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:cultura editada issn: 1692-7516/

/ NOV 2012 / WWW.REVISTAEXLIBRIS.COM


CATÁLOGO FISIOLÓGICO Se puede decir que para el 2011 en Colombia 7 de cada 6 residentes de grandes urbes han sido atracados en su vida. Ex–libris presenta, y para su mayor economía: Catálogo fisiológico durante un robo (aclaramos que no existe un orden específico para cada acción):

n eg o c i ac ión

h e roí smo

e u for i a

en psicoanálisis, las personas histéricas tienen este síntoma;

querer ser superman no te volverá de acero. Al final, la sangre es siempre roja;

se da en chicas play. Se emocionan en su primer atraco y antes de que se acabe, subirán fotos a Facebook;

de p o s ic ión

v ic t or i a

s um i s ión

junto a la parálisis, la pérdida del control de

el embustero que sale triunfante al convencer al ladrón de que sólo tiene dos mil pesos encima;

obedecer al malo funciona para que coja ventaja y saquee más;

esfínteres es recurrente. Uno se caga del miedo;

autor andrés gulla-ván 

pa r á l i s i s

(total o parcial)

  ilustración andrés católico    diagramación sandra leal

el diálogo sirve para reducir la pérdida o conmoverse por la historia del bellaco;

2 ~

l l or a de r a

i n t e l ige nc i a

pá n ico

desesperación total que se manifiesta en la activación desmesurada del lagrimal;

calmarse, respirar y no dárselas de vivo harán que no lo cojan por bobo;

la experiencia activa la sensación inminente de morir y por tanto las suplicas.

3


dirección general

Sara Trejos Raúl Quintero editores

Andrés Gulla-van Carolina Patiño Cuéllar

ilustración carolina alarcón 

  diagramación diana ortiz

dirección de arte

Carolina Alarcón

dirección de fotografía

David Rodríguez Beltrán dirección de diseño & diagramación

Sandra leal

portada

Zamir Bermeo contínuo

Jefferson Mejía

info@revistaexlibris.com

año

20

impreso por

visión gráfica

Asesores Ltda.


índice

No. 144 tema:

el cuerpo

physis

logos

eros

09

recomendados

24

perfil

39

Agua al amanecer

10

cine

26

columna

39

Amor Viseral

12

teatro

28

entrevista

40

Diatriba de un callo contra nike

14

danza

32

crónica

41

Rio: o ir

16

creación

34

crítica

42

Piel

20

comic

La piel que habito

Tercer teatro

Metamorfosis a la inversa

Incorporación militar El iluso Malnutrido

Rebelión capilar

Giangrandi

Lo grotesco

Pablo Perelmuter

El cuerpo que toco arreglar

Desilustrados


autor sara trejos 

  fotografía daniel lara    diagramación sandra leal


editorial

Papel y carne Estamos por ahí, dando vueltas. Somos algo que va pasando de una mano a otra. Inestables e inesperados. La gente dice que estamos locos por querer hacer revistas de papel, pero es que no podemos aguantar sentir la tinta en los dedos, y ver los ejemplares recién impresos que tienen las hojas tan perfectamente refiladas que son peligrosas. Digan lo que digan, hacemos esto porque nos gustan las cosas que perduran, 5, 10, 20 años. Las hojas se quedan sobre los escritorios, en las bibliotecas, se guardan, se revisan, no se olvidan tan fácil como el siguiente click. En la pasada edición, y después de 19 años, salimos por primera vez de la Feria del Libro (por si alguna vez nos vio haciendo desorden). Decidimos que ya no sería nuestro centro. Sin embargo, continuamos rindiendo un homenaje a la Feria y a todo lo que ha significado para nosotros, y por eso hablamos del tipo de persona que más nos gusta: los lectores.. Pero ahora, en este nuevo número matamos cualquier esquema. Nos preguntamos sobre quiénes somos y qué queremos ahora después de tantos años. La respuesta no apareció tan fácil, tuvimos que reconstruirnos, conformar célula por célula el cuerpo de una revista, todavía adolecente, con evidentes cambios en la voz, acné y algunos pelos nuevos. Planteamos ante ustedes este organismo nuevo, concreto, transgredido, agredido y adorado. Y es precisamente de lo que habla esta edición, de un cuerpo problemático, unos órganos que no se entienden a sí mismos, unos brazos que no sirven, unas piernas que faltan, un cuerpo tan bello como dañado, un pelo rebelde, un ojo ciego que vé belleza. La idea es simple: queremos que conozca su cuerpo a través de este nuevo ser en el que se convierte Ex-Libris.


obra contemporánea

Anfibio es una nueva generación de músicos de Bogotá, enraizados en el folklor del Magdalena y estudiantes de música clásica y jazz. Confluyen en un mismo lenguaje musical: ritmos tradicionales de la Costa Atlántica, como la cumbia y la champeta, con géneros urbanos como el reggae, el rock y las tendencias electrónicas. Espíritu festivo, ritmo provocador, letras satíricas y riqueza instrumental, incitan el inevitable deseo de movimiento corporal. Ex-Libris lo invita a que escuche sus canciones en la fan page de Facebook: «/anfibiomusica».

Libros y sus adaptaciones llevadas al cine. ¿Qué tal la historia detrás del baile? El libro inspirado en la obra contemporánea, las letras imitando los pies, las metáforas los cuerpos, las imágenes al movimiento. Agítese con las líneas cifradas por la música y las páginas repletas de danza. Muévase con el ritmo que propone Alejo Carpentier en La consagración de la primavera, lo invito a ver a Cuba y a Rusia en una apasionada fusión de compases y tinta sobre papel.

Anamaría Oramas

María Paula Díaz

los ritmos del río en la ciudad

autor sara trejos 

La

Anfibio:

  ilustración carolina alarcón    diagramación sandra leal

Cultura es un concepto tan discutido, pensado y problematizado que raya en el fastidio y en la incansable búsqueda de definición. En ExLibris no nos gusta pensar en la cultura como un problema, mejor como algo a lo que vale la pena acercarse, ya sea porque somos eso o porque no, porque lo conocemos o somos ignorantes. Le recomendamos cosas que creemos culturales y hablamos de eso, lo invitamos a que salga 01 de su casa, apague el celular, no piense. Sólo sienta.

01 adv. l. Fuera del sitio en que se está. Vengo de afuera. Salgamos afuera.

“¡Yo s o y in d e p e n di e n t e ! P e r o l e v a n t a r m e e n p a r o s e r á m i m u e r t e .”


Hay quien cree que el fracaso se debe a las apariencias

La apariencia física puede llegar a orientar el camino por el que correrán desbocadas nuestras vidas, o nos puede encerrar dentro de las cuatro paredes que la falta de autoestima erige para nuestras mentes. Esta es la cruz de Antonio Farfán como protagonista de la película animada Gordo, Calvo y Bajito. El director colombiano Carlos Osuna narra los vericuetos de la vida de Farfán quien concluye que la vida no depende de una cintura anodina, una larga cabellera o muchos centímetros de estatura.

El país de los sueños

Como cuento de hadas,

MaReA

Robinson Quintero presenta la tierra prometida a través de la voz de 36 poetas colombianos y uno cubano, reunidos en torno al futuro, la utopía y, ¿por qué no admitirlo?, la esperanza. El País Imaginado cuestiona factores del “país moderno” como la religión, el gobierno, la economía, y los detalles estéticos y elementales con los que una nación debería contar y resaltar sobre todas las cosas. Poetas como Guillermo Martínez González deshacen el país convencional con una creatividad audaz, para que surja una tierra en la que podamos de vivir en paz.

La flor del desierto o Waris en somalí. Después de escapar de su natal Somalia, Waris Dirie viaja a Londres donde un fotógrafo descubre en ella una exótica belleza natural. Tras las portadas de revistas y pasarelas Waris esconde la cicatriz de la mutilación que sufrió de una parte de su clítoris cuando tenía tres años. Ahora, como figura pública denunciará el drama de miles de niñas, víctimas de la mutilación genital femenina y que por su condición se convierten en mujeres despojadas de una parte de su sensibilidad.

Para algunos entendidos podría hablar de una banda española, sin embargo, acá no hay lugar para corazones de mimbre sino para esculturas eróticas. Posiciones y 69 en lienzos y acuarelas masturbatorias. Acá MaReA es lo mismo que Museo de Arte Erótico Americano, y si no lo sabía ahora lo sabe. En noviembre y diciembre en las Bibliotecas Virgilio Barco y Julio Mario Santo Domingo se llevará a cabo la exposición Los cuerpos sagrados y el espíritu erótico. Si quieren salirse del porno vulgar, están invitados.

¿Cómo sería?

la Flor del desierto

entre sacro y erótico

8 ~

Felipe Sabogal

at t: El corazón

Julián Cajas

Carolina Patiño

Andrés Gulla-Ván

9


10 ~ 11


LA PIEL QUE HABITO dus vivendi es sustentado en la corporeidad; se enamora de un paciente al que cambia completamente de sexo, no un paciente común, es el violador y detonante final del suicidio de su hija Norma. El amor para el cirujano acaba trastocado por la pulcritud de un quirófano y la destreza de las intervenciones quirúrgicas. La película ilustra ese conflicto expresado en un principio: ¿qué hace mujer, a una mujer y a un hombre, hombre? El borde del desfiladero en el que hacen equilibrio los prejuicios sociales, en cuanto al cuerpo de mujeres y hombres, junto con lo que cada uno guarda en su mente y que muy pocas cirugías plásticas, por no decir ninguna, pueden modificar, se ve difuminado al presentarse Vera, la nueva mujer, como el transgenerista tan bien logrado, que logró estimular la pasiones del protagonista.1

IMAGENES DESDE LA NIEBLA La guerra es un camino en descenso que nos vIerte en lo profundo de nuestras peores intenciones. Una premisa salvaje que bien nos sitúa. En la niebla, el último film del cineasta ucraniano Sergei Loznitsa, que también es su segundo largometraje dramático. Tras una reconocida trayectoria en el género documental, Loznitsa hace en el 2010 un extraño y violento debut en la ficción con la cinta Mi alegría, en la que proyecta los vejámenes de la Segunda Guerra Mundial y sus terribles secuelas, justo en medio de lo que parece ser la nada que es la Europa Oriental. La autoridad taimada y la degeneración de valores frente a una moral escueta, se yuxtaponen a una expresión fría y directa de violencia y muerte.

Pero aunque parecieran ser atributos de un slasher film con argumento, la verdad es que Mi alegría no decepciona y mucho menos desagrada, y sin duda podríamos esperar lo mismo de En la niebla: una historia bélica sin pretensiones ni preferencias de bando, sutil y agresiva a la vez, que si resulta ser reivindicatoria, será por las víctimas de la condición humana y el siempre odioso prejuicio histórico. Adaptación de la novela homónima del escritor bielorruso Vasil Bykov, En la niebla, nominada a la Palma de Oro en la última edición del Festival de Cannes, promete dar una justa percepción de la guerra en medio de la nada, que a la larga pueda no ser tan vacía. 2

autor 1felipe sabogal ∫ 2 julián cajas 

En esta problemática se centra el eje principal y la urdimbre maléfica que enreda las vidas de los dos protagonistas de la película La piel que habito (2011) del director español Pedro Almodóvar, con la que ganó reconocimiento en certámenes cinematográficos mundiales como los Premios BAFTA, Los Premios Goya y El Festival de Cannes. El médico cirujano Robert Ledgard (protagonista de este thriller dramático y personificado por el español Antonio Banderas) ve su vida articulada y sustentada en el concepto del cuerpo y la estética del mismo. Su vida laboral, pasado y presente, la causa de muerte de su esposa y la violación de su hija, se ven tocados y matizados por este concepto. El doctor Ledgard vive del cuerpo, castiga con él, ama de una manera muy física; podría definirse su vida como: muy carnal. Es tan así que su mo-

  fotografía daniel lara    diagramación diana gil

¿Son los títulos de hombre y mujer la definición relativa a los órganos sexuales que los diferencian?

10 ~

11


TERCER teatro

Ya había muchos actorcitos y compañías regadas por el mundo haciendo cosas distintas, dejando a un lado el teatro clásico con las

autor carolina patiño 

  fotografía luisa ospina    diagramación diana gil

prosas shakespereanas y los grandes vestidos, tanto que a veces no se distinguía ópera de teatro... Pero un hombre le puso el nombre a estas prácticas, como el tercer mundo o el tercer sexo, víctimas de la exclusión en las artes escénicas, el tercer teatro se identifica, tiene fuerza y lleva la parada. El italiano Eugenio Barba empezó todo con el Odín Teatret, en Dinamarca. Propone una antropología teatral: reconocer el cuerpo y sus emociones, dejarlas viajar a través de la piel; que es simplemente no exigirle una emoción al cuerpo (para el ejemplo prenda su televisor más cercano y vea la novela mexicana del momento, yo no sé a Ud. pero ¡a mí me cuesta tanto creer esas lágrimas!). Reconocer la belleza y explorarla, que esto no se lea sólo como andar desnudos por las tablas (que son el jardín del edén del artista, que crea su propio universo moral como diría Woody Allen en Balas sobre Broadway), sino de movimientos que a veces dicen más que las palabras. Es una exploración del lenguaje pre-expresivo, como los caníbales tampoco, pero algo así. La reacción pre lenguaje oral del ser humano. Investigación constante. Reconocimiento en el otro. En obra, informe, esto significa que nunca se da por concluida no tiene una forma establecida, presta a renovarse en cada ensayo o répétition como dirían los franceses. 12 ~ 13

“ N o m e g us t a n t ím i d o s , p e r o s í p e n o s o s .”


12 ~

at t: La vagina.

13


14 ~ 15 autor maría paula díaz 

  fotografía paula lópez, daniel garcía, ana cruz y steven sánchez    diagramación diana gil


ASREV NI AL A SISOFROMATEM

(Metamorfosis a la inversa)

Las mujeres convertidas en delgados gajos de algodón, meciéndose con los soplos del viento y envolviéndose con notas de violines, jugábamos por un rato a ser átomos de belleza incalculable, suspiros de dioses mitológicos, piezas de magia ensambladas a la perfección con hombres etéreos que también conocían el juego. Mientras parecíamos partículas de aire, nuestra masa corporal había sido endurecida en un horno de madera con espejos y barras. Músculos y tejidos eran de la dureza propia de un metal, resultábamos ser limaduras de hierro que danzaban. Bailábamos con tiesas zapatillas en los pies, sobre la punta de los dedos, bailábamos la danza más sobrenatural que he conocido, el Ballet.

Primero fuimos mariposa, luego gusano. Aprendimos a volar y en una caída, descubrimos que arrastrarse podía ser también interesante. Entonces no supimos si era mejor el vuelo o su aterrizaje. Y decidimos quedarnos con ambos. Los virginales pies tocaron por primera vez el suelo sin la zapatilla. Sentían la fricción del mismo contra su metatarso mientras el cuerpo que se erguía sobre ellos, giraba. Y el aire convertido en suelo, el espacio reemplazado por el piso. Eran el mundo en la lava de la tierra y la sabia del árbol, no en las esponjas del cielo. La derecha no estaba afuera, estaba en una mano concreta, en un pie preciso. La música no era restricción ni conteo, la respiración guiaba cada paso.

Así, la mariposa hace un enorme esfuerzo por sacudirse la elegancia, se desprende de sus alas y contrae todo hacia sí. No habla otro lenguaje, sólo arranca cada movimiento de su molde exacto. Impregna de naturaleza humana, la antigua danza que servía para entretener al rey; pinta la sonrisa intacta, de tristeza, pasión y cualquier sentimiento. Le da al cuerpo una libertad extra, el poder de la sensación. Las líneas, las formas, las piruetas, se llenan con la emoción, están plenas de ella.

En medio de la rebelión, del retroceso, en mitad de camino hacia la tierra, al insecto que se arrastra le queda en la memoria, algo de su anterior forma, se suspende como si fuera a emprender de nuevo el viaje con el viento pero es sólo para acentuar una nueva caída, para hacer Contemporánea la danza.

La humanidad baila. Llevamos en el cuerpo las ganas de saltar más alto de lo que se nos ha permitido, estirar cada pedazo nuestro hacia alguna dirección inalcanzable, girar durante toda la eternidad, usar el pensamiento para superar los límites del dolor. Tenemos un sentimiento que nos impulsa a expresar el delirio de vivir y nuestros cuerpos hablan, lo saben hacer desde hace mucho. Envidiamos a los pájaros, a las mariposas, a todo ser vivo que vuela; entonces creamos objetos para acercarnos al cielo, sin ver que ya lo habíamos logrado con una previa y ambiciosa invención: la danza. Cada vez que bailamos, ya sea como mariposa o como gusano, o alguna extraña forma indefinida entre ambas, olvidamos que somos sólo cuerpos envenenados por la pasión y la locura, por un fragmento de música, somos más que eso. 14 ~

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ilustración laura ortiz    diagramación william vesga autor raúl durán 

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Qué bello el segundo en que me columpié como arrullado por los brazos de mi madre, en que me deslicé sobre la curvatura de los labios de esos niños.

“ E n n u e s t r a é t i c a , e s a d e c ua d o s e r r a c is t a .”


Intenté por última vez dar el brinco, saltar la cerca y arrastrarme en el lodo, colgar de cabeza por la cuerda con sigilo y precaución. Pero fue totalmente inútil, mis piernas temblequeaban franqueables y débiles, mis brazos se enroscaban por la artritis y mis dedos como garras secas, tan fuertes como las de un oso disecado, ni se animaban a moverse.

Era el fin, no había nada, nada que vivir, nada que contar. La frustración. Por fin, tan exacto como siempre, sonó el grito escandaloso del timbre, y todos los soldados nos dirigimos, con disciplina, al patio central. Desfilamos en ese fúnebre silencio de escuela primaria con el sol quemando la calva rojiblanca, recién rasurada, pretendiendo carbonizar el césped donde crecen las ideas.

Y yo ahí, en pausa, suspendido en el espacio con los pies sobre la arena calcinada y los ojos pintando jirafas, elefantes en el firmamento. Recuerdo los libritos con los que me tropezaba en la librería del jardín: había que unir, con una línea, los puntos negros sobre el papel para dibujar figuras; yo unía con los índices las estrellas blancas sobre el fondo negro del universo infinito.

Mis ojos se desviaron a su antojo y se posaron como pájaros sobre las flores de la escuela de enfrente: allí corrieron con las piernas de los

at t: Los dientes.

niños y bailaron con sus brazos. Esos niños que también tienen mis años, tienen luz en sus ojos y les brillan sus cabellos, mientras los nuestros son opacos, agresivos y huraños, y nuestras calvas ardientes dilatadas y picantes por la brusca caricia del metal, nos impide besar el sueño por las noches. Qué bello el segundo en que me columpié como arrullado por los brazos de mi madre, en que me deslicé sobre la curvatura de los labios de esos niños. Ese segundo en que corrí por correr, en que me embarré el pantalón jugando en la tierra y no por desobedecer al brigadier de cuarto año. Fin de la pausa, pies en el suelo, ojos bajo mis cejas y pupilas fijas en la nuca de mi compañero.

–Escuadrón: ¡de frente marcha!, ¡a la izquierda! –¡a la derecha! –¡marcha!

Un dos tres, gira y toma distancia. –¡Descansen!

16 ~

¿Pero yo?: me quedé jugando todo el día en la otra escuela, no les permito someter mi imaginación, como ya pretenden dominar mi cuerpo.

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Este país es muchas cosas a la vez: una casa que se derrumba, una tumba sin nombre, una suerte de pueblo huérfano, una procesión de muertos que marchan hacia el olvido. El cuerpo, el suyo, el mío, una especie de Frankenstein latino.


y más temprano que tarde llegamos a la vejez inerme que nos pasa factura ...

La imagen aplica para todos nosotros, los habitantes de la tierra de Colón. El descuido es el mismo. Salvo contadas excepciones de cuerpos bendecidos por los dioses, los implantes y los cuidados obsesivos, las personas de este país somos o gordos resignados a su genética o flacos, tísicos, que jamás se interesaron por tener mayor musculatura que la permitida por nuestros pobres hábitos alimenticios. Insistimos en sentirnos ni muy muy ni tan tan, algunos preocupados exclusivamente por moldear lo que captura la lente de la cámara, broncearlo y depilarlo, otros cubren con prendas el espacio que, en vez de músculos, está vacío. Otros se olvidan de que existe cuerpo y éste sólo aparece cuando las tripas se le retuercen de remordimiento o de hambre. Luego, las excusas: los trabajos y las noches sin espacio ni para el respiro, las francachelas y las comilonas muy Rin Rin renacuajo, las vacaciones mentales permanentes y el sabath criollo que extendemos hasta el festivo. Y más temprano que tarde llegamos a la vejez inerme que nos pasa factura de todos los placeres y vicios. Todas esas comidas, toda esa cerveza o cualquier otro licor que nos bebimos en cada gol que era orgullo patrio, toda esa pereza, esa tendencia a procrastinar, todos esos cigarrillos serán, en la mujer unas radiantes llantas Michelin y en los hombres un barril Bavaria irreductible, sonoro, caído. Claro, es cuestión de aceptar. Entender que no todos tendremos, nunca, por abdomen una barra de chocolatina sino una masa que se agita gelatinosa con cualquier bailecito. Se trata de esforzarse un poquito, de no conformarse: ni los brazos de tía ni la panza masculina son algo más que graciosos. Y si no corre ni se ejercita, entonces léase (además y muy seguido) un buen libro para que nuestro cerebro, mal llamado tricolor, sea mejor (recurriendo al cliché) un arcoíris de ideas menos simplonas con las que teñimos el paisaje crudo que se nos mete por la boca a cada respiro.

redacción jefferson mejía 

frankenstein

|  ilustración camilo rivera  |  diagramación william vesga

Este país es muchas cosas a la vez: una casa que se derrumba, una tumba sin nombre, una suerte de pueblo huérfano, una procesión de muertos que marchan hacia el olvido. El cuerpo, el suyo, el mío, una especie de Frankenstein latino.

18 ~

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“ E l h o m b r e s a b e qu e e l p e r r o n o e s s u m e j o r a m ig o .�


at t: El pene.


LO~ GOS

ø2.

Rodez no sólo pinta ojos. Las musas de este diseñador aparecen por épocas. Pintar los pájaros es volver a ese momento antes de ilustrar, observar. Los pájaros están ahí, volando.

cuando el muro es la EXTENSIÓN MISMA del a rtista autor sara TREJOS 

  fotografía daniel lara    diagramación sandra leal

“Un tipo importante” me dijeron unos ilustradores cuándo les pregunté por él. “Un tipo ocupado” fue lo que pensé: después de cuarenta y cuatro llamadas logré encontrarlo frente a un muro en la Candelaria. Me dijo “dígame Rodez a secas”. Diseñador gráfico, ilustrador, artista. El primer libro que ilustró fue editado y distribuido en toda Latinoamérica ¿Quién es internacional en la primera cosa que hace sin ser un virus de Youtube? El trabajo de Rodez es una mezcla de ilustración para niños, carteles más adultos y últimamente Street art. Durante diez años pasó de una técnica a otra para poder hablarle en el lenguaje apropiado a cada público: un cuento de adivinanzas es

“ “ To d o s t e n e m o s f o r m a s di f e r e n t e s d e ll o r a r.”


Lo invitamos a ver en www.revistaexlibris.com el documental Juan David Areiza y Lucía Sanabria, que un día les dio por explorar la ciudad y se toparon con un mar que era un cielo.

distinto a una ilustración para El Espectador o una pared en el centro de Buenos Aires.

necesidad de darle a esa cabeza algo que la soporte: se unen las líneas y por fin aparece (en apariencia) un organismo, amorfo.

Se lanzó a la calle apoyado por Nómada, otro artista exponente del Street art (que además es su hijo). Desde el punto de vista más personal Rodez dejó de lado a los clientes para hacer un trabajo más pasional en la calle, y es eso, por lo menos la impresión que deja es que es “pasional”.

La línea recta es una invención del hombre, la líneas orgánica es lo que realmente habla de los seres humanos, “me gusta cuando aparece la curva, que no tengamos aristas, me gusta el hecho de ser blando y sinuoso” y es toda esa sinuosidad en la que se basa para hacer su trabajo “no se trata sólo de hacer curvas, sino de dejar que mis brazos y mis manos se muevan con la línea de esos cuerpos, como una extensión del mío en la pared”. Empezó a teñir las paredes de blanco y negro, luego surgió el rojo, después como una incógnita aparecieron corazones en llamas y muchos ojos, de cinco a diez pares de ojos.

El intento de Rodez es ganar en las formas desde lo orgánico, partir de círculos y óvalos, y óvalos y círculos que se cruzan, y así lograr formas que parecen cuerpos. Sin embargo, las formas orgánicas por sí solas no son suficientes para crear un cuerpo, sólo cuando aparecen los ojos aparece la cabeza, y la

at t: Las axilas.


24 ~ 25

“ “ S in m í la s t a r d e s p a r a t o m a r t é n o s e r ía n l o m is m o .”

autor maría paula díaz y raúl durán 

  fotografía daniel lara    diagramación william vesga


Perfil de un grabado Vimos los cauchos vestidos con bejucos sobre la alfombra verde con grabados lilas. Las flores acordonaban el fango como abrazando los zapatos de un ciempiés, que se erguía sobre la sombra de la montaña como valiente guardián, con el inocente apuro y la impotente empresa de detener la amenaza del asfalto. Luego dejamos de hablar de verde, y nos hormigueó el ímpetu de las Torres del Parque. Del otro lado llamando nuestra curiosidad, tan bohemio y caluroso, el café-librería Luvina. Lo encontramos ahí sentado con las manos entrelazadas sobre la rodilla, una barba pulida y blanca y un traje oscuro. Era Umberto Giangrandi, el pintor italiano que hace 46 años decidió buscarse fuera de su tierra, se aventuró cruzando mares, idiomas y culturas para encontrarse bajo el pincel en el corazón de la capital colombiana. Sin embargo, esta vez no hicimos de Giangrandi un blanco de tiro para lanzar preguntas hasta dar con él. Sólo atisbamos su cuerpo. Espiamos con detenimiento las pinturas y grabados registrados en uno de sus libros, lo observamos atentos y lejanos. Sin habérnoslo propuesto, nos fueron hablando los trazos de sus lienzos y los metales de sus grabados, al fin y al cabo no supimos nada de Umberto, pero sí mucho del pintor. Sus manos desde lejos nos miraban sin vernos, cuidando con celo sus atesorados secretos. Nos decían que muchas veces habían trazado líneas corporales de prostitutas, de hombres que eran mujeres y viceversa. Que habían aplicado colores, que habían sostenido una cámara buscando capturar más que la historia el sentimiento cruel y violento del conflicto. Su obsesión era dar testimonio de aquello que sabían, y su actuar

at t: El dedo meñique.

incitó a otros colombianos, a hacerlo también. Pronto fueron sus cansados ojos los que le arrebataron la palabra a las manos, demandando reconocimiento. La curiosidad no se asomaba por ninguno de los dos, pero algo agitaba cierta fuerza de resistencia. Estaban enamorados del cuerpo voluptuoso, violentado, excluido, a veces insolente, del cuerpo colombiano. En ese amor desmesurado, ahora querían involucrarse las manos, afirmaban estar en la misma condición de las esferas viscosas que habitan las conchas de la cabeza. Juntos hicieron más de lo que se proponían, enseñaron. Su labor no se limita a técnicas artísticas, amaron siendo maestros, se dedicaron a grabar en materiales más complejos que las placas de zinc o las láminas del metal, en las enormes y duras capas de la memoria. Grabaron en las paredes aún frescas de mentes jóvenes. Plasmaron a toda costa un antiguo conocimiento, pintaron aprendizaje y no hubo obstáculo que pudiera impedirlo. Umberto se buscó lejos de su tierra, su familia, su historia. Quebró las fronteras con la magia del arte. Disparó pinceladas que atravesaron sus cuerpos, como violentos besos de metrallas cargadas con colores. Ahí, en las gruesas curvas de sus siluetas, en las violentas formas de sus grabados, encontramos ese espíritu de artista que cambia mil veces de cuerpo sin dejar de ser él mismo.

24 ~

25


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Aunque la definición de la realísima academia no lo refleje1, lo grotesco tiene que ver sobre todo con la idea de deformación. En las definiciones de Wolfgang Kayser, importante crítico de literatura y estética alemán, encontramos que lo grotesco es el mundo extrañado (stranged world), un juego con el absurdo, una invocación a las fuerzas demoníacas del mundo; en alguna medida, provoca un cierto miedo a la vida, territorio que se vuelve incierto, deformable, incomprensible. Es curioso, pero es lo primero que me salta a la mente cuando pienso o me invitan a pensar el cuerpo. Sobre el cuerpo. Desde. El cuerpo es límite y a la vez posibilidad, “campo de batalla”, propiedad privada, lienzo. Siento que el cuerpo resume cualquier causa -cultural, estética, política- porque es, en suma, la más concreta y más diciente de nuestras posibilidades de expresión (a veces a pesar de nosotros mismos). Es además la lupa, el cadalso, el lugar común donde sin mucho esfuerzo se suele encontrar lo

grotesco. Cierto: es más fácil (facilista) señalar las deformidades del cuerpo que hacer lo propio con las de la mente, pero unas y otras están estrechamente intrincadas. En efecto, la definición de lo grotesco es tan fluida como la de la belleza. Se ajusta a una época –incluso a una persona- a la vez. Se mide, sobre todo, en el efecto que causa en quien lo percibe. Porque la deformidad radical que sirve de base al calificativo es más bien sintomática de una deformidad intelectual y moral: “lo grotesco depende de nuestras convenciones, prejuicios, lugares comunes, banalidades, de nuestra mediocridad”, dijo Kayser. Así, una célebre señora de medios considera grotesca la gordura (que no lo dijo, pero está implícito) revelando la fina correspondencia entre su estrechez de cintura y de apreciación estética; son más bien sus ideas y consideraciones las que me resultan –a tono con la definición oficial- ridículas, groseras y de mal gusto. Este y muchos otros señalamientos son consecuencia de los modelos reduccionistas que se empecinan en definir estándares y se van cristalizando en lo que en varios movimientos post-punkqueer-anti-contra-antrax-ultra-transfémino-divergentes se designa como ‘normalizado’. Cuerpos normalizados. Mentes normalizadas. Verdades, roles,

tendencias. Todo acabado. Prêt à porter. ¿A quién le hace gracia venir a este mundo a vivir las verdades que ni siquiera se ajustan a sus deseos y a sus cuerpos? Afor t unadamente existen los ar tistas, pues es en su campo donde se ven importantes resignificaciones de esas acepciones tan vulgares y tan nocivas. Es más, me atrevería incluso a hacer de esta mi definición (condición) del artista, por lo menos del que me interesa y me conmueve. “Dispara desde el estómago”, decía Lisette Model, maestra de la gran fotógrafa Diane Arbus. Ella hizo caso y regaló al mundo fotografías asombrosas, bellísimas, un gran catálogo de ‘grotescos’ hiperbólicos. Algo así como las exploraciones anatómicas y estéticas de Matthew Barney o la oda a la cirugía estético-artística de Orlan. David Lynch rescató de los anales de desgracia de la historia a un hombre elefante para revertirnos el foco de lo grotesco, revelándonos la inhumanidad de la humanidad burlona, intolerante y cruel. Son apenas unos ejemplos de las muchas posibilidades de jugar con lo que creemos absurdo y descubrir lo que en realidad lo es; y es que cuando el absurdo ocurre o se provoca, debe subvertir antes que confirmar nuestras expectativas. En palabras de Santayana, “the good grotesque is novel beauty”. El cuerpo es libertad de reinvención.

26 ~

1 grotesco, ca. (Del it. grottesco, der. de grotta, gruta).

1. adj. Ridículo y extravagante.

2. adj. Irregular, grosero y de mal gusto.

3. adj. Perteneciente o relativo a la gruta artificial.

  fotografía paula lópez, ana cruz, daniel garcía y steven sánchez     diagramación sandra leal

En su origen etimológico, lo grotesco se refería a esa condición subterránea, a aquello que emergía desde la gruta. Extraños laberintos semánticos condujeron el término a las acepciones que tiene hoy. La palabra carga consigo una energía visceral, es una de las víctimas y de los símbolos de la apabullante y soporífera moral cristiana.

autor ana maría trujillo Editora I.Letrada 

Lo grotesco

referencia: Wolfgang Kayser (1966) The Grotesque in Art and Literature (New York, McGraw Hill)

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fotografía daniel lara    diagramación diana ortiz autor paula soto 

“UNO TIENE EL PIERCING QUE SE MERECE ”:

28 ~ 29

“ E l qu e s e a c u e s t a c o n niñ o s , c o n o c e m i ir a .”


Pablo Perelmuter hace 13 años se dedica especialmente al arte del body piercing. Está de gira mundial y una de las ciudades visitadas fue bogotá.Perelmuter tiene tatuado la mayoría de su cuerpo, a excepción de la “panza” y de la cara para “no espantar a sus clientes”.

Tiene implantes en las manos con forma de estrella de

mar, orejas en punta y lengua bífida. El argentino de 27 años me advirtió que no quería que le sucediera lo mismo que hace unos años:

“La revista Rolling Stone Argentina me hizo una nota, publicaron dos páginas y por detrás colocaron a un médico diciendo que todo lo que yo había dicho estaba mal”.

Por eso en Exlibris nos dejamos perforar por la sabiduría

pragmática de este argentino, esterilizando cualquier

prejuicio moral o técnico con el que fue infectado anteriormente en otras publicaciones.

at t: La vejiga.

28 ~

29


¿Cuándo comenzó a tatuarse? De chico siempre me interesó. En un principio ni me perforaba ni me tatuaba. A los 13 me hice mi primer piercing en la ceja y me lo hizo quien fue mi último jefe. Lo conocí a él y fue una muy buena influencia. A los 17 años ya parecía un robocop, lleno de piercings. Me empecé a tatuar más grande, fui teniendo amigos y trabajando con algunos de ellos.

¿Cuándo decidió que el body piercing iba a ser su trabajo? A los 18 años mi trabajo ya estaba seguro, y yo estaba seguro que iba a tener comida en mi mesa todos los días. Decidí tatuarme más, me tatué el cuello y las manos.Me parece tonto tatuarse el cuello si se trabaja en un banco, yo despediría a la persona.

¿Qué piensa de los jóvenes que se tatúan sin tener un trabajo estable? Hay que ser un poco más conscientes, a mi me encantaría que todos tuvieran la libertad de hacer lo que les parezca y que a todos los contraten por sus capacidades de trabajo, pero eso no pasa lamentablemente. Hay que pensarlo mejor antes de hacerse algo grotesco.

¿Cuáles son los diferentes tipos de procedimientos que usted hace? Hago escarificaciones, bifurcaciones de lengua, genero orejas en puntas y algo que se llama dermal punch, que consiste en sacar un pedazo del tejido del cartílago donde al final se deja una pieza de piercing.

¿Qué es la escarificación?

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Es un proceso por el cual con base a líneas de corte con un bisturí se hace una figura, distintos diseños o diferentes tipos de cosas. Las escarificaciones sirven mucho para tatuajes que resultan muy mal hechos y no tienen arreglo. Aunque es una técnica súper buena no siempre es exacta, va a depender mucho de la piel y de los tiempos de cicatrización de la persona porque no todos cicatrizamos igual. Es bastante inestable a menos que se haga sobre negativo, sobre una base negra.

¿Cuáles son los riesgos de la escarificación? Un mal procedimiento, si es un buen profesional no va a tener riesgo. Si la persona que lo va a hacer no

A esa edad decidí tatuarme más porque ya estaba seguro, me parece tonto tatuarse el cuello si se trabaja en un banco, yo despediría a la persona. tiene el conocimiento indicado sobre la anatomía del cuerpo, microbiología y bioseguridad, en ese caso puede ser riesgoso. El riesgo es buscar el precio y no la persona.

¿Cómo es su forma de trabajar? Comencé mi trabajo de forma autodidacta, viajo hace diez años, soy itinerante por todas las partes del mundo. Llego al país donde me invitan, me instalo en el local y comienzo a trabajar. Trabajo con un sistema llamado Freehand, donde no utilizo pinzas, todo lo que utilizo lo boto, nada lo reutilizo. Es importante que todos los implementos que se utilicen estén totalmente esterilizados, limpios y nuevos. Para mi es fundamental seguir estudiando la anatomía del cuerpo y las medidas de seguridad para realizar estos procedimientos. Tengo un conocimiento muy avanzado de microbiología y anatomía de la piel.

¿Qué es el branding? Es una técnica que se utilizaba hace unos ocho o diez años que consiste en quemar el tejido con distintos tipos de sistemas. Algunos como las chapas de zinc que se calientan y se ponen sobre la piel. Es bastante inexacto porque se ensancha mucho lo que se quiere quemar, en una línea de dos milímetros, se va aproximadamente un centímetro.

¿Cuál ha sido la modificación corporal más difícil que ha hecho en su vida? Hace pocos días acá en Bogotá vino una chica con unas orejas que le habían modificado horrible. Le habían intentado hacer orejas en punta y el procedimiento estuvo errado desde el principio, lo hizo alguien que no tenía mucho conocimiento, le cortó un pedazo de oreja y se la coció. La envié a un médico y él no supo que hacer, finalmente se las arreglé y quedaron muy bonitas.

“ M á s d e un h o m b r e n o s c o n f un d e n c o n l o s o j o s y la b o c a .”


¿Cuál es su filosofía de vida?

¿Cuál es el conflicto entre los médicos y los modificadores corporales?

Pertenezco a los Striders hace mucho tiempo somos un grupo de chicos que escuchamos hardcore. No tomamos, no fumamos, no nos drogamos. Tengo una vida bastante sana porque quiero darle ejemplo a la gente más pequeña. Soy vegetariano hace mucho, trato de tener una vida así porque tengo hermanos, sobrinos; el ejemplo así está mucho mejor que el del tatuador borracho que viene a tatuar con el olor a ron.

¿Ha tenido algún tipo de complicación en un procedimiento? No. Mi concepto de profesional es que cuando llega algo raro que no se sepa manejar, lo mando para el médico. Yo no soy médico, así que cuando me llega una infección, la mando al médico, porque yo no curo.

¿Cuáles países va a visitar en su gira? Estuve en Chile y en Brasil. Después de Bogotá viajaré a Londres, Suiza, Israel, México, Venezuela y me devuelvo para acá. Mis viajes dependen de que me inviten ya que no tengo nada que hacer. Esa es la verdad.

¿Por qué vino a Bogotá? Para mí era importante venir a Bogotá, a pesar de tener la posibilidad de irme a Europa directo, hacer mucho dinero y traer mis bolsillos llenos. Con un grupo de amigos que trabajan súper bien y que para mí son lo “mejorcito” de Latinoamérica, queremos ir a lugares donde los “buenos” no suelen venir. Venimos a educar y a cambiar algunas cosas que no son buenas para que así el nivel de la región mejore. Entre esas cosas vine a dar un seminario.

Somos un problema para la salud, la gente no sabe, los profesionales del piercing no educan a la gente. Yo tomo 40 minutos para hacer un piercing, para explicarle a las persona todo desde el principio hasta el fin, educo para que la persona salga con un conocimiento de lo que posiblemente se va a hacer.

¿Por qué dice que son un problema para la salud? Somos un riesgo para la salud porque así como hay locales muy buenos y aptos para esto, hay muchos locales que se ven súper lindos pero el profesional es un desastre. Lo más riesgoso no sería perforar algo errado, lo más riesgoso es lo que no vemos, meter alguna bacteria en un lugar que no debe estar; aunque hay muchos sistemas que existen para prever que eso no pase, pero no sé si todas las personas lo conocen, por eso me parece importante la charla previa.

¿Tiene alguna razón para no tatuarse la cara? Considero que no tengo que verme tan agresivo, ya que así como perforo gente adulta también perforo gente pequeña y no quiero que se asusten, no quiero que mi cara les dé más miedo que la aguja. Si bien tengo muchas cosas, trato de verme estético y verme un poco más sociable.

¿Usted se ha tatuado? No, la mayoría de mis tatuajes son hechos por personas para las que he trabajado, ya que para mí es importante más que el diseño, tener un recuerdo de la persona con la que trabajo.

consejos para las personas antes de hacerse una modificación corporal:

01.

Hable muy bien con el profesional que va a hacer la modificación corporal.

02.

Si se va a poner una joya en el cuerpo, pida certificación, todos la deben tener.

03.

Visite a varios locales, no se quede solo con uno.

at t: Los senos.

04.

05.

No busque lo más barato, hay una frase que dice: “Uno tiene el piercing que se merece”, si busca lo más barato, después no se vaya a quejar. Pida un book de trabajo y exija que las fotos tengan el trabajo ya curado.

06.

07.

Mire bien que el local este siempre limpio. Todo lo que se vaya a utilizar, que este sellado y estéril. La tienda que dice ser la mejor no siempre es la mejor. “Lo que es mejor no es la tienda, es el profesional que lo va a atender”.

30 ~

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el cuerpo

autor laura díaz 

  ilustración geison castañeda    diagramación sandra leal

que le tocó arreglar

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Golpeó con el brazo que le todavía podía usar la mesa del restaurante, no pudo abrir la carta. Es la primera vez que la inutilidad se manifiesta: el dolor ya no lo deja sentar. Hace 6 meses, Julián se levantó con la mano adormecida y no ha podido volver a usarla. Esto no lo sorprendió, cosas peores ha visto pasar por su cuerpo. La férula en su brazo inerte desvía las miradas de las personas en la calle y asusta a algunos niños que creen que se trata de una mano de plástico. Sin embargo, Julián no le importa llamar la atención en la calle a causa de su brazo; ni por el año y medio que usó tapabocas y tampoco durante el año en que los estragos de las quimioterapias eran visibles en la escasez de pelo, pestañas y cejas.

“ E s v e r da d , e l qu e p r im e r o l o h u e l e d e b aj o l o t i e n e .”


Nada, Julián no siente nada cuando pellizca su mano o se quema. De hecho, si de sentir se trata, también se ha encargado de no exteriorizar la frustración y el malestar que lo acompañan desde los 15 años. Cuando le preguntan cómo va todo, siempre responde con frases positivas: “bien, todo está bien… vamos a ver como seguimos”. Todos los días debe lidiar con un cuerpo que le reclama algo diferente, y sumarle la carga social del enfermo: no puede entristecerse, no puede decir que todo esto es una mierda, que la muerte es sinónimo de descanso cuando se retuerce de dolor cada noche. “En este momento no tenemos derecho a entristecernos”, decía la mamá, ante una de esas noticias que los hizo empezar de nuevo. No puede decir, nunca, que le duele. Hace 7 años la sangre se asomaba por su nariz, se desmayaba en clase, sentía escalofríos y con caminar dos cuadras se cansaba. Los médicos de Ibagué, donde vivía con su familia, pensaron que se trataba de anemia o dengue hemorrágico, común en esa región. Un mes después, ya en Bogotá, descubrieron que Julián tenía leucemia. A los pocos días de diagnosticado comenzaron las quimioterapias. Julián tuvo que dejar el colegio para concentrarse únicamente en que su cuerpo volviera a funcionar, así estuvo casi ocho meses. No sé si uno pueda acostumbrarse a los escalofríos y al vomito después de las sesiones de quimio. Perdió el pelo, las cejas, las pestañas y pasó de 89 a 61 kilos. “Es el lado positivo de la enfermedad ¿no? Toda la vida siendo

clases, pero trató de pasarlo por alto. Poco a poco le costaba ver, al punto de no reconocer a las personas ni a un metro de distancia: tenía ojo seco. Tuvo que suspender sus estudios de historia y dejar de leer. No tiene gafas porque la fórmula no es estable y puede modificarse en el momento en que use gotas. De ahí que, Julián ha aprendido a guiarse en la ciudad por el color de los buses a la hora de tomarlos, a saludar a los bultos de personas que parecen saludarlo desde lejos, haciendo el ridículo casi a diario. Hace más de un año, un tumor llegó a su cuello y comenzó a quitarle el sueño. Cuando se lo removieron los nervios que le dan la movilidad a su mano izquierda fueron afectados. Su mano izquierda permanece blanca y fría y quieta. Es (era) zurdo. Nunca he tocado a un muerto, pero imagino que ha de ser algo similar a lo que siento cuando toco su mano. Ahora Julián tiene claro que cuando pensaba que todo había terminado, en realidad apenas estaba comenzando. Se ha convencido a sí mismo de que él es el único que no puede estar triste, sentir dolor, e incluso llorar… “Tengo miedo de que mi brazo se vaya a quedar así”, reconoce después de insistirle en que no me diga lo que él cree que quiero escuchar, conmigo no necesita inventar “versiones cortas” para explicar el estado de su mano, ni decirme que todo está y estará bien. La frustración viene con frecuencia: cuando no puede jugar baloncesto como lo hacía con su mejor amigo, o cuando le cuesta subir una calle empinada, incluso cuando tiene que pedir ayuda para abrir una bolsa de leche. “Cuando no la pude abrir con el

Su mano izquierda permanece blanca y fría. Nunca he tocado a un muerto pero imagino que ha de ser algo similar a lo que siento cuando toco su mano.

obeso… y bajar en el transcurso de un mes”, dijo alguna de sus compañeras del colegio. La leucemia no sólo lo dejó más flaco, sino lleno de estrías en su cuerpo como un recuerdo permanente. Luego vino el trasplante de médula ósea, responsable del funcionamiento del sistema inmunológico; el donante fue su hermano Felipe. A sus veintidós años tiene los pulmones de un viejo de sesenta años que ha fumado toda la vida, y el hígado de un alcohólico: en los seis años que lo conozco nunca lo he visto fumar y su primera cerveza fue hace unos dos meses, a lo mucho habrá tomado cinco en total. A los tres años del trasplante, otros órganos se hicieron notar, dejó de ver el tablero en las

at t: La nariz.

cuchillo por tener una sola mano, la bolsa se cayó al piso y se reventó, dejando salir la leche, ahí me di cuenta que mi mano no servía”. Tras años de luchar contra su mismo cuerpo, Julián se aleja de discursos que dictan que cuando falta un brazo hay que agradecer por tener el otro, o sentirse aliviado por tener una silla de ruedas, cuando se está paralizado. De manera paradójica, defiende el derecho a cansarse, a renunciar. El tumor sigue en su cuello, amenaza con llegar a la médula ósea, pero no vienen más quimios para él. Decidió no causar más dolor a su cuerpo. A cambio nos propone que lo acompañemos y que nos quedemos con la mejor versión que de nosotros sacó la leucemia.

32 ~

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ilustración fernando sierra    diagramación mateo buitrago autor zaira pulido 

34 ~ 35

¿Acaso el arte contemporáneo y el artista mismo se han alejado de referentes clásicos que reclamaban la atención al cuerpo y que pintaban al óleo, con veladura o al temple, y en proporciones exactas y poses cuidadas? Si eso realmente ha pasado, ¿qué pasó con el cuerpo?, ¿se desfiguró hasta desaparecer?, ¿quién lo dibuja nuevamente?, ¿quién lo recrea en tan graciosa belleza como el “arte” alguna vez lo hizo? Creo que tal vez sea el ilustrador el nuevo responsable de cuidar y recuperar todo el conocimiento modificado (¿o perdido?). Quiero hacer un breve acercamiento al arte, al cuerpo, a las nuevas tendencias y proporciones, desde la perspectiva de cuatro ilustradores que trabajan la figura humana en su obra.

“ Yo s o y la v e r da d e r a f r u t a d e la dis c o r dia .”


Cuando los entrevisté encontré que todos se ubicaban en el mismo punto de la historia del arte: la Escuela de Viena de Gustav Klimt y Egon Schiele, una escuela que rindió culto al cuerpo y que de manera majestuosa le pintó sexual y románticamente, lo disfrutó, se agasajó con él y se enamoró de la exacta proporción. Hoy observo cómo las bases de esta Escuela se reflejan en trabajos contemporáneos de la gráfica considerados en ocasiones como opuestos al “arte” y que sin embargo, son quienes recurren a técnicas que -lo que parece- el arte ha olvidado. Lady Orlando. Ilustradora mexicana. Encuentra en el simbolismo y el prerrafaelismo la influencia para su trabajo. Tan delicado, tan laborioso, la mayoría en blanco y negro, con algunos toques de color. Fanática del moleskine, tiene una vasta colección de rostros y cuerpos realizados en lo que yo llamaría a simple vista, puntillismo, una técnica que va dando forma y volumen. Sus imágenes son contemplativas y se acompañan por los elementos del simbolismo: formas, colores brillantes e imágenes literarias sirven para dar a entender como une estos dos periodos del arte. El trabajo de Lady Orlando, también tiene un poco de surrealismo, pues tales imágenes sólo pueden soñarse. Su trabajo remite al detalle, a la textura en ropa y cuerpos, al color, al rostro perdido en sí, a la espera de la mirada del espectador, perdido en los mundos que ella les crea. Las poses románticas y crudas, sostenidas en una paleta de color limitada y tendiente a los colores tierra, el cuidado en las proporciones humanas y la línea gruesa que permite entrever el boceto, se observa en el trabajo de Adara Sánchez Anguiano, ilustradora sevillana residente en Barcelona, quien se define como amante de la figura humana, de las manos, el grafito y la línea. Su trabajo seguramente se nutrió aún más cuando vio la obra del alumno prodigio de Klimt: Egon Schiele. Cuando se observa el trabajo de Adara es imposible no recordarle en tal homenaje, las manos, las poses (de las que ella dice que la mayoría las realiza tomándose fotos a si misma), nos recuerdan al Schiele que tanto fue acosado por sus poses sexuales. En el trabajo de Adara no hay sexo, hay poses controladas y sus rostros reposados dan cuenta del interés que el simbolismo heredó al arte venidero, del culto la intimidad y a un cuerpo que tiene texturas rojizas que señalan tensiones. Y la poca ropa que llevan, con todo el cuidado del pliegue, de la línea que recrea. Su trabajo es exquisito, es ver la Escuela Vienes ahora, recordar la espiritualidad de la imagen, la arcada y las perfectas proporciones. Lo más placentero son las miles de manos que dibuja, uniendo dedos, doblándolas o estirándolas, son el punktum de cada dibujo. Pedro López, ilustrador colombiano. Para mi se encuentra aún en un periodo de experimentación, igualmente valioso y digno de mencionar. Ha tenido varios estilos de expresión, lo que encuentro más fascinante en su trabajo

at t: El clítoris.

es cómo ha mantenido una línea infinita que recrea a la imagen. Su línea es activa e insistente y se ha vuelto más agresiva con el tiempo, pero siempre esta rodeando rasgos, rodillas, rostros, ojos; los pinta y repinta marcando sus expresiones. Su trabajo también está inspirado en Schiele, le encanta la obra que dejó y lo hace notar. Ahora ha decidido explotar mucho más la mancha de manera afortunada, su paleta, limitada y primaria, sigue afirmando su estilo, su cuerpo ha cambiado. Pilar Berrio. Como en López encuentro un cuerpo que recuerda un estilo postrenacentista: cuerpo elongado, cóncavo o convexo, siempre curvo, plegado sobre sí, de cuello largo y rostro fino. Lo que más resalto del trabajo de Pilar es el equilibrio que logra entre color y textura, sus bases de trabajo altamente texturizadas no pierden ni roban protagonismo con sus dibujos. Su paleta es sutil y adecuada para cada trabajo (rojos, pasteles o verdes, creo que de todos es el trabajo mejor explorado en color. Su estilo tiene sello en los fondos donde se pierden formas y perspectivas entre partes de cuerpos que ella ha desmembrado en el dibujo como Tarantino lo ha logrado en el cine. Todos me confesaron la admiración que sienten por el cuerpo humano, anatómica o históricamente se sienten cómodos recreándolo en infinitas poses. El homenaje que le hacen estos ilustradores en su trabajo es para deleitarse de tanto en tanto. Pero aún así ellos no son considerados

Creo que tal vez sea el ilustrador el nuevo responsable de cuidar y recuperar todo el conocimiento modificado (¿o perdido?) artistas ¿Por qué? Últimamente la discusión ha sido alargada y tratada muchas veces sin llegar a una respuesta satisfactoria. Critico la idea de que el trabajo de estos ilustradores, que rescata muchos de los saberes de un arte clásico y lo ponen a prueba en su trabajo de manera exitosa, no cabe en la esfera de lo artístico aún cuando recurre a técnicas que lamentablemente vemos poco en el arte de hoy día. Al verlos no podemos dudar de la destreza técnica, sea la que sea, sobrecoge y asombra. Conceptualmente observo como todos tratan subjetividades, imágenes soñadas, oníricas. Y creo que esto nos daría pie para llamarlo arte, pero ¿es esto en realidad arte del que se puede jactar Miler Lagos o Rothko? El arte hace rato dejo de ser sólo lindo y agraciado, el arte nació transgredido y violentado, pero entonces, aún me pregunto dónde puedo situar estos trabajos, y si realmente debo hacerlo.

34 ~

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tóquese

se dará cuenta que su cuerpo tiene algo que decirle Atrévase a poner en práctica éste consejo un día de estos que si bien somos 23 gramos conciencia, o eso que viaja a otras dimensiones en nuestros sueños y memoria, también —lastimosa o sagradamente— somos cuerpo. La relación es tan evidente y obvia que se olvida en lo naturalizado. Cuando está triste se le bajan las defensas e irremediable, lo agarra por las patas uno de esos virus tan nuestros, tan bogotanos; si no ha comido suficiente chocolate anda por ahí lloriqueando con cualquier cosa, con el espíritu existencial-sensible un poquito alterado, con la depre. En el proceso, descubra que somos multi–sensoriales, ultra conectados, cinéticos, no sintéticos. Si se dispone a olerlo, escucharlo, sentirlo, lamerlo y despertarlo, de pronto se entiende un poquito más; no le lleve la contraria, haga lo que él le dice cuando se lo dice. Ese versus arcaico de la mente contra la carne ya está para recogerlo y tirarlo. Que la razón y su cuerpo se vuelvan mejores amigos y con la premisa popular «amigo el ratón del queso» pásela muy bueno. Quiérase, tóquese y déjese tocar. autor carolina patiño 

  ilustración zamir bermeo    diagramación carlos bernal


38 ~ 39

“ S i e m p r e f un c i o n a r é m e j o r e s t a n d o c a li e n t e .”

autor 1santiago ernesto lugo ∫ 2 maría paula díaz

  ilusrtación geison castañeda    diagramación carlos bernal


En medio de la selva no queda tiempo para arreglarse la media que se le escurre dentro de las botas. Caminaban, corrían y disparaban. Su media siempre presente fue una molestia que empezó a ser cotidiana. Pisó algo que no debía pisar. Despertó tiempo después en algún hospital.

Está sentado sobre un lavadero. Cuando llegó de la guerra, su dolor y su pena sólo podían calmarse con agua helada. Se caía de repente de la cama olvidando que había refundido su pierna. De la rodilla derecha para abajo las cosas ya no eran iguales. Pero la media escurrida estaba presente. Sin estar la bota.

Pasaron meses. Ya no sólo era la media impertinente que seguía presente, sino que su muñón empezó a doler. Ardía. El fuego de la mina regresaba sin ser llamado. Desesperado, un día de madrugada metió la pierna, que no estaba pero sentía, en el agua helada de su lavadero.

Ya no tenía tanto dolor ni pena, empezó a sanar. La media escurrida dentro de la bota, algunos días se le olvidaba aparecer. El muñón ardiente, con la medicina de la madrugada no era ya un problema. El espejo y el cerebro se ponían de acuerdo. Eran las 4:35 de la madrugada. Sentado en el lavadero con el muñón en el agua, dormitó un momento y ahora su pierna izquierda se le resbaló. Se despertó instantáneamente, y aunque quieta, su pierna se movía por las ondas del agua helada. No la sacó. Sólo la miraba.

Tiempo después, cada madrugaba repetía aquel ritual de muñón y pierna en agua. Pero para la pascua decidió que aquella pierna izquierda le sobraba. Esa pierna que le colgaba dentro del lavadero y que se movía sin moverse, no le pertenecía. Se sentía incompleto con ella. Habría que refundirla también.

Hizo hasta lo imposible: convenció a un cirujano para que le ayudara. De su rodilla izquierda para abajo todo fue expulsado. En una caja de terciopelo y tapa de cristal le llegaron las piernas falsas. Ya estaba completo, ya podría volver a caminar. Un día, acostado, el dolor y la pena volvieron. La media escurrida dentro de la bota regresó. El muñón ya no ardía, el espectro de la pierna derecha se volvió a presentar. Con dos piernas falsas y una fantasma, siguió.1

at t: El músculo

No fueron sus labios. Mucho menos sus ojos ocultos tras la barrera de sus párpados. Debo decir con cierta honestidad, que quizás sí se trata de la lozanía que ofrecen sus mejillas, aunque no sea esta su característica primordial. Fueron sus entrañas, expuestas ante mí sin disfraz alguno. Mostraban con el vivo color de cada órgano, la vitalidad de un cuerpo. Fue esa perfecta composición interna la que trastornó mi pensamiento y me enjugó la mirada de deseo puro, de impresionante ardor carnal. Comencé a temblar, a susurrar con los labios muy apretados y la voz decidida que ese ser sería finalmente mío. Mío para escribirle como ahora, para cogerlo una y otra vez con mis manos sin guantes y sentir sus líquidos resbalar por mis brazos mientras aspiro el hedor de la putrefacción, mío para siempre. Sé que jamás encontraré otro hígado como el de aquella criatura. Unos riñones que luzcan con tanta precisión esa forma de fríjol, no hay. No existe sobre la faz del planeta un páncreas más suave ni unos pulmones tan hechos a la medida de mi respiración. No tiene sentido mi vida si mi mano no llega a ser el lugar de reposo de ese corazón blando que ya no palpita. Dedicaría cada segundo que posea a traducir el sonar de su sangre viajera, a enredarme entre sus venas y desenredarme, con paciencia y cuidado de no ir a romperlas. Haría cualquier cosa, por tener ese conjunto organizado de órganos junto a mí…

Dedicaría cada segundo que posea a traducir el sonar de su sangre viajera, a enredarme entre sus venas y desenredarme, con paciencia y cuidado de no ir a romperlas.

Termino de leer el pedazo de papel ensangrentado, lo miro por última vez y entiendo porque arrastraron mientras jadeaba, gritaba y pateaba, al hombre vestido de blanco que se había colocado frente a la ventana de la galería de arte, desde la mañana hasta la noche, a contemplar el cadáver de un cerdo. El pobre Ovidio, mi vecino carnicero, fue juzgado, sentenciado y encerrado.2

38 ~

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ilustración camila sabogal    diagramación carlos bernal autor 1andrés gulla-van ∫ 2 violeta ospina 

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Si de mí dependiera mandaría a exterminar todos los zapatos de esta tierra. Lo haría yo mismo si pudiera, si tuviera las armas, manos y piernas. Pero soy sólo un cúmulo de células, todas muertas; tan inútiles como feas, o tal vez una más que la otra. Soy duro y estoy grande. Soy el rincón más despreciado de este sujeto. Soy ese pedazo precancerígeno al que raspan y cortan pero no se va. ¿Mi nombre? No tengo nombre porque no soy un él sino un eso, pero si gustan pueden llamarme Callo César.

¿Qué por qué quiero realizar un calzadicidio? ¿No le parece razón suficiente llevar una vida de presión y roce constante, ahogado con tanta media olorosa y aparte de todo maltratado con limas y cuanto objeto cortopunzante se le ha atravesado a este tipo? ¡Ah! ¿Que cómo voy a hacerlo? Simple, ya he contratado una legión de mercenarios que irán de pueblo en pueblo, de casa en casa y de pie derecho a izquierdo con un lanzallamas para exterminar semejante abominación. Pero no crean que soy un desalmado, no. Mi misión, la que Dios me encomendó, es simplemente acabar con el zapato cerrado. El pobre pueblo de sandalias, babuchas, pantuflas, alpargatas o como le quieran llamar está libre de pecado, porque soy un asesino consciente de los peligros que trae para mi gente un pedazo de vidrio mal puesto. Pero eso sí, con que a alguno le dé por hormar demasiado lo echamos a los perros y que ellos hagan destrozos.

¿Cómo así que lo que hago es parricidio? ¿Que el zapato me dio la vida? ¿Que lo que hago es ilógico? Bueno, mejor que sea ilógico, ideológico, dialógico y escatológico, y así nos libramos de semejante abominación antinatural. Y luego vienen a decir que ayuda al desplazamiento, cómo si la gente fuera caballo. Los pri-

Soy duro y estoy grande. Soy el rincón más despreciado de este sujeto. Soy ese pedazo precancerígeno al que raspan y cortan pero no se va. ¿Mi nombre? meros que mandaré a los gases serán los Nikes, sí, esa puerca plaga deportiva que con ilusiones de comodidad y diseño aerodinámico se le olvidó contar con mi raza, los callos, pero los que somos supremacía, o sea los supremos callosama. Y que me raspen y echen todo el ácido que quieran, acá estoy. ¡Mamola! Mientras más me quieran cortar más voy a crecer. Y puede que sin mí este sujeto pueda caminar, y que sin mí tenga una mejor vida, pero sin mi pierde esa cojera que lo hace único. Entonces no, no me iré tan fácil. No hasta completar la cruzada que Santa Metatarsiana me encargó.1


Pienso cómo escribir un texto que surja de lo profundo de la garganta, sea entonces un texto con la voz. Sea un texto de voz leído. Haya así que empezar con la respiración. Entra el aire, sale la palabra, entra y sale siempre distinto sobre el cuerpo que la escucha. Órgano más íntimo que la voz: el oído. Entre los dos una cadencia exacta para la aparición de la conversación. La cadencia de este texto está escrito en los cuerpos y las gargantas de varias mañanas de reflexión en torno al sonido. Torno al sonido. Torno dónde la materia escucha sus resonancias internas, las expulsa en la noche y las entierra en la mañana para hacer temblar, en un bucle sin fin: el día. Oír de un texto fluido sentirse en el picor de la garganta, a percibir la ausencia de sonido, a compartir el pulso de un grupo, a restaurar la potencia del ruido. Una sensación vivida: el instante después de la producción de un sonido con la voz y la huella de ese tránsito por el diafragma, los pulmones, el estómago, la garganta, la boca, el clítoris y el oído ¿Es esa la huella de un río inaudito? Río de John Cage, río de sonido, de la experiencia de la diferencia. Un río no es siempre el mismo ruido blanco como la calle, no suena siempre igual. El río interno de la música es el río interno de nuestra respiración en sincronía o a sincronía con nuestro pulso original. Pulso materno, temblor de tierra, tambor del cuerpo, un único ir o devenir del cuerpo en un sólo sonido del sol. Devenir del cuerpo del actor en un sólo sonido dentro de

la orquesta de elementos de la puesta en escena: ser sonido. Romeo Casteluci dice pensarse el actor como un sonido, y así, la luz como personaje y el texto como escenario, y en ese sentido me río de las palabras. Antes de la risa está el secreto de la vibración de los cuerpos y el temblor del tronco sintonizado con otros cuerpos. Vibraciones que salen del temblor de las piernas, casi palabras. Abortos de palabras, casi sensaciones. Mapa de huellas o heridas sonoras, casi devenires, emociones, casi intelectos no leídos jamás en sonidos. Me rio de mí: río inaudito de llantos y corazones trasplantados en tránsitos íntimos. Voces íntimas en transformación, sólo aire, potencia de ser cuerpo de voz alguna vez. Aire que pasa por el cuerpo ya es voz. Respiración ya es voz, sólo la necesaria. Voz de rio en varias direcciones, voz que articula los vacíos y llenos de la arquitectura. Voz movimiento circular, hecho huella, hecho para el ojo y la oreja: ojorejaojorejaojoreja. Sin reja, desborde de la voz del silencio en tiempos imposibles de música. Escuchado el pulso del sol, de suelo y el cemento en vibración con el ronroneo de los carros llega la voz de la nada. Por fin Cage sentado en el silencio, por fin escuchado por todos. Por fin Cage acostado bajo cuerpos occidentales esperando ser escuchados, por fin, por la materia.2 ( !rio: o ir. Poema de Arnaldo Antunes. Como se chama o nome de isso. Iluminuras, 2007. )

40 ~

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~ Estás cambiando todo el tiempo, pero nadie lo nota.

autor ana maría díaz castillo 

  ilustración zamir bermeo    diagramación carlos bernal

~ Yo tampoco veo el cambio constante

42 ~ 43

de tus células, pero sé que te ocurre.

~ Sé que si te acaricio con la yema de mis dedos,

cuando vuelva a pasar por allí, ya no serás igual que antes. ~ Eres delicada. ~ Lo repeles todo. ~ Lo expulsas todo por tu superficie. ~ Lo noto. ~ Lo siento allí donde termina la espalda y se levantan dos mundos redondos. ~ Aquí es donde expulsas al mundo con toda tu fuerza. Lo sacas a escondidas. ~ Lo siento. ~ Ahí en ese punto eres más áspera. ~ Estas herida. Son marcas. ~ A veces me duelen hasta los pensamientos. ~ A veces lo olvido. ~ Pero siempre estás ahí y te acaricio con dedos de plumas. ~ Evito tocarte con sustancias fuertes. ~ Todo suave. Delicado. Todo como tú. ~ Maldita. ~ Al final yo soy quién te cuido, quien existe y te lleva en todo el cuerpo. ~ En cada rincón. En cada esquina. En cada extremo. ~ Yo soy la que tiene que vivir soportando tus inconsistencias. ~ Si te muestro, estoy desnuda. Expuesta. ~ Si te arranco, quedo indefensa. ~ Me dejas vulnerable. ~ Al final eres lo que me cubre. Eres mi superficie. Eres lo que completa mi imagen. ~ Sin ti mis facciones no estarían completas. Definidas. Visibles. ~ Sin ti nadie podría verme. ~ Reconocerme. ~ Piel.


Ex-Libris 144: "Cuerpo"  

Planteamos ante ustedes este organismo nuevo, concreto, transgredido, agredido y adorado. Y es precisamente de lo que habla esta edición, de...

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