretar ese “dejar hacer”?. Lucía Chovancova: Me refiero a que la música, y la cultura en general, es una actividad muy dinámica. Tratar de regularla, por ejemplo, por medio de un nomenclátor como el actual, equivale, en el fondo, a tratar de encasillarla dentro de un catálogo de categorías prehechas. Entonces, cuando surgen propuestas culturales


nuevas, les resulta difícil o imposible meterse dentro de los caminos ya andados. Es lo que nos contaban algunos propietarios de espacios culturales, que no encontraban un epígrafe dentro del cual cabría su propuesta. Ángel Aranda: Yo estoy totalmente de acuerdo con Lucía. La música padece numerosos problemas que parecen no querer ser abordados ni solucionados. Yo, además de conocer la música desde Queremos Entrar, la conozco desde La Radio, y sí que me había dado cuenta de los problemas laborales de artistas y música, además del problema del acceso a la cultura por parte de menores. Es necesario, como dice Lucía, adecuar la legislación y permitir que todo sea más fácil. Más fácil hacer y crear. Rock I+D: Y esa facilidad, o libertad si se quiere, ¿puede llegar a ser más efectiva que una legislación garantista?. Ángel Aranda: Sí, básicamente si se eliminan trabas que existen en la música y la cultura todo sería más fácil. Seguramente se crearía el caldo de cultivo perfecto para que emergiese una nueva generación de artistas y músicos que reemplacen a los modelos que tenemos ahora mismo en España.

Lucía Chovancova: La cuestión no radica en no legislar, sino en cómo legislar, en identificar cuáles son los aspectos clave. El descanso de los vecinos es uno de ellos, el derecho a la cultura también. Actualmente, para poder hacer música, un local debe tener una insonorización como mínimo de tipo 3. En muchos casos esta resulta hasta insuficiente (pues depende de las características de cada edificio), pero en otros es exagerada tanto por las características del edificio, como por las características de la actuación. En ALAMDA nos preguntamos de qué forma podrían tener cabida los conciertos de pequeño formato que no tienen por qué llegar a molestar a nadie, sin obligar a la gente a hacer obras quizás innecesarias (y, por supuesto, caras). Con respecto a los menores, con el argumento de su protección ante el demonio del alcohol se ha terminado cayendo en sobreprotección, impidiendo en muchas comunidades que los menores de 16 puedan asistir a conciertos en lugares en los que se vende alcohol, independientemente de si van acompañados de sus padres o no. Es otro ejemplo, aunque de esto Ángel sabrá mucho más. Además, observamos que en otros casos la legislación es mucho más

permisiva protegiendo actividades que sí suponen molestias para algunos vecinos. Por ejemplo, la semana santa... Sin embargo, el Rock, el Jazz, incluso el Metal también forman parte de nuestra cultura, “pan nuestro de cada día” para algunos. No entendemos por qué no merecen el mismo apoyo que otras manifestaciones culturales, pero es lo que observamos. Ángel Aranda: Yo no conozco nada en materia de legislación sonora de actividades, pero sobre los menores sí y que durante 18 años se les haya prohibido el acceso a las salas de concierto de la Comunidad de Madrid ha generado un rechazo hacia ellos por parte del poder político, las instituciones…. Han quedado olvidados y relegados a un segundo plano, siendo su edad lo más importante. Es el momento en el que se crea la personalidad y no se puede permitir que se les prohíba acceder a la cultura. Parece que no se quiere que los jóvenes se desarrollen plenamente y es necesario que tengan un contacto con todos los ámbitos de la cultura, para que puedan dar con el que más le guste. Seguramente, cuando a los jóvenes se les hable de cultura piensen en algo superior a

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ellos, porque no se les ha permitido acceder a ella ni conocerla. Nos encontramos de este modo con un problema y ahora todos tenemos la responsabilidad de acercar la cultura a los jóvenes. Rock I+D: Queremos Entrar consiguió un gran avance en Madrid, con esa modificación legislativa, que prevé el acceso de los menores a las salas de conciertos y ALAMDA estáis en pie de lucha por abrir la lista de espacios donde la música puede tener cabida. ¿Podemos decir que el grueso de las reivindicaciones se concentra en la música en directo más que en otras facetas de la creación musical?. Ángel Aranda: La música en directo es una de las caras visibles de la música y también una de las más importantes, porque a través de ella se articulan muchos agentes de la creación y la industria musical. En nuestro caso se trató de ver una necesidad que habíamos sufrido nosotros mismos y queríamos solucionar, porque no queríamos que ningún menor se quedase en la puerta de un concierto, como a nosotros nos ha pasado. Se trataba 8 | ROCK I+D MAGAZINE

de saldar una deuda con el niño que todavía llevamos dentro. Lucía Chovancova: En nuestro caso, la posibilidad de programar música en directo en cuantos más espacios mejor es nuestra primera campaña (llevamos poco tiempo de vida). Seguirán otras, pero sí, podemos decir que el grueso se dirige a la posibilidad de participar como receptores y creadores de la música en directo. La razón es que pensamos que esta experiencia es fundamental en nuestra relación con la música. No es lo mismo mirar fotos de cuadros de Dalí, que mirar sus cuadros de verdad e incluso pringarse de pintura tratando de hacerlos por nuestra cuenta. Pues lo mismo pasa con música. La música en directo, tanto si entra por tu oído como si sale de tus dedos o tu boca, es una experiencia sensorial y corporal, podríamos decir, más completa. Rock I+D: Antes comentaba Ángel que desde las mismas instituciones culturales se está fomentando la precarización. ¿Por qué creéis que ocurre esto?.

Ángel Aranda: Yo creo que es porque no existe una regulación acerca de los artistas y en ningún sitio está escrito cómo hay que pagarles. De este modo las instituciones van a buscar lo que les sea más beneficioso para ellas, sin pensar en el artista o el músico que está tratando de ganarse la vida con eso. Lucía Chovancova: Pues la razón es la misma: la falta de valoración y de reconocimiento del trabajo del artista. La noche en blanco es un ejemplo perfecto: muchas actividades muy atractivas, pero ni un duro para los artistas que participan. Los vemos durante una hora o dos en un escenario, pero no nos damos cuenta cuántas horas de ensayo, creación, formación tienen que dedicar para que esas dos horas sean posibles. Con eventos culturales pasa lo mismo: el festival Zaidín Rock de Granada lleva una trayectoria larguísima y de enorme éxito, hasta el punto de que se ha convertido en una seña de identidad de este barrio. Sin embargo, desde que tenemos


memoria, los organizadores tienen que luchar todos los años por tener un espacio donde poder hacerlo. Están en una situación continua de no saber dónde estarán y si estarán al año siguiente. Y eso ocurre en una ciudad que se postula para ser la capital europea de cultura. Rock I+D: ¿Cómo veis el futuro cambio político, si es que este se produce, de cara a vuestras reivindicaciones?. Ángel Aranda: Haya cambio o no, se debe dialogar y buscar el entendimiento, porque en nuestro caso, los propios políticos que legislaron a favor de la prohibición, votaron a favor de nuestra modificación de ley. Al final, lo que gana es el sentido común y un argumento como el del alcohol no se puede continuar sosteniendo para que todas las personas de menos de 18 años se queden fuera de las salas de conciertos. Lucía Chovancova: Personalmente, pienso que el cambio en parte ya se ha dado y consiste en que ya no hay espacio para mayorías absolutas. Independientemente de la futura composición del gobierno, hemos entrado en una nueva etapa, en la que hará falta saber ponerse de acuerdo. Espero que

dure, pues considero que la nueva pluralidad del panorama político es positiva para todos, también para nosotros, porque ya no se trata de que tengamos que rogarle a uno que tiene el poder absoluto de concedernos su gracia o lo contrario... no hay ninguna garantía de que consigamos mejoras, lo que sí hay, en mi opinión, es más espacio para poder defenderlas y ser escuchados. Rock I+D: Se dice que la música es muy gremial y que cada parte suele hacer su guerra por separado, pero vosotros sois un buen ejemplo de que juntos se pueden conseguir cosas comunes. Lucía Chovancova: Creo que tienes razón. Incluso dentro del mismo gremio o subgremio es fácil que surjan divisiones. En realidad es una cosa muy humana. Pero igual que es humana la confrontación, es humana la cooperación. Es un equilibrio muy interesante de observar, jeje. Lo que está más que comprobado es que ante un objetivo común las fuerzas o se unen, o no se consigue... Somos muy conscientes de eso y en ello estamos. Ángel Aranda: Ese fue uno los objetivos que nosotros nos marcamos. A pesar de que a

nosotros nos pueda gustar más cierto estilo de música, decidimos no cerrarnos sólo a él, sería algo estúpido. De este modo, contamos con todo el mundo que hace música para unir fuerzas y lograr una modificación legislativa. Rock I+D: ¿Alguna cosa que queráis añadir antes de despedirnos?. Ángel Aranda: Yo sólo quiero darle ánimos a Lucía y a ALAMDA, para que consigan aumentar el espectro de locales en los que se permiten las actuaciones en vivo. Y nada más, yo creo que ha quedado ya todo dicho, ¡muchas gracias!. Lucía Chovancova: Pues sólo os diría que el humano es un animal cultural. Si le quitas la cultura, se queda en... animal. Espero que consigamos a las instituciones y a la ciudadanía hacer ver eso. Por otra parte, ha sido un placer, estoy encantada de volver a coincidir con Queremos Entrar (ya hemos estado en contacto con Alejandro Tena y apoyamos vuestra causa, en la lista de nuestras campañas está llevar vuestra reivindicación a Andalucía). Y, por supuesto, agradecer el interés de Rock I+D, y a Xisco, su paciencia, el tiempo y trabajo que ha dedicado para que nuestra voz llegue un poco más lejos.

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REFLEXIONES

ROCK ON TV CRÓNICA DE UN FUNERAL ANUNCIADO Por Paz Madrid

Haciendo historia. Así se despidió de nosotros el que para la eternidad será un icono irrepetible del Rock. El líder de los siempre aplaudidos Motörhead, Ian Fraser, conocido como Lemmy Kilmister, fallecía el pasado 28 de diciembre en Los Ángeles a los 70 años, dejando un vacío irrellenable en el corazón de los rockeros que desde los años setenta han seguidos sus andanzas sobre el escenario. Lemmy Kilmister falleció a causa de un agresivo cáncer que había sido detectado solo unos días antes de su muerte. Tras la llorada e inesperada desaparición de la leyenda Rock, su amigo y compañero de banda Mikkey Dee anunció la disolución del grupo. Con el corazón encogido por la noticia, la web echaba humo ante el rumor que corría por algunas páginas, más o menos oficiales, sobre su entierro. Pronto se confirmó lo que para muchos parecía un mero chisme: el funeral de Lemmy sería televisado por streaming a través de Youtube. El lugar del evento no sería escogido al azar. El homenaje al líder de la banda, al que asistieron miles de seguidores, tuvo lugar apenas una semana después del fatal desenlace, el 9 de enero, en el californiano “Rainbow Bar & Grill”, lugar mítico donde Lemmy pasaba las horas en 10 | ROCK I+D MAGAZINE

compañía de sus amigos y de uno de sus mayores vicios reconocidos, el alcohol. La convocatoria partió de la cuenta de Twitter de Motörhead, donde se anunció oficialmente la retransmisión de la ceremonia del líder, acompañándose de una nota de prensa en la que se podía leer: “Donde quiera que estén, por favor, reuniros con los colegas Motörheadbangers y amigos. Vayan a su bar favorito, su club favorito, asegúrense de tener acceso a Internet y júntense con nosotros”. Pero además, la ceremonia también incluyó un servicio funerario en el Forest Lawn Memorila Park de Hollywood cuya invitación estuvo destinada, en exclusiva, a los más allegados a Kilmister. De hecho, la previsión de hordas de seguidores en el camposanto fue el motivo que dio lugar a la idea de la retransmisión del funeral en directo. “Con tan limitado espacio disponible en el lugar, respetuosamente pedimos no asistir al cementerio… Pero queremos que todos sean parte de esto, así que estamos gestando una transmisión en vivo a través de Internet en el canal de Youtube de Motörhead”, explicaba el comunicado. “O, simplemente, inviten a sus compañeros y celebren la vida de Lemmy en

casa. Vamos a hacer una reunión mundial el sábado para celebrar la vida de nuestro querido amigo e irremplazable icono”, concluía el documento. Durante la ceremonia, artistas y amigos de Lemmy quisieron dedicar unas palabras al master del Rock. Entre otros, dieron voz a la aflicción por su pérdida músicos como Slash de Guns N’ Roses o el batería de Metallica, Lars Ulrich. Un adiós merecidísimo para una estrella con marca propia que dispuso un antes y un después a la hora de enfrentar un directo de forma desgarradora e incluso disparatada, en el que nunca faltaban altas dosis del carisma rockero que sólo él sabía darle a la banda en directo. Por muchos más vídeos para recordar lo que en vida fue y lo que siempre será: un grande entre los grandes que jamás olvidaremos. ¡Va por ti, jefe!.

FUNERAL DE LEMMY

(Haz click sobre la imagen para ver el video)


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COLUMNA DE ACERO Por Fernando Acero

Tomemos como punto de partida el foco de la polémica. No creo que sea necesario recrearse en los sucesos relacionados con las marcadas actitudes escénicas de Phil Anselmo en la última edición del festival Dimebash. Ya han corrido océanos de tinta sobre las inclinaciones de nuestro redneck favorito; ya hace años que nuestra comunidad sabe de qué pie cojea la vieja gloria. No creo que la búsqueda de una penitencia sádica o un escarnio público desmesurado sean necesarios. Anselmo es hijo de la generación en la que el Metal se asociaba a unos clichés ridículamente arquetípicos, lo que sumado a su lugar de procedencia acaba elevando esta fórmula al cubo. ¿Significa esto que la benevolencia deba ser la actitud que nos domine ante reacciones como la del vocalista de Down?. La respuesta, definitivamente, es un rotundo no. Comprensión y tolerancia no son dos conceptos que deban ir de la mano a la fuerza. La expresión de Anselmo es la punta del iceberg en una epidemia imperecedera dentro del Rock. El racismo explícito es la cara vista. La cara oculta –válgame aquí Nacho Cano– es a fin de cuentas 12 | ROCK I+D MAGAZINE

el narcisismo tan descarado que procesan el Rock y el Metal –entre tantísimos otros géneros que por cuestiones lógicas no abarcaremos– mediante un sistema de valores coronado por la anglofília y el etnocentrismo con dos centros neurálgicos claros: la Europa occidental y América del Norte.

que independientemente de juicios de valor sobre su discografía, han servido como catalizadores de toda una estética masificadora que ha logrado sacar de las catacumbas –para bien o para mal– a un género que llevaba circulando en el underground desde hace un par de décadas.

Por supuesto, ante lo dicho, los habrá que repliquen y sollocen hasta la extenuación. Unos hablarán de Escandinavia y otros tantos hablarán de Japón y los prodigios de Oceanía citando nombres que todos nosotros podríamos recitar de carrerilla. La realidad es que los titiriteros que manejan los hilos de esta pantomima, las todopoderosas majors, siguen empeñadas en promocionar modelos estáticos y predecibles. Su redundancia deja asomar de forma obvia una ideología malévola que tiende a hacer invisibles todas aquellas manifestaciones musicales alejadas de los circuitos clásicos; y si no lo hacen, no es más que para promover modas en las que un lamentable exotismo caricaturesco sirve como excusa para campañas de marketing bochornosas. No creo que sea necesario siquiera recordar a los lectores la broma que supuso el Post-Rock islandés y la gran eclosión de Sigur Rós,

Dudo enormemente de la capacidad de mis palabras como panacea. Bajo mi humilde punto de vista, la solución pasa por hacer un esfuerzo e intentar suprimir las visiones sesgadas de los fenómenos musicales en general, que más allá de posturas reaccionarias, cada vez más tienden al eclecticismo estilístico y a las posturas transculturales. Si vamos más allá del marco occidental, observaremos que los verdaderos dinamizadores del género han sido aquellos que han sabido tener una postura abierta ante el fenómeno de la creación, integrando perspectivas poliédricas en sus composiciones. Claro que, por otro lado, también dudo que todo esto les importe lo más mínimo a aquellos que sólo conocen la genuflexión y los ágiles lengüetazos cuando de quien se trata es de una estrella del Rock estereotipada y esperpéntica. Que les aproveche la ración de carne en barra a los aludidos.


Ilustraci贸n: Pato Conde ROCK I+D MAGAZINE | 13


BORN TO LOSE, LIVE TO WIN: HOMENAJE A LEMMY KILMISTER Lemmy Kilmister nos abandonó el pasado 29 de diciembre dejando tras de sí un legado musical único e irrepetible, que ha influenciado a varias generaciones de rockeros, heavys y punkis. Su abrasivo bajo en Motörhead y Hawkwind, su incombustible actitud frente a la vida y su propia leyenda han servido para apuntalar los cimientos del Rock Moderno. Pasados aquellos días de tristeza, pero con el recuerdo presente de su música, hemos querido dedicarle unas palabras a este icono del Rock. “Toda la filosofía de Lemmy está contenida para mí en “We are the Road Crew”, ese temazo trotón de su obra maestra “Ace of Spades” en el que homenajeaba a unos roadies que eran él mismo: currantes hijos de currantes, orgullosos de sus cojones y de saber hacer una sola cosa, pero a tope: Rock&Roll. Motörhead eran la orgullosa Roma del “más lejos, más alto, más fuerte” enfundada en cuero proletario, y el único homenaje que les debemos es, quizá, el de seguir apoyando a todas las bandas cabezonas y sagradas como ellos a las que Lemmy ayudó a nacer. Podrá usted encontrarlas más frecuentemente en el bar que en las revistas, y muchos de los que “lamentan” el fallecimiento de Kilmister no tolerarían ni un minuto de su ruido, pero son, en definitiva, las que demuestran que se puede construir desde abajo, divirtiéndose y sin deberle nada a nadie. Se me ocurren los Poison Idea. O los New Bom Turks que cantaban aquello de “Todo el trabajo es honorable y el arte es sólo un trabajo, así que deja que me gaste la paga en unas birras”. O varias de mi pueblo. Hoy, mientras los periódicos ponen a sus papanatas a llorar a una figura cuya esencia por lo general desconocen, volver a todos ellos es necesario. Gracias, Lemmy. Gracias, Eddie. Gracias, Phil.” Luis Boullosa, director de Karate Press y colaborador de Rock I+D

“Parecía una broma de mal gusto, hasta que se confirmó en España. El 28 de diciembre nos dejaba para siempre algo más que una estrella del Rock, un hito en la historia de la música. Pero además de la amarga inocentada, lo que parece aún más macabro es que el último vídeo de la banda que lideró durante 40 años, los más que míticos Motörhead, fuera lanzado pocos días antes de su muerte bajo el título “When the sky comes looking for you” o “cuando el cielo viene en tu busca”. No sé cuántas noches de fiesta le debo al señor Lemmy. De esas en las que todo parece ir a medio gas hasta que suena una de las canciones que es capaz de resucitar a un muerto. La tremenda espiral de ritmos junto a la motivación que siempre despierta su single estrella -el que nunca falta en el setlist de cualquier garito Rock que se precie- ese magnánimo “Ace of Spades”, me ha salvado de alguna que otra noche condenada al desastre. Así que, jefe, estés donde estés, apunta la cuenta de las que te debo. Las saldaremos en el cielo del Rock.” Paz Madrid, subdirectora de Rock I+D

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El momento más emocionante de mi relación con la banda se produjo probablemente hace cuatro años, en octubre de 2011, cuando, con motivo de un viaje a Los Angeles para entrevistar a Berri Txarrak, quienes se encontraban en la ciudad grabando su disco “Haria” junto a Ross Robinson, decidimos visitar el mítico Rainbow, también conocido como el bar habitual de Lemmy cuando no está de gira. Los navarros bromearon: “Hemos venido otros días pero nunca hemos coincidido con él”. Llegamos. Nos cruzamos con Cypress Hill y Dino Cazares de Fear Factory y, de repente, al final de la barra, ahí estaba ÉL, jugando con su máquina tragaperras “de uso exclusivo y personal”, como se apuntaba en el documental “Lemmy”, de 2010. El bullicio se desvaneció. En mi cabeza se hizo de forma súbita el silencio y tuve uno de mis escasos momentos de fugaz y pasajera mitomanía que me impidió acercarme al personaje. Ninguno de nosotros lo hizo. Como si fuera una escena a cámara lenta, Lemmy levantó la cabeza un momento y su mirada se cruzó con la nuestra. “Cuando está jugando es mejor que no le molestes”, respondió el camarero a alguien que le preguntó por él. No hizo falta. Nos sentimos satisfechos de compartir barra (aunque fuera solo técnicamente) con uno de los últimos grandes mitos del rock. Levantamos nuestra copa y (como hoy) brindamos simbólicamente con él. Hasta siempre Lemmy. Born to lose, live to win.” David Sabaté, Mondosonoro y colaborador de Rock I+D

Ilustración: Juantxu Ruiz

“A todos los que amamos el rock desde que tenemos conciencia, 2015 ha acabado con un sabor agridulce. Como muchos de los que leéis esto y nacisteis a finales de los setenta o principios de los ochenta, mi primer contacto con Lemmy y sus Motörhead fue a raíz de su actuación en el salón de los protagonistas de “The Young Ones”, la mítica serie de la BBC. A partir de ese momento, su música (y el paralelo y creciente aprecio especial por la banda) nos ha acompañado hasta hoy. ¿Quién no se ha preparado para salir de fiesta con “Love Me Like a Reptile”; ha hecho air guitar en su habitación (o en el club rockero de turno) con “Ace of Spades”, “Overkill” o “Killed by Death”; o se ha abrazado a sus amigos antes de cerrar el bar al ritmo de “Born to Raise Hell”?

“Hablar de Lemmy es hablar de la personificación del Do It Yourself en toda regla… Lemmy representa esa actitud ante la vida, representa el forjarse a uno mismo, el ser un ser auténtico, original, distinto a los demás. Tuve la oportunidad de conocerle en un Resurrection Fest y ante mí presencié una persona tan grande como una montaña, un ser inmenso, letal, maravilloso, transgresor, fuera de la ley, creador de una tormenta en forma de banda musical que a buen seguro quedará el los anales de la historia contemporánea como uno de los iconos Imborrables de esta bizarrada llamada Rock and Roll que tanto nos une.” Rami McTersse locutor en Bandera Negra de Radio 3 y músico

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“Nacer en 1990 es una auténtica faena, con más de tres enormes décadas de música a tus espaldas y otra más que evoluciona mientras tú todavía necesitas ayuda para ir al baño, por lo que llegas tarde a todo. Descubrir a Motörhead, no obstante, es una de las llaves maestras, la columna vertebral de muchísimos estilos que se van enlazando con la influencia de Mr. Kilmister como denominador común. Ya sea como punto de partida o de destino, todos en algún momento hemos pasado por Hawkwind o Motörhead, por “Going to Brazil”, “Overkill” o “No Class”. Todos llevamos tatuado el as de picas, y para eso no hace falta tinta. Era cierto lo de que lo creíamos indestructible, esa verruga con sombrero no bajaba el ritmo. Hay quien se pregunta quién llenará ese hueco ahora, pero eso no tiene importancia: el trabajo ya está hecho. ¡Buen viaje motherfucker!” Marina RF, redactora de Rock I+D

“Hace unos días, absolutamente ajeno a la desgracia por venir, reflexionaba con alguien de mi entorno sobre lo que ha significado el rock en mi vida, del cómo le ha dado un sentido más allá de lo devocional. Fuera de dogmas obtusos, hay una cita pronunciada por Lemmy que siempre consigue sacarme una buena sonrisa al respecto de tal cuestión: “el rock and roll es la única religión que nunca te fallará”. Y efectivamente, nunca se me ha mostrado como una sentencia falsa. Tal vez la palabra religión sea un poco fuerte, pero tampoco es que nuestro particular mesías sea el mayor ejemplo de cómo llevar una vida recta – aunque quizá eso no importe demasiado. Puestos a entenderle como un líder espiritual, de los de botella de Jack Daniel’s en mano en lugar de grial dorado, deberíamos comprender que su estela deja tras de sí una verdadera lección de vida: la de mantenerse fiel a uno mismo hasta las últimas consecuencias, aunque eso implique tomar el camino más tortuoso, tal y como decía Hunter S. Thompson en su célebre párrafo. Sin duda alguna, una de las pérdidas más significativas en la historia de nuestro género.” Fernando Acero, redactor y crítico de Rock I+D

“[…] Cuando tenía 12 años escuchaba casi a diario “No Sleep Til Hammersmith” de Motorhead. Mi primera camiseta fue de ellos. Les conocí en Granada, vinieron el día antes del concierto. Su manager me preguntó “que tardábamos del aeropuerto a Granada” y le dije “15 minutos” y Lemmy dijo “eso en España quiere decir 45 minutos” y nos partimos de risa. Fuimos a cenar, eran gente muy sencilla y divertida, a casa Torcuato (Albayzín) como si les conociera de siempre y me preguntaban cosas de mi vida personal. Ese día fue al hotel porque tenía fiebre, pero antes me pidió que le acompañara a una joyería para regalarle un Rolex al tipo del merchand por cumplir años el día antes. Le encantaba los relojes. Me los estuvo enseñando y prestando durante la cena, luego fuímos a una sidrería porque a las 12 era el cumple de Mikkey Dee y quería ir una discoteca; les llevé justo detrás a la discoteca Granada 10 y no les querían dejar entrar por llevar zapatillas jajaja. Hablé con el encargado y cuando vió el tema pasó mucha fatiga y me dijeron que teníamos barra libre y champán. El día del concierto genial y me invitaron a probar las guitarras en el soundcheck. Hubo muchas anécdotas y conversaciones buenísimas, pero eso ya será para otro momento…” Paco Luque, guitarrista de Fausto Taranto y Hora Zulu

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“Si Black Sabbath son los cimientos sobre los que se asientan el heavy metal y todos sus subgéneros, Lemmy y Motörhead son el pilar sobre el que se sostienen los estilos más extremos: el thrash, el hardcore, el black metal, el death metal, el stoner rock, el sludge, etc. Mi disco favorito de la historia es “Overkill” porque siempre me pareció un resumen perfecto de lo que había antes (Chuck Berry, Beatles, Hendrix, Cream, MC5, Blue Cheer…) y de lo que vendría después (Metallica, Bathory, Kyuss, Neurosis…). La mayor parte de lo que ha venido luego quedó planteado ya en ese disco. Me impactó cuando lo escuché por primera vez hará 25 años y lo sigue haciendo ahora. Ahora todo el mundo habla de lo guay que es Lemmy, pero no os engañéis, ser Lemmy todo el rato debía ser una mierda. Leyendo sus memorias sorprenden lo infantil y simple de algunas de sus sentencias. Si vas a admirar a alguien por lo mucho que bebe y folla tienes una larga lista de gilipollas a los que adorar. Lo mejor de Lemmy fueron su música y tal vez, su sentido del humor. Su actitud compulsiva hacia la bebida, las drogas o el juego son una huida hacia adelante del niño que nació en una familia desestructurada y que veía pocas opciones de salir adelante. Su gran virtud fue crear un mundo propio a su medida y una banda sonora para esa especie de coraza, de personaje que él mismo se había creado. Y si no, haz la prueba, levántate la mañana siguiente al día que te haya dejado tu novia o hayas perdido otro trabajo y escucha a toda leche el tema “Another perfect day”. Te sentirás indestructible durante cinco minutos. Pero es mentira, no lo eres. Esa es la magia de Lemmy. Nos engañó a todos.” Marco Serrato, cantante y bajista de Orthodox

“Quizás lo que uno echa en falta tras la tremenda resaca que ha supuesto la partida de Lemmy Kilmister es una reivindicación más contundente de su dimensión puramente artística. Con esto no niego que la pose natural y la tremenda personalidad de la que hacía gala sea un gran atractivo del icono en que se transformó aquel chaval de la escena galesa, pero no debemos olvidar jamás que el sonido Motörhead fue en su momento una tremenda transgresión. Lemmy sabía dónde estaban sus raíces, una y otra vez durante su carrera hundió las manos en el fango del blues y el rock para transformarlo en aquella bofetada potente, primitiva e inimitable. Por el camino consiguió contestar a la vez las expectativas de punkis, rockeros y metaleros dando luz verde a varias generaciones de músicos de todos los ámbitos apadrinados por su visión. Personalmente me quedo con el lector voraz que escuchaba a Stravinsky mientras preparaba el próximo asalto de su banda de piratas entre el bus de gira y un club de striptease, esa para mi es su verdadera esencia, pues la fórmula musical hierática que le hizo triunfar nunca supuso un escollo para ese gran apasionado de la música que fue Ian Lemmy Kilmister.”

Ilustración: Darkhorse Studio

Pla Vinseiro, cantante y guitarrista de Mutant

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“17 de julio, Viveiro. Motorhead es uno de los platos fuertes del segundo día del Resurrection Fest, pero no hace falta esperar hasta horas intempestivas para ver a Lemmy y los suyos en acción. Aún nos da el sol cuando escuchamos por última vez aquello de “We are motorhead and we play rock and roll”, aunque que en ese momento no somos conscientes de ello. ¿Cómo saberlo? Por muchas cancelaciones y sustos que nos dé, Lemmy siempre vuelve. Estamos hablando de Lemmy, el que lleva 40 años sobre el escenario, el que dijo que para tener resaca hay que dejar de beber. Y le tenemos ahí delante, con su birra acoplada al pie de micro, tan mítico como solo puede ser una leyenda del rock. Porque hay bandas que marcan una generación y luego están los grandes nombres, esos grupos que todo melómano que se precie tiene que incorporar a la banda sonora de su vida tarde o temprano. Motorhead es uno de ellos: rock and roll, directo, auténtico y eterno. Y eso mismo, sin artificios, es lo que era Lemmy: rock.” Montse Galeano, redactora de Rock I+D

“Sin duda alguna, si hay alguien que ha supuesto una influencia enorme a cantidad de músicos y seguidores de mogollón de géneros distintos, ese es Lemmy. Poca gente encontrarás dentro del rock y del metal a la que no le guste Motörhead, es más, es poco probable que exista alguien a quien no le guste Motörhead, y si es así, no queremos saberlo. Nos ha dejado un grande, probablemente uno de los más grandes personajes que nos ha brindado la historia del rock y en Crisix ha supuesto un shock terrible, aún no creemos que a partir de ahora vayamos a vivir en un mundo sin Lemmy. Él nos ha dejado pero su legado será eterno, y siempre nos acompañará a través de su música. ¡Gracias por todo Mr. Kilmister!”. Crisix

“Sería imposible recordar la primera vez que escuché a Motörhead, ni siquiera la primera vez que los escuché siendo consciente de que eran Motörhead. Sí que puedo, sin embargo, recordar la canción que me hizo caer rendido a la maquinaria pesada de este combo: R.A.M.O.N.E.S. Para algunos puede resultar extraño que alguien con unos gustos tan aparentemente alejados de este estilo de música escuche con deleite, admiración y casi reverencia a estos tipos mal encarados pero en realidad, si nos alejamos de prejuicios y observamos la escena desde una distancia adecuada, unos cuantos detalles -de esos importantes- revelan la lógica aplastante: que Lemmy eligiese un Rickenbacker como buen británico adolescente criado en los sesenta, que Lemmy fuese un enamorado de los Beatles, que Lemmy compusiese una canción dedicada a los Ramones… y el Jack Daniel’s. También es importante que Motörhead fueran nada más -y nada menos- que una banda de Rock and Roll.” Le Currete, redactor de Rock I+D

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Fotografía: Sitoh Ortega

LA CULTURA Y LA MÚSICA DE JAÉN HACE HISTORIA CON M.A.C. Por Paz Madrid

La cultura es un motor económico, también para los propios artistas, pero sobre todo para la ciudad que es capaz de respirarla. Bajo esta idea, artistas, creadores, promotores, comunicadores y público decidieron poner en marcha el Movimiento Abierto por la Cultura (MAC Jaén) en octubre de 2015. Tras cinco meses de arduo trabajo por parte de la organización, la iniciativa consiguió dar forma a un evento que hizo Historia: la celebración de un desfile-manifestación por la cultura en la capital jiennense, llegando a congregar a miles de personas que también quisieron hacer suyo el lema que da sentido al movimiento: #EnJaénSíHay. Para animar a la participación, muchas caras conocidas se apuntaron a la promoción del evento bajo el hashtag #JaénVenteEl20. Entre ellos, muchos músicos, artistas plásticos como Belin o José Ríos, monologuistas como David Navarro o Eva y Qué, actores de la tierra como Rosario Pardo y David Seijo llenaron la red de redes de audiovisuales en apoyo al MAC. Pero también otras caras de la cultura nacional relacionadas con el cine dieron su apoyo; entre ellas, el director de cine Juancho Calvo o el conocido actor Alberto San Juan. Junto a ellos, decenas de ilustradores y creadores gráficos dieron rienda suelta a su imaginación para participar en una suerte de “guerrilla de diseñadores online” que, durante diez días, colmó la red de arte y compromiso 20 | ROCK I+D MAGAZINE

con la cultura en forma de logotipos, carteles, gifs animados y fotografías. El día D, antes del desfile, actores, actrices, poetas, bailarines y también músicos, en solitario y en banda, salieron a la calle entre las 10:30 y las 12:00 de la mañana para ocupar plazas, calles y esquinas con sus creaciones. Más de sesenta músicos participaron en los distintos shows callejeros que animaron al público, que se paraba a ver en nutridos grupos, a participar también en la manifestación. Porque la cultura es cosa de todos, no sólo de los propios artistas. Además de las actuaciones musicales a pie de calle, la música estuvo representada durante el recorrido de la manifestación en tres puntos claves: el primero, en la parada que los manifestantes hicieron en la céntrica Bernabé Soriano, con la puesta en escena desde un balcón de una Saeta por la Cultura, de letra ácida, a cargo de Vicky Romero a la voz y José Moreno a la guitarra. La segunda ocasión de enarbolar la bandera de la música en directo fue con un “concierto en silencio”, como forma de reivindicar lo que en la gran pancarta que acompañaba a la curiosa actuación rezaba: “Nos queréis en silencio”. El mensaje apareció como respuesta a las trabas que actualmente existen


Fotografía: Ricardo Bautista

Fotografía: Rubén Montejo

Fotografía: Lola López

Fotografía: Fernando Mármol

para programar conciertos en las salas de la ciudad, a tenor de lo expuesto en el Catálogo de Espectáculos Públicos de Andalucía y el Nomenclátor de la Junta, que poco hace en favor de la música en directo. El show se compuso por una banda silenciada y un público entregado al momento, que también bailaba y saltaba en el más absoluto silencio. La acción concluyó con un sonoro aplauso de las miles de personas que no quisieron perderse uno de los momentazos de la manifestación. Como colofón, una decena de bateristas aguardaba la llegada de la manifestación en la Plaza de Santa María, con la Catedral y el Ayuntamiento como testigos del punto y final a cuatro horas de movilizaciones en la calle. El show de baterías arropó la puesta en escena

Fotografía: Rubén Montejo

de la “resurrección de la cultura”: de un ataúd abierto sacaron a la música, a la pintura, al teatro, al cine, a la fotografía y a la danza, representados por varios objetos. ¿Y todo esto para qué? Para dar sentido a la lectura pública del manifiesto por la cultura creado por el MAC como alegato de “lo que se debe hacer” ante las políticas culturales que, por inmovilidad y amiguismo, hastían a promotores, artistas y público. El acto finalizó con los catorce puntos que dan razón de ser al movimiento. Catorce reivindicaciones concretas que ponen sobre la mesa la nefasta gestión cultural institucional que hay en la ciudad, pero que también reclaman la bajada del IVA cultural (del 21%, el más alto de Europa) o exigen disponibilidad y seguridad en las instalaciones culturales de la ciudad. Porque, como quedó demostrado el 20 de febrero... En Jaén Sí Hay. ROCK I+D MAGAZINE | 21


CONTRA PORTADA

In The Court Of The Crimson King [King Crimson, 1969] Por Xisco García A forma de introducción quisiera adelantar que no será el apartado estrictamente musical el que protagonizará esta futura sección, sino la historia detrás de las portadas y el arte de los discos que han marcado un antes y un después en el diseño y concepción de la imagen que acompaña a todo álbum. No es un secreto que la portada y la música a la que representa son dos caras de una misma moneda. En este caso nos centraremos en la cara oculta, aunque paradójicamente la más visible. Y abrimos este espacio para hablar de King Crimson y su “In the Court Of The Crimson King”. Una banda que consiguió, gracias a ese álbum, marcar los estándares de lo que más adelante se convino en etiquetar como Art Rock. King Crimson tienen el honor de ser de las pocas bandas de Rock cuyo primer álbum se convirtió en todo un mito instantáneo, mérito que ni siquiera ostentan los pontificados Beatles. “In the Court Of The Crimson King” se publicó en 1969 y fue en todo un éxito de ventas, cuya influencia se palpó en cientos de bandas de Heavy Metal, Rock Progresivo y Jazz posteriores. Como no podría ser menos, al enigmático álbum le acompaña una no menos extraña y misteriosa portada, icono de un tiempo y de una música que ha trascendido géneros y generaciones. La conocida cara del “hombre rosa” que grita en un auténtico gesto de terror y tristeza absoluta, marca, como ninguna otra imagen, el sentido que King Crimson quiso transmitirnos con su música -cosa que reconoce hasta el mismísimo Robert Fripp-, y que representa en todo su esplendor al “Hombre Esquizoide”. 22 | ROCK I+D MAGAZINE

La ilustración corrió a cargo del programador informático Barry Godber, que encontró su vocación artística mucho antes siendo estudiante del Chelsea Art College, donde entabló una fuerte amistad con Peter Sinfield, letrista durante la primera etapa de King Crimson. Por inusual que parezca, las oscuras letras de “In the Court…” fueron las que más tarde inspiraron la tan conocida portada. Y es que la amistad y el trasfondo del álbum fueron una fuerte inspiración para el joven artista, que murió al poco tiempo de realizar el artwork, a causa de un ataque de miocardio, a la edad de 24 años. En palabras de Sid Smith, autor del libro “In the Court Of the Crimson King” (Helter Skelter, 2001), el grito desesperado del personaje de la portada (“Hombre Esquizoide”), se corresponde con una obra del también enigmático y atormentado artista inglés William Blake, y su obra “Nabucodonosor”. Si buscáis la imágen, es cierto que la mirada de ambos personajes es bastante similar; podríamos decir que es una representación fidedigna de la locura del hombre moderno. El “Hombre Esquizoide” no fue la primera y única creación en vida de Barry Godber (hoy día, propiedad de Robert Fripp), ya que la propia funda del LP incluye otra de sus pinturas, rompiendo así una media verdad ampliamente difundida sobre un artista cuyo único trabajo llegó a formar parte indiscutible del legado artístico-musical del siglo XX.


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CONTENIDOS GENERALES

POR QUÉ EL JAZZ Por Le Currete

En algún momento hace décadas, los músicos de Rock and roll decidieron que tres acordes repartidos entre estrofas y estribillos y algún solo de guitarra o piano ya no eran suficientes, que las escalas del blues habían cumplido su cometido y daban poco más de sí (no puedo estar más en desacuerdo, claro) y empezaron a buscar otras vías. Los dos minutos y medio empezaban a quedarse cortos y las influencias acumuladas hasta el momento eran demasiado cercanas y, por lo tanto, demasiado mundanas para una serie de músicos que experimentaba con drogas que alteraban sus estados de conciencia. Así, la psicodelia a finales de los años 60 buscó inspiración en músicas no occidentales, en tonalidades e instrumentos nunca antes utilizados en el rock and roll. La duración de las canciones también empezaba a alargarse para poder dar más cabida a la experimentación de unos músicos virtuosos y estudiosos de sus propios instrumentos y de los nuevos a los que tenían acceso a través de la vampirización de otras culturas. 24 | ROCK I+D MAGAZINE

En el mensaje ya no era importante la inmediatez, ya no había urgencia en trasladarlo, además de hacerlo más abstracto, ganando adeptos la música instrumental, una manera ésta de hacer música que había quedado relegada a estilos minoritarios en esta década. La psicodelia dio el primer paso en una revolución que marcaría el futuro de rock de una manera que ni siquiera el más megalómano de los guitarristas en su mejor viaje de LSD podría imaginar. En la década de los 70 se instaura lo que se venía gestando, mientras tanto, en el Reino Unido, el rock progresivo, que sube la apuesta sobre los cambios que había introducido la psicodelia, un all in en toda regla. Este subgénero vuelve sus ojos a las influencias occidentales y toma como referencias la música clásica o el jazz. Alarga sus composiciones, las convierte en suites, intenta hacer del rock una criatura respetable desde el punto de vista compositivo, convierte al rock


en ser adulto, “error” que a lo largo de esta misma década corregiría el punk. Este hermanamiento entre el jazz y el rock (la influencia clásica debería mencionarla alguien con más conocimiento) no fue una carretera de una sola dirección. Algunos de los músicos que habían empezado todo esto del rock and roll provenían del jazz, por lo que no era un terreno desconocido para ellos. Durante los años mencionados en que el influjo de este género había empezado a ser más visible en los escenarios también hubo intérpretes de música puramente negra que se acercaron al rock. El jazz rock es una realidad desde finales de los 60, cuando gente como el ínclito Al Kooper empezase a difundir la palabra. El resultado de esta mezcla es irregular y, desde mi punto de vista, tuvo sus momentos más gloriosos en los terrenos más cercanos al funk. Como he mencionado anteriormente de una forma absolutamente subjetiva, estas mezclas hicieron durante años del rock una música meramente adulta y poco o nada divertida, una música más destinada a la escucha sesuda que al baile y el desenfreno, y esto hizo que la juventud se decantase por otros estilos; estilos que escuchar en una discoteca (¡horror!) y no en un club abarrotado de treintañeros. Por supuesto, con el paso de los años y la mayor facilidad para el acceso a información e instrumentos, las tornas cambiaron y estos estilos, incluido el jazz, llegaron de forma más directa y comprensible a los más jóvenes. Las décadas posteriores vieron ir y venir multitud de estilos pero estos de los que hablamos se han mantenido, con mayor o menor acierto, incrementándose en calidad y número desde principios de siglo (imprescindible la serie de artículos “Hard Rock Psicodélico y Progresivo en España 2000-2015” de Antonio Ramírez en esta misma publicación).

El jazz, amigos, vamos al jazz. Abarcar en pocas palabras lo que significa este estilo sería imposible y hacer una historia del género, demasiado pretencioso por mi parte, pero, aprovechando el hueco que me dejan y utilizando la imbricación que tiene con la temática de esta revista, que de una forma somera y superficial he intentado reflejar en las líneas anteriores, quiero aprovechar para recomendar una alineación titular de los intérpretes que me parecen imprescindibles en lo que llegó a definirse como la música clásica del siglo XX. Evidentemente faltarán muchos, faltarán Duke Ellington, Louis Armstrong, John Coltrane, Sonny Rollins, Chet Baker, Donald Byrd y muchísimos más pero como español me reconozco un lamentable seleccionador. Así que ahí van mis fabulosos cinco. ROCK I+D MAGAZINE | 25


Ilustraci贸n: El Ciento

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CHARLIE PARKER Nació en 1920 y murió con 35 años, tocaba el saxo alto y fue uno de los precursores del be bop. Como casi todos los músicos de su época, empezó en big bands tocando swing. Se le conocía en el mundillo por el apodo Bird (o Yardbird) y tampoco era desconocida su afición por el alcohol y las drogas. Tras muchos años pasando de una orquesta a otra, destacando por sus solos, su sociedad con el trompetista Dizzy Gillespie (otro imprescindible) le hizo despegar como solista con un género que, al principio, no gustó a casi nadie del gremio, demasiado acostumbrado a lo edulcorado de las bandas convencionales. Hay quien relaciona su necesidad de evolucionar con su adicción a las drogas, pero quizá tenga más sentido creer que fue la influencia que ejerció sobre él Art Tatum, un baterista al que escuchaba casi a diario en un club de Nueva York en el que trabajaba a finales de los años 40. Considerado por muchos como el más influyente de los músicos del siglo XX, con permiso de Louis Armstrong, es sin duda un pilar indiscutible para entender la evolución del jazz como un género libre e innovador, haciendo de la improvisación el arma más poderosa. El disco en el que, junto a Gillespie, muestra su contribución en todo su esplendor, fue grabado en 1950 entre procesos de rehabilitación y antes de convertirse en un maldit para las discográficas y clubes es Bird & Diz, una obra clave para todo lo que vendría después.

CHARLIE PARKER “Bird and Diz”

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28 | ROCK I+D MAGAZINE Ilustraci贸n: El Ciento


MILES DAVIS Trompetista indispensable, también hijo del be bop, no dejó de evolucionar a lo largo del medio siglo que duró su carrera. Participó de todos los estilos de vanguardia, dejando su toque personal de sordina y notas cortas con un exquisito uso de la melodía. Puede parecer sorprendente que un tipo que venía de un estilo aparentemente furioso y rápido fuera a ser el padre de un movimiento como el cool junto a Chet Baker. La publicación en 1950 de una recopilación de grabaciones realizadas a finales de los 40 bajo el nombre de Birth of the Cool es uno de esos momentos en la historia de la música que suponen un hito. Con una formación de nueve instrumentos, con un sonido más suave y delicado y con unos arreglos más orquestales a imagen de la música clásica europea, dio un vuelco al estilo que empezaba a verse como la evolución lógica: el hard bop, dividiendo el país en dos corrientes definidas como cool (costa oeste) y hot (costa este). El cool, asimismo, originó la aparición en Brasil de la bossa nova. El talento de Miles Davis, como hemos dicho, se desarrolló en todos los estilos con los que coincidió a lo largo de su vida y siempre estuvo en la vanguardia de todos ellos. Indispensables hay muchos, pero me quedo con dos: Birth of the Cool (1949-1950) y Aura (1989).

MILES DAVIS “Birth of the Cool” | Full Album

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MILES DAVIS “Tutu” | Full Album

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Ilustración: El Ciento

THELONIOUS MONK Otro de los padres del be bop, al piano en este caso. Si Charlie Parker no pudo evolucionar en su estilo por un caso agudo de muerte prematura, el señor Monk no quiso hacerlo y, desde mediados de los años cuarenta, su estilo apenas varió en toda su carrera. Afincado en Nueva York desde su infancia, su aprendizaje musical fue autodidacta. Su inicio en el mundo del jazz de una manera profesional también le vino por la oportunidad que le brindó otro baterista, Kenny Clark, para ser el pianista residente de un club de Manhattan. Pronto se convertiría en asiduo de grabaciones con los más grandes de la época como Sonny Rollins (saxofonista), John Coltrane (saxofonista) o Art Blakey (baterista). Su forma de entender el be bop conservaba aún frescas las enseñanzas del swing aunque de una manera muy particular, por lo que no fue hasta casi una década después de grabar su Genius of modern music: Vol.1 (1947) que se le consideró una celebridad.

30 | ROCK I+D MAGAZINE THELONIOUS MONK

“Round Midnight”

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CHARLES MINGUS

PHILLY JOE JONES

Otro caso de músico que empieza su andadura tocando en la iglesia. Empezó aprendiendo el trombón, luego el chelo, para acabar decantándose por el contrabajo. A pesar de estar enormemente influenciado por la figura de Charlie Parker y la ruptura que supuso en la época swing su estilo, siempre conservó las raíces del blues y la música eclesiástica refinadas éstas por su estudio desde la adolescencia de música clásica. Su entrega a la música le hizo fundar su propio sello discográfico junto al baterista Max Roach, Debut Records, aunque sus obras más importantes las grabaría para sellos como Impulse! Y Atlantic.

Quizá el más desconocido e influyente de los grandes bateristas de la historia, el favorito de Miles Davis y del que, si no contamos con las notas de las contraportadas de los discos, menos información hay en comparación con su importancia. Que el propio Davis lo mencione una y otra vez en su biografía da idea de lo alargado de su sombra y de la injusticia que supone que no haya una biografía lo suficientemente amplia o, por lo que sé, ninguna biografía en absoluto. Pero ese desconocimiento no me va a impedir compartir uno de mis músicos favoritos de todos los tiempos, sabréis disculparme la osadía.

Mi disco favorito es Mingus Mingus Mingus Mingus Mingus, quizá por la cantidad de instrumentos de viento que utiliza y la maestría en los arreglos de Bob Hammer.

Philly Joe’s beat, Mo’ Joe o Philly Mignon son obras suficientemente grandes como para justificar el atrevimiento, pero para cerrar este súper-grupo os recomiendo encarecidamente la escucha del álbum que grabó en 1964 junto a otro sensacional baterista, Elvin Jones, Together!

CHARLES MINGUS “II B S”

PHILLY JOE JONES & ELVIN JONES “Brown Sugar”

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Este artículo fue escrito escuchando, casi exclusivamente: Small faces – Ogden’s nut gone flake. Ruth Brown - Black Is Brown and Brown Is Beautiful. Marva Whitney – It’s my thing.

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METAL JOURNEY

UNA BREVE INTRODUCCIÓN A LA MÚSICA EN TEXAS Parte I: “Keep Austin Weird” Por Juanma Cantos Muy al contrario de la imagen de tierra estéril, hostil y árida que las “pelis” de vaqueros transmitieron sobre ella, Texas es rica en lo cultural, de una variedad paisajística y social, dual entre lo urbano y lo rural, en la que florecen miles de propuestas musicales. Unas, novedosas y de vanguardia. Otras, enraizadas en la mestiza cultura del lugar, tierra de paso de franceses, españoles, mejicanos, alemanes y “gringos”. Pero, todas ellas, de innegable influencia en el Rock -y en otras músicas- en todo el planeta. Una influencia tan amplia que tendremos que recorrer musicalmente el “estado de la estrella solitaria” en dos partes para poder completar esta breve introducción a la música de este enorme estado que ha exportado grandes músicos al mundo. En la primera de ellas, nos acercaremos a la actualidad de la música tejana, centrada en su capital, Austin, para, en una segunda parte, echar la vista atrás hacia la tradición, el Country y el Blues. “Everything Is Bigger In Texas” (“Todo es más grande en Texas”). Un lema y una idea que, con fraternal orgullo, junto con algunas dosis de chauvinismo no siempre bien entendido -aunque exento de xenofobia, eso sí- y, por qué no decirlo, con indisimulada tendencia a la ironía, no duda en afirmar cualquier tejano de pro, siempre que tiene oportunidad, en cualquier conversación, en cualquier momento. Y, para demostrarlo con hechos, este tejano intentará hacerte ver que, incluso su capitolio estatal (sede del poder político e icono de la idiosincrasia de la zona, situado en la Congress Avenue de Austin), es de mayor altura que el federal que domina Washington D.C. Pero este implacable tejano bien podría poner como ejemplo, por su grandeza, la ingente cantidad de artistas y de grupos que, en todos los estilos, han visto y ven desarrollar su carrera 32 | ROCK I+D MAGAZINE

en Texas, influyendo notablemente, y a lo largo de los años, en otros artistas y grupos de todo el mundo. La lista, más que grande, es interminable, como veremos: ZZ Top, Ornette Coleman, Buddy Holly, Janis Joplin, Roy Orbison, Barry White, At the Drive-In, Dimebag Darrell, Micah P. Hinson, Johnny Winter, Lightnin’ Hopkins, T-Bone Walker o la mismísima Beyoncé... nacieron o florecieron musicalmente en Texas. No son los únicos, claro está. Precisamente, la mencionada Congress Avenue y una de sus perpendiculares, la archiconocida 6th Street, congregan, diariamente, un torrente de músicos y de amantes de la música que encuentran en el Downtown de la ciudad -salpicado de salas de conciertos, desde garitos underground a discotecas de moda con música en directo, pasando por locales míticos como Antone’s


o el Continental-, un manojo de oportunidades para tocar y darse a conocer, para ver o ser vistos, en una ciudad que es un auténtico escaparate de nuevas propuestas musicales, el epicentro del sur del país en este sentido. Algunos músicos y grupos, como Greg Izor o My Jerusalem (ambos originarios de la no menos musical Nueva Orleáns) o Jamestown Revival (de Magnolia, Texas), han migrado hacia Austin en busca de su oportunidad. Otros, asentados ya plenamente, se han refugiado en parámetros clásicos del Country o del Blues -no hay que olvidar que esta es la ciudad de Willie Nelson, de Stevie Ray Vaughan o The Fabulous Thunderbirds-, con nombres propios como “Mike Keller, Willie Pipkin, que conocen y respetan la tradición, pero crean cosas nuevas. Johnny Moeller y su hermano Jay, Paul Oscher, Josh Fulero, Brad Stivers. Esta gente y muchísima más”, nos recuerda el guitarrista madrileño César Crespo, acostumbrado a girar por estas tierras. La autodenominada “capital mundial de la música en directo” (lo que, sin faltar a la verdad, puedes leer en cualquier guía de viajes) es una ciudad de apenas 800.000 habitantes, pero que cuenta con más de 2.000 músicos en activo y que vive una efervescencia creativa que viene de lejos, empujada primero, desde mediados de los setenta, por el programa de televisión “Austin City Limits”, el mayor programa musical de la televisión pública de los Estados Unidos (y probablemente de todo el mundo), y, más tarde, desde finales de los ochenta, con la creación del festival South By Southwest (SXSW), considerado por muchos como el mayor festival de música en directo del mundo. Como vamos viendo, “todo es más grande en Texas”.

“Keep Austin Weird”, de la televisión a la Universidad “Keep Austin Weird” (“Conserva la rareza de Austin”) es un eslogan que nació a finales del pasado siglo para promocionar el comercio de la ciudad. Un lema que ha sido adoptado -y replicado e impreso en graffitis que adornan toda la ciudad, en camisetas universitarias, en pegatinas sobre los azulejos de los baños de los bares, y, cómo no, en el acervo de los austineses- por las “hordas” de bohemios de esta ciudad universitaria que vive y respira para y por las artes, en especial para y por la música, apoyada por un stablishment político y económico que ha sabido aprovechar el potencial de la urbe para venderla al mundo como una auténtica rareza creativa y underground, algo así como un soplo de aire fresco en los cimientos del que probablemente es el estado más conservador de la Unión. Pero un estado, al fin y al cabo, que admira como ningún otro su reciente historia y que promueve como el que más la difusión de sus artistas y de su cultura.

televisión pública PBS, y aún en parrilla. Artistas locales como Willie Nelson (cuya estatua “preside” la entrada de los estudios de televisión en pleno centro de Austin, como claro homenaje a la importancia de su obra y de su persona), primero en ser grabado para el programa, y, tras él, la práctica totalidad de los mejores artistas del país, han tenido la oportunidad de colarse, a través del televisor, en las casas de los norteamericanos, lo que, colateralmente, ha permitido señalar a Austin, gracias a años de exposición en televisión, como referente nacional de la música en vivo. La Universidad de Texas (UT) supone, asimismo, un auténtico motor cultural, activa y también pasivamente, pues aporta a la ciudad, cuanto menos y aparte de la estructura propia de la institución, 50.000 estudiantes moviéndose en bicicleta o skate, escribiendo graffiti en los muros, llenando las cafeterías, los restaurantes, y, cómo no, las tiendas de discos y de instrumentos, los locales de ensayo y las salas de conciertos, manteniendo y amplificando con ello la “rareza” de Austin. Carlos Arsuaga es un reconocido músico y productor de la escena de Blues y Rock’n’roll de Madrid que ha tenido la oportunidad de “beber” directamente, gracias a su trabajo con artistas de allí, de las fuentes de la música tejana y de girar en diversas ocasiones por ciudades como San Antonio o Austin. “El festival SXSW y la UT han puesto a Austin en lo más alto a nivel musical”, comenta Arsuaga, y añade, acertando de pleno en su diagnóstico: “Al mismo tiempo, para mi gusto, contribuyen a que la ciudad tenga una afluencia masiva de músicos jóvenes, nuevas tendencias y bajada de precios en el caché de músicos más experimentados. Austin se ha convertido en una ciudad un poco hipster, cosmopolita en exceso, y un poco a la europea. Esto, desde luego, tiene sus pros y sus contras: Está fuera del cliché tejano intransigente o menos culto. Por otra parte, es muy abierta y cómoda. Esta afluencia de músicos y la sobreexplotación del circuito no ocurre, por ejemplo, en ciudades cercanas como San Antonio”.

Claro ejemplo de esta difusión cultural (musical, en este caso) hacia el gran público es, como ya hemos esbozado, el programa de actuaciones en directo “Austin City Limits”, emitido desde mediados de los 70’s por la ROCK I+D MAGAZINE | 33


SXSW, el heterogéneo altavoz del aquí y del ahora Efectivamente, el nacimiento del festival South By Southwest (SXSW), que cumple en marzo de 2016 su trigésima edición, supuso un espaldarazo a la creación musical local y estatal. En un principio destinado simplemente a dar exposición pública a la creatividad de la ciudad, ha terminado por convertirse, conforme iba creciendo en tamaño y repercusión, en referente mundial. Su espíritu ha sido “mimetizado” por estos lares con propuestas como el Monkey Week, o en Toronto, con la aparición del North by Northeast (NXNE), entre otros eventos similares. No es solamente un festival de música que combina actuaciones en grandes recintos con showcases en pequeños locales. SXSW añade a su programación conferencias, cine, salones sobre tecnología, innovación educativa, medio ambiente... Edición de 2015. En la sala The 512 on the 6th, tres imberbes chavales que aún no han llegado a la mayoría de edad legal, integrantes de la banda Residual Kid, sorprendían en la planta baja a un público en el que el espectador más joven les doblaba la edad, mientras en la planta superior desfilaban bandas increíbles, patrocinadas por el estado de Colorado. Pared con pared, las salas contiguas ofrecían, mientras tanto, un cartel de variadas propuestas que se iban extendiendo desde primeras horas de la tarde hasta la madrugada, llenando la ciudad de música en directo y congregando, 34 | ROCK I+D MAGAZINE

pese a la lluvia y al pegajoso calor del inicio de la primavera tejana, a decenas de miles de personas en las calles del centro. Una de las características que definen al SXSW es, precisamente, la enorme heterogeneidad de su público (de todas las edades y gustos, desde jovencísimos raperos vestidos “como un pincel” para la ocasión, a maduros cowboys como salidos de una película de John Wayne, pasando por punks, heavys, “niños pijos” y, cómo no, hipsters), una miríada de amantes de la música o simples voyeurs que se entremezclan, en armonía, en conciertos de una diversidad estilística que, en la mayoría de las ocasiones, hace casi imposible saber qué te vas a encontrar sobre el escenario. Un paraíso para alguien que se mueva de sala en sala con el firme propósito de descubrir nuevas músicas… Si no tienes dinero para conseguir uno de los caros badges que permiten la entrada a las actuaciones y conferencias VIP, no te preocupes: casi todo es gratis, incluso las limonadas que los locales regalan al público como sustitutivo de las bebidas alcohólicas, para evitar que vuelvas bebido a casa en coche, y que se agradecen para poder combatir el cansancio acumulado por las horas dedicadas a deambular infatigablemente de un punto a otro de la ciudad, entre el pegajoso calor primaveral, tratando de no perderte nada. La actividad no es menos frenética para los grupos que consiguen ser incluidos en el inabarcable cartel. Javi Vacas, bajista y manager de bandas como Los Coronas o Sex Museum, recuerda su paso por el festival, junto


a Los Coronas, en 2009: “Como íbamos cinco días, decidimos hacer dos, tres y hasta cuatro conciertos por día, en tiendas de discos, de ropa, en garitos al aire libre, en cerrado, por la mañana, tarde y noche... El ritmo fue frenético por toda la ciudad”. “Hemos tocado en los sitios más extraños que te puedas imaginar”, reconoce Pedro de Dios, quien participó en el festival con Guadalupe Plata en 2012. Y es que un rincón que quede libre junto a la barra de una pizzería, una intersección de calles, el hall de un hotel, una pequeña tienda de ropa, incluso entre las mesas de una cafetería... cualquier lugar es bueno para colocar un escenario que acoja alguno los más de 4.000 conciertos, entre la programación oficial y la “paralela”, que se celebran en los seis días que dura la sección musical del festival. “No hay manera de verlo todo, ni siquiera una pequeña parte”, confirma Javi Vacas. Es, pues, un gigantesco escaparate y un impagable altavoz de propuestas musicales en el que se dan cita, ávidos de “sangre nueva”, profesionales de los medios de comunicación, productores, avispados A&R de sellos discográficos, managers... Los Coronas no perdieron el tiempo: “Nos dedicábamos a llevar discos a radios, sellos... también tuvimos una reunión con el músico y actor Steve Van Zandt (Los Soprano, E Street Band), jefe del sello Wicked Cool, y quedamos en un concierto de los Chesterfield Kings en un club al aire libre, que no fue de sus mejores shows...”.

Residual Kid conocen la importancia del festival para los grupos locales: “SXSW ofrece a bandas de aquí la oportunidad de ser vistas por la gente de la industria musical de todo el mundo. En cualquier otra ciudad, una banda tendría que viajar lejos para ser escuchada por estas personas... Pero en Austin, todo el mundo viene a nosotros una vez al año. Esto no significa que algo vaya a suceder necesariamente para la banda, pero al menos la oportunidad está ahí”.

Del local de ensayo a la 6th Street Pero no sólo durante el festival la escena musical de Austin se está moviendo impetuosamente. “Hay multitud de bandas que están continuamente tocando y sacando discos. Tan pronto como el SXSW acaba, todas las mismas bandas locales que han pasado por el festival siguen tocando en los mismos lugares, solo que con menos gente entre el público”, aclaran Residual Kid. Ellos, junto a The Blind Pets, Not In The Face, The Boleys, ThinkNoThink, Ringo Deathstarr, y muchos otros, son la joven avanzadilla que apuesta por sonidos más arriesgados. Explosions In The Sky, ...And You Will Know Us by the Trail of Dead, Spoon o el mismísimo Daniel Johnston dan el punto de madurez y de locura a la música que surge de Austin. “Recomiendo a The Mastersons, una pareja formada por Eleanor y Cris Masterson. Son increíbles”, apostilla Javi Vacas.

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Carlos Arsuaga conoce a la perfección algunos de los locales más destacados de la ciudad: “Antone’s es un clásico que acaba de cambiar de ubicación y mantiene una programación buenísima de Blues. El Continental Club es el otro clásico; cualquier cosa que programa, desde Blues a Country, pasando por Rock, Funk, etcétera, es de gran nivel”. “Es de los clubs pequeños, 200 personas de aforo, cómodo y con un sonido excelente para ver las actuaciones a un par de metros”, añade Javi Vacas. Pero no son los únicos lugares con música en vivo, por supuesto: The ABGB, Evangeline’s, C-Boy’s Heart & Soul, Carousel Lounge, Ginny’s Little Longhorn Saloon, Hole In The Wall, LIT Lounge, Touché, Burnside’s Tavern, The Lodge, The Aquarium on 6th, The 311 Club, Voodoo Room... dan variedad a la oferta, no siempre con las mejores condiciones de sonido. La receptividad del público se hace notar, es “marca de la casa” de una ciudad abierta de mente y que conserva, heredera del pasado rural de la región, la hospitalidad sureña. “Me llamó la atención el tema de las propinas: el dinero se hace con las tips. También cómo la gente baila en los conciertos. ¡Bailan en parejas y lo hacen realmente bien!”, comenta César Crespo. Para Javi Vacas, “la gente es súper simpática, la ciudad está volcada con la música, las tiendas de discos y de instrumentos son espectaculares, la comida tex-mex es increíble. Recomiendo el Güero’s en Congress Avenue. Por supuesto, enfrente del Continental, ¡es la mejor comida mejicana que se puede comer fuera de México!”.

20 álbums (de esta década) de grupos actuales de Austin Acabamos esta primera parte con una lista de trabajos discográficos que no pretende ser una muestra exhaustiva de la música que se hace en Austin, pero que sí puede servir como una pequeña introducción a la diversidad de estilos que, dentro del Rock, o tangencialmente a él, moviéndose hacia lo más arraigado en el folk o escapándose hacia parámetros más electrónicos, se está haciendo en la actualidad en esta ciudad. Dejamos para una segunda parte, en el próximo número de la revista, un acercamiento a las músicas de raíces, centrado en el Country, en el Blues, y en la influencia de músicos de estos estilos en el Rock actual. 36 | ROCK I+D MAGAZINE


THE BLIND PETS “Sweet Tooth” (Pet Lover, 2011)

...AND YOU WILL KNOW US BY THE TRAIL OF DEAD “IX” (Superball Music, 2014)

NOT IN THE FACE “Bikini” (Electric Factory, 2011)

SPOON “They Want My Soul” (Loma Vista Recordings, 2014)

EXPLOSIONS IN THE SKY “Take Care, Take Care, Take Care” (Temporary Residence Limited, 2011)

THE DIGITAL WILD “Intro” (Out The Woodwork, 2014)

RESIDUAL KID “Faces” (Autoeditado, 2012)

JAMESTOWN REVIVAL “Utah” (Republic Records, 2014)

MY JERUSALEM “Preachers” (The End Records, 2012)

TINNAROSE “Tinnarose” (Nine Mile Records, 2014)

DANIEL JOHNSTON “Space Ducks: Soundtrack” (Eternal Yip Eye, 2012)

SAINTS OF VALORY “V” (Atlantic Records, 2014)

RINGO DEATHSTARR “Mauve” (Club AC30 / Sonic Unyon, 2012)

JONAS WILSON “The Lo-Fi Adventures of Deluxe Peroux” (Autoeditado, 2015)

SONS OF FATHERS “Sons of Fathers” (Blanco River Music, 2012)

THE BOLEYS “Family Values” (Autoeditado, 2016)

THINKNOTHINK “Living or Dreaming” (Boo Bo Records, 2013)

PAPERBACK “Nervous Energy” (Autoeditado, 2016)

WHEELER BROTHERS “Gold Boots Glitter” (Bismeaux Records, 2013)

TORINO BLACK “Food For A Therapist” (Autoeditado, 2016) ROCK I+D MAGAZINE | 37


ENTREVISTA A

HEADACHE Por Montse Galeano

Fotografía: Montse Galeano

ENTRE VISTA

Si a cualquier músico le preguntas por la canciones que tocaba en su primera banda lo más probable que haga será reírse y recordar esas versiones fuera de tempo que todo el mundo toca a la mínima que encuentra grupo (ya sabéis, Smells Like Teen Spirit entre otras). Las primeras bandas de las que uno forma parte no se olvidan fácilmente, pero es cuando superas la fase de hacer ensayos íntegros de versiones cuando empiezas a crecer musicalmente con el resto de miembros es el momento decisivo. A pesar de su juventud hace ya unos cuantos años que Headache, banda de Emo/Screamo de Barcelona, dejó esa fase inicial y aún y así tenían todavía un reto mayor como banda: definir cuál era la dirección que querían tomar. Los que escuchaban a Headache hace un par de años no encontrarán ahora nada de aquel Pop Punk de corte americano que les definía. Bendita Tormenta, su primer LP, cierra su primera etapa más juvenil para dar paso a temas mucho más maduros y desgarradores, torbellinos de rabia entre los que aparecen momentos de calma brillantes. Pura nostalgia del Emo de los noventa aunque la media de edad del grupo no supera los 25 años. Para conocer mejor las motivaciones de este cambio de estilo y la grabación de Bendita Tormenta hablamos con la banda al completo, Pau Oltra (guitarrista y voz), Iker Alburquerque (bajista), Andreu Vila(guitarrista y voz) y Víctor Arranz (batería). El verano pasado lanzasteis la canción Cenizas como adelanto de vuestro nuevo disco, un tema claramente de Pop Punk y a las pocas semanas presentasteis Bendita Tormenta que es un LP Emo. ¿Qué pasó en tan poco tiempo?. Pau: La idea siempre había sido lanzar algo antes del disco porque no nos gusta estar desaparecidos. Ya teníamos pactado todo el tema 38 | ROCK I+D MAGAZINE

del videoclip de Cenizas pero ya estábamos grabando los nuevos temas cuando publicamos el videoclip. Cenizas nos sirvió como espacio entre los antiguos temas y los nuevos que estaban por venir. Del Pop Punk al Emo hay todo un abismo. ¿Cómo pasáis de un estilo a otro?. Pau: Salió solo, no premeditado. Víctor

fue y

algo yo

escuchábamos desde hace bastante tiempo este tipo de música y aunque tocáramos Pop Punk al acabar los ensayos siempre aprovechábamos para experimentar con riffs y covers de grupos como Basement. Sin darnos cuenta cada vez nos empezaba a tirar más este estilo, aunque a Iker le costó un poco porque viene más del mundo del Metal y Hardcore. Al final empezamos a componer algunos temas Emos sin dejar de


lado los temas de Pop Punk que ya teníamos. Acabamos teniendo temas de ambos estilos. Del Pop Punk al Emo hay todo un abismo. ¿Cómo pasáis de un estilo a otro?. Pau: Salió solo, no fue algo premeditado. Víctor y yo escuchábamos desde hace bastante tiempo este tipo de música y aunque tocáramos Pop Punk al acabar los ensayos siempre aprovechábamos para experimentar con riffs y covers de grupos como Basement. Sin darnos cuenta cada vez nos empezaba a tirar más este estilo, aunque a Iker le costó un poco porque viene más del mundo del Metal y Hardcore. Al final empezamos a componer algunos temas Emos sin dejar de lado los temas de Pop Punk que ya teníamos. Acabamos teniendo temas de ambos estilos. Pero siendo estilos tan distintos hay un momento en el que tienes que decidir. Pau: Está claro. Ese momento fue a la hora de grabar el LP y Nestor Quesada de Tropic Studio tuvo mucho que ver. Tenemos mucha confianza con él y fue fácil dejarnos aconsejar y escuchar sus ideas, cuando vio que grabábamos temas tan distintos nos dio un consejo que no olvidaré: “no sé lo qué hay que hacer para triunfar, pero sé lo qué no hay que hacer, y si hacéis un disco mitad de un estilo y mitad del otro no os escuchará ni la gente que le gusta el Pop Punk, ni la que escucha Emo”. Es lo mejor que nos podía haber dicho.

cuando teníamos 16 años. Eso no quiere decir que no tuviéramos miedo de dar el cambio por si el nuevo género no era tan bien acogido. Andreu: No sabíamos qué le iba a parecer a la gente que nos seguía un cambio tan drástico. Conocíamos a mucha gente, público y grupos de la escena del estilo anterior, pero a la hora de dar el cambio empezábamos de cero. Daba miedo que el nuevo género no fuera tan acogido. Víctor: En parte el cambio es natural, los gustos van cambiando pero creo que lo que hacemos ahora tiene más alma, los temas más antiguos eran de nuestros inicios. Hemos puesto muchas ganas y mucho esfuerzo en este disco, lo que hacemos realmente nos gusta y parece que a la gente le está gustando. ¿Cuál ha sido la reacción que más os ha sorprendido?. Pau: Los que más se sorprendieron fueron mis padres. Al oír los screamos me dijeron: este no eres tú, te vamos a llevar al psicólogo. [risas] Vocalmente es uno de los puntos en los que más se ve este cambio…

Pau: Además no estaba planeado. Todo empezó como una broma en estudio una vez teníamos las voces de algunos temas grabados en limpio. Nos gustó tanto que regrabamos esos temas. Por supuesto, también se ve el cambio en la parte más instrumental con ese rollo más noventero. Andreu: Nos gustan muchos grupos que están recuperando el sonido del Emo de los noventa, Title Fight, Basement, Tournover, Superheaven, a nivel nacional grupos como Viva Belgrado… Nos fijamos mucho en cómo trabajan en directo estos grupos, el sonido de backline en directo de Touché Amoré es uno de los que más nos ha influenciado. Víctor: Pero no sólo grupos, también han sido estilos. Cada uno tiene sus propias influencias así que el disco acaba siendo una mezcla de Indie, partes más cañeras y Emo. Como decíais antes, Bendita Tormenta es un disco más personal. ¿Cómo habéis trabajado esas letras más sentimentales?. Pau: Escribimos todo entre todos. Algunas de las letras las tenía ya escritas Víctor y lo que hicimos fue acabar de adaptarlas sin que perdiera la esencia.

Andreu: Al principio me dio un poco de rabia por la faena que ya habíamos hecho, pero viéndolo con el tiempo menos mal que lo grabamos así. A nivel personal, ¿qué ha supuesto para vosotros este cambio de estilo?. Iker: Sentimos los temas más nuestros. Ya no escuchamos lo mismo que hace cinco años, no somos las mismas personas que

Fotografía: Montse Galeano

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Fotografía: Montse Galeano

Víctor: Hablamos de temas y sentimientos con los que nos sentimos identificados, más o menos abstractos, pero en general bastante claros. Son el momento que estábamos viviendo. ¿Y qué canciones reflejan mejor para vosotros esta nueva dirección?. Andreu: Contracorriente y Cristal son los primeros temas que vinieron después del descarte de temas Pop Punk, ver que éramos capaces de componer algo así desde 0. Pau: Sin Alma y Sin Piel, fue el primer tema del estilo que grabamos. Tenía el riff desde hacía 40 | ROCK I+D MAGAZINE

tiempo y una vez la tocamos nos sentíamos muy cómodos. Aunque no es mi tema favorito del disco porque también me quedo con Cristal y Contracorriente, es una de las canciones más importantes para el grupo. Víctor: En mi caso Cristal pero también Serenidad. Es un tema instrumental que no necesita letra, ya me llega desde el primer momento. Iker: Contracorriente y Sin Alma y Sin Piel, por su madurez y porque hacerlas entre todos hizo que nos diéramos cuenta de lo que podíamos hacer. ¿Por qué no íbamos a hacer canciones de este estilo?.

Pau: De hecho ha salido todo tan rodado que me asusta pensar que el siguiente no salga tan natural. ¿Ya estáis pensando en nuevos temas entonces?. Pau: A corto plazo no. De cara a verano lo que nos interesa es empezar a mover el disco fuera de Barcelona, cuando te autogestionas como banda lo importante es ir moviéndote para que la gente siga hablando de ti. Las redes sociales y los conciertos te salvan. Quizás a finales de año empezamos a pensar en grabar un EP con un par de temas, pero de momento queremos disfrutar de Bendita Tormenta.


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LA TRILOGÍA DE LA CARRETERA: CONSEJOS PARA SALIR DE GIRA Por Unai García Hace eones que quería escribir un artículo sobre el maravilloso mundo de las giras. Definitivamente es la parte que más me gusta de mi trabajo, subirme en la furgoneta, meterme miles de kilómetros entre pecho y espalda y visitar infinidad de ciudades acompañando a las bandas que me contratan viviendo juntos aventuras memorables. Sinceramente esta mierda engancha como la droga. Mucho se ha hablado y escrito sobre lo que suponen los conciertos en directo para los músicos. Los expertos en la industria musical afirman que junto al merchandising que se vende en ruta es el único ingreso que le queda al sufrido músico contemporáneo. Sin ser ningún experto en la materia, lo que sí puedo afirmar es que salir de tu triste ciudad, de tu húmedo local de ensayo y de tu deprimente sala de conciertos habitual, es una aventura refrescante con la que obtendrás una visión más objetiva y serás capaz de ver una fotografía mucho más amplia de lo que es tu banda y en consecuencia tendrás más claro lo que quieres que dicha banda sea. Muchos músicos y bandas de todo pelaje me piden ayuda, me preguntan o directamente me contratan para montarles giras y trabajar con ellos como tour manager. Cuando la banda no ha salido de su zona de confort y son primerizos en el asunto de salir de gira, se les hace un mundo organizar un concierto en otra ciudad. Les compadezco ya que no es tarea fácil. 42 | ROCK I+D MAGAZINE

Podéis estar tranquilos ya que como todo en la vida, se aprende con la práctica. ¿Cómo creéis que hemos aprendido los que nos dedicamos a esto?. Pues efectivamente, sí. A base de una buena somanta de hostias, de un buen puñado de epic fails de órdago y del maldito ensayo-error de los cojones. ¡No hay mejor escuela en la vida que aprender de los fallos que uno comete por el camino!. No voy a negar que una gira puede incluso llegar a destrozar una banda. Se pueden perder miembros, ahorros e ilusiones si no se encara la odisea en cuestión con tesón, mano izquierda y paciencia, toneladas de paciencia. Compartir 24 horas con tus compañeros de banda puede hacer que salten las chispas si no se respeta la privacidad de cada uno y en ruta hay que evitar situaciones, dramas y malos rollos. Una gira es como una montaña rusa llena de emociones. Unos días es lo mejor del mundo y piensas que podrías pasarte la vida girando y sin embargo, hay otros en los que maldices el día que te enrolaste en dicho viaje y sientes que lo que estás viviendo es un auténtico infierno donde no sientes las piernas. Este artículo constará de tres partes, será una trilogía freaky como Regreso Al Futuro pero dirigido a bandas aventureras que quieran cruzar fronteras. La primera parte se podrá leer a continuación en el presente


número de Rock I+D. Las siguientes partes serán publicadas en el siguiente y posterior números de la revista respectivamente. La primera parte la conforman una serie de consejos prácticos para antes de salir de gira; adentrándonos en el maravilloso mundo de la pre-producción. La segunda parte constará de pautas y sugerencias para que tu

gira una vez en ruta sea lo más placentera, provechosa y rentable posible. Y por último en la tercera parte reflexionaremos sobre lo vivido en la carretera y cómo usarlo a tu favor para futuras aventuras. Empecemos por el engorroso, aburrido pero efectivo y necesario mundo de la preproducción. ¡Agarren lápiz y papel y tomen apuntes, que ésto entra para examen!.

PARTE 1:

CONSEJOS PARA SALIR DE GIRA Cuanto más planificador y previsor seas, menos errores cometerás y más información tendrás a tu disposición con la que resolver los marrones e imprevistos que surjan en gira que, te puedo asegurar, serán muchos más de los que necesitas. En una gira existen muchos personajes y factores externos que afectarán al resultado de la misma. Muchas decisiones, acciones y situaciones son tomadas y provocadas por otra gente que no eres tú, así que cuanto más mascada, trabajada y planificada lleves tu parte, mucho mejor. Sólo tú puedes controlar lo que pasa dentro de tu locura de banda, tu bendita furgoneta, tu sagrado escenario y perturbada mente. No dependas ni esperes que otros hagan ese trabajo por ti así que aplícate al máximo. Organízate con tiempo de sobra para que no te pille el toro con las bragas en los tobillos. Salir de gira con los deberes hechos te dará tiempo y energía extras para enfrentarte a los múltiples obstáculos que vayan apareciendo. En un futuro tengo pensado escribir un artículo íntegramente dedicado a las sacrosantas hojas de ruta, esas maravillosas hojas de información donde con un simple vistazo tienes claro (o no) todos los detalles de un concierto y los divinos tourbooks, también llamados los libros de mentiras dentro del gremio. Recomiendo encarecidamente trabajar desde el principio con ellos y rellenarlos del máximo número datos y detalles posibles. Suelen ser de gran ayuda en momentos de tensión dentro de las típicas crisis organizativas que se suelen dar en carretera. Dejémonos de cháchara y empecemos a desglosar los 5 puntos de esta primera parte dedicada a la pre-producción:

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LA RUTA Y LOS LOCALES

¿Por dónde empezamos?. No has salido de tu local de confianza en tu ciudad y organizar un simple show en otra ciudad se te hace cuesta arriba. Lo sé, es una movida de las gordas y estás más sólo que Kung Fú en el desierto, delante del peligro y abandonado a tu suerte. No sufras, con ganas, tiempo y paciencia lo conseguirás. Lo primero que tienes que hacer es pedir consejo y ayuda a bandas que ya hayan salido de gira. Seguro que alguna banda de colegas tuyos ya ha dado ese paso. Estudia sus movimientos, analiza sus giras, rastrea sus contactos. Es obvio que tienes que buscar conciertos en salas, garitos y festivales de tu mismo estilo musical o parecido. Hoy en día no es difícil dar con promotores, bandas y salas de tu mismo rollo buscando en internet. No te voy a mentir, esta tarea no es nada fácil y el trabajo de investigación es lento y arduo, necesita constancia. Mete horas buscando en los perfiles de redes sociales de bandas parecidas hasta que

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encuentres los contactos que necesitas. Estudia sus posters de giras, analiza sus fechas, locales y da con los promotores de dichos conciertos. De esa manera podrás empezar a crear tu propia lista de contactos para futuras gestas heroicas con tu banda. Si el cansino de Dave Grohl puede, tu también. Existen diversos grupos de Facebook, webs y foros donde músicos, bandas, promotores y locales independientes comparten contactos y experiencias con el objetivo común de ayudarse entre ellos en la medida de sus posibilidades y conseguir sacar adelante las giras. Una vez tengas claro con qué salas y promotores quieres trabajar, y qué ciudades y pueblos quieres visitar, te recomiendo que te dediques en cuerpo y alma a organizar con cuidado la ruta. Cuantos menos kilómetros conduzcas entre concierto y concierto, mejor que mejor. Tendrás más tiempo para disfrutar, relacionarte con los lugareños, hacer contactos y sobre todo, para descansar y dormir. En una gira siempre hay varios días que, porque no queda más remedio, va a tocar hacer unas kilometradas de espanto. Cuenta con ellas pero trata de evitarlas. Si por razones de peso no puede ser, intenta que los días anteriores y posteriores los viajes sean cortos. Lo ideal en una gira es no conducir más de 5 o 6 horas de media. Cuando te tocan viajes de 3 horas o menos por día encontrarás un oasis de paz y buen rollo. Todo el tema este de las distancias y las horas de viaje depende de territorios, las condiciones meteorológicas y las condiciones de la carretera. Por norma general, en Europa, puedes girar conduciendo una media de 5 o 6 horas, pero en Estados Unidos, las distancias son mucho mayores. El caso es que si te planificas y tienes en cuenta todos estos factores, trabajarás por conseguir pasar el menor tiempo posible en la furgoneta. Hazme caso, cuanto menos tiempo estés expuesto a los efectos mortales de los pedos que tus compañeros se tiran en la furgoneta, ¡mejor!.

2 EL TRANSPORTE Y EL ALOJAMIENTO Vas a pasar muchas más horas de las que te gustaría dentro de una, probablemente apestosa, furgoneta así que tienes la obligación moral de conseguir el vehículo que más se adapte a tus posibilidades y necesidades. Si por desgracia no dispones de furgoneta propia, intenta conseguir una usando tu red de contactos más cercanos. Cuando hay confianza se consiguen mejores tratos que con extraños. Si por lo que fuera no encuentras el vehículo adecuado dentro de tu círculo de conocidos, existen un montón de buenas ofertas por parte de empresas de alquiler. Por norma general suelo recomendar trabajar con empresas dedicadas y relacionadas con el mundillo musical, ya que saben cuales son las necesidades de una banda en ruta y te ayudarán aconsejándote y haciéndote tu miserable vida más fácil y agradable. Una vez confirmado y decidido el vehículo, asegúrate de que todo lo que respecta al mismo (mecánica, mantenimiento, permisos, seguros, etc.) esté en regla. Planifica los turnos y horarios de conducción así como los de co-piloto, esa figura de vital importancia dentro de la furgoneta. No te olvides el GPS y los mapas a no ser que te quieras ver perdido en una gasolinera en tierra de nadie más veces de las necesarias. En la furgoneta si no estás de piloto o copiloto vas a tener mucho tiempo que matar. Lo primero que deberías hacer es tratar de dormir lo máximo posible para estar descansado para el show y todo lo demás una vez llegues al destino. Si eres incapaz de dormir en ruta, acuérdate de traer contigo música, películas, juegos, libros, revistas y cualquier cosa que te distraiga y te impida dar por el culo y molestar a tus compañeros al volante. El alojamiento en tránsito es un mundo en sí mismo. Podríamos escribir una maldita enciclopedia completa al respecto. Espera lo peor y así podrás dormir cualquiera que sean las condiciones que te ofrezcan. En una primera gira no esperes grandes lujos, por lo general dormirás en el suelo del salón de la casa del promotor o del grupo con el que compartes escenario, con suerte igual duermes en un albergue. Muchas veces puede que acabes durmiendo en la furgoneta.

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Cuando haya camas, son por derecho para los que van a conducir los primeros el día siguiente. Se previsor y hazte una lista de albergues, hostales y pensiones buenas, bonitas y baratas de cada ciudad antes de salir de casa. Nunca se sabe dónde vas a acabar, y ser precavido te puede salvar la vida. No olvides meter en la furgoneta almohadas, mantas, colchones inflables, hamacas y sacos de dormir. Los necesitarás. Descansa, duerme un mínimo de horas admisible. No creo que quieras despertar un día en el hospital, paralítico e incapaz de volver a tocar tu instrumento por un descuido que te podías haber ahorrado.

3 LA COMIDA Y LOS VÍVERES Si la buena alimentación es beneficiosa estando en casa, no te quiero contar estando de gira. Te puede salvar de caer enfermo y de convertir la gira de tus sueños en la peor de tus pesadillas. Enfermar estando de gira es peor que tener a Freddy Krueguer de visita cada vez que concilias el sueño. Como norma general en toda Europa, el promotor o sala que monta el evento te suele proporcionar una comida caliente o al menos algo de catering. En otros territorios a veces no entra en el trato y hay que ser precavido. En cualquier caso, independientemente del promotor o sala, dentro de una gira va a haber días que te brinden un festín de vikingos y otros en los que el conocido catering triste a base de sandwiches rancios hará acto de presencia, haciendo realidad tus peores predicciones. Mi consejo es que todos los días antes de subir a la furgoneta paséis por un supermercado y os hagáis con víveres. Que no falte fruta y líquidos. Evitad el azúcar y las comidas excesivamente pesadas y difíciles de digerir. Esas guardarlas para los días libres. Es ley sagrada que todo el catering que sobre en el camerino se reparte entre los grupos y se guarda para la furgoneta. Así se ahorra una auténtica barbaridad. Puedo asegurar que he hecho giras en las que utilizando esa sagrada ley no escrita he vuelto a casa con la despensa llena por una semana. No olvidéis laxantes, antiácidos y demás medicinas gastro-intestinales. Llenad vuestros neceseres de ellas. No está de más llevar contigo todo tipo de infusiones. Os harán falta y muchas veces evitarán que tengáis que cancelar un show. ¡Un músico enfermo cual zombie no es capaz de dar el show que la audiencia se merece!.

4 EL MERCHANDISING El merchandising es probablemente el sustento con el que vas a financiar tu primera gira. Si realmente quieres vender camisetas, discos, gorras, posters o lo que se te ocurra poner a la venta, tiene que destacar del resto y llamar la atención como los colores flúor de los smileys del acid house ochentero. Fíjate en tus bandas favoritas. La mayoría de ellas cuando van de gira tienen un buen puñado de modelos, bien llamativos, bien resultones. Pues bien amigo mío, tú puedes hacer lo mismo. Cuanta más oferta tengas, más posibilidades de venta habrá ante un posible cliente. Si no le gusta un modelo, le gustará otro, y si no se puede permitir una sudadera, igual se puede comprar un parche. La realidad será que si sólo le das a elegir un triste y aburrido producto, le estás obligando a comprar algo que probablemente no le guste y que no quiera usar, y lo más preocupante estás perdiendo una venta que necesitas. Planifica con tiempo los diseños, cantidades y organízalas con sentido común. Cúrrate unas cajas bien molonas ordenadas por modelos y tallas, y lleva una contabilidad estricta. Apúntalo todo en unas hojas hechas a conciencia. Te evitarás los dramas, las discusiones y la confusión que se crea si no se controlan las ventas como Satán manda. La forma en la que muestras tu mercancía puede marcar la diferencia. Construye un display donde tus potenciales clientes vean claramente la variedad de modelos, tallas, precios y demás información

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importante. Que el mejor vendedor de la banda sea el encargado de la venta. A la audiencia le gusta conocer a los músicos, organiza turnos entre los distintos músicos para que dicha interacción sea posible. Siempre que voy de gira me gusta poner en el puesto de merchandising a disposición de los asistentes unas hojas donde pueden apuntar sus datos, email, dirección y demás formas de contacto con objeto de recibir más información sobre la banda en cuestión. Es muy fácil que la gente se apunte si ofreces la participación en sorteo de merchandising y entradas a futuros conciertos. Cúrrate para ti mismo unas hojas iguales, ¡los resultados del uso de dicha información te sorprenderán!.

5 EL SHOW Vas a pasar muchas más horas de las que te gustaría dentro de una, probablemente apestosa, furgoneta así que tienes la obligación moral de conseguir el vehículo que más se adapte a tus posibilidades y necesidades. Si por desgracia no dispones de furgoneta propia, intenta conseguir una usando tu red de contactos más cercanos. Cuando hay confianza se consiguen mejores tratos que con extraños. Si por lo que fuera no encuentras el vehículo adecuado dentro de tu círculo de conocidos, existen un montón de buenas ofertas por parte de empresas de alquiler. Por norma general suelo recomendar trabajar con empresas dedicadas y relacionadas con el mundillo musical, ya que saben cuales son las necesidades de una banda en ruta y te ayudarán aconsejándote y haciéndote tu miserable vida más fácil y agradable. Una vez confirmado y decidido el vehículo, asegúrate de que todo lo que respecta al mismo (mecánica, mantenimiento, permisos, seguros, etc.) esté en regla. Planifica los turnos y horarios de conducción así como los de co-piloto, esa figura de vital importancia dentro de la furgoneta. No te olvides el GPS y los mapas a no ser que te quieras ver perdido en una gasolinera en tierra de nadie más veces de las necesarias. En la furgoneta si no estás de piloto o copiloto vas a tener mucho tiempo que matar. Lo primero que deberías hacer es tratar de dormir lo máximo posible para estar descansado para el show y todo lo demás una vez llegues al destino. Si eres incapaz de dormir en ruta, acuérdate de traer contigo música, películas, juegos, libros, revistas y cualquier cosa que te distraiga y te impida dar por el culo y molestar a tus compañeros al volante. El alojamiento en tránsito es un mundo en sí mismo. Podríamos escribir una maldita enciclopedia completa al respecto. Espera lo peor y así podrás dormir cualquiera que sean las condiciones que te ofrezcan. En una primera gira no esperes grandes lujos, por lo general dormirás en el suelo del salón de la casa del promotor o del grupo con el que compartes escenario, con suerte igual duermes en un albergue. Muchas veces puede que acabes durmiendo en la furgoneta.

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DOSSIER

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Y LAS RAÍCES BROTARON DESDE LO MÁS PRIMITIVO DE SEPULTURA Por Paz Madrid Se cumplen 20 años del estallido de un álbum que marcó un antes y un después en la historia de la música metal internacional. Unos jóvenes Sepultura, capitaneados por Max Cavalera, se atrevían a dar que hablar con su tercera creación en forma de disco. Tras la publicación de Arise (1991) y Chaos A.D. (1993), que contaron con bastantes simpatizantes entre el público habituado al Rock y el Metal, dieron fe del dicho que afirma que “a la tercera, va la vencida”. Fue la publicación de su “Roots” la que situó a la banda en lo más alto, como estandarte de una nueva tendencia que, en apenas unos años, se haría muy popular en el resto de bandas metaleras mundiales.

Quien diga lo contrario, no ha pasado una sola noche de fiesta en un buen garito rockero. Sin embargo, resulta curioso que, en su reedición de 2005, a pesar de incluir la canción que ya se ha convertido en un lema metalero Roots Bloody Roots (tanto la original como dos remixes), Ratamahatta no fue incluida en la reedición de aniversario, lo que resulta poco menos que chocante para los que conocen la historia y repercusión que tuvo el disco, considerado “de cabecera” para todo aquel que quiera adentrarse en la dimensión del metal internacional de todos los tiempos.

El sonido propio y característico del álbum que cumple ahora 20 primaveras (1996-2016) se ha convertido en referente para tantas bandas que, de hecho, hay quien considera la fórmula obsoleta. Renovarse o morir. Otros muchos, sin embargo, consiguen hacer propio ahora lo que fue singular dos décadas atrás: un sonido tribal mezclado con duros pasajes de metal que invitan a cualquier headbanger que se precie a mover la melena con desenfreno. La esencia del Roots continuó y continuará presente en bandas de todos los países, aunque siga contando tanto con seguidores como detractores.

Pero toda gran obra necesita de grandes creadores detrás. Por ello, además de Cavalera a la voz y guitarra, Igor Cavalera a la batería, Andreas Kisser a la guitarra y Paulo Jr. al bajo, la banda supo rodearse de otros músicos punteros que dieron su toque, de una forma u otra, al resultado de la grabación. Así, el responsable de esa percusión típica de la música popular brasileña que la banda luce en cortes como Ratamahatta se debe a la colaboración del mismísimo Carlinhos Brown. Pero además, en la grabación y composición del disco ayudaron otras estrellas consagradas de la escena, como Jonathan Davis de Korn o Mike Patton de Faith No More, quienes compusieron la canción Lookaway junto con DJ Lethal de Limp Bizkit.

El disco, editado en marzo de 1996 en CD y cassette, fue reeditado en 2005 en un doble CD con el sello Roadrunner Records. Entre mucho donde elegir (con nada más y nada menos que dieciséis cortes) hay dos singles que la propia historia del Rock y el Metal ha convertido en imprescindibles para la escucha de su tercera creación: Roots Bloody Roots y Ratamahatta.

El álbum, nombrado en 2001 por la revista Q como uno de los 50 álbumes más heavys de la historia, también supuso un punto de inflexión en la carrera de Max Cavalera, pues abandonó la formación pocos años después para comenzar una nueva andadura musical con otra banda que también le ha dado buenos resultados hasta la fecha: Soulfly.

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Javier Cardoso (Vita Imana) He de reconocer que no me enganchó desde el principio, no sé si por el formato en cinta que me regalaron por mi cumpleaños o que, en mi opinión, fue un álbum algo más experimentado por los de Bello Horizonte. Con los años, he comprobado que el oído se va formando con nuevas composiciones y, quizás en aquella época, los míos estaban algo más cerrados con ciertas bandas que, para mí, eran la punta del iceberg y que no podían cambiar por eso de la “traición musical” personal. Está claro que, en este caso, me equivoqué del todo, ya que, desde hace muchos años, es uno de mis discos preferidos de Sepultura. En la grabación y composición participaron dos grandes músicos como Jonathan Davis (Korn) del que soy absoluto fan y Mike Patton (Faith No More). Tiene toques Nu-metal que creo evidentes, pero con su encanto, porque en mi opinión, es un disco crudo y que ensambla perfectamente con la temática. Sin embargo, he de decir que la producción no era de mi agrado al principio, y eso que contaban con el grandísimo Ross Robinson. Cortes como Dusted o CutThroat son gigantes que te aplastan con su apariencia primitiva, o Spit, de la cual guardo algo especial, algo que pocas veces me ha sucedido: sentir un miedo psicológico al escucharlo en directo en su doble álbum Under A Pale Grey Sky a todo volumen en mi coche, de camino a un ensayo con la primera banda en la que daba mis primeros pasos como vocalista. Cerraban una magnífica etapa con Roots, a partir de ahí, claramente, pierden casi toda la esencia de la banda brasileña con la marcha del gran Max Cavalera. Creo que todo el que ha seguido sus pasos estará de acuerdo conmigo, ya no han sido lo que fueron ni por asomo. La portada, en mi humilde opinión, es la mejor que han editado nunca. En directo, como fondo de escenario, impactaba sobradamente y, con los sonidos tribales, crudos, étnicos y rabiosos del plástico, hacían del conjunto una obra perfecta. Fue el culmen de los brasileños, de sus raíces, de su historia como músicos, de lo más recordado por los metalheads más acérrimos de la banda como yo. Otro pepinazo de tema es Attitude, con una intro cardíaca, profunda y primitiva que te transporta a lugares de abundante maleza, ríos, especies... En directo es otra sobrada que te corta la yugular. De él nació un gran videoclip en el que aparece su logo sobre la lona del ring, lo que me pareció brutal como idea. Muy impactante. Creo que todos estamos de acuerdo en que sus discos hasta esta joya, Arise, Chaos A.D. y el propio Roots (del los que hubo y habrá grandes influencias en las nuevas generaciones posteriores) son discos de referencia para miles de bandas en todo el mundo. Personalmente, me identifico con cualquiera de ellos, pero quizás “Raíces” es, para mí, el más acertado en cuanto a temática, instrumentación y puesta en escena. Por desgracia, no ROCK I+D MAGAZINE | 51


pude verles en esa gira, lo cual supone una espina clavada de por vida. Max Cavalera era un frontman con una presencia impactante. Sin una técnica vocal depurada, consiguió meterme en su bolsillo junto a miles de fans. Un chorro de voz sin profundidad de guturales, pero con la fuerza, potencia y rabia que suponía la esencia de Sepultura. No es fácil tener una voz reconocible dentro de este estilo, pero Max la tiene a kilómetros de distancia, por su “color” innato. Fue una lástima su separación, porque ya nada es igual desde su marcha, su actual estado físico no acompaña a un regreso del cual millones de fans desearíamos

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inmediatamente, aunque, realmente, confío en una resurrección de la banda brasileña en un futuro y, si no es así, siempre elegiré Roots para empaparme de sus composiciones, de las raíces que lo forman, de su esencia como disco imprescindible. En definitiva, creo que este pedazo de disco siempre será influyente por su pureza y transmisión para todas las generaciones de grupos emergentes dentro del Metal moderno, el culmen de una grandísima banda, la fusión de otros instrumentos y la energía que supuso en directo durante muchos años y que, indudablemente, permanecerá intacto en la historia del Metal.


CUANDO BRASIL DESCUBRIÓ A SEPULTURA Por Xisco García 1996. Brasil es un país en plena transformación económica y social, apenas han pasado diez años desde que terminara la dictadura militar, la crisis económica afecta a todo el engranaje productivo y la cultura brasileña se encuentra en un buen estado de forma, a pesar de que la década de los 90 partiera con un ambiente creativo poco destacado. Hablamos de una época en la que la música popular brasileña (conocida por las siglas MPB) comienza a salir fuera de sus fronteras, mezclándose con otras culturas, y alcanzando de esa manera el “status” de música global. El impulso de Sepultura, que en su primera etapa gozó (valga la ironía) de mucho predicamento por parte de los moralistas quienes acusaban a la banda de incitar a la violencia y el suicidio, permitió que muchas otras bandas brasileñas, ante el éxito de los de Belo Horizonte, adoptaran el inglés como lengua para crear su música y salir fuera del país, en busca de nuevos mercados. Por ello es bastante común que las bandas brasileñas de Heavy Metal se pusieran los nombres en inglés (Witchhammer, Vulcano, Viper, etc.), aunque paradójicamente el nombre de Sepultura provenga de una traducción directa del tema “Dancing in your Grave” de Motörhead. Sin embargo, el Heavy Metal y el Rock brasileño adolecía, como en cualquier parte del mundo, de cierto estancamiento y conservadurismo en el estilo; al menos esto fue así hasta la llegada de bandas que adoptaron como propio el portugués sin renunciar a los esquemas típicos de la música popular anglosajona. El caldo de cultivo estaba así listo para ver crecer una nueva generación de bandas con un nuevo concepto de Rock. Uno de los grupos que pudo haber influenciado a Sepultura para que Roots incluyera elementos del

folclore brasileño, sin duda fueron Raimundos. En 1994 publicaron su primer álbum homónimo, que fue toda una revolución musical en los 90, consiguiendo abrir las puertas de un género, que como decíamos, estaba estancado. Su estilo mezcla de Hardcore con música Nordestina (forró, baião, etc.), que ellos mismos bautizaron como “forró-core”, con letras de un lenguaje excesivo y transgresor poco común en la música popular brasileña, hicieron de ellos una leyenda. Cientos de bandas se rindieron ante esta nueva forma de entender el Rock, que llegó a ser muy popular en aquella década. Lo que podemos observar es que entre 1994-1996 existía ya “un escenario propicio para que se intentasen mixturas inusitadas de Rock y Ritmos Brasileños” (Nilton Silva Jardim Junior, “Maracatu Metálico: influência de ritmos brasileiros na obra das bandas Angra e Sepultura”); de ahí surge el Roots de Sepultura, de un contexto cultural favorable a este tipo de expresión musical. No obstante, hemos de remarcar dos cuestiones. Sepultura no es una banda que haya reivindicado su nacionalidad brasileña como una enseña o identidad, reconocible, ya que en todo momento se consideran una banda de Thrash Metal y así ha sido hasta el presente; por otro lado, Sepultura siempre fue una banda brasileña, con particularidades autóctonas, pues no podemos olvidar que los hermanos Cavalera se sentían unidos a la tradición del Olodum (ONG donde se alienta el orgullo afro-brasileño, mediante actividades relacionadas con el Carnaval y las agrupaciones de percusionistas, que crearon un estilo musical propio a finales de los 70). Estas cuestiones, a pesar de su contradicción, son vitales para entender el porqué Sepultura llegaron a crear una obra reconocida en todo el mundo. ROCK I+D MAGAZINE | 53


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Por Marina RF Tras haber soltado la bomba Rise... Then Rest hace tres años, Crisix se recogió en su guarida para preparar su siguiente movimiento, reflexionando a fondo para asegurar bien cada uno de sus pasos. From Blue To Black llegaba a finales de marzo y Crisix salía de su hibernación para mostrar al mundo del metal su nueva forma. El quinteto ha evolucionado, se ha transformado en un grupo con una personalidad clara, una personalidad que defiende con orgullo y que se deja ver en estas nueve canciones. Sin dejar atrás su base Thrash Metal, estos temas hacen confluir Death Metal, Hardcore, Crossover y Punk de una forma fresca y atractiva, una apuesta más que segura que llega a su apoteósica forma final sobre el escenario, donde ellos se mueven como pez en el agua. Había bastante nerviosismo general ante la salida del nuevo disco, que en el momento de esta entrevista lleva apenas tres días en la calle. La recepción, no obstante, parece que está siendo buena. Juli Bazooka, vocalista, cuenta que “la respuesta general del disco es muy buena, todos los temas por igual”. Además, destaca que esta vez el trabajo de composición y en estudio fue redondo, “creo que es la primera vez que podemos decir que los cinco estamos completamente satisfechos con el resultado. Le hemos dado tantas vueltas a todo para que quede perfecto -o lo que nosotros consideramos que era perfecto-, que no tenemos la sensación de que haya que cambiar nada”. 54 | ROCK I+D MAGAZINE

Los primeros borradores, continúa Juli entrando en materia, “surgieron durante la gira del Rise...Then Rest”, anterior disco de la banda, lanzado en 2013. Aquel segundo álbum ya había supuesto una gran prueba de fuego para el quinteto, y además marcó la salida del bajista y miembro fundador, Marc Torras. Su puesto lo ocupa actualmente Dani Ramis, que se ha estrenado a lo grande en este larga duración tras un par de años rodando por los escenarios. Sabíamos, no obstante, que la química que demuestra en directo con los otros cuatro músicos iba a facilitar mucho las cosas a la hora de grabar. Hay quienes se apresuran a meter a Crisix en el saco del Thrash Metal clásico pero, aunque es claramente su base, estos cinco adictos a la música beben de muchas más fuentes y eso fue lo que hicieron a lo largo de los últimos tres años para volcar en FBTB una mezcla original y propia. “Considero que es una estupidez hacer dos discos exactamente iguales”, afirma el vocalista. “Además, somos personas que estamos constantemente consumiendo música nueva, no sólo lo que nos gusta de toda la vida, nos gusta mucho descubrir nuevas bandas, nuevos géneros... Creo que por eso tampoco le cerramos las puertas a nada. Si te apetece hacer algo, ¿por qué no lo vas a hacer?. Yo creo que es súper importante, sobre todo desde el punto de vista del músico, el hecho de no ponerte barreras en ese sentido, porque estás como cortando tus propias alas”.


Y así, con un material con el que los cinco miembros estaban totalmente satisfechos, volvieron a donde habían grabado su debut en 2011: Axtudio, en Barcelona. La complicidad con Óscar AX, su técnico durante la grabación, fue la principal razón, tal como Juli nos cuenta. “Es una persona con la que tenemos mucha química, nos entendemos perfectamente, sabe cómo hacer sonar a la banda, sabe cómo trabajar con nosotros y creímos que era la opción perfecta para llevar hacia delante este tercer álbum. Tenemos mucho feeling con Óscar y en todo momento sabe lo que necesitamos, nos adaptamos perfectamente los unos a los otros y toda la grabación fue genial. La idea de contactar con Jens Bogren para el mastering fue sugerencia suya. Es un tío que sabe perfectamente lo que queremos, sabía qué era lo mejor para hacer sonar el disco con los referentes que le dimos”. FBTB es un disco que no deja ni un solo fleco suelto, y la parte que le toca a Juli, las voces, una de las señas de identidad de Crisix, destaca aquí como nunca. “Nosotros siempre trabajamos las voces muchísimo antes de entrar a estudio. Y, esta vez, al igual que todos los instrumentos, se han trabajado en exceso. Les hemos dado mil vueltas. Puedo decir sobre este disco que ninguna idea ha llegado virgen al resultado final”, remata entre risas. Además, esta subida de nivel ha tenido también que ver con que el vocalista se esté cuidando más que nunca, ya que “la voz es un instrumento que hay que cuidar, envejece contigo”. Pero las voces no son sólo responsabilidad de Mr. Bazooka, ya que los que habéis visto a la banda en directo habréis notado que nadie se queda sin cantar en la sala. “En ese sentido nos movemos en la escuela de Anthrax”, y aunque este disco se mueve quizás en otra dirección, “creo que no hay tantos como antes, pero los coros están mejor compuestos, en lugares más idóneos, a la gente le costará menos recordarlos y sí que es cierto que, en directo, son una baza genial”. Tal como menciono en la reseña de este disco, que podéis leer en este mismo número, FBTB presenta a unos Crisix más serios, pero sin dejar de lado su faceta humorística. Tenemos Psycho Crisix World, un tema que surge a partir de la frase mágica que nos impulsa a los humanos a hacer cualquier cosa: “No hay huevos a grabarlo”. “Salió de forma natural en el local. Al final ha quedado un tema bastante directo, cachondo y divertido, conservando siempre ese espíritu bromista, y la base es bastante Punk, sobre todo la primera mitad. Rescatamos uno de los primeros riffs que compusimos, cuando aún éramos Crysys, y creo que es más un homenaje a nosotros mismos que ninguna otra cosa”, explica Juli sobre él.

el 85/90% de los casos, es la parte instrumental la que te inspira a escribir de un tema u otro y es así cómo funciona la mayor parte de las veces. Es el caso de From Blue To Black, por ejemplo, que a raíz de la parte instrumental luego se desarrolló todo el tema porque era lo que inspiraba. Hay otros casos, como el del tema Five As One, en el que las cosas van por separado, la parte lírica y la parte instrumental. Es un tema que hace apología de la libertad de expresión en cinco idiomas, una idea que llevábamos tiempo queriendo llevar a cabo; pero ya te digo, son casos puntuales”. Así sucedió con el tema imperante en este nuevo trabajo, que reflexiona sobre el efecto que estamos causando en la naturaleza y el daño irreparable que hemos provocado. “Fue algo que nos inspiraba la música. Recuerdo que Busi [guitarra] vino con un concepto muy aleatorio, digamos, tenía una idea en la cabeza, teníamos el tema instrumental, y a partir de eso desarrollamos toda la parte lírica. Nos parece un tema muy interesante y preocupante, evidentemente. Es probable que nosotros no lo veamos, pero al ritmo que vamos, cualquier día nos vamos todos a la mierda”. Five As One, por cierto, cuenta con la presencia de otros cuatro grandes del panorama nacional, los frontmen de Vita Imana, Angelus Apatrida, Mutant y Soziedad Alkohólika que, junto a Juli, reúnen las lenguas nacionales, además del inglés, en cada una de sus estrofas. Es una letra que apela a un tema de actualidad, pero también a la necesaria unión entre las bandas nacionales, un tema que Juli no cree que “falte, pero creo que podría haber más. La putada del panorama estatal, sobre todo en escena underground, ya sabes cómo funciona esto, es que hay mucha gente que, en vez de hacer piña, se preocupa más por pisar al que tiene al lado, y eso es un error, claramente. […] Creo que todavía sigue existiendo este sector que prefiere pisar al que tiene al lado para sacar adelante su propio grupo, cosa que tampoco acabo de entender, porque me parece una chorrada. No porque eches mierda al de al lado tú vas a llegar a más gente. No entiendo cómo funciona esta gente”.

Aunque falte la ración habitual de superhéroes –o antihéroes-, la ciencia ficción sigue presente en T-Terror Era. En cuanto al resto de canciones, la banda se pone reflexiva y cambia un poco su registro habitual. No obstante, esto viene propiciado por la propia música, que suele llegar antes que los temas para las letras. “En ROCK I+D MAGAZINE | 55


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Por Paz Madrid Tras la estela que dejaron dos de sus componentes en más de una década al frente de Hora Zulú, Aitor Velázquez y Javi Cordovilla tomaron las riendas de lo que hoy es Pangloss. Una formación que toma de nuevo Granada como punto de encuentro para dar forma a los diez temas que componen su primer disco ‘El Tornillo que Sujeta el Cielo’. Hablamos con Aitor Velázquez para que nos ilustre un poco más acerca de este proyecto que, tras varios años de incubación, se presenta con un álbum que, sin duda, dará que hablar. Pangloss parece un proyecto serio con un disco hecho a conciencia que se perfila como vuestra carta de presentación, pero... ¿cuándo surgió la idea de crear Pangloss?. ¿Quiénes son los responsables de esta nueva andadura musical?. El proyecto surgió en la cabeza de un servidor en el verano del 2014, y lo primero que hice al darme cuenta de que aún tenía cosas que decir fue buscar al guitarrista más sublime que había escuchado; Eneko Alberdi, y a un bajista como Eduardo Armiño, que son palabras mayores. Encima, de baterista entró el maestro Javier Cordovilla, así 56 | ROCK I+D MAGAZINE

que cualquiera que sepa un poco de esto se dará cuenta de que lo hice bien, pues el punto débil de la banda soy yo. Y hablando de “Graná”. La esencia de la ciudad de la Alhambra se continúa palpando (después de cinco discos de Hora Zulú) en las líricas de Pangloss. Prueba de ello es uno de vuestros singles, El Rey de Plaza Nueva. ¿Es Granada tu mayor inspiración a la hora de componer letras?. ¿Qué le debes a la tierra que te vio nacer?. “El rey de plaza nueva” es la manera en que Carlos Cano se refiere a si

mismo en una de sus canciones, y la canción de Pangloss es un sentido homenaje a Carlos, al que siento como “uno de mis mayores”, alguien que me enseñó a llorar en forma de coplas. Granada siempre está presente o vive ausente en mis canciones, es algo que, si te das cuenta, nos pasa a todos los que vivimos enamorados de esta tierra. La canción El mejor de los mundos posibles de vuestro disco El Tornillo que sujeta el cielo nos acerca a la sonoridad propia del Rock yanquee de principios del 2000. Sin embargo, el disco deja pasajes de otros muchos estilos.


¿Crees que sería posible definir Pangloss en un solo género musical?. Evidentemente no. A Pangloss lo definen cada uno de sus integrantes y sus más que dilatadas trayectorias musicales. Aquí el que menos lleva veinte años haciendo música con bandas en directo. No se podría definir a esta banda y sus pretensiones ni en un género, ni en tres. Si tuvieras que elegir entre cantar y declamar un texto... ¿con qué te quedas?. Ambas cosas son para mí prácticamente lo mismo, dado que mis aptitudes para el canto son mínimas. Cualquiera que haya escuchado un disco mío sabrá perfectamente de lo que estoy hablando. ¿De qué hablan Las Coplas de Laertíada, el quinto tema que firmáis en vuestro primer disco?. Hablan sobre Odiseo Laertíada, el hijo primogénito de un tal Laertes. No voy a hacer más spoilers. Me apetecía salirme por una vez de el “yo”, ese que parece estar presente en la mayoría de mis textos, y he jugado a ser otro por un rato. Ha sido una experiencia positiva. El tema es de mis favoritos de Pangloss a día de hoy. Un pasaje más pausado e introspectivo es el que la banda dibuja al comienzo de Como quien está cansado, para luego dar un giro total hacia el Funky más rockero. ¿Es este un sentir tuyo o de la banda?. ¿Qué es lo que más te cansa?.

que pueden haber influenciado en lo que hoy es Pangloss, a pesar de su estilo personal fuera de cualquier tipo de encasillamiento... ¿cuáles serían?. Puedo hablarte de las mías, pero sólo son una cuarta parte de las de Pangloss... Creo que Carlos Cano, La polla Records y Extremoduro están entre la decena de influencias más reconocibles en mi forma de tomarme la manera de hacer daño con palabras, pero ya te digo que Pangloss bebe de muchas más fuentes que la puramente lírica. Que baje un rayo y me parta (de Hora Zulú); Me castigue Dios si miento (Pangloss). ¿Por qué tanto tentar a la providencia celestial?. Son cosas que en su esencia no me las he inventado yo, sino que las vengo escuchando desde crío en mi tierra, y creo que tienen su raíz en la manera de tomarse la vida de este pueblo y en su estrecha relación con la divinidad y la muerte. Son frases de esas con las que se llena uno la boca. En algún momento pensé que podían expresar de la mejor manera lo que quería decir en ese momento y las usé. ¿Cuál es el público al que queréis llegar con vuestro primer disco?. Parafraseando a un loco que leí algún día podría decir que nos interesa principalmente todo aquel que tenga las piernas largas y llegue a las cumbres más elevadas, pero realmente eso no es así, queremos

llegar a emocionar a cualquier hijo de vecino. ¿Cómo está siendo la acogida del público de vuestros temas en directo?. La banda está pensada para el directo y es sin duda alguna su territorio natural dado el bagaje anterior de los músicos. Creo que podemos expresarnos mejor en un escenario que en un estudio y tratamos de demostrarlo cada concierto. La mejor manera de salir de dudas es acercarse a vernos. ¿Coincidirías conmigo en que el tema que cierra vuestro primer larga duración, En el viejo barrio, es la canción que mejor recoge la esencia de lo que fue Hora Zulú?. Pues... Sinceramente no era mi intención recoger la esencia de nada y menos de algo que ya he hecho anteriormente. No me interesa asemejarme a quien ya fui ayer. Pero dicen que dichoso aquel que a los suyos se parece. ¿Dónde te gustaría ver a la banda de aquí a un año?. ¿Qué nos queda por ver de Pangloss?. Quiero creer que no hemos visto casi nada aún, sólo las diez primeras canciones que hemos compuesto. Esto está en pañales. Además, no puedo pensar solamente a un año vista, me interesa más donde podría estar esta banda dentro de diez años.

Pues la verdad es que no podría explicar la metáfora mejor de lo que ya la explica el poema, sería un ejercicio estéril además. El tema creo que ya de por sí lo dice todo. Suelo cansarme de mí mismo, de lo demás puedo separarme, aunque sea un rato al día. Sabemos que hablar de influencias es un arma de doble filo, pero si tuvieras que mentar tres bandas

PANGLOSS “El tornillo que sujeta el cielo”

(Haz click sobre la imagen para escucharlos)

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Fotografía: Tuco Martín

REPORTAJE FOTOGRÁFICO Por Tuco Martín

Sin duda, una de las sensaciones que más nos pueden enganchar a los que disparamos en eventos musicales es esa subida de adrenalina concentrada en la previa de entrar al foso cuando actúa un grupo importante. Esa búsqueda de la foto perfecta y digna de ser portada y desplegable a dos paginas que tienes en la cabeza. Hay gente que se va de safari a hacer fotos a los animales. Un gran festival es algo casi parecido. Es una fauna viva que no para de moverse delante de ti, y tú tienes la suerte de tener tu cámara cargada con tu mejor lente. Tienes la oportunidad de dejar constancia de que eso sucedió y de qué manera, y aunque no lo parezca, estás siendo notario de esa realidad y desempeñas una labor “antropológica-musical”, así que no te olvides de lo que está pasando detrás de ti tampoco. La foto te puede esperar fuera del escenario. Quizás entre el público, pidiendo en las barras o cerca de los camerinos. Aprovecha los días, porque los artistas del cartel van a ir pasando poco a poco y terminarás volviendo un domingo con la espalda molida y un montón de gigas por revelar. Los festivales musicales tienen algo distinto. Cada 45 minutos te toca amoldarte a situaciones cambiantes. No te sirve lo que has disparado en el grupo anterior, vuelves a tener encima de ti a unos chavales tocando, y resurge de nuevo ese pensamiento de captar “la foto”. “Tres canciones, sin flash y fuera”. Es la frase que más me gusta antes de entrar a esa jauría de cámaras y objetivos. Tienes ese plus de ir contrarreloj y sólo esperas que el técnico de luces te eche una mano y no lo inunde todo de rojo y humo. Haces miles de kilómetros para estar cada año en esa pequeña y ruidosa parte del mundo, rodeado de otros fotógrafos, “seguratas” y peña de producción. Pensaba que esa sensación se iba a desvanecer con el paso del tiempo. Error. Cuando ves el calendario de tu casa con las fechas de los festivales, es que algo te picó muy fuerte la primera vez que te plantaste con una cámara de segunda mano, una bolsa de carretes y una tienda de campaña. Si quieres saber si andas infectado, intenta ver un concierto sin el equipo a cuestas, deja de fijarte en las luces que están poniendo y sin pensar en el objetivo que montarías en cámara. ¿Ves?. Eres de los nuestros. 58 | ROCK I+D MAGAZINE


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Fotografía: Marina F. Junelight

E L E R R O R A C E R TA D O :

UNA TARDE CON XAVI FORNÉ Por Fernando Acero

“Que me llamen de cualquier manera; mientras se acuerden de mi nombre está bien”. Esas son las palabras con las que empezó mi charla con Xavi Forné al preguntarle si se siente cómodo siendo considerado como un artista. Muchos de los señores lectores se preguntarán quién diablos es ese tal Xavi y por qué dicho apelativo es –o no– merecido. Seguro que a varios les cambiará la expresión del rostro con grata sorpresa sabiendo que de quien hablamos es del nombre, del hombre que hay detrás de la conocida marca Error! Design. Para todos aquellos que todavía no estén familiarizados con ésta, Error! Design es a día de hoy uno de los iconos más representativos de la ilustración musical en nuestro país. Su inconfundible estilo, que emula a través del cartelismo técnicas clásicas de estampación más bien propias de otro siglo con un toque fresco, atrevido y siniestro, ha conseguido dejar huella en la cultura underground ya no sólo barcelonesa, sino de buena parte del globo terráqueo. Su particular currículum cuenta con clientes de la talla de Godspeed You! Black Emperor, Neurosis, High On Fire, The Melvins, Ghost B.C., Love Of Lesbian, The Black Keys, Deafheaven, Chelsea Wolfe, Red Fang o unos más que recurrentes Russian Circles, habituales entre su extensa producción. 66 | ROCK I+D MAGAZINE


El músico Tras este alud de célebres bandas se esconde, sin embargo, la realidad en sí misma: un ser de carne y hueso nacido hace algo más de una treintena de años en Badalona. Y es que más allá de su trabajo como artista gráfico, Xavi Forné es un melómano hasta la médula, sarcástico y directo como una flecha en sus palabras. Sus inicios como guitarrista llegaron como los de cualquier chaval: “Recuerdo que cuando tenía quince años fui a Vic con mis padres a ver a sus amigos; la pareja tenía un crío de mi edad que tenía una Stratocaster y caí enamorado”, cuenta con cierta nostalgia. “Años más tarde supe que lo que oí aquel día era Nirvana”, sigue explicando entre risas.

fue su experiencia en las filas de este conjunto hasta principios de 2015, cuando tuvo que abandonar por cuestiones de salud. Totalmente recuperado en la actualidad, su proyecto más reciente, Malämmar, promete sacar a relucir su faceta más agresiva y visceral. Sus orígenes se remontan a un primer ensayo en 2011 al salir de Carontte. Años más tarde, y con los mismos músicos con los que contó por aquel entonces –miembros de bandas como KOP, The Eyes o Rebuig–, el trío regresa con una propuesta furiosa inspirada en Sleep que verá la luz alrededor de septiembre de este año. Por lo pronto, veremos qué tal funcionan en directo en sus futuras actuaciones junto a Conan y Syberia entre Abril y Mayo.

Al igual que la mayoría de los que crecieron en la década de los noventa, Forné se curtió con bandas como Iron Maiden, Sepultura, Aerosmith o Eskorbuto; ésta última fue la que probablemente actuó como catalizador de la agresividad que mostraría en sus primeras bandas, insertas en su mayoría en la escena Hardcore Punk barcelonesa de principios de siglo –tales como Amunike Lehendakari o EdGein54. No obstante, su autodidaxia resultó casi profética con sus incursiones en la música instrumental en una época en la que aquello del Post-Rock sonaba a chino por estos lares. “Allá por el 1999 empecé un grupo con unos colegas del barrio, bastante inspirado en Tristeza, un grupo de Texas que sonaba bastante rudo y seco. No utilizaba siquiera demasiados pedales, pero era guay”. Con cierta complicidad, confiesa que el grupo jamás llegó a pasar de los tres temas; pero sin duda alguna, todo aquello fue indiscutiblemente el germen de proyectos como Lágrima, Frägil o Carontte.

MALÄMMAR “Vendetta”

(Haz click sobre la imagen para ver el video)

“Carontte fue la primera banda más o menos conocida con la que realmente hicimos cosas. Casi todo era instrumental. Recuerdo que al principio mucha gente nos decía aquello de “tenéis que cantar más, en estos pasajes falta voz”. Es un dilema, porque desde el principio yo tuve bastante claro que todo tenía que ser instrumental. La gente no aguantaba tantos minutos sin voz, aunque a algunos que venían de escuchar Los 40 Principales les encantaba. Les parecía muy bonito, como de película. Ahora lo más raro es ponerle voz a un grupo, te miran raro”, explica Xavi. “Tuvimos de todo en esa época: llegamos a tocar con bandas como This Will Destroy You o Russian Circles”. Especialmente de estos últimos, amigos personales del artista, reconoce una gran influencia. “Del tema “Micach” saqué prácticamente todo lo que hice en Carontte”. Por fortuna o por desgracia, sus desavenencias personales con Carontte le llevaron a convertirse en el tercer guitarrista de Syberia, uno de los grandes nombres del Post-Rock español. “Carontte y Syberia compartían guitarra y bajista en su última época, así que cuando me lo propusieron no me lo pensé. Entré cuando se estaba grabando el primer álbum –de hecho yo hice la portada-”. El barcelonés explica lo grata que

Fotografía: Marina F. Junelight

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El ilustrador Si hay algo por lo que nuestro protagonista sea conocido es generalmente por su vertiente plástica. Xavi Forné estudió diseño gráfico aplicado a la publicidad. “No aprendí gran cosa; lo dejé varias veces y nunca lo terminé, pero aprendí a utilizar los programas y avancé más que mis compañeros haciendo cosas en casa”. Sus inicios en la ilustración empezaron muy unidos a la escena Hardore local, realizando flyers para diversos conciertos organizados por él mismo. Fue en esa época, durante la primera mitad de la pasada década, cuando el nombre Error! apareció por primera vez, aunque designando su discográfica –ya extinta– Error! Records. Fue en 2004 cuando Error! Design se estableció como marca, aunque de una forma algo amateur, en palabras de su creador –la profesionalización de ésta no llegaría hasta el 2010-. Sus creaciones iniciales distan mucho de lo que hoy en día podríamos encontrar en cualquiera de sus exposiciones. “Nunca me paré a mirar qué había en este mundillo. Sí que conocía a gente como Arnau [Sala, batería de Omega 5], quien hacía cosas para grupos de la escena Violence y Screamo, como Locust. Quizá en él sí que me fijé. En él y en Raymond Pettibon, ilustrador de portadas de Black Flag. Me encantaba. Era muy sincero, directo y políticamente incorrecto. Retrataba la sociedad de forma muy bestia. Más adelante, al

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descubrir la plataforma Gigposters.com, empecé a conocer a artistas que de algún modo mitifiqué, como Jason Munn o David V. D’Andrea”. Xavi Forné encontró la clave de su estilo en una fusión entre grabados sacados de libros antiguos y elementos geométricos. Sobre su forma de crear, explica: “La verdad es que cuando hago un diseño tengo que centrarme en el grupo con el que estoy trabajando. No es lo mismo hacer un cartel para Sleep que para Love Of Lesbian. A lo mejor tengo una semana en la que sólo escucho música electrónica y me piden un cartel para un grupo de Heavy Metal. Lo que suelo utilizar en realidad son los sentimientos que tengo en ese momento. Y esta última época en mi vida ha sido muy buena, pero a pesar de brillo tengo una parte muy negativa que utilizo para sacar cosas buenas. Al igual que cuando ensayo, trato de exteriorizar esa negatividad, y lo hago con gusto”. Y añade en tono concesivo “Es como hacer yoga. Como una vía de escape”. Su particular visión del cartelismo constituye un importante referente en la creación artística en relación a la música, y no cabe duda de que está creando escuela –y casi podríamos decir que de forma literal si nos basamos en el curso online que imparte en Domestika-. “Ahí es cuando te lo empiezas a creer. Y está guay, porque te da cierta confianza y te hace sentir muy fuerte. Y me mola ver que he hecho escuela, porque cuando yo


Fotografía: Marina F. Junelight

“Yo quiero que mis diseños hablen, que te digan algo”

empecé éramos tres o cuatro personas y actualmente somos más de ochenta inscritos en la plataforma Poster Collective. Al menos es bueno que la gente sepa que se puede vivir de ello. Claro que también los hay que hacen exactamente lo mismo que yo, y me quejo. Y ya no lo digo por mí, sino por ellos: ¿no se dan cuenta que al final los perjudicados son ellos mismos?”. Al preguntarle sobre la repercusión que sus creaciones hayan podido tener sobre géneros como el Post-Rock o el Sludge, Xavi nos comenta: “Creo que en gran parte la imagen visual afecta a la sonora. Si te das un paseo por lo que yo hago y separas el nombre de los grupos de cada cartel, cualquier persona te podrá decir qué estilo de música representa. Al menos la gran mayoría. Y al principio no creía que el tema fuese a ir así, porque mezclaba muchas cosas; pero cuando te centras en una técnica, la gente te acaba reconociendo por ella. De todos modos, intento abarcar muchas cosas, ir expandiéndome. Lo divertido es poder defenderte en cualquier campo”. Y de hecho, ese objetivo parece que se está cumpliendo. Error! Design, a día de hoy, ha logrado captar la atención de diversos ámbitos: de festivales como Be Prog! My Friend, el belga Dunk!festival u Overload, con sede en Brasil, a diversas marcas de moda, deportes extremos, vino o cerveza. “A medida que vaya creciendo está entre mis planes contratar a alguien para que me ayude a hacer más cosas”. ROCK I+D MAGAZINE | 69


La galería Uno de los sueños cumplidos de Xavi es el de poder contar con una pequeña –y aún más acogedora– galería en el corazón de Barcelona, el barrio de Gràcia. “La idea surgió entre mi chica y yo. Invertimos lo que teníamos para poder montarla”. En ella, además de exponer y vender sus obras, se dan esporádicamente eventos, como shows acústicos o exposiciones de artistas como Branca Studio, Joan Cornellà, Aitor Saraiba o incluso John Dyer Baizley. “Durante el primer año expondrán básicamente amigos y conocidos; más adelante ya veremos qué hacemos”. Y efectivamente, sólo el futuro nos dirá adónde nos conduce esta fascinante e iluminadora visión de la música a través de la mirada.

Fotografía: Marina F. Junelight

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GALERÍA

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PHIL SPECTOR Y SU

“ W A L L

O F

S O U N D ”

Por Pedro Barba

¿Qué tienen en común los singles Be my Baby de The Ronettes, Unchained Melody de The Righteous Brothers e Imagine de Jonh Lennon?. ¿Y los discos Let it Be de The Beatles, End of the Century de Ramones y Death of a Ladies’ Men del gran Leonard Cohen?. Pues que cuentan con la producción del genio de la música Phil Spector. Seguramente nos asalte la duda y nos preguntemos qué tiene de particular este peculiar tipo nacido en 1939 en el barrio del Bronx, Nueva York. La respuesta es sencilla y muchos la conocéis: el uso de la técnica “wall of sound” o traducido al castellano “muro de sonido”. A través de la superposición de las pistas de audio, el uso desbordante de la reverberación, añadiendo gran cantidad de arreglos instrumentales tocados por un gran número de músicos, contando además con múltiples pistas de guitarras eléctricas y acústicas, con la intención de asemejarse al sonido de una orquesta y de grabar en una sala de eco, Phil Spector logró 72 | ROCK I+D MAGAZINE

desarrollar un sonido propio que cambiaría la historia del Rock. Dicho sonido destacaba por encima del resto de producciones a través de las radios AM y en las jukebox —tan populares de principios de los sesenta— lo que le llevó a que muchos artistas quisieran trabajar con él. Su idea estaba clara, pretendía dotar a las canciones de peso y potencia, y por ello introdujo conjuntos instrumentales orquestales en sus producciones. Pretendía de alguna forma, y cito textualmente “una aproximación Wagneriana al Rock and Roll: pequeñas sinfonías para niños”. Buscaba de esta forma un sonido fuerte, muy fuerte, que arrasara el disco. Incluso la revista Time se hizo eco de ello y en 1965 dijo lo siguiente: “El sonido Spector, como se le conoce en la industria, está marcado por un tempo palpitante de martillo pilón, intensificado por la manipulación inusual de instrumentos de percusión y el aumento de volumen. Tiene orquestaciones espectrales ondulantes con clímax


relucientes, está mucho más pulido, variado y enraizado que el Rock and Roll normal”. Un joven Phil Spector entra a formar parte de The Teddy Bears grabando su primer single To Know Him Is To Love Him inscripción que había sido escrita por su madre en la tumba de su padre. Fue tal el sentimiento, la pasión y su buen hacer que al poco tiempo, y como consecuencia de que un insistente locutor de radio de Dakota del Norte pusiera la canción en su emisora, Phil recibiera una llamada de un distribuidor de Minneapolis quien le solicitó 18.000 copias del single. Este fue el principio de la historia de este genio, y podemos afirmar que aquí comienza su leyenda, llegando a vender un millón de copias de su primera canción. Es evidente que el single generó muchísimo dinero, pero como suele suceder en estos casos, el destinatario del mismo no es quien hace el trabajo

duro, por lo que Phil tiene que trabajar como periodista cubriendo juicios en los tribunales norteamericanos. ¿Quién podría pensar que su destino final estuviera ligado a los juzgados?. Phil tuvo claro que su sitio estaba en los estudios de grabación y por ello entró a trabajar en la discográfica Atlantic Record, donde con tan solo 19 años formó parte de la ejecutiva. Este paso le lleva a ser el productor referencia de los 60 gracias a su particular forma de trabajar. Mientras otras compañías publicaban diez trabajos, su táctica consistía en editar un single cada cierto tiempo, en el que depositaba todo su empeño y dedicación, cosechando de esta manera el éxito esperado. Era tan meticuloso y perfeccionista que su ingeniero de sonido decía que lo tenía trabajando día y noche, durante mucho tiempo, en una parte insignificante de una canción, como pudiera ser el sonido de una pandereta. Spector se caracterizó por ser una persona ROCK I+D MAGAZINE | 73


con unas ciertas particularidades que hicieron de su forma de trabajo una dedicación casi obsesiva. Fundó junto a Lester Still (a quien poco después terminaría comprando su parte del negocio) el sello Philles Records, produciendo grupos como The Crystals, quienes tuvieron un gran éxito con su primer sencillo There´s No Other (Like my baby); en esa época coescribe y produce River Deep-Mountain High de Ike y Tina Turner. Ésta fue considerada por Phil como su mejor canción, pero en Estados Unidos no tuvo la repercusión que él esperaba. Había volcado todos sus esfuerzos en ella, pero aquí sufrió su primera gran derrota, lo que le llevó a perder la cabeza y a tener tendencias maníacas. Aún conociendo su personalidad, el inquieto genio viajó hasta Inglaterra de la mano de Allen Klein, el manager de The Beatles, para trabajar en el sencillo de John Lennon, Instant Karma!. Al mismo tiempo, fue invitado por Lennon y Harrison para producir un álbum con las sesiones de grabación del grupo, dando como resultado el exitoso Let it be. McCartney no quedó muy satisfecho con los arreglos del disco y receloso del trabajo de Spector no descansó hasta que, en 2003, editó una versión donde no aparecían los arreglos de Spector, titulándolo Let it Naked. En los años posteriores sigue produciendo artistas de la talla de George Harrison o John Lennon hasta que, en el 77, produjo el álbum de Leonard Cohen titulado Death of a Ladies’ Many. Junto a una vida dedicada al trabajo también se esconde un reverso oscuro. Al afamado productor se le tachó de maniático compulsivo por su comportamiento incontrolado. Dee Dee Ramone afirmó que Spector

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incluso había llegado a amenazarlos con un arma para seguir con la grabación. Cohen, a su vez, confesó que le puso una pistola en el cuello y le dijo “Leonard, te quiero” a lo que éste contestó, “Espero que así sea Phil”. En 2003 empezó a trabajar en los estudios Starsailor, donde iba a producir los discos de The Vines y Coldplay, pero lo echaron de la compañía por sus continuos cambios de humor y diferencias con sus jefes a la hora de trabajar. Ese mismo año fue acusado de la muerte de Lana Clarkson, actriz de cuarenta años a quien encontraron en la mansión de Phil Spector con una herida de bala en la boca. En 2009 y tras varios juicios, fue condenado a 19 años de cárcel revisable, por lo que podrá pedir la libertad condicional en 2028, cuando cumpla 88 años. Sin duda, el “muro de sonido” de Spector revolucionó la historia del Rock, creando sencillos y álbumes que han marcado la trayectoria del género desde los sesenta hasta nuestros días. Productores como Brian Wilson (compositor de los primeros trabajos de The Beach Boys) obsesionados con el estilo de Spector, trataron de copiarlo sin lograr el éxito esperado; incluso el sello Motown intentó adaptar dicha técnica sin tanto éxito. En el siglo XXI nadie utiliza ya el “wall of sound”, salvo algún caso aislado, para el cual harían falta equipos de procesado dinámico vintage que han quedado en desuso. Lo que sí está claro es que con aquella vieja técnica se obtenía un sonido más cálido que los sistemas de grabación basados en el software que, desde mediados de los 90, se han asentado en la gran mayoría de los estudios del mundo.


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ZONA CREATIVA

VIAJE

INTERIOR

H A C I A E L E X T E R I O R Por Eric Baule

El Interior Hablar de música es abrir un espacio infinito en el que entran variadas formas de manifestarse, provenientes de diversos ámbitos y naturalezas, siempre provocando distintas reacciones y sentimientos en función de las percepciones del receptor. El concepto “música” contiene muchos universos, y al igual que las galaxias, jamás sabremos todo lo que hay ahí fuera con certeza. Adentrarse o sumergirse en el mundo de la música es un acto reflejo que nace en nuestro interior, y este fenómeno se manifiesta gracias a un estímulo que proviene del exterior. Ser consciente de que el sonido provoca un estímulo y además trae consigo un mensaje distinto según las características del receptor es algo hermoso. El estado emocional que se crea alrededor de los sentimientos, vivencias, e imágenes que nacen en cada uno de los receptores expuestos al sonido crea también una vibración. Una inmensa mayoría de los habitantes del planeta poseemos la capacidad de ser sensibles a la música gracias a nuestros propios sentidos, pues los llevamos de fábrica desde nuestro nacimiento. No obstante, hay otros que desarrollan una sensibilidad especial ante la música que les hace sentir la necesidad de expresarse a través de ella, y aquí

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siguen entrando muchísimas personas. Algunas trabajan este sentimiento, lo educan, lo entrenan, lo viven, hacen de él su religión, su satisfacción, su libertad, y en definitiva, su modo de vida. Existe un amplio abanico de realidades que vas afrontando como amante de la música. Más allá de haber estudiado música o de tocar un instrumento, de pertenecer a un ámbito laboral concreto, de la procedencia geográfica, del estilo de vida, o de la personalidad, todos albergamos la semilla inicial en la que el poder del sonido nos fascina. Aunque estemos expuestos y seamos sensibles a ese estímulo musical que hace de denominador común en todos nosotros (y por lo tanto, nos hace iguales al resto), siempre tenemos a nuestro querido cerebro actuando al mismo tiempo. Se trata de un órgano encargado de poner orden, clasificar, racionalizar, e incluso juzgar lo que recibimos como información sonora. Las personas optan por elegir el estímulo con el que se sienten más identificados, y la raíz de esta conducta no es otra que el estado vibratorio que cada ser humano posee, configurado a partir de sus vivencias, sus pensamientos, la realidad que le rodea, sus sueños, sus miedos, etc.


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El Exterior Más allá de los buenos consejos sobre el negocio musical que ya llenan libros y webs, lo que trato de transmitir es que lo vital es alinearse con lo que a cada uno le hace vibrar. Muy a menudo las personas que estamos involucradas en la música padecemos una extraña enfermedad, y consiste en alejarse del origen y del estímulo inicial. Es curioso como uno mismo puede llegar a darse cuenta de que, una vez entras en la rueda que consiste en trabajar y apostar por tu propuesta, tendrás momentos de tu vida en los que te apartarás del estímulo que te adentró en este universo. Los referentes y las comparaciones están siempre al alcance de todos, junto con la competitividad y la percepción negativa de un mundo ya saturado de propuestas y dificultades. El caos surge en el momento en el cual te apartas demasiado del estado al que yo llamo “presencia musical”. ¿Cuántas veces perdemos el norte, las ganas, la motivación, la dirección y la magia que motivó nuestra entrada en el mundo de la música?. Resulta relativamente fácil caer presa de la desmotivación y de la falta de convicción si no prestas atención a lo que sientes de forma genuina. Te dejas llevar por el inmenso cúmulo de sensaciones que provienen de las gestiones dentro del ámbito musical, te comparas con otros, recibes las percepciones y consejos sobre tu trabajo, aprendes lecciones, te vendas los ojos ante verdades que no comprendes o no toleras, a veces te sulfuras y te enfadas, incluso sientes rencor o envidia, aunque por fortuna también sientes satisfacción, gratitud, y cómo no, felicidad absoluta. Con el cóctel de sensaciones que cada uno alberga dentro de sí mismo, es inevitable moverse con más o menos aciertos, pero lo que está claro es que hay que arriesgarse y tomar decisiones para seguir caminando.

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Es necesario y muy aleccionador apartarse de la “presencia musical” que cada uno posee, pues te enseña a recuperar y a recordar cuál es la verdadera naturaleza de tu vínculo con la música. Vale la pena ser consciente de que si sientes la necesidad de expresarte y comunicarle algo al mundo, será fácil caer y apartarse del guión inicial por momentos, pero sobre todo valdrá la pena que no te midas ni te compares con el resto de propuestas para así no perder el norte. La autoestima es un ingrediente básico en el aprendizaje que cualquier artista tiene durante su vida, y debe forjarse poco a poco. No se trata de adoptar ningún papel o volverse un monstruo egocéntrico. Se trata de no sucumbir ante un mundo lleno de personas que, al igual que tú, sienten la misma necesidad de expresarse. El don ya lo tienes, nadie te lo quita. Solo hace falta que lo recuerdes y lo agradezcas cada vez que sientas que se apoderan de ti los pensamientos negativos que te alejan de tu potencial y de lo que eres. Suelen decir que el amor no alimenta, y en términos científicos así es, ¿pero por qué sentimos esa inexplicable plenitud cuando se trata de sentimientos tan elevados?. ¿Acaso la música difiere del amor?. La comida alimenta a una parte importante de nuestro ser, que es material y contribuye a que funcionen órganos de vital importancia como por ejemplo el cerebro. Pero hay otros manjares que alimentan zonas “invisibles” extremadamente importantes para nuestra existencia. Sólo hay una única versión de lo que eres en este mundo, y eso es un tesoro que nos es revelado a través del amor y de la música, que, bajo mi percepción, es lo mismo.


SELLO

Por Marina RF

Resulta ya prácticamente inútil pretender meter a los catalanes Obsidian Kingdom en una categoría que ponga cerco a la música que hacen. Si con su Mantiis (2012) ya era complicado, ahora que la banda ha crecido, madurado y se ha enriquecido artística y conceptualmente, volcando todo eso en una obra de tal magnitud que trasciende lo que se escucha, es ya casi imposible y, sobre todo, innecesario. Sus toques progresivos se adentran mucho más en ese universo, los escasos blast beats van acompañados de una voz menos extrema pero más desgarradora, y la Electrónica tiene mucha más presencia ejerciendo como pegamento para todo este amalgama de sentimientos sonoros. Ninguno de estos elementos aparece por separado ni de forma aislada, lo que de por sí supone una fusión y experimentación con los estilos hecha con tal gusto, control y ambición como pocos se atreverían a hacer con éxito hoy en día. Desde su anterior trabajo ya ha pasado un tiempo, y la banda ha atravesado cambios de formación, cambios de instrumento entre los propios miembros, se ha unido a un sello discográfico establecido y de reconocimiento mundial y ha grabado en uno de los mejores estudios que hay en la actualidad, con un productor como Jaime Gómez Arellano aportando su granito de arena. Además, AYWNS cuenta con unas discretas pero acertadas colaboraciones que suben el caché del álbum, ya que no cualquiera coge el teléfono

y mete a Attila Csihar y Kristoffer Rygg en su disco. Más que una banda, Obsidian Kingdom es un proyecto, un ente, una personalidad que todavía no ha acabado de formarse, pero que ya nos deja ver su silueta, un amasijo caótico de ambientes que marchan en orden mientras se alimentan de Metal, de Rock Progresivo, de Electrónica, de Black Metal, de shoegaze, de cine, de imágenes, luces, flashes en magenta y azul. Aumenta la ambición mientras disminuye la necesidad de apoyarse en influencias demasiado evidentes o en una base preestablecida que lo haría todo mucho más previsible. Si anteriormente podíamos referirnos a ciertos extremos en la paleta sonora, tanto por el lado de lo agresivo como del de lo más ambiental y melódico, tranquilo, AYWNS se mueve en un terreno algo más acotado, pero solo para no soltarnos el cuello mientras la música densifica el aire y cambia velocidad por agonía a medida que nos vamos acercando al abismo. Cada momento es como es por derecho propio y necesidad, y no se hace un uso forzado de los diferentes recursos con los que se construye el discurso, sino que estos sirven para completar el mensaje y canalizar toda esta energía. Obsidian Kingdom ha salido de su hibernación para darse cuenta de que el frío no se ha ido y las expectativas no son buenas, que los días oscuros seguirán ahí y de que el cielo blanco no nos va a dejar ver el lejano sol. ROCK I+D MAGAZINE | 79


ANÁLISIS

Conde

Baroness

(Clifford Records | 2016)

(Abraxan Hymns | 2015)

Por Antonio J. Moreno

Por Fernando Acero

Este proyecto corresponde a un compositor de altura, un escritor de canciones en su concepción más romántica y clásica. Canciones sustentadas, por tanto, en la palabra, que hilada como ladrillos una tras la siguiente, nos va descubriendo a un experto en levantar verdaderos tótems del oficio, sólidas, cándidas y seductoras obras de arte que necesitan que nos detengamos un poco más de lo habitual para admirarlas en su plenitud. Temas y decorados recurrentes también en otros taciturnos habituales con el sello de maldito, piensen en la cadena que lleva del primer Scott Walker a Richard Hawley o en símiles del corte en nuestra piel de toro, Tarik y Corcobado, por poner un par de ejemplos. Con el último comparte gira este mismo año, acertadamente titulada “Spanish Crooners”.

El cromático viaje de Baroness por la caja de Carioca se detiene en esta ocasión en la gama púrpura para brindarnos una faceta distinta a la que podríamos esperar normalmente de un trabajo de los norteamericanos. Si bien sus inicios claramente anclados en el Sludge Metal demostraron actitudes sumamente agresivas, su anterior trabajo Yellow & Green fue un desmarque claro de este terreno, iniciando una incursión hacia ámbitos fácilmente catalogables como “progresivos”. No obstante, Purple no es esa clase de álbum.

Reverbville

Sin ir más lejos, la retahíla con la que Conde abre el álbum, narración en off sobre el Blues que da título al disco, es de las que quitan el hipo. El fondo musical parece sacado del Lynch más decadente y, pese a toda la épica y dramatismo, el sentido del humor, como en el caso del director, hacen que pasemos al siguiente corte con una sonrisa en la cara. El músico, que además domina los valses (Soy un lugar, Acaríciame) y las baladas (El araña y la sirena), despliega una personalidad poliédrica, observadora del detalle y melancólica sin caer en la autocompasión o la ñoñería. Al contrario, a medida que volvemos a Reverbville advertiremos nuevos matices y detalles, más sombras y recovecos entre sus sugerentes historias y acordes. Siendo Autopista la más bella de todo el lote y mi favorita, digna del mejor Josele Santiago e inmejorable manera de decir adiós, o mejor dicho, hasta pronto.

Purple

Lo que en él encontramos es más bien un abrazo desmesuradamente apasionado a la estética del Heavy Metal de los ochenta y al Hard Rock Melódico filtrado a través del Stoner. Hasta aquí, podríamos estar hablando de la grandísima mayoría de bandas -aborrecibles- adoradoras de Black Sabbath que inundan el panorama actual. Sin embargo, no es este el caso del disco violáceo, ni mucho menos. Purple cuenta con el gran valor de ser un trabajo que, a través de su implacable producción, vuelve a seducir mediante el denostado riff del Metal Clásico más intrépido para reconducirlo hasta el primer plano de relevancia del tema, desbocando corazones y dejando un maravilloso regusto pegajoso en nuestros tímpanos. Esta reconquista de la melodía se inicia con la frescura de Morningstar y Shock Me, que evocan las épocas más dóciles de Metallica, que dan paso a un recital de alto nivel protagonizado por las guitarras de Peter Adams y John Dyer Baizley en canciones como The Iron Bell, Desperation Burns o Kerosene. El punto álgido del álbum llega al final de la mano de Chlorine & Wine y If I Have To Wake Up (Would You Stop The Rain?), de carácter triunfalista y majestuoso. La nueva formación que acompaña a Dyer Baizley deja entrever un paso hacia una madurez compositiva que se afianza gracias a una producción encauzada y original que ha sabido repensar con eficacia el concepto de la tradicional canción de heavy metal -un verdadero milagro en la era del Post-Rock-.

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Cardiac

Ihsahn

(Musikvertrieb Ag/Putos Records | 2015)

(Candlelight Records | 2016)

Por Juan Ángel Martos

Por Manuel Cantero

Cardiac ha sido uno de mis descubrimientos del pasado 2015, y no precisamente en su versión más clásica, Groove Metal o Hardcore, sino por su disco acústico Olas y Rocas. Para quien no los conozca, Cardiac es una banda surgida en la ciudad suiza de Ginebra, creada en el 2000 por su vocalista español, Ricardo Chimichanaga –ex cantante de Beholder–, que además cantan en castellano, convirtiéndose en el único grupo de Centroeuropa en hacerlo -lo que es una apuesta un tanto arriesgada-. De hecho, el tono profundo y melódico de Ricardo, jugando con el doblaje de sus registros en determinados momentos, es uno de los grandes puntos a favor de este álbum, encajando perfectamente con la estructura musical que nos propone el resto de la banda: Cedric Nicolet (bajo), Julien y Mariano Martín (guitarras), y Bastien C. Antony (batería).

A estas alturas sería ridículo poner en duda el nivel compositivo de Vegard Sverre Tveitan. A través de los años, Ihsahn ha pasado de ser un icono del Black Metal Noruego, a convertirse en uno de los mayores exponentes dentro del Metal Progresivo y Experimental. Ésta evolución ya había quedado más que demostrada con sus anteriores trabajos en solitario, sin dejar de lado Prometheus: The Discipline of Fire & Demise, último trabajo de estudio de Emperor.

Un deseo que surgió de la nada y que se ha convertido en un verdadero proyecto llevándoles incluso a Estados Unidos a presentarlo. Un disco fino y elegante, contando para ello con varios colaboradores –Joëlle Graz (cello), Florian Desbaillet (bajo y dobro), Jean-François (piano)…– que incrementan tanto la diversidad instrumental como su versatilidad a la hora de asaltar cada tema por separado.

¿Cómo se podría definir Arktis en pocas palabras?. Frío, épico y dinámico. Una producción tremendamente limpia y llena de pequeños detalles hacen de este disco una obra abrumadora. No se puede decir que Ihsahn no asuma ciertos riesgos a la hora de componer un disco, pero con el bagaje musical que guarda en su haber, creo que no le deben importar demasiado las críticas que, por parte de los sectores más puristas del Metal, le puedan llover, hecho que personalmente celebro.

Olas y Rocas

Cardiac se reinventa en este proyecto, bebiendo del Blues, el Jazz y el Rock Sureño en formato desenchufado. Desde el artwork –realizado por Hugu con influencias de las pinturas japonesas tradicionales con un faro que nos guía ante los obstáculos de la vida y que refleja el contenido del LP– hasta las composiciones y letras, que navegan desde la alta mar donde se persiguen los sueños, pasando por la poesía española de Alberti y Goytisolo, presentes en Marineros de tierra y Palabras para Julia, ésta última contando con un piano compuesto por el gran Paco Ibáñez. Temas como El último día de mi juventud nos recuerdan que el tiempo avanza, aunque por dentro nos creamos El hijo de Peter Pan, sentimiento que jamás hemos de olvidar. Un gran trabajo que merece la pena ser reconocido y disfrutado.

Arktis

Con Arktis, y rodeado de músicos ya habituales en sus discos (Einar Solberg de Leprous), y otros no tan habituales (Matt Heafy de Trivium o Jørgen Munkeby de Shining), nos presenta una auténtica aventura musical, principalmente inspirada en el viaje que, el explorador y científico noruego, Fridtjof Nansen (1861-1930) realizó al Polo Norte entre los años 1893 y 1896.

Secuencias electrónicas, instrumentaciones atípicas (saxofón y órgano) salpican los 10 temas (11 en el caso de la edición especial) que componen este álbum, e incluso en Until I Too Dissolve se atreve a incluir la parte más puramente Heavy Metal que, bajo mi humilde opinión, el señor Tveitan haya escrito. Destacable, una vez más, el increíble trabajo de Ritxi Ostáriz en el apartado gráfico, que con un diseño limpio y espectacularmente estructurado, acompañado de las fotografías que el propio Fridtjof Nansen tomó durante este viaje, y gracias al permiso y colaboración de la Biblioteca Nacional Noruega. En definitiva, abríguense bien. Arktis les dejará las venas heladas, en el mejor de los sentidos. ROCK I+D MAGAZINE | 81


Holögrama

Iggy Pop

Magic Inside

Post Pop Depression

Por Xisco García

Por Antonio J. Moreno

Venga, ahora me toca ponerme a reivindicar las virtudes de mi tierra. Me podrán acusar de cansino y de que “la cabra siempre tira al monte”, pero el otro día me preguntaban “¿qué hay por allí abajo?” (refiriéndose a si había bandas buenas en Andalucía) y no pude resistir soltar un hiperbólico “allí se hace una música que te puede volar la cabeza”.

La fatalidad, en una de sus amargas e inoportunas casualidades, ha querido que Iggy Pop publique un disco evocando su etapa berlinesa el mismo año que David Bowie nos despide con su gélido e inquietante, no menos maravilloso, Blackstar. En esta ocasión el músico de Michigan se acompaña de un talento –como sucede en sus mejores LP– libre de sospecha, admirador con currículo impecable como Josh Homme, que ya se insinuó a los encantos del Glam y Glitter Rock en su última obra al frente de Queen of The Stone Age …Like Clockwork. Escuchando este Post Pop Depression uno puede pensar que es sencillo: hay canciones que apenas superan los tres acordes y que son los de toda la vida; es fácil preguntarse dónde ha estado nuestro Iggy Pop favorito y por qué ha tardado tanto en volver. La explicación a sus deslices con el mundo del marketing, los anuncios y la chanson quizá sean los mismos responsables de su supervivencia. Después de todo es un perro viejo, cabal y fibroso como pocos bordeando los setenta, pero perro y viejo. James Osterberg se embarca en un tour de force nada desdeñable –¿el penúltimo?–diluyendo la caricatura asociada a su propio personaje y jugando a repasar su carrera artística –el cénit y su consecuente resaca– al tiempo que reparte bilis hacia las aburridas nuevas generaciones.

(Knocturne Records | 2016)

Pues bien, aquí os presento al dúo Holögrama, formado por el artista Cráneo Prisma y Thylakos Solrac, que ejecutan un Kraut-Pop que ellos mismos denominan “jupiteriano” y que como cabía esperar te hace volar, y no sólo la cabeza. Lo que consiguen Holögrama con estos cuatro cortes de su segundo trabajo, publicado en cassette –señores recuperen sus preciados loros o rescaten la radio del coche– por los no menos distinguidos Knockturne Records, es un auténtico viaje astral, un flipar constante de divagación trascendental en el que podemos recuperar esa parte de magia que aún habita en nuestros rincones interiores, y que nos invita a abrazar la inmensidad del universo. Magic Inside es un breve discurrir de música que sin embargo se expande como un agujero negro, rompiendo todas las definiciones del espacio y del tiempo. Parece una chorrada, pero estos cuatro temas dan la sensación de ser una obra completa, de esas que cuentan con decenas de partes, intros, outros e introitos. El cassette se abre con Levitation, un mantra que actúa con evidente eficacia, acompañado de un riff de guitarra que a base de repetición actúa como un agujero de gusano que inmediatamente nos transporta a Embrace The Light, tema con algunos elementos que pueden recordar a Badalamenti en Twin Peaks o a la banda sonora de la mítica serie de Carl Sagan “Cosmos”, pero con un efecto multiplicador de sensaciones y un Kraut Rock “de rabiar”. Si queréis daros una vuelta por el espacio Holögrama son la puerta de embarque. El resto os lo dejo a vosotros. 82 | ROCK I+D MAGAZINE

(Loma Vista Recordings | 2016)

En definitiva, se trata de una sugestiva colección dominada por una imposible mezcla entre el asco y la nostalgia, a mayor gloria de unas guitarras que parecen nacidas para hacer justicia, como el propio Homme afirma, a la figura de La Iguana. Riffs crudos y fraseos deliciosos que suenan a puro 1970 sin perder un ápice frescura y vigencia, arreglados con todo tipo de teclados y timbres. Celebremos este milagroso hermanamiento intergeneracional y disfrutemos de un disco que a buen seguro ganará peso a medida que tomemos algo de distancia en el tiempo.


David Bowie Blackstar (ISO | 2016)

Por Fernando Acero

“Es surrealista despertarte una mañana en un mundo en el que ya no hay más David Bowie”. Esas fueron las palabras escogidas por Steven Wilson para representar el duelo que se apoderó del mundo aquella fatídica mañana del 10 de enero de 2016. Y sus palabras fueron totalmente certeras; ¿quién de nosotros es capaz de imaginar una realidad en la que el Duque Blanco ya no siga presente?. La lectura optimista de tal cuestión iría más bien en tono de agradecimiento: el británico deja tras de sí un legado de veinticinco álbumes de una calidad difícilmente discutible, incontables colaboraciones y un legado filosófico y estético irremplazable. Y es que no me cabe ninguna duda al afirmar que el mundo –y el microcosmos del rock– sería un lugar mucho peor sin haber tenido el placer de contar con un astro de tamaña dimensión. Blackstar es, de algún modo, el epitafio de dicho legado. Pero lejos de ser una melancólica mirada a una estela repleta de cambios camaleónicos, este disco logra brillar por sí mismo con la fuerza suficiente como para ser tomado muy en serio, sin condescendencia alguna. Y no hay más que ver la poderosa apertura multipolar que representa el single Blackstar para percatarse de ello: sus diez minutos de duración son una agónica odisea progresiva que oscila entre el Space Rock, el vanguardismo más oscuro y un Jazz Rock casi irónico en forma de fulgurante interludio en el radiante clímax del tema. Que a nuestro querido Major Tom se le nota cansado es un hecho indiscutible. Pero el sufrimiento que luce su voz hace mucho más creíbles temas como Tis A Pity She Was A Whore, la siniestra Sue (Or In A Season Of Crime) –que podría pasar por un extraño cruce entre Scott Walker y Nick Cave en sus versiones más actuales– o I Can’t Give Everything Away, cruda conclusión que nos obliga a levantar la mirada encharcada en lágrimas hacia el cielo nocturno y preguntarnos “¿en cuál de esos luceros estará?”. Supongo que eso es lo que siempre nos quedará de él: el hermoso recuerdo de los faros de la noche.

Otus

Death Throes

(Cosmic Tentacles/La Choza De Doe/Vzq/Odio Sonoro Lengua Armada/Nooirax | 2016)

Por Juan Ángel Martos

Intimista, una vorágine de emociones y sentimientos que salen a la luz, reinventando su ego interior y extrapolándolo a la soledad de una guitarra y su voz, la de Juan Domínguez y su proyecto Otus, Dark Folk de calidad. Un viaje íntimo repleto de viles impresiones que discurren por melancólicas melodías y un pentagrama creado por una apesadumbrada alma que denota inquietud, y un resurgir emocional, que te hará entrar en un halo existencial. Death Throes, un proyecto distribuido por seis sellos distintos, tras el cual se encuentra un arduo trabajo que dando a luz una pequeña obra maestra pensada y editada para vinilo con dos caras diferenciadas en la producción: la cara A grabada y mezclada por Carlos Santos (Toundra, Hamlet) en Sandman Studios (Madrid) y la cara B a cargo de Javier Guarino (Lotebel, Vihmana) en J-GO Studios (Madrid). Si su música refleja el interior del alma, el artwork a cargo de Julio García no se queda atrás, como si un viejo y astillado buril rasgara y grabara la realidad con tinta de plata para tergiversar la propia lucha interior. Un trabajo ecléctico, con influencias de Nick Cave o Tom Waits, arriesgado, pero novedoso en la escena española; Death Throes no os dejara indiferente. Todas las composiciones de este LP tienen un desarrollo que nos lleva desde un comienzo lánguido y melancólico de voz y guitarra, hasta finales álgidos donde los tonos vocales se elevan y se doblan, acompañados de texturas ambientales que elevan los cortes a un tótem idílico. Temas como el espiritual Your Kingdom’s Gone y su sensación de libertad se encuentran con otros donde nos privan de ella. “Una jaula siempre será una prisión, aunque esté hecha de terciopelo”, dice Domínguez sobre Velvet Cage. Un álbum conceptual sobre el bosque interior y la destrucción de nuestra Gaia.

ROCK I+D MAGAZINE | 83


Crisix

Love Of Lesbian

(Listenable Records | 2016)

(Warner Music | 2016)

From Blue To Black

El Poeta Halley

Por Marina RF

Por Xisco García

Crisix ya no son los niños mimados del revival del Thrash, aunque nunca dejarán de ser aquellos chavales hiperactivos que salieron de La Conca D’Òdena dando brincos para abrirse paso en un mundo de adultos que los miraban por encima del hombro. Tras haber dejado bien clara su valía durante todo este tiempo desde su formación, FBTB es el golpe sobre la mesa con el que dicen que están para quedarse y que, tras años de aprendizaje, maduración y, sobre todo, mucha carretera, todavía tienen mucho que dar y muchos palos que tocar. Con el apoyo del sello francés Listenable Records, la banda ha lanzado un nuevo trabajo que, sin perder su visceralidad característica, presenta una faceta mucho más seria. Y no es que falte el humor, algo que forma parte de la identidad de Crisix y que siempre estará ahí, sino que ahora el quinteto ha puesto nuevas cartas sobre la mesa a la vez que afianza aquello que ya se le daba bien y que ya es intrínseco a su particular personalidad.

Lo de Love Of Lesbian es digno de destacar. Es una de las pocas bandas españolas que se pueden permitir el lujo de observar, como el científico que se asoma tras la vitrina a ver los ratones dando vueltas en su rueda, su ascenso imparable y, a la vez, experimentar con las posibilidades musicales y creativas sin que les importe mucho lo que diga la discográfica o lo que el público pueda esperar de ellos de antemano. Ahora mismo son los putos amos del sobrevalorado Indie español, con una libertad absoluta para hacer lo que les plazca; eso demuestra que son una banda madura que sabe lo que quiere y lo que espera de sí misma.

Tras prácticamente haber escupido sus dos primeros álbumes, FBTB deja ver lo beneficioso que ha sido este tiempo durante el que nosotros hemos esperado, pero sin duda ellos han trabajado. Todos los espectros se abren enormemente, desde las influencias –encontramos más Metal pesado y más Hardcore, además del afilado Thrash Metal– hasta la propia técnica de la banda, sin olvidar una temática que ahora se presenta más reflexiva, aludiendo a la desaparición de la naturaleza (cameo de cierto ciborg del futuro incluido). Las voces de Juli y el trabajo de coros son, personalmente, uno de los platos fuertes de este álbum, un aspecto que quizás no se había trabajado tanto antes. No obstante, la labor de las guitarras y el bajo –impecables, incluyendo, aunque nadie lo dudaba, a Dani Ramis en su primer trabajo de estudio– compacta, original, no se queda nada atrás, acompañada siempre por la sólida batería que ayuda a sellar bien el paquete.

84 | ROCK I+D MAGAZINE

El Poeta Halley es un trabajo que orbita alrededor de las letras, cada vez más crípticas, de Santi Balmes, que actúan como guía de los trece cortes. Sin embargo, a pesar de lo que se puede apreciar a primera vista, no es la parte lírica la clave de este álbum, sino la impresionante instrumentación que se adhiere a los enrevesados versos, y que quizás es uno de los alicientes que pueden hacer que reconsideres por qué cojones has de escuchar a una banda de indie que todo el mundo conoce. Para quienes aún permanezcan aislados al influjo lesbiano invitaría a escuchar el corte Psiconautas, un tema de más de nueve minutos (ojo con esto, aquí se percibe el cambio) con una parte exclusivamente instrumental que puede hacer las delicias para los amantes del Rock Progresivo y pPsicodélico, así tal cual; y ya de paso destacar el Dance Rock de I.M.T. – Incapacidad Temporal Transitoria, las melodías llenas de poesía de Los Males Pasajeros y la emocionante El Poeta Halley acompañando con una hermosa guitarra española la renqueante voz de Serrat. Descreídos, obnubilados, ávidos y curiosos, este es el disco que estabais esperando.


Jesu/Sun Kil Moon

Sensible Soccers

(Caldo Verde | 2016)

(Sensible Soccers | 2016)

Jesu/Sun Kil Moon

Villa Soledade

Por Antonio J. Moreno

Por Fernando Acero

Mark Kozelek es uno de esos tipos con la combinación exacta de mala folla, ingenio y humor -seguro que todos conocéis a un amigo así– que se convierten en compañeros insustituibles, a mitad de camino entre el amor incondicional y el odio a muerte. Si añadimos al cóctel el bagaje de su admirado Justin Broadrick –desde tiempos de Godflesh– y la banda Jesu –que el propio sello de Mark edita–, la reacción, dado el carácter díscolo del primero y extremo de los segundos, tampoco garantiza a priori un resultado favorable.

Portugal empieza a revelarse en los últimos tiempos como un verdadero referente en el vanguardismo musical. Y es que más allá de recaer en tópicos como Moonspell, nuestros vecinos cuentan con una más que envidiable escena underground dominada por el shoegaze y el experimentalismo, dando lugar a bandas que en muchos casos parecen sacadas de otro universo.

Por suerte desde el segundo cero todo encaja. Kozelek escupe historias sacadas de su diario personal mientras una cortina de ruido se desploma con cada verso: el boxeo, su vida amorosa, las muertes que lo rodean, su última comida... Todo vale en las canciones de este novelista más que poeta; la carga autobiográfica de su obra viene siendo tal que podríamos decir que es el Harvey Pekar del Rock Alternativo. Los muros se hacen más y más densos en Carondelet. Calma y tempestad, furia y belleza totalmente hermanadas. De belleza y luz también va empapada A Song of Shadows. Guitarras trenzadas, un sintetizador repetitivo y psicótico y Kozelek que se desata rabioso declarando su amor por su musa, la bella princesa Caroline. Fragile y Father’s Day están completamente contaminadas por la sensibilidad de Mark, tanto que parece haberse llevado la obra a su terreno. Con Sally, por contra, le toca el turno al Ambient Doom Metal. America’s Most Wanted Mark Kozelek and John Dillinger es literalmente una recopilación de lo acontecido en su vida durante los últimos días hasta plasmarlo en canción. Antes de cerrar nos encoge el alma con Exodus, una oda a los padres que han sufrido la pérdida de un hijo. Una descarnada y solemne reflexión inspirada en Nick Cave y su familia a raíz del lamentable accidente del año pasado. De este fatal punto de partida van brotando nombres de familiares, conocidos y allegados que han perdido hijos, desde Mike Tyson a los padres de su ex-novia Katy. A todos ellos Mark trata de mandar su amor.

Este es sin duda el caso de Sensible Soccers, trío de São João de Madeira cuya música es una premeditada carga de dinamita a cualquier frontera habida y por haber en el terreno del Art Rock. Su estilo, de atlántica nostalgia y colorido irisado, es una fusión instrumental en la que se integran de forma orgánica elementos de la música Tropical, House, Psicodélica, Ambiental y PostRock en un constante guiño a las producciones de baja fidelidad de la década de los setenta. Una apuesta que, si bien sobre la teoría puede sonar sumamente pretenciosa, da lugar a joyas como 8, álbum debut plagado de una peculiar oscuridad y melancolía. Fuera de lo que da a entender su título, su segundo trabajo Villa Soledade representa un contraste radical a su propuesta inicial -aunque siempre manteniendo su lenguaje ecléctico y versátil-. Villa Soledade es un viaje de la opresión hacia la luz repleto de pasajes radiantemente optimistas y vitales, aunque no por ello lineales o exentos de desconcierto. La tortuosa introducción Clausura desemboca en una sucesión de temas de una plasticidad fascinante, como la pista homónima, los sugerentes juegos de experimentación y tropicalismo de Bolissol y Nunca Mais Me Esquece o la obsesiva progresión Shampom, que culmina con una climática Apertura, repleta de matices cálidos e intimistas. Sensible Soccers es una de esas bandas que nos hacen recordar que el lenguaje de la música de vanguardia nunca se agota y que siempre va a tener nuevas fuentes de las que beber. Su particular visión de la soledad refleja amablemente el suave mirar luso hacia las olas de un incierto océano llamado “futuro”. ¿Será éste el génesis del “Portuguese touch”?. ROCK I+D MAGAZINE | 85


Protest the Hero

The Drones

Pacific Myth (EP)

Feelin Kinda Free

Por Xisco García

Por Antonio J. Moreno

Las nuevas tecnologías aplicadas al mundo de la música se prevén como la única salida ante una crisis indefinida en la que la venta de discos se ha convertido en una actitud, un comportamiento que tiene más de nostalgia que de verdadera practicidad, y donde el directo se erige como única salida para el sostenimiento de cientos de bandas que comienzan a tener un nombre o un público respetable que las respalde.

Comienza el séptimo disco de la banda de Melbourne con una sinuosa y retorcida melodía de guitarra y sintetizadores y en seguida se hace evidente que el giro de timón implorado con el sorprendente single Taman Shud no es algo puntual, sino, por fin, una realidad completa. O deberíamos decir más bien una pesadilla, un mal viaje. El mordaz y enjuto Gareth Liddiard nos da la bienvenida con un nada casual The best songs are like bad dreams y comprobamos que tanto la producción como la rítmica, el speech y la búsqueda de sonidos y armonías en este álbum tienen que ver con una forma de concebir el Rock como arte, en un intento de desprenderse de toda connotación tradicionalista o superflua y darle una vuelta de tuerca a su música de forma abrupta y coherente con el tiempo en que vive, y de paso romper con todo prejuicio, cliché o etiqueta. No esconden entre sus referentes a divinidades del género como Bowie, Television o Einstürzende Neubauten, pero nunca antes habían hecho uso de la electrónica como en Boredom, una incursión esquizoide en la pista de baile, o sonado tan pop como en el caramelo envenado de Sometimes, con una Fiona Kitschin igualmente lúcida e inspirada. La comparación con Bowie no es baladí; escuchen sino Tailwind y traten de convencerme de que la pieza no podría pertenecer al último trabajo del músico londinense.

(Bandcamp Suscription | 2015-2016)

Sin embargo, como venía diciendo, las tecnologías están aportando múltiples soluciones a un problema al que de momento no veo posible solución, aunque sí que se empieza a ver algo de luz. Este es el caso de plataformas como Bandcamp, que ha ideado un sistema de suscripciones para que las bandas puedan ofrecer casi “a la carta” sus trabajos a cambio de una mínima cantidad de dinero. Ante esta posibilidad, cómo no, los canadienses Protest The Hero, que de esto ya saben un rato –Volition salió adelante gracias al éxito de su campaña de crowdfunding–, han querido probar suerte en esta plataforma ofreciendo mensualmente el conjunto de singles que definitivamente se ha convertido en su nuevo EP, bajo el título de Pacific Myth. Este EP supone una transición hacia lo que se advierte como un próximo nuevo álbum, con lo cual su importancia tiene más de experimento que de rutina. Nos encontramos ante seis temas que recogen todo lo que han sido Protest The Hero en estos años, y casi me atrevería a certificar que este EP no es sino el resumen de toda una carrera, ya que Pacific Myth no ha venido a romper moldes ni a marcar una nueva tendencia que nos ayude a adivinar los próximos derroteros de la banda; nada de eso. Más bien parece una remezcla del salvajismo técnico de Kezia con los intrincados y melódicos pasajes de Scurrilous y Volition. Simple y llanamente tenemos un EP que calmará los ánimos de sus seguidores ante la insufrible espera.

86 | ROCK I+D MAGAZINE

(TFS Records | 2016)

Lo mejor es que después del concienzudo trabajo de producción en ese afán por experimentar y salirse del tiesto, con este disco, paradójicamente, podrían ampliar su público sin dejar de sonar a The Drones en ningún momento. Ni siquiera en el terrorífico final de Shut Down SETI, pues no se me ocurre nadie mejor que ellos para apelar a la conciencia con mordiente y clarividencia: “si hubiera espejos en el cielo, entonces deberíamos cerrar SETI”. O lo que es lo mismo, antes de buscar inteligencia extraterrestre deberíamos preguntarnos si existe en nuestro planeta.


Ulver

Spiritual Beggars

(House of Mythology | 2016)

(Inside Out Music/Century Media | 2016)

Por Fernando Acero

Por Xisco García

Cada nuevo álbum de Ulver es algo así como lo que debe representar para un niño el juego del amigo invisible: una grandísima ilusión ante un regalo que no tiene ni puñetera idea de dónde sale ni lo mucho –o poco– que le va a gustar. Los noruegos ya nos tienen más que acostumbrados a esta clase de sorpresas ante las que uno no sabe cómo reaccionar.

Cuando el señor Amott se lo permite (supongo que la agenda de Arch Enemy lo debe de tener bastante ocupado), se suelta la melena y saca un álbum de Spiritual Beggars, así como si tal cosa, casi sin esfuerzo. Y es que para el guitarrista sueco este proyecto es como salir de excursión y que encima esté organizada por uno mismo, al detalle. Es sabido que el artista tiene el “corasón partido” y Spiritual Beggars es su otra mitad.

ATGCLVLSCCAP

Si seguimos con la analogía del niño, podríamos conceder que el infante, acostumbrado en los noventa a recibir figuras de acción fanfarronas en forma de álbumes de Black Metal, un día se vio sorprendido con un jarrón de diseño contemporáneo llamado Perdition City. El niño se preguntó para qué carajos servía un jarrón, como es normal. Pero con el paso de los años, el chiquillo aprendió a comprender la belleza que existe en la sofisticación de piezas como Blood Inside o Shadows Of The Sun hasta llegar a refinar su gusto por los presentes del extraño emisario. El tiempo ha pasado y el niño ha dejado de serlo. Y Ulver, que también ha crecido como banda, ha llegado a ese punto de su carrera en el que, más que buscar los límites de su capacidad creativa, explora en su propio lenguaje para crear entornos sonoros coherentes en los que sus composiciones fluyen en una masa homogénea que va mucho más allá de las categorías estilísticas. Si su colaboración con Sunn O))) en Terrestrials ya dejaba entrever ese gusto por los pasajes etéreos y ambientales, ATGCLVLSCCAP ahonda en esas ideas mediante una amalgama de sámplers electrónicos que rozan el drone, guitarras Post-Rock y percusiones étnicas aderezadas con progresiones harmónicas jazzísticas en las que la voz tiene más bien poco protagonismo salvando episodios como el de la apoteósica Nowhere (Sweet Sixteen), versión alternativa de la icónica pieza Nowhere/Catastrophe. Del mismo modo, secciones como Moody Stix o Cromagnosis nos sirven como recordatorio del por qué los lobos escandinavos siguen siendo una verdadera institución en la creación de atmósferas musicales que sólo pueden definirse como místicas.

Sunrise To Sundown

Fuera tonterías, después de tres años tras la buena acogida de Earth Blues, los suecos vuelven a tomar la senda del Hard Rock para plantarnos un disco variado y de escucha amena. Quizá han dejado atrás el Stoner Rock, que con tanto atino desarrollaron en Earth Blues, pero a cambio tenemos un trabajo más diverso, con giros estilísticos evidentes y una grabación más refinada, a pesar de haber sido grabado completamente en directo, cosa que es de agradecer ahora que casi todas las bandas recurren a la tecnología para tapar los pifiazos (si creéis que todos los músicos son unos hachas que lo clavan a la primera, seguro que os referís a los de música clásica). Otra diferencia con respecto a trabajos anteriores tiene que ver en la forma de componer los temas, ya que en este Sunrise To Sundown se han intercambiado los papeles optando por una actitud colaborativa: si Abott se dedicaba a las guitarras Per Wiberg se encargaba de las letras, y viceversa; incluso encontramos dos temas compuestos íntegramente por el batería, Ludwig Witt. El resultado ha sido un disco variado en influencias, en el que podemos escuchar reminiscencias purplelianas y de los primeros Rainbow en Diamond Under Pressure, riffs como catedrales con trasfondo heavy en What Doesn’t Kill You o Stoner de libro con toques progresivos en Lonely Freedom. En definitiva, una vuelta digna y renovada a los mejores Spiritual Beggars.

ROCK I+D MAGAZINE | 87


CULTURA

EL PODER DEL SIMBOLO Por Sebas Bautista

No voy a descubrir la quintaesencia de la sociología si digo que el humano es un ser gregario. Que la unión hace la fuerza es un argumento que practican hasta la hormigas. Quizá la diferencia, si es que hay alguna, entre esos inocentes insectos y nosotros mismos, es nuestra propia autoconcepción y la necesidad de mostrarla entre nuestros coetáneos. De una manera fractal, el ser humano se agrupa en masas que varían su grosor según la funcionalidad de dicha agrupación. Así, desde la pareja, la familia, tu bloque, tu barrio, tu gremio, tu pueblo, tu ciudad, tu provincia, tu país, tu equipo de fútbol, la región geográfica y hasta el meridiano que te separe (oriente u occidente) perteneces, para bien o para mal, a una mole de gente con la cual, de nuevo para bien o para mal, compartes cosas. Todas esas subdivisiones fractales de masas humanas tienen algo en común: la necesidad de hacer visible a los demás que perteneces a ese bloque. Así, es mas fácil sentirte seguro y protegido, un lugar donde todos te comprenden y te aceptan. ¿Cómo identificar a los que son como tú?. Ahora bien, ¿qué pinta todo esto en una revista acerca de rock?. 88 | ROCK I+D MAGAZINE

El ser humano es un bicho visual. A día de hoy, podríamos decir que tenemos un sentido primario y cuatro secundarios, donde la vista domina todos los demás. Así, la manera mas inmediata de distinguirnos es una identificación gráfica inmediata, ya sea por una forma, un color, un estilo o un material determinado. ¿Os suena?. Banderas, escudos heráldicos, cruces de todo tipo, medias lunas, uniformes, tipos de sombrero que nos ayudan a distinguir un bombero de un guardia civil, chapas, galones... Sólo tienes que decidir con qué grupo simpatizas para adoptar su aspecto físico. ¿Qué ocurre?. Que todas las corrientes furiosamente opuestas a lo establecido necesitan a su vez de estas reglas básicas de diferenciación visual, porque no sólo vas a contracorriente, sino que indefectiblemente quieres que todos lo sepan. Con Goebbels, en mi opinión, empieza la publicidad de nuestra era. La repetición enfermiza de símbolos asociados a colores como dominación mediática es una táctica que han repetido marcas hasta el aburrimiento pero que, a su vez, han dictado los modos de conducta visual en nuestra mediatizada sociedad occidental. La gran trampa es que el hecho de buscar la diferencia para salir de todo este embrollo te devuelve


Ilustraci贸n: Elena Serrato

ROCK I+D MAGAZINE | 89


indefectiblemente a la casilla de salida. Por ejemplo, Kurt Cobain hizo un estilo visual propio en su búsqueda de salirse de todos los estilos, ayudado por la industria y su ansia de empaquetar y vender cualquier corriente alternativa con cierto tirón. Así, cualquier intento de salirse del tiesto tiene dos vertientes: acabar siendo tendencia o quedar como un friki. Y aquí llegamos al momento actual: todo este escenario ha sido el caldo de cultivo del estudio de este comportamiento, y el diseño gráfico y la publicidad surgen para dar respuesta a estas necesidades que ya no son sociales, sino comerciales. El diseño gráfico tiene un alto componente de simplificación, usado para crear el logo más inmediato, más trendy, que durará un segundo antes de ser olvidado o permanecerá en el imaginario colectivo cultural para siempre; será tatuado en miles de cuerpos y acabará estampado en camisetas en las tiendas de tu centro comercial más cercano. Ya en nuestro ámbito, el rock y sus miles de sucedáneos o ramificaciones, ha buscado su propia esencia visual que rompiera con todo lo acontecido anteriormente. Pero han quedado maneras y condicionantes que, de alguna manera, son símbolos incuestionables de autoafirmación. Por ejemplo, la camiseta negra con estampado colorido o con el logo de la banda a una tinta o dos se identifica, automáticamente, con la estética metalera. Otro ejemplo: lo críptico en la iconografía de bandas de Black Metal, donde la no inteligibilidad es un valor positivo -porque si no estás en el rollo no te vas a enterar del mensaje- y, además, si estás dentro “deberías” saber su significado y, en consecuencia, es una suerte de “selección natural”. Uno más: el chaleco

lleno de parches, que enlazan con el mundo motero (con sus propias consignas gráficas totalmente ajenas al rock). En este ejemplo, el material también tiene un valor (aunque es intercambiable): tela vaquera para los rockeros y cuero para los moteros. Y así, miles de ejemplos de cómo abrazamos con alegría y candor a una serie de imposiciones visuales para, precisamente, distinguirnos de la masa gris de gente anodina. El triunfo de lo estético es también su propia destrucción. Ya hemos visto la iconografía de bandas fetiche en los estampados de tiendas furiosamente comerciales, destruyendo su propia idea original, y a gente con camisetas de Ramones que jamás han oído un disco que contenga una guitarra distorsionada. El Símbolo, la imagen simplificada, es la esencia de nuestro ser, el resumen de nuestra existencia. Es lo que abrazamos para que todos los matices individuales se vayan al carajo. Nos da el poder de hacernos invisibles y de ser libres en nuestra insignificancia. Porque a la oveja solitaria y descarriada se la come el lobo. Y no es eso lo que queremos. ¿O sí?. 90 | ROCK I+D MAGAZINE


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CULTURA CINE

E N S AY O SOBRE LA DISTOPÍA Por Luiki Alonso

El olor a café, que revolotea por el pasillo haciendo su ruta mañanera desde la cocina hasta el habitáculo, me despierta amablemente y comienzo a estirarme concienzudamente; me incorporo en la cama con el fin de dejar que la luz del primer sol comience a hacerse paso por la abertura que va apareciendo con el movimiento lento de las persianas que suben ante el estímulo de mi sonora palmada.

Me dirijo a la Central a pasar otro anodino día en la cadena de recursos de autoabastecimiento mientras oímos por los dispositivos de audio discursos sobre la profilaxis antibiótica. Cuando suena la sirena vuelvo a recuperar mis propios pensamientos, dejo de sentirme como la pieza de una infinita maquinaria industrial y me empieza a invadir la amable sensación de la vuelta a casa.

Me levanto del todo y me dirijo al baño. El lector de pupilas situado en el espejo del baño comunica a la Central que el ciudadano 876241H está activo y que sus constantes vitales no presentan alteraciones alarmantes. Pienso en lo que me hastía esa voz de todos los días, mientras comienza a caer el agua caliente sobre mi cabeza en cuanto el sensor de movimiento detecta mi presencia.

Por fin bajo del puto subterráneo infestado de ciudadanos número que huelen a sudor y a químico que vuelcan, y tomo el pasadizo que me lleva a casa. Por mi galería, a lo lejos, dos se besan con pasión, el más alto con gesto protector rodea el cuello del más bajo y los observo con cierta envidia, me viene a la mente el húmedo tacto de la saliva ajena en la boca.

Atravesando el pasillo tras enfundarme el mono térmico la oigo moverse por la cocina. Como un ritual de impresionante precisión y ejecución, abre los cajones de nuestros muebles vintage, programa la agenda de eventos y escucho su dulce y cálida voz dictarle al dispositivo oyente la compra que debemos realizar esta semana en el farmamercado. Entro despacio para sorprenderla por la espalda con un beso de buenos días, pero es imposible, nunca resulta, su oído es como el de un felino de laboratorio y en seguida gira la cabeza y me mira con un gesto pícaro de a mí no me la das. Resignado me dejo caer en el sofá y engullo mi café y las píldoras verdes con algo más de prisa de lo normal, no quiero tomar tarde mi puesto de trabajo, desestabilizar el cuadrante y chuparme las horas lunares, así que, de un salto, me dirijo a Lilith, le pregunto qué va a hacer hoy mientras introduzco un anti bacterias en la taza, ella me dedica una mirada coqueta y me susurra al oído que lo único que hará será esperar a que llegue la tarde para verme, le sonrío y examino llevo las tarjetas en el mono. 92 |que ROCK I+Dtodas MAGAZINE

Llego a casa y Lilith está sentada en el sofá, me ha servido una copa de vino y tiene puesta nuestra película favorita en el dispositivo audiovisual, nos encanta “Lars y una chica de verdad”, ese clásico no ha perdido su encanto premonitorio. Me tumbo junto a ella, la abrazo, me abraza, vemos la película y acabamos el día follando como si no hubiera un mañana; desde hace tiempo esta expresión retumba en mi cabeza de una manera peligrosamente literal. Apago el cigarrillo y apago mis apocalípticos pensamientos, me giro y veo a Lilith mirándome con sus grandes ojos que están constantemente abiertos, la tomo en brazos completamente desnuda y la llevo al salón. Sobre el sofá, le retiro el pelo, programo sus horas de hibernación y desconecto la clavija de su nuca, cierra sus ojos por fin. De camino al habitáculo, me dedico unos últimos pensamientos apocalípticos, los mismos cada noche, ¿qué acabó con mi madre, mi esposa y mi hija?. ¿Cuánto nos queda a los hombres?.


Esto sería el planteamiento de una distopía, que se define como lo contrario a la utopía. Mediante la literatura, el cine o la televisión se ha constituido un género inquietante que se centra en describir posibles sociedades futuras nada idílicas. De altas connotaciones políticas en sus orígenes, la distopía ha ido evolucionando en los últimos años hasta que, en muchas ocasiones, se ha diluido con la ciencia ficción o los futuros post-apocalípticos, dejando poco delimitadas las fronteras entre unos géneros u otros. Partiendo de este dilema genérico, que yo mismo me planteo, quiero hacer un recorrido por algunas de esas películas y esas series que parten de un arranque desasosegante que dará lugar a terribles consecuencias y desarrollará situaciones provocadas por algo que es poco probable que ocurra; en otras ocasiones se invierte el orden, y con el devenir de la trama finalmente se descubre el desencadenante, la explicación del caos; incluso, a veces, ni llegamos a saber qué ha pasado realmente, pero tampoco importa, porque es ahí donde creo que reside el mayor atractivo de la distopía: el planteamiento de cómo se desarrollarían nuestras sociedades y nuestros comportamientos en un planeta que no es como el que conocemos; y en lo dramático qué supone reconocernos en esas situaciones ficticias que, paradójicamente, son totalmente realistas, tan familiares que incluso ya han ocurrido en otro tiempo, en otros contextos y que nos lleva a concluir con la idea de que el asqueroso y vil ser humano ha venido cometiendo los mismos errores a lo largo de la historia, y lo que es peor, va a seguir cometiéndolos. Las distopías son el reflejo de nuestras propias miserias, ponen en evidencia todas nuestras carencias como seres humanos y nos hacen plantearnos cómo actuaríamos si tuviéramos la llave de nuevos descubrimientos. ROCK I+D MAGAZINE | 93 Vean e imaginen.


M Á X I M O S

E

1

2

1984

El planeta de los simios

Michael Anderson | 1954

Franklin J. Schaffner | 1968

Basada en la novela del mismo título de George Orwell, constituye uno de los estandartes del género distópico. En ella nos presenta la figura del Gran Hermano en un Londres relativamente actual en el que la libertad de pensamiento y mantener relaciones sexuales constituyen un delito.

Un planeta dominado por simios que han constituido su propia civilización y sus propias reglas, pero, ¿de qué planeta se trata? Uno de los mejores finales del cine contemporáneo que ha hecho mucho por el término cliffhanger.

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X P O N E N T E S 3

4

La naranja mecánica

Blade Runner

Stanley Kubrick | 1971

Ridley Scott | 1982

La mejor distopía de este genio tiene como protagonista a un joven violento que vive en un futuro indeterminado y se somete a un programa de reinserción de dudosos métodos y resultados. Una película que muestra la fábrica de monstruos en la que pueden convertirse nuestras sociedades.

Convertida en película de culto. En ella se mezclan replicantes y humanos en una megalópolis ahogada en vallas publicitarias con una banda sonora inolvidable y un Harrison Ford por encima de su Han Solo o su Indiana Jones. Su visionado invita a la reflexión, y se agradece.

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LA DISTOPÍA: UN GÉ Dark City Alex Proyas | 1998 Nos cuenta en clave de cine negro una historia de seres siniestros que adormecen a los ciudadanos y cambian la arquitectura de la ciudad mientras todos duermen; muchos acusan a los hermanos Wachowski de “inspirarse” demasiado en ella.

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The Matrix Andy y Lana Wachowski | 1999 No es necesaria la sinopsis porque además de que me es complicada hacerla, aunque, al parecer, no innovó en lo argumental, su poderío visual creó escuela y dio lugar a dos pajas mentales más, totalmente prescindibles.

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Battle Royale Kinji Fukasaku | 2000 Es la más disparatada y brutal de las distopías. Una vez al año, se elige una clase de secundaria con alumnos rebeldes y se les obliga a participar en un cruel juego de supervivencia en el que sólo puede quedar uno. ¿No os suena a otra taquillera película cuyo nombre voy a obviar?. Haz click para acceder a la ficha de la película

El Bosque M. Night Shyamalan | 2004 Lo peor de la película fue venderla como una película de terror al uso (por supuesto que lo es y mucho). Shyamalan mantuvo en forma su capacidad de sorpresa y dió una vuelta de tuerca al cine de suspense con un gran giro de guión.

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ÉNERO EN SÍ MISMO V de vendetta James Mc Teigue | 2006 Una ciudad reprimida por un fascista y un vengador tóxico con ansias de justicia y libertad poéticas. Muy recomendable haber leído la novela gráfica del bardo de Northhampton, Alan Moore, que alcanzó unas cotas de popularidad impensables para un cómic de corte anarquista. Haz click para acceder a la ficha de la película

Hijos de los hombres Alfonso Cuarón | 2006 En el planeta las mujeres han dejado de ser fértiles por motivos inexplicables, la esperanza de la humanidad está en el vientre de una refugiada protegida por varios activistas concienciados. Un buen relato en momentos tan críticos como el de los refugiados sirios. Haz click para acceder a la ficha de la película

Wall-E Andrew Stanton | 2008 La mejor película de la Pixar hasta la fecha con una maravillosa historia de amor y un maravilloso mensaje ecologista que aunó a crítica y público; a pesar de estar animada, respira mucha más vida que “Avatar”.

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Distrito 9 Neill Blomkamp | 2009 Impactante guión en la que una suerte de improvisado apartheid se desarrolla en Johannesburgo, centrando su acción en un campo de concentración en la que unos alienígenas, llegados a la tierra años atrás, sobreviven en calidad de refugiados.

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La Carretera John Hillcoat | 2009 Película desarrollada en un futuro post apocalíptico en el que un padre y un hijo emprenden un viaje sin rumbo en un mundo gris y sin recursos en el que la humanidad se ha visto empujada a sobrevivir practicando el canibalismo. Un relato crudo y acojonante. Haz click para acceder a la ficha de la película

Never let me go Mark Romanek | 2010 Bajo su frágil y engañosa apariencia se cuenta una perturbadora historia que es recomendable visionar para entender sus características y el factor sorpresa en toda su plenitud. Una distopía atípica llena de sensibilidad.

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Black Mirror Charlie Brooker | 2011-2013 No es sólo de las mejores series que se han hecho, es la madre de las distopías modernas. Cada capítulo es una historia diferente perfecta en contenido y forma, todas las abstractas palabras que contienen este artículo quedarán perfectamente claras cuando os dejéis absorber por “la pantalla negra”. Haz click para acceder a la ficha de la serie

Her Spike Jonze | 2013 Aparte de ser de mis favoritas creo que es la más realista de todas las que hasta ahora se han planteado, los amores cibernéticos son ya una realidad, y no tiene por qué haber una persona al otro lado.

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Mr. Robot

Varios directores | 2015 Una de las mejores series de este año pasado, protagonizada por un hacker anonymous adicto a la morfina y con delirios conspiranoides dispuesto a redistribuir la riqueza del planeta. 98 | ROCK I+D MAGAZINE

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Langosta Yorgos Lanthimos | 2015 Una rareza sobre el amor y el miedo a estar solo con un arranque de lo más curioso, pero sobre todo con unas ideas llenas de originalidad y sentido.

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El furioso regreso de ”Mad Max” George Miller | 2015 Premiada con varios Oscars, la de Miller es una locura visual y un canto al feminismo dentro de una sociedad radicalmente organizada en la que las personas son cosificadas y el patriarcado alcanza niveles divinos.

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Ex Machina Neill Blomkamp | 2009 El director deja todo el peso de su historia en los hombros de la inquietante Ava, una sensual androide creada para hacer hincapié en que no es buena idea que el hombre juegue a ser Dios, y menos si somos los únicos imbéciles a los que se les ocurriría inventar algo que nos destruirá en algún momento. Haz click para acceder a la ficha de la película

Finalizado este representativo repaso sólo puedo señalar que, en la distopía, no sólo es difícil distinguir las fronteras entre varios géneros que confluyen, también es difícil distinguir las fronteras entre nuestra realidad actual y unas ficciones que pueden dejar de serlas pronto, o que puede que ya las estemos viviendo.

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CULTURA CÓMIC

OS VOY A CONTAR UNA HISTORIA Por Gustavo Higuero

Mi colegio era uno de tantos, uno de esos en los que uno entraba con seis años y salía con catorce. Uno donde las paredes estaban pintadas de verde, las sillas eran de madera, las mesas tenían una rejilla donde poder dejar los libros y al otro lado un gancho donde colgar la cartera. En las clases había enormes pizarras con decenas de tizas y varios borradores de fieltro y sobre estas había una foto del Rey de España. Todo muy estándar, muy funcional, sin florituras, pensando más en la practicidad que en el diseño. Un lugar especialmente pensado para desarrollar la actividad para el que había sido construido. Formar a personas. Ahora toca revelar un secreto. Nunca me gustó mucho leer. Durante mis primeros años como estudiante, me refiero a la antigua EGB, mi interés por las letras era nulo. Tal vez alguna lectura esporádica, si hablamos de novelas, motivado por cómo otros compañeros hablaban de ellas, empujado por la curiosidad, pero nunca con el ahínco de un lector que busca seguir devorando libros uno detrás de otro. La Historia Interminable, alguno de Elige tu Propia Aventura, puede que incluso leyera uno o dos de la serie del Barco de Vapor, pero nada lo suficientemente relevante como para ser plasmado aquí. Tal vez la razón de mi poco cariño por las letras pueda deberse a las dificultades que atravesé cuando me enseñaron a leer en párvulos. El método, el de la cartilla y la repetición de sílabas, me dejó tan hastiado que me aparté casi por completo de la lectura. Fuera como fuese mis visitas a la biblioteca del colegio se limitaban a la necesidad de repasar algunas lecciones en las horas previas al examen. Pero como casi siempre en la vida, el destino quería que esa situación cambiara.

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Fue durante los tres últimos cursos de EGB que algo empezó a cambiar dentro de mí. El primer cambio fue forzado, ya que sufrí una apiceptomía que me obligó a guardar cama durante una semana en el hospital, algo actualmente impensable, pero entonces era lo normal. La cuestión es que cuando uno entra en un hospital descubre que sí que existe la relatividad temporal. Las horas se hacen eternas, de proporciones geológicas, en las que la única compañía es el techo de la habitación y tu orinal. Un panorama desolador. Afortunadamente, aquí llegaron los primeros síntomas del cambio. Tras la intervención, una vez superada la primera noche tras la anestesia, con los dolores superados, llega el momento de volver a caminar. Es necesario hacerlo erguido, según le explicó el doctor a mis padres. Cuanto más ande y más recto, mejor para que la cicatriz cierre adecuadamente. A mí esa frase me dejó muy impresionado. Si me dejaba llevar por la situación acabaría andando ligeramente inclinado hacia la derecha. Por tanto era imperativo andar recto en un monótono paseo que se limitaba al pasillo de la planta en la que estaba alojado. Un paseo que comencé a realizar mientras leía un cómic. Se trataba de un retapado de Forum del Capitán América, donde se podían leer los números 6 al 10 de la colección. Sinceramente no me atrajo excesivamente, pero amenizaba mi lento paseo sobre el aburrido y monocromo linóleo del hospital. La semana pasó de esa forma, andando de arriba abajo, una y otra vez, por aquel largo pasillo, deseando que los segundos no fueran siglos y las horas eones. Una vez libre de nuevo, regresé al colegio y la vida retomó su monotonía diaria, aunque sin ser yo consciente de que lo que había pasado esa semana había sido mucho más relevante de lo que en un principio podía imaginar.


Por aquel entonces yo iba a comer a casa y lo hacía en el autobús del colegio. Años más tarde descubrí que no era del colegio, sino que se trataba de un servicio contratado por el APA y pagado por los padres. La cuestión es que en el trayecto de casa al colegio un compañero sacó un cómic, el primer número, de una nueva serie en blanco y negro de Bruguera dedicada a James Bond. Estuvimos mirando los dos sus páginas y ver aquel cómic me hizo sentirme más mayor, más interesante. Pero faltaban dos toques más, necesarios dada mi terquedad, para que el cómic entrara de manera directa en mi vida. Fue de la mano de los Transformers, cuya serie de dibujos estaba muy de moda, así como el álbum de cromos, dibujos animados y juguetes. Con tanta fama no es de extrañar que gozaran también de una serie de cómic propia. Podría decirse que este es el primer cómic que despertó en mí la necesidad de comprarlo, de ir quiosco por quiosco buscando el número 6 de la colección en la que se presentaban a los Dinobots. Fue un paso muy grande en este lento caminar hacía el noveno arte. Ya no se trataba solo de mirarlos como un mero pasatiempo o una forma de sentirme más importante, ahora estábamos hablando de un interés intrínseco al propio cómic y su historia, y eso hizo que con mi madre nos recorriéramos el barrio buscando el número en cuestión. Fue una tarde muy interesante. Recuerdo a mi madre acompañándome, pacientemente,

preguntando en cada tienda si disponían del tebeo. Nos costó tener que visitar tres antes de lograr el objetivo marcado. Tener el ejemplar entre mis manos fue como lograr ganar una medalla olímpica. La sensación de haber conseguido algo grande me embargó por completo y ardía en deseos de volver a casa para poder leerlo en profundidad. Pero, aunque fue un paso determinante, no acabó de cuajar en mí la necesidad de leer más, de querer comprar el siguiente número, de seguir interesado por aquello que había estado a punto de atraparme. Tres momentos importantes que no habían sido sino la preparación al que sí que iba ser el punto de inflexión en esto de leer comics. El cuarto y definitivo, por aquello de romper el dicho de a la tercera va la vencida, fue un día cualquiera de nuevo en el colegio. Fue durante los minutos previos a la entrada a clase cuando se obró el milagro. A las 9:00 tocaba la sirena que nos indicaba que empezaban las clases y, por tanto, debíamos subir a nuestras aulas. Aquel día había llegado diez minutos antes y, mientras hacíamos tiempo, mi amigo, el mismo que me había enseñado en su día el cómic de James Bond, me enseñó otro número uno. Esta vez era a color y en la portada aparecían un montón de personajes. Aquel número era diferente. Tenía algo que no había sido capaz de apreciar en otras ocasiones. Tal vez fuera el otoño que acababa de empezar o que todavía estaba algo dormido, la cuestión es que cuando lo tuve entre mis manos supe de inmediato que tenía que comprármelo. Si nos detenemos un instante a reflexionar en lo extraordinario de este instante, cuesta poco comprender su trascendencia. Un muchacho, ajeno a la lectura regular, era aguijoneado por un cuadernillo de 150 pesetas, con una portada llena de superhéroes luciendo sus vistosas mallas. Algo tan insignificante en el enorme universo que nos rodea fue capaz de activar un proceso interno tan fuerte que casi treinta años después, sigue a pleno rendimiento. Fue en ese momento cuando, sobre el asfalto desgastado del patio del colegio, sentado a los pies de una canasta de baloncesto, ajeno a todo cuanto me rodeaba, centrado como nunca en la aventura que ese cómic llevaba en su interior, algo cambió para siempre. Así de simple. Así de fácil. Todo lo que había ido ocurriendo en mi nefasta vida como lector estaba transmutándose sin que yo fuera consciente de ello. Tener ese cómic en mis manos me hacía sentirme especial e inteligente, no sabría explicarlo, pero así era. Eran personajes de ficción, pero para mí se convirtieron en algo más que simples héroes de grandes poderes. Para mí fueron la puerta a la maduración personal. Leer cómic nunca ha sido fácil en nuestro país. Puede que hoy se hayan socializado como nunca antes, pero a finales de los años ochenta eran considerados de niños. Empezar a leerlos en plena adolescencia (ahora lo veo claro) significaba tentar al destino y sazonar tu vida con una enorme pizca de valentía. Puede que ahora pueda ROCK I+D MAGAZINE | 101


parecer una exageración, pero existía un núcleo social, hablando en términos preadolescentes, en el que todo cuanto implicara salirse de un patrón establecido era motivo de burla. Analizado ahora en perspectiva, uno comprende lo absurdo de la situación, pero os puedo asegurar que entonces dolía y mucho cuando esa élite focalizaba sus ataques sobre mi persona a causa de los cómics. Pero en la vida siempre hay esperanza y ésta se manifestó de la forma más curiosa posible. En mi clase no estaba solo, al revés, éramos tres los que nos aficionamos a esto de leer cómics de superhéroes. Tal vez no fuéramos legión, pero ya no nos sentíamos solos. Compartir esa afición nos permitía poder crecer como personas mientras leíamos el último número que nos habíamos comprado a escondidas en la biblioteca. Era divertido y excitante. Nos sentíamos como exploradores de una perdida selva, de los fondos marinos y de un extraño planeta, porque había tanto por descubrir, por leer y sobre todo por aprender que ya no nos importaba lo que nos pudieran decir los demás. Aquello estaba bien y no hacía daño a nadie. Era así de simple, así de sano. Lo que empezó con aquella serie titulada Millenium, continuó con otra denominada What if? (una de las primeras veces que sentí que saber otro idioma servía para algo), a la que se añadió una tercera cuyo título era Excalibur. Tres series que se complementaban con las que mis compañeros se compraban, como Question o Estela Plateada. Era tan gratificante ir al quiosco a ver qué había salido, lo que acabó por ser una costumbre semanal.

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Pero el quiosco pronto dejó de ser importante, ya que nuestro nivel de exigencia con el estado de los cómics fue en aumento. En estos establecimientos los tenían expuestos en estanterías de metal, sujetos con una goma, cuerda o pinza, mientras el sol los devoraba lentamente, haciendo que se doblaran las puntas, amarillearan y acabaran por estropearse de manera irrecuperable. Si iba a sacrificar mi paga, por efímera que fuera, en cómics, al menos debían estar en el mejor estado posible. Además me constaba que existían otras ediciones, mucho más lujosas, reservadas a historias de otro nivel, que no se vendían en los quioscos y que estaban, como santos griales, puestas a la venta en lo que se empezaban a llamar tiendas especializadas. El problema es que, dada mi edad, tenía complicado el ir a visitar la de mi ciudad. Vi su anuncio en uno de los cómics que compraba, y como por aquel entonces los padres eran los mejores GPS, le pregunté al mío donde estaba esa calle. Me sacó un mapa, me hizo sentarme en la mesa y me señaló dónde vivíamos nosotros. Luego empezó a revolotear con el otro dedo sobre el plano hasta que localizó la calle en cuestión y dejó que la yema de su dedo señalara con exactitud el lugar por el que yo había preguntado. Aquello me dejó desolado. Entre los dos dedos de mi padre había como treinta centímetros y dada la escala del plano eso implicaba que había un paseo considerable hasta la tienda. Miré a mi padre y le enseñé el anuncio del cómic que quería comprar,


uno en formato prestigio, cuyo precio reducía mi paga a la mitad de golpe. No me importaba, necesitaba leer ese cómic en cuya portada podía leerse: Historia del Universo DC. Estaba claro que entre sus páginas estaba todo lo que yo quería saber de ese universo nuevo que apenas había empezado a descubrir. Mi padre, al igual que mi madre el día de los Dinobots, demostró algo que no he sido capaz de comprender con exactitud hasta que yo mismo he sido padre también. Ambos nos miramos a los ojos y ambos supimos que se estaba produciendo un nuevo punto de inflexión en mi vida. Mi padre no necesitó saber más. Aquello era bueno y lo sentía también dentro. Muchos años después me dijo que aquella tarde recordó cuando él iba a comprarse su ejemplar de Coraza, un cómic de romanos, en blanco y negro, a peseta el número, casi a escondidas, para evitar la incesante censura por parte de su padre, mi abuelo. Y es que fue entonces cuando comprendió que ser feliz cuesta tan poco como leer una historia dibujada en papel o que un padre y un hijo se miren un instante y entre ellos haya una conexión que, inexplicablemente, nace de algo tan pequeño como es un cómic. Así es como se forja un recuerdo eterno de agradecimiento a mis padres por nunca ponerle zancadillas a mis sueños.

Era un sábado por la mañana. Mi madre y mi hermano se habían ido a hacer algún recado y yo, por el contrario, preferí quedarme en casa sin un motivo concreto, tan solo no me apetecía ir con ellos. Estaba con mi padre en el estudio, cuando se levantó de un salto, como un resorte y me soltó de golpe: Nos vamos a la tienda de comics. ¿Quieres?. Solo tenía una fracción de segundo para responder. Era cuestión de todo o nada. Hasta entonces era mi padre quien iba a la tienda mientras yo

Aquella tarde mi padre se guardó el papel donde le había escrito el título del cómic y me prometió ir a comprarlo a la salida del trabajo. Por supuesto, cumplió su promesa y acabé paladeando el que a día de hoy es uno de mis cómics favoritos. A todos nos gusta escuchar historias. Nos gusta descubrir qué hay detrás de las cosas. Ver si eso que pasó hace tiempo fue fruto del azar o por el contrario alguien o algo hizo que todo ocurriera de esa forma. Reflexionar sobre tu propia vida, tu propia historia, te permite ver cómo nuestra mente idealiza esos momentos en los que, por la razón que sea, algo te dejó marcado. Uno de ellos fue aquella tarde con mi padre, el otro fue el día que me llevó a la tienda de comics.

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esperaba que llegara con mi lista de la compra. Ahora todo eso podía cambiar. Como no podía ser de otra forma respondí que sí, que me encantaría poder ir. Fue el paseo más largo de mi vida, al menos hasta entonces. Nunca parecía que fuéramos a llegar. La sensación de no estar avanzando se estaba adueñando de mi persona cuando miraba a mi padre, que seguía de manera férrea un itinerario muy concreto, dándome instrucciones para que yo memorizara un camino que a día de hoy podría hacer con los ojos vendados. Atravesamos calles y avenidas, el campus universitario, porque por ahí no había tantos coches y eso tranquilizaba a mis padres, llegando a la una plaza en la que era importante tener claro por dónde seguir. Una vez enfilada la última calle, ya solo era cuestión de seguir recto hasta el final. No era difícil, nunca lo fue, pero para mí era como recorrer el Polo Sur sin trineo. Más aún, era como caminar sobre la Luna, porque me sentía ligero al tiempo que insignificante en una ciudad que para mí todavía era muy grande. Finalmente, como pasa siempre, llegamos a la tienda. Entramos y ahí estaba, ante mí, todo un nuevo mundo. El aroma a la madera de las estanterías se mezclaba en mis fosas nasales con el del papel y la tinta, mientras iba recorriendo el primero de los dos pasillos que había en la tienda. Era de estructura rectangular, flanqueada por librerías de suelo a techo, todas de madera muy oscura, con años de uso, como diría mi padre, en la que una estantería, también de madera, separaba la estancia en dos. A la derecha, tal y como se entraba por la puerta, estaban las colecciones de DC. A la izquierda, Marvel. El resto de publicaciones pugnaban por llamar la atención del lector desde alguna de las repisas. Al fondo, detrás del mostrador, había un pequeño pasillo de no más de metro y medio en el que se exhibían las ediciones americanas. Aquello era el cielo. Todos estaban en perfecto estado, no había esquinas dobladas, ni pinzas, ni gomas. Todos estaban colocados con cariño y mimo sobre las repisas, esperando a ser rescatados. Un oasis de publicaciones que iba a dejar muy maltrecho a mi bolsillo. Tras la ronda inicial de reconocimiento, llegó el momento de tomar duras decisiones. Ahí había más cómics de los que podía comprar y si había algo de lo que estaba seguro era que mi padre no iba a financiarme ninguno. Dependía enteramente de cómo administrara mi paga mensual. Fue el día que empecé a entender eso de la ingeniería financiera. Fue entonces cuando vi un ejemplar, un número especial, dedicado a Batman, que conmemoraba su 50 aniversario. La portada era soberbia. La figura del enmascarado te miraba directamente desde la azotea de un edificio, mientras la imagen se reforzaba con un cielo de color rojo. Lo cogí suavemente, lo abrí y me di cuenta de que era una recopilación de historias del personaje, por lo que resultaba muy interesante para empezar a conocerlo. Hasta entonces, mis lecturas siempre se 104 | ROCK I+D MAGAZINE


habían mantenido alejadas del Caballero Oscuro, por lo que mirando el precio hice un cálculo rápido y, si ese mes me apretaba el cinturón, podría seguir comprando las colecciones regulares y adquirir de paso ese especial. Y sin darme cuenta, había dado un nuevo paso afianzando esta afición nacida en un patio de colegio. Ahora yo no jugaba en las ligas menores, había entrado en las grandes ligas, la de los partidos de verdad. Todo lo que se publicaba en ese momento estaba ahí, disponible, en buen estado, a la espera de ser descubierto por mi persona. Pagué el cómic y me lo metieron en una bolsa, algo inédito para mí, que me gustó mucho porque ya no tenía que llevarlo en la mano con sumo cuidado de no estropear la portada con la humedad de mis dedos. Antes de salir miré de nuevo a la tienda y me sorprendí al ver a otros chavales merodeando entre las estanterías. Al parecer ya no éramos solo tres los que nos interesábamos por este tipo de publicaciones. Había más, y esa tienda era su punto de reunión. Miré a mi padre, que sonrió con ternura. No hacía falta decir nada más. Esta es una historia. Una de muchas. Una de tantas. Un principio. Una historia sin final que sigue avanzando y de la que espero no escapar nunca. La vida es una historia eterna, particular y maravillosa en la que las cosas pequeñas son las que la hacen grande. La vida es un sueño que merece ser perseguido. La vida es cómic.

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Cร“MIC A D

E S S E X C

ESSEX COUNTY

ESSEX COUNTY

112 pรกgs.

224 pรกgs.

Vol. 1 Astiberri [2008]

Vol. 2 Astiberri [2008]

ESSEX COUNTY 106 | ROCK I+D MAGAZINE

Vol. 3 Astiberri [2010] 128 pรกgs.


DESCUBRIR

C O U N T Y Jeff Lemire

Por Gustavo Higuero

Hoy, hablar de Jeff Lemire es hablar de uno de los mejores autores completos del noveno arte. Pero, como con todo autor, hay que empezar por algún sitio, y una de sus primeras obras es la trilogía de Essex County. Lemire escribe y dibuja con un estilo muy particular en ambas facetas. Su manera de narrar, de controlar los tempos, de contar con el silencio, hace que leer esta trilogía se convierta en toda un experiencia para los sentidos. El primero es la vista. Estamos ante un dibujo anguloso y de trazo nervioso. Algunos podrían decir que es un dibujo feo, desproporcionado, sin mucha técnica, pero la verdad es que desprende una poderosa fuerza que impide dejar de mirarlo. El blanco y negro puro remarca la composición del trabajo de Lemire, que consigue meternos de lleno en el mundo rural de su Canadá natal. El segundo es el oído. Puede resultar extraño hablar de este sentido cuando en un cómic no hay ruido alguno, no al menos como lo concebimos, pero estamos ante una historia plagada de ruido. Los personajes se dejan oír muy dentro. Es como si el lector fuera una caja de resonancia en la que cada vez que lee un bocadillo de texto se desencadenaran una serie de armónicos que resuenan en su interior. Cada personaje tiene su voz, diferente, carismática, cargada de emociones y sentimientos que se dejan oír en cada viñeta.

dulce sabor de los sueños y el desagradable sabor de la sal en medio de una historia de amor. Todo un compendio de sentimientos y emociones. Una historia de personas que viven, tal y como lo hacemos nosotros, todas las miserias de sus vidas. La derrota, el éxito y el amor se reflejan en su forma más cruda y descarnada. Puede que no estemos ante un cómic épico, pero estamos ante un cómic profundamente cercano a nuestra propia realidad, con personajes muy humanos, tridimensionales y que atrapan con su caracterización desde la primera página. Lemire muestra las emociones a través de sus dibujos, mezclándolas en un crisol en el que la tristeza se da la mano con la ira, el miedo se ve obligado a convivir con la angustia y los sueños parecen ser algo inaccesible en medio de una realidad que merece ser cambiada.

El tercero es el tacto. Astiberri logra transmitir, con su edición, el perfecto equilibrio entre lo que Lemire nos quiere contar y cómo lo percibimos a través de nuestras manos. La textura del papel es la perfecta para poder experimentar esa soledad que los enormes espacios abiertos de los campos de Canadá trasmiten a través de la brisa que los recorre. Nuestras yemas pueden sentir esa rugosidad y aridez que parecen portar los personajes a lo largo de la historia. No estamos frente a una historia sencilla, ni simple, ni conocida. Estamos ante una historia directa, cruda y dura, como la edición de esta trilogía. El cuarto y el quinto van de la mano, porque sin el olfato y el gusto se pierden gran variedad de matices. Y es que Essex County es una historia de aromas y sabores mezclados con las emociones. Lemire logra hacernos paladear el sudor agrio de un día de trabajo, sentir el sabor amargo del miedo, la ácida derrota, el

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LOS OFICIOS DEL ROCK

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ENTREVISTA A:

JUAN ANTONIO MUÑOZ Por Xisco García

Juan Antonio Muñoz poco a poco se está dando a conocer como uno de los promotores musicales más inquietos y activos del panorama musical español. Fundador de Madness Live! y del festival Be Prog! My friend, este promotor y fan acérrimo del rock y el metal esconde una gran pasión por su profesión, una de las más arriesgadas de la industria musical. No todo el mundo está hecho para un trabajo tan sufrido, aunque él ha demostrado que con ganas e ilusión no hay miedo posible. ¿Cómo empieza todo? Parece que fue ayer. Empezó a finales de 2003, principios de 2004. Yo tengo mucha inquietud musical, y soy un amante del Rock y el Metal, y sobre todo del Metal. Empecé con el Metal Extremo, tocando el bajo y cantando en bandas de Death Metal con dieciséis años. Uno quiere tocar siempre con los grupos con los que soñamos, pero como es tan difícil conseguirlo, decidí montar un festival en mi ciudad para dar a conocer el Metal Extremo y de paso tocar allí con mi grupo. Se llamó Alhama Metal Madness, y tuvo lugar en 2004, con algunos grupos internacionales como Arkhon Infaustus o los franceses 108 | ROCK I+D MAGAZINE

Scarve, entre muchos otros. En 2009 es cuando dejo mi trabajo y monto Metal Madness Producciones, que más tarde se convierte en Madness Live! y con la que empieza toda ésta locura [risas]. Es un sueño dedicarte a lo que más te gusta. Cada día me levanto con ganas de trabajar. Desde que comenzó la crisis se habla de que las grandes bandas evitan España como destino dentro de sus giras, tanto por los bajos cachés como por falta de público. ¿Cómo está el panorama actualmente?. El mercado de grandes bandas no lo trabajamos, no porque no queramos, sino porque no podemos,

que conste. Por lo que yo se, a los promotores nos está afectando las ofertas que podemos ofrecer en relación con los ingresos. Si tienes un IVA que es de los más altos de Europ y una tarifa de SGAE altísima en comparación con el resto de países, el artista te va a decir que prefiere la oferta que le ofrecen en Francia o en el centro de Europa. Y a eso hay que añadirle la cultura de este país. ¿No es un suicidio ser promotor en un lugar como este?. [Risas]. Ser promotor para según qué quieras hacer, si eres el promotor de El Barrio, qué te voy a contar. Depende de para qué eres promotor. Si es para lo que yo lo quiero, pues


sí. Lo que yo estoy intentando, como dicen algunos, “rescatar la música”, pues es bonito cuando lo oyes que te lo repiten. Nosotros hacemos todo tipo de Rock y Metal, pero realmente hacemos cosas que nos transmiten, que nos apasionan, y si lo orientamos al progresivo o al Be Prog!, sin duda es muy arriesgado. ¿Cuántos festivales de este tipo hay en el mundo?. Cuando trajimos a Steven Wilson en 2013 a Madrid dijo a micro abierto que había pensado en no venir porque pensó que no iría nadie. En este país no se compran discos, pero sí que se descarga y escucha música. Para mí es un reto hacerlo en España. Es casi un suicidio, pero de esa forma inculcamos buena cultura musical a la gente, y de paso nos ven como una empresa en la que confiar a la hora de traer nuevas bandas. Parece que las restricciones para que los menores puedan entrar a los conciertos en determinadas comunidades autónomas está cambiando para bien. ¿Qué recuerdos tienes de tu primer concierto?. Yo recuerdo que en Murcia capital había una sala que sí que era muy estricta con la ley. Recuerdo pasarlo mal, de ir con ese miedo de poder entrar o no. Recuerdo ponerme el pelo en la cara y colarme [risas]. Pero donde sí lo pasé mal, fue cuando fui a Madrid, y me acuerdo de ir al Repulse Festival que organizaba David Rotten y en el que tocaban Behemoth y Marduk. Es decir, me acuerdo de hacer varias escapadas siendo menor de 18 años, pasándolo mal en el viaje, sin entrada y sin saber si me dejarían entrar o no. Pero cuando podía entrar era toda una victoria. A través de Madness Live! organizáis el Festival Be Prog! My Friend, que se ha convertido en toda una referencia para los seguidores de los sonidos progresivos. ¿Por qué realizar un festival para un público tan específico, y nada masivo?.

Cuando empecé con la promotora en si, en 2009, en la puta primera página se puede ver la idea de un festival en el que estaban Opeth, Toundra, y un montón de grupos... la música que me gustaba; y pensé que podría gustarle a mucha más gente. A mí me gustan todos los estilos, pero por ejemplo, yo fui al Sonisphere a ver Porcupine Tree y Anathema, y pensé “por qué no hacer un festival que sea diferente, en un formato diferente, que no sea un macrofestival, en un sitio más cómodo y más bonito, un sitio para disfrutar de la música, y sobre un estilo diferente y que no tuviera tanta competencia, que fuera único, para un público único”. Ese es el motivo.

algún tipo de colaboración en el escenario que satisfaga las ilusiones del respetable?.

¿Crees que puede llegar a ser un festival, que al estilo de otros de España, tenga mayor repercusión en el extranjero que aquí?.

En las dos ediciones anteriores lo planteamos. El escenario pequeño de la pasada edición fue puesto con la intención de que solo fueran banda nacionales. En la primera, por la circunstancias, ni lo planteé. Además, se ofrecieron Antimatter, que casi vinieron por su propia cuenta, lo que nos decantó por eso, porque no había hueco. Y en la segunda sí que existía la intención, pero pasó lo mismo.

SÍ, sin duda. Este año ya empieza a notarse. Hace poco nos pasaron las estadísticas de venta y cada vez se vende más fuera. Hay gente que ha comprado entradas de Corea del Sur, del Líbano, Rusia y Estados Unidos, por supuesto, y de centroeuropa y Reino Unido un montón. Es triste que un montón de gente en España a la que le gusta este estilo no termine de decidirse, y si añadimos el sector del público más clásico, y que conste en la entrevista, el más true del progresivo más clásico que odia el festival, yo creo que en España hay público más que suficiente, pero por el motivo que sea no llega. Nos costará años convencerlos de que es el festival al que deben ir, pero este año, entre el público de fuera y el de aquí, creo que puede que se logre. Este año coinciden en el cartel Opeth y Steven Wilson. ¿Se espera

Sí. Desde el principio se ha estado hablando entre las agencias. Yo tenía intención de hacer oficial que iba a haber una colaboración con Storm Corrosion, pero así no va a poder ser. Si se hace, que depende de ellos, será algo espontáneo. Yo confío en que algo pasará. Para esta edición contáis, por primera vez, con dos bandas nacionales: Obsidian Kingdom y Exxasens. ¿Por qué habéis tardado varias ediciones en tomar esta decisión?. ¿Seguiréis apostando por las bandas de aquí?.

En esta edición, como pensamos que el cartel estaba muy fuerte, con la dupla Steven Wilson y Opeth, dijimos “vamos a hacer una fiesta de presentación” para añadir más cosas al cartel, que parecía que se quedaba corto, a pesar de que las bandas suelen tocar dos horas. Por eso, decidimos traer a bandas consolidadas como Obsidian Kingdom, que me encantan, y Exxasens. El planteamiento es continuar. Está Toundra, está Jardin de la Croix, Eric Baule, hay muchas, muchísimas. Estamos en contacto con ellas. Con la bandas que salen a la carretera, que tocan en festivales, que trabajan duro, esas son más que bienvenidas.

En primer lugar, porque me gusta. Espera, si la tengo por aquí te la enseño (busca una libreta, n.d.r.). ROCK I+D MAGAZINE | 109


110 | ROCK I+D MAGAZINE Ilustraci贸n: Joaqu铆n Guirao


ROCK I+D MAGAZINE | 111


112 | ROCK I+D MAGAZINE

Rock i d numero 5  

Rock i+D Revista digital de estudios del rock Especial XX Aniversario de Roots de Sepultura

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