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>Punto

de vista profesional

Las ferias: oportunidad de negocio en el siglo XXI Analizamos en esta ocasión cómo determinar y rentabilizar la participación en una feria, determinando si se han obtenido los objetivos marcados y cuestionándonos si hemos vislumbrado alguna oportunidad de negocio en la misma.

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L pasado mes de noviembre, entre los días 3 y 10, se celebró la 30ª edición del Salón Internacional del Caravaning, que en esta ocasión contó con 107 expositores y un total de 40.000 visitantes, cifras que se mantienen de acuerdo con la realidad de años anteriores, demostrando así que dicho salón, poco a poco, se va consolidando como un referente en el sector del camping y las autocaravanas, tanto para el público final como a nivel profesional. Una vez finalizada nuestra participación en ésta o en cualquier otra feria, como gerentes y propietarios de camping, o como representantes de asociaciones empresariales, debemos parar y reflexionar sobre cómo ha ido nuestra participación, analizando los resultados obtenidos; determinar si se han logrado los objetivos marcados; qué oportunidades de negocio se han abierto, etc. Un proceso de análisis y reflexión interno que, indudablemente, debe pasar por cuestionarnos si verdaderamente ha sido rentable participar en la feria y, consecuentemente, si a día de hoy vale la pena empresarialmente participar en una feria. En este sentido, sobre esta cuestión y todas aquellas que puedan surgir a partir de ella centraremos el artículo de esta edición, con la intención de mostrar las ventajas que conlleva participar en una feria, a la vez que reflexionamos sobre qué mejoras podemos hacer para sacar mayor rentabilidad. LAS FERIAS TURÍSTICAS SECTORIALES AYER Y HOY El sector del camping, tanto a nivel colectivo como individual, participa activamente en diversas ferias, tanto del propio sector, como

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Panorama

ferias turísticas, ferias de destino, etc. Saber en qué tipos de actos debemos participar y en cuales no dependerá, en gran medida, de nuestros objetivos y de la rentabilidad real que podamos extraer de esta participación. En términos generales, podríamos arriesgarnos a afirmar que la mayor parte de la participación de los campings en una feria pretende, sin ninguna duda, generar negocio y comercializar nuestro establecimiento, dándolo a conocer al público general y creando sinergias con otros establecimientos y empresas. Hace unos años las ferias eran una oportunidad única para concentrar en un mismo lugar y momento a oferta y demanda, permitiendo a los empresarios darse a conocer y mostrar sus productos y servicios, innovaciones y novedades, a la vez que permitían conocer las tendencias del sector en general y, en concreto, ver qué ofrecían los competidores más directos, siendo una gran ocasión para conocer tu posición dentro del mercado. Sin embargo, y como sucede en muchas otras cosas, poco a poco el funcionamiento de las ferias ha ido variando, hasta el punto de que hoy en día, gran parte de las ferias —principalmente aquellas dirigidas al público final— se han convertido en ocasiones únicas para que nuestros clientes potenciales llenen innumerables bolsas de bonitos catálogos, folletos, obsequios y otro material de todo tipo, que pocas veces se mira con atención, quedando olvidado en algún rincón. Este cambio de funcionamiento se debe, en gran parte, a la revolución tecnológica, con la aparición de Internet en todos los hogares y de las nuevas tecnologías, que permiten al público final estar informado en cualquier lugar y momento de nuestros servicios y productos, ofertas, eventos, etc., pudiendo compararlo al instante con otros campings del destino e incluso, de otros territorios. A la vez, nosotros, como gestores de camping, también somos capaces de informarnos sobre las tendencias del mercado y la oferta de nuestra competencia,