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Presidenta: Ana Bolívar de Consuegra Director: Jorge Emilio Sierra Montoya

Por la formulación de una teoría para el Desarrollo Económico y Social de nuestra América Latina

Carrera 54 No. 59-102 E-mail: desarrolloindoamericano@unisimonbolivar.edu.co Teléfono: 344 1506 • Barranquilla

Año XLVIII ● No. 126 ● Octubre de 2014

Desarrollo Indoamericano, publicación de la Universidad Simón Bolívar –USB– de Barranquilla (Colombia), es una de las más prestigiosas revistas sobre temas sociales en América Latina, según lo confirmó la International Writers and Artists Association –IWAA–, de Estados Unidos, al destacarla como una de las mejores de su género en el mundo.

tura y la vida en general de la región. Consuegra Higgins fue precisamente uno de los máximos representantes de esa Teoría, junto a autores de los distintos países latinoamericanos, como Oreste Popescu, Marcos Kaplan y Ezequiel Ander-Egg, de Argentina; Celso Furtado, Ruy Mauro Marini, Fernando Henrique Cardozo y Theotonio dos Santos, de Brasil; Antonio García, de Colombia; Cuauhtémoc Cárdenas, Alonso Aguilar, Jesús Silva Herzog, Ramón Martínez Escamilla y Lázaro Cárdenas, de México; Virgilio Roel, de Perú, y Domingo Maza Zavala, Gastón Parra y Teodoro Petkoff, de Venezuela, entre otros.

Creada en 1966 por el fundador de la USB, José Consuegra Higgins, fue distribuida desde sus orígenes en los principales centros académicos del país y el exterior, con ediciones de hasta doce mil ejemplares. Se ha publicado en forma ininterrumpida, a lo largo de casi cincuenta años, llegando en la actualidad a su edición No. 126. Desarrollo Indoamericano sirvió como medio de difusión de los exponentes de la llamada Teoría propia del desarrollo económico y social en América Latina, conocida también como Teoría de la dependencia y el subdesarrollo estructural, que en los años 60 y 70 del siglo pasado tuvo alto impacto sobre la economía, la política, la academia, la cul-

Desarrollo Indoamericano mantiene sus lineamientos iniciales, los cuales guardan plena vigencia en la visión contemporánea del desarrollo (desarrollo humano y sostenible, por ejemplo), la necesidad de una mayor integración latinoamericana y la importancia de las ciencias sociales y humanas.

Contenido Editorial: ¡El Maestro está presente!, 2 Correo, 3 Actualidad: Desarrollo Indoamericano sigue su marcha, 8 Lanzan colección sobre Responsabilidad Social, 12 Informe Especial: Prospectiva de América Latina, 14 Columnista invitado: Visión holística de la Responsabilidad Social Universitaria/Perla Puterman (Venezuela), Fundadora del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social, 18

Registro de prensa: WorldCob (Houston, Estados Unidos): Los ataques de Milton Friedman a la RSE, 23 Revista RS: La respuesta de Porter a las críticas de Friedman, 27 El Heraldo: Cómo ser un inventor de la noche a la mañana, 31 El Diario de Otún: El humor de El Coronel no tiene quien le escriba, 34 Crónicas del Caribe: El realismo mágico en la historia de Cartagena, 38 Una historia artesanal sobre la isla de Barú, 45 Cátedra América Latina José Consuegra Higgins: • Introducción: Visión universitaria de las Ciencias Sociales y Humanas, 51

Ciencias Sociales y Humanas: De la investigación dependiente al conocimiento propio / Zaida Liz Patiño, profesora

Denominación de las Ciencias Sociales y Humanas / Raimundo Caviedes,

Universidad del Valle, 53

investigador USB, 57

Retos y oportunidades en la educación superior Rubén Fontalvo, investigador USB, 61

Las Ciencias Sociales en América Latina Reynaldo Mora Mora, investigador USB, 65

Las Ciencias Sociales y Humanas en Colombia Florentino Rico Calvano, investigador USB, 69

Literatura latinoamericana: América Latina entre símbolos y realidades

La sociedad colonial en la obra de García Márquez / Humberto Quiceno, profesor

Norma Gálvez Periut, Universidad de las Artes (Cuba), 73

Universidad del Valle, 77

• Doctorado: Proyecto de Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas / Buenaventura Rousseau,

profesora USB, 83

A la sombra de El Maestro: Acogida al libro sobre 40 años de la USB, 86 Retos de la educación en el siglo XXI, 88 Pensadores sociales de América Latina/ María de los Ángeles Pérez, Directora Instituto de Investigaciones, USB. 90

La economía, vista por José Consuegra Higgins, 94 Historia Gráfica, 97

Corrección de estilo, diseño, diagramación e impresión: Editorial Mejoras / Artes Gráficas Industriales Ltda. | www.editorialmejoras.co Barranquilla, Colombia

| info@editorialmejoras.co


Revista Desarrollo Indoamericano

Editorial ¡El Maestro está presente! Desarrollo Indoamericano sigue su marcha, decíamos en la edición anterior. Ahora lo repetimos. Y lo continuaremos haciendo, pero con una aclaración que debemos reiterar: seguimos adelante, sí, a la sombra de El Maestro José Consuegra Higgins, nuestro querido e inolvidable fundador, cuyo espíritu permanece en estas páginas a pesar de su ausencia física que nunca dejaremos de lamentar. He ahí nuestro compromiso.

forma exclusiva, recientes estudios del Instituto de Prospectiva Internacional –IPI– sobre problemas latinoamericanos, así como el ensayo de la experta venezolana Perla Puterman sobre Responsabilidad Social Universitaria, campo donde fue pionero, según hemos dicho con insistencia. Todo ello, además, con una visión periodística, de actualidad, crítica en su mejor sentido y con la participación debida en diferentes medios de comunicación, entre los cuales Desarrollo Indoamericano ha ocupado puesto de primacía a lo largo de medio siglo bajo su dirección de periodista ejemplar, modelo para las nuevas generaciones. ¡Cuánto celebraría, en consecuencia, el debate que acá promovemos entre Milton Friedman y Michael Porter o nuestra crónica sobre Rafael Salcedo –Rafita– por el invento que nunca habría hecho sin su ayuda!

La presente publicación ratifica con creces ese compromiso. En efecto, nuestro tema central de hoy hace eco a la cuarta versión de la Cátedra América Latina (que por cierto lleva su nombre), cuyas memorias impresas entregamos como suplemento especial junto a la edición digital que puede consultarse en la sección correspondiente de www.unisimonbolivar.edu.co, igual que hicimos con el libro A la sombra de El Maestro. El tema de la Cátedra es más que apropiado: Ciencias Humanas y Sociales, sin olvidar que El Maestro fue ante todo un humanista, un científico social, entre los de mayor importancia en América Latina durante las últimas décadas. De ahí que el futuro doctorado en tal sentido, de la Universidad Simón Bolívar que él también fundó, sea en su honor, pues a este programa de educación avanzada contribuyó en grado sumo a través de su vasta obra intelectual.

Señalemos, por último, que la nueva colección de libros sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Universitaria (RSU) pretende seguir los pasos de su célebre Antología del Pensamiento Económico y Social de América Latina –APESAL–, de la que tenemos a propósito algunas breves reseñas de los principales volúmenes con base en un programa pedagógico sobre su vida y obra, mientras la sección “A la sombra de El Maestro” cierra con broche de oro, con palabras sentidas, el reconocimiento a quien fuera Director de Desarrollo Indoamericano hasta su muerte a fines del año pasado.

Y claro, su América Latina del alma, su amada Indoamérica, es el centro de nuestras reflexiones. José Consuegra Higgins fue un latinoamericanista a carta cabal, como sabemos. Por ello vería con agrado nuestro Informe Especial que divulga, en

Como se ve, El Maestro José Consuegra Higgins está presente. Él es quien nos da la fuerza necesaria para seguir adelante…

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Revista Desarrollo Indoamericano

Correo A continuación, publicamos algunos de los numerosos mensajes enviados al Rector de la Universidad Simón Bolívar, José Consuegra Bolívar, con motivo de la publicación del libro “A la sombra de El Maestro” y la edición No. 125 de la revista Desarrollo Indoamericano. De la Universidad del Rosario He recibido con enorme placer el envío del libro “A la sombra de El Maestro”. Aprecio mucho la amabilidad que ha tenido al remitirnos este ejemplar y un reconocimiento muy especial al escritor Jorge Emilio Sierra Montoya por plasmar la vida y obra del maestro José Consuegra Higgins y de los 40 años de historia de la Universidad Simón Bolívar. Esta publicación será un gran aporte para el enriquecimiento de nuestros estudiantes, investigadores y docentes, permaneciendo en la Biblioteca del claustro para su consulta. Reciba un muy cordial saludo,

Gracias por su generosidad. Atentamente, Hno. Carlos G. Gómez Restrepo Rector Universidad de La Salle (Bogotá) De la Universidad Sergio Arboleda He recibido el ejemplar “A la Sombra de El Maestro”, escrito por el veterano escritor y periodista Jorge Emilio Sierra Montoya, obra destinada a exaltar la vida y obra del distinguido profesor José Consuegra Higgins, a quien la sociedad entera debe agradecimiento por su contribución a la educación de los jóvenes de la Costa. Es un libro que leeremos con detenimiento puesto que el profesor Consuegra es una fuente inagotable de lecciones para quienes han dedicado su vida a cultivar el espíritu y transmitir sus conocimientos, con vocación, a las nuevas generaciones. Aprovecho la ocasión por esa tarea enjundiosa realizada a lo largo de cuarenta años en la Universidad Simón Bolívar, un legado invaluable del profesor Consuegra. El agradecimiento también por el ofrecimiento que nos hacen de colaborar en la revista Desarrollo Indoamericano, que sin duda no desaprovecharemos. Con sentimientos de consideración y aprecio,

Hans-Peter Knudsen Rector Universidad del Rosario (Bogotá) De la Universidad de La Salle Reciba mi cordial saludo y con él mi agradecimiento por su deferencia al compartir con la Universidad de la Salle las publicaciones “A la sombra de El Maestro” y la revista Desarrollo Indoamericano, mediante las cuales se hace un merecido homenaje y reconocimiento a la vida, obras, memoria y legado de José Consuegra Higgins, quien tanto hizo por la educación en esa hermosa parte de nuestro país y que, como bien menciona en su misiva, ofrece orientaciones a nuestro quehacer con estándares de calidad. En el caso particular de José Consuegra Higgins se aplica que las personas pasan, ¡pero sus obras lo mantendrán vigente por siempre!

Rodrigo Noguera Calderón Rector Universidad Sergio Arboleda (Bogotá) De la Universidad Libre Le presento un cordial, fraterno y respetuoso saludo. 3


Revista Desarrollo Indoamericano C o r r e o

Agradezco mucho el envío del ejemplar de la revista Desarrollo Indoamericano y el libro “A la sombra de El Maestro” como homenaje a la vida y obra del Maestro José Consuegra Higgins y su legado educativo en la región Caribe, a nivel nacional e internacional. En nombre de toda la comunidad unilibrista, queremos reiterarle nuestro sentimiento de solidaridad. Igualmente, manifestamos nuestra admiración y respeto a la memoria de José Consuegra Higgins por toda una vida de servicios dedicada a la formación de profesionales, por su extensa producción intelectual y por su liderazgo para consolidar una teoría propia para el desarrollo latinoamericano. El legado que nos deja José Consuegra Higgins puede apreciarse en su humanismo, en su obra académica como maestro formador de valores sociales, sus aportes al desarrollo económico y político de la región, sus reflexiones sobre la integración hispanoamericana y su incansable labor rectoral para el fortalecimiento de la misión institucional de la Universidad Simón Bolívar. Las obras serán puestas a disposición de nuestra comunidad académica. Atentamente,

en el medio universitario por su brillante carrera académica. Observando el libro, encuentro una frase que define y recalca principios compartidos por nosotros: “La instrucción es la felicidad de la vida. El ignorante, que siempre está próximo a revolverse en el lodo de la corrupción, se precipita luego infaliblemente en las tinieblas de la servidumbre. Un pueblo ignorante es instrumento ciego de su destrucción”. Ambos ejemplares serán de gran utilidad e interés. Esperamos encontrar en ellos un soporte para continuar por la senda de la excelencia académica y trabajo por la calidad en la educación. Cordial saludo, Fernando Laverde Morales Rector Nacional Fundación Universitaria del Área Andina (Bogotá) De la Universidad Piloto Reciba usted, en nombre de toda la Universidad Piloto de Colombia y en el mío propio, un sentido saludo de condolencia por el reciente fallecimiento de su padre. Quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo, destacamos no solo sus cualidades personales e intelectuales sino también su acertada gestión al frente de su Universidad. Quiero agradecerle el envío del libro “A la Sombra de El Maestro”, con motivo de la celebración del cuadragésimo aniversario de la Universidad Simón Bolívar, así como la revista Desarrollo Indoamericano en la cual se exalta la memoria del fundador de la Universidad. Estos documentos estarán en la biblioteca de mi Universidad para su difusión y consulta por parte de docentes, investigadores y estudiantes. Reciba un cordial y atento saludo,

Nicolás Enrique Zuleta Hincapié Rector Nacional Universidad Libre (Bogotá) De la Fundación Universitaria del Área Andina Reciba, en nombre de la Fundación Universitaria del Área Andina y en el mío propio, un sincero y sentido agradecimiento por el envío de la obra titulada “A la sombra de El Maestro”, así como de la edición de la revista Desarrollo Indoamericano. Desde la Andina nos unimos al reconocimiento en memoria de su fundador, José Consuegra Higgins, persona reconocida

Patricia Piedrahita Castillo Rectora Universidad Piloto de Colombia (Bogotá) 4


Revista Desarrollo Indoamericano C o r r e o

De la Universidad de Medellín Queremos expresarle nuestro mayor reconocimiento a la Universidad Simón Bolívar por la importancia del libro “A la Sombra de El Maestro” y la edición de la revista Desarrollo Indoamericano dedicada a exaltar la memoria del Maestro y Fundador José Consuegra Higgins. En nombre de la Universidad de Medellín y en el mío, reciban sinceras manifestaciones de complacencia y reconocimiento. No dudo que serán merecedores de distinciones, para su propia satisfacción y regocijo de la comunidad. Atentamente,

especial deferencia con nosotros al remitirnos en días pasados las publicaciones “A la Sombra de El Maestro” y Desarrollo Indoamericano, elaborada con ocasión del cuadragésimo aniversario de su institución y en memoria del fundador de la misma, resaltando así los principios que los han caracterizado a lo largo de todo este tiempo y que han mantenido incólume el pensamiento de su padre, como base del ideal de Universidad que él diseñó y que procuran alcanzar día a día. Pondremos al alcance de nuestra comunidad académica estas importantes obras y sin lugar a dudas extenderemos a nuestros profesores la gentil invitación a sumarse a la Revista con artículos acordes con los fines de esta. Esperamos seguir siendo destinatarios de las importantes producciones realizadas por ustedes y conocer de esa manera las interesantes actividades académicas adelantadas por dicha institución. Con un atento y cordial saludo,

Néstor Hincapié Vargas Rector Universidad de Medellín (Medellín) De la Universidad de Nariño Respetuoso saludo. Por la presente acuso recibo del libro “A la Sombra de El Maestro”, escrito por Jorge Emilio Sierra Montoya, en el que se recogen las ideas que sobre la universidad tiene José Consuegra Higgins, ilustre pensador de quien el país académico reconoce la importancia y el valor de sus aportes. Agradezco a usted la gentileza del envío también de la revista Desarrollo Indoamericano dedicada a exaltar la memoria de José Consuegra Higgins, cuyo fallecimiento lamentamos profundamente y por el cual expresamos a usted y a su familia nuestras sentidas condolencias. Finalmente, procederemos a divulgar entre nuestros docentes la invitación a enviar artículos relacionados con los temas de dicha revista. Atentamente,

Alejandro Venegas Franco Vicerrector Universidad del Rosario (Bogotá) De la Fundación Mariano Ospina Pérez Oportunamente recibí su atenta comunicación junto con el libro “A la sombra de El Maestro” y la revista Desarrollo Indoamericano que mucho le agradezco. He estudiado con atención esas publicaciones que encuentro de gran interés y aprovecho la oportunidad para enviarle los siguientes documentos de nuestra Fundación y, en caso de que considere importante para la Universidad Simón Bolívar alguno de los temas allí tratados, me será muy grato adelantar esquemas de cooperación sobre los mismos. 1. Folleto de la Fundación Mariano Ospina Pérez 2. Integración Fluvial de Sur América – Resumen (también puede verse en Internet)

Mireya Uscátegui de Jiménez Vicerrectora Académica Universidad de Nariño (Pasto) De la Universidad del Rosario En nombre de la Universidad del Rosario y en el mío propio, quisiera agradecerle la 5


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3. Federación Nacional de Cocoteros 4. De la biología marina a los biocombustibles Muy atentamente,

variano de Arte Contemporáneo Quinta de San Pedro Alejandrino, destacamos el liderazgo de la Universidad Simón Bolívar y su rector-fundador, José Consuegra Higgins, fallecido recientemente. Queremos agradecerle el envío del libro “A la sombra de El Maestro” y la edición de la revista Desarrollo Indoamericano, material que entra a enriquecer la Biblioteca Andrés Bello del Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo y será medio de consulta para los estudiantes y visitantes de nuestra entidad. Es propicio resaltar una obra de esta clase que nos permite reconocer los alcances de un líder académico como José Consuegra Higgins, quien se destacó como periodista, economista, educador, literato, escritor, científico social, humanista e intelectual de profunda influencia en las Ciencias Económicas y Sociales de América Latina. Él fue uno de los más importantes tratadistas de nuestro país y amigo personal de esta institución, identificado con la historia y el legado bolivariano. Reiteramos nuestro agradecimiento por cada una de estas publicaciones que permitirán también seguir impulsando el pensamiento y quehacer de El Libertador Simón Bolívar. Agradecemos su atención, deseándole éxitos en sus labores. Fraternalmente,

Mariano Ospina Hernández Director Fundación Mariano Ospina Pérez (Bogotá) De la Organización Bonnadona Prevenir La Organización Clínica Bonnadona Prevenir, en cabeza de mi persona, se permite expresarle, por medio de la presente, nuestro más grato y sincero agradecimiento por el envío del libro “A la sombra de El Maestro”. Es para nosotros un honor hacer parte del selecto grupo de favorecidos para el envío de dicho libro. De la misma forma, aprovecho la oportunidad para también agradecer a usted, a todo el grupo de líderes y al jurado del Premio al Mérito Empresarial, por otorgarnos el premio “Mérito a la empresa de salud 2013”, el cual ha sido una gran motivación para seguir adelante con todos nuestros proyectos y programas encaminados a contribuir con la Responsabilidad Social que tenemos con la comunidad en general. Le reiteramos que la Organización Clínica Bonnadona Prevenir se encuentra a su servicio, dispuestos a brindar un servicio humanizado, seguro y oportuno. Cordialmente,

Zarita Abello de Bonilla Directora Fundación Bolivariana de Arte Contemporáneo, Quinta de San Pedro Alejandrino (Santa Marta)

Carlos Osorio Chacón Gerente Organización Clínica Bonnadona Prevenir (Barranquilla)

De Antonio Cacua Prada Acabo de recibir el número 125 de la revista Desarrollo Indoamericano, como también los libros “A la sombra de El Maestro” y “Un hombre a través de la anécdota”. Les agradezco magníficas publicaciones. Me daré gusto en estos días con tan especiales lecturas. Les deseo muchos éxitos

De la Fundación Museo Bolivariano La educación es el motor social de crecimiento del ser humano a través de las entidades de formación, las cuales permiten ese desarrollo académico de una comunidad. Desde la Fundación Museo Boli6


Revista Desarrollo Indoamericano C o r r e o

cuadragésimo aniversario de su fundación. Para corresponder su gentileza y generosidad, le envío mis libros “Fernando González, filósofo de la autenticidad” y “Derecho Procesal Constitucional”. Atentamente,

en esta nueva etapa. Aquí estaremos para colaborarles en todas sus iniciativas. Reciban un fuerte abrazo de su amigo de siempre, Antonio Cacua Prada (Bogotá) De Julio Silva-Colmenares Quiero reiterarle el aprecio que siempre he tenido por la Universidad Simón Bolívar, dada la amistad que durante varias décadas me unió con el Rector Fundador, además de ser ambos miembros fundadores de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas y haber sido el suscrito colaborador casi desde su inicio de la revista Desarrollo Indoamericano. Mi última vinculación con su Universidad correspondió a la honrosa invitación como ponente en la III Cátedra América Latina José Consuegra Higgins, realizada del 13 al 15 de noviembre de 2012. Aprecio mucho su deseo de fortalecer las relaciones entre nuestras Universidades, para lo cual podría pensarse en un eventual trabajo de investigación conjunto, sobre todo a través del Observatorio sobre Desarrollo Humano. Para su información, adjunto un corto documento donde resumimos la temática que en investigación teórica y aplicada hemos realizado en los últimos años. Cordial saludo,

Javier Henao Hidrón (Medellín) Del profesor Bogdan Piotrowski En nombre de la Universidad de La Sabana, de la Facultad de Ciencias Humanas y en mi nombre, le agradezco la enorme gentileza por el envío de un ejemplar del libro “A la sombra de El Maestro”, junto con la revista Desarrollo Indoamericano. Este material nos recuerda el alma de José Consuegra Higgins (que en paz descanse). Las publicaciones enaltecen sus grandes y lúcidos méritos académicos, profesionales, personales y, especialmente, su contribución al desarrollo de la cultura colombiana. Estoy seguro de que estos documentos serán de gran utilidad para nuestra Facultad debido a su alta importancia por los temas allí descritos. Me siento muy complacido de haber recibido este obsequio, ya que nos orienta tanto en la vida personal como profesional, generando un continuo aprendizaje y presentando como modelo a la señera figura de El Maestro Consuegra, su padre. Cuenten con mi amplia disposición y aportes que les pueda suministrar en el momento que ustedes así lo requieran. Con un cordial saludo,

Julio Silva-Colmenares Vicepresidente Academia Colombiana de Ciencias Económicas (Bogotá) De Javier Henao Hidrón Recibí con emoción intelectual el libro “A la sombra de El Maestro”, así como el número 125 de la revista Desarrollo Indoamericano. Ambas publicaciones son demostración de la altura académica de la Universidad Simón Bolívar que el año pasado celebró el

Prof. Dr. Bogdan Piotrowski Decano Facultad de Filosofía y Ciencias Humanas Universidad de La Sabana

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Revista Desarrollo Indoamericano

Actualidad

Portada de la edición anterior de la revista Desarrollo Indoamericano, dedicada a exaltar la memoria de su fundador, José Consuegra Higgins, quien también la dirigió hasta sus últimos días.

Desarrollo Indoamericano tras las huellas de su fundador “¡Desarrollo Indoamericano sigue su marcha!”, manifestó al repetir las palabras finales del editorial de la revista anterior –No. 125–, dedicada en su totalidad a exaltar la memoria del rector fundador de la USB, “uno de los pensadores sociales latinoamericanos –dijo– de mayor importancia en las últimas décadas, tanto por su contribución a la Teoría propia del desarrollo como por su vasta obra intelectual, la cual ha tenido amplio reconocimiento en el país y el exterior”.

“Igual que la Universidad Simón Bolívar, Desarrollo Indoamericano ha permanecido y seguirá a la sombra de El Maestro José Consuegra Higgins”, declaró el nuevo director de la revista, Jorge Emilio Sierra Montoya, al tomar posesión de su cargo ante la Sala General de Fundadores (máximo organismo directivo de la Universidad Simón Bolívar –USB–), de la que también fue designado miembro honorario. En esta forma, el funcionario aludía no solo a su más reciente libro: “A la sombra de El Maestro”, que circuló como suplemento especial de Desarrollo Indoamericano en su edición anterior, sino al compromiso explícito de continuar la obra editorial, intelectual y periodística de Consuegra Higgins, fundador de la publicación que dirigió hasta su muerte en diciembre pasado.

En su intervención, Sierra Montoya ratificó su compromiso de prolongar la encomiable tarea que José Consuegra Higgins se propuso en 1966 al crear la revista “para la formulación de una teoría del desarrollo económico y social de nuestra América Latina”. 8


Revista Desarrollo Indoamericano A c t u a l i d a d

José Consuegra Higgins llegó a distribuir doce mil ejemplares de Desarrollo Indoamericano en los principales centros académicos de Colombia y el exterior, sobre todo en América Latina, aunque la revista circulaba también en Norteamérica, Europa, Asia y el resto del mundo, donde recibía pleno reconocimiento por sus invaluables aportes a la teoría del desarrollo. libros y uno de los amigos más cercanos de su padre, José Consuegra Higgins.

“Creemos que él nos continúa guiando 'desde arriba', con su espíritu puro, con las sabias enseñanzas que nos dejó, con los principios y valores que fueron su norte, con sus palabras de estímulo y hasta con sus cordiales regaños de padre bueno, interesado solo en el bienestar de sus hijos”, expresó al subrayar un fragmento de la citada nota editorial.

Según informó, el plan de distribución incluyó a rectores y vicerrectores académicos de las universidades y otros centros de educación superior, directores de bibliotecas y medios de comunicación, empresarios y miembros de la USB (directivos, profesores, estudiantes y empleados en general), así como personalidades nacionales, regionales y locales.

“Seguimos a la sombra de El Maestro”, insistió.

“Estas publicaciones –dijo en su mensaje– son de enormes interés no solo para nuestra universidad sino para las diversas instituciones de educación superior del país y el exterior, sobre todo de América Latina, porque ahí se exponen las ideas de mi padre sobre cómo debe ser un centro educativo en su sentido más auténtico: popular, cultural y humanista, con identidad propia”.

Distribución masiva Como es sabido, Consuegra Higgins llegó a distribuir doce mil ejemplares de Desarrollo Indoamericano en los principales centros académicos de Colombia y el exterior, sobre todo en América Latina, aunque la revista circulaba también en Norteamérica, Europa, Asia y el resto del mundo, donde recibía pleno reconocimiento por sus invaluables aportes a la teoría del desarrollo.

“Tales ideas mantienen plena vigencia a través, por ejemplo, de los procesos de acreditación de calidad en que estamos comprometidos”, agregó.

Por ello –precisó el rector de la USB, José Consuegra Bolívar–, se decidió retomar esa tarea y desarrollar en tal sentido un ambicioso plan de distribución, todo ello bajo la dirección de Sierra Montoya, prestigioso escritor y periodista nacional, exdirector del diario “La República” –Primer diario económico, empresarial y financiero de Colombia–, autor de una veintena de

Comentó, además, que la revista con el libro “A la sombra de El Maestro” como suplemento especial fueron enviados en formato digital, por correo electrónico, a las universidades extranjeras que han suscrito convenios con la Universidad Simón Bolívar. 9


Revista Desarrollo Indoamericano A c t u a l i d a d

Nuevos directivos Con motivo del fallecimiento del fundador y director de Desarrollo Indoamericano, se designó a su esposa, Ana Bolívar de Consuegra, como presidenta de la revista, mientras la dirección quedó a cargo del escritor y periodista Jorge Emilio Sierra Montoya.

Ana Bolívar de Consuegra

Educadora y la Medalla de Oro Ciudad de Barranquilla, y es Doctora Honoris Causa de la USB.

La presidenta “Doña Anita”, como es conocida la nueva presidenta de Desarrollo Indoamericano, fue la compañera inseparable del Rector Fundador de la USB, José Consuegra Higgins, su profesor de bachillerato y con quien formó un hogar ejemplar, cimentado en sólidos valores morales y espirituales que transmitieron a sus hijos Ana, José e Ignacio Consuegra Bolívar, y al resto de su familia.

En los últimos años ha ejercido un auténtico liderazgo como Presidenta de la Sala General de Fundadores, comprometida así con los nuevos propósitos de excelencia académica en el marco de la adecuada formación educativa y cultural, la investigación y la responsabilidad social universitaria, siempre fiel al legado de Consuegra Higgins.

En su vida laboral se ha distinguido por la vocación de servicio y trabajo incondicional en beneficio de la educación de las comunidades menos favorecidas en la región, así como por su incansable tarea en aspectos administrativos y financieros de la Universidad como Vicerrectora de Bienestar Universitario.

El pasado 28 de marzo, durante la primera celebración del Día del Profesor Bolivariano, recibió la Orden Académica José Consuegra Higgins que “exalta a personas e instituciones sobresalientes en el ámbito de la docencia y la investigación en el país y el mundo, por los servicios prestados a la ciencia y la educación superior”.

Su labor educativa, cívica y social, ha sido exaltada por diversas entidades como la Fundación Puerta de Oro de Colombia, el Club de Leones de Barranquilla, la Sociedad de Amor a Cartagena y la Sociedad Bolivariana del Atlántico; ha recibido galardones como la Constancia de Insigne

Doña Ana Bolívar de Consuegra fue gerente de Desarrollo Indoamericano desde su fundación hasta el momento de asumir la presidencia, cargo que antes no existía. 10


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Jorge Emilio Sierra Montoya

temas económicos, políticos, empresariales y literarios, entre los que se destacan El pensamiento político de Gaitán, Líderes empresariales, 50 protagonistas de la economía colombiana y ¿Qué hacemos con Colombia?

El director El nuevo director de la revista Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya, estudió Filosofía y Letras en la Universidad de Caldas y Ciencia Política en la Universidad Javeriana, donde también obtuvo el título de Magíster en Economía. Es Doctor Honoris Causa de la Universidad Simón Bolívar.

Su libro El Maestro, sobre la vida de José Consuegra Higgins, fue reconocido como La Mejor Biografía del Año 2002 por la Asociación Internacional de Escritores y Artistas –IWAA– en Estados Unidos. La Editorial Digital Reasons, en España, publicó su más reciente obra: Liderazgo con valores, en la colección “Argumentos para el siglo XXI”.

Tiene una amplia trayectoria periodística, primero como subdirector de “La Patria” de Manizales y luego como director general, durante catorce años, del diario “La República”, donde antes fue jefe de redacción, editor general y subdirector. Entre otros galardones periodísticos, recibió el Premio Nacional de Periodismo Económico en tres oportunidades y el Premio Ciudad de Manizales, además de dos nominaciones al Premio Simón Bolívar.

Ha sido director ejecutivo del Instituto Latinoamericano de Liderazgo –ILL–, donde también orientó el área de Responsabilidad Social Empresarial, tema al que se ha dedicado en los últimos años, con tres libros publicados: RSE: Lecciones, casos y modelos de vida; Nuevas lecciones de RSE, y Principios de RSE.

Dada su amplia formación académica, se ha desempeñado como directivo y profesor universitario. Fue director de la Maestría de Filosofía y Ciencias Jurídicas, en la Facultad de Derecho de la Universidad de Caldas, y de la Fundación para el Fomento de la Investigación Científica y el Desarrollo Universitario de Caldas –Ficducal–, conformada por las universidades de Manizales.

Fue asesor de la Dirección Ejecutiva de la Asociación Colombiana de Universidades –ASCUN– sobre Responsabilidad Social, cargo que ahora ocupa en la Universidad Simón Bolívar, cuyo sello editorial abrió la nueva colección sobre Responsabilidad Social Empresarial y Universitaria con su Curso Básico de RSE.

Ha publicado más de veinte libros sobre 11


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Numerosos profesores y estudiantes del programa de Administración de Empresas de la Universidad Simón Bolívar asistieron a la presentación del Curso Básico de RSE y de la colección bibliográfica sobre Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Universitaria (RSU).

Lanzan colección sobre Responsabilidad Social entrega del Premio al Mérito Empresarial en Barranquilla; Empresas del Caribe con Responsabilidad Social, Proyectos sociales de la Universidad Simón Bolívar y Curso Básico de Responsabilidad Social Universitaria.

Una nueva colección bibliográfica –“Colección RSE-RSU”– acaba de crear la Universidad Simón Bolívar –USB– para el fomento y la promoción de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) y Universitaria (RSU).

Texto de estudio

El primer libro de esta serie, titulado: Curso Básico de Responsabilidad Social Empresarial, fue escrito por el director de Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya, quien también es asesor en Responsabilidad Social de la USB tras haberlo sido en la Asociación Colombiana de Universidades –ASCUN–.

En su prólogo al libro Curso Básico de RSE, el rector de la USB, José Consuegra Bolívar, afirma que es un texto de estudio sobre la responsabilidad social, cuya lectura considera indispensable para los estudiantes universitarios, en especial los vinculados a programas académicos de pre y posgrado de las Ciencias Económicas, Sociales y Empresariales como Administración de Empresas, Ingeniería Industrial, Trabajo Social, Comercio y Negocios Internacionales.

Entre los futuros títulos de la colección se destacan los siguientes: Líderes Empresariales del Caribe, que se publicará el próximo seis de noviembre, con motivo de la 12


Revista Desarrollo Indoamericano A c t u a l i d a d

En su concepto, la obra es igualmente útil para profesores e investigadores encargados de abordar temas relacionados con dicho asunto “que hoy es de máximo interés político, económico, cultural y social en el mundo”. “Se trata –dice– de un manual o guía elemental y práctica sobre RSE, según lo podemos comprobar a través de sus páginas que presentan un excelso y profundo análisis del tema propuesto en lenguaje sencillo, de fácil comprensión, dentro de un diseño moderno, ágil, con distintos elementos visuales que hacen de la lectura un ejercicio agradable de corta duración”.

Adriana Uribe, directora del programa de Administración de Empresas, hizo la presentación del Curso Básico de RSE.

“El libro es clave –agrega– para los programas empresariales, pero también debe serlo para cualquier estudiante, profesor e investigador de nuestra Universidad y los demás centros de educación superior del país, pues ninguno debe ser ajeno a su responsabilidad social y, en definitiva, a la llamada Responsabilidad Social Universitaria (RSU), área que por ello debe estar presente en los contenidos curriculares de los diferentes programas académicos, dado su carácter transversal e incluso estructural”.

parte de una política de Responsabilidad Social con la que él mismo está comprometido. Por su lado, el escritor Sierra Montoya agradeció la publicación de su obra y celebró el compromiso institucional con la Responsabilidad Social, tanto empresarial como universitaria, según lo ratifica la nueva Colección RSE-RSU, sobre cuyos próximos volúmenes hizo referencia mientras recordaba que el fundador de la USB y de la revista Desarrollo Indoamericano, José Consuegra Higgins, fue pionero de la Responsabilidad Social Universitaria en Colombia y América Latina.

“Todos debemos ser socialmente responsables”, concluye tras destacar que la RSE es de doble vía, “compartida por los otros grupos a quienes se orienta (empleados, clientes, proveedores, etc.) en el marco de alianzas estratégicas con esos sectores, ampliándose así al resto de la sociedad, a cada persona, sin excepción”. Actos de presentación

De igual manera, el libro se presentó a los estudiantes de Administración de Empresas de la USB, en actos presididos por la directora de este programa, Adriana Uribe.

De otra parte, el rector Consuegra Bolívar hizo la presentación formal del libro Curso Básico de RSE ante la Sala General de Fundadores, máximo organismo directivo de la Universidad Simón Bolívar, donde explicó que esta publicación forma

Ejemplares de la obra fueron enviados a empresarios y rectores de universidades asociadas a ASCUN, subrayando la importancia de la Responsabilidad Social Empresarial y Universitaria en sus respectivas organizaciones. 13


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Informe Especial

Prospectiva de América Latina A partir de esta edición, Desarrollo Indoamericano publica la sección Informe Especial que divulga, en forma exclusiva, análisis sobre la actual problemática de América Latina, realizados por organizaciones y expertos de amplio reconocimiento en nuestro país y el exterior, como es el caso del Instituto de Prospectiva Internacional (IPI) que preside Jesús González Mateos en España. Como podrá verse en el siguiente informe, el IPI viene realizando, con una periodicidad mensual, estudios sobre los temas de actualidad que más afectan la región (desaceleración del crecimiento económico, Tratados de Libre Comercio con la Unión Europea y grado de preocupación sobre las protestas sociales en Venezuela, por ejemplo), según encuesta efectuada con dos expertos de cada país. En representación de Colombia participa el director de Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya.

Jesús González Mateos

De acuerdo con los resultados, la inmensa mayoría de los países y presidentes latinoamericanos apoyan los Tratados de Libre Comercio con la UE, especialmente México, Brasil, Colombia y Perú. Por el contrario, se oponen ligeramente Venezuela, Ecuador y Panamá, aunque ninguno los rechaza de manera contundente. Del informe se desprende que los presidentes de Brasil, Colombia, Costa Rica, El Salvador, México, Paraguay, Perú y Uruguay son quienes más apoyan los acuerdos comerciales con la UE. Por el contrario, los de Venezuela y Ecuador son los más opuestos. En cuanto a los Gobiernos, lideran la tabla de apoyo los de Chile, Costa Rica, El Salvador, México, Paraguay y Perú, mientras que en el lado contrario se encuentran los de Venezuela y Panamá. Los partidos de la oposición se sitúan más a favor que los Gobiernos y los presidentes a la hora de apoyar los acuerdos de libre comercio con los Veintiocho. Por último, los medios de comunicación y las empresas también aceptan y apoyan los acuerdos. Los ciudadanos se muestran a favor, aunque en menor medida, especialmente en el caso de Bolivia, Panamá y República Dominicana

En diciembre pasado, el IPI se centró en evaluar el grado de aceptación de los Tratados de Libre Comercio entre la UE y los diversos países de América Latina. El estudio vino a colación de la entrada en vigor en agosto de los acuerdos de libre comercio con Centroamérica, Colombia y Perú, así como las negociaciones para alcanzar uno entre la UE y Mercosur. 14


Revista Desarrollo Indoamericano I n f o r m e

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mayoría de los presidentes de América Latina están preocupados al respecto, siendo los de Haití y Nicaragua los que registran el nivel máximo de inquietud, frente a los líderes de Cuba (0), Colombia (-2) y Venezuela (0), que aseguran no estar preocupados al respecto. Igualmente, los Gobiernos de Haití y Nicaragua están muy preocupados (+5) según los datos arrojados por el Mapi, una tendencia contraria a la registrada por los ejecutivos de Colombia (-1), Cuba y Venezuela (0, respectivamente). Por su parte, los ciudadanos muestran un nivel generalizado de intranquilidad en cuanto a la desaceleración económica de la región. Lideran la tabla de nuevo los de Nicaragua (+5) por delante de los de Argentina, Brasil y México (+4, respectivamente). Por el contrario, los habitantes de Colombia (-1) están tranquilos sobre la desaceleración, y los de Cuba y Venezuela se sitúan una vez más en una posición neutra (0). Las empresas son, de media, las más preocupadas de acuerdo con el estudio. Encabezan la lista las de Argentina, Brasil, México y Nicaragua (+5, respectivamente), mientras que en el lado contrario se encuentran las de Venezuela y Cuba (0, respectivamente). En lo que concierne a los medios de comunicación, el nivel de inquietud es menor que en el sector empresarial.

En junio, con motivo de las últimas previsiones del Banco Mundial que pronostican un crecimiento del 2 % para la región, frente al 5 % - 6 % de la última década, el estudio del IPI analizó el grado de preocupación que hay en América Latina acerca de dicha desaceleración económica. De acuerdo con los resultados, la desaceleración económica preocupa en mayor medida a las empresas de América Latina (+3,8 de media, en una escala del -5 al +5), seguidas por los Gobiernos (+3), presidentes (+2,9), ciudadanos (+2,8), medios de comunicación (+2,7) y partidos de la oposición (+2,3). Del estudio se desprende que la gran

na acerca de las propuestas en Venezuela. Las protestas callejeras y manifestaciones cristalizaron un descontento social, que agravó la escasez de productos ya existente, el índice de inflación y los índices de criminalidad y homicidios. Así, la crisis política del país derivó en un escenario que causó fallecimientos y heridos. De acuerdo con los resultados, la gran mayoría de los presidentes de América Latina y el Caribe estaban preocupados por las protestas vividas en Venezuela y, en mayor grado los procedentes de Argentina, Bolivia, Panamá, Nicaragua, Cuba y, precisamente, Venezuela. De media, los presidentes registraron un nivel de preocupación del +2,7 (en un baremo de -5 al 5). Esta tendencia también se reflejó en los partidos de la oposición

En marzo, el Instituto de Prospectiva Internacional (IPI) centró su estudio en el grado de preocupación de América Lati15


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(+3,2), los medios de comunicación (+3,8), las empresas (+2,7) y los ciudadanos (+2). En cuanto a los Gobiernos, del informe se desprende que los más preocupados eran los de Bolivia, Cuba, Nicaragua, Panamá y Venezuela, registrando todos ellos el nivel máximo de la tabla (+5). En el lado contrario de la balanza se encontraron los de Perú y Guatemala, con un -2 y un -1 respectivamente. Por su parte, los partidos de la oposición se mostraron de media más inquietos que los Gobiernos y presidentes (+3,2), especialmente los de Perú y Uruguay, frente a los de Guatemala, que no mostraron

preocupación por este asunto (-3). Las empresas, medios de comunicación y ciudadanos también se mostraron inquietos por el escenario de Venezuela. El estudio situó a los ciudadanos de Cuba, Nicaragua y Panamá entre los más preocupados de la región, registrando el máximo nivel (+5). Por el contrario, el sector empresarial de Chile y Haití no reflejó niveles de preocupación sobre las protestas de Venezuela (-1 cada una), seguido por el de Perú (0). Por el contrario, los procedentes de todos los demás países de la región sí se mostraron intranquilos.

indiferencia (0 en una escala del -5 al +5), igual que la oposición (+0,7) y los medios de comunicación (0,9), los gobiernos están bastante de acuerdo (+3). Con base en los resultados, ningún presidente de América Latina está en contra de esta medida. Si bien Costa Rica, Guatemala y Panamá se muestran indiferentes (0), los presidentes de Bolivia, Cuba, Ecuador, El Salvador, Nicaragua y Perú muestran su máximo apoyo (+5). Si hablamos de los partidos de la oposición, observamos que la mayoría de ellos muestran indiferencia (10 de ellos). Los países en los que la oposición apoya la medida son Argentina (+3), Brasil (+2), Haití (+2) y Uruguay (+2), mientras que está en contra especialmente El Salvador (-5). Entre las empresas de los diferentes países, hay una gran disparidad de opiniones que van desde la máxima conformidad con la medida de Argentina (+5), Bolivia (+5), Cuba (+5) y Venezuela (+5), hasta el rechazo de la misma de El Salvador (-3), Brasil (-2) y Chile (-2). Los únicos ciudadanos de América Latina que no están conformes con la medida son los de Panamá (-2), mientras que los que más la apoyan son los de Cuba (+4), Haití (+4) y Uruguay (+4). En lo referente a medios de comunicación, destacan los medios cubanos con su defensa de la medida (+5), contrastando con los medios de El Salvador, que son los que menos de acuerdo están con la medida (-3).

El Instituto de Prospectiva Internacional analiza los temas de más actualidad que afectan a América Latina. En el último evaluó el grado de apoyo por parte de la región acerca de la postura del Gobierno argentino respecto a su deuda. Según el estudio, la mayoría de los actores de la región están a favor de la decisión del Gobierno argentino. Aunque las empresas muestran cierto grado de 16


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algo menos extendido e intenso que por parte de las Presidencias. Hay cuatro países: Argentina, Colombia, Costa Rica y México, donde el respaldo a Bachelet se produce tanto por parte de la Presidencia como de la oposición. En contraste, en seis países (Brasil, Guatemala, Honduras, Perú, República Dominicana y Uruguay) las oposiciones tienen una postura distinta a la de los presidentes respecto a la pregunta. Tiene mucho peso la oposición en Brasil, dada la importancia de este país en la región. Por su parte, la candidata a la Presidencia chilena tiene un claro y generalizado apoyo por parte de los principales medios de comunicación de toda la región; solo hay una posición desfavorable en los medios en Honduras y en Cuba y neutrales en Haití, Paraguay y Venezuela. El resto apoyan la potencialidad de Michelle Bachelet como líder regional. Siendo como son los principales medios de comunicación los catalizadores de este tipo de liderazgos, no es arriesgado vaticinar que si Bachelet alcanza la Presidencia de Chile, su liderazgo en la región (de ella y de Chile) será claro y contundente. La Red considera que la ciudadanía también ve de manera mayoritaria el potencial liderazgo de Bachelet en la región. Hay más países neutrales, ni a favor, ni en contra, pero en ninguno hemos detectado una ciudadanía crítica con el liderazgo de la política chilena. Los mayores apoyos los alcanza entre los argentinos, colombianos, salvadoreños, guatemaltecos, peruanos, dominicanos y uruguayos. Finalmente en el caso de los empresarios, el estudio refleja que son los que menos claro ven a Bachelet como líder regional. Ahora bien, el balance global es claramente positivo, salvo en Paraguay. Globalmente, si se observan los gráficos, la conclusión es clara: América Latina ve a Michelle Bachelet como una potencial líder regional.

La política también es otra de las cuestiones analizadas por el IPI. En este sentido, en agosto de 2013, el Mapi Latino analizó en qué medida la por aquel entonces candidata a Presidencia de Chile, Michelle Bachelet, podría ser vista una vez alcanzara la Presidencia como líder regional. Según el estudio, la candidata chilena tiene el apoyo de la inmensa mayoría de los principales actores políticos y sociales del resto de América Latina como potencial líder de la región, reflejando así que la figura política de Michelle Bachelet trasciende de manera clara el ámbito nacional de las elecciones a la Presidencia en Chile. Por parte de los presidentes y Gobiernos hay un apoyo claramente mayoritario y, especialmente intenso, por parte de Argentina, Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Perú y República Dominicana. Solo cuatro presidencias no la ven como potencial líder: Cuba, Haití, Honduras y Paraguay. Entre los principales partidos en la oposición también hay un importante apoyo,

17


Revista Desarrollo Indoamericano

Columnista Invitado A partir de esta edición, Desarrollo Indoa-

e internacional sobre Normalización, calidad, me-

mericano destaca a un columnista invitado de

trología y Responsabilidad Social en proyectos de

reconocido prestigio en América Latina por sus

la Unión Europea, Banco Mundial, Organización

contribuciones al pensamiento social y económico.

Intenteramericano de Desarrollo –BID–.

En tal sentido, nos complace sobremanera

Fue, además, directora general del Sector de

publicar el siguiente artículo exclusivo de Perla

Tecnología enrnacional para la Normalización –

Puterman, prestigiosa experta venezolana en te-

ISO– y Banco I el Ministerio de Fomento de su

mas de Responsabilidad Social, quien participó

país, donde también ocupó la dirección general

activamente en la elaboración de la ISO 26000,

de Fondonorma, Organismo Nacional de Normas

es profesora universitaria, miembro del Consejo

y Certificación de Calidad, similar al Icontec en

Consultivo de la Universidad Monteavila y del

Colombia.

Consejo editor de la Revista RSE en Venezuela,

Es moderadora del Foro Iberoamericano de

autora de libros y artículos especializados en el

Responsabilidad Social, del que fue fundadora.

tema de RSE, conferencista y consultora nacional

Perla Puterman, Fundadora del Foro Iberoamericano de Responsabilidad Social

Responsabilidad Social Universitaria (RSU) cupaciones de las partes interesadas, fuera de los aspectos ambientales y sociales. Con la aprobación de la ISO 26000 en el año 2010 y su visión holística, la responsabilidad social dejó de ser etiquetada como empresarial y se considera que aplica a todo tipo de organización, no importa su tamaño, tipo o ubicación. Esta evolución del concepto y su aplicación en muy diversos campos ha llevado a definiciones más especializadas que incorporan

La evolución de la Responsabilidad Social Empresarial –RSE–, incluyendo el cambio de la definición de la Unión Europea, plantea una nueva comprensión del término, la cual no se refiere solo a la RSE como acción voluntaria, más allá del cumplimiento legal, sino que pone de relieve que las empresas tienen impactos y es responsable por ellos ante la sociedad, animándolas a incorporar aspectos como la ética, los derechos humanos y las preo18


Revista Desarrollo Indoamericano C o l u m n i s t a

I n v i t a d o

las características propias de cada ámbito y enriquecen su ejercicio. Es así como hablamos de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), Responsabilidad Social Individual (RSI), Responsabilidad Social del Gobierno (RSG) y la Responsabilidad Social Universitaria (RSU), siendo esta última quizás la más reciente y compleja de definir por sus múltiples roles, dados su alcance ético y su vinculación con la sociedad.

François Vallaeys: “La diferencia entre RSE y RSU surge al momento de diagnosticar cuáles son los impactos y quiénes son las partes afectadas. En la Universidad tenemos impactos académicos específicos (educativos, epistemológicos, cognitivos) que, en la práctica, alejan mucho la RSU de la RSE”

La Responsabilidad Social Universitaria ha superado el objetivo tradicional de la extensión y la proyección social para asumir un concepto más vinculado a la naturaleza misma de la institución y sus funciones: generar conocimiento, divulgarlo y ponerlo al servicio de la sociedad. Hablan los expertos Para el padre Luis Ugalde, rector de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela, “responsabilidad viene de responder y para responder primero hay que escuchar y entender la pregunta. La primera condición para ser responsable es que las universidades sean conscientes de que la sociedad (no solo los padres, quienes hacen enormes esfuerzos para que sus hijos estudien) tiene preguntas, frustraciones, esperanzas y expectativas con respecto a ellas, esperando que de sus aulas escolares salgan respuestas y, sobre todo, personas capaces y comprometidas a aliarse con los grupos necesitados para ayudarles, con su apoyo, a alcanzar logros y soluciones. No se trata solo del estudio, sino también de un modo y sentido de vida”.

lores ciudadanos, responsabilizándose así de las consecuencias y los impactos que se derivan de sus acciones”. Igualmente, menciona el papel que la universidad ha cumplido, a lo largo de su historia, en la transmisión de conocimientos y como eslabón entre la sociedad y la empresa, poniendo el conocimiento al servicio del ser humano (progreso ético, realización personal, desarrollo profesional y vinculación solidaria con los intereses generales). Para Víctor Guédez, experto venezolano y profesor de ética, existen cuatro dimensiones de la RSU: una, asociada a la gestión de la institución como organización, y otra disgregada en tres áreas: la docencia, a través de la creación del conocimiento; la investigación, tanto básica como aplicada, y la extensión a través de la cooperación con la comunidad.

En un artículo de Marta de la Cuesta, experta y catedrática española en materia de RSE, se define la RSU como “ofertar servicios educativos y transferencia de conocimientos, siguiendo principios de ética, buen gobierno, respeto al medioambiente, compromiso social y promoción de va19


Revista Desarrollo Indoamericano C o l u m n i s t a

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a trabajar en interfaz con los departamentos de investigación y los docentes de las diversas facultades para implementar y administrar proyectos de desarrollo que sean fuente de investigación aplicada y recursos didácticos para la comunidad universitaria.

François Vallaeys, experto en RSU y probablemente el mayor investigador en la materia, señalaba en una entrevista publicada en su blog Ética y RSU: “La diferencia entre RSE y RSU surge al momento de diagnosticar cuáles son los impactos y quiénes son las partes afectadas. En la Universidad tenemos impactos académicos específicos (educativos, epistemológicos, cognitivos) que, en la práctica, alejan mucho la RSU de la RSE”.

Estas cuatro líneas de acción convergen en una presentación de un encuentro de universidades jesuitas realizado en Ciudad Guayana, Venezuela, donde definieEn un trabajo de la Universidad Pontificia ron muy acertadamente a la RSU como del Perú, el mismo autor enfoca la RSU, “la habilidad y efectividad de la univeral igual que Víctor Guédez, en cuatro lí- sidad para responder a las necesidades de transformación de neas de acción institula sociedad donde está cional: 1. Gestión interinmersa, mediante el na de la Universidad “Con la aprobación ejercicio de sus funcomo organización de la ISO 26000 en ciones sustantivas: dosocialmente responel año 2010 y su cencia, investigación, sable, orientada hacia extensión y gestión inla transformación de visión holística, la terna. Estas funciones la Universidad en una responsabilidad social deben estar animadas pequeña comunidad por la búsqueda de la ejemplar de democradejó de ser etiquetada promoción de la juscia, equidad (supresión como empresarial ticia, la solidaridad y de las segregaciones la equidad social, mey corrección de los y se considera que diante la construcción privilegios) y transaplica a todo tipo de de respuestas exitosas parencia (política y organización, no importa para atender los retos económica), haciendo que implica promover de ella un modelo de su tamaño, tipo o el desarrollo humano desarrollo sostenible ubicación.” sustentable”. (política de protección del medioambiente, Hacia el desarrollo uso de papel reciclasostenible do, tratamiento de los desechos, etc.); 2. Docencia, cuya meta es capacitar a los docentes en el enfoque de Para mí, hablar de RSU no es sencillo porla Responsabilidad Social Universitaria y que la universidad, por su naturaleza y en el aprendizaje basado en proyectos de razón de ser, tiene diferentes roles en tal carácter social, abriendo el salón de clase sentido: uno, como organización, y otro, a la comunidad como fuente de enseñan- fundamental, sobre la conducción de la za significativa y práctica aplicada a la sociedad a través de la formación no solo solución de problemas reales; 3. Investi- en carreras profesionales y en ética o valogación, que debe promover la investiga- res, sino también de talentos y conciencia ción para el desarrollo en todas las formas ciudadana. Es decir, la universidad como posibles, y 4. Proyección social, orientada organización debe comprender su rela20


Revista Desarrollo Indoamericano C o l u m n i s t a

I n v i t a d o

La universidad es una palanca de desarrollo sostenible para las nuevas generaciones sidades no deben limitarse a dar cursos, maestrías o diplomados sobre RS, sino incluir a esta como una materia básica en las cargas curriculares de todas las carreras, enseñando de esta forma los temas de RS y sostenibilidad en forma transversal.

ción con la sociedad, con sus partes interesadas (alumnos, autoridades y personal administrativo, docentes y obreros, proveedores y, en general, todos los actores externos potenciales: comunidad, sociedad civil, sectores privado y público…), y, por su amplia esfera de influencia, la relación entre las partes interesadas y la sociedad, originada por su impacto en ambos.

El buen modelaje en las universidades es esencial, pero para ello hay que comenzar por motivar y formar adecuadamente a docentes y directivos, además de desarrollar, como dicen los autores antes mencionados, un sistema de gestión de la RS para dar sentido estratégico a sus acciones. Como organización, al igual que otras, las universidades deben ser responsables ante los impactos que sus actividades y decisiones causan en la sociedad y el medioambiente, en consideración con sus partes interesadas y el desarrollo sostenible.

Como cualquier organización, e incluso en mayor grado, la universidad tiene especial relevancia en la integración de la RS en sus prácticas diarias. La gran diferencia de la universidad respecto a otras organizaciones es su gran impacto social y económico especialmente, también en sensibilización y en el alcance de su esfera de influencia. La universidad es una palanca de desarrollo sostenible para las nuevas generaciones. El gran debate debe estar en sus aulas. Por lo tanto, las univer-

Con base en los principios establecidos en la Norma ISO 26000 –Guía de Responsabi21


Revista Desarrollo Indoamericano C o l u m n i s t a

I n v i t a d o

“La Responsabilidad Social Universitaria ha superado el objetivo tradicional de la extensión y la proyección social para asumir un concepto más vinculado a la naturaleza misma de la institución y sus funciones: generar conocimiento, divulgarlo y ponerlo al servicio de la sociedad”.

les, como es el caso venezolano con la Ley del 14-9-2005, la cual exige 120 horas de servicio comunitario a estudiantes universitarios de los últimos años, promoviendo un encuentro de saberes universidad-comunidad.

lidad Social–, las universidades, como organizaciones, deben por principio: rendir cuentas, tener un comportamiento ético, ser transparentes, respetar los derechos humanos, cumplir con la legislación nacional, respetar los intereses de las partes interesadas y cumplir con la normativa internacional de comportamiento.

Sin embargo, la RSU no debe ser vista solo como voluntariado universitario y acciones sociales tradicionales ya que a menudo pudiera esconder la falta de  RS de la Universidad como ente en sí mismo. La academia debe aprovechar la oportunidad que tiene como agente formador de futuros líderes y convertir la RSU y la ética en temas prioritarios.

Adicionalmente, deben identificar sus partes interesadas e involucrarse con ellas, priorizando las acciones a emprender tanto interna como externamente en materia de gobernanza, derechos humanos (con sus trabajadores, alumnos y sociedad), medioambiente (intramuros y extramuros), prácticas justas de operación y asuntos de clientes (en este caso, estudiantes, docentes y sociedad, participando en el desarrollo comunitario). De igual manera, es fundamental dar el ejemplo en temas de transparencia, buen gobierno, comunicación y mejora de los sistemas de información y rendición de cuentas, códigos de conducta efectivos y cláusulas sociales en los contratos y concursos públicos que les permitan ser más responsables con la gestión de sus recursos.

Por último, las universidades deben repensar su rol y revisar sus programas en función de las necesidades de la sociedad actual y futura. Tanto las Universidades como los gobiernos deben ir más allá del escrutinio de la RSE para así tomar la iniciativa y sentar ejemplo social. Por otra parte, la sociedad debe ser sensibilizada y las universidades son claves para ello, escuchando lo que la sociedad demanda con humildad y ética, construyendo con ella las respuestas. 

Las universidades deben conjugar su RSU, sostenibilidad, calidad y excelencia, internamente y en especial con sus grupos de interés, mientras las empresas de nuestros países deben lograr alianzas de largo plazo con ellas. La promoción de la ética puede sustentarse en normas lega-

Al decir del padre Ugalde, “unir talento y conocimiento con el compromiso ético de ponerlos al servicio de la vida, es la manera de hacer una comunidad universitaria cuyo distintivo sea no solo comprender la realidad, sino transformarla”.

22


Revista Desarrollo Indoamericano

Registro de Prensa Igual que en la pasada edición, incluimos la sección

ta de Michael Porter, profesor de la Universidad de

“Registro de prensa”, donde reproducimos impor-

Harvard, al citado análisis crítico de Friedman, y

tantes publicaciones aparecidas en otros medios

la correspondiente presentación de la conocida teo-

informativos, relacionadas con nuestra revista o,

ría sobre valor compartido, piedra angular de su

como sucede en este caso, con artículos escritos por

modelo de competitividad.

su director, Jorge Emilio Sierra Montoya.

Promovemos así un debate de fondo, al más alto ni-

Para la presente edición registramos dos ensayos.

vel académico, sobre el modelo de Responsabilidad

En el primero de ellos, se abordan las críticas del

Social Empresarial.

economista Milton Friedman a la Responsabilidad

Por último, destacamos una crónica de las que

Social Empresarial –RSE–, que fue publicado en el

viene publicando el periódico “El Heraldo” sobre

boletín informativo de la Confederación Mundial

proyectos e investigaciones sociales de la Univer-

de Negocios (World Confederation of Businesses

sidad Simón Bolívar, como expresión de la alianza

–WorldCob–, con sede en Houston, Estados Uni-

Universidad-Empresa en el marco de la responsa-

dos), distribuido mensualmente en más de setenta

bilidad social de ambas instituciones. “Cómo ser

países, y del que Sierra Montoya es colaborador

un inventor de la noche a la mañana” se titula este

permanente.

informe sobre Rafael Salcedo, gerente de la Edito-

El segundo ensayo, por su parte, apareció en la Re-

rial Mejoras que imprime la revista Desarrollo

vista RS, especializada en temas de Responsabili-

Indoamericano desde su fundación hace ya cerca

dad Social y Sostenibilidad, sobre la tácita respues-

de cincuenta años.

Milton Friedman

Los ataques de Milton Friedman a la RSE peso a nivel internacional.

Milton Friedman, uno de los más importantes economistas del mundo en las últimas décadas y considerado el máximo representante del Neoliberalismo que dio origen al modelo de apertura económica hacia fines del siglo pasado, es enemigo declarado de la Responsabilidad Social Empresarial –RSE–, sin duda el de mayor

Pero, ¿qué fue exactamente lo que él dijo? ¿Cuáles fueron sus tesis al respecto, más allá de la muy repetida afirmación de que “la responsabilidad social de la empresa –como tituló su célebre y muy conocido ensayo– es incrementar sus beneficios”? 23


Revista Desarrollo Indoamericano R e g i s t r o

d e

P r e n s a

ma de dichos reclamos que vienen provocando un verdadero “boom” de la RSE a lo largo y ancho del planeta, con cuantiosas inversiones a cuestas? ¿Cuál es, en realidad?

¿Cuáles son, en fin, sus críticas al respecto? ¿Y cómo las vemos hoy, tres décadas después de haberse publicado en el New York Times? Es lo que intentaremos responder a continuación.

Según Friedman, tan extraño fenómeno tiene su origen en la tradición socialista, marxista si se quiere, que de tiempos atrás pretende dar al traste con la economía de mercado, con la libre empresa, con el capitalismo en general, representando en consecuencia un grave peligro para su continuidad en el plano económico y, aún en el político, del sistema democrático que le sirve de fundamento desde sus orígenes.

Humor de economista Sí, la historia comienza con un chiste. Cuando Friedman oye hablar a los empresarios sobre su responsabilidad social, eso le recuerda –dice al iniciar su escrito– “el maravilloso planteamiento de aquel francés que a sus 70 años descubrió que había estado hablando en prosa durante toda su vida”.

No es poca cosa lo que ahí está en juego, apreciado lector. La RSE parece constituir la principal amenaza para la democracia y el capitalismo, abriéndoles paso a regímenes totalitarios de izquierda, al comunismo de vieja data, al poder absoluto del Estado que muchos creíamos, sobre todo tras el desplome de la Unión Soviética, superado por completo.

Humor de economista, claro está. Que es fácil interpretar, a diferencia por lo general de sus proyecciones econométricas: así como el francés del cuento no hizo sino hablar en prosa sin saberlo, nuestros empresarios han sido socialmente responsables desde siempre, desde mucho antes de ponerse en boga la RSE.

Veamos cómo Friedman intenta demostrar la validez de tan osado criterio.

Más aún, la responsabilidad social es lo que siempre hacen las empresas cuando dan empleo, pagan salarios y generan riqueza que se destina en parte a asumir las obligaciones tributarias, todo lo cual trae enormes beneficios para los empleados y sus familias, los clientes y proveedores e incluso las gentes más pobres, favorecidas con aquellos impuestos salidos de sus propios bolsillos (de los empresarios, como es obvio).

¡La RSE es un suicidio! Para empezar, Friedman aclara que no puede hablarse, en sentido estricto, sobre la responsabilidad social de la empresa por la sencilla razón de que ésta no es una persona de quien debamos esperar que sea responsable. Quienes deben serlo son, en cambio, los empresarios-dueños o, mejor, quienes los representan y están a cargo del manejo de la compañía, es decir, los ejecutivos del más alto nivel (presidente, director o gerente general).

No es necesario, entonces, exigir responsabilidad social a las empresas, pues ya la ejercen por naturaleza, por definición. ¿A qué viene –se pregunta Friedman– esa moda de la RSE, según la cual las empresas deben ir más allá de dichas funciones y de sus obligaciones legales, por consideraciones éticas? ¿Cuál es la causa últi-

Pero, ¿en qué consiste esa responsabilidad? Insistamos: en generar utilidades, o sea, “incrementar los beneficios” que se24


Revista Desarrollo Indoamericano R e g i s t r o

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P r e n s a

plata, con sus recursos personales, ¡vaya y venga! Lo que no es responsabilidad, ni mucho menos, es hacerlo con la plata de los demás, sean propietarios o trabajadores, clientes o proveedores, para quienes también serían válidos los argumentos que acabamos de mencionar.

ñalamos al principio, consecuencia lógica a su vez del adecuado funcionamiento de la organización a su cargo. En cuanto a los beneficios sociales, no pueden ser sino los citados arriba (empleo, salarios e impuestos, según la ley). ¿Qué sucede, entonces, cuando se va más allá de esto, en nombre de la RSE, con diversos programas sociales para los llamados grupos de interés –stakeholders–? Ahí el ejecutivo, según Friedman, actúa en forma irresponsable, no responsable, puesto que malgasta un dinero que no le pertenece (es de los propietariosaccionistas), poniendo además en grave riesgo el futuro de la empresa por problemas financieros.

Así las cosas, el mandato de Friedman es claro: ¡la responsabilidad social empresarial, para bien de la empresa y sus grupos de interés, debería estar prohibida, ¡comenzando por sus máximos directivos! ¡Seguirla haciendo es un suicidio! La arremetida final Las demoledoras críticas del célebre profesor norteamericano no terminan ahí. Al contrario, no deja de hallar nuevos ángulos de ataque, como es que los administradores, al cumplir una función política que no les corresponde, pretenden incluso ir más allá del gobierno al cobrar impuestos y gastarlos a su antojo, sin que alguien los pueda controlar y frenar sus abusos. Es como si fueran –dice– legisladores, rama ejecutiva y jueces. ¡El poder absoluto!

Para colmo de males –agrega–, el directivo en cuestión termina tomando decisiones que no son racionales desde el punto de vista económico: baja precios por ayudar a los pobres o reducir la inflación, enfrenta la contaminación ambiental con gastos exorbitantes y contrata empleados por motivos humanitarios (a discapacitados, por ejemplo), aunque no sean los mejores y de mayor productividad. En definitiva, tales decisiones terminan afectando a otros grupos de interés, ya no solo a los propietarios, verbigracia a los empleados cuando les gastan el dinero que podría servir para subirles el salario y, por ende, mejorar sus condiciones de vida y las de sus familias.

De otra parte, no están preparados siquiera para tales funciones. ¿Cómo saben, en efecto, si sus inversiones sociales logran frenar la inflación, el desempleo o la violencia? ¿Qué tan conocedores son de estos asuntos, bastante complejos por naturaleza, que deben ser tratados por los exper-

Ahora bien, si todo esto lo hacen con su 25


Revista Desarrollo Indoamericano R e g i s t r o

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P r e n s a

En defensa de la RSE

tos mientras ellos han de estar dedicados solo a sus negocios?

Sin duda, las tesis anteriores acogen el principio fundamental de la microeconomía, según el cual las empresas buscan maximizar sus utilidades o ganancias; de igual manera, expresan tanto el liberalismo clásico de Smith y Ricardo como su versión moderna o Neoliberalismo, del que Friedman precisamente es uno de sus máximos exponentes, y a fin de cuentas exaltan la economía de mercado, la libre competencia, como condición básica del mayor crecimiento económico, indispensable a su vez para que haya desarrollo y se enfrenten así fenómenos como la pobreza.

Para colmo de males, los programas de RSE –asegura– “sirven a menudo para encubrir acciones que se justifican por motivos distintos”. De hecho, a una empresa le conviene tener buena fama, buen nombre, buena reputación, y si esto lo consigue haciendo gala de responsabilidad social, ¡excelente!

No obstante, este comportamiento es apenas por interés, por un beneficio particular y no de los demás, lo cual permite concluir que la responsabilidad social no es sino una “fachada hipócrita”, cercana al verEl mandato de dadero “fraude”. Poco falFriedman es claro: ¡la ta, en definitiva, para que los ejecutivos puestos al responsabilidad social banquillo sean calificados empresarial, para bien de como delincuentes de cuela empresa y sus grupos llo blanco…

Pero, ¿qué tan válidos son tales criterios, contra los cuales se han ido lanza en ristre los defensores de la RSE que por cierto viene registrando un auge sin precedentes, lejos de provocar el colapso ecode interés, debería estar nómico advertido por el Para rematar su análisis, investigador de la prohibida, comenzando célebre Friedman asegura que en Universidad de Chicago? las circunstancias descri¿Las recientes crisis finanpor sus máximos tas la RSE atenta contra cieras, por el contrario, directivos! los principios de la socieno son causadas más bien por la falta de responsabidad libre y la economía de mercado, todo ello en nombre de criterios lidad social que obliga, en la práctica, a socialistas obsoletos, mandados a reco- impulsar un capitalismo social, con equiger, con una diferencia mínima frente al dad, no el capitalismo salvaje que todavía modelo comunista: creer, en forma ilusa, padecemos? que puede llegarse a la sociedad igualitaria, al colectivismo marxista, sin romper con el capitalismo.

¿Y autores como Porter y Prahalad no demuestran incluso, con sus modelos de Valor compartido y Base de la pirámide, que dichas crisis son fruto de la pérdida de confianza en las empresas por su irresponsabilidad social, al tiempo que los cuestionados gastos sociales pueden ya no ser pérdidas sino la clave de una generación mayor de riqueza, siempre y cuando se sigan las estrategias adecuadas?

En síntesis, los empresarios partidarios de la RSE son idiotas útiles del populismo socialista, contribuyen al desprestigio creciente de las empresas como si carecieran de ética y sensibilidad social, y actúan así por “un impulso suicida”, del que tarde o temprano serán víctimas.

A esas preguntas intentaré responder en el siguiente artículo.

Un panorama apocalíptico, sin duda. 26


Revista Desarrollo Indoamericano R e g i s t r o

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P r e n s a

Michael Porter

La respuesta de Porter a las críticas de Friedman ¿La Responsabilidad Social Empresarial –RSE– es tan mal negocio como asegura Milton Friedman, según vimos en un artículo anterior? Puede serlo en algunos casos, sin duda. Pero, siempre y cuando se desarrolle una estrategia adecuada en tal sentido, es también un excelente negocio, tanto para la sociedad como para la empresa.

De hecho, Porter retoma su conocido modelo de competitividad, aquel que lo ha hecho famoso en todo el mundo, y lo aplica a cabalidad en el campo de la responsabilidad social, a la que termina identificando como gran ventaja competitiva y pieza indispensable del anhelado éxito empresarial. No es poca cosa lo que ahí está en juego, amigo empresario.

La RSE, en consecuencia, genera valor compartido, síntesis por excelencia de lo que Michael Porter, otro célebre profesor norteamericano de la Universidad de Harvard, plantea al respecto. ¿Se trata acaso –cabe preguntar– de la esperada respuesta a Friedman o, mejor, la enérgica defensa ante las fuertes críticas de su colega de la Universidad de Chicago? Todo parece indicar que sí.

De pérdidas a ganancias Para empezar, las inversiones en proyectos sociales no son gastos superfluos, que incluso pueden representar –al decir de Friedman– cuantiosas pérdidas y hasta llevar a la bancarrota, sino que por el contrario (con una buena estrategia, repe-

Porter retoma su conocido modelo de competitividad, aquel que lo ha hecho famoso en todo el mundo, y lo aplica a cabalidad en el campo de la responsabilidad social, a la que termina identificando como gran ventaja competitiva y pieza indispensable del anhelado éxito empresarial. 27


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nectados del negocio, fragmentados, insuficientes a todas luces.

timos) generan ganancias o al menos evitan graves problemas financieros en las compañías.

Ahí se refiere, para sorpresa de muchos, a la RSE entendida apenas como obligación moral, sin descartar la ciudadanía corporativa, el buen gobierno o Gobierno Corporativo; o incluso como sostenibilidad, centrada en la comunidad y el medio ambiente; o como una licencia para operar, dada por los grupos de interés que parecieran controlar el negocio; o como reputación, con su acostumbrado énfasis en la imagen, la marca, el marketing o las relaciones públicas.

¿Por qué? La razón es obvia: para nadie es un secreto que las actividades productivas tienen a veces impactos negativos en la sociedad, entre los cuales están, por ejemplo, los de tipo ambiental. Pues bien, eso implica riesgos, aun riesgos financieros.

Las pruebas saltan a la vista, enunciadas por el mismo Porter: en firmas como Nike y Shell Oil, en el sector farmacéutico o en negocios de comida rápida, Según Porter, se requiere llegaron a presentarse una estrategia, una tales problemas, cuya solución, en el marco verdadera estrategia de la responsabilidad corporativa, sin quedarse social, les permitió salir adelante. en la simple filantropía o

¡No! ¡Lo que se requiere –insiste Porter– es una adecuada estrategia corporativa! La estrategia de RSE

Que no sea, pues, algo aparente, de simple maquillaje o, como él expresa sin rodeos, “cosmética”, sino de veras una estrategia, dentro del marco estratégico de la compañía. Cuando ello no ocurre, se presentan las fallas que acabamos de señalar y que Friedman advertía con razón pero sin tener en cuenta los modernos criterios a que ahora aludimos.

beneficencia, en lo que él califica como RSE reactiva y, por consiguiente, en ciertos enfoques desconectados del negocio, fragmentados, insuficientes a todas luces.

Se trata, pues, de considerar dichos riesgos a través, claro está, de los impactos de la empresa en la sociedad –de adentro hacia afuera, como él dice– y de la sociedad en la empresa –de afuera hacia adentro–, para lo cual es indispensable desarrollar una rigurosa tarea de medición, sirviéndose de indicadores que ahora ofrece el mercado (verbigracia, el Global Reporting Initiative –GRI– para elaborar los llamados Reportes o Informes de Sostenibilidad).

Es preciso, entonces, tener una estrategia de RSE, unida a la estrategia del negocio, cualquiera sea. Dicho de otra manera, toda empresa debe poseer su plan estratégico (no que la planeación haya pasado de moda, como algunos sostienen en forma absurda); en ese plan, desde la visión y la misión del negocio hasta sus valores, es esencial la estrategia de responsabilidad social, y tales asuntos deben tratarse

Eso no es suficiente, sin embargo. Hay que ir más allá, sostiene Porter. Se requiere, en fin, una estrategia, una verdadera estrategia corporativa, sin quedarse en la simple filantropía o beneficencia, en lo que él califica como RSE reactiva y, por consiguiente, en ciertos enfoques desco28


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Toda empresa debe poseer su plan estratégico (no que la planeación haya pasado de moda, como algunos sostienen en forma absurda); en ese plan, desde la visión y la misión del negocio hasta sus valores, es esencial la estrategia de responsabilidad social, y tales asuntos deben tratarse en juntas directivas, restringidas todavía en muchos casos al análisis del balance financiero, siempre en busca de mayores utilidades…

Marriott, Nestlé, Sysco y Unilever, entre otras), cuyos proyectos aplican a cabalidad el principio del valor compartido, donde ellas ganan tanto como la sociedad, lejos de darse las pérdidas cuantiosas e inevitables que Friedman vaticinaba.

en juntas directivas, restringidas todavía en muchos casos al análisis del balance financiero, siempre en busca de mayores utilidades… Aquí entra en juego, como anotamos arriba, el citado modelo de competitividad, más aún cuando ha demostrado su eficacia a nivel global, en los países y regiones, en las ciudades y obviamente en las empresas, ante la fuerte competencia desatada aquí y allá por obra y gracia de la globalización, los tratados de libre comercio y el liberalismo económico en boga, al que ni siquiera son ajenos los países “comunistas” (China, en primer término).

Señalemos, por último, que dicha estrategia de RSE implica cambios de fondo en las empresas, en sus estructuras jerárquicas y en sus políticas de incentivos e innovación, procesos que muchos empresarios o quienes los representan no suelen aceptar por la defensa a ultranza de sus intereses o del poder que detentan. Solo basta abrir los ojos para confirmarlo. Clave del desarrollo

Así, una adecuada estrategia de RSE debe traducirse en reducción de los costos, aumento en la satisfacción de los clientes y, sobre todo, mayores beneficios para la empresa, resultados que a fin de cuentas son el fruto de la mayor competitividad por esa responsabilidad social que le genera a su vez, en un afortunado círculo virtuoso, más competitividad.

Cuanto acabamos de señalar sobre la estrategia es necesario, pero no suficiente. O al menos le falta una parte fundamental, relacionada precisamente con la sociedad, con los problemas sociales que la empresa pretende afrontar a través de su programa de responsabilidad social. Es lo que veremos a continuación, ya para terminar.

Volvamos a lo dicho en un principio: según Porter, la RSE es clave de la competitividad y, en último término, del éxito en los negocios, como lo demuestran múltiples empresas (Toyota, Microsoft,

Como es apenas obvio, los problemas en la sociedad son innumerables (políticos, económicos, educativos, etc.) y deben res29


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Porter califique a la RSE como una gran fuente de progreso social, tesis que a nuestro modo de ver tiene quizás mayor validez en nuestros países, signados por problemas tan graves como los altos índices de pobreza y desigualdad, la violencia que campea a sus anchas y la corrupción galopante, entre muchos otros.

tringirse, dentro de una sana estrategia de RSE, a aquellos que sean realmente oportunidades de negocios para la empresa, constituyéndose así en “el foco”, al decir de los expertos.

Que estén, además, relacionados con las actividades de la compañía. En las universidades, verbigracia, su responsabilidad social debería orientarse a proyecEn tales circunstancias, no podemos sino tos de educación, como en las empresas concluir que la Responsabilidad Social de salud al sector correspondiente, o en Empresarial es un faclas de construcción, a tor clave, determinanprogramas de vivienNo es de extrañar, en te, para el desarrollo da. Hay que trabajar, de nuestros pueblos. podríamos decir, en lo consecuencia, que que ya se sabe hacer. Porter califique a la RSE El capitalismo social Y que se piense, socomo una gran fuente bre todo, en el valor Recapitulemos, en de progreso social, tesis compartido. Que los gracia de discusión. que a nuestro modo de proyectos generen vaPorter no descarta los lor a la empresa, pero posibles riesgos y pérver tiene quizás mayor también a la sociedad, didas advertidos por validez en nuestros países, al grupo social al que Friedman, pero afirma están dirigidos, y a la signados por problemas que una buena estrasolución, aunque sea tegia permite alcanzar tan graves como los altos parcial, del problema enormes beneficios escogido, por lo geneíndices de pobreza y tanto para la empresa ral en alianzas estratédesigualdad, la violencia como para la sociedad, gicas con otros agentes es decir, de valor comcomprometidos tamque campea a sus anchas partido. bién con su respony la corrupción galopante, sabilidad social, sean entre muchos otros. públicos o privados. Más aún, a nuestro modo de ver, el capiEn síntesis, la estratetalismo no enfrenta –a gia planteada implica diferencia de lo dicho un nuevo tipo de relaciones entre la em- por Friedman– una seria amenaza con la presa y la sociedad, de verdadera interde- RSE sino que, por el contrario, tiende a pendencia, donde lo social se integra en consolidarse, a superar los conflictos inefecto a las operaciones del negocio para ternos que se manifiestan en las continuas beneficio mutuo. “Todos ganan”, ese dogcrisis financieras globales de los últimos ma tan caro al liberalismo económico preaños, y a avanzar finalmente hacia un cagonado por Friedman, parece cumplirse pitalismo social, más humano y regido acá al pie de la letra. por valores éticos, morales, que no pueNo es de extrañar, en consecuencia, que den dejarse a un lado. 30


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En esta sede de Editorial Mejoras en Barranquilla nació uno de los inventos más novedosos desde la creación de la imprenta. Una idea al servicio de pequeñas y medianas empresas.

Cómo ser un inventor de la noche a la mañana Las andanzas y aventuras de un inventor barranquillero que obtuvo su patente tras casi una década de trámites burocráticos, numerosos requisitos, continuos viajes y evaluaciones de expertos. Experiencia al servicio de nuevos inventores.

pró una plegadora de segunda, solo que al primer intento rompió el papel y tuvo que venderla de inmediato. Estaba en un callejón sin salida. Por lo visto, su única opción era adquirir un equipo especializado, cuyo costo era exorbitante.

José Consuegra Higgins, su mejor cliente, le exigió que imprimiera doce mil ejemplares de la revista Desarrollo Indoamericano, no los mil que cada tres meses él, Rafael Salcedo, venía publicando en su empresa, Editorial Mejoras, de Barranquilla, que por cierto había fundado su padre en los años 30 del siglo pasado.

Consuegra, entretanto, le reclamaba con insistencia. Y hasta se burlaba de sus disculpas, recordándole que si Fuad Char, el dueño de las Tiendas Olímpica, pidiera no mil huevos sino doce mil para comprarlos de inmediato, su proveedor los conseguiría como fuera…

Claro que a Rafita –como le decía Consuegra– el asunto le interesaba. Sería su mejor negocio desde cuando asumió la gerencia, tres décadas atrás. Pero, ¿cómo iba a hacerlo? ¿Cuánto tardaría ese trabajo y cuánto le costaría? ¿Cuántos empleados debía contratar para imprimir un millón de páginas, cortarlas y ordenarlas, en la forma artesanal, manual, que aún tenía entonces, en 2001?

La noche mágica Un buen día, nuestro personaje, Rafael Salcedo, salió de su oficina, fue al gimnasio, regresó a casa para ver el noticiero de televisión y hacia las 7:30 p.m. se quedó

“¡Es imposible!”, decía. No obstante, com31


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dormido, cosa nada habitual en él. A las once de la noche, despertó. Apenas abrió los ojos, una idea, acaso descabellada, se le vino a la cabeza: “Y si yo uno los pliegos sin cortar, ¿qué pasaría?”.

Trámites por décadas Al año siguiente, en 2002, tuvo otra idea: patentar su invento. No imaginaba el viacrucis que le esperaba. Empezó a sospecharlo cuando un experto en el tema le cobró dos millones de pesos por su asesoría, al término de la cual, seis meses después, ¡tendría que iniciar un proceso por un valor estimado en $40 millones, cuando a él no le alcanzaba siquiera para pagar la nómina!

Llamó a su esposa; le pidió una resmilla de papel, lápiz, regla, tijeras…, y se levantó para hacer cientos de combinaciones, guiado por algunas operaciones matemáticas que aprendió en el colegio y en la Facultad de Economía de la Universidad del Atlántico, sin pegar los ojos hasta las cinco de la mañana. “¡Sí se puede!”, gritó exaltado cuando amanecía. Halló, pues, la solución al problema. Fue al taller, cogió los pliegos, los ordenó según la fórmula descubierta, y al final comprobó, presa de la felicidad, que su experimento funcionaba y revolucionaría –pensaba– la industria nacida con Gutenberg a mediados del siglo XV, hace más de 500 años. ¡Él también era un inventor, nada menos!

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Desistió de su empeño hasta 2007 al encontrar por casualidad un aviso en algún periódico, según el cual buscaban al in“Sí es patentable”, ventor del año en el país, ganándose como contestó al final la premio el costoso tráSuperintendencia mientras mite requerido. “Se me apareció la Virle decían, de manera gen”, pensó. Y aunoficial, que su invento que no fue el ganador, estuvo entre los era novedoso, único en diez finalistas de 385 el planeta y con la debida inventos presentados, un reconocimiento de aplicación industrial, marca mayor.

condiciones básicas para darle la patente.

Los organizadores del concurso le recomendaron pedir apoyo a la Superintendencia de Industria y Comercio, donde le cobraron $480 mil por estudiar su caso, con el compromiso de darle respuesta en seis meses.

Lo que más le complacía era atender las continuas exigencias de su cliente y seguirle entregando con tiempo, sin largas esperas ni graves incumplimientos, los doce mil ejemplares solicitados, además de fortalecerse y consolidarse en el mercado por su mayor eficiencia y productividad, factores claves del éxito en los negocios.

“Sí es patentable”, contestó al final la Superintendencia mientras le decían, de manera oficial, que su invento era novedoso, único en el planeta y con la debida aplicación industrial, condiciones básicas para darle la patente. ¡No se cambiaba por nadie ante tan grata noticia!

Sus competidores se preguntaban, sorprendidos, qué había hecho Rafael Salcedo para producir tanto de la noche a la mañana…

La dicha duró poco, por desgracia. A continuación le dieron un número en 32


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Rafael Salcedo, inventor

guna institución pública o privada lo adquiera para comercializarlo. “No me paran bolas”, admite con humildad.

clave para cumplir numerosos requerimientos, al tiempo que una reseña de su invento (conocido como Método Simplificado de Recogida de un Libro) se publicó en la Gaceta oficial para ser vista en el mundo entero y recibir incluso la posible denuncia en otro país donde estuviera patentado.

Él, sin embargo, apoya ahora con entusiasmo la iniciativa de la Universidad Simón Bolívar, a través del Grupo de Investigación en Innovación y Tecnología al que pertenece, sobre la creación de un Centro de apoyo para el trámite de patentes, basado precisamente en su experiencia, como una clara expresión de la alianza entre empresas y centros educativos.

Salió bien librado de esa dura prueba. En 2011, casi una década después de comenzar los trámites, la Superintendencia patentó su invento, destacando el original modelo matemático empleado, entre diversas innovaciones que él se niega a revelar para proteger no solo a su negocio sino a nuestra industria editorial y al país.

“Esto hay que hacerlo”, concluye. Y subraya, tras recordar que Colombia es uno de los países con menor número de inventos en América Latina, su confianza en que tales actividades serán de gran ayuda para los inventores, quienes no pueden conseguir sus patentes por el exceso de requisitos y los costos elevados.

Apoyo a inventores Rafael Salcedo y sus hijos, también impresores, continúan disfrutando del invento que en poco tiempo será mejorado para conservar su pleno derecho de exclusividad por veinte años más, hasta mediados del presente siglo, al menos mientras al-

“El proyecto será muy conveniente para el país, en especial para la región Caribe”, dice. 33


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Con la presente publicación rendimos homenaje al escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel de Literatura, quien falleció el pasado 17 de abril en México. Gabo –como era mundialmente conocido– fue condiscípulo del fundador de Desarrollo Indoamericano, José Consuegra Higgins, en el colegio San José de Barranquilla, donde ambos hicieron sus primeros escritos, iniciando así una intensa y brillante vida intelectual que los consagró como dos de los mayores exponentes de la cultura en América Latina. En este artículo, publicado por “El Diario del Otún” (uno de los más importantes periódicos del Eje Cafetero en Colombia), el director de Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya, describe el humor de García Márquez con base en textos de “El coronel no tiene quien le escriba”, considerada por muchos críticos como su mejor novela, superior incluso a “Cien años de soledad”.

El humor de El Coronel no tiene quien le escriba desconcertado como él.”

En plena violencia política, el coronel se vistió como el día de su matrimonio para ir a un entierro. “Estás como para un acontecimiento –dijo (la esposa). -Este entierro es un acontecimiento –dijo el coronel–. Es el primer muerto de muerte natural que tenemos en muchos años.”

El entierro del amigo de Agustín no podía pasar frente al cuartel de policía porque en el pueblo había estado de sitio. “Pero esto no es una insurrección –dijo el coronel (a don Sabas)–. Es un pobre músico muerto.”

En el velorio de un amigo de su hijo Agustín, el coronel “volteó la cabeza y se encontró con el muerto. Pero no lo reconoció porque era duro y dinámico y parecía tan

Mientras el coronel y los amigos de Agustín hablan maravillas sobre el gallo al que

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“Mira en lo que ha quedado nuestro paraguas de payaso de circo –dijo el coronel (a su esposa) con una antigua frase suya. Abrió sobre su cabeza un misterioso sistema de varillas metálicas–. Ahora solo sirve para contar las estrellas.” “Esta paciente está mejor que yo. Con un asma como esa yo estaría preparado para vivir cien años”.

consideran invencible, la esposa dice, aguándoles la fiesta: “No sé qué le han visto a ese gallo tan feo. A mí me parece un fenómeno: tiene la cabeza muy chiquita para las patas”.

Continúa el diálogo entre la esposa del coronel y el médico. –“Espérese y le caliento el café”–, dice la mujer al médico, quien le responde: “No, muchas gracias. Le niego rotundamente la oportunidad de envenenarme”.

Cuando su esposa comenta que si ya hubiera pasado el primer aniversario de la muerte de su hijo Agustín se pondría a cantar, el coronel le dice: “Si tienes ganas de cantar, canta. Eso es bueno para la bilis”.

“Se murieron los enfermos”, es el irónico saludo del médico al coronel y su esposa cuando llega a visitarlos. –“Así es, doctor”– le dice el coronel. Y agrega: “Yo siempre he dicho que su reloj anda con el de los gallinazos”.

Sigue el diálogo del médico, pero ya con el coronel, quien bastante molesto por lo que dice su esposa sobre la fiebre que él tuvo en la noche, comenta: “El día que me sienta mal no me pongo en manos de nadie. Me boto yo mismo en el cajón de la basura”. –“Gracias por la flor”–, le dice el médico.

Tras el examen de rigor, el médico dice sobre la salud de la esposa del coronel:

–“Tengo el cerebro tieso como un palo”–, le comenta la esposa al coronel, quien

Descripción de la esposa del coronel: “Era tan menuda y elástica que cuando transitaba con sus babuchas de pana y su traje negro enteramente cerrado parecía tener la virtud de pasar a través de las paredes”.

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“Ese animal (el gallo) se alimenta de carne humana”, dijo el coronel al médico. “El único animal que se alimenta de carne humana es don Sabas”, aclaró el médico.

dice: –“Siempre lo has tenido así”– y, al observar “el cuerpo de la mujer enteramente cubierto de retazos de colores”, anota: “Pareces un pájaro carpintero”. ”Hay que ser medio carpintero para vestirse”, dice ella.”

do surgió de la crisis, la mujer lo reconoció con estupor. -Estás en el hueso pelado –dijo– -Me estoy cuidando para venderme –dijo el coronel–. Ya estoy encargado por una fábrica de clarinetes.”

“-Es un gallo contante y sonante –dijo (el coronel a su esposa)–… Nos dará para comer tres años. -La ilusión no se come –dijo la mujer. -No se come, pero alimenta –replicó el coronel–.”

Al criticar la censura de prensa en su época, el coronel dice: “Desde que hay censura los periódicos no hablan sino de Europa”. Y agrega: “Lo mejor será que los europeos se vengan para acá y que nosotros nos vayamos para Europa. Así sabrá todo el mundo lo que pasa en su respectivo país”.

En otra discusión por la falta de dinero y la necesidad de vender lo poco que les queda para no morirse de hambre, la esposa dice al coronel, tras regañarlo por no “darse cuenta de los problemas de la casa”: “Varias veces he puesto a hervir piedras para que los vecinos no sepan que tenemos muchos días de no poner la olla”.

“¿Cuándo fuiste al cine por última vez?”, preguntó el coronel a su esposa. “En 1931 –dijo ella–. Daban La voluntad del muerto. -¿Hubo puños? -No se supo nunca. El aguacero se desgajó cuando el fantasma trataba de robarle el collar a la muchacha.”

Ante el terror de su esposa por un fuerte aguacero y “el trueno (que) se despedazó en la calle”, “el coronel sonrió. -Esto te pasa por no frenar la lengua –dijo– . Siempre te he dicho que Dios es mi copartidario”.

El coronel “sufrió una recaída”. Y “cuan36


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Al decirle don Sabas que esa tarde no había encontrado “ni el sombrero” cuando salió a buscar al coronel, éste le dice: “No lo uso para no tener que quitármelo delante de nadie”.

Al contarle al coronel que ella tiene “pesadillas todas las noches”, la esposa recuerda: “La semana pasada se me apareció una mujer en la cabecera de la cama”, a quien –dice– “tuve el valor de preguntarle quién era y ella me contestó: Soy la mujer que murió hace doce años en este cuarto. -La casa fue construida hace apenas dos años –dijo el coronel. -Así es –dijo la mujer–. Eso quiere decir que hasta los muertos se equivocan.”

“¿Y usted cómo está doctor?”, preguntó el coronel al médico, quien “se encogió de hombros. -Regular –dijo–. Creo que estoy necesitando un médico”.

“Quédate así como estás” –dijo el coronel a su esposa, “sonriendo–. Eres idéntica al hombrecito de la Avena Quaker. Ella se quitó el trapo de la cabeza.”

“Me gustaría sembrar las rosas”, dijo la esposa al mirar por una ventana. “Si quieres sembrar las rosas, siémbralas –dijo el coronel. -Se las comen los puercos –dijo ella. -Mejor. Deben ser muy buenos los puercos engordados con rosas”.

Ante la posible venta del gallo, le preguntó la esposa al coronel: “¿Y ahora qué haces? -Estoy pensando, dijo el coronel. -Entonces está resuelto el problema. Ya se podrá contar con esa plata dentro de cincuenta años.”

“Si no te pones los (zapatos) nuevos no acabarás de amansarlos nunca”, dijo la esposa al coronel. “Son zapatos de paralítico –protestó el coronel–. El calzado debían venderlo con un mes de uso”.

Tras examinar a don Sabas, el médico comenta: “Habrá que fusilarlo. La diabetes es demasiado lenta para acabar con los ricos”. Y agrega: “La pobreza es el mejor remedio contra la diabetes”. “Gracias por la receta”, dice don Sabas.

El sirio Moisés “era un oriental plácido forrado hasta el cráneo en una piel lisa y estirada, con densos movimientos de ahogado. Parecía efectivamente salvado de las aguas”. 37


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Crónicas del Caribe

Cartagena, conocida como El Corralito de Piedra y La Ciudad Heroica o La Ciudad Amurallada, está plagada de historias que van desde sus pobladores indígenas, la colonia española y la independencia patria, hasta hoy, cuando es uno de los principales centros latinoamericanos del turismo mundial.

Abrimos hoy una nueva sección: “Crónicas del Caribe”, escritas por el director de Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya, uno de los más reconocidos cronistas del país, según consta en varios de sus libros y en los galardones obtenidos en tan difícil género periodístico (bastante cercano a la literatura), como fueron su Nominación al Premio Simón Bolívar con su serie “Perfiles de historia económica” y haber sido declarado Fuera de Concurso en el Premio Crónicas de Colprensa, entre otros. En esta ocasión, Sierra Montoya hace un recorrido por Cartagena de Indias, la Ciudad Heroica, y describe la experiencia de un artesano en la isla de Barú.

El realismo mágico en la historia de Cartagena En 1502, solo diez años después del descubrimiento de América por obra y gracia de Cristóbal Colón, el conquistador español Rodrigo de Bastidas fue a parar en la Bahía de Cartagena, acompañado por Juan de la Cosa, “famoso navegante, explorador y cartógrafo” al decir de las crónicas históricas

vivían de la pesca y eran guerreros que al final del combate se sentaban tranquilos a comerse los enemigos caídos en la lucha, apropiándose de sus espíritus. Los caribes eran, pues, caníbales (nombre derivado del suyo, según enseñan los expertos en etimologías).

Claro que el nombre de Cartagena vino después. Por lo pronto, lo que allí había era un pequeño caserío: Kalamarí o Calamari –al parecer, en alusión al calamar–, con menos de mil pobladores, indios caribes por más señas, quienes permanecían acostados cómodamente en sus hamacas,

Como si lo anterior fuera poco, al terminar la cena colgaban los cráneos de sus víctimas en una empalizada –en palos, mejor dicho–, no solo para verlos como trofeos sino para atemorizar a quienes osaran enfrentarlos, sabiendo de antemano qué terrible fin los esperaba. 38


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honor a su similar en España, consagrada a la protección de San Sebastián, quien según la historia sobrevivió milagrosamente al martirio con letales flechas romanas. El fundador creía, en fin, que el santo de su devoción los protegería también de los ataques de los indios, quienes aún estaban regados por todas partes. Y claro, él fue inmune a las flechas, pero no a la muerte en alta mar cuando estaba a punto de llegar a la madre patria tras la condena a prisión que le impusieron las autoridades imperiales.

Los hombres blancos, sin embargo, no se acobardaban ante las macabras escenas. Al contrario, lanzaron su fuerte arremetida militar, de la que no dejaban títere con cabeza. Solo que ellos también en ocasiones la perdieron, como fue el caso del propio Juan de la Cosa, quien poco después de su llegada, hacia 1510, fue víctima mortal de flechas envenenadas, las cuales cubrieron tanto su cuerpo que éste se hizo irreconocible. Don Juan, a propósito, fue quien elaboró el primer mapa del Mar Caribe, a mucho honor. Llegó don Pedro, el fundador

“Se fue al fondo del mar, encadenado en su celda”, concluye algún escrito sobre el naufragio.

El nombre de Cartagena vino después, con la fundación, cuando Pedro de Heredia, otro conquistador blanco, se apareció por estos lados hacia 1533, tomó posesión del lugar –“como Pedro por su casa”, según suele decirse– y bautizó la ciudad en

Don Pedro, claro está, fue sentenciado por sus abusos de autoridad, entre los que seguramente no estaba, como sí lo estaría hoy, haber sido el primero en vender esclavos provenientes del África, ni mucho menos por la fortificación de la ciudad

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Hacia 1586 apareció el temido Francis Drake, dispuesto a conquistar aquella Cartagena de Indias tapada en la plata.

Francis Drake, dispuesto a conquistar aquella Cartagena de Indias tapada en la plata. Como corsario, podía moverse a sus anchas en el mar, con la debida patente de corso otorgada por la corona británica, para hacerse a los codiciados tesoros que transportaban de regreso los barcos hispanos. Y como la ciudad no estaba todavía amurallada…

que se vio obligado a emprender debido a la enorme riqueza que empezó a circular por sus calles y el puerto, de donde partían los barcos cargados de oro. En efecto, las otras grandes potencias de la época en Europa, encabezadas por Inglaterra y Francia, se negaron a aceptar el supuesto derecho divino de España sobre el Nuevo Mundo, otorgado por el Papa Julio II, y fue así como sus corsarios y piratas, casi siempre con el apoyo oficial de ultramar, lanzaron “siete ataques de gran envergadura entre 1563 y 1697”, dispuestos a tomársela y ponerla al servicio de sus reinos.

Drake lanzó, entonces, sus buques piratas, desembarcó en las playas que siglos después estarían plagadas de turistas, entró con sus tropas hasta la antigua Kalamarí cuyos feroces indígenas ya no se veían por ningún lado, derrotó a las débiles fuerzas enemigas en una cruenta batalla por detrás de la Iglesia de Santo Domingo, y se tomó la plaza principal, el actual Parque de Bolívar que es el corazón de la ciudad histórica, para poner al frente de la Catedral uno de sus poderosos cañones, como advertencia.

Nunca lo lograron –“Ciudad Heroica”, sin duda–, aunque a veces la dejaron devastada, destruida, solo liberada tras pagarse cuantiosas fortunas, como la que recibió el Barón de Pointis o el mismo Francis Drake, legendario corsario inglés en quien vale la pena detenerse por un momento.

Era miércoles de ceniza, por lo visto. Acaso esto hizo que el obispo lo interpretara como una señal del Altísimo para hacer el milagro deseado de una victoria imposible, sin importarle que el pirata hubiera vencido, quemara cien casas y exigiera, cuanto antes, el pago de 107 mil ducados. No. Confiaba en la ayuda divina, en la

La fantasía, nacida de la cruda realidad, alza vuelo de nuevo. La toma de la Catedral Y es que hacia 1586 apareció el temido 40


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C a r i b e

El Castillo de San Felipe

omnipotencia descrita por numerosos pasajes bíblicos, mientras se negaba, con cientos de fieles en el templo, a entregar éste, su último refugio, con mayor razón ante las exorbitantes pretensiones económicas.

En verdad, la obra, concebida desde 1536, se inició en firme hacia 1657 y solo fue concluida casi un siglo y medio después, en 1798, a punta de trabajo esclavo, con un costo tan elevado que el mismo rey de España no se explicaba por qué a la máxima fortaleza de su imperio en América no lograba verla desde su palacio, al otro lado del mar.

El disparo del cañón retumbó en la ciudad, atravesó la puerta principal de la iglesia y solo se detuvo al volver trizas el altar mayor, con el techo encima y varias columnas desplomadas, ante lo cual el cura no tuvo otra salida que la de rendirse, hecho que siempre había descartado en sus exaltadas predicaciones que tanto conmovían a los parroquianos.

Pero, el castillo fue surgiendo de la nada. Sobre un cerro, el Cerro de San Lázaro, a cuyos pies estaba nada menos que el Lazareto, el hospital de leprosos, incurables, que pretendía a su vez ahuyentar a los enemigos por el grave riesgo del contagio. Así, las rocas coralinas fueron vistiendo al cerro, cuya demolición propuesta por algún virrey resultaba incluso más costosa, hasta que al fin la edificación estuvo lista para dejarla, en forma paradójica, a la nueva república independiente, liberada del yugo español.

El cuantioso dinero, reclamado por la liberación, al fin se entregó; el corsario salió rumbo a su tierra, para llevarlo a la corona británica que con el tiempo enfrentaría a España hasta derrotarla y convertirse en la mayor potencia mundial, al tiempo que el prelado, hundido en el arrepentimiento y la desolación, “murió de pena moral”, que no es poca cosa.

Solo que antes de llegar a esto, apenas dos décadas después de terminar la gigantesca mole que hoy nadie podría financiar, fue mucha el agua que pasó bajo el puente. O la sangre, para ser exactos. Como cuando el Barón de Pointis, hacia

Solo que ahí se dio el impulso definitivo a la terminación de la muralla y la construcción del Castillo de San Felipe como gran baluarte del imperio español en las Indias Occidentales.

El Castillo de San Felipe, concebido desde 1536, se inició en firme hacia 1657 y solo fue concluido casi un siglo y medio después, en 1798, a punta de trabajo esclavo.

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rando a través de las ventanas, listos para lanzar sus gritos de alerta.

1697, atacó y se tomó a la ciudad entera, huyendo luego con el mayor botín de que se tenga historia.

En la ciudad amurallada

La venganza es dulce, sin embargo. Pocos años más tarde, en 1741, el mismo día en que se cumplía otro aniversario de tan cruel derrota, fueron vencidas las tropas británicas comandadas por el almirante Vernon, a manos del ejército local bajo el mando de don Blas de Lezo, cuyo valor sin par saltaba a la vista: ¡era manco, cojo y tuerto, trofeos obtenidos en pasadas batallas!

“Ante estas murallas fueron humilladas Inglaterra y sus colonias”, reza una placa en la Torre del Reloj, la entrada principal a la ciudad antigua. Esa frase es tomada del testamento de don Blas de Lezo al registrar el citado triunfo de sus tropas sobre las de Vernon.

Cuentos fascinantes, sin duda. Como el del colegio jesuita levantado sobre una parte de la muralla (donde hoy está el Museo Naval), hecho que desató un pleito de la madona cuya duración se prolongó durante treinta años, al término de los cuales tuvo que hacerse otro muro, varios metros más adelante, para cerrar de nuevo el corralito de piedra.

Pero, allí hay otra placa, alusiva al sitio de Cartagena durante la reconquista española de “El Pacificador” Pablo Morillo tras la caída en España de José Bonaparte (hermano de Napoleón, conocido con el apodo de “Pepe Botella”) y el correspondiente retorno al trono del legítimo rey, quien las emprendió contra sus viejas posesiones en América, dispuesto a ejercer el dominio que no tardaría en perder por completo.

Historias y leyendas que se pasean todavía por las paredes y túneles, por las explanadas y baterías, por los fuertes y escaleras, por los puentes y la Plaza de Armas, con cañones apuntando hacia el mar y vigías metidos en sus pequeñas torres, mi-

Según la leyenda impresa en la pared, por esta puerta salieron, el 5 de diciembre de 1815, los últimos defensores de Cartagena, “vencidos por el hambre y las enfermedades”, precisando que muchos de ellos nunca más volverían. 42


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Nosotros, en cambio, entramos por ahí a la Plaza de los Coches, donde era la venta de esclavos, presidida paradójicamente por una estatua imponente del fundador, don Pedro de Heredia, pionero del negocio en cuestión, a cuyo costado, en una de sus calles laterales, permanece el Portal de los Dulces, exaltado por “El Tuerto” Luis Carlos López, el más célebre vate cartagenero, en versos deliciosos: “Dulces, frutas, revistas… Semillero / de mil cosas en una larga historia / de vitrinas…”.

de “El Libertador”, que nunca falta; los árboles y su sombra acogedora, las palomas y los vendedores de todo tipo, un escenario pintoresco que aparece enmarcado, en una de sus esquinas, por el Tribunal de la Inquisición, establecido desde 1610 hasta la primera independencia, la del 11 de noviembre de 1811, con sus cuentos de brujas y torturas, de herejes y brebajes para sacar el mal del ojo, atraer o alejar a los demonios y conquistar u olvidar amores imposibles.

La casa del poeta, a propósito, se conserva a la vuelta, tan abandonada como cuando vivía, con la bella dedicatoria que él le hizo: “¡Pobre casa de mis antepasados! / Si pudiera comprarte, si pudiera / restaurar tus balcones y tejados…”. Requiere, sí, su restauración, aún para impedir que el poema desaparezca, borrado cada vez más por el sol, el polvo y la lluvia.

Cerca a la Catedral, sobreviviente imperturbable de tantas catástrofes, está el Museo del Oro del Zenú, con diferentes obras de los indígenas que en silencio narran sus proezas como la construcción de canales en sus vastos cultivos para frenar las inundaciones en época de invierno, origen a su vez del Canal del Dique, “la mayor obra hidráulica del imperio español en todos sus dominios”, concluida también poco antes de

Arriba, en la Plaza de Bolívar, la estatua

“Ante estas murallas fueron humilladas Inglaterra y sus colonias”, reza una placa en la Torre del Reloj, la entrada principal a la Ciudad Antigua.

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la independencia nacional.

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mortales a la vista del público en urna de cristal, situada en la base de un altar de mármol coronado con la figura del humilde misionero, pionero de los derechos humanos y la inclusión social.

¡Otra gran herencia española para su lejana colonia en el Nuevo Mundo! Un paseo para perderse A ambos costados de la plaza de Bolívar, a pocas cuadras de distancia, se encuentran las otras dos plazas emblemáticas de la ciudad colonial: la de La Aduana, cerca a la de Los Coches, y la de Santo Domingo, sitio de encuentro de los turistas por su ambiente festivo, los restaurantes y la música callejera, la escultura de Fernando Botero –“Gertrudis”, como el pueblo la bautizó–, los bellos balcones alrededor y la Iglesia con su torre torcida como la muy célebre de Pisa en Italia.

No deje de visitar, al hacer su recorrido por la Ciudad Antigua y disfrutar del encanto de perderse en sus vías estrechas, el Parque Fernández de Madrid, las Bóvedas que fueron albergue de tropas y cárcel de próceres de la independencia (desde Antonio Nariño y Mariano Ospina Rodríguez), el Teatro Heredia decorado con la magia caribe de Grau, los monasterios y conventos transformados en universidades, embajadas y hoteles de cinco estrellas (el Santa Clara, por ejemplo), entre iglesias y más iglesias, mientras uno se deslumbra a cada paso con las casas de ensueño, donde el tiempo parece haberse detenido.

El entorno de La Plaza de la Aduana es, por su parte, una hermosa colección de joyas, dignas de admirar: el Museo Naval, antiguo colegio de los jesuitas, con su amplia información de obligada consulta; el Museo de Arte Moderno, con obras como las de Cecilia Porras, Obregón y Grau, hijos ilustres de Cartagena, y la Iglesia de San Pedro Claver, “el esclavo de los esclavos”, con sus restos

Son paseos maravillosos, inolvidables, que a veces nos sorprenden con versos en el suelo, tallados sobre la piedra, como los de Gómez Jattín en medio de su locura: “Pájaros hay que habitan árboles venidos del paraíso. / Una fuente dice, con voz de agua, que el tiempo del nuevo amor se acerca”. Y es que en Cartagena, otra ciudad eterna, todo es poesía: los pájaros, los árboles, las fuentes, el agua, el amor de siempre…

En Cartagena, otra ciudad eterna, todo es poesía: los pájaros, los árboles, las fuentes, el agua, el amor de siempre…

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La isla de Barú está cerca a la ciudad de Cartagena y también se ha convertido en gran centro turístico por sus bellezas naturales que atraen a visitantes del mundo entero. Sus artesanos nativos, de origen africano, hacen allí gala de su talento creativo.

Una historia artesanal sobre la isla de Barú vierte con un collar que cuelga en los largos dedos de su mano derecha, también con uñas blancas, muy blancas, y siempre con su sonrisa, que nunca le falta. Además, habla a las carreras, de afán, aunque no tenga prisa. El afán, tan común en los tiempos que corren, ni siquiera figura en su diccionario.

“Me llamo Dilson”, declara mientras exhibe una sonrisa franca, abierta, de oreja a oreja, que muestra los dientes blancos, muy blancos, en contraste con el rostro moreno, brillante, tostado por el sol. También dice sus apellidos, pero no se le entienden. Las palabras atropelladas, entrecortadas, impiden por momentos descifrar su lenguaje, aunque éste sea el mismo español que el nuestro. Riega sobre la mesa, bajo el techo de paja en un típico restaurante costeño donde él por lo visto se siente en casa, collares y aretes, pulseras y llaveros, todos hechos en corales y piedras semipreciosas de la región, para que los turistas –explica, mostrando sus dotes de vendedor– se lleven estos regalos tan bonitos, a tan bajos precios.

Como tampoco parece conocer el significado de la prudencia, de ser reservado o guardar para sí asuntos que otros consideran personales, privados, no de interés público. ¡Qué va! Cuenta sin esfuerzo, sin que nadie lo obligue y como el hecho más natural del mundo, qué es y de dónde viene, qué hace y cómo es su vida acá, en Barú, una de las 27 pequeñas islas –“la más grande de todas”–, que están cerca de Cartagena.

“No compre si no quiere, solo mire”, ad-

“Somos baruleños, pero todos nos dicen 45


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Son más de 120 artesanos, entre hombres y mujeres, que ahora ganan más, disfrutan de lo que consideran una verdadera fábrica o industria, y se reparten, con plena libertad y por acuerdo colectivo, los turnos laborales que les corresponden en cada uno de los ocho talleres existentes.

isleños. Sí, somos isleños”, precisa cuando uno ya empieza a entenderle mejor lo que dice.

fuerte invierno, todos aguantaban hambre, sin excepción. Hasta los niños y ancianos no tenían que comer.

En la pobreza absoluta

Por fortuna, tan crítica situación empezó a cambiar por el turismo, hace alrededor de treinta años, cuando Dilson era apenas adolescente. Así, fueron llegando más y más personas “del interior”, atraídas por la espectacular belleza del lugar, aún en estado primitivo, como recién creado el mundo, en medio de la tranquilidad absoluta que los citadinos nunca habían imaginado. Y el dinero comenzó a circular por las calles polvorientas, arenosas, de Santa Ana, como en las otras dos poblaciones de la isla.

Él vive en Santa Ana, una de las tres poblaciones, con apenas 2.800 habitantes, que hay en la isla de Barú –“la más grande”, –insiste–. Aquí vive con su familia, con su mujer y sus hijos, pero aquí igualmente han vivido sus padres y abuelos, los más lejanos ancestros, hasta donde logran remontarse sus recuerdos de infancia. Nunca han salido de Barú, como no sea hacia Cartagena y otros sitios vecinos, todos de la Costa, siempre de paso, para hacer alguna vuelta. Como cuando él va a comprar su mercancía en la Sierra Nevada de Santa Marta, por ejemplo.

La pobreza, sin embargo, los perseguía. Había nuevos recursos económicos, pero eran insuficientes. Mejoraban las cosas, pero no tanto. Y el gobierno, con los políticos que les prometían hacer de aquel sitio un paraíso, nada que cumplía sus promesas, entre otras razones porque los dineros oficiales desaparecían por arte de magia. Se los robaban, mejor dicho.

Claro que las cosas antes eran diferentes, aclara. Sí, había más pobreza, la gente extraña poco venía por estos lados y no se vivía sino de la agricultura y la pesca, pero cuando el tiempo era malo, cuando la cosecha se perdía por la sequía o un

“La salvación fue don Julio Mario San46


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Dilson, el personaje real de esta historia, trae su mercancía, que luego transforma en bellas obras artesanales típicas de la región Caribe, desde la Sierra Nevada de Santa Marta.

to Domingo”, comenta Dilson al tiempo que saca más y más cosas de su enorme bolso que para él, sin duda, es un verdadero tesoro.

adquirió una de las islas de Barú, entre las 27 mencionadas arriba. Como además “el difunto” era también costeño, de Barranquilla, se sentía como en su propia casa, igual que en Cartagena, sobre todo en la Ciudad Antigua, donde se hizo propietario de una hermosa casona colonial.

La Fundación Santo Domingo Y es que “el difunto don Julio Mario”, como prefiere llamarlo, se apareció por estos lados hace casi medio siglo, cuando obviamente el auge del turismo no había surgido y todos los isleños vivían –o a duras penas sobrevivían– de la pesca y la agricultura, aunque ya existían también los artesanos, más por tradición que por negocio, el cual era inconcebible en aquellos tiempos.

Luego, con el paso de los años, trajo a la Fundación Mario Santo Domingo (bautizada en honor a su padre), entidad que es manifestación por excelencia de su responsabilidad social como empresario, quien durante la última etapa de su prolongada existencia, cuando la RSE se puso de moda entre los principales magnates del planeta, invirtió en grandes proyectos sociales para beneficio de los sectores más pobres de la población (so-

Llegó con su enorme fortuna, compró tierras en la serranía (donde trabajaron algunos parientes mayores de Dilson) y hasta

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bre todo en áreas educativas y culturales, desde sus cuantiosos aportes a un fondo de becas en la Universidad de los Andes hasta el espectacular teatro que lleva su nombre en Bogotá).

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ta “Forbes” sobre los hombres más ricos del mundo. ¡Vienen tiempos mejores! Son más de 120 artesanos, entre hombres y mujeres (a los niños, en cambio, no se les permite trabajar porque deben dedicarse al estudio), que ahora ganan más, disfrutan de lo que consideran una verdadera fábrica o industria, y se reparten, con plena libertad y por acuerdo colectivo, los turnos laborales que les corresponden en cada uno de los ocho talleres existentes.

Y claro, los humildes habitantes de Barú, en especial los de Santa Ana, tampoco fueron ajenos a tales beneficios, pues la Fundación llegó para quedarse y montar programas a favor de los humildes artesanos y pescadores, sea con máquinas modernas (pulidoras, tornos, taladros…) o con los equipos de pesca necesarios para elevar su productividad, como en efecto ocurrió.

“Es como si nuestras artesanías se hubieran industrializado”, admite Dilson al mostrar los corales y turquesas tallados, pulidos, que deslumbran a los turistas, cuyo número es creciente y con alta capacidad de compra, lo que augura –según él– tiempos mejores para sus hijos y nietos, “lo que más me importa en el mundo”.

Como si eso fuera poco, Santo Domingo abrió un colegio para niños y jóvenes, con beca universitaria cada año al mejor bachiller, y en esta forma la capacitación fue mejorando a su vez las actividades laborales, con crecientes ganancias económicas que subían también la calidad de vida. “Gracias a Dios”, concluye Dilson con gratitud, en justo reconocimiento al benefactor, quien por cierto figuró hasta su muerte en la privilegiada lista de la revis-

Y es que Cartagena se ha transformado en ciudad turística de primer nivel, donde los mayores inversionistas han puesto sus

“Es como si nuestras artesanías se hubieran industrializado”, admite Dilson al mostrar los corales y turquesas tallados, pulidos, que deslumbran a los turistas, cuyo número es creciente y con alta capacidad de compra, lo que augura –según él– tiempos mejores para sus hijos y nietos, “lo que más me importa en el mundo”.

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Cartagena se ha transformado en ciudad turística de primer nivel, donde los mayores inversionistas han puesto sus ojos –o, mejor, sus capitales–, tanto como las más conocidas figuras del arte, el deporte y la farándula internacional, junto a los lujosos cruceros que llegan en época de temporada, algo que nadie hubiera soñado pocas décadas atrás.

ojos –o, mejor, sus capitales–, tanto como las más conocidas figuras del arte, el deporte y la farándula internacional, junto a los lujosos cruceros que llegan en época de temporada, algo que nadie hubiera soñado pocas décadas atrás.

te Hotel Decamerón, construido donde antes solo había humildes viviendas con techo de paja y piso de tierra, orgulloso porque allí, entre los numerosos visitantes, estén también ellos, los artesanos, quienes pueden ofrecer su mercancía a cambio de trabajo, aunque sin remuneración, en el aseo de las habitaciones o en los servicios del comedor.

Unos y otros pasan por Barú, incluso por la carretera que cruza la zona industrial de Mamonal y desemboca, por un puente en construcción, hasta la propia isla, a la que hoy se llega por “ferry”, un gigantesco planchón que traslada los vehículos, incluidos los buses de transporte urbano que apenas cobran quince mil pesos por el pasaje de ida y vuelta.

Sonríe, mostrando sus dientes blancos, muy blancos, que contrastan con su rostro negro, brillante, tostado por el sol. Ya no teme siquiera que esta noche su familia se acueste con hambre, a diferencia de sus antepasados que no corrieron, por desgracia, con tan buena suerte…

Dilson está feliz. Mira hacia el flaman49


Introducci贸n

1. Ciencias Sociales y Humanas

2. Literatura Latinoamericana

3. Doctorado

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Cátedra Bolivariana

Visión universitaria de las ciencias sociales y humanas científicos sociales de América Latina, comprometidos con la construcción de un pensamiento económico y social propio para nuestros países”.

“Las ciencias sociales y humanas” fue el tema central de la IV Versión de la Cátedra América Latina – José Consuegra Higgins, realizada entre el 13 y el 15 de noviembre de 2013 en la Universidad Simón Bolívar –USB–, de Barranquilla.

En el marco de ese pensamiento propio, citó el artículo “La universidad y la cultura”, donde Consuegra Higgins reclamaba la creación y la autenticidad en la cultura, a lo que no deben ser ajenos nuestros centros de educación superior.

En el evento participaron, como conferencistas, la directora del Instituto Superior de Arte de Cuba, Norma Gálvez Periut; Zaida Liz Patiño y Humberto Quiceno, de la Universidad del Valle, y Raimundo Caviedes, Rubén Fontalvo, Florentino Rico Calvano y Reynaldo Mora, de la USB.

“Uno puede dudar de lo que oye, y hasta puede dudar de lo que ve, pero jamás dudará de lo que haga con sus propias manos”, escribía Consuegra al clamar, de acuerdo con el propósito central de la revista Desarrollo Indoamericano, “por la formulación de una teoría nuestra para el desarrollo económico y social de América Latina”.

Acto de instalación Al instalar el encuentro académico, la presidenta de la Sala General de la USB, Ana Bolívar de Consuegra, observó que “la Cátedra busca estudiar, valorar y difundir la obra académica, social y política del rector fundador de la Universidad Simón Bolívar, José Consuegra Higgins, y de tantos otros

Recordó, además, la respuesta que su esposo, fundador también de Desarrollo Indoamericano, dio a un académico en 51


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Grecia cuando éste le manifestaba su admiración por la erudición de que hacía gala incluso sobre temas filosóficos en que era experto el ilustre representante de la Academia de Platón.

y Humanas nos permitirá seguir cumpliendo uno de los compromisos institucionales trazados por el fundador: la formulación de teorías propias para la investigación”, precisó.

“Erudito, no; ¡subdesarrollado!”, contestó entonces El Maestro Consuegra en tácita alusión a su crítica definición de los intelectuales latinoamericanos: saben más de lo ajeno, de teorías europeas y norteamericanas, que de lo nuestro, propio, en América Latina.

Por último, el directivo reclamó celeridad en el proceso, hacer los cambios requeridos y confiar, sobre todo, en la aprobación esperada por parte de Mineducación a la propuesta que no dudó en calificar como “sólida y pertinente”. “Sería un gran homenaje a El Maestro José Consuegra Higgins”, enfatizó para abrirle paso a la IV Versión de esta Cátedra sobre América Latina, a cuyos numerosos asistentes y expositores agradeció su participación.

Doña Anita, a su vez, hizo entrega a los asistentes del libro Un hombre a través de la anécdota, en el que varios amigos de Consuegra, como David Sánchez Juliao, dejaron constancia de su fino humor, repentista ante situaciones cotidianas, que es característico de la cultura caribe.

Programa académico La Cátedra, igual que en versiones anteriores, tuvo varios días de duración, a través de conferencias y paneles, conversatorio y sesiones de preguntas del público, cuyas memorias respectivas se publican como suplemento especial de esta edición y en formato digital que puede consultarse en la sección Publicaciones de: www.unisimonbolivar.edu.co. Conviene aclarar, sin embargo, que hemos modificado el orden de presentación de las ponencias para organizarlas de nuevo en forma temática, por secciones, así: 1. Ciencias Sociales y Humanas; 2. Literatura latinoamericana; 3. Doctorado de Ciencias Sociales y Humanas en la Universidad Simón Bolívar.

“El libro es un reconocimiento a la apasionante existencia de un hombre cuyo trabajo intelectual y creador es admirado en Colombia y otros países”, dijo al concluir su intervención. Doctorado en camino Por su lado, el rector de la USB, José Consuegra Bolívar, centró su exposición en el Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad a su cargo, proyecto que ya se encuentra a consideración del Ministerio de Educación Nacional de Colombia. “Aspiramos a que con estudios tan avanzados, la inteligencia costeña pueda hacer su propio camino de desarrollo social”, dijo mientras se refería una vez más al gran anhelo de su padre, José Consuegra Higgins, “por la creación de teorías propias de nuestro país hacia el mundo”.

De cada ponencia solo reproducimos un fragmento, por considerarlo esencial en la presentación respectiva o acorde con los lineamientos básicos de nuestra publicación (sobre la teoría propia, por ejemplo).

Los estudios doctorales –subrayó– son precisamente “uno de los medios más eficaces que se tienen para crear conocimiento y ciencia”.

En algunos casos acogemos apartes del correspondiente informe de relatoría, elaborado por Luis López Jassir, profesor del Departamento de Ciencias Sociales y Humanas de la Universidad Simón Bolívar.

“El Doctorado de Ciencias Sociales 52


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Ciencias Sociales y Humanas La conferencia central de la Cátedra, titulada: “Formación científica y ciencias sociales”, estuvo a cargo de Zaida Liz Patiño Gómez, profesora del Departamento de Geografía de la Universidad del Valle, quien la dividió en tres partes: Investigación y ciencias sociales, La política de Colciencias y la formación científica, y Formación científica y ciencias sociales en la educación superior. De la primera parte, reproducimos la sección sobre la historia de la investigación científica en el campo de las ciencias sociales en Colombia: “De una investigación dependiente a la producción del conocimiento propio”, cuyos criterios coinciden bastante con la Teoría propia de América Latina que la revista Desarrollo Indoamericano ha defendido desde sus orígenes por iniciativa de su fundador, José Consuegra Higgins.

Zaida Liz Patiño Gómez, Profesora de la Universidad del Valle

De la investigación dependiente al conocimiento propio eminentemente dependiente, con “fines inmediatos y directamente aplicables”, y que solo a partir de los 60 y 70 se comienzan a criticar estos modelos de transferencia de información, adquiriendo los investigadores mayor independencia y las universidades mayor compromiso con la promoción de la investigación.

En un impecable texto de 1980, el profesor de la Universidad del Quindío, Carlos Miguel Ortiz, muestra la producción de conocimientos científicos hasta esa fecha, en las áreas de las Ciencias Sociales en Colombia. De su exposición extrae a los “otros espacios de las ‘Humanidades’”: la Filosofía y la producción artística, aunque arguye que merecen igual atención.

De acuerdo con Ortiz, hasta los años 60, la investigación en la universidad fue esporádica y ocasional, pero no una función institucional inherente a la universidad.

El profesor nos muestra con datos y hechos que la investigación en Colombia, en el inicio de las disciplinas sociales, fue 53


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Carlos Miguel Ortíz, Profesor Universidad del Quindío

Así lo muestran las estadísticas sobre el número de proyectos adelantados por los centros universitarios en aquellos tiempos. Solamente en la década del 70 se advierte en algunos centros la decisión continuada y perseverante porque la investigación científica sea una labor requerida y reconocida institucionalmente.

entronización del oficio de investigador en el país” , el carácter inicial de dicha práctica estuvo subordinada a los intereses de organismos estatales –que promovían los proyectos desarrollistas– y extranjeros. Es así como, en la primera mitad del siglo XX en Colombia, el panorama que ofrece se reduce a los tres oficios con requerimiento de preparación universitaria: Derecho y Medicina –que venían de la Colonia– e Ingeniería que se estimuló en el último cuarto del siglo XIX con la construcción de vías de comunicación. Las excepciones fueron los estudios económicos y sociales, y la Educación, que se impulsan durante las primeras décadas del siglo XX.

Como los hechos principales que marcan la etapa de institucionalización de la investigación en Colombia, señala la creación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología y COLCIENCIAS en 1968, impulsado por el presidente Carlos Lleras Restrepo, lo que significaría el reconocimiento, a nivel estatal, de la investigación científica. Esto estaría motivado por las presiones progresistas, los ensayos de ciertas universidades y entidades investigativas, y, por otro lado, por las necesidades continentales y nacionales impuestas por el crecimiento económico y urbanístico.

Ortiz nos ilustra la dependencia científica que caracterizó los años 40 y 50 en el país, en una sociedad cada vez más complejizada y encausada en el camino del progreso económico, que exige a los organismos del Estado personal capacitado, lo que se suple tanto con asesores extranjeros que vinieron como parte de misiones científico-técnicas de organismos internacionales, como

La dependencia científica Si bien en las décadas del 60 y 70 adquieren personería las Ciencias Sociales, significando –según Ortiz– “la

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investigativo –aunque no se pueda desconocer el aporte de personalidades egresadas de este claustro–.

con personal colombiano formado en el exterior. Tal situación ejerció un impulso a las diferentes carreras de ciencias sociales en la Universidad y la profesionalización de nuevos oficios; no obstante, la primera etapa de estas carreas atendió más a las necesidades de transferencia e instrumentalización de las políticas estatales orientadas por lineamientos de los países desarrollados en los países dependientes, que a la investigación científica propiamente dicha.

La propia historiografía tradicional corría a cargo de aficionados; en el caso de la Historia, provenientes la mayoría del Derecho, la milicia y la literatura, agrupados en la Academia de Historia, y en el caso de la Geografía, ingenieros con centro en el Instituto Geográfico Agustín Codazzi. La nueva investigación vendría de otros profesionales: filósofos, Nacen en tal periodo y contexto las sociólogos o economistas, al igual que disciplinas de las ciencias sociales en sucedió con la geografía moderna –de la cual Ernesto Guhl Colombia; tienen enfuera pionero al ir más tonces poco más de allá de la tradición de medio siglo (60 años) La investigación en Codazzi–. de existencia como proColombia, en el inicio de fesión y como actividad El cambio académica continua. las disciplinas sociales, de rumbo Las más antiguas, surfue eminentemente gidas a fines de los dependiente, con “fines La renovación de inaños cuarenta, son la tereses y métodos, Economía –que nace inmediatos y directamente expresados en la indentro del Derecho- y aplicables”, y solo a corporación de las la Psicología, que surteorías marxistas y el ge de la Medicina, propartir de los 60 y 70 se uso riguroso de los duciendo los primeros comienzan a criticar estos métodos y las técnicas profesionales de Ciende la disciplina, dan cias Sociales. modelos de transferencia un cambio de rumbo de información. a la investigación en En los 60 siguieron la las diferentes Ciencias Antropología, la SoSociales después de los ciología (como Facultad se independiza de la Economía en 1961), 70, que se caracteriza por la “superación la Lingüística y el Trabajo Social. Las más del positivismo ingenuo” que creía tardías en constituirse como disciplinas en la “observación directa y neutral”, universitarias fueron la Historia y la haciendo de la ciencia “un quehacer de Geografía –bien entrados los años transformación más que como un registro ochenta–, pese a que las necesidades de mecánico, (llevando) al intelectual a la educación hicieran de estos saberes percibir el problema del método en su unas licenciaturas con enorme expansión. completa dimensión y ya no como la Tuvieron su origen en la Escuela Normal simple suma de técnicas”. Superior creada en la década de los 30 por el gobierno de Alfonso López De acuerdo con Germán Rey, desde Pumarejo, pero su impronta fue más de las dos últimas décadas del siglo XX orden pedagógico y menos de orden hemos venido asistiendo a un proceso de 55


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culturales).

recomposición de las disciplinas sociales y sus profesiones –que bien ha señalado Wallerstein para el contexto mundial–. Emulada por las corrientes posmodernas, la recomposición expresa “las variaciones de la sociedad, aparición de nuevos actores y nuevas mediaciones, y por tanto la exigencia de un diseño conceptual diferente; cambios en las figuras que han presidido la explicación en ciencias sociales y que tanto peso tienen en los discursos formales de las ciencias. Mezclas y desestabilización de los géneros que dan lugar al surgimiento de nuevas narrativas y que a la vez interpretan conmociones sociales y culturales más profundas”.

En el proyecto de investigación realizado por la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de los Andes y la Fundación Social, se hace un recuento de la evolución en Colombia de la Geografía, la Historia, la Sociología, la Psicología, La Antropología, las Ciencias Políticas y los Estudios de Comunicación. En el estudio constatan la conexión directa en las Ciencias Sociales entre el saber social y las vicisitudes sociales, y en cuanto a este último periodo concluyen que la refiguración de las Ciencias Sociales no ha evolucionado a la misma velocidad que las modificaciones institucionales, de manera que el movimiento de los espacios fronterizos de las disciplinas no parece haber impactado el ámbito profesional que en la práctica produce profesionales institucionalizados.

El contexto del país de los 70, y en especial de los 80 y 90 del siglo XX, se distingue por la aceleración de los procesos de apertura económica, la acentuación de la guerra interna y la reivindicación de los discursos de los actores emergentes, que da como resultado en las Ciencias Sociales el interés por lo que se ha llamado la violentología (desde el seguimiento de la historia de los actores sociales hasta la caracterización de procesos políticos), así como por las transformaciones culturales (estudios de género, investigación mediática, preocupación por los estudios

Podemos terminar diciendo que en el campo de la producción de teoría social en Colombia, irrefutablemente se han destacado la Educación Popular y la IAP –Investigación Acción Participativa–, desde los cuales se ha hecho un aporte trascendental a estas ciencias en Latinoamérica y el mundo.

La renovación de intereses y métodos, expresados en la incorporación de las teorías marxistas y el uso riguroso de los métodos y las técnicas de la disciplina, dan un cambio de rumbo a la investigación en las diferentes Ciencias Sociales después de los 70.

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“En el presente texto –aclara su autor, Raimundo Caviedes, al iniciar su conferencia sobre La denominación de las ciencias sociales y humanas–, se esbozan algunas ideas de carácter epistemológico, en coherencia con el horizonte socio-crítico, que señalan la importancia de un doctorado en ciencias sociales y humanas para la Universidad Simón Bolívar”. Por su parte, el informe de relatoría precisa algunas ideas centrales de la exposición como el hecho de que las humanidades permiten desarrollar el pensamiento crítico, “a pesar de los prejuicios tejidos en torno a ellas durante décadas”, y cómo la ciencia debe estar al servicio de la liberación humana, por lo cual las profesiones deben ser vistas no solo como una oportunidad de generar ingresos sino como generadoras del desarrollo social”. “La ponencia concluye –observa dicho informe– con un análisis de los efectos de la mercantilización educativa sobre el devenir de las ciencias sociales en América Latina”.

Raimundo Caviedes Hoyos, investigador Universidad Simón Bolívar

Denominación de las ciencias sociales y humanas gro de la libertad personal dentro de un interés ético y estético a través del método interpretativo, mientras las ciencias sociales se proponen pensar la sociedad independiente de la filosofía para describirla y explicarla a través del método científico inaugurado por las ciencias naturales.

En la división o clasificación de las ciencias, nunca ha sido clara la separación entre los campos del saber pertenecientes a las ciencias sociales y a las ciencias humanas: en unos casos se trata de dos formas para referirse a las mismas disciplinas que tratan sobre los problemas del ser humano o de los grupos humanos y su cultura; en otros casos, las diferencias entre las disciplinas se establecen con base en el objeto y el método, donde las humanidades se caracterizan por la búsqueda de las potencialidades humanas para el lo-

De este modo, las disciplinas que pretendan legitimarse como ciencias deberán desprenderse de la filosofía y adoptar el método de las ciencias naturales; mientras esto no ocurra, el saber queda exclui-

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Así, por ejemplo, aquellas clasificaciones de la ciencia que la dividen por un lado en ciencias naturales y por otro en ciencias del espíritu, humanas o de la cultura, tienen como fin diferenciar el objeto y el método, es decir, lo que se pretende conocer y la forma de conocerlo. Tal es el caso de las clasificaciones de la ciencia practicadas por el físico francés André-Marie Ampére (1775-1836), Wilhelm Dilthey (Alemania, 1833-1911) y los neokantianos de la Escuela de BadenRickert (1863-1936) y Windelband (1849-1915).

do de las ciencias o, en otras palabras, ese saber no se considera científico. División de saberes La división de saberes efectuada desde fines del siglo XVIII y principios del XIX es mucho menos confusa respecto de las ciencias naturales y las humanidades, aunque todavía “Descartes o Newton, Leibniz o Malebranche son denominados sin distinción sabios o filósofos” a pesar de que hicieron también grandes contribuciones a las ciencias naturales.

El dogma positivista

En el período conocido como la Ilustración, se retoma la noción de continuidad histórica o aceptación del pasado como fundamento esencial para el desarrollo de la teoría del progreso que había sido dejada de lado desde el Renacimiento por la concepción cíclica del cambio, tomada de los griegos. Ahora se comenzaba a pensar en el futuro como un progreso ilimitado y en el desarrollo de la ciencia y la técnica como los instrumentos que lo harían posible (Condorcet, Comte y Marx, entre otros).

Por otro lado, se afianzaba otra corriente de pensamiento que argüía que el conocimiento de las leyes que rigen la sociedad y los cambios sociales solo era posible a partir de las ciencias exactas (positivas), por lo cual se debería calcar para las ciencias sociales el modelo de las ciencias de la naturaleza, fundamentado en el paradigma newtoniano. Sus iniciadores fueron Augusto Comte (1798–1857) y Herbert Spencer (1820-1903), quienes dividen las ciencias en abstractas o generales y concretas o particulares, y en abstractas (lógica formal y matemática), abstractoconcretas (mecánica, física y química) y concretas (astronomía, mineralogía, geología, biología, psicología y sociología).

Ello implicaba entender las leyes que modifican la realidad y el cambio a través de la investigación ordenada y persistente que requería, según la creencia de la época, de “una concentración hábil en las múltiples zonas separadas de la realidad”, idea que condujo al inicio de un período de diferenciación y fragmentación de los saberes y, por ende, a la diversidad de disciplinas para regular la producción del discurso científico.

De ello se colige que desde el principio el tratamiento que da el positivismo al objeto y método de las ciencias sociales es el mismo que concede a las ciencias naturales, como lo reafirmará más tarde Emilio Durkheim en Las Reglas del Método Sociológico cuando afirma que hay que tratar a los fenómenos sociales como cosas. De ahí que en la clasificación que hace Wallerstein de las ciencias en el siglo XIX, aparecen de un lado las ciencias naturales y del otro las humanidades, y entre las dos, pero más cerca de las ciencias naturales, las ciencias sociales.

Lo anterior da lugar a diversas clasificaciones de las ciencias entre el siglo XVIII y principios del XX. Aunque algunos vean en las clasificaciones solo una importancia práctica y provisional, ellas tienen también su sentido epistemológico. 58


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Augusto Comte

Herbert Spencer

Augusto Comte (1798–1857) y Herbert Spencer (1820-1903) dividen las ciencias en abstractas o generales y concretas o particulares, y en abstractas (lógica formal y matemática), abstractoconcretas (mecánica, física y química) y concretas (astronomía, mineralogía, geología, biología, psicología y sociología).

“Las dos culturas”

en su famosa conferencia Rede de 1959, “Las dos culturas”, tesis según la cual la falta de comunicación e interrelación entre las ciencias y las humanidades ha sido una de las posturas intelectuales de nuestra época que ha impedido la solución de muchos de los problemas que aquejan a la humanidad; al mismo tiempo, mira a los intelectuales literarios como personas que se oponen al desarrollo científico, calificándolos de “Ludditas naturales”, mientras considera a la ciencia como gran salvadora del mundo al ser la única que se preocupa por el bienestar de la humanidad.

Fue Charles Percy Snow, paladín del cientifismo, uno de los primeros en plantear,

Si bien en su primera conferencia afirma que entre estas dos culturas no existe

Esta forma tradicional de organizar los saberes, acompañada del afán del positivismo por considerar como único conocimiento verdadero, válido, “científico”, capaz de “dominar la naturaleza” y de llevar a cabo el progreso, siguiendo el modelo de las ciencias naturales con su ideal de objetividad y neutralidad valorativa, independiente de la vida y de la cultura, generó el menosprecio por cualquier otro conocimiento, al que relegaba a segundo plano, calificándolo de metafísica, filosofía o de simples letras.

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Desde el principio el tratamiento que da el positivismo al objeto y método de las ciencias sociales es el mismo que concede a las ciencias naturales, como lo reafirmará más tarde Emilio Durkheim en Las Reglas del Método Sociológico, cuando afirma que hay que tratar a los fenómenos sociales como cosas.

A pesar de que en el siglo XIX y gran parte del XX, la tendencia a considerar dos culturas o ciencias duras y blandas fue hegemónica o dominante, siempre ha tenido una fuerte oposición por parte de científicos tanto de las ciencias naturales como de las ciencias sociales y humanas. Paul Feyerabend, un filósofo de la ciencia con intereses hacia la física y el teatro, fue uno de los más enconados opositores al positivismo pero sobre todo a las reglas del método, sobre las cuales había observado que frecuentemente eran violadas por los propios científicos, fuera de criticar también la demarcación entre lo que es ciencia y lo que no lo es, señalando de paso la existencia de intereses en la valoración de conocimientos como no científicos.

nada más, posteriormente, en respuesta a sus críticos, reconoce que podría hablarse de una tercera cultura, aún incipiente, en la cual estarían la historia y las demás ciencias sociales. Esto produjo en los medios intelectuales una polémica que aún no termina y que en el momento actual en términos coloquiales se conoce como “ciencias duras” y ciencias blandas”. Las primeras, esto es, las ciencias duras o simplemente “ciencias”, se distinguen por el uso del método científico, por la rigurosidad y exactitud transmitidas a través de las técnicas y métodos cuantitativos, los cuales le permiten la conversión de los hechos en datos, mientras que por su lado las ciencias blandas se caracterizarían por los atributos contrarios.

“Las dos culturas”, tesis según la cual la falta de comunicación e interrelación entre las ciencias y las humanidades ha sido una de las posturas intelectuales de nuestra época que ha impedido la solución de muchos de los problemas que aquejan a la humanidad.

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En el Panel sobre “La importancia de las ciencias sociales y humanas en la formación de la educación superior”, participaron Norma Gálvez Periut, del Instituto Superior de Arte de Cuba; Zaida Liz Patiño, de la Universidad del Valle, y Rubén Fontalvo, de la Universidad Simón Bolívar. De la primera intervención publicamos un fragmento en la sección “Literatura” de este Informe Especial sobre la Cátedra, mientras la segunda –La importancia de las ciencias sociales y humanas en la educación superior– puede consultarse, al igual que las demás ponencias, en las Memorias respectivas del evento. Por su parte, la conferencia de Rubén Fontalvo, Líder del Grupo de Investigación Pensamiento Complejo y Educación en la USB, abordó el tema de los desafíos, dilemas y oportunidades de las ciencias sociales y la educación superior.

Rubén Fontalvo Peralta, Investigador de la Universidad Simón Bolívar

Retos y oportunidades en la educación superior quienes han venido investigando el tema de los vínculos entre la universidad latinoamericana y la “colonialidad del saber”. En opinión de Lander, las ciencias sociales y las humanidades que se enseñan en la mayor parte de nuestras universidades no solo arrastran la “herencia colonial” de sus paradigmas sino, lo que es peor, contribuyen a reforzar la hegemonía cultural, económica y política de Occidente.

El surgimiento de las ciencias sociales como áreas autónomas, bien delimitadas del conocimiento científico, se vincula especialmente al auge del capitalismo europeo y a la emergencia de los procesos económicos, políticos, sociales y sus contradicciones intrínsecas, como esferas claramente delimitadas y secularizadas de la vida, lo que posibilitó la conversión de estas esferas y sus diferentes dimensiones en objetos de estudio de la ciencia. Así, Estado, Mercado, Sociedad y luego Cultura serian los estructuradores de la Modernidad Capitalista para entender su dinámica social.

La Ciencia Social Clásica se formó sobre tres premisas de la racionalidad clásica. Una era la visión newtoniana en la que existe una simetría entre el pasado y el futuro, según la cual podemos alcanzar cer-

Una pregunta en este sentido se la hacen

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humanidades (entre los cuales estuvo el Premio Nobel Ilya Prigogine), constituye una importante síntesis crítica de la historia de las ciencias sociales, permitiendo identificar el hilo lógico en su devenir, así como sus separaciones o demarcaciones. La primera separación es la que se produce entre las ciencias naturales, las sociales y las humanidades, que desde el inicio quedan perfiladas como extremos nomotético e ideográfico, respectivamente, del continuum del conocimiento que el ser humano es capaz de producir.

tezas, sin distinguir entre el pasado y el futuro, pues todo coexiste en un presente eterno. La segunda premisa fue el dualismo cartesiano, bajo el supuesto de que existe una distinción fundamental entre el mundo físico y el mundo social/espiritual. Una tercera premisa de corte epistemológico fue la relación unidireccional entre sujeto y objeto en la cual opera una distancia entre el sujeto investigador con lo investigado, denominado objeto de investigación. El criterio de objetividad erigido como criterio supremo de verdad, ha tenido una consecuencia inevitable, la transformación del sujeto en objeto. En ésta el ser humano se vuelve objeto, objeto de dominación, objeto de experiencias de ideologías que se proclaman objetos de estudios científicos para ser disecados, formalizados y manipulados.

El siguiente conjunto de separaciones iniciales es el que se verifica al interior del propio pensamiento social para distinguir entre el estudio del mundo moderno civilizado (donde se ubican la historia, la sociología, las ciencias políticas y la economía) y las sociedades tradicionales (la antropología y los estudios orientales y de sociedades “exóticas”); entre pasado (la historia) y presente (la sociología, la economía y las ciencias políticas); entre objetos de estudio: el mercado (para la economía), el estado (para las ciencias políticas) y la sociedad civil (para la sociología); entre disciplinas, de fuerte carácter aplicado y con criterios de veracidad cercanos a los de las ciencias naturales (sociología, economía, ciencias políticas) y las orientadas a lo singular, lo individual, lo irrepetible (la historia). En la segunda mitad de los años 90 del siglo XX, se fue haciendo común en las ciencias sociales la presencia de la noción de complejidad y de diferentes conceptos a ella asociados como: autopoiesis, autoorganización, caos, incertidumbre y no linealidad, para referirse a procesos de naturaleza social.

Una larga tradición en la ciencias sociales concibe la sociedad como un orden natural que estaría regido por leyes propias (Comte), independientes de la voluntad humana, más aún, la sociedad desde esta visión sería preexistente al hombre; por lo mismo, los sistemas humanos debieran caracterizarse por la estabilidad, la jerarquía, el poder y el control social en los cuales el orden y la estabilidad están en relación jerárquica y finalística con un control desde lo alto para satisfacer las necesidades del sistema total. De esta manera, para que un sistema mantenga su estabilidad, la relación entre sus elementos constitutivos y los procesos que ocurren al interior de éste, deben darse de tal forma que se mantenga inalterada la estructura del sistema en cuestión.

Opciones propias en América Latina En el contexto de las ciencias sociales desde América Latina, la búsqueda de opciones propias no ha dejado de dialogar con la metamorfosis de las ciencias en gene-

El informe de la Comisión Gulbenkian presidida por Wallerstein en 1995 y que contó con la participación de científicos de las ciencias sociales, naturales y de las 62


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blo González Casanova, Aníbal Quijano, Hugo Zemellman, Enrique Dussel, Walter Mignolo, Arturo Escobar, Catherine Walsh, Edgardo Lander, Santiago Castro desde una perspectiva crítica, y Rigoberto Lanz, María Concenzao de Almeida, Maira Espina, Carlos Delgado, Luis Carrizo, Edgar Assis Carvahalo y Denise Najmanovich, entre otros, desde una perspectiva compleja, constituyen referentes en el abordaje de las ciencias sociales desde nuevas perspectivas tanto en su dimensión epistemológica como en el tratamiento a las necesidades de la población, especialmente empobrecida.

ral. José Consuegra, desde la búsqueda de una teoría propia, y Orlando Fals Borda, desde su perspectiva de Ciencia Propia y Colonialismo, harían un cuestionamiento a la colonización de saberes y los poderes que mueven las ciencias sociales de naturaleza occidentalista y dominadora. En esta construcción epistemológica y política convergen un amplio grupo de investigadores de las ciencias sociales de todos los países de América Latina y el Caribe y desde diversos enfoques teóricos y metodológicos. Investigadores que han ocupan un reconocimiento como Pa-

Orlando Fals Borda

En el contexto de las ciencias sociales desde América Latina, la búsqueda de opciones propias no ha dejado de dialogar con la metamorfosis de las ciencias en general. José Consuegra, desde la búsqueda de una teoría propia, y Orlando Fals Borda, desde su perspectiva de Ciencia Propia y Colonialismo, harían un cuestionamiento a la colonización de saberes y los poderes que mueven las ciencias sociales de naturaleza occidentalista y dominadora.

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dirse por opciones diversas y tomar acción. El conocimiento, unido a los valores y a la ética, y pese a la incertidumbre, nos permite tomar las mejores decisiones en lo cual es imprescindible la colaboración entre las diversas ramas del saber para construir un futuro alternativo. La nueva ciencia debe ser como un holograma, donde cada una de las partes representa el todo y viceversa. En un momento en que las ciencias sociales han ido recuperando su centralidad a nivel mundial y regional –la creciente desigualdad ha hecho que los gobiernos de la región y otra instancias soliciten cada vez más el concurso de los científicos sociales–, no podemos ser neutrales ante la destrucción ecológica, la desigualdad y el autoritarismo. Debemos optar por la construcción de un futuro vivible no regido por la lógica los mercados financieros y sí por la de una cultura de paz.”

La organización y desarrollo de programas académicos e investigativos por fuera de las Universidades pero desarrollando procesos investigativos y académicos de educación superior en las Ciencias Sociales, como la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO), el Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias Sociales y Humanidades que orienta Pablo González Casanova, la diversidad de Observatorio sociales y las redes organizadas alrededor del Foro Social Mundial, buscando articular los saberes desde una perspectiva crítica complejizadora. Tal como lo plantea López Segrera (2000), “los científicos sociales han sido vistos tradicionalmente como parientes pobres por las ciencias duras y las humanidades. En América Latina esto ha sido aún peor, en una época de auge neoliberal, en que todo conocimiento que no tenga uso práctico inmediato queda devaluado. Esto no debe llevarnos a ser indulgentes con nosotros mismos, sino a reconocer que mucha retórica hueca se esconde tras supuestas grandes teorías explicativas. Sin embargo, la situación está cambiando rápidamente a nivel mundial y regional. Los estudios sobre la complejidad en las ciencias físicas, de un lado, han puesto en cuestión la supuesta exactitud de las ciencias duras y, de otro, han considerado a los sistemas sociales como los más complejos de todos los sistemas. El auge de los estudios culturales en las humanidades, ha enfatizado las raíces sociales de lo cultural.

En resumen, las vanguardias del pensamiento científico hoy, tanto en las ciencias sociales como en las naturales, parecen coincidir en la importancia de la transdisciplinariedad. Es necesario eliminar las fronteras tajantes y artificiales no solo entre disciplinas propias de las ciencias sociales: historia, economía, derecho..., o de las ciencias duras: física, matemática, biotecnología..., sino incluso entre ciencias sociales y humanas y ciencias exactas y naturales. Para lograr esto, es necesario constituir programas de estudios de carácter transdisciplinario en torno a un tema y problema de investigación dado y con la participación de profesores invitados de otros países. Sería necesario establecer estos programas de investigación de carácter interdepartamental con centros de excelencia de la región (cooperación Sur-Sur) y de fuera de ella, que estén en el estado del arte de las disciplinas con que se aborda el tema de investigación dado.

El resultado de los estudios sobre la complejidad y los estudios culturales ha sido acercar a las ciencias naturales y a las humanidades hacia el terreno de las ciencias sociales. El conocimiento ante las incertidumbres implica tomar decisiones, deci64


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“Ir tras las huellas de las ciencias sociales”, tituló Reynaldo Mora Mora –Líder del Grupo de Investigación Educación, Pedagogía y Cultura en el Caribe Colombiano– su conferencia en la IV Versión de la Cátedra América Latina–José Consuegra Higgins. En su ponencia, Mora Mora se refirió –según el informe de relatoría– a “los momentos instituyentes de las ciencias sociales en la Universidad Simón Bolívar”, en alusión incluso a los aportes de José Consuegra Higgins, fundador de este centro educativo y de la revista Desarrollo Indoamericano, como exponente de la teoría de la dependencia y el subdesarrollo estructural. Reproducimos a continuación un fragmento de dicha exposición, sobre las ciencias sociales en América Latina, desde mediados hasta fines del siglo pasado, destacando los enfoques del positivismo, el marxismo y la citada teoría de la dependencia, así como el funcionalismo norteamericano, con las correspondientes observaciones críticas.

Reynaldo Mora Mora, investigador de la Universidad Simón Bolívar

Las ciencias sociales en América Latina de instituciones que reflejaran adecuadamente la identidad latinoamericana, así como las idiosincrasias particulares de la región.

Según autores como Leopoldo Zea (1976) y Octavio Paz (1986), el pensamiento latinoamericano de las ciencias sociales se ha caracterizado sobre todo por su eterna preocupación por descubrir la esencia de lo latinoamericano en sus manifestaciones históricas y culturales. Pensadores tan variados como Simón Bolívar, José Martí, José Vasconcelos, José E. Rodó, José Carlos Mariátegui y Víctor Raúl Haya de la Torre, que escribieron entre comienzos del siglo XIX y mediados del XX, expresaron un interés compartido en la creación

Durante la segunda mitad del siglo XIX, cuando se llevó a cabo la primera etapa del proceso de construcción del EstadoNación, la imposición de los intereses de las clases dominantes en América Latina se logró en gran parte mediante la introducción de la ideología liberal, que por entonces estaba en boga en Europa y Es-

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sociales ubicaron la región firmemente dentro del contexto de la modernización de las sociedades latinoamericanas. En gran medida, la obsesión perenne del pensamiento latinoamericano por descubrir la identidad propia de la región se trasfirió al dominio de estas ciencias, en donde América Latina, en vez de ser simplemente un objeto de estudio para los científicos sociales latinoamericanos, se convirtió más bien en un “compromiso existencial” (Sonntag, 1988).

tados Unidos, junto con su base teórica, el positivismo (Sonntag, 1988). Además de considerársele como un instrumento apropiado para construir un nuevo tipo de Estado, libre de los defectos heredados de España, el discurso positivista, con su énfasis en el orden y el progreso, sirvió para que las clases dominantes afrontaran las complejas realidades sociales y políticas que aquejaban a la región durante este periodo. La introducción del pensamiento positivista en la región también coincidió con la expansión del imperialismo a nivel mundial, así como la inserción de Latinoamérica en la división internacional del trabajo. De esta forma, el positivismo se relacionó íntimamente con la consolidación del Estado oligárquico nacional entre 1880 y 1900, suministrando una racionalización de la dependencia latinoamericana (Dussel, 1994).

El desarrollo científico Una vez finalizada la Segunda Guerra Mundial, los procesos de modernización que se desarrollaban en América Latina comenzaron a plantear nuevas exigencias al Estado; la urbanización y la industrialización produjeron transformaciones económicas, políticas, sociales y culturales significativas en los países de la región, así como un cambio marcado en la naturaleza del Estado; estos cambios internos pusieron de relieve la insuficiencia de las estrategias tradicionales de los grupos de élite para realizar tareas gubernamentales complejas. En lo externo, la expansión del sistema capitalista mundial en el periodo de la posguerra, caracterizado por una nueva división internacional del trabajo y el comienzo de la Guerra Fría, planteó nuevas demandas externas a los países latinoamericanos.

Después de la revolución mexicana (1911), que generó un rechazo masivo del positivismo mexicano, comenzó a emerger una nueva forma de conciencia en el “eterno retorno” a un pasado mejor (Paz, 1986), a la luz de la vacuidad y la inautenticidad de la doctrina positiva según se aplicó al contexto latinoamericano. Este cambio en el pensamiento regional coincidió con el surgimiento creciente de críticas contra la dependencia económica y política con respecto a Gran Bretaña y Estados Unidos a comienzos del siglo XX, junto con la consolidación del pensamiento nacionalista y marxista en la región durante las décadas de los treinta y los cuarenta del siglo XX.

Esta situación implicaba un nuevo papel para las ciencias sociales en el análisis de las apremiantes cuestiones nacionales e internacionales que afrontaba la región. Por consiguiente, no sorprende que los problemas de dependencia y desarrollo se hayan convertido en los intereses centrales de las ciencias sociales latinoamericanas (Sonntag, 1988). En consecuencia, y con cada vez mayor claridad durante los años setenta, luego de la revolución cubana, su desarrollo se caracterizó por la

La terminación de la Segunda Guerra Mundial, la reinserción de América Latina en la división del trabajo en el periodo de la posguerra –a fines de los años cuarenta–, las transformaciones económicas, políticas y socioculturales que entrañaba este proceso y el desarrollo de las ciencias 66


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Según autores como Leopoldo Zea (1976) y Octavio Paz (1986), el pensamiento latinoamericano de las ciencias sociales se ha caracterizado sobre todo por su eterna preocupación por descubrir la esencia de lo latinoamericano en sus manifestaciones históricas y culturales.

Leopoldo Zea

Octavio Paz

dos (Sonntag, 1988). Según este autor, los fundamentos intelectuales de las tres tradiciones principales de pensamiento en las ciencias sociales latinoamericanas –el marxismo ortodoxo, el pensamiento de la escuela cepalina y las perspectivas de la dependencia– estuvieron presentes en aquellos países que experimentaron una industrialización temprana, a saber, Brasil, Chile, Argentina y México, que fueron pioneros en términos de sus contribuciones a la investigación en ciencias sociales. Los primeros partidos con orientación marxista empezaron a aparecer entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, sobre todo en relación con la Revolución Rusa (1917) y en menor grado con la Revolución Mexicana (1911), contribuyendo

“preocupación por los grandes temas”, así como por su “orientación política preponderante”. Además de la preeminencia política, económica y militar de Estados Unidos en el sistema internacional de la posguerra, este país comenzó a ejercer una mayor influencia intelectual en América Latina, dada la consolidación de las ciencias sociales estadounidenses (Wilhelmy, 1987). Su institucionalización en América Latina se caracterizó cada vez más por relaciones de cooperación con universidades, organismos de ayuda financiera, fundaciones norteamericanas y la capacitación de los científicos sociales de la región en el exterior, sobre todo en Estados Uni67


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marcada ruptura en el pensamiento social regional (Sonntag, 1988).

al surgimiento de partidos comunistas en toda América Latina y a la consolidación de las corrientes del pensamiento marxista en la región. Aunque la inmensa mayoría de los partidos marxistas ortodoxos trataron de aplicar mecánicamente al contexto regional explicaciones europeas sobre el cambio revolucionario, autores como Haya de la Torre (1985) y Mariátegui (1991) fueron representativos en cuanto a intentos por adaptar el pensamiento marxista a las particularidades latinoamericanas.

Más importante para los fines de este análisis, la teoría de la dependencia constituyó el primer enfoque verdaderamente autóctono del subdesarrollo en la periferia, alterando así los flujos de conocimiento prevalecientes en los Estados Unidos a favor de la región. Los textos de la dependencia abogaban por una perspectiva interdisciplinaria amplia para explicar los principales aspectos de la realidad latinoamericana: el subdesarrollo económico, la desigualdad social, la inestabilidad política y el autoritarismo. Los enfoques dependentistas fueron incorporados de manera entusiasta al análisis de los problemas latinoamericanos por casi todas las disciplinas de las ciencias sociales.

La teoría de la modernización, que predominó en las décadas de los cincuenta y los sesenta del siglo XX, percibía el subdesarrollo latinoamericano en términos de la ausencia en ciertas fases del proceso de desarrollo. El principal supuesto en la teoría de la modernización era el progreso, siguiendo el proceso experimentado por los países industrializados, que llevaría al surgimiento de valores e instituciones modernas en la región. Esta creencia, a su vez, respaldaba la noción de que Latinoamérica se caracterizaba por la coexistencia de “sociedades duales”, que era necesario superar a fin de que pudiera proceder a la modernización. Este fue el análisis de las instituciones nacionales en los países de la región donde se incluyen el sistema de partidos y la separación de poderes (ejecutivo, legislativo y judicial).

Los años sesenta también se caracterizaron por el surgimiento del funcionalismo estadounidense, junto con la introducción de las consideraciones metodológicas que este inspiró, sobre todo el estudio empírico cuantitativo. Sin embargo, “el funcionalismo norteamericano no ofrecía una teoría del cambio y presentaba una tendencia ideológica dirigida a legitimar el orden social como algo natural y necesario” (Mesa, 1994). A excepción de Brasil y México, países en donde las ciencias sociales evolucionaron más temprano, los años sesenta marcaron su institucionalización en América Latina, como se evidencia en el crecimiento de los programas docentes académicos y de los institutos de investigación dedicados al estudio de diversas disciplinas dentro de estas ciencias (incluidas la psicología, la antropología, la economía y, más tarde, la ciencia política), así como la creación de la primera organización regional, la Clacso (Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales), diseñada para promover la cooperación y la integración regionales en estos campos.

Teoría de la dependencia Durante los años sesenta el interés de la naturaleza total/integrada del desarrollo se vio acentuado por las ciencias sociales en América Latina. Tanto las estructuras sociales internas como las desigualdades que caracterizaban el sistema internacional se identificaron cada vez más como obstáculos al desarrollo de la región. Quizá más que otros desarrollos en las ciencias sociales latinoamericanas, el surgimiento de la teoría de la dependencia marcó un hito, dado que produjo una 68


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Florentino Rico Calvano, investigador Universidad Simón Bolívar

Las ciencias sociales y humanas en Colombia –Visión histórica de la segunda mitad del siglo XX– (Tomado del Informe de Relatoría, elaborado por Luis López Jassir, Docente de Planta del Dpto. de Ciencias Sociales y Humanas de la USB)

A continuación se presentan los puntos relevantes de la conferencia.

El doctorante Florentino Rico Calvano, Líder del Grupo de Investigación Democracia y Modernización del Estado Colombiano en la Universidad Simón Bolívar, inició su conferencia sobre “Las ciencias sociales y humanas en la segunda mitad del siglo XX en Colombia” con un reconocimiento a las Escuelas Normales como condición para poder hablar de Ciencias Sociales y Humanas en ese periodo.

La ciencia económica Según Rico Calvano, la economía está lejos de ser una ciencia exacta aunque sea considerada, entre las ciencias sociales, una de “las más duras” y, debido a la presencia de paradigmas conflictivos que no permitían afianzar la profesión, no puede considerarse como una ciencia madura.

Luego, su intervención se enfocó en la visión del proceso social desde el campo de la economía, que se ha desarrollado en nuestro país a lo largo del siglo xx. También abordó, en parte, aspectos sociológicos y psicológicos del proceso antes mencionado.

El proceso enunciado al inicio de la conferencia parte de las escuelas marxista y neoclásica. La enseñanza de la economía en las uni69


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En educación, existen tres aspectos que relacionan la economía con la sociología.

versidades del sector público y el sector privado empezó en 1945. Este hecho no fue fácil de concretar porque se presentaron muchas dificultades, tantas que tardó 15 años para hacerse realidad.

El componente institucional.

• Los aspectos que no corresponden al plano institucional.

Hoy se presenta una gran confusión entre administración de empresas, economía y contaduría, por lo cual resulta pertinente hacer ciertas aclaraciones:

• El proceso de secularización. Dichos aspectos van marcados por dos divisiones: la pública y la privada.

• La administración nace de la economía y la economía nace del derecho. Por esto, la economía está por encima de la administración de empresas y de la contaduría.

Es necesario recordar que en el proceso de las ciencias sociales y humanas aparecen las figuras de personas que dejaron un hito y marcaron la historia. Estos precursores fueron muchos, pero es necesario recalcar algunos como Luis López de Mesa, Rafael Bernal Jiménez, los sacerdotes Camilo Torres y Gustavo Pérez (quienes iniciaron un estudio sobre la población campesina) y el mencionado Orlando Fals Borda.

• El economista estudia desde lo macroeconómico. • El contador estudia desde lo microeconómico. Los años 50 son una época en la que hay demandas de muchos profesionales, pero la política y la economía las manejaba el gobierno. En Cartagena, la economía se desarrolló en la Universidad de Cartagena, y en Barranquilla, en la Universidad Simón Bolívar.

Gracias a ellos y sus respectivos trabajos, se creó el Departamento de Sociología de la Universidad Nacional. Es en esa época cuando la sociología entró a la educación colombiana.

Vistazo a la sociología Sería una muestra de egoísmo académico y científico no darles el reconocimiento a los precursores que hicieron presencia en la sociología. Entre ellos, Orlando Fals Borda, el sociólogo más importante en la historia nacional; Antonio García, principal impulsor de la economía como saber y como profesión en Colombia, y José Consuegra Higgins, fundador de la Universidad Simón Bolívar.

El autor exalta las virtudes de la etnografía en la investigación educativa y remarca que el papel del investigador social debe transformarse para que la investigación esté al alcance de todas las personas. Reproducimos a continuación un fragmento de la conferencia.

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El desarrollo científico de la economía y la sociología Florentino Rico Calvano, investigador Universidad Simón Bolívar

La literatura económica de las ciencias sociales tiene su verdadero desarrollo solo a partir de los años setenta, es decir, un 80% de la bibliografía generada en el país fue elaborada a partir de 1970.

tensidad. Se inicia la investigación sobre las causas del subdesarrollo por parte de economistas y científicos sociales. En este proceso el pionero fue Antonio García, polifacético, maestro de juventudes y escritor fecundo, fundador del Instituto de Ciencias Económicas (transformado luego en la Facultad de Economía de la Universidad Nacional), quien analizó con lujo de detalles el proceso histórico del capitalismo en el mundo contemporáneo.

Se aprecia en esta década un intenso proceso político como las luchas campesinas. En Colombia, la historia económica se enmarca con Luis Eduardo Nieto Arteta, quien utiliza el método marxista con gran acierto en su libro Economía y Cultura en la Historia de Colombia. La política económica se interpreta emanada de unas estructuras particulares y de los provechos que de ellas se desprenden, línea de conducta seguida por Indalecio Liévano Aguirre, Gerardo Molina, Julio Silva Colmenares, José Consuegra Higgins y Mario Arrubla, entre otros.

El sociólogo Orlando Fals Borda indaga directamente en el campo económico para descubrir raíces y deducir determinantes; Isidro Parra Peña, en la línea estructuralista de la inflación y el crecimiento deformado; Silva Colmenares, en el inventario de los monopolios para dejar al descubierto la concentración y la falsedad de la competencia; Jorge Child, Raúl Alameda, Méndez Munevar y José Consuegra Higgins, discípulos de Antonio García, así

La defensa de los pueblos dominados por el poder económico se manifiesta con in-

Antonio García Nossa puede ser considerado uno de los más importantes pensadores colombianos y latinoamericanos del siglo XX.

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de la Universidad en Colombia no como un proceso en sí, independiente, sino en consonancia con la historia del país: A cada ciclo histórico corresponde un modelo de universidad. La universidad moderna está en crisis, precisamente porque no puede jugar un papel importante en los procesos de transformación social y no puede hacerlo porque está sometida a responder a las necesidades inmediatas de una economía dependiente.

como Salomón Kalmanovitz y Oreste Popescu. Antonio García Antonio García Nossa puede ser considerado uno de los más importantes pensadores colombianos y latinoamericanos del siglo XX. Su obra –compuesta por aproximadamente 40 libros, 31 artículos en revistas y 12 ensayos en publicaciones diversas– ha sido editada en Colombia, México, Chile, Argentina, Perú, Ecuador y Bolivia.

Nuevos temas sociales A partir de los años 60, la Geografía intenta comprender y explicar problemas sociales y procesos territoriales vinculados a la pobreza, marginación, discriminación y subdesarrollo, definiendo la naturaleza social de esta disciplina. Dado el carácter complejo de la realidad social, la analiza desde múltiples dimensiones, siendo la territorial la más relevante. Esto explica la incorporación de la Historia para entender los procesos y operar sobre la realidad. Deja el enfoque descriptivo e inventarista de datos y estudia las formas como la sociedad organiza su territorio.

García perteneció a la generación del expresidente Carlos Lleras Restrepo, un estadista y administrador jamás superado en la historia colombiana; estos dos intelectuales, cuyo denominador común fueron sus principios éticos, sostuvieron en diversas épocas hondas controversias sobre temas económicos. En efecto, él no estuvo de acuerdo con la reforma agraria propuesta por Lleras Restrepo, pues aspiraba a una reforma más de izquierda, más radical. Fue impulsor de las ideas democráticas en Colombia. Su actividad política la inició con los ideólogos de "La revolución en marcha", con la diferencia de que García siempre estuvo más a la izquierda que los otros liberales revolucionarios. Luchó por el partido socialista al lado de Gerardo Molina, María Cano e Ignacio Torres. Si no fue “el padre de la economía colombiana", sí fue el principal impulsor de esta disciplina a nivel académico.

Desde una postura crítica se aborda la concepción del espacio geográfico, asumiendo un compromiso mayor con el estudio de la realidad social. El espacio geográfico es concebido como socialmente construido, producto del proceso del trabajo colectivo. Por eso la relación naturaleza-sociedad se construye históricamente y se modifica porque las sociedades y las condiciones naturales se transforman en el tiempo. Esta relación se establece en función de los procesos de trabajo y de apropiación y humanización del medio natural.

Autor del libro Historia Sociopolítica de Colombia en 1980. Al final de su vida, escribió una obra publicada poco después de su muerte, titulada: La crisis de la Universidad, que es un verdadero modelo de cómo debe ser estudiada y criticada la universidad colombiana. Después de una conceptualización teórica de la institución universitaria, desarrolla una historia

La dimensión de lo territorial se constituye desde las relaciones de poder de los diversos actores sociales, y da como resultado una estructura territorial fragmentada y desigual, asignándole un rol fundamental al estado y al capital como elementos organizadores del territorio. 72


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Literatura Latinoamericana Esta sección, dedicada a temas de literatura, se abre con un fragmento de la conferencia inaugural dictada por Norma Gálvez Periut, de la Universidad de las Artes en Cuba, en la cual hizo “un recorrido –según el informe de relatoría– por la historia del proceso de construcción de la identidad latinoamericana, con el propósito de mostrar sus particularidades y proporcionar información necesaria para comprender la importancia de preservar un pensamiento propio en las ciencias y artes de esta región del planeta”. En el panel respectivo, además, respondió a la siguiente pregunta: ¿Qué importancia tienen las Ciencias Sociales y Humanísticas en los planes de estudio? Destacó en tal sentido la formación que se imparte en su país, donde –informó al decir del relator– “asignaturas como Filosofía y Sociedad están presentes en la formación profesional de los estudiantes”, al tiempo que se realizan investigaciones sobre cómo la ética y la estética influyen en dicha formación”.

Norma Gálvez Periut, Universidad de las Artes (ISA), La Habana, Cuba

América Latina entre símbolos y realidades La comprensión y formulación de la existencia de una realidad americana típica y singular por su historia, su naturaleza, sus hombres, confieren un material cultural diferente que se debe decodificar y trasladar a la filosofía, la educación y las obras de arte desde una perspectiva propia, americana.

De hecho esta realidad se transforma en una simbología esplendorosa y cambiante, pues desde la concepción de universalidad se plasma el modo de ser de los pueblos en sus distintos discursos (literarios, musicales, visuales) que parten de cómo captan, comprenden y proyectan la realidad. Realidad necesitada de una his73


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“Lo real maravilloso o Teoría de la otredad americana parte de varios presupuestos interesantes que podríamos valorar como un instrumento gnoseológico de concepción de la realidad a partir de imágenes artísticas, o sea, que se nos presenta como el desarrollo intelectual del continente. Es la expresión de las verdaderas esencias americanas, transferidas al arte.”

toria real, pero que posee dinámica propia. Nace bajo el impacto de la cultura occidental, lo que implica para el ser, como elemento constituido, con la condición de haber sido enclave colonial, pero con patrones culturales propios que buscan una nueva experiencia e interpretan la realidad, inevitablemente cambiada.

tación de la realidad latinoamericana, el humanismo, como expresión de la razón humana y proyecto de liberación, extrañeza, destierro, alegría, convivencia, épica cotidiana, esperanzas, recuerdos, nostalgia del pasado, vivencia del presente, añoranza del futuro. Justo aquí reside la particularidad del arte latinoamericano que, como beneficio del escenario histórico, da una magnitud ontológica de la realidad, que se hace apreciable y perspectiva inmediata para desentrañar la naturaleza propia. Bastaría recordar Pedro Páramo de Rulfo y La muerte de Artemio Cruz de Carlos Fuentes, Rayuela de Julio Cortázar, Yo el supremo de Augusto Roa Bastos, El laberinto de la soledad de Octavio Paz, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana de José Carlos Mariátegui y La expresión americana de José Lezama Lima.

Tomemos solo algunos ejemplos: Canto general de Pablo Neruda, El coronel no tiene quien le escriba de Gabriel García Márquez, La región más transparente de Carlos Fuentes y El recurso del método de Alejo Carpentier. Son elementos que propician cómo interpretar y conocer la realidad, pero, a la vez, como condición para cambiarla. Es esa una realidad que llega transformada porque ya pasó por el tamiz del artista. En ello está la reflexión sistemática como “angustia de influencias” que sentía Julio Cortázar y que oscila desde la medi-

Es un arte que expresa, al igual que el

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su quehacer artístico e imbricado a la realidad, a las vanguardias europeas; es un “realismo mágico”, donde lo fantástico y lo absurdo caminan juntos. Al respecto, Alejo Carpentier señalaba que “en América, el surrealismo resulta cotidiano, corriente, habitual, se le domestica y se le palpa en la simple proliferación de hongos”. Pues es la existencia de la magia, de lo mágico como elemento de la vida cotidiana, pero todo ello metamorfoseado a partir de imágenes verdaderamente asombrosas, como ésta que se nos da en la novela Pedro Páramo: “Hay pueblos que saben a desdicha, se les conoce con sorber un poco su aire viejo y entumecido, pobre y flaco, como todo lo viejo. Este es uno de esos pueblos”.

pensamiento, la integración, asimilación, hibridación y mestizaje de las culturas donde se imbrican los procesos de caóticos orígenes. Aparece entonces el criollo, el indio o el negro, reflexionando sobre su propia existencia, sus posibilidades y límites, desde la visión del artista. De lo maravilloso real a lo real maravilloso Lo real maravilloso o Teoría de la otredad americana parte de varios presupuestos interesantes que podríamos valorar como un instrumento gnoseológico de concepción de la realidad a partir de imágenes artísticas, o sea, que se nos presenta como el desarrollo intelectual del continente. Es la expresión de las verdaderas esencias americanas, transferidas al arte.

Además, cuenta como una historicidad maravillosa donde lo insólito, lo absur-

Importante es destacar cómo supera, en

Alejo Carpentier

“En América, el surrealismo resulta cotidiano, corriente, habitual, se le domestica y se le palpa en la simple proliferación de hongos”

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do y lo extraordinario se funden para dar una peculiar realidad. Hay una inversión del devenir temporal, donde no pasa nada, porque todo está sucediendo, con desajustes cronológicos, de distanciamientos, como expresión de la singularidad del continente. Como señalaba Úrsula, la protagonista de Cien años de soledad: “El tiempo no pasaba, sino daba vueltas en redondo”.

forma, le da nuevos valores, pues es también la relación Hombre-Dios, en una convivencia natural y cotidiana, donde el mundo sobrenatural es objetivo, cercano, concreto, es decir, se difumina la relación real-irreal, no hay negación, lo mágico es una forma de comprender la realidad. Así se presentarán las categorías: realidadsueño, vida-muerte, mito-historia, por solo poner algunas de las más paradigmáticas.

Esa realidad subvertida, con un contexto concreto, con singularidades específicas, al margen de las naciones europeas, con un sincretismo, desfase cronológico, presencia y vigencia de mitos. Con lo extraordinario como real y lo sobrenatural como lo cotidianamente lógico.

La visión del mundo En estos juegos dialécticos está la visión del mundo, como por ejemplo “la lluvia de estrellas” a la muerte de Miguel Páramo, en Pedro Páramo, el mito-realidad de Mackandal en El reino de este mundo, la

La presencia objetiva del mestizaje, del paisaje específico, del devenir histórico, donde se conjugan la conquista, el coloniaje, la independencia, el caudillismo, que no coincide con los modelos europeos, ni con el modelo español tratado de imponer, pero, que se diferencia del surrealismo, porque no es una realidad inventada, sino es la maravillosa realidad, poéticamente creada, y donde lo maravilloso alcanza la significación de categoría estética definida. O, como han señalado algunos autores, una tercera realidad, realidad mítica o mágica, pero realidad. Es la existencia “objetivada” de una realidad, no predios del arte, pero el autor la hace valer al enfrentarla y describirla críticamente. Es el pensar característico de las grandes masas de América.

existencia de Macondo de Cien años de soledad, la historia de América en Yo el supremo, o la lluvia de mariposas en Los pasos perdidos. Por lo tanto, desde el punto de vista filosófico estamos ante un reflejo artístico de una realidad exótica que, como conciencia maravilladora, existe fuera de la conciencia del hombre y es la concepción de una épica contextual que, al universalizar lo maravilloso, supera el papel perceptivo de la fe para expresar las profundas relaciones históricas del sincretismo como expresión de lo americano, de un ser que vive y respira. Es la dimensión de lo desconocido, de lo evidente, porque es la poesía de lo pequeño, lo sencillo, lo inmanente, donde se re-

Lo mágico está dado como categoría filosófica que explica la realidad, la trans-

vela la esencia de la americanidad.

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“La tesis de esta ponencia –dice su autor en un comienzo– es sencilla de decir y difícil de explicar: En Colombia no ha existido sociedad liberal, cuya ausencia está en el centro de gran parte de los conflictos que se dan en la actualidad y que se han producido desde el siglo XIX”. Y agrega: “La versión oculta de esta tesis es que la concepción colonial de la sociedad se extendió en el tiempo, se prolongó y alcanzó a mantenerse, muy probablemente, hasta la promulgación de la Constitución Nacional de 1991, justo en la última década del siglo XX”. “Dicha prolongación en el tiempo –precisa- es evidente en muchos aspectos, sobre todo en la educación, pero se ve también en la política que el Estado tiene sobre la tierra, en el control de la propiedad, en la apropiación de las fuerzas productivas y en la ausencia de libertad sobre la población y la vida individual”. Tales criterios se desarrollan en la ponencia “Gubernamentalidad, formación y territorios de saber” a través del análisis de la obra El amor en los tiempos del cólera, escrita por el Nobel colombiano Gabriel García Márquez, y en especial de su personaje protagónico, Florentino Ariza, quien representa precisamente lo opuesto a la cultura colonial puesta en tela de juicio.

Humberto Quiceno Castrillón, profesor de la Universidad del Valle

La sociedad colonial en la obra de García Márquez liberal sino en demostrar que en Colombia no ha habido sociedad liberal, que ha existido una perpetua sociedad colonial o, como diría García Márquez, han existido “cien años de soledad”, lo cual no significa otra cosa que la Colonia es nuestra forma de existir y vivir.

Antes de plantearse la sociedad socialista o comunista, se tuvo que plantear la sociedad liberal. Mejor dicho, históricamente se pasó de la sociedad colonial a la sociedad liberal y al socialismo. Los intelectuales poscoloniales plantean que este camino no es necesario de hacerse, que no hay que pasar a la sociedad liberal, para ser otra sociedad; que se puede llegar a una sociedad poscolonial sin pasar por la sociedad liberal. En mi caso, dejaré de lado esta discusión y me centraré no en demostrar la necesidad de la sociedad

Florentino, liberal Para seguir con García Márquez, diré que su personaje Florentino Ariza es un ser liberal. Obvio, no es un ser del partido li-

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“En Colombia no ha existido sociedad liberal, cuya ausencia está en el centro de gran parte de los conflictos que se dan en la actualidad y que se han producido desde el siglo XIX”

ser, ser y existir, coincidan. Que el yo sea igual a mí y que lo mío sea el de todos, o sea, el de nosotros.

beral, ni del partido conservador, sino un ser liberal, de una sociedad liberal. Esta diferencia no ha sido aclarada por los historiadores. Florentino sí es un ser verdaderamente liberal. Fermina lo era a su modo, aunque realmente era más colonial y al final de su vida entendió qué era ser liberal: no mandar a nadie y mandarse a sí misma.

Florentino se apartó de su origen; en ese abismo, entre el mismo y otro, se construyó, construyó el ser que él quería. ¿Qué quería? Ser otro. No ser como el médico, no como Fermina, seres que no querían tener otro ser. Florentino quería ser otro ser. Ser otro no es una intuición que nació de pronto, en la cabeza de García Márquez; ser otro es una forma histórica de la política. Ser otro tiene una historicidad concreta: emerge en la Cartagena de finales del siglo XIX y principios del XX.

En El amor en los tiempos del cólera se expresa claramente el problema de la soberanía y la diferencia entre la colonia y la sociedad liberal (que no es una sociedad de derechos o una sociedad moderna, términos ambiguos y poco claros). Ser liberal es ser un individuo que se forma él mismo, por fuera de la escuela, de la ciencia y del arte. Ser liberal no es llegar a ser un hombre sino llegar a ser uno, distinto al mismo.

En el mismo momento en que el partido conservador se agotaba y nacía el renovado partido liberal de Olaya y López Pumarejo, cuando nacía la sociedad capitalista y el Estado se veía como una fuerza económica con un poder total sobre la sociedad, García Márquez plantea o escribe que la verdadera modernidad está en la actitud de ser otro, es decir, en la ética. Una ética que construya otra sociedad, distinta a la Colonia, otra cultura, otro Estado.

Florentino era uno en la calle y en el trabajo, otro en la noche y otro como escritor. Diré más, ser liberal es tener tres vidas: una vida pública, una vida privada y una vida secreta. La sociedad colonial creó la imagen que la vida es una sola, que la vida es aquella que es pública, que lo que hay que hacer es que la vida privada se parezca a la pública. Que no haya en nuestra vida nada que nadie sepa, todo debe ser develado, confesado, puesto en el lenguaje. En otras palabras, que lo que hagamos sea lo que pensamos; que no

El otro está expuesto en forma contundente en la obra de García Márquez. Por otra cultura distinta a la colonial, no se entienden los clubes, los torneos de poesía, los 78


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de la sociedad de la autonomía y de la libertad. Un saber que es en sí mismo lucha, pasión, dolor, abismo. Ese saber es el de la carta. La carta separa, la carta escinde el yo. Crea abismos. Escribir cartas, como el único modo de abandonar el yo, el uno mismo y ser otro. La carta es la escritura íntima de la lucha.

juegos florales, la universidad y la facultad de medicina, los libros de textos, los manuales, las colecciones de libros para niños, las enciclopedias. Cultura es todo aquello que le permite a Florentino arrancarse a su pasado. Cultura es la escritura propia para llegar a ser escritor. La carta es el símbolo y el emblema de esta cultura y de esta escritura. La misma carta que se usó en el siglo XIX para tratar de no pensar como el rey o la Iglesia. La carta es una escritura del yo, que representa la lucha de uno, contra uno mismo. La carta es contra el yo, contra uno, contra el mismo. La carta hace emerger el otro. La carta se opone a la gestión y a la administración, al derecho, a la transmisión sin otro.

La segunda pregunta clave de la formación es por su contenido. Si uno se forma escribiendo cartas, ¿de qué tratan las cartas? Tratan del amor. No del amor por la pareja, o del amor por los hijos o del amor del matrimonio. Es del amor roto, el amor imposible, el amor que no puede ser, el amor que es otra cosa. La carta ha de escribir que el amor se acabó. Que existe otro amor. Es en la carta que se nombra ese otro amor. Si se acaba el amor, se acaba todo. Florentino escribe que se acaba todo para que todo comience. ¿Qué se acaba? El yo, el uno, el mismo. Que son las tres claves donde se asientan el matrimonio, la sexualidad, la cultura y la vida jurídica y médica de la colonia.

La formación y el saber Formación, en la obra de García Márquez, no está en estudiar medicina como Juvenal Urbino, ni ir a la escuela como Fermina, ni trabajar y salir adelante como el Florentino gerente. La Formación se da en ciertos territorios de saber que no son los territorios coloniales, los territorios de la Iglesia o del Estado, o sea, los del derecho, la medicina, la familia, la escuela, la religión, la economía, la vida jurídica, el matrimonio.

García Márquez entiende que había que romper la evolución histórica de las instituciones, de la ideas y de los conceptos heredados de la Colonia. Que las cartas de Bolívar, Santander y Mosquera no fueron suficientes. Una nueva carta había que escribir y se la da a escribir a un hombre marginal, caribeño, provinciano, pobre y

Hay que abandonar ese saber colonial, universal, abstracto, general, ese lugar de los conceptos y de las ideas, que no comprometen a nadie y a nada. Un saber muy especial es propio de la sociedad liberal, 79


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“En el mismo momento en que el partido conservador se agotaba y nacía el renovado partido liberal de Olaya y López Pumarejo, cuando nacía la sociedad capitalista y el Estado se veía como una fuerza económica con poder total sobre la sociedad, García Márquez plantea o escribe que la verdadera modernidad está en la actitud de ser otro, es decir, en la ética. Una ética que construya otra sociedad, distinta a la Colonia, otra cultura, otro Estado.” más hermosa, ganar dinero y tener poder, como si el médico fuera un rey. La segunda no persigue nada de esto; su fin, si es que tiene uno, es construirse como otro. El estilo de vida de Juvenal es el estilo de vida que adoptó el Estado colombiano, como el ideal de formación y de construcción y es el estilo de vida de las universidades colombianas. Decir que es colonial, no es exagerado; decir que es propio de los hombres de poder colonial, tampoco. Lo raro es que el estilo de vida de Florentino es el estilo de vida liberal, de una sociedad liberal; no es el estilo de vida de un griego, de un renancentista, de un crítico ilustrado como Voltaire. Este estilo de vida quizás esté lejos de ser siquiera pensado como una forma de gobernar a la población o como ejemplo de gobierno de uno mismo.

huérfano. Un hombre que sabe que amar es escribir sobre el abismo. En la obra de García Márquez, el médico Juvenal ejerce el gobierno sobre la gente, la población y los hombres, mediante su arte médico. No se basa en la libertad, en las acciones o actos de la gente, sino que parte de su ignorancia y de su necesidad. Juvenal gobierna como un rey, solo que lo hace con la medicina. Florentino no gobierna a nadie, es gerente y no gobierna sino cosas. Florentino se gobierna a sí mismo mediante el arte de las cartas que son dirigidas aparentemente a Fermina pero, como no las envía, se dirigen hacia sí mismo. Florentino descubre el arte de gobernarse a sí mismo como la única forma de crear su propia individualidad y su propia cultura. La formación es el arte de gobernarse. Es el arte de ser otro y de luchar contra sí mismo.

Sin embargo, este estilo de vida de Florentino es el mismo que encontramos en la Bildung, en la pluma de Goethe y que sirvió a Alemania para construir sus universidades y que intentó ser un arte de gobierno, como modelo estatal. Este estilo de vida está oculto en la obra de Hegel, en su Fenomenología del espíritu. A este estilo de vida hace alusión Foucault cuando habla de la preocupación y el cuidado de sí mismo. Este estilo de vida lo vemos en la el texto Reglas para un parque humano de Slotertidjk, texto que se basa en las cartas sobre el humanismo de Heidegger. Este estilo de vida es la única pieza escrita que

Dos estilos de vida García Márquez nos compara el estilo de vida de Juvenal, con el estilo de vida de Florentino. Dos estilos de vida, diferentes, uno colonial y otro liberal, librepensador, ilustrado, alternativo. Medicina y arte médico contra poesía y arte de la escritura de cartas. La primera es un arte social, que sirve para construir hospitales, curar la enfermedad, casarse con la mujer 80


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Gabriel García Márquez

La Sociedad liberal se la imagina García Márquez en un solo hombre. Como se imaginó Rousseau una nueva educación en su Emilio o Goethe un nuevo hombre en su Werther. Nos toca a nosotros imaginarnos qué tipo de hombre pondremos actualmente en esta sociedad, que todavía espera una sociedad liberal o sociedad democrática. Indudablemente la trama no pasa por la lucha entre un médico y un poeta, seguramente no se situaría en Cartagena. ¿Será asunto todavía de cartas, de amor, de sexualidad? Lo que es seguro es que es de vida y de muerte.

en Colombia ha intentado construir un modelo de formación que no sea colonial, un modelo de formación que sea distinto al colonial. Quizás lo que vemos detrás de esta obra sea la imposibilidad de salir de la Colonia y construir una sociedad que no sea colonial. Lo que nos dice esta obra, que aparentemente trata del amor, es que el mayor conflicto nacional y del cual se derivan todos los conflictos es que Colombia tiene un gobierno, un arte de gobernar y estilo de vida de sus habitantes, que todavía son coloniales. La citada obra de García Márquez, escrita en 1985, representa la sociedad colonial tal como existió y existe en la ciudad de Cartagena. Allí no vemos solo la lucha del poeta contra el médico; la obra describe exactamente una sociedad colonial y si el autor pone en escena el personaje de Florentino es para hacer ver que en 1930 todavía existe colonia, no imperio, pero sí poder médico, exclusión, racismo, sometimiento, imposibilidad de vivir, desesperanza, esclavismo, poder feudal y un Estado solo preocupado por las rencillas políticas entre sectores de clase alta y poco preocupado por la vida ciudadana, como le ocurre a todo estado en decadencia, de la época Imperial y monárquica.

Baudelaire decía que la formación liberal solo se podía dar en el arte; que era imposible que se diera en la sociedad y en sus instituciones. García Márquez cree todo lo contrario: que la formación liberal es posible, pero solo en un hombre. En Europa esa formación se la estudió en la universidad y fue parte de los planes de estudio de los profesionales. No olvidemos que un plan es un camino que uno debería trazarse por su propia voluntad. En Colombia la formación liberal nunca ha existido; hemos pasado de la formación colonial a la formación curricular. No hemos salido de la forma escuela. Florentino no solo sale de la escuela, sino de 81


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Florentino Ariza descubre el arte de gobernarse a sí mismo como la única forma de crear su propia individualidad y su propia cultura. La formación es el arte de gobernarse. Es el arte de ser otro y de luchar contra sí mismo.

la ciencia y del arte. Él se forma solo, sin maestro, sin universidad, sin un plan anterior que lo dirija.

nar, cómo se pasó del gobierno de Uno, al gobierno de todos, sin pasar por el gobierno hacia Uno.

Ser liberal es, entonces, vivir en un marco de existencia completamente distinto al existente, desde la colonia. Un marco por fuera del derecho, la medicina y la administración. Es en ese marco que hemos construido o aceptado la moral, que nos ha identificado a lo largo de cien años de soledad.

3- Estudiar la escritura. Es en la escritura y por la escritura como nos desprendemos de la Colonia. García Márquez propone la carta, como lo propuso Bolívar. Con la carta nos desprendemos de la idea universal, del concepto racional, que fue puesto allí para que lo aceptemos. La carta habla de Mí. Estudiar una ética de la escritura que nos haga perder la identidad. Una ética para ser otro, cada vez que escribamos. Ética cuya pregunta esencial sea: ¿quién soy yo?

Formación universitaria Si damos importancia a la obra de García Márquez no es para proponer un ideal de formación, como el de Florentino, sino para aprender de la forma como García Márquez logró pensar por fuera de la Colonia y logró pensar una formación liberal o moderna, si se quiere. En todo caso, los puntos centrales para pensar la formación en la Universidad, los podemos extraer de esta gran obra:

4- Estudiar e investigar para no ser gobernado, para no tener que obedecer, para que uno mismo sea un espacio de gobierno. 5- Investigar y estudiar de tal forma que desactivemos los dispositivos coloniales, presentes en cada acto, palabra y gesto de nuestras vidas. La colonia está presente cada vez que mandamos al otro, cada vez que no entendamos el cuerpo, cada vez que aceptemos las normas tal y como fueron impuestas, desde el siglo XVII.

1- Estudiar el estado, la sociedad y la política, no como un estudio dirigido hacia la comprensión de la racionalidad de sus conceptos, sino como un estudio para aprender a gobernarse a sí mismo. Estudiar para ser otro. 2- Estudiar e investigar el arte de gober82


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Doctorado

Buenaventura Rousseau, Investigadora de la Universidad Simón Bolívar

Proyecto de Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas (Tomado del Informe de Relatoría, elaborado por Luis López Jasssir, profesor de la Universidad Simón Bolívar)

ra de paz, específicamente en la fase del postconflicto colombiano.

Para cerrar la IV Versión de la Cátedra América Latina - José Consuegra Higgins, se presentaron las líneas de investigación del Proyecto Doctoral en Ciencias Sociales y Humanas a un grupo de docentes, directivos e investigadores invitados.

Se planteó, además, el interés de participar activamente en la solución de los problemas regionales en relación con el contexto mundial. En tal sentido se mencionó la experiencia de un doctorado en México, cuya estructura contempla el mejoramiento de las zonas de fronteras, en clara alusión a la fortaleza institucional de la USB al contar con una sede en Cúcuta, ciudad fronteriza con Venezuela.

La presentación, en medio de un clima de confianza y camaradería en que se combinaron la crítica constructiva, la argumentación razonada y el diálogo como medios para aportar en el proceso de mejoramiento continuo de los productos académicos de la USB, se inició con un conversatorio entre los docentes-investigadores Reynaldo Mora Mora y Buenaventura Rousseau.

La profesora Rousseau retomó una pregunta formulada en la sesión anterior a este conversatorio: ¿Qué son las ciencias sociales?, para señalar que, así como se pide claridad conceptual sobre lo que son las Ciencias Sociales, debe definirse el concepto de cultura, como también es necesario preguntarse por el sentido de los

Durante la presentación general de los aspectos teóricos y conceptuales del proyecto, se destacó que uno de sus objetivos fundamentales es la participación de la USB en la instauración de una cultu83


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Análisis del proyecto

conocimientos que se construyen de cara a la realidad que actualmente vivimos. Hay que explorar –agregó– nuevas maneras de pensar, entre las cuales recordó, citando a Edgar Morin, el pensamiento divergente como medio para “llegar” al siglo XXI.

Una vez tratados tales aspectos en el Conversatorio, el profesor Humberto Quiceno, de la Universidad del Valle, hizo un reconocimiento al marco teórico y conceptual del proyecto de Doctorado, del cual dijo que “está bien pensado”.

Como cierre de la presentación de las líneas de investigación del proyecto doctoral en Ciencias Sociales y Humanas, cabe resaltar los siguientes planteamientos esbozados por las personas encargadas de dicha presentación.

Insistió en la necesidad de que la producción intelectual del Doctorado en Ciencias Sociales y Humanas centre su mirada en la estructuración de un pensamiento propio que permita, en un marco global, pensar nuestros problemas particulares.

Tareas pendientes

Al respecto, sugirió líneas de investigación sobre los problemas rurales del país, con énfasis en la educación de la población infantil campesina, y las políticas de Estado sobre cómo pensar las ciudades en los distintos proyectos políticos.

En primer lugar, dado que las Ciencias Sociales no son neutras sino que están ancladas a la realidad que las produce, desde sus presupuestos teóricos y su campo de acción específico, debe pensarse en:

Este doctorado –dijo– debe ser el escenario apropiado donde gobernantes y dirigentes regionales y nacionales debatan sus proyectos de desarrollo en una dinámica tal que la postura crítica y la producción académica del programa académico sean incorporadas a las gestiones correspondientes.

• Revaluar el concepto de sujeto • Revaluar el concepto de verdad • Articular la forma del conocimiento cotidiano y la producción científica • Abordar las realidades que no pueden explicarse teóricamente, pero cuya incidencia en la macro-realidad humana es imposible desconocer • Tratar el problema de los lenguajes con los que expresamos las realidades antes mencionadas • Resolver el problema del saber pensar • Redefinir la postura sobre las grandes teorías que han influido en la enseñanza de las ciencias sociales en Latinoamérica • Retomar los aportes de José Consuegra Higgins al pensamiento económico • Repensar las concepciones prexistentes sobre educación • Reexaminar los proyectos de Ilustración y Modernidad • Abandonar el paradigma positivista

En el marco del pensamiento propio para pensar nuestra realidad –anotó–, conviene admitir que mientras nuestros centros universitarios se encuentran en el siglo XXI, a poca distancia de acá hay comunidades rezagadas que permanecen en el siglo pasado o aún antes. Reclamó, por último, la atención institucional al problema de los vendedores ambulantes para hacer de las Ciencias Sociales y Humanas un protagonista en vivo y en directo, involucrado en el planteamiento y la implementación de soluciones a problemáticas sociales que haya en el entorno. 84


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• No se crea la teoría. Lo que se crea es una metodología para resolver un problema.

Temas de discusión Por su parte, la profesora Norma Gálvez formuló una crítica al tiempo de dedicación a la tesis doctoral, si bien Reynaldo Mora aclaró que se trataba más de un asunto de la presentación que de una auténtica carencia del proceso.

Al término de la sesión, la profesora Zaida Liz Patiño expresó que algunas temáticas, como la geografía, son invisibles, lo cual en su concepto no es adecuado por la importancia de dicho saber en las ciencias humanas y sociales, sustentando esa tesis con la referencia a los grandes aportes realizados por la Expedición Botánica y la Comisión Corográfica.

Reiteró la urgencia de adoptar metodologías que permitan resolver problemas sociales porque el mundo actual, más que continuar con las elucubraciones teóricas, requiere que la teoría brinde posibilidades “reales” de solucionar las dificultades que aquejan a la humanidad.

De igual manera, pidió no olvidar la historia aunque las ciencias sociales sean multidisciplinares. “¿Cómo hacemos en las Ciencias Sociales y Humanas para llegar a la interdisciplinaridad y la transdisciplinariedad?”, preguntó a los numerosos asistentes a la Cátedra.

Su intervención se resume en los siguientes enunciados: • Necesitamos un productor de transformación de realidades. • Las tesis ya van siendo no estudios de casos sino soluciones. • Es necesario educar a los representantes del pueblo encargados de gobernar, así como implicar a los gobernados. • Es indispensable mirar los elementos en que se descompone un problema. Por ejemplo, en el problema rural hay que ver aspectos familiares y educativos o fenómenos como el desplazamiento forzado por la violencia, sin olvidar que la situación en el campo afecta al sector urbano. • Hay que “aterrizar” más las actividades académicas como los seminarios, llegando a lo global desde lo particular.

A partir de una pregunta “provocadora”: ¿Las tecnologías entran en el campo de las Ciencias Sociales?, hizo las siguientes sugerencias: • Establecer convenios con instituciones que tengan fortalezas en la enseñanza de la geografía. • No olvidar temas sociales como las migraciones y los relacionados con el medio ambiente. • Prestar atención urgente al campo porque Colombia ha cometido el terrible error estratégico de vivir a espaldas del sector rural. 85


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A la sombra de El Maestro Igual que en nuestra edición anterior, rendimos un homenaje al fundador de la revista Desarrollo Indoamericano, José Consuegra Higgins, quien falleció a fines del año pasado. En esta ocasión registramos la publicación del libro “A la sombra de El Maestro”, el cual recibió amplia acogida en círculos académicos; el proyecto pedagógico sobre los retos de la educación superior en el siglo XXI, en homenaje a su memoria, y el comienzo de una selección de sus textos escogidos, relacionados con temas económicos.

El libro “A la sombra de El Maestro” –escrito por el director de la revista Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio Sierra Montoya– fue presentado por el rector de la Universidad Simón Bolívar, José Consuegra Bolívar, durante la Feria Internacional del Libro, en Bogotá.

Acogida al libro sobre 40 años de la USB Sierra Montoya, exdirector general de “La República”, periódico especializado en temas económicos, empresariales y financieros.

Gran acogida recibió el libro “A la sombra de El Maestro”, distribuido como suplemento de la anterior edición de Desarrollo Indoamericano, que la Universidad Simón Bolívar publicó con motivo de la reciente celebración de sus cuarenta años de existencia y en homenaje a la memoria de su fundador, José Consuegra Higgins, fallecido el pasado 28 de diciembre en Barranquilla.

“Es un libro que leeremos con detenimiento, pues el profesor Consuegra es una fuente inagotable de lecciones para quienes han dedicado su vida a cultivar el espíritu y a transmitir conocimientos a las nuevas generaciones”, manifestó el rector de la Universidad Sergio Arboleda, Rodrigo Noguera Calderón.

Con tal motivo, varios directivos universitarios colombianos exaltaron la publicación, escrita por el nuevo director de Desarrollo Indoamericano, Jorge Emilio

De otra parte, el rector de la Universidad 86


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El presidente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Enrique Forero, exaltó el libro A la Sombra de El Maestro y recomendó hacer trabajos similares en otras universidades del país.

tado en diferentes actos institucionales de la USB, como la celebración del Día del Profesor Bolivariano, instituido por la Sala General de Fundadores para conmemorar el natalicio del rector fundador, José Consuegra Higgins.

del Rosario, Hans-Peter Knudsen, señaló que “esta publicación es un inmenso aporte al enriquecimiento de nuestros estudiantes, investigadores y docentes”. Por su lado, el rector de la Universidad de la Salle, Hno. Carlos G. Gómez Restrepo, celebró tan “merecido homenaje y reconocimiento a la vida, obra, memoria y legado del Dr. José Consuegra Higgins, quien tanto hizo por la educación en nuestro país”.

Durante este acto, que tuvo lugar el pasado 28 de marzo, la presidenta de Desarrollo Indoamericano, Ana Bolívar de Consuegra, recibió la Orden Académica José Consuegra Higgins, creada en honor a su esposo.

Mensajes similares fueron enviados desde otras instituciones educativas, tanto nacionales como extranjeras, las cuales recibieron también la edición digital del libro que aparece en la sección Publicaciones de la página web de la USB: www. unisimonbolivar.edu.co

De igual manera, el texto se presentó al abrirse un nuevo proyecto pedagógico de la USB sobre los retos de la educación en el siglo XXI, ceremonia en la que intervinieron el rector de la USB, José Consuegra Bolívar, y el autor de la obra, Jorge Emilio Sierra Montoya, quienes también presidieron el acto de lanzamiento en la reciente Feria Internacional del Libro, en Bogotá.

Actos de lanzamiento “A la sombra de El Maestro” ha sido presen87


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FECHAS DE REALIZACIÓN 2014 Abril 22: Dr. José Consuegra Bolívar. Rector Ejecutivo Conferencia: A la Sombra de El Maestro

La Universidad Simón Bolívar viene realizando en este año un nuevo proyecto pedagógico: “Reflexión permanente sobre los retos de la educación en el siglo XXI”, en homenaje póstumo a la vida y obra de su rector fundador, José Consuegra Higgins, quien fuera reconocido como un maestro por excelencia. El programa fue instalado por el rector ejecuti-

vo de la USB, José Consuegra Bolívar, de cuya intervención presentamos una síntesis, tras la cual incluimos apartes de la ponencia presentada por la directora del Instituto de Investigaciones, María de los Ángeles Pérez, sobre la Antología del Pensamiento Económico y Social de América Latina que dirigió Consuegra Higgins para la editorial Plaza & Janés.

Retos de la educación en el siglo XXI “Retos de la educación en el siglo XXI” es el nombre que identifica al programa de Reflexión Permanente sobre temas pedagógicos que durante este año viene realizando la Universidad Simón Bolívar –USB– en homenaje a su fundador, José Consuegra Higgins.

intervino el rector de la USB, José Consuegra Bolívar, quien presentó el libro “A la sombra de El Maestro”, escrito por Jorge Emilio Sierra Montoya, nuevo director de la revista Desarrollo Indoamericano. Durante su conferencia inaugural, Consuegra Bolívar destacó la vigencia de las ideas del fundador y su trascendencia

En el acto de instalación del programa,

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hacia el futuro, señalando los principales referentes ideológicos “que deben seguir enraizados –dijo– en nuestra vida universitaria”.

exaltó como gran pilar de esa Teoría propia del desarrollo en América Latina, de la cual él fue uno de sus máximos exponentes.

“No podemos perder el norte y tenemos que mantener siempre esas raíces”, declaró mientras subrayaba la importancia del pensamiento social y científico de El Maestro.

“Mi padre nunca perdió sus raíces campesinas, las de su infancia en el corregimiento de Isabel López”, precisó al tiempo que recordaba cómo en su casa del barrio Paraíso, en Barranquilla, sembraba maíz en el patio, igual que en el de su vivienda campestre en Pradomar.

El compromiso social

Consuegra Higgins, en fin, respondió con gratitud a sus ancestros, a los sectores populares que lo acogieron en vida, como fue la entrega de una biblioteca al barrio San Roque y la construcción del Colegio Ana Bolívar de Consuegra en Isabel López.

Según el directivo, la principal característica de José Consuegra Higgins fue su autenticidad, reflejada sobre todo en el hondo compromiso social que aún se manifiesta en el mayor propósito de la USB desde sus orígenes: “Universidad del pueblo y para el pueblo”.

“Fue un ser auténtico”, agregó, no sin observar que todo esto lo hacía con generosidad, sencillez y entrega total a los más desamparados y a su pueblo natal, lejos de dejarse llevar por la arrogancia que suele identificar a intelectuales de prestigio mundial, entre quienes él ocupaba un puesto de honor.

Se trata en esta forma –insistió– de romper el círculo vicioso de la pobreza a través de la educación superior que es también el único medio efectivo para superar el atraso de nuestros pueblos y avanzar hacia el verdadero desarrollo económico y social.

“Fue ejemplar en tal sentido, como debe serlo cada ser humano”, dijo.

Resaltó asimismo que la USB cumple todavía, a pesar de las dificultades, con dicho propósito, pues la mayor parte de sus estudiantes proviene de los estratos 1, 2 y 3 de la población por el bajo nivel de ingresos en sus familias.

Guía de trabajo Al término de su intervención, Consuegra Bolívar recomendó la lectura del libro “A la sombra de El Maestro”, precisando que es una excelente guía de trabajo para el programa pedagógico sobre Los retos de la educación en el siglo XXI.

“Es la práctica debida de la solidaridad, valor fundamental de El Maestro Consuegra Higgins, que expresa la responsabilidad social de la Universidad, tanto de sus directivos y profesores como de sus estudiantes”, declaró ante los numerosos asistentes en el Auditorio Nicolás Guillén de la USB.

Al respecto, invocó el espíritu investigador, de buen lector y amante de los libros, que caracterizó al fundador de la USB desde su infancia en Isabel López; reiteró el compromiso adquirido con la educación de calidad, no solo en términos de cobertura, que fue también un tema permanente del fundador, y elogió una vez más su espíritu de lucha así como la lealtad a sus ideas, a sus principios, como cuando ocupó la rectoría de la Universidad del Atlántico.

Más valores auténticos La autenticidad, de otra parte, aparece en el culto a los valores propios del terruño, desde la música vallenata hasta los bailes típicos como el mapalé, y en general la cultura popular que Consuegra Higgins

“José Consuegra Higgins es un modelo a seguir”, insistió. 89


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María de los Ángeles Pérez, Directora del Instituto de Investigaciones, USB

De la Colección APESAL –Antología del Pensamiento Económico y Social de América Latina–, dirigida por José Consuegra Higgins para la editorial Plaza & Janés, publicamos a continuación las reseñas correspondientes a algunos de sus libros, elaboradas por la directora del Instituto de Investigaciones de la Universidad Simón Bolívar, María de los Ángeles Pérez.

Pensadores sociales de América Latina Es preciso destacar, además, la fecunda militancia al servicio de los pueblos sufridos y humillados por parte de su autor, cuyo pensamiento ha sido abordado en diversas tesis de grado en la Universidad Simón Bolívar.

La Colección APESAL –Antología del Pensamiento Económico y Social de América Latina–, se abre con el libro Mensajes del prestigioso científico social brasileño Josué de Castro, quien reúne allí una serie de ensayos sobre temas como el subdesarrollo, la explotación de los recursos naturales, el tratamiento desigual en el comercio internacional, el compromiso de la ciencia con el hombre, la justicia social, etc.

En su libro Ensayos sobre la dominación y 90


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la desigualdad, Domingo Maza Zavala, uno de los más importantes economistas venezolanos, expresa la angustia de este investigador comprometido con el destino de los pueblos explotados. La ciencia económica –en su concepto– es una disciplina integradora de conocimientos, constituyendo el elemento significativo de la ciencia social.

El colombiano Antonio García presenta el libro Bases de Economía Contemporánea que es –según el profesor José Consuegra Higgins– su obra cumbre, un verdadero texto de estudio para los programas de Economía en las universidades. En sus páginas, nos da una visión del capitalismo como sistema económico, pero desde el punto de vista de los países atrasados y dependientes, especialmente de América Latina.

Para muchos, el argentino Raúl Prebich es el más grande economista de América Latina por sus invaluables aportes a la teoría cepalina, un modelo propio del desarrollo de nuestros países. Los textos de sus obras escogidas podría decirse que resumen el aporte de su razonamiento. En estas Obras Escogidas, que resumen el aporte de su razonamiento, expone las grandes fallas del sistema económico mundial, originadas, a su modo de ver, no en la propiedad en sí misma sino en la apropiación privada del excedente y en las consecuencias nocivas de la concentración de los medios de producción.

Las Obras Escogidas del brasileño Celso 91


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“aparece en los momentos de máxima inquietud en el análisis macroeconómico e histórico del esplendor y compromiso en la indagación de las causas del subdesarrollo”. Según su autor, solo conociendo las causas del atraso se pueden formular las estrategias adecuadas que permitan superar los obstáculos. Alonso Aguilar dirigió el Instituto de Investigaciones Económicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se realizaron encuentros memorables con científicos sociales de América Latina.

Furtado son un valioso aporte al análisis de los fenómenos de la economía tercermundista en lo relacionado con el subdesarrollo y la dependencia. De la vasta producción intelectual del autor, se destacan también otros libros: Dialéctica del desarrollo, “fruto de su responsabilidad intelectual con la dignidad de la persona”; Teorías y políticas del desarrollo económico, texto obligado de consulta en las universidades, en el que se ayuda al lector a comprender procesos sociales a través de las transformaciones en el tiempo de los sistemas económicos, y La economía latinoamericana, una síntesis desde la conquista ibérica hasta la revolución cubana, un trabajo histórico en el que Furtado resume las características del período de la conquista española y la época colonial en América Latina, origen del subdesarrollo y la dependencia de nuestros pueblos.

Dependencia y Subdesarrollo es una selección de escritos de economistas e ideólogos venezolanos sobre la búsqueda de una teoría del desarrollo en América Latina. Se expresa allí la crítica fundamental al sistema de concentración y de dominación económica y social que impide el desarrollo orgánico y pleno de nuestros países. El libro plantea, además, alternativas sociales para la superación del subdesarrollo y la ruptura de la dependencia más allá de los límites del propio sistema.

El libro Orígenes del subdesarrollo, del economista mexicano Alonso Aguilar, 92


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sidad Católica de Buenos Aires y otros centros de educación superior en el mundo, es uno de los máximos exponentes del pensamiento social y económico de América Latina. Según José Consuegra Higgins, “Popescu es un sacerdote del acontecer científico”, quien “no desperdicia un segundo –agrega– en oficios ajenos a la investigación y al conocimiento, en el análisis de las ideas y de los fenómenos sociales”. En sus ensayos, Popescu demostró que la muy conocida teoría cuantitativa de la moneda se formuló inicialmente en tierra americana, pudiéndose incluso hablar de una escuela en tal sentido (el autor la llama Chiquisaca, de la cual forman parte los flamantes miembros de la audiencia de Charca).

Diccionario de Economía, de Salvador Brand, es el primer diccionario económico escrito en América Latina, que dedica gran parte de sus páginas al registro y reconocimiento del aporte de los científicos sociales de nuestra región. Los investigadores de la ciencia económica, así como los estudiantes en general, disponen acá de un auxiliar apropiado que explica los significados de términos económicos, incluyendo aportes y temas novedosos propios de la estructura y de los fenómenos que afectan a los países subdesarrollados.

Popescu también se destaca como editor al dirigir varias colecciones de libros y revistas especializados. Como escritor, aborda diferentes áreas de la ciencia social en numerosos ensayos divulgados por prestigiosas publicaciones científicas internacionales.

Ezequiel Ander-Egg sobresale como gran investigador, con más de sesenta estudios sobre los problemas sociales de América Latina, entre los cuales su Diccionario de Trabajo Social ocupa un puesto de honor en el escenario intelectual por su vasto conocimiento sobre el tema tratado. Esta obra es de valiosa ayuda para estudiantes e investigadores, más aún cuando su contenido, prolífico en sus explicaciones, trasciende la descripción dogmática que limita y excluye.

Oreste Popescu, catedrático de la Univer93


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Los temas propios de la economía deben tratarse como una charla o un diálogo de amigos, informal

A partir de esta edición, Desarrollo Indoamericano reproducirá textos escogidos de su fundador, José Consuegra Higgins, tomados de las Obras Completas publicadas por la Universidad Simón Bolívar. Para el presente número escogimos apartes del Primer Tomo sobre temas económicos y sociales, especialmente sobre Economía Política, Teoría propia del desarrollo en América Latina y Dependencia.

La economía, vista por José Consuegra Higgins 1. Economía Política • La economía política es una ciencia social, vale decir, histórica, política y espacial. Por eso cada hipótesis emana de una situación concreta, de un grado particular de desarrollo. De ahí que lo conveniente a un país, dados sus logros en las diferentes etapas del crecimiento, y sea cual sea el sistema político predominante, no puede ser, necesariamente, valedero para otro. Y mucho menos cuando se trata de situaciones distintas o antagónicas,

• A la Economía Política se le entiende ahora no como disciplina neutra o universal que estudia la producción, y distribución de bienes en sí y por sí, sino como una ciencia profundamente humanística, espacial, histórica, política y previsora, en cuyas posibilidades recae la responsabilidad del bienestar de un pueblo. Claro está que este concepto altruista se presume sujeto a una organización social adecuada. Pero debe ser anhelo y compromiso de todo economista honesto.

América Latina necesita y exige su propia Economía Política

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de economías con características parecidas, exige una Economía Política, en la cual la deducción de los hechos, o la teoría explicativa de sus fenómenos, responda a su realidad, con el objeto de deducir el conjunto de estrategias de su política económica.

como es el caso de los dominantes y dependientes, de los desarrollados y subdesarrollados. • La Economía Política es una ciencia eminentemente social, la cual estudia los fenómenos y relaciones que surgen entre los hombres en el proceso de la producción, distribución y consumo de los bienes materiales, con leyes objetivas que se desprenden de una situación política, en un momento histórico y bajo un marco geográfico.

• Cualquiera sea el sistema que impere en las economías dominantes, la formulación de la teoría de una Economía Política defensiva y nuestra, en procura de la superación del subdesarrollo y la dependencia, es tarea ineludible del científico social latinoamericano.

• Cada economía particular, o conjunto

2. Teoría propia del desarrollo • Los economistas nos la pasamos repi- • Mientras no entremos por nuestra propia cuenta a indagar nuestros protiendo frases. Nos limitamos a leer los blemas y a formular nuestros planteatextos extranjeros de acuerdo con la mientos teóricos para dar respuesta a alineación que nos corresponde: Si estodas las deficiencias, tamos dentro de la a todos los problemas línea del capitalisdel subdesarrollo y la mo, toda nuestra Mientras no entremos dependencia, no poformación es a trapor nuestra propia cuenta demos salir adelante. vés de los autores a indagar nuestros norteamericanos o • Tanto en el europeos, y si esproblemas y a formular campo de la econotamos en la línea mía, como en el de la nuestros planteamientos del socialismo, topolítica, los países de davía peor. teóricos para dar respuesta América Latina deben actuar de manera a todas las deficiencias, • Si el sistema de autónoma. Por sus caproducción capia todos los problemas racterísticas raciales, talista impuesto su lengua, su historia, del subdesarrollo y la en América Latina pero ante todo su enengendró y coaddependencia, no podemos jambre de problemas yuva a la depenpropios del subdesasalir adelante. dencia y el subderrollo y la dependencia, la orientación de sarrollo, todo lo la estrategia obliga a que se siga hacienla originalidad. do a través de sus recomendaciones y teorías generadas en los centros de dominación, habrá • Ya decía Balzac, refiriéndose a la literatura: “No inventes; te tomarán por de servir nada más para alinear el proloco o criminal; copia y sé dócil y viceso del desarrollo con el del subdesavirás feliz como todo idiota”. Para el rrollo y la dependencia. 95


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te despreciarán; repite, recita y traga entero, y vivirás feliz como los idiotas de las sectas.

caso de la ciencia social también cabría comentar: Si investigas, formulas o creas, te tomarán por revisionista, y

3. Dependencia • En América Latina se da el sistema • El estudio de la dependencia exige capitalista, pero con modalidades de la superación de posiciones egoístas dependencia, lo que impide que se y dogmáticas. No puede ignorarse el aproveche en plenitud el fenómeno rico legado de los que en toda nuestra de la acumulación y el crecimiento, tal historia han descrito la dependencia, como sucedió en Europa, por cuanto ni debe negarse el valor de los aporla mayor parte de la plusvalía se va hates de los investigadores modernos. La cia los centros de dominio del capital y dependencia ha existido y existe. Ahí la técnica. La falta de una independenestá, desafiante cia en el may misteriosa, exinejo y aprovegiendo su comchamiento de prensión. la actividad La dependencia es un económica en • La dependenhecho histórico que un determinacia encuentra su do sistema, es acompaña al desarrollo de razón de ser en causa de denuestros países desde el estructuras e inssarrollo destituciones, como igual. Y esto momento mismo que los fruto de un proha sucedido conquistadores españoles ceso histórico en y sucederá la dinámica del siempre si no hacen presencia en estas se hace uso de sistema capitalistierras. una estrategia ta. Es algo comdefensiva proplejo, especie de pia y una aumalla que entretonomía. teje lo económico, comercial, finan• Los tiempos actuales son difíciles, y ciero, político, tecnológico, cultural, la dependencia cultural o ideológica ideológico, etc. facilita el dogmatismo esquemático y la intolerancia que se desprende de • En el contexto universal de un sistema los intereses creados, mientras cierra económico, las estructuras, supereslos caminos a las posibilidades del tructuras e instituciones, aunque cumencuentro con una idiosincrasia y un plen un papel determinado, pueden destino propios. variar sus características y efectos. No son las mismas las estructuras, super• La dependencia es un hecho histórico estructuras e instituciones de un país que acompaña al desarrollo de nuescapitalista desarrollado que las de otro tros países desde el momento mismo dependiente. Este concepto es valedeque los conquistadores españoles haro también para el sistema socialista. cen presencia en estas tierras. 96


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Historia Gráfica

En la celebración del Día del Profesor Bolivariano, Miembros de Sala General (máximo organismo directivo de la Universidad Simón Bolívar) hicieron entrega de la Orden Académica José Consuegra Higgins a doña Ana Bolívar de Consuegra, presidenta de Desarrollo Indoamericano.

El profesor italiano Rino Bruttomesso fue conferencista central del II Seminario Internacional de Urbanismo sobre Movilidad y Sistemas de Transporte, donde participó con otros expertos nacionales y extranjeros, provenientes sobretodo de México.

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Profesores e investigadores académicos, además de funcionarios provenientes de organismos como el Banco de la República (el banco central de Colombia), presidieron las deliberaciones del Seminario Internacional de Microcrédito.

El investigador mexicano Roberto Hernández Sampieri, autor del libro La Metodología de la Investigación que es texto de estudio en varias universidades latinoamericanas, asistió al Simposio de Metodología de la Investigación Científica.

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En el Programa de Reflexión Permanente: Retos de la Educación en el Siglo XXI, en homenaje a la vida y obra de El Maestro José Consuegra Higgins, intervino el profesor Jorge Bolívar Berdugo, quien se refirió a los principios de la Teoría Sociocrítica.

En la sesión inaugural de la Cátedra Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, intervinieron la directora de Educación Continuada, Lourdes Truyol; el rector, José Consuegra Bolívar; el presidente de la Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, Enrique Forero, y el director de Ciencias Básicas de la USB, Carlos Corredor.

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El científico Jorge Reynolds, inventor del marcapasos; Antonio Cacua Prada, miembro de las Academias de Historia y de la Lengua; Jorge Emilio Sierra Montoya, director de Desarrollo Indoamericano; el médico español Ángel Carracedo Álvarez, doctor en Genética, y el empresario Juan Manuel Ruiseco, asumieron como Miembros Honorarios de Sala General, máximo organismo directivo de la Universidad Simón Bolívar.

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