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AVISOS:

1. La semana próxima comienzan las actividades pastorales de la parroquia. Cada grupo las inicia de acuerdo con su responsable. 2. Invitamos a quienes tengan interés a que se integren en algún grupo parroquial, bien sea en los servicios parroquiales -Cáritas, liturgia-coro parroquial, pastoral de la salud, prebautismales y prematrimoniales, Proclade-, bien en los grupos de formación, -catequesis, Palabra y Vida, Adultos-, bien en los grupos de espiritualidad, -carismáticos, vida ascendente, adoración nocturna y ARPU-.

ECOS DE LA JMJ ¿Sabías que los antecedentes de la Jornada Mundial de la Juventud se remontan al año 1975, año santo jubilar, cuando era papa Pablo VI? ¿Sabías que ese año hubo un Encuentro Internacional de Jóvenes en Roma, durante la Semana Santa, y que como clausura del mismo se tuvo la “Marcha de la Reconciliación” que recorrió el camino de Asís hasta Roma? ¿Sabías que el Año Santo Jubilar 83-84 reunió a más de 300.000 jóvenes de todo el mundo en Roma que fueron acogidos por más de 6.000 familias romanas? ¿Sabías que fue en este Jubileo Internacional de la Juventud cuando el Papa Juan Pablo II obsequió a los jóvenes presentes con una cruz de madera, y que tras este evento el papa instituyó la JMJ a celebrar cada tres años?

Estos son los jóvenes representantes de los 5 continentes que comieron con el papa Benedicto XVI en la JMJ. Sus nacionalidades son: 2 de España, 1 del Congo, 1 de Ruanda, 1 de EE.UU., 1 de Ecuador, 1 de Taiwán, 1 de Vietnam, 1 de Eslovaquia, 1 de Francia, 1 de Australia y 1 de Nueva Zelanda.

N

unca es tarde para volver a empezar. Es nuestra hora, la tuya, la mía, la de todos los que formamos la parroquia y queremos atrevernos a vivir. Porque como decía D. Gregorio Marañón, “vivir no es sólo existir, / sino existir y crear, / saber gozar y sufrir / y no dormir sin soñar. / Descansar, es empezar a morir”. Vivir no es sólo existir, sino crear. La cinta deslizante del tiempo no se detiene. Mejor. Pero la verdadera aventura consiste en que protagonicemos la vida. Que no nos la vivan. Que no nos adormilen. Que no nos dejemos arrastrar por la rutina. No es hora de repetir las mismas cosas, sino de “recrearlas”, de vivirlas de nuevo con hondura, como quien estrena alborozado cada mañana. Habrá que sentarse frente al tiempo, frente al nuevo curso y aprender a decirle como él le decía al Duero: “Quién pudiera como tú, a la vez quieto y en marcha, cantar siempre el mismo verso pero con distinta agua”. La historia es un incesante volver a empezar. Lo vivido, vivido está. Ahora nos queda afrontar con entusiasmo el presente, vivir, recrear el momento, vivir nuestro proyecto, recrearlo con amor.

Todos sabemos, o al menos deberíamos saber, que las metas se persiguen con tesón, se alcanzan con perseverancia, se celebran con mesura y se archivan con humildad.


Lectura del santo evangelio según san Mateo: Mt 21,33-43 En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los senadores del pueblo: Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cayó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: Tendrán respeto a mi hijo.” Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: ‘Este es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia.” Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?» Le contestaron: ‘<Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos. Jesús les dice: «No habéis leído nunca en la Escritura: “La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente”? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos.»

1.- Escuchar el evangelio como buena noticia. Fijar los ojos en Jesús, abrir los oídos, dejar que su palabra me despierte. Esta parábola es Buena Noticia. Está dicha para que, acogiéndola, pueda vivir más plenamente…, o tal vez para que cambie y me convierta. No busca dejarme a la intemperie con mis fallos, con mis pasos en falso, con mis posibles culpabilidades… 2.- Mi vida es una historia de amor. Toda mi vida humana es la historia de amor de Dios para conmigo. Dios me amó y por eso he venido a la vida. Hoy, mi vida y el mundo me hablan, y en ese hablar Dios me habla y me da su amor. Oro deteniéndome y mirando mi propia vida, para conocer mi verdadera historia hecha de historias de amor. Oro para sentir el amor de Dios y darle gracias. De paso, me reconcilio conmigo mismo. 3.- Revisar. Con Jesús a mi lado, reviso mi escala de valores, mis proyectos, mis sueños, mis aspiraciones. Reviso mis decisiones, lo que quiero hacer con mi vida, dejando a Jesús que despliegue ante mí el proyecto del Padre.

4.- Creer en el proyecto del Padre. Jesús lo llamaba el Reino de Dios. Nosotros lo llamamos utopías. Creen en su amor incondicional y gratuito… Creer en el Evangelio. Creer que este mundo es casa de todos y que la podemos mejorar con nuestra aportación y compromiso. 5.- Responsabilizarme. Orar es tomar conciencia y responsabilizarme del plan de Dios sobre mí y sobre el mundo. Es, también, abrir ojos, mente y corazón a la realidad circundante. Es comprometerse, proponer, defender, luchar por llevar a cabo opciones, proyectos y planes. Me responsabilizo de este mundo, de esta viña. El cuidado de la viña y de los hijos del dueño de la misma es un problema de todos…. Es, por tanto, un problema mío.


Hoja_2_10_2011