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EDICIÓN DIGITAL

Mayo Mes Mariano

DOMINGO 3 DE MAYO DE 2020 SAN JOSÉ DE CÚCUTA, NORTE DE SANTANDER, COLOMBIA. FUNDADO EN 1956

r Buen Pascausato Día deo lDom ingo de P Cuart

Cúcuta La Diócesis te día a felicita en es , gracias los sacerdotes su a ar tr os por m o de la in m ca el rebaño partir m co Verdad, por que o; st ri C de el amor os er o y Dios Todopod a sigan m si María Santí sus en z lu siendo ministerios.

(Mt 7, 7) “Pidan y se les dará”

“Ánimo, Soy yo, no tengáis miedo”

Vea también Pág. 2

Editorial – Oremos por las vocaciones Pág. 5

Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera, desde casa Pág. 8

Papa Francisco envía carta a los fieles para vivir el mes de mayo Pág. 16 - 17

Imitemos las virtudes de María

3 de mayo Exaltación de la Santa Cruz Pág. 12

Pág. 19

Alteraciones del sueño durante la pandemia, el peligro para la salud mental y física

Diócesis de Cúcuta

Emisora Vox Dei Cúcuta

Periódico La Verdad


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Editorial

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid Obispo de la Diócesis de Cúcuta

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on mucha esperanza y alegría aprovecho la oportunidad que me brinda el Periódico La Verdad para entrar en sus hogares y reflexionar sobre un tema de vital importancia para nuestras comunidades, el tema de las vocaciones sacerdotales. Este domingo, 3 de mayo 2020, el Santo Padre FRANCISCO nos ha convocado para realizar la 57ª Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. El Señor Jesús, estableció que en la Iglesia se perpetuará su presencia, con la figura de los sacerdotes, que en su nombre, “in persona Christi Capiti”, en la persona de Cristo cabeza, presidieran la Iglesia y, especialmente, celebraran la Santa Misa, en la cual por la acción y palabras de los sacerdotes se repiten los gestos y las acciones de Jesús, regalándonos su Cuerpo y su Sangre. La Palabra y la acción de Cristo se hacen presentes en su Iglesia en la figura de los sacerdotes. El Santo Padre FRANCISCO en estos días, con un mensaje publicado el 8 de marzo de 2020, nos invita a orar por las vocaciones. Tanto por los llamados al sacerdocio, como por aquellos invitados por el Señor a la vida religiosa. Esta Jornada llega a su 57° año de realización, una ocasión en la que todos, como comunidad de fe, elevamos nuestra oración a Dios, pidiéndole que nos regale muchas y santas vocaciones para su Iglesia. En este Mensaje que el Papa nos regala, nos quiere dirigir la atención hacia “las palabras de la vocación”, en una reflexión serena y sentida sobre el texto del Evangelio de san Mateo, en el capítulo 14, de los versos 22 al 33. El Papa FRANCISCO, siguiendo su

Oremos por las vocaciones forma de enseñar y predicar, hace uso de cuatro palabras, sobre las cuales dirige y orienta su reflexión para animar esta Jornada: dolor, gratitud, ánimo, alabanza.

a la barca. La vivencia de la vocación en este mundo, en las limitaciones actuales, es la primera palabra, “dolor”.

En segundo lugar, nos lleva a vivir y leer la palabra “gratitud”, en refeEn un escenario muy bello y suges- rencia a la navegación, a las tareas y tivo, como es el Lago de Tiberíades, rutas encomendadas en la vida. Dice en el cual se relata el movimiento de el Papa: “nuestra realización personal Jesús a la orilla oriental de este mar y nuestros proyectos de vida no son interior de agua dulce, el Santo Padre resultado matemático de lo que decihace un símil con la situación actual dimos dentro de un “yo” aislado, al del mundo, con el camino de la exis- contrario, son ante todo la respuesta a tencia del hombre y de la Iglesia: “En una llamada que viene de lo alto. Es efecto la barca de nuestra vida avanza el Señor quien nos concede en prilentamente, siempre inquieta porque mer lugar la valentía para subirnos a busca un feliz desembarco, dispuesta la barca y nos indica la orilla hacia la para afrontar los riesgos y las oportu- que debemos dirigirnos. Es Él quien, nidades del mar, aunque también an- cuando nos llama, se convierte tamhela recibir del timonel un cambio de bién en nuestro timonel para acomdirección que la ponga finalmente en pañarnos, mostrándonos la dirección, el rumbo adecuado. Pero a veces pue- impedir que nos quedemos varados en de perderse, puede dejarse los escollos de la indeciencandilar por ilusiones en sión y hacernos capaces de lugar de seguir el faro lumicaminar incluso en aguas noso que la conduce a puer- “La Palabra agitadas”. to seguro, o ser desafiada y la acción por los vientos contrarios de Jesús invita a los discípulas dificultades, de las dudas de Cristo se los a no tener miedo, los y de los temores”. hacen pre- tranquiliza y les da seguridad (versículo 27). Es En este momento, el Papa sentes en su la referencia a la palabra invita a los jóvenes y a Iglesia en la “ánimo”. De frente a la la Iglesia a abandonarse llamada de Dios, podemos en las manos de Cristo, a figura de los entrar en crisis, podemos decidirse, a pasar a la otra sufrir buscando la respuesorilla, “abandonando las sacerdotes”. ta al Señor, es la gran prepropias seguridades” para gunta que cada uno se planseguir las huellas de Cristo. tea en su vida, dice el Papa: “¿será realmente el camino El seguimiento de Cristo no es algo acertado? ¿El Señor me pide esto justo pacífico, fácil, descontado, comporta a mí?”. generosidad y entrega, vientos contrarios donde la barca es sacudida por El Papa en su mensaje nos invita a teolas. Este viaje es presentado por el ner valentía y nos asegura su presenPapa como un “viaje difícil”, pero en cia, su compañía, dejando aparte el el cual no estamos solos. El Señor desaliento. Dice el Santo Padre: “Toda hace el camino anticipadamente, ca- vocación implica un compromiso. El minando sobre las aguas, para acom- Señor nos llama porque quiere que pañar a Pedro, evitando que se hun- seamos como Pedro, capaces de “cadiera y calmando el viento, para subir minar sobre las aguas”, es decir, que Presidente Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid Obispo de la Diócesis de Cúcuta Director Pbro. Diego Eduardo Fonseca Pineda

tomemos las riendas de nuestra vida para ponerla al servicio del Evangelio, en los modos concretos y cotidianos que Él nos muestra, y especialmente en las distintas formas de vocación laical, presbiteral y de vida consagrada. Pero nosotros somos como el Apóstol: tenemos deseo y empuje, aunque, al mismo tiempo, estamos marcados por debilidades y temores” Este Mensaje quiere ser una palabra de aliento y de fuerza para que oremos todos por las vocaciones sacerdotales y religiosas, para que pese a nuestras falencias y nuestras limitaciones sigamos sirviendo al Señor. Esta Jornada tiene que invitarnos a orar intensamente al Señor en nuestras familias y comunidades para que nos conceda muchas y muy santas vocaciones y, también, tiene que hacer entrar en la reflexión y el encuentro con el Maestro a muchos jóvenes para que respondan con alegría al llamado de Dios que se repite en la historia y el tiempo, en sus vidas concretas. El Papa nos invita a desarrollar y cultivar una actitud interior de respuesta a Dios, como la Virgen María, que “abandonó sus miedos y turbación, abrazó con valentía la llamada e hizo de su vida un eterno canto de alabanza al Señor”. Los animo a todos a orar por las vocaciones, a pedir a Dios por tantos jóvenes que en nuestra Iglesia particular están respondiendo al Maestro en su escuela que es el Seminario Mayor San José de Cúcuta y los ocho seminaristas que se forman en Roma. Ellos necesitan nuestra oración y nuestra ayuda para responder generosamente al Señor. ¡Alabado sea Jesucristo!

Administrador Pbro. César Augusto Prato Parra

Pbro. Luis Jesús García Velasco Sem. Hector Gabriel Garcia Torres

Equipo de Redacción C.S. Isabel Obando

Diseño y diagramación Harold Antonio Castellanos Mojica

Fotografía CCDC / Internet Formato Digital Prensa y Publicaciones CCDC


Vida Pastoral

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

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La caridad de Cristo urge a través del Banco de Alimentos La Diócesis de Cúcuta, a través del Banco Diocesano de Alimentos (BDA), ha entregado alimentos, a miles de personas de escasos recursos, que durante la pandemia se han visto aún más afectadas económicamente, pero gracias a la caridad de Cristo, no les ha faltado la comida. Empresas, organizaciones y personas de buena voluntad han sido los benefactores de esta obra de la Iglesia Católica, que también de sus recursos (que son limitados, tal como lo ha manifestado el Obispo de esta Diócesis, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid) aporta constantemente para que tantas familias no pasen un día sin comer. Es así, como los esfuerzos se han triplicado para atender las necesidades en la emergencia sanitaria causada por el Covid-19. Del lunes 20 de abril al jueves 30 de abril, el BDA registró las siguientes entregas: - La Orden de Malta donó dos mil mercados y 19 toneladas de arroz ‘MannaPack’ (arroz fortificado, elaborado a base de proteína de soya, con vitaminas, minerales y verduras deshidratadas, para maximizar su valor nutricional. Producido

- El BDA recibió 6.300 mercados de Inversiones Ecológicas de Bogotá, los cuales se entregaron 5.451 de manera inmediata a las comunidades parroquiales con la ayuda de la Policía Nacional de la siguiente manera: •1.140 mercados a 11 parroquias de la Vicaría San Rafael. • 1.100 mercados a 9 parroquias del decanato Nuestra Señora del Rosario, Villa del Rosario.

especialmente para personas en estado de desnutrición o propensas a estarlo). Beneficiados: Asociaciones del BDA y comunidades parroquiales de Santa Lucía, en el barrio El Paraíso; Santa María Mazzarello, barrio Los Olivos; y Fundación Soñar. - La Diócesis de Cúcuta a través del Banco de Alimentos entrego 210 kilos de pollo y 403 kilos de Fruver y 1.000 pacas de leche a las siguientes fundaciones: Servidoras Madres para los Abandonados de las Calles, El Camino, El Regazo de José, Asilo de Ancianos Rudesindo Soto y Hogar de Nazaret. - El BDA y la Orden de Malta Colombia,

visitaron la Fundación colombo-venezolana Nueva Ilusión, con el objetivo de socorrer algunas de sus principales necesidades en esta pandemia; la Iglesia Católica permanentemente busca proteger y ayudar a los menos favorecidos, por lo que se les entregó 700 mercados y 700 kits de aseo. - La Cooperativa Agropecuaria de Norte de Santander (Coagronorte), donó al BDA, 6.000 kilos de Arroz Zulia, para apoyar las acciones de caridad que la Iglesia Católica en Cúcuta adelanta para que a tantos hermanos y hermanas con necesidades, no les falte un plato de comida en medio de esta pandemia del Covid-19.

• 1.000 mercados 10 parroquias de ciudadela de Juan Atalaya. • 726 mercados a 17 parroquias de los decanatos Espíritu Santo y San Antonio de Padua. • 525 mercados a 7 parroquias del Decanato San Pablo, Los Patios. • 760 mercados a la Fundación Asilo Andressen, San Alberto Hurtado, San Francisco Javier, Corporación Minuto de Dios. • 200 mercados a 4 parroquias del decanato San Judas Tadeo y Sagrada Familia.

Vicaría San Rafael ha atendido las necesidades de la zona rural de la Diócesis de Cúcuta La Vicaría San Rafael de la zona rural de la Diócesis de Cúcuta, cuyo vicario territorial es el padre William Aguilar Vargas, se ha encargado de articular con el Banco Diocesano de Alimentos, las ayudas para cubrir las necesidades de las 11 parroquias pertenecientes al área rural de esta Iglesia Particular. Desde que se declaró la emergencia sanitaria por el Covid-19, la Vicaría rural ha entregado 3.180 mercados a las familias del campo; esta es una iniciativa del Obispo de Cúcuta, Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, que ha aunado esfuerzos con los sacerdotes de esta Vicaría, para socorrer a los más necesitados de estas zonas.

Parroquia Parroquia San Pedro Apóstol en el municipio de Villacaro Parroquia Nuestra Señora de Chiquinquirá en el municipio del Zulia Parroquia San Antonio en el municipio del Zulia Parroquia Nuestra Señora de Lourdes en el municipio de Lourdes Parroquia San Cayetano en el municipio de San Cayetano Parroquia San Rafael en el municipio de Gramalote

Primera entrega 13 de abril

Segunda entrega 28 de abril

60 Mercados

100 Mercados

62 Mercados

100 Mercados

121 Mercados

100 Mercados

60 Mercados

100 Mercados

57 Mercados

100 Mercados

56 Mercados

100 Mercados

Ayudas adicionales

400 Mercados Con verduras

Total

Parroquia Santiago Apóstol en el municipio de Santiago

60 Mercados

100 Mercados

160

Parroquia San Martin en el municipio de Sardinata

220 Mercados

100 Mercados

220 Mercados Con verduras y Carne

450

39 Mercados

100 Mercados

400 Mercados Con verduras

539

62 Mercados

100 Mercados

103 Mercados

100 Mercados

20 Mercados Con verduras y Carne

223

900

1.100

1.180

3.180

562

221

40 Mercados Con verduras

200

157

100 Mercados Con verduras

256

Parroquia Nuestra Señora del Carmen en el corregimiento del Carmen de Nazaret Parroquia Nuestra Señora de las Victorias en el corregimiento de la Victoria Parroquia Nuestra Señora del Carmen en el municipio de Bucarasica Total mercados entregados

160

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San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Iglesia Nacional

Monseñor Luis José Rueda sucederá al cardenal Rubén Salazar como Arzobispo de Bogotá E

do en el corazón de los jóvenes”, insiste el Arzobispo, por ende, cuando pase la pandemia precisa que es vital las parroquias en ese proceso y las Pastorales Juveniles, ya que allí se encuentran y de este modo, la parroquia es el medio para un diálogo con Cristo Jesús, “después que encuentran a Cristo Jesús, esa llama nunca se vuelve a apagar”.

l Papa Francisco nombró como nuevo Arzobispo de Bogotá y primado de Colombia a Monseñor Luis José Rueda Aparicio, quien se venía desempeñando como Arzobispo de Popayán.

Monseñor Rueda es un santandereano de 58 años, nació el 3 de marzo de 1962, se formó para el sacerdocio en el Seminario Conciliar San Carlos de la Diócesis de Socorro y San Gil, donde estudió filosofía; luego realizó sus estudios teológicos en el Seminario Arquidiocesano de Bucaramanga.

En cuanto al ejemplo de los santos para su vida, relata que “los santos siempre han estimulado nuestra vida de seguimiento de Cristo, porque Él nos invitó en el sermón de la montaña: sean santos como el Padre celestial es santo. Cuando uno mira la vida de los santos, entiende que ellos tomaron el sermón de la montaña y lo convirtieron en vida”. Expone que son hombres y mujeres que han dejado que Cristo entre en su consciencia y corazón y se conviertan en actitud, en proyecto de vida”.

Fue ordenado sacerdote el 23 de noviembre de 1989, incardinándose a la Diócesis de Socorro y San Gil. Después de su ordenación, adelantó estudios de especialización en teología moral, obteniendo la licenciatura en la Academia Alfonsiana de Roma. Este es uno de los cargos más importantes en el clero colombiano, el cual deja el Cardenal Rubén Salazar Gómez, quien había presentado renuncia hace tres años, al cumplir 75, como es norma en la Iglesia Católica, pero el mismo Papa Francisco le pidió que se mantuviera al frente, teniendo en cuenta su buena salud y su buen desempeño en el cargo. Ahora, seguirá siendo miembro activo del Colegio Cardenalicio. El encuentro con Cristo Jesús, la misión de los jóvenes y el ejemplo de los santos, los primeros temas en los que insiste Monseñor Rueda Recién anunciado el nombramiento por el Papa Francisco, Monseñor Luis José Rueda Aparicio, nuevo Arzobispo de Bogotá, dialogó con Vatican News, el servicio que ofrece el Dicasterio para la Comunicación de la Santa Sede. Monseñor Rueda expresó que el Señor Jesús, siendo “el más pobre entre los pobres”, y quien dijo “dichosos los pobres de Espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos”, es quien motiva a los cristianos siempre a vivir la actitud de la pobreza, “vivirla con alegría, sin resentimientos, sin odios, sin peleas de clases sociales, sino compartiendo la vida, la fraternidad de cada día al estilo de Francisco de Asís, al estilo del Papa Francisco”.

El nuevo Arzobispo quiere que todos alma de Buen Samaritano”, ya que acojan el mensaje de “encontrarnos pri- hay muchos jóvenes con buena volunmero con Cristo Jesús, el más pobre de tad en muchas partes del mundo, que todos (…) el mensaje de vivir con ale- dicen “invítenme a una misión, invítenme a cuidar los enfermos, a acompañar a gría la pobreza y desde los ancianos, a una jornaallí poder acompañar, de cuidado de los ríos, compartir y ser herma“...ahora tene- da del medio ambiente”, asenos de aquellos que son descartados, aquellos mos la posibili- gura que por ese lado de la vida reciben un Evangelio que viven en situaciones infrahumanas, aquellos dad de ser san- permanentemente y son un Evangelio, son una a los cuales podemos tos en medio Buena Noticia. llegar, acercarnos y visibilizarlos”. Monseñor del dolor de los “Nosotros debemos abririnvita a que los cristianos se apropien de la parábo- enfermos y en les las puertas de nuestras parroquias, de nuestro la del Buen Samaritano, “como Jesús de Nazareth, medio del sufri- corazón, de nuestros procesos evangelizadores a para acercarnos, eso es lo miento de toda los jóvenes, ellos quieren que podemos hacer”. y tienen mucho la humanidad”. aportar para aportar y nosotros Por otra parte, Monseñor los más viejos debemos Rueda aprecia el corazón saber que ellos tienen de los jóvenes, ya que piensa que es muy sensible a las nece- mucho para enseñarnos a nosotros, esa sidades de los más frágiles. “Creo que alegría, ese Cristo vivo, caminante, que ellos tienen un Evangelio, lo viven con los entusiasma a ellos y que nos ha ensus actitudes, cuando encuentran a al- tusiasmado a nosotros en la juventud, guien a quién ayudar, a quién proteger”, ellos quieren verlo recorriendo todos los afirma Monseñor y explica que de esta escenarios, por eso la tarea nuestra es manera, “Dios nos está dando una po- acompañar ese kerigma vital y esos prosibilidad de volver a los jóvenes con cesos evangelizadores que irán surgien-

Los santos que más le han impresionado son: La Santísima Virgen María, “la que le dijo SÍ a Dios y asumió la aventura de la maternidad divina”; San José, “por la sabiduría y prudencia, por ese silencio custodiando los dos amores del Señor, custodiando al Niño y a la Madre”; San Agustín, “el cantor de la misericordia, que fue capaz de descubrir en su vida y en su fragilidad el amor misericordioso de Dios”; San Francisco de Asís, “por su libertad, alegría y fraternidad”; y también resalta santos modernos, como Santa Teresa de Calcuta y Santa Laura Montoya, en Colombia. Santos y santas con “corazón misionero y cumpliendo en las pequeñas cosas un gran servicio a la humanidad. Anunciadores de la santidad de Dios y de la santidad que es posible y que es necesaria en todos los tiempos de nuestra vida”. Monseñor quiere se cultive esta santidad en las familias, los pueblos, las ciudades, que todos atiendan la gran llamada del Señor y hacia allá “caminar aún en estos tiempos de pandemia; ahora tenemos la posibilidad de ser santos en medio del dolor de los enfermos y en medio del sufrimiento de toda la humanidad”. Monseñor Luis José Rueda Aparicio próximo a asumir el gobierno pastoral más importante de Colombia, lo espera “lleno de fe y esperanza para servirle al país, este país que busca la reconciliación y quiere motivos de esperanza”.


Iglesia Nacional

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

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Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera, desde casa misionero… para ser santo verdadero! La celebración es el primer domingo de mayo (3 de mayo), donde a través de diferentes acciones se evidencia la espiritualidad misionera, el porqué han sido escogidos por Jesús para anunciar la Buena Noticia. Los niños y adolescentes participan de una gran fiesta de la solidaridad, en esta ocasión, de manera virtual, donde se unen oraciones, muestras de sacrificio y ofrendas por las necesidades de tantos menores que están en situaciones difíciles.

La Obra Pontificia de la Infancia y Adolescencia Misionera organiza cada año una Jornada Mundial, durante la cual atrae la atención de los niños hacia las necesidades espirituales y materiales de los más pequeños de todo el mundo. Los niños son animados a ofrecer a los otros niños del mundo su ayuda en forma de oración, de sacrificios, de donativos, “Todos estamos estimulándoles a des- llamados a ser cubrir en ellos el rostro mismo de Jesús. santos viviendo Al llamar su atención con amor las sobre las necesidades ocupaciones de de los niños pobres cada día”. de bienes materiales, no se debe dejar de poner de manifiesto la riqueza de sus valores espirituales. Abriéndose unos a otros, los niños aprenden a conocerse y a quererse como hermanos y de este modo se enriquecen mutuamente”. (Estatuto de las OMP #15). En Colombia, el 3 de mayo se celebra la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), este año en un contexto extraordinario, la pandemia del Coronavirus no permite encuentros, el aislamiento social es la mejor prevención para no propagar el virus y evitar su contagio, es un gran reto al cual los niños y jóvenes se enfrentan, pero ellos han demostrado obediencia y solidaridad. La solidaridad es uno de los temas que más se han recalcado en la IAM, y este es un gran momento para aplicar este valor y no apartarse de la realidad. Los misioneros han comprendido que para ser santos, no hay que tener miedo, ellos siguen el ejemplo de San Francisco Javier, Santa Teresa del Niño Jesús, Santa Laura Montoya, el adolescente Mexicano San José Sán-

chez del Río, y tantos ejemplos de santidad que hay en la Iglesia Católica. Disney López Lara, secretaria nacional de la IAM, asegura que “estamos atravesando por una situación difícil, que nos toca a todos, pero no debemos desanimarnos, al contrario, debemos estar atentos y ser responsables con nosotros mismos y con los demás; así también damos pasos en la santidad”. López expresa

Las distintas comunidades parroquiales están preparadas para compartir esta fecha con los misioneros a través de los medios virtuales, el principal objetivo es resaltar que el confinamiento no es un tropiezo, sino una oportunidad para vivir de manera diferente tantos momentos de encuentro con Jesús en familia, que sea esta, precisamente, la oportunidad para involucrar a la familia en la celebración de la Jornada Nacional, para la elaboración de talleres, para orar, reflexionar y practicar todo lo aprendido, porque en la IAM son evangelizados y a la vez evangelizadores.

que este tiempo en casa es propicio para poner en práctica las palabras del Papa Francisco en su Exhortación Apostólica Gaudete Et Exsultate en el número 14: “Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor las ocupaciones de cada día”. Cada acción y detalle es la oportunidad para seguir caminando en búsqueda de la santidad. Este año, el lema de la Jornada Nacional es: ¡En la IAM soy

La misión en la Diócesis de Cúcuta es acompañada por la Santísima Virgen María, para llevar a todos los rincones el amor de Cristo, de quien los niños siguen el ejemplo, para no dudar en ser misioneros santos. Nota En www.diocesisdecucuta.com encuentra el folleto de la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera 2020, para que lo uses como una guía en los encuentros virtuales con tu comunidad.


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Iglesia Nacional

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Episcopado colombiano hace un llamado urgente al cese de la violencia y prevalecer las razones humanitarias A pesar de estar atravesando por una gran crisis a nivel nacional y mundial por la emergencia sanitaria que desató el Covid-19, las acciones violentas en el país siguieron en marcha. El jueves 30 de abril, la Conferencia Episcopal de Colombia emitió un comunicado expresando la seria preocupación y dolor que los embarga el recibir a diario las negativas noticias que deja el conflicto armado. Por lo que, hacen un llamado urgente a las organizaciones armadas ilegales a detener los actos violentos, con los que sólo se obtienen “sufrimiento, pobreza y muerte” en muchas comunidades del país.

ñalen horizontes de esperanza y que fortalezcan el trabajo para superar la crisis. En este sentido, valoramos el beneficio humanitario que trajo a algunas comunidades el cese al fuego decretado por el ELN e instamos a esta guerrilla a reconsiderar su decisión de terminarlo y, más bien, a prolongarlo indefinidamente.

COMUNICADO

margen de la ley. Nos alarma particularmente la guerra sin cuartel que se viene librando por el control de los eslabones que hacen parte de la destructiva maquinaria del narcotráfico.

Los Obispos de la Iglesia católica en Colombia recibimos con dolor y preocupación noticias del incremento de la violencia en varias regiones del país y en las comunas de los grandes centros urbanos, en las que actúan regularmente organizaciones armadas al

Muchas comunidades en nuestro país viven situaciones de extrema pobreza y de falta de oportunidades; tienen ahora empeñados sus esfuerzos en hacer frente a la crisis sanitaria, económica y social generada por la pandemia del Covid-19. A esta dura reali-

dad, se suman los asesinatos de hermanos y hermanas -entre ellos algunos líderes sociales-, el reclutamiento forzado de menores de edad, los desplazamientos, las extorsiones, las amenazas y los atentados contra la naturaleza y la infraestructura del país. Unidos a la voz unánime del Papa Francisco y de la Comunidad Internacional y, sobre todo, a partir del sufrimiento y del clamor del pueblo colombiano, reiteramos este llamado a todas las organizaciones armadas ilegales: ¡Detengan la dinámica de la violencia con la que sólo se consigue sufrimiento, pobreza y muerte! Urgimos el alto al fuego y el cese de todos los enfrentamientos, que hagan prevalecer las razones humanitarias y favorezcan la atención de las necesidades básicas de todos. La emergencia que vive el mundo entero reclama de todos hechos claros y decididos de humanidad, de solidaridad y de encuentro, que alivien el dolor de las personas, que se-

Los Obispos, los sacerdotes y consagrados, en ejercicio de nuestra misión pastoral, continuaremos acompañando y sirviendo a las comunidades que nos han sido confiadas; con ellas seguiremos orando y trabajando por la reconciliación, así como animando los esfuerzos de personas e instituciones para construir puentes hacia la justicia y la paz en nuestro país. + Óscar Urbina Ortega Arzobispo de Villavicencio Presidente de la Conferencia Episcopal + Ricardo Tobón Restrepo Arzobispo de Medellín Vicepresidente de la Conferencia Episcopal + Elkin Fernando Álvarez Botero Obispo Auxiliar de Medellín Secretario General de la Conferencia Episcopal Bogotá D.C., 30 de abril de 2020


Especial

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

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El trabajo como un don Por: Pbro. Fredy Ramírez Peñaranda, párroco de la Inmaculada Concepción.

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on su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano, contribuir al continuo progreso de las ciencias y la técnica, y sobre todo a la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad con sus hermanos. Y «trabajo» significa todo tipo de acción realizada por el hombre independientemente de sus características o circunstancias; significa toda actividad humana que se puede o se debe reconocer como trabajo entre las múltiples actividades de las que el hombre es capaz y a las que está predispuesto por la naturaleza misma en virtud de su humanidad. Hecho a imagen y semejanza de Dios en el mundo visible y puesto en él para que dominase la tierra, el hombre está por ello, desde el principio, llamado al trabajo.

San José Obrero, patrono de los trabajadores

El trabajo es una de las características que distinguen al hombre del cada una de las familias. resto de las criaturas, cuya actividad, relacionada con el mantenimiento de 1. En primer lugar, he de mala vida, no puede llamarse trabajo; nifestar que el trabajo es una solamente el hombre actividad humana, es dees capaz de trabajar, “El cristiano cir, una obra que ayuda a solamente él puede llemantener a la vida. Hoy está llamavarlo a cabo, llenando más que nunca lo valoraa la vez con el trabajo no simplemente por do hoy más mos su existencia sobre la los recursos que genera, tierra. De este modo que nunca a sino porque en él también el trabajo lleva en sí se desarrolla nuestra vida. un signo particular del construir en Además, en el trabajo se hombre y de la humaentablan relaciones hunidad, el signo de la su vida y en manas importantes que persona activa en me- su familia, la ayudan a desarrollar la dio de una comunidad vida hacia la felicidad y el de personas; este signo obra de Dios”. bienestar. Es en el trabajo determina su caractey en medio de las activirística interior y consdades donde se vive en tituye en cierto sentido su misma na- una comunidad, que promueve unas turaleza. (LE, Introducción). relaciones de amistad y de servicio. No podemos olvidar, que el trabajo Partiendo de esta realidad y la que siempre debe dignificar a la persona, estamos viviendo durante este aisla- respetar y promover sus derechos. El miento obligatorio, quisiera reflexio- trabajo nunca puede perder su esennar desde la fe y poder ofrecer unas cia de ser parte del hombre. Cuando líneas que nos ayuden a redimensio- el trabajo pierde su sentido, pierde nar nuestras actividades, para que también la noción de humanidad que ellas realmente tengan la capacidad lo alimenta. Porque se deshumaniza, de sostener la vida y la integridad de al tratar a la persona como un obje-

to de producción y no como alguien que en medio de su ser y actividad contribuye para que el mundo sea mejor. Hoy trabajamos por trabajar, trabajamos por la paga y no por crecer como personas. Hoy existe una explotación de las personas, donde reciben algo insignificante por su labor. Hoy pensamos que tener es más importante que ser. Y muchos en el afán de tener pasan por encima de las personas y de sus derechos. El hombre no es una máquina de trabajo, sino que en el trabajo muestra su ser de Dios, porque es el único que le da sentido a lo que hace. segundo lugar, quisiera ma2. En nifestar un sentido espiritual de

esta realidad. El Señor dice en Juan 5,17 que el Padre trabaja y Él también. Es decir, el trabajo de Jesús es realizar la obra del Padre en medio de la humanidad y del mundo. El trabajo en este sentido manifiesta una dimensión única. Porque reconocemos que no es ausencia de actividades sino vivir la vida conforme al querer de Dios. En estos tiempos, aunque no estemos realizando la actividad que siempre hemos realizado

y con la cual devengamos el sustento, no quiere decir que no estemos haciendo nada. Porque el trabajo en esta dimensión es toda actividad espiritual y material que nos ayuda a fortalecer la familia. En nuestras casas, en los abrazos y sonrisas, en los oficios cotidianos estamos trabajando, porque mi presencia y actividad está construyendo la familia. Creo que este trabajar nunca se detiene. El cristiano está llamado hoy más que nunca a construir en su vida y en su familia, la obra de Dios, fortalecer la fe, caminar en esperanza, pero ante todo en reconocer que Dios siempre vela por todos sus hijos y los alimenta con amor. No perdamos pues nuestra fe, no nos afanemos y llenemos de angustia, Dios da el pan a sus hijos siempre. finalizar con estas pa3. Quisiera labras de San Mateo (6, 33-34):

“Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se les darán por añadidura. Así que no se preocupen del mañana: el mañana se preocupará de sí mismo. Cada día tiene su propio afán”.


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Iglesia Internacional

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

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Papa Francisco envía carta a los fieles para vivir el mes de mayo

a sala de prensa del Vaticano publicó una carta que Su Santidad el Papa Francisco dedicó a sus fieles para vivir durante el mes de mayo, el cual es especial para los Católicos, por la intensidad con que se demuestra el amor y la devoción a María Santísima. Ya que es importante mantener el aislamiento preventivo, el Papa propone “que redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo”.

Carta del Santo Padre Francisco a todos los fieles para el mes de mayo de 2020 Queridos hermanos y hermanas: Se aproxima el mes de mayo, en el que el pueblo de Dios manifiesta con particular intensidad su amor y devoción a la Virgen María. En este mes, es tradición rezar el Rosario en casa, con la familia. Las restricciones de la pandemia nos han “obligado” a valorizar esta dimensión doméstica, también desde un punto de vista espiritual.

Oraciones a María Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como un signo de salvación y esperanza. A ti nos encomendamos, Salud de los enfermos, que al pie de la cruz fuiste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. Tú, Salvación del pueblo romano, sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que lo concederás para que, como en Caná de Galilea, vuelvan la alegría y la fiesta después de esta prueba. Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y hacer lo que Jesús nos dirá, Él que tomó nuestro sufrimiento sobre sí mismo y se cargó de nuestros dolores para guiarnos a través de la cruz, a la alegría de la resurrección. Amén.

Por eso, he pensado proponerles a todos que redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo. Ustedes pueden elegir, según la situación, rezarlo juntos o de manera personal, apreciando lo bueno de ambas posibilidades. Pero, en cualquier caso, hay un secreto para hacerlo: la sencillez; y es fácil encontrar, incluso en internet, buenos esquemas de oración para seguir. Además, les ofrezco dos textos de oraciones a la Virgen que pueden recitar al final del Rosario, y que yo mismo diré durante el mes de mayo,

Queridos hermanos y hermanas: Contemplar juntos el rostro de Cristo con el corazón de María, nuestra Madre, nos unirá todavía más como familia espiritual y nos ayudará a superar esta prueba. Rezaré por ustedes, especialmente por los que más sufren, y ustedes, por favor, recen por mí. Les agradezco y los bendigo de corazón. Francisco

«Bajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios» En la dramática situación actual, llena de sufrimientos y angustias que oprimen al mundo entero, acudimos a ti, Madre de Dios y Madre nuestra, y buscamos refugio bajo tu protección. Oh Virgen María, vuelve a nosotros tus ojos misericordiosos en esta pandemia de coronavirus, y consuela a los que se encuentran confundidos y lloran por la pérdida de sus seres queridos, a veces sepultados de un modo que hiere el alma. Sostiene a aquellos que están angustiados porque, para evitar el contagio, no pueden estar cerca de las personas enfermas. Infunde confianza a quienes viven en el temor de un futuro incierto y de las consecuencias en la economía y en el trabajo. Madre de Dios y Madre nuestra, implora al Padre de misericordia que esta dura prueba termine y que volvamos a encontrar un horizonte de esperanza y de paz. Como en Caná, intercede ante tu Divino Hijo, pidiéndole que consuele a las familias de los enfermos y de las víctimas, y que abra sus corazones a la esperanza.

Protege a los médicos, a los enfermeros, al personal sanitario, a los voluntarios que en este periodo de emergencia combaten en primera línea y arriesgan sus vidas para salvar otras vidas. Acompaña su heroico esfuerzo y concédeBajo tu amparo nos acogemos, Santa Madre de Dios, no desprecies nuestras les fuerza, bondad y salud. súplicas en las necesidades, antes bien líbranos de todo peligro, oh Virgen

gloriosa y bendita.

unido espiritualmente a ustedes. Los adjunto a esta carta para que estén a disposición de todos.

Permanece junto a quienes asisten, noche y día, a los enfermos, y a los sacerdotes que, con solicitud pastoral y compromiso evangélico, tratan de ayudar y sostener a todos. Virgen Santa, ilumina las mentes de los hombres

y mujeres de ciencia, para que encuentren las soluciones adecuadas y se venza este virus. Asiste a los líderes de las naciones, para que actúen con sabiduría, diligencia y generosidad, socorriendo a los que carecen de lo necesario para vivir, planificando soluciones sociales y económicas de largo alcance y con un espíritu de solidaridad. Santa María, toca las conciencias para que las grandes sumas de dinero utilizadas en la incrementación y en el perfeccionamiento de armamentos sean destinadas a promover estudios adecuados para la prevención de futuras catástrofes similares. Madre amantísima, acrecienta en el mundo el sentido de pertenencia a una única y gran familia, tomando conciencia del vínculo que nos une a todos, para que, con un espíritu fraterno y solidario, salgamos en ayuda de las numerosas formas de pobreza y situaciones de miseria. Anima la firmeza en la fe, la perseverancia en el servicio y la constancia en la oración. Oh María, Consuelo de los afligidos, abraza a todos tus hijos atribulados, haz que Dios nos libere con su mano poderosa de esta terrible epidemia y que la vida pueda reanudar su curso normal con serenidad. Nos encomendamos a Ti, que brillas en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! Amén.


Iglesia Internacional

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Mensaje del Santo Padre Francisco

para la 57 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones

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Las palabras de la Vocación

ueridos hermanos y hermanas: El 4 de agosto del año pasado, en el 160 aniversario de la muerte del santo Cura de Ars, quise ofrecer una Carta a los sacerdotes, que por la llamada que el Señor les hizo, gastan la vida cada día al servicio del Pueblo de Dios.

“El Señor sabe que una opción fundamental de vida —como la de casarse o consagrarse de manera especial a su servicio— requiere valentía”.

En esa ocasión, elegí cuatro palabras clave: Dolor, gratitud, ánimo y alabanza para agradecer a los sacerdotes y apoyar su ministerio. Considero que hoy, en esta 57 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, esas palabras se pueden retomar y dirigir a todo el Pueblo de Dios, a la luz de un pasaje evangélico que nos cuenta la singular experiencia de Jesús y Pedro durante una noche de tempestad, en el lago de Tiberíades (Mt 14, 22-33). Después de la multiplicación de los panes, que había entusiasmado a la multitud, Jesús ordenó a los suyos que subieran a la barca y lo precedieran en la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. La imagen de esta travesía en el lago evoca de algún modo el viaje de nuestra existencia. En efecto, la barca de nuestra vida avanza lentamente, siempre inquieta porque busca un feliz desembarco, dispuesta para afrontar los riesgos y las oportunidades del mar, aunque también anhela recibir del timonel un cambio de dirección que la ponga finalmente en el rumbo adecuado. Pero, a veces puede perderse, puede dejarse encandilar por ilusiones en lugar de seguir el faro luminoso que la conduce al puerto seguro, o ser desafiada por los vientos contrarios de las dificultades, de las dudas y de los temores. El Evangelio nos dice que, en la aventura de este viaje difícil, no estamos solos. El Señor, casi anticipando la aurora en medio de la noche, caminó sobre las aguas agitadas y alcanzó a los discípulos, invitó a Pedro a ir a su encuentro sobre las aguas, lo salvó cuando lo vio hundirse y, finalmente, subió a la barca e hizo calmar el viento. Así pues, la primera palabra de la vocación es gratitud. Navegar en la dirección correcta no es una tarea confiada sólo a nuestros propios esfuerzos, ni depende solamente de

las rutas que nosotros escojamos. Nuestra realización personal y nuestros proyectos de vida no son el resultado matemático de lo que decidimos dentro de un “yo” aislado; al contrario, son ante todo la respuesta a una llamada que viene de lo alto. Es el Señor quien nos concede en primer lugar la valentía para subirnos a la barca y nos indica la orilla hacia la que debemos dirigirnos. Es Él quien, cuando nos llama, se convierte también en nuestro timonel para acompañarnos, mostrarnos la dirección, impedir que nos quedemos varados en los escollos de la indecisión y hacernos capaces de caminar incluso sobre las aguas agitadas. Cuando los discípulos vieron que Jesús se acercaba caminando sobre las aguas, pensaron que se trataba de un fantasma y tuvieron miedo. Pero enseguida Jesús los tranquilizó con una palabra que siempre debe acompañar nuestra vida y nuestro camino vocacional: «¡Ánimo, soy yo, no tengáis miedo!» (v. 27). Esta es precisamente la segunda palabra que deseo daros: Ánimo. Lo que a menudo nos impide caminar, crecer, escoger el camino que el Señor nos señala son los fantasmas que se agitan en nuestro corazón. Cuando estamos llamados a dejar nuestra orilla segura y abrazar

un estado de vida —como el matrimonio, el orden sacerdotal, la vida consagrada—, la primera reacción la representa frecuentemente el “fantasma de la incredulidad”: No es posible que esta vocación sea para mí; ¿será realmente el camino acertado? ¿El Señor me pide esto justo a mí? Crecen en nosotros todos esos argumentos, justificaciones y cálculos que nos hacen perder el impulso, que nos confunden y nos dejan paralizados en el punto de partida: Creemos que nos equivocamos, que no estamos a la altura, que simplemente vimos un fantasma que tenemos que ahuyentar. El Señor sabe que una opción fundamental de vida —como la de casarse o consagrarse de manera especial a su servicio— requiere valentía. Él conoce las preguntas, las dudas y las dificultades que agitan la barca de nuestro corazón, y por eso nos asegura: “No tengas miedo, ¡yo estoy contigo!”. En la Carta a los Sacerdotes hablé también del dolor, pero aquí quisiera traducir de otro modo esta palabra y referirme a la fatiga. Toda vocación implica un compromiso. El Señor nos llama porque quiere que seamos como Pedro, capaces de “caminar sobre las aguas”, es decir, que tomemos las riendas de nuestra vida para ponerla al servicio del

Evangelio, en los modos concretos y cotidianos que Él nos muestra, y especialmente en las distintas formas de vocación laical, presbiteral y de vida consagrada. Pero nosotros somos como el Apóstol: Tenemos deseo y empuje, aunque, al mismo tiempo, estamos marcados por debilidades y temores, pero Él nos tiende la mano cuando el cansancio o el miedo amenazan con hundirnos, y nos da el impulso necesario para vivir nuestra vocación con alegría y entusiasmo. Finalmente, cuando Jesús subió a la barca, el viento cesó y las olas se calmaron. Es una hermosa imagen de lo que el Señor obra en nuestra vida y en los tumultos de la historia, de manera especial cuando atravesamos la tempestad: Él ordena que los vientos contrarios cesen y que las fuerzas del mal, del miedo y de la resignación no tengan más poder sobre nosotros. Y entonces, aun en medio del oleaje, nuestra vida se abre a la alabanza. Esta es la última palabra de la vocación, y quiere ser también una invitación a cultivar la actitud interior de la Bienaventurada Virgen María. Ella, agradecida por la mirada que Dios le dirigió, abandonó con fe sus miedos y su turbación, abrazó con valentía la llamada e hizo de su vida un eterno canto de alabanza al Señor. Queridos hermanos: Particularmente en esta Jornada, como también en la acción pastoral ordinaria de nuestras comunidades, deseo que la Iglesia recorra este camino al servicio de las vocaciones abriendo brechas en el corazón de los fieles, para que cada uno pueda descubrir con gratitud la llamada de Dios en su vida, encontrar la valentía de decirle “sí”, vencer la fatiga con la fe en Cristo y, finalmente, ofrecer la propia vida como un cántico de alabanza a Dios, a los hermanos y al mundo entero. Que la Virgen María nos acompañe e interceda por nosotros. Roma, San Juan de Letrán, 8 de marzo de 2020, II Domingo de Cuaresma. Francisco


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Especial

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“Ánimo, Soy yo, no tengan miedo” Por: Pbro. Carlos Alberto Escalante, Formador Seminario Mayor San José de Cúcuta.

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l cuarto Domingo de Pascua nos presenta la imagen de Jesús, el Buen Pastor que da la vida por sus ovejas, las conoce, las llama por su nombre, las alimenta y las guía. Desde hace más de 50 años en este domingo celebramos la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones. En esta Jornada la Iglesia nos recuerda la importancia de orar y pedir, como dijo Jesús a sus discípulos, para que “el dueño de la mies, mande obreros a su mies” (Lc 10, 2), envíe vocaciones que hagan presente a Jesucristo, que es Buena Noticia, vida y esperanza para el hombre en medio de las circunstancias en los que desenvuelve su existencia en el mundo.

Jesús nos hace esta invitación en docilidad y sencillez de acoger el el contexto de un envío misionero: paso de Dios en nuestras vidas. “Subió al monte y llamó a los que Él quiso… para que estuvieran Por lo tanto, la propuesta que Jecon Él, y para enviarlos a pre- sús hace a quienes invita a seguirdicar” (Mc 3, 13–15). Además de lo es ardua y desafiante: los invita los doce apóstoles nos cuenta el a entrar en su amistad, a escuchar Evangelio de san Lude cerca su Palabra y a cas, llamó a otros se- “Es importante vivir con Él; les enseña tenta y dos discípulos entrega total a Dios alentar y sos- la y los mandó de dos en en el servicio a los más dos para la misión (Lc tener a los que pobres, necesitados y 10, 1-16). Es evidente, muestran in- pecadores; los invita a por tanto, que la Iglesia dicios de la lla- salir de sí mismos, de “es misionera por su su idea de autorrealizanaturaleza” (Ad gen- mada a la vida ción, para sumergirse tes, n. 2), y la vocación sacerdotal y a en la voluntad de Dios nace necesariamente la consagración y dejarse guiar por ella; dentro de una expeles conduce a vivir en riencia de misión y de religiosa, para la fraternidad y amor, encuentro con Jesucris- que sientan el que nace de esta disto vivo. Así, escuchar y apoyo y calor de ponibilidad para con seguir la voz de Cristo el Señor (Mt 12, 49Buen Pastor, dejándose toda la comuni- 50), y que llega a ser atraer y conducir por dad cristiana y el rasgo distintivo de Él, consagrando a Él de la familia al la comunidad de Jesús: la propia vida, suscita “La señal por la que en nosotros el deseo de decir sí a Dios y conocerán que son disentregar y gastar nuescípulos míos, será que a la Iglesia”. tra vida por la causa del se amen unos a otros” Reino de Dios. (Jn 13, 35). De otra parte, toda vocación nace de la mirada amorosa con la que el Señor se acerca a nosotros, viene a nuestro encuentro y nos invita a seguirlo, a compartir la vida con Él, a dejarnos transformar por el amor misericordioso del Padre que nos quiere como testigos de la Buena Noticia. Nos dice el Papa Francisco: “La vocación más que una elección nuestra, es respuesta a un llamado gratuito del Señor” (Carta a los sacerdotes, 4 de agosto 2019). La vocación se descubre cuando nuestro corazón se abre a la gratitud por la gran misericordia del Señor y somos capaces con

En este sentido, el Papa emérito Benedicto XVI, insiste: “También hoy, el seguimiento de Cristo es arduo; significa aprender a tener la mirada de Jesús, a conocerlo íntimamente, a escucharlo en la Palabra y a encontrarlo en los sacramentos; quiere decir aprender a conformar la propia voluntad con la suya. Se trata de una verdadera y propia escuela de formación para cuantos se preparan para el ministerio sacerdotal y para la vida consagrada”. (Mensaje para la Jornada Mundial de oración por las vocaciones del año 2011). Continúa el Papa diciendo que el Señor no deja de llamar, en todas las edades de la vida, para compartir su misión y servir a la Iglesia en el ministerio ordenado y en la vida consagrada, y la Iglesia “está llamada a custodiar este don, a estimarlo y amarlo. Ella es responsable del nacimiento y de

la maduración de las vocaciones sacerdotales” (San Juan Pablo II, Pastores Dabo Vobis, 41). Especialmente en nuestro tiempo en el que la voz del Señor parece ahogada por otras voces y la propuesta de seguirlo, entregando la propia vida, puede parecer demasiado difícil, toda la comunidad cristiana, todo fiel, debe asumir conscientemente y con mucha responsabilidad el compromiso de promover y orar por las vocaciones. Es importante alentar y sostener a los que muestran indicios de la llamada a la vida sacerdotal y a la consagración religiosa, para que sientan el apoyo y calor de toda la comunidad cristiana y de la familia al decir sí a Dios y a la Iglesia. En estos momentos nos encontramos en un contexto muy particular de nuestra historia y de nuestras vidas, en las que nos vemos amenazados por la agresividad del virus Covid-19, la violencia, la corrupción, la enfermedad, la muerte, que generan en nosotros: miedo, inseguridad, incertidumbre, temor capaz de paralizar nuestra vida; que manifiestan una fuerte carga de impotencia humana. A pesar del crecimiento científico-técnico, constatamos que somos sólo criaturas frágiles y limitadas, puestas en las manos del hacedor de todas las cosas. Hoy más que nunca en medio de las circunstancias duras y difíciles que nos corresponde enfrentar, la vocación, don del amor de Dios, es un signo de que Dios quiere lo mejor para sus hijos, del Dios que se compromete y se hace presente para guiar y consolar a su pueblo a través de sus elegidos. Hoy la vocación adquiere mayor sentido siendo la respuesta que ayuda a dar un valor definitivo a la existencia humana y a llevar una palabra capaz de salvar al hombre necesitado de la ayuda divina. La repuesta al Señor en medio de la necesidad humana se convierte en un signo de su misericordia.


Especial

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primer lugar la valentía para subirnos a la barca y nos indica la orilla hacia la que debemos dirigirnos. Es Él quien, cuando nos llama, se convierte también en nuestro timonel para acompañarnos, mostrarnos la dirección, impedir que nos quedemos varados en la indecisión y hacernos capaces de caminar incluso sobre las aguas agitadas.

El Papa emérito Benedicto XVI, dirigiéndose a los jóvenes y seminaristas les alienta a dar la mejor repuesta al Señor: “Habéis hecho bien. Porque los hombres, también en la época del dominio tecnológico del mundo y de la globalización, seguirán teniendo necesidad de Dios, del Dios manifestado en Jesucristo y que nos reúne en la Iglesia universal, para aprender con Él y por medio de Él la vida verdadera, y tener presentes y operativos los criterios de una humanidad verdadera”. (Carta a los seminaristas, 18 octubre 2010). La importancia de la vocación en la vida de la Iglesia radica en que el mundo necesita a Dios y los hombres palabras de esperanza, testigos e instrumentos valientes que nos ayuden a comprender el sentido de nuestra vida y a encontrar el fundamento y razón de cuanto somos y hacia dónde nos dirigimos. La vocación a la vida sacerdotal y consagrada manifiesta que Dios es el dueño y señor de todas las cosas, él es alfarero que modela el corazón y guía en el camino. Ahora bien, frente a las experiencias dolorosas, todos tenemos necesidad de consuelo y de ánimo. La vida cristiana no es inmune al sufrimiento, al dolor, a la incomprensión; por el contrario, nos pide mirarlos de frente y asumirlos para dejar que el Señor los transforme y nos configure más con Él y esto es posible gracias a una respuesta generosa al Señor, por la cual, Él mismo nos habla y nos da su auxilio, consuelo y fortaleza en los tiempos difíciles. A todos nos sirven aquellas palabras del Apóstol San Pablo: “Les pido, por tanto, que no se desanimen a causa de las tribulaciones” (Ef 3, 13); “Mi deseo es que se sientan animados” (Col 2, 2), y así poder llevar adelante la misión que cada día el Señor nos regala: transmitir “una buena noticia, una alegría para todo el pueblo” (Lc 2, 10). Siempre, pero sobre todo en las pruebas, debemos volver a esos momentos en que experimentamos el llamado del Señor a consagrar nuestra vida a su servicio, para hacer presente el reino y el

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También sucede así en el corazón de los discípulos. Ellos, que están El Papa Francisco, para animar a llamados a seguir al Maestro de la respuesta al Señor de tantos jó- Nazaret, deben decidirse a pasar venes en el mundo, en su mensa- a la otra orilla, apostando vaje para la 57 Jornada Mundial de lientemente por abandonar sus Oración por las Vocaciones 2020, propias seguridades e ir tras las reflexiona a partir del texto de san huellas del Señor. Esta aventura Mateo 14, 22-33, que nos cuenta no es pacífica: llega la noche, sola singular experiencia de Jesús y pla el viento contrario, la barca es Pedro durante una noche de tem- sacudida por las olas, y el miedo de no lograrlo y de no pestad, en el lago de estar a la altura de la Tiberíades. “El sacerdote es llamada, amenaza con El Papa insiste en que ante todo testi- hundirlos. después de la multiplicación de los panes, go de esperanza, Pero el Evangelio nos que había entusiasma- instrumento del dice que, en la aventudo a la multitud, Jesús Evangelio capaz ra de este viaje difícil, no estamos solos. El ordenó a los suyos que subieran a la barca y de salvarnos”. Señor, casi anticipando la aurora en medio de lo precedieran en la la noche, caminó sootra orilla, mientras bre las aguas agitadas Él despedía a la gente. La imagen de esta travesía en y alcanzó a los discípulos, invitó el lago evoca de algún modo el a Pedro a ir a su encuentro sobre viaje de nuestra existencia. En las aguas, lo salvó cuando lo vio efecto, la barca de nuestra vida hundirse y, finalmente, subió a la avanza lentamente, siempre in- barca e hizo calmar el viento. quieta porque busca un feliz desembarco, dispuesta para afrontar Por eso, afirma el Papa que navelos riesgos y las oportunidades del gar en la dirección correcta no es mar, aunque también anhela reci- una tarea confiada sólo a nuestros bir del timonel un cambio de di- propios esfuerzos, ni depende sorección que la ponga finalmente en lamente de las rutas que nosotros el rumbo adecuado. Pero, a veces escojamos. Nuestra realización puede perderse, puede dejarse personal y nuestros proyectos de encandilar por ilusiones en lugar vida no son el resultado matemáde seguir el faro luminoso que la tico de lo que decidimos dentro conduce al puerto seguro, o ser de- de un “yo” aislado; al contrario, safiada por los vientos contrarios son ante todo la respuesta a una de las dificultades, de las dudas y llamada que viene de lo alto. Es el Señor quien nos concede en de los temores. Evangelio de la vida.

Toda vocación implica un compromiso. El Señor nos llama porque quiere que seamos como Pedro, capaces de caminar sobre las aguas, es decir, que tomemos las riendas de nuestra vida para ponerla al servicio del Evangelio. (Mensaje para la 57 Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones). Esta Jornada de Oración, debe animarnos a todos a ofrecer sin descanso nuestra oración por las vocaciones y por tantos sacerdotes, religiosos, religiosas que en medio de las dificultades y carencias humanas, hacen presente a Cristo el Buen Samaritano, siempre cercano, amigo, solidario y fiel, curando las heridas del pueblo maltratado y desorientado, a causa del dolor y sufrimiento presente en el mundo. El sacerdote es ante todo testigo de esperanza, instrumento del evangelio capaz de salvarnos. Jesucristo que con los brazos abiertos quiere darnos el abrazo y el consuelo del Padre misericordioso, tiende su mano al pecador y necesitado. El Señor necesita de jóvenes que decidan gastar la vida por Cristo y el Evangelio como lo hacen tantos sacerdotes abnegados, cercanos y solidarios con el pueblo. Como Cristo da la vida por las ovejas, para que el pueblo fiel conozca a Dios y encuentre en Él su esperanza. Nuestro Seminario Mayor, corazón de la Diócesis se empeña en acompañar a los jóvenes en su respuesta al Señor, brindándoles toda la ayuda necesaria para un buen discernimiento. Queremos pastores según el corazón de Cristo y contamos con su oración y ayuda. Que el Señor nos provea de abundantes vocaciones.


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Especial

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

La Cruz, bandera de la esperanza y signo salvador da. Es el anhelo inocente y puro de que no nos falten por bondad de Dios el pan de la esperanza y el pan material de cada día. Existe la certeza infalible de la fe de los humildes de que nunca faltará también algo para compartir y para volverlo caridad.

Por: Mons. Víctor Manuel Ochoa Cadavid, Obispo de la Diócesis de Cúcuta.

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on especial amor y movidos por la experiencia sencilla de la fe que distingue a nuestro pueblo, cada año se celebran en la Iglesia dos momentos singulares en los que se recuerda lo que litúrgicamente se vive de modo especial el Viernes Santo cuando se venera la Cruz de Jesús. En la Solemne Acción Litúrgica, cuyo origen se remonta a los primeros siglos de la Iglesia en Jerusalén, la Iglesia canta a la Cruz como signo salvador y como trono glorioso en el que Jesús reina y vence el pecado y la muerte. Himnos, palabras inspiradas, apartes de la Sagrada Escritura le dan a aquel momento una nota de altísimo valor espiritual y teológico, admirablemente expresado en palabras y gestos llenos de belleza y de significado. Sin embargo, la Iglesia quiere seguir manifestando su amor por la Cruz, a la que saluda: ‘ave spes única’ (salve única esperanza) y retoma de las tradiciones orientales dos momentos que se celebran de diverso modo. Un primer momento es la celebración de la Invención de la Santa Cruz. La palabra latina ‘inventio’ se entiende aquí como el recuerdo de un momento lleno de piedad en el que se cuenta que las reliquias del Madero Santo fueron encontradas por Santa Elena en Jerusalén. La tradición cuenta que en las cercanías del Santo Sepulcro, en las minas que habían hecho la provisión de las piedras para el templo, fue encontrada una cruz con el “Titulo” de Jesucristo en la Cruz ‘Iesus Nazarenus Rex Iudeorum’ y que por los portentos y milagros que obró este leño santo, fue venerada con piedad desde ese tiempo. Esta fiesta se relaciona con una celebración precristiana que izaba en el mes de mayo unos árboles adornados con guirnaldas como signos de vida. Esta costumbre alcanza sus más bellas expresiones en la Cruz de Mayo

en Andalucía, España. Todavía son en una segunda fiesta, la Exaltación muchas las cruces que se levantan de la Santa Cruz que tiene lugar en las montañas de la región andina, el 14 de septiembre, quedando esta adornadas de flores y que presiden última inscrita en el Calendario Unilos campos. De allí llega hasta noso- versal. tros aunque entre nosotros, se suma a la costumbre de adornar la Cruz El Calendario Litúrgico de la Iglesia una oración precedente en el tiempo: en Colombia ha querido conservar la la invocación del Nombre de Jesús. tradición popular de la primera fiesDevoción que proviene de la cate- ta, La Invención de la Santa Cruz. quesis y tarea apostólica de Bellísima fiesta, memoria San Bernardino de Siena “Bellísima fies- entrañable que nos conecen el Mar Tirreno italiano, ta, memoria ta con la misma tarde del y que se difundió por todo entrañable Calvario pero revestida de Europa y llegó hasta nosola luz pascual. Por eso la tros (se reza el nombre de que nos conec- Cruz, adornada con flores Cristo, como lo hacían los ta con la mis- del campo, iluminada con musulmanes con el nom- ma tarde del amor, esta revestida con el bre de Alá, 33 veces, en Calvario pero blanco sudario que anununa cuenta de 33 los nom- revestida de la cia que el Señor que en ella bres santos dados al Altísi- luz pascual”. murió, ha resucitado, y reimo por los musulmanes). na glorioso. Así, entonces, la tradición sencilla y expresiva del pueblo fiel, adquirió una altura litúrgica especial, día y fiesta, memoria y signos que combinan tradiciones y nos ofrecen una fiesta litúrgica que estuvo en el Misal Romano hasta antes del Concilio Vaticano y que luego se fundió con la que terminó prevaleciendo en la liturgia universal que se concretaba

Pero el pueblo fiel, siempre tan hondo en sus sentimientos, quiso poner junto a la Cruz no solo los entrañables recuerdos de la Pasión de Jesús: la lanza, la esponja, la escalera, sino también una especie de súplica humilde y confiada representada en algunas semillas de alimentos. Tradición que hace parte de nuestra piedad popular, profundamente enraiza-

Anotemos algo también sobre la invocación del Nombre de Jesús con la que esta fiesta se enriquece de manera tan especial, puesto que es una práctica cristiana oriental que se da en varias expresiones, una de ellas llamada la Oración del Corazón, practicada por los monjes y ermitaños. Cuando se pronuncia el nombre de Jesús se hace memoria de lo que este nombre significa: Dios Salva. Es una plegaria simplísima y por lo tanto profunda y significativa que responde a la voluntad del Señor de “no usar muchas palabras” (Mateo 6, 7) y concreta en el Nombre del Señor pronunciado con insistente amor, dos deseos entrañables y significativos: el primero es reconocer que Jesús, Señor de la Gloria, se hizo cercano al dolor de la humanidad, lo vivió, lo asumió y lo cubrió de luz en su cruz gloriosa, exaltación del amor que salva, expresión decisiva y definitiva de misericordia y de esperanza. El segundo deseo lo proclama San Pablo al escribirle a los Filipenses: “al nombre de Jesús toda rodilla se doble en el cielo, en la tierra, en el abismo” (Filipenses 2, 10), indicándonos que Él es el Señor y Salvador. Este tres de mayo, cuando con fe a la vez sublime y humilde enarbolemos la Cruz, pidámosle al que en ella nos dio la vida, que escuche nuestras súplicas, que acoja nuestras esperanzas y que haga de su Cruz gloriosa la bandera de la paz, de la salud, de la alegría que tanto necesita el pueblo fiel que se postra a la sombra de este Árbol Hermoso. Que mirando la cruz, obtengamos la salvación y que, con fe, ella nos proteja de todo mal. ¡Alabado sea Jesucristo!


Grupo Eclesial

Por: Pbro. Jairo Alfonso Navarro Melo, párroco de Nuestra Señora de Belén.

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n el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Oración

Señor Jesús, te entrego este momento de mi vida; dispón de él para hablarme y mostrarme cuál es tu voluntad para mí. Que tu Santo Espíritu nos permita adéntranos en Ti, y encontrar consuelo en estos momentos de aflicción. Ven, Espíritu Divino manda tu luz desde el cielo. Padre amoroso del pobre; don, en tus dones espléndido luz que penetra las almas; fuente del mayor consuelo. Ven, dulce huésped del alma, descanso de nuestro esfuerzo, tregua en el duro trabajo, brisa en las horas de fuego, gozo que enjuga las lágrimas y reconforta en los duelos.

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Entra hasta el fondo del alma, divina luz y enriquécenos. Mira el vacío del hombre, si tú le faltas por dentro; mira el poder del pecado, cuando no envías tu aliento. Riega la tierra en sequía, sana el corazón enfermo, lava las manchas, infunde calor de vida en el hielo, doma el espíritu indómito, guía al que tuerce el sendero. Reparte tus siete dones, según la fe de tus siervos; por tu bondad y tu gracia, dale al esfuerzo su mérito; salva al que busca salvarse y danos tu gozo eterno. Amén Con la mirada puesta en la realidad Queridas familias, en nuestros corazones debe haber sentimientos encontrados: Por un lado, preocupación ante todo lo que se ha generado a cau-

sa de esta pandemia. Quizá desesperanza al escuchar a los expertos de salud y a nuestros gobernantes que hablan de un periodo muy prolongado sumergidos en esta situación. Se habla también de estados depresivos debido al encierro y a la escasez. También dolor al no poder celebrar nuestra fe en nuestro templo parroquial y aislados de toda actividad pastoral. Lo cierto es que no estamos solos, Dios guía a su pueblo, Él camina con nosotros y está atento a nuestra voz. Pongamos la mirada en Él y escuchemos lo que nos dice. Con la mirada puesta en Dios Del santo Evangelio según San Mateo 7, 7-12 En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; toquen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que toca se le abre. ¿Hay acaso entre ustedes alguno que le dé una piedra a su hijo, si éste le pide pan? Y si le pide pescado, ¿le dará una serpiente? Si ustedes, a pesar de ser malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con cuánta mayor razón el Padre, que está en los cielos, dará cosas buenas a quienes se las pidan. Traten a los demás como quieren que ellos los traten a ustedes. En esto se resumen la ley y los profetas”. Palabra del Señor.

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En un momento de silencio reflexionemos sobre el texto que hemos leído. Se propone hacer nuevamente la lectura del texto Sagrado. Meditemos como Iglesia lo que Dios dice en el Evangelio La realidad que vivimos hace que nos sintamos vulnerables, inseguros, débiles, por tanto, brota la necesidad de buscar protección, seguridad y por eso, nuestra mirada se levanta hacia Dios. No es humillante calificarnos ante Él como pobres mendigos. Guiados por la fe, lo reconocemos como nuestro Creador y Señor, como fuente inagotable de todo bien. Nuestra experiencia como creyentes nos convence de que Él es un Padre y que nos ama con un amor ilimitado, hecho visible por la persona de Cristo. Su presencia entre nosotros, su Pasión, su Muerte y su Resurrección, han hecho clara la misericordia divina para nosotros. Es a partir de estos principios que extraemos los motivos de nuestra confianza y oración por el buen Dios. Estamos seguros de que nos escucha y cuida de cada uno de nosotros con el amor del Padre y más cuando nos sentimos amenazados por una enfermedad que ha puesto en riesgo todo, las seguridades en las que estaban cimentadas nuestras vidas, se han derrumbado. Jesús viene a confirmarnos en esta fe nuestra: «Pidan y se les dará; busquen y hallarán; llamen y se les


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abrirá; porque todo el que pide recibe, y todo el que busca encuentra, y todo el que llama se le abrirá» (Mt 7, 7). Quiere inculcarnos la perseverancia ante todo en la oración, y no sólo hacer que se convierta en un grito aislado en los momentos de emergencia y de extrema necesidad como la que estamos viviendo. Debemos orar siempre, sin cansarnos nunca, conscientes de que toda nuestra vida puede y debe convertirse en oración. La oración de nuestros labios y corazón es seguida por la de nuestros brazos, extendidos hacia Él. Podemos y debemos pedir “cualquier cosa” al Señor, pero no debemos olvidar nunca que Él, sabiamente, quiere darnos sólo “cosas buenas”, como lo haría un buen padre terrenal a sus hijos. En la oración, por tanto, debe acompañarnos constantemente una confianza humilde y una sospecha legítima de que quizá no siempre somos capaces de pedir cosas buenas según la visión de Dios y, en consecuencia, puede suceder, y sucede, que la respuesta de Dios a nuestras oraciones no coincide con nuestras peticiones. Después de todo, la primera razón de nuestra oración es siempre la que Jesús mismo nos sugirió en el Padre Nuestro, es decir, que la santísima voluntad de Dios se cumpla en nosotros. Jesús mismo, en el drama de su agonía en Getsemaní, invoca al Padre de esta manera: «Padre mío,

Dios Todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede el descanso eterno a los difuntos. R. Movidos por la acción del Espíritu Santo unámonos al Padre con la oración que Cristo nos enseñó: Padre nuestro… Unámonos a María, madre de la salud, con esta oración del Papa Francisco, diciendo:

si es posible, aleja de mí este cáliz, pero no se haga como yo quiero, sino como quieres Tú». Que ese «como desees», referido a Dios, resuene con confianza al final de cada petición que hagamos, ¡incluso la más urgente! Queridos padres y abuelos, cuando el hijo o el nieto piden algo, tiene hambre, pide y pide, luego llora, tiene hambre: “¿Qué padre hay entre ustedes que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra?”. Y todos ustedes tienen la experiencia cuando el niño pide, ustedes le dan de comer y todo lo que pide por el bien de él. Con estas palabras, Jesús nos hace entender que Dios siempre responde, que ninguna oración quedará sin ser escuchada, ¿por qué? Porque es un Padre, y no olvida a sus hijos que sufren. Compartamos en familia o con quienes nos encontramos en casa 1.¿Qué nos ha dicho Dios hoy? 2. ¿Qué sentimientos generan en mi vida sus palabras? 3. ¿Qué convicciones o certezas ha generado el Señor hoy en mi vida? Con la mirada puesta en la misericordia de Dios, oremos El Señor nos ha dicho “pidan y se les dará”. Oremos, por un pronto final de la pandemia de coronavi-

r u s que asola nuestro mundo, que nuestro Dios y Padre sane a los enfermos, fortalezca a los que cuidan de ellos, y nos ayude a todos a perseverar en la fe. A cada petición respondemos: Unidos con María, confiamos en Ti Señor. Dios Todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede a tu Iglesia una mirada serena para comprender tu acción y poder animar al pueblo que le ha sido confiado. R. Dios Todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede el espíritu de sabiduría a los gobernantes y el ánimo de acercarse a todos con ayudas de alimento y salud. R. Dios Todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede la fuerza a los trabajadores de la salud, protégelos y anímalos. R. Dios Todopoderoso y eterno, refugio en todo peligro, vuelve tu mirada hacia nosotros que con fe te imploramos en la tribulación y concede el alivio a los que lloran a causa de esta crisis y la salud a los enfermos. R.

Oh María, Tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y esperanza. Nosotros nos encomendamos a Ti, salud de los enfermos, que ante la Cruz fuiste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe. Tú, Salvación del Pueblo, sabes lo que necesitamos y estamos seguros de que proveerás para que, como en Caná de Galilea, pueda regresar la alegría y la fiesta después de este momento de prueba. Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, que ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos. Y ha tomado sobre sí nuestros dolores para llevarnos, a través de la Cruz, al gozo de la Resurrección. Amén. Que el Señor nos bendiga ahora y siempre en el nombre del Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén. Compromiso: En el mes de mayo, mes del Santo Rosario, unámonos a María, madre de la salud, orando todos los días en familia como ha pedido el Papa Francisco, pidiendo nos conceda lo que tanto anhela nuestro corazón y el bienestar de nuestras familias.


Especial

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La Palabra de Dios: Alimento de las familias durante la pandemia Por: Pbro. Jairo Cárdenas Vega, Delegado Animación Bíblica de la Pastoral.

blico leído: ¿Qué dice el texto? ¿Qué me dice? y ¿Qué me hace decirle a Dios?

D

Hay unos videos en las redes sociales de la ABP y la parroquia Espíritu Santo (WhatsApp, Facebook, YouTube) que los hemos titulado el ABC de la Biblia. La idea es llegar a la Lectio y aprender el método para luego practicarlo y sacarle “todo el jugo” a la Palabra ofrecida como un banquete y un refrigerio que calma nuestra sed (Isaías 55, 1). Por las mismas redes publicamos una tarjeta con una pregunta para resolver que nos pone en contacto con el texto del día.

esde finales de diciembre de 2019, muy lejos de nosotros, y desde mediados de marzo de 2020, estamos viviendo una situación nueva en la humanidad, una pandemia ocasionada por un virus que amenaza a todas las personas, dicen que no es un ser vivo, sin embargo, destruye la vida de los seres humanos. Como no se ha encontrado una vacuna para este mal, es necesario evitarlo y hacer muchos esfuerzos de prevención. Al ser altamente contagioso entre las personas, los gobiernos decretaron cuarentena, que consiste en refugiarnos en nuestras casas con nuestras familias, sin salir, para evitar contagiarnos y acatando las recomendaciones de las autoridades. Al comienzo nos dijeron que era solo un espacio de tiempo, que no era preciso hablar de cuarenta días; de todos modos, ya estamos bordeando los cuarenta días físicos y hasta el 11 de mayo serán cincuenta y cinco días y no se sabe cómo estará la curva de contagio en esa fecha, si ya está plana o sigue en subida. Nos advierten además que no se podrá tener vida social: ni fútbol, ni eventos familiares, ni matrimonios y tampoco bautizos, mucho menos vida social nocturna, debemos estar con tapabocas, a dos metros de distancia y esperar un tiempo hasta que los científicos “desarrollen” la vacuna. Me gustaría mirar las dos mil casas de mi parroquia con sus familias dentro, en esta situación nueva. Serán muy pocas las familias conformadas por papá, mamá e hijos; hay muchas posibilidades de familia y muchas otras que llamamos disfuncionales. Me gustaría ver la actitud de los niños, jóvenes y esposos, cada uno con su forma de pensar y actuar, ahora juntos durante las 24 horas del día. Los jóvenes están equipados para la “soledad” porque ellos ya tenían largas jornadas encerrados en sus habitaciones con el “mundo entre sus manos” (teléfono con conexión a internet); para los papás, muy complicado, y, las mamás siguen sus labores domésticas extrañando la Santa Misa, la comunión sacramental, los grupos eclesiales y sociales. A casi 40 días de confinamiento, ya tene-

Sugiero que dediquen una hora diaria para alimentarse de la Palabra, así como ya rezamos el Santo Rosario; es necesario ser constantes y creer en que eso se va a lograr. Los frutos vendrán después de la siembra: fortaleza, paz, perseverancia y mucha fe que ilumina la vida, no sólo en esta pandemia sino siempre, también en las dificultades venideras. Altar a la Palabra de una familia de la Diócesis de Cúcuta, en tiempo de cuarentena.

mos copado nuestro tiempo. Los niños y jóvenes están en clases virtuales; los adultos siguen la televisión en largas jornadas y además tienen teletrabajo; se ofrece la Santa Misa por diferentes medios de comunicación, aprendiendo también a reunirnos en salas virtuales para la Lectio Divina y otras reuniones espirituales interactivas. Parece una descripción muy negativa de la situación, de todos modos, en esta realidad que tiene tantas variables, como distintas somos las personas, les proponemos abrirnos al “Reino de Dios”, que Jesús nos propone en su Palabra y que la santa madre Iglesia ha predicado desde los Apóstoles, en estos días pascuales hacemos memoria con el libro de los Hechos. Querida familia con la experiencia personal y testimoniada por muchos católicos de la Animación Bíblica de la Pastoral (ABP), les propongo que dejen entrar a Jesucristo en la intimidad de su familia. No es necesario abrir las puertas, Él ya está allí silencioso en la Biblia. Si uno de ustedes la toma, la abre, la lee a la familia reunida y deja que esa Palabra vaya entrando en la

mente y en el corazón, entonces la Biblia se va haciendo “Palabra de Dios” y eso significa “Reino de Dios”, que se asimila a Jesús Resucitado que nos hace dóciles, serviciales (Mc 10, 42-45) y fraternales (Mc 10, 28-31). Queremos que la Palabra de Dios sea alimento para nuestras familias. La Iglesia nos ha dicho últimamente qué hay dos banquetes: El banquete de la Palabra y el banquete de la Eucaristía. En esta situación compleja corresponde alimentarse con la Palabra, es realmente alimento (Juan 6). Me permito citar la última parte del capítulo en el vv 67, en boca de Pedro: “ Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes Palabras de vida Eterna”. Estamos haciendo comunión espiritual que es fortalecida por la lectura previa de la Palabra (Lc 24, 13-35). Proponemos las lecturas que ofrece la liturgia diariamente, los salmos, los Evangelios empezando por San Marcos. Hay un método para leer la Biblia que se llama “Lectio divina o lectura orante de la Palabra, es muy fácil de practicar, se puede resumir en tres preguntas que le hago a un texto bí-

Hemos escuchado que la familia es Iglesia doméstica, esto es que están los ministros y los fieles y allí Dios actúa y nos salva. Reto al papá y a la mamá para que ejerzan su sacerdocio bautismal o de los fieles, convoquen la familia, a todos, también a los jóvenes que están encerrados en la habitación y se encuentren en la mesa del comedor o la sala para alimentarse de la Palabra de Dios. Vale la pena, recordar el lema del mes de abril: por sus frutos los conocerán. Invoco a san Juan Pablo II, quien al comenzar su ministerio petrino nos invitó a “abrir las puertas a Jesucristo”, sin temor. Si Jesús está en nuestra familia el desplazará todos los males que pueden atacarla. Quiero terminar citando al santo Padre Francisco, con ocasión de la Santa Misa en el domingo de la Palabra de Dios: “hagamos espacio a la Palabra de Dios en nuestra vida diaria. Leamos algún versículo de la Biblia cada día. Comencemos por el Evangelio; mantengámoslo abierto en casa, en la mesita de noche, llevémoslo en nuestro bolsillo, veámoslo en la pantalla del teléfono, dejemos que nos inspire diariamente. Descubriremos que Dios está cerca de nosotros, que ilumina nuestra oscuridad”. Que la Palabra de Dios sea alimento de las familias durante la pandemia.


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Especial

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Imitemos las virtudes de María Por: Pbro. Juan Carlos Lemus, párroco de Nuestra Señora de Guadalupe.

La Santísima Virgen María es una mujer de mucha esperanza que se nos muestra feliz de descubrir a Dios presente en la historia de salvación de los hombres, de ahí María en su canto jubiloso proclama en el himno del Magníficat, “proclama mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador” (Lc 1,46-47).

T

odos buscamos siempre referentes para que nuestra vida sea aceptada, bien vista por los demás, por eso hoy nos detendremos, al inicio de un mes dedicado a profundizar en la virgen María. Ella Madre de Dios, Esposa del Espíritu a quien reconocemos como un auténtico modelo de virtudes.

La Virgen María representa la esperanza de sus hijos, aquellos que están sometidos a la injusticia, a la marginación; los humildes, y aquellos que en este tiempo de pandemia se sienten solos, desconsolados, afligidos por el temor a ser contagiados y contagiar a los demás. Es así como María, la Madre de Jesús, nos enseña que la esperanza es necesaria para alcanzar la salvación.

La fe En María existió perfectamente la disposición en su alma para conocer la fe. Es mujer de esperanza y de mucha caridad, es decir en ella se engendra fecundamente las virtudes teologales. María se hizo disponible al Espíritu, como humilde sierva de Dios (Lc 1, 38).

En este mes alimentemos la esperanza cristiana que es vivir la esperanza en la promesa de Aquel que nos ha amado hasta el extremo. Se trata de enfrentar los dolores y pruebas de cada día sabiendo que la cultura de la muerte, el mal, la injusticia y el sufrimiento no tienen la última palabra ya que Cristo ha vencido al mundo. En efecto si crecemos en nuestro conocimiento y amor al Señor lograremos alcanzar en nuestra vida la gran consoladora virtud de la esperanza. Mantengamos, pues, nuestra mirada en el Cielo.

María cree en Dios y le muestra fe absoluta: “Hágase en mí según tu palabra” Lc 1,38. A través de esta virtud, María reconoce que es Dios quien hablaba en su corazón. Ella atesoró en su Inmaculado Corazón las enseñanzas de su hijo Jesús, que eran buenas y ciertas porque venían de Dios. María tiene fe y acepta la palabra de su Hijo Jesús, la entiende y confía en ella, conoce que su hijo es honesto y veraz, porque su palabra es verdad absoluta y reconoce en su hijo la autoridad para decirla, “Hagan lo que él les diga” (Jn 2, 5). Cuando María va a visitar a su prima Isabel, ella le responde a su saludo: ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor! (Lc 1,45). María cree y acepta con fidelidad a Dios, su vida un camino de fe donde mantuvo la unión con su hijo hasta la cruz donde vive el misterio Pascual de su hijo Jesucristo. María no solo creyó, sino que supo distinguir cuál era la voluntad de Dios. Por esta fe fue llamada María dichosa por el ángel.

En este mes de María, es nuestro compromiso cada día en vivir como Ella, escuchando la Palabra con fe, respondiendo con la conversión y haciendo siempre lo que Él nos dice.

La Esperanza De la fe nace la esperanza. Dios nos ilumina con la fe para conocer su bondad y disfrutar de sus promesas; María tuvo la esperanza

en grado máximo, la cual le hacia proclamar con David: “Mas para mí, mi bien es estar junto a Dios. he puesto mi cobijo en el Señor” (salmo 72,28) Esta virtud ha vivido en ella, sintiendo en sí, la posesión de Dios. María reconoce en la esperanza el deseo de la vida eterna. A través de su experiencia personal nos motiva a conocer la virtud de la esperanza, necesaria para nuestra salvación.

La fe y la esperanza no tienen ningún sentido si no desembocan en el amor sobrenatural o caridad cristiana. Por la fe tenemos el conocimiento de Dios, por la esperanza confiamos en el cumplimiento de las promesas de Cristo y por la caridad obramos de acuerdo con las enseñanzas del Evangelio.

La Caridad En María encontramos un modelo de la caridad al mostrarse como una persona que ama a Dios sobre todas las cosas y lo hace por sí


Especial mismo y sin ningún interés. María santísima vivió la caridad unida al misterio pascual de nuestro señor Jesucristo con un amor cada vez más caritativo. María es para la Iglesia modelo de caridad, su disponibilidad hacia su prima Isabel donde visitándola no solo le llevó ayuda material, sino además le llevó a Jesús, quien ya vivía en su vientre. Llevar a Jesús en dicha casa significaba llevar la alegría, la alegría plena. La Virgen María es nuestra gran motivación para abrirnos con el corazón a las virtudes que ella posee, nos motiva con su ejemplo, a llevar en nuestras vidas, la caridad y el amor de Jesús.

Acto Mariano en familia • El acto mariano se realizará cada martes del mes de mayo. • Se sugiere sintonizar la Emisora Vox Dei los martes a las 4:30 p.m. para realizar con toda la Diócesis de Cúcuta el acto mariano. Posteriormente se rezará el Santo Rosario a las 5:00 p.m. • Ubicar la imagen de la Virgen adornada con algunas plantas, flores y luces. • Tener preparado una velita por cada miembro de la familia. • Preparar cantos marianos que nos pongan en ambiente celebrativo. (aprovechar los dones que tenga cada miembro de la familia, si toca algún instrumento sería oportuno).

Canto inicial Invocación Trinitaria: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. La paz y el amor de Dios, nuestro Padre y de Jesucristo, nacido de María Virgen, nos acompañe en

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

este tiempo. Oración: Bajo tu amparo nos acogemos, santa Madre de Dios… Lectura de la Palabra de Dios Escojer uno de los textos propuestos a continuación

+ Jn 2, 1-5: Hagan lo que él les diga.

+ Lc 11, 27-28: Dichosos más

bien los que escuchan la palabra de Dios...

+ Mt 7, 21-27: No todo el que dice “Señor, Señor”

Lo leemos, hacemos silencio y lo volvemos a leer. Le preguntamos al texto qué dice (comprender el texto sin explicarlo). Luego escuchamos el siguiente texto: Meditación: “Finalmente, por si fuese necesario, quisiéramos recalcar que la finalidad última del culto a la bienaventurada Virgen María es glorificar a Dios y empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad. Los hijos de la Iglesia, en efecto, cuando, uniendo sus voces a la voz de la mujer anónima del evangelio, glorifican a la Madre de Jesús, exclamando, vueltos hacia él: ‘Dichoso el vientre que te llevó y los pechos que te criaron’ (Lc 11,27), se verán inducidos a considerar la grave respuesta del divino Maestro: ‘Dichosos más bien los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen’ (Lc 11,28). Esta misma respuesta, si es una viva alabanza para la Virgen, como interpretaron algunos Santos Padres y como lo ha confirmado el Concilio Vaticano II, suena también para nosotros como una admonición a vivir según los mandamientos de Dios y es como un eco de otras llamadas del divino Maestro: ‘No todo el que me dice:

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Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre, que está en los cielos’ (Mt 7,2 1) y ‘Ustedes son amigos míos si hacen cuanto les mando’ (Jn 15,14)”.

-¿Somos de los que dicen “Señor, Señor” sin hacer la voluntad del Padre, o “María, María” sin seguir a Jesús?

Pablo VI, Marialis Cultus nº 39

*Revisar la propia vida y tomar después decisiones para poner en práctica aquel consejo de María: “Haced lo que él os diga”.

Reflexión En la exhortación apostólica sobre el culto a María, el papa Pablo VI nos exhorta a seguir en la devoción mariana, pero siempre sin olvidar su finalidad última: “Glorificar a Dios y empeñar a los cristianos en una vida absolutamente conforme a su voluntad”. La devoción a María nunca podrá ser tomada como una pieza aparte, autónoma, dislocada dentro de la espiritualidad cristiana. Estará orientada, como todo lo demás, hacia la gloria de Dios, que se expresa en el cumplimiento de su voluntad, manifestada en Jesús: el anuncio y la construcción del reino de Dios. Cabe resaltar en cualquier caso el carácter de vehículo hacia Jesús que tiene la devoción mariana. Ya ella se había anticipado a señalárnoslo en el evangelio: “Haced lo que él os diga”... Examen -¿En familia, vivimos nuestra devoción mariana como algo autónomo, independizado del conjunto de nuestra fe cristiana? -¿Qué aspectos no nos llevan a Jesucristo? -¿Nos compromete a su seguimiento?

Conversión

*Encarnar la devoción mariana de nuestra comunidad cristiana en la vida real, en las preocupaciones diarias por el mejoramiento del mundo, en el discernimiento comunitario por encontrar la, voluntad de Dios. Invocación C.: Madre de Jesús, fiel discípula suya... T.: ...ayúdanos a hacer lo que él nos dice. Oración Dios, Padre nuestro, que quieres que nuestra mejor alabanza hacia ti sea nuestro empeño personal y comunitario por hacer realidad tu voluntad, expresada en Jesús. Haz que, movidos por el ejemplo de María, “hagamos lo que él dijo e hizo”. Amén. Cantos sugeridos “Santa María del Camino”, de J. A. Espinosa, en Madre nuestra. “Salve Regina”, canto gregoriano, en Cantoral litúrgico nacional, 302. Oremos con la oración del Papa Francisco para este tiempo de pandemia: ver página 8.

Nuestra Señora de Cúcuta


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Especial

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Reflexiones del monumento a la virgen de Fátima de la ciudad de Cúcuta A partir de entonces, esta advocación extendió su fama al mundo y Cúcuta también le erigió un monumento a mediados del siglo XX. El sacerdote Guillermo Santamaría, para la época párroco de San Antonio de Padua, lo construyó. La imagen llegó el 3 de diciembre de 1949, procedente de Bogotá e inaugurada el 18 de diciembre del mismo año.

Por: Luis Fernando Niño López, Doctor en Historia y artes de la Universidad de Granada – España. Presidente de la Academia de Historia de Norte de Santander.

L

a especie humana durante todo su trasegar por la tierra comenzó a ubicarse estratégicamente en grupos sociales que determinaron la evolución de las sociedades modernas, pasaron por las fratrías, las curias, las tribus hasta llegar a las grandes civilizaciones tales como las conocemos hoy en la historia; Sumerios, Babilonios, Egipcios, caldeos, Incas, Mayas, Aztecas, Bari entre otras. A medida que en su colectivo tomó conciencia del “estar” en un solo lugar y que los poderes relacionados entre lo humano y lo divino se juntaran, la construcción de elementos corpóreos tomó fuerza para hechos políticos, guerreros y elementalmente religiosos, de allí la importancia de los monumentos. Se considera monumento a toda aquella estructura que haya sido construida especialmente como modo de conmemorar a alguien o a algún evento. Un monumento, sin embargo, puede ser un espacio o un objeto que naturalmente gana importancia y significado para una sociedad a pesar de no haber sido construido para tal fin (esto es especialmente común cuando se hablan de monumentos naturales). Por lo general, el monumento, además de ser un elemento ceremonial, tiene una riqueza artística e histórica única. Desde la Antigüedad el ser humano ha construido diversos tipos de monumentos en conmemoración a personas o a hechos específicos. Estos monumentos han variado en términos de tamaño, dimensión, diseño, material y estilo a lo largo de los siglos. Mientras que en otras épocas se construían monumentos de tamaño magnífico y casi sobrehumano (como las Pirámides de Egipto, Machu Pichu, el Templo de Tenochtitlán), hoy en día se acostumbra realizar esculturas de tamaño accesible que tienen por objetivo honrar a aquellas personas a las que representan. Al mismo tiempo, los monumentos de la Antigüedad eran tales obras de ingeniería e infraestructura que se volvía casi imposible conocer al autor y en muchos de los casos no se ha logrado disertar el porqué de estas mega obras. En la actualidad, los monumentos son en su mayoría realizados por un artista en particular o por un grupo de artistas dirigidos por un maestro mayor.

La estatua de la virgen, de 3 metros, reposa sobre una bola a manera de mundo. La estructura consta de una columna en concreto de 10 metros de alta; esta ubicada al final de la calle 8 barrio San Miguel. Hace dos años fue remodelada para uso de todos los cucuteños y bienestar de sus vecinos.

su prima Lucia Dos Santos fueron los deComo tales, los monumentos deben conpositarios de este mensaje hasta su muerte. tar con protección especial que les permita mantenerse en buen estado al pasar el Según su relato, fueron sortiempo, de modo tal que las generaciones venideras pue- “...dar gracias a prendidos por un relámpago seguido de una aparición: dan disfrutarlos también. la Virgen de Fá- una mujer envuelta en halo Nuestra amada Cúcuta ha sido tima por seguir de luz y vestida con túnica dorada les habló, conminánun ejemplo, desde su creación, de la monumentalidad en di- protegiéndonos doles a volver el día trece de versos aspectos religiosos en a los católicos y cada mes a ese mismo lugar. De esta forma la Virgen fue gran cantidad (Cristo Rey, Pacreyentes y ante revelándoles, poco a poco, rroquia de San Luis, Fátima, El cerro Nazareno), a nivel todo que estos 71 y a lo largo de varios meses una serie de profecías que Patriótico (Loma de Bolívar) y años de romería posteriormente se difundiede otras índoles, lo que se ha ron por Europa y el mundo a este lugar”. demostrado con el paso de los en forma de misterios. A años en medio de recordaciopartir de entonces, Fátima se nes y querencias citadinas. Es convirtió en un lugar de culto y de resaltar que las grandes obras peregrinación mundial. y monumentos del pasado nos muestran el empuje y la berraquera de los que nos anFrancisco y Jacinta murieron jóvenes, de tecedieron. gripe española, mientras que Lucia vivió hasta hace pocos años, por lo que tuvo la Dentro de las múltiples muestras de relioportunidad de difundir por más tiempo las giosidad y respeto la Virgen de Fátima es revelaciones divinas. Ella ingresó de monuna advocación mariana que tuvo su orija en el convento de las doroteas donde fue gen en la localidad del mismo nombre en visitada por el mismísimo San Juan Pablo Portugal. Fue allí, en Cova de Iría, un luII. gar a once kilómetros de Ourem y a ciento treinta y seis kilómetros de Lisboa, donde La tradición oral dice que estas aparicioun resplandor celeste con forma de mujer nes tuvo origen en los testimonios de los se apareció, sobre una encina, vestida de pastores Lucía, Jacinta y Francisco, quieblanco y reveló una serie de mensajes a la nes afirmaron haber presenciado varias humanidad. Testigos vivos de este aconteapariciones marianas en Fátima (Portugal), cimiento fueron tres humildes pastorcillos, entre el 13 de mayo y el 13 de octubre de que abrevaban a sus ovejas por la zona. Los 1917. Hace 103 años. dos hermanos Francisco y Jacinta Marto y

La importancia de dicho monumento tiene dos aspectos a reflexionar, primero la capacidad que teníamos los habitantes de estas tierras de superar las adversidades; pasó el terremoto de 1875 y nos levantamos, nos dio la fiebre amarilla de 1886 y con la mortandad de la población volvimos a resurgir, llegò la guerra de los mil días y el sitio de Cúcuta en 1900 y fuimos capaces de avanzar hacia la paz, llegó el viernes negro de la economía del 1983 y resolvimos no dejarnos anonadar y llegó el coronavirus (Covid-19) y debemos mostrar una vez más de lo que estamos hechos. En segundo lugar, seguir descubriendo nuestra riqueza espiritual y devota de nuestras creencias, la fuerza de la fe que todo lo transforma, dar gracias a la Virgen de Fátima por seguir protegiéndonos a los católicos y creyentes y ante todo que estos 71 años de romería a este lugar. Que este monumento, nos siga recordando cual cerca estamos de su bendición y amor mariano. Recordar y conmemorar nos debe ayudar a fortalecer nuestro interior para salir avantes en estos momentos de solidaridad y unidad social, no hay otra opción. Fuente: -Avendaño Guevara, Pbro. Edwin Leonardo. Monumentos, esculturas, bustos, medallones y placas conmemorativas de San José de Cúcuta. Monumento a la virgen de Fátima N- 98 / Pagina130/ Autores: Ramon Sanabria y Misael Gutiérrez - https://www.matermundi.tv/2018/01/03/ advocaciones-marianas-virgen-fatima/ - https://www.definicionabc.com/general/ monumento.php


Salud

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Alteraciones del sueño durante la pandemia, el peligro para la salud mental y física Por: Dr. Renny Jaimes Beltrán, Neumólogo. Experto en Sueño. Profesor de Medicina y Director de la Clínica Neumológica y del Sueño.

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l sueño es el taller de reparación del cuerpo, asevera el doctor Eduard Estivill, quien trabaja con trastornos de sueño en Barcelona desde hace más de treinta años. Gracias a que dormimos, los tejidos del cuerpo humano se recuperan y se renuevan cada noche para seguir funcionando durante el día. Gracias a que dormimos, logramos mantenernos activos, con energía y conservamos claridad mental para tomar buenas decisiones. Desde hace mucho, el sueño fue considerado como tiempo perdido para los seres humanos. Afortunadamente, desde hace algunos años la ciencia descubrió que mientras se duerme pasan muchas cosas en el cerebro humano, como la consolidación de la memoria y la limpieza de toxinas. Otro gran beneficiado de un buen sueño es el corazón. Este órgano, que no cesa de trabajar durante toda la vida, encuentra en el buen sueño el descanso y la disminución de la carga de trabajo que potencia su rendimiento diurno. Sumado a lo anterior, se sabe que dormir bien fortalece el sistema inmunológico, encargado de protegernos de las infecciones, entre ellas el mismo COVID-19. Durante esta pandemia por el COVID-19, el confinamiento, el distanciamiento social y la incertidumbre, nos vuelven más vulnerables mental y físicamente. Uno de los grandes afectados por la cuarentena, es nuestro sueño. Para dormir, el organismo se guía por diferentes señales internas y externas, como la luz, la temperatura y la producción de hormonas. La cuarentena, facilita cambios que alteran el sueño. Algunos de ellos son: La poca exposición a la luz solar, el aumento del tiempo en cama y la inactividad física.

Insomnio y ansiedad Desde antes de la pandemia, ya se estimaba que más del 40% de la población mundial padecía o iba a padecer de insomnio en algún momento de su vida. Dos de sus causas principales reconocidas ampliamente, son la ansiedad y el estrés. Con el aislamiento social y la crisis económica desatada por el virus, se evidencia que los niveles de ansiedad aumentan en todo el mundo y junto con ellos, la dificultad para dormir. Adicionalmente, se sabe que hay una relación estrecha entre insomnio, ansiedad y depresión. Así, quienes han padecido alguna vez de alguno de estos tres trastornos, presentan un riesgo mayor de recaídas en la cuarentena. Igualmente, la falta de horas de sueño empeora síntomas como el dolor. Síndromes dolorosos crónicos tienden a empeorar cuando no se duerme y a su vez, el dolor impide tener una buena noche de sueño. Si a lo anterior, se suma la irritabilidad secundaria a pasar una mala noche, encontramos que dormir mal, puede ser una gran amenaza para el bienestar físico y mental de la persona y de sus familiares.

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En estos días, necesitamos dormir bien para sobrellevar el confinamiento y prepararnos para retomar nuestra vida cuando termine la cuarentena. El pulso actual entre el Coronavirus y la humanidad, continúa. Confiemos en que siguiendo las recomendaciones y con la ayuda de Dios, saldremos victoriosos. Cuidemos nuestro sueño para seguir adelante, con buena salud y al lado de nuestros seres queridos.

Recomendaciones para cuidar el sueño en cuarentena Evitar la sobreinformación: Mantenerse actualizado es necesario, pero un exceso de noticias puede aumentar el estrés. Conservar los horarios de forma similar a los que se tenían antes de la cuarentena: Programar las horas de estudio, de trabajo, de limpieza y de tiempo en familia ayuda a mantener rutinas que benefician la regulación de los ciclos sueño-vigilia. Realizar actividad física: Gradualmente van a aumentar los permisos para salir a ha-

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cer ejercicio. Si no se puede, existen rutinas para hacer en casa en plataformas y redes sociales. Exposición solar: La luz del sol es un regulador natural del Sueño. Exponerse de forma directa una hora en la mañana ayuda a dormir mejor. Evitar bebidas estimulantes: Toma de forma moderada café, té y bebidas oscuras en general y preferiblemente en las mañanas Evite el consumo de bebidas alcohólicas, ya que empeoran los trastornos del sueño. Practicar la respiración consciente disminuye el estrés y la ansiedad. Evite siestas prolongadas. Recuerde que las horas de sueño del día se suman a las de la noche y una siesta larga puede provocar el insomnio. Desconecte aparatos electrónicos una hora antes de ir a la cama.


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Tecnología

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La Educación Virtual: Un reto y una oportunidad Por:Pbro. Luis Jesús García Velasco, vicario parroquia San Antonio de Padua (Centro).

lia en el proceso de formación.

4. Los estudiantes deben ser más inde-

E

l coronavirus ha cambiado en cuestión de semanas la forma en como percibimos el mundo y gran parte en las maneras de relacionarnos. En momentos de crisis algunos estamentos sociales cambian al ritmo vertiginoso que les obligan las circunstancias. La educación por su esencia e importancia va más lento. Aun así debido a la realidad que afronta la humanidad, los procesos académicos han tenido que repensarse, adaptarse y evaluarse a una velocidad impresionante. Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación (Unesco), cerca de 1.370 millones de estudiantes de 138 países se han visto afectados por el cierre de colegios y universidades. Vemos con esperanza y consuelo la capacidad de adaptabilidad de instituciones y profesores, quienes han asumido con responsabilidad y entusiasmo las nuevas condiciones de la educación, por el bien de los estudiantes. Las redes sociales abundan en ejemplos de maestros que se enfrentan al basto océano virtual para llegar a sus estudiantes en cuarentena. Ya es groseramente insuficiente la simple llamada por teléfono. Pero ¡Atención! La educación virtual no se limita a grabar una clase y colgarla en YouTube o a realizar guías en PDF para ser desarrolladas por los estudiantes y reenviar. Se evidencia en medio de esta transición de lo presencial a lo virtual, la injusta y anacrónica brecha tecnológica entre unos y otros sectores de la sociedad. Algunas instituciones y comunidad educativa han de continuar con sus procesos académicos con clases en vivo y plataformas muy bien diseñadas para su interac-

pendientes en su aprendizaje. En la medida que se brinde a los escolares los métodos y las instrucciones correctas, ellos serán capaces de enfrentarse a los procesos de enseñanza.

5. Los docentes deben ser más objetivos

a la hora de evaluar ya que cada estudiante tiene una realidad diferente y su ambiente de formación ya no es el aula sino el hogar con sus múltiples realidades. ción; por el contrario muchos estudiantes desarrollan actividades no alineadas con el propósito de aprendizaje. Una Sopa de letras NO es suficiente para los estudiantes. Lo más grave: Aquellos educandos y formadores que no han hecho nada ya que no tienen acceso a los materiales o conexión a internet. Si se extiende la escolaridad virtual, la diferencia entre públicos y privados va a ser mucho más grande y desigual. Los elementos lúdicos y de interacción social se verán seriamente afectados y esto influirá grandemente en la sociedad futura. Sin embargo los docentes se están acoplando, se están reinventando. Los profesores han aprendido nuevas habilidades para llegar virtualmente hasta sus estudiantes, de una manera desarticulada pero muy apreciable. Sin duda están cambiado la forma de enseñar y de formar a sus pupilos. Existen muy buenas ideas de democratización de los procesos de formación virtual y un buen porcentaje de instituciones han sido beneficiarias de estos nuevos elementos. La mayoría de colegios de carácter privado han puesto a disposi-

ción sus programas académicos para la comunidad educativa; se formaliza una interacción constante y fructífera con los estudiantes y padres de familia.

6. Aprovechemos para quitar lo que so-

La atención tanto de las autoridades responsables como la de los ciudadanos de a pie debe estar puesta en aquellas comunidades e instituciones que no cuentan con formación, acceso y estructura virtual, esto se presenta como un gran reto a la institucionalidad y a la sociedad. A continuación presentamos algunas ideas con las que podemos aportar a este desafío absolutamente relevante para la sociedad:

ceversa. Si un estudiante no desarrolló un trabajo debemos averiguar porqué y ser flexibles, planteando otra forma de evaluar tal desempeño.

1.

Demos prioridad a la relación: Estudiantes - profesor y estudiante - estudiantes. Procuremos que los encuentros virtuales permitan profundizar en estas interacciones sociales.

2. Es imposible hacer lo que se hacía

cuando la modalidad era presencial. Es importante examinar los planes de área para enfocarse en lo elemental. Tener en cuenta las limitaciones de tiempo y de espacio.

3. Interacción completa con la comunidad educativa. Es imprescindible el acompañamiento de los padres de fami-

bra del proceso de aprendizaje y enfoquémonos en lo más relevante e importante.

7. No todo el que cumple aprendió y vi-

El tiempo que vivimos no está escrito en ningún libro, ni siquiera se narra en una buena serie. Este tiempo nuevo y diferente necesita estudiantes y profesores nuevos y diferentes. A estas alturas de la incertidumbre aún no sabemos cuándo pasará; lo único justo y necesario es la certeza de que no volveremos a la normalidad; la normalidad estaba mal. Cuando esto pase tendremos que ser mejores , tenemos este tiempo de reflexión para aprender a ser verdaderos seres humanos a imagen del Creador.


Infantil

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

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Soy Misionero para ser santo verdadero Por: Mg. Consuelo Morán.

En el mes de mayo Jesús dice: “Pidan y se les dará” y con esta afirmación los saludo y deseo que se encuentren bien junto a su familia y sobretodo en casa, recuerden que estamos llamados a cuidarnos los unos a los otros, especialmente a los mas débiles, y así podemos superar las dificultades que estamos sorteando en estos momentos y cumplir con la voluntad de Dios, que quiere que todos nosotros vivamos felices y en comunidad. Durante el mes de mayo encontramos muchas festividades católicas, que como cristianos que somos, vivimos fervorosamente como el Santo Rosario. Invitamos a todos ustedes a que acondicionen un lugar de su casa y decoren creativamente con una imagen mariana, flores, veladoras, cortinas, cintas, etc. para recordar que estamos en el mes de la Santísima Virgen María y que sea un motivo donde diariamente se rece el Santo Rosario en familia, una devoción que nos une como Iglesia viva y resucitada que somos.

mentales, y acercarnos virtualmente por medio de las redes sociales, podemos usar distintas plataformas y las diversas aplicaciones para comunicarnos según los medios tecnológicos que tengamos en casa (Facebook live, YouTube, WhatsApp, Skype, Zoom, etc.). El Papa Francisco nos dice: Estamos llamados a ser santos viviendo con amor las ocupaciones de cada día”. (G.E.14) En casa pongamos en práctica estas palabras y hagamos de cada detalle de la vida una oportunidad para seguir caminando en búsqueda de la santidad. No hay que tener miedo a la santidad, a ser santos misioneros como San Francisco Javier, Santa Teresa del Niño Jesús, Santa Laura Montoya, el adolescente Mexicano San José Sánchez del Río, y tantos ejemplos de santidad que encontramos en la Iglesia. Actividades por realizar en familia: *Rezar en familia el Santo Rosario. *Leer la Santa Biblia. *Investiga la biografía de un santo. *Regala una llamada, saludando, “dando vida”, diciendo palabras positivas que generen bienestar y alegría

3 de mayo

DÍA DEL BUEN PASTOR Llama a tu amigo sacerdote y felicítalo en su día.

Hoy celebraremos la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera, con el lema:

¡ En la IAM soy misionero para ser santo verdadero! Anualmente celebramos con alegría la Jornada Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera, con el lema: ¡En la IAM soy misionero para ser santo verdadero! y como sabes muy bien lo que estamos viviendo a nivel mundial por esta pandemia, te invitamos a no desanimarnos, al contrario debemos estar con ánimo en alto, siendo responsables con nosotros mismos y con los demás, siguiendo los protocolos de seguridad, acatando las normas guberna-

5 de mayo

12 de mayo

DÍA DEL MAESTRO Llama a tu profesor o profesora y dile tus felicitaciones por su labor ante la sociedad. Respétalo.

DíA DE LA ENFERMERA Ora y bendice su labor humanitaria.


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Liturgia

San José de Cúcuta, mayo 3 de 2020

Por: Víctor Julián Ortíz Flórez,

estudiante Atheneo Pontificia Regina Apostolorum, Roma.

Entre Amigos

Domingo IV de Pascua - Ciclo A Evangelio de San Juan 10, 1-10

Para este domingo, la Liturgia nos propone este pasaje de san Juan, conocido como el Buen Pastor. Quiero solamente resaltarles dos particulares versículos del Evangelio, que nos ayudan a entender qué somos y cuál es nuestro modelo a seguir: “En verdad en verdad les digo. El que no entra por la puerta en el aprisco de las ovejas, sino que salta por otra parte, ese es ladrón y bandido; pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas” (v 1-3). Y unos versículos más adelante Jesús solemnemente nos dice: “En verdad, en verdad les digo: Yo Soy la puerta de las ovejas (…) Yo Soy la puerta: quien entre por mí se salvará y podrá entrar y salir, y encontrará pastos”.

¿Qué nos dice este pasaje bíblico a nosotros? Que somos pastores, es decir, que en nuestra vida seguramente estamos o estaremos al frente de un grupo familiar o grupos laborales como guías y, en cierta manera como pastores y, por esta razón el pastor ha de saber cómo pastorear a su rebaño. Debemos actuar siempre cristianamente y tener como modelo a Jesús. Él es la puerta y en su presencia nuestra vida toma sentido, por eso, aunque seamos pastores, el único pastor es Jesús y la tarea de pastorear solo es verdadera si se hace en nombre suyo y a Él nos conduce.

Domingo V de Pascua - Ciclo A Evangelio de San Juan 14, 1-12

En este domingo continuamos leyendo el Evangelio de san Juan. “No se turbe su corazón, crean en Dios y crean también en mí” (Jn 14, 1) y continúa Jesús diciéndoles

#AprendiendoLiturgia Para esta edición quisiera acompañarlos con una catequesis pequeña sobre el Cirio Pascual, ya que en la Pascua el permanece en las celebraciones litúrgicas, así como también acompaña la celebración del sacramento del Bautismo y las exequias en cualquier tiempo litúrgico del año. En la Vigilia Pascual, la noche de la nueva creación, la Iglesia presenta el misterio de la luz con un símbolo del todo particular y muy humilde: El Cirio Pascual. Esta es una luz que vive en virtud del sacrificio. La luz de la vela ilumina consumiéndose a sí misma. Da luz dándose a sí misma. Así, representa de manera maravillosa el misterio pascual de Cristo que se entrega a sí mismo, y de este modo da mucha luz. Otro aspecto sobre el cual podemos reflexio-

nar es que la luz de la vela es fuego. El fuego es una fuerza que forja el mundo, un poder que transforma. Y el fuego da calor. También en esto se hace nuevamente visible el misterio de Cristo. Cristo, la luz, es fuego, es llama que destruye el mal, transformando así al mundo y a nosotros mismos. Como reza una palabra de Jesús que nos ha llegado a través de Orígenes, «quien está cerca de mí, está cerca del fuego». Y este fuego es al mismo tiempo calor, no una luz fría, sino una luz en la que salen a nuestro encuentro el calor y la bondad de Dios. Cuando vivamos en nuestras parroquias celebraciones donde esté presente el Cirio Pascual, recordemos el significado tan profundo que este tiene y, como Cristo, modelo nuestro, entreguemos nuestra vida, como luz, como fuego y calor a los demás.

Amigos del periódico, bienvenidos una vez más a la sección de Liturgia. Tengamos presente que, por medio del tiempo de la Pascua, hemos estado viviendo de manera especial el misterio de la Resurrección de Cristo y, nos preparamos para

vivir la gran fiesta de Pentecostés. Sigamos adelante con fe, con amor y abiertos al mensaje de Dios, permitiendo que nuestra vida sea campo de labranza, donde se manifiesten grandes frutos cristianos.

a sus discípulos que en la casa de su Padre hay muchas habitaciones. “Cuando vaya y les prepare un lugar, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo esten también ustedes. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino. Tomás le dice: Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le responde: Yo Soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí” (Jn 14, 3-6).

verdad y el camino.

Cuánto amor y cuánta esperanza en estas palabras de Jesús. Él nos prepara el camino, Él nos lleva para que estemos con Él, pero de la misma manera cuánta exigencia cristiana, porque debemos como primer paso creer en Dios y como fruto de ello, llevar una vida conforme a su mensaje, sabiendo que es Él y no nosotros la vida, la

Apuntes misioneros - Crear buenos hábitos nos ayudan a crecer en virtudes, por eso los invito para que todos los días vivamos un espacio de oración en familia. - Tomemos la Biblia de nuestras casas y empecemos a enriquecer nuestra vida cristiana con la Palabra de Dios. - Prepara un buen examen de conciencia al final de cada día de manera que podamos ver en nuestra vida lo positivo de mantener y al mismo tiempo, con sinceridad y humildad lo negativo a cambiar para seguir creciendo en santidad y amor. Dinámica: No olvides continuar recortando las imágenes del rompecabezas de cada edición de para que completes la imagen y participes con nosotros. Bendiciones a todos.


En mayo, recemos juntos el Santo Rosario Todos los días 4:10 a.m. | 5:00 p.m Emisora Vox Dei 1.120 A.M www.emisoravoxdei.com

“Redescubramos la belleza de rezar el Rosario en casa durante el mes de mayo”. Papa Francisco Para ayudas en Colombia

Instrucciones para realizar un giro desde el exterior a Colombia

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Edición 862  

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