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Volumen 7, número especial, junio 2013

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Factores protectores de resiliencia en niños de Malpaso, Villanueva, Zacatecas LUcÍa JacoBo dorado Unidad Académica de Psicología Universidad Autónoma de Zacatecas

lujacobo@hotmail.com

Resumen Este estudio analiza la presencia de niños resilientes ante la pobreza, en la comunidad de Malpaso, Villanueva, Zacatecas. Se trata de una investigación de tipo cuantitativa, con corte en el tiempo transeccional, descriptivo. Se aplicó la Escala de Resiliencia Escolar (ere) de Saavedra y Castro (2009) a ciento cincuenta y ocho niños cuyas edades oscilan entre nueve y catorce años, que cursan el cuarto, quinto y sexto grados de primaria en escuelas públicas. Algunos de los resultados aparecen a continuación: en el ámbito «yo soy», dimensión 1, Identidad–Autoestima, 79.04 por ciento; ámbito «yo tengo», dimensión 2, Redes–Modelos, 85.44 por ciento; ámbito «yo puedo», dimensión 3, Aprendizaje–Generatividad, 84.40 por ciento; dimensión 4, Recursos Internos, 81.88 por ciento; dimensión 5, Recursos Externos, 83.60 por ciento. Se concluye que los participantes son resilientes por obtener puntajes sobre el 80 por ciento. Con mayor presencia de recursos externos que internos, y una menor incidencia en el ámbito «yo soy», los resultados podrían ser la base de un programa psicológico–educativo que maximice las potencialidades de los niños. Palabras clave: resiliencia, factores de protección, niños, pobreza.

Abstract This study analyzes the presence the children resilient at to poor community of Malpaso, Villanueva,

Zacatecas. This is an investigation of research quantitative, court in time has been transactional and descriptive. Was applied to scale of school resilience (ere) of Saavedra y Castro (2009) to hundred and fifty eight children aged between nine and fourteen years old enrolled in fourth, fifth and sixth grades in public schools. Some of the results below: in the scope «I am», dimension 1, Identity Self–Esteem, 79.04 per cent; scope «I have», dimension 2, Networks– Models, 85.44 per cent; scope «I can», dimension 3, Learning–Generativity, 84.40 per cent; dimension 4, Remedies, 81.88 per cent; dimension 5, External Resources, 83.60 per cent. Concluding that the participants are resilient to get scores over 80 per cent. With increased presence of external resources internally, and have less impact on the field «I am», result that could be the basis of a psycho–educational program that maximizes the potential of children. Keywords: resilience, protective factors of resilience, children, poverty.

Introducción En la actualidad es difícil asegurar que los niños tendrán un futuro próspero y que la protección que reciben por parte de su familia y de la sociedad es la adecuada, de tal manera que poseean una integridad física y psicológica que los convierta en adultos eficaces. Al interior de la sociedad se llevan a cabo toda clase de perjuicios en contra de la integridad física y psicológica de los individuos, lo que produ-


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ce en ellos una serie de desajustes que impiden la adaptación de forma conveniente a su contexto. En ese sentido, la pobreza es un factor de riesgo que disminuye la calidad de vida y el funcionamiento psicológico, además es precursora de estrés prolongado (Oros, 2009). Dentro de la Psicología es recurrente el intento por subsanar la enfermedad mental como consecuencia de un estrés prolongado, ya que se considera un obstáculo en el seguimiento de la vida de la persona. Sin embargo, no se aprecia como un obstáculo que se logra vencer y que impulsa la adaptación y la pronta recuperación del individuo, de ahí la importancia del estudio de los factores protectores de resiliencia, puesto que cada uno de ellos aporta una herramienta eficaz al niño para enfrentar los posibles problemas o estrés en su vida diaria. La resiliencia es la «resistencia al sufrimiento» e implica la capacidad de soportar las heridas psicológicas y el impulso de reparación psíquica que nace de esa resistencia (Cyrulnik, 2005). Zacatecas es un estado que cuenta con un nivel medio de índice de marginación (conapo, 2010). La pobreza es definida a partir de los índices de marginación, los cuales comprenden una medida que agrupa los valores relativos de nueve indicadores socioeconómicos; su finalidad es diferenciar unidades territoriales de las carencias padecidas por la población como resultado de falta de acceso a la educación, residencia en viviendas inadecuadas y lugares pequeños e ingresos monetarios insuficientes (conapo, 2006). Por tanto, se realizó un bosquejo bibliográfico y Internet en torno a las investigaciones sobre resiliencia en el estado pero con resultados poco favorecedores: sí se trabaja el tema, pero no hay publicaciones o no se tiene acceso público a ellas.

Antecedentes Actualmente la resiliencia es un tema en boga porque intenta explicar cómo una persona que ha sido expuesta a un alto riesgo, físico y psicológico, logra librar resolver un conflicto y resarcir el daño, aceptándolo como un incentivo en su vida cotidiana. En diversos países se han realizado investigaciones

relativas a la resiliencia, en un intento por explicar el hecho de que se pueda identificar en algunas personas y contar con la posibilidad de utilizar este enfoque en proyectos de índole social, por ejemplo programas de prevención en torno a la salud mental, con el propósito de mejorar las relaciones sociales al emplear explicaciones como el aprendizaje social y emotivo sustentado en la resiliencia, en niños y jóvenes de Merrell (2010). En España se propuso usar este modelo desde los servicios sociales y con personas en situación de adversidad, riesgo y exclusión (Carretero, 2010). Otras investigaciones corroboran modelos de estudio de la resiliencia, tal es el caso de Prince–Embury y Courville (2008), quienes elaboraron la escala de resiliencia para niños y adolescentes (Resiliency Scale for Children, rsca ), modelo que involucra los factores de optimismo, auto–eficacia y adaptabilidad. En este estudio se usa dicho modelo y se plantea la realización de intervenciones en las que se involucre a la familia, como el tratamiento multidimensional para el cuidado y la crianza de los niños propuesto en Fisher y Chamberlain (2009). También se presta especial atención en el niño, de acuerdo con Mansten y Gewiritz (2010), quienes indagaron sobre la conexión de la resiliencia y el desarrollo de la primera infancia en situaciones adversas o de desventaja; y Greenberg (2006), que a partir del incremento de las funciones ejecutivas en los niños presenta un programa que sugiere la posibilidad de mejorar la capacidad de resiliencia por medio de los factores de protección en el niño y su ecología cultural. En el ámbito de la educación, Villalta (2010) aborda la relación entre el rendimiento académico y los factores de resiliencia en contextos de alta vulnerabilidad social. Para Díaz, Martínez y Vásquez (2011) la resiliencia es una herramienta de prevención en la educación que ayuda a disminuir la violencia escolar a fin de construir una sociedad pacífica y libre, y tener un mejor desarrollo social. Por su parte, Acevedo y Mondragón (2005) mencionan que es posible conseguir un cambio por medio de las instituciones públicas o privadas a través de la educación, al reforzar los factores protectores de la resiliencia en los niños en situación de pobreza. Los argumentos previos componen la base para la búsqueda de niños resilientes


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en una de las comunidades del estado de Zacatecas. Cardozo y Alderete (2009) demostraron que existen diferencias significativas con auto–concepto, soporte social, inteligencia y sucesos estresantes de vida por problemas personales; por lo que la variable auto concepto es el mejor predictor de la resiliencia, seguido por el soporte social y la autorregulación de habilidades (cognitivas–emocionales). Cabe destacar que la conexión entre la resiliencia en el menor y el tipo de familia del que proviene (monoparental o biparental) ya se ha estudiado. En opinión de Rodríguez, Camacho, Málquez y Cruz (2009) la resiliencia del menor es mayor cuando es parte de una familia biparental cuyas expectativas son positivas acerca de su futuro. Barroso y Méndes (2008) en Chile describieron como situaciones de adversidad y mayor riesgo el divorcio o separación de los padres y el embarazo propio o de la pareja. A su vez, Bonanno (2004) determina la resiliencia como la explicación más acertada ante pérdidas potencialmente traumáticas, exposición de manera prolongada al estrés y recuperación de ellos. Las investigaciones de Masten y Obradovic (2001) muestran el modo en que el niño puede reponerse de un suceso adverso gracias a los factores de protección de resiliencia, y adjuntan una guía en el estudio y su aplicación, como herramienta para lograr un desarrollo adecuado de los niños. También en México se ha estudiado este tema desde el ámbito escolar. Silas (2008) explora el significado que tiene para un joven en situación de marginación económica perseverar en sus estudios; además, examina los procesos y los actores —familiares, escolares y comunitarios— que participan en trayectorias escolares exitosas en los contextos más difíciles y su vínculo con la teoría de la resiliencia. En su trabajo descubrió que las comunidades le asignan un alto valor a la educación escolarizada y la influencia de las interacciones del estudiante con personas significativas. En el estado de Zacatecas se ha comenzado a utilizar la teoría de la resiliencia dentro de programas de prevención y disminución de riesgos psicosociales, como lo muestra el Instituto de Educación Preventiva y Atención de Riesgos (inepar, 2005) en su Modelo Preventivo de Riesgos Psicosociales Chi-

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malli. En ese documento se expone que la prevención consiste en el aprendizaje de habilidades para la vida y en el fortalecimiento de vínculos comunitarios y familiares, lo que hace que este modelo sea eficaz no sólo para evitar el primer contacto con las drogas, sino en la prevención de recaídas en personas adictas en recuperación. El modelo se sustenta en la resiliencia, vista como un método de prevención e intervención, a partir de un enfoque ecológico y proactivo que resana el daño del individuo.

Marco contextual Villanueva es uno de los cincuenta y ocho municipios de la entidad, con una población total en el 2010 de 29 mil 395 personas, dedicada principalmente a la agricultura y a la ganadería. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (2011) el municipio presenta un Índice de Desarrollo Humano de 0.7674. Según los indicadores de pobreza por ingresos, su índice de pobreza alimentaria es 23.5, el de pobreza de capacidades es 30.5 y el de pobreza de patrimonio es 51.3 (con relación al 100). Malpaso se encuentra en el municipio de Villanueva, es una de las ciento dieciocho comunidades del municipio, ubicada en las coordenadas Longitud (dec): 102.765833, Latitud (dec): 22.616389. La localidad se halla a una altura de 2 mil 120 metros sobre el nivel del mar; la población total es de 3 mil 400 personas, de ellas, 1 mil 622 son hombres y 1 mil 778 mujeres. Los habitantes se dividen en 1 mil 419 menores de edad y 1 mil 981 adultos; trescientos cincuenta y ocho tienen más de sesenta años; veintiún personas en Malpaso viven en hogares indígenas; y 1 mil 11 habitantes cuentan con atención médica por el seguro social. Cuenta con un total de setecientos ochenta y tres hogares: setecientos cincuenta y ocho tienen piso de tierra, treinta poseen sólo una habitación, seiscientos ochenta disponen de instalaciones sanitarias, setecientos cuarenta y nueve están conectadas al servicio público y setecientos cuarenta y siete tienen acceso a la luz eléctrica. La estructura económica permite a setenta viviendas tener una computadora, a seiscientos doce una lavadora y a setecientos treinta y cinco una televisión.


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Relativo a la educación, ciento treinta y ocho habitantes mayores de quince años son analfabetas, mientras que noventa y dos carecen de alguna escolaridad y 1 mil 520 tienen una escolaridad incompleta; además, setenta y seis jóvenes entre seis y catorce años no asisten a la escuela. Trescientos veintisiete poseen una escolaridad básica y trescientos cuatro cuentan con una educación post–básica (Nuestro México, 2011). En ese sentido, la hipótesis propuesta fue que los niños de cuarto, quinto y sexto grados de las primarias públicas de Malpaso son resilientes ante la pobreza. El objetivo general fue detectar a esos niños, en tanto el objetivo específico era descubrir los factores de protección resilientes de los niños de esta comunidad.

Método Se trató de una investigación de tipo cuantitativa, con un corte en el tiempo transeccional–descriptivo, puesto que se indagaron la incidencia y los valores en que se manifestó la variable y sólo se realizó una medición. El diseño fue no experimental, ya que únicamente se observaron los fenómenos en su contexto natural, para después ser descritos (Hernández, Fernández y Baptista, 2003).

ción y a las necesidades de la investigación (Hernández, Fernández y Baptista, 2003).

Tamaño de la muestra La muestra fue de ciento cincuenta y ocho alumnos, alumnos de cuarto, quinto y sexto grados de las primarias públicas Rafael Ramírez y Adolfo López Mateos.

Medición de variables Dentro de este rubro, la variable dependiente fue la resiliencia y la independiente los niños en situación de pobreza y sus factores sociodemográficos (edad, sexo, grado escolar, contar o no con el programa «Oportunidades»). Definición conceptual de la variable dependiente Resiliencia es la resistencia al sufrimiento y la capacidad de soportar las magulladuras de la herida psicológica, como el impulso de reparación psíquica que nace de esa resistencia (Cyrulnik 2005). Definición operacional de la variable dependiente

Características de los participantes La población contemplada y la unidad de análisis las conformaron los niños de nueve a catorce años de edad de la comunidad de Malpaso, Villanueva, Zacatecas. Para ello, se tomaron en cuenta los siguientes criterios de inclusión: niños que cursaran cuarto, quinto y sexto grados de primaria en escuelas públicas de la comunidad. Los criterios de exclusión fueron tener una edad mayor a catorce años y menor a nueve, pese a cursar los grados de escolaridad mencionados, y no estar inscrito en las instituciones en las que se efectuó la aplicación del instrumento.

Procedimiento de muestreo Se practicó un muestreo no probabilístico, por conveniencia, debido a las características de la pobla-

Tiene que ver con la medición de resiliencia y por ende de los factores protectores, por medio de la Escala de Resiliencia Escolar (ere) para niños de Saavedra y Castro (2009), la cual fue validada en niños mexicanos con una correlación de Pearson de R=0,78, y un Alfa de Cronbach de 0,88. Definición conceptual de la variable independiente Niños en situación de pobreza: infantes que no cuentan con la posibilidad de tener las condiciones de vida adecuadas para un desarrollo íntegro de sus funciones físicas y psicológicas por la falta de una dieta balanceada, el acceso a la cultura y al arte y los servicios de salud.


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Definición operacional de la variable independiente El indicador será ser beneficiario del programa «Oportunidades», porque refleja una condición de pobreza.

Indicadores sociodemográficos De acuerdo con la Real Academia Española de la Lengua (2011), la edad comprende el tiempo que ha vivido una persona; el sexo es una condición orgánica, masculina o femenina; el grado escolar se da dependiendo del nivel educativo que se cursa.

Instrumentos En este estudio, el instrumento a emplear es la Escala de Resiliencia Escolar (ere) de Saavedra y Castro (2009) para una población de nueve a catorce años de edad, que sepa leer y escribir. El formato es en papel, dos cuartillas; la administración puede ser auto administrado, individual o colectivo, con un tiempo de aplicación de veinte minutos. Se utilizó una escala tipo Licker de veintisiete interrogantes, con cinco alternativas de respuesta cada uno, que va de «totalmente de acuerdo» a «totalmente en desacuerdo», lo que da un puntaje máximo de 135 y uno mínimo de 27. Al aplicar el instrumento a una muestra mexicana su validez fue coeficiente de Pearson: r = 0,78 y confiabilidad Alfa de Cronbach = 0,88 (Saavedra y Castro, 2009). La escala de resiliencia mide tres ámbitos de «yo»: «yo soy (estoy)», «yo tengo» y «yo puedo»; y dos dimensiones: recursos internos (dimensión 4) y recursos externos (dimensión 5).

Procedimiento 1. Piloteo del instrumento (escala de resiliencia), con

la finalidad de identificar los ítems que no se entendían y alcanzar el cálculo esperado. 2. Solicitud de permiso oral y escrito en las escuelas primarias públicas Rafael Ramírez y Adolfo López Mateos de la comunidad, mediante un oficio remitido por la Unidad Académica de Psicología.

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3. Aplicación de la escala de resiliencia a los

alumnos de cuarto, quinto y sexto grados en una sola medición en su aula de estudios, durante el ciclo escolar 2011–2012. 4. Ingreso de los datos obtenidos de la aplicación al programa spss 15.0 de Windows, para el examen estadístico. 5. Análisis de resultados. Se llevó a cabo con las frecuencias de las variables sociodemográficas de los participantes y las medidas de tendencia central (media, mediana y moda) de los ítems, luego se agruparon en dimensiones y se consiguieron frecuencias, moda, media y sumatoria de cada uno.

Consideraciones éticas Es preciso aclarar que el psicólogo debe regirse por el Código Ético del Psicólogo (Sociedad Mexicana de Psicología, 2005). Al respecto, el estudio contempla varios de sus artículos. Por ejemplo, el artículo 8, apartado 17, declara que el psicólogo es responsable de la conducción de ética de la investigación que realiza o la de otras personas bajo su supervisión o control. Administra, califica, interpreta o usa técnicas de valoración, además de cerciorarse que se basan en datos sólidos que garanticen la confiabilidad, la validez y las normas, así como la aplicación apropiada y los usos de técnicas e instrumentos. Adicionalmente, en los artículos 47, 48 y 49, se esboza el modo en que el psicólogo debe guiarse en concordancia con las leyes federales, estatales y las normas profesionales, de competencia científica e investigación ética. Ante todo, debe buscar el respeto a la dignidad y el bienestar de los participantes. Concerniente a la comunicación de los resultados, los artículos 50, 51 y 52, establecen que el psicólogo debe usar un lenguaje razonablemente entendible, proporcionando de antemano información sobre la naturaleza de sus actividades y posteriormente sobre resultados y conclusiones. En consecuencia, debe abstenerse de hacer uso indebido de técnicas de valoración, intervenciones, resultados e interpretaciones y emprender las medidas razonables con la intención de evitar que otros hagan mal uso de ellas.


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Estadísticas y análisis de datos

Discusión

Se examinaron los datos en el programa estadístico Statistical Package Social Sciences (spss), versión 15.0 para Windows, pues en opinión de Bausela (2005) es el paquete informático más utilizado en la investigación aplicada a las ciencias sociales por su gran utilidad, fácil manejo y comprensión. La información fue obtenida mediante la aplicación de la escala ere, que mide tres ámbitos del yo y cinco dimensiones.

Como se había mencionado con anterioridad, en opinión de Cyrulnik (2005), resiliencia es la «resistencia al sufrimiento» y comprende la capacidad de soportar las lesiones psicológicas, también describe el impulso de reparación psíquica que nace de esa resistencia. La resiliencia se ha detectado en personas que han padecido una fuerte exposición a estresores del medio. Por tal motivo, este estudió abordó el caso particular de los niños de la comunidad de Malpaso, Villanueva, Zacatecas, debido a su exposición prolongada al factor de riesgo pobreza. Su presencia como un don innato ha sido discutida desde la aparición de la teoría, por lo que surgió la necesidad de crear instrumentos de medición, lo que desencadenó la aparición de la escala de resiliencia escolar ere. Dicha escala mide tres ámbitos del «yo» (o ego), definido en psicología como la parte de la personalidad que se organiza, a consecuencia de la influencia del ambiente. Por su capacidad para evaluar y comprender la realidad, el yo le permite al sujeto superar las amenazas internas y externas. Se rige por el principio de la realidad y en él funcionan los procesos secundarios (percepción, memoria); de su dominio en las actividades del sujeto depende su salud psíquica (Diccionario de Psicología científica y Filosofía, 2012). Dentro de la Teoría de la resiliencia se presentan factores protectores y de riesgo. En este caso se trató de la pobreza, considerada un factor de riesgo. El objetivo general de la investigación fue detectar si existen niños resilientes ante la pobreza, en la comunidad de Malpaso, Villanueva, Zacatecas. Luego de realizar un análisis estadístico de los datos se puede afirmar que el objetivo general fue cumplido. Por su parte, la hipótesis también fue aceptada, ya que en la medición efectuada en todos los ámbitos y las dimensiones de la escala se mantuvo sobre el valor de la media, y en cuatro de cinco con porcentajes cercanos al 80 por ciento. Al poseer esa característica resiliente los niños tienen una mayor adaptación y pueden usarla como un medio para alcanzar los objetivos deseados (Barroso y Méndes, 2008). Principalmente, los niños que participaron en la investigación poseen factores de protección vincu-

Resultados Se trabajó con ciento cincuenta y ocho sujetos, de nueve a catorce años; de ellos el 51.9 por ciento eran del sexo masculino y 48.1 por ciento del femenino. Con referencia al grado escolar que cursaban, el 37.07 por ciento se hallaba en el sexto grado, 37.97 por ciento en quinto y 24.96 por ciento en cuarto. El ámbito «yo soy», dimensión 1, Identidad–Autoestima, tuvo un puntaje general de 79.04 por ciento. Destacaron los ítems «yo soy una persona que se quiere a sí misma» con 87.34 por ciento y «yo estoy satisfecho con mis amistades» con 84.81 por ciento. En «yo tengo», dimensión 2, Redes–Modelos, el porcentaje fue de 85.44 por ciento. Sobresalieron los ítems «yo tengo una familia que me apoya» con 94.81 por ciento y «yo tengo personas a quienes puedo recurrir en caso de problemas» con un 94.55 por ciento. Para el ámbito «yo puedo», dimensión 3, Aprendizaje–Generatividad, el puntaje fue de 84.40 por ciento. Resaltaron los ítems «yo puedo esforzarme por lograr mis objetivos» con 91.89 por ciento y «yo puedo dar mi opinión» con 88.60 por ciento. En la dimensión 4, Recursos Internos, se obtuvo 81.88 por ciento. Los ítems con porcentajes superiores fueron «yo puedo esforzarme por lograr mis objetivos» con 91.89 por ciento y «yo tengo en general una vida feliz» con 88.73 por ciento. Por último, en la dimensión 5, Recursos Externos, el porcentaje fue de 83.60 por ciento. Los ítems con mayores cifras fueron «yo tengo una familia que me apoya» con 94.81 por ciento y «yo puedo buscar ayuda cuando la necesito» con 88.33 por ciento.


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lados con su percepción de apoyo externo, en sus relaciones primarias y de pares (familia y amigos); seguido por el factor personal de autoestima–generatividad, porque se observan como personas capaces de cumplir sus objetivos y metas, pero que a la vez necesitan de los demás para aprender a solucionar los problemas que enfrentan diariamente. Asimismo, es mayor la presencia de recursos externos que la de internos, lo que se explica debido a la edad de los alumnos, pues están en un proceso de transición de la niñez a la adolescencia según su pensamiento, lenguaje, identidad y personalidad (Cano, 2007). Finalmente, los resultados coinciden con López, Camacho, Máiquez, Byrne y Benito (2009), quienes descubrieron que la familia como recurso externo es un factor que influye de forma positiva en el desarrollo de la resiliencia en los menores. Con lo anterior se muestra que los participantes presentan puntajes altos en cada uno de los ámbitos y las dimensiones que mide la ere.

Limitaciones En el desarrollo de la investigación se presentaron limitaciones de tiempo para el análisis de los datos respecto a los objetivos. Cabe descatar que puede efectuarse un seguimiento del mismo e incluso aplicarse en muestras mayores y con varios instrumentos o técnicas con la finalidad de tener una cantidad más amplia de información en torno al tema.

Sugerencias Los resultados dan pauta a la creación de programas sociales que busquen reforzar los factores de protección de resiliencia que presentan los niños de la comunidad, tal como propone Carretero (2010), enfocado al contexto zacatecano y a sus necesidades específicas. Lo anterior repercute en un mejor desarrollo físico, mental y social de los niños.

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