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Patrimonio y participación: el caso de Casa Colectiva Nº 1, Ciudad Evita Área Temática C- La acción de los centros académicos (universidades públicas y privadas, fundaciones, y demás instituciones) frente a la conservación de la arquitectura y el urbanismo de valor patrimonial Bagnera Paola, Pennisi María Belén FADU, Universidad Nacional del Litoral Ciudad Universitaria, Santa Fe 0342 4533428 viviendasocial.ciudad@gmail.com; paolabagnera@gmail.com; pennisi_mariabelen@yahoo.com.ar

1. El patrimonio moderno y su reconocimiento: el caso de la vivienda social El patrimonio moderno, es decir el generado entre la década del 30 y los años 60 a partir de la inicial generación de estrategias premodernas para luego consolidarse con los primeros racionalismos locales, materializó la imagen urbana de nuestras ciudades o importantes fragmentos de las mismas. La posterior difusión del Estilo Internacional o su propio replanteo en clave local, contribuyen a materializar en el país una historia de la modernidad arquitectónica que sin duda resulta de indudable valor, atendiendo a un modo de producción pero también a un ideario de época. Dicha producción adquiere una valoración relativamente reciente en el contexto disciplinar, iniciándose una serie de acciones vinculadas a su protección en el plano internacional1 que sin embargo, resultan prácticamente nulas en el local2. En el interior de las universidades, se produjeron en las últimas décadas una serie de trabajos vinculados al reconocimiento de esta arquitectura que derivaron fundamentalmente en acciones de divulgación, sin que se hayan visto acompañadas de la generación de

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DOCOMOMO Internacional concentra las acciones vinculadas al problema de la protección del patrimonio moderno, desarrollando importantes acciones de divulgación y concientización. 2 - La escasa protección patrimonial de obras modernas así como la sostenida paralización de acciones del DOCOMOMO argentino, resultan indicadores significativos de dicha cuestión.


instrumentos de protección o de la producción de instancias de gestión para su salvaguarda y recupero. El rasgo de “patrimonio menor” que adquiere en su comparación con las producciones de mayor antigüedad y “prestigio” disciplinar, explicitan ciertos motivos de esta deuda pendiente en su reconocimiento patrimonial. “La arquitectura moderna es esencialmente arquitectura de vivienda”3 y es quizás este rasgo uno de los hechos más relevantes que vincula a esta producción con la dimensión social del proyecto moderno. El alojamiento masivo en las grandes ciudades, asumido mayoritariamente como una acción estatal, fue uno de los temas destacados de la producción disciplinar a partir de la década del 30 y sobre todo hacia la mitad del siglo XX en Argentina, tanto en lo inherente a la generación de tipos arquitectónicos como en función de los modelos urbanos resultantes. Sin embargo, si la consideración de la producción arquitectónica moderna –referida a hechos paradigmáticos u obras destacadas- resulta una deuda pendiente en el contexto del reconocimiento patrimonial, la misma adquiere ribetes casi de improbable reconocimiento si nos referimos a las obras que abordan la resolución de vivienda social, de menor rango y generadas por “anónimas” oficinas estatales.

2. La importancia histórica y arquitectónica del edificio En el marco de que patrimonio moderno y vivienda social parecieran constituirse en dos ejes de escasa visualización en los marcos de la protección patrimonial, la Casa Colectiva Nº 1 en Ciudad Evita se constituye en un caso singular. El edificio forma parte del objetivo de implantar en este sector del conurbano bonaerense una serie de infraestructuras y equipamientos clave para su crecimiento futuro: el Aeropuerto de Ezeiza, el trazado de la autopista y el establecimiento de equipamientos deportivos, sanitarios y educativos, con un importante acento en la definición de la residencia en el área. Ciudad Evita (declarado Lugar Histórico Nacional por la CNMMLH, Decreto 1110/97) es proyectada por el Ministerio de Obras Públicas en el marco del accionar de la 3

- ACOSTA Wladimiro, Vivienda y ciudad, Buenos Aires, 1935.


Dirección de Vivienda entre 1948 y 1950, con la participación del urbanista italiano Luigi Piccinato. El proyecto evidencia la intención fundacional de generar una nueva ciudad en el inicio del conurbano, con todos los elementos y funciones que la misma requiere, en una escala y un nivel de aproximación inédito hasta entonces: viviendas de diversas tipologías y densidades, centros cívicos, comercios, escuelas y equipamientos comunitarios diversos conviven en un trazado que define claramente la idea de ciudad jardín. La Casa Colectiva Nº 1 se resuelve en clave moderna y alta densidad, como una placa que se destaca en un contexto de viviendas unifamiliares pintorescas. Se trata de un volumen curvado en el que conviven la impronta ladrillera y la superficie blanca, típica de las intervenciones arquitectónicas de los años 50, se define con una planta baja libre inserta en el verde, enfatizando el modelo de ciudad jardín. Remite a un planteo de usos públicos y privados jerarquizados en los distintos niveles que conforman la placa. Según el proyecto original, en la planta baja se ubicarían los servicios y locales comerciales, directamente vinculados al acceso público y un restaurante en la azotea. La vivienda se desarrolla a partir de células habitacionales de uno y dos dormitorios, ligadas todas por un corredor central de acceso. El edificio cuenta con un volumen adosado de tres niveles, previsto inicialmente para albergar un mercado, un lavadero comunitario y viviendas para adultos mayores. El inmueble es uno de los ejemplos más significativos de la producción de arquitectura moderna en el país ligada a la resolución de vivienda masiva. Los rasgos que definen su forma y lenguaje tanto como su resolución tipológica o materialización dan cuenta de la definición moderna del edificio, que se destaca como elemento único en un contexto urbano dominado por la vivienda individual o “chalet”. Esta lógica de diseño que implica combinar la presencia de tipologías y rasgos estéticos diversos en general es atribuible a la estrategia política y proyectual que se pretendía materializar: la configuración de espacios donde alentar la convivencia e interacción de diversos sectores sociales residentes en el emprendimiento (obreros, empleados públicos, personal jerárquico de empresas estatales, etc.).


3. La gestión para la conservación del patrimonio: la articulación y la participación como estrategia La gestión para la conservación del patrimonio implica una necesaria articulación de actores capaces de movilizar estrategias consensuadas vinculadas al mantenimiento físico del bien. En el caso de la vivienda social, dicha gestión adquiere ribetes particularizados, dada por la escala, la problemática y los actores involucrados. La Casa Colectiva Nº 1, actualmente habitada por familias, en su mayoría de recursos medios y bajos, requiere acciones concretas de intervención y recupero en el marco de un abordaje integral y procesual, incorporando la participación de habitantes, técnicos, funcionarios, organizaciones sociales, entre otros, y posibilitando asimismo la interacción o aporte universitario. En este marco, se desarrolla un trabajo conjunto entre nuestro grupo de investigación (Vivienda Social y Ciudad) y la Comisión Nacional de Tierras para el Hábitat Social Padre Mugica (CNTHS). “Vivienda Social y Ciudad” es un grupo de investigación de la Universidad Nacional del Litoral, conformado por docentes, alumnos y graduados de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo. La vivienda social, el mejoramiento urbano habitacional y la producción social del hábitat, constituyen los ejes principales de trabajo. En este marco se desarrolló una propuesta de Asignatura Optativa con el objeto de recuperar el debate, en la universidad pública, en torno a los ejes planteados y el involucramiento disciplinar en la construcción de respuestas proyectuales. La misma amplió la convocatoria más allá del equipo habitual de trabajo, incluyendo también estudiantes y profesionales de otras disciplinas. Asimismo, entre los años 2006 y 2008, parte de los integrantes del equipo habían llevado a cabo, junto a la Universitat Politècnica de Catalunya, un proyecto de investigación que dio como resultado el libro “Vivienda Social y Arquitectura Moderna (1930-1970)”. El mismo se desarrolla a partir de la lectura comparada de casos paradigmáticos de vivienda en ambos escenarios, entre los cuales, el conjunto habitacional más emblemático y simbólico de la época lo constituye Ciudad Evita. Por su parte, la CNTHS comienza en 2010 un proceso de regularización dominial de las familias que habitan la Casa Colectiva Nº 1, a partir del desarrollo de asambleas y


actividades diversas de organización comunitaria con una activa participación, que hoy se constituye con cuatro delegados por piso, dos en cada ala del Edificio. La misma es abordada en términos integrales, es decir, reconociéndola como parte de una estrategia de mejoramiento del hábitat y con una necesaria participación de los habitantes. En este sentido, la regularización dominial, pero también la recualificación edilicia y urbana se conjugan en una misma instancia que demanda la interacción de técnicos y habitantes para su resolución procesual. La inseguridad jurídica se relaciona directamente con las posibilidades de acceso a acciones de mantenimiento o mejoramiento edilicio, cuyos efectos y demandas adquieren mayor complejidad en un edificio de alta densidad como la Casa Colectiva. En el marco de ese proceso, se acuerda entre “Vivienda Social y Ciudad” y la CNTHS, la realización de un relevamiento técnico de las unidades habitacionales a los efectos de dar cuenta del estado de situación de los mismos y de las valoraciones o expectativas de sus habitantes para con su lugar de residencia. El mismo, que contó con la participación de los habitantes del edificio, abordó aspectos vinculados a la materialidad del inmueble y el mantenimiento de sus elementos constitutivos, que evidencian una necesidad de intervención para el recupero edilicio tanto en sectores de uso público como en infraestructuras comunes vinculadas a la habitabilidad de las unidades de vivienda. En este sentido, la experiencia implica la generación de una serie de intercambios y articulaciones posibles, y en ese marco, orientar el aporte promovido desde el accionar académico a la resolución de una problemática que excede la cuestión patrimonialista para enmarcarse en un propósito social. Esta articulación entre organismos gubernamentales y universidad, requiere un replanteo de los modos habituales de trabajo en uno y otro sentido y multiplica la responsabilidad de ambos al centrarse en un proceso que promueve (y requiere) la participación de los habitantes. Asimismo, el proceso implica un enriquecimiento mutuo y moviliza la reflexión en torno a los procesos históricos y las implicancias políticas, sociales y económicas de las que derivan las políticas habitacionales que dieron origen al edificio, permitiendo asimismo movilizar la reflexión por encima de la mirada


patrimonialista, hacia un hecho de una importancia mayor: el ejercicio del derecho a la vivienda y su configuración urbano arquitectónica en la contemporaneidad. 3. Las acciones: investigación histórica, relevamientos y entrevistas La investigación previa realizada por el equipo de trabajo, tanto en el marco de la publicación mencionada como en la búsqueda y sistematización de fuentes históricas referidas al inmueble en cuestión (de tipo planimétrico, fotográfico, documental, etc.) se constituyeron en antecedentes que propiciaron la articulación entre ambos equipos. Asimismo permitió poner en cuestión –o revalorar– los motivos por los cuales se realizan acciones tendientes a recuperar procesos históricos y el punto de partida para poner en cuestión los motivos a partir de los cuales proteger nuestro patrimonio. Esa “dimensión social” del patrimonio implica la necesidad de repreguntarnos acerca de “por qué” y “para quién” protegerlo y recuperarlo, multiplicando los intersticios capaces de generar acciones tendientes a mejorar las condiciones de habitabilidad de los grupos sociales más vulnerables. Para el equipo de trabajo universitario, la experiencia requirió un marco de capacitación o formación interna particular. Por un lado, trabajar conjuntamente con un organismo del gobierno nacional, estableciendo articulaciones para una gestión integral, pero manteniendo roles específicos y diferenciados. Esta articulación así como la posibilidad de involucrarnos en un proceso participativo, exigió un replanteo de las metodologías de abordaje y derivó en un continuo proceso de aprendizaje. Por otra parte, la promoción de la participación de los habitantes en este proceso, implicó el desafío de articular sus propios requerimientos y deseos, con los aspectos y posturas vinculadas al rol patrimonial del bien. La estrategia metodológica se basó en una serie de acciones que, de manera procesual, contribuyeron a reconocer los aspectos vinculados a la materialidad del inmueble y el mantenimiento de sus elementos constitutivos, así como la transferencia de hechos y aspectos vinculados al proceso histórico que le da origen al edificio y la posterior posibilidad de generar instancias de intervención participativas en el inmueble. En este sentido, el proceso se inicia con el reconocimiento de 43 unidades habitacionales, registro significativo de las 66 viviendas existentes en el inmueble.


Dicho reconocimiento implica el relevamiento físico de cada unidad y el desarrollo de entrevistas particularizadas a sus habitantes4. La ficha de relevamiento se diseñó en base a los rubros básicos que componen la obra, así como su discriminación según dos grandes apartados: los elementos o ítems originales y las modificaciones posteriores, con sus respectivos estados de conservación. La sistematización de los resultados posibilitó poner en cuestión algunos datos que atienden a las condiciones de mantenimiento del edificio, alertando sobre las necesidades más urgentes de intervención. Sin embargo, y en términos generales, resulta significativamente valorable5 el mantenimiento de un inmueble cuya datación se encuadra entre los años 1948 y 1952. Con relación a las entrevistas realizadas, las preguntas se orientaron en torno a dos ejes principales: por un lado reconocer las condiciones de habitabilidad de las unidades, y por el otro, evidenciar los modos de identificación de las familias con la vivienda y con el barrio en general; indagando acerca de su apreciación del edificio, de los espacios públicos, su relación con las otras familias, recuerdos de antiguos vecinos, sugerencias de mejoramiento, apreciaciones sobre el estado actual, es decir, de alguna manera, reconstruir Ciudad Evita desde los imaginarios de su gente. Estos aspectos resultan sin dudas relevantes a la hora de evidenciar “valoraciones” sobre un patrimonio vivo. En este sentido vale destacar el valor asignado al edificio en particular6 y al barrio en 4- Cada piso fue relevado por cuatro personas integrantes de Vivienda Social y Ciudad, acompañadas de los respectivos delegados. Estos delegados (dos por piso) surgen en el marco del proceso de organización comunitaria que la CNTHS viene desarrollando de modo asambleario y participativo. 5 - Los rubros más afectados refieren a instalaciones, filtraciones en cubiertas y azoteas, necesidad de reparación y/o reemplazo de aberturas, etc. 6 - En este sentido, se reconoce un alto grado de valoración del inmueble por parte de los habitantes: “los departamentos son un espectáculo”; “es otra cosa, es lindo el edificio, son lindos los departamentos. Estas abajo en verano, en la galería hace un frío, parece mentira. Hay corriente de aire. El edificio es lindo”; “casi que alcanzo a ver los partidos de fútbol desde el balcón…”; “es lindo el edificio, yo lo veía en la época en que era chica, cuando vivían los oficiales del ejército, mi mamá tenía un matrimonio amigo acá, y nosotros vivíamos cerca, cuando los veníamos a visitar solíamos ver las grandes fiestas de gala en la terraza… los gendarmes de traje de gala blanco y las mujeres con vestidos largos. Esto fue hasta que yo tendría unos 12 años, es decir hasta hace unos 50 años atrás se hicieron estas fiestas… era una cosa de película, ver toda la terraza iluminada… era para quedarse mirando”; “yo toda mi vida soñé con vivir en algo que hizo Perón, pero tiene que ver con algo que uno ama y la gente y lo que es mi vida, eso es aparte. En mi vida voy a tener la posibilidad de tener una casa así. Yo miro esto (señala por la ventana las casas) y esto veo que está destruyendo una ciudad modelo, porque esto era una ciudad modelo chicos, donde


general7, dados los niveles de apropiación e identificación con los mismos. Asimismo vale mencionar las demandas vinculadas al mejoramiento de la habitabilidad y las preocupaciones acerca del uso y mantenimiento de los “espacios de todos”. La recuperación del edificio, que para sus habitantes tiene mucho valor simbólico por su historia, localización, dimensiones, etc. implica para sus habitantes, recuperar el orgullo por ese edificio. Ciudad Evita fue planteada como una ciudad jardín autosuficiente para albergar la heterogeneidad, y en este marco, resulta lógico que en la actualidad, se exprese, justamente, la diversidad social en lugar de la uniformidad. Por lo tanto, resulta esperable que existan los “unos” y los “otros” en las respuestas de las entrevistas, o sea, el reconocimiento de los que se identifican entre ellos en oposición a los que consideran diferentes, generándose una pluralidad tal vez conflictiva, pero a la vez necesaria para la construcción de la ciudad. Sin embargo, en muchos casos las familias reconocieron la obligación de llegar a ponerse de acuerdo, la necesidad del diálogo, de la apertura de todos, de aprender a escuchar y a ceder. En algunos casos entendían que la solución debía provenir de afuera: “Se necesita la administración de ustedes”, y en otros, de aceptar la complejidad de la convivencia reconociendo la diversidad de opiniones: “tenemos que ayudarnos”, “son problemas típicos de vivir todos en un edificio”. Probablemente Ciudad Evita se encuentre en este momento intentando, no anular las diferencias, sino aprendiendo a convivir con ellas través de la negociación y el acuerdo.

iban a poder moverse acá, iban a estudiar acá, iban a tener todo acá, sin tener que trasladarse a la capital. Y las casas son hermosas, las que quedaron. Donde vos tenías un modelo de cada casa que Perón había, bah.., el arquitecto había diseñado (…) mundialmente fue esto tomado, como fue la Ciudad de los niños, la magnitud que ha tenido de esto. Y aparte son hermosas, hermosas, mirá lo que son estas paredes (tocando la del edificio), son de concreto, mira lo que es esto… ” 7 - Algunas de las frases rescatadas en las entrevistas enfatizan en cuestiones como: “las excelentes visuales que dan hacia la parte más linda de la ciudad”; “qué lindo verde, pensar que casi no lo veo porque salgo y entro siempre cuando esta oscuro… somos muy afortunados de poder estar en este lugar”; “tengo todos mis amigos en este lugar… me pase la infancia jugando por estos lugares”; “El lugar es hermoso, es un paraíso donde vivimos, y es más tranquilo”; “Esto es histórico, esto lo dio todo Evita… arreglado quedaría lindo”


4. Los aprendizajes y las deudas pendientes: La sistematización de la información obtenida en el relevamiento, junto a una nueva indagación y búsqueda de información histórico-arquitectónica son las acciones posteriormente desarrolladas. Para la sistematización se trabajó de manera diferenciada sobre los datos del relevamiento físico y las entrevistas. Para el primero, por ser datos cuantitativos principalmente, se reorganizó la información en rubros que permitieron obtener porcentajes generales del estado de conservación e intervención posterior del edificio. Para las entrevistas se optó por ponerlas en común y obtener apreciaciones generales (colocando el acento en las reiteraciones y acuerdos, así como en las oposiciones). Los datos se ordenaron según cinco categorías: la habitabilidad de las unidades, la apreciación del edificio y del barrio, las percepción de “los otros” (sus vecinos del edificio y del barrio, de otros barrios), la relación con los espacios públicos y las propuestas de futura intervención. Por otro lado, la ampliación de la información consistió en la obtención de planimetrías y fotografías originales, recolección de nuevos datos y verificación de algunos supuestos, así como el procesamiento de los mismos. A partir de la sistematización se trabajó en la preparación de la Jornada “Mejoramiento del hábitat y regularización dominial Ciudad Evita”, coorganizada por la Comisión Nacional de Tierras para el Hábitat Social Padre Mugica y Vivienda Social y Ciudad. Para ello se diseñaron diferentes soportes que permitieran compartir los datos obtenidos. Por un lado, la elaboración de paneles que expusieran las pautas originales de diseño junto con las apreciaciones de los habitantes que, de alguna manera, están validando esos mismos supuestos. También se realizó una presentación de diapositivas que resumió el proceso realizado hasta el momento, y en la que se incluyó un video editado sobre el relevamiento previo. La Jornada se llevó a cabo con el objetivo, no sólo de presentar la devolución de las instancias de relevamiento mencionado y de las formas de organización de los habitantes en torno al proceso desarrollado con la Comisión, sino también con la finalidad de pensar colectivamente pautas generales para la definición de un proyecto participativo destinado a la recualificación edilicia que acompañe las acciones vinculadas a la regularización dominial. El evento permitió asimismo, la entrega de los certificados de tenencia de las viviendas, así como la particular intervención de las


familias que habitan el edificio, expresando sus expectativas y agradecimiento por el camino iniciado y del que forman parte. Como proceso en desarrollo aún queda pendiente el taller para la discusión de estrategias de intervención y priorización de acciones en una búsqueda apropiada de propuestas y materializaciones. En este punto, vuelve a evidenciarse la necesidad de conciliar acciones entre la valoración patrimonial y los deseos familiares, atendiendo tanto al hecho de que habitan un edificio paradigmático para el patrimonio nacional, como fundamentalmente al reconocimiento de que dicho edificio implica un destino y una necesidad básica: consolidarse como un patrimonio vivo, como un patrimonio habitado.

01. Fachada anterior. P.Bagnera, 2007

03. Detalle de fachada y azotea. P.Bagnera, 2007

02. Fachada posterior. P.Cruz, 2010

04. Planta baja libre. N.Lenarduzzi, 2010


BIBLIOGRAFÍA AA VV, Arquitectura y Comunidad Nacional. Escuela, arte, ciencia, técnica y comunidad nacional: historia argentina de la vivienda de interés social. Período 194355, Tomo I, Buenos Aires. s/f. Aboy Rosa, “La vivienda social en Buenos Aires en la segunda posguerra (19461955)”, Scripta Nova, Revista Electrónica de Geografía y Ciencias Sociales Nº 146, Barcelona: Universidad de Barcelona, 2003. Bagnera Paola, compiladora, Vivienda social y arquitectura moderna: Argentina y Cataluña (1930-1970), Santa Fe: Ediciones UNL, 2008. Ballent Anahi, Las huellas de la política: vivienda, ciudad, peronismo en Buenos Aires, 1943-1955. Buenos Aires: Universidad Nacional de Quilmes, 2003. Gaggero Héctor, Garro Alicia, Del trabajo a la casa. La política de vivienda del gobierno peronista (1946-1955), Buenos Aires: Biblos, Fundación S. Rodríguez, 1996. PCI AECI 2005 FADU - UNL / ETSAB – UPC, Vivienda Social y Arquitectura Moderna. Sistematización y redibujo obra realizada por W. Galván (FADU-UNL), Santa Fe, 2006. Fuentes planimétricas y documentales: CEDIAP (Centro de Documentación e Información - Ministerio de Economía y Finanzas Públicas, República Argentina) Archivo Intermedio de la Nación. Fuentes procedentes de la historia oral: 43 entrevistas a los habitantes actuales de Ciudad Evita.

"Patrimonio y participación: el caso de la Casa Colectiva Nº 1, Ciudad Evita"  

Bagnera Paola, Pennisi M.Belén (Vivienda Social y Ciudad, FADU Universidad Nacional del Litoral, 2011). Presentación en Jornadas: El Patrimo...

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