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BALANZAS CON TRUCO ¿Cómo se esfuman cientos de miles de toneladas de anchoveta declaradas por las naves pero que no registran las pesqueras? IDL-R investigó las balanzas y encontró reveladores resultados.

Las balanzas para pesar la anchoveta, instaladas al interior de las plantas harineras, presentan graves indicios de manipulación según una auditoría realizada en agosto de 2009 (Foto: IDL-Reporteros).

Por Milagros Salazar.En las investigaciones periodísticas, hay varios tipos de impacto. Algunos son ruidosos y otros son silenciosamente remecedores. Hay investigaciones que se intenta encapsular en silencio; pero ello, a veces, en lugar de sofocarlas, aumenta su potencia. Todo indica que eso fue lo que sucedió con la investigación de IDL-R sobre la pesca que desaparece y se hace fantasma entre la declaración de peso de los patrones o capitanes de las lanchas y el pesaje en las balanzas de las fábricas. Es que una diferencia de 300 mil toneladas de pesca, con un valor en harina de 100 millones de dólares, no se deja ignorar una vez que ha sido revelada y demostrada. Hubo varios empresarios pesqueros que buscaron demostrar en estos días que las cifras o el método empleado en la investigación eran falaces. IDL-R supo, sin embargo, que algunas empresas pesqueras (entre las cuales Austral y Copeinca), llegaron a la conclusión, luego de examinar y recalcular las cifras y el método, que los resultados de la investigación no eran refutables. En el caso de otros, se esgrimió, más o menos soterradamente, el argumento de que no es válido comparar el peso calculado por el volumen de carga con el peso registrado en balanza. Pero el cálculo del peso a partir del volumen es de conocimiento elemental en el transporte marítimo. “Una nave desplaza toneladas, no metros cúbicos”, dice el ex ministro de la Producción y contralmirante AP (r) José González Quijano. “Una nave tiene marcas, cada marca en el calado me permite saber el tonelaje que desplaza la nave”.

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Resumen de la primera entrega Luego de procesar y armar una base de datos con los registros de desembarques de anchoveta de tres temporadas de pesca (que tuvieron lugar entre 2009 y 2010), IDL- Reporteros concluyó que hay significativas discrepancias entre las toneladas de pesca que declaran los patrones de los barcos pesqueros y las cifras que arrojan las balanzas de las plantas harineras. Esta diferencia representa alrededor de 300 mil toneladas de anchoveta, unos 100 millones de dólares cuando la carga es transformada en harina de pescado. Eso, sin mencionar los 600 mil dólares que el gobierno habría dejado de recaudar por derechos de pesca, los más de 3 millones de dólares que los pescadores no habrían cobrado y la sobrepesca.

Otra de las sorpresas de la investigación es que el mayor número de desembarques con diferencias del 20% para arriba, está encabezado por las empresas más poderosas del sector que descargan la anchoveta pescada en sus propias plantas para obtener mayores costos de rentabilidad. Entre estas compañías figuran Exalmar (la compañía con mayores diferencias), Austral Group, CFG Investment, Hayduk, Diamante, Copeinca y Tecnología de Alimentos S.A. Desembarque de nave con carga de anchoveta a bodega llena en Chimbote (Foto: IDLReporteros). Entonces, en tanto las bodegas de las naves de pesca han sido cubicadas por la Dirección General de Capitanías y Guardacostas (Dicapi) de la Marina, el tonelaje que despla-

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zan cuando están cargadas con anchoveta puede calcularse con harta precisión. ¿Por qué, entonces, la enorme disparidad que fue revelada por la investigación de IDLReporteros? Si el cálculo de peso por volumen es coherente, lo que queda por examinar son las balanzas. Algunas empresas pesqueras llegaron a la conclusión, luego de examinar y recalcular las cifras y el método, que los resultados de la investigación no eran refutables.

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II.- LAS BALANZAS, ¿PESAN BIEN, SON SEGURAS? Parece que no tanto. Las balanzas se encuentran dentro de las fábricas de harina y aceite de pescado y son parte integral del proceso de producción. La anchoveta que se va a pesar es depositada en unas tolvas de alta capacidad, conectadas por cables y sensores a un tablero de control de pesaje protegido por una caseta (ver infografía). El alma de la balanza es el software, el programa informático que controla su funcionamiento, de acuerdo con las especificaciones establecidas en los últimos tres años por el ministerio de la Producción. ¿Se puede adulterar la balanza a través de la manipulación del software? En teoría, por supuesto que sí. En la práctica, sostienen las empresas pesqueras, eso no es viable por las características del propio software, los controles que ejerce el Estado y el que practican las compañías supervisoras. La única forma de determinar si eso es verdad o no, es a través de inspecciones y, sobre todo auditorías.

Descarga de anchoveta en la tolva de pesaje (Foto: IDL-Reporteros).

Una auditoría de las balanzas en las fábricas de harina y aceite de pescado, se llevó a cabo en agosto de 2009. Fue ordenada por el ministerio de la Producción en respuesta a las quejas de los pescadores por las altas discrepancias entre lo declarado por ellos y lo pesado por las fábricas. Fue, de acuerdo con fuentes vinculadas a las empresas inspectoras, la única auditoría que se realizó. Pese a sus resultados –que demandaban pronta acción –, el documento producto de la investigación fue intrascendente. IDL-Reporteros obtuvo una copia de esa auditoría sobre el proceso de pesaje de la anchoveta en las compañías. El “Informe Final, Programa de Auditoría, Tolvas de Pesaje a Empresas Industriales Pesqueras” fue preparado por Certificaciones del Perú, S. A., (Cerper), una de las dos empresas inspectoras en el sector (la otra es SGS). III.- RELACIÓN DE IRREGULARIDADES Los auditores examinaron 16 balanzas de tolva y encontraron que el 31% de ellas tenía “problemas serios”. ¿Cuán serios eran esos problemas que impedían un peso fidedigno o lo distorsionaban? Aquí una muestra.

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Indicios de manipulación en balanzas de empresa Centinela . • Los auditores detectaron cambios ilegales en las claves de acceso a los tableros que controlan el pesaje. Así por ejemplo, entre otros casos, se detectó que en el software de las Tolvas 1 y 2 de la Corporación Centinela SAC, de Chimbote, y que pertenece ahora al grupo Romero, “la clave de acceso ha sido manipulada. Posible manipulación por software externo”. IDL -R pidió su versión a la empresa, pero esta no respondió. • Hubo indicios de manipulación de los software de pesaje. Entre varias otras irregularidades, se detectó que no se registraban todas las descargas de anchoveta. • Débiles controles de seguridad de los tableros de control del pesaje. Con riesgo permanente de pérdida de datos. • Software para el registro de pesaje que se instala en otras computadoras de la planta. Y que da un control indebido sobre las balanzas, que permite borrar o alterar la información. Es decir, cambiar el peso. Tres de las compañías auditadas tienen altas discrepancias entre la pesca declarada y la pesada, y fueron mencionadas en el primer reportaje de esta serie: Copeinca, Centinela y Corporación Pesquera 1313.

Irregularidades detectadas en Pesquera Jada.

En la empresa Jada, del empresario Jacobo Cavenago, también se detectaron irregularidades ta5


les como el cambio de claves en el tablero de control y cerca de 500 descargas que no fueron registradas en la primera temporada de pesca de 2009. IDL-R revisó la base de datos de los desembarques de anchoveta y detectó que en la segunda temporada de ese año, las discrepancias entre pesca declarada y pesada de las naves de Cavenago, son de 30% en promedio. Ese problema se evidencia en más del 30% de las descargas realizadas en las balanzas de la planta de Chimbote donde se hallaron estos indicios de manipulación. Cavenago dijo a IDL-R que el ministerio de la Producción nunca le comunicó de los resultados de la auditoría, negó que en su planta se haya cambiado las contraseñas de los tableros y dijo que se tomaron previsiones ante posibles cortes de luz. ¿Cuándo tomaron las medidas? “No tengo fechas, amor. Me sorprende lo que me están comentando (…) No sé absolutamente nada”, respondió el empresario. Aquí se puede ver los facsímiles de varias de las anormalidades y adulteraciones señaladas por los auditores de Cerper.

En el caso de Copeinca se auditaron cuatro tolvas de la planta del puerto de Bayóvar. Ahí se detectó que las alarmas para evitar la manipulación de las tolvas, son inseguras. “No conformidad:

el haz de luz está solamente a una altura, por lo que sabiendo donde está el haz se puede pasar por encima o por debajo del mismo sin que se active la alarma”, señala el informe.

Los registros de pesaje de Copeinca eran enviados primero a un hosting y no directamente al ministerio de la Producción a pesar que era obligatorio para evitar alteraciones o eliminación de la data. Estos mismos problemas fueron detectados en la planta de Chimbote de Corporación Fish Protein, que pertenece a Copeinca desde inicios de 2007. Los representantes de esta empresa señalaron que los auditores no le informaron sobre los problemas en la activación de la alarma y que lograron subsanar el problema con el hosting. Volumen y peso Los cardúmenes de anchoveta durante los períodos en los que se permite la pesca son notablemente uniformes en el tamaño y peso de sus individuos. En tanto, por supuesto, se trate de pescados adultos: 12 a 13 cm. de largo, con similar morfología, porcentaje y distribución de grasa, 6


peso. De manera que una población notablemente uniforme en cuanto a tamaño, morfología y peso tendrá, con leves variaciones, el mismo peso cuando sea almacenada de la misma manera en las mismas bodegas. Imagine llenar un balde con anchoveta de una bodega para ir a descargarlo en una tolva. Solo que antes de la descarga, lo pesa. Luego, a lo largo del día, repite el proceso decenas de veces; y al terminar la jornada, compara las variaciones de peso entre los baldes. ¿Cuál será la diferencia de peso entre cada balde de anchoveta? Muy poca. Ciertamente inferior al 10%.

La conclusión principal de la auditoría de Cerper fue, como se ha dicho, que un tercio de las tolvas auditadas tienen problemas que “demuestran que las mismas pudieran estar siendo manipuladas o ser susceptibles de manipulación”. Tres de las compañías auditadas tienen altas discrepancias entre la pesca declarada y la pesada: Copeinca, Centinela y Corporación Pesquera 1313. El informe termina señalando que “En los SCRIPTS de los software auditados, se puede evidenciar la existencia de alteraciones de los parámetros de las tolvas”. (Ver entrevista al ingeniero Larry Páucar). Es decir, hay síntomas de manejo fraudulento del pesaje en nada menos que un tercio de las balanzas/tolvas auditadas. Como indican los auditores de Cerper en la introducción a su informe, la auditoría se realizó por la “presión de ciertas denuncias … sobre las diferencias entre los pesos de la pesca declarada y la registrada en el pesaje”. Cerper añade que “es posible que exista algún mecanismo que hayan implementado las plantas que no permita ser detectada la manipulación del

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Aquí se puede ver los dos gráficos y comparar las tendencias.

peso descargado…”. La auditoría ratificó todos los temores. Un mar de anchoveta: depósito de la descarga pesada que luego se convertirá en harina (Foto: IDL-Reporteros). El informe dio una serie de recomendaciones, pero sólo sirvió para aprobar la resolución ministerial Nº 505 en noviembre de 2009 que señalaba mejoras en las medidas de control en el pesaje que luego terminaron relajándose. Según el nuevo responsable de la Dirección General de Seguimiento, Control y Vigilancia (Digsecovi), Fernando Alarcón, el área de fiscalización no realizó nuevas auditorías a los software. Al final, el documento quedó encarpetado. Hasta hoy. http://idl-reporteros.pe/2011/10/06/balanzas-con-truco/3/ SANCIONES NO ACEPTADAS Y DISCREPANCIAS DE PESAJE Cuando el ministro de la Producción, Kurt Burneo, denunció un “faenón pesquero”, en conferencia de prensa el 13 de septiembre pasado, mostró un Power Point revelador, una de cuyas láminas, en especial, merece ser analizada: la referida al crecimiento de las sanciones no aceptadas [‘no consentidas’ en el lenguaje oficial] por las empresas pesqueras. Según Burneo, las sanciones rechazadas o disputadas por las compañías pesqueras representan montos que se triplicaron entre 2009 y 2010, de cerca de 40 millones a más de 120 millones de soles. Esta resistencia de los empresarios a pagar las multas coincide con el incremento de las discrepancias entre pesca declarada por los patrones de las naves y la pesca pesada en las balanzas que reveló IDL-R en el reportaje „Cómo se esfuman US$100 millones de dólares‟ y que dejó en claro que existen miles de toneladas de anchoveta que no se registran. Como se observa, las diez empresas con mayores discrepancias de pesaje tuvieron un marcado agravamiento en ese aspecto durante la segunda temporada de pesca de 2010. Así vemos que, por ejemplo, más del 80% de los desembarques de Exalmar presentan diferencias de 20% para arriba y que llegan incluso al 40% en la segunda temporada del año pasado; 8


en contraste con el 55% de los desembarques observado en la misma temporada de 2009. El incremento de discrepancias también se registró en las descargas de Humacare, Corporación del Mar, Cantabria (que incluso pasó de 30% a 73% de desembarques con altas diferencias en ese mismo periodo), CFG Investment, Hayduk, Diamante y Tecnología de Alimentos S.A. ¿Cuál puede ser el motivo de estas coincidencias entre el repunte de las diferencias y las sanciones no consentidas? Burneo aseguró que el incremento de las sanciones rechazadas, que han derivado en multas impagas, se debe en parte a la complicidad de algunos funcionarios de la Dirección General de Seguimiento, Control y Vigilancia (Digsecovi) con las empresas. Es decir, a la corrupción. La administración de Burneo ha denunciado que en Digsecovi se han perdido expedientes de procesos sancionadores contra las pesqueras. También que las embarcaciones omiten reportar las señales al Sistema de Seguimiento Satelital (Sisesat), cada 60 minutos como ordena la norma y aprovechan ese tiempo para invadir “furtivamente las áreas reservadas de pesca artesanal”, lo cual está prohibido y debe ser sancionado. Lo peor de todo, es que se ha detectado que hay empresas que aducen en sus apelaciones que el satélite está malogrado por lo que solicitan el archivamiento de la sanción. “Lo que extrañamente es admitido por la administración”. (…) Estas „equivocaciones‟ repetitivas indican complicidad”, aparece en el Power Point de Burneo. El mismo comportamiento fue detectado por la viceministra de Pesquería, Rocío Barrios, cuando hace unas semanas le pidió a los funcionarios de Digsecovi que le informaran sobre las diferencias entre pesca declarada y pesada. Estas discrepancias nunca fueron auditadas para averiguar las razones. Todo lo contrario, fueron ocultadas. Pero hay más: el ministro asegura que los inspectores de SGS y Cerper, que deben controlar que no se pesque anchoveta juvenil (de menos de 12 centímetros), realizan “omisiones involuntarias” en el llenado de datos en las actas, lo cual trunca el proceso sancionador. SGS y Cerper, como ya informó IDL-R, son empresas pagadas por las propias plantas a las que además les brindan servicios de certificación de harina. Ver nota „Conflicto de intereses‟. Para cerrar el círculo, en la lista de las empresas con mayor cantidad de multas impagas también figuran algunas con notorias discrepancias en el pesaje: Hayduk, Diamante y Copeinca. Conflicto de intereses El sistema de vigilancia de los desembarques de anchoveta está plagado de conflictos de intereses: las mismas empresas que inspeccionan las descargas, Cerper y SGS, son pagadas directamente por las plantas que son supervisadas. Hay un contrato directo con cada empresa. En 2004, empezó este programa financiado por las compañías debido a la pesca negra que entonces representaba 20% más de la cuota global de anchoveta y generaba pérdidas anuales de más de 300 millones de dólares al Estado, según informó Digsecovi en una reunión con los representantes de SGS que comenzaron esta tarea de vigilancia. La sucursal de SGS en el Perú, que pertenece a una importante certificadora trasnacional con sede en Suiza, se enfrenta a un problema: a la vez que tiene un área que inspecciona las descargas de anchoveta, que al comienzo supervisaba en todo el litoral y desde 2008 sólo en la zona sur, es la empresa más poderosa en el mercado peruano en certificación de harina de pescado y tiene entre sus principales clientes a casi todas las compañías que son fiscalizadas. Cerper también es una certificadora de harina, pero su gerente general, José Antonio Chavarri, d 9


Inspectores de Cerper en plena supervisión de la descarga de anchoveta (Foto: IDL-Reporteros).

dijo a IDL-R que sólo tiene el 5% del mercado. Evitó dar más explicaciones. Que las empresas inspectoras fiscalicen a las plantas y que a la vez brinden servicios de certificación, no está impedido legalmente, pero el conflicto de interés es evidente. Por cada tonelada de harina certificada se cobra 10 dólares y con un promedio de 1 millón 500 mil toneladas de harina que se exporta, hay por lo menos 15 millones de dólares en juego. Eso resulta mucho más atractivo que los 4 millones de dólares anuales que aproximadamente cobra la inspectora por su labor. “Aquí depende cómo el Estado plantea las reglas de juego. Podría impedir que se presenten como inspectoras aquellas empresas que a la vez brindan servicios de certificación de harina. El Estado está en su derecho de hacerlo y las compañías en evaluar si les conviene”, señaló Eduardo Scerpella, gerente general de la empresa certificadora y de inspecciones Baltic Control y ex gerente de Cerper. La viceministra de Pesquería, Rocío Barrios, dijo a IDL-R que el Estado va a recuperar su rol fiscalizador y que se evalúa ya no tercerizar el programa de vigilancia. Debido a que las empresas pesqueras financian el programa, hay tres representantes de la Sociedad Nacional de Pesquería que integran el comité especial para seleccionar a las inspectoras junto a representantes del Ministerio de la Producción. “En esas reuniones del comité, el Estado nun-

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ca ha logrado imponer su criterio, siempre son las empresas las que terminan marcando la agenda”, aseguró a IDL-R, la abogada Úrsula Letona, ex integrante de esta comisión y ex asesora legal del Ministerio. El contrato de Cerper y SGS concluyó a fines del año pasado y este año debió elegirse a nuevas supervisoras pero sorpresivamente la convocatoria del concurso fue cancelada a inicios de 2011 por lo que las empresas inspectoras continuaron operando con ampliación del contrato. Según la viceministra de Pesquería, las anteriores gestiones del Ministerio no realizaron una auditoría de control de calidad del trabajo de estas inspectoras, aunque Cerper asegura que existían consultores externos y funcionarios de Digsecovi que controlaban su trabajo. En lo que sí coinciden las nuevas autoridades y fuentes relacionadas a las supervisoras es en que la anterior responsable de Digsecovi, Ingrid Sano, cortó toda comunicación y no avanzó en mejorar los controles. Cerper ni SGS han querido dar detalles de su labor ni responder ante las críticas porque aseguran que el convenio suscrito con el ministerio y una norma de Indecopi les exige confidencialidad.

ADULTERACION DE PESAS EN LAS BALANZAS El ingeniero electrónico Larry Páucar de la empresa Precisión conoce muy bien cómo funcionan los software de pesaje de las plantas harineras. Él fue el creador del primer programa informático instalado en los tableros de control denominado “JAGXTOLVA” que con el paso del tiempo ha sido mejorado en varias versiones, aseguró el especialista. Precisión fue la principal empresa proveedora de balanzas del sector pesquero que en los últimos años fue perdiendo poder por la aparición de otras compañías formadas por sus ex ingenieros que tuvieron acceso al software original y luego crearon sus propios programas informáticos de pesajes. En esta entrevista con IDL-R, revela los problemas de seguridad que existen en los software y dónde pueden estar las trampas: ¿Es posible cambiar los registros de peso si se tiene acceso a la clave del tablero de control de la balanza? -Sí es posible porque es un equipo que está en red y es programable. Todo se hace con un software y si hay comunicación, se puede modificar desde cualquier parte, remotamente inclusive. Es una computadora en red, es una computadora más. Hay empresas que tienen varias plantas a nivel de toda la costa y pueden acceder a los equipos directamente desde sus oficinas de informática de Lima. Y así de fácil cambiar los registros de peso… -Hay una parte intermedia que es la computadora de la planta en donde se registran los pesos que vienen del tablero de control, esa computadora se puede desconectar y no enviar los datos (al Ministerio de la Producción) (…).Muchas cosas pueden pasar.

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-¿Esta manipulación podría presentarse en la actualidad? Le pregunto porque se supone que después de noviembre de 2009 podrían haberse incrementado los niveles de control. -Podría continuar porque todo se instaló en las máquinas de las plantas y quedó en manos de las empresas. Nosotros no somos responsables de ahí en adelante. La computadora en donde se registran los pesos del tablero de control, los accesos, la red, todo está en manos de la planta. -Lo que dicen los dueños de las plantas es que todo está encriptado y que no es de fácil acceso. -Cuando se instala el programa, se encripta, pero como es un software todo se puede hacer. Hay gente de sistemas que sabe de programación y desencripta los programas, entonces se pueden modificar los correos (que van al Ministerio de la Produce con los registros de peso) (…). Pero hay tres formas de contrastar la información: lo que se imprime en la wincha (ticket de peso), lo que guarda en su memoria el tablero de control y aparte lo que se envía en correo al ministerio. Se puede verificar si la información es la misma. -¿La gente de la planta puede alterar la calibración de la balanzas? Los calibradores dicen que si se hace se modifican los parámetros y también los valores de calibración, lo cual se haría evidente a la hora de imprimir la wincha con los pesos. -La planta puede ingresar a la configuración, sí puede alterar la calibración de la tolva (…) ¿Cómo me puedo dar cuenta? Cuando a la hora del pesaje, no hay un orden correlativo, hay dos o tres pesadas que no se registran como cuando se apaga la máquina y ya aparece otra cosa. – ¿Y cómo se hace para que los parámetros sean los mismos en la impresión y el inspector no se dé cuenta de que se alteró la calibración? -Podrían hacerlo si logran desencriptar el programa. El software normalmente está hecho para que se lean esos valores (los parámetros de calibración) ni bien haya una pesada, pero qué pasa si en vez de que eso suceda, ya lo escriben en el programa. Lo que va a pasar es que habrá una impresión constante de un mismo parámetro. El programa debería estar hecho para que cada vez que se haga una pesada, se tome automáticamente los datos de calibración de la balanza. -¿Qué recomienda para evitar esta manipulación del software? -Bueno, lo mismos que propusimos a Produce en 2009. Vimos muchos problemas al inicio (se perdía mucha data, los registros de correos, se cortaba la red, etc.) y les planteamos que coloquen una computadora industrial para poder instalar un programa de control que sea más potente y adicionalmente que la comunicación sea en forma inalámbrica a través de un punto fijo de teléfono con el ministerio para no depender de la planta sino que exista una comunicación directa. Actualmente se depende por completo de la empresa: la computadora, el internet, la comunicación, etc.

http://idl-reporteros.pe/2011/10/06/%e2%80%9csi-se-puede-alterar-la-calibracion-de-las-balanzas%e2% 80%9d/

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Balanzas trucadas: corrupción en la pesca