MARKETING
Que siga el juego R A Q U E L S I LV A , D I R E C T O R A D E C O M U N I C A C I Ó N EN ALDA HOTELS
En el vertiginoso mundo empresarial, donde cada compañía presenta estructuras y retos únicos, las áreas de Marketing y Comunicación se están consolidando como los pilares fundamentales del éxito. Actuando como el delantero y el centrocampista (o incluso el defensa) en un equipo de fútbol, estas dos disciplinas trabajan en conjunto para construir y mantener una imagen corporativa fuerte tanto interna como externamente.
E SOBRE LA AUTORA Raquel Silva es directora de Comunicación en Alda Hotels www.aldahotels.es
stá claro que cada empresa es un mundo y las estructuras internas presentan combinaciones de lo más variadas, afrontando estos cambios a medida que evoluciona y cambia el tamaño de las compañías. En los últimos años, las áreas que han ido ganando un peso indiscutible en el equipo titular a nivel organizacional son las de Marketing y Comunicación, que en muchas ocasiones conforman un único departamento. Si bien es cierto que los orígenes del marketing se remontan a principios del siglo XX, las necesidades de comunicación han estado presentes en la sociedad desde el inicio de la humanidad. Desde el punto de vista de cualquier empresa, ambas constituyen una forma de enviar mensajes a sus destinatarios, aunque con objetivos diferenciados, y siempre viven bajo una conexión necesariamente inseparable. Quizás porque el término y las aplicaciones del marketing son más ‘novedosas y modernas’, acaba destacando como delantero y llevándose la fama, o el disgusto, de haber aprovechado o no, las ocasiones de gol. El papel de centrocampista se lo llevaría así la comunicación, adoptando una estrategia más defensiva u ofensiva, según avanza el juego, aunque mayoritariamente ejerciendo como un creador, gestor y distribuidor intencionado de mensajes. Ambas disciplinas cubren una necesidad cada vez más demandada por cualquier empresa con ambición y deseo de éxito para poder al fin levantar la copa. Aunque el marketing se orienta más a la comercialización y la comunicación se centra en los contenidos, ambas siguen las órdenes del mismo entrenador y trabajan alineadas para construir una imagen y reputación corporativas satisfactorias a nivel externo e interno. Para todos los públicos Lo más fácil es pensar que la comunicación de cualquier empresa consiste en el envío de notas de prensa y relaciones con los medios, anuncios publicitarios, gestión de redes sociales o con la propia página web oficial, por ejemplo. Es la parte más visible e identificable por los públicos externos, donde los clientes siempre ocupan un lugar destacado, olvidándonos a veces de los otros equipos con los que jugamos. Hablo de proveedores, inversores, accionistas, arrendadores y arrendatarios, que de una forma u otra acaban recibiendo nuestros mensajes y formándose una imagen de nuestra compañía. Que esta sea positiva ayuda, sin lugar a duda, a generar confianza y nos permite salvar la temporada.
32