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BOLETÍN #3 PROGRAMA CET

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INTRODUCCIÓN

El Programa Competitividad Estratégica Territorial se enfoca en el largo plazo en torno a dos grandes objetivos. Por un lado, apoyar a la Unión Europea y al Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en el fortalecimiento del Sistema Nacional de Competitividad e Innovación (SNCI), mejorando su implementación en territorio y acercando las políticas públicas nacionales a las empresas locales y a las expresiones organizativas de las comunidades. Por otro lado, generando entornos habilitantes en la escala regional y subregional que, bajo un enfoque multidimensional, permitan mejorar las dinámicas de gobernanza y de articulación público – privada. En ese sentido, podemos destacar tres grandes dimensiones de trabajo que visibilizan el enfoque integral de CET y su incidencia a nivel nacional, departamental y comunitario. En primer lugar, el Programa trabaja, en articulación con la institucionalidad (principalmente con el Departamento Nacional de Planeación, MinCIT y la academia), en el diseño y la formu-

lación de políticas públicas que permitan dar mayor capilaridad al SNCI e incentivar la participación activa de los actores locales y sus organizaciones y empresas. Se trata de mejorar las condiciones normativas y los procedimientos o lineamentos institucionales, de carácter más estructural, para que los territorios puedan apropiar, gestionar e implementar los diferentes instrumentos de competitividad e innovación que tienen a disposición, de manera más funcional, articulada y efectiva. En segundo lugar, mejorar las condiciones de participación y planeación a nivel departamental, es decir, fortaleciendo las instancias e instrumentos sobre los que el SNCI se asienta. Para ello, se realiza un acompañamiento técnico y formativo a las Comisiones Regionales de Competitividad (CRC)

con el objetivo de incrementar su capacidad operativa y de convertirlas en espacios más inclusivos, legítimos y representativos frente a la realidad territorial. Adicionalmente, se complementa metodológicamente la elaboración de las Agendas Departamentales de Competitividad e Innovación (ADCI) y se acompaña en su formulación, promoviendo ejercicios de animación territorial e incluyendo cadenas con fuerte impacto a nivel local, muchas veces invisibilizadas por las políticas clásicas de competitividad, pero con un rol muy relevante en términos de generación de empleo y reducción de la desigualdad. Por último, un trabajo permanente con los actores locales (entidades territoriales, PYMES y organizaciones de base) que se centra en cinco elementos claves: (I) Acercar formación


pertinente que mejore su capacidad de planificación y que motive una participación activa y cualificada (II) Promover ejercicios de articulación intersectorial que brinde diálogo y acuerdo entre actores territoriales (III) Acompañar técnicamente la formulación de proyectos estratégicos, basados en procesos previos de articulación, y que tengan un impacto significativo en algunas de las cadenas priorizadas (IV) Acercar instrumentos de financiación a los territorios que permitan cerrar brechas entre necesidades locales y políticas públicas nacionales (V) Vincular los procesos de fortalecimiento productivo y generación de valor agregado, con el establecimiento de alianzas comerciales y de penetración en mercados. Este esquema de trabajo, que refleja en gran medida la apuesta de las Agencias de Desarrollo Económico Local (ADEL), la Red ADELCO y su propuesta de mejora competitiva desde la base económica y social, tiene diferentes etapas y alcances. A lo largo de este boletín, y como complemento a la serie de publicaciones que se realizan desde el Programa, se abordará de manera precisa cuáles han sido los instrumentos de financiación que se han diseñado e implementado con los territorios y cuáles han sido las dinámicas productivas y comerciales específicas que dichos instrumentos han impulsado y fortalecido.

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El acceso a la financiación. Una dimensión clave para la competitividad territorial Las organizaciones de productores, las pequeñas y medianas empresas y los sectores productivos que están presentes en territorio conocen, en muchos casos, cuáles son las limitaciones que les impiden acceder de manera competitiva a los mercados y cuáles son las brechas que existen para beneficiarse de las políticas públicas nacionales. Esta situación genera una gran frustración a nivel local y promueve una visión distante frente a las inversiones públicas y los programas de apoyo y asistencia técnica que pone a disposición la institucionalidad. Los procesos de Desarrollo Económico Local abordan esta situación, reconociendo el rol protagónico de los actores locales y trabajando en la construcción de soluciones articuladas que permitan gestionar y mitigar esas fallas de estado y mercado. Este esfuerzo se combina también con las acciones que adelanta el Sistema Nacional de Competitividad e Innovación y su Comité de Regionalización, quienes desarrollan metodologías y herramientas innovadoras que permitan cruzar oferta y demanda e incrementar las sinergias entre los instrumentos territoriales de planificación y los programas de inversión. De esta manera, no podemos entender los procesos DEL como ejercicios atomizados y aislados sino como elementos estructurantes de las estrategias de competitividad, metodologías de trabajo desde la base que generan entornos habilitantes a nivel subregional y departamental y permiten modalidades de inversión más eficientes, eficaces y sostenibles. Tradicionalmente muchos programas han trabajado en el fortalecimiento de capacidades locales, a través de formación y acompañamiento técnico, pero pocos lograban solventar los problemas de financiación que tienen las comunidades locales, especialmente las que se encuentran en entornos rurales y en regiones periféricas. Esto limitaba significativamente los impactos y mantenía a las comunidades en una posición de vulnerabilidad, ya que a pesar de los esfuerzos destinados a capacitación y diálogo institucional no ven en muchos casos resultados materiales que permitan poner en práctica dichos conocimientos


y volver realidad sus proyectos e iniciativas. En ese sentido, el Programa CET incorpora todo un componente de inclusión socioeconómica, el cual pone en práctica cuatro principios de actuación que han regido toda la intervención y que transversalizan de manera más explícita el enfoque de sostenibilidad:

Todas las actividades desarrolladas se articulan en todo momento con la institucionalidad y se soportan en los espacios formales de decisión, en los instrumentos oficiales de planeación y en las políticas públicas ya existentes. El programa y sus inversiones no son ejercicios paralelos que pone en marcha la cooperación internacional sino acciones complementarias a la acción pública y a su visión estratégica en el largo plazo, promoviendo la participación activa de los actores locales y facilitando la territorialización e implementación efectiva de las políticas pública para el desarrollo económico, la empresarización y la competitividad. Las metodologías que plantea el Programa tienen un claro enfoque práctico, evitando procesos de capacitación magistral y centrándose en procesos de acompañamiento en campo y asesoría especializada. No se trata de llevar un currículo formativo estandarizado sino de identificar de manera concreta cuales son las necesidades prioritarias de los actores territoriales y cuales pueden ser los apoyos claves que requieren para materializar sus procesos de diagnóstico, articulación y planificación. Adicionalmente, los procesos de fortalecimiento se han intentado desarrollar, en la medida de lo posible, a través de socios locales que quede con capacidad instalada y con capacidad de réplica. De acuerdo con el enfoque DEL, el programa CET ha combinado el trabajo sectorial con el enfoque territorial, basado en la articulación público-privada y en la creación o fortalecimiento de redes intersectoriales de trabajo a nivel territorial. Por ello, las ADEL han sido socios fundamentales durante la implementación, ya que acumulan valiosos aprendizajes en términos de diálogo, articulación e incidencia política. El programa ha reconocido la competitividad como una estrategia multiactor y multinivel, que no se limita a procesos de desarrollo empresarial, sino que involucra acciones de fortalecimiento institucional, gobernanza, acceso a servicios especializados y cooperación local. El programa ha enfocado toda su apuesta y su lógica de intervención en la inversión en territorio. De los recursos disponibles para la implementación de CET, que ascienden a EUR 4.750.000, a la fecha la ejecución presupuestal del proyecto asciende EUR 3Millones, de los cuales a nivel territorial se han invertido un EUR 1.441.000, lo que representa un 48% del presupuesto total ejecutado. Para el primer semestre de 2020, se planea la ejecución de EUR 1Millón para el cierre de brechas comerciales e implementación de nuevos instrumentos en DEL. Esto marca la diferencia frente a otros enfoques tradicionales, centrados en el apoyo técnico y formativo, y han brindado la oportunidad no solo de identificar y planificar sino también de implementar y desarrollar. Como podemos observar, el componente de inclusión socioeconómica tiene una visión integral y de aprendizaje práctico, que permite a los actores territoriales recorrer todo el ciclo de un proyecto, desde la identificación y concertación, el diseño y la formulación, la inversión e implementación y, por último, la puesta en marcha de la estrategia comercial, como apuesta de continuidad y de crecimiento en el largo plazo. Para ello, el Programa ha desarrollado dos instrumentos de intervención: los Proyectos de Desarrollo Productivo (PDP) y las Alianzas para la Competitividad (APC), los cuales describiremos a continuación y que incorporan un conjunto de herramientas y metodologías que permiten transferir, apropiar y poner en valor los enfoques de Desarrollo Económico Local, garantizando resultados en el corto plazo y garantizando recursos económicos que motiven y den funcionalidad a la participación de los actores locales. A continuación, explicaremos en detalle el desarrollo de estos instrumentos, su orientación estratégica, así como algunas de las principales innovaciones y resultados.

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Proyectos de desarrollo productivo - PDP

La metodología Rutas Competitivas es una iniciativa del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que tiene por objetivo reforzar la competitividad de los clúster y cadenas productivas, principalmente rurales, y que se estructura en torno a tres fases: diagnóstico, estrategia y plan de acción. Se trata de acercar asesoría especializada, enfoque de mercado e instrumentos de desarrollo empresarial que sean acordes a los potenciales de los territorios y que permitan garantizar una mayor rentabilidad y sostenibilidad en sus negocios.


En ese mismo contexto, y de manera articulada con el resto de políticas públicas de Mincomercio, los Programas de Desarrollo Productivo (PDP) son un instrumento que busca potenciar la productividad y competitividad de las unidades productivas que participan en dichos procesos, a través de la integración de los principios fundamentales de la metodología Ruta Competitiva con el enfoque territorial y los criterios metodológicos que incorpora el Desarrollo Económico Local (DEL). En cierta medida, el Programa CET se posiciona como un instrumento integrador, que cierras las brechas entre la oferta pública nacional y las necesidades locales en términos de desarrollo empresarial y fortalecimiento de cadenas de valor. Por un lado, no es un proceso aislado sino que parte de la priorización realizada desde el Gobierno Nacional, tomando decisiones de manera conjunta y focalizándose en los territorios en los que el programa puede generar mayor valor agregado e impacto. Por otro lado, la intervención se plantea en todo momento como un ejercicio de largo plazo, de complementariedad entre actores territoriales y nacionales, que permita aunar esfuerzos y recursos a nivel interinstitucional y que genere un ecosistema para crear o acercar sector privado y mercado, como estrategia fundamental en términos de sostenibilidad. Destacamos varios enfoques que rigen y estructuran el diseño de los PDP: innovación, tecnificación y generación de valor agregado, orientación a la demanda, enfoque de mercado, inclusión de sectores vulnerables, aporte a las cadenas estratégicas territoriales, entre otros. Su formulación debe estar en sintonía con los Planes Regionales de Competitividad y con las Agendas Departamentales de Competitividad e Innovación. En términos amplios, los PDP aportan al aumento de la productividad, la competitividad y la rentabilidad a nivel de unidad productiva y contribuyen a la generación de empleo regional, lo que impulsa nuevos ciclos de generación de ingresos, ahorro y reinversión, necesarios para la acumulación de capital y para el crecimiento sostenible de las economías familiares y empresariales. Todo ello, no se desliga de un enfoque de reducción de las desigualdades y cumplimiento de la Agenda 2030, incorporando estrategias que fomenten la equidad de género y la sostenibilidad ambiental y social en los actores participantes. Todo ello, se asienta en un principio básico de trabajo, que es el de la búsqueda de las alianzas público – privadas y el de la vinculación efectiva del sector privado como actor fundamental de apoyo en los procesos de desarrollo local y territorial. La inversión de los PDP y la movilización de recursos y sinergias que estos han generado en la escala local, se integran a nivel macro en el resultado de incidencia en política pública, que busca, en articulación con las entidades competentes, armonizar e integrar los diferentes instrumentos existentes para el impulso a la competitividad y facilitar su materialización y apropiación en los territorios rurales y periféricos. Esto significa capitalizar gran parte de los resultados del programa y transferir dichos conocimientos a la institucionalidad, con el objetivo de mejorar la pertinencia, eficacia y sostenibilidad de las inversiones que se realizan desde el sector público y que son determinantes para dinamizar las economías locales. Los avances de este proceso, así como sus principales aprendizajes y proyecciones, fueron socializados el día 12 de Noviembre en Bogotá, en el marco de un evento denominado Alianzas Territoriales para la Competitividad, donde la Delegación de la Unión Europea en Colombia, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo (MinCIT), INNPULSA y la RED ADELCO, pudieron conversar de manera directa con los actores protagonistas de dichas estrategias, enriqueciendo el diseño y la estructuración de próximas iniciativas y actualizando el debate en torno a la competitividad y el cierre de brechas territoriales. Adicionalmente, se hizo de manera pública la clausura de los PDP ejecutados durante el año 2018 y se anunció el lanzamiento de los 21 nuevos proyectos a ser financiados durante 2020. En la siguiente tabla se presentan de manera sintética algunas de las cifras de resultado e impacto que se proyectan en el marco del programa:


2017

En desarrollo

TOTAL -------------------------

Iniciando ejecución

2019 -------------------------

Ejecutado

-------------------------

-------------------------

ESTADO

2018

-------------------------------------------------------------MONTO ANUAL

$5.189.133.516

$5.013.954.748

$3.558.503.000

$13.761.591.264

-------------------------------------------------------------38% 36% 26% 100% --------------------------------------------------------------

PARTICIPACIÓN CANTIDAD DE PROYECTOS

13

13

8

34

--------------------------------------------------------------

N° DE CADENAS DE VALOR

9

N° DE DEPTOS

10

9

5

23

-------------------------------------------------------------9

9

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Los Proyectos de Desarrollo Productivo han sido también un laboratorio para la puesta en marcha de nuevas estrategias de innovación, que los actores locales no habían podido implementar anteriormente, ya sea por falta de financiación o por la ausencia de acompañamiento, y que han podido hacer realidad durante la ejecución de CET. En mucho casos, estos procesos de tecnificación, generación de valor agregado e incorporación de conocimiento y tecnología representan un salto cualitativo en términos de producción y comercialización y pueden asentar las bases de iniciativas más ambiciosas de diversificación y acceso a mercados. A continuación se recogen de forma resumida algunos de los resultados e innovaciones más relevantes, es decir, aquellas que muestran impactos tempranos y que han recibido mayor reconocimiento a nivel sectorial y territorial:

Posicionar el Turismo Comunitario ofertado por la Subregión del Alto Ricaurte como un negocio sostenible y competitivo. Mejora de calidad, adopción de criterios de sostenibilidad social y ambiental y puesta en marcha de una estrategia integral de Marketing Territorial Incremento de ventas a través de la estrategia "Camino Rural Maravillas del Alto Ricaurte", cumpliendo con las normas técnicas sectoriales de turismo sostenible. 28 unidades productivas, de 7 municipios, han mejorado su desarrollo empresarial, han fortalecido sus conocimientos y cuentan con mejores instalaciones y prácticas. Uso de TIC´s en los prestadores de servicios turísticos comunitarios, como herramienta de marketing digital, acceso a nuevos mercados y visibilización de los potenciales locales

Mejoramiento del proceso productivo y de transformación de la piña en el Norte del Cauca. Ejercicio basado en la articulación interinstitucional (SENA, Universidad, ADEL, entre otros) para promover uso de bioinsumos, transformación y generación de valor agregado en la piña Establecimiento de un centro de acopio y transformación de carácter asociativo Fortalecimiento organizativo mediante la creación de una plataforma de segundo nivel Implementación de biofabricas para la elaboración de los insumos orgánicos requeridos


Dinamizar la cadena productiva del bocadillo, en Florián (Santander), fortaleciendo los eslabones de base e impulsando nuevas iniciativas de diversificación e innovación. Mejorar las condiciones físicas, de producción, transformación e innovación de la hoja de bijao, y fomentar la producción de té y harina de guayaba en los municipios de Florián y Vélez Creación de un empaque biodegradable que genere valor agregado a los productos y subproductos de la cadena del bocadillo, mejorando su posicionamiento comercial Reducción de los impactos ambientales negativos de las actividades desarrolladas en la producción, impulsando nuevas prácticas y mecanismos de aprovechamiento sostenible Mejora de los ingresos y las ventas, incursionando en nuevos nichos de mercado con los subproductos desarrollados en el proyecto, fomentando innovación y valor agregado

Desarrollo competitivo de los agronegocios de Aguacate Hass del Valle del Cauca, a través de nuevos esquemas comerciales y generando una visión de cadena hacia la exportación. Fomento y apropiación de negocios inclusivos con los pequeños productores al interior de la cadena del aguacate Hass, desarrollando competencias comunitarias para el manejo de cultivo, el control del calidad y el cumplimiento de los criterios para el mercado internacional Constituida una Estructura de desarrollo comercial, logístico y operacional de aguacate Hass en la escala local, con la vinculación de 28 unidades productivas Se ha realizado un diagnóstico para la implementación de BPA y se ha logrado la certificación de predios productivos, a través de asistencia técnica y apoyo financiero Creado un fondo de comercialización, una cadena de abastecimiento, adecuación de áreas de acopio y dotación de equipos para la diversificación hacia nuevos productos

Fortalecimiento del clúster de ganadería a través de un modelo de escalabilidad empresarial en 4 municipios del Departamento de Arauca, afectados por el contrabando de ganado. Utilizar procesos de innovación en la producción de alimentación, con el objetivo de acceder libremente al mercado nacional, sin que la restricción del ICA los afecte, y desarrollar un esquema de replicabilidad que permita escalar el conocimiento y el impacto Implementado un paquete tecnológico que permite mejorar el componente genético y nutricional y, por lo tanto, la competitividad y el mercado de las unidades productivas. Nuevas tecnologías para la conservación de forrajes, mediante el almacenamiento de ensilaje, la construcción de bodegas y la adquisición de corta pasto y maquina manual. Asistencia Técnica especializadas para establecimiento de banco mixto de proteína y proceso de ensilaje, conservación y aprovisionamiento durante periodos de escasez

Impulso a la comercialización del Limón Tahití en el Norte del Departamento de Nariño. Acceso a nuevos mercados, eliminado la cadena de intermediación. a través de la organización de los productores y la búsqueda de alianzas estratégicas con sector privado Asistencia técnica permanente para la formación técnica el mejoramiento de cultivos Cumplimiento de normatividad vigente y estándares de producción y comercialización Transformación de los procesos de postcosecha, acopio y acceso a mercados


Desarrollo de toda la cadena de valor del café especial Valletenzano, generando una estructura comercial de los productos territoriales bajo una sola marca. Creación de la comercializadora Valle de Tenza, logrando que los 30 productores asociados accedan a nuevas fuentes de ingresos y pongan en marcha un nuevo modelo de producción y comercialización de café, basada en criterios de calidad y en procesos de diferenciación Reducción de costos de producción en un 50% y hasta 8% de bonificación por encima del precio oficial del mercado, gracias a la mejora de calidad y valor diferencial Instalación y puesta en marcha de una planta de tostado, molido y empaque de café Valletenzano que facilite el acceso y la integración de los pequeños productores Integración de la oferta territorial turística, artesanal y gastronómica con la cadena de café y creación de un estrategia integral de venta en torno a la marca territorial

Articular la cadena de valor de la piña en el Departamento del Meta, incidiendo en la gobernanza territorial y en la sofisticación de los procesos productivos, de calidad y de venta. Promover el cumplimiento de los requisitos internacionales que regulan las normas de calidad de producto, en fresco y transformado, vinculando a 22 unidades productivas e incrementando los controles de tratamiento y calidad, la trazabilidad y las relaciones de comercio justo Planificación estratégica, Articulación de procesos operativos, logísticos y comerciales de la cadena para el mejoramiento de la productividad y competitividad Generación de procesos de Desarrollo e Innovación de productos transformados a base de piña para la generación de valor e incursión en nuevos mercados. Fortalecimiento de la gobernanza del Clúster de frutas liderado por la ruta competitiva de piña y articular ejercicios conjuntos de posicionamiento en el mercado

Cadena de cacao – chocolate en el municipio de Arauquita, Departamento de Arauca. Implementar un nuevo esquema de formación, producción y postcosecha que permita modernizar el modelo de negocio y comercialización de 50 productores de calidad Aumento de la exportación de cacao en grano seco con características diferenciales Cultivos de cacao optimizados para mejorar la calidad en la producción tipo exportación. Fortalecimiento de marketing territorial en la ruta competitiva de cacao

Implementación de sala para procesamiento del producto pesquero, cadena de frio y punto de venta en el municipio de Tumaco, Departamento de Nariño. Unidades productivas integradas por pescadores artesanales, de zonas afectadas por el conflicto, implementan nuevos modelos de negocios, ejercicios de transformación y acceso a servicios empresariales Incremento de las ventas y del precio de comercialización en 9 especies de pescados de alto valor comercial y gran aceptación en el mercado local y nacional. Posicionada la organización comercializadora, a través de una estrategia asociativa, e incrementada sus ventas en un 10% en los productos pesqueros crudos y procesados. Dotación de una sala de procesamiento y cadena de frio para transformación y congelación, cumpliendo las normas de manejo ambiental, con personal capacitado


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Estudio de caso

Promoviendo innovación, diversificación y penetración en nuevos mercados con los pequeños productores y la base productiva

El Valle del Cauca representa una región con gran potencial para la producción agrícola y que ocupa un lugar privilegiado para la movilización y exportación de productos de alto valor agregado. Durante los últimos años, uno de los productos que más ha crecido y que evidencia mayor capacidad de generación de empleo e ingresos es el Aguacate Hass, el cual cuenta con una demanda creciente a nivel internacional y que tiene una base importante de cultivo en la región. Aunque las perspectivas son positivas y los pequeños productores se han ido vinculando progresivamente a dicha producción, todavía hay retos importantes que abordar en términos de precio, competitividad, sostenibilidad ambiental y establecimiento de alianzas comerciales. En ese contexto, se diseña y desarrolla el Proyecto de Desarrollo Productivo, abordando un tema muy poco explorado en el país que es la transformación del aguacate que, aunque ofrece muchas oportunidades y potencialidades, no cuenta con desarrollo técnico suficiente ni con sensibilización por parte de la industria y los productores. En ese sentido, la iniciativa representa una acción pionera en la región que entiende que los pequeños productores también pueden liderar procesos de innovación y generación de valor agregado, y que, con el debido acompañamiento, son capaces de consolidar nuevos nichos de mercado de manera competitiva, y bajo los criterios de inocuidad, calidad y presentación que exigen los clientes más especializados. El proyecto se ha focalizado en cuatro dimensiones claves del modelo de negocio, que inciden en términos de sostenibilidad, rentabilidad y competitividad y que asientan las bases para ejercicios más ambiciosos de escalamiento y articulación con cadenas nacionales y globales de valor:

Dimensión productiva Las 28 unidades productivas vinculadas a la iniciativa lograron certificarse como predio exportador y como implementadores de buenas prácticas agrícolas, lo que hasta entonces había limitado fuertemente el acceso a los mercados internacionales. Esto impactaba fuertemente en la capacidad de venta, ya que el mercado nacional no tiene conocimiento ni sensibilización sobre esta variedad, lo que restringía el número de clientes y el volumen de compra. En cambio, la apuesta exportadora presenta oportunidades y condiciones de mayor impacto, dado que ese tipo de cascara mejora los procesos logísticos y de almacenaje y permite que se mantenga en mejores condiciones y durante más tiempo. La falta de certificación había disminuido el margen de beneficio de los productores así como sus expectativas comerciales, lo que fue afrontado y gestionado de manera directa por el proyecto. Capacidad técnica Se adquirió maquinaria necesaria para adelantar el proceso de innovación, como por el ejemplo, la lavadora por inyección, la despulpadora o la dosificadora, entre otras. Esta dotación ha permitido estandarizar la calidad y dar homogeneidad a la pulpa de aguacate, de acuerdo a las necesidades y requerimientos de los clientes. Todo el proceso de implementación, pilotaje y sistematización fue acompañado por un equipo de ingenieros de alimentos, químicos e industriales que ayudaron a definir y estandarizar, a mejorar la formula y a definir las características técnicas del producto, con el objetivo de compartirla y difundirla con compradores y potenciales clientes. Mejora y control de calidad Otro resultado fundamental fue

la tramitación y obtención del INVIMA, obtenido finalmente por la organización, y que les otorga la capacidad de acceder a los mercados formales con todas las garantías y soportes. El cumplimiento de la normatividad en el proceso de transformación es una debilidad que afecta a muchas de las organizaciones de base y que las empuja a la informalidad o a la venta al por menor. Gracias al PDP las instalaciones fueron no solo equipadas con maquinaria para la diversificación sino que se impulsó el proceso de organización y formalización de prácticas y procedimientos. A día de hoy, y gracias a las acciones desarrolladas en el marco del PDP, la organización tiene toda la capacidad de contratar y establecer alianzas de largo plazo.


Apoyo a la comercialización De forma paralela a todo el

trabajo mencionado anteriormente, y teniendo en cuenta que el eslabón comercial es uno de los más débiles, el personal técnico se centró en el reconocimiento y caracterización del mercado potencial y en la identificación de clientes interesados en la pulpa de aguacate. En estos momentos, ya se cuenta con cartas de compromiso de compra, que cubren la totalidad de la producción, y se está afinando la estructura de producción, transformación y logística, teniendo en cuenta que el aguacate solo se da en dos cosechas anuales pero hay que garantizar un volumen continuado y una calidad estandarizada. Este valor agregado genera mayores recursos y mejores precios tanto para el productor como para la asociación. Este modelo de intervención refleja un enfoque integral de intervención que compatibiliza cuatro elementos interconectados e interdependientes entre sí: fortalecimiento organizacional, cumplimiento de la normatividad, impulso a la innovación y adecuación a la demanda y a los mercados especializados. Los PDP incorporan esta perspectiva y se orientan al cierre de brechas de competitividad, lo que posteriormente se acelera y consolida con el enfoque comercial de las Alianzas para la Competitividad. Este esquema de trabajo, que refleja en gran medida la apuesta de las Agencias de Desarrollo Económico Local (ADEL) y la RED ADELCO y su propuesta de mejora competitiva desde la base económica y social, tiene diferentes etapas y alcances. A lo largo de este boletín, y como complemento a la serie de publicaciones que se realizan desde el proyecto, se abordará de manera precisa cuales han sido los instrumentos de financiación que se han diseñado e implementado con los territorios y cuales han sido las dinámicas productivas y comerciales específicas que dichos instrumentos han impulsado y fortalecido.

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Alianzas para la Competitividad

En la etapa final del Programa, y cerrando un ciclo de intervención integral y multidimensional, se ponen en marcha las “Alianzas para la Competitividad” (APC), aportando de manera directa al cierre de brechas entre las apuestas económicas impulsadas por los territorios y los mercados formales que pueden valorar y absorber dichos productos. Uno de los principales aprendizajes que dejan anteriores proyectos de cooperación internacional, es que la sostenibilidad dependerá en gran medida de la vinculación del sector privado y de la articulación con empresas y mercados formales que sean capaces de comprar de manera regular y de garantizar flujo de caja para el mantenimiento del negocio y la reinversión en estrategias de innovación y crecimiento. En muchos casos, las organizaciones se quedan solas en estas etapas, con grandes dificultades económicas y técnicas para establecer las alianzas necesarias, lo que acaba poniendo en riesgo muchos de los avances y los impactos alcanzados anteriormente. En ese sentido, el programa CET incorpora una lógica de intervención progresiva y secuencial que liga las iniciativas de fortalecimiento productivo y de mejora competitiva con el apoyo a la comercialización y la búsqueda de clientes. Las APC son un ejemplo práctico de dicho enfoque. En términos generales, las Alianzas para la Competitividad tienen como objetivo contribuir al fortalecimiento de la competitividad regional a través del apalancamiento de alianzas comerciales alineadas con el enfoque de Desarrollo Económico Local (DEL). Estos acuerdos deben vincular a organizaciones de pequeños productores, agro-transformadores, comercializadores u operadores turísticos de las cadenas de valor priorizadas en el marco del programa CET, enfocados hacia procesos comerciales justos y sostenibles, que permitan el cierre de brechas socioeconómicas y el acercamiento del sector privado a las áreas rurales y las comunidades productoras. Finalmente, las APC se traducen esencialmente en acuerdos comerciales entre unidades productivas organizadas, apoyadas por agentes públicos, cooperantes internacionales o universidades, y compradores potenciales, y se enfocan a dar solución, a través de apoyo técnico y financiero, a sus debilidades comerciales, dándoles la oportunidad de interactuar y relacionarse formalmente con el mercado. Para muchos estos actores, dependientes de intermediadores o de modalidades de venta informal, esto representa una oportunidad idónea para mejorar los precios de sus productos y para entender las dinámicas de acopio, logística y distribución autogestionada.


Las Alianzas para la Competitividad están estrechamente relacionadas con los PDP y suponen una estrategia de consolidación y sostenibilidad para muchas de estas iniciativas. Por ello, se enfocan en financiar acciones tendientes a posicionar productos y servicios fortalecidos previa o simultáneamente por procesos de animación local con enfoque DEL, ejecutados por la RED ADELCO y sus aliados locales en el marco del Programa Competitividad Estratégica Territorial – CET, y que cuentan con Proyectos de Desarrollo Productivo con financiación (vigencia 2017) o en vías de alcanzarla ante el MinCIT (vigencia 2018 y 2019). Bajo el principio de articulación territorial, todas las iniciativas vinculan a organizaciones de base pero también a otros actores estratégicos como proveedores, competidores, compradores, usuarios y/o consumidores de una cadena de valor u otras cadenas relacionadas y, aliados institucionales estratégicos públicos y/o privados presentes en un territorio. Esta dinámica de trabajo facilitará la creación de cadenas de valor más inclusivas y la integración de los pequeños negocios en los diferentes eslabones y encadenamientos de producción, transformación y proveeduría. Basado en un ejercicio de convocatoria abierta, iniciado en Diciembre de 2019 y actualmente en evaluación, se realizarán inversiones en 15 departamentos del país, fortaleciendo al menos 9 cadenas territoriales de valor y movilizando un apoyo financiero de $188.100.000 por iniciativa. Esto representa una inversión total de aproximadamente $2.821.500.000, de los cuales el 90% es cofinanciación del Fondo de Apoyo Financiero a Terceros (AFT) y el 10% contrapartida del territorio.

Cet

Competitividad Estratégica Territorial en Colombia Más información ingrese en www.redadelco.org/proyectos/cet Encuentre todas la publicaciones en redes sociales usando la etiqueta #ProgramaCET Peticiones, quejas, o reclamos, escríbanos a: proyectocet@redadelco.org Este documento es construido en el marco del contrato de subvención “Fortalecimiento de la Competitividad territorial desde el Desarrollo Económico Local en Colombia”. Su contenido es responsabilidad exclusiva de la Red ADELCO y no necesariamente refleja los puntos de vista de la Unión Europea.

Boletín N°3 Programa Competitividad Estratégica Territorial CET  

Boletín N°3 Programa Competitividad Estratégica Territorial CET  

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