Page 1


Insistiré en nuestro apasionante objeto de estudio, ejemplo de complejidad epistemológica

Andree Green.


EDITORIAL La profundidad y rapidez de los cambios que se están produciendo en el entorno de las organizaciones, hace que sea imprescindible, para que éstas puedan asegurar su viabilidad, lograr la disponibilidad de herramientas adecuadas al grado de complejidad que dichos cambios plantean, lo que definieremos como viabilidad relacional. Entre las herramientas hoy disponibles son especialmente importantes las pertenecientes al ámbito de lo que se conoce como Pensamiento Sistémico o Enfoque Sistémico. Como ejemplo de lo anterior, podemos mencionar; la aceleración de los procesos decisionales, facilitada y generada por las tecnologías de la comunicación y la información, la cual no es posible de ser subsumida o internalizada por las estructuras organizacionales tradicionales (jerárquicas). Tan importante como la visión sistémica, resulta hoy en día visualizar el proceso de migración de las empresas desde las jerarquías más rígidas a redes dinámicas en sus distintos momentos históricos. Esta evolución implica necesariamente una concepción sistémica basada en redes, en otras palabras, sistemas relacionales culturales con historia decisional, en cualquier escala que se trate. Si entendemos la organización como un sistema de redes de relaciones, entre personas, su viabilidad relacional será definida como una estrategia, para conservar aquellas relaciones que definen la identidad de la organización, a partir de armonizar el ámbito relacional (sostenibilidad) con el ámbito de los recursos energético-materiales (sustentabilidad). Así, una organización relacional viable es aquella que ha logrado un modelo de procesos que resuelve su sostenibilidad y, por ende, su sustentabilidad.

La concepción actual de las organizaciones se sustenta en la relación función-proceso lo que ha generado una mirada desagregada y reduccionista en relación con el proceso o procesos que la constituyen. Un efecto de lo señalado es la generación de intersticios comunicacionales entre las unidades operativas que constituyen su quehacer. Uno puede observar a diario que las personas que trabajan en un sector de la organización saben poco o no les importa mayormente lo que ocurre en otro sector mientras “cumplan” con el objetivo para el cual fueron contratados. En pocas palabras, el proceso general se ve afectado de principio a fin generando alta variabilidad para lograr llevarlo a cabo. Esta variabilidad, entendida como procesos de comunicación en silos dentro de cadenas cortas que ignoran la optimización global, conlleva a la subutilización de las partes, a lo cual se suma la variedad que existe en los procesos de toma de decisiones en toda la estructura organizacional. Frente a esto, el desafío que debe enfrentar un mando nuevo es lograr el diseño de una estrategia que le permita, a través del conocimiento de la estructura relacional, disminuir la variedad no requerida, que aportan los diferentes componentes de la organización en la toma de decisiones, la cual se refleja en la linealización de la gestión como un todo, es decir, en la generación de desperdicio y la desviación de los objetivos estratégicos. En esta versión de COMPLEXUS hemos desarrollado el concepto de Variedad No requerida el que esperamos ayude a cimentar el diseño de procesos desde una concepción de redes complejas, donde la cultura determina, finalmente, el existir de la organización.


ISSN 0718-1515 Representante Legal Corporación SÍNTESYS Las Dalias 2893 Providencia, Santiago de Chile Teléfonos: 562 2236531 562 2091612 E-mail: corporacion@sintesys.cl

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


VIABILIDAD, SOSTENIBILIDAD Y VARIEDAD NO REQUERIDA

INTRODUCCION La organización de una organización humana emerge como una red de relaciones que permiten definirla como una unidad compleja. En la observación de esa red de relaciones, éstas aseguran vínculos solidarios y firmeza relativa a esas uniones por lo cual la entendemos como una unidad. La organización con su carácter emergente, transforma, produce, congrega y conserva la calidad de relaciones que se asemejan a sí misma. Frente a esto, no resulta fácil desmontar las estructuras jerárquicas de toma de decisiones y sustituirlas por una dinámica decisional compartida, ya sea a través de estructuras en redes de trabajo colaborativas, heterárquicas o transversales, por más que éstas teóricamente permitan o faciliten las mejores soluciones posibles. Las posibilidades de evaluar las posibilidades de este cambio, resultan en extremo difíciles ya que no se cuantifica el cambio en la red de relaciones y, porque las expectativas están puestas en observar y asimilar el cambio solo en la técnica y en la tecnología, en lugar de internalizar e impulsar el cambio en el modo de pensar y de actuar de los agentes que, en definitiva, son los que determinan la naturaleza de la cultura administrativa y organizativa. Así, el proceso general se ve afectado de principio a fin generando alta variabilidad para llevarlo a cabo. Esta variabilidad, producto de los procesos de comunicación en “silos”, ignora la optimización global del proceso de identidad organizacional, lo cual se refleja en la sobreutilización de las partes, sumado a la generación de mayor variedad que la requerida en los

Frente a esto, el desafío que debe enfrentar un proceso de gestión es lograr el diseño de una estrategia que le permita, a través del conocimiento de la estructura relacional, disminuir la variedad no requerida, o desperdicio, producto de aquellas relaciones que generan disociación, pérdida de complejidad y consecuentemente de organización, retrasando o dificultando el proceso decisional. Este trabajo introduce el concepto de variedad no requerida (VNR) a partir de la Sostenibilidad definida dentro del modelo de Viabilidad Relacional (Lavanderos et al. 2017). Así, se proyecta una metodología que permite “medir” el grado de desperdicio que se produce dentro de una red al desviarse de su identidad organizacional por la mala comunicación. Hemos organizado el escrito de la siguiente manera: Lo primero ha sido establecer el ámbito de la Ciencia-Arte desde la que estamos generando la propuesta, y que corresponde a la Cibernética Organizacional; lo segundo, ha sido generar una breve descripción del Modelo Viable Relacional y la definición de Sostenibilidad. Dentro de esta última, las variables que permiten calcularla para luego derivar en el cálculo de la variedad no requerida (VNR).

LLEONARDO LAVANDEROS ABELARDO ARAYA ALEJANDRO MALPARTIDA CENTRO DE ESTUDIOS EN TEORIA RELACIONAL Y SISTEMAS DE CONOCIMIENTO. AV. IRARRAZAVAL 2821 OF 1306 ÑUÑOA. SANTIAGO CHILE. l.lavanderos@sintesys.cl


C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


CIBERNETICA ORGANIZACIONAL E INTELIGENCIA La corrección, anticipación, y/o eliminación de eventos ESTRATEGICA disruptivos, permite que el valor que se propugna, se Una herramienta esencial para el diseño de las estructuras organizacionales resulta ser la Cibernética Organizacional (CO) la cual se define como la ciencia que estudia la viabilidad organizacional en relación con su estructura relacional. Como parte de sus métodos, está la Inteligencia Estratégica de Procesos (IEP) la cual que permite identificar, neutralizar, degradar y/o volver a construir la red relacional de información. Ésta última genera singularidades que se traducen en la pérdida de coordinación y cohesión, afectando la calidad en la comunicación y generando desperdicio en la gestión o “variedad no requerida”.

propague en la red organizacional dado que ésta puede ser vista como un “fluido” que porta el sentido semiótico de la visión política constituida en la gestión, para así lograr el objetivo estratégico. Si visualizamos este complejo de fluidos podemos localizar aquellos puentes que detienen o frenan su dinámica. En otras palabras, aquellas relaciones que priorizan otro tipo de flujos en desmedro de la configuración relacional que comparte la visión política. Es en relación con éstos, que diseñamos el proceso Inteligencia Estratégica de Procesos (IEP) como método de corrección de las estructuras relacionales que retardan la propagación y reproducción de la estrategia decisional de la organización.


Estructuralmente pueden distinguirse dos tipos de subredes; la de mando-control, dedicada a la reproducción de la visión política, coordinación entre las gerencias y difusión de estrategia, y la subred de datos, dedicada al flujo de las informaciones obtenidas por los centros de operaciones hasta los centros de análisis o de mando-control. En rigor, la organización es un proceso constante de construcción de viabilidad relacional que exige una estrategia de minimización de entropía expresada como variedad no requerida. Por lo mismo, es el ámbito de la sostenibilidad el que determinará cuan es posible o en cuanto se está dispuesto a disminuir la entropía en relación con la producción de valor de cambio. Es a esta pregunta a la que se ve enfrentado el mando y su solución pasa obligatoriamente por difundir una visión política asociada a un tipo de estructura relacional.

EL CONCEPTO DE VIABILIDAD RELACIONAL Desde la teoría relacional un sistema viable es aquel que “resuelve su conservación organizacional mediante una estrategia de cambio estructural”. Entenderemos como organización aquel conjunto de relaciones que configuran su identidad, lo que implica su condición conservativa. Aquello que puede variar es la estructura, siempre que ésta soporte o permita que se realice la organización como proceso. Así entonces, un Sistema Relacional Viable (VRS) es una configuración de redes de relaciones que ha logrado un acoplamiento coherente entre su configuración relacional (Sostenibilidad) y su sistema energético material (Sustentabilidad), de manera tal que no pone en riesgo las relaciones que generan su organización. La sostenibilidad o calidad relacional se evalúa a partir de la coherencia del mando y la congruencia o capacidad de intercambio intra e inter red. La sustentabilidad se evalúa a partir del conjunto de quiebres o brechas determinados en los procesos energético-materiales que definen la producción.

En otras palabras, la gestión de un VRS se traduce en el acoplamiento de procesos de diseño o rediseño, con las posibilidades de reconfiguración de la red de relaciones de manera de acercarse al 80:20 de Pareto. La figura N°1 a continuación muestra la base conceptual para Sistemas Relacionales Viables (Viable Relational Systems: VRS).

FIGURA N°1 Modelo de la viabilidad relacional construido sobre el acoplamiento entre sostenibilidad y sustentabilidad.

EVALUACION DE LA SOSTENIBILIDAD Como lo señaláramos en los párrafos anteriores, la robustez de la viabilidad es resultado del grado y calidad de encaje entre los sostenible y lo sustentable, por lo mismo, es el modelo de procesos el ámbito indicado para evaluarlo ya que éste nos devela la estrategia de acoplamiento. Esta última se evalúa partir de dos procesos estratégicos generados por las interacciones entre personas. Estos dos procesos son los siguientes: • •

Uno interno, definido como Coherencia Uno externo, definido como Congruencia

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


EL CONCEPTO DE COHERENCIA ORGANIZACIONAL Definimos Coherencia como la correspondencia entre las decisiones tomadas y las acciones propiamente realizadas. La Coherencia Organizacional unifica las declaraciones del líder en relación con las estrategias, metas, objetivos y prioridades a perseguir y la forma en que estas declaraciones son entendidas y asimiladas por sus subordinados y en toda la cadena de mando. La Coherencia Organizacional, cuando es débil o inexistente, es uno de los principales factores en la falla de implementación del Plan Estratégico y la ejecución efectiva del modelo de negocio. La falta de Coherencia Organizacional es la mayor fuente de gastos invisibles, los desperdicios que impactan directamente la efectividad organizacional, mermando tanto la eficacia como la eficiencia de la organización.

FIGURA N° 2: EJEMPLO DE INDICADOR DE COHERENCIA DE UNA RED.

EL CONCEPTO DE CONGRUENCIA ORGANIZACIONAL Definimos Congruencia como la calidad de trabajo conjunto y efectividad del intercambio entre redes/equipos de trabajo, dentro y fuera de la organización. La Congruencia Organizacional, comprende tres factores estructurales relacionados entre sí. Estos son: Confiabilidad, Disponibilidad y Velocidad decisional, lo que da cuenta de la calidad cohesiva, de coordinación, de conducción y de comunicación. La capacidad de distinguir los tres elementos, mejorarlos e integrarlos tiene una contribución enorme a la mejora del trabajo en red y en los procesos estratégicos de la organización. La figura a continuación muestra los ámbitos de Coherencia y Congruencia de una red. El esquema a continuación resume para una red los puntos de medida de Coherencia y Congruencia.

Los tipos de resultados se pueden graficar, a modo de ejemplo, de la siguiente manera: El valor 0,44 indica baja coherencia debido a la variable Entendimiento, esto indica que está fallando la alineación estratégica en relación con la propuesta del Líder. Si miramos la Figura N° 3, esta falla se repite lo que nos está informando que la red no está reproduciendo el proceso de toma de decisiones deseado. Finalmente se muestra otra dimensión del proceso como es el mapa el mapa de confianza desde y hacia el ejecutivo máximo de cada uno de los integrantes del Equipo ejecutivo, lo que da origen a gráficos como el que se muestra en la Figura N° 4.


FIGURA N°3: EJEMPLO DE INDICADOR DE CONGRUENCIA EN UNA RED.

FIGURA N° 4: DETECCION DE BRECHAS DE CONFIANZA ENTRE EL MANDO EJECUTIVO

DESDE LA VARIEDAD REQUERIDA A LA VARIEDAD NO REQUERIDA Un concepto clave en cibernética organizacional ha sido la variedad, entendida ésta, como el número de estados posibles de un sistema. La Ley de Variedad Requerida de Ashby (Ashby, 1958) establece que solo la variedad puede absorber variedad. Sin embargo, la afirmación anterior es solo válida cuando se formula en el ámbito de las interacciones, pero no es posible sostenerla cuando de relaciones se trata; como es el caso de las organizaciones humanas. Así, resulta importante establecer la diferencia entre la interacción y la relación:

El siguiente ejemplo permite imaginar la distinción de nuestra propuesta, por ejemplo: En un partido de ajedrez, usted lo que observa son esquemas de acción a través del movimiento de piezas como seguramente también, expresiones de diferente tipo entre los dos jugadores. Sin embargo, usted no tiene acceso a la relación que ambos establecen. Esto quiere decir que lo que podemos observar y denotar, son esquemas de acción y no las relaciones que dan soporte a esas acciones. Lógicamente esas acciones surgen a partir de las distinciones que en la relación alimentan la toma de decisión de cada uno de los jugadores. Las acciones puestas en el tablero pueden variar desde la atracción hasta la repulsión, sin embargo; el contenido y significado que sostiene esas acciones no son accesibles al observador, por consiguiente, lo que podremos proponer es diversas sistemáticas y clasificaciones de todo aquello que llamamos conducta. Si tomamos como referencia los argumentos anteriores, la variedad de un sistema relacional no se puede reducir a un número de estados (acciones), dado que; si lo hiciésemos, pasaríamos por alto toda la complejidad de la relación de los actores involucrados y a su vez de nuestra propia relación como observadores con ellos, en otras palabras, nos estaríamos haciendo trampa. La diferencia que surge entre lo manifiesto, que es el esquema de acción y el soporte del mismo, que es la relación cognoscitiva, es fundamental y separa irreversiblemente los conceptos de Autos del de Oikos, por extensión las de la noción de autopoiesis y la ecopoiesis. La primera noción constituye una visión importante pero finalmente reductiva, puesto que para ser coherente debe operar en el ámbito molecular, es decir en el campo de las interacciones. A diferencia de ésta, la Ecopoiesis opera en el ámbito de las relaciones. La autopoiesis cierra para clausurar, dividir entre lo interno y lo externo, en la ecopoiesis esto no es necesario dado que la red de relaciones opera conservando aquellas relaciones que reproducen su organización de manera espontánea. En otras palabras, lo que hemos definido como Viabilidad Relacional para diferenciarla de la definición de Beer (1985). Como desarrollaremos más adelante, la Viabilidad Relacional opera a partir de la estrategia de encaje entre el plano relacional y el de recursos energético-materiales (Lavanderos op.cit).

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


En esa misma línea y a diferencia de Asbhy, la pérdida de recursos en una organización depende de la introducción de “variedad no requerida” esto es; de aquellas relaciones que generan disociación y pérdida de complejidad, lo cual irrumpe en la toma de decisiones con pérdida de organización. Así entonces, podríamos definir la variedad no requerida de la siguiente manera: “Para un sistema relacional, todas las formas de generación de variedad no requerida se producen absorbiendo variedad requerida”. Esta formulación dentro de las organizaciones humanas asume la forma de una ley, que puede ejemplificarse de la siguiente manera: Situados dentro de una organización, la diversidad conectiva, que es la que permite el intercambio de variedad, ve debilitada o destruida su eficiencia, al introducir retardos, impidiendo o generando resistencia al flujo de datos necesarios al proceso de decisión y producción. Podríamos agregar desde el punto clásico de la teoría de sistemas que se están introduciendo propiedades sumativas de los elementos del sistema las cuales malogran la emergencia de las propiedades constitutivas de la organización y, por ende; de la toma de decisiones referidas al negocio. Esto ocurre, cada vez que una unidad intercambia variedad no requerida, lo cual determina la pérdida de control de su variabilidad de salida.

Así entonces, como no tenemos acceso a la configuración relacional, estamos obligados a calcular la variedad no requerida a partir de los esquemas de acción que se producen en la red, aislando aquellas configuraciones que se organizan como subredes de repulsión y que son las responsables de generar el incremento de variedad no requerida y finalmente de los costos en todas sus formas incluido la pérdida de oportunidad. Si lo pensamos desde el punto de vista de un sistema controlado, en cibernética debemos generar variedad de tal manera, que su diseño permita una regulación y retroalimentación que logra la variedad requerida mínima. Esto supone comprender que la correspondencia entre la variedad generada y la mínima requerida no tiene por qué ser exacta, necesaria o factible, sino que; se requiere una variedad con una complejidad mínima para el regulador de un sistema. Si esto no fuera así, y el regulador es demasiado simple, entonces sus acciones de control previstas pueden hacer que el sistema pierda el control o ingrese en un régimen de desviaciones creciente o morfogénesis. Las áreas de diversidad que interactúan y necesitan ser reguladas se corresponden con una diversidad acorde en el sistema, la atenuación de la variedad debe ser inteligentemente diseñada.


Esto es muy importante a la hora de considerar la resiliencia ecológica (ecosistemas), y es un punto a considerar cuando tratamos de establecer cuestiones referidas a la protección, conservación y recomposición ecológica. El regulador de un sistema debe de alguna forma contener un “como si” del sistema, es decir un modelo. Más allá de considerar que un modelo es un como si del sistema y no el sistema, nos presenta la necesidad de considerar tanto a una ciudad, un área rural o todo el planeta, con una gobernanza resiliente, la cual debería requerir modelos de gobernanza extremadamente bien diseñados que se basen en la consideración del todo (como un sistema). En la situación al menos mayormente aceptada, respecto de la situación y nuestra posición en el planeta, Esto nos lleva a pensar que el mundo (la cultura – los humanos) debe regular el mundo (la cultura los humanos). Claramente la forma en que se ha estructurado y se estructura la gobernanza no es adecuada para la complejidad del mundo y los desencadenantes y preocupaciones planetarias actuales.

"Descubrimos que los sistemas viables son bombardeados continuamente con estímulos de gran variedad, cuya variedad debe atenuarse si no se sobrecarga el sistema. La atenuación debe hacerse de acuerdo con un patrón, si no es una discordia arbitraria. Si ese patrón tiene un valor de supervivencia (que es una necesidad para un sistema viable), entonces debe ser un modelo regulatorio de lo que esté regulado. Luego se deduce que tiene que ser una función central del sistema, porque solo el sistema como un todo puede tener un modelo de su propia relación con su propio entorno "(Beer, 1974, p. 71).

Sea el conjunto A={A_i }_(i=1)^n de los n miembros de la Organización, entonces la totalidad de la información básica o seminal, que provee cada uno de los miembros de la organización mediante la emisión de juicios en relación a los n miembros de la organización, organizados por parejas, con las reglas de generación de distinciones, contenidas en una pregunta con dos niveles y que se responde cuantitativamente y que debe ser formulada para toda la organización, “Considerando una pareja de compañeros A_j y A_k ¿A quién cedería usted el mando, y además señale la preeminencia o grado en qué grado, ponderando un eventual crisis?”, siendo esta la información primigenia de los conceptos de Interactividad y Variedad No Requerida. Consideraremos n escenarios (matrices de números enteros de nxn). Sea P_i R^n xR^n la matriz de n filas por n columnas de los juicios emitidos por el miembro i de la organización, los juicios los expresa únicamente en la matriz superior derecha de P_i usando para esto la escala de Thomas Saaty (quien impulso el desarrollo del Análisis de Procesos Jerárquico AHP), de manera que cada miembro de la organización solo efectúa exactamente 0,5n(n-1) juicios evaluar siempre a A_j versus A_k de conformidad con la siguiente tabla:-

Por otro lado, aun considerando solo acciones y para terminar de plantear nuestra propuesta con una imagen respecto del pensamiento cibernético decimos que: “nos interesan no solo los peces que pescamos, sino también los que dejamos de pescar”. ¿Cómo cartografiamos todas esas restricciones que nos pasamos por alto? – ¿cuantos peces dejamos de pescar? - Esto es la variedad no requerida.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


La escala señala “el grado de influencia o preponderancia” con el que evalúa cualquier un miembro A_i cualquiera la preeminencia de A_j versus A_k, cabe observar que: La matriz P_i formalmente la definiremos como P_i=(p_(j,k)^i ), donde p_(j,k)^i señala el juicio del miembro A_i sobre la preeminencia o preponderancia de A_j versus A_k. Si p_(j,k)^i<0, entonces representa el valor de 1/(p_(j,k)^i ). El modus operandi de llenado de la matriz triangular superior de P_i mediante una charla directa, contempla la ponderación del miembro identificado en la fila versus el miembro identificado en la columna, usando la escala AHP de la tabla previa. La matriz triangular inferior de P_i queda “automáticamente” definida por p_(k,j)^i= 1/(p_(j,k)^i ), es decir contiene los valores recíprocos de la matriz triangular superior. p_(j,j)^i=0 i,j=1 n, es decir que los valores de la diagonal son ceros. Todas las matrices P_i tienen la misma ubicuidad los miembros de la organización, tanto en sus filas como columnas, ocupando por razones operativas el primer lugar tanto en las filas como las columnas al líder de la organización. La matriz de Trabajo T_i=(t_(j,k)^i ) la definimos de la siguiente forma:t_(j,k)^i={ (0,5p_(j,k)^i+4,5 si p_(j,k)^i>0 @0 si p_(j,k)^i=0@0,5p_(j,k)^i+5,5 si p_(j,k)^i <0) De esta forma en el punto 7 determinamos como la Tabla Escala AHP (Saaty) se transforma en la Tabla Baremo Sintesys, en la cual no tendremos la presencia de valores negativos ni fraccionarios y será el insumo necesario para la construcción de las matrices M y N que contendrán la primera los niveles puros de interacciones presentes, por una parte y por otra, los niveles específicos formales. Nuestra estrategia para tal cometido, dice relación con ocupar un enfoque Multiferencial, a nivel de exegesis para determinar los niveles de los juicios con una mejor amplitud de medición, por una parte y por otra, dotar de trazabilidad a los cálculos que serán requeridos a la hora de determinar la matriz de interacción, para lo cual usaremos la siguiente tabla:-

Se debe destacar que el contenido de cada matriz de trabajo T_i (una por cada miembro de la organización), contiene “distinciones contenidas en las respuestas efectuadas por el miembro A_i acerca de la preeminencia de A_j versus A_k, pudiendo eventualmente ocurrir i=j o i=k; finalmente debe tenerse en cuenta que es plausible que t_(j,k)^i {1,2,3,4,5,6,7,8,9} i,j,k”.

DETERMINACIÓN DE LA INTERACTIVIDAD Definición:- La Matriz de Interactividad M=(m_jk ) es una matriz de nxn y contiene la totalidad de las interactividades para todas las parejas A_j A_k (en ese orden específico y señalada por m_jk), cada valor m_jk se determinara mediante el uso de multiferencia, que contemporiza el uso de toda la información disponible. Definición:- Los n^2-n factores de escala de la interactividad m_jk expresados mediante r_jk para cada pareja A_j A_k (en ese orden específico y señalada por m_jk), se denomina S_jk y corresponde a la desviación estándar muestral de los (3n-4) valores provenientes de las n matrices T_i y que “alimentan” al siguiente algoritmo, a saber:-


Toda interactividad m_jk es un número real positivo que se expresa con 4 cifras significativas fraccionarias correctamente redondeadas y posee 3 dimensiones basales numéricas, a saber:- directa ∆_1jk, estructural ∆_2jk, y periférica ∆_3jk , donde cada dimensión tendrá un factor de expansión acorde al nivel numérico logrado f_1, f_2 y f_3 respectivamente, los que permitirán integrar las dimensiones en la determinación de m_jk, luego las precisiones formales necesarias y suficientes son las siguientes:Definición:- La dimensión directa mide la diferencia cuadrática media absoluta de las distinciones en forma de percepciones directas de A_j A_k tanto desde A_j como desde A_k. La denotaremos por ∆_1jk y se define algorítmicamente como ∆_1jk:=1+0,5r_jk |(t_jk^j )^2-(t_jk^k )^2 |. Definición:- La dimensión estructural mide el promedio de las diferencias cuadráticas medias absolutas de las distinciones a nivel de la totalidad de la red de la organización en forma de percepciones de A_j A_l tanto desde A_k como A_k A_l desde A_j. Evalúa la medición usando la estructura de la organización exhaustivamente, razón en la que se fundamenta su denominación, la denotaremos ∆_2jk y se define mediante ∆ _2jk:=1+ (0,5r_jk)/(n-2) ∑_ (l≠j@l≠k) |(t_jl^k )^2-(t_kl^j )^2 | . Definición:- La dimensión periférica se funda en la medición del promedio de los promedios de la suma de las diferencias cuadráticas medias absolutas de todas las distinciones en la red de la organización en forma de percepciones de A_j A_k tanto desde A_l como desde A_j valor que se semisuma con las percepciones A_j A_k desde A_l como desde A_k. Huelga consignar que el modo de evaluación diversifica todos los pasos posibles de la red en forma periférica, razón en la que se basa su nombre. Queda definida por:- ∆_3jk 1+ (0,25r_jk)/(n-2) ∑_ (l≠ j@l≠k) {|(t_jk^l )^2-(t_jk^j )^2 |+|(t_jk^l )^2-(t_jk^k )^2 |} . Atendiendo los niveles alcanzados por las tres dimensiones, tenemos que los tres factores de expansión correspondientes, se definen de la siguiente forma:-

Definición:- La interactividad m_jk se define mediante el siguiente algoritmo:-

LA VARIEDAD NO REQUERIDA Recordemos que n es la cantidad de miembros de la Organización y consideraremos a x la variable de interés en nuestros estudios, donde dicha variable dice relación con la posición ascendente del aporte de cada miembro de la Organización, a la función de distribución real de la variedad no requerida, en lo sucesivo VNRR (siendo x por lo tanto de naturaleza ordinal). Definición:- La Función de Densidad Real de la Variedad No Requerida (DVNRR), representa una sucesión de n números reales positivos (DVNRR[i]) _(i=1)^(i=n) donde para cada i el valor de la sucesión es la suma de los residuos fraccionarios de las diferencias entre los valores correspondientes de la fila i de las matrices M ∈R^n xR^n y N∈N^n xN^n, es decir DVNRR[i]=∑ _(j=1)^n |m_ij-n_ij | , donde la matriz M contiene los niveles de interacciones obtenidos desde las entrevistas y la matriz N contiene los valores redondeados de la matriz M ya sea por exceso o defecto. Definición:- La Variedad No Requerida Real VNRR:=∑ _(i=1)^n DVNRR[i] , representa la totalización de las “distorsiones” que deberá asumir la estructura de la red de la organización y por lo tanto la propia organización, su distribución genera su propia red (Lavanderos et al), sobre la cual se puede determinar, las adecuaciones necesarias ante condiciones críticas. Definición:- La posición de cada miembro de la organización, x es la posición que ocupará cada miembro de la organización al ordenar ascendentemente la sucesión (DVNRR[i]) _(i=1)^(i=n). Luego es natural que 1≤x≤n y x∈N

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Definición:- La Distribución Real de la Variedad No Requerida (VNRR), corresponde a la Variedad no Requerida Acumulada, generada por precedencia, por lo tanto queda determinada por la suma de los aportes ascendentes de cada uno de los miembros de la organización, con lo cual tendremos que VNRR(x)=∑_(i_x=1)^x DVNNRR[i_x ] , 1≤x≤n. Definición:- La Distribución Teórica de la Variedad No Requerida (VNRT), depende de la variable de interés x (posición dada por la proporción ordenada ascendentemente de los aportes de los integrantes a la VNRR) es:-

Donde {a_0, a_1,a _2 }∈R se determinan mediante el método de mínimos cuadrados, luego de que se establezca la posición x de cada miembro de la organización. Definición:- La posición x que determina la cota del 25 % acumulado inicial de la distribución de la VNRT, es la Dominio Base de la Variedad No Requerida Teórica y se obtiene de resolver:-

Definición:- La posición x que determina la cota del 50 % acumulado inicial de la distribución de la VNRT, es la Dominio de Estructura Media de la Variedad No Requerida Teórica y se obtiene de resolver:-

Definición:- La posición x que determina la cota del 40 % acumulado inicial de la distribución de la VNRT, detecta a su vez por antonomasia el 60 % mayor de la distribución de la VNRT, que se denomina la Dominio de Estructura Crítica de la Variedad No Requerida Teórica. Por lo tanto se tiene que:-

Esta clasificación dice relación con la influencia directa de la VNRT, en la “sustentabilidad de la organización”, a saber:El Dominio Base VNRT, lo conforman los miembros de la organización cuyos niveles de aportes a la VNRT, los facultan para asumir deberes de modificaciones estructurales y no estructurales. En atención a que la Variedad No Requerida que generan, no gravita en procesos disociativos de la organización. El Dominio de Estructura Media VNRT, lo conforman los miembros de la organización cuyos niveles de aportes a la VNRT, los sitúan en la región previa a la generación de procesos disociativos y según se verá más adelante, se encuentran en la segunda sección de reubicación o de prescindencia o de rotación, para facilitar la redistribución de la carga de VNRT en la red que genera la propia VNRT (Lavanderos et al). El Dominio de Estructura Crítica VNRT, lo conforman los miembros de la organización cuyos niveles de aportes a la VNRT, los sitúan en la región que generará los procesos disociativos y procesos disociativos graves y por lo tanto conforman la primera sección de reubicación o de prescindencia o de rotación, para facilitar la redistribución de la carga de VNRT en la red que genera la propia VNRT (Lavanderos et al). Definición:- La Distribución del Potencial de Eficiencia, en función de la posición x de los integrantes, está definida por:-

Definición:- La Variedad No Requerida Teórica de la Organización queda dada por:-

Definición:- El Supremo de la Variedad No Requerida Teórica SVNRT, es la suma máxima de todos los residuos de la totalidad de las interacciones posibles al Interior de la Organización, es decir se trata de de La Cota Superior de la VNRT.


Proposición:- El Supremo de la Variedad No Requerida (SVNRT(x)) es 0,5n(n-1) Demostración:- Sea n el número de miembros de la organización Luego cada miembro puede interactuar con otros (n-1) miembros De donde se desprende que solo existen n(n-1) interacciones posibles en la organización Pero el nivel máximo del los residuos de cada interacción es 0,5 ya sea por defecto o por exceso Por lo tanto “ponderando por 0,5” la totalidad de interacciones al interior de la organización, resulta que SVNRT(x)=0,5n(n-1) QED. Definición:- I_VNR= (VNRR(x))/SVNRT(x) es el Índice de Variedad No Requerida y señala la proporción de Variedad No Requerida de la Organización, alcanzada por las interacciones de sus miembros. De acuerdo con los valores de I_VNR se tiene la siguiente clasificación:-

Donde las clasificaciones representan las siguientes situaciones, a saber: 1. Variación No Requerida Justificada por Holguras, indica que la Variedad No Requerida aportará “LAS HOLGURAS NECESARIAS PARA PODER ASUMIR AJUSTES NO ESTRUCTURALES”. 2. Variación No Requerida Justificada por Desarrollo, señala que la Variedad No Requerida aportará “DIPONIBILIDAD DE MIEMBROS DE LA ORGANIZACIÓN, PARA ASUMIR AJUSTES Y CAMBIOS DE TIPO ESTRUCTURAL". 3. Variación No Requerida de Transición, señala que la Variedad No Requerida aportará “ELEMENTOS QUE CONDUCIRÁN A LA LARGA A GENERAR PROCESOS DISOCIATIVOS".

Variación No Requerida de Disociación, indica que la Variedad No Requerida coadyuvará “EN EL DESARROLLO DE PROCESOS DISOCIATIVOS EN LA ORGANIZACIÓN". Variación No Requerida de Disociación Grave, indica que la Variedad No Requerida será “UN APORTE SIGNIFICATIVO EN EL DESARROLLO DE PROCESOS DISOCIATIVOS EN TODA LA ORGANIZACIÓN”. Las dos primeras clasificaciones del Índice de Variedad No Requerida (Justificada por Holgura y Justificada por Desarrollo), constituyen alertas tempranas para poder explorar ajustes y cambios estructurales y no estructurales, siempre sujetos a evaluación y/o observación, en tanto las tres últimas de estas clasificaciones (de Transición, de Disociación y de Disociación Grave), llaman a asumir las responsabilidades y liderazgos, para poder proveer cambios de mayor envergadura y profundidad, atendiendo el carácter grave del diagnóstico, lo cual demanda revisar idoneidades y todo tipo de habilidades de los miembros de la organización (Lavanderos et al). Definición:- El Error Típico ET _((VNR) ), dice relación con la diferencia cuadrática media ajustada con dos grados de libertad entre la distribución teórica VNRT y la distribución real lograda VNRR y se determina mediante:-

Donde VNRR(x) es el aporte real a la VNRR por mediación del miembro de la organización en la posición x y n es la cantidad de miembros de la organización. Porcentualmente, este valor expresa la discrepancia entre el valor modelado para la VNRR y el logrado mediante la VNRT.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


CONCLUSIONES

Tal como lo señalo Ashby, las limitaciones que impuso la ley de conservación de la energía en un principio al ser reconocidas como tales se transformaron en criterios de diseño y cálculo siendo de gran valor para los ingenieros y físicos, y aún no ha agotado su utilidad. La limitación nativa en la ley de la variedad requerida, al igual que la ecuación de Shannon, aplicada en la termodinámica, es que no consideran la naturaleza relacional de la organización. Esto se traduce en que el principio de realidad hace necesaria absorber variedad, sin embargo, mas que un problema a resolver desde la física o la química, su solución es fundamentalmente epistemológica, lo que se traduce en que las distinciones sobre lo externo tienden a infinito y se correlacionan con el paradigma vigente. Por el contrario, la historia de la Ciencia es la historia de la disminución de la variedad no requerida, dado que ésta es la que limita el manejo de la sustentabilidad en todos sus ámbitos. Las creencias derivadas del uso de la energía y la producción de Entropía apuntan a distribuciones que no dicen relación con la naturaleza relacional humana. La ley de variedad no requerida, es lo disociativo y sus estrategias de viabilidad, lo que nos ha permitido entender la complejidad como relación la cual no puede reducirse ni analizarse, dado que es una condición. De esta manera, y citando a Asbhy debemos asegurar que nuestras estrategias científicas para el sistema complejo sean, no esclavistas y copias inapropiadas de las estrategias utilizadas en física y química, sino nuevas estrategias, genuinamente adaptadas a las peculiaridades especiales del sistema complejo.

BIBLIOGRAFIA

Ashby W.R. (1958): "Requisite Variety and Implications for Control of Complex Systems", Cybernetica 1, p. 83-99. Beer, S. (1974): "Designing Freedom", Wiley & Sons, Londres. Beer, S. (1985). Diagnosing the System for Organizations. Chichester, UK: Wiley & Sons. Lavanderos, L. Alejandro Malpartida y Abelardo Araya (2017) “Del Cibersyn al Cibernet; El Diseño Cibernético Organizacional de Segundo Orden”.Revista Complexus.10 Edición.


C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Daniel Malpartida Psicosanalista. (SPP.API)


PSICOANÁLISIS

Complejidad y observación de segundo orden.

Primera Parte “Insistiré en nuestro apasionante objeto de estudio, ejemplo de complejidad epistemológica” Andree Green “El fin de las certidumbres” también traducida como el “final de la certidumbre” es la célebre frase del premio Nobel Ilya Prigogine que marcó el fin de una época que hizo del supuesto de objetividad ,reducción y neutralidad su razón de ser y de estar en el mundo. Sin embargo el final de la certidumbre comenzó a gestarse y conceptuarse en los últimos años del siglo XIX y en los principios del siglo XX. Fue Henri Poincarè quien en 1887 inicia lo que hoy se denomina la teoría del caos. Pensaba que solo era posible un pensamiento aproximado y que en ningún momento era posible ni predecir ni afirmar de la exactitud de los fenómenos. Reconoció y explicito que los fenómenos no respondían siempre a lo que se conocía como dinámica lineal y amplío sus conceptos hacia la dinámica no lineal, deduciendo que los mínimos cambios en las condiciones iniciales conducían a errores en el resultado y pensaba que la creación matemática en una primera fase era trabajada de forma inconsciente y que la solución de problema emergía de forma consciente.

Tres años después exactamente en el 1900 (año en que Freud edita “La interpretación de los sueños) Einstein enuncia El Principio De La Relatividad, el tiempo del fin de siglo parece acelerarse hacia la configuración de un nuevo paradigma; si bien fue Einstein quien la formula en 1905 la Teoría de la relatividad, había sido trabajada ciertamente por Poincarè. Caos, incertidumbre, relatividad, el poder del inconsciente con sus diversas lógicas consignadas por Freud fueron puestas en circulación en apenas 8 años. Y si de los cambios de fin de siglo hablamos diremos que al otro lado del Atlántico un hombre portentoso trabajaba en silencio, hoy considerado como la mente más brillante de los EEUU. Era transdiciplinario como sus homólogos europeos, su nombre Charles Pierce considerado el padre de la semiótica moderna; su legado el concepto de Terceridad o de concepción tríadica del signo (1897) que cambiaría para siempre la forma de generar conocimiento en el mundo.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Apenas 8 años bastaron en la historia del conocimiento humano para colocar los anclajes sobre los que se elevarían las formulaciones ulteriores, las que correlacionadas alcanzarían -sobre todo en las últimas décadas del siglo XX y en los bordes del siglo XXI - la forma siempre inacabada y en proceso lo que hoy se conoce como paradigma de la complejidad o relacional , presentando la promesa de un cambio de gigantescas proporciones y consecuencia insospechadas en la mentalidad occidental. Como dije Poincarè es llamado hoy el abuelo de la teoría del caos. Freud el padre del psicoanálisis .C Pierce el padre de la semiótica moderna.,Eistein el padre de la relatividad y de la temporalidad . Los cuatro personajes pueden representar un conjunto relacional mediante la cual pudo coconstruirse un nuevo tipo de conocimiento. Un sistema de parentesco multicultural donde el conocimiento es diagonal a todos ellos. Un sistema que desplegaría su poder transgeneracional . Un centro que vino a articular el mundo inconsciente con sus diversas lógicas, el arribo de fenómenos y hechos que ya no se repetirán y no se repetirán porque darán paso a la terceridad. Una densa cronología generacional se anuda en la historia del pensamiento complejo. Sin embargo no fueron estos los únicos pensadores que aportaron con sus ideas a la coconstruccion del paradigma de la complejidad. Heisemberg (1958-p 89) quien introdujera en 1925 el principio de Incertidumbre escribe: “Las vulgares divisiones del Universo en sujeto y objeto, mundo interior y mundo exterior... no sirven ya más que para suscitar equívocos. De modo que en la ciencia el objeto de la investigación no es la Naturaleza en sí misma, sino la Naturaleza sometida a la interrogación de los hombres”. De tal modo que el principio de incertidumbre no valida el determinismo científico y afirma que las mismas variables pueden ser distorcionadas por los sistemas de observación o por la observación del obsevador Es necesario traer premio nobel de física Niels Bohr (1927) quien formula el principio de complementariedad a partir del principio de incertidumbre de Heisemberg. Este principio afirma que no es posible medir dos propiedades complementarias con precisión. .Otro aspecto fundamental y que ha influido en las estrategias de observación, es el señalamiento siguiente: que el sistema observado no es independiente del observador como demanda la física clásica y por extensión el determinismo científico. Sin duda el paradigma relacional o de la complejidad encuentra en Batesón (1973) a uno de sus más alto exponentes, su aporte es de tal magnitud que incluso una reseña de sus aportes no es posible en estas páginas.

Pasaremos revista a algunos de sus conceptos centrales. El más conocido es el de doble vínculo que nació en Palo Alto referido a los problemas de la comunicación de los esquizofrénicos y que luego extendió a la comunicación humana en general. En este ordenamiento encontró la forma de hacer buen uso de la paradoja y de cómo darle solución. Para este cometido es necesario otro concepto que debemos llevar a la práctica que llamo: “Aprendizaje de Tercer Orden” que en otras palabras significa “aprender a aprender” A diferencia de sus otros colegas siempre acepto la prevalencia del inconsciente, para este autor la comunicación analógica que aviene del funcionamiento primario del inconsciente es trascedente respecto a la comunicación a través de la palabra. En esta corta pero extensa deriva debemos consignar a Von Foester (1971 -1999) el padre de la metodología de la complejidad, sus trabajos datas de los años 70 hasta los 90. El mundo occidental le debe varios conceptos trascendentes, el que marco la distinción capital entre uno y otro paradigma es el de Cibernética de Segundo Orden. Se trata de reflexionar sobre la propia observación del observador. En el campo de trabajo (incluido el psicoanalítico) el objeto de estudio pasa a ser parte del observador que observa su propia observación. Es una cibernética de la cibernética, una observación de la observación que siempre es autoobservación y como decía autorreferente e imantada de paradojas. A lo largo de sus trabajos Von Foester le da carta de ciudadanía al paradigma de la complejidad con los conceptos de Recursividad, Autorreferencial, auto organización, complejidad y autonomía de los sistemas vivientes. Principios Del Paradigma De La Complejidad. AEl sistema observador de segundo orden, esto es la inclusión del observador dentro del sistema de observación con una serie de derivados como son la contra observación y autobservación. BLas diversas lógicas que habitan en el humano: aristotélica, polivalente y difusa. CEl Pensamiento paradójico y sus consecuencias. DEl principio hologramàtico, la recursividad y la autoorganización. EEl principio de incertidumbre en la generación de conocimiento para el mundo. FEl hombre inmerso en sus vínculos y redes. GLa conceptualización de la terceridad ,lo tercero y lo triùnico HEl concepto de Entorno, diferente del clásico concepto de medio ambiente. II-Los humanos inmersos en los entornos multiculturales.


DANIEL MALPARTIDA Los principios antedicho deben debe agregarse el prefijo Co, a todo proceso .Hoy no hablamos de interpretación demás está decir que el prefijo Inter significa entre. Hoy hablamos de Cointerpretación, de coexploracio, cotrabajo y de cocreatividad en la situación psicoanalítica. Edgard Morin (3) (1994) es la historia viva del paradigma de la complejidad “la complejidad coincide con un aspecto de incertidumbre, ya sea en los límites de nuestro entendimiento, ya sea inscrita en los fenómenos. Pero la complejidad no se reduce a la incertidumbre, es la incertidumbre en el seno de los sistemas ricamente organizados. Tiene que ver con los sistemas semi-aleatorios cuyo orden es inseparable de los azares que incluyen”. “La complejidad no comprende solamente cantidades de unidades e interacciones que desafían nuestras posibilidades de cálculo; comprende también incertidumbres, indeterminaciones, fenómenos aleatorios. En un sentido, la complejidad siempre está relacionada con el azar… (Pago 60). En el momento de escribir estas líneas tiene lugar en Paris el congreso mundial para el pensamiento complejo Todo hace pensar que los cambios y los conceptos anteriores bien pudieran haber sido explicitados por los pensadores del campo psicoanalítico .Lo trascendente es que no fue así y que en este nuevo modo de pensar los científicos de la complejidad incluyeron varias perspectivas psicoanalíticas que prometen una apertura y un cambio. .Las nuevas estrategias de observación fueron elaboradas por los científicos y epistemólogos que cuestionaros los principios “científicos” del reduccionismo sólidamente establecidos. Ahora lo inconsciente no queda detenido o conculcado por el chaleco de fuerza cartesiano. Un lugar destacado en este proceso pertenece a Sigmund Freud y después de él a un grupo de analistas post freudianos El final de la certidumbre para el ámbito psicoanalítico fue inaugurada por Sigmund Freud al colocar al inconsciente ,sus sistemas y sus producciones como la agencia que gobernaba al humano más allá de sus arrogancia conceptual y su pretendida visión de un mundo racional, reduccionista y por lo tanto escudado en la comodidad de la certidumbre. Final de la certidumbre al tomar conciencia de las diversas lógicas y tiempos que marcan el devenir de los humanos. Final de la certidumbre al comprobar los aspectos paradójicos del inconsciente de los síntomas y de la misma cura psicoanalítica.

Nuestro funcionamiento intrapsíquico, interpsiquico y transpsiquico es evidente no lineal, marcado por el caos y la búsqueda de un equilibrio inestable que volverá a desordenarse para reiniciar la tarea en busca de la configuración de conocimiento. Del mismo modo la cointerpretación ,la transferencia y contratransferencia no ofrecen certidumbres o certezas, sino multiples posibilidad y probabilidades de compresión lo que equivale a la lógica polivalente tributaria de la complejidad. En rigor el mundo interno en relación con el entorno multicultural es dinámico y paradójico , multisimbolico , hologramático ,lleva las marcas de la intesubjetividad y del trabajo del hombre en las redes. El mundo de la complejidad esta atento a la Presentacion, a la Enacción y a los procesos de auto organización y los espacios de elaboración potencial. En el mundo de la complejidad lo único constante es su constante inestabilidad o la paradoja del equilibrio inestable , condición de todo ser vivo. Paradigma de la complejidad que parece haber sido sentido, pensando y coconstruido a la medida del psicoanálisis. Sistema observador de segundo orden donde el observador (el psicoanalista) configura con su analizando un sistema observacional mínimo marcado por la presencia de los emergentes, de fenómenos triunicos, de terceridades y del deslinde entre uno y otro termino que dan sentido al sistema psicoterapéutico coformado por dos mentes que trabajan juntas para formar un tercer producto: la terceridad, que es diferente al binomio yo/tú. O paciente y analista. Lo anterior significa que la relación psicoterapéutica es siempre recursiva, no es lineal mi mucho menos circular. Es simétrica y asimétrica .Otra imagen para la relación psicoterapéutica actual es la del espiral. Tambien es una relación heteraquica, centrada y descentrada en un proceso siempre recursivo. La relación psicoterapéutica admite lo heterogéneo como marca registrada. Los afectos y las ideas no se transmite en nuestra perspectiva ,sino que insurgen a partir de las distinciones y deslindes entre uno y otro termino de la diada psiconalitica y conocemos a partir de tales ideas o descubrimientos.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Solo algunos aportes psicoanalíticos a la complejidad. La lógica Polivalente del psiquismo humano. La definición de inconsciente de Freud se levanta desde un fondo paradojal, antinómico, contradictorio, ambiguo y no sujeto a las leyes del tiempo ni de la lógica aristotélica ,sino a la lógica polivalente, a la lógica difusa y lo enigmático . “Los procesos del sistema inconsciente se hallan fuera del tiempo; esto es, no aparecen ordenados cronológicamente, no sufren modificación ninguna por el transcurso del tiempo y carecen de toda relación con él”. Freud S. 1915 .Lo Inconsciente.BS AS. Obras completas. Tomo XIV, Bs As. Ed Amorrortu, 2006. En este mismo texto lo inconciente Freud da un un salto al limite rumbo a la física cuántica cuando propone que debiéramos estar preparados para admitir en nosotros no solo una conciencia segunda o tercera y aun cuarta sino una serie inacabable de estados de conciencia desconocidos para nosotros todos ellos y que se ignoran entre sí Complejidad: Inconciente no reprimido. Y aquí es necesario traer a Freud quien en su texto “Lo Inconsciente” entrega el índice de una diferencia al suscribir que no todo lo reprimido es inconsciente. Que hay un inconsciente más allá. Se trata del inconsciente no reprimido objeto de las últimas investigaciones en psicoanálisis de la complejidad. Entonces en un extremo Freud afirma “Todo lo reprimido tiene que permanecer inconsciente, pero queremos dejar sentado desde el comienzo que lo reprimido no recubre todo lo inconsciente. Lo inconsciente abarca el radio más vasto; lo reprimido es una parte de lo inconsciente. Freud S, 1915. “Lo inconsciente”, en Obras completas. Tomo XIV, Bs As: Ed.Amorrortu, 2006. La vaguedad, lo difuso, lo polivalente ,la presentación es decir lo no representado son las condiciones del trabajo psicoanalítico y de las producciones del inconsciente que aceptan diversos grados de comprensión y por lo tanto diversos grados en la generación de conocimiento. La única verdad es la que insurge de las construcciones o de las coconstrucciones levantadas por la pareja analítica, que a su vez generan terceridades. En Psicología de Las Masas y análisis del yo La conceptualización siguiente insuficientemente destacada se constituye uno de los fundamentos del paradigma de la complejidad en cuanto a no disociar lo grupal de lo individual Freud (1921) en Psicología De Las Masas y Análisis del yo cuando suscribe:

“La psicología individual es al mismo tiempo y desde un principio psicología social, en un sentido amplio. Pero plenamente justificado (Freud 1921-2000 -Pág. 7) En el mismo texto hace la exegesis de las identificaciones que es la forma más temprana de relación de una mente con otra mente en crecimiento. Fin de la disyunción entre psicología individual y psicología social. Ciertamente la relación está allí incluidos los principios de la intersubjetividad posteriormente desplegado por la escuela francesa de psicoanálisis con especial mención a la obra de Rene Kaes quien postula la correlación entre un inconsciente individual y la contra cara la de un inconsciente grupal dentro del inconsciente de la persona. Dos tipos de inconciente, uno que mira a la persona y otro que mira al grupo.

Lo Dialógico Se trata de la afirmación de que la relación es màs importante que los términos que ella reúne y supone dos términos que avanzan hacia la coformaciòn de conocimiento, nuevas estrategias , hipotesis de trabajo y toma de desiciones en busca de un mundo nuevo. Freud ( 1920/1996) Son ejemplo de orden dialógico el proceso primario y el proceso secundario en nuestra mente. Y como el proceso primario meta comunica al proceso secundario. Otro ejemplo lo constituye el principio del placer y el principio de realidad.

Complementariedad Freud (1916 -1996) origino el concepto de series complementarias que toman en cuenta la correlación de los factores hereditarios, la experiencia infantil y los desencadenantes presente o actuales. La multicausal es la propuesta de Freud. A su vez Georges Deveraux(1975) utilizo el principio de la complementariedad de Bohr con la finalidad de construir el Etnopsiconálisis Complementarista. Uno de los principios es el siguiente: una explicación puede admitir otro número de explicaciones pertinentes y por lo tanto complementarias.


DANIEL MALPARTIDA

Principios terciarios

La Terceridad constituye en los bordes del siglo XXI el campo obligado de la indagación psicoanalítica. El concepto de terceridad que tiene su origen en A Pierce, debió esperar hasta los años 80, momento en que es tomado por André Green incorporándolo al campo psicoanalítico del futuro como solía decir. Las referencias a la terceridad en Green son numerosas, presento aquí solo una de ellas. (Green A. 2004, p 107). “Estos fenómenos “Merecen ser aislados en el plano conceptual como procesos de relación entre procesos primarios y procesos secundarios. Ahora bien, si pongo en relación a y b, la relación no está especificada por un tercer término c, sino por la o las relaciones entre a y b. "su rol es crucial en el curso del análisis: funcionan como intermediarios, conectando los proceso primarios y secundarios […] su silencioso trabajo es el que hace posible que el proceso analítico El tercero y la terceridad en psicoanálisis progrese hasta el logro del insigth.

Lo que Green propone es que la terceridad artícula diversas configuraciones intrapsiquicas. Procesos primario y proceso secudarios .El objeto psicionalitico como tercero.. El espacio transicional como terceridad. El jugar juntos crea un juego terciario. El pensar entre dos genera una terceridad. El espacio de pareja es un tercer espacio. El mismo encuadre psicoanalítico es un tercer espacio .A la pregunta. ¿Dónde está ese espacio? En la relación. No es posible dejar de mencionar al Edipo que renace dentro del nuevo paradigma al cumplir las exigencia de la terceridad, lo tercerola triunicos, lo relativo, lo hologramático, lo recursivo, la auto organización, las redes y los entornos multiculturales, la transmisión entre generaciones, la paradoja, lo retroactivo y la presentación. Quizá debamos llamar hipercompleja a la configuración edipica inherente de nuestro inconsciente humano en relación con el entorno.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Pensamiento paradójico Freud encaro la paradoja en varios de sus trabajos que no es posible consignar aquí. Abordo la paradoja en su observación clínica “los que fracasan al triunfar”. (Freud 1916).Otro tanto hizo con el que “delinque por sentimiento de culpa” (Freud 1916)

Lo Paradójico Del Síntoma Freud lo explica muy bien sin utilizar la palabra paradoja. El síntoma tiene dos caras mutuamente contradictorias. Una permite les exigencias del deseo inconciente.Y la otra permite la exigencia de las defensas. La situación es tal que el síntoma coexiste en ambas condiciones. Por un lado la negatividad explicita del síntoma procura lo implícito que se realiza en la fantasía inconciente.La repetición del síntoma no solo dice sino que al mismo tiempo hace. Freud planteo para el humano la insistente presencia de la paradoja, señalamiento posteriormente tomado por Winnicot quien aporto no solo al pensamiento paradojal, sino que hiso uso de la paradoja en los tratamientos psicoanalíticos. Ya que hay paradojas que deben ser tolerarse y otras resolverse para que ni el analista ni el analizando caigan en la recursividad de lo locura. . Quizá el mejor homenaje sea del André Green “Si yo debiera resumir en una frase las razones por las que la obra de Winnicott me habla, diría que, después de Freud, ningún psicoanalista ha llevado más lejos la reflexión sobre la experiencia de los límites y el pensamiento paradójico.” A Green. 1973. Donald Winnicott.BS AS. Ed Trieb .p .19

La Nachträ-glichkeit o la causación retroactiva. Freud postula nuevamente los diversos tiempos en que se mueve el psiquismo, y la gravitación de las diversas lógicas lo mismo que la capacidad de nuestro psiquismo de auto engendrarse . La resignficación define la temporalidad especifica del psicoanálisis entro otras cualidades.

Winnicot y el Pensamiento complejo puesto en práctica. Después de Freud sin duda dentro del mundo psicoanalítico sobresalen los aportes de Winnicott al pensamiento complejo. Mencionemos algunas de sus formulaciones que hoy son ya de público dominio y de amplia validados en el mundo occidental. Los objetos transicionales. La teorización de la paradoja, la invención y el uso dentro del encuadre psicoanalítico. Los terceros espacios. La autoobservaciòn. El concepto de medioambiente facilitador que hoy llamamos entorno facilitador. El juego y sus lugares. Las creatividad primaria y el uso del garabato. La unidad mínima de supervivencia coformada por la madre y el hijo y aun otros aspectos de su teoría que comienzan a ser revisitados. Presentare apenas un ejemplo sobre su concepto de temporalidad y el uso de la paradoja en la sesión. Winnicott ( 1963-1974 ) en su trabajo “el temor al derrumbe” reformula los problemas que presenta lo traumático y los efectos siempre traumáticos del trauma. Sin mencionar la forma como el Inconsciente No Reprimido se abre camino, en su trabajo fear of breakdown, enuncia su tema fundamental que dice así “el miedo clínico al derrumbe es el miedo a un derrumbe ya experienciado”. Y es en estado de cosas que el analizando no puede pensar y que como tal yace “por debajo de la organización de las defensas”. Para Winnicott la tragedia del paciente es que este debe seguir sintiendo el temor y ese acontecimiento del pasado que en sus palabras que pone en negritas y cursivas: todavía no fue experimentadoy el único lugar donde tasl cosa puede presentarse es en el proceso psicoanalítico del aquí y ahora. . En la línea anterior que toma en cuenta al Inconsciente no reprimido y lo irrepresentable son los aportes de Botella (2003 ) “lo Sabido No Pensado “ y “Memorias Sin recuerdo”


DANIEL MALPARTIDA

Por un lado concepto paradojal que presenta aquello que fue captado pero no experimentado no representado y que flota -,por usar una metáfora - en el Inconsciente no reprimido. Lo que hace que el psicoanálisis de conceptos ampliados o de la complejidad se interrogue. ¿Existe una memoria que no sea el de los recuerdos representados? .No pocos conceptos y prácticas psicoanalítica son paradojales, paradojas que son necesarias solucionar y otras tolerar según los casos. Vale la siguiente pregunta. ¿No será lo paradojal la marca aun sin registrar del psicoanálisis actual? Es interesante señalar para volver a recordar que los psicoanalistas poco hemos dicho de nuestro aporte al paradigma de la complejidad. No tenemos un inventario de los aportes de Freud al paradigma de la complejidad, como tampoco de los post freudianos Siendo la anterior una tarea urgente y al mismo tiempo pendiente. Del Paradigma Objetual al paradigma de la complejidad en Psicoanálisis

Este largo, sinuoso y accidentado devenir ha permitido que hoy agreguemos a nuestro vocabulario no solo la palabra sino el concepto y la práctica de la Complejidad en nuestra disciplina, que presenta su propia forma de sentir, hacer y estar en el mundo. Inmerso en este proceso de cambio el psicoanálisis ha afinado sus propuestas teóricas, técnicas y prácticas. El psicoanálisis de las últimas tres décadas ha renunciado finalmente a la fantasía o el deseo de llenar el formulario de las reglas y principios de la ciencia clásica. Una nueva época ha llegado para el psicoanálisis, época de la que fue cogestor junto a otras disciplinas de este acontecimiento histórico que se expresa como un cambio de mentalidad en Occidente. Se trata del paradigma de la complejidad.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


DANIEL MALPARTIDA Bibliografia

1-Prigogine Ilya. (1997 ). El Final De Las Certidumbres. Ed. Andres Bello. Stgo. 2-Poincare Henri. (1963-2010) La Ciencia y las Hipòtesis. Coleccion Austral. Espasa. Calpe. Madrid. 3-Freud Sigmund: (1900- 1997 ) La Interpretacion De Los Sueños. Ed. Biblioteca Nueva. Madrid, 4-Einstein Albert ( 1916-1998) Sobre La Teoria De La Relatividad .Ediciones Altaya. Madrid. 5-Pierce Charles (1931-58), Collected Papers of Charles Sanders Peirce, 8 vols., C. Hartshorne, P. Weiss y A. W. Burks (eds.). Cambridge: Harvard University Press. 6-Heisemberg (1958-2017) El principio de incertidumbre. National Geographic.2016. 7- Wolfang Strobl (2007) El Principio de La Complementariedad y sus significación Cientifico. Filosòfica. Servicio de Publicaciones De La Universidad De Navarra. 8- Bateson (1972-1981-1991) Pasos Hacia Una Ecologia De La Mente. Carlos Lohlè.BS AS. 9-Von Foerster Heinz (1970-1991) Las semillas de la cibeneticas cibernetica. Barcelona .España. Ed. Gedisa. 10-E Morín (1994) Introducción Al Pensamiento Complejo. Pág. 60. Barcelona. Ed Gedisa

11-Deveraux Georges.(1974) Deveraux G. De La Ansiedad al Método. Fondo de Cultura Económica. México. 12. 44-A Green (2004-pag 73-104-107-108) Thirdness and psychoanalytical Concepts, Psychoanalytical Quarterly, 73 13-.Green A. 1973. Donald Winnicott.BS AS. Ed Trieb .p .19 14- D Winnicott (1963-1991 ) El miedo al derrumbe. En: Exploraciones psicoanalíticas I. Paidós. Buenos Aires 1991. 15. Cesar y Sara Botella (2003- pág. 35-43-46-59) La Figurabilidad Psíquica. Amorrortu.Bs As

Bibliografía citada

. Acha, Juan, “Introducción a la creatividad artística”, Edit. Trillos, México, 1992. Anceschi, Luciano, “La idea del Barroco. Estudios sobre un problema estético”, Madrid, Tecnos, 1991. Benjamín, Walter, “El origen del drama barroco Alemán” Taurus, Madrid, 1990. Brea, José Luis, “EL tercer Umbral. Estatuto de las prácticas artísticas en la era del capitalismo cultural”, Cendea C. http:// www.joseluisbrea.net Bodei, Remo, “La forma de lo bello”, Balsa de la Medusa, Madrid, 1998. Calderón de la Barca, Pedro, “La vida es sueño”, Ediciones Cátedra, Madrid, 1989. Cupani, Alberto, “Acerca de la vigencia del ideal de objetividad científica”, Sci. stud. vol.9 no.3 São Paulo, 2011. http://dx.doi.org/10.1590/S1678-3166201100030000 da Vince, Leonardo, “Tratado de Pintura”, Biblioteca Virtual Universal, www.biblioteca.org.ar, 2010. Debray, Regis, “Vida y Muerte de la imagen. Historia de la mirada en Occidente”, Paidós ibérica, S. A., Barcelona, 1994. Foucault, Michael, “Las palabras y las cosas. Una arqueología de las ciencias humanas”, Siglo XXI editores, Argentina, 1968. Hauser, Arnold, “Historia social de la literatura y el arte”, Ediciones Guadarrama, Madrid, 1969. Hauser, Arnold, “Manierismo. Crisis del renacimiento y origen del Arte Moderno”, Madrid, Ediciones Guadarrama, 1965. Jauss, Hans Robert, “Las transformaciones de lo moderno. Estudios sobre las etapas de la Modernidad estética”, Balsa de la Medusa, Madrid, 1995. Jay, Martin, “Scopic regimes of modernity” in S. Lash and J. Friedman (eds.) Modernity and identity, Oxford, Backwell, 1992. Jay, Martin, “Scopic Regimes of Modernity”, en: Hal Foster (ed.), Vision and Visuality, Ed. DiaFundation, New YorK, USA, 1988. Kuhn, Thomas S, “La estructura de las revoluciones científicas”, México, Fondo de Cultura Económica, 1971. Marchan Fiz, S, “La Estética en la cultura moderna; de la ilustración a la crisis del estructuralismo”, Cap. I, Barcelona: Edit. G. Gilí, 1982. Morín, Edgar, “La epistemología de la complejidad”, CNRS, Paris, fuente: gaceta de antropología nº 20, 2004 textohttp://www.ugr.es/~pwlac/g20_02edgar_morin.html. Nietzsche, F, “La Gaya ciencia”, Edad, Madrid, 2002. Pascal, Blas, “Pensamientos”, Orbis, Barcelona, 1984. Plazaola, Juan, “Introducción a la estética. Historia, Teoría y Textos”, Deustos, Bilbao, 1973. Prigogine, I. Stengers, I. “Entre el tiempo y la eternidad”, 2da Edición, Alianza Universidad, Madrid, 1994. Sousa, Boaventura de, “Crítica a la razón indolente. Contra el desperdicio de la experiencia”, Editorial Desclée de Brower, Bilbao, España, 2000.


C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


APRECIACIONES ACERCA DEL CEREBRO A PARTIR DE LA TEORÍA DE LA COMPLEJIDAD

José Alonso Andrade Salazar

Este es un artículo de reflexión que tiene como objetivo señalar los aportes de la teoría de la complejidad de Edgar Morin al estudio del cerebro. Para Morin el cerebro es unidad de multiplicidades «unitas multiplex» dado que, funciona dialógicamente y en él convergen dominios genético-cerebro-socioculturales, de los cuales emergen múltiples religares ecosistémicos, los cuales lo constituyen en el centro de asociación, formación y reproducción fenoménica. El cerebro es policéntrico, polifenoménico y multidimensional, en él se reúnen orden-caos-organización a partir de un funcionamiento recursivo-recurrente-organizacional. Es generador de eventos generadores de nuevos eventos asociativos, de él se devienen simbolización, lenguaje, pensamiento, estrategias, creatividad etc., además del espíritu. La complejidad cerebral es en realidad una hipercomplejidad.

Palabras clave. Cerebro, complejidad, Hipercomplejidad, pensamiento complejo, unitas multiplex.


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR

INTRODUCCIÓN El paradigma de la complejidad no es la respuesta ante todos los vacíos epistemológicos y derivas del conocimiento, es en realidad un desafío que invita al dialogo de saberes, al pensamiento crítico y relacional, es decir, a establecer relaciones-redes-anidamientos entre elementos antes disociados debido a su antagonismo e impredictibilidad (Morin 1973). Ello implicó una reforma al modo como se construyen los saberes, pues el reduccionismo operante bajo una mirada lineal, sometía-limitaba la complejidad fenoménica a la causa y el efecto, generando ideas homogenizantes-universalistas- y dotando a la ciencia de un carácter compartimentado, infranqueable y metódico. Para Morin (1977) existe precisamente en la compartimentación de los saberes, una necesidad de religare que implica el paso a una mirada transdisciplinar de la existencia, además del dialogo de saberes (Galeano 2005), que incluya al sujeto como ser cognoscente, es decir, un sujeto que es reintroducido en el lenguaje y el proceso del conocimiento. La linealidad de las miradas reductoras anula lo emergente, recursivo y organizacional, al tiempo que elimina el caos, la incertidumbre y la multidimensionalidad por considerarlas imprevisibles e inciertas. Para la complejidad la incertidumbre es la fuente de neo-saberes dado que, en un universo en expansión de múltiples interrelaciones inter-sistémicas, el cerebro y el conocimiento también se expanden, mutan, se transforman y modifican a los sujetos dialógicamente. Complejo significa “complexus” es decir, tejido conjuntamente, y para Edgar Morin (1977) esto quiere decir que ningún saber se da en soledad, ya que el mismo hecho de generar conocimiento implica la generación de múltiples redes de saberes, que en coordinación de coordinaciones operantes hicieron posible el pensamiento y el lenguaje; en este sentido todo se teje en conjunto dado que no existe una simplicidad en la naturaleza, ni tampoco en las estructuras físicas, dado que el mundo y el universo presentan una complejidad de base, ósea, que está en la base de todo lo que existe. También señala la necesidad de ecologizar el pensamiento es decir, de adscribir a la conciencia ambiental controles y elementos de pedagógicos-relacionales de solidaridad global con los ecosistemas, mismos que

conviven en constante retroalimentación y dependencia relativa (Morin 1984, 1982). Revela además, que la humanidad presenta comportamientos auto-destructivos y paradojalmente, a mayor desarrollo científico, mayores son las posibilidades de autodestrucción a gran escala (Morin 2011). Por tanto señala que «en pos del ideal de progreso», la ciencia anuló del conocimiento y el desarrollo técnico, las regulaciones bioéticas que permitían a las disciplinas y al conocimiento progresar acorde al desarrollo humano, cultural y social de la especie humana. Como consecuencia, de la ciencia sin consciencia se derivaron los más grandes crímenes a los ecosistemas: experimentación, desastres nucleares, contaminación, depredación de recursos naturales, etc. En conclusión es dable considerar que no existe una ciencia buena o mala, sino ausencia de controles que permitan regular sus aportes, para lo cual es preciso y urgente comprender el mundo e interiorizarla responsabilidad colectiva con la humanidad y todas las especies. Según Edgar Morin (2009) la naturaleza de un paradigma puede ser determinada a partir de la generación/promoción/selección de categorías rectoras es decir, de conceptos que son guía para la inteligibilidad de los fenómenos, puesto que a través de él se determinan las operaciones lógicas rectoras que guían el pensamiento y la interpretación del universo fenoménico. Identifica igualmente, un paradigma reduccionista o «paradigma de la simplicidad» como fuente de muchos de los saberes que se acusan como válidos y a menudo irrefutables en la actualidad, el cual disiente de la propensión relacional del paradigma de la complejidad (Morin 1977). Señala además, que la reducción a eliminado la incertidumbre, y por ello se ha construido sobre certezas epistemológicas y un método científico-investigativo, que presenta un claro origen Cartesiano-Comtiano. En contraste propone un antimétodo, compuesto por el reconocimiento de una complejidad de base, es decir, de la complejidad en la base de todo lo que existe, su operador/dispositivo de transformación interpretativa-comprensiva: el pensamiento complejo, y un compendio de aportes que resaltan la dialógica, los embuclamientos, el valor de la incertidumbre, la relación orden-caos-organización, la trasformación y dialogo entre disciplinas y saberes, una visión neo-humanista y antropoética del mundo, el pensamiento ecologizado, la educación y la globalización, entre otros aportes importantes.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Si bien el paradigma de la complejidad emerge de las insuficiencias del paradigma de la simplicidad, respecto a la explicación del mundo y sus interacciones (Morin 2009b), este no se torna reductor de la simplicidad, puesto que lo acoge acorde a sus aportes y valores, pero transforma la mirada causalista cerrada y lineal de los fenómenos, por miradas amplias con base en redes de encuentros, desencuentros, rupturas, disipaciones y asociaciones, de las que emergen neo-conceptos, nuevas perspectivas y diálogos transdisciplinarios, de los cuales discurren múltiples miradas de los fenómenos estudiados. El paradigma de la simplicidad permite ampliar los saberes en torno al cerebro y su funcionamiento organizacional, así como también, a la forma en que éste conoce y da cuenta de la realidad, todo ello en el marco de la interrelación entre individuo-sociedad-especie, y bajo una mirada sistémica en la que el sistema es abierto-cerrado, se autoproduce (autos) en un lugar (Oikos), conserva su identidad (privacidad operacional), y cambia constantemente al expandir –disipar- sus conexiones-interacciones con otros ecosistemas (eco), generando a su vez nuevos estados-condiciones de su organización (re-organización) (Morin 1977). En este sentido el Paradigma de la complejidad inaugura una nueva ciencia que concibe una mirada “unificadora de la naturaleza y la sociedad. Unificación que excluye toda pretensión reductora, como hizo la ciencia positivista, para lograrla a partir de la integración de todos los elementos y dimensiones que constituyen la realidad u objeto a analizar” (Pérez 2003, 7). Los saberes, fenómenos, situaciones, interacciones e inter-reto-acciones son comprendidas a partir del embuclamiento, figura que referencia el funcionamiento torbellinesco-caótico-organizacional de los sistemas (Morin 1977, 1999), al tiempo que hace alusión a una constelación conceptual relacionada con la transformación indefinida de los sistemas, y que contrasta con la mirada lineal que ve en dichos cambios relaciones adscritas a la dinámica causa-efecto, misma que elimina la incertidumbre, las emergencias, el ruido, y a cambio de ello reifica la certeza de la demostración. Es importante mencionar que el bucle organizacional referencia un proceso mediante el cual los efectos y productos, son a la vez auto-productores de sí mismos, lo que quiere decir que los efectos se retroactúan (reingresan) sobre aquello que les dio origen, de modo que se constituya un proceso de transformación continua, que pone en interacción a los sistemas .

Tal como refiere Edgar Morin (1977) la forma verdadera de un ser vivo no está definida lineal o arquitectónicamente a través de componentes claramente diferenciados, dado que es un «multiproceso retroactivo» auto-embuclado a partir de múltiples bucles, tómese como ejemplo los bucles producidos por la circulación sanguínea la función hormonal, la alimentación, etc. Desde una mirada compleja el ser humano y el cerebro deben ser comprendidos como un sistema «genético-cerebro-sociocultural» (Morin 1973, 1999) de éste modo opera a través de las interrelaciones y emergencias procedentes de cuatro sistemas: 1) el sistema genético; 2) el cerebro; 3) el sistema sociocultural, y 4) el ecosistema, en éste sentido desde una mirada compleja el ser humano puede ser visto a modo de sistema genético-cerebro-sociocultural-ecosistémico. El cerebro presenta a través de su funcionalidad, estructura, creatividad, trabajo virtual, relacionismo interno, articulación endo-exogénica, intensión dialógica y multidimensionalidad, una complejidad de base, de cuya interrelación emerge la Hipercomplejidad reiterativa. El cerebro es un sistema complejo que alberga múltiples complejidades a nivel funcional-estructural, y que funciona en articulación con otros sistemas internos-externos complejos per se, con los cuales adquiere relaciones «endo-exogénicas» de mutuo intercambio, estructuración y auto-organización. La anatomía del cerebro es de gran complejidad (…) la palabra cerebro es la unión de dos términos, Ker y brum, que significa lo que llevamos en la cabeza, el cerebro es el órgano central del sistema nervioso. Se continúa a través del tronco encefálico con la médula espinal, situada en el canal raquídeo, dentro de la columna vertebral. Detrás del tronco del encéfalo o tronco cerebral se encuentra el gran órgano del equilibrio, el cerebelo (cerebelum, o pequeño cerebro). Se utiliza a veces como sinónimo el término encéfalo, encéphalon, decían los antiguos, lo que está dentro de la extremidad cefálica, reservándose el término cerebro propiamente dicho a aquella parte del encéfalo situada por encima de la tienda del cerebelo, considerándose la parte que está debajo como tronco del cerebro (García-Albea 2017, 15) Si bien desde esta mirada conceptual, pareciera que el cerebro fuese la reunión de múltiples funcionamientos articulados en áreas cerebrales, que a través de sus operaciones y resultados dan forma a la actividad


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR cerebral en realidad el cerebro debe ser asumido desde una mirada compleja –para no caer en reduccionismos-, a partir del policentrismo eco-bio (genético)-sociocultural, porque en él convergen diversos centros funcionales-convocantes-operativos, encargados de religar-integrar la multiplicidad de estímulos/esferas/dominios/pliegues/contextos, de cuya interrelación emergen sentidos, saberes y modos de estar y del convivir, es decir, que torna proclive al ser humano a la evolución y transformación constante.

Operadores de pensamiento complejo y funcionamiento cerebral. Morin y Le moigne (2000) refieren que existe una disyuntiva cada vez más profunda entre los saberes derivados de disciplinas compartimentadas y los hechos que son cada vez más multidimensionales, transnacionales, transdisciplinarios y complejos, en cuyo caso la producción de saberes debe interrelacionar lo global, multidimensional e intercultural, y es allí donde los operadores de pensamiento complejo emergen como vías, herramientas y mecanismos de reforma al modo como se construyen los conocimientos. La propuesta de Morin (1977) abarca siete principios u operadores lógicos para bosquejar la complejidad, útiles para transformar el conocimiento fenoménico desde una mirada compleja. Estos principios son: sistémico u organizacional, hologramático, movimiento circular retroactivo (de bucle retroactivo), movimiento circular recursivo, auto-eco-organización (autonomía-dependencia), dialógico y, el principio de la reintroducción del sujeto en todo conocimiento. Es importante anotar que estos principios constituyen un insumo valioso, además de una propuesta útil para la comprensión de las múltiples relaciones y funcionamientos del cerebro sin limitarse a ellas, ya que evitan las miradas reduccionistas que limitan el cerebro a la suma de sus operaciones y estructuras, y trasciende a lo relacional, es decir, al funcionamiento en cadena, interrelacionado, relativamente independiente, a través de anidamientos neuronales y organizaciones complejas (áreas cerebrales).

El cerebro opera a través de múltiples computaciones (pulsos cerebrales entre neuronas y de estas con otras estructuras), es decir a través de mega-computaciones inter-neuronales que enlazan mundo interno-interno, además de generar pliegues de realidad que dan sentido al existir del sujeto . Es así que el principio sistémico u organizativo está fundamentado en la idea que el todo es más que la suma de las partes y más que el todo, puesto que está en expansión y produce propiedades nuevas inexistentes aisladamente (emergencias), pero también es menos que el todo ya que, genera sistemas organizados abiertos-cerrados con su propia identidad, lo que quiere decir que supone la contención de cualidades de las partes (Morin 2002). Desde éste principio la complejidad se opone al reduccionismo con el que se definía tradicionalmente el mundo y sus interacciones. En esta mirada el cerebro es una organización compleja «recurrente, recursiva y organizacional», dadas sus múltiples operaciones, relaciones y emergencias, las cuales van más allá de la producción de lenguaje y pensamiento, pues genera la simbolización y re-simbolización del mundo, de sus interacciones y transformaciones que constituyen insumos generativos del principio de realidad con el que el cerebro se da sentido a sí mismo (self) y a la existencia del otro (otredad). De suyo, el cerebro es un sistema de sistemas, que incluye relaciones computantes entrelazadas, caóticas, organizacionales, en este sentido Morin (1977) opina que: El ser humano forma parte de un sistema social, en el seno de un ecosistema natural, el cual está en el seno de un ecosistema natural, el cual está en el seno de un sistema solar, el cual está en el seno de un sistema galáxico; está compuesto por sistemas celulares, los cuales están compuestos por sistemas moleculares, los cuales están compuestos por sistemas atómicos (Morin 1977, 121) El principio hologramático se aplica a las organizaciones complejas y referencia la contención de la presencia del objeto en su totalidad en cada parte de dicha totalidad (Morin 1977), de este modo es posible en el holograma obtener imágenes completas partiendo de las partes de la imagen (Le Moigne 2009). Grosso modo éste principio revela que cada parte contiene la generalidad o totalidad de la información del objeto que está

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


y en consecuencia, en toda organización la parte está en el todo y el todo en la parte. El cerebro es hologramático, ya que cada parte es un todo en sí mismo al tiempo que contiene la globalidad del cerebro en sí, ya que sino la tuviera genética (Genon) y fenotípicamente hablando (fenom) no podría integrar-integrarse al megasistema híper-complejo denominado sistema nervioso central y sistema nervioso periférico al que cada parte pertenece. Asimismo, en el principio del bucle retroactivo o retroalimentación, la causa actúa sobre el efecto a la vez que el efecto actúa sobre la causa (Morin 1999), lo que quiere decir que se embuclan -reintroduciendo cada efecto en la causa y transformándola-, con lo cual se rompe la causalidad lineal o relación interdependiente entre causa-efecto permitiendo al actualización y autonomía organizacional del sistema. Este principio opera en el cerebro a través de las múltiples conexiones cerebrales, y la modificación que estas generan en la estructura de la corteza cerebral y en el cerebro como sistema. El impulso nervioso electro-químico modifica la neurona y al sistema de neuronas transformando los caminos para comunicarse, su umbral de resistencia y el modo como procesan dicho impulso (Bustamante 2007; Snell 2007), al tiempo que la información trasmitida reingresa una y otra vez en el sistema (área cerebral o anidamiento cerebral), especializando áreas y generando a su vez múltiples vías eferentes, aferentes y emergentes de intercomunicación integrativa, redistributiva y asociativa (Snell 2007), con las cuales se disipa la información y se generan procesos mentales. Todo aprendizaje reingresa en un aprendizaje ya organizado en el cerebro y ambos se modifican, puesto que de eso se trata el aprendizaje: de la interrelación de constantes auto-eco-modificaciones eco-bio-cerebrales. Asimismo se encuentra el bucle recursivo, el cual revela los procesos de auto-producción (autopoiesis), auto-organización (propiedad auto-organizacional) y auto-eco-organización (organización endo-exogénica) de los sistemas, actuando por medio de bucles inter-retro-activos donde consecuencias, efectos o productos son a la vez causantes-productores de los procesos que los causan y producen (Morin 1977). De acuerdo a lo expuesto por Morin, es posible inferir que los complejos procesos en el cerebro tienen una característica inter-retro-activa, es decir que tienen la propiedad de reingresar en aquello que les dio origen pero favorecer nuevos reingresos o influenciar otros procesos de reingreso, emergentes, novedosos o en potencia.

El cerebro es recursivo, creativo, no-lineal, así cada neo-proceso o ruta para receptar, recrear y retransmitir los estímulos y comunicarlos es una novedad emergente, o sea un producto que para el caso de los seres humanos es visible en la interinfluencia y reciprocidad entre las funciones mentales superiores, y el pensamiento-simbolización-lenguaje (Issacharoff y Madrid 1994). Edgar Morin (1992) afirma que la complejidad cerebral resulta análoga a la complejidad social, sin embargo esta última demanda que el cerebro responda a los nuevas requerimientos del entorno y sus diversos contextos bio-antropo-ecológicos, lo que implica el desarrollo de una memoria dinámica y ágil, que tenga mayor habilidad y capacidad asociativa para lo cual requiere ser de tipo recursiva-recurrente-organizacional, y que articule la multidiversidad de situaciones emergentes en los diversos contextos. Otro de los principios es el de autonomía-dependencia o auto-eco-organizacional, señalado por Edgar Morin (1999) bajo la premisa Heraclítea de «vivir de muerte, morir de vida», y que garantiza el relevo y evolución de los sistemas, mismos que presentan una autonomía relativa porque dependen de intercambios con otros eco-sistemas para operar, sentido en el cual el sistema se auto-eco-organiza. Dicho funcionamiento revela en el cerebro una autonomía relativa, dado que tiene la propiedad de generar los recursos-procesos que le permiten operar en diversos pliegues de realidad (autopoiesis), al tiempo que auto-organizarse. De este modo para ser requiere de intercambios con otros sistemas a nivel endo-exogénico (interna-externamente), lo cual quiere decir que su auto-organización depende–está en dependencia relativa- del entorno –Eco-, que a su vez está definida por el lugar –Oikosdonde suceden dichas interacciones, al tiempo que ambos elementos se encuentran en asociación con el principio –Autos-, que permite la identidad, permanencia y reproducción de los procesos, de modo que dicha interrelación permita la auto-eco-organización cerebro-medio ambiente-sociedad, aspecto que revela su complejidad y multidimensionalidad. De acuerdo con Solana (1997) el desarrollo genético del cerebro implicó la existencia de una condición previa de desarrollo ecosistémica-ecológica (un autos) que al momento de alcanzar características a nivel sociocultural, auto-generó las condiciones, competencias y disposiciones para el desarrollo de la complejidad cerebral, así el auto-funcionamiento del cerebro obedece a la auto-organización de la auto-eco-organización que la contiene.


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR

Asimismo se encuentra el principio dialógico, el cual “permite asumir racionalmente la inseparabilidad de nociones contradictorias, para concebir un mismo fenómeno complejo” (Morin 1999, 101), es decir, reunir los antagonismos para tornarlos complementarios explorando así, su capacidad para reformular, extraer y proponer nuevas vías de relación-comprensión-generación fenoménica . Según Edgar Morin (1992) el cerebro es competente para organizar, definir o crear la realidad y procesar la infinidad de información sensitiva interna y externa, porque opera a través de un funcionamiento dialógico bio-cerebral. Lo anterior quiere decir que su desarrollo genético y fenotípico, involucró necesariamente condiciones-relaciones-sucesos evolutivos de tipo antagónico, los cuales se hicieron complementarios conformando la “unitas multiplex” o unidad de multiplicidades. Dichos cambios se dieron a nivel morfogenético a la vez que a nivel funcional, y de ello devino la complejización de su habilidad para relacionarse, concibiendo así niveles mayores de complejidad, toda vez que el aumento de la complejidad ecosistémica demandó mayores habilidades de respuesta e interrelación intra e inter-sistémica, derivadas del aumento de exigencias y cambios evolutivos.

Existieron entonces presiones provenientes de la complejidad externa, mismas que aumentaron acorde a las transformaciones eco-ambientales y más tarde antropo-socio-culturales, que en gran medida han remodelado dialógicamente el cerebro, motivo por el cual “es necesario enfocar el desarrollo genético del cerebro a través de una dialéctica entre la presión de la complejidad y una primacía de la complejidad” (Morin 1992, 96). El principio dialógico transita de la explicación a la comprensión, la cual es en todo sentido relacional. El cerebro más que explicado debe ser comprendido, y para ello se requiere restituir el carácter de ser como sujeto en aquello que le dio forma y fue coadyuvante en su desarrollo, al respecto Edgar Morin (1986) opina: Mientras que la explicación introduce en todos los fenómenos las determinaciones, reglas, mecanismos, estructuras de organización, la comprensión nos restituye los seres, los individuos, los sujetos vivientes […] sería fecundo desarrollar simultáneamente el campo de la comprensión y el de la explicación; el progreso en uno de los campos de la dialógica no debiera efectuarse con la regresión en el otro (Morin 1986, 151)

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Finalmente se encuentra el principio computacional «cómputo» que implica la reintroducción del que conoce en todo conocimiento. En éste principio la presencia de otro inter-influencia, transforma y genera conocimientos en ambas partes (observador-sujeto) propiciando la reconstrucción frecuente de la realidad percibida-interpretada “en el proceso de conocimiento y se haga cargo de renombrar y reinterpretar la realidad desde la complejidad y la incertidumbre, cuestionando sus certezas y avanzando hacia una metamorfosis de la autoconciencia cósmica de la unidad en la diversidad” (Andrade 2016, 12).Tal como lo afirma Chris Knight (1991) los homínidos no aprendieron a ser lo que son en soledad, dado que fueron las interacciones con su entorno, el confrontar situaciones naturales y las relaciones con otros homínidos, lo que favoreció el desarrollo de la comunicación, y con ello de los lazos y vínculos sociales; ergo todo aprendizaje requiere de la colectividad, es decir, de su participación directa o indirecta. Lo anterior explicaría por qué en el cerebro aprender implicó interrelación, afectividad, comunicación y estrategia, puesto que el conocimiento surgió como algo útil para sobrevivir en contextos claramente inhóspitos, peligrosos o carentes de recursos que garantizaran la supervivencia (Knight 1991), de allí que para comprender el mundo y las interacciones de otros sujetos se requiriera la introyección del otro, y con ello la transformación constante de los individuos en la relación que establecían. En consecuencia los sujetos nunca fueron pasivos, siempre modificaban su existir de acuerdo a las modificaciones externas, para lo cual generaron computaciones es decir, pulsos que permitían reconocer dichos cambios y operar eco-sistémicamente de acuerdo a ellos. Es así que el sujeto modificaba su organización geno-morfogénica (fenom-geno), al tiempo que su cambio producía la modificación de otros sujetos en el entorno (eco) en el que se expandió su interacción. El principio computacional permite la evolución mega computacional del cerebro, y establece las relaciones en la corteza cerebral para procesar los estímulos del entorno y aquellos que interiormente se generan (Guardado 2013; Vinod, et al 2015). Las células cerebrales neuronas computan –emiten pulsos- pero también lo hacen otras células y en sí mismo todo el organismo vivo, siendo la computación la base de su existencia, y en las neuronas su razón de ser. Al respecto Thomas DeMarse citado por Gramling (2004) considera que:

Las células computan “emiten pulsos” con los que se comunican e intercambian información esencial para la vida, para ello usan redes celulares que generan patrones o “cómputos” específicos a cada función, así cuando los sistemas presentan fallas de computación se producen enfermedades sistémicas, por tanto si se pueden conocer los patrones es posible pensar en tratamientos más eficaces (Andrade 2016, 156) Es importante mencionar que estos principios, dan cuenta de la interrelación, ampliación y diversidad del cerebro, lo cual permite considerar nuevas dinámicas emergentes en los fenómenos bio-psíquicos y antropo-socio-culturales, apreciaciones que pueden ser implementadas para superar la estreches de miras que gira en torno a lo físico, biológico y social. La comprensión del funcionamiento del cerebro se ve favorecida positivamente por estos principios que son reveladores de su complejidad de base y de la hipercomplejidad, la cual es emergente de su funcionamiento inter-complejo, es decir de la complejidad de la complejidad que habita y se recrea en el cerebro humano. La hipercomplejidad favorece la superación de la complejidad restringida o limitada, que reconoce la complejidad de los sistemas, pero que no va más allá de éste reconocimiento, porque reduce la complejidad a un número específico de situaciones o eventos (Morin 2006). Edgar Morin (2006) señala que las actividades psíquicas son la emergencia reticular de la mega-computación celular (pulsos neuronales) y para ello, utilice los conceptos de Noosfera y de Espíritu, tomando el espíritu como emergencia del cerebro: que proviene del cerebro pero da forma al cerebro (embuclados), al tiempo que posibilita el Yo (objetividad de las múltiples identidades del sujeto) y al Mi (identidad / individualidad de cada sistema que compone al sujeto), así el espíritu garantiza la virtualidad cerebral que da pie a una relación evolutiva imprescindible para la supervivencia de la especie: la relación entre lenguaje-pensamiento, al tiempo que la formación de la conciencia, representaciones-cogniciones, y la actividad estratégica y relacional que da forma a la emergencia a la inteligencia (Andrade 2016). Es importante mencionar que para Edgar “la conciencia consiste en «la emergencia del pensamiento reflexivo del sujeto sobre sí mismo, sobre sus operaciones, sobre sus acciones»” (Morin 1986, 134).


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR La conciencia también “presupone una aptitud para la reflexión, en el sentido de desdoblamiento, gracias a la cual el conocimiento se observa en sí mismo y llega a convertirse en un objeto más de conocimiento” (Morin 1973, 158).

Cerebro y unidualidad «unitas multiplex». No existen sistemas simples, pues todo tiene una complejidad de base, es decir que la complejidad está en la base de todo lo que existe. Sin embargo, no es una base sólida e inamovible, de patrones repetitivos e invariables, sino una base dinámica, de constantes co-evoluciones, disipaciones, interacciones, emergencias y derivas. Este planteamiento de Morin (1977) ejemplifica una toma de posición frente a un pensamiento lineal y reduccionista que no ve más allá de las partes, y se enfrasca en postulados enunciados en clave de universalismo. Dicho de otro modo, la complejidad plantea que la diversidad es también unidad de la parte, a la vez que unidad del todo, al tiempo que el todo es más que el todo, es decir, un todo en expansión multidimensional y organizativo. Lo anterior revela que la unidad es unidualidad de multiplicidades, de modo que algo que existe lleva en su seno el caos como evento necesario de degradación, el orden como propensión a la identidad y resistencia, y la organización como tendencia (Andrade 2016). El sistema es sistema de otros sistemas-en interrelación con otros sistemas, y todos confluyen entre sí, a partir de la interdependencia entre sus antagonismos complementarios; de esto se trata la unidualidad, de considerar nuevas alianzas, religares, rupturas y desuniones, como condiciones propias del existir intra-inter-sistémico, a la vez que como integración que consolida un perfil de identidad en el sistema. En relación a la unidualidad del ser humano Morin (1977) opina:

La unidad del hombre es un problema cuyos aspectos sociales, políticos y éticos, no solamente preceden a los aspectos científicos, sino que actúan, soterrada o abiertamente, en el corazón de la problemática científica. Hoy, en la cultura occidental, hay algunas personas que están persuadidas de que el concepto homo, es decir, la unidad del hombre, responde a ingenuas apariencias que la mirada crítica disipa como humo. De hecho, la idea de unidad del hombre es una idea muy tardía y muy frágil, corroída y disuelta sin cesar por el etnocentrismo y el sociocentrismo. Cuando consideramos la noción de hombre, tanto en las sociedades arcaicas como en las sociedades históricas, parece claro que depende de una doble consciencia. De una parte, todo «extranjero», a los ojos de un grupo determinado, es percibido inmediatamente como hombre (Morin 1977, 1). El ser humano es unidad de multiplicidades “unitas multiplex” lo cual es muy importante porque con ello se supera la noción de objeto y se trasciende hacia el sujeto humanista del conocimiento, que puede crear, recrear y reorganizar la realidad de acuerdo a las diversas formas como figura el mundo individual y colectivamente. Así según lo expresa Solana (1998) el humanismo fundó al hombre al aislarlo de la naturaleza, suprimiendo su instinto y generándole las propiedades de autosuficiencia, auto-legitimidad y raciocinio, de modo que el homo es en realidad un Homo Sapiens, y adquiere una sapiencia que surge a la vez que escapa de dicha naturaleza, y aunque éste tipo de hombre se reificó sobre otras especies, y entendió que su superioridad podría ser análoga a su destructividad y dominación ecosistémica, también fue consciente de que podía crear los controles antropo-éticos útiles para no destruir el entorno en el cual vive. En suma el cerebro evolucionó rápidamente en el lenguaje el cual se constituyó en fundante-fundamento de lo humano, lo que a su vez constituyó cultura y sociedad, arte, barbarie y también violencia (Morin 2009a), en este sentido todo acto humano es biocultural-multicultural-transcultural, pretensión irreductible que debe abarcarse desde lo biológico-socio-cultural.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Para Edgar Morin (1977) en lo humano coexiste la unidad y la diversidad genética, de modo que lleva biológicamente en él a toda la especie humana, al tiempo que incluye su singularidad e individualidad genética expresa en la disposición genético-anatómica, de la cual emergen las diversidades socio-culturales que son a su vez emergencias del cerebro que las produce, toda vez que estas remodelan constantemente el cerebro de los sujetos. De esta manera señala que “el sistema es el carácter fenoménico y global que toman las interrelaciones cuya disposición constituye la organización del sistema” (Morin 1977, 126), y en este sentido todas las interrelaciones que en éste suceden-emergen se encuentran dotadas de cierta estabilidad –relativa- misma que toma un carácter organizacional y produce al sistema. La estabilidad asegura la unidad, lo relativo la diversidad de componentes y la identidad-autonomía en cada proceso. El cerebro es unidad de multiplicidades, pero la sociedad contiene al sujeto, que a su vez contiene al sistema sociedad y al sistema cerebro, que a su vez contiene el sistema nervioso central-periférico-simpático-parasimpático, que a su vez contienen el sistema genético, etc. Dichas interrelaciones inter-sistémicas dan pie al ejercicio de una complejidad de complejidades, una «complejidad de la complejidad» (Morin 1977; Morin 2006), es decir a la hipercomplejidad.

Hipercomplejidad cerebral. Desde una mirada compleja el cerebro es comprendido en su hipercomplejidad a partir de la complementariedad entre tres elementos: espíritu-conocimiento-psiquismo (Solana 1997). Es así que tiene un función hologramática pues todas sus partes/sistemas son complejos per se es decir, interdependientes, inter-complementarias, inter-influyentes y auto-eco-organizacionales, lo cual implica a pensar que como totalidad cada parte lo representa y constituye, así el cerebro es más que un todo, pues sus funciones se expanden, no se limitan a una relación de aprendizajes, sino que crea emergencias: pensamientos, lenguajes, simbolizaciones, estrategias, etc., (Morin 1986). Dicho de otro modo el cerebro no se reduce a un funcionamiento homogéneo o heterogéneo, pues integra ambos y se inscribe en lo multidimensional, es decir en la generación, integración e interrelación entre los diversos niveles de realidad en los que existe, y no solo en aquellos dominios de realidad que perciben los sentidos.

Lo expuesto hasta aquí quiere decir que la complejidad del cerebro invita a comprender que cada proceso es embuclamiento de otros procesos, tal es el caso del actuar, pensar, sentir, intuir, percibir, decidir, dudar, conceptualizar, seriar, memorizar, crear, etc., que son en sí mismos reflejos de los embuclamientos entre funciones cerebrales-espíritu-somáticas (centrales y periféricas), y de estos con las dinámicas sociales-históricas-culturales, mismos que se inter-influyen de forma reticular y en cadena (Sanjuán y Bines 2009). Es innegable la influencia endo (interna)-exo (externa) en el cerebro, pues éste registra toda la actividad endo-exogénica del cuerpo humano, de modo que las variables de la conducta y las situaciones ambientales externas influyen en la dinámica interna del organismo, en la sociedad, sus dinámicas, y en la interpretación de dichas dinámicas sociales. Ejemplo de ello es que la experiencia personal, social y comunitaria cambia la plasticidad neuronal del cerebro, de acuerdo a los estímulos que éste procesa; así éste nunca será el mismo, ni estará en un estado de reposo-equilibrio, dado que “la neuroplasticidad es la propiedad que tienen las neuronas de reorganizar sus conexiones sinápticas y de modificar los mecanismos bioquímicos y fisiológicos en respuesta a un estímulo externo” (Muntani 2005, 35). Lo anterior quiere decir que en la relación cerebro-ser se introyectan la variabilidad, la distinción, y también lo homogéneo y los cambios ambientales, formando reticularmente un pensamiento que emerge cada vez más estructurado y enfocado en la supervivencia social y la interacción con otros seres (Sanjuán y Bines 2009). El cerebro humano no se reduce a una función biológica estructural, no se debe concebir como esencia de la vida, sino como esencial para la existencia, de modo que la complejidad cerebral es complejidad de complejidades, es decir hipercomplejidad estructural-estructurada-estructurante. El cerebro no es un órgano simple o pasivo, tampoco presenta un estado o función fija-equilibrada-en reposo absoluto, porque integra el flujo anidado de estímulos-aleas internos-externos (MacLean 1985; Gramling 2004), presentando así, un equilibrio relativo y una autonomía en dependencia de dicho flujo, y también del funcionamiento de otros sistemas que lo componen. Por esto no resulta reducible a sus productos o cogniciones, pues se configura como globalidad y unitas múltiples, a través de las trilogías: espíritu, cerebro, cómputo; individuo, sociedad, especie; caos, orden, organización; organización, auto-organización, auto-eco-organización; pensamiento-lenguaje-simbolización; e inteligibilidad, inteligibilidad-explicativa, inteligibilidad-comprensiva.


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR Conviene anotar que el cerebro es estructural dado que contiene estructuras complejas interconectadas entre sí, a la vez que flexibles y en constante cambio -neuroplásticas- (Begoña y Romero 2010), las cuales integran dinámica y complejamente nuevos procesos y cambios estructurales «plasticidad cerebral» (Turrigiano y Nelson 2004), en cuyo caso y pueden compensar potencialmente falencias en el orden de los funcional-estructural «equipotencialidad» (Junqué, Bruna y Mataró 2004). En este sentido el cerebro es también una organización estructurada porque al integrar la interrelación entre orden-desorden-organización, también la estructura toda vez que organiza, reúne y modifica los estímulos y transformaciones bio-psico-socio-cultural-antropo-éticas (Morin 1992); asimismo resulta estructurante ya que coadyuva al proceso de estructuración-desestructuración-reestructuración de otras estructuras, dinámicas y procedimientos, lo que permite la integración de la diversidad endo-exo-sistémica. En este tenor es posible considerar desde una mirada relacional que las tres condiciones posibilitan el equilibrio relativo del cerebro además, de su auto-eco-organización autopoiética. Asimismo, el principio hologramático permite explicar que el cerebro como organización hipercompleja requiere un asiento-soporte-imprinting del todo (holograma) en cada parte, lo que quiere decir que busca inscribirse como todo-global en cada una de las partes, para lo cual requiere integrar su complejidad organizacional y que cada parte también integre la complejidad organizacional del cerebro (todo). Dicho esto, cada parte, área e instancia del cerebro y a la vez cada relación e interacción que lo compone no puede ser vista de manera aislada, pues su existencia y funcionalidad cobra sentido, en tanto integra a su existir el todo organizacional inscrito en la dinámica funcional-cerebral geno-fenotípica, lo cual no implica la pérdida de su singularidad o fragmentación, sino la interrelación resignificante de sus interrelaciones, relaciones y productos. Edgar Morin (1992) señala que cerebro y cultura se han influido-propiciado mutuamente, de modo que el cerebro ha posibilitado y llevado consigo el impulso de la cultura, al tiempo que la cultura ha suscitado el desarrollo cerebral, favoreciendo la transición evolutiva desde el homínido hasta el hombre (homo sapiens). Según lo explica (Solana 1998, 1997) la cerebralización es el proceso de evolución del cerebro,

de su complejidad y de sus capacidades, proceso ligado a la juvenilización cerebral, es decir, a la propiedad del cerebro para aprender y ajustarse a nuevas experiencias durante todo su ciclo de vida, para lo cual requiere aprender e integrar relacionalmente las habilidades desarrolladas, lo que implica reactualización, cambio, transformación y permanencia. Lo anterior quiere decir que la complejidad social y la complejidad cerebral son inter-conexas, y de dicha interinfluencia brotan las potencialidades generativas del cerebro y de la cultura, mismas que a su vez emergen a través de la complejidad polifenoménica y sociocultural, es decir en la multidimensionalidad de ambos contextos (Ilustración. 1).

Ilustración 1. Elementos-relaciones vinculados a la complejidad cerebral

Evolutivamente se habla también del cerebro tríadico el cual es hipercomplejo, del cual Morin expresa: “la idea del cerebro triúnico no reside en una tripartición sino en una trinidad que, compleja como en el dogma católico es una al mismo tiempo que es triple” (Morin 1986, 104) . Asimismo, afirma que la concepción triúnica “puede ser observada como un esquema carente de complejidad, si consideramos que el cerebro humano se halla formado por tres estratos cerebrales superpuestos (postura que no adopta MacLean) en cada uno delos cuales se localizan fenómenos globales)” (Morin 1973, 150). De suyo, el cerebro es en realidad una organización compleja compuesta de múltiples sistemas complejos. Edgar Morin (1986) considera que la actividad del cerebro revela la existencia del “espíritu” es decir, de la virtualización y potencialidad cerebral, sin embargo resalta que no es dable reducir ni el espíritu al cerebro ni el cerebro al espíritu, pues según esta mirada el espíritu-cerebro ha evolucionado biológicamente desde el proceso de hominización hasta el homo sapiens, que es a la vez homo-pensantis, homo-ludens, homo-clausus, etc. Asimismo señala que la hipercomplejidad cerebral está relacionada con los principios de inteligibilidad tales como, el principio dialógico, el principio recursivo y el principio hologramático.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


En este sentido resulta importante mencionar que el principio dialógico está integrado en el mundo socio-cultural de las personas, a través de la generación-instauración-interiorización-reproducción de las normas y modos de convivencia, así como también, en la relación herencia-medio ambiente impresa-expresa en lo social (Morin 1986), escenario en el que el principio recursivo en el cerebro refiere su capacidad de interacción y auto-eco-producción (Solana 1997).

Unidualidad Cerebro-espíritu

Lo anterior quiere decir que el espíritu es la emergencia (producto) del cerebro, pero una vez se consolida como tal, comienza a ocupar un Oikos (lugar) al tiempo que genera un autos, es decir las condiciones biocerebrales para su auto reproducción, de modo que a modo de emergencia, comienza a darle sentido al cerebro, al tiempo que el cerebro le da sentido al espíritu, mismo que virtualiza los procesos cerebrales, y da forma a la mente, permitiéndole el trabajo autónomo pero en dependencia relativa a otros sistemas geno-fenoménicos. Algo similar -aunque desde una mira monista- es la de Rodolfo Llinás (2003),

Desde mi perspectiva monista, el cerebro y mente son eventos inseparables. Igual importancia que lo anterior tiene entender que la "mente", o el estado mental, Asimismo, cabe resaltar el espiritualismo y materialisconstituye tan sólo uno de los grandes estados mo, ambas regidas por el paradigma disyuntor y reducfuncionales generados por él cerebro. Los estados tor, establecieron un antagonismo entre espíritu y cere- mentales conscientes pertenecen a una clase de estabro, puesto que el materialismo piensa que el espíritu dos funcionales del cerebro en los que se generan se reduce a una especie de “emanación” de un cerebro imágenes cognitivas sensomotoras, incluyendo la material, considerando así el espíritu como ilusorio. autoconciencia (Llinás 2003, 21) Según lo explica Solana (1997) el materialismo expone que “el espíritu es reducible a una mera emanación de La autoconciencia es en gran medida el correlato de la un cerebro material que, como tal, está sometido a las actividad sensorio-motora que le da forma y operativileyes deterministas y mecanicistas de la materia” (Sola- dad, funcional-cerebral pero que puede trabajar en una na 1997, 7). Por otra parte, la mirada espiritualista especie de «segundo plano representacional-eidético», supone la existencia de una entidad inmaterial denomi- así, dicha virtualidad de los procesos psíquicos da nada espíritu, distinta al cerebro, resaltando que el forma a la conciencia, además de generar y relacionar cerebro depende y está vinculado al espíritu, lo que los pliegues de realidad consciente-inconsciente, matequiere decir que dicha postura se orienta hacia el dual- rial-inmaterial, cuántica-fractal, etc. Para Edgar Morin ismo interaccionista, en el cual el cerebro no sería el (1983) los seres vivientes son unidualidad productor del espíritu, pero ambos se encuentran en geno-fenoménica, y en ellos el fenotipo obedece a la intima inter-cooperación e interinfluencia. El espíritu es interacción entre Oikos (medio)-Genos (herencia: el inmaterial pero no se reduce al cerebro así como el origen)-Fenon (lo que aparecen un entorno eco), de cerebro no se reduce al espíritu, de allí que se establez- este modo afirma que el genos está en el fenon que a su can mutuamente y que en dicha mutualidad generen vez se encuentra en el genos, ya que “los genes no las condiciones para auto-transformarse (Solana operan en tanto que genes más que en las células 1998). De suyo, el espíritu tampoco es la mente o la vivientes […] toda reproducción se efectúa siempre en y conciencia, pues ambas son emergencias de la relación por una actividad geno-fenoménica” (Morin 1983, dialógica cerebro-espíritu, es decir emergencia de la 113). operatividad genético-evolutiva del sistema nervioso Según comenta Solana (1997) pretender integrar a central, sin embargo no pueden ser vistas aisladamente modo de completamiento el espíritu en el cerebro conlsino en inter-retro-acción dialógica es decir, en, a través leva a una pérdida de la realidad y de la complejidad, y más allá de su interacciones, en los reingresos de pues antes que eso se debe pensar en la complementainformación que producen sus operaciones y en la riedad dialógica, es decir, en el antagonismo compleinterrelación ineludible con otros sistemas. En gran mentario que dichos estados pueden promover. En medida la inmaterialidad del espíritu no quiere decir otras palabras, el cerebro y el espíritu no componen que éste no tenga una naturaleza biofísica, sino que no entre sí la unidad reductible, puesto que conservan la es organizacionalmente reducible al cómputo biofísico irreductibilidad de su religare (relación) de modo que (cerebral) del que surge, además que su organización toda actividad espiritual sea enraizada cerebralmente. es inmaterial en sí misma (Solana 1997).


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR Para Edgar Morin (1973) el espíritu depende de manera irrecusable del cerebro y prueba de ello es que sus actividades “espirituales” es decir, virtuales, no-materiales-potenciales, pueden modificarse, ser suspendidas o estimuladas a través de impulsos-estímulos eléctricos, anatómicos o químicos. Del mismo modo el espíritu afecta al cerebro, pero no depende específicamente de éste, ya que mantiene una determinada autonomía, aspecto que influencia dinámicamente al cerebro y al organismo que lo contiene. Al respecto Solana (1997) indica que entre espíritu y cerebro existe una especie de «circularidad paradójica», en la que el espíritu se constituye en el producto de la evolución del cerebro, pero el cerebro se constituye en la presentación-descripción del espíritu, de modo que cerebro-espíritu se auto-producen.

lo cual constituye una concepción «triúnica-tricéfala» del cerebro, misma que fue propuesta por (MacLean 1949, 1990) y H. Laborit (1975) para explicar tanto el desarrollo del cerebro como la vida emocional. Esto quiere decir que en toda dialógica biocerebral existe dialogía entre corteza-pares craneales-áreas de Brodmann-sistema límbico-simpático-parasimpático-tallo, y de estas con funciones-órganos-procesos de todo el organismo, en continua asociación con el medio ambiente (eco) y el contexto (Oikos). La función dialógica reúne lo escindido, reajusta los niveles de realidad a través de un funcionamiento escalar y en cadena que reactiva las áreas y porciones cerebrales al tiempo que despierta y genera constantes caminos asociativos, de los cuales se vale el cerebro para aprender.

En el cerebro (…) [se puede] observar el hemisferio izquierdo y el derecho. También se encuentra el cuerpo calloso, que separa ambos hemisferios. El cerebro está subdividido en porciones principales: los lóbulos occipitales y parietales presentes en cada uno . de los hemisferios, el lóbulo temporal y el lóbulo frontal, separados entre sí por las denominadas cisuras El cerebro no funciona de forma mecanicista puesto principales, que se encargan de separar los distintos que su operar complejo se asienta sobre la función sectores del cerebro (Damasio 2008, 69) dialógica, la cual relaciona opuestos y hace emerger de ellos complementariedades y múltiples definiciones del mundo. Es así que éste opera a través de “dialógicas De lo anterior es dable considerar que en el cerebro los biocerebrales” (Morin, 1991), pues el cerebro da senti- dos hemisferios tienen una relación antagónica-comdo, representación y valencia a las reglas bio-so- plementaria es decir, una relación inter-hemisférica, la cio-antropológicas las cuales gobiernan el conocimien- cual actúa en, a través y más allá del cuerpo calloso que to. Lo anterior quiere decir que aquellos principios de los une, pues productos como ideas, representaciones, aprendizaje individual y colectivo que la cultura interpretaciones de la experiencia, cogniciones, estrateinstituye, definen igualmente la dinámica relacion- gias, emociones, afectos, etc., emergen de forma múltial-compleja de los cerebros/espíritus humanos, de ple del procesamiento asociativo de la información que modo que la inteligencia, las elecciones, la interacción y manejan, generando nuevas vías asociativas «complela sociedad aparecen dialógicamente relacionados en jas-anidadas-organizacionales» cuya función principal una especie de imprinting, mismo que tiene como es la de producir interrelaciones entre información, impronta la curiosidad y el deseo de aprender-le- instrucciones, asociaciones, programaciones, etc., así gar-construir conocimientos en relación de relaciones. aun aunque el hemisferio izquierdo se encargue del pensamiento metódico, los cálculos, la estrategia, lo Las operaciones dialógicas del cerebro existen en, a objetivo, la abstracción, la racionalidad, la seriación, través y más allá de los hemisferios cerebrales, y secuencialidad, el cálculo (Bragdon y Gamon 2005), aunque depende de ellos y de la información que inter- dichos productos cuentan con la retroalimentación del relacionan, movilizan y comparten cada hemisferio otro hemisferio (derecho), encargado de integrar la conserva la identidad de sus funcionales, al tiempo que actividad viso espacial, el lenguaje no verbal, además la plasticidad para operar/cubrir a otra función cuando de las sensaciones, sentimientos y pasiones, pues en él alguna no opera correctamente, de este modo la se funden el arte, la cultura y funciones de comprensión función cerebral subsiste a través decir de una verbal (Sainz 2005; Jensen 2003).

Cerebro e inter-retro-acción dialógica. Cómputo-cogito

condición transdialógica y según lo expresa Edgar Morin (1991) es dable a partir de la interrelación interinfluyente entre el paleocéfalo-mesocéfalo-neocéfalo,

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


El cerebro en conjunto determina la unidualidad compleja de los dos hemisferios –interconectados por haces de fibras nerviosas- que a su vez están en asociación con las otras partes cerebrales que en interrelación dialógica operan a partir de interconexiones recurrentes. Los haces “interconectan los puntos correspondientes de casi todas las áreas de los dos hemisferios cerebrales estableciendo una comunicación continua entre ambos, por tanto su destrucción impedirá un funcionamiento coordinado entre hemisferios (Pérez 2004, 20). El cerebro como sistema complejo no se reduce a la operatividad e interconexión de los hemisferios cerebrales, y más que ello integra la globalidad cerebro-cortico-espinal en la globalidad biológica-antropo-socio-cultural, de modo que se constituye en un sistema hipercomplejo que tiene la propiedad-facultad-tendencia-propensión a auto-organizase dialógicamente. Esto quiere decir que a partir de su funcionamiento complejo-multisistémico puede integrar constantemente múltiples estímulos, procesos, mecanismos, información, etc., y de ello deviene emergentes el pensamiento, el lenguaje, el aprendizaje y el funcionamiento del cerebro como entidad global organizada. De allí que el cerebro exista en dependencia relativa con otros sistemas orgánicos, pero que mantenga su autonomía funcional, siendo capaz de configurar las estrategias y mecanismos de auto-reproducción que le posibilitan existir a través de la unidualidad compleja o unitas multiplex. En este sentido el cerebro produce al sistema cerebral que lo produce y estos as u vez, al organismo que en interrelación ecosistémica le permite operar y existir complejamente en diversos pliegues de realidad. El cerebro pues, presenta una condición dialógica bio-retro-activa, lo que quiere decir que integra-reintegra-desintegra información constantemente, y de ello extrae la información necesaria para dar cuenta de su existir y de lo real. Dicha integración multi-sistémica y multi-dimensional de antagonismos complementarios hace del cerebro un sistema dialógico e hipercomplejo. Es importante mencionar que en el cerebro la auto-organización se refiere a la capacidad que posee para generarse-degenerarse-regenerarse a sí mismo y con ello garantizar su conservación, definiéndose entonces como una particularidad, que le permite a ese sistema

auto-producirse con base a los principios-operadores que determinan su estructuración. No obstante, para que se dé una reproducción de su estructura, es necesario que éste mantenga una relación activa y dinámica de intercambios y transformaciones con su medio ambiente, lo que quiere decir según Edgar Morin (2006) que la auto-organización revela una relativa autonomía que, sin embargo, depende del medio ambiente, puesto que entre más independencia y autonomía se busque, mayor es la evidencia de pertenecer a un sistema mayor, el cual posibilita y aporta a su auto-eco-subsistencia. Para Morin (1977) todo organismo que emite un pulso es un sujeto, ejemplo de ello es que la célula es un ser computante con la habilidad-capacidad-estrategia de resolver ciertos problemas derivados de su funcionamiento ecosistémico. Cabe mencionar que cerebro es un órgano multicomputante, conformado por neuronas o células especializadas en generar y trasportar impulsos nerviosos contenedores de información valiosa para ejecutar procesos, tomar decisiones, generar lenguaje, atención, pensamiento y memoria, entre otras funciones (Bustamante 2007). El concepto de computación es tomado del funcionamiento informático de los computadores, los cuales procesan lotes de información y la codifican para generar procesos y resultados, organizándola de acuerdo a funciones y procedimientos específicos. En este sentido en el cerebro humano la computación es más compleja que un procesador electrónico, dado que organiza cognitivamente la compleja información interna (sistema nervioso central y periférico) y externa (derivada de los estímulos ecosistémicos), generando así el procesamiento informacional, la actividad memorial, el desarrollo simbólico y de los procesos lógicos (Solana 1997). Cabe anotar que lo informacional-cerebral referencia la computación que supera la información del no y del sí del computador, para pasar a información más compleja, que funciona a través de operaciones de simbolización-significación a partir de información interna y del entorno. Dichas formas simbólicas aducen a la codificación de signos y símbolos, de modo que la forma logicial del cerebro vincula orientaciones, normas y preceptos que permiten la múltiples acciones de control de las operaciones de asociación, cálculo, reunión-separación, etc., (Solana 1997, 1999).


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR Dicho de otro modo, la organización compleja e híper-computante opera en el cerebro a partir de pulsos celulares capaces de generar símbolos a partir de la aleatoriedad y la tendencia auto-organizacional, además de producir en estos procesos reglas, pensamiento, lenguaje, además de conformar estrategias y recursos cognitivos para resolver problemas. En este sentido (…) el ser celular es un ser computante en el sentido de que la célula «trata las configuraciones moleculares, inscritas en el ADN [instancia memorial], que constituyen un sistema de diferencias/identidades [instancia logicial] que tienen valor simbólico/informacional [instancias informacional y simbólica], y transforma este engrama (inactivo) en programa (activo) que gobierna las interacciones moleculares del citoplasma» (Morin 1986, 50-51). La computación celular resuelve problemas tales como la sobrevivencia, regeneración, reorganización, alimentación, defensa y reproducción de la célula (Solana 1997, 36) Para Edgar Morin (1986) el aparato neurocerebral tiene la propiedad de computar las computaciones de los sistemas que lo componen, generando mega-computaciones realizadas por las neuronas, las cuales constituyen el cómputo que a la vez orienta el desarrollo de la memoria, la simbolización, y el aspecto informacional y logicial (Morin 1986). El aparato neurocerebral al constituirse en un aparato computante genera competencias-habilidades-especializaciones, de las cuales emergen estrategias direccionadas a solucionar problemas integrando dialógicamente objetividad, subjetividad, certezas, incertidumbres, mecanicismos y determinismos. Por ejemplo la memoria tiene la facultad de retener la información, recuperarla-codificarla, pero este proceso es dable en la medida que obedece a una concatenación de organizaciones de organizaciones, de relaciones de relaciones en mutua interinfluencia, de allí que Morin apele al principio hologramático para explicar la representación y el funcionamiento de la memoria. Morin (1986) soporta parte de sus ideas en la obra de Karl Pribram (1965, 1968)

acerca del cerebro hologramático, quien concluye que la memoria es computante, hologramática, reconstructiva y holoscópica,y a partir de ello establece el principio hologramático-escópico-nómico del cerebro, “el cual presenta como un solo principio con tres modalidades que conciernen, cada una a su manera, a la “máquina cerebral” (Gascón y Cepeda 2014, 5). Al respecto Edgar Morin (1984), señala que el holograma sirve para explicar la complejidad de la representación y funcionamiento de la memoria, y por esta razón tiene tres modalidades: 1. La modalidad holonómica por la que el todo gobierna las actividades parciales y viceversa. 2. La modalidad hologramática por la que el todo está, de alguna manera, inscrito en la parte que está inscrita en el todo. 3. La modalidad holoscópica que efectúa las representaciones globales de fenómenos o situaciones (Morin 1984 citado por Gascón y Cepeda 2014, 24-25) Es preciso mencionar que Morin (1986) no está del todo de acuerdo ya que para Pribram los grados de libertad que caracterizan el estado holonómico pueden determinarse matemáticamente lo cual referencia una postura lineal en su esquema explicativo, “así, pues, el modelo holonómico de funcionamiento cerebral es igualmente matemáticamente preciso y sus hipótesis son igualmente, al menos en principio, experimentalmente comprobables” (Pribram y Martín-Ramírez 1981, 210). En lo que concuerda es que el estado holográfico se encuentra compuesto por programas de modo que el almacenamiento y distribución de la información se sujeta a las acciones e interacciones entre estos programas, de modo que el estado holonómico puede ser analizado de acuerdo a los sistemas que lo producen. En este tenor el cerebro la complejidad organizacional produce cogitaciones (pensamientos, lenguajes, simbolización, comunicación), para lo cual requiere dela coordinación de coordinaciones entre las computaciones neurocerebrales (Solana 1998). De este modo el cerebro transforma la megacomputación neuronal en cogitación, aspecto que da cuenta del operar del espíritu en el cerebro y de éste en el espíritu como cogitación, virtualidad y potencialidad.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


El espíritu como cogitación, es en realidad una emergencia derivada de la megacomputación cerebral, a la vez que se constituye en una emergencia del desarrollo cerebral propia del proceso de hominización, y del tránsito del cerebro homínido al cerebro sapiens (Morin 1973). Cabe anotar que la relación cómputo-cogito o cerebro-espíritu es de tipo unidual, pues se necesitan mutuamente para pasar de la computación a la cogitación y viceversa, de modo que cada pensamiento integre las computaciones que a su vez integran los pensamientos, y las computaciones de otros seres en un contexto (oikos) en el que se fundan intercambios, transformaciones y metamorfosis en todos los pliegues/niveles de realidad. Aunque a través de la cogitación se desarrollen las funciones-operaciones lógicas, en la computación se producen las asociaciones que las hacen posible, y aunque la razón subsista en el cerebro como evidencia evolutiva del orden y la organización, también persiste en él la hybris, la desmesura, el desorden, la destrucción (Morin, 1977). Ambas tendencias son potencialidades que subsisten a través del espíritu y son constitutivas de la naturaleza humana, al respecto Morin (1977) opina que el ser humano. Se trata de un ser con una afectividad intensa e inestable, que sonríe, ríe y llora, ansioso y angustiado, un ser egoísta, ebrio, estático, violento, furioso, amoroso, un ser invadido por la imaginación, un ser que conoce la existencia de la muerte y que no puede creer en ella, un ser que segrega la magia y el mito, un ser poseído por los espíritus y por los dioses, un ser que se alimenta de ilusiones y de quimeras, un ser subjetivo cuyas relaciones con el mundo objetivo son siempre inciertas, un ser expuesto al error, al yerro, un ser úbrico que genera desorden. Y puesto que llamamos locura a la conjunción de la ilusión, la desmesura, la inestabilidad, la incertidumbre entre lo real y lo imaginario, la confusión entre lo objetivo y lo subjetivo, el error y el desorden, nos sentimos compelidos a ver al homo sapiens como homo demens (Morin 1977, 96) Estas dos naturalezas «sapiens-demens» hacen que el ser humano sea considerado un «homo-sapiens-demens», es decir la unidualidad compleja en la cual se reúnen la locura y la cordura, la hybris-desmesura y el arte y la compasión, antagonismos que se tornan complementarios en el cerebro dialógico, y que con su funcionamiento dan sentido al reconocimiento de potencialidades destructivas-constructivas en la naturaleza humana.

El pensamiento, el lenguaje y la simbolización del mundo se ven influenciadas por estas dos tendencias, las cuales generan derivas o emergencias inexplicables en cuanto acciones personales, colectivas y sociales. El pensamiento es una deriva que se convierte en tendencia, cuyo funcionamiento cerebral integra las unidualidades entre sapiens-demens, cogito-computante, autos-oikos, geno-fenotípico, etc., al respecto Solana (1998), considera que el pensamiento se autogenera con la ayuda del dinamismo dialógico ininterrumpido que a modo de bucle recursivo y auto-organizacional, se mueve fluctuantemente, se agita, tambalea y cambia de sentido hasta obtener una estabilidad relativa. Para Edgar Morin (1977) toda organización viviente incluye las estructuras organizacionales de su entorno, de modo que la auto-organización es en realidad una auto-eco-organización, lo cual opera de formas particulares en cada organismo pero en relación con otros organismos y ecosistemas.


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR

CONCLUSIONES

La asociación auto-transformadora entre cerebro, espíritu, conocimiento y psiquismo desde la antropología compleja planteada por Edgar Morin, sugiere que el conocimiento es un proceso a la vez, biológico, cerebral, espiritual, lógico, lingüístico, cultural, social e histórico. Dichos saberes emergentes son fundantes del conocer y ayudan a generar más competencias y actitudes para asumir, enfrentar, integrar y aprender de la incertidumbre y la multidiversidad. El paradigma de la complejidad comprende al cerebro como unidad global compleja es decir como una totalidad o sistema «genético-cerebro-sociocultural-ecosistémico», una totalidad organizada y organizadora de interrelaciones entre múltiples interacciones e inter-retro-acciones, de las cuales emergen cualidades y propiedades nuevas. El concepto de espíritu para Edgar Morin refiere el conjunto de acciones psíquicas y también cognitivas en las que se incluyen pensamientos, cogniciones, razonamientos, lenguajes, ideas de carácter subjetivo, y principalmente la formación de la conciencia, encargada de organizar y establecer relaciones entre todos estos procesos.

El cerebro crea al espíritu que lo moldea, y le permite transformarse y evolucionar, de modo que el producto principal: el conocimiento va dando forma a la conciencia y al psiquismo humano. El espíritu es una emergencia del cerebro, pero no cualquier emergencia, sino una que dará inicio al lenguaje, a la socialización y la cultura. El cómputo es en sí mismo autorreferente, puesto que cada ser viviente se auto-computa, sin embargo en la dinámica de intercambios inter-sistémicos, cada sistema integra las computaciones de otros sistemas y de allí se forma una compleja red de comunicación que favorece la actualización y supervivencia de los sistemas además, de su complejidad a razón de las múltiples interacciones y emergencias que de dichas uniones surgen. En este acople se visualiza la unidualidad -unitas múltiples-, además de la función dialógica en su antagonismo-complementario que tiende a la integración de los contrarios y la recreación de propiedades ex novo en los sistemas, de esta manera el cerebro se actualiza y juveniliza en cada aprendizaje. De ello se trata precisamente la cerebrización, de integración, relacionismo, creatividad.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


Como el cerebro está constituido por neuronas su complejidad se torna no-lineal ya que es imposible verificar con exactitud las condiciones iniciales del impulso, al tiempo que su deslazamiento implica un proceso caótico y organizacional que disipa la información en la estructura es decir en la corteza. Para Morin (1977) la célula puede ser comprendida como un ser computante que resuelve problemas, así cada pulso constituye un impulso, es decir una trasformación potencial de diversos elementos, y no solo el enlace comunicacional entre neuronas. La computación es en sí mismo un complejo organizador de tipo cognitivo cuyas instancias: informacional, memorial, simbólica y lógica le dan forma y figurabilidad al cerebro. El complejo aparato neurocerebral computa las computaciones que realizan las neuronas produciendo mega-computaciones, y de éste modo las células son en realidad complejas computadoras vivientes. La capacidad organizacional del aparato neurocerebral humano permite dentro de un contexto sociocultural desarrollar cogitaciones (Pensamiento, ideas, lenguaje, consciencia). Lo anterior quiere decir que a partir de computaciones neurocerebrales entre (cogito) espíritu y (computo) el cerebro existe como unidualidad compleja. La cogitación desarrolla las operaciones lógicas que requiere el pensamiento para ordenar, separar y asociar información. Asimismo la dialógica computacional reúne los antagonismos y los torna complementarios y hace que el cerebro consolide la información contradictoria, tome decisiones y use todo el andamiaje de procesos y estructuras en interrelación para dar sentido al mundo y la existencia inter-eco-sistémica. La evolución humana no se da a través de saltos, ella referencia neo-relaciones, propiedades ex-novo, retículos de conexiones neuronales que abren paso a nuevas habilidades humanas, algunas de ellas aun no comprendidas aun relacionalmente. Desde la teoría de la complejidad es oportuno considerar que el aparato neurocerebral hipercomplejo (cerebro) para lograr conocer y crear nuevo conocimiento, necesita la existencia organizacional del entorno –ecoen el interior de su propia organización (integrar-reconocer la globalidad en sí mismo), lo cual revela la doble condición subjetiva-objetiva que todo saber implica. Dicho de otro modo, el cerebro obedece dialógicamente las reglas bio-eco-antropológicas de la herencia, los límites socio-culturales que proscriben su actividad personal y social, y las condiciones que en el entorno natural contiene e impone a los ecosistemas que lo habitan.

El pensamiento es el empleo dialógico de las aptitudes cogitantes del espíritu del ser humano, de este modo la actividad pensante hace referencia a la asociación continua entre procesos antagónicos-complementarios que tienen la tendencia a excluirse y reunirse mutuamente, formando de esta manera una especie de dinamismo dialógico ininterrumpido (Morin 1986). De suyo las reglas que constituyen el conocimiento humano establecen el nivel mental espiritual y el nivel cerebral, además de una dialógica analógica/digital compleja, es decir, antagonista, concurrente y complementaria. Respecto a la relación dialógica comprensión/explicación, se puede decir que ambas resultan antagónicas complementarias y emergen como productos concatenados del cerebro y su actividad metacognitiva a través de sus funciones mentales superiores, así mientras la explicación aísla, categoriza y jerarquiza, la comprensión reúne, religa, y significa el conocimiento, la aprehensión o comprehensión de lo percibido, constituyendo ambas funciones/operaciones importantes para el desarrollo-funcionamiento hipercomplejo del cerebro humano.


JOSÉ

ANDRADE SALAZAR REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS Andrade, José Alonso. 2016. “Problematización Del Fenómeno de La Violencia a Partir de La Noción de No-Linealidad Desde El Pensamiento Complejo.” Multiversidad Mundo Real Edgar Morin. https://d o i . o r g / h tt p s : / / doi.org/10.13140/RG.2.2.28833.20325. Begoña Polonio López., y Romero, Dulce. 2010. Terapia Ocupacional Aplicada Al Daño Cerebral Adquirido. Madrid: Editorial Médica Panamericana. Bragdon, A., y Gamon, D. 2005. El Poder Del Cerebro Izquierdo: Cómo Desarrollar El Pensamiento Lógico. México: Editorial Selector. Bustamante, E. 2007. El Sistema Nervioso: Desde Las Neuronas Hasta El Cerebro Humano. Universida. Medellín. Damasio, H. 2008. “Cómo Crea E Innova El Cerebro. Entorno Físico Y Social.” Revista Telos, 2008. https://telos.fundaciontelefonica.com/telos/articulocuaderno.asp@idarticulo=6yrev=77.htm. Galeano, C. 2005. “Complejidad, Diálogo de Saberes, Nuevo Pensamiento Y Racionalidad Ambiental.” In Secretaría de Ecología Del Estado de México, Universidad Del Estado de México, edited by Congreso Nacional de Educación Ambiental de la Región Centro de la República de México. México. García-Albea, E. 2017. Su Majestad El Cerebro: Historia, Enigmas Y Misterios de Un Órgano Prodigioso. Barcelona: La Esfera de los Libros. S,L. Gascón, P., y Cepeda, J. L. 2014. “Pensar La Complejidad Con Edgar Morin: Los Sistemas Y Hologramas.” In Reflexiones En Torno a La Complejidad Y La Transdisciplina, edited by Patricia Gascón Muro, UAM, 17–31. México: Universidad Autónoma Metropolitana. Gramling, C. 2004. “‘Brain’ In a Dish Acts as Autopilot, Living Computer.” Spring University Of Florida 10 (1):4–5. http://www.research.ufl.edu/publications/explore/v10n1/pdfs/pg04-05extracts.indd.pdf. Guardado, B. 2013. Lateralidad Cerebral Y Zurdería. Bloomington: Editorial Palibro. Issacharoff, M., y Madrid, L. 1994. Pensamiento Y Lenguaje: El Cerebro Y El Tiempo. Madrid: Editorial Fundamentos. Jensen, E. 2003. Cerebro Y Aprendizaje: Competencias Educativas E Implicaciones. Madrid: Narcea Ediciones. Junqué, C. Bruna, O. y Mataró, María. 2004. Neuropsicología Del Lenguaje: Funcionamiento Normal Y Patológico. Barcelona: Elsevier-Masson. Knight, C. 1991. Blood Relations: Menstruation and the Origins of Culture. New Haven, Conn: Yale UniversityPress.

Kral, V. A., y MacLean, P. D. 1973. “A Triune Concept of Thebrain and Behaviour, by Paul D. MacLean. Including Psychology of Memory, and Sleep and Dreaming.” Univ. of T. Toronto: Ontario Mental Health Foundation. Laborit, H. 1975. Introducción a Una Biología Del Comportamiento. Barcelona: Editorial Península. Llinás, Rodolfo. 2003. El Cerebro Y El Mito Del Yo. El Papel de Las Neuronas En El Pensamiento Y El Comportamiento Humano. Bogotá: Editorial Norma. MacLean, P. D. 1949. “Psychosotamic Disease and The ‘visceral Brain’: Recent Developments Bearing on the Papez Theory of Emotion.” Psychosomatic Medicine 11:338–53. ———. 1985. “Brain Evolution Relating to Family, Play, and the Separation Call.” Arch. Gen. Psychiatry 42:405–17. MacLean, P.D. 1990. Thetriunebrain in Evolution: Role in Paleocerebral Functions. New York: Plenum Press. Moigne, J. L. Le. 2009. “‘L’Intelligence de l’Action.’” In Actes Du Grand Débat Du Reseau “Intelligence de La Complexité” MCX APC, edited by Dominique Genelot, 25–40. París: Dossier MCX XXV. http://archive.mcxapc.org/docs/dossiermcx/0905dossier25.pdf. Morin, Edgar., y Le moigne, J. L. 2000. No Title. São Paulo: Petrópolis. Morin, Edgar. 1973. El Paradigma Perdido. Ensayo de Bioantropología. Barcelona: Editorial Kairós. ———. 1977. El Método 1. La Naturaleza de La Naturaleza. Madrid: Editorial Cátedra. Colección Teorema Serie mayor. ———. 1982. Para Salir Del Siglo XX. Barcelona: Editorial Kairós. ———. 1983. El Método 2. La Vida de La Vida. Editorial Cátedra. ———. 1984. Ciencia Con Consciencia. Barcelona: Editorial Antropos. ———. 1986. El Método, III: El Conocimiento Del Conocimiento. Madrid: Editorial Cátedra. ———. 1992. El Paradigma Perdido: Ensayo de Bioantropología. Barcelona: Editorial Kairós. ———. 1999. Los Siete Saberes Necesarios Para La Educación a Futuro. Barcelona: UNESCO. Organización de las naciones unidas para la educación, la ciencia y la cultura. ———. 2002. La Cabeza Bien Puesta. Buenos Aires: Editorial Nueva Visión. ———. 2006. “Complejidad Restringida, Complejidad General.” In Inteligencia de La Complejidad, Coloquio de Cerisy, edited by Jean Louis Le Moigne y Edgar Morin, 20–35. París: Ediciones de L’aube.

C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE


———. 2009a. Breve Historia de La Barbarie En Occidente. Barcelona: Editorial Paidós. ———. 2009b. Introducción Al Pensamiento Complejo. México: Editorial Gedisa. ———. 2011. La Vía. Para El Futuro de La Humanidad. México: Editorial Paidós. Muntani, A. 2005. La Mente Y El Cerebro. Visión Orgánica, Funcional Y Metafísica. Barcelona: LibrosEnRed. Nicolescu, Basarab. 1996. La Transdisciplina. Manifiesto. Mónaco: Du Rocher. Pérez, C. 2003. Paradigma de La Complejidad, Modelos Científicos Y Conocimiento Científico. Barcelona: Universidad de Huelva. Pérez, J. L. 2004. Manual de Fisioterapia. Módulo II. Neurología, Pediatría Y Fisioterapia. Barcelona: MAD-Eduforma. Pribram, K. H. y Martín-Ramírez, J. 1981. “EL Funcionamiento Holonómico Del Cerebro.” Revista Latinoamericana de Psicología 13:187–2462. Pribram, K. H. 1965. “Proposal for a Structural Pragmatism in: Some Neuropsychological Considerations of Problems in Philosophy.” In Scientific Psychology: Principles and Approaches, edited by B. Wolman y E. Nagel, 187–246. New Haven, Conn: Basic Books. ———. 1968. “Neocortical Function in Behavior.” In Biological Alldbiochemical Bases of Behavior, edited by H. F. Harlow y C. N. Wool. Madison, Wisconsin: University of Wisconsin Press. Sainz, C. 2005. Tu Hemisferio Derecho. Buenos Aires: Editorial Dunken. Sanjuán, J., y Bines, J. 2009. Teoría de La Evolución En La Medicina. Madrid: Editorial Médica Panamericana. Snell, R. S. 2007. Neuroanatomía Clínica. Barcelona: Ed. Médica Panamericana. Solana, José Luis. 1997. “Cerebro, Espíritu, Conocimiento Y Psiquismo. Contribuciones Desde La Antropología Compleja de Edgar Morin. 1. Principios Epistemológicos, Cómputo Y Conocimiento.” Gazeta de Antropología 13 (2). http://www.gazeta-antropologia.es/?p=3513.

———. 1998. “Cerebro, Espíritu, Conocimiento Y Psiquismo. Contribuciones Desde La Antropología Compleja de E. Morin. 2. Actividades Cogitantes Y Antropología Psicoafectiva.” Gazeta de Antropología 14 (2). http://www.ugr.es/~pwlac/G14_02JoseLuis_Solana_Ruiz.html. ———. 1999. “Reduccionismos Antropológicos Y Antropología Compleja.” Gazeta de Antropología 15 (8). http://www.gazeta-antropologia.es/wp-content/uploads/G15_08JoseLuis_Solana_Ruiz1.pdf. Turrigiano G, G. y Nelson S, B. 2004. “Homeostatic Plasticity in the Developing Nervous System.” Nat Rev Neurosci. 5 (2):97–107. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/14735113. Vinod, K. S., Deep, J., In Soo, K., Kan-Sheng, C., Tobin J. M., Lincoln J. L., y Mark C. H. 2015. “Gate-Tunable Memristive Phenomena Mediated by Grain Boundaries in Single-Layer MoS2.” Nature Nanotechnology 10:403–6.


C MPLEXUS ONLINE MAGAZINE

REVISTA COMPLEXUS EDICION 11  

Revisa nuestra nueva edicion julio 2018

REVISTA COMPLEXUS EDICION 11  

Revisa nuestra nueva edicion julio 2018

Advertisement