Edición del 3 de marzo de 2024 Año 116 - N°6.6427
Representante Legal y Director:
Obispo Óscar Blanco Martínez OMD
Editor: Pbro. Fredy Subiabre Matiacha fredysubiabre@gmail.com Impresión:
Patagónica Publicaciones S.A. Diseño Editorial: Jacqueline D.
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Semanario fundado por Mons. José Fagnano el 19 de enero de 1908
n saludo a toda la comunidad educativa en el inicio de clases. Estos días comienza un nuevo año escolar y “comienzo” tiene que ver con desafío, “comienzo” tiene que ver son esperanza, “comienzo” tiene que ver con sueños. Se inicia una nueva etapa: Ánimo para toda la comunidad educativa: estudiantes, profesores, personal administrativo y auxiliar, padres y apoderados. Que todos puedan sentir, iniciando este tiempo llenos de sueños, llenos de desafíos, lleno de
oportunidades. Dios tiene un proyecto para cada uno, tiene algo lindo para decir a cada uno en este año. No pierdan la esperanza, no pierdan la alegría, volvamos a apostar por la educación, que el papa Francisco dice es un acto de esperanza. Que el Señor les bendiga mucho y que tengan un hermoso año. En este año escolar que comienza, queremos pedirle al Señor todas aquellas cosas que necesitamos para encarar el nuevo ciclo de la mejor manera: Alegría, para emprender el trabajo de
este nuevo año que ponemos en sus manos de Padre amoroso, con todo lo que tiene dispuesto para cada uno. Solidaridad, para apoyar a aquellos que de verdad me necesiten. Inteligencia, para buscar y descubrir la verdad en los acontecimientos de cada día. Optimismo, para empezar cada jornada con nueva ilusión y nuevas esperanzas. Paciencia, para volver a empezar aquello que no me salga bien. Entusiasmo, para vencer las dificultades y madrugar aunque se me haga difícil. Audacia, para cambiar aquello que impida mi desarrollo físico, espiritual e intelectual, y para luchar por corregir mis defectos y caprichos. Valentía, para detenerme cuando me equivoque y reiniciar mi ruta cuando vaya por la senda equivocada. Equilibrio, para controlar mis emociones, y no dejarme vencer por las contradicciones que seguramente encontraré en mi camino. Sabiduría, para saber escoger lo que me conviene. Generosidad, para compartir con mis compañeros lo que de la bondad del Señor he recibido gratuitamente. Memoria, para guardar en mi mente, mi alma y mi corazón, los conocimientos que me acerquen más al Señor. Voluntad, para hacer las tareas y trabajos con responsabilidad y energía. Constancia y perseverancia, para terminar con entusiasmo lo que ya he iniciado. Tolerancia, para aceptar a mis compañeros con sus cualidades y sus debilidades. Gratitud, para reconocer a quienes cada día me han ayudado a ser mejor, especialmente al Señor, Padre amoroso, que siempre vela por mí. Pidamos la gracia de la fidelidad para cumplir mis buenos propósitos.