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EX-LIBRIS: Cultura Editada. / Fería del Libro 2012 / MAY - JUL 2012 / REVISTAEXLIBRIS.COM

Número 143


Datos - 5 Editorial - 6 Agenda - 8 Perfil - 10 Temática - 12 Central - 22 Entrevista - 26 Creación - 30 Cultura internacional - 32 Literatura - 35 Cine - 36 Reportaje - 37 Columna - 40 Humor gráfico - 42

Datos de Bogotá y la feria del libro 20 años exigen continuidad Agenda cultural Gay Talese Etnografía faunística de la lectura Ex-libris 20 años Jorge Consuegra Maneras extrañas de morir y otros desenlaces irónicos a causa de la lectura Un paso más El hijo bastardo de Sade Yo me voy al espacio ¡una curaduría urgente! Los escritores jóvenes buscan su Filbo

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DIRECCIÓN GENERAL Raúl Quintero raul.quintero@revistaexlibris.com DIRECTOR LITERARIO Carlos Fino carlos.fino@revistaexlibris.com EDICIÓN Sara Trejos sara.trejos@revistaexlibris.com JEFE DE REDACCIÓN Ana María Díaz Andrés Gulla-van redaccion@revistaexlibris.com DIRECCIÓN DE ARTE Carolina Alarcón Camila S. Espinel dir.arte@revistaexlibris.com DISEÑO & DIAGRAMACIÓN Andrés Católico Camila S. Espinel grafica@revistaexlibris.com PORTADA Carolina Alarcón Camila S. Espinel IMPRESO POR GRACOM Gráficas Comerciales

CON EL APOYO DE

Ex-Libris es una revista tri mensual de distribución gratuita, realizada por estudiantes de diferentes carreras y universidades. Su producción se da gracias al apoyo de la Universidad Nacional de Colombia y la Universidad Jorge Tadeo Lozano. Esta publicación puede ser compartida, comentada, divulgada en medios masivos impresos o digitales, siempre y cuando se haga mención a Revista Ex-Libris y a los autores de los textos e imágenes. Revista Ex-Libris no se hace responsable de las opiniones o comentarios de sus colaboradores.

AÑO 20 / Edición 143 info@revistaexlibris.com


La familia Cano Busquets lanzará La Tinta Indeleble, libro sobre la vida de Guillermo Cano Isaza.

El “Papel Periódico de Santafé de Bogotá”, fue el primer periódico de la ciudad y de la Nueva Granada.

La Biblioteca Pública el Tintal Manuel Zapata Olivella, conocida simplemente como “El Tintal”, fue construida sobre la antigua sede de una planta de tratamiento de basuras.

Campo Elías Delgado, autor de la masacre de Pozzetto,

La OEA (Organización de Estados Americanos) se formalizó en el Bogotazo. El “Diccionario de Construc-

ción y Régimen de la Lengua Castellana”, considerado por los especialistas como un monumento gramatical, fue escrito por el bogotano Rufino José Cuervo.

por: Jorge Marciales Acosta y Nina Gonzáles

2007.

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En el 2011 la Feria tuvo La FILBo genera entre 750 empleos directos y 4.500 indirectos.

403.000 visitantes en

13 días.

elgeorges-10@hotmail.com/catagon@hotmail.it

El libro “Bogotá Curiosa” de Jorge Consuegra, recopila más de 300 datos sobre capital colombiana, por ejemplo: la cuadra más angosta de la ciudad mide 20 cm y se encuentra frente al viejo Teatro Olimpia.

La Feria Internacional del Libro de Bogotá se realizó por primera vez el 29 de abril de 1988.

Bogotá fue capital mundial del libro en

DATOS

estudió literatura en la Universidad Javeriana junto al escritor Mario Mendoza.


6-7 carlos.ďŹ no@revistaexlibris.com

por: Carlos Fino

EDITORIAL


Al final de cada feria y luego de la torta sesionaba el comité de despedidas y nombramientos; la renovación generacional era inminente porque varios del Consejo Directivo de Ex-libris perderían su calidad de estudiante y con ésta el privilegio de trabajar en un proyecto que siempre fue utópico pero que siempre se realizó. Después de la despedida pasaban varios meses de extrañamientos y fantasmagorías; los jefes nos reuníamos para compartir algo, más por nostalgia que por labor. Seis meses después era el momento de prender motores y renovar nuestra empresa, un nuevo año con nuevos retos. Pero el año pasado, el ritmo hesicástico colapsó; el proyecto cumple veinte años y el futuro se veía más utópico que nunca. Casi todos los jefes nos despedíamos y los integrantes restantes del equipo era muy jóvenes para llevar a cuestas la dirección. Fueron varios días de descensos y visitas órficas las que permitieron visionar un nuevo teleos. Ex-libris, tal como el Fénix, luego de su prueba de fuego, debía renacer. Y esa fue la propuesta del actual director, Raúl Quintero, en el último día de feria, propuesta a la cual nos hemos acogido con ahínco; los jefes no renunciaron y el proyecto dejó de ser anual; ahora una continuidad nos abriga. Los veinte años otorgaron la continuidad de veinte años de añoranzas y nostalgias decembrinas. Ex-libris tiene un nuevo ritmo, un nuevo formato, y un nuevo propósito. Los deseos colectivos de casi un millar de personas durante veinte años dedicados a este proyecto permitieron hinchar la línea del horizonte, tanto, que Ex-libris sale de su primer origen, la Feria Internacional del Libro de Bogotá, y llega a la ciudad con necesidades culturales diferentes. El propósito de esta nueva vida es, sin dejar de ser un proyecto estudiantil interuniversitario–interdisciplinario, llegar a más lectores. Ex-libris adquiere un compromiso cultural, en un contexto que se expande a cada instante. Este número está dedicado a los esfuerzos colectivos en la Feria del Libro, por ello la temática de este primer número, como revista, será la Feria, nuestra casa.

raul.quintero@revistaexlibris.com

EDITORIAL

fotografía: Raúl Quintero

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carlos.fino@revistaexlibris.com

AGENDA

Carlos Fino

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Geografías INVADIDAS La primera obra que vi de Camilo Bojacá fue Babel, una alucinante puesta en escena donde aparecen los elementos de una metrópolis imposible que se dibuja ante la mirada del espectador. Babel combina técnicas contemporáneas como la video instalación, con rudimentarias como el dibujo en off, e in situ. En esta línea el bogotano presentará, en mayo, en el Espacio cientouno, una serie de grabados titulados “Geografías invadidas”, donde la reflexión sobre la creación y puesta en cuestión de espacio vivido e intervenido será el tema que interpela al espectador. Es una invitación a la alucinación espacial: interviene espacios comunes en varias metrópolis con personajes de la ficción, desde los más dulces hasta los más sórdidos, recalcando la interrelación entre el espacio imaginado y el vivido.


La Publicatoria Por: Raúl Durán Ayala / raulduran67@gmail.com

Usted lector incauto que se la pasa desinformado y se sorprende cuando se cae alguna arquitectura corrupta de las que enferman al país. Usted que se pregunta dónde puede conseguir información alternativa, quiénes hacen investigaciones críticas, dónde publicar ideas innovadoras y qué hacer con todo ese material. Y usted el que ni se preocupa por informarse pero se queja, lo invitamos a La Publicatoria: exposiciones, conversatorios y talleres sobre arte, cultura y política. En el mes de Mayo. En A seis manos (Calle 20 # 8-60) Gratis, como nos gusta.

¿Usted baila cumbia? Por: Juliana Peña / juli_p19@hotmail.com

Él va hacia la Séptima, ella tiene entradas para el Teatro Jorge Eliécer Gaitán, ellos están en el parque Simón Bolívar, yo llego a la Media Torta y todos vamos a Colombia al parque en su VIII versión, un evento que se llevará a cabo del 21 al 31 de mayo. Éste festival nace en el 2003 por una fusión del Festival de Música Colombiana y el Festival de Músicas y Danzas en el mundo, con el fin de reunir los sonidos y ritmos de nuestro país como cumbias, currulaos, guabinas, torbellinos y porros.

Otra de Anderson por: Nina González / catagon@hotmail.it

por: Paula Viviana Soto / vivisoto63@hotmail.com

40 artistas se reúnen para presentar una obra dentro de otra. Se pone en escena la “Persecución y asesinato de Jean-Paul Marat representado por el grupo teatral del asilo charenton bajo la dirección del marqués de Sade y dirigida por Ricardo Camacho”. La historia de la Revolución Francesa contada por los locos de un asilo, acompañada de ritmos colombianos, tango y música clásica, junto a cuatro cantores principales; se presentará en la sede centro del Teatro Libre del 19 de abril hasta el 2 de junio.

ilustración:Carolina Alarcón Zamir Bermeo y Alejandra Pardo

MARAT SADE

AGENDA

Pasión, miedo, aventura, amor son sólo algunos sentimientos que suscita la historia de dos jóvenes que en contra de sus familias deciden escapar de su lugar de infancia por el amor que los envuelve; sus padres y amigos deciden emprender la búsqueda para traerlos a casa de nuevo. Se trata de Moonrise Kingdom, la última película del director texano Wes Anderson, ambientada en los sesentas con imágenes cálidas y un reparto de numerosos actores reconocidos que estará próximamente en cines.

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por: Lizeth Palomino Orozco

lizeth.palomino@hotmail.com

PERFIL

sandoval.andres@ur.edu.co

PERFIL

fotografía: Andrés Sandoval

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Un narrador de historias reales, tal vez la persona más importante de la crónica novelada. Escena tras escena reconstruye la vida de personajes en apariencia invisibles. Sus palabras seducen y crean mundos que cobran vida, la magia de su narrativa está en los detalles, en su capacidad para describir todo lo que observa y percibe mientras comparte con sus personajes. Vestido de tres piezas hecho a medida, pañuelo de seda, sombrero blanco.

Nací en... en 1932 en Ocean City pero al ser hijo de inmigrantes italianos, siempre me sentí un forastero.

dismo, definimos un género: el periodismo literario o “reportaje de no ficción”.

Aprendí a escuchar y a observar con Las historias más conocidas son... “Frank Sinatra detalle ... en la sastrería de mi padre, donde pasé mi has a Cold” y “Honor Thy Father”, una historia sobre la infancia.

mafia italiana.

Empecé a escribir...

Lo más importante... es conocer al personaje, verlo

en el periódico del colegio, entonces escribía crónicas deportivas.

Estudié...

Periodismo, contar historias es lo único

que sé hacer.

Mi primer trabajo fue... en el diario The New York Times, yo era “el chico de la fotocopiadora”.

He escrito sobre...

personas con las que siento alguna conexión: inmigrantes, mafiosos italianos, redactores...

Junto a Tom Wolfe,

el padre del nuevo perio-

interactuar en su cotidianidad, en su intimidad

Mi trabajo... es contar historias de personajes reales Encuentro historias... observando detalladamente la cotidianidad.

Vivo... en New York, en un edificio que adquirí desde hace cinco décadas, tengo un lugar especial en el que me dedico a escribir. Actualmente... escribo un libro sobre mi matrimonio de 50 años con Nan Talese.


Ingresar a la literatura, y a la lectura en términos más extensos, tiene una

por: Carlos Fino

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carlos.fino@revistaexlibris.com

TEMÁTICA

puerta monumental: los libros. Pero esta vez, Ex-libris, siguiendo los consejos de Wolfgang Iser, desea entrar por una de las puertas menos visitadas, los lectores. Los lectores son sujetos metafóricos, prodigios, de allí, como dice Lezama Lima “que la imagen los penetre y los impulse”. Pero las mismas imágenes no penetran a los mismos lectores, al contrario, hay algunos con pieles duras y otros con ojos achocolatados. Por ello es necesario estimarlos, cartografiarlos y presentarlos en una pequeña etnografía arquetípica que represente la riqueza y fauna del lector contemporáneo.


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ickr.com/santiagosantiago

ilustraciones: Santiago Guevara

TEMĂ TICA


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1 2. m. Cada uno de los seres humanos, sobrenaturales, simbólicos, etc., que intervienen en una obra literaria, teatral o cinematográfica. RAE.

Por :Carolina Patiño Cuellar / caro.p.cuellar@gmail.com

gente con escarapelas y sin escarapelas; los niños van con su colegio; la feria se convierte en un paseo con bombombum incluido. Son arrastrados de un taller a otro con el afán del bus; los adolescentes de colegio aprovechan la feria para revelaciones amorosas y caminar cogidos de la mano por los pasillos gigantes; los que no tienen rumbeo, se dividen: las niñas corren hacia las tarjetas mimosas; los muchachos hacia el manga y los muñequitos sangrientos; los que están en 11, llegan con euforia al pabellón de universidades, a imaginar su futuro; los profesores de todos los anteriores, con cara de trauma-psico-social y pánico a una pre–demanda por pérdida de algún niño, muy lejos del pabellón del libro educativo… ¡Educación es que los niños no salgan corriendo y devolverlos completos a los padres!; los papás deciden sacrificar su hermoso domingo de arrunche, de fútbol y cerveza en casa para llevar a sus niños que a las dos horas ya están cansados y con hambre, ¡y todo adentro es tan caro!; los escritores y editores analizan la competencia. A ver quién puso más bonito el stand o quién tuvo más plata para comprar dos; los artistas que ya no tienen su salón del artista; los empleados contratados por las grandes editoriales dependen de su comisión para el pago; porque necesitan desvararse en la feria; los empleados de las pequeñas editoriales esperan con calma a sus clientes, que ahorraron

todo el año para poder estar ahí; mis héroes, los vendedores de tinto móvil; los chefs colombianos cocinan platos de cada país según el invitado de la feria; los vendedores de maíz pira se las ingeniaron para venderlo bien caro ¡es de colores! Igual que los vendedores de gaseosas, solo que estos son inalcanzables porque los niños y adolescentes se aglomeran y no dejan transitar a nadie por la plaza principal; los vigilantes y las señoras de casa limpia… ¿tendrán tiempito para mirar libros?; losquevendenlecturápida; el señor que habla por el micrófono, salva niños perdidos y pone música que nadie escucha; los de RCN y Caracol que entrevistan a algún best seller o escritor de literatura culinaria; y estamos nosotros: que no cobramos ni nos pagan; que también nos antojamos de maíz pira y vivimos el pre-stress de abril; que hicimos un stand para la gente y sobre todo, no discriminamos: ¡gratis para todos!


Por Ana María Díaz / hanu_210@hotmail.com

Fausto tiene cuatro perros y ocho gatos, una tienda de productos para animales en el garaje de su casa y un piano que no sabe tocar. Lee poco aunque le encantan los libros y le gustaría leer más literatura, pero no tiene tiempo. Tiene en su biblioteca entre cien y doscientos libros de física y matemáticas, en donde están los dos clásicos Física de Resnik Halliday Krane y Cálculo de Tom Apostol. Todos los años va a la feria del libro dos o tres veces y se queda desde las cuatro hasta que lo saquen. Su objetivo principal en cada feria son las novedades editoriales de matemáticas y física y algunos libros en inglés. Siempre va con la intención de no comprar mucho, pero se antoja, no se resiste y compra. Su argumento son los precios bajos y la facilidad para conseguir libros importados. El primer libro de física que Fausto compró por gusto fue en 1978 y era la Física de Alonso Acosta. Allí empezó su colección de libros de números que incluyen desde historia, filosofía o pedagogía de las matemáticas, hasta técnicos. No habla de leer sino de estudiar cuando se trata de números; él los estudia en su casa aunque preferiría hacerlo en una biblioteca, pero no tiene tiempo. Cuando busca las novedades editoriales en la feria del libro sabe que entre más especializado sea el libro es más costoso,

pero más bonito; y entre menos público, menos ventas tiene y por eso también es más costoso. En cada feria encuentra ediciones nuevas de algún libro, pero los cambios son mínimos, algunas veces es la presentación de los temas o los ejercicios, no hay diferencias importantes, a veces sólo es moda. Por eso Fausto sólo renueva sus libros cada cinco o diez años, cuando los cambios se acumulan y existe una diferencia importante entre la edición que él tiene y la que va a comprar. Otros libros no tienen más de dos ediciones, como el Cálculo de Tom Apostol y en ese caso lo importante es tener una edición bonita, con pasta dura. No tiene un libro o un tema favorito, tiene aprecio por los clásicos como con el Álgebra de Baldor. Después de mirar las novedades de los libros de números pasea un rato por los otros pabellones y mira libros de letras. Dice que mirar y ojear otros libros es su pasatiempo, así no los compre. Le gusta pasear y mirarlos, leer la contraportada y seguir. Fausto es ingeniero aunque debió ser matemático, lee números aunque le gustaría leer letras y dice que es más preocupante la falta de tiempo que la falta de plata. Números en cualquier caso.


El lector moralmente malo sabe que asesinar es una acción impía pero necesaria, porque existen lugares más preciados que debe proteger, como su familia o su patria.

por: Carlos Fino

carlos.fino@revistaexlibris.com

TEMÁTICA

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Mi madre aún cree que la lectura hace mejores personas. También muchos medios de comunicación sostienen la misma tesis: hace un par de años la Biblioteca España, del arquitecto colombiano Giancarlo Mazzanti, ganó el premio internacional de Arquitectura Sostenible del Instituto Francés de Arquitectura, con el argumento de que cambió las armas por los libros. Parece noble y notable el fin, cuando pensamos que la lectura aleja a los jóvenes del Santo Domingo Sabio de Medellín, de las armas. Lo cierto fue que meses después la Comuna III sufrió un grave incendio que calcinó varias viviendas y donde fallecieron varias personas. La violencia los volvió a visitar, como una despiadada; su presencia prueba la vigencia de la amante de las montañas. La Comuna III gozó de un periodo de pacificación, más que de paz, cuando construyeron la Biblioteca. La militarización de la zona fue inminente y esto debilitó los poderes locales; por un tiempo los silenció. Pero no nos venció, al poco tiempo la violencia retomó su ritmo habitual. Es decir, la Biblioteca no solucionó el problema de la violencia. Los libros no enseñaron a los habitantes de la Comuna III a ser “mejores personas”. Ésta creencia es sólo una justificación que usan muchos amantes de la lectura para promover su objeto de deseo, su fetiche. Existen dos tipos de lectores que desmienten dicha creencia, el lector moral-

mente malo y el lector amoral. El lector moralmente malo es generalmente un amante de la lectura; devorador de volúmenes. Para él, la lectura es una de las labores más nobles que desarrolla, sin embargo, esta acción no impide sus acciones violentas. Basta recordar la Santa Inquisición, proyecto de la institución más librera y letrada de la Europa entera en donde se dio cacería masiva a miles de personas acusadas de herejía. Los procesos eran volúmenes gigantes copiados minuciosamente en un exquisito latín seglar. Las ejecuciones tan públicas y espectaculares como los mismos procesos. Los Santos inquisidores sabían que quemar a una persona era un acto malo, pero necesario, para conservar loablemente el Catolicismo en el mundo. Los camorreros italianos engendran, de manera distinta, el perfil del lector moralmente malo: son hombres cultos, con un profundo sentido religioso, coleccionistas de arte y personas muy educadas que pueden indistintamente citar el “Cantar de los cantares”, Las Elegiás del Duino, la Divina Comedia, acompañados por una buena cepa de vinos, y por las órdenes para asesinar a varios mafiosos del bando contrario. Los ilustres asesinos son una constante en la historia occidental. El lector moralmente malo sabe que asesinar es una acción impía pero necesaria, porque existen lugares más preciados que debe proteger, como su familia o su patria. El amor familiar contrarresta el odio a los otros, y el amor


por los libros y la lectura le brinda una puerta de escape al poco valor que su vida tiene en la camorra.

ilustraciones: Santiago Guevara

flickr.com/santiagosantiago

Pero existe un lector aún más perverso y determinado: el lector amoral. Este que gracias al conocimiento obtenido por su experiencia lectora logra construir un sistema de valores en oposición a los valores colectivos pero en pro de su colectividad. Primero imagina una colectividad en la cual adjunta pruebas argumentativas y materiales, después, como máxime creador de la misma se autoproclama amo y señor, con la capacidad de ver la causalidad de su mundo y la opción que la libere de su determinación. El lector amoral es tal vez, el lector más disciplinado porque sabe que de la lectura e invención de los textos depende el sostenimiento de su mundo imaginado. Este lector puede llevar a una colectividad a la gloria o al exterminio masivo, y es tal su habitación en la sustancia de lo inexistente que logra entenderse como la piedra angular en su rompecabezas de mundo, una que le permite devenir. El lector amoral está más allá del bien y del mal, porque el bien y el mal humano no son los criterios de necesidad de gravitación del orden cósmico que acaba de inventar. Este lector se caracteriza por su polaridad: puede ser un tranquilo ermitaño, o un exterminador masivo. Es simpático con los animales, vegetariano y odia ciertas colectividades humanas.

TEMÁTICA

En América, en donde lo real maravilloso nos visita constantemente, el actual máximo jefe de las-FARC, Timoleón Jiménez , —de cariño le decía “Tirofijo” Timo— es uno de los personajes más enigmáticos de la Colombia contemporánea. Sus “Comunicados” tiene más referencias al mundo literario que al real; su retórica comparte recursos con Cicerón y Séneca; cita en Latín. Sus discursos —dejando de lado su contenido inminentemente político— resultan hermosos y sensibles compendios literarios, sólo posibles por un hombre entregado a los libros, pero en medio de la selva. Lo más contradictorio es que su interlocutor principal, el Presidente de la República, de familia letrada y propietaria de uno de los gigantes mediáticos del país, tenga dificultades para hablar en público y escasamente puede escribir coherentemente un párrafo. Juan Manuel Santos no es un lector moralmente malo, Juan Manuel ni siquiera es un lector.

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por: Daniel Torres

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jdanieltc@hotmail.com

TEMÁTICA

Un concepto acogedor de cuanta edad, idea y cultura exista; un entramado de expectativas, promotoras a su vez de desarrollo cultural y tecnológico; pero sobre todo un término dentro del cual todos deberíamos estar inmersos por su actualidad: el lector digital. Desde el niño, posiblemente afortunado por haber nacido en el “boom” de la sociedad informatizada; pasando por el adolescente, quien gracias a la práctica y al uso constante de las redes ha logrado consolidarse como el usuario digital de mayor relevancia; hasta llegar a los adultos, e incluso los adultos mayores, quienes tal vez por hobby o por la simple necesidad de ir acorde a una sociedad que, en cuanto a lo tecnológico, avanza a pasos agigantados. Se puede decir que el lector digital no es una persona ni una generación en particular: es cualquier individuo, con cualquier tipo de gusto o edad. Quizás joven, de pronto viejo. La edad es lo más relativo al momento de intentar dar una pincelada

básica sobre el personaje que podría encarnar a lo que hoy en día llamamos el “lector digital”. Este lector busca comodidad; rompe los esquemas tradicionales de párrafos largos y densos; desea, tal vez lo más importante, ser tenido en cuenta por medio de una crítica que pueda ser manifiesta, comentada, debatida y nuevamente criticada. Sin duda, se podría observar que muchos pueden acceder a las redes sociales, o adquirir dispositivos móviles, especialmente teléfonos inteligentes y tabletas para la lectura de libros y artículos digitales. Con esto queda demostrado que el usuario permanente de la web no tiene que ser necesariamente un “geek” (aficionado a la tecnología y a temas informáticos), o un “nerd”, como nuestra sociedad podría estereotiparlo. Los usuarios de Twitter y/o Facebook, somos de una u otra forma, lectores digitales, pues tenemos lo que mencioné: preferimos la comodidad al leer; escogemos algo entre una multiplicidad de redes informativas, y queremos que nuestra actividad, llámese foto, comentario, tuit o artículo, sea comentada, retuiteada y vista por el mayor número de personas posibles. Podría verse como ese lector un poco arrogante y narcisista que más que leer busca ser leído.


Lea. ¿Por qué no lee? Retazos de conversaciones pronunciadas al arbitrio de la cotidianidad. Supongo que muchos de los “no-lectores” lo son porque han leído por obligación, bajo la presión de otros. A las malas, hasta la más excelente obra literaria, podría sentirse incómoda al ser leída.

Probar con libros diferentes, para encontrar ése género especial, ése autor que escribió para alguien como usted, no es una tarea en vano. Es parecido a la búsqueda de la media naranja, sólo que en la nuestra, hay garantía: no existe alguien para quién no se haya escrito un libro. El punto es buscarlo, con paciencia y sin mesura, y ¿quién quita?, puede encontrar a más de uno. Es menos lo que se pierde que todo aquello que se gana. Si no es así, ¿usted por qué lee?

por: María Paula Díaz Castillo

En lo personal, no hay excusa que me haga cambiar de opinión: los “no-lectores” son cobardes. Pregúntele a alguno por qué no le gusta leer y se encontrará, como yo, insatisfecho ante la respuesta: “porque no”. Acérquese a un amante de la lectura, pregúntele el por qué y con seguridad, le dará más de tres razones y hasta producirá en usted cierta fuerza de convicción.

mary_kstillo92@hotmail.com

La otra cara de la moneda: el “no-lector”, aquél mira con extrañeza, el apetito voraz con que comemos todo tipo de tomos. Y nosotros, también sin entender, cómo a ellos les desagrada el sabor múltiple de una novela, que va desde el dulce que hastía hasta el amargo que duele, la poesía cómo postre, o el entretenimiento que se consigue al masticar un cuento. Puede ocurrir que la cuestión de la tendencia por leer o no, sea algo tan sencillo cómo la de cualquier otro gusto, debilidad hacia las espinacas, o rechazo por el chocolate. Pero este artículo ahondará un poco más, en ése lector antagonista. Empezaré por decir que todos los citadinos leen, porque el lenguaje es inherente al hombre y en cualquier parte están las letras. De repente, leer un libro, es como los suspiros: toda la vida respiramos, pero uno de ellos basta para recordarnos que lo hacemos; el aire común se convierte en una masa etérea, inefable y mística.

“La tarea de español para el próximo lunes es leer un libro muy complicado, que no podrán entender, claro”. Así surge, el “no-lector” por frustración: intentó, pero se rindió.

TEMÁTICA

No hablaré de los que estamos, de los lectores apasionados, enloquecidos, casi quijotescos. Lo haré de quienes no asisten a la feria, y además dejan en espera infinita a los libros, en todas sus citas.

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Por: Sara Trejos / sara.trejos@revistaexlibris.com

La primera vez que se sintió adulto fue cuando leyó un libro completo sin “dibujitos”. Luego leyó el periódico, novelas y autores que le gustaron, otros los ojeó sólo para alardear, también cayeron algunos Best Seller y poemas de cualquier señor latinoamericano. Leyó también muchas cosas académicas sin inicio, nudo y desenlace. Pero un día, poco después de recibir su cartón profesional, cuando se sentía muy grande, descubrió por casualidad un libro que le parecía prohibido. Se asomó, leyó una frase, pasó la hoja, leyó otra y ya no pudo zafarse. Leyó a escondidas. Lo leyó a pedacitos, iba y volvía, noche tras noche, ocultándolo de la mirada de los entrometidos de la casa. Le gustaba que esta historia no estuviera contada sólo con palabras. Los personajes se veían nítidos en cada hoja. A veces sólo se veía una pierna o la trompa de un elefante. Las páginas estaban teñidas de colores y al parecer podían resumir todo ese sentimiento que había reprimido cuando no era un adulto. No le gustó crecer. Siguió comprando libros ilustrados para niños. Un día lo vi saliendo de una librería con Oliver Jeffers bajo el brazo. ¿El pingüino está arriba o abajo? ¿Perdido o encontrado? No lo recuerdo. Después saliendo de la oficina consiguió una historieta algo sórdida y negra, creo que logró

que un tipo se la vendiera por menos de $5.000 después de mucho redondear, de poner cara de poco interés aunque por dentro se moría de miedo de pensar que pasara otro y viera la belleza desgastada que tenía al frente y diera una mejor propuesta. Más tarde en el mismo mes, lo vi ojeando a Rebecca Dautremer, la que pinta ojos gigantes y cabellos hermosos de princesas perversas ¿Era un libro para niñas? Para él, ni siquiera era un libro para niños. Era un tipo duro que con el tiempo aprendió a reconocer los trazos irónicos de una Dosis Diaria de Montt y el humor, tan sarcástico como tierno, de Liniers. Su biblioteca se llenó a poco a poco de libros de diseño de personajes, de otros que eran Pop ups donde un puercoespín cuenta hasta 5 y mueve su brazo cuando alguien jala la flecha que está abajo. Le gustaba creer que a veces estos libros los hacía gente que también se sentía grande pensando en lo que les hubiera gustado leer cuando eran niños. Con el paso del tiempo se le quitaron las ganas de esconderse. Cuando le pregunté que hacía con todo eso, me dijo que no estaba coleccionando libros para niños, sino que por el contrario tenía toda una biblioteca artística, coleccionaba ilustradores.


ilustración: Carolina Alarcón / www.flavors.me/caroal


No sabemos el destino de cada pedacito de tinta y papel después del “¡es gratis!” y la sonrisa del lector. “Si lo miras con cuidado, es gracioso. Parece ayer cuando me decías que no lo lograrías y hoy puedo mirarte a los ojos para responderte simplemente con una sonrisa” le decía David Sánchez a Ana Carolina Ossa en la edición 129 el año 16. Ahora, y gracias a exlibrianos como ellos podemos vanagloriarnos de veinte años, aunque irreductibles en estas páginas, con la garantía de veinte mil o más ojos que han formado parte de este proyecto interuniversitario e interdisciplinario, ahora más real y vivo que nunca.

¿Qué cambia y que permanece? Como con el conocimiento: permanece el contenido y cambia la forma. Aunque las formas dan la impresión que el contenido cambia, hacen divertida la experiencia. Sabemos en el fondo que todo es lo mismo: ilustradores, escritores, feria. Jefes psicorígidos, dementes, cafeinómanos. Miembros antiguos, nuevos, híbridos. Textos sobre libros, gente, literatura. Ediciones con las ratas, sin las ratas, extrañando a las ratas. Papel amarillo, papel blanco, papel brillante. Secciones que van y vienen haciendo honor al afán que tenemos —léase: nosotros los seres humanos— de clasificarlo todo, como si se nos olvidara que siempre habrá una brecha que no se pueda organizar.

Ex Libris editando cultura 20 años. Entre tantos libros, premeditados, reeditados e hiper promocionados y el tibiritabara de nuestra edición: aquí hay subversión, reinvención, y cambio de percepción en la Feria.

Por: Carolina Patiño / caro.p.cuellar@gmail.com


ilustración: Camilo José Rivera / camilojosegrafico@gmail.com


ilustraci贸n: Andr茅s Cat贸lico / www.andrescatolico.com


El periodista cultural Jorge Consuegra, habla de literatura y sobre su experiencia en los medios de comunicación.

elgeorges-10@hotmail.com

ENTREVISTA

26 - 27 Jorge Marciales Acosta

Jorge Consuegra es uno de los periodistas culturales de mayor reconocimiento en el país, ha trabajado en medios como El Tiempo, Caracol y El Espectador. Actualmente es docente en la Universidad Externado de Colombia, dirige la Agencia de Noticias Culturales y codirige la revista “Libros & Letras”. Nació en Bucaramanga, estudió publicidad y se especializó en mercadeo, sin embargo pocas veces ejerció esa profesión por considerarla engañosa. En febrero de este año publicó su más reciente obra “Bogotá Curiosa”, ha escrito tres libros y lleva más de cuarenta años dedicados al periodismo. Aunque afirma que hacen falta más políticas que incentiven el desarrollo de la cultura en el país, defiende el esfuerzo realizado por instituciones como La Cámara Colombiana del Libro. Amante de la lectura, ve con optimismo el futuro de la literatura nacional, admira a Gabriel García Márquez y prefiere no leer a Paulo Coelho.


Siendo usted publicista, ¿por qué decidió ejercer el periodismo? A lo largo de la carrera me di cuenta que buena parte de los productos son engañosos, la publicidad es mentirosa, como lo que está pasando hoy con Revertrex de la señora Amparo Grisales. Este país tiene engaños políticos, económicos y sociales, seguí con el periodismo porque ahí no engaño a la gente.

¿Cómo incursionó en el periodismo? Yo empecé desde muy joven haciendo periódicos en el colegio y en el barrio, inicié profesionalmente en La República, después pasé al Espacio, trabajé como corresponsal en Vanguardia Liberal, también en El Tiempo y en El Espectador, siempre como reportero o cronista, muy pocas veces en televisión.

¿Qué características debe tener un buen periodista? Un buen periodista tiene que estar leyendo todos los días cualquier tipo de panfleto, volante, comunicado, diario o semanario. También debe estar metido en el BlackBerry mirando lo que dicen revistas como Semana, porque o si no cómo se entera de lo que está pasando, pero fundamentalmente tiene que leer incansablemente.

¿Cuál es la función de un periodista cultural?

fotografía: Andrés Barriga

www.cargocollective.com/abarriga

ENTREVISTA

Es la más complicada de todas. Un periodista judicial, económico o político, está prácticamente recreando actitudes y hechos, por ejemplo si subió o no el dólar, mientras el periodista cultural tiene que estar moviendo todos los días la parte intelectual, creadora y creativa. Por eso es que los gobiernos no apoyan muchas veces el mundo cultural, porque cuando un pueblo se desarrolla intelectualmente es considerado peligroso.

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¿El periodismo cultural está en decadencia? No es que esté en decadencia, sino que se estanca un poco y al estancarse obviamente no está avanzando como debería. Todos los días hay un nuevo obstáculo, es necesario crear nuevas opciones para que la gente tenga una revista, que pueda entender porqué García Márquez es el escritor vivo más importante de la tierra o porqué Rodín esculpió El Pensador. A mí de qué me sirve si el dólar subió o bajo, es muchísimo mejor tener el conocimiento a poseer un cerebro vacío.

¿Cree que existe una política excluyente para la cultura en los medios de comunicación? Sí, absolutamente. En los noticieros 90% o 95% para ser ambiciosos, es política, economía, deporte y entretenimiento, mal llamado farándula o espectáculo, que es más “farsandúla” que otra cosa. ¿Cuántos centímetros le dan a la cultura periódicos como El Tiempo o El Espectador? Todo lo reducen a unas pocas páginas, es totalmente excluyente.

Culturalmente, ¿qué es lo que más ha afectado al país? Lo que ha sucedido en los últimos ocho años con la política es que hubo primeras planas o titulares de los noticieros hablando de chuzadas, falsos positivos, desarmes inexistentes, sin quitar su importancia le quitaba espacio a hablar y discutir de cultura. Hay unas grandes cortinas de humo que preocupan muchísimo, porque detrás de ellas hay otra historia que no se ha sabido contar.

Es claro que las nuevas tecnologías han facilitado el acceso a la comunicación, pero, ¿han traído también aspectos negativos? Claro, como la soledad, hay muchachos que se dedican 4 o 5 horas a chatear con sus amigos, estar en Facebook o mandar mensajes por Twitter. El cerebro se acostumbra únicamente a un pequeño aparato que cabe escasamente en las manos, se les olvida dar un abrazo y compartir con la gente. Por supuesto que yo me puedo conectar en este instante con Camberra en Australia, pero es un oficio de la absoluta soledad y es gravísimo que suceda eso.

¿Por qué cree que la mayoría de los colombianos son indiferentes hacia la lectura? Porque no hay políticas de gobierno que creen hábitos de lectura, José Vasconcelos que fue el ministro de cultura en México durante los años 30 del siglo pasado, insistía en la producción de libros y de cultura. En Cuba la obra completa de Alejo Carpentier, los doce tomos, pueden estar costando 70 mil pesos, mientras que en Colombia está alrededor de los 300 mil pesos. En Cuba, Argentina y especialmente en México, los libros son más baratos porque hay más planes de gobierno.

¿Qué importancia tienen para usted las revistas o publicaciones independientes como Ex-Libris? Qué bueno que Ex-Libris ya no es únicamente en la Feria del Libro, deberían sacarla durante todo el año, ojalá pudiera ser publicada cada mes. Libros & Letras es mensual,


se imprimen cinco mil ejemplares y se le regala a la gente, porque ya es complicado comprar El Malpensante o la revista Número que superan los 7 mil pesos. Túnel de Montería o Puesto de Combate, que son excelentes publicaciones, tienen dificultades económicas. Ojalá el gobierno destinara mensualmente un millón de pesos a las revistas culturales para que pudieran salir, pero a ellos no les interesa la posibilidad de que haya cultura gratis.

¿La Feria del Libro, realmente es accesible a todo el público?

¿Ve un buen futuro para la literatura colombiana? Por supuesto, hay gente que es muy disciplinada como Juan Gabriel Vásquez o Alfonso Carvajal que ha escrito “Pequeños crímenes de amor”, una colección de historias muy buena. Hay un tipo que desafortunadamente murió y para mí es el mejor escritor después de García Márquez, se llama Mario Escobar Velásquez, escribió “Muy caribe está”, una novela fascinante. Hay una buena producción, ésta generación hace buenas novelas.

¿Cuándo descubrió su amor por la lectura? Gracias a dos profesores, el primero fue Medófilo Medina que dictaba literatura en el colegio y nos puso a leer “La mala hora” de Gabriel García Márquez e interpretaba la lectura en voz alta, fue maravilloso. El otro se llamaba Nazario Silva, profesor de filosofía que nos enseñó la etimología de las palabras, cómo nacen del árabe, del hebreo, del sánscrito y del chibcha, todos los días yo descubría cómo apareció la palabra.

¿Cuál es su escritor favorito? Clarice Lispector o Machado de Assis, para mí uno de los mejores escritores de toda la vida. Llevo cuatro años dedicados a leer novela negra, como Connolly y Agatha Christie, creo que esto es la literatura estructuralmente perfecta, no por el morbo del asesinato sino la forma como se estructura la novela, los personajes y la minuciosidad en el detalle, es simplemente fascinante.

Yo soy el enamorado número uno de los libros, defiendo a la Feria del Libro porque me parece extraordinaria, apoyo el esfuerzo que hace Enrique Gonzáles Villa con la Cámara Colombiana del Libro y el de las editoriales para alquilar espacios y poder vender. Lamentablemente entran 420 mil personas en una ciudad que tiene siete millones de habitantes. El ingreso a la Feria tiene que ser más fácil, que la gente entre gratis todos los días o por lo menos la entrada debería costar 3 o 4 mil pesos. Si yo pago 12 mil pesos y tengo dos hijos me toca con mi esposa pagar 48 mil pesos tan sólo para ingresar, con eso me compro dos libros en la Librería Lerner.

¿Qué lo incentivó a escribir “Bogotá Curiosa”? Querer a Bogotá. Yo soy de Bucaramanga y debí haber escrito “Bucaramanga Curiosa”, pero llevo viviendo más de 30 años en la capital y le debo mi familia, mi profesión, la cátedra y mucho más. Yo soy un peatón todo terreno y me encanta recorrer la ciudad, preguntar todo, sacar fotografías, ver los edificios, observar la figura de los cerros tutelares desde la Universidad Externado de Colombia. En ocasiones uno alcanza a ver los nevados al fondo de la Sabana, esta ciudad es bellísima tiene curiosidades y contradicciones.

¿Lee a Paulo Coelho?

elgeorges-10@hotmail.com

ENTREVISTA

28 - 29 Jorge Marciales Acosta

Eso es subjetivo, lo que yo siempre he dicho es que uno debe ser profesional en la escritura, yo veo que no es un escritor profesional en cuanto que sepa estructurar bien una novela, él repite escenarios, personajes, teorías casi idénticas y a mí no me causa satisfacción. Me gusta leer a Kafka, a Juan Carlos Onetti, Jorge Amado, Clarice Lispector, pero Paulo Coelho no me produce nada, entonces para qué voy a leer algo que no me satisface intelectualmente.


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julian_edeo@hotmail.com

ilustración: Julián Cedeño

CREACIÓN


A lo mejor el desenlace no sea el fin del lector, sino de quienes le rodean. Que se le aparezca Tyler Durden dando patadas y puños a todo lo que se mueva, así sea su propio padre; luego Holden Caulfield lo convenza de manera misteriosa para acabar

Pilas con seguir fielmente a esos personajes y autores que cautivan. Que a ellos les haya funcionado su estilo de vida no significa que a la gente de verdad nos sirva. Que no se le estalle la nariz por oler tanto pegante queriendo dárselas de Jean-Baptiste Grenouille. Ni que le dé toxoplasmosis porque quiso un gato luego de leer Opio en las nubes, que vaina tan brava, toc, toc, toc. O ser tan burro para querer meter todo lo que Burroughs metió. Si no se le antoja un final tan violento deje que el deceso sea natural. No obstante, si le duele mucho la pleura y Hans Castorp no cumplió con su visita por andar morboseando a otras pacientes, pida la ayuda del doctor Watson, si es que tiene tiempo. Pero eso sí, no se vuelva un hipocondríaco como Moliere ni sea la rata a la que Raymond Fosca le dio la inmortalidad. Mejor dicho señor lector, “dime qué lees y te diré cómo terminarás”. Por lo pronto me voy a cazar leones antes de que la falta de creatividad haga que me ponga a volar unos puentes en España y mi propia cabeza de un escopetazo.

por: Andrés Gulla-ván

Para las señoritas, ¿qué tal una intoxicación por sobredosis de bloqueador solar escarchado luego leer la saga Crepúsculo? O decapitadas porque Scheherezada no actuó rápido. Pero ojalá, jamás de los jamases Mr. Jack les pregunte si su mamá sabe coser, ¡uy no!, que la Virgensita las ampare.

¿Qué me dicen de la chica esperó toda su vida al príncipe azul? Esperar a alguien o algo ficticio es tan nocivo para la salud como conformarse con una vida mediocre. En algún rincón del planeta alguien sueña con irse de viaje a marte, creyéndose el Rey para escribir desde allí sus crónicas. Para esas cosas mejor que sea sentado, sobre un coco en una playa con la esperanza de que llegué el Viernes. Ni mucho menos espere que aparezca un pájaro parlanchín en la orilla plutoniana de la noche; y ya que hablamos del infierno, pierda la fe si quiere que Mefistófoles le ofrezca algo jugoso, o que Virgilio le guíe en el viaje.

fabian_gulla@hotmail.com

A mí no me gustaría despertar y ver un dinosaurio, o ser un bicho, que feo, mejor tomo unas pastillas y que el ensueño termine. Tampoco quiero un viaje a Holanda para matar molinos por contagiarme de la locura del ingenioso hidalgo. En vez de eso prefiero morir del aburrimiento con Mario Mendoza, o ser víctima de alguna afección pulmonar por tanta polvareda del mundo garciamarquiano.

con sus ídolos después de una firma. Y después se arroje a la bestialidad con la compañía de Rimbaud. Y ya que cascó a su progenitor, viole a su mamita porque se pasó de copas charlando con Edipo.

CREACIÓN

¿Qué ocurriría si se realizan lecturas demasiado literales?, ¿cómo sería una interpretación radical e irónica; en que el cosmos y las dimensiones tergiversadas por deseos despiadados llevan a la muerte y a otros resultados no tan amenos? ¿Se imagina que alguien caiga al ataúd, víctima de una depresión después de leer a Riso o Coelho? ¿que buscando una satisfacción sexual en pareja le caiga un libro de Sade encima lo descalabre, o peor, lo cape, que es igual a recibir la afilada visita de Rosario? ¿que un suicida dé el paso cuando, en su última esperanza por vivir, lee el Ulises y no entienda?

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por: María Paula Díaz

mary_kstillo92@hotmail.com

CUL. INTERNACIONAL

flickr.com/yulithmartinezv

CUL. INTERNACIONAL

ilustración: Yulith Martinez

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Corría por la selva. Se detuvo donde el suelo cambia de nombre, un paso más allá, no estará acá. Planta uno de los pies, en ése otro lado. Es invadido por música, tambores, voces y palabras incomprensibles que se le parecen a las de su hablar, solo que llevan más movimiento al sonar. No es su guabina colombiana, es una samba enloquecida que lo hace temblar. Asustado, retira su pierna, pero aturdido y deseoso, la vuelve a posar, sobre ése suelo mágico. Entonces la tierra desprende colores hermosos, posibles e imposibles. Ellos trepan a su empeine, para pintarle un paraíso, trazan en sus gemelos la imagen de un árbol que tiñe roja su piel, el pau-brasil. Oye a la gente, reír de la manera que él conoce. El Amazonas, preserva su mascullar. Siente al calor extenderle su abrazo y lo conmueve el olor de ése lugar,

que también huele en extremo a café, naturaleza indígena, animales salvajes, dolor y alegría. Ve erigirse a un hombre blanco sobre una ciudad, así, una iglesia vigila desde lo alto a su capital. Reconoce en las calles de las favelas el suelo de las comunas. Nota en los rostros de sus habitantes que los de aquí y los de allá, son lo mismo y lo opuesto. Observa a los niños usar con destreza, un balón amarillo, azul y rojo. Mientras los que recuerda, impregnados de una pasión exacta, patean uno, con una bandera verde y amarilla que se encuentra bajo una esfera azul estrellada. El país se ha desbordado ante sus sentidos y él, ha quedado extasiado. Ya no quedan rastros de su timidez, su alma ha quedado atrapada en medio de las diferentes similitudes y las similares diferencias que existen entre el territorio habitado desde hace tanto y el que se le acaba de meter al corazón. Lo ha fascinado con tal magnetismo el juego descubierto, que decidido, cruza entero la frontera.


ilustración: Andrés Católico

www.andrescatolico.com

CUL. INTERNACIONAL Por: Carolina Patiño Cuéllar / caro.p.cuellar@gmail.com Esteban Vidal Medina

Son múltiples las cercanías que hay entre Brasil y Colombia en cuanto a cultura, geografía, historia y sociedad. El desconocimiento que existe entre ambos países es abismal: aumenta con la desinformación y la ignorancia, invadiendo el imaginario de las personas. Este texto busca instruir brevemente sobre un ingenio artístico de nuestro vecino verde-amarelo: el versátil Cinema nordestino. Una es la realidad que se ve en la pantalla grande y otra la del diario vivir. En Brasil más allá de la capoeira, del samba, del carnaval (es el samba y no la samba) y del fútbol, existe una realidad disímil regionalmente, que se matiza con el pasado y el presente de cada estado. El cine del Noreste de Brasil O Cinema Nordestino, es de los más representativos respecto a la diversidad cultural del país. La región nordestina es desértica, de hambre y rebelión; es la tierra

del olvido brasilero. Las migraciones nordestinas hacia el sudeste han sido históricas: en el sur está el imaginario de las oportunidades de trabajo y prosperidad. Los migrantes ven que la situación es igual que en su tierra, sólo que con más gente y cemento. A pesar de este panorama, Carlos Diegues, guionista de Xica da Silva, novela histórica contestataria, critica a la colonización y esclavización de Brasil; Glauber Rocha, director de Deus e o Diabo na Terra do Sol, que refleja al campesino pobre, sin futuro y sin destino del nordeste; João Falcão director de A máquina, abre una ventana al contexto de la región; grandes exponentes del bossa–nova como Caetano Veloso y Joao Gilberto o el escritor y periodista Graciliano Ramos son de origen nordestino. El ingenio da a luz grandes personajes: cómo si la adversidad fuera arquitecta de vidas dignas de contar.

Por: Sebastián Briceño / sebast.bric@hotmail.com

Es la vida seca de la tierra y la vida seca del hombre. Es Brasil en la primera parte del siglo XX. Es una nación en potencia que hizo frente a las adversidades y sobresalió del lugar en el que se encontraba. Es la novela Vidas Secas (1938) de Graciliano Ramos. Una historia impregnada de crítica social, realidad en su máxima expresión y la más pura recreación que se hace de una familia brasilera de los años treinta que habita en el Sertão Nordestino. Es una historia que empieza y acaba con una fuga, tal como el ciclo del agua y la sequía.

Fabiano y Sinhá Vitória junto a sus hijos Hijo Mayor e Hijo Menor y la perra Baleia, que es ballena en portugués, viven llenos de incertidumbre por

ese futuro inquietante y doloroso. Se encuentran en medio del Estado Novo del régimen de Getúlio Vargas, donde el café deja de ser la base de la economía, aparece la industria y se trazan las líneas del sistema económico de Brasil que conocemos hoy. Pobreza, hambre, la impotencia de enfrentarse al paisaje y la opresión del militar amarillo y del fiscal del ayuntamiento quienes controlan y mantienen el orden, son algunos de los temas que se relatan en capítulos autónomos que se pueden leer en cualquier orden. Ramos logra mostrar los dramas y la miseria de estos personajes que luchan por sobrevivir donde al final la perra Baleia es el personaje más humano de la novela.

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ilustración: Andrés Católico

www.andrescatolico.com

CUL. INTERNACIONAL

Por: Paula Viviana Soto / vivisoto63@hotmail.com

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No todo es carnaval y fiesta. Oswald de Andrade elaboró el Manifiesto Antropófago en 1928, que conformó las bases de un nuevo movimiento cultural latinoamericano, consolidándose como uno de los más importantes en la historia brasilera de mediados de siglo. El objetivo del texto es ofrecer una nueva mirada al concepto de antropofagia, mal visto por los europeos en épocas previas a la conquista. Andrade propone que si bien el canibalismo era un estigma para ellos, en el concepto reestructurado de la antropofagia, la visión sería entendida desde la esfera cultural.

cineasta y escritor, hizo una fuerte crítica a lo que se vivió durante el golpe de Estado en 1964 contra el presidente izquierdista João Goulart. Presentó el filme Terra en Transe, donde no se mostró a Brasil como un país alegre; sino que se proyectó la violencia que vivían las personas en la guerra. El documental fue censurado en abril de 1967 en todas las ciudades del país al considerarse difamador.

Se decía que, como antropófagos, se era capaz de transformar, al digerirse, todo aquello considerado como un modelo copiado de Europa, para así obtener la creación y el resultado de un modelo único y autónomo en el arte brasileño. El manifiesto contrasta dos situaciones hostiles entre la cultura primitiva y la heredada de Europa, ambas indispensables en la construcción cultural de Brasil.

Rocha, en su escrito: Una estética de la violencia, define el problema existente entre la “cultura latinoamericana” y la “cultura civilizada”. Según Glauber, el espectador extranjero ve el sufrimiento en América Latina como algo pasajero, sin valor, por simple curiosidad; mientras que el latinoamericano padece con llanto su propia miseria y no es capaz de hacer que ésta se interprete adecuadamente frente al observador ajeno.

Los exponentes brasileros (cineastas y poetas) declararon su inconformidad hacia todo lo ocurrido durante una época de violencia vivida posteriormente en Brasil. Glauber Rocha

Por: Valentina Ortiz S / valentina_ortiz@hotmail.es Juliana Peña M / juli_p19@hotmail.com

Sólo se tiene una oportunidad para celebrar como un pagano lo haría. Cada año se deben calcular 40 días antes de la Semana Santa el último tiempo profano antes de la gran fiesta religiosa. En cada rincón de Brasil llevan la cuenta regresiva para recordar un mundo perdido. Reconocidos a nivel internacional, los carnavales no son iguales. En Rio de Janeiro, se lleva a cabo una de las celebraciones más grandes aunque no cualquiera puede ser parte de los desfiles. Las academias de baile se preparan durante el año para mostrar sus coreografías en los cuatro días de carnaval; pueden presentarse en las calles y en el Sambódromo donde compiten frente a 90.000 espectadores. En Recife se baila junto a tríos eléctricos, grupos musicales que recorren la ciudad en camiones y bolcos de calle. Mientras que en Olinda la calle vibra con la música típica,

frevo y maracatú y 400 hombres vestidos de drag en el desfile de las “Vírgenes”. El carnaval de Salvador de Bahía por su parte, está incluído en el libro de los Guiness Records como el mayor evento popular y callejero del mundo. Es un espacio de unión entre todas las razas y culturas en tan sólo tres avenidas de la ciudad. Estos carnavales emergen de una fuerte cultura popular que sincretiza los valores africanos en la preparación de la cuaresma. Antes de la ceniza todo es fiesta y se alivianan los humores para cuarenta días de redención y penitencia.


por: Raúl Durán Ayala

raulduran67@gmail.com

LITERATURA

34 - 35 bimtav@gmail.com

Tomé al diablo por los cuernos y se los arranqué. Moví lo que había en los terrenos de los cuentos, ya el pueblo de García Márquez no era el mismo pero seguía ardiendo; esta sórdida Bogotá parecía un manicomio, mientras yo paseaba ebrio, aunque lúcido, por callejones de la mano con los Karamasov. Y ahí me encontré, le quité el alma a la literatura y vendí la mía a la palabra; es inevitable contarlo: cómo seduje a la divinidad de las letras y de tres bocados me la tragué. Llevándola dentro germinó todo un organismo que ahora vive y habla por sí solo, dándome el poder de alzar mi voz y narrar hechos alucinantes; ofrecí pasaportes que pueden elevarnos a un nirvana celestial, o sumergirnos en el infierno. Dominé la palabra, hice vivir sueños de otros mundos. El poder de ser creador.

LITERATURA

Recuerdo que Bertolt Brecht me mostró el cielo, muy parecido a las eróticas delicias de los libertinajes sabáticos; cómo ese sadiano surgió de la frustración, transformando las noches en salvajes sueños lúbricos. Desde esos hallazgos noctámbulos, la literatura desnuda me forzó a ser testigo de luces y rituales paganos, maleficios y horrores; siendo presa del pánico, con las piernas fl aqueando y el necrófago aliento que me asfixiaba, pegué el brinco osado de hacer del miedo, arma y de los hechizos, imágenes en movimiento. Decidí echar maletas al hombro, hacer equipaje con los paisajes en la mano y meter en los bolsillos el más im-

puro sentimiento. Sabía que era un viaje de no volver, un boleto de ida que superaba las 120 jornadas de Sodoma. Me sorteé la vida entre ciudades y cloacas, ofreciendo papeles a los habitantes de las sombras, a los soberbios, los lunáticos, los destructores y maniáticos, los niños viejos y los viejos bárbaros. Me confundí entre ellos y se confundieron conmigo.

ilustración:Bimtav

Cuando la literatura encarna en ambicioso lector, logra violar los paradigmas comunicativos y elevarlos a términos artísticos. Uso el relato con imaginación, para llevarlos por el recorrido de un contador de historias. Con gusto presento al artista de la palabra: el cuentero.


Jeff erson Alfonso Mejía.

nadie.mejia@hotmail.com

CINE

bimtav@gmail.com

CINE

ilustración: Bimtav

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Desde pequeño he soñado con ser astronauta, viajar al espacio, usar un traje naranja o blanco, abordar una nave gigante, abandonar la tierra y sus problemas, contemplar con mis propios ojos lo vasto del universo y lo pequeño de la vida, caminar en otro planeta y quién sabe, encontrarme un balón de fútbol, un libro abandonado, una lata de Coca-Cola, una moneda de cuero o una factura de pago.

conexión entre las dos es el hecho de que en ambas historias el mundo está dirigido por grandes empresas en un futuro no muy lejano.

Pero mientras las agencias de viaje se inventan descuentos para mi bolsillo de escritor, me conformo con todo tipo de películas que tengan algo que ver con el espacio. Ridley Scott, director de la primera película de la saga de Alien, promete bastante con Prometheus, protagonizada por Charlize Theron, y Michael Fassbender (protagonista de Shame) que hace de androide. Según el mismo Scott, aunque el tráiler dé la impresión de una semejanza con Alien, la única

No me interesa saber si es buena o no, sólo quiero disfrutar los efectos especiales, la música pretensiosa y la idea de ser un astronauta que escapa de monstruos extraterrestres mientras salva a la humanidad y se queda con la chica sexy. Al final la experiencia completa de asistir a una sala de cine es casi tan comparable con los despegues espaciales, como la emoción que narró la Fallaci cuando el Apolo XI aterrizó en la luna y luego regresó a casa. Por ahora me queda disfrutar la Feria del libro, y ahorrar, ahorrar muchísimo para cuando alguna agencia llegue a Colombia con la promesa de vender pasajes que me lleven fuera de este planeta, y así me toque pagarles a cuotas, no me importa, yo me largo de esta tierra.

El lema de la película es intrigante y obvio: “La búsqueda de nuestro origen podría conducir a nuestro final”, y el misterio que Scott ha mantenido alrededor del tema y las expectativas generadas en las redes sociales no pueden ser por cualquier cosa, espero. Hay que hacer cola hasta junio de este año para verla, eso si los vendedores de películas piratas no la sacan antes al mercado y aunque lo hicieran no la compraría, no debo (por aquello de los derechos de autor) no puedo (lo hago).


por: Zaira Rodriguez

zaipru@gmail.com

REPORTAJE

Existe la necesidad de una ardua selección de proyectos para el pabellón de caricatura y diseño gráfico en la feria del libro, que se esfuerce en mostrar respeto, excelencia y admiración al oficio del diseñador tan desvalorizado en nuestro país

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por: Zaira Rodriguez

zaipru@gmail.com

REPORTAJE

El pabellón de diseño gráfico y caricatura no puede negar la importancia de su presencia en la Feria del libro. Reúne jóvenes con diferentes propuestas relacionadas con el diseño y la caricatura. Fanzines, libretas, separalibros, afiches y caricaturas realizadas en minutos son sólo algunas de las cosas que se venden. Sin olvidar que también se unen locales con productos importados producidos por la industria del ánime y el cine que atraen la mayoría de público.

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Este pabellón no pasa desapercibido para quién le interesa la situación actual del diseño gráfico, aquí este oficio no es representado de la mejor manera. Se observa una mezcla entre trabajos meritorios y otros que no van más allá de un uso proliferado de software especializado e imágenes de Internet, algunos stands con ilustraciones animé que simplemente siguen cánones japoneses de manera desafortunada y que poco improvisan con el buen dibujo que seguramente tienen quienes las realizan. Se está creando en el público, especialmente en los bachilleres, una idea errónea de lo que significa diseñar. Al recorrer el pabellón es posible que encuentren en esto una respuesta fácil a su preocupación sobre qué estudiar; ven en el diseño un oficio sencillo, fácil y simple que puede aprenderse en cualquier instituto o curso corto, de poco esfuerzo y sobre todo de nulo estudio teórico e investigativo. Es lamentable que el pabellón venda esa idea, el público no ve calidad y buen diseño, como estudiante y como cliente se llega a pensar que dibujar y manejar un software es suficiente para llamarse diseñador. La exposición de trabajos en el pabellón es muestra de la crisis que vive el diseño en el país: la gran oferta de programas académicos mediocres y de profesionales perdidos en el gremio, quienes además no exigen respetar su trabajo ni cobran lo debido en procesos como la bocetación, la investigación referencial o temática. Y no sólo

eso, cada cita con el cliente y las miles de correcciones que ellos suelen realizar perjudican el presente y futuro de la profesión. Hay pocos programas de posgrado y especializaciones de calidad que enseñan debidamente el oficio y en las pocas publicaciones colombianas de diseño se hace evidente la falta de apoyo por parte del sector editorial y la poca credibilidad en el talento nacional, donde además la gente cree que no es necesario escribir y teorizar el diseño. Algunos como la ADG (Asociación de diseñadores gráficos de Colombia) y la RAD (Asociación colombiana Red Académica de Diseño) se organizan y son unos de las pocas que se interesan y trabajan por la excelencia en el campo. Su labor a pesar de ser tan importante es difícil de lograr, ya que el gremio está tan desvalorizado que aunque la RAD se esfuerce por certificar programas de diseño, el estudiante no busca un buen pregrado, por desinformación sobre la certificación y al final muchos creen que un pequeño curso les bastará. Preguntar a un estudiante nuevo de diseño gráfico genera preocupación y certeza sobre lo mal valorada que está la carrera entre los bachilleres y primíparos, sus respuestas sobre qué es el diseño, su fin y su ámbito profesional, hablan de un estudiante que no se conoce, no conoce su profesión y su futuro; su elección sobre el pregrado se soportó en creencias, modas y en la llamada “prostitución” del diseño. El oficio es mal interpretado hasta por los mismos amigos o familiares, donde a uno lo creen un simple realizador de afiches bonitos, para Andrés Católico, recién egresado del pregrado de diseño gráfico el problema está en la popularización que tiene el nombre “diseño gráfico” en la sociedad, encontrar que se realiza diseño en cualquier papelería hace pensar que este mismo es un oficio de tienda de barrio, es importante cobrar y no temerle a ello, además cortésmente explicar al cliente por qué se cobra lo justo. Es igual de importante realizar un filtro en las universidades por medio de exámenes específicos de admisión, como ya se hace en la Javeriana y la Nacional, para Andrés es grave la carencia de estos en instituciones que ofrezcan pregrado en diseño, como también es preocupante que muchos egresados se hayan visto forzados a llamarse de otra manera profesionalmente: comunicador visual, comunicación gráfica, diseño visual, en pro de salvar su reputación


La visión de esa decanatura pudo haber generado controversia entre los estudiantes de diseño gráfico. Se temía que el programa de pregrado de esta institución no pudiera mantener su reputación como uno de los pilares educativos en el campo, que ha dado grandes profesionales, entre ellos el ilustrador Leo Espinoza. Después de cuestionar esta reforma la Universidad enseña aún más teorización y como consecuencia de ello exige trabajos de grado que se puedan convertir en proyectos meritorios de premio o de materialización en la sociedad, además de contar con maestros de conocida trayectoria y profundizar en la tipografía, herramienta imprescindible del diseñador.

En el campo de la ilustración existen varias convocatorias y salones con años de trabajo, como el Salón de ilustración El Nogal donde hay una convocatoria para nuevos talentos que deseen dar a conocer su trabajo en una exposición abierta al público. También está el Salón de ilustración Imagenpalabra, donde se unen ilustradores profesionales y amateurs para participar en foros, conferencias sobre el diseño y en una publicación con el trabajo impreso de cada ilustrador. Cada vez participa más gente en estos salones consolidándolos como un evento anual.

Estos salones, colectivos y demás proyectos profesionales o amateurs no son suficientes para acabar con el problema. El apoyo al gremio y el respeto necesario por el trabajo del otro y de sí mismo no puede quedarse entre diseñadores, debe trascender a otros campos. Solamente cuando el cliente y el diseñador aprendan a valorar la importancia de la profesión, entonces habremos logrado algo. Por ahora es necesario comenzar por presentar el oficio como realmente es: ante un público listo para aprender, con proyectos que estén al nivel de una publicación y una exposición. Son necesarios, como dice Boris Greiff, docente universitario y participante en el pabellón: proyectos que cumplan un rol social, que interactúen con la sociedad, que muestren el diseño como una necesidad y una forma de vida y no, precisamente, como algo simplemente estético o una banalidad creada.

REPORTAJE

Por el lado del buen diseño, que es reconocido nacionalmente, estudios como Mottif o p576 dan muestra del talento que existe en el país y del nivel internacional que se maneja, pero poco o nada de esto se muestra en el pabellón. Es preciso no desaprovechar la cantidad de gente que convoca la Feria, tener un espacio con tal magnitud para el oficio y poder honrar el nombre de la mejor manera. Por ello la necesidad de una curaduría que introduzca específicamente proyectos dignos de representar el gremio y darle el valor y respeto al diseñador que tanto se merece, es casi obligatoria. Tal vez de esta manera se logre mejorar la percepción del estudiante, cliente y espectador ante el diseño. El gremio tiene variedad y calidad para exponer en todos los campos del diseño, suficiente para armar un pabellón en el que se pueda lograr una articulación entre los proyectos de jóvenes y otros más profesionales

Los diseñadores han aprendido a agremiarse y existen colectivos que ayudan a construir una buena imagen del diseño gráfico. Uno de ellos es Colectivo Bicicleta que se preocupa por varios campos de la gráfica en el país y su principal objetivo es hacer conocer el talento. Realiza entrevistas, charlas, investiga, promociona convocatorias internacionales y nacionales, y fue invitado al Encuentro latinoamericano de Diseño en Argentina para exponer su charla Freelance vs. Freelance.

ilustración: Julián Cedeño

que den una mirada más profesional ante el público. Entre estos últimos, se pueden resaltar el Salón de Historieta Universitaria, apoyado por la Universidad Nacional. Aquí jóvenes, adultos, profesionales y amateurs con trayectoria en la construcción de narración gráfica, se unen para mostrar sus más recientes proyectos. Otro ejemplo es el Festival Internacional de Cómic titulado “Entre viñetas” que se encargó de reunir el talento, principalmente latinoamericano, en el mismo campo y donde nos representó Powerpaola, toda una leyenda del cómic en Colombia.

julian_edeo@hotmail.com

como diseñadores y por miedo a caer en el malentendido de la popular palabra diseño. Un ejemplo de esto fue la reforma que realizó la Universidad Jorge Tadeo Lozano a su programa de Diseño gráfico el año pasado, donde la angosta visión sobre una actualización pronta estaba generando portafolios en los que el mal llamado diseñador dejaba ver sus proezas técnicas pero no conceptuales, estéticas y comunicativas.

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por: Isaías Peña Gutiérrez ¹

isaias1317@gmail.com

COLUMNA

En el proceso de investigación sobre la creación literaria, basado más en las prácticas inductivas durante los treinta años del Teuc, —Taller de escritores de la Universidad Central—, cuidé pensar en todo cuanto rodea a la persona que un día se asombra con las palabras que forma en su pantalla o cuaderno: aquellos mundos reales y diferentes que pronto tendrá que admitir como la más legítima ficción.

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La escritura, más que una herramienta sin sujeto, es el producto de un sujeto que se mide frente a una herramienta que no significa nada si no se relaciona con un mundo interior y exterior. Por eso los integrantes del Teuc deben confrontarse dentro del aula y fuera de ella. Nunca las horas curriculares agotaron la extensión del proceso de creación literaria. La noción de hora/clase, la del programa que se cumple en una franja limitada, una relación que se extingue entre profesor y estudiante tan pronto termina el calendario, no fueron mis parámetros. La creación literaria no se provoca, no se anima, no se alcanza por una simple convocatoria burocrática, para que los seleccionados reciban un paquete de conocimientos teóricos, o las advocaciones de algunos escritores “mayores”; debe alcanzar una di-

1. Escritor, director de la carrera de Creación Literaria de la Universidad Central


En 1981, la Feria del Libro de Bogotá no era internacional, ni se hacía en Corferias; tenía lugar en el Parque Santander, al aire libre —con o sin lluvia—, sin pagar entrada, sin conferencias, con toldos organizados en filas, editoriales y librerías a precios de feria. No era lo mejor; ni lo peor. Hasta que el poeta Jorge Valencia Jaramillo creyó que la feria debía ser internacional. Es la Feria que hoy conocemos como Filbo, con un logo que representa a un lector leyendo sus manos y que llega a su versión 25. Esa Feria Internacional del

El fenómeno de los talleres formales y de los estudiantes y egresados de las aulas universitarias de creación literaria o “escrituras creativas”, obligará a la Feria a pensar en ellos. ¿Se les deberá otorgar una credencial para que asistan y participen de la Feria del Libro de manera gratuita y no sean sometidos a la discutida política de Corferias de pago universal sin tener en cuenta diferencias? La presencia de los nuevos escritores, promovida y aceptada por la Filbo, se reflejaría, así, más tarde, en la producción que ellos mismos le devolverían para renovar la mismísima cinta de Moebius. Producción sin la cual, dentro de algunos años, no tendríamos Feria, sencillamente.

fotografía: Andrés Barriga

El escritor novel necesita el acompañamiento del amigo, el taller, o la academia. Y, en los dos últimos casos, no resulta suficiente la comparecencia en los salones donde se reciben conocimientos, que se aprueban o desaprueban. El joven debe experimentar acompañado los lugares y procesos que lo vinculan con el exterior, que no siempre le son favorables. Me refiero a los concursos, las editoriales, las revistas, los periódicos, las librerías, los correctores de pruebas y, por supuesto, las ferias del libro.

Libro de Bogotá, dedicada hoy al gran Brasil, siempre fue una dama convincente y cómplice de los gustos e ilusiones de los escritores como de todos los jóvenes, en general. Pero, a 31 años de creado el Teuc y a 25 de nacida laFilbo, la relación entre los nuevos escritores, hayan o no pasado por un taller, por una aula de creación literaria o “escrituras creativas”, y las ferias del país debiera ser de más intensa, ser activa e interactiva, porque hasta el momento se ha pensado en esos jóvenes de manera pasiva: son invitados de piedra, obligados a escuchar a los autores mayores, que en muchas ocasiones, son los mismos. ¿Cómo romper esa distancia? ¿Con una franja especial dentro de la Feria para que los escritores noveles presenten sus creaciones literarias o expongan sus concepciones literarias? ¿Con un mercado del libro para los jóvenes escritores?

COLUMNA

mensión suficiente para que los iniciados sientan la complacencia y la complejidad del proceso de la creación. Muchos de los recursos a los que se debe acudir van más allá de la rutina pedagógica de la clase y el examen.

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La escritura, más que una herramienta sin sujeto, es el producto de un sujeto que se mide frente a una herramienta que no significa nada si no se relaciona con un mundo interior y exterior. Por eso los integrantes del Teuc deben confrontarse dentro del aula y fuera de ella.

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por: Troche

HUMOR GRテ:ICO


Ex-Libris 143: "Feria Internacional del Libro 2012 - Bogotá"  

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