CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO PREPARÉMONOS CON UNA NUEVA DISPOSICIÓN DEL CORAZÓN PARA RECIBIR A JESÚS.
ORACIÓN EN EL TEMPLO ANTES DE LA EUCARISTÍA PARA ENCENDER LA CUARTA VELA DE LA CORONA DE ADVIENTO. La Virgen y San José, con su fe, esperanza y caridad salen victoriosos en la prueba. No hay rechazo, ni frío, ni oscuridad ni incomodidad que les pueda separar del amor de Cristo que nace. Ellos son los benditos de Dios que le reciben. Dios no encuentra lugar mejor que aquel pesebre, porque allí estaba el amor inmaculado que lo recibe. Nos unimos a La Virgen y San José con un sincero deseo de renunciar a todo lo que impide que Jesús nazca en nuestro corazón.
IV DOMINGO TIEMPO ADVIENTO Sábado 19 y domingo 20 de diciembre de 2020 PRIMERA LECTURA Del segundo libro Samuel:
7, 1-5, 8-12, 14, 16
Tan pronto como el rey David se instaló en su palacio y el Señor le concedió descansar de todos los enemigos que lo rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: “¿Te has dado cuenta de que yo vivo en una mansión de cedro, mientras el arca de Dios sigue alojada en una tienda de campaña?”. Natán le respondió: “Anda y haz todo lo que te dicte el corazón, porque el Señor está contigo”. Aquella misma noche habló el Señor a Natán y le dijo: “Ve y dile a mi siervo David que el Señor le manda decir esto: ‘¿Piensas que vas a ser tú el que me construya una casa, para que yo habite en ella? Yo te saqué de los apriscos y de andar tras las ovejas, para que fueras el jefe de mi pueblo, Israel. Yo estaré contigo en todo lo que emprendas, acabaré con tus enemigos y te haré tan famoso como los hombres más famosos de la tierra. Le asignaré un lugar a mi pueblo, Israel; lo plantaré allí para que habite en su propia tierra. Vivirá tranquilo y sus enemigos ya no lo oprimirán más, como lo han venido haciendo desde los tiempos en que establecí jueces para gobernar a mi pueblo, Israel. Y a ti, David, te haré descansar de todos tus enemigos. Además, yo, el Señor, te hago saber que te daré una dinastía; y cuando tus días se hayan cumplido y descanses para siempre con tus padres, engrandeceré a tu hijo, sangre de tu sangre, y consolidaré su reino. Yo seré para él un padre y él será para mí un hijo. Tu casa y tu reino permanecerán para siempre ante mí, y tu trono será estable eternamente’”. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
SALMO RESPONSORIAL
Del Salmo 88 R/. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor y daré a conocer que su fidelidad es eterna, pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre y mi lealtad, más firme que los cielos. R/. Un juramento hice a David, mi servidor, una alianza pacté con mi elegido: ‘Consolidaré tu dinastía para siempre y afianzaré tu trono eternamente’. R/. Él me podrá decir: Tú eres mi padre, el Dios que me protege y que me salva’. Yo jamás le retiraré mi amor, ni violaré el juramento que le hice. R/.
SEGUNDA LECTURA De la primera carta del apóstol san Pablo a los romanos 16, 25-27 Hermanos: A aquel que puede darles fuerza para cumplir el Evangelio que yo he proclamado, predicando a Cristo, conforme a la revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos, y que ahora, en cumplimiento del designio eterno de Dios, ha quedado manifestado por las Sagradas Escrituras, para atraer a todas las naciones a la obediencia de la fe, al Dios único, infinitamente sabio, démosle gloria, por Jesucristo, para siempre. Amén.
Palabra de Dios.
ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO
Te alabamos, Señor.
Lc 1, 38
R/. Aleluya, aleluya.
Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho. R/. Aleluya, aleluya.
EVANGELIO
Del santo Evangelio según san Lucas: 1, 26-38
E
n aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen desposada con un varón de la estirpe de David, llamado José. La virgen se llamaba María. Entró el ángel a donde ella estaba y le dijo: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo”. Al oír estas palabras, ella se preocupó mucho y se preguntaba qué querría decir semejante saludo. El ángel le dijo: “No temas, María, porque has hallado gracia ante Dios. Vas a concebir y a dar a luz un hijo y le pondrás por nombre Jesús. Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo; el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, y él reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reinado no tendrá fin.” María le dijo entonces al ángel: “¿Cómo podrá ser esto, puesto que yo permanezco virgen?”. El ángel le contestó: “El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el Santo, que va a nacer de ti, será llamado Hijo de Dios. Ahí tienes a tu parienta Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo y ya va en el sexto mes la que llamaban estéril, porque no hay imposible para Dios”. María contestó: “Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho”. Y el ángel se retiró de su presencia. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
PLEGARIA UNIVERSAL SACERDOTE: Pidamos, hermanos, el auxilio del Señor, para que, se apiade del pobre y del oprimido, venga a salvar al mundo de sus males. Después de cada petición digamos: - ¡Ven, Señor Jesús! 1. Por todos los fieles. Que se dispongan a recibir a Cristo como lo recibió María y como ella conserven sus palabras en el corazón. Oremos 2. Por el Papa Francisco. Que lo bendiga y fortalezca, al haber celebrado su 84 cumpleaños. Oremos. 3. Por aquellos hermanos nuestros que han abandonado las prácticas cristianas, pero acudirán a la Iglesia en las próximas fiestas de Navidad. Que descubran la Buena Noticia del Evangelio, como luz permanente que ilumina y alegra toda la vida. Oremos. 4. Por los que viven sumergidos en dudas e incertidumbres y los que se sienten tristes, en este tiempo de pandemia. Para que las fiestas del nacimiento del Señor alejen de ellos las tinieblas y colmen los deseos de sus corazones, y también nos conceda a todos; salud, amor, trabajo y paz. Oremos. 5. Por todos nosotros. Que esta celebración nos ayude a prepararnos debidamente para el misterio del nacimiento del Hijo de Dios. Oremos.
SACERDOTE:
Dios de bondad y misericordia, que eliges a los humildes para llevar a término tus designios de salvación, escucha nuestras plegarias y concede a tu Iglesia los dones del Espíritu Santo, para que, a imitación de María, acoja a tu Hijo, el Verbo de vida, y se alegre como madre feliz de una descendencia santa e incorruptible. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
AVISOS 1. Las Misas de DOMINGO Y DE ENTRE SEMANA y demás celebraciones serán presenciales como de costumbre. EL AFORO ES DE 100 PERSONAS. Aprovechemos esta oportunidad que tenemos de recibir a Jesus Sacramentado. 2. La Misa de Noche Buena es a las 8 pm y de la Navidad serán 10 am 12 y 7 p.m. 3. Los invitamos a la próxima conferencia de la Misión COVID: LA PARTE HUMANA HACE FALTA, el Miércoles 23 de Diciembre a las 8 pm. Será transmitida, Dios mediante, por el facebook de la parroquia. 4. Se invita a rezar las Posadas y el Santo Rosario en torno al Pesebre en el hogar, esto traerá paz, amor y armonía a cada familia y al mundo entero. 5. Se agradece el esfuerzo generoso con que todas las familias de Padrinos Bienhechores han apoyado a nuestra Parroquia en estos tiempos difíciles para cubrir sus necesidades, confiábamos que para estas fechas ya estaríamos regresando a la normalidad, pero esto no ha sido así, por lo cual les pedimos que en la medida de sus posibilidades permanezcan en este programa de manera indefinida hasta que se vuelva a tener el aforo normal. Además se invita a las familias que no están inscritas a que se unan en forma solidaria a esta noble causa de mantener
viva nuestra casa. Que el Señor los bendiga, les multiplique y premie su generosidad. 6. Con el cambio de ubicación del Altar se aprovechará la oportunidad para colocar próximamente una CÁPSULA DEL TIEMPO a los pies del nuevo altar. En está cápsula se pondrán datos históricos de la Parroquia y de la comunidad, así como los nombres de las familias que han aportado su OFRENDA DE AMOR para ser recordados en las intenciones de todas las celebraciones eucarísticas. Ésta es una excelente oportunidad para sus familias; y para regalar a sus familiares y amigos en esta Navidad. La OFRENDA DE AMOR consiste en una donación a partir de $1,000 pesos por familia. Si quieren más información sobre como participar pueden comunicarse con a la oficina parroquial. 7. Por favor cuidémonos, el semáforo sigue en naranja, de ALTO RIESGO con posibilidad de regresar al rojo. Estemos en alerta. Feliz Domingo, día del Señor, de la Iglesia y de la Familia.
PARTICIPEMOS CON ALEGRÍA
RECORDATORIO LOS ESPERAMOS TODOS LOS MIร RCOLES A LAS 8 PM
Misiรณn COVID: dimensiรณn VIVIR
DA CLICK EN LOS SIGUIENTES ICONOS
Demos nuestro Diezmo para fortalecer la Iglesia Arquidiocesana, en los meses de Diciembre, Enero, Febrero preferentemente, o durante el año que viene. DA CLICK EN LA SIGUIENTE IMAGEN PARA VER EL VIDEO
REFLEXIÓN DOMINICAL COMO MARÍA Hágase en mí según tu Palabra.
En vísperas de la Navidad, la liturgia nos presenta la figura de María acogiendo en gozo a Dios en su vida. Como subrayó el Concilio, María es modelo para la Iglesia. De ella podemos aprender a ser más fieles a Jesús y su evangelio. ¿Cuáles podrían ser los rasgos de una Iglesia más mariana en nuestros días? Una Iglesia que fomenta la «ternura maternal» hacia todos sus hijos cuidando el calor humano en sus relaciones con ellos. Una Iglesia de brazos abiertos, que no rechaza ni condena, sino que acoge y encuentra un lugar adecuado para cada uno.
Una Iglesia que, como María, proclama con alegría la grandeza de Dios y su misericordia también con las generaciones actuales y futuras. Una Iglesia que se convierte en signo de esperanza por su capacidad de dar y transmitir vida. Una Iglesia que sabe decir «sí» a Dios sin saber muy bien a dónde le llevará su obediencia. Una Iglesia que no tiene respuestas para todo, pero busca con confianza, abierta al diálogo con los que no se cierran al bien, la verdad y el amor. Una Iglesia humilde como María, siempre a la escucha de su Señor. Una Iglesia más preocupada por comunicar el Evangelio de Jesús que por tenerlo todo definido. Una Iglesia del «Magníficat», que no se complace en los soberbios, potentados y ricos de este mundo, sino que busca pan y dignidad para los pobres y hambrientos de la Tierra, sabiendo que Dios está de su parte. Una Iglesia atenta al sufrimiento de todo ser humano, que sabe, como María, olvidarse de sí misma y «marchar de prisa» para estar cerca de quien necesita ser ayudado. Una Iglesia preocupada por la felicidad de todos los que «no tienen vino» para celebrar la vida. Una Iglesia que anuncia la hora de la mujer y promueve con gozo su dignidad, responsabilidad y creatividad femenina. Una Iglesia contemplativa que sabe «guardar y meditar en su corazón» el misterio de Dios encamado en Jesús para transmitirlo como experiencia viva. Una Iglesia que cree, ora, sufre y espera la salvación de Dios anunciando con humildad la victoria final del amor. José Antonio Pagola