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ESPIRITUALIDAD ORIONISTA INTRODUCCIÓN « El cuidado de la instrucción es amor » (Sab 6,17) La historia ha visto surgir la mayor parte de las instituciones educativas escolares católicas como respuesta a las necesidades de los sectores menos favorecidos desde el punto de vista social y económico. Hoy son nuevas pobrezas las que interpelan a la escuela católica, la que, como en tiempos pasados, puede encontrarse con incomprensiones, recelos y carente de medios. Son muchos los jóvenes que han perdido el sentido auténtico de la vida y carecen de todo impulso por un ideal, a los que no se les proponen valores y desconocen totalmente la belleza de la fe, que tienen a sus espaldas familias rotas e incapaces de amor, viven a menudo situaciones de penuria material y espiritual, son esclavos de los nuevos ídolos de una sociedad, que les presenta un futuro de desocupación y marginación. A estos nuevos pobres dirige con espíritu de amor su atención la escuela católica. « La persona de cada uno, en sus necesidades materiales y espirituales, es el centro del magisterio de Jesús: por esto el fin de la escuela católica es la promoción de la persona humana ».(1) Tal afirmación, poniendo en evidencia la relación del hombre con Cristo, recuerda que en su persona se encuentra la plenitud de la verdad sobre el hombre.” Por esto, la escuela católica, empeñándose en promover al hombre integral, lo hace, obedeciendo a la solicitud de la Iglesia, consciente de que todos los valores humanos encuentran su plena realización y, también su unidad, en Cristo”.(2) Este conocimiento manifiesta que la persona ocupa el centro en el proyecto educativo de la escuela católica, refuerza su compromiso educativo y la hace idónea para formar personas íntegras, humana y espiritualmente. (1) Cfr. Juan Pablo II, Discurso al I Convenio Nacional de la Escuela Católica en Italia, « L'Osservatore Romano », 24XI1991, p. 4. (2) Cfr. S. Congregación para la Educación Católica, La escuela católica, n. 35. Congregación para la Educación Católica (Santa Sede)

II ILUMINACIÓN La Iglesia nos enseña Recuerden los maestros, que de ellos principalmente depende el que la escuela católica pueda llevar a efecto sus propósitos e iniciativas. Esfuércense con exquisita diligencia en conseguir la ciencia profana y religiosa avalada por los títulos convenientes, y procuren prepararse debidamente en el arte de educar, conforme a los descubrimientos del tiempo que va evolucionando. Unidos entre sí y con los alumnos por la caridad, y llenos del espíritu apostólico, den testimonio tanto con su vida como con su doctrina del único Maestro Cristo. Colaboren, sobre todo, con los padres; juntamente con ellos tengan en cuenta en toda la educación la diferencia de sexos y del fin propio fijado por Dios a cada sexo en la familia y en la


sociedad; procuren estimular la actividad personal de los alumnos, y terminados los estudios, sigan atendiéndolos con sus consejos, con su amistad e incluso con la institución de asociaciones especiales llenas de espíritu eclesial. El Sagrado Concilio declara que la función de estos maestros es verdadero apostolado, muy conveniente y necesario también para nuestros tiempos, y que constituye a la vez un verdadero servicio prestado a la sociedad. "Gravissimum Educationis"(sobre la Educación Cristiana)

III HABLA NUESTRO SANTO

La Educación Cristiana de la Juventud Desde Victoria (Buenos Aires),21 de febrero de 1922. … No habremos conseguido nada, queridos míos, mientras no logremos que la juventud vuelva a ser cristiana en su espíritu de fe y en su vida pública y privada, hasta que no reconstruyamos cristianamente las conciencias y la mentalidad de nuestros alumnos. Vivimos en un mundo que en cuanto a la fe está volviendo al paganismo, y son precisamente la fe y la caridad de Cristo las que deben reconstruir el mundo. Si el educador quiere realmente educar y plasmar la imagen de Jesús en el alma de los jóvenes y en la sociedad, debe vivir de fe y de la caridad de Jesucristo, debe hacerlas resplandecer en su vida; deben reflejarse en su rostro, en sus palabras, en toda su enseñanza. Entonces la educación cumplirá con su misión cristiana y cívica, redundará en gran mérito para el educador y provecho de los alumnos, porque infundirá en ellos el santo temor de Dios, fundamento y principio de toda auténtica sabiduría, y los principios de una vida intachable y cristiana.

Nuestro credo es el Papa ( de cartas colectivas) ..Amemos a la Santa Iglesia con toda nuestra mente, teniendo siempre por nuestras, todas las doctrinas suyas y de su Cabeza visible, el Romano Pontífice…Amémosla con todo nuestro corazón, como un buen hijo ama a una Madre… Adhesión plena, filial y perfecta, de mente, de corazón y de obras, no solo en todo lo que el Papa como tal decide solemnemente en materia de dogma y de moral, sino en todo lo que él enseña, ordena y desea…debemos rezar siempre por el Papa y formar en nuestros alumnos una conciencia profundamente católica y papal. Esta conciencia, firme en la adhesión al Papa y a la Santa Sede, ayudará grandemente a nuestros alumnos a triunfar de todas las insidias que en el porvenir sean tendidas a su fe.

De una Colectiva desde Itatí 27 junio 1937 …”Nosotros vamos a Jesús por María…¡ Lo encontraremos y lo adoraremos en los brazos y en el corazón de María!...María permanece, vive y permanece porque Dios quiere que todas las generaciones la sientan y la tengan por Madre. María es la gran Madre que resplandece de gloria y de amor en el horizonte del cristianismo; es guía y consuelo para cada uno de nosotros; es Madre poderosa y misericordiosísima para todos los que la llaman y la invocan”…


IV PALABRA DE DIOS Lc 10,1 ; Mc 1, 21- 22 1 Después de esto, el Señor designó a otros setenta y dos, y los envió de dos en dos para que lo precedieran en todas las ciudades y sitios adonde él debía ir. 21 Entraron en Cafarnaúm, y cuando llegó el sábado, Jesús fue a la sinagoga y comenzó a enseñar. 22 Todos estaban asombrados de su enseñanza, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas.

Para Reflexionar

     

¿De qué forma podemos evidenciar que nuestro PEI centra su preocupación en la persona?

¿Cuáles son las nuevas formas de pobrezas que encontramos al interior de las aulas? ¿Cuál es nuestra respuesta como colegio católico?

¿Vemos nuestra tarea de maestros como un verdadero apostolado?

¿Cuál es nuestra forma de recristianizar a los jóvenes hoy día?

¿Al igual que el Maestro ¿pueden decir de nosotros que enseñamos con Autoridad? ¿En qué se nota?

¿Conocemos y compartimos las enseñanzas de la Iglesia y del Santo Padre?

¿Veneramos a la Santísima Virgen como Madre de Dios y Madre nuestra?


Ficha de trabajo 2012