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En septiembre

Con justicia y paz

Anuncio a Jesucristo www.periodicolaverdad.com

www.diocesisdecucuta.com

DOMINGO 22 DE SEPTIEMBRE DE 2019 | SAN JOSÉ DE CÚCUTA, NORTE DE SANTANDER, COLOMBIA | FUNDADO EN 1956 | VALOR: $1.200

    

Edición especial

La Iglesia en lo social

Provincia de Nueva Pamplona Diócesis de Cúcuta

Emisora Vox Dei Cúcuta

Periódico La Verdad


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Editorial

San José de Cúcuta, septiembre 22 de 2019

La Caridad de Cristo nos urge Monseñor

Víctor Manuel Ochoa Cadavid Obispo de Cúcuta

“Al atardecer de la vida te examinarán del amor”, decía san Juan de la Cruz en uno de sus escritos, aludiendo al Evangelio de san Mateo en el que se nos advierte que el pan compartido, el techo ofrecido, el amor entregado, serán nuestra corona en la gloria y serán la expresión de nuestra fidelidad a la revelación amorosa de Dios, que nos pide encontrarlo también en el hermano que sufre y en el dolor humano que el mismo Jesús quiso compartir. En el contexto social del nororiente del país, la Iglesia católica ha estado presente desde la colonización del territorio y ha entregado el tesoro precioso de la fe a todos los hermanos y hermanas que tienen su hogar en este espacio geográfico. La fe y la opción por Jesucristo ha animado nuestro caminar y nuestra acción. Es clara también la tarea de los sacerdotes, religiosos y religiosas, además de los laicos en el desarrollo integral de la persona humana. Queremos dedicar este número especial de LA VERDAD al estudio y al análisis de esta realidad y tarea social de la Iglesia, que no es otra cosa que el ejercicio de la caridad que Cristo nos propone. La Iglesia es una comunidad viva. Su nombre será siempre comunión y su meta, que es la gloria, se empieza a alcanzar cada vez que se hace vivo el gesto de amor que vence fronteras, la alegría de la fe que tiende puentes donde tantos quisieran construir trincheras de dolor y de amargura. Desde esta tierra, en el camino y en la vía queremos tener a Jesucristo y a su Evangelio como guía y orientación para la lectura de los espacios sociales en los cuales vive el hombre, caminando y viviendo cerca a sus necesidades. La Iglesia que peregrina en esta parte de Colombia, en este nororiente en el que se dan tantos y tan dolorosos sucesos que nos reclaman acciones vivas,

La presencia de la Iglesia en el contexto social ha sido siempre un signo vivo del amor de Dios y de una caridad activa, con iniciativas concretas y acciones iluminadas siempre por la Palabra del Señor y por el amplio y sólido magisterio social de la Iglesia.

tiempo que acompaña el dolor humano con el consuelo de Dios, con el aliento y la esperanza, con la acogida personalizada de cada hermano.

Con muchas iniciativas sociales, la Iglesia ha querido acompañar a los campeLa Provincia Eclesiástica de Nueva Pam- sinos, a los que cuidan de la tierra y nos plona, con la Sede Arzobispal a la cabe- regalan el alimento y cuanto es necesaza, con las Iglesias diocesanas de Cúcu- rio para mantener nuestra vida material. ta, Arauca, Ocaña, Tibú, son signos de En un contexto rural en su mayor paracciones claras y concretas. te, la Iglesia ha promovido Sus pastores y fieles han que- “La Iglesia que acciones y tareas a favor de rido responder concretamen- peregrina en ellos, para que puedan vivir te a las grandes urgencias y esta parte de dignamente. retos de esta zona del país. Colombia ha Las víctimas de la violencia sido siempre han sido siempre nuestra prioComo la primera amenaza- un signo vivo da en toda situación de vul- del amor de ridad y, arriesgando hasta la neración es la vida, es este el Dios y de una vida misma, no han faltado primero de los frentes en el las acciones concretas que que hemos actuado con de- caridad activa, busquen una presencia activa, cisión proclamando la san- con iniciativas una voz constante de esperantidad y sacralidad de toda concretas y za, una palabra de aliento y de acciones ilumiexistencia humana desde su fe. Un mártir, monseñor Jesús mismo comienzo hasta su nadas siempre Emilio Jaramillo Monsalve, el final natural, proclamando por la Palabra Beato Obispo de Arauca, es la con firmeza nuestra conde- del Señor”. evidencia de una acción evanna a las prácticas inhumagelizadora que quiere decirle nas del aborto y la eutanasia. También al mundo que la violencia y la muerte en la defensa de la vida humana que ha nunca tendrán la última palabra, que los sido destruida y vilmente asesinada en violentos siempre encontrarán una llamamuchos de los hijos de esta región, a da a la reconciliación y a la superación de ellos y a sus familiares, víctimas del los odios en el lenguaje del Evangelio que conflicto, se ha dirigido la atención y el es perdón, verdad y misericordia. cuidado de la Iglesia. En una región en la que la creación se ve En la dolorosa situación de los her- constantemente amenazada por la hostimanos migrantes, hemos desplegado lidad con la que los seres humanos destambién todo el esfuerzo de asistencia truyen la vida, hemos mostrado que la que supera la misma actividad solida- Ecología va más allá de la conservación ria porque nuestras acciones están for- de los recursos, pues su objetivo, a la luz talecidas por la constante predicación de la fe, es hacer que el hombre conviva del Evangelio, porque en cada pan que en armonía con los seres que constituyen se ofrece y en cada vaso de agua que su entorno porque todo es obra de Dios y se entrega hay siempre una palabra porque en todo ha de manifestarse el resde Dios, una palabra de aliento y de peto por el medio ambiente que es más esperanza, porque unimos al don de que un bien material, es un bien espirila caridad el misterio amoroso de la tual en el que el hombre vive y convive evangelización que transmite la fe al con sus hermanos. Presidente Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid Obispo de la Diócesis de Cúcuta Director Pbro. Carlos Alberto Escalante R.

Administrador Pbro. César Augusto Prato Parra Equipo de Redacción Pbro. Diego Eduardo Fonseca Pineda C.S. Isabel Obando

En nuestro contexto social, hemos hecho una profunda opción por la PAZ, por establer en la acción pastoral diaria, criterios, formas, espacios para la vivencia de la fraternidad, de la comunión y de la defensa de una vida de hermanos que rechace la violencia y abra espacios de convencia fraterna entre nosotros. En la acción de la Iglesia está la opción por la Justicia social, por el derecho y el deber de proporcionar a todos un espacio para la convivencia, en la cual todos tengan derecho a los bienes fundamentales para su vida. Sobre estas bases tiene que contruirse la verdadera PAZ, fundamentada en la Reconciliación entre hermanos, buscando horizontes de diálogo y de convivencia fraterna basada en la Caridad de Cristo que nos Urge (2 Cor 5, 14). Somos anuncio vivo del Evangelio en las realidades del ser humano, en el mundo del trabajo, de la educación, de la cultura porque la Iglesia es experta milenaria en humanidad y ha sido defensora de la vida y de la convivencia humana, fraterna, consciente, iluminada por la revelación de Dios en su Palabra y por las enseñanzas de los Papas, especialmente desde León XIII, quien propició el desarrollo del magisterio sobre lo Social, ya evidente en la enseñanza de los Padres de la Iglesia y ya concretado en las acciones caritativas que, desde las primeras comunidades cristianas, han proclamado la grandeza de la caridad, manifestada especialmente en modelos de santidad que han concretado los mandatos del Señor en favor de los pobres y de los últimos. Al enfrentar estos temas, la presencia social de la Iglesia, queremos que los lectores de LA VERDAD, puedan conocer y apreciar y, especialmente, empeñarse también en la construcción de la dignidad de la persona humana, inspirados en el Evangelio de Jesucristo. ¡Alabado sea Jesucristo!

Sem. Ángel Esteban Suescún Sarmiento Diseño y diagramación Sandra Johanna Arias Urbina

Fotografía CCDC / Internet Impresión Vanguardia Liberal


Iglesia Nacional

San José de Cúcuta, septiembre 22 de 2019

La Iglesia en lo social

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Aporte al desarrollo humano integral Por: Mons. Héctor Fabio Henao Gaviria, Director del Secretariado de Pastoral Social de Cáritas Colombiana

La Iglesia colombiana ha estado presente en las realidades sociales del país desde su inicio. Cada población, cada corregimiento tiene la huella de la obra de sacerdotes, religiosos y laicos que movidos por el deseo de hacer presente a Dios en medio de su comunidad promovieron la construcción de obras de infraestructura, carreteras, hospitales, viviendas, sitios de atención a los más vulnerables, instituciones de capacitación para trabajadores como es el caso del SENA. Pero no han sido obras aisladas, se ha tratado de todo un movimiento de largo plazo que ha buscado no solo atender con las obras de misericordia a quienes sufren sino crear el ambiente para que ¨pasen de condiciones menos humanas a condiciones más humanas¨ tal como lo señala el Papa san Pablo VI. Para promover, acompañar y coordinar estas acciones, la Con- que se tiene como meta hacer ferencia Episcopal creó el Secreta- presentes los valores del Evanriado Nacional de Pastoral Social gelio en las relaciones sociales. Dentro de esos / Cáritas Colombiana “Fue la Iglesia la documentos se hace y cada Diócesis ha referencia permacreado un Secretaria- primera institudo Diocesano de Pas- ción en el país que nente a la presencia toral Social / Cáritas, y llamó la atención de Dios en la historia de nuestro país, a su vez las parroquias en el año 1994 sobre el drama del iluminando y guiancuentan con el Comité do a su Iglesia en el Parroquial de Pastoral desplazamiento, Social, conformando mediante una in- compromiso con los una red enorme de mi- vestigación nacio- más necesitados. Essericordia. nal y luego siguió tos documentos dan con programas de testimonio de la forSon muchos los do- atención a esta po- ma como la caridad cumentos de la Cony la acción en favor ferencia Episcopal blación”. de los más necesitados han estado en el que reflejan el compromiso de la Iglesia colom- corazón de la Iglesia colombiabiana en materia social. Todos na a lo largo del tiempo. estos documentos muestran que una línea central de su En los años recientes una paraccionar es la evangelización te muy importante de la activide lo social, lo cual significa dad social se ha centrado en el

compromiso por salvar vidas en medio de los grandes desastres y emergencias que se viven en las comunidades. Para lograrlo, la Conferencia Episcopal creó hace más de 30 años la Campaña de Cuaresma, Campaña de Comunicación Cristiana de Bienes, que se hace en todas las parroquias del país para fortalecer su compromiso con obras concretas diocesanas o parroquiales y aportar a un fondo nacional de emergencias que atiende poblaciones alejadas golpeadas por calamidades naturales o producidos por el ser humano bajo la perspectiva de ser complementarios con la acción de las autoridades nacionales, regionales o locales. Este compromiso permite que las comunidades locales expresen el amor de Dios a los más necesitados en forma cercana y como respuesta a sus

necesidades inmediatas. Se trata de ¨trabajar juntos¨ haciendo que sean los afectados por los desastres quienes se conviertan en protagonistas de la construcción de alternativas y salidas frente a las crisis que les afectan y más adelante puedan reconstruir sus vidas y su tejido social. En este campo ha habido enormes proyectos como los desarrollados para aportar a la reconstrucción después de grandes terremotos como el que afectó al Eje Cafetero hace algunos años. Una de las cosas que más valoran los que reciben este apoyo de la Iglesia es el ¨habernos reconocido como personas y hacernos parte de la solución desde nuestra cultura y nuestras aspiraciones¨. Salvar vidas muchas veces incluye el proteger a las per-


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Iglesia Nacional

San José de Cúcuta, septiembre 22 de 2019

sonas que pueden ser reclu- la Iglesia con numerosas Diócetadas o explotadas a causa de sis y organismos parroquiales. la vulnerabilidad que sufren después de una emergencia. En En algunos casos estos ejercicios este sentido se trata de una aten- exigen tomar medidas para la ción integral a las familias y a la adaptación al cambio climático, comunidad afectadas. Así se ha de hecho hay varios proyectos hecho en un programa de mucho en ejecución con comunidades impacto que se ha que viven los efectos desarrollado en fa- “La Iglesia en Code la deforestación vor de la población lombia comprende y de la degradación desplazada y vícti- que sus esfuerzos de sus territorios. Se ma del conflicto artrata de comunidades mado. Fue la Iglesia por el desarrollo con condiciones de la primera institu- y la paz deben ir pobreza muy comción en el país que unidos haciendo plejas donde las Dióllamó la atención en un gran programa cesis hacen esfuerzos para acompañarles en el año 1994 sobre el que abra caminos este caminar. drama del despla- integrales para la zamiento mediante vivencia de la digniuna investigación dad de las persoIndudablemente un nacional y luego si- nas”. componente imguió con programas portante de estos de atención a esta proyectos es el de población. construcción de forma de convivencia pacífica entre los haLa llegada reciente de población bitantes y superación de convenezolana que busca protec- flictos y formas de violencia ción en Colombia ha movido la que hacen más pesadas las solidaridad de la Iglesia bajo el condiciones de la pobreza que lema de acoger, proteger, pro- viven las poblaciones. La Iglemover e integrar a las familias sia en Colombia comprende que y a los migrantes en general. La sus esfuerzos por el desarrollo y Iglesia en Colombia tiene una la paz deben ir unidos, haciendo larga experiencia de décadas un gran programa que abra caapoyando a los migrantes y solicitantes de refugio la cual se pone hoy en marcha en favor de esta necesitada población. Una segunda gran línea de la Iglesia en Colombia es aportar a la reducción de los niveles de pobreza, en particular la pobreza extrema que golpea a una parte de nuestra población. Se trata de proyectos productivos y de generación de medios de vida en las comunidades más afectadas. Desde las regiones más alejadas se hacen trabajos con campesinos en la adopción de medidas para aumentar su capacidad de obtener los productos necesarios, y tener acceso al mercado para sus productos. El aporte para la superación de la pobreza implica también acciones de educación como camino clave para el avance en el mediano plazo, y la capacitación inmediata para el empleo o para obtener medios de subsistencia; en ambos casos está comprometida

minos integrales para la vivencia de la dignidad de las personas. En este sentido hay más de cien iniciativas locales de paz en que las Diócesis acompañan a las comunidades para que por medio del diálogo encuentren soluciones a conflictos locales y aseguren el desarrollo de la comunidad como tal. El acceso a alimentos es un desafío para los más vulnerables de la sociedad. Para garantizar el derecho a una alimentación de calidad la Iglesia ha creado varios programas e instituciones, entre los cuales están los Bancos de Alimentos que conforman una gran red en todo el país. Pero no se puede desconocer el enorme aporte de parroquias, congregaciones religiosas y movimientos de laicos que se esfuerzan por hacer realidad el aporte a quienes padecen por limitaciones alimentarias. Un sondeo de todas las instituciones de Iglesia comprometidas en este terreno nos permite afirmar el aporte de la Iglesia es verdaderamente significativo en este campo y que muchas personas padecerían enormes limitaciones sin este aporte con impactos

muy serios en el desarrollo humano integral. Los programas de carácter ambiental están teniendo mayor impacto en el periodo reciente gracias al llamado del Papa Francisco al “cuidado de la casa común”. Bajo ese lema la Iglesia colombiana está desarrollando un programa de gran alcance desde la Red Eclesial Panamazónica que promueve las comunidades de la Amazonía y la Orinoquía y que además se compromete con el cuidado de todos los bosques en Colombia con la perspectiva de asegurar condiciones de vida digna para los pobladores. Hay poblaciones especialmente vulnerables que requieren el acompañamiento y presencia de la Iglesia, estamos hablando de las personas privadas de la libertad hacia quienes se tiene un programa integral de atención a ellos y sus familias para aliviar su situación, e igualmente los enfermos hacia quienes no solamente se tienen instituciones de atención médica sino equipos de acompañamiento y de cercanía en medio del sufrimiento.


Arquidiócesis de Nueva Pamplona

Iglesia y Bien Común 5

Principio del Bien Común Por: Pbro. Juan Carlos Rodríguez, Delegado para la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Pamplona

“La interdependencia, cada vez más estrecha, y su progresiva universalización hacen que el bien común -esto es, el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección- se universalice cada vez más, e implique por ello derechos y obligaciones que miran a todo el género humano. Todo grupo social debe tener en cuenta las necesidades y las legítimas aspiraciones de los demás grupos; más aún, debe tener muy en cuenta el bien común de toda la familia humana” (GS 26). Elementos esenciales que lo constituyen: - Respeto a la persona: En nombre del Bien Común, las autoridades están obligadas a respetar los derechos fundamentales e inaliena-

bles de la persona humana. La sociedad debe permitir a cada uno de sus miembros realizar su vocación. En particular, el Bien Común resi-

de en las condiciones de ejercicio de las libertades naturales que son indispensables para el desarrollo de la vocación humana: “derecho

a actuar de acuerdo con la recta norma de su conciencia, a la protección de la vida privada y a la justa libertad, también en materia religiosa” (GS 26, 2)” (CIC, n. 1907). - Bienestar social: El desarrollo es el resumen de todos los deberes sociales. Ciertamente corresponde a la autoridad decidir, en nombre del Bien Común, entre los diversos intereses particulares; pero debe facilitar a cada uno lo que necesita para llevar una vida verdaderamente humana: alimento, vestido, salud, trabajo, educación y cultura, información adecuada, derecho a fundar una familia, etc. (GS 26, 1); (CIC, n. 1908). -Implica “paz”: Es decir, estabilidad y seguridad de un orden justo. Supone, por tanto, que la autoridad garantiza por medios honestos, la seguridad de la sociedad y la de sus miembros. El Bien Común fundamenta el derecho a la legítima defensa individual y colectiva (CIC, n. 1909).


6 Iglesia y Bien Común

Información general de la Arquidiócesis de Nueva Pamplona

Arquidiócesis de Nueva Pamplona Fundación:25 de

septiembre de 1835

Elevada a Arquidiócesis: 29 de

mayo de 1956

Superficie: 6.571 km²

Administrador Diocesano:

Monseñor Jaime Cristóbal Abril González

Principales problemáticas 1.

Es una de las regiones del departamento menos desarrolladas: no hay presencia empresarial, escaso apoyo del gobierno nacional, débil economía, falta de buenos liderazgos y representatividad política. La crisis socio-económica, es debida a que

es una población en su mayoría rural, de vocación agrícola, con muy mala infraestructura, administraciones deficientes con poca inversión para el campo, poco incentivo al sector, y ahora se une el fenómeno migratorio (transitorio y residente) en reemplazo de mano

de obra local, la cual es más barata.

2. Otros de los aspectos a destacar

en la Arquidiócesis es el ambiental, por la conservación del Páramo de Santurbán, del cual hacen parte 9 municipios, y en la delimitación propuesta se afecta a más de

30.000 habitantes, que llevaría casi a la desaparición de municipios como Chitagá y Silos.

3.

Aumento muy preocupante del micro-tráfico, alcoholismo, induciendo a los niños, adolescentes y jóvenes.

Desde la acción pastoral de la Arquidiócesis de Nueva Pamplona se ha contribuido al Bien Común La Pastoral Social es la actitud de servicio de todos los que somos Iglesia, para hacer presente la verdad, la reconciliación, la justicia y la caridad en las relaciones y estructuras básicas de la sociedad. Iluminados por la Palabra de Dios y la Doctrina Social de la Iglesia, buscamos la dignidad y el desarrollo de la persona, para el crecimiento del Reino de Dios en las realidades sociales.

Acciones sociales Escuela de Convivencia y Paz Foros con candidatos a las al-

caldías con temas como bienestar social de los pobladores. Creación junto con las Diócesis de Ocaña, Tibú, Cúcuta, las Cámaras de Comercio de Cúcuta, Pamplona y Ocaña, y las Universidades de Pamplona y Francisco de Paula Santander, de la Corporación Nueva Sociedad de la Región Nororiental de Colombia (Consornoc), para promover el desarrollo y la paz, buscando el bienestar de los más vulnerables y vulnerados del territorio, desde hace 20 años. Fundación de la Urbanización Sagrada Familia, para favorecer a 20 familias pobres de la ciudad de

Pamplona, donde desde las parroquias se apadrinó para la construcción de sus viviendas, y se establecieron normas de convivencia. Conformación y presidencia de la Comisión de Conciliación Regional. Acompañamiento a las organizaciones sociales de base y de víctimas en su fortalecimiento. Formación política, de control social y espacios de participación a los agentes de pastoral social de las parroquias. Desde la Pastoral Rural y de Tierra, se apoya el mejoramien-

to de la economía campesina, con la implementación de cultivos para una mayor producción y comercialización. Así como el fortalecimiento de las asociaciones. En varias parroquias de la Arquidiócesis, se dirige y acompaña los hogares juveniles campesinos, para que nuestros adolescentes y jóvenes rurales puedan acceder a la educación media y técnica y fortalezcan sus unidades productivas.

Otras acciones sociales Promoción humana: Pastoral de Adulto Mayor: En Convenio


Arquidiócesis de Nueva Pamplona

Iglesia y Bien Común

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cana), 2596 kit de aseo (niños, mujeres, hombres), 2219 kit de vestuario (guantes de lana, gorra de lana y poncho impermeable) y 200 kit educativos (estudiantes venezolanos). Al comenzar este fenómeno migratorio, se adaptó un albergue, para hospedar de 30 a 40 personas diarias en una de las parroquias de Pamplona, por tres meses, pero por situaciones de convivencia y seguridad. Desafortunadamente se cerró. Por iniciativas particulares de hermanos sacerdotes, de igual forma se les ha prestado acompañamiento espiritual, distribución de ropa y alimentos. Ruta de los transitorios (caminantes por la Arquidiócesis de Nueva Pamplona.

con la Universidad de Pamplona, con psicólogos en formación se hace acompañamiento a 8 grupos de adultos mayores, coordinados por la Alcaldía de Pamplona. Mensualmente se hace una jornada de espiritualidad con todos los grupos con la celebración de la Eucaristía. Se acompaña en la celebración de la Semana del Adulto Mayor. • Pastoral de justicia y paz: Acompañamiento a una asociación de víctimas, en el fortalecimiento de su organización, en las celebraciones o conmemoraciones propias de ellos. • Pastoral de la salud: Acompañamiento a los enfermos en su dignificación en la enfermedad, un grupo de 10 voluntarios; citas médicas, reclamo de medicamentos, aseo del enfermo y de su lecho, acompañamiento a la familia. • Pastoral penitenciaria: Se hace acompañamiento con la presencia de un capellán y un grupo de pastoral penitenciaria, los cuales cada ocho días celebran la Eucaristía, y demás sacramentos (bautismo, confirmaciones); se ofrece acompañamiento espiritual a los internos; se promueven

campañas, se organiza y celebra la novena y Fiesta a Nuestra Señora de la Merced. • Pastoral asistencial: Se realizan campañas de recolección de mercado, ropa, útiles de aseo, escolares. En tiempos fuertes como es Semana Santa y navidad, se hace entrega de mercados a más de 200 familias en Pamplona, y en cada una de las parroquias. Se apoya en el mejoramiento de vivienda, en formulas médicas, en transporte para citas médicas fuera de la ciudad y pago de servicios, orientación en temas de problemáticas familiares y sociales como drogadicción, conflictos vecinales. • Movilidad humana: Pastoral del Migrante: En Convenio con el Programa Mundial de Alimentos (PMA), en las Parroquias de Ragonvalia, Herrán, Toledo, Chinácota, Bochalema, Pamplonita, Chitagá y Silos, se está asistiendo con el bono alimentario redimible a 9.500 personas, de las cuales el 70% son migrantes o retornados y el 30% familias pobres de las parroquias. Hasta el momento se han entregado más de 21.000 bonos. En Convenio con Pastoral Social Nacional y apoyados por Cáritas Francia,

se tiene un programa de atención humanitaria a migrantes transitorios o caminantes: 7149 kit de refrigerios, 148 apoyos en salud (cita médica, medicamento, exámenes), 526 auxilios de transporte (tiquete a la ciudad más cer-

La Arquidiócesis en el año 2020, en el proceso pastoral, su énfasis va a ser la Pastoral Social, en el redescubrimiento de Cristo en el otro, para fortalecer las estructuras de los comités parroquiales de pastoral social, la comisión arquidiocesana y las dimensiones de la pastoral.


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Diócesis de Cúcuta

Iglesia y Caridad

Testigo de la caridad de Cristo Por: Pbro. Abimael Bacca Vargas, Director Corporación de Servicio Pastoral Social de la Diócesis de Cúcuta

La Carta Encíclica del Papa Benedicto XVI ‘DEUS CARITAS EST’ (Dios es amor), comienza con un texto de la 1 Carta de san Juan 4,16: “Dios es amor, y quien permanece en el amor permanece en Dios y Dios en él”. Seguidamente, el Papa expresa que estas palabras del apóstol san Juan, manifiestan el corazón de la fe cristiana: “La imagen cristiana de Dios y también la consiguiente imagen del hombre y de su camino”. Así que el creer en Dios, el ser cristianos, “no es por una decisión ética, o una gran idea, sino que es por el encuentro, por un acontecimiento con una persona, que da un nuevo horizonte a la vida y con ello, una orientación decisiva”. El Papa Benedicto XVI, con claridad escribe que el amor en su forma más radical se expresa en En la parábola del rico Epulón, Jela muerte de Cristo en la cruz. Allí sús acoge el grito de ayuda, y se se realiza ese ponerse de Dios hace eco de él para ponernos atencontra sí mismo, para dar una tos a socorrer al necesitado. Igual nueva vida al hombre y salvarlo. pasa en la parábola del SamariEs entonces en la contemplación tano, mi prójimo se convierte en del costado traspasado de Cristo todo el que tenga necesidades de que nos ayuda a comprender lo ayuda, pero es un prójimo concreto con una ayuda concreta. que en sí la Encíclica quiere afirmar: “Dios es “Esta Iglesia, Así se entiende entonces que el amor a Dios es tan amor”. A partir de allí en toda su se puede definir lo que actividad tiene preciso, como debe ser de igual forma el amor a es el amor, para que con por centro la esta claridad el cristia- persona huma- los hermanos. La afirmación de amor a Dios es no encuentre su orien- na y procura tación para vivir y amar. su bien común en realidad una mentira si el hombre se cierra al e integral prójimo o incluso lo odia, Esta orientación tiene desde lo funse sigue entonces, que el una doble vía: amor a damental del Dios y amor al próji- cristianismo”. amor al prójimo es un camino para encontrar tammo, entendiendo que la bién a Dios, por ello el unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos evangelista nos resalta: “Les aselos demás a los que Él se entrega: guro que cada vez que lo hicieron “el pan es uno, y nosotros aunque con el más pequeño de mis hermasomos muchos, formamos un solo nos, lo hicieron conmigo” (Mt 25, cuerpo, porque comemos todos 40). Ahora bien, si en mi vida falta completamente el contacto con del mismo pan (1 Cor 10, 17).

Dios (esto es la oración), seremos incapaces de reconocer su rostro en el hermano, tal como dice el Papa Benedicto XVI: “Podré ver siempre en el prójimo solamente al otro, sin conseguir reconocer en él, la imagen divina”.

las realidades concretas de los hombres. En la Encíclica queda subrayado que el amor al prójimo enraizado en el amor a Dios es una tarea de cada fiel, tarea que es también para toda la comunidad eclesial. Así el amor necesariamente requiere una organización, como La Iglesia movida por el Espresupuesto para un píritu Santo, recibe de Él la “La afirmación servicio comunitafuerza que transforma el co- de amor a Dios rio ordenado. razón de la comunidad ecle- es en realidad sial para que sea una sola una mentira si Junto con la admifamilia y la impulsa a la sa- el hombre se nistración de los lida en misión. Esta Iglesia, cierra al sacramentos y tanto en toda su actividad tiene por prójimo o el anuncio de la Pacentro la persona humana y incluso lo labra, como la cariprocura su bien común e in- odia”. dad, pertenecen al tegral desde lo fundamental hábito esencial de del cristianismo: evangelizala Iglesia. Hacia la ción mediante la palabra de Dios, mitad del siglo IV, se va formanlos sacramentos que santifican y do en Egipto la llamada “DIACOla promoción humana que hace NÍA”, es la estructura que en cada pasar de condiciones menos dig- monasterio tenía la responsabinas a más dignas. lidad del servicio de la caridad. A partir de esto, se desarrolla en Por tanto, la caridad es el servicio Egipto hasta el siglo VI una corque presta la Iglesia para atender poración con plena capacidad ju-


Iglesia y Caridad rídica. No solo cada monasterio, sino cada Diócesis llego a tener su diaconía, una institución que se desarrolla sucesivamente tanto en oriente como en occidente. El Papa Gregorio Magno (+604), habla de la diaconía de Nápoles, por lo que se refiere a Roma. Las diaconías están documentadas a partir del siglo VII Y VIII, pero ya en los Hechos de los Apóstoles, eran parte esencial de la Iglesia de Roma. En este sentido, siguen teniendo valor las palabras de la Carta a los Gálatas: “Mientras tengamos oportunidad, hagamos el bien a todos,

Información general de la Diócesis de Cúcuta

pero especialmente a nuestros hermanos en la fe” (6, 10). He querido extraer de esta Carta Encíclica ‘DEUS CARITAS ETS’ a modo de explicación fundamentada LA CARIDAD EN LA IGLESIA, para que quienes nos ayudan en esta tarea, ya sea como voluntarios, servidores profesionales, laicos comprometidos, cooperantes en recursos económicos y quienes participan directamente siendo auxiliados por el servicio de la caridad de esta Diócesis, ya sea en una parroquia, en un sector de la misma, un movimiento eclesial, una comunidad religiosa, un fiel en particular o a

Diócesis de Cúcuta través de las mismas obras reconocidas en nuestra Iglesia diocesana (varias por cierto, y orientadas a diferentes sectores poblacionales, en diferentes contextos sociales), tienen un fin fundamental: hacer concreto el amor a Dios y el amor al prójimo, reconociendo que como pueblo fiel de Dios, según nos dice en la constitución pastoral del Vaticano II, LUMEN GENTIUM 8: “La Iglesia abraza con su amor a todos los afligidos por la debilidad humana; más aún, reconoce en los pobres y en los que sufren la imagen de su Fundador pobre y paciente, se esfuerzan en remediar

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sus necesidades y procura servir en ellos a Cristo”. Ahora bien, en una particular acción con los hermanos migrantes, el Papa Francisco, nos invita a realizar acciones o mejor, emprender procesos que contribuyan al encuentro con Jesucristo a través de prójimo, desde la articulación entorno a cuatro verbos, que caen bien en las obras de caridad que la Iglesia particular de Cúcuta desarrolla en esta frontera: Acoger, proteger, integrar y promover. Es así como podemos decir que estamos viviendo la caridad en esta Iglesia.

Fundación: 29

de mayo de 1956

Superficie:

Obispo:

2.200 Km²

Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid

Acciones pastorales y evangelizadoras en la labor social Históricamente la Diócesis de Cúcuta ha dedicado gran parte de su obra a promover la solidaridad y la caridad, pues, desde sus inicios, Obispos como Monseñor Luis Pérez Hernández y Monseñor Pablo Correa León, se comprometieron con acciones que ayudaran a los más necesitados, apoyando procesos en pro de mejorar la calidad de vida de personas en condición de vulnerabilidad. Poco a poco pequeñas acciones tomaron gran trascendencia hasta convertirse en instituciones comprometidas para dar respuesta a aquellas crisis humanitarias, violentas, migratorias, desastres naturales, entre otras.

Fue con el Plan Global de la Nueva Evangelización donde la Pastoral además de tener el soporte teórico y fijar directrices para su accionar, que Monseñor Rubén Salazar Gómez, presentó la Pastoral Social como un servicio Pastoral, es decir, solidificando los primeros cimientos de lo que hoy se conoce como la Corporación de Servicio Pastoral de la Diócesis de Cúcuta (COSPAS).

responden a las problemáticas sociales en territorios donde la Diócesis de Cúcuta tiene jurisdicción.

Es así, como durante la dirección de Monseñor Oscar Urbina se consolida la Pastoral Social como una institución que nace de la Diócesis de Cúcuta y se encarga de todas aquellas obras humanitarias que

1. Crisis migratoria

3. Conflicto armado

2. Pobreza extrema

4. Emergencias Naturales

Norte de Santander ha sido epicentro de conflictos de diversas índoles, que ha hecho urgente la articulación y toma de acciones,

principalmente por la Iglesia, visibilizando las dificultades que padece la región, y que ha hecho que organizaciones no gubernamentales, medios de comunicación, administraciones locales y nacionales presten atención a Cúcuta y sus diferentes crisis.

Principales problemáticas


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Diócesis de Cúcuta

Iglesia y Caridad Crisis migratoria

Casa de Paso ‘Divina Providencia’ Por iniciativa de Monseñor Víctor Manuel Ochoa Cadavid, decide crear el 5 de junio de 2017, la Casa de Paso ‘Divina Providencia’, en La Parada, municipio de Villa del Rosario, para proporcionar una ayuda material, pastoral, espiritual, en salud y orientación jurídica a los miles de venezolanos que diariamente visitan este lugar de caridad.

y la cadena radial española COPE; se han entregado más de 2.820.000 raciones de alimentos; más de 120.000 consultas médicas gratuitas; 5.500 atenciones socio-jurídicas; y se cuenta con la colaboración de 800 voluntarios (sacerdotes, diáconos, seminaristas, religiosos, religiosas, movimientos apostólicos, instituciones públicas y privadas).

Gracias a la generosidad del Papa Francisco, del Cardenal Pietro Parolin (secretario de Estado de la Santa Sede), los cucuteños, empresas, organizaciones internacionales como: Programa Mundial de Alimentos (PMA); Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR); Cáritas Internationalis; Adveniat; Cáritas Colombia; Cáritas Española; la Conferencia Episcopal de los Estados Unidos; Conferencia Episcopal Española;

Por otra parte, en 8 parroquias de la ciudad se abrieron comedores de caridad: Parroquia San Judas Tadeo, en Villa del Rosario; parroquia San Antonio de Padua, centro; Comedor Misericordia cada día, en la Fortaleza; parroquia Sagrada Familia, en la Libertad; Hogar Hermanas Santa Teresa de Calcuta; Hermanas Salesianas, los Olivos; El Refugio, Vía a Pamplona; Parroquia Nuestra Señora de los Dolores; Parroquia Jesús Cautivo.

Centro de Ayuda Humanitaria Infantil ‘La Niña María’

Los niños han tenido especial atención gracias al Centro de Ayuda Humanitaria Infantil ‘La Niña María’, que funciona en las instalaciones de la Fundación Pía Autónoma Asilo Andresen; después de un proceso de caracterización con un equipo psicosocial, se logró identificar a centenares de menores, hijos de padres co-

lombianos retornados y migrantes venezolanos, que viven de la informalidad, por lo que en ‘La Niña María’, se les ofrece cuidar a los niños con edades entre los 2 y 10 niños, brindándoles alimentación, asistencia psicosocial y acompañamiento lúdico-pastoral. Actualmente se atienden a más de 130 menores.

Diariamente alrededor de 1.000 migrantes transitan por la vías nacionales hacia otros destinos de Colombia e internacionales.

Para el recorrido se comparte agua, y un kit de alimentos para el camino en la caseta el peregrino en la salida del municipio de Los Patios.

Centro Diocesano de Migraciones y Solidaridad

Los migrantes venezolanos que llegan a la ciudad, encuentran una mano amiga en el Centro de Migraciones y Solidaridad, llegando a la fecha a atender a más 10.000 personas, entre ellos

deportados, migrantes, desplazados, quienes reciben alimento, hospedaje, orientación y ayuda mientras continúan su camino a otros destinos nacionales o internacionales.


Iglesia y Caridad

Diócesis de Cúcuta

Pobreza extrema

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Conflicto armado

Banco Diocesano de Alimentos Institución de carácter social perteneciente a la Diócesis de Cúcuta, fruto del esfuerzo de la Corporación de Servicio Social Pastoral (COSPAS) que contribuye a la solución del problema del hambre mediante la recolección de alimentos y donación de artículos; combate la desnutrición en niños, niñas y adolescentes promoviendo actitu-

des de responsabilidad social y compromiso de organizaciones públicas y privadas con los sectores más vulnerables. En los últimos tres años ha atendido a más de 36.000 personas; se han beneficiado más de 9.000 familias en Norte de Santander y se han recogido aproximadamente más de 600 toneladas de alimentos.

Participaz Es una iniciativa que se trabaja en Sardinata y Bucarasica; su objetivo principal es fomentar la participación y autodeterminación política de las comunidades rurales, teniendo como eje fundamental la transformación pacífica de conflictos, como también generar aportes que contribuyan a su desarrollo económico. A la fecha ha vinculado a 78 familias, certificando sus fincas en producción y 1.313 personas han asistido a las jornadas.

Pastoral Rural y de la Tierra Nace con el fin de hacer resistencia al desplazamiento forzado al casco urbano por parte de la población rural, es así como este proyecto ha vinculado a líderes de las Juntas de Acción Comunal (JAC), de las dife-

rentes veredas, orientando procesos de formación en temas como cultivos sostenibles y aprovechamiento de los recursos naturales sin atentar con los ecosistemas rurales. Se ha brindado orientación psicosocial a 4.133 personas y orientación jurídica a 3.104 personas.

Teatros por la paz Surge del principio que concibe el arte como herramienta de transformación social. Este proyecto también hace presencia en las zonas de Sardinata y Bucarasica. Su objetivo primordial es fomentar actitudes de reconciliación y ambientes pacíficos siendo el teatro la estrategia ideal para la expresión de la oralidad y en algunos casos para contar todas aquellas historias vividas en medio del conflicto. Actualmente están vinculadas 36 personas.

Emergencias naturales Durante la ola invernal del año 2010, sumando a esto el derrumbe del casco urbano del municipio de Gramalote, la Diócesis de Cúcuta tomó las riendas de la situación creando albergues, los cuáles permitieron brindar alimentación, hospedaje y acceso a servicios básicos de agua y salud a la población, que lo perdió todo durante esta catástrofe. Recientemente, en el mes de septiembre, debido a la cala-

midad pública declarada en Norte de Santander por los incendios forestales, la Diócesis de Cúcuta ha acudido al municipio de Villa Caro, uno de los más afectados del departamento, donde donó 3.000 metros de manguera para la vereda Balcones y a través del Banco Diocesano de Alimentos, ha entregado media tonelada de alimento y artículos de cocina, para distribuir a las familias damnificadas.


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Iglesia y Comunidad

Diócesis de Ocaña

56 años trabajando por nuestras comunidades lleva más de 56 años trabajando en pro de las comunidades más vulnerables buscando siempre la verdad, la reconciliación, la justicia y la caridad en las relaciones y estructuras básicas de nuestra sociedad, ha desarrollado diferentes proyectos sociales que en su mayoría han sido posibles gracias a la financiación de aliados estratégicos, quienes han ayudado a generar espacios alternativos para los habitantes que más lo necesitan. Los proyectos desarrollados en las comunidades han sido de gran satisfacción para cada uno de los participantes, por lo que siempre se procura continuar estos procesos de acompañamiento a esas zonas, que se han visto marcadas por el conflicto armado o en aquellas afectadas por los fenómenos sociales que se van presentando. Por: Pbro. Eduardo Lanziano Jiménez, Coordinador Pastoral Social de la Diócesis de Ocaña

tamentos de Norte de Santander y sur del Cesar.

La Diócesis de Ocaña fue fun- En los territorios donde la Diócedada el 26 de octubre del año sis tiene jurisdicción se han pre1962 con la bula Quoniam arca- sentado muchos retos para ayudar na del Papa Juan XXIII; surge a las comunidades, pues los procomo territorio desmembrado blemas que más sobresalen son: la de la Diócesis de Santa Marta corrupción, que se ve refleja en y el Vicariato Aposlos índices de pobreza tólico de Barranca- “Los proyectos que día a día aumentan bermeja. El primer desarrollados en en los municipios; el obispo fue Monseñor las comunidaconflicto armado, que Rafael Sarmiento Peral- des han sido de está presente en 8 munita, quien se posesionó gran satisfacción cipios que pertenecen al el 12 de febrero de para cada uno de alto Catatumbo, lo cual 1963. Actualmente el los participantrae consigo violencia, Excelentísimo Obis- tes, por lo que cultivos ilícitos, presenpo de la Diócesis es siempre se procia de grupos armados, Monseñor Gabriel cura continuar entre otras situaciones Ángel Villa Vahos, estos procesos de que causan zozobra e quien lleva cuatro acompañamiento incertidumbre en los años acompañando y habitantes de esta zona. siendo el pastor del ”. fervor católico en las Ante estos retos, la 47 parroquias las cuales se en- Diócesis de Ocaña, a través del cuentran en los 18 municipios Secretariado Diocesano de Pasque conforman nuestra Dióce- toral Social, Cáritas Ocaña, que sis, pertenecientes a los depar- como dependencia de la Diócesis


Iglesia y Comunidad

Diócesis de Ocaña

Fundación: 26

Información general de la Diócesis de Ocaña

de octubre de 1962

En esta iniciativa se desarrollaron espacios educativos y culturales como parte de la estrategia de la Conferencia Episcopal Colombiana, Artesanos de Paz, del Perdón y la Reconciliación, en la cual, se priorizaron 9 instituciones educativas de los municipios de Hacarí, La Playa, San Calixto, Teorama, El Carmen y Ocaña. En dicho proyecto se les dio a conocer a los jóvenes rurales, docentes y padres de familia residentes en el Catatumbo sobre el post-acuerdo y los lineamientos para la construcción de paz y la reconciliación.

Escuelas de Formación Este proyecto buscaba promover las acciones de paz a través del trabajo conjunto con las con

18.000 Km²

Monseñor Gabriel Ángel Villa Vahos

2. Conflicto armado

Procesos ejecutados a través de acciones pastorales Artesanos de Paz

Superficie:

Obispo:

Principales problemáticas 1. Pobreza

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las Secretarías de Cultura de los municipios priorizados, donde se crearon tres escuelas de formación artística y cultural para niños y jóvenes del sector rural en los municipios de Hacarí, San Calixto y Tibú, incrementando la oferta educativa y recreacional como alternativa de participación para la población rural afectada por el conflicto armado en la región entre el ELN y EPL usando la expresión cultural.

Casa de la misericordia Este proyecto consiste en construir en la ciudad de Ocaña, cabecera diocesana, un lugar propio para atender las necesidades de las gentes más necesitadas, especialmente los migrantes, los campesinos de la región que vienen a la ciudad para atender a los parientes enfermos; un lugar para almacenar víveres, produc-

tos de aseo personal, ropa nueva y en buen estado, y disponer de un lugar adecuado para atender las iniciativas caritativas y el voluntariado actualmente presente en la ciudad.

este proyecto brinda asistencia humanitaria a 2116 familias migrante venezolanas con vocación de permanencia o en tránsito a otros países, ubicadas en los municipios de Ocaña y Ábrego.

Atención a población migrante

La Pastoral Social, Cáritas Ocaña, espera continuar con esta importante labor y aumentar los proyectos sociales para mitigar las repercusiones que puedan surgir de las situaciones y/o fenómenos sociales que acontecen en estos territorios, además de sumar esfuerzos para contribuir a la consecución de un país reconciliado, equitativo y en paz.

Teniendo en cuenta el fenómeno de migración que atraviesa el país por la crisis migratoria de Venezuela y siendo Norte de Santander, uno de los departamentos que reciben mayor población migrante, se ha visto la necesidad de atender y mitigar las necesidades humanitarias de la población afectada. Por tal razón


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Diócesis de Arauca

Iglesia y dignidad humana

Una Iglesia que camina con su pueblo en la fe, la esperanza y el amor, como claves de la paz Por: Pbro. Luis Fernando Millán, Director de la Pastoral Social de la Diócesis de Arauca

Un pueblo de Dios peregrina en la Diócesis de Arauca. Son cerca de 300.000 personas distribuidas en 26 parroquias expectantes donde "la mies es mucha y los obreros pocos" (Lc 10, 2), y en las cuales se ruega a Dios por el envío del buen Pastor lleno del Espíritu Santo que cuide esta grey en la periferia sedienta de buenas noticias (Lc 4,18; Is 52, 7). Ha de ser un pastor que vivifique la herencia de cuanto ha sembrado la Iglesia desde que se estableciera en estos territorios con tantos misioneros abnegados, y prolongue la obra de tantos sacerdotes, religiosas y laicos que en más de cuatro siglos sembraron la semilla de la fe cultivada en los últimos tiempos por cuatro obispos desde que se erigiera la diócesis en 1984: Jesús Emilio Jaramillo Monsalve (beato mártir), Arcadio Bernal Supelano, Carlos Germán Mesa Ruiz y Jaime Muñoz Pedroza, trasladado hace un año a Girardot. Arauca es tierra de esperanza donde la población nativa se ha mezclado con migrantes venidos de todos los rincones, entre ellos los hermanos y hermanas de Venezuela, en busca de una segunda oportunidad para la vida, es un territorio que como la Virgencita Negra del Piedemonte y la Sabana – su patrona- revela en sus cicatrices el dolor, pero también la sanación por medio de la caridad y la esperanza por la sola vía del Amor (1 Cor 13).

1. La etapa colonial Desde sus primeros tiempos en la región del Nororiente y de la Orinoquía colombiana, la Iglesia Católica lleva el sello de una abnegada actividad misionera. Fue la orden de los Jesuitas la encargada de traer el nuevo mensaje de las virtudes teologales: fe en el Santo Espíritu y esperanza de salvación por medio del mensaje de amor encarnado en Jesucristo. Recién fundada en el modelo de La Utopía de Tomás Moro, los misioneros crearon en dos siglos nuevos modelos de convivencia ba-

“La Pastoral Social, Cáritas Arauca, trabaja por la atención de las personas más vulnerables, la dignificación y protección del ser humano, la vida, la justicia y la paz”.

sados en la organización comunitaria para el trabajo, la educación y la espiritualidad. Levantaron iglesias, fundaron haciendas prósperas, erigieron escuelas con la mira puesta en sostener sobre la tierra un pueblo de Dios. Con audacia y sacrificio remontaron cordilleras, atravesaron ríos, sufrieron martirio y con sus libros clásicos por su excelencia geográfica y etnográfica le enseñaron al mundo la riqueza de estas tierras y la bondad de los indígenas. Por los ríos Arauca y Meta los misioneros asentados en esta parte de la gran región de la Orinoquía mantuvieron intercambios con las comunidades organizadas por los misioneros jesuitas hasta Angostura, y más allá por la desembocadura del Orinoco. Desafortunadamente, la actividad fue interrumpida cuando las potencias coloniales decidieron la expulsión de los jesuitas, de los dominios españoles y portugueses en 1767, recelosos de que en estas fronteras se estuviera erigiendo un poder terrenal y espiritual que rivalizara con los modelos de explotación de los imperios.

2. La Iglesia de Boyacá, Arauca, Casanare y los Santanderes en el proceso de independencia No obstante, dada la anterior realidad, otras comunidades y misioneros tomaron el relevo. Tanta fue la gratitud de los aborígenes por esta labor que muchas comunidades indígenas se sumaron a la gesta de la Independencia. De ellos se recuerda la participación de 600 indígenas Makaguanes, que guiados por el Teniente Coronel Fray Ignacio Mariño y Torres, sacerdote dominico, conformaron un “Ejército de la Niebla” cuya participación en el cruce del Páramo de Pisba y en las batallas del Pantano de Vargas y Boyacá fuera decisiva para abrir el portal de la independencia de seis Estados de América Latina: Colombia y Panamá en primer lugar, y luego Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia. La participación del clero de Casanare, Boyacá, Santanderes y Cundinamarca fue heroica y desde entonces la Iglesia se ha configurado como guardiana y sostén de la libertad y de la paz del país en la región que pese a ser la

más generosa en dones para la independencia fue la que menos recibió de ella. En este año del bicentenario la participación de la Iglesia en la independencia fue destacada por la Pastoral Social en un encuentro organizado en Tame el 15 de febrero para celebrar los 200 años de la Instalación del Congreso de Angostura por parte de Simón Bolívar. Con participación de movimientos sociales y organizaciones cívicas y municipales fue una oportunidad para enviar a la nación un mensaje claro: hoy en día no son las armas las que pueden consagrar la libertad y la paz, sino la cultura, la educación y la espiritualidad. En la época republicana, la Iglesia en Arauca, Santanderes, Casanare y los Llanos, constituida como Prefectura Apostólica y luego como Vicariato, acompañó los procesos de expansión de la frontera agrícola, sirvió como sostén de la preservación de las comunidades indígenas y expandió la educación junto a una diligente labor de caridad con la fundación de hospitales, asistencia social y centros educativos en un pue-


Iglesia y dignidad humana blo que se abrió paso a pie limpio entre las cordilleras, llegando hasta el biodiverso y hermoso Sarare.

3. La estela del beato Jesús Emilio Jaramillo Monsalve Las últimas generaciones de sacerdotes, religiosas y laicos llevamos la huella del carisma de un beato en proceso de canonización. Monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve se formó en el nuevo sentido misionero instaurado por el Concilio Vaticano II. Luego de un gran liderazgo en el Instituto de Misiones de Yarumal presidió la conversión de la Prefectura en Vicariato en 1970 y a partir de 1984 de la nueva Diócesis de Arauca hasta su muerte como mártir en 1989. Su estela de santidad obra como “llama de amor viva” que aún luce en una región dolida por tantos conflictos por el cruce de violencias mayores y menores que la azotan desde hace más de medio siglo agravadas por la corrupción política y administrativa, todo lo cual contrasta con la benevolencia del pueblo llano y con la riqueza de la biodiversidad de una región tan única como la Orinoquía. Su figura pareciera socorrer todos los caminos que de Arauca llevan a Tame, Arauquita, Saravena, Fortul, Puerto Rondón, Cravo Norte, Cubará, Chita, La Salina y Gibraltar y su santidad irradia de todos los puntos que tanto amó – El Instituto de formación San José Obrero, los internados indígenas, el hospital san Ricardo Pampuri, hogar juvenil campesino, las parroquias todas – hacia un centro de convergencia cercano a donde fuera asesinado, el monasterio de Palmarito en Fortul, signado por la cruz de Dozulé junto a la imagen de San Juan Pablo II en su visita a Armero, porque allí, en tal lugar sagrado se da cita en espíritu del beato, y con

Diócesis de Arauca

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él sus fieles, con su amada Virgen simbolizada en el retablo que según dice la leyenda lleva el aura de la Sagrada Familia y el obraje de nuestro padre putativo, San José Obrero, por quienes se ofreciera a Dios y al pueblo por su martirio. Como el beato había profetizado: "La pastoral llega a su cumbre cuando se da la vida por los caminos". Es una lección de caridad que se recuerda en la peregrinación de cada mes al Santuario centrada en los sacramentos de la Reconciliación y de la Eucaristía.

el 2018, 24 eran hermanos venezolanos; en lo corrido de este año 2019 van más de 100 muertes violentas, también se habla que tenemos en Arauca 78.524 víctimas de la violencia. La penuria se agrava por un índice de corrupción de 44.4%, de los más graves del país, en tanto que el retorno a las armas de algunos disidentes, junto a la permanencia de otros, amenaza la paz local y nacional, pese a la buena voluntad de la mayoría de reinsertados, como en Arauca lo prueban los asentados en ETCR de

su esfera de influencia como mediadora entre las agencias de Cooperación Internacional y binacional presentes en la zona, las instituciones públicas departamentales y municipales, las organizaciones no gubernamentales, el voluntariado de cada parroquia, los movimientos sociales y cívicos – víctimas, indígenas, raizales, comunales, recreativos, culturales, juveniles, mujeres - las instituciones educativas, entre ellas la sede de la Universidad Nacional y la cooperación con otras denominaciones cristianas. Por ejemplo, con el PMA desde mayo de 2018 a julio de 2019, se han suministrado un total de 245.654 raciones y 80.834 bonos alimenticios, en los municipios de Arauca y Tame; en convenio con el Secretariado Nacional de Pastoral Social Cáritas Colombia, estamos ejecutando 2 proyectos donde se brinda ayuda a los migrantes venezolanos y comunidades de acogida en temas concretos como hospedaje, transporte, salud, agua y saneamiento, dinero multipropósito y ayuda humanitaria.

4. Tiempos urgidos de oración y de acción

Filipinas. También hoy aquellas comunidades indígenas que contribuyeran a nuestra emancipación hoy claman al cielo por su indigencia y maltrato.

Les contamos también a los lectores de este artículo que en la Pastoral Social de Arauca tenemos desde hace 3 años, una mujer Alemana, con mucho genio femenino, gracias al compromiso de la Asociación de Cooperación para el Desarrollo (AGEH), que lidera un proceso de incidencia política en la región y ayuda a fortalecer los comités parroquiales de Pastoral Social.

La naturaleza gime en la Amazonía, en la Orinoquía y el Sarare, aquí por los efectos de una explotación petrolera sin sentido ecológico o social con tanto contraste entre riqueza y miseria. No hay tierras suficientes para los pobres, ni vías terciarias adecuadas, ni crédito o asistencia técnica condignos del potencial regional. Los pueblos marchan erráticos en busca de hospitalidad en todos los puntos cardinales. Al desplazamiento interno forzado se suma la migración de los venezolanos. En 2018 el promedio diario de ingreso a territorio colombiano por el puente internacional de Arauca fue de 1492 personas, 43.174 promedio mensual. La mayoría siguen, una proporción queda sin que basten los medios para una hospitalidad digna. La región eleva un clamor al cielo por la persistencia de un conflicto armado que dejó 168 homicidios en Arauca en

Al igual que varias Diócesis del mundo y de Colombia, hemos acogido la propuesta del PDR/E (Proyecto Diocesano de Renovación y Evangelización), últimamente ajustado y vamos a impulsarlo cada día con más fuerza en Arauca, conscientes que “la Iglesia no tiene soluciones técnicas que ofrecer al problema del subdesarrollo en cuanto tal, pero da su primera contribución a la solución del problema urgente del desarrollo cuando proclama la verdad sobre Jesucristo, sobre sí misma y sobre el hombre, aplicándola a una situación concreta” (Sollicitudo Rei Socialis, n.41). Aprendemos de las urgencias: pese a que los recursos sean limitados y nada podía preverse respecto a lo agudo de la migración y al rebrote de conflictos violentos, la Pastoral Social ha potenciado

En diversos encuentros nacionales, departamentales y municipales prohijamos alianzas, movilizamos convergencias y nos pronunciamos como pueblo erguido porque en el dilema de paz o guerra que sacude al país, Colombia le dé la mayor oportunidad a la vida mediante la renovación de los diálogos por la convivencia, siempre con la palabra del Evangelio en alto como viático para salir airosos en la mayor encrucijada nacional y regional. Porque confiamos en la palabra de nuestro Señor: “Yo soy el camino, la verdad y la vida” (Jn 14, 6).


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Diócesis de Arauca

Información general de la Diócesis de Arauca

Iglesia y dignidad humana se han suministrado un total de 245.654 raciones en Los comedores de los municipios de Arauca y Tame.

Fundación: 19 de julio de 1984 Administrador Diocesano: Pbro. José Superficie: 32.490 Km² María Bolívar Monroy

Principales problemáticas 1. Migración

2. Pobreza

Acuerdo entre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y Corporación Secretariado Diocesano de Pastoral Social Cáritas Arauca Ejecución del Programa de Asistencia Técnica del PMA La crisis de migrantes entre Venezuela y Colombia fue marcada en el segundo semestre de 2017 por un incremento rápido de esta población con la intención de permanecer en Colombia. En Febrero de 2018 el gobierno solicitó el apoyo de las Naciones Unidas (ONU) para proveer asistencia a estas poblaciones con una respuesta integrada. Ante tal situación el Programa Mundial de Alimentos (PMA) apoya el fortalecimiento de las capacidades locales del gobierno colombiano para brindar una asistencia alimentaria y nutricional adecuada y eficaz para mejorar la respuesta a esta situación humanitaria. La Pastoral Social Cáritas Arauca en la acción organizada de la Iglesia, que fundamentada en el evangelio y la Doctrina social de la Iglesia Católica, y su trabajo por la atención de las personas más vulnerable, la dignificación y la promoción del ser humano, la vida, la justicia y la paz y en representación como socio implementador del Plan de Emergencia de Asistencia Alimentaria, firma un acuerdo con esta Organización para el mes Mayo de 2018 dando inicio a la ejecu-

ción del plan de asistencia alimentaria con dos estrategias de atención las cuales se relacionan a continuación: 1. Estrategia de Atención Humanitaria: Se brinda a la población migrante y colombianos retornados (pendulares) en comedores para el acceso de alimentos, ración servida modalidad desayuno y almuerzo en los Municipios de Arauca y Tame donde se brinda atención. Los comedores son: Comedores Arauca Semillitas de la Esperanza: Ubicado en la Carrera 42 # 15B-40 Barrio Pedro Nel Jiménez con un atención diaria de 250 raciones para la modalidad desayuno y 250 para la modalidad almuerzo. La vecindad del Chavo: Ubicado en la Calle 13 # 36A 15B Barrio Chorreras con un atención diaria de 200 raciones para la modalidad desayuno y 200 para la modalidad almuerzo. Las tres llanuras: Ubicado en la Calle 13 # 28A- 256 Barrio Chorre-

ras con un atención diaria de 350 raciones para la modalidad desayuno y 350 para la modalidad almuerzo. Comedor Tame Casa Comunal Santander: Ubicado en la Calle 11 con 11 Esquina Barrio Santander con un atención diaria de 200 raciones para la modalidad desayuno y 200 para la modalidad almuerzo. En el periodo comprendido de Mayo de 2018 - Julio de 2019

2. Estrategia de Atención humanitaria bajo la modalidad de Bonos Familiares: Esta atención se brinda a la población migrante y colombianos retornados con estado de vulnerabilidad y vocación de permanencia. Esta intervención se está realizando en los Municipios de Arauca, Arauquita y Tame. Para esto se realiza un proceso de selección donde se prioriza la población de acuerdo a estos criterios: niños y niñas menores de cinco años , adulto mayor , mujeres y adolescentes embarazadas o lactantes, personas con capacidades diferentes (física, intelectual o sensorial) y con enfermedades crónicas y degenerativas. En esta estrategia de atención humanitaria se realizan jornadas de formación con el objetivo de fortalecer y/o mejorar sus medios de subsistencia En el periodo comprendido de Mayo de 2018 - Julio de 2019 se han suministrado un total de 80.834 Bonos alimenticios en los Municipios de Arauca y Tame.


Iglesia y construcción de paz

Diócesis de Tibú

San José de Cúcuta, septiembre 22 de 2019

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Una Iglesia que trabaja con valentía por la reconciliación Por: Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos, Obispo de la Diócesis de Tibú

Dada la amplia información que los medios a diario ofrecen sobre el Catatumbo y su entorno, no se hace necesaria una exhaustiva descripción de este estigmatizado territorio. Es suficiente con describir someramente, sin desconocer, ante todo la enorme riqueza de la región y la grandeza y fortaleza de sus gentes, los tres grandes problemas que lo afectan sustancialmente. En primer lugar, el control, el impacto y la tensión que genera la presencia histórica de los grupos armados subversivos del ELN, EPL y las nuevas FARC. Se suman a estas guerrillas y comparten nuestro territorio otros actores armados ilegales organizados, como el clan del golfo, los rastrojos y otros grupos que disputan el territorio y adelantan acciones ilícitas con perfil de empresas criminales.

breza que doblega a la mayoría de los habitantes de esta postrada subregión del En segundo lugar, nuestro territorio lo departamento. Hay una brecha inmensa afecta negativamente el incremento de entre este terrario, el conjunto del deparcultivos de uso ilícito que desafortuna- tamento y el centro del país. El estado damente han marcado la geografía del históricamente se ha puesto al margen de territorio, su economía y una nueva todo el potencial de desarrollo y produccultura cocalera, que afecta toda la di- tividad de Catatumbo. Más allá de los námica y la vida de las comunidades. intereses por el petróleo, esta región no No es por supuesto un hecho aislado ha estado en la agenda y las apuestas de sino queda conectado perdesarrollo del estado fectamente con todos los “Todas las acciones, colombiano. demás problemas que afec- silenciosas o evidentan y determinan la región. tes, de la mañana a El Catatumbo y su La continua tensión de los la tarde, de cada uno entorno ha acumulaproductores de coca con de los pastores, de los do en estas últimas el estado, la relación con religiosos y religiosas, décadas problemas graves y sus heridas la naturaleza, la dinámica de nuestros laicos y y dolores son evidende relación entre las persoaperadores sociales, tes. Sin embargo, a nas y actores y las distintas expresiones culturales están orientadas a lo largo de estos conflictos, son muchos y sociales que produce el ayudar, a sanar, a acercar, a reconcilos que han trabajacultivo de coca dan unas do incansablemente características especiales liar”. para no profundial territorio que aceleran su zar más sus problemas: organizaciones conflictividad. sociales, grandes líderes campesinos, Por supuesto, está como raíz y fuente asociaciones de distinto género, la coode todos los problemas -como lo confir- peración internacional, que ha jugado man las cifras sobre necesidades básicas un enorme papel y otros actores que han insatisfechas-, la agudización de la po- sumado para parar esta guerra, para sa-

nar y apoyar personas y comunidades de modo que puedan seguir adelante a partir de la enorme resiliencia que este pueblo posee; no importa cuánto lo maltraten, siempre es capaz de levantarse. La Diócesis de Tibú, sin duda alguna, ha sumado en este propósito. Junto con todos los demás, son muchas las tareas y ejercicios aplicados en la dirección de la reconciliación y construcción de paz del territorio. Cada página de esta historia, en estos más de 60 años de presencia de Iglesia, no ha tenido otro propósito que acompañar a este pueblo meritorio y lastimado. No hay nada de lo humano que le pueda ser ajeno a la Iglesia y por eso, esta presencia ha buscado una evangelización que lo alcance todo: a la persona en lo concreto de su universo personal y de fe, tanto como a su situación social, económica, cultural y política. La reconciliación es una empresa compleja, pues requiere tener claro qué y quiénes necesitan la reconciliación. Se tienen que consensuar cuáles pueden ser los medios más eficaces para lograrla, y cómo será la situación final de la reconciliación. Estas cuestiones son esenciales para el proceso y es mucho más comple-

jo cuando el conflicto aún está vivo. La reconciliación pasa por distintos niveles y en todos ellos la Iglesia está llamada a actuar. Ante todo, el conflicto al interior de uno mismo: todos tenemos un conflicto continuo al interior y requiere atención (dimensión antropológica y psicológica). Pero también está, el conflicto intersubjetivo: tensiones entre personas y es necesario ayudar a restablecer estas relaciones en la vida de la familia, el trabajo y las comunidades. Por supuesto, el más evidente de todos y que nos maltrata a todos, es el conflicto socio-político que es inmenso y ha tenido consecuencias devastadoras por la enorme cantidad de víctimas que produce; esta reconciliación supone mayores esfuerzos, es compleja. Pero de ninguna manera podemos olvidar la reconciliación con la creación, la naturaleza que justamente reclama ser reconocida como víctima. Y aún más, está también un conflicto de sentido, y la Iglesia se debe también a esta reconciliación de sentido, que finalmente se expresa en una reconciliación con Dios o aquello que finalmente de sentido a una persona.


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Iglesia y construcción de paz

Diócesis de Tibú

La reconciliación no es un hecho simple, debe entenderse como un proceso por el que las personas o los grupos enfrentados deponen una forma de relación destructiva y sin salida, y asumen otra forma constructiva de reparar el pasado, de edificar el presente y preparar el futuro. Por tanto, esta es entonces una tarea inmensa, lenta, a la que se debe sumar pieza por pieza, como un antiguo mosaico romano, que para lograr una imagen impactante se requiere de muchas pequeñas piezas que puestas en su orden logran un resultado sorprendente. Es muy importante, además, saber reconocer que en la tarea por la reconciliación se debe poner más empeño en el proceso que en el resultado mismo. Se requiere de una actitud de construcción sostenida a lo largo del tiempo, sin pretender un inmediatismo ingenuo para lograr el resultado. Por lo demás, a diferencia del mosaico, no puede ser un proceso extremamente ordenado y simplistamente lineal; la reconciliación tiene dinámicas de acciones simultáneas y multidimensionales. Son muchas tareas de diverso orden, en todos los sentidos hasta que finalmente en cualquiera de esos niveles, la reconciliación de pronto aparece, se manifiesta e impacta. Pero es evidente que nuestra intervención continua de Iglesia, en esta tarea de la reconciliación, obedece a una razón de fondo en el orden de la fe: la obra de Cristo es un misterio de reconciliación. Toda la esencia cristiana gira entorno a la reconciliación de Dios con los hombres y entre ellos. Todo el drama de la violencia y los efectos de ella, expresada en centenares de víctimas, se debe leer y entender desde la cruz del Señor. No podemos desprendemos de este núcleo de interpretación. Porque justo ahí aflora la respuesta de la esperanza cierta con

Información general de la Diócesis de Tibú

el misterio central de la resurrección, ahí está su fuente máxima de luz. Nuestra acción de Iglesia esta sostenida por este marco hermenéutico de la cruz y la resurrección de Cristo.

objetivo resolver las diferencias entre dos partes que negocian las condiciones de su futura relación. Justamente de eso se trata, romper con una dinámica de la polarización y ofrecer salida a los desgastantes ciclos completos y perversos de las víctimas y los victimarios. Abrir nuevos caminos para volver a empezar, concitar la confianza y restaurarla es una tarea que requiere una fe férrea y constante.

Todo nuestro trabajo acompañando y alentando a campesinos, líderes sociales y pastorales, víctimas, mujeres, niños y jóvenes, asociaciones, actores armados y, en general, a la sociedad civil tiene este enfoque. Se trata, desde la fuerza de esta Nuestra respuesta, nuestro trabajo está fe, encontrar salidas a toda marcado por la constatación relación destructiva entre las “No hay nada de que estas guerras son más personas y los grupos socia- de lo humano contra la sociedad civil del teles. Ayudar, desde un enfo- que le pueda rritorio que entre los mismos combatientes. Todas las cifras que personal o comunitario, ser ajeno a lo demuestran; las víctimas a superar la lógica cerrada y la Iglesia y están en su mayoría en la sodañina de quien cree ciega- por eso, esta mente “que mi causa tiene presencia ha ciedad civil. Esto significa que un valor absoluto”, con la buscado una DIH (Derecho Internacional cual justifico cualquier meHumanitario) ha sido vulneraevangelización do atrozmente por los actores dio para hacer “justicia” o lastimar al otro. Esta es una que lo alcance armados: ahí está la urgentarea continua para ayudar todo”. cia y la pertinencia de que la a desaprender la idea fija de Iglesia permanezca activa en que el otro no solo es mi adversario, sino el territorio como constructora de reconmi feroz enemigo; que toda la culpa de la ciliación. Nos debemos, en todo, a quien confrontación reside siempre en el otro y en el centro del conflicto resulta más lasque yo soy inocente. La Iglesia preten- timado; nuestra causa necesariamente es de en todas sus acciones una efectiva por los más débiles e indefensos. reconciliación para parar y romper este círculo maléfico entre contendores La Diócesis de Tibú palpa el sufrimienobstinados, como dos carneros, que se to de las víctimas directas e indirectas: agreden hasta volarse lo sesos. ¡Esta es eventos traumáticos, tristeza y dolor, una tarea inmensa! culpa, vergüenza y humillación, rabia e impotencia, miedo y terror, confusión, Cada acción que la Diócesis de Tibú inhibición y aislamiento, pensamientos y hace, en el nivel que sea, procura abrir recuerdos invasivos hasta añorar la venpuertas para sanar las heridas y rete- ganza, y por supuesto pobreza, la más jer las rupturas que se dan en las rela- injusta agresión. Todas las acciones, siciones interpersonales y comunitarias. lenciosas o evidentes, de la mañana a la El objetivo es el de acercar el perdón, es tarde, de cada uno de los pastores, de los romper el vínculo de odio o rencor contra religiosos y religiosas, de nuestros laicos el agresor, liberar del imperativo de “no y aperadores sociales, están orientadas a perdón”. La reconciliación tiene como ayudar, a sanar, a acercar, a reconciliar.

Fundación: 29 de diciembre de 1998

Obispo:

Monseñor Omar Alberto Sánchez Cubillos Superficie: 7.825 km²

Se necesita efectivamente una particular constancia y persistencia en un territorio que se agudiza cada vez más en su problemática. Esta tarea requiere del concurso de muchos. Desde el estado hasta el campesino más olvidado del Catatumbo. Todos tenemos una tarea constante en la búsqueda de la reconciliación, pues de otra manera, sin una paciencia activa en esta tarea, quizá llegaremos a una lamentable resignación o a la indiferencia frente a la violencia que harán más demorado este proceso. De cualquier modo, la Diócesis de Tibú, tiene una convicción que nace de la naturaleza de su misión: el antídoto contra la venganza y la destrucción del otro es la espiritualidad. Mientras no seamos seres reconciliados con nosotros mismo, seremos factores de división y conflicto donde estemos. Porque abrirse a la dinámica de la reconciliación nos pone en la misma lógica de Dios al dejarnos reconciliar con Él. Porque la reconciliación es obra de Dios mismo por Cristo, que abre la puerta para que podamos ponernos en la misma dirección y pretensión de su voluntad salvífica universal: “por medio de Él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz” (Col 1, 20). Con todo, es importante reconocer que la acción de la Iglesia no siempre puede ser acertada; hay errores, pequeños y grandes. No siempre hemos podido hacer todo lo que quizá estaba a nuestro alcance o hacer todo lo que era correcto. Por tanto, esta Iglesia particular de Tibú, pide perdón por todo aquello que en su misión no sumó sino restó, no sanó sino lastimó o hirió. Perdón por cada acción que contradijo claramente del deseo y la misión de Cristo de reconciliarnos.


Iglesia y construcción de paz

Diócesis de Tibú

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Acciones claves de Pastoral Social de la Diócesis de Tibú 1. Línea Construcción de Paz Formación desarrollo de capacidades a docentes del Catatumbo en enfoque de construcción de paz. Formación en diálogo y transformación de conflictos a gestores de paz (Pacificultores) en los municipios de Tibú, Sardinata y El Tarra. Pedagogía y apoyo para la implementación de iniciativas locales de construcción de paz en las comunidades de Tibú, Sardinata y El Tarra. Promoción de diálogo social en comunidades. Aportes en insumos para el pilar de reconciliación, convivencia y paz del PDET desde las apuestas y acciones que se acompañan con las comunidades. Aportes en insumos para el pilar de Reconciliación, convivencia y paz del PDET desde la mirada de los docentes del Catatumbo. 2. Línea Participación y Democracia Promover la participación y acompañamiento a campesinos (JAC) en es-

pacios y/o asambleas de participación política territorial para el Programa de desarrollo con Enfoque Territorial (PDET). Promover la participación y acompañamiento a NNJA (Niños, Niñas, Jóvenes y Adolescentes) del Catatumbo: “El Catatumbo que soñamos” en articulación con la academia (UFPS) como resultado el insumo para el Programa de desarrollo con enfoque territorial -(PDET) desde la mirada de los niños. Acompañamiento a campesinos en espacios y/o asambleas de participación política territorial en espacios de participación del (PNIS) Programa Nacional Integral de Sustitución -comité de asesor Territorial (CAT). Seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz. Plan de incidencia campesina en infraestructura micro regional en el marco de la Propuesta Gran Alianza integrado con la productividad y el medio ambiente. Representación de la Iglesia en consejo departamental de paz. Representación de la Iglesia en consejos municipales de paz.

3. Línea De Inclusión Social Apuesta parroquial y juvenil el tren de la Vida, en la que se busca los jóvenes sean protagonistas en la construcción de paz y reconciliación del territorio a través del arte, la cultura, el deporte, el emprendimiento el cuidado del medio ambiente y la comunicación para la paz. La apuesta de ADN paz con NNJA también brinda un importante apoyo a la comunidad del territorio con sus iniciativas de inclusión social y construcción de paz. Promoción de los sistemas agroforestales, con enfoque agroecológico que promueve la producción agrícola conservando los recursos naturales elementales de la producción de alimentos, y aporta en la disminución de los efectos del cambio climático. Defensa del agua y del territorio, desde la familia y las organizaciones de base, como las Juntas de Acción Comunal y La Asojuntas. Rescate, conservación, protección y multiplicación de las semillas criollas y nativas del territorio, a través de los guardianes y banco de semillas. Acompañamiento en los procesos de concienciación por el cuidado de la casa común y la madre tierra.

5. Línea Desarrollo Rural y Economía Campesina Asistencia técnica productiva a iniciativas locales para la sustitución de ingresos en el corredor de la gran alianza. Acompañamiento a proceso de sustitución de cultivos en vereda Puerto Las Palmas, municipio de Tibú. Formación en sistemas de producción con enfoque agroecológico, basado en la planificación familiar y la biodiversidad. Acompañamiento a campesinos para su participación en los diferentes canales de comercialización, en especial los mercados campesinos locales. Recuperación de la identidad campesina, a partir de las prácticas ancestrales y las tradiciones. Aporte en la seguridad y soberanía alimentaria, generación de excedentes de producción y fortalecimiento de la economía familiar campesina. Formación en desarrollo de capacidades para la transformación de las materias primas, que a su vez aportan a la economía familiar.


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Edición 849  

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