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Septiembre 2011 REVISTA DE LA FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES DE LA UNIVERSIDAD NACIONAL DE LOMAS DE ZAMORA

AÑO 3 - Nº16

Octubre, a la vista La gran diferencia obtenida por el kirchnerismo en las primarias dejó perplejos a sus competidores y a los medios que tanto hicieron para desgastar al gobierno. Plantea además un dilema para los candidatos opositores: insistir con una campaña para ubicarse como principal opositor o enfocarla hacia la obtención de bancas de diputados.

Tránsito lento

La producción de vehículos crece a un ritmo exponencial y la infraestructura vial no la acompaña. La inversión en transporte público es insuficiente y tampoco hay planificación conjunta entre los distintos gobiernos para trazar estrategias comunes.

16 VACUNAS OBLIGATORIAS

CRISIS DE SELECCIÓN

Invertir en salud

Volver a empezar

ENTREVISTA TERESA PARODI

Música popular y memoria

ADEMAS: El fenómeno Tecnópolis I Emilse Moler, a 35 años de la Noche de los Lápices I Periodistas y ley de medios I Misión en el Impenetrable I Emiliano Rodríguez, hecho en casa.


Publicación mensual de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora

Sumario

Director: Daniel Miguez

Consejo de Redacción: Jorge Benedetti Leonardo Castillo Adrián Figueroa Díaz Gustavo Naón Pablo Romano Eduardo Videla Martín Voogd

Editorial

Pag. 3

Pag. 4

Dilemas de la oposición

Pag. 6

El fenómeno Tecnópolis

Pag. 10

A 35 años de la Noche de los Lápices

Pag. 12

Vacunas para todos

Pag. 16

México y la guerra narco

Pag. 20

La crisis del tránsito

Pag. 22

Ilustración:

Cómo formar periodistas

Pag. 26

Facundo Labaké Guadalupe Labaké Martina Miguez

Misión en el Impenetrable

Pag. 30

La Selección vuelve a empezar

Pag. 34

Entrevista a Teresa Parodi

Pag. 40

El Apocalipsis en la literatura (I)

Pag. 44

Juan Carlos Romero recomienda

Pag. 47

Emiliano Rodríguez, hecho en casa

Pag. 50

Escriben en este número: Ramiro Arce Soledad Arréguez Manozzo Horacio Raúl Campos Cecilia Díaz Gabriela Granata Juan Manuel Lazzarino Melissa Orsi Matías Quercia Marcelo Rielo Martín Silles María Daniela Yaccar

Voto en positivo

Diseño: Pamela Royo

Contratapa y retiración: Rubén Ortiz

Fotografía: ARGRA Escuela Télam

Servicio periodístico: Agencia Universitaria de Noticias y Opinión www.auno.org.ar

Contacto: elcruce@auno.org.ar TE: 4282-8172 /6006 Dirección: Camino de Cintura y Juan XXIII, Llavallol, provincia de Buenos Aires (CP: 1836) ISSN, en trámite Derechos de propiedad intelectual, en trámite.


EDITORIAL Por Daniel Miguez

El análisis de Aguinis y Sarlo El martes posterior a las elecciones primarias, en una nota que escribió para Clarín, el escritor Marcos Aguinis se lamentaba de que en 2003 Elisa Carrió y Ricardo López Murphy no conformaron una alianza, la que “hubiera salvado al país de la era kirchnerista”. No sólo eso. Asegura Aguinis que si Carrió y López Murphy se hubieran unido en 2003 nos hubieran elevado “hacia un desarrollo genuino equivalente al que protagonizan ahora Chile, Colombia, Perú y Brasil”. Se ve que no es de salir mucho Aguinis. O quizás en Santiago de Chile sólo lo llevan al barrio Las Condes, o en Lima apenas visita Miraflores. Seguramente Aguinis no se refiere a la Colombia que tiene 48 asesinatos por día y aproximadamente dos millones de ciudadanos desplazados con violencia de sus ciudades. ¿O habla de otra cosa cuando habla de desarrollo genuino? Siempre sorprende Aguinis. El resto de su artículo es más con-

vencional respecto a su tradicional postura de desprecio por la ciudadanía que no piensa como él. Opina Aguinis que Cristina Fernández de Kirchner ganó porque “su voz fue transmitida por la cadena nacional en toda oportunidad que se le ocurriese”, por “la garúa de subsidios” y “la lluvia de promesas”. El análisis pluvial de Aguinis parece insuficiente para explicar las razones de un triunfo por más del 50% de los votos. El kirchnerismo lleva 8 años gobernando ¿y gana por las promesas de lo que va a hacer en el futuro? Demasiada subestimación de sus compatriotas expone Aguinis. El mismo día, en el diario La Nación, la profesora de literatura Beatriz Sarlo vuelve a ponerse en el rol de politóloga. En su nota sostiene que Cristina ganó gracias a que murió Néstor Kirchner. “En 2010, la muerte de Néstor Kirchner, le da a la línea que él armó dentro del justicialismo una dimensión

que su viuda ha sabido aprovechar”, dice Sarlo, quien se refiere una y otra vez a Kirchner como “el muerto” y a Cristina como “la viuda”. Sarlo habla de “el edificio político que le dejó el muerto”. Y unos párrafos más adelante, refiriéndose al “espíritu belicoso” de Kirchner, dice que “muerto, la viuda supo cambiar el tono”. En la misma nota, quizá para parecer políticamente correcta, Sarlo cree necesario decir que el “viva el cáncer”, que se escribió en las paredes de Recoleta cuando murió Eva Perón, fue una “frase repulsiva”. Todos los políticos de todas las épocas tienen intelectuales de quienes se nutren. Aguinis y Sarlo son los referentes intelectuales de muchos dirigentes opositores al Gobierno. Si la comprensión de la realidad de esa dirigencia tiene la misma profundidad de los análisis políticos de Aguinis y Sarlo, no debería asombrar tanto el puñado de votos que obtuvieron el 14 de agosto.


EL ESCENARIO POLITICO PARA LAS ELECCIONES DE OCTUBRE

Voto en

positivo Por Daniel Miguez

La enorme diferencia que consiguió el kirchnerismo en las elecciones del 14 de agosto deja en evidencia que los avances sociales y económicos del Gobierno son palpables para la ciudadanía. A la oposición le queda poco margen para revertir

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el resultado el 23 de octubre. La avalancha de votos que tuvo el kirchnerismo en las primarias del 14 de agosto pasado, y la impresionante diferencia que sacó respecto a sus opositores le dejó el camino consolidado para las elecciones generales del 23 de octubre. Es poco lo que Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Hermes Binner –los tres candidatos que pudieron superar un dígito en los porcentajes de votos- pueden hacer para revertir la situación. Sólo el Gobierno puede variar la ecuación: achicando las adhesiones si comete errores o agigantándolas si continúa como hasta ahora. La magnitud de la victoria kirchnerista dejó azorados a los dirigentes y a los responsables de medios de comunicación opositores. Es habitual que públicamente los políticos hagan análisis o interpreta-

ciones que no se corresponden con la realidad para tratar de influir en las decisiones de los votantes. Lo impactante es que pasada la elección quedó demostrado que ellos mismos se lo creyeron. Es como la patología de los mentirosos de que de tanto fraguar hechos terminan creyendo que esos hechos en verdad ocurrieron. Todos, oficialistas y opositores, sabían que las derrotas del kirchnerismo en Capital, Santa Fe y Córdoba, no marcaban tendencia para las elecciones nacionales, o, si las marcaban, eran a favor del Gobierno. Aún perdiendo en esos distritos, al kirchnerismo le había ido mejor que en 2007, cuando Cristina Fernández de Kirchner ganó sin necesidad de ballotage. La lógica, entonces, es que ahora a la Presidenta

le debería ir mejor que en 2007. La oposición trató de mostrar que esas derrotas distritales representaban un cambio de humor social hacia el Gobierno nacional. Como estrategia de comunicación era previsible y estaba bien. Pero de ahí a suponer que eso en verdad iba a ser así, pareciera increíble. Por ejemplo, después de la elección se escucharon declaraciones de los dirigentes de las cámaras agropecuarias Eduardo Buzzi, Alfredo De Angeli, Hugo Biolcati y Mario Llambías (sacó el 3% de los votos como candidato a diputado en la lista de Elisa Carrió y 4% en su ciudad General Villegas). Todos ellos expresaban su asombro por cómo votó “el campo” a favor de Cristina. El propio Duhalde dijo que el voto de la gente de campo fue “vergonzante”, en una variante del “asco” que tuvo Fito Páez, pero en su caso sin recibir reproches mediáticos. Ahora bien: ¿no responde a la lógica más elemental que, si con las políticas de este Gobierno, los productores agropecuarios están ganando dinero como nunca antes en la historia, voten por su continuidad? Obvio, pensaría alguien con sentido común. ¿Si con la votación no positiva de Julio Cobos empujada y celebrada por la


Mesa de Enlace el 80% de los productores (los pequeños y medianos) perdieron el 12% de ganancias, era esperable que siguieran los consejos electorales de esos dirigentes? ¿Tenía lógica que votaran a Duhalde como les sugería Buzzi, a Carrió como pedía Llambías o cualquier opositor como proclamaba Biolcati? Pese a tanta lógica los dirigentes agropecuarios quedaron congelados por la sorpresa. Ahora todos los “análisis” de los medios opositores están centrados en marcar qué hizo mal la oposición para obtener resultados tan desastrosos. A coro los “analistas” los retan porque no supieron unirse a tiempo, los acusan de ser vanidosos y ególatras por anteponer ambiciones personales a los intereses de…y aquí usan variados eufemismos para sustituir a los intereses del medio al que representan. Y los políticos opositores siguen comprando en el almacén de la información con el manual del buen comprador escrito por el almacenero, como decía Arturo Jauretche. Ellos también se preguntan ¿qué hicimos mal para que ganara Cristina? Está bien que se pregunten eso. Siempre es buena la autocrítica. Pero ¿no cabe dentro de las hipótesis plantearse que el Gobierno

también hizo algo bueno y que por eso ganó? Más aún: ¿No será que más allá de aciertos y desaciertos del Gobierno lo que se valora positivamente es un rumbo económico? Si el país tuvo, en la mayor parte de los 30 años anteriores a los gobiernos kirchneristas, una política económica liberal, no proteccionista, anti industrialista, que generaba desempleo y restringía el consumo y desatendía a los más postergados (dicho esto en términos esquemáticos), es razonable inferir que la mayoría de la población no quiera volver a aquello. Si el kirchnerismo, en especial durante el gobierno de Cristina -luego de que Néstor Kirchner atenuara lo más crudo de la crisis-, fue un productor y gestor de nuevos derechos para los jubilados, para los trabajadores, para los niños, para los científicos, para los artistas, para los homosexuales ¿porqué podría tener una valoración tan negativa como para perder una elección pre-presidencial? Quizás algunos encuentren una respuesta válida en la masiva propaganda en contra del Gobierno que ejercieron y ejercen los medios de comunicación más poderosos. Es válido. Nadie puede ser tan necio como para negar cómo los medios inciden en la

construcción de realidad unificando un discurso y su intención de transformar su ideología en el sentido común de la sociedad. Nuestra hipótesis, desde siempre, fue que los medios inciden pero no son absolutamente determinantes. Si hubo un robo podrán decir que hay una ola de robos, pero sobre la base de una verdad: hubo un robo. Es decir que la mentira debe tener una base de verosimilitud. Pero les será más difícil convencer que se paralizaron las obras públicas al vecino que en ese momento ve como están asfaltando su barrio o decirle que crece la pobreza al hombre que antes no tenía para comer y ahora sí. No es imposible, pero es más difícil. En lo que falta ahora para las elecciones generales de octubre los partidos a los que no les fue bien en las primarias tratarán de reacomodar estrategias y discursos, pero en vista de la diferencia de votos del 14 agosto, seguramente se concentrarán en fortalecer la idea de llamar a votar a sus diputados reflotando la idea -que no por trillada a veces es efectiva- de convencer sobre las bondades de que el oficialismo no tenga mayoría parlamentaria para “equilibrar los poderes”.


EL ESCENARIO POLITICO PARA LAS ELECCIONES DE OCTUBRE

La oposici贸n en tiempos de kirchnerismo Por Gabriela Granata


El gran desafío para los candidatos, de no lograr entrar en una segunda vuelta, será instalarse como principal referente anti K. Y, de mínima, que el bajo piso obtenido en las primarias no se transforme en su techo. La oposición tiene muchos motivos para preocuparse y comenzar con una necesaria revisión de su estrategia política y de su ingeniería electoral. Si entre las teorías del “rejunte” y de la “soledad” existe un punto intermedio para discutir programas y coincidencias, los partidos tradicionales y los emergentes no encontraron aún la fórmula. Las elecciones primarias que se realizaron por primera vez en la Argentina en todo el territorio nacional el 14

de agosto para validar a los candidatos a Presidente y vice, diputados y senadores nacionales y que replicaron algunas provincias, mostraron a la presidenta Cristina Fernández con una fortaleza que pocos análisis previos preveían. Con más del 50 por ciento de los votantes volcados hacia la candidata del Frente para la Victoria, esa cifra condensó los aciertos de construcción y gestión de gobierno y colocó a las fuerzas anti K en la necesidad de mi-

rarse en el espejo y evaluar si es posible que los pataleos se transformen en propuestas alternativas. Tienen dos meses para equilibrar propuestas: hasta el 23 de octubre cuando se realiza la primera vuelta electoral, ya sin ensayo general. Ricardo Alfonsín, con su incómoda alianza con Francisco De Narváez; Eduardo Duhalde con su Frente Popular y Hermes Binner con el Frente Amplio Progresista tuvieron entre sí una diferencia de menos de 2 puntos porcentuales. Y ninguno superó el 13 por ciento. Esa paridad obliga a un esfuerzo doble de los candidatos de la oposición: en una situación de shock por el abismo que los separa de las preferencias que tuvo el kirchnerismo, tienen que buscar el equilibrio entre discurso y acción, esto es, deben enfrentar a un Gobierno con clara superioridad numérica


electoral, a la vez que a sus propios fantasmas y limitaciones para diferenciarse de sus competidores y sacar alguna luz de ventaja si alguno de ellos pretende convertirse en el principal referente opositor.

Juntitos los tres La ciudadanía demostró una vez más que salta por encima de especulaciones y construcciones de laboratorio. Pasó con el radicalismo que pretendió sumar Alfonsín

+ De Narváez, cuando en realidad debió haber puesto el signo menos. Y con Hermes Binner, que parecía que tenía todo para dividir votos al no haberse aliado con la UCR y en realidad multiplicó su escasa inserción en el electorado, en el que era prácticamente un desconocido a nivel nacional. Aún con la estrecha ventaja que obtuvo su sucesor en la gobernación en Santa Fe y la flaca actuación de su candidato-aliado cordobés Luis Juez, Binner consiguió crecer hasta un moderado 10

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Equipo que gobierna, no se toca La elección primaria abierta nacional que le otorgó a Cristina Fernández un apoyo abrumador, con más del 50 por ciento, para que compita por su reelección, no escapó a la regla que dominó los comicios adelantados que se disputaron este año. Como en la máxima deportiva que indica que “equipo que gana no se toca”, en nueve de los diez distritos que decidieron desdoblar las elecciones locales, se impuso el candidato oficialista, un reconocimiento a su gestión, en definitiva. En seis casos además, hubo reelección del gobernante actual. A eso se refirió la jefa de Estado cuando, al día siguiente de las primarias, sostuvo que si a la ciudadanía “la consultan acerca de una Intendencia, de una Gobernación, o de una Presidencia, responde puntualmente a partir de las propuestas o de los candidatos que le hacen o le formulan esas proposiciones. Creo en una sociedad que vota positivamente, y que votó un reconocimiento al trabajo, a la gestión”, Pocas horas después, el candidato del Frente Amplio y también gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, acompañaba esa teoría: “Todo bienestar económico genera adhesión hacia los ejecutivos”. La saga de respaldos a los oficialismos locales comenzó en Salta el 10 de abril cuando consiguió mantenerse por un período más de gobierno el justicialista Juan Manuel Urtubey; en La Rioja obtuvo lo mismo Luis Beder Herrera; en Misiones se ganó el derecho a un segundo período Maurice Closs y en Neuquén, Jorge Sapag. En Tierra del Fuego llevará adelante un segundo período la gobernadora Fabiana Ríos por otros cuatro años, y el último mandatario reelecto fue el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri. En otras tres provincias, en tanto, se impuso el oficialismo, pero el gobernador no se postuló para la reelección. Fue el caso de Chubut, donde Mario Das Neves impulsó a Martín Buzzi, electo finalmente para gobernar la provincia. Das Neves terminó como candidato a vicepresidente de Eduardo Duhalde por la alianza Unión Popular, y Buzzi pasó de ser un adversario del kirchnerismo a reunirse con la presidenta Cristina Fernández y expresar el apoyo a la Casa Rosada. En Santa Fe, en tanto, el gobernador Binner también dejará la gobernación tras el sueño presidencial, compartiendo la fórmula con la senadora juecista Norma Morandini, y postuló a su ministro de Gobierno, Antonio Bonfatti, quien se impuso por estrecho margen, en comicios que tuvieron como sorpresa el desempeño del actor cómico y reciente incorporación al macrista PRO, Miguel Del Sel. El tercer caso de continuidad de partido pero no de gobernador fue en Córdoba. Juan Schiaretti dejará su puesto en diciembre en manos de José Manuel De la Sota, quien regresa a la administración provincial. La excepción, el distrito que rompió la regla de triunfos oficialistas, fue en el primer peldaño del calendario electoral. En Catamarca, el 13 de marzo, el gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral no pudo retener la gobernación, que cambió de signo político con el triunfo de Lucía Corpacci, del Frente para la Victoria. Corpacci había sido aliada de Brizuela del Moral, con quien se distanció en los últimos dos años y consiguió arrebatarle el control político de la provincia.

por ciento que vale contar como potenciado por la brevedad de la previa electoral. La de Binner fue tal vez, la campaña más propositiva, con proyectos sobre los subsidios a los servicios públicos, para los jubilados y el campo, y una postura sólida respecto de la inflación. El santafesino tiene detrás de sus palabras el peso de la gestión en su provincia. El tercero en la conversación para cargarse el rótulo de “mejor segundo” es Eduardo Duhalde. En un regreso que parecía poco probable, creció bajo el sol y riego de los votos en la ciudad de Buenos Aires en la reelección macrista del 31 de julio y en el desempeño sorpresivamente exitoso del PRO con Miguel Del Sel en Santa Fe. Aunque Mauricio Macri haya decretado ese eufemismo que usan los líderes para no tomar partido personal y que se da en llamar “libertad de acción” –¿pueden tener acaso otra condición los votantes?un dirigente PRO es visualizado como más cercano al duhaldismo que a otro espacio, hijo de la herencia peronista que se volcó a fertilizar los inicios del partido amarillo.

De pisos y techos Ahora, las posibilidades de ellos tres están dadas por una combinación de esa mirada en retrospectiva con una teoría que pueden aportar los dirigentes de cada sector sobre los pisos y techos. En el caso de Alfonsín, en el radicalismo esperaban que su piso estuviera más cerca de los 20 puntos que del 10. Ese desnivel es el que explica la visualización del dirigente radical como uno de los grandes perdedores entre los ganadores del pelotón opositor. Si el radicalismo, con su estructura tentacular extendida en todo el país, con la maquinaria aceitada del ejercicio electoral –un comité en cada pueblo y las elecciones, mejor aún si es con internas, como el éxtasis partidario- sólo consiguió desinflar su propia expectativa, deberá duplicar los esfuerzos para, primero, contener a los desanimados que esperaban un desempeño mejor. Y sólo a partir de allí, salir a la caza de que su piso no se transforme


OPINION

El voto emancipado Por Oscar R. González*

en su techo. O peor aún, que encuentre un plataforma bajo nivel. Todos los preconceptos que iban a orientar la campaña del radical – una baja participación en la interna abierta permite salir a capturar el voto independiente; con Ricardo segundo es más fácil que se oriente hacia él el voto útil porque tiene menos imagen negativa que Duhalde y más conocimiento que Binner- se estrellaron contra la realidad. La participación en la interna fue récord, mayor a las últimas elecciones generales y se dan más las condiciones de que los votos tomen una inercia centrífuga y no centrípeta. En el caso de Duhalde, la alta imagen negativa que registran las encuestas sobre su figura tiene ya rango de mito. Y los desaciertos de encuestadores versus números finales hacen improbable una especulación sobre el punto. Las palabras de los dirigentes políticos pueden funcionar como dato de equilibrio: incluso en el propio duhaldismo reconocen que difícilmente puedan seducir votantes de centroizquierda, o centroprogresistas y que pueden hacer del bonaerense un uso limitado en su potencial de juego. Binner aparece entonces como la figura más novedosa y, como todo dirigente con poco rango de conocimiento por parte de los votantes, sujeto para los complejos vitamínicos que se le puedan inyectar. En el sector del Frente Amplio Progresista que lleva la candidatura presidencial del santafesino afirman que su 10 por ciento es un piso y que puede captar votos radicales, los que deja huérfanos Elisa Carrió con su no campaña presidencial, los que podría haber cosechado Proyecto Sur de Pino Solanas y vaya a saber si alguno que se arrepiente de haber votado a Cristina y decide cambiar su voto. Cualquier ingeniería numérica tiene en cuenta que, enfrente, la adversaria es la presidenta que tuvo la mitad mas 2 de los votos.

Los que se quedaron con poquito y nada “Las internas abiertas permiten votar con

el corazón”. La frase le pertenece a Elisa Carrió pocas horas antes de que tuviera en planillas y pantallas la evidencia de que los sufragios cardiológicos no eran su fuerte. La Coalición Cívica hizo la peor elección de su breve existencia y llevó a su líder a un gesto político mezquino que quiso revestir de grandeza: retiró de la competencia oficial a su fórmula con Adrian Pérez para dejarla en una especie de categorías paralela, amateur. Es decir, el binomio se mantiene para no desarmar la lista sabana pero con un pedido expreso de que no la voten y que opten por cortar boleta. Una forma sui generis de entender la construcción de un espacio político, casi como ese gesto de haber dejado solo a su candidato a vicepresidente el anuncio de la derrota en las elecciones internas, cuando al día siguiente Lilita Carrió recitó el religiosamente sabido “por mi culpa, por mi culpa por mi gran culpa”. El otro gran perdedor fue Fernando “Pino” Solanas. Primero le había corrido el arco a quien era su candidato a jefe de Gobierno porteño, Claudio Lozano, bajo la acusación de mal desempeño electoral prospectivo. Al cineasta no le fue mucho mejor de lo que vapuleaba en el otro. Y un berrinche de figuras lo separó de la alternativa de integrar el binnerista Frente Amplio. Colocó a la prestigiosa académica Alcira Argumedo como su postulante presidencial contra muchas objeciones internas y descapitalizó Proyecto Sur que ahora va a las elecciones generales sin candidata presidencial: sólo obtuvo el 0,90 de los favores del electorado, lejos del 1,5 por ciento mínimo requerido por ley. El vecinal Sergio Pastore y por derecha, Jose Bonacci se suman a los binomios que depuró la interna. Mucho mejor le fue a Alberto Rodríguez Saa con su modelo San Luis y sus excentricidades artísticas y espaciales, invento del planeta Xilium mediante que inspira sus pinturas, y la permanencia de la izquierda con la candidatura Jorge Altamira que, por milagro, vocación o la vigencia de un clásico, sigue en carrera.

Cuando se anunciaba con estruendo el arribo de la era en que habrían sido abolidas las utopías, en la que el fervor militante y la pasión por la justicia fueron sustituidas por las frases efectistas y huecas de los candidatos, los resultados de las internas abiertas, simultáneas y obligatorias, demostraron que cuando la política es un instrumento de cambios progresistas puede lograr que millones de voluntades se sustraigan del poder de las corporaciones de la comunicación y de su intento por imponer agendas, programas y candidatos. Son esas corporaciones, junto con los candidatos de la derecha y los que se derechizaron aceleradamente, los grandes derrotados de este episodio cívico, liquidando la ilusión, presentada como profecía, de que tres de los cuatro grandes distritos electorales -la ciudad de Buenos Aires y las provincias de Santa Fe y Córdoba- marcaban una inmodificable tendencia opositora que se afirmaría hacia las presidenciales. El presagio fue rotundamente desmentido por la victoria de la Presidenta en los dos primeros distritos y por la mísera cosecha del gobernador electo, José Manuel de la Sota, en la última. Toda una demostración de que la soberanía popular no vive en cautiverio sino que se reserva un alto grado de autonomía. Pero el desplazamiento a la derecha, entusiastamente inducido por la prensa hegemónica, también incluyó a fuerzas políticas que aspiraban a mostrarse como opciones moderadas, de centro y centroizquierda que, al autoexcluirse del proceso de reformas abierto en esta etapa, terminaron conformándose con alambrar los límites de sus mezquinas parcelas electorales. Son esos sectores los que no se atrevieron a sacar los pies del plato fuerte que sirve la derecha, con sus programas de ajuste, austeridad fiscal y, en general, de concesiones a la demanda del sector más concentrado del capital. Así, los resultados en Santa Fe terminaron castigando la pusilanimidad política de binneristas y reutemannistas y, por supuesto, a la derecha macri-peronista de Del Sel. De un modo parecido, los cordobeses descreyeron de la inventada cordobización y votaron en consonancia con el resto del país por Cristina Fernández. La victoria de Macri en la ciudad de Buenos Aires, que había llevado a muchos analistas políticos a concluir que el elector vota siempre y en cualquier circunstancia por la estabilidad, con un desganado propósito de que nada cambie, quedó cuestionada por el aluvión del domingo, cuando, en una elección que ni siquiera era definitiva, la Presidenta concentró el apoyo masivo de un pueblo que no eligió consagrar un statu quo sino respaldar la continuidad y profundización de un conjunto de reformas políticas, económicas y sociales que, eso sí, han mejorado las condiciones de vida de todos los argentinos. *Dirigente del Socialismo para la Victoria. Secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional.


LA MEGAMUESTRA TECNOPOLIS SERA ANUAL A PARTIR DE 2012

Ciencia, pasión de multitudes Por Cecilia Díaz

Más de dos millones de personas visitaron la exposición de ciencia y tecnología, en su primera etapa, que terminó el 22 de agosto. El interés masivo que despertó impulsó la decisión de realizarla todos los años, para mostrar los avances en esas áreas. Pero también dio pie para una extensión a partir de este

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mes y hasta el último domingo de noviembre. Fueron 45 días de exposición en lo que fue un batallón del Ejército, en Vicente López, frente al Parque Sarmiento. Exhibió los avances de la ciencia y la tecnología logrados en los últimos años por investigadores argentinos. Tecnópolis terminó su primera edición con un promedio de cien mil visitantes por día, pero antes del cierre, el éxito obtenido impulsó la decisión de reabrir en septiembre y hasta fines de noviembre, con algunos cambios e incorporaciones. Como propuesta para el futuro, además, queda el objetivo de plantarse como la muestra anual más importante del país. Unos 160 guías recorrieron con sus camperas naranja fluorescente las 50 hectáreas de Tecnópolis para que los visitantes, mapa en mano, encontraran sus stands

favoritos. Dato que no es menor considerando que la muestra contó con unos 122 expositores que compartieron los avances en materia de ciencia, arte y tecnología. El predio de Villa Martelli recibió diariamente una multitud. Así, la actividad que en principio se pensaba hacer por pocos días en Barrio Norte como cierre de los festejos del Bicentenario de la Revolución de Mayo, a fines de 2010, pasó a ser una propuesta más grande, que llegó para quedarse: la muestra se renovará una vez por año para exponer los avances logrados en ciencia y tecnología. Empresas y ministerios, atistas, científicos, políticos y hasta robots fueron los protagonistas de una propuesta que intentó y logró desacartornar a la ciencia y apostar a la innovación.

Se prepararon las tierras que pertenecen al Ejército y que durante la dictadura sirvieron para albergar al Batallón 601. Se removieron unas 40 mil toneladas de escombros, se desmalezó, y se requirió un total de 11.800 trabajadores para la construcción y organización de la muestra. El objetivo de la muestra consistió en lograr que los más chicos no vean al desarrollo científico como “un cuartito oscuro, donde trabaja un señor de guardapolvos, anteojos, viejo y gruñón que no nos mira”, como dijo el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, quien junto al ministro de Ciencia, Lino Barañao fue uno de los principales organizadores de la muestra. “Lamentablemente no nos autorizaron a hacerlo en la Ciudad de Buenos Aires y nos tuvimos que poner a pensar dónde y cómo lo hacíamos. Pero la verdad es que no hay mal que por bien no venga y de aquello que iba a ser algo que iba a durar unos pocos días, vinimos a este verdadero parque temático”, dijo la presidenta Cristina Fernández al inaugurar la muestra. Además de organismos estatales que promueven la investigación y el desarrollo científico, también participaron empresas que -desde el sector automotriz, del software o el sector energético, entre otras- aportan al desarrollo de la produc-


Obreros que reconstruyeron el predio estuvieron presentes cuando la Presidenta dio el discurso inaugural (Foto: Cecilia Diaz)

ción en nuestro país. Sin un fin comercial, mostraron todo lo que hicieron en los últimos años. Hubo una fusión entre sector público y privado, para que el convocante no sea únicamente un gobierno, sino más bien un modelo que prioriza al valor agregado en toda la industria. No alcanzó un día entero de visita para recorrer todo lo que ofrecía Tecnópolis. La invadieron los chicos para disfrutar sus vacaciones de invierno en un parque temático diferente. Llegaban con sus cámaras de foto y hasta con sus skates para ir a la pista del Espacio Joven, donde los esperaban rampas y DJs. Entre los stands se montó una miniatura de la represa Yacyretá y un galpón llamado Orgullo Nacional, donde se mostraron desde electrodomésticos hasta vehículos fabricados en nuestro país. Hasta la coupé justicialista dijo presente, en el espacio que reflejaba cómo creció la industria en tiempos difíciles. Charlas con especialistas y conferencias en vivo con personal de las bases en la Antártida fueron parte de un programa de actividades que también sumó a recitales o desfiles de moda. “Esto es como revivir el Bicentenario”, comentaba un adolescente, durante la visita. Y es cierto: el espíritu de celebración, los

espectáculos de Fuerza Bruta amenizaron las charlas de especialistas en distintas áreas. Sólo la lluvia pudo frenar, de a ratos, el desarrollo de Tecnópolis. Habrá que ver si, de aquí a un par de años, logra instalarse como la versión alternativa

de aquella otra que muestra la excelencia del ganado y la agricultura, en La Rural. Por ahora queda la certeza de que satélites, simuladores, bibliotecas vivientes, robots y otras innovaciones regresarán cada año, retrucando la apuesta.

Cinco continentes en el mundo de la tecnología Aire, Agua, Tierra, Fuego e Imaginación fueron los continentes en los que se organizó la muestra Tecnópolis. En cada uno de ellos los ministerios, secretarías y empresas exhibieron sus mayores avances, pero también se dio un espacio para educar. ¿La intención? Mejorar la calidad de vida y demostrar la importancia de consolidar el desarrollo. “La gente no sabe que el 24 por ciento de la Argentina tiene problemas por fuertes lluvias y que el porcentaje restante sufre un clima árido. Por eso estamos acá, explicando que es necesaria la obra pública para reencausar el agua”, explicaba uno de los encargados del stand que montó la Subsecretaría de Recursos Hídricos. Allí, mediante pantallas táctiles se podía participar de un juego en el que se debía adivinar cuántos litros de agua son necesarios para cosechar la planta de lechuga que se come los domingos junto con el asado; o cuántos litros se pierden por la canilla al cepillarnos los dientes todas las mañanas. Hacía frío. Pero la gente hacía cola igual para ingresar al acuario electrónico. Intervenciones sonoras y proyecciones de imágenes sobre objetos de un diminuto cuarto hacían sentir a los visitantes que estaban en el mismísimo fondo del mar. “Es increíble cómo reacciona la gente”, confesaba Juan, uno de los encargados de hacer rotar a quienes ingresaban. Mapa en mano se podía planificar la recorrida. Visitar las huertas, ver los espectáculos de circo o tomar una clase de breakdance, en el galpón de las artes. “A la gente le gusta ver los simuladores y los robots que parecen humanos; aunque entre los más chicos también son furor los espacios dedicados a dinosaurios y el videojuego de rock”, resumía una de las integrantes del equipo que trabajó en la organización de Tecnópolis, un equipo que se distinguía del resto de los caminantes por las camperas naranja flúo. “Somos un montón y a pesar que tenemos los lunes libre porque la feria está cerrada, recién vamos a descansar cuando todo termine”, reconoció.


A 35 AÑOS DE LA NOCHE DE LOS LAPICES

“Nos detuvieron por ser militantes, no por reclamar el boleto estudiantil” Por Juan Manuel Lazzarino

Emilce Moler es una de las sobrevivientes del episodio que fue ícono del accionar de los grupos de tareas durante la pasada dictadura. En una entrevista con El Cruce, repasa sus vivencias después de que un reclamo por el boleto estudiantil organizado por la UES se transformara en la excusa perfecta de los represores para perseguir, secuestrar y asesinar a cientos de adolescentes

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comprometidos con la lucha política.

Emilce Moler tenía 17 años, estudiaba Bellas Artes, militaba en la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y antes de ser secuestrada sabía que su vida estaba en peligro. Permaneció en el centro de detención clandestino de Arana hasta que fue traslada a la cárcel de Villa Devoto a disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Allí permaneció desde enero de 1977 hasta abril de 1978, cuando le dieron la “libertad bajo vigilancia”. Le prohibieron volver a La Plata y estudiar Bellas Artes. Ahora trabaja en Buenos Aires, pero vive en Mar del Plata. Con el retorno a la democracia, Moler inició su militancia sindical y desde su campo de estudio, la matemática, colaboró con la identificación de desaparecidos completando las huellas digitales con procedimientos científicos. Ríe como una niña cuando se nota irreverente o rebelde y no pierde la esperanza de un país mejor. -¿Cuánto influyó la cercanía de la escuela secundaria con la facultad en la militancia? -Muchísimo. La escuela estaba en el mismo edificio y compartíamos muchas actividades con la facultad. Entonces teníamos otra maduración, casi éramos parte de la facultad y participábamos en los actos políticos de la universidad. Fue un despertar que a mí me agarró en una edad adolescente, cuando las utopías estaban a flor de piel. Entré en muchas contradicciones y encontré en la política ese nexo que me pareció mucho más transformador e interesante. -¿Las contradicciones tenían que ver con su formación familiar? -Venía de un seno muy católico y una familia antiperonista, tenía que sacarme todos los miedos y prejuicios de encima sobre el peronismo. En el 75 no militaba en ninguna agrupación por-


que estaba tratando de entender y de asimilar los cambios del catolicismo y la política. -¿Qué llegó primero, el cambio interno o la militancia en la agrupación? -Llegó desde una concepción teórica. Yo no era de las que veían a Evita y se emocionaba, fue un proceso de años. Lo vi como un proceso político. En el 75 se dio un quiebre con el gobierno de Isabel Perón y la escuela no fue ajena. Nos separaron de la facultad y nos llevaron a otro lugar, hecho que le dio otro cariz a nuestros días como estudiantes. Los preceptores que antes eran compañeros, jóvenes militantes, pasaron a ser de la Concentración Nacional Universitaria (CNU), iban armados a la escuela. Cada dos por tres nos encerraban en el baño, nos asustaban, era moneda corriente. -Entonces la militancia fue la respuesta a una situación social. -Sí, empecé a ser más orgánica, a sumarme a la UES como movimiento político. Fue esa opresión que sentí en la escuela lo que me ayudó a comprometerme con la organización desde un lado más orgánico, más organizado. Así comencé en la UES. Mi objetivo era llegar al socialismo nacional, pero no podía desconocer al peronismo como movimiento de masas y popular. -Además, los apuntalaba un contexto mundial de reivindicaciones sociales. -Estábamos influenciados por todo. El Che, Mao, por Allende en Chile, pero con mis escasos elementos, en todo ese contexto descubrí al peronismo como movimiento. Sin demasiadas cuestiones teóricas, veía el sentimiento cuando participaba en los barrios, eso era peronismo. No se podía pasar al socialismo sin

pasar por el peronismo. -¿Cómo surge la idea de la marcha por el boleto? -En 1975 comenzó la represión en la ciudad de La Plata por parte de la Triple A y los comandos nacionalistas. Por la gran participación popular surgió, entre otras tantas acciones que llevaba adelante el grupo, la idea de una marcha por el boleto estudiantil como una cuestión aglutinadora en respuesta al avance de la pobreza, a la situación económica de muchos compañeros. -¿Cree que quedaron muy asociados a la marcha los secuestros a estudiantes secundarios? -Totalmente, quedó estereotipado en la historia. Era una de las luchas que llevábamos adelante. En ese momento había muchas más actividades como la lucha de los colegios técnicos. Habían realizado movilizaciones, tomas de escuelas, reclamos genuinos y con un real valor en la lucha. -¿Cómo recibe esa asociación? -Si bien la marcha por el boleto fue un suceso importante, jamás pensé que iba a tener la trascendencia que finalmente tuvo. Podría haber sido cualquier marcha, pero fue ésa. Hay que recrear ese momento para que se entienda lo relevante que fue la lucha y que la marcha por el boleto fue más algo anecdótico. -Entonces, ¿qué valoración hace de esa forma de recordar la represión? -Son recortes para instalar un tema desde un relato fácil de escuchar, pero la realidad era mucho más compleja. A nosotros nos detuvieron por ser militantes, no por reclamar el boleto estu-


El objetivo, los estudiantes. diantil. Igualmente hay que hilar más fino en el análisis. Por esos días de 1975 ya había aparecido colgado en un puente de Berisso (Ricardo) “Patulo” Rave, un compañero nuestro de 18 años. Ese fue el indicio de que nuestra edad no era un atenuante para los represores. Como ése, hubo muchos secuestros a estudiantes del secundario. Así nos encuentra el golpe de 1976, donde algunos se abrieron y otros seguimos comprometidos porque veíamos que nada bueno podía venir de una dictadura militar. -En ese caso funcionó a los fines de dar a conocer la historia, pero en forma acotada… -Tal vez se buscó, por nuestras edades y por lo que hacíamos, vinculándolo con una actividad puntual como la marcha, posicionar ese segmento de la historia mal llamándolo “víctimas inocentes”. No hay víctima inocente y víctima con otro grado de responsabilidad, yo creo que recién ahora se está avanzando en esos conceptos. Cuando vos tenías que explicar lo que te había pasado, lo primero que te decían era “por algo habrá sido”, “algo habrás hecho”, “eras guerrillera”. Cuando uno les trataba de explicar que no era tan así, este tipo de argumentos e historias servían para demostrar que los chicos que habían desaparecido eran de 14 ó 15 años. Se trataba de poner en forma más gráfica el accionar del terrorismo de Estado. Una simplificación que personalmente no me parece lo mejor. Yo siempre traté de contar las cosas como habían sido. -¿Cuál fue la reacción de su familia ante su militancia, siendo que era marcadamente antiperonista? -Primero me querían matar. Una noche les dije que me tenía que ir de casa porque corría peligro por mi militancia en la UES. Fue una noche complicada. Finalmente prevaleció el amor y la protección de los padres sobre una hija. Y los reclamos y debates quedaron para otro momento. Siempre rescato su apoyo y contención, sobre todo mi padre, que por ser policía retirado sufrió toda clase de humillaciones cada vez que reclamaba por mí.

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-Y una vez en cárcel, ¿se arrepintió de la elección que había tomado? -Muchas veces me puse a pensar que podría haber tenido una vida acomodada de clase media platense. Yo no necesitaba nada. Ninguno de los chicos que militaban necesitaba nada. Así y todo, no me arrepentí. Cuando salí con libertad bajo vigilancia pensé mucho en apartarme, hacer la mía. Creo que me duró 24 horas, nada más. -¿Pensaba que a su edad podían secuestrarla, torturarla o asesinarla? -Comencé a darme cuenta de mi edad cuando mis hijos llegaron a la edad que yo tenía. Yo nunca me vi con esa edad, nunca creí que no me iban a hacer algo por mi edad. Yo era su enemigo político independientemente de mis años de vida; para ellos ni tenía 17 años ni pesaba 47 kilos como pesaba. Nunca la edad fue un atenuante, entré a Devoto con 17 años. Sabíamos que nos llevaban a la cárcel siendo menores, no esperábamos abogados ni nada que se le pareciera. Sólo estaba contenta por estar viva. Las circunstancias te obligan a un análisis muy ele-

La periodista titubea, formula una pregunta endeble que apenas se escucha y ante la mirada desconcertada del ministro de Bienestar Social, contralmirante Julio Juan Bardi, reformula: “¿De que estrato social provendrían los adolescentes drogadictos?”. Con la seguridad de haber escuchado bien la pregunta, el represor arguye de inmediato el repertorio de la dictadura y espeta: “Hay de todo, pero lamentablemente yo diría que es mas fácil que los haya entre el ambiente estudiantil que entre el ambiente trabajador, normalmente el que trabaja está en procura de un ideal… A veces el exceso de pensamiento puede motivar estas desviaciones”. Junio de 1976. El grupo encargado de perpetrar lo secuestros, torturas y asesinatos fue el Batallón 601 del Servicio de Inteligencia del Ejército y la Policía de la Provincia de Buenos Aires. El titular del cuerpo policial, el general de brigada Ramón Camps, explicaba pocos días después que el suceso respondió a la “lucha contra el accionar subversivo en las escuelas”. En una entrevista con algunos padres, víctimas de la desaparición de sus hijos, el represor les explicó que “no existen los secuestros al voleo” y destacó que se llevaban a quienes habían estudiado en “los colegios subversivos para cambiarles las ideas”. Jóvenes y estudiantes eran características de los identikit. Todas estas elucubraciones, realizadas en nombre de la “defensa del territorio contra el enemigo comunista”, no fueron un capricho ni una ocurrencia. En 1973, cuando Juan Domingo Perón aprontaba su regreso, cuando la dictadura declinaba, el diario La Opinión presentaba una encuesta que proyectaba una imagen bastante acabada de los estudiantes de los 70. La publicación revelaba que la gran masa de estudiantes secundarios se inclinaba por figuras emblemáticas de la izquierda internacional y ansiaban el regreso del líder justicialista. Ernesto “Che” Guevara encabezaba la lista de los más votados. Lo seguían Perón, Salvador Allende, Fidel Castro, Eva Perón y, mas lejos, Mao Tsé Tung. El clima mundial auguraba un cambio, un lugar mejor era posible y la lucha era el único elemento. La revolución cubana, el Mayo Francés y, por supuesto, la herencia argentina, aportaron lo demás. Los chicos secuestrados en la Noche de los Lápices y los miles de jóvenes que militaban por una sociedad más justa eran producto de los cambios que se venían suscitando. Habían escuchado historias de dignidad, solidaridad, proscripción y rebelión, y creyeron que era el momento de tomar protagonismo.

mental, de supervivencia, que las cuestiones del derecho no se nos pasaban por la cabeza. También la militancia nos había dado cierta madurez. -¿Tenía alguna forma de saber cuál era su destino mientras estuvo detenida? -Después de unos de días de haber estado en Arana nos llevaron a todos el 23 de septiembre. El celular paró y dieron una lista, incluso no sabía que algunos chicos estaban ahí conmigo y hasta no conocía sus apellidos, lo reconstruí con el tiempo. Los que no fuimos nombrados seguimos. Nunca me imaginé que en ese momento se había jugado gran parte de nuestro destino. Cuando lo vería a mi papá en las visitas le preguntaba por Claudia (Falcone), por Horacio (Ungaro, ambos asesinados en el Pozo de Banfield) sin tener ninguna respuesta. Los militares tendrían que responder esa pregunta porque nosotros no hicimos nada para sobrevivir ni ellos para ser asesinados. -¿Cuál era su percepción respecto del destino de los otros de-


-¿Cómo siguió todo después de su secuestro? -Durante mi detención viví cosas espantosas, pero en general hubo reglas claras. Los presos de la ESMA cuentan que los represores les hablaban de su familia, los llevaban, los traían, y así los volvían un poco locos. A mi nadie me habló. Me cagaban a trompadas o me picaneaban, pero no me hablaban. -Esa situación la ayudó a sostener cierta distancia. -Esa situación, que suena brutal y lo fue, aun así fue más sana. El malo es malo y el bueno es bueno. Yo no tuve sentimientos ambivalentes porque el represor me contaba de la mujer y los hijos. Para mí eran cosas despersonalizadas y eso me permitió trabajarlo internamente de manera más sencilla, desde lo político. Me torturaron para sacarme información o porque era la hija de un policía y era suficiente motivo, pero era dentro de un juego maquiavélico con reglas más claras. -Hace 35 años peleaba por la patria socialista, por una sociedad más justa e igualitaria. Hoy, que se habla de “profundizar el modelo”, ¿cómo cree que se debe hacer? -Lo que está haciendo este gobierno es maravilloso, recogió un país que estaba destrozado. Todas las medidas de redistribución de la riqueza son fundamentales, pero aún tenemos que trabajar sobre las cuestiones educativas y culturales, en viviendas y transporte. Tenemos generaciones de nietos de desocupados en situaciones de máxima vulnerabilidad. Es una realidad muy compleja para trabajar, pero se está haciendo.

“Militante de por vida” tenidos? -Nosotros seguíamos preguntando por ellos cada vez que veíamos a algún conocido. El concepto de “desaparecido” no existía, así que después del retorno de la democracia creíamos que estaban en un centro de detención, o en algún lugar presos, pero que iban a aparecer. -¿Le quedó alguna imagen visual de su detención? -Siempre vi a los represores como una estructura política, no los individualicé. Siempre estuve vendada, no los podía reconocer. Yo tenía esa visión más generalizada, me maltrataban porque yo era su enemigo y actuaban en consecuencia. -Pero su memoria jugó un papel muy importante en los juicios. -En todo momento fue muy importante recordar a los compañeros que vi. No quise olvidarme de nadie ni de ningún detalle para dejarle a los familiares algún pedazo final de la historia que sólo los que estábamos adentro lo podíamos narrar. Después sí,

Emilce Moler tenía 17 años y estudiaba Bellas Artes en la Escuela Normal 3 de La Plata. Es una de las cuatro sobrevivientes de los diez estudiantes secuestrados durante la denominada Noche de los Lápices, ocurrida entre el 16 y el 21 de septiembre de 1976. Tras dos años de encierro y tortura, la liberaron bajo vigilancia y le prohibieron retomar su vida anterior. En Mar del Plata, lejos de todo lo que era, estudió Matemática y junto a Fernando, su novio platense de la adolescencia, formó una familia y tuvo tres hijos. Cuando retornó la democracia, retomó su militancia, esta vez en su faceta sindical, desde ATE. Fue testigo y querellante de muchos de los juicios contra los represores y desde su rol científico colaboró con la identificación de desaparecidos. Su padre fue el primer policía en declarar contra Ramón Camps. Nunca abandonó la lucha por los Derechos Humanos. Flamante abuela, vive en Mar del Plata, trabaja en el Ministerio de Educación de la Nación y sigue siendo “militante de por vida”.

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en 1985 di testimonio frente al Equipo Argentino de Antropología Forense y, como recordaba la ropa que llevaban puesta algunos compañeros, sirvió para identificar los restos en algunos casos en que las prendas no se habían degradado.


SE CUATRIPLICO LA INVERSION EN VACUNAS

Mejor que curar Por Ramiro Arce

En los últimos años el calendario de vacunación oficial se convirtió en una de las prioridades. Desde 2003 a la fecha se incorporaron 10 de las 16 vacunas que lo integran y a partir de estas iniciativas se alcanzaron mejoras significativas en cuanto a los niveles de prevención de enfermedades, sobre todo en los sectores más postergados que no disponen de cobertura médica.

“Sólo sirven las conquistas científicas sobre la salud si éstas son accesibles al pueblo”. Así se expresaba hace más de 50 años el doctor Ramón Carrillo, quien fuera el primer ministro de Salud de la Argentina, al crearse esa cartera en 1946. Aquella definición del recordado mé dico neurocirujano, autor e impulsor de un revolucionario plan sanitario en el país, parece cobrar vigencia en el país a partir de medidas en política de salud pública, como el considerable crecimiento que experimentó el calendario de vacunación oficial. Entre 2003 y la actualidad se incorporaron 10 de las 16 vacunas que hoy se aplican en forma gratuita en hospitales y centros asistenciales. Este avance en materia de

prevención es inédito en la historia de la Argentina y es una política a largo plazo ampliamente elogiada por las principales organizaciones internacionales de la salud. La decisión de incorporar estas vacunas al calendario oficial forma parte de un cambio radical en la concepción del valor de la salud pública y las políticas sanitarias que se implementó para corregir el paradigma que rigió los destinos hasta comienzos de la década pasada, cuando el mercado decidía quienes podían acceder a este tipo de cobertura. “Desde 2005 se incorporaron vacunas estratégicas y muy costosas. Cuando uno ingresa una vacuna al calendario significa que es gratuita y obligatoria para el 100% de la población.


Es un indicador de equidad porque favorece mucho la inclusión. Hay gente que hasta ahora no podía pagar las vacunas y no accedía a esta herramienta importante de prevención”, remarcó la jefa del Programa Nacional de Control de Enfermedades Inmunoprevenibles del Ministerio de Salud, Carla Vizzotti Días atrás, durante la XIX Reunión del Grupo Técnico Asesor (GTA) sobre enfermedades prevenibles por vacunas, que se realizó en Buenos Aires, la Organización Panamericana de la Salud elogió los avances registrados en nuestro país y en la región. En dicho encuentro se hizo hincapié en que “aquí hay producción de nuevas vacunas, como el VPH, y la vacuna contra el neumococo” y los especialistas destacaron que a partir de esta tarea “se erradicaron muchas enfermedades como la viruela, la polio, el sarampión y otras”. Los especialistas coinciden en destacar entre las incorporaciones a las vacunas contra la hepatitis A, agregada en 2005; la Pentavalente, en 2008; la Triple Bacteriana Acelular (o DPT: Difteria/Tos Convulsa/ Tétanos), en 2009; y finalmente las últimas tres que fueron anunciadas este año por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner: la antigripal; la que evita el contagio del Virus del Papiloma Humano (VPH), principal causa de cáncer cérvico-uterino; y la de Neumococo Conjugada, que previene la neumonía y la meningitis.

A partir de 2007 en la Argentina no se realizaron trasplantes hepáticos por virus de hepatitis A. “La incorporación de la vacuna contra el VPH forma parte de un programa integral de prevención que incluye el Papanicolaou, el screening y el resto de los controles que deben realizarse todas las mujeres”, advirtió al tiempo que remarcó que la vacuna es “preventiva y no terapéutica”.

Prevención y equidad La incorporación de la vacuna contra la hepatitis A tuvo resultados muy destacados, luego de la gran cantidad de casos registrados hace alrededor de seis años. Las cifras son contundentes: la cantidad de afectados disminuyó en un 95 por ciento a partir de la fuerte campaña en-

cabezada por la cartera sanitaria nacional. “En 2005, tuvo lugar en la Argentina un brote de hepatitis A, con alrededor de 65 mil casos. Hasta ese momento esta patología constituía la primera causa de insuficiencia hepática aguda y responsable de trasplantes hepáticos en niños en nuestro país y con la incorporación de la vacuna al Calendario Nacional alcanzamos un importantísimo descenso de casos que fueron menos de 500 en 2010”, indicó al respecto el ministro de Salud, Juan Manzur. Vizzotti, en tanto, destacó que “a partir de 2007 en la Argentina no se realizaron trasplantes hepáticos por virus de hepatitis A”. Que el número de estas intervenciones

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La novedad del calendario En ese marco, la expectativa más grande en estos tiempos la genera la implementación de la vacuna del VPH (o HPV según sus siglas en inglés), virus que “causa cuatro mil casos nuevos de cáncer de cuello de útero por año y dos mil muertes en las mujeres argentinas”, según datos brindados por Vizzotti. “Ya se iniciaron los trámites de compra y se calcula que para octubre van a estar disponibles las dosis”, reveló la funcionaria, en sintonía con lo anunciado en febrero por la Presidenta. Según explicó serán tres dosis que se aplicarán en forma gratuita a todas las niñas de 11 años. Dra. Carla Vizzotti, jefa de Inmunizaciones, y ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur


frente a cuadros donde la infección viral es fulminante bajara a cero en sólo dos años no es un dato insignificante, pero no menos importante lo es la manera en que esto fue posible. Cuando se lanzó la campaña de inmunización, la vacuna era muy costosa para el país. Ante esta situación, las autoridades de sanidad junto a las sociedades científicas especializadas en infectología convinieron aplicar de manera innovadora una única dosis, sin el refuerzo a los seis meses de la primera, tal y como indican otros esquemas de vacunación. Aunque todavía falta definirlo mediante estudios médicos, los hechos demuestran que la monodosis fue muy efectiva y la decisión ya es observada como un ejemplo para replicarla en otros países. Otro gran impacto positivo en la salud pública se vivió a partir de la introducción de la vacuna antigripal al calendario nacional de inmunizaciones, medida que fue consensuada con los ministros de Salud de las provincias y plenamente avalada por todo el ámbito científico y académico. Según el Ministerio de Salud, la influenza o gripe es un virus que se transmite por vía respiratoria y produce enfermedades con riesgo de hospitalización, complicación y muerte en individuos que pertenecen a grupos de

riesgo. Esto y mucho más padeció la Argentina en 2009, cuando el virus de la gripe A (H1N1) causó la pandemia que arrojó más de 500 muertes (entre ellas más de 100 mujeres embarazadas). Ante este panorama, la acción gubernamental no se hizo esperar. En 2010 se realizó una intensiva campaña de vacunación que alcanzó el 94 por ciento de cobertura de la población e hizo disminuir notablemente la circulación del virus. Este año la vacuna está incluida en el calendario oficial, ya no en respuesta a la amenaza de una pandemia sino a un plan integral del Gobierno nacional para proteger a los sectores más vulnerables (que abarca a trabajadores de salud que cuiden a pacientes o personal de laboratorio en contacto con muestras, embarazadas y madres hasta los seis meses del parto y los niños de 6 meses a 4 años de edad, inclusive). Por último, este año comenzó la campaña de vacunación contra el neumococo, una bacteria que es la causa más frecuente de la meningitis, neumonía y sepsis (infección generalizada) en el país. Estas afecciones generan una elevada tasa de mortalidad y diversas secuelas, y afectan en particular a los niños menores de 2 años y a las personas mayores de 65. Esta iniciativa además de su valor preventivo tiene un fuerte componente de equidad, ya que si bien la vacuna ya estaba a disposición en el mercado se la conseguía a un costo muy elevado -421 pesos cada una de las tres dosis necesarias, es decir, 1.263 pesos – y muy pocas obras sociales y prepagas las cubren. A partir de la campaña, desde el Ministerio de Salud aseguraron que “en 2011 se prevé inmunizar a 1,5 millón de niños”.

Fuerte crecimiento de la inversión en 2011 En lo que va del año se incorporaron tres nuevas vacunas al calendario nacional de vacunación. Una contra el Virus del Papiloma Humano, principal causa del cáncer de cuello de útero, otra contra el Neumococo, virus que produce neumonía y meningitis especialmente en los niños, y la restante, y más conocida por todos después de la pandemia de 2009, es la que evita el contagio de la gripe. Esta apuesta a la prevención significó un aumento considerable en la inversión realizada por el Estado que pasó de una cifra cercana a los 32 millones de dólares en 2010 a más de 120 millones de la moneda estadounidense en el presente año, una suba cercana al 400%. Actualmente, de acuerdo a lo informado por el Ministerio de Salud de la Nación, Argentina “tiene coberturas elevadas de vacunación a nivel país”, aunque desde la cartera reconocieron que “debemos seguir trabajando fuerte para llegar a todos los sectores”. En ese sentido, destacaron que el 95 % de los chicos menores a un año recibieron todas las vacunas especificadas en el calendario. Sin embargo, reconocieron que esas cifras “bajan un poco a partir de los 18 meses cuando el contacto con el sistema de salud es menos frecuente”. Ante esta situación, desde la cartera sanitaria realizaron un llamado a la población y a los médicos para que se aproveche al 100 % la oferta de vacunación realizada por el Estado. “Invertir en prevención tiene un impacto altísimo, tenemos que apoderarnos todos de esta responsabilidad y ejercer nuestro derecho de acceder a la vacunación gratuita”, afirmaron.

En 2010 se realizó una intensiva campaña de vacunación que alcanzó el 94 por ciento de cobertura de la población e hizo disminuir notablemente la circulación del virus de la gripe.


Las heridas abiertas de México Por Leonardo Castillo

La guerra contra al narcotráfico produjo en seis años más de 30 mil víctimas. La totalidad de la droga que comercializan los cárteles se envía a Estados Unidos, donde el consumo no se detiene. Organizaciones sociales se movilizan para reclamar el

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fin de la militarización y la corrupción institucional. En medio de una contienda que algunos analistas políticos insisten en definir de “baja intensidad”, México asiste a una cruenta matanza que desangra a su pueblo. Desde hace cinco años, el Estado y los principales cárteles de la droga llevan a cabo una guerra en la que han muerto más de 30 mil personas y otras 4 mil permanecen desaparecidas. Se trata de un conflicto impreciso y larvado, en el que las víctimas casi siempre conjugan dos características: jóvenes y pobres. Mientras la policía y el ejército y las bandas se emparentan cada vez más en métodos, intereses y negocios, el flujo de estupefacientes hacia Estados Unidos (principal impulsor de la solución militar para la cuestión del narcotráfico en el vecino del sur) no se detiene. Al mismo tiempo, aumenta la circulación de armas entre una población

civil que se siente indefensa. En este contexto, diversas organizaciones sociales y políticas comienzan a exigir que el gobierno del presidente Felipe Calderón cambie la estrategia de militarización y que la sociedad avance en una profunda reforma de las instituciones con el propósito de fomentar la participación popular y combatir la corrupción pública. Calderón, ganador en 2006 de unas elecciones presidenciales sospechadas de fraudulentas, declaró en diciembre de ese año el inicio de una ofensiva militar contra los cárteles del Golfo, Sinaloa, Juárez y Tijuana, las principales organizaciones criminales que controlaban -y aún lo siguen haciendo- el envío de cargamentos de cocaína hacia Estados Unidos. Desde entonces, el Estado detuvo a más de 121 mil personas vinculadas con es-

tas organizaciones y a importantes capos como Ignacio Coronel Villareal o Edgar Valdez Villareal, de los cárteles de Sinaloa y del Golfo, pero el narcotráfico continúa siendo un negocio en franca expansión. Según el departamento del Tesoro de Estados Unidos, la venta de cocaína genera, sólo en México, más de 40 mil millones de dólares al año, pero las actividades económicas que derivan de la comercialización de esta sustancia conforman el 40 por ciento del PBI de la nación azteca. Aunque la política que baja desde Washington consiste en incrementar la militarización del norte de México y el amurallamiento de la frontera, el consumo de drogas no disminuye en Estados Unidos. Según la ONU, se estima que 38 millones de personas han ingerido drogas ilícitas en 2010, en tanto que 5 millones tomaron cocaína, cuya producción es controlada íntegramente por los cárteles mexicanos. El flujo inmigratorio que pasa por la frontera les brinda a los narcos una vía muy accesible para introducir los cargamentos. Más de 50 personas por día son secuestradas y obligadas a llevar droga hacia el gran país del norte, una operatoria que a menudo cuenta con la complicidad de los


agentes policiales. El plagio de inmigrantes no sólo incrementó la violencia en las ciudades fronterizas, permitió también el desarrollo de otro lucrativo negocio para los cárteles: la trata de personas. En Ciudad Juárez, Estado de Chihuahua, se hallaron el año pasado 3.100 mujeres asesinadas presuntamente por las redes de explotación sexual. Lo que hace de esta localidad el lugar con la tasa de muertes violentas más alta del mundo, por encima, incluso, de Bagdad, la capital de Iraq.

“Estamos hasta la Madre” El hallazgo de fosas comunes, cadáveres mutilados y personas que son obligadas a subir a un automóvil para después desaparecer -lo que se conoce como “el levantón”-son escenas de la terrible cotidianeidad que los mexicanos soportan a diario. Pero muchas veces el dolor, lejos de paralizar, opera como un fuerte movilizador de las conciencias que ya no pueden so-

portar la realidad que padecen. Entonces, en nombre de las víctimas, los ciudadanos toman la iniciativa, ganan las calles y comienzan a reclamar un cambio. Este es el caso del poeta y escritor Javier Sicilia, cuyo hijo, Juan Francisco, fue hallado muerto el pasado 28 de marzo en Cuernavaca, Estado de Morelos. El cuerpo yacía junto a siete más, maniatado y con signos de haber sido torturado. Un jefe narco fue sindicado como el autor del crimen, aunque versiones periodísticas señalaron que la masacre pudo ser obra de un comando del Ejército que actuó por error. Ante el crimen de su hijo, Sicilia entendió que debía actuar. Se involucró personalmente en la investigación, pero decidió ir más allá. Llamó “a reconstruir el tejido social de México” e impulsó la creación de un Movimiento por la Paz, con el objetivo de impulsar un cambio “para terminar de una vez por todas con tantas muertes”. A principios de abril, el Movimiento convocó a una gran marcha nacional por la paz que se llevó a cabo en 17 ciudades. El mismo Sicilia recorrió los 80 kilómetros

que separan Cuernavaca de la Plaza del Zócalo, en el Distrito Federal, al frente de una multitud que entregó un petitorio al Gobierno. “Estamos hasta la madre de tantos muertos. Nosotros, la gente, el pueblo, no estamos en guerra con nadie. Dejen de matarnos, cabrones”, exigió con voz emocionada este hombre de letras, a quien la fuerza de los hechos convirtieron en un líder social. Pero el Movimiento por la Paz entiende que la violencia no se trata de un mero problema de seguridad. El colectivo que lidera Sicilia propone una reforma política para alentar la participación popular y terminar con la corrupción pública, que alienta “la existencia de los narcos”. Sicilia pide que el Ejército salga de las calles y que el gobierno de Calderón reconozca que la estrategia de militarización ha fracasado. Para ello, el Movimiento que lidera propone debatir la posibilidad de dejar de perseguir a los consumidores para ir por los grandes traficantes. El poeta entiende además que llegó la hora de que Estados Unidos se involucre de otra forma en este conflicto. Es por eso que entregó una carta al presidente Barack Obama, instándolo a que detenga el contrabando de armas a México. “El 84 por ciento de las armas incautadas en nuestro país proviene de Estados Unidos. Ante esta realidad, usted pude hacer tres cosas sin necesitar autorización del Congreso. Prohibir la importación de fusiles de asalto a México; reportar a quienes hayan vendido armas a México en el pasado y aumentar el control en los estados fronterizos donde se realiza contrabando hacia el sur de la frontera”, sostiene el texto presentado por organizaciones sociales de ambos países y respaldado por personalidades de la cultura como el actor Diego Luna. “Las armas las pone Estados Unidos, que consume además la droga que se trafica desde México. Es tiempo de que nosotros dejemos de poner los muertos”, sostiene Sicilia, con la autoridad que confiere el dolor de un padre que quiere un país mejor, uno que su hijo no alcanzó a ver.


LA CRISIS DEL TRANSITO EN EL AREA METROPOLITANA

Todos los caminos conducen al centro Por Soledad Arréguez Manozzo

Cada día más autos particulares circulan por Buenos Aires y alrededores, mientras que en el transporte público las mejoras no son significativas. La bicicleta, el boleto electrónico, los carriles exclusivos, nuevas autopistas y la peatonalización de calles céntricas aparecen como soluciones espasmódicas sin planificación entre distintos gobiernos. Especialistas analizan el

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problema para El Cruce. Enormes masas de vehículos circulan cada día por el Area Metropolitana de Buenos Aires. Desde el Conurbano hacia el centro y luego en dirección inversa, entre distintas localidades o de un barrio a otro. La industria automotriz vuelca cada día nuevas unidades al mercado y andar por la calle, de a poco, se convierte en una odisea para automovilistas y peatones. El parque automotor se multiplicó por cuatro en los últimos veinte años: 2,2 millones de vehículos en 1990, 9,4 millones en 2010, y ya crece a razón de 700 mil unidades por año. Ese incremento no está acompañado, a igual ritmo, por las obras en infraestuctura vial, ni por una inversión en el transporte pú-

blico que sea suficiente como para tentar al usuario a dejar el auto en su casa. Tampoco hay planificación conjunta entre los distintos gobiernos para trazar estrategias comunes. Todo lo contrario. Según los especialistas, los grandes desafíos, además de la inversión, son apuntar a la descentralización del tránsito en Ciudad y generar un cambio cultural en la población para alcanzar una movilidad sustentable. “La política pública argentina (en materia de transporte) ha tendido, históricamente a centralizar todo, y eso ha generado lo que sucede ahora en la Ciudad de Buenos Aires, un cuello de botella. Debería diseñarse una política que apunte a reducir el

número de vehículos que circulan hacia y desde el centro de la ciudad y racionalizar el servicio público”, asegura Pablo Wright, investigador principal del Conicet, con un doctorado en Antropología. Así, la red ferroviaria confluye en la ciudad de Buenos Aires, y la mayoría de las líneas de subte apuntan hacia el centro administrativo. Lo mismo hacen las autopistas con el agravante de que el anillo vial quedó inconcluso: la construcción de la autopista ribereña, que evitaría el paso de miles de vehículos diarios por el centro porteño, está demorada desde hace más de una década “Hay que pensar cómo hacemos a Buenos Aires sustentable para los próximos años. Hay que estudiar la Ciudad, estructurar ámbitos institucionales de discusión y tener una lista de políticas públicas en términos de inversión”, propone Juan Pablo Schiavi, secretario de Transporte de la Nación, en diálogo con El Cruce. Las filas kilométricas de automóviles en los accesos a la Ciudad, en los horarios pico, son postales del tránsito de las grandes urbes. Y Buenos Aires no es la excepción. Cada vez hay más autos, pero el espacio es el mismo: parece que ya no queda lugar disponible para que entren todos. Y el problema, en lugar de mitigarse, se


agrava con el tiempo. En el Area Metropolitana, el aumento del parque automotor estuvo acompañado por un aumento de población, lo que generó problemas de balance que sólo se pueden resolver con planificación. “Esto tiene que ver con el aumento del parque automotor, que no va en paralelo con un aumento de la infraestructura vial, de estacionamientos ni de dinámicas para combinar los distintos medios de movilidad privada y pública”, asegura Wright, quien además es profesor de Antropología Simbólica, en Filosofía y Letras de la UBA. Sobre este punto, Schiavi coincide en que “se debe generar un horizonte de planificación para que la región sea más sustentable”.

Caminos sustentables La sustentabilidad de las ciudades, explica Schiavi, se basa en tres pilares: uno es el esquema de inversión sobre los servicios públicos --ferrocarril, premetro, subte--, que brindan un servicio de transporte de

alta productividad. “Pueden transportar mucha gente, desde lo ambiental son más sustentables, ya que contaminan menos, generan menos ruido, tienen muchas ventajas”, detalla el funcionario. “En lo posible, hay que tratar de entrar la menor cantidad de autos particulares a las áreas donde existe la mayor concentración de gente”, afirma el secretario de Transporte de la Nación. En esta tarea, los especialistas consultados coinciden en que hay que adoptar medidas que faciliten la circulación masiva de los servicios públicos de transporte. Entre 190 y 200 millones de pasajeros utilizan por mes los distintos medios de transporte urbano y suburbano de la Ciudad: alrededor de 25 millones lo hacen en subterráneo y premetro y aproximadamente 36 millones, en tren; el resto se traslada en las líneas de colectivos, según datos oficiales del Gobierno de la Ciudad. El desafío es lograr que los pasajeros gocen de un servicio de calidad. “El Area Metropolitana tiene varios trazados, lo que

hay que hacer es inversión. Hay que lograr que el estándar general sea de calidad, se ha puesto mucha inversión para que el sistema mejore. Todo es planificación e inversión”, asegura Schiavi. Sobre los trenes, precisó que “hay que poner más recursos, electrificar y tecnificar al máximo los ferrocarriles”. El soterramiento del Ferrocarril Sarmiento, una obra cuyo inicio está próximo a realizarse, será clave para permitir aumentar la frecuencia de trenes sin estar pensando en las demoras en los pasos a nivel. Uno de los mecanismos para optimizar el acceso al sistema de transporte público es la tarjeta SUBE (Sistema Unico Boleto Electrónico), un sistema prepago que permite abonar viajes en colectivos, subtes y trenes de la Región Metropolitana de Buenos Aires. Este sistema, que nació para resolver el problema de la falta de monedas para viajar, hoy convive con los medios de pago tradicionales y se presenta como un beneficio para el usuario que facilita el uso del transporte público. “Es una herramien-


ta, una ayuda para que viajar sea más fácil para la gente”, dice Schiavi. El segundo punto para apuntar a la sustentabilidad es alentar el mecanismo multinodal: crear infraestructura para que los usuarios dejen sus autos en una playa disuasoria, alejada del centro, y tomen allí un transporte público para llegar a su lugar de trabajo. Esto implica la construcción de grandes estacionamientos o parques de transferencia en varios puntos de la Ciudad, como en los límites de la avenida General Paz o en las futuras cabeceras de la red de subterráneo. “Podría haber varios lugares, por ejemplo, en los barrios de Saavedra, Barracas, Ciudadela- Liniers, donde hubiera grandes estacionamientos para que los automovilistas dejen allí sus vehículos y continuen el viaje a través de un buen transporte público”, señala Wright. También sugiere que, en lugar de que todas líneas de ómnibus se concentren en la Terminal de Retiro, se distribuyan en cua-

tro distintos puntos de la Ciudad según el destino de los viajes. “Se deberían combinar diferentes estrategias para alivianar el tránsito, esto liberaría espacio para una mejorar calidad de transporte”, explica el investigador. Para paliar las complicaciones del tránsito, se esbozaron diferentes proyectos a corto, mediano y largo plazo en relación a la movilidad sustentable (medidas para reducir los daños del modelo basado en el automóvil particular). En la ciudad de Buenos Aires se implementaron algunas medidas, como los carriles de uso exclusivo para el transporte público, el traslado de la circulación de colectivos desde las calles laterales a las avenidas, algunas de las cuales pasaron a ser de doble mano, o la implementación del metrobús, una experiencia de carril exclusivo que tiene la ventaja de que por allí no circulan taxis, y que tiene paradas cada cuatro o cinco cuadras, en lugar de dos, como los

No voy en tren, voy en auto *La producción automotriz creció en un año un 22, 6 por ciento, si se toman los datos de julio de 2011 respecto del mismo mes de 2010, aportados por la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa). Se produjeron 70.600 vehículos particulares contra 57.600 del año anterior. * En ese mismo lapso las ventas aumentaron aún más, un 35 por ciento: 72.400 en julio de 2011 contra 53.600l en julio de 2010. *El número de vehículos que circuló por las autopistas porteñas no varió significativamente: fue de 9.444.310 en abril de este año contra 9.475.310 en el mismo mes del año pasado. El aumento de la tarifa del peaje puede haber influido a que muchos automovilistas opten por los accesos gratuitos, dado que la recaudación aumento, en esos mismos meses, de 23,9 millones en abril de 2010 a 33,5 en el mismo mes de este año, según datos de AUSA *En marzo de este año, 206 millones de pasajeros utilizaron el transporte público en la Ciudad de Buenos Aires colectivos, trenes y subtes). En el mismo mes del año pasado la cifra fue levemente inferior, 199,6 millones, según datos relevados por la Dirección de Estadísticas y Censos porteña. *De acuerdo con la misma fuente, los usuarios de líneas de subterráneos fueron 24, 1 millones en marzo 2011, contra 25,4 del mismo mes en 2010 también bajó la cantidad de usuarios de líneas de ferrocarriles que acceden a la ciudad, de 38,1 millones en marzo de 2010 a 34,4 millones en el mismo mes de este año.

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*En cambio, se registró un aumento en la cantidad de pasajeros de colectivos: 152,5 millones en marzo de este año contra 136 millones el año pasado. La mayor variación se dio en el sector de empresas que conectan el Gran Buenos Aires con la Capital.

colectivos habituales, lo que contribuyó a reducir el tiempo de viaje a casi la mitad. También se convirtieron en peatonales una pocas calles del Microcentro y se dio el puntapié inicial al sistema de transporte en bicicletas, por un lado, mediante el trazado de una red de ciclovías y luego, mediante el sistema público de alquiler de unidades conocido como bicing.

Estrategia en dos ruedas El gobierno porteño puso en marcha el plan Bicicletas de Buenos Aires con el propósito de fomentar el uso de ese medio de transporte ecológico, saludable y rápido, con la idea de la bicicleta deje de ser solo un transporte de recreación para convertirse en un instrumento cotidiano para concurrir al lugar de trabajo o de estudio. Las grandes capitales del mundo, como París, Nueva York y Barcelona e importantes ciudades de América Latina, como Bogotá, adoptaron la bicicleta como aliada estratégica para alivianar el problema del tránsito y para promover una Ciudad con prácticas sustentables. En esta línea, la Legislatura porteña aprobó la ley que crea el Sistema de Transporte Público de Bicicleta, conocida como bicing. Consiste en un sistema de alquiler de vehículos de dos ruedas con el objetivo de promover su uso y desalentar la utilización del automóvil. Por otras parte, la red de


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ñada por una conducta racional por parte de los ciudadanos: es fundamental que haya un cambio cultural en el conjunto de la sociedad, por el cual se piense en una movilidad urbana que sea sustentable. Es un gran cambio que necesita también el apoyo de una política pública que genera la solidaridad vial (ver recuadro). “Todavía no tenemos una gran conciencia de qué lugar ocupamos y de las consecuencias en la ecología urbana de nuestras acciones mas individualistas. Somos muy indisciplinados como peatones, porque no hubo una política pública para educar al peatón”, criticó Wright. Y lo mismo pasa con los automovilistas.

Subí que te llevo ciclovías aún presenta falencias ya que su trazado se corta en algunos puntos y aún no es usada en forma masiva. Néstor Sebastián, titular de la Asociación de Ciclistas Urbanos (ACU), sostuvo al respecto que este programa es “una herramienta para mejorar el ciclismo urbano y sirve para potenciar y facilitar el acceso a nuevos ciclistas”. Sin embargo, consideró que el 40 por ciento de las ciclovías construidas tiene un destino de poco uso ya que no va a movilizar gran número de ciclistas, por ejemplo, el corredor de Palermo a La Boca, que fue pensado sobre todo para los turistas. “La bicicleta es un vehículo, puede ser una parte de la solución del tránsito. Es fundamental dar las condiciones, y una de ellas, es lugar dónde dejar la bici”, sostiene Sebastián, que pone el foco en los problemas para estacionar o guardar el vehículo mientras el usuario está en su trabajo. En su opinión, el sistema está funcionando, pero “es chico”. Por su parte, Schiavi considera que “está bueno que haya un cambio de comportamiento, pero no se resuelve una política de transporte con las bicicletas”. “Es una herramienta más, pero no puede resolver o cambiar un sistema masivo, porque no tiene escala”, agrega. Wright, por su parte, considera que en el plan de construcción de ciclovías “primó más un concepto escenográfico, para que se vea la transformación”, que la práctica. “Tendrían que haber hecho primero un

estudio de la dinámica ciclística en Buenos Aires, una investigación con las asociaciones de ciclistas, sobre cuál sería un mapa posible, y hacer una campaña educativa”, asegura el especialista. En ese sentido, puntualiza que “una buena política pública debería consistir en hacer una campaña global, por lo menos de un año para concientizar, ya que un cambio cultural lleva mucho tiempo: no tenemos una cultura ciclista como otras ciudades y tampoco la tienen los conductores de vehículos”.

Un guiño al medio ambiente Otro paso fundamental es el cambio de mentalidad en la sociedad. “No es sustentable que venga una persona sola en su auto desde Pilar o desde Ezeiza, desde la perspectiva de la planificación urbana. Hay que ir generando medidas de premios y castigos, para que cambien ese tipo de conductas”, remarca Schiavi. En diversas oportunidades, se pusieron en debate medidas para restringir el uso del auto particular, entre ellas, que aquellos que viajen solos paguen más peaje que el tenga el auto con las plazas ocupadas. Lo impulsó el propio Schiavi cuando era secretario de transporte de la Ciudad, durante la gestión de Jorge Telerman como jefe de Gobierno. Pero la medida generó resistencia por parte de los usuarios y no prosperó. La transformación necesita estar acompa-

Existe una práctica llamada “carpools” que consiste en el uso compartido del automóvil, incluso entre desconocidos, con el propósito de que más de una persona viaje en una unidad. De esta forma, se reducen los costos de cada uno de los viajes (combustible, peaje, estacionamiento), se alivia la congestión del tránsito, y se contamina menos el ambiente, ya que reduce la emisión de gases. La metodología es sencilla. Consiste en coordinar un punto de encuentro en una página web, en la que se da a conocer la ruta a realizar, fecha y hora. Allí, quedan registrados, de manera segura, los datos del conductor y de los acompañantes. Está muy extendido, desde hace más de una década en las grandes urbes de Europa: la mayoría lo usa para ir a trabajar, pero también están aquellos que lo hacen para compartir los gastos de sus vacaciones. En otros países, como Estados Unidos, está muy difundido también el concepto de “share rides”, un sistema similar que cuenta con menos control. En 2009, el “carpooling” representaba el 10 por ciento de los viajes norteamericanos.


LOS PERIODISTAS DESPUES DE LA LEY DE MEDIOS AUDIOVISUALES

Formarse para la pluralidad Por Marcelo Rielo

Con la norma en plena vigencia, las universidades tienen ahora el desafío de preparar profesionales capaces de transitar el nuevo ecosistema mediático que se expandirá en los próximos años. El Cruce consultó a docentes y especialistas

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sobre el nuevo escenario de la comunicación en Argentina.


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“Un país chico y sin inversiones, con periodistas silenciados y empresarios asustados es el que se bosquejó ayer en la Cámara de Diputados. El país perfecto del imaginario kirchnerista”, vaticinaba la pluma de Joaquín Morales Solá para La Nación allá por septiembre de 2009. Sin quedarse atrás, en un texto publicado en noviembre del mismo año, Mariano Grondona presentaba su oposición a lo que denominó “la ley de medios censurados”. Ricardo Roa, editor general adjunto de Clarín, auguraba “medios sumisos”, “una prensa más débil y dócil frente al poder político”, y se preguntaba de modo retórico: “¿Creerá el Gobierno que apagando las voces críticas y amplificando las adictas mejorarán sus chances para el 2011? Eso es sobreestimar el papel de los medios y subestimar la inteligencia de la gente”. Estos son algunos de los pronunciamientos de la maquinaria intelectual de los medios hegemónicos que se esgrimieron respecto de la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual en oc-

tubre de 2009 -que reemplazó a la Ley de Radiodifusión impuesta durante la última dictadura-, y el panorama que desde esos sectores se intentó instalar a partir de la aprobación de esa norma. Las profundas modificaciones en la trama comunicacional y mediática que el nuevo cuerpo regulatorio produjo y seguirá produciendo no pasan desapercibidas en la práctica de los profesionales de la comunicación y en su formación. La cancha y las reglas cambiaron y, por ende, el entrenamiento y el rol del jugador también. Con esa metáfora podría explicarse el correlato directo del mencionado proceso de transformación -iniciado de la mano de la mal llamada “Ley de medios”- en el papel de universidades y terciarios -fundamentalmente nacionales-, y la formación de los futuros cuadros profesionales en comunicación. Andrés Osojnik, jefe de la sección Sociedad de Página 12 y profesor titular de la materia Taller de Redacción Periodística en la UNLZ, afirma que a partir de la nueva ley “hay un abanico de opciones que em-

piezan y empezarán a abrirse como nuevos espacios para desarrollar la comunicación y el periodismo: organizaciones sociales, radios y canales comunitarios, de diversos sectores populares, medios alternativos, gremiales y sociales”. Por su parte, Diego Brancatelli docente de la cátedra Producción de Contenidos para Medios Audiovisuales en la misma institución y columnista deportivo en el canal de noticias C5N, explica que la construcción de un mapa de medios plural significa “nuevos puestos de trabajo y más producciones propias; es cuestion de aprender que desde hoy, quedó enterrada la ley de la dictadura y tiene lugar una ley para todos”. Hoy, casi dos años después y con la ley en plena vigencia -a excepción del artículo 161, que estipula el plazo de que disponen para ajustarse a derecho aquellos que tienen más medios de los que la ley permite-, parece caer de maduro que la preparación académica de los futuros profesionales debe comenzar a adecuarse a un nuevo “ecosistema mediático”.


Se abren interrogantes que permiten reflexionar acerca de si existe un nuevo contexto plural y democrático en materia de medios audiovisuales, qué ocurre con la formación académica y cuál es el rol del periodista en el marco de la irrupción de nuevos actores en igualdad de condiciones que los tradicionales. El Cruce consultó a periodistas y docentes para intentar dilucidar este nuevo escenario.

El papel de las universidades nacionales en la formación

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La ley 26.522 tiene como objetivo otorgar marco legal a todos los servicios audiovisuales independientemente del soporte técnico utilizado para su transmisión. El libre acceso a las nuevas tecnologías permitirá el establecimiento de garantías destinadas a proteger el pluralismo y la diversidad de todas las producciones audiovisuales, y promocionar el federalismo, la cultura popular y la igualdad. A partir de la nueva legislación, las universidades nacionales adquieren un rol protagonico, con posibilidades reales de participación y sin quedar condenadas a lo que el mercado no absorba.

Como primer análisis surge la necesidad de que aquellos que hoy aspiran a ingresar en el mundo del trabajo periodístico tengan conocimiento de la ampliación del espectro laboral. Para Brancatelli no sólo hay que generar conocimientos en los alumnos en cuanto a las cuestiones teóricas y prácticas, y desde la formación cultural e histórica, “sino también que ahora deberá generarse en el plan de estudios un espacio para saber los alcances de esta nueva ley y la inclusión futura de esos estudiantes”. Algunos valoran el papel jugado hasta el momento por las casas de estudio nacionales. La universidad pública fue impulsora de la modifcación de las medidas que modifican esas metafóricas canchas y reglas de juego y, al mismo tiempo, se posiciona como el espacio de adecuación en la preparación de quienes pretendan jugar. En ese sentido, Osojnik remarca que en todos los actores comprometidos en la educación universitaria pública estuvo “el germen del cambio” que posibilitó la sanción de la nueva ley, pero agrega que a nivel formativo hay que “insistir en que la comunicación debe ser plural y popular, que debe haber un abanico de voces para

ponerle freno a las hegemonías en un nuevo escenario inminente y para ocupar esos espacios debe haber cuadros altamente formados en lo profesional”. En diálogo con El Cruce, el titular de la materia Problemática Periodística en la UNLZ, Tato Contissa, propone que desde las casas de estudios se debe continuar con la profundización de un pensamiento crítico “no sólo sobre la sociedad y los medios, sino acerca del periodismo y su historia de las últimas tres décadas”. En ese sentido, el conductor del programa radial “Días como flechas” considera necesario “instrumentar y capacitar técnicamente a los futuros colegas a partir de contenidos identitarios y representativos de la multiplicidad social y cultural de este nuevo tiempo”. La promoción de la cultura popular fue y es un objetivo fundamental de la iniciativa impulsada por el gobierno nacional en 2009. El titular del Área de Medios y de la materia Radio de la UNLZ, Beto Solas, remarca que la universidad nacional debe perseguir esa meta: “En este tiempo, los formadores en comunicación desde la universidad debemos poner en práctica lo que pensamos cuando comenzamos a es-


tudiar esta carrera, hacer una apuesta en común con el pueblo, que en materia de comunicación viene proscripto”. En este sentido, Contissa coincide al señalar: “El cambio en la formación consiste en hacer entender que no es nuestro destino el convertirnos en empresas convencionales, sino que tenemos otras obligaciones indelegables, que nos harán más respetables que prestigiosos y más necesarios que ricos y exitosos. De nada vale predicar sobre la horizontalidad comunicacional si no somos capaces de legitimar nuestra participación profesional en la conformación de las corrientes de opinión”. Para dar un ejemplo de esto, el autor de “Salven a Clark Kent” diferencia “los cambios instrumentales, como la Remingtón o la notebook, la sala de redacción o el living de una casa”, del cambio situacional, aquel que “describe un rol social pretendido para la profesión, ser notarios menos notorios de hechos comprobables y trocar las pretensiones de objetividad por el compromiso de honestidad a la hora de seleccionar, cribar y razonar sobre esos hechos”.

Resistir y agitar aguas estancadas ¿Cuál es el rol del periodista en este escenario en vías de transformación? La prensa “débil y dócil” pronosticada por Roa parece no entrar en el perfil que los propios trabajadores y docentes de la comunicación observan. “Vemos como los médicos o los abogados exitosos no se miden en relación a sus capacidades profesionales sino a sus cuentas bancarias, y nos está pasando lo mismo con el negocio del tráfico de influencias, del relacionismo público rentado, del estrellato y del divorcio de la realidad para implantar otra realidad construida”, advierte Contissa, al mismo tiempo que repudia a los comunicadores que “no saben lo que es un colectivo o un subte, ignoran la naturaleza de la organización social, como por ejemplo en las villas, y escrutan a la política sin someterse a otro escrutinio que al que le aplican los dueños de

los medios”. Para dejar atrás este modo de comunicación, con el nuevo escenario “se debe apuntar a un periodismo que recobre su identidad”, concluye. No obstante, las expectativas abiertas a partir de una necesaria adecuación en la formación profesional tras la consumada llegada de un nuevo escenario son amplias. “Hoy el periodista puede ocupar otro rol en el medio, donde tiene la posibilidad de proponer y encarar un proyecto propio. Cambia su ámbito de trabajo, imagino que podrá lograrse una mayor participación e integración”, reflexiona Brancatelli. Por su parte, Beto Solas afirma: “Los estudiantes nos formamos para resistir a la voz hegemónica que viene desde el poder y los medios. Tenemos que buscar un nuevo perfil que permita que entre un coya y yo no haya intermediario; parafraseando a Enrique Angelelli, un comunicador que tenga un oído en lo académico y una mirada grande en el Pueblo”. En un marco político-ideológico signado por la democratización de los medios y la comunicación social, Osojnik observa que seguirán existiendo “aquellos periodistas que pretenden sostener el estatus quo y aquellos otros comprometidos con los valores democráticos y populares”. Pero la apuesta de las casas de estudios en la formación de jóvenes periodistas y recién egresados tiene que ver con que estos “ya dejan de mirar a los grandes medios hegemónicos como el lugar por excelencia para ejercer su profesión y se sienten interpelados por los nuevos actores que van e irán surgiendo a partir de esta nueva dinámica en el sistema comunicacional”, agrega. El nuevo perfil en que los hombres de la comunicación y la docencia coinciden parece no detenerse en los silencios y la censura que presagiaban las plumas hegemónicas. “Invadir a la sociedad del hambre de pensar situados en nuestros intereses, nuestros problemas, nuestros derechos y nuestras necesidades”, propone Contissa y, en esa línea, trae a Leopoldo Marechal para exhortar a “agitar el agua de los grandes mutismos”.

El día ya llegó Por Daniel Miguez*

Desde que éramos estudiantes de periodismo pedíamos una nueva ley de Medios. Pasaban los gobiernos democráticos pero ninguno se animaba a sancionarla por temor al castigo de las empresas periodísticas. Finalmente, casi tres décadas después, la obtuvimos, aunque todavía haya algún juez que intenta trabarla con fallos que desoyen lo que decidió el pueblo a través de sus representantes en el Congreso. Siempre adherimos a los consejos de la UNESCO para que la comunicación sea más democrática. Para que hubiera alguna vez pluralidad de voces en el sistema de medios, que les garantizara a los ciudadanos verdaderas opciones de mensajes y no una mera formalidad, que escondía un mensaje uniforme, y que, a la vez, buscaba uniformar la opinión pública. Como docente me dediqué a brindarles a los estudiantes conceptos sobre lo que debería ser el periodismo, pero, a la vez, herramientas para desenvolverse en lo que era el periodismo real. No tenía sentido formar periodistas que no pudieran volcar sus conocimientos en el mundo laboral, pese a las limitaciones de expresión que esto implicaba. Pero también hubiera sido pobre una propuesta meramente pragmática, que no contemplara la posibilidad de expresarse en medios alternativos a los grandes medios. En algunos centros de estudios donde fui docente, esta postura parecía poco menos que una rebeldía de la cátedra. En cambio, en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Lomas de Zamora, fue una línea conceptual que se mantuvo casi sin alteraciones desde la reconquista de la democracia en 1983. De modo tal que, desde ese punto de vista en esta Universidad, no habría cambios profundos de criterios, pero aún así deberá adecuarse. No es lo mismo saber qué hacer cuando llegue el día, que hacerlo cuando el día ya llegó. Muy pronto podrá verse con claridad que los nuevos medios estarán más cerca de los medios tradicionales en la posibilidad de ser oídos y los futuros periodistas también. *Profesor titular de Periodismo Gráfico de la UNLZ.


MEDICOS DE LANUS ASISTEN A COMUNIDADES QOM EN CHACO

Misión en el Impenetrable Por Martín Silles

El primer viaje se hizo en 2001. La iniciativa del médico Juan Carlos Celhay, del Hospital Narciso López, fue acompañada por un equipo de residentes y respaldada por todo el centro de salud. Desde entonces, crearon una red de confianza con las

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comunidades aborígenes que los esperan todos los años. Juan Carlos Celhay es médico y tiene una definición particular para su profesión. “La salud y la práctica médica exceden el rango específico de la ciencia, son prácticas sociales que, si bien tienen fundamentación científica, en el quehacer diario no deja de ser una práctica social”. Por eso considera que un médico “no es un científico, aunque en algunos casos ejerza como tal: de manera fundamental, el médico es una persona que trabaja en el área social porque lo hace con personas. La práctica asistencial médica es social”, explica el profesional. Celhay es jefe de Docencia e Investigación del Hospital Narciso López, de Lanús, y un equipo de profesionales que él dirige realiza desde hace años una tarea de ayuda a pueblos originarios de Chaco. El Cruce quiso saber cuáles fueron los motivos de

este trabajo. ¿Cómo llega un grupo de gente que trabaja en Lanús al Impenetrable chaqueño, con la comunidad qom o toba? “Nosotros, ahora, trabajamos con los pueblos que están en la entrada del Impenetrable, porque la dispersión de estos pueblos es muy grande. Estamos en la zona de Juan José Castelli, Departamento Güemes, 150 kilómetros al noroeste de Resistencia y a 80 kilómetros del límite con Formosa”, relata. Según cuenta Celhay este trabajo se inició hace unos años, junto con un compañero del Hospital con el que hizo su residencia en los años 70, en el Hospital Vecinal, ahora Narciso López, luego de egresar de la Universidad Nacional de la Plata. “Con una mirada de esa época, empezamos a ver algunas cosas que nos llamaban la

atención como que, en los pacientes del hospital, algunas historias clínicas decían ´paciente border´ porque no se les entendía lo que decían”. “Nos llamó la atención que fueran tantos casos y por eso pensamos, a mediados de los años ´80, que había alguna razón que no sabíamos cuál podía ser. Cuando empezamos a ver de dónde provenían estos pacientes, nos dimos cuenta de que la mayoría venían de Monte Chingolo, en el partido de Lanús, y después empezamos a ver que sus orígenes eran dos lugares, unos del Noroeste y otros del Noreste. Mientras los del Noreste eran mas activos y los del Noroeste mas tranquilos y además a veces no cumplían con las cosas que les indicábamos para sus tratamientos”. El médico recuerda que les “resultaba difícil poder charlar con ellos, porque no teníamos los elementos necesarios para poder hacerlo según su cultura”. Fue por eso que empezaron a buscar alguna conexión con gente del interior. El primer lugar fue a San Pedro, en Jujuy, a principios de los ´90. “Cuando llegué, otro médico que se había ido desde acá pero que vivía allá, me contó que había tenido el mismo problema” recuerda Celhay. “En 1994 en un congreso de ginecología,


tuve contacto con una enfermera suiza, Ana Rosa Vogeli, que había venido a los 18 años y pertenecía a la congregación Metodista. Esta enfermera presentó 50 estudios ginecológicos de población toba que vivía en el monte porque quería demostrar que, “si los tobas le tenían confianza a los que iban desde afuera, los aborígenes dejaban que les hicieran tratamientos”, explica Celhay. Y recuerda que en esa ocasión, un médico “le hizo una crítica metodológica al trabajo de investigación, por la poca cantidad de casos que traía”. “Pero como la intención de la mujer era otra, yo la defendí y ella después me invitó a ir a Chaco”.

En equipo El primer viaje fue un año después, en

1995, y según comenta el médico, “cuando llegamos, la mujer no podía creer que hubiéramos ido”. A partir de entonces se produjo en contacto con los qom y poco después comenzó el trabajo en la comunidades. “En 1996, UNICEF estaba implementando un programa de recuperación de las parteras tradicionales, las matronas de las comunidades aborígenes (las mujeres no accedían al hospital, por las distancias, pero por sobre todo porque no aceptaban el sistema de parto hospitalario). Después de dos años de ir, un día una viejita me manda a preguntar, con una interprete, ¿qué me parecía lo que estaba viendo? Mi respuesta fue que no iba a opinar nada porque no conocía al pueblo de manera suficiente. Es evidente que esa respuesta les cayó bien porque

desde ese momento me abrieron las puertas de todos lo lugares que tenían”, reflexiona el médico. En 2000, Celhay vio la posibilidad de ayudar con cosas puntuales y para eso creyó que sería bueno contar con la ayuda de los médicos residentes del Hospital de Lanús. “Acá no atendemos solo a bonaerenses; en el conurbano, un 90 por ciento de los pacientes son inmigrantes de primera o segunda generación. Por eso es muy importante conocer a la gente del interior”, explica Celhay Un año después se organizó un viaje con los residentes del hospital. Al principio, al grupo que viajaba lo miraban “con cara rara, como diciendo, por qué se van a buscar pobres allá si acá también hay, pero nosotros les decíamos que lo hacíamos con otro concepto, para tener una


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relación con otras culturas”, recuerda . “Al llegar, nos encontramos con una especie de libro de historia de la medicina por la cantidad de enfermedades que había que no se veían desde hacía mucho tiempo, que están casi erradicadas en nuestro lugar de trabajo”. Desde el principio el equipo puso en claro algunas cosas como que no harían nada que la comunidad no le pidiera, no harían investigación, porque “se habían hecho cosas atroces con esta gente, como llevar muestras de sangre al extranjero sin que

con el ámbito social y cultural” en que se producen. Las enfermedades que prevalecen en la región son las de la pobreza. Por ejemplo, “con las originadas por la escasez del agua apta para consumo humano”. En la provincia del Chaco hay estación seca y otra húmeda, y los habitantes tienen que recolectar agua en el período de lluvia. El problema es que tienen animales que les son necesarios para vivir y alimentarse, y éstos toman agua del mismo lugar de donde consumen las personas. “Ahí es

lo sepan” explica el especialista. Y aclara que él no comparte la idea de que la ciencia es neutral. “Otra cosa fundamental es que nunca trabajamos sin interprete, porque la diferencia no es solo el lenguaje, sino también la construcción lógica del conocimiento y si hay diferencias con esto se producen errores”, explica. Para Celhay, ir desde un lugar en el que se habla otro idioma y pretender que la gente del lugar se adapte a los que llegan “es un típico posicionamiento de dominación, y eso es lo que no queremos, porque el folclore de cada lugar tiene que ver con los problemas de la salud, porque la mayoría de las enfermedades tienen que ver

cuando se producen contagios de enfermedades que no se ven en otros lados”, advierte el especialista. Por eso, una de las primeras cosas que realizó el equipo fue tratar de separar el agua de los animales de la que se destina para el consumo humano. Otro de los problemas que detectaron es que el índice de mortalidad infantil se incrementaba alrededor de los 2 años de vida, que es cuando las madres dejaban de amamantar a sus hijos.

Una vez por año El equipo de Celhay sigue yendo todos los años. Son, según la ocasión, entre ocho

y catorce personas. “Creamos el hábito, ellos nos esperan, nosotros vemos que pequeñas cosas se modifican y entonces nos empezamos a hacer responsables de lo que iniciamos”. Los viajes se hacen entre agosto y septiembre, que es el momento en que la gente ya volvió de la cosecha y, además, el equipo se puede movilizar más hacia el noroeste porque no hay problemas con el clima: en verano, con temperaturas cercanas a los 50 grados, es muy difícil poder trabajar. Los médicos están en el lugar unos diez días. El hospital Narciso López los designa “en comisión”, para que esas jornadas no les sean descontadas de las vacaciones anuales. “También colaboran nuestros compañeros con la cobertura de las guardias o los consultorios que deberíamos atender los que viajamos, y el resto de los trabajadores nos ayuda con donaciones de medicamentos o ropa, y la venta de rifas para poder pagar la nafta, porque los viajes los hacemos con nuestros propios vehículos”, explica Celhay. El equipo se aloja en el Centro de Ayuda Integral al Discapacitado del Norte, una entidad del lugar que fue creada y es manejada por personas con capacidades diferentes y que realiza un trabajo comunitario de gran importancia en las puertas del Impenetrable chaqueño. “También desde hace dos años, no sabemos si por vergüenza propia o por interés propio, el municipio nos facilita un vehículo para poder andar en el lugar que es todo monte”, relata el médico. En cada uno de los viajes que realizan llevan ropa y medicamentos para dejarles a los pacientes, de manera que puedan seguir el tratamiento. “Logramos que los visitadores nos donen una cantidad para poder llevar”, explica Celhay. Una de las mayores dificultades que encuentran es cómo llevar los elementos que juntan. “El año pasado tuvimos que pagar 650 pesos de flete aunque en realidad era mucho más y los que despachaban los equipajes hicieron como que las cosas eran mas livianas para pagar menos.” Para que todo sea transparente y demos-


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trar que los elementos que se llevan son entregados, hacen filmaciones antes de salir, cuando llegan a Castelli y también cuando hacen la distribución. “Esa transparencia hace que, a veces, les podamos dejar medicamentos para todo el año, gracias a la cantidad que juntamos, y en ese caso les dejamos las indicaciones y las personas siguen el tratamiento.” A modo de anécdota Celhay relata lo que le ocurrió a uno de los integrantes del equipo. “Un día viene uno de mis cole-

gas y me dice que el hombre que estaba atendiendo le decía que se atendía en el Narciso López de Lanús. Me pongo a charlar con él y cuando le pregunto cuánto tiempo había estado en Buenos Aires me dice que nunca había estado ahí y al preguntarle cuando se atendió en Lanús, me dice: “Ahora me estoy atendiendo”. Porque la gente identifica la institución que va a asistirlos”, cuenta. En otra ocasión, relata el médico, decidieron hacer un estudio masivo para de-

tectar diabetes. “Sabíamos que en estudios anteriores habían tenido problemas con las muestras de sangre, porque ellos no saben qué se hace después con esas muestras. Como no queríamos tener estos problemas se decidió nombrar a un representante de la comunidad para que decidiera cómo hacer. Propusieron quemar las muestras después de ser utilizadas y así se hizo. De esa manera la gente no tuvo dudas porque se sintió respetada”.


LA CRISIS DEL FUTBOL ARGENTINO

No llores por mí, Por Matías Quercia

La Copa América marcó otra decepción para los hinchas. La eliminación a manos de Uruguay marcó el final de la era Batista y le abrió las puertas a Sabella. El nuevo DT tendrá el desafío de armar un proyecto y, sobre todo, un equipo que funcione alrededor de Messi. Futbolistas, entrenadores y

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dirigentes tratan de desentrañar el futuro junto a El Cruce. El gol de Martín Cáceres le puso punto final al camino de la Selección en la Copa América. El remate certero y potente del defensor no encontró respuestas de Sergio Romero y Uruguay consiguió el pasaporte para las semifinales del torneo que luego lo vería coronado campeón. Durante aquella noche del 16 de julio ya había pasado la desilusión que significó la apertura del marcador por parte de Diego Pérez apenas comenzó el partido. También había quedado atrás el entusiasmo generado luego del empate que estampó Gonzalo Higuaín. Pero el combinado nacional no logró desnivelar el resultado a lo largo de la hora y media de juego que continuó después de la igualdad, y por eso debió

sufrir en la tanda de penales. Allí, el rival fue más preciso, Carlos Tevez falló el suyo y la Argentina se quedó, otra vez, con las manos vacías. Esa fue la última imagen de Sergio Batista al frente del equipo. Desnudadas las falencias para conformar un estilo de juego, se destapó una olla a presión que a medida que pasaba el tiempo iba deteriorando la imagen de la Selección. ¿Se necesita una modificación drástica en la estructura desde los planteles juveniles hasta el conjunto mayor? ¿O simplemente una modificación de nombre que sepa organizar basta para estabilizar la marea en la cual se la zambulló? ¿Es clave desplegar una manera de ver el fútbol independiente-

mente de los jugadores? ¿O hay que priorizar al caudal de figuras por sobre el esquema? ¿Se deberá recurrir a las fórmulas que brindaron éxito en tiempos pasados? ¿O quizás es hora de renovar las esperanzas con una nueva mentalidad que lleve a la Selección a conseguir algo que le es esquivo desde hace casi 20 años? Para responder a estas consultas, El Cruce dialogó con dirigentes, entrenadores y futbolistas que dan su palabra para intentar explicar hacia dónde va la Selección, una discusión que por momentos parece no tener un norte fijo y carece de brújula para orientarse. Quince días después de la eliminación en Santa Fe a manos del elenco uruguayo, el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino, Julio Grondona, eligió a Alejandro Sabella para suceder en el cargo de entrenador a Batista. El ex director técnico de Estudiantes estaba por viajar a Emiratos Arabes Unidos, donde los petrodólares de los jeques que manejan el club Al Jazira lo tentaron para estar al frente del plantel asiático. Sin embargo, el desafío de la Selección pudo más. Así, quien fuera ayudante de Daniel Pasarrella cuando éste era entrenador del conjunto nacional hasta el Mundial de Francia en 1998,


tomó la decisión y volvió al predio de la AFA en Ezeiza, esta vez para ser la cabeza del equipo con miras a Brasil 2014.

Perfil cambiado “El perfil que están buscando los dirigentes es el de una persona con identidad, con títulos, cuya presencia y posicionamiento sean debidamente respetados, que el jugador confíe en él, que tenga palmarés suficiente y que haya pasado por experiencias de altísimo nivel competitivo. Sobre todo que sepa manejar un grupo, porque la diferencia siempre está en el liderazgo”, había adelantado el vocero de la entidad madre del fútbol argentino, Ernesto Cherquis Bialo, poco antes de la asunción de Sabella y cuando aún se barajaban distintas posibilidades para reemplazar al “Checho”. Si se tienen en cuenta los pergaminos que fue cosechando el actual DT, la búsqueda fue coherente. A repasar: Luego de desprenderse de la tutela de Pasarrella, Sabella tomó las riendas de Estudiantes en

marzo de 2009. Y desde ese momento dio sobradas muestras de su conocimiento para manejar planteles, pues llevó al conjunto platense hacia el título de la Copa Libertadores de ese mismo año. Por esa consagración, debió disputar el Mundial de Clubes, y estuvo a un paso de coronarse campeón manteniendo en vilo al Barcelona, que ya por ese entonces era considerado el mejor equipo del planeta. Pasó cerca la hazaña, ya que el desequilibrio individual de Lionel Messi pudo más y el elenco catalán festejó. De todas maneras, el DT formateó el chip de Estudiantes. Lo transformó en un equipo sólido, estable, con variantes en todas sus líneas pero especialmente sostuvo lo que buscaba: que su once titular saliera de memoria. Con ese panorama, su club fue protagonista siempre y volvió a ser campeón en el Apertura 2010, cuando peleó palmo a palmo el título con Vélez. “Es práctico, simple, sin muchas palabras pero que acompaña al jugador cuando lo necesita. Sabe expresar lo que requiere el grupo y saca el mejor potencial de

cada uno de los futbolistas”. Así explica la manera de proceder del entrenador, Mauro Boselli, goleador de aquel equipo platense, que hoy volvió a la institución para tratar de repetir los logros obtenidos con Sabella. La gran capacidad para convertir del artillero radica en el crecimiento que insinuó de la mano del técnico. “Prioriza la paciencia y el intentar ser superior al rival de forma inteligente. La clave para Alejandro pasa por la mentalidad ganadora que hay que construir para salir a la cancha con ventaja sobre el adversario”, comentó el ex Boca. Y agregó: “Es un técnico de una enorme experiencia, que no deja nada librado al azar y piensa en fútbol las 24 horas. De bajo perfil, le puede hacer muy bien a la Selección para encontrar un juego estable, sin grandes estridencias. La simpleza es su mayor virtud”. Antes de que la confirmación de Sabella fuese un hecho, varios nombres estuvieron en danza. Gerardo Martino ganó un lugar en la palestra a partir de obtener un lugar en la final de la Copa América con


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la selección de Paraguay. Y pese al flojo rendimiento, e incluso no haber ganado un solo partido en el certamen -empató todos hasta caer con Uruguay en la final, en el Monumental-, el entrenador rosarino contó con el aval de algunos dirigentes. Sin embargo, el que más sorpresas causó fue Carlos Bianchi. Tras una década de ensueño con Boca y haber ganado prácticamente cada torneo que disputó, el “Virrey” siempre estuvo en la consideración del puesto, pero los problemas personales con Grondona siempre salían a la luz y su candidatura quedaba trunca. En esta oportunidad, si bien no viró la situación, algo se trastocó, pues el propio Bianchi se postuló públicamente: “Visto y considerando que no tengo relación ni contacto con nadie de la AFA hago saber, contrariamente a lo que piensan algunos sin conocer mi opinión, que estoy dispuesto a decir que mis deseos de ser director técnico de la Selección son siempre los mismos y muy grandes. Sólo pido tener el derecho de trabajar con gente de mi confianza y creo tener la suficiente experiencia para serlo y cumplir una labor profesional como lo hice a través de mi carrera de jugador y director técnico”. Sin embargo, por más deseos que contenga, desde AFA le bajaron el pulgar. “Bianchi tiene más chapa que Sabella para dirigir a la Selección. Es un excelente técnico, con muchísima experiencia y capaz de ayudar a los jugadores en el momento que lo precisen. Es una mentira cuando dicen que no da el perfil. Lo que pasa es que Grondona no lo quiere porque es un problema alguien de su trayectoria, que no se deja manejar”, apuntó Omar Asad. El actual DT de San Lorenzo conoce a Bianchi a la perfección y pone el ojo en sus condiciones para hacerse cargo. “Hay que saber entender el presente que vive este equipo, y pese a estar fuera de las canchas hace varios años, Bianchi no perdió el estilo ni las mañas. Era el momento para él”, remarcó. Pero el que se erigió como nuevo entrenador del combinado nacional es Sabella. Y en su presentación fue coherente con lo que pretende en su función. “Es lo máxi-

mo a lo que puedo aspirar en mi carrera. Ahora quiero moldear el equipo que pretendo. Me gustan los planteles equilibrados. Que sea sólido defensivamente, que tenga un mediocampo consistente en la recuperación del balón y la tenencia y el desdoble ofensivo, y que sea agresivo en ataque”, sintetizó el flamante seleccionador, que ya puso manos a la obra en lo que será su trabajo con la meta en las Eliminatorias que comienzan en octubre.

¿Volveremos, volveremos? Lo concreto es que con su asunción dejó bajo un manto lo que muchos consideran un ciclo finalizado: la generación del 86 al frente de las selecciones. La nueva estructuración de los equipos nacionales barrerá con su mentor, Carlos Bilardo y desde allí a todos los entrenadores de las Juveniles (Walter Perazzo en la Sub 20, Oscar Garré en la Sub 17, Julio Olarticoechea en la Sub


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15). “Necesitamos un cambio global, desde arriba hacia abajo. Los planteles menores es un proceso que debe modificarse. Será fundamental que se realice un proyecto como corresponde y con seriedad. Hay que entender que en los últimos años, los cuerpos técnicos no fueron los que se merecía la Selección”, señaló el presidente de Lanús, Nicolás Russo. El dirigente está en consonancia con su par de Colón, Germán Lerche, quien además es integrante de la comisión de Selecciones que eligió al nuevo técnico. “Buscamos generar las condiciones para que se desarrolle un trabajo óptimo en cada uno de los escalafones de la Selección, pero la generación del 86, si bien fue capaz de abrazarse ante un triunfo, no fue eficiente a la hora de conducir. No se pusieron de acuerdo en un objetivo común que nos permita festejar a todos, y por sus peleas internas, sufrimos bastante”, enfatizó el directivo. Y aportó: “Somos conscientes que se necesita un cambio estructural, que se trabaje en calma y con confianza. De esa manera se consiguen resultados positivos”, sostuvo Lerche. Ambos presidentes fueron consultados sobre sus proyectos de largo alcance que intervienen desde las divisiones inferiores hasta los equipos de Primera División y se muestran como modelo en el fútbol argentino. “Nosotros instauramos una idea para marcar seriedad y compromiso entre los técnicos de las distintas categorías. Que haya conexión entre todos y tengan un arraigo con el club. Eso es lo primordial”, aseguró Russo. Por su parte, Lerche observa con otro prisma el asunto: “En Colón como en otro clubes tenemos más posibilidades de proyectar por una cuestión de tiempo y de persistencia en una forma de juego. Eso sí se puede conseguir con los juveniles, pero la verdad que cuando se habla de un proyecto en la Selección mayor se está mintiendo. Hoy es imposible hacerlo si se tiene en cuenta que los jugadores se van cada vez más rápido a Europa. Si están diseminados, es muy difícil unificar un criterio para trabajar en conjunto”. El dirigente santafesino transita un cami-

no que en los últimos años profundizó su trascendencia. Y esa complicación, ante la persistente salida de futbolistas del medio local hacia el Viejo Continente, es un problema que se intentó paliar, al menos en la Selección, con una estructura cimentada a partir de la base que podía edificar esa generación del 86. Con Bilardo como manager, la intención era empapar a las nuevas camadas de jugadores en la mística y prestigio que cosecharon Diego Maradona y compañía en los Mundiales de México e Italia. Pero los malos resultados, la falta de paciencia y la impericia a la hora de manejar los equipos y sus figuras, hicieron derrumbar la proyección.

Pasar la escoba Así fue como con la llegada de Sabella al banco de suplentes, la idea de los dirigentes es posibilitar el arribo de otra apuesta en el rol de manager: Juan Sebastián Verón, capitán y eje del Estudiantes campeón que modeló el DT. Sin embargo, hay que tener en cuenta que esta novedosa función que crece día a día, fue poco fructífera en la Selección y más aún, son escasos los ejemplos en el fútbol argentino en el que se tuvo

éxito. El fracaso más emblemático quizás esté en Boca cuando contrató a Bianchi en 2009. Allí, la labor del “Virrey” era la de encargarse del Departamento de Fútbol y, por supuesto, de todas las divisiones inferiores. Pero poco duró. Ante la renuncia del entrenador Alfio Basile a comienzos de 2010, Boca le propuso tomar la posta y Bianchi lo rechazó. Frente a la insistencia de la dirigencia, decidió dimitir. Una clara muestra de que se necesita connivencia entre los directivos y el manager. ¿Hay un ejemplo positivo? Sí, Vélez. Y Cristian Bassedas, el responsable, lo explica: “El manager necesita estar en todos los detalles futbolísticos y todo lo que lo rodea. Necesita dar su punto de vista y hacerse entender con el cuerpo técnico que maneja al plantel. Para que la idea funcione es obligatorio tener una unidad de criterio, que se conozcan entre todos y sepa cada uno cuál es el objetivo, los gustos y las pretensiones del técnico y del propio manager. Si es un hombre de consulta permanente, es primordial que se respete su lugar pero no se exceda en sus funciones. Así se consigue una armonía fundamental para conseguir resultados”. El actual campeón


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del fútbol argentino, lo agradece. ¿Pero es preciso que la Selección tenga a Verón en ese cargo? Bassedas vuelve a tomar la palabra. “Es una figura indiscutida, con una trayectoria inmensa con la camiseta argentina y de un trato excelente con los jugadores. Hay algo que tiene que lo destaca por sobre los demás, y es que entiende a la perfección a muchos de los que hoy están en el equipo porque fueron compañeros hasta hace muy poco tiempo. Aun así, lo concreto y que creo debemos resaltar es que Verón no concluyó su etapa como futbolista e incluso me parece que todavía tiene hilo en el carretel como para ser parte dentro de la cancha”, fundamentó. Misma sintonía corre por la cabeza de Sabella, que previo a su viaje por Europa se desligó de las versiones y fue contundente. “Hablé un par de veces con Sebastián, tenemos una muy buena relación. Renovó su vínculo con Estudiantes por un año más y todavía está con ganas de jugar. Me interesa contar con su jerarquía en el campo de juego”, sostuvo el DT, que aclaró, también, que son escasos los retoques que realizará en el equipo con respecto a la Selección que fue eliminada en la Copa América. Sin embargo, la figura de manager parece correr riesgo de extinción luego de una nueva ida y venida de Grondona. Al ser consultado sobre el nombramiento de la Brujita Verón, el hombre fuerte de la AFA tiró una gambeta larga, como tratando de evitar problemas con los dirigentes del fútbol argentino, que no verían con agrado el desembarco del jugador emblema de Estudiantes. “Si es por mí, no renovaría ese lugar de manager. No se consiguió lo que uno pensaba. La verdad que es muy difícil trabajar con dos personas más o menos en un mismo cargo”, tiró Don Julio, con ambigüedad, pateando la pelota para adelante. Con el fracaso de la Copa América latente, sobre la espalda del fútbol argentino vuelve en espiral el éxito pasado y se pone sobre el tapete la campaña realizada por el binomio José Pekerman-Hugo Tocalli. En 1994 tomaron la posta en los juveniles y mostraron su valía como entrenado-

res tanto en la relación con los jugadores como en los resultados a la vista. Casi una década les bastó para evidenciar sus pergaminos: campeones mundiales en Qatar en 1995, Malasia en 1997 y en Argentina en 2001. Posteriormente, Tocalli levantaría el trofeo en Canadá en 2007 (Francisco Ferraro hizo lo mismo dos años antes, con Messi en el equipo), previo paso por la Selección mayor con la que ambos alcanzaron los cuartos de final del Mundial de Alemania en 2006. Aquellas generaciones formateadas por la dupla, hoy deambulan por el mundo, y las referencias van desde Esteban Cambiasso y Juan Román Riquelme, pasando por Pablo Aimar y Javier Saviola, hasta futbolistas ya retirados como Diego Markic y Juan Pablo Sorin. Bien diferente fue la realidad en el combinado mayor. En ese mismo período pasaron tres mundiales: Basile quedó enfangado en la polémica por el doping

de Maradona y se llegó a octavos de final en Estados Unidos 1994. Cuatro años más tarde, en Francia, con Pasarrella como técnico y Sabella al lado, la ilusión se desvaneció en cuartos de final ante Holanda. En el Mundial de Japón-Corea se llegaba como candidato luego de pasar al galope las Eliminatorias sudamericanas de la mano de Marcelo Bielsa, pero el mazazo de la retirada en primera ronda fue letal. ¿Y si de Copas América hablamos? Misma sintonía. En 1995 se cayó en cuartos de final por penales ante Brasil. Idéntica historia dos años después, pero el rival fue Perú. En 1999, con una Selección eminentemente local y varias figuras del Boca estelar de Bianchi, poco se pudo hacer y el equipo de Bielsa cayó, otra vez en cuartos de final, otra vez ante Brasil. ¿No hubo triunfos? Claro que sí. Hubo que esperar hasta 2004 para que antes de que Bielsa se quedara sin energías, y después


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de perder por penales la final de la Copa América ante los brasileños, se calzara la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, mismo logro que obtuvo, vaya paradoja, Batista en 2008, en Beijing. Título que le dio crédito para manejar las juveniles y luego alzarse en el cargo que a esta altura ya lo ve despedido. El “Checho” fue el último eslabón de una cadena que en menos de cinco años hilvanó a tres DT devorados por las circunstancias. Tras la salida de José Pekerman como cabeza de grupo de la Mayor, se intentó con Basile nuevamente, pero las internas en el grupo lo bajaron. Se buscó tocar la fibra del amor propio con Maradona, pero también sucumbió de la forma más dolorosa en una goleada propinada por Alemania en el Mundial de Sudáfrica. Y con Batista se intentó reordenar la historia, pero tras su interinato, la firma del contrato diez días antes de la Copa Amé-

rica y la pronta eliminación en el torneo, la estructura se desplomó y la Selección quedó a la deriva. No es en vano entonces el pedido del secretario de Deportes de la Nación, Claudio Morresi, cuando aclara que “sería ideal hallar nuevamente la fórmula del éxito con Pekerman y Tocalli”. El funcionario precisó: “Argentina es una potencia en el plano futbolístico, y en los últimos años se perdió el rumbo de lo que pretendíamos. Debemos reencontrarnos con aquellas instancias que nos permitieron crecer, y la realidad marca que el trabajo realizado por esta dupla fue excelente por los objetivos cumplidos, y fundamentalmente se elaboró una idea de juego concisa con la cual los jugadores se identificaron”. Aquí también es difícil el acuerdo, ya que nuevamente los problemas personales afloran y la reedición de ese proyecto se torna imposible. Sin embargo, resuena el nombre de Gerardo Romano, hoy eje de las inferiores de Vélez. Asad, que inició su trabajo de entrenador en las divisiones menores del equipo de Liniers, sostuvo que “será necesario enfocarse en una meta y actuar en consecuencia desde los cimientos”. “Sabemos que lo mejor para el fútbol argentino es tener un ADN propio con el que todos podamos adherir”, sintetizó. Allí se expresó el problema que llevó a Batista a colapsar en su puesto. El ahora ex DT intuyó desde el comienzo de su trabajo en noviembre pasado, que lo mejor para complementar a las figuras de su equipo era repetir el sistema impuesto por Barcelona y que supo replicar con buen tino España en Sudáfrica el año pasado. En ese esquema, Messi podría sentirse cómodo. Sin embargo, el cúmulo de estrellas derrumbó la idea y nunca se pudo amoldar a los futbolistas lo que necesitó el equipo. Por eso, no hubo equipo. Así es como desde aquella noche del 16 de julio en la que el dueño de casa quedó eliminado de su propia Copa América, se intenta reestructurar una identidad. Saber hacia dónde va la Selección. Aún no se tienen respuestas. En medio de las intenciones, todavía no se ve un rumbo fijo. Será el turno de Sabella para enderezar el barco.

Los años que pasaron desde que la Selección ganó su último título. Fue en la Copa América que se disputó en Ecuador en 1993, con Alfio Basile como entrenador. Las veces que quedó eliminada Argentina en cuartos de final, tanto en Mundiales como en la Copa América durante ese período. En citas mundialistas perdió en Francia 1998 –ante Holanda-, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010 –ambas oportunidades frente a los teutones-. En torneos continentales cayó consecutivamente en Uruguay 1995, Bolivia 1997 y Paraguay 1999, y ahora en Argentina 2011. Las medallas olímpicas que obtuvo el combinado nacional desde 1996. Además de la plateada en Atlanta, consiguió las doradas en Atenas 2004 y Beijing 2008. Para los Juegos de Londres 2012 no se clasificó. Los técnicos que pasaron después de que Carlos Bilardo dejara el puesto en 1990. El único que dirigió en dos oportunidades fue Basile entre 1991-1994 y 20062008. Los jugadores convocados por Diego Maradona en los dos años que estuvo al frente de la Selección. La misma cantidad de jugadores utilizó Bielsa entre 1999 y 2004. Los partidos que dirigió Sergio Batista al elenco albiceleste. Fue el ciclo más corto de los últimos 36 años. El saldo: ocho victorias, seis empates y tres derrotas. Los encuentros que disputó Javier Zanetti por la Copa América. En la derrota ante Uruguay se convirtió en el futbolista argentino con mayor presencia en el certamen. Además, llegó a los 145 partidos, récord en la historia de la Selección.


ENTREVISTA A TERESA PARODI

“La canción popular repasa nuestra historia” Pag. 40 -

Por Melissa Orsi


Docente, escritora y dueña de una extensa trayectoria como cantautora, destaca la revalorización del folclore por parte de una nueva generación de artistas. Directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECUNHI) apuesta a “la memoria como una forma de construir el presente de un pueblo”.

“Estamos ante la emergencia del modelo nacional y popular de la canción folclórica”, expresa, con énfasis y convicción esta cantautora nacida en la provincia de Corrientes, hace seis décadas, cuando se refiere a las características de los géneros musicales folclóricos argentinos y las diversas fusiones que han generado en los últimos años. Maestra, cantante, escritora y guitarrista, además de madre de cinco hijos y abuela de once nietos, Teresa Parodi representa uno de los exponentes más preciados del chamamé, un ritmo que ella misma entiende “como la memoria más profunda de un pueblo hecha canción”. Desde la cuna, mamó el gusto por el canto y la musicalidad que emanan las guitarras y los instrumentos de cuerda. De joven, estudió con “Blas Benjamín de la Vega”, uno de los primeros integrantes del quinteto del genial Astor Piazzolla. Pero el gran reconocimiento del público a su trayectoria como artista popular le llegó recién en la década del ‘80, tiempo después de que grabase un disco auspiciado por la Secretaria de Cultura de su provincia natal, un trabajo que resultó el primer paso hacia una

exitosa carrera artística. Actualmente, se desempeña como Directora del Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECUNHI), que depende de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, y que se ubica en el predio donde funcionó la ESMA, ese temible centro clandestino de detención que la Marina montó durante la pasada dictadura militar. La correntina continúa realizando numerosas presentaciones y recitales en Argentina y América latina, pero aún cultiva la humildad de una trovadora capaz de entonar el diario acontecer de la gente de a pie. -¿Qué visión tiene del folclore que se produce actualmente en Argentina? -El folclore de hoy se desarrolla gracias a muchos jóvenes que investigan y estudian, primordialmente, desde una estética del compromiso social. Son personas que buscan en la esencia, en las raíces a la hora de trasmitir una idea, un sentir. No se trata de artistas que hagan canciones pasatistas, se trata más bien


de músicos preocupados en difundir sus creaciones por todo el país. En estos días, estamos ante una revalorización de los géneros propios, autóctonos. Es una tendencia que permite la emergencia del modelo nacional y popular en la canción folclórica. Son muchos los colegas que apuestan a explorar en sus tradiciones. Yo apoyo la iniciativa y la creatividad que tienen estos jóvenes. -¿Cómo se define a la canción popular? -Es un espacio para contar y reelaborar historias, una manera de repensar las cosas que nos contaron. La canción popular es la que lleva y trae la memoria colectiva, y acompaña desde un lugar único a todas las experiencias de una comunidad. Lo bueno, lo malo, lo alegre. Lo que nos produce bronca, pero también esperanza. Es esa canción que habla de nosotros; la que no pudo ser silenciada. Entonaciones y versos que siempre estarán vivos y vigentes mientras haya alguien que los recuerde. -Y como género, ¿qué particularidades posee? -Es una canción esencialmente de búsqueda, influida por la pasión. Es la música profunda, la que deja huellas y trasciende en las almas de una nación. -¿Qué importancia tuvo el álbum “El Otro País” en su carrera artística? -Mucha. Cuando se editó, allá por 1989, toda la gente me preguntaba “¿Por qué lo titulaste así?”. Al parecer les resultaba insólito ese nombre. Entonces, como respuesta a esa pregunta, armé una canción que se editó en el disco posterior, “Otras cosas”. Lo hice para cantar y hablar de ese otro país, que está aunque no se vea. Creo que, en definitiva, lo que quedó de esos dos discos fue la idea de que no importa dónde se nace o a cuál clase social se pertenece, pues que lo verdaderamente trascendente es sentirse parte de un todo, de un saber colectivo.

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-¿Por qué? -Es que en Argentina siempre existió un sector al que no le importa “el otro país”. Me refiero a la patria financiera, a los amantes del imperialismo. Son los que tienen una mirada egoísta sobre la realidad. Yo siempre le hablé al país profundo, al marginado. Se trata además de esa nación que hoy emerge y cobra fuerzas. Un país real, auténtico, integrado por los que, a pesar de todo, no bajan los brazos ni pierden los sueños. -¿Existe alguna diferencia entre presentarse en un gran escenario y hacerlo en pequeñas salas? - Para mí toda presentación significa una experiencia nueva y renovadora. Siempre voy hacia los demás porque aprendo, y necesito la devolución de la gente. Me gusta aparecer caminando entre el público, como una más, en esos teatritos chiquitos donde me subo al escenario sola con mi guitarra. También amo el hecho de compartir un gran escenario junto a otros músicos. Me encanta

que me acompañe una banda y esa magia que se produce cuando mucha gente logra sonar en una misma sintonía. Pero si consigo generar un clima íntimo en mis presentaciones, siento que gano en carisma y sentido del humor; me acerco al público y le habló, esperando el ida y vuelta de la comunicación con los espectadores. Eso es algo que realmente se disfruta mucho. -Antes de dedicarse al canto fue docente… -Fui maestra a los 19 años. Mi primera experiencia la viví en la provincia de Misiones. Fue un trabajo necesario, un aprendizaje de lo exterior que supe interiorizar. Decidí ejercer como maestra en un lugar donde realmente hacía falta. En aquel tiempo, era militante, soñadora y alumna regular en la Universidad del Noreste, donde cursaba el tercer año de la carrera de Literatura. Por esas cosas de la vida abandoné la facultad y me fui a una escuelita perdida en el Norte misionero, en El Dorado. Ahí me encontré de lleno con un país que no conocía. No sabía que iba a terminar dejando la escuela y eligiendo mi guitarra como medio y herramienta para transmitir lo que pienso. Mi carrera comenzó, y continúa con el mismo sentido que pretendo imprimirle: describir aquellos lugares que conocí y viví de manera inolvidable, conmovedora. De cada experiencia como docente no sólo me quedan recuerdos, sino canciones, también amigos increíbles... Hay una relación directa entre mi faceta como educadora y cantautora. Valoro mucho la labor de los maestros porque, además de haber sido docente también tuve grandes maestros de la vida. Cuando era muy chiquita, allá en Corrientes, hubo una inluso que me impulsó a cantar casi sin darse cuenta. -¿Quién fue? -Doña Teresa. …Allá en Corrientes, cuando era niña, en las fiestas familiares que se hacían en mi casa se traía a gente de afuera para reforzar los quehaceres de la cocina. Hasta la mayonesa era casera. Cada tanto, mi madre iba a buscar siempre a una señora que vivía en una villa que había cerca del río Paraná, que se llamaba Doña Teresa. Ella siempre estaba rodeada de una gran cantidad de chicos que la escuchaban cantar historias de la gente del barrio. Ese carisma, ese sentimiento, esa entonación, despertaron en mí la vocación por el canto. -¿Por qué influyó tanto en su carrera? -Es que en la música se trata de vivir, y de traducir esas vivencias cotidianas en canciones, y eso era lo que hacía Teresa, a quien los chicos también le decían Ulogia… Ella no supo nunca el impacto que produjo su figura en mi carrera. Desde aquellos días, soñé en ser como Teresa y dar cuenta de las historias que día a día vive y sufre la gente. Hace mucho tiempo, escribí una canción que se llamaba “La Negra Ulogia”, una forma de homenajear a ella y a todos esos anónimos cantores del pueblo. -¿Qué importancia tiene su trabajo como directora del Espacio


Pag. 43 - Ernesto Sábato

Cultural Nuestros Hijos? -Para mí constituyó un gran reconocimiento. Un premio enorme que me dieron las Madres de Plaza de Mayo y en particular Hebe (de Bonafini). El ECUNHI es un espacio de vida, de memoria, de resistencia, una recopilación de las epopeyas de toda nuestra cultura. Desde un lugar como ése se puede resignificar la identidad de un país, recuperarla y restablecerla para que sirva como guía de la historia de un pueblo. Es una forma de para comprender, reelaborar nuestro propio saber. El ECUNHI es un tener un presente y saber de dónde viene y hacia dónde va. -¿Puede decirse que se trata de transformar la memoria en presente? -Puede decirse que sí. El museo de la memoria que funciona allí es un espacio popular, de construcción, que tiene la tarea de narrar el derrotero de nuestro pueblo para vencer al olvido. Por eso, el ECUNHI cobra sentido como un verdadero espacio de vida, de la conciencia social que concierne a los acontecimientos profundos de un pasado de luchas colectivas. Un sitio para repa-

sar otros relatos, esos que tantas veces se silenciaron. -Junto con otros músicos de renombre, se reunió hace un año con el ex presidente Néstor Kirchner con el propósito de impulsar la Ley Nacional de la Música, ¿por qué lo hizo? -Queríamos la regulación de una Ley que aporte derechos a los músicos. Derechos que antes no eran contemplados, sobre todo en lo que respecta a las producciones independientes y las presentaciones cotidianas en múltiples espacios. Es una iniciativa que viene a contemplar todo el trabajo de los músicos. Ahora, a partir de esta Ley, se los considera como trabajadores de la cultura. Se los dignifica a ellos y a sus creaciones. Esto también viene enmarcado con el cambio que trajo aparejado la sanción de la Ley de Servicios Audiovisuales, que posibilita la difusión de los trabajos de todos los artistas, ampliando el espacio para la edición y la circulación de las canciones que nacen en nuestra tierra. Es parte de una política que defiende la difusión de la cultura popular. Por eso respaldo esta Ley y todas las que defiendan las tradiciones argentinas.


PROFECIAS EN LA LITERATURA (PARTE I)

El Apocalipsis, fábrica de miedo Por Horacio Raúl Campos

El fin del mundo es tema recurrente en los libros sagrados. Pronosticar el caos o generar miedo funciona desde la antigüedad como herramienta para mantener el statu quo o, por el contrario, reclutar adeptos y fanáticos en pos de un cambio. Algo parecido ocurre en la actualidad con algunos

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discursos políticos de coyuntura. Desde hace un tiempo está de moda hablar sobre el Apocalipsis o el fin del mundo. Sobre todo de la profecía de los mayas que habrían pronosticado un final para el año que viene, aunque podría tratarse del fin de la maldad para entrar en un mundo feliz, que podría no ser como el pensado por Aldous Huxley en la novela que lleva ese título. Cuando uno indaga en los escritos sobre juicios finales o el final de los días se da cuenta de que este asunto de meter miedo o de pronosticar el caos, especialmente en los discursos políticos de coyuntura, no tiene otro propósito que el de mantener sin cambios un estado de cosas o, en la antigüedad, una finalidad política como

sumar afiliados o adeptos. Se parecen bastante los discursos del fin del mundo con el pronóstico en torno a la supuesta agonía o final de un proyecto político o de un gobierno. Y profetizar el desorden a que un determinado proyecto político podría conducirnos como, al mismo tiempo, buscar el orden, muchas veces están informados por ideologías conservadoras. Tan conservador como las exhortaciones a mirar para adelante. Uno podía mirar tanto para adelante que podría quedar anclado, sin darse cuenta, en 1910. Los escritos sobre juicios finales y fines del mundo terribles tienen una tradición que se remonta a San Agustín (354-430) quien

a su vez los recoge de los llamados “oráculos sibilinos” que contenían profecías de los judíos de Alejandría y que se pueden ubicar entre el siglo II antes de Cristo y el siglo II de la era cristiana. Se trataba de literatura, que del griego pasó al latín, que tenía un propósito de propaganda bastante claro: convertir a paganos al judaísmo a través del miedo, que era un método eficaz para promover la conversión. La Biblia está henchida de estas cuestiones amenazantes y en algunos casos habla de “género apocalíptico”. Entre los libros del Antiguo Testamento hay referencias a la destrucción del mundo en Sofonías (1, 2-3), en Malaquías (2, 1-3; 22-24), en Daniel, un libro escrito en la primera mitad del siglo II antes de Cristo y cuyos recursos básicos son la ficción y la alegoría, y en Joel, donde se habla de una invasión de langostas y enemigos invasores, y de que está cerca “el día del Señor, día de oscuridad y tinieblas, día de nubes y nubarrones” (2, 1-11). En ese último libro, el intento por meter miedo para sumar seguidores es muy claro. Por ejemplo, dice: “Haré prodigios en cielo y tierra / sangre, fuego, humareda; / el sol aparecerá oscuro, / la luna ensangrentada / antes de llegar el día del Señor”


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(3, 3-4). Y luego concede: “Todos los que invoquen / el Nombre del Señor se librarán” (3, 5). En uno de los mejores relatos bíblicos, el libro de Daniel, nombre además del personaje de la narración, se dice que en el año segundo del reinado de Nabucodonosor, en Babilonia, el rey tuvo un sueño que lo sobresaltó. Y mandó a llamar a magos y hechiceros para que le explicasen el sueño, pero como desconfiaba de estos los mandó detener a todos para ejecutarlos. Daniel iba a correr la misma suerte, pero calmó a la guardia real y así fue como es Daniel quien termina interpretando el sueño del rey. Pero el sentido del sueño se lo cuenta Dios a Daniel. De lo contrario el rey terminaría matándolos a él, a sus amigos y a los sabios.

Ascenso y caída El sueño tiene que ver con el final de los tiempos y Daniel le dice al rey su significado: “Tu eres la cabeza de oro. Te sucederá un reino de plata, menos poderoso. Después un tercer reino, de bronce, que dominará todo el mundo. Vendrá después un cuarto reino, fuerte como el hierro. Como el hierro destroza y aplasta todo, así destrozará y triturará a todos” (2, 36-40). Como se leyó, se trata de la tradicional narración de una edad de oro con su correspondiente caída. Por otra parte, el final de los tiempos también se halla en libros del Nuevo Testamento. Por ejemplo, en Mateo: “¿Ven todo eso? Les aseguro que se derrumbará sin que quede piedra sobre piedra”, les dice Jesús a sus discípulos, que le preguntan: “Dinos cuándo sucederá eso y cuál es la señal de tu llegada y del fin del mundo” (24, 1-3). Jesús les cuenta: “Oirán hablar de guerras, habrá carestías y terremotos en diversos lugares. Todo eso es el comienzo de los dolores de parto” (24, 4-8). Otro libro de esa parte de la Biblia donde se hallan también temas del juicio final es en Lucas: ”Habrá señales en el sol, la luna y las estrellas. En la tierra se angustiarán los pueblos, desconcertados por el estruendo del mar y del oleaje. Los hom-

bres desfallecerán de miedo, aguardando lo que le va a suceder al mundo; porque hasta las fuerzas del universo se tambalearán.” (21, 25-26) Aunque en este caso, luego de la angustia se dice que llega el día de la liberación. Muy parecido a lo que se escribió en el libro de Joel. Pensemos en el castigo a Sodoma y Gomorra del Génesis: “El Señor desde el cielo hizo llover azufre y fuego sobre Sodoma y Gomorra. Arrasó aquellas ciudades y toda la región baja con los habitantes de las ciudades y la hierba del campo” (19, 24-25).

El Apocalipsis “El Apocalipsis es una obra subversiva contra los poderes de todo imperio, el romano en la época en que fue escrito, y a continuación, todo imperio opresor y todo sistema imperialista, que persigue y masacra al pueblo empobrecido por no secundar los valores que engañosamente presenta”, dice la Biblia de Nuestro Pueblo, Bilbao, España, Ediciones Mensajero, 2008, p. 2377, al presentar esa parte de las escrituras. El Apocalipsis fue escrito en clave por razones históricas y políticas en el contexto de la persecución a cristianos por parte de los emperadores romanos (Nerón, Domiciano) por un tal Juan, de cuya autoría se empezó a dudar desde el siglo III. Apocalipsis quiere decir ‘revelación’; allí se encuentra compendiado el terror de los últimos días y se estima que fue escrito entre finales del siglo I y principios del II. En el episodio de ‘Las siete trompetas’ dice: “Los siete ángeles con las siete trompetas se dispusieron a tocarlas. El primero dio un toque de trompeta: hubo granizo y fuego mezclados con sangre, que fue arrojado a la tierra. Se quemó la tercera parte de la tierra, junto con la tercera parte de los árboles y toda la hierba verde” (8, 6-7). Luego ante cada toque de trompeta de cada uno de los siguientes ángeles se va produciendo una catástrofe: montañas ardiendo en el mar, el mar convertido en sangre, la muerte de animales marinos y una estrella gigantesca que cae sobre los ríos volviendo amarga el agua; luego

se oscurece el sol, la luna y el resto de las estrellas; cae otro astro y aparecen langostas que son como escorpiones. Sin embargo, a las langostas “sólo les permitieron hacer daño a los hombres que no llevaban en la frente el sello de Dios, no para matarlos sino para atormentarlos cinco meses” (9, 3-5). Luego aparecen los cuatro ángeles encargados de matar a una tercera parte de la humanidad y por último, cuando el séptimo ángel toca la trompeta es porque “ha llegado el reinado en el mundo de nuestro Señor” (11, 15).

Los árabes como enemigos La literatura sigue su camino y es así como el tema aparece con fuerza a partir del siglo XIII, ocasión en que se conocen las profecías de un monje italiano llamado Joaquín di Fiore. Este franciscano hace una serie de sumas y multiplicaciones cuyo resultado es el número 1260, como año en que habría de llegar algo terrible. Como en ese año no ocurrió absolutamente nada, se empezaron a realizar agregados y a aplazar el fin del mundo y la llegada de un presunto anticristo destructor. Luego tenemos al español Gonzalo de Berceo, un mester de clerecía, que habría nacido hacia fines del siglo XII y fallecido poco después de mediados de la centuria siguiente. Entre otros poemas que escribe Berceo figura uno que se llama Los signos del juicio final, que son quince. Entre esos signos están la sangre en las plantas, la lluvia de piedras, terremotos, confusión generalizada, fuego en el cielo, mundo en llamas y ángeles tocando la trompeta, entre otros. El género triunfa en España y les sirve a los cristianos, que sienten que están pasando por la misma situación de persecución como en la época de los emperadores romanos. Ahora, los enemigos del cristianismo son los árabes que se hallan en España. El texto indudablemente tiene como meta sumar fieles a través del miedo. Es una escritura terrorista.


FESTIVAL GRAN BUENOS AIRES GRAN

Las tablas del Conurbano

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Por María Daniela Yaccar

Hace poco, un director de teatro español le contaba a esta cronista que cuando pisó este país, a comienzos del nuevo siglo, se sorprendió de dos cosas: en principio, de la calidez de los argentinos, de lo desaliñados que somos para relacionarnos. Según contó, allá, cada vez que visitaba a sus amigos, tenía que chequear que no estuvieran los padres. Demasiado respeto por los mayores, dijo; distante el contacto. En segundo lugar, recordó que llegó como cineasta y se transformó en director teatral, inspirado por el boom de la metrópoli. “Eso no pasa en España. Bueno, esto es Latinoamérica”, recalcó, al referirse a la movida teatral que es el orgullo de la Ciudad de Buenos Aires, por su calidad y cantidad. Lo que le llamó la atención, ante todo, es el fenómeno del teatro independiente, con salas que funcionan a pulmón desperdigadas por todos los barrios, con un funcionamiento de cooperativa. Cosas que no se ven en España -la tierra de Lorca, vaya paradoja-, aunque post-crisis el arte cambia. Acá se vio. ¿Qué diría este director si hubiese visitado el Conurbano bonaerense -no lo había hecho aún-, donde también existe un movimiento independiente interesante, aunque completamente diferente, con las especificidades propias de su región? Claro, porque si los teatristas capitalinos

tienen que bancarse el desinterés de Macri -afortunadamente, hace poco lograron modificar la legislación y escaparle a las clausuras, unidos en el colectivo ESCENA-, aquí las problemáticas son otras, como la falta de público. Un público que, insisten los artistas de la zona, está más acostumbrados a mirar para el Obelisco, porque lo que se produce por allí tiene una legitimación de antemano. “Creen que lo que se puede ver del Riachuelo para acá es inferior”, coinciden directores de diferentes espacios del Conurbano. Eso y la falta de difusión siempre fueron los principales traumas del teatro independiente en el Conurbano, que tiene su epicentro en la zona Sur, con 25 salas, además de espacios de otra naturaleza que también se dedican a la disciplina, como los centros culturales, los lugares tomados o las escuelas. Al menos alguno de aquellos traumas podría sanarse con la plena vigencia de la ley de teatro independiente, una verdadera conquista para los teatristas del sur, que crea un organismo provincial similar al Instituto Nacional del Teatro Independiente (INT), cuya función es distribuir subsidios a los teatros locales. Por todo esto, la tercera edición del festival Buenos Aires Gran -del que participarán diferentes compañías de la zona- es

una buena noticia tanto para los hacedores del teatro en la zona como para el público. La iniciativa surgió en 2009, de la mano del Centro de Documentación Doc/ Sur, en conjunto con dramaturgos, actores, directores, críticos e investigadores teatrales. Y tomó mucha fuerza en la segunda edición, en 2010. Al momento de cierre de esta edición no se conocían aún los detalles de la programación, sedes ni elencos, sólo la fecha: el festival será del 1° al 10 de septiembre. No hay competencia ni jurado, sólo ganas de acercarse al público. Si el director español pisara el Conurbano y visitara las Nobles Bestias, el Ensamble, Diablomundo -posiblemente Lomas de Zamora sea el municipio con más salas teatrales- o Brancaleone también se sorprendería. Acostumbrados a operar en soledad, finalmente los espacios se unen para la Gran fiesta. Cuando el festival recién tomaba forma, en la víspera de su primera edición, los teatristas le decían a esta cronista unas palabras que sugieren por qué el director español se sorprendería: “Estamos en un lugar de resistencia. En una sala chica, en un barrio. Fuera del prestigio, los festivales, la prensa, los premios y los jurados. Laburamos en otro lugar, y eso es lo que define nuestra identidad.”


Lo mejor de Ernesto Sabato es una compilación de textos que, en su momento, el escritor seleccionó como lo más destacado de su obra, en 1989. A tres meses de su fallecimiento, Seix Barral para América Latina publica este libro que incluye los mejores ensayos de Sabato, reflexiones sobre literatura y filosofía, y un discurso sobre Jorge Luis Borges, pronunciado después de la muerte del autor de Ficciones en la Bibliotheque Nationale de París. Además, la recopilación contiene comentarios personales sobre las famosas El túnel, Informe para ciegos, y Sobre héroes y tumbas, además de la polémica presentación que escribió para el Nunca más. El calidoscopio para conocer la obra de Sabato también está armado con un ensayo sobre Leonardo da Vinci y sus reflexiones sobre el descubrimiento del paisaje y del cuerpo en el Renacimiento, que data de 1979. Otro de los textos, más viejo (1964), es un homenaje al escritor dominicano y filósofo humanista Pedro Henríquez Ureña, a quien conoció como docente de la Universidad Nacional de La Plata.

Película Película

Por Juan Carlos Romero*

UN LIBRO: El paseo, de Robert Walser, un escritor de principio de siglo XX que recientemente fue redescubierto y que con palabras sencillas cuenta las más complejas cosas del mundo. Escribió este libro antes de internarse en forma definitiva a un psiquiátrico. UNA PELICULA: La mirada de los otros, de Woody Allen, que es una obra que habla de la creación de la obra de arte. El director queda ciego circunstancialmente y es ayudado por un inmigrante oriental. La obra es un éxito ya que los otros deciden que es una gran obra de arte, más allá de saber como la hizo. MUSICA: Misa de réquiem, de Verdi, dirigida por Sir Colin Davis. Realmente es un monumento a la obra sinfónica, una verdadera belleza.

*Artista plástico. Actualmente presenta su muestra Trelew, a 39 años, afiches y documentos en el Centro Cultural de la Cooperación.

Discos Discos Los niños azules

La omisión de la familia Coleman

Calidoscopio. Descarga: http://cldscp.com.ar/

Claudio Tolcachir. Miércoles, jueves y viernes, a las 21; sábados a las 21 y 23.15; domingos a las 19 y 21.15 en Timbre 4, Boedo 640.

El asaltante Pablo Fendrik, SBP, en DVD (2009) Extraño y poco conocido film argento, El asaltante es la ópera prima de Fendrik (director de La sangre brota), filmada en tiempo real y cámara en mano. Narra una historia policial, mínima, cotidiana; con el dispositivo cinematográfico puesto a su servicio. Un hombre de traje y corbata (Arturo Goetz) se dedica a desvalijar colegios privados. La cámara sigue sus pasos durante 67 minutos. También actúan Bárbara Lombardo y Guillermo Arengo.

Teatro Teatro

Escuchar a CLDSCP es reencontrarse con “el niño interior” que todos llevamos dentro. Oriundo de Lomas de Zamora, este dúo integrado por Andrés Andiñach y Leopoldo de Sarro viste a sus temas infantiles con instrumentos no tan usados en el under, como el beatbox y el charango. Y lo más interesante es el -buen- uso de sonidos de juguetes infantiles en éste, su ¡undécimo! disco. Calidoscopio es un ejemplo de que con pocos recursos se puede hacer algo bueno, muy bueno.

Si dicen que es la mejor obra del teatro alternativo de los últimos tiempos, por algo será. Es que, sin dudas, los Coleman son el paradigma de la familia disfuncional -tema que el teatro tocó con abuso en los últimos años-, la más oscura y divagante. Tolcachir, el director de Agosto, expone en Timbre 4 (su ex casa, devenida sala teatral) su faceta menos masiva y más estrafalaria, de la mano de un humor muy ácido y actuaciones excelentes.

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Sabato, para disfrutar

Walser, Woody Allen y Verdi, una delantera de lujo


Muestra de ARGRA Las fotos de esta doble página forman parte de la Muestra de Periodismo Gráfico - Edición 2010 organizada por la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).

Una inmigrante ilegal es revisada antes de abordar un vuelvo de deportación desde Phoenix, Arizona, hacia la Ciudad de Guatemala.

CARLOS BARRÍA

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Erwin Baches Chávez, abraza a su esposa e hijo después de haber sido deportado hacia Guatemala.

Deportados


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NATACHA PISARENKO Carnaval del barro, Praia do Jabaquara, Paraty, Brasil.

Barro


HECHO EN CASA Por Emiliano Fernán Rodríguez*

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De penales, nostalgia y periodismo artesanal Pensar en AUNO es pensar lógicamente en mis comienzos y pensar en mis comienzos es pensar irremediablemente en Daniel Casal. Debo confesar que sentí cierto alivio cuando me convocaron para que garabateara unas líneas recordando mis vivencias en la Facultad. Soy un lector habitual de la revista El Cruce y en algún momento empecé a plantearme con temor la posibilidad de que más de 12 años de labor en la entrañable Agencia Universitaria de Noticias (primero) y Opinión (después) hubiesen pasado inadvertidos, al menos para algunos. De todos modos, tengo que admitir que ahora, con el recuerdo aún fresco del último adiós, estas palabras alegóricas y de ocasión corren serio riesgo de transformarse en un réquiem de homenaje al maestro que acaba de partir. La nostalgia ataca y me invade por todos los flancos. Pensar en la Facultad y en mis inicios es recordar –por ejemplo– a Daniel en cuclillas, contra una de las paredes de AUN por aquellos tiempos, con los pantalones arremangados y la mirada fija en una pelota de fútbol. Cuando llega la hora de ejecutar aquel tiro penal, Casal no logra desviar el balón, que retumba furibundo contra el concreto. El estruendo genera evidente malestar en el aula contigua. De pronto, irrumpe una asistente en la agencia, furiosa, y a los gritos pregunta, “¿Quién está a cargo?”. La respuesta cae por decantación, “él”, digo, señalando con un dedo a Tomate, todavía agachado, con el dobladillo del pantalón a la altura de las rodillas y aguardando el siguiente remate: una anécdota fabulosa. Dicho sea de paso, así es como quise y

quiero recordarlo –al menos yo–, más allá de que algunos compañeros aún cuestionen mi ausencia aquel día en Longchamps. Volviendo al cruce de Lomas, Daniel nos alentaba siempre, nos arengaba permanentemente y sé que tenía un especial aprecio por mí. La Facultad nos sirvió para formarnos y en AUNO aprendimos que los artículos periodísticos se pueden escribir de múltiples maneras, tomando como piedra angular el compromiso con el lector y la responsabilidad profesional. Sin embargo, ese toque especial, hasta artesanal si se me permite la expresión que tantos de nosotros llevamos adentro y que nos permite recabar información en medio de una cobertura, para luego volcarla en una página en blanco y convertirla en una nota seductora, consistente y bien escrita es mérito indiscutible de Casal. Ese empuje, ese compromiso y amor por la profesión que él nos inculcó me per-

mitió ingresar en la agencia Noticias Argentinas (NA) en 1995 tras un par de años de aprendizaje en la Facultad, para luego continuar con una tarea formativa en AUNO hasta fines de la década de 2000. Actualmente, me desempeño en la sección Política de NA, pero las grandes coberturas deportivas son mi gran pasión y estimo que lo serán hasta el epílogo de mi carrera. Porque el trabajo apasionado también es un legado indeleble de nuestro querido guía y mentor. * Emiliano Fernán Rodríguez, 38 años. Periodista recibido en la Facultad de Ciencias Sociales de la UNLZ. En 1995 ingresó en la agencia NA (Noticias Argentinas), donde trabaja hasta el día de hoy. Pasó por Deportes, Sociedad y en la actualidad se desempeña en la sección Política. Trabajó cuatro años en la agencia de noticias Reuters y más de 12 en AUNO. Cubrió los Mundiales de Corea del Sur y Japón 2002, Alemania 2006 y Sudáfrica 2010.



Septiembre