Skip to main content

Revista Chacra Nº 949 - Diciembre 2009

Page 43

El barreno permite confirmar las diferencias en la Pedro Bombal en uno de los grandes paños en que se han unificado los ambientes de igual condición. estructura de suelo que se verifican en La Clarita.

Biotecnología Los Bombal son también accionistas de Bioceres. Les interesa especialmente estar en contacto con la tecnología de punta. “Me atrae la posibilidad de integrar una empresa argentina de productores que están orientados a la mejora continua –dice Pedro–. Estamos muy cerca del proyecto de

Así, en La Clarita –La Niña es un campo mucho más parejo–, en los ambientes de mayor producción se rota trigo/soja-maíz-soja de primera. En las áreas menos favorecidas –el campo tiene 230 hectáreas de este tipo bien marcadas– prevalece un suelo clase 6 con tosca a 1 m y tapto sódico a 15 cm. “Cuando entramos sembramos soja para limpiarlo, luego trigo y maíz, el año pasado nuevamente soja y ahora vamos a implantar sorgo; la idea es conservar el suelo cubierto para que no brote la sal y mantener mejor las condiciones para el cultivo”, explica Bombal.

Pie en el freno A raíz del desfase numérico 2008/09, este año frenaron el envión en materia de fertilización y se muestran más cautos. “Es que sembramos 550 hectáreas de trigo y casi 500 de maíz; con el primero perdimos plata y con el segundo no nos fue mucho mejor. Esto no puede repetirse”, aclara Pedro. Fuera de Pedro y su hermano, dos personas (una full time y la otra part time) integran el esquema. De hecho estructura y costos fijos están en vías de ajustarse. Precisamente para reducir el peso de ambos es que agrandaron la superficie sembrada vía arrendamiento e incorporaron una pulverizadora.

los genes de tolerancia a salinidad y sequía en trigo, maíz y soja. Por otro lado debemos analizar la forma de agregarle valor a la producción. Me interesa todo lo que tiene que ver con energías renovables y alimentación. Debemos apuntar a que se generen industrias localmente”.

Por otro lado, Pedro calza los insumos ya sea con una venta a futuro o con un futuro sintético, y es un convencido de la necesidad de efectuar coberturas de precios. “En maíz me parece interesante ir tomando valores por encima de u$s 110, y en soja hemos empezado a trabajar con futuros sintéticos, para no morir en un forward. Mediante un call y un put le ponemos techo y piso al negocio; a partir de 210 se pueden tomar valores”, avisa. Los silos bolsa son usados estratégicamente. Se ha armado un playón en un punto equidistante en los dos campos, nivelado con cierta pendiente como para poder drenar el agua. ¿Financiamiento? Para Bombal es atractivo el interés en pesos que proponen las tarjetas de crédito bancarias y además hay algunas herramientas accesibles tanto de parte de los proveedores como de los bancos. “Hablar de 0,75 hasta 1,20% mensual en dólares es una buena alternativa”.

Influencia perdida Pedro no considera al maíz como un problema, de hecho ha tenido mejores rindes en el cereal que en soja, el inconveniente es la incertidumbre en el momento de la comercialización. “Los que nos quedamos con el maíz, pudimos haber mejorado un poco el costo de los fletes,

pero no hubo grandes cambios en los precios ni los va a haber”, se queja. Bombal utiliza materiales MG, y el año pasado incorporó la genética RR, con la cual no está muy satisfecho. “No veo el plus de rendimiento y el manejo es algo más complejo. Tuve que hacer una aplicación aérea de glifosato cuando el cultivo estaba en diez hojas, porque se estaba ensuciando abajo, cuando con el uso de atrazina en cuarta hoja este problema estaba solucionado”. En cuanto a la fertilización, esta campaña incorporó 200 kilos de urea antes de la siembra y después sembró el maíz con 120 kilos de MAP –“siempre la idea es fertilizar bien las gramíneas”–. Durante dos años Bombal trabajó con UAN pero el año pasado, por un tema de costos, voleó urea en julio. “En medio de la incertidumbre apareció con un buen precio. No es algo sustentable campaña tras campaña”, asegura. ¿Enfermedades? En la campaña 2007/08 apareció algo de roya en un maíz de segunda, y se aplicaron fungicidas. “Perfectamente podíamos lograr 10.000 kilos en maíz de primera, pero lamentablemente la influencia de la napa se ha perdido, de los 900 mm que llovían en esta zona llevamos dos años debajo de 600. Los freatímetros quedaron de adorno, teníamos una persona que iba a controlarlos cada quince días y el año pasado en enero le dijimos que no tenía sentido que siguiera con este trabajo”, se resigna nuestro entrevistado.

Más austera ”Me gusta mucho el trigo y la relación trigo/soja en esta zona es buena, la cobertura que queda es fundamental, pero este año no tuvimos otra que hacer DICIEMBRE 2009 • 43


Turn static files into dynamic content formats.

Create a flipbook
Revista Chacra Nº 949 - Diciembre 2009 by Revista Chacra - Issuu