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SISTEMA DE INTEGRACION CENTROAMERICANA (SICA) COMITÉ REGIONAL DE RECURSOS HIDRÁULICOS (CRRH) UNION MUNDIAL PARA LA NATURALEZA, OFICINA REGIONAL PARA MESOAMERICA (UICN-ORMA)

GLOBAL WATER PARTNERSHIP – CENTROAMÉRICA (GWP-CATAC)

MARCO REGIONAL DE ADAPTACION AL CAMBIO CLIMÁTICO PARA LOS RECURSOS HÍDRICOS EN CENTROAMÉRICA 1

Presentado en el Diálogo Centroamericano sobre el Agua y el Clima, Noviembre 2628, 20002, San José, Costa Rica

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Alejandro Jiménez y Pascal Girot, Consultores.

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Acrónimos ACP Autoridad del Canal de Panamá ANAM Autoridad Nacional del Ambiente de Panamá BID Banco Interamericano de Desarrollo CCAD Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo CCT Centro Científico Tropical CEPAL Comisión Económica para América Latina y el Caribe CEPREDENAC Centro de Coordinación para la Prevención de Desastres Naturales en América Central CEPRODE Centro de Protección para Desastres de El Salvador CNP+T Centro Nacional de Producción Limpia CONRED Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres CoPs Conferencias de las Partes CRRH Comité Regional de Recursos Hidráulicos ENOS El Niño Oscilación Sur GEI Gases de Efecto Invernadero ICE Instituto Costarricense de Electricidad IMN Instituto Meteorológico Nacional INETER Instituto Nacional de Estudios Territoriales INSIVUMEH Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología de Guatemala IPCC Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático MARENA Ministerios de Recursos Naturales de Nicaragua MARN Ministerios de Ambiente y Recursos Naturales de El Salvador MINAE Ministerio de Ambiente y Energía de Costa Rica ORMA Oficina Regional para Mesoamérica PRISMA Programa Salvadoreño de Investigación Sobre Desarrollo y Medio Ambiente RAMSAR Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971) REDICA Red de Instituciones y Facultades de Ingeniería de Centroamérica SICA Sistema de Integración Centroamericana SERNA Secretaría de Recursos Naturales y Ambiente de Honduras SNET Servicio Nacional de Estudios Territoriales UICN Unión Mundial para la Naturaleza UNES Unidades Ecológicas Salvadoreñas UNFCCC Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático

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Índice Introducción........................................................................................................................3 1. Marco de Referencia Global y Regional a. El Marco de Políticas de Adaptación Frente a los Impactos de los Fenómenos Climáticos Extremos..................................................................................................4 2. La Agenda Multilateral sobre Agua y Cambio Climático y el Reto de la Adaptación.............................................. .........................................................................6 a. Las Negociaciones Multilaterales sobre Cambio Climático y Agua desde 1992.............................................. ..................................................................................7 b. El Reto de la Adaptación Ante los Impactos del Cambio Climático.......................10 c. Iniciativas Globales Desde la Sociedad Civil sobre Clima, Agua y Naturaleza............................... ................................................................................10 . 3. Impactos de los Desastres Actuales y del Cambio Climático en

Centroamérica a. Síntesis Regional de Daños por Eventos Hidrometeorológicos...............................12 b. Vulnerabilidad de los Recursos Hídricos ante el Cambio Climático y Necesidades de Adaptación ..........................................................................................................14 4. Hacia un Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica .................................... .................................................28 5. Adaptando el Agua al Cambio Climático en Centroamérica........................29 a. Los Insumos Desde los Países Hacia una Matriz de Adaptación del Agua al Cambio Climático: los “Grandes Temas” .............................................................................30 b. Marco Regional de Adaptación ante Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica......................................................................................................35 c. Síntesis del Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos (MACC-RH) ...........................................................................................................36 6. Conclusiones y Recomendaciones.........................................................................39 7. Bibliografía de Referencia.......................................................................................43 8. Anexos I, II, III.

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Introducción La capacidad de adaptación de las sociedades centroamericanas ante un mundo dinámico de condiciones cambiantes, se expresa a través de la forma en que se desarrollan las herramientas para enfrentar situaciones a veces extremas y que afectan sobre los ámbitos escenciales del diario vivir. Una de esas variables que incide de manera más determinante en todas las actividades humanas, así como sobre el estado de todos los ecosistemas del planeta, es la disponibilidad de agua. Recordemos que sin agua, la vida misma cesa. Por lo tanto, ante los cambios en las condiciones climáticas y atmosféricas que regulan la generación del líquido vital, se deben ir tomando las medidas necesarias para mantener la continuidad de la vida sobre la tierra. Como todo proceso, la adaptación al cambio climático (CC) aprende e integra nuevas lecciones de experiencias conocidas. Centroamérica, ha venido acumulando enseñanzas a partir de los desastres que han ocurrido en la región, y ha visto sometida a prueba su capacidad creativa para reponerse ante las situaciones más adversas relacionadas con los recursos hídricos. Previniendo el endurecimiento de las condiciones climáticas hacia condiciones más extremas y por lo tanto, más propensas a los desastres, Centroamérica, como región altamente vulnerable, debe ir desarrollando esas herramientas que hemos mencionado. De otro modo, las condiciones del clima cambiante, solo acrecentarán la dependencia económica de nuestras sociedades y se profundizarán las contradicciones existentes. Una contribución importante para lograr una mayor flexibildad ante los retos que nos impone el clima, puede ser incrementar la amplitud de enfoques y formas de abordar la problemática relacionada con el agua en la región. Este es uno de los objetivos del Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica (MACC-RH), pues intenta abordar la problemática que nos ocupa, desde la realidad misma que viven las sociedades centroamericanas, a partir de la toma de conciencia sobre la vulnerabilidad particular de cada uno de los países del istmo y de un primer diálogo con los gestores locales de los recursos hídricos.

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1. Marco de Referencia Global y Regional Los eventos climáticos que generan daños en Centroamérica, se asocian principalmente ya sea con el exceso de agua en forma de inundaciones o bien, con las sequías de diversa intensidad e impacto. Esta oscilación entre los extremos, obliga a la región a buscar los mecanismos más efectivos para reducir la vulnerabilidad ante un clima cambiante, más intenso y a veces impredecible. ¿Será esta una oportunidad para irnos adaptando al cambio climático global que se nos avecina? a. El Marco de Políticas de Adaptación Frente a los Impactos de los Fenómenos Climáticos Extremos Existen indicios claros que el impacto recurrente de desastres de origen hidrometeorológico constituye probablemente la antesala de lo que puede esperar el mundo en las próximas décadas con los efectos previsibles del cambio climático. En los últimos años, la incidencia de desastres, daños y pérdidas atribuibles a eventos climáticos extremos ha tendido a aumentar dramáticamente. Particularmente, el impacto en cuanto a pérdidas y daños de eventos climáticos de media y baja magnitud ha crecido notablemente en todo el mundo durante los 1990s. Si bien el número de desastres asociados con amenazas geofísicas, tales como terremotos y erupciones volcánicas se ha mantenido relativamente constante, las pérdidas asociadas con eventos hidro-meteorológicos como huracanes, sequías, inundaciones e incendios forestales han crecido en forma exponencial. El número de desastres ligados a eventos climáticos registrados se ha duplicado entre 1996 y 2001 (ver Fig.1). Asimismo, las pérdidas económicas, debidas al aumento en los niveles de vulnerabilidad y exposición de poblaciones, infraestructura habitacional y productiva fueron seis veces mayores en los 1990s que en los 1970s, en términos monetarios constantes. Además de pérdidas asociadas con eventos repentinos como huracanes, las pérdidas humanas y económicas también se derivan de cambios paulatinos en el clima, el Figura 1: Desastres de orígen hidrometeorológico y geofísico durante los noventa

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ambiente y los recursos (Fig.2), como mediante la erosión costera, el agotamiento de acuíferos, la intrusión salina en aguas subterráneas, y la desertificación. Según las predicciones del PICC (Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático) el tiempo corre, y « si este tiempo no se aprovecha para diseñar y aplicar medidas de adaptación, será quizás demasiado tarde para evitar perturbaciones mayores. Estas medidas de adaptación serán necesarias en Asia y en otros continentes, aún si se reducen a futuro las emisiones de Gases con Efecto Invernadero » (PICC,TAR, 2001). ¿Qué se entiende por “Adaptación al Cambio Climático”? La definición del PICC dice: “adaptación se refiere a los ajustes en los sistemas humanizados o naturales en respuesta a los estímulos actuales o futuros del clima y sus efectos, de modo que se minimicen los daños y se aprovechen las nuevas oportunidades generadas por tales cambios” (McCarthy et al., 2001).

Durante la década de los 1990s, un número importante de investigaciones han sido conducidas para medir los impactos del cambio proyectado en el clima en el mundo entero.2,3,4 Aunque el proceso de diagnóstico es complejo y los modelos evolucionan, una serie de impactos han sido identificados para ciertas regiones por la comunidad internacional de investigadores con un alto grado de confianza. 5 A continuación se resumen los impactos principales del cambio climático que afectarán a Centroamérica, y que nos obligan a considerar la urgencia de tomar las medidas que conduzcan hacia una adaptación a largo plazo, ante condiciones de un clima cambiante:

Los Cambios Climáticos Grado de Confianza en Previstos por el Tercer cambios proyectados pata Informe de Diagnóstico del el Siglo 21 PICC Muy probable, en casi a) Temperaturas máximas más todas las áreas terrestres; altas y mayor número de días calientes, b) Eventos de precipitación más Muy probable , sobre intensos muchas regiones; Probable, en regiones de c) Aumento en meses secos latitudes medias y regiones durante el verano, y en el riesgo continentales; asociado de sequías Probable , en algunas d) Aumento en intensidades regiones; pico de vientos asociados con actividad ciclónica Aumento en intensidad media y Probable , en algunas regiones; pico de precipitaciones ciclónicas tropicales. a- Fuente IPCC, 2001, Third Assessment Report (TAR) b – Para otras regiones , existen insuficientes datos o análisis conflictivo. c – Cambios pasados y futuros en la ubicación y frecuencia de actividad ciclónica tropical son inciertos. d – Ausencia de proyecciones consistentes en otras regiones

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Investigaciones varía desde diagnósticos nacionales sobre vulnerabilidad y adaptación (V/A) llevados a cabo por partes contratantes al CMNUCC, pasando por diagnósticos regionales, hasta reseñas de impactos a nivel global por parte del Grupo de Trabajo No.2 del Panel Inter.-Gubernamental sobre Cambio Climático (PICC). 3 La sintesis más reciente del estado de la cuestión sobre vulnerabilidad y adaptación puede encontrarse en un informe publicado por el Grupo de Trabajo No.2 del PICC: Climate Change 2001: Impacts, Adaptation and Vulnerability. El resumen para decisores y delegaciones oficiales es disponible en: http://www.usgcrp.gov/ipcc/wg2spm.pdf 4 Para más información sobre diagnósticos regionales, ver el informe especial del PICC (1997) Report on the Regional Impacts of Climate Change: An Assessment of Vulnerability. Eds. Watson, et al, disponible en http://www.grida.no/climate/ipcc/regional/index.htm 5 El Grupo de Trabajo No.1 del PICC (2001) expresa un alto grado de confianza que estos impactos ocurrirán en un número significativo de regiones. El grado de confianza varía según el tipo de impacto y de una region a otra.

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Como resultado de un incremento en la frecuencia de eventos de precipitación más intensa, se producirán los siguientes efectos inducidos: o Un aumento en los daños causados por procesos de erosión del suelo, inundaciones, deslizamientos, deslaves y avalanchas; o Aumento en las demandas sobre sistemas de seguros y de ayuda humanitaria post desastre tanto públicos como privados; Como resultado del incremento en meses secos de verano y en el impacto de sequías: o Disminución en rendimientos de cultivos, y en la calidad y cantidad de recurso hídricos; o Aumento en el riesgo de incendios forestales; Como resultado del incremento en picos en intensidad de vientos, en intensidad media y pico de precipitaciones de las actividades ciclónicas tropicales:6 o Incremento en el riesgo de mortalidad y morbilidad humana; o Incremento en erosión costera y daños estructurales; o Incremento en daños a ecosistemas mitigantes en zonas costeras (p.ej arrecifes coralinos, manglares); Fig. 2. Impactos Directos e Indirectos de Desastres de Origen Climático* Impactos Directos Pérdida de Vidas Humanas Daños a Infraestructura Pérdida de Viviendas Interrupciones en comunicaciones Interrupciones en servicios públicos Perturbación en el comercio regional e internacional Pérdida de hábitat y degradación ambiental Pérdidas en la producción agrícola e industrial *de Caballeros Otero and Zapata Marti, 1994

Impactos Indirectos Migraciones Temporales y Permanentes Perturbaciones sociales Pérdida de confianza de inversionistas Inflación Pérdida de empleo Aumento en la deuda externa y/o decrecimiento en las reservas de divisas. Diversión de fondos destinados a programas sociales para el rescate financiero, rehabilitación y reconstrucción por desastre Desabastecimiento de alimentos y otros productos de subsistencia

2. La Agenda Multilateral sobre Agua y Cambio Climático y el Reto

de la Adaptación Los diálogos mundiales sobre el agua, señalan que estamos cruzando actualmente un punto de inflexión en la historia de la humanidad, en cuanto a la disponibilidad, el acceso y por lo tanto, el uso de este elemento vital. Numerosas regiones del mundo están agotando sus reservas de agua, a un ritmo vertiginoso, que hasta el momento pareciera irreversible. Centroamérica, a pesar de enfrentar serias amenazas sobre sus aguas superficiales y subterráneas, intenta seguir de cerca las discusiones internacionales sobre 6

Impactos similares son proyectados aunque con una certeza menor, en relación con tormentas en regiones de latitudes medias.

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el tema. Esto, bien le podría prevenir sobre los esfuerzos de adaptación que debe realizar, pues, en un planeta más cálido y más poblado, aumentará inevitablemente la demanda de agua. a. Las Negociaciones Multilaterales sobre Cambio Climático y Agua desde 1992 Pocas semanas antes de la Cumbre de la Tierra de Rio de Janeiro, en Junio 1992, se realizó en Dublín, Irlanda, la Conferencia Internacional del Agua y Medio Ambiente. De esta conferencia no surgió una convención mundial sobre el tema del agua, comparable a las que se firmaran poco después en materia de cambio climático y biodiversidad, pero sí se acordaron los principios de Dublín. Estos principios reconocen la vulnerabilidad del recurso agua en muchos países, y hacen hincapié en la necesidad de resolver conflictos y usos incompatibles del recurso agua mediante enfoques participativos, con particular atención al rol de la mujer en la gestión del agua. Principios de Dublín

Al firmarse el Convenio Marco de Naciones sobre Cambio Climático,

en Junio 1992, se abrió un nuevo capítulo en las negociaciones ambientales

multilaterales. Situado en el centro de las negociaciones que tuvieron lugar desde 1992, está el concepto de responsabilidades compartidas y diferenciadas. En particular, el tema

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de la mitigación del impacto de actividades humanas sobre el clima mundial, mediante la reducción de

El agua dulce es un recurso finito y vulnerable, esencial para la vida, para el desarrollo y para el medio ambiente; El desarrollo y gestión del agua debe basarse en un enfoque participativo involucrando a los usuarios, planificadores y tomadores de decisión a todos los niveles, tomando las decisiones al nivel más bajo posible que sea el adecuado; La mujer juega un papel central en la provisión, gestión y salvaguarda del agua; y El agua tiene un valor económico en todos sus usos competitivos y debe ser reconocida como un bien económico.

(Fuente: Principios de la Conferencia Internacional del Agua y Medio Ambiente, Dublín, Irlanda, 1992.)

emisiones de gases con efecto invernadero (GEI), ha dominado la primera década (19922002) de negociaciones multilaterales en torno al cambio climático En el marco de las negociaciones del Convenio Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC) y en particular del Protocolo de Kioto, una mayor atención ha recibido el mecanismo de desarrollo limpio para reducir las emisiones mundiales de gases con efecto invernadero, bajo el principio de responsabilidades compartidas pero diferenciadas ante el cambio climático. Si bien el Mecanismo de Desarrollo Limpio previsto por el Protocolo de Kioto constituye un paso importante hacia atacar las causas del cambio climático, relativamente poca atención se le ha dado al tema de la adaptación y prevención de los impactos generados por cambios en la composición y temperatura de la atmósfera. Este déficit en diagnósticos en torno a las necesidades de adaptación, no ha sido soslayado y muchos

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investigadores y programas de apoyo multilaterales como el PICC y el Secretariado del CMNUCC recientemente han tomado medidas para impulsar una política coherente en materia de adaptación. Esto no significa que no se haya reconocido desde un inicio la importancia del tema de adaptación a los impactos del cambio climático. Desde su primera reunión en 1995 la Conferencia de las Partes signatarias del CMNUCC (COP1) tomó una decisión para acercarse al tema de la vulnerabilidad y la adaptación en tres etapas: Etapa I: Inventario y planificación, que incluye los estudios sobre posibles impactos del cambio climático, la identificación de países o regiones particularmente vulnerables y las opciones de políticas para orientar una medidas de adaptación y de fortalecimiento de capacidades apropiadas. Etapa II: Medidas, que incluyen acciones continuadas de fortalecimiento de capacidades, para encauzar el proceso de adaptación por parte de los países más vulnerables al cambio climático, según define el Artículo 4.1 (e) de la Convención Marco. Etapa III: Medidas para facilitar la adaptación adecuada de los otros países, incluyendo seguros y otras medidas contempladas en los Artículos 4.1 (b) y 4.4 de la Convención Marco. “Adaptación” se refiere a Todas las respuestas que pueden usarse para reducir la vulnerabilidad ante el Cambio Climático, es decir, reducir la susceptibilidad al potencial de daño. (Fuente: UNEP, IES, 1998:5-1).

La elaboración de las Comunicaciones Nacionales es un compromiso de todas las Partes, estipulado en el Artículo 12 del CMNUCC. La mayoría de los países signatarios de la Convención han realizado la primera etapa, en muchos casos incorporada en la Primera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático presentada en la COP6 de Bonn en Diciembre 2000. Todos los países de Centroamérica son partes contratantes al CMNUCC, y todos han presentado sus primeras comunicaciones nacionales. La mayoría de las comunicaciones han abarcado el rubro de la vulnerabilidad al cambio climático. Este primer esfuerzo fue financiado en su totalidad por el GEF, según se había estipulado en la Convención Marco. Se considera importante tomar en cuenta que las Partes no-Anexo I de la Convención, han manifestado al Secretariado de la CMNUCC, a través de sus Comunicaciones, la gran vulnerabilidad de sus países al cambio climático. En una reunión del Grupo Consultivo de Expertos, celebrado en Panamá en Marzo 2001, se notó que solo la mitad de las comunicaciones nacionales presentadas hasta dicha fecha incluían estimaciones integrales de impactos y de vulnerabilidad al cambio climático de países no-Anexo I (IISD, Earth Negotiations Bulletin, Vol.12,No.164,p.5). 8


Los escenarios socio-económicos utilizados por las Partes fueron de utilidad cuando se relacionaron con los de cambio climático (incluyendo líneas base). Sin embargo se consideró que las metodologías para evaluar la vulnerabilidad y la adaptación en materia de salud, turismo, recursos hídricos, energía y agricultura fueron débiles para tal propósito. El manejo del agua se basa en la minimización de riesgos y la adaptación a circunstancias cambiantes La gestión del agua siempre se ha adaptado al cambio (especialmente después de eventos extremos o en respuesta al aumento de la demanda) y el cambio climático es tan solo una de las presiones que enfrentan los gestores del agua. (Fuente: Climate Change, 2001).

Durante la Sétima Reunión de la Conferencia de las Partes (COP7), en noviembre del 2001, se aprobó la constitución del Grupo de Expertos de los Países menos Desarrollados, con el fin de que colaboren con éstos en la elaboración de sus Planes Nacionales de Adaptación (NAPAs, por sus siglas en inglés), lo cual es muy indicativo de la preocupación de las Partes por el tema que nos ocupa. Una vez completadas las primeras comunicaciones nacionales (Etapa I), la Convención ha instado a los países a buscar opciones, como Etapa II, de políticas y mecanismos para enfrentarse y adaptarse a los efectos e impactos del cambio climático, incluyendo los efectos de la variabilidad climática y los extremos en forma de amenazas hidro-meteorológicas. En este sentido, en los últimos dos años (2001-2002) se lograron importantes avances en materia de políticas de adaptación y reducción de vulnerabilidad, entre los principales logros se pueden mencionar: • • •

La publicación del Tercer Informe de Diagnóstico del PICC (Panel Inter-gubernamental sobre Cambio Climático) El Acuerdo durante le Reunión del PICC en Marrakesh sobre los parámetros de un mecanismo de financiamiento mundial para la adaptación al cambio climático; El desarrollo de una guía nueva de estimación de políticas de adaptación, conocida como Adaptation Policy Framework (APF), actualmente en discusión.

En la COP8, recién concluida en Nueva Delhi, la declaración ministerial reitera el compromiso de los países signatarios del CMNUCC de impulsar políticas de adaptación y mitigación de los efectos adversos del cambio climático. La declaración señala en su inciso e) “la adaptación a los efectos adversos del cambio climático es una alta prioridad para todos los países. Países en desarrollo son particularmente vulnerables, particularmente los países menos desarrollados (LDC) y los pequeños estados insulares en desarrollo. La Adaptación requiere atención y acción urgente por parte de todos los países. Medidas efectivas y basadas en resultados concretos debería ser adoptadas para el desarrollo de enfoques para reducir la vulnerabilidad y aumentar los niveles de adaptación, así como para el desarrollo de capacidades para la integración de políticas de adaptación en las estrategias de desarrollo sostenible. Estas medidas deberían incluir el pleno 9


cumplimiento de los compromisos existentes en el marco de la Convención y a la luz de los acuerdos de Marrakesh ”. b. El Reto de la Adaptación Ante los Impactos del Cambio Climático En su Informe de 2001 sobre Impactos, Adaptación y Vulnerabilidad, el Grupo de Trabajo no.2 del PICC, brinda un panorama mundial de los efectos que tendrá el cambio climático, identificando los países que más impactos tendrán y sugiriendo medidas de adaptación y de reducción de vulnerabilidades. Este informe expone en forma convincente la relación entre pobreza, exposición y vulnerabilidad ante cambio climático. Plantea que: « poblaciones son altamente variables en cuanto a su dotación de capital natural, social, cultural e institucional, y los países en desarrollo, particularmente los más pobres…tienen una menor capacidad de adaptación y son más vulnerables a los daños generados por el cambio climático, como son más vulnerables ante otras amenazas. Esta condición se hace más extrema en las poblaciones más pobres » (PICC, 2001 :8). La capacidad natural de un sistema de sobrellevar los efectos del cambio climático se refiere en la literatura como resiliencia y resistencia. Como lo sugieren Klein y Tol (1997:7): “Juntos, la sensibilidad, la resiliencia y la resistencia determinan la vulnerabilidad natural de un sistema a los efectos biogeofísicos del cambio climático. La resiliencia y la resistencia son funciones de la capacidad de un sistema natural para adaptarse autónomamente, representando la respuesta adaptativa del sistema natural ante el cambio climático. Esto es opuesto a la sensibilidad o susceptibilidad, la cual por definición es independiente de influencias humanas, la resiliencia y la resistencia son a menudo afectadas por actividades humanas.” La adaptación anticipada planificada puede aspirar a aumentar las capacidades de absorción de sistemas naturales ante cambios en el clima, la escorrentía y las mareas extremas. Muchas de las medidas que permiten aumentar la capacidad natural de ecosistemas de absorber variaciones en factores climáticos generan otros beneficios corolarios. Por ejemplo, al mantener en buen estado un bosque nuboso permite regular los caudales de los ríos, mitigar variaciones climáticas y a la vez, brindar una amplia gama de bienes y servicios ambientales. Esto se refiere a menudo como medidas “sin remordimiento” (No Regrets) ya que brindan beneficios palpables más allá de la adaptación al cambio climático. c.

Iniciativas Globales Desde la Sociedad Civil sobre Clima, Agua y Naturaleza

Paralelamente a los procesos formales de los estados contratantes de la CMNUCC, muchas iniciativas surgidas desde la sociedad civil organizada a nivel

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mundial ha permitido movilizar capacidades y recursos para la adaptación al cambio climático. Dos iniciativas, entre muchas otras, merecen ser mencionadas aquí. En primer Cuatro objetivos generales para la adaptación anticipada planificada: 1. Aumentar la robustez de diseños de infraestructura y de inversiones a largo plazo-por ejemplo extendiendo el rango de temperatura o precipitación que un sistema puede tolerar sin fallar o cambiando el nivel de tolerancia ante pérdidas y perturbaciones (p.Ej. incrementando reservas económicas y seguros); 2. Incrementar la flexibilidad de sistemas manejados que son vulnerables – por ejemplo permitiendo ajustes de medio término (incluyendo cambios de actividades o de ubicación) o reduciendo la vida útil de ciertos equipamientos (incluyendo una mayor depreciación); 3. Fomentar la adaptabilidad de sistemas naturales vulnerables – por ejemplo reduciendo otras amenazas o presiones (no-climáticas) o removiendo barreras a la migración de especies mediante la creación de corredores biológicos; 4. Revertir las tendencias que incrementan la vulnerabilidad (prácticas maladaptativas)-por ejemplo introduciendo retiros obligatorios o tasas altas para el desarrollo en áreas vulnerables (ej. Llanuras de inundación, zonas costeras). (Fuente: Klein y Tol (1997:6))

lugar, el Diálogo Agua y Clima, es una iniciativa que busca colmar a nivel mundial las brechas en acceso a la información y conocimiento en torno a la relación entre cambio climático y el agua. En particular, el Diálogo busca abrir espacios de concertación y negociación entre actores institucionales claves a nivel nacional y regional para alcanzar un reconocimiento de los derechos básicos en torno al agua en contexto de cambio climático. Entre los miembros de la Comisión Directiva Internacional del Diálogo incluye la UICN, GWP, PICC, FAO (OAA), IWA, NWP, UNESCO, WWC y WWF3. Se espera que el Tercer Foro Mundial del Agua que se celebrará en Kioto, Japón, en Marzo 2003, podrá dar fe de una toma de conciencia sobre la urgente necesidad de dialogar sobre el futuro del clima mundial y su impacto sobre los recursos hídricos y las poblaciones directamente afectadas. Por otro lado, la UICN lanzó en 1999 la Visión del Agua y la Naturaleza (WANI), la cual constituye una reflexión mundial que busca compatibilizar los usos y las demandas humanas por agua con los requerimientos de muchos ecosistemas dulceacuícolas. Para evolucionar de los principios y conceptos de la Visión a acciones concretas, la UICN desarrolló la Iniciativa de Agua y Naturaleza, la cual sirve como el plan de ejecución de la Visión, e incluye actividades puntuales en regiones geográficas específicas. Por lo tanto, se elaboró una Estrategia de UICN para Mesoamérica.

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Con el fin de establecer ese mundo de agua sostenible, el Marco de Acción de Agua y Naturaleza estableció seis metas principales 1- Proteger los hábitats de agua dulce críticos y sus especies a través del uso sostenible del agua y el suelo, y también a través del control de la contaminación del agua proveniente de actividades agrícolas, industriales, y domésticas; 2- Dar poder a grupos locales para que desarrollen prácticas responsables para el uso del agua y para que obtengan acceso equitativo al agua de tal forma que se respete a los ecosistemas como un igual; 3-

Promover voluntad política y buen gobierno para evitar y mitigar conflictos, y para fomentar colaboración y consenso entre los participantes a través de una participación bien informada; 4- Incorporar los valores económicos, ecológicos, culturales e intrínsecos de los ecosistemas en la toma de decisiones y el manejo de los recursos hídricos, usando medidas innovadoras e incentivos financieros y legales; 5- Utilizar y desarrollar la información y el conocimiento científico y autóctono para mejorar el manejo del agua dulce y los ecosistemas relacionados; 6- Crear conciencia en las personas sobre el papel de los ecosistemas en la protección y el uso sostenible del agua, y fortalecer la capacidad humana para cambiar el comportamiento de tal forma que respete y sea compatible con la naturaleza.

3. Impactos de los Desastres Actuales y del Cambio Climático en Centroamérica La diversidad, es una de las características fundamentales de Centroamérica. Las diferencias culturales, ambientales y climáticas, distinguen con carácterísticas únicas a cada uno de los países de la región. Al observar las heladas estacionales que ocurren en Guatemala, o bien, la sorprendente aridez de algunas zonas de la Mosquitia, se explica por qué los impactos del cambio climático, resultan igualmente únicos en cada país y despiertan preocupaciones muy particulares sobre la urgencia de tomar medidas de adaptación en el manejo de los recursos hídricos ante el fenómeno del calentamiento global. a. Síntesis Regional de Daños por Eventos Hidrometeorológicos En los albores del siglo XXI, parece cada vez más evidente que los impactos recurrentes de desastres en América Latina constituye un pronóstico de lo que el CC podría generar con mayor intensidad en un futuro. Las pérdidas totales directas e indirectas por desastres de las tres últimas décadas, dejaron un total de 108,000 muertos, 12 millones de personas directamente afectadas. La cifra de impactos indirectos se triplicó en los 1990’s comparado a los 1970’s, según la CEPAL y el BID (2000).

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En los pequeños estados insulares del Caribe o de Centroamérica, está cada día más claro que los efectos y costos cumulativos de desastres, además de devastadores y masivos, tienen impactos sobre extensas porciones del territorio nacional (a veces sobre su totalidad) y sobre su economía entera. Por ejemplo, algunas islas del Caribe tuvieron que ser completamente evacuadas, como durante la erupción del Volcán La Soufrière en Monserrat. Al fin de cuentas, los países pequeños y más pobres son los más vulnerables ante las pérdidas recurrentes dejadas por los desastres. En el caso de Centroamérica, está claro que si bien la región representa menos del 10% de la población latinoamericana, ha sobrellevado un 55% de las pérdidas en vidas humanas por desastres desde 1972. Según los análisis hechos por la CEPAL (Cuadro 1) Cuadro1. Mayores Desastres en Centroamérica por Amenazas Hidrometeorológicas 1972-2001

NOMBRE Huracán Mitch Centroamérica Huracán Fifí. Honduras Huracán Juana Nicaragua, Costa Rica Inundaciones Nicaragua 1982 Huracán César Huracán Keith, Belice

Regional/1998

20,000

1.2

Pérdidas Económicas Directas Mil Millones de USD $ 6

Honduras, Belice, Guatemala/ 1974 Binacional Nicaragua/CostaRica 1988 Nacional /1982

7000

115,000

1.3

158

420,000

1.16

80

70,000

0.600

Binacional Costa Rica/Nicaragua/1995 Nacional/Belice 2000

48

671,000

0.210

Escala/ Año

Muertos

14

Damnificados En millones

0.266 Fuente: CEPREDENAC, 2001

Centroamérica muestra una huella humanitaria importante. Una sumatoria de los impactos de estos eventos arroja pérdidas humanas de encima de los 60,000, un número de damnificados arriba de los 10 millones, pérdidas económicas directas de unas 10 mil millones e indirectas de cerca de 8 mil millones. Además la mitad de las muertes por desastres se deben a amenazas hidrometeorológicas. Son según La Red, los pequeños y frecuentes desastres (inundaciones, deslizamientos) que generan los mayores daños, a pesar del record regional de eventos de alta magnitud. Esto sólo refuerza la necesidad de encarar en una misma política regional la adaptación al cambio climático y la gestion del riesgo de desastres.

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b.

Vulnerabilidad de los Recursos Hídricos ante el Cambio Climático y Necesidades de Adaptación

Los cambios en la temperatura y la precipitación estimados mediante la experimentación con modelos matemáticos y la generación de escenarios climáticos, nos advierten sobre los impactos que podría enfrentar la sociedad Centroamericana futura, al Cuadro 2: Cambios en temperaturas y lluvias esperados para el año 2100

Países Centroamericanos menos Belice

Guatemala*

Honduras**

Escenarios Pesimistas de Cambio Climático (Año 2100) Cambios en Meses con Cambios en Temperatura cambios más Precipitación (ºC) severos +3.5; Intensificación del veranillo.

1- + 0,9 a +3,7; 2- +0,8 a +3,3;

-30 %;

1- desde -8% a -37%; 2- de -8% a - 36%;

Trimestre de julioseptiembre, siendo mayor en agosto.

Temperaturas: de mayo a junio;

1- Vertiente Pacífica; Golfo de Fonseca;

Lluvias: de noviembre a abril;

+ 2,5 a + 3,7; Intensificación del veranillo;

-36,6% a +11,1%;

Ambas, marzo;

Nicaragua

+ 3,0;

1: -36,6%;

Variaciones anuales;

Costa Rica**

Panamáª

+ 0,8;

1- -63%; 2- -49%; 3- -46%; - 1,8%;

Zonas más afectadas La zona semiárida avanzaría del valle del Motagua, hacia la Sierra de los Cuchumatanes, así como hacia el suroriente del país.

El Salvador***

1- + 3,8 ; 2- + 3,2; 3- +3,5;

Geografía del cambio climático

de

enero

a

Ambas, en la época seca: de marzo a mayo;

Variaciones anuales;

2- Sureste del país, cuenca del Coco. Todo el país. 1- Pacífico: norte de Chinandega y León. 1- Guanacaste; 2- Zonas Norte y Noreste; 3- Sur del País. Se señalan impactos para zonas costeras, así como para cuencas específicas.

* En su Comunicación Nacional (CN), Guatemala utiliza escenarios para el año 2050; ** Numeración corresponde a los cuadrantes de información generados por los modelos climáticos en las CN, que indican las diferentes zonas de los países analizadas por los expertos nacionales. *** El Salvador en su CN, plantea escenarios tanto para el 2100 como para el 2050. ª Panamá, utilizó 4 Escenarios Climáticos definidos por “Sensibilidad Climática Alta” o “Baja” y “Escenarios Secos” o “Húmedos” y presentó datos para el año 2010 en su CN. Los estudios de las cuencas del río Chagres y del río Villa, presentan datos del comportamiento de caudales para los años 2010, 2050 y 2100;

reducirse la disponibilidad de agua y crecer la demanda del preciado líquido vital (Cuadro 2). Las repercusiones de los impactos y las medidas de adaptación necesarias en los recursos hídricos, para sobrevivir estos impactos, serán tan variadas como la

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geografía misma de la región. Sin embargo, algunos países y algunas zonas dentro de los países, así como ciertos sectores sociales y actividades productivas, necesitarán adaptarse con mayor brevedad ante las alteraciones del ciclo hidrológico y el crecimiento de la demanda de agua. Los escenarios esbozados en las Primeras Comunicaciones Nacionales (PCN) de los países del istmo, son ciertamente de riesgo creciente. La forma en que Centroamérica se apropie de ese riesgo7, determinará la severidad de los impactos que puede generar el cambio climático (CC) (Figuras 1 y 2). Belice, posee la mayor cantidad de agua disponible per cápita en América Latina, con 80,8 mil m3/s. Sin embargo, existe una preocupación especial por los efectos del calentamiento global. Su PCN (BCCP, 2002:24) señala lo siguiente: “La CMNUCC, reconoce que Belice es uno de los países más vulnerables a los impactos adversos del CC”: • “Posee una costa larga (Art. 4.8 (b)); • Posee más de 1600 islas pequeñas (Art. 4.8 (a)); • Posee la segunda barrera de arrecifes más larga del mundo y 17, 276 Km2 de cobertura forestal, ambos, ecosistemas sumamente frágiles (Art. 4.8c y g);” Además, los esfuerzos de adaptación deben de considerar que una serie de razones hacen a este país muy vulnerable a una elevación del nivel del mar de tan solo 20cm (BCCP, 2002): el 45% de la población –que crece a una tasa de 6,9%- habita en sus costas y el 60% de estas costas se encuentran actualmente inundadas. Hasta la misma ciudad de Belice ha creado zonas residenciales en áreas ganadas al mar (Vista del Mar, Bella Vista, Belama y Fort George), además de las construcciones existentes en las comunidades costeras de Dangriga, Corozal, Placencia y los Cayos Ambergris. La vulnerabilidad es manifiesta en Belice, dado que varias zonas costeras experimentan ya la intrusión salina debido a la creciente demanda de agua potable. Incluso el agua para la ciudad Belice se encuentra actualmente amenazada, y los cayos perderían toda fuente del precioso líquido, de subir el mar en 1m. Difícilmente las plantas desalinizadoras darían abasto a la creciente demanda, a pesar de los proyectos existentes para cuadruplicar la cantidad de agua abastecida a la ciudad de Belice y la zona de la Península de Placencia, lugar donde crece aceleradamente el turismo. La generación hidroeléctrica que comienza a desarrollarse en este país -dado el alto potencial con que cuenta -, se vería amenazada especialmente al aumentar la evaporación y la transpiración con las altas temperaturas proyectadas para la época seca. Hoy, el 30% de la energía del país lo aporta una planta mediana en el Mollejón, río Macal,y otras pequeñas plantas contribuyen con un poco más. Se debe tener presente que la demanda de energía creció un 9% entre 1990 y 1998 y que antes de 1994 la energía del país era generada exclusivamente con diesel. En cuanto a la irrigación –que necesita del desarrollo de una estrategia del uso del agua en la agricultura- debe de integrar la tecnología de punta para aumentar su eficiencia, y lograr abastercer a los 7,000 acres que actualmente demandan agua.

7

Gilbert, Claude, 1998. Le Sens Caché des Risques Collectifs, en La Recherche, 307. Marzo. Pp.119-122.

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Figura 1: Zonas de SequĂ­as e Inundaciones en CentroamĂŠrica

16

(Mapa elaborado por Jeannette Arauz)


Los ecosistemas arrecifales en Belice han sido identificados como excelentes indicadores del CC. La comunidad científica ha monitoreado dos eventos de “bleaching”, uno en 1995 y otro en 1998, los cuales afectaron casi el 52% de los corales. Este fenómeno se presenta al subir la temperatura de las aguas y aumentar la radiación solar, lo que produce que los corales expulsen las algas simbióticas o “zooxantelas” indispensables para que su metabolismo funcione correctamente y resistir los agentes patógenos. La incidencia negativa de los huracanes sobre los corales, quedó demostrada con Mitch, en 1998. De aumentar la frecuencia de los mismos con el CC, los corales sufrirían igualmente daños considerables. La pesca, estimada en $39,4 millones, y el turismo que genera el 15% del Producto Nacional Bruto, serían las actividades económicas más impactadas, que deberían ser elementos centrales de cualquier política de adaptación de los recursos hídricos al CC. En su PCN (MARN, 2001), Guatemala analiza la vulnerabilidad de los recursos forestales, la producción de granos básicos, los recursos hídricos y la salud, ante condiciones de CC. Los ecosistemas forestales del país por ejempo, se ven afectados por los cambios en la Guatemala, el país con el mayor número de Cuencas Internacionales en Centroamérica

Guatemala comparte 13 cuencas con sus países vecinos: 3 con México; 5 con Belice; 2 con Honduras; 1 Con El Salvador; 1 Con Honduras y El Salvador y 1 con México y Belice. (Fuente: Rodríguez, E., UIFC, 2000).

temperatura y la precipitación. Al disminuir el área de los bosques y cambiar su biodiversidad, el trastorno que podría sufrir el ciclo hidrológico conduciría hacia cambios importantes en la disponibilidad de agua. Ante cambios drásticos en las condiciones, según los escenarios pesimistas de CC, “cerca de 4000 km2 de bosques de coníferas y mixtos,... (3,67% de la superficie total del país), estarían sujetos a impactos negativos... en los departamentos de Huehuetenango, Sololá, Totonicapán, Chimaltenango, Quiché, Alta Verapaz, Zacapa y Jalapa.” ( MARN, 2001:18). Al revisar la distribución geográfica de la mayoría de estas áreas, salta a la vista que poseen bosques nubosos asociados a zonas de altura y por lo tanto, que participan en la captación de agua en forma de niebla8. Se calcula que Guatemala concentra el 40% de la superficie de bosque nuboso de Centroamérica. Su transformación por CC, aceleraría aún más la alteración del ciclo hidrológico, generando amenazas de sequías, inundaciones y deslizamientos de amplia incidencia socioeconómica.

8

Ver: Bruijnzeel L.A. (1990). Hydrology of Moist Tropical Forests and Effects of Conversion: A State of Knowledge Review. UNESCO, Paris.

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Figura 2: Cuencas Internacionales y Áreas de Estudio de Cambio Climático en Centroamérica (Mapa elaborado por Jeannette Arauz)

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Para la evaluación de los impactos sobre los recursos hídricos, se analizó la transformación de la escorrentía9 producto del calentamiento global10, en las cuencas vertientes hacia el Pacífico, el Caribe y el Golfo de Mexico, con escenarios para el 2030. Guatemala es un país donde solo una porción relativamente pequeña presenta áreas con climas semiáridos o sub-húmedos secos; esta es la zona confinada al valle del Motagua y es considerada como una de las zonas más secas de Centroamérica. Allí, las fuertes sequías han derivado en hambrunas, como por ejemplo en el área de la provincia de Chiquimula, durante el año 2001 (F. Garavito, com.pers). Analizando el escenario optimista, se aprecia lo siguiente: en las ciudades y poblados del sur de Guatemala, de Escuintla, de Jutiapa, y de Chiquimula se podrían esperar más agua en sus ríos (15%). Mayores lluvias, generarían pérdidas en las cosechas de verduras, frutas y cereales en la parte alta de las cuencas. Igualmente, incrementos algo peligrosos de las lluvias de entre 40 y 70%, podrían ocurrir en los departamentos de Escuintla y Santa Rosa. De producirse esta situación, un mayor número de inundaciones afectarían a los municipios de La Gomera, Nueva Concepción y Taxisco, cercanos a la costa Pacífica. Si se observa el escenario pesimista, este señala disminuciones de hasta 50% de escorrentía de los ríos principales en Guatemala, Escuintla, Mazatenango y Quetzaltenango. Reducciones dramáticas de escorrentía - entre 75 y 90% - se presentarían en San Felipe Retalhuleu, centro de Quetzaltenango, Mazatenango, Nuevo Tiquisate, oeste de Patulul, parte este del Lago de Atitlán, La Gomera y bajo Petén. Arroz y Frijoles ante el Cambio Climático en Guatemala (Fuente: MARN, 2001.)

-

En la cuenca del río Polochic - donde se cultiva arroz inundado- la producción disminuiría en un 27%; Los Frijoles, hasta un 66% menos en los valles de Asunción, Mita, Jutiapa, Monjas, Jalapa y las tierras secas de la Laguna de Retana.

La disminución de caudales, producto de menos lluvias, induciría una mayor sedimentación y un progresivo asolvamiento en los cauces de ríos como el Samalá, el Achiguate, el Michatoya, el Coyolate y el María Linda. Serían afectadas una serie de actividades propias de la costa sur: la producción de caña de azúcar, el café, el hule y el ganado. A partir de lo anterior, se evidencia que las prioridades para Guatemala en su proceso de adaptación de los recursos hídricos al CC, se relacionan principalmente con:

9

Escorrentía: los excedentes de agua que una cuenca recibe y no es capaz de retener y aprovechar, y por lo tanto, contribuyen con los caudales de los ríos. González del Tánago y de Jalón, Diego, 1995. Existe una relación directamente proporcional entre la escorrentía y la precipitación: si una disminuye la otra también lo hace y, al llover más, la escorrentía aumenta. 10 Este es el procedimiento habitual para estimar los impactos del Cambio Climático en el ciclo hidrológico, tomando ciertas cuencas como áreas de estudio y experimentación con los modelos climáticos.

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• •

El manejo y la conservación de sus bosques captadores de agua y de sus cuencas clave, paralelamente con el desarrollo de estrategias de prevención ante inundaciones y sequías, en áreas geográficas especialmente vulnerables; El desarrollo de políticas e iniciativas internacionales con sus países vecinos para el manejo concertado de las cuencas compartidas;

Hacia el sur, en Honduras existe la preocupación que las reducciones de precipitación proyectadas en los escenarios de CC, impacten con fuerza sobre varios sectores, especialmente si los efectos del CC se suman a los cambios que ocurren con el Fenómeno de El Niño sobre la costa Pacífica. Esta es la zona más vulnerable ante CC, según los escenarios proyectados. Señala la PCN hondureña, que las reducciones en las lluvias y los aumentos anunciados en las temperaturas, son de una importancia tal que los impactos sobre los sectores productivos y las actividades humanas “podrían alcanzar un carácter de desastre si no se toman las medidas de adaptación necesarias” (SERNA, 2000:64). La PCN de Honduras dice sobre el agua (Fuente, SERNA, 2000:64) “Las alteraciones que se producirán en el ciclo hidrológico como consecuencia del Cambio climático se reflejarán en los procesos de inundaciones y sequías que año con año se dan en el país y que afectan grandemente las zonas productivas del país como el Valle de Comayagua, el Valle de Sula y el Valle de Choluteca. Siendo este país eminentemente agrícola, con el aumento de la temperatura y la disminución de la lluvia, como se prevee con los escenarios climáticos, además de afectar el abastecimiento del agua potable, se verán afectados seriamente el sector de riego y el de generación de energía eléctrica.”

Tales pronósticos quedaron demostrados tras el análisis de vulnerabilidad de los recursos hídricos ante el calentamiento global, el cual señaló reducciones importantes en la escorrentía para las cuencas de los ríos Choluteca y Humuya11. El primero es una importante fuente de agua potable para las ciudades de Tegucigalpa y Choluteca; así mismo, el río Humuya aportaba en 1995 el 30% del caudal que llega a la presa Francisco Morazán para la generación de energía hidroeléctrica. En el río Choluteca, bajo los escenario de aumento de temperatura (1 y 2 ºC) y de precipitaciones (10 y 15%), se dieron incrementos de 18 y 26% en la escorrentía durante la época lluviosa. Sin embargo, la escorrentía se reduce en un 31% y un 22%, cuando se reducen las lluvias en 10 y 15% y se subre 1ºC, especialmente durante los meses de “invierno”. En el río Humuya, al llover un 10 ó 15% más, la escorrentía crece entre el 5 y el 84%, y al llover menos en los mismos porcentajes, la escorrentía disminuye entre un 2 y un 53%. Las zonas costeras bajo mayor amenaza de pérdida de terreno por erosión, son la Playa de Villa Hermosa a la Colonia Vacacional (20,780 m2), la Playa Muchilena (10,144 m2) y la Playa del río Tela a Playa Grande (7,084m2) ( SERNA, 2000:65).

11

Proyecto Centroamericano de Cambio Climático, Dirección General de Recursos Hídricos, 1995. Capítulo de Recursos Hídricos de Honduras, Cuencas de los ríos Choluteca y Humuya. Tegucigalpa.

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Las inundaciones por elevación del nivel del mar, amenazan con pérdidas de terreno significativas a las zonas del Valle de Sula (885 Km2), la Llanura del Esparta a la Ceiba (178 Km2) y el Valle de Río Leán (100 Km2). Muchas otras zonas amenazadas, poseen importantes sitios de interés histórico, arqueológico y ecológico, por lo que gran parte del potencial de desarrollo turístico estaría siendo amenazado por el calentamiento global y su impacto en Honduras. Según palabras de un investigador hondureño, “seis de los doce huracanes más fuertes en el siglo XX han tocado a Honduras” (Ing. Nelson Flores, com.pers). La devastación propiciada por los deslizamientos e inundaciones generados por el huracán Mitch sobre los departamentos de Colón, Olancho, Yoro, Francisco Morazán, La Paz, Intibucá, Lempira, Ocotepeque y Copán – además de las Tierras Altas y valles del interior – sigue fresca en la memoria de la PCN. Las pérdidas en vidas humanas e infraestructura –aproximadamente el 70% de la red vial y las redes de distribución de agua potable- y en cobertura forestal, fueron enormes y los sistemas hídricos de muchas cuencas “se encuentran extremadamente vulnerables a eventos similares o de menor magnitud que el huracán Mitch” ( SERNA, 2000:67). Considerando lo anterior, es claro que algunas de las prioridades para Honduras en su proceso de adaptación de los recursos hídricos al CC, se vinculan con: • Fortalecer su vertiente pacífica frente al fenómeno ENOS; • Minimizar la vulnerabilidad productiva en los valles agrícolas; • Contar con información hidrológica óptima a ser utilizada en la planificación de los usos doméstico, agrícola e hidroeléctrico, y • Ordenar el desarrollo en las zonas costeras, frente a la elevación del mar y la incidencia de huracanes; Deteniéndonos en el país más pequeño del istmo, observamos que para El Salvador, en su PCN se estableció la relación entre CC y recursos hídricos, estudiando los impactos generados por los fenómenos de sequía e inundaciones sobre el sector agropecuario y la seguridad alimentaria. Este sería precisamente uno de los principales sectores a ser fortalecidos por la adopción de medidas de adaptación al CC, al considerar la vulnerabilidad del mismo especialmente lo largo de la costa, y en la desembocadura de algunos ríos importantes. Para un país en el que se espera que la población -y por lo tanto la demanda de alimentos- se incremente en 50% en al año 2020 con relación a 1995, y se duplique para el 2100, una situación recurrente de escasez de agua en todo el país, significa una amenaza directa para la sobrevivencia de sus habitantes. Para El Salvador, los escenarios indican una tendencia hacia la intensificación de la canícula o veranillo. A este respecto se señala en su PCN, “el verdadero peligro de la canícula para la agricultura no es precisamente la disminución de las lluvias, sino la presencia de períodos secos más o menos largos, que agotan las reservas de agua de los suelos y que afectan a los cultivos en su fase de mayor demanda de agua” (Cuadro 3). (MARN, 2000:82). Si bien la producción de granos básicos ha disminuido su importancia porcentual dentro del PIB en los últimos años, esta actividad es de importancia estratégica, tanto para el sector agropecuario, como para la totalidad de la economía salvadoreña. Esto se debe al “papel fundamental que los granos básicos tienen dentro de la canasta básica alimentaria de la población y ..., que, en su mayor parte, son producidos por

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pequeños productores agrícolas, constituyéndose dicho subsector en la fuente fundamental de ingreso y autoconsumo para una importante fracción de la población rural del país” (MARN, 2000:88). Cuadro 3: Pérdidas estimadas de Granos Básicos bajo condiciones de Canícula (porcentajes). (Fuente: Romano, 1997, en MARN (2000:96)). Año 1972 1976 1987 1991 1994 1997

Maíz 57,5 32,8 3,6 20,3 32,0 24,1

Frijol 27,3 15,6 83,8 20,8 10,0 4,2

Maicillo 42,2 25,0 56,8 1,5 30,0 0,0

Arroz 56,1 15,7 18,0 15,2 14,0 16,3

“Hasta el 40% del área cultivada con granos básicos del país se ubica en zonas propensas a las sequías meteorológicas: en un escenario de CC estaríamos hablando de una mayor frecuencia e intensidad de las sequías” (Luis Romano, com.pers.). Frente a escenarios de CC, la reducción estimada en la cosecha de granos básicos por sequías sería de entre 10 y 20% como mínimo. Así mismo, conviene señalar que durante los años de sequía se han reportado incrementos inusuales en los precios de los alimentos, de tal forma la relación entre sequía e inflación es directa. De acuerdo a la PCN, las sequías suelen golpear luego de las inundaciones, lo que impide a los pequeños productores disponer del tiempo para recuperarse. “Debido a que la fuerza de trabajo en la siembra y cosecha de granos es primordialmente familiar, el mayor efecto de los cambios de clima no sería sobre el empleo rural, como sobre los ingresos y la seguridad alimentaria” (MARN, 2000:100). Ante condiciones de sequía producto del CC, la producción salvadoreña de maíz sobre la zona costera podría perder entre 3,1 y 7,5 millones de US$ en el año 2025 y 2100 respectivamente. En la producción de granos básicos se producirían pérdidas del orden de a 10,9 millones de US$ en el año 2025 y de 24,9 millones de US$ en el año 2100. En El Salvador, se estima en 7 años el período de retorno para eventos extremos de precipitación. Cuando llueve más de 200 mm/día, se pueden identificar 11 zonas de inundación situadas en las áreas de desembocadura de los ríos con formas cóncavas y con una pendiente inferior al 1% a lo largo de su cauce. Por lo tanto, casi un 70% de la zona costera de El Salvador, es vulnerable ante inundaciones: los procesos de erosión, sedimentación y escorrentía, asociados a éstas, amenazan a la producción agropecuaria con pérdidas de 27,4 y 45,3 millones de USD $ en los años 2025 y 2100 respectivamente. Se ha estudiado la vulnerabilidad de la producción de caña y de la ganadería frente a inundaciones en las cuencas de los ríos Paz, Jiboa y Grande de San Miguel. Las pérdidas reportadas alcanzan un nivel del 60% en promedio para la caña y de 80% en el caso de pasto y ganadería. Más de 150 mil hectáreas a lo largo de la zona costera sufren de la reducción de la productividad de los pastos y el surgimiento de enfermedades en los animales con las inundaciones. Por su parte, la zona costera estaría expuesta en los próximos 100 años a una pérdida de área que iría desde el 10% del total (149.1 km2) bajo un escenario optimista de 13 cm de incremento, hasta 27,6% (400.7 km2), bajo un escenario pesimista de 1,1 m de

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elevación del nivel del mar. Se calculan en millones de dólares impactos sobre la caña, los pastos, las camaroneras y la producción de sal. El análisis de los eventos ENOS, durante los cuales las especies migran hacia aguas más profundas, ha permitido estimar reducciones actuales en el volumen de pesca artesanal del orden de 16%. Así mismo, la producción de camarón para exportación disminuye en un 23%. Sobre la parte noroeste de la vertiente del Pacífico de Nicaragua, en los municipios del norte de Chinandega y León, la temperatura media anual aumentaría aproximadamente desde 27 y 28ºC hasta 30 y 31ºC. Con las lluvias mientras tanto, para el año 2100 los totales anuales se reducirían de manera importante: sobre la vertiente del Caribe en aproximadamente 35,7%, y en la del Pacífico en un 36,6%. Chinandega y León, y el resto del norte de Nicaragua, serían las zonas de mayores trastornos climáticos. Por lo tanto: “Bajo condiciones de un clima cambiado, estas zonas recibirían anualmente menos de 500 mm, lo cual tendría repercusiones importantes en las actividades agrícolas y ganaderas. La mayor parte de la región del Pacífico Central y Sur, podría pasar de 1400-1800 mm/año a 800- 1000 mm/año; aumentando consecuentemente el área de las zonas secas de Nicaragua. De tal forma que los municipios considerados actualmente como zonas secas, se tornarían más secos para el año 2100” (MARENA, 2001:44). El cuadro siguiente, resume el potencial hídrico total del país. Se puede apreciar que la región del Atlántico es la que posee una mayor disponiblidad. Cuadro 4: Potencial y demanda de agua por sector usuario en millones de metros cúbicos por año (MMC/Año). (Fuente: MARENA, 2001.). Potencial, MMC Regiones

Agua Sup.

Demanda de Sectores Usuarios, MMC

Agua Subt.

Riego

Doméstico

Ganadería

Industria

Energía

Ecología

Demand a Total

Disponi bilidad. MMC

Pacífico

4,023

2,868

977,8

218,0

29,3

12,0

0,0

288,0

1,525,1

6,891

Central

18,798

172,3

522,0

72,0

45,0

0,0

481,0

535,0

1,655,0

18,970

Atlántico

72,194,0

30,0

0,0

5,0

0,0

0,0

0,0

17,681

17,686

72,224

Como se aprecia en el Cuadro 4, sobre el Pacífico - actualmente el área más vulnerable no por motivos de escasez sino por problemas de contaminación -, el sector que consume más agua es el riego seguido del doméstico, a diferencia de la región Central donde el sector energía es el de mayor demanda. La vulnerabilidad del agua sobre la vertiente del Pacífico, resulta de la sumatoria de varios elementos. La composición y la estructura del suelo; el tratarse de las áreas más deforestadas, producto de un intenso uso agropecuario y urbano gracias a la concentración de los habitantes sobre dicha vertiente. Al analizar la distribución de la escorrentía superficial se evidenció que las cuencas de El Tamarindo, Río Viejo y Guanas presentan alta vulnerabilidad para los horizontes de tiempo del 2050 y 2100. La cuenca alta del río Paiwas es parcialmente 23


vulnerable bajo los escenarios pesimista y moderado del año 2100. Mientras tanto, la región del Atlántico no es vulnerable en ninguno de los tres escenarios (Fig.2), y los mayores impactos previstos sobre la misma, serían generados principalmente por las inundaciones. Figura 2: Disponibilidad del Agua por Regiones (Fuente: MARENA, 2001)

Un indicador de la vulnerabilidad de los recursos hídricos o de la presión de la demanda sobre la oferta hídrica utilizado en Nicaragua, es el “Indice de Escasez" (Fig.3). A partir de las Las aguas subterráneas nicaragüenses simulaciones realizadas en aguas (Fuente: MARENA, 2001:12.) superficiales y subterráneas, para los “ Se observa una tendencia bien marcada de reducción de la escenarios de CC, se recarga para todos los escenarios... En el escenario pesimista y para el año 2050, el flujo de base salida del acuífero, es cuatro hicieron patentes las veces menor con respecto al actual, y para el año 2100, evidencias regionales, representará solo el 10% del actual... extracciones por bombeo, que corresponden se incrementarán en 2.5 y 4 veces para los años 2050 y 2100 exactamente con la respectivamente. Para los horizontes del año 2100, el bombeo disponibilidad de prácticamente duplicaría a la tasa de recarga.” agua señaladas en la figura anterior: el Pacífico resuta altamente vulnerable y el Atlántico muestra por el contrario excedentes de agua. Las ciudades del Pacífico, como Managua, Masaya, Granada, Rivas, Chinandega y León, las áreas de occidente y la planicie de Tipitapa-Malacatoya, dedicadas al desarrollo del riego presentan, para el 2100, un índice de escasez alto del 25,6%. Una cifra tres veces menor -de vulnerabilidad moderada-, se encuentra en las ciudades de Boaco, Matagalpa, Jinotega, Estelí, Somoto y Ocotal, de la región Central del país. En el valle de Sébaco, ya se dan conflictos entre los usuarios, quienes compiten por el agua para riego y para consumo doméstico (Dr. Freddy Picado, com.pers.). Como gran contraste, la zona Atlántica, presenta un índice de vulnerabilidad muy bajo: cerca de 25 veces menor al del Pacífico. La baja demanda no impide la contaminación del agua por una serie de actividades -entre ellas la minería- en ciudades tales como Puerto Cabezas, Bluefields, Laguna de Perlas, El Rama.

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Conviene tener presente que otro elemento que incide en la vulnerabilidad, son las pérdidas de agua en los sistemas de distribución del país12, que alcanzan actualmente cerca del 45% del agua producida. El efecto del cambio climático en el sector energético (con un potencial actual de Figura 3: Vulnerabilidad de los recursos hídricos según índice de escasez para el 2100: a) Escenario optimista; b) Escenario pesimista; (Fuente: MARENA, 2001.)

2000 MW) se estimó utilizando como patrón el proyecto hidroeléctrico El Carmen, ubicado en la cuenca del río Grande de Matagalpa, en la zona central del país. El valor porcentual de las precipitaciones para el horizonte de tiempo del año 2100 las variaciones tendrían valores de -20.81, -25.03 y -36.23% para los tres escenarios respectivamente. La sub-cuenca El Carmen no sólo disminuiría su caudal por menor pluviosidad, sino que su rendimiento se reduciría aportando menores caudales para una misma cantidad de lluvia, lo que impactaría directamente la producción energética de 400 GWH, reduciéndola desde –34% (270.97 GWH) hasta –60% (165.18 GWH) para los escenarios optimista y pesimista respectivamente. La concentración de población en la vertiente pacífica de Nicaragua, ejerce una fuerte presión sobre la abundancia y la calidad de las aguas superficiales y subterráneas disponibles para las actividades domésticas, agrícolas e hidroeléctricas de ese país. Por lo tanto, Nicaragua tendrá que avanzar en su adaptación al CC, diseñando políticas y sistemas que le permitan utilizar racionalmente el agua de sus lagos y acuíferos. Resulta urgente además, conservar y aprovechar de manera sostenible la abundante agua que posee su zona Atlántica, zona indígena muy pobre, pero a la vez, riquísima en biodiviersidad.

12

Las fugas de agua de las cañerías, suman millones de dólares en pérdidas en todas las ciudades centroamericanas.

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A partir del Cuadro 2, puede notarse claramente que en Costa Rica, la región de Guanacaste sería la más afectada por los cambios en las temperaturas y la precipitación, productos del CC. Los estudios de vulnerabilidad de los recursos hídricos fueron realizados sobre unas cuencas de gran potencial hidroeléctrico y que son fuentes de abastecimiento de agua potable: son las cuencas de los ríos Reventazón, río Grande de Térraba y río Grande de Tárcoles. Allí se exploraron las respuestas que cambios entre 1 y 2 ºC de temperatura y cambios de +/-15% de precipitaciones para la vertiente Pacífico y +/-10% para la vertiente del Atlántico, tendrían sobre la escorrentía. Al aumentarse la precipitación entre 10 y 15%, la escorrentía crece entre un 23,8 y un 75,5%. En el caso contrario, al reducirse las lluvias, se pierde entre el 5 y el 29% de escorrentía Estos cambios se producirían en la época de Los Acuíferos en Costa Rica13: transición entre el verano y el - Para la GAM14, los Acuíferos Barva, Colima invierno, e incidirían en la Superior e Inferior aportan el 64% del agua frecuencia e intensidad de las potable; 36% viene de tomas de ríos; el inundaciones, producto de proyecto Orosi, aporta 1,8 m3/s; fenómenos varios: modificación Amenazas: crecimiento urbano no planificado, abuso de agroquímicos y la sobreexplotación15; de la intensidad, duración y - Los acuíferos de Cahuita, Barra del Colorado, distribución de las lluvias, Tortuguero y Parismina, Jacó y playas Panamá, acompañado de erosión y Hermosa, del Coco, Potrero, Brasilito y Jicaral, arrastre de sedimentos. ya se consideran vulnerables ante intrusión De acuerdo con los salina16. resultados, las alteraciones en el balance hídrico y las temperaturas, originados en procesos de CC, podrían igualmente acentuar los efectos de las sequías. Se reduciría así, la capacidad de generación hidroeléctrica y de riego, lo cual generaría impactos económicos de gran escala. La elevación del mar amenazaría seriamente algunas zonas costeras de alta densidad de población, como la ciudad de Puntarenas, ubicada sobre el Pacífico Central. Se hace evidente que Costa Rica podría adaptarse al CC desarrollando programas integrados de manejo y conservación de sus cuencas estratégicas productoras de agua y de sus zonas de recarga de acuíferos. No estaría de más realizar esfuerzos para ordenar el uso de la tierra sobre sus costas, de forma que permita adelantarse a los cambios futuros. Panamá, se ha concentrado en preveer cómo será el comportamiento hidrológico de una de las cuencas de mayor importancia para Centroamérica: la cuenca del río Chagres o Cuenca del Canal de Panamá17.

13 Datos de 1998: Abt Associates Inc. et al., 1998. Programa de Manejo de la Cuenca del Río Grande de Tárcoles Estudio de Factibilidad - Informe de Alternativas. San José. 14 GAM: Gran Área Metropolitana de Costa Rica. 15 Estado de la Nación, 2000:205. 16 Se calcula que 500 000 m3/día, el 70% de los aproximadamente 750 000 m3/día de agua para consumo humano que se utiliza en Costa Rica, provienen de captaciones de aguas subterráneas (Losilla, 2001:30). 17 Los seis ríos que más aportan agua a la Cuenca del Canal son: Chagres, Pequení, Cirí Grande, Boquerón, Trinidad y Gatún. La contribución del Chagres se estima en 961 millones de metros cúbicos por año (Heckadon Moreno & Ibañez, 1999:68).

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La misma, tiene actualmente la Bosques y Población de la Cuenca del Canal (Fuente:Heckadon Moreno & Ibañez, 1999:32:88) capacidad de aportar el caudal necesario 158 000 ha cubiertas por bosques: 47% del área total; para el tránsito 69% dentro de las áreas protegidas: el Parque Nacional Chagres, con interoceánico a través el 55% de los bosques de la cuenca y el 80% de bosques protegidos; De 1974 a 1999, la cobertura de bosques ha retrocedido en un 43%; del “Canal”, de 37 - Población en 1998: 142, 250; proyectada para el 2020: 407,000. naves diarias, consumiendo 55 millones de galones de agua cada una. Además, abastece de agua y energía a Ciudad Panamá, Colón, y a todo el corredor interoceánico, donde se genera cerca del 70% del PIB de este país. Su clima tropical húmedo y una zona de vida tipo Bosque Húmedo Tropical cubriendo el 90% de la cuenca, le permiten cumplir con su tarea estratégica. De igual manera, una cuenca propia de climas secos y con una serie de usos diferentes, fue analizada para comprender el amplio rango de posibilidades del comportamiento hidrológico frente a condiciones de CC. Por eso se estudió la cuenca del río La Villa, una cuenca que forma parte de las regiones más áridas del país. Tal situación no ha impedido que el 92% de la superficie total de la cuenca se ocupe en actividades agropecuarias, con los impactos asociados a dicha actividad. “Hacia la parte baja de la cuenca se ejecutan las tareas agrícolas con mayor intensidad, es el área más abonada, fumigada y deteriorada.”(ANAM, 2000:117). Es además, fuente de abastecimiento de agua para ciudades del interior del país como lo son Chitré, y la Villa de Los Santos. Refiriéndose a los escenarios más críticos obtenidos en su PCN (ANAM, 2000), el calentamiento global amenaza a la Cuenca del Canal con disminuciones de caudales entre el 35 y 51% para el “verano” del año 2050. Una reducción del 25% en promedio, se produciría durante la época seca del año 2100 alcanzando una disminución máxima del 43% en el mes de marzo. Según algunos escenarios, la cuenca del río La Villa sería aún más seriamente impactada que la del Chagres. Incluso, durante la época de lluvias del año 2050 se presentarían disminuciones del 30%, y en el 2100, del 40%, situación que no se espera en la Cuenca del Canal. Ante condiciones de aumento de temperatura y reducción en la disponibilidad de agua, deben de realizarse los esfuerzos necesarios en el proceso de adaptación de los recursos hídricos, que permitan contrarrestar los impactos del CC identificados por la ANAM, entre ellos: • • • •

Incremento en la competencia por las fuentes de agua, especialmente al subir la demanda de energía hidroeléctrica y la de agua para uso doméstico; Incremento de los costos del mantenimiento de las operaciones del tránsito naval para el funcionamiento competitivo del Canal; Incremento en los costos de la producción agrícola y en los precios de los productos de la tierra para el consumidor; Con el CC, se espera que “las zonas de vida más secas irán extendiéndose y reemplazando zonas transicionales y húmedas” (ANAM, 2000:122).

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4. Hacia un Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica A la luz de los criterios expuestos anteriormente, queda patente que la región centroamericana enfrenta un formidable reto en materia de adaptación a los efectos negativos del cambio climático, particularmente en cuanto a recursos hídricos. En particular, la presente iniciativa conjunta del Comité Regional Recursos Hidráulicos (CRRH), la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN-ORMA) y la Alianza Mundial por el Agua (GWP), busca definir un marco regional para el desarrollo de una estrategia de adaptación al cambio climático para el sector de recursos hídricos en Centroamérica. Dicho marco debería tomar en cuenta las inquietudes al respecto que tengan las entidades gubernamentales, las ONG’s, los científicos, los planificadores y los sectores productivos de la región, respecto de los efectos del cambio climático. Un Marco Global de Políticas de Adaptación (Adaptation Policy Framework) que fue desarrollado recientemente por el PNUD-GEF - con la participación de varios puntos focales de Cambio Climático de Centroamérica -, ofrece un modelo interesante para orientar la elaboración de las segundas y terceras comunicaciones nacionales de los países signatarios del CMNUCC. Este marco global de política, establece una serie de cuatro principios, que se detallan a continuación: •

Las políticas de adaptación y medidas son evaluadas en un contexto de desarrollo. Este constituye un elemento clave, y a menudo el más difícil de llevar a la práctica, a que implica integrar políticas de adaptación en las estrategias nacionales de desarrollo.

Adaptación a la variabilidad climática a corto plazo y eventos extremos es incluida en forma implícita como un paso hacia la reducción de vulnerabilidad a más largo plazo al cambio climático. La experiencia climática actual de una sociedad, incluyendo impactos y adaptación provee puntos de partida esenciales para el desarrollo de una política futura de adaptación. Comparado a esfuerzos anteriores, este marco de adaptación enfatiza relacionar la vulnerabilidad actual ante embates del clima al desarrollo de opciones futuras de políticas de adaptación ante cambio climático. En particular, se analizan las políticas actuales de desarrollo e inversiones futuras propuestas, hacienda hincapié en prácticas maldaptativas.

Las prácticas de adaptación se dan en diferentes niveles de la sociedad, incluyendo a nivel local. La mayoría de las medidas de adaptación serán conducidas por individuos y comunidades. El rol del gobierno es brindar un ambiente habilitante para que estas nuevas prácticas se hagan realidad. El marco de políticas de adaptación combina políticas nacionales con iniciativas proactivas de gestión de riesgo a nivel local, en que la vulnerabilidad ante amenazas climáticas son analizadas a nivel local y comunitario. is assessed at the local and community levels.

La estrategia de adaptación y el proceso mediante el cual se lleva a cabo son igualmente importantes. En el Marco de Políticas de Adaptación, los interesados y actores claves serán requeridos de revisar, evaluar y monitorear la adaptación. Estos actores son los que conducen el proceso de elaboración de toda estrategia de adaptación, de ahí la importancia de diálogos locales, nacionales y regionales. Esto permite construir las capacidades adaptativas, que permite lidiar mejor con las vicisitudes futuras del clima.

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Inspirada en estos principios, se propone un proceso de elaboración de un marco estratégico de adaptación ante cambio climático, para el sector de los recursos hídricos en Centroamérica. Esto implica como lo plantea el primer principio diseñar un proceso coherente y consistente con las realidades de cada país y que pueda inscribirse en las estrategias nacionales y regionales de desarrollo. También supone incorporar desde un inicio la dimensión de las medidas de adaptación a impactos actuales de la variabilidad y los extremos climáticos. Parte también del principio de que cada quien se adapta a su ritmo y su manera. Y que buena parte de la mitigación de amenazas hidrometeorológicas, en el sentido de aumentar la resiliencia de sistemas construidos, se da a esencialmente a nivel local. Supone una amplia participación de todos los sectores concernidos con los impactos de la variabilidad climática actual y del cambio climático futuro. 5. Adaptando el Agua al Cambio Climático en Centroamérica Adaptarse supone contar con opciones para seguir brindando los mismos bienes y servicios ambientales bajo condiciones cambiantes. Implica contar con los marcos políticos, jurídicos y normativos para que exista seguridad jurídica en torno a bienes públicos como el agua. Estos marcos establecen las reglas del juego, pero pocas veces cuentan con la flexibilidad para adaptarse a cambios en la distribución del recurso. Los ejemplos de manejo duradero de los recursos hídricos, como en las huertas de Valencia, España, dispone de mecanismos flexibles para encarar las variaciones en el clima y por ende, en el agua. Y ha podido evolucionar con el tiempo. Las huertas de Valencia son un sistema de administración comunal de un distrito de riesgo que funciona desde hace casi mil años (¡), precisamente por su reglas claras y flexibles de gobernabilidad del recurso agua (Ostrom, E. 1990).

La Adaptación al Cambio Climático a largo plazo, es un proceso continuo que involucra ecosistemas y sistemas socioeconómicos en su totalidad. La inmensa mayoría de las formas de adaptación se darán a nivel local y en forma espontánea, dependiendo de las necesidades individuales y capacidades de un determinado sector de la economía.

Hoy en día, que los países centroamericanos, apenas comienzan a dar sus primeros pasos en la exploración de medidas de adaptación al CC, pueden identificarse una serie de necesidades comunes a cada una de las sociedades de la región. Ya se conoce la fragilidad de los países del istmo frente a eventos hidrometeorológicos de magnitud variable. Los eventos ENOS, han sido laboratorios abiertos para los climatólogos, agrónomos y planificadores en diversos sectores. A partir de las Primeras Comunicaciones Nacionales, existe evidencia que los países centroamericanos han estimado su vulnerabilidad particular frente al clima cambiante y las áreas urgentes en adaptación:

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• • • • • • •

Los frágiles arrecifes beliceños, la pesca y el desarrollo turístico sobre las costas y numerosos islotes de ese país, requieren adaptarse a los cambios en el clima y en la disponibilidad de agua; Igualmente las cuencas que drenan el agua que capturan los bosques nubosos guatemaltecos –muchas de ellas, cuencas internacionales-, las zonas bajas expuestas a inundaciones, así como su amplia zona de sequía; La gestión de la información hidrológica en Honduras necesita agilizarse para fortalecer a los agricultores de su vertiente pacífica y urge además, ordenar el uso de la tierra sobre sus costas; El Salvador necesita fortalecer a los productores de granos básicos frente al conocido péndulo “inundaciones-sequías-inundaciones” y conservar sus reservas de agua, especialmente ante la creciente demanda urbana; Nicaragua requiere desarrollar las herramientas técnicas y políticas, para cuidar sus lagos y sus acuíferos y administrar con criterios ambientales de largo plazo su importante reserva de agua sobre el Atlántico; En Costa Rica la adaptación al CC depende del manejo eficiente de las cuencas estratégicas y de la protección de las zonas de recarga de acuíferos; Por último, Panamá deberá ser capaz de regular la demanda de agua de los diversos sectores, para evitar el surgimiento de conflictos entre los ususarios y así, mantener la competitividad de su “Canal”.

Todos los países centroamericanos necesitan desarrollar políticas efectivas de conservación de ecosistemas clave, especialmente bosques generadores de agua, mantos acuíferos, humedales, manglares y arrecifes. a. Los Insumos Desde los Países Hacia una Matriz de Adaptación del Agua al Cambio Climático: los “Grandes Temas” El presente estudio recorrió la región, discutiendo con responsables institucionales del recurso agua a nivel nacional, con científicos y técnicos que estudian el fenómeno climático y la gestión del riesgo en Centroamérica. Estas entrevistas (ver lista en Anexo I) constituyen los principales insumos del siguiente punto, así como de la Matriz 1 que presentamos en la página 35 de este documento. Se conoce que la mayoría de los países centroamericanos, enfrentan desde los años noventa, la urgencia de reformar la legislación vigente sobre el agua. Los países de la región que cuentan con legislación del agua son: Honduras (1927), Costa Rica (1942) y Panamá (1966). Las dos primeras se refieren primordialmente al riego, mientras la de Panamá incluye los temas del ciclo hidrológico, la regulación de los usos y provechos y la creación de la Autoridad Nacional del Agua, que desapareció. El Salvador cuenta con la Ley de Régimen de Riego y Avenamiento (1970); Nicaragua y Guatemala cuentan con una legislación dispersa relativa al tema del agua. Belice no cuenta con un instrumento legal especial para el agua (Plan de Acción para el Manejo Integrado del Agua en el Istmo Centroamericano, 2000:17)

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En síntesis, las diversas legislaciones parten de principios que no responden a una visión de manejo integrado del recurso; además, carecen de una clara definición y distribución de funciones y atribuciones entre las autoridades públicas involucradas; resultan difusas en cuanto a los derechos y obligaciones de los usuarios; se enfocan principalmente sobre el uso y la extracción del recurso sin reconocer claramente su valor estratégico ni incorporar conceptos claros de sostenibilidad. Lo anterior ha conducido a países como El Salvador a proponer su Ley del Agua en la cual, se establecería una especie de “Autoridad del Agua”. Para El Salvador, como para la mayoría de los países de la región, contar con un ente central encargado de la protección y gerencia del agua, sería de gran importancia. Este ente, funcionaría como una especie de concesionario, encargado de coordinar las demandas de todos los usuarios y además, de manejar los conflictos que se produjeran entre ellos. Contar con un ente gestor central del agua sería un avance como medida de adaptación de los recursos hídricos al CC, dado que permitiría eliminar la dispersión institucional respecto del recurso hídrico, y coordinar la toma de decisiones y de acciones referentes a la conservación, uso sustentable y conservación del mismo. Así mismo, en Honduras, el representante de la GWP18, ha señalado aquellos puntos que considera como verdaderos logros de la Nueva Ley de Aguas propuesta: • La creación de una Autoridad del Agua, como ente regulador; • La descentralización de las responsabilidades, fortaleciendo a los municipios; • El establecimiento de las Juntas de Agua y, • La protección de las Áreas de Recarga; La nueva Ley de Aguas de ese país -que fuera redactada en 1998, un mes después del huracán Mitch- se encuentra actualmente en el Congreso, esperando a ser discutida. Vemos que los logros señalados por GWP, en términos de adaptación al CC, coinciden con El Salvador en cuanto a la “Autoridad del Agua” antes señalada. Además, el empoderamiento de los municipios y la protección de las áreas de recarga de acuíferos, resultan importantes. La primera medida, bien podría contribuir en la conservación del recurso hídrico de ese país, generando una toma de consciencia local del segnificado del agua. La segunda, implicaría una zonificación de las áreas de recarga de las aguas subterráneas, algo urgente en Centroamérica19. En Nicaragua, la Ley del Agua propuesta, busca el establecimiento de una, “Autoridad del Agua, la cual, permitiría centralizar las decisiones y la gestión respecto del recurso; además, sería de gran ayuda como herramienta para solucionar los conflictos que se dan, por ejemplo, en la zona norte, por la reducida disponibilidad de agua y la competencia entre los usuarios” (Ing. Mauricio Rosales, MARENA, com.pers). La creación de “Planes Hídricos Nacionales” que contemplaran medidas acerca de la diversidad de usos, la conservación, distribución y el consumo del agua, y que lograran 18

Kenneth Rivera: presentación en el taller “Aplicación del Desarrollo Sostenible en la Adaptación al Cambio Climático”, realizado en Tegucigalpa, los días 6 y 7 de Noviembre, 2002. 19 Ver Losilla 2001.

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plasmarse en “Leyes Generales de Aguas”, es un camino sugerido por numerosos expertos en la región: “Si hubiera un Plan Nacional de los Recursos Hídricos en Nicaragua, respaldado por todos los sectores, esto sería lo óptimo” (Ing.Mauricio Rosales, com.pers.). Es precisamente en este marco, donde toma especial interés la iniciativa de la UICN respecto de la elaboración de una Política Centroamericana de Agua, que aporte los principios que guíen la construcción de las nuevas leyes de aguas, proyectos o acciones en el tema de los recursos hídricos20. Coinciden los expertos de Centroamérica, que la Adaptación al CC, requiere de la apropiación por parte de nuestras sociedades del concepto y la práctica del ordenamiento territorial (OT). Por ejemplo, el ordenamiento de cuencas y de zonas costeras, “es importantísimo porque requiere del establecimiento de leyes, que serían de ayuda en la implementación de medidas reguladoras indispensables para la gestión efectiva del riesgo” (Dra. Mirna Marín21). Una de estas medidas, señalada por esta misma investigadora hondureña, experta en CC sería: “que el Estado no se hace responsable de los daños que sufran los afectados que se localicen en zonas propensas a los desastres. Para ello, evidentemente se requiere que la gente sepa dónde están esas áreas”. Nicaragua dispone de algunos planes de OT, que, “ actualmente son utilizados y pueden considerarse como medidas de adaptación al CC: se consideran las amenazas sobre los territorios afectados por sequías o inundaciones. Por lo tanto el OT se concibe como una herramienta para el desarrollo sostenible” (Ing. Mauricio Rosales, com.pers). Queda claro a partir de lo anterior, que iniciativas de ordenamiento territorial incipientes aunque ya en curso en algunas zonas, representan una amplia gama de medidas de adaptación al cambio climático en Centroamérica. Permiten la identificación de áreas propensas a los desastres o bien, áreas de recarga de acuíferos, entre otras. “Una de las cosas que más pueden ayudar a la adaptación de los recursos hídricos al CC, es el OT con base en la generación de buena información y por ejemplo, el mapeo de áreas de recarga de acuíferos. Además, se facilitaría el manejo de las inundaciones, y otra serie de riesgos” (Ing. Deysi López, SNET, com.pers).

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La Política Centroamericana de Agua, se encuentra tan solo a nivel de Propuesta en la UICN. Dra.Mirna Marín: presentación en el taller “Aplicación del Desarrollo Sostenible en la Adaptación al Cambio Climático”, realizado en Tegucigalpa, los días 6 y 7 de Noviembre, 2002 21

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El desarrollo de Planes Integrales de Manejo para las cuencas hidrográficas, es también considerado una prioridad en Centroamérica. Coinciden los expertos de varios países, sobre la necesidad de establecer en algunas cuencas específicas, las denominadas “Autoridades de Cuenca”. Actualmente la más conocida, es la “Autoridad de la Cuenca del Canal de Panamá” (ACP), la cual cuenta por Constitución Política con el manejo y control sobre esa Cuenca. Al detenerse en esta cuenca, se observa que una “medida de adaptación financiera –ante el CC o la Variabilidad Climática en general, como lo señala el Ingeniero Carlos Vargas de la Autoridad del Canal de Panamá,-, reside en que, “el ACP dispone de un presupuesto independiente del Estado, lo cual le da autonomía en la toma de decisiones y en la ejecución de las mismas”. • • •

Esta situación le ha permitido al ACP, según el ingeniero Vargas: Contar con una unidad del ambiente multidisciplinaria, Generar información hidrometeorológica e investigación de calidad y, Extender su vigilancia fuera de la cuenca del Chagres sobre aquellos ríos caudalosos que vierten agua sobre el Caribe; la protección de los mismos funciona como una medida preventiva a futuro, ante la posible escasez de agua frente a eventos ENOS, por ejemplo.

En ese país, recientemente se aprobó la “Ley de Cuencas Hidrográficas”. Ésta define a la Cuenca Hidrográfica como la unidad de planificación de los recursos naturales, y establece organismos de administración de los recursos hídricos, con amplia participación ciudadana. Por su parte, la Autoridad Nacional del Ambiente ANAM, asume varias responsabilidades en el proceso de implementación de la ley, entre las cuales destacan: • Realizar la evaluación y el diagnóstico de las cuencas prioritarias; • Trabajar en el desarrollo de procesos participativos; • Procurar la incorporación de los principales usuarios del Recurso Agua en tales procesos; En Panamá, señala el Licenciado Ricardo A. Rivera, director de Patrimonio Natural de la ANAM, “El concepto de integralidad, debe extenderse al resto de las cuencas del país -además de la del Canal. El país se prepara a ir consolidando los Concejos de Administración de Agua en quienes deben recaer funciones importantes respecto a la administración integral del agua”. A partir de lo anterior, se comprende por qué la creación de entidades que administren las cuencas estratégicas y asignen claras responsabilidades en la ejecución de las acciones de conservación de los recursos naturales, representa una medida de adaptación capaz de reducir la vulnerabilidad de Centroamérica ante el CC. Todas aquellas iniciativas que promuevan el fortalecimiento y la coordinación de los gobiernos

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locales que comparten una misma cuenca, por encima de las identidades políticas que los confrontan, irían en esta misma línea de adaptación al CC. Resulta alentador –entre todas estas preocupaciones regionales-, encontrar propuestas de gran originalidad, que presentan una visión desde la ecología y la gestión del territorio, orientada hacia el manejo conjunto de sistemas. Una de ellas, gira precisamente sobre el elemento integrador del agua: “Biodiversidad, territorio, agua, en El Salvador es una tría inseparable: queremos hacer de la gestión del agua la centralidad de la política ambiental, pero articulada a otros procesos y elementos; el ordenamiento y el desarrollo territorial deben articularse con el tema del agua, especialmente en El Salvador” (Dr. Ángel Ibarra, UNES.com.pers.). Existe preocupación y conciencia en la región, que la definición de las “agendas de investigación científica” de las entidades Estatales, debe de hacerse conjuntamente con los usuarios del agua. Por ejemplo, en El Salvador, “La agenda de investigación del SNET se define junto con los actores externos, que son quienes sufren los efectos de la variabilidad climática o del CC” (Ing. Oscar Hernández, SNET, com.pers.). Los países de la región coinciden sobre la necesidad en cuanto a la producción de información básica, de impulsar: • La reconstrucción de las redes climáticas e hidrológicas, para lograr su buena distribución y funcionamiento; • El rescate de datos de series históricas; • Que el sistema de mapeo coincida a escala centroamericana, para lograr compartir la información; Igualmente es patente la necesidad de generar foros técnicos participativos de discusión, sobre riesgo, planificación y gestión territorial. Por ejemplo en El Salvador se creó un foro de discusión sobre la sequía, con la participación de FAO, MARN, MAG, y se logró elaborar una “estrategia” para enfrentar este problema a nivel nacional. Participaron los productores, señalando cómo ven ellos mismos tanto los problemas, como las soluciones más factibles, partiendo de la realidad de que “la sequía va mucho más allá del problema del agro”. Sin embargo, crece la preocupación sobre la capacidad del Estado de sostener los organismos que desarrollen las tareas de investigación y de implementación de las medidas adaptativas necesarias ante las variaciones en el clima y el riesgo asociado. “En el marco de descentralización y modernización del estado, se toman medidas que afectan la capacidad del Estado para responder a los cambios generados por el CC. Por ejemplo, la reducción del personal de las dependencias encargadas del uso sostenible de los recursos naturales: ¿hasta qué punto es válido desarrollar planes como los de prevención 2002, el plan granero, etc., si se están desmantelando las instituciones y las capacidades que tenemos para desarrollar acciones precisamente en la línea de la prevención y la mitigación de sequías y en general, de desastres provocados por eventos hidrometeorológicos?” (Luis Romano, CEPRODE, com.pers.).

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Además, señala este investigador, que: “La descentralización, ha dejado muchos limbos respecto de las reponsabilidades de las municipalidades y de las demás instituciones del Estado, como los ministerios, por ejemplo. Esta situación produce retrasos en la toma de medidas de carácter estructural, que tienen que ver con la prevención de riesgos, por ejemplo, y conduce más bien hacia la maladaptación”. La información científica generada en la región además, debería -según los expertos- ser más accesible a la población, e ir acompañada de claras estrategias de comunicación. Varios investigadores en la región se pronunciaron sobre la responsabilidad de los organismos científicos regionales a este respecto. Coinciden ampliamente en que deberían ser éstos organismos, los coordinadores de la divulgación de la información científica generada por los investigadores del clima. Entre los beneficiarios se mencionan los usuarios de los Sistemas de Alerta Temprana (SAT), los cuales se podrían servir plenamente de esta iformación: el buen monitoreo constante es básico para poder alertar a la población, sobre el comportamiento de las amenazas. A este respecto conviene destacar que existe preocupación sobre la necesidad de reorientar a la cooperación internacional para que tengan incidencia sobre zonas clave con problemas estratégicos: “En el año 2002, la sequía de la cuenca del rio Motagua, fue más intensa que la del año pasado. Sin embargo, la gente estaba más preparada, gracias a la cooperación internacional del AID y otras ong´s, como CARE y CARITAS” (Ing. Fulgencio Garavito, INSIVUMEH, com.pers.). Mucho se ha dicho en Centroamérica, especialmente a la luz del Plan Puebla Panamá sobre los seguros. Sin embargo, coinciden los expertos regionales en que los seguros parecen estar representando más la oferta de las empresas aseguradoras y los mercados que podrían estarse abriendo en la región, que las verdaderas necesidades y posibilidades de aquellos afectados por los desastres. b. Marco Regional de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica Como se percibe a partir del punto anterior, Centroamérica ha realizado avances notables sobre el camino de la adaptación al Cambio Climatico. Muchas de las acciones que buscan reducir la vulnerabilidad ante eventos hidrometeorológicos, pueden ser consideradas como medidas de adaptación. Tales acciones, sin embargo, no han sido concebidas para enfrentar un fenómeno de largo plazo, como lo es el que nos ocupa. Han sido creadas para hacerle frente a necesidades más urgentes, como son entre otras, las amenazas cíclicas de la sequía y los trastornos asociados al fenómeno ENOS. Lo anterior explica por qué las instituciones gubernamentales, algunas ONG’s y la cooperación internacional en Centroamérica, apenas han comenzado recién, a plantearse la variabilidad climática como otra amenaza más que genera importantes pérdidas en la

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región. Los escenarios de cambio climático a veinte, cincuenta o cien años, resultan aún inaprehensibles para la mayoría de los sectores vinculados con el manejo del agua. El largo plazo por lo tanto, diluye y posiblemente neutraliza la amenaza que representa el CC. Además, como concepto mismo, CC es muy nuevo y por lo tanto, aún no ha sido integrado ni dentro de la joven cultura del riesgo en la región, ni mucho menos dentro de la jerga de las instituciones relacionadas con el agua, en los muchos otros sectores sensibles al clima. Sin embargo, este documento propone un Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos (MACC-RH) para Centroamérica. En el Marco, se pretende que los grandes temas clásicos de la discusión sobre el agua –lo legal e institucional, el ordenamiento territorial, el manejo de cuencas, las agendas de investigación de las instituciones del Estado y la conservación del agua-, estén articulados y directamente vinculados entre sí y además, se admita la integración de nuevos temas como lo es la Reducción de la Vulnerabilidad. c. Síntesis de un Marco de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos (MACC-RH) En el MACC-RH que se propone a lo largo de este documento, el riesgo sería la plataforma de articulación de los llamados “Grandes Temas” (Ver Matriz 1). El concepto de Riesgo formaría además, el “Gran Tema Transversal” a ser tomado en cuenta por los múltiples sectores que usan el agua: el uso doméstico, el agrícola con sus necesidades de irrigación, el industrial, la generación hidroeléctrica y la navegación22. Los cinco sectores ejercen presión sobre la disponibilidad y la gestión integral del agua, además de presentar un alto potencial de conflicto, especialmente ante condiciones de CC. Por lo tanto son vulnerables y a la vez generan vulnerabilidad. Pensar un MACC-RH, ante escenarios de CC, permite una serie de avances en el campo del manejo de los recursos hídricos. Entre ellos, destacan: 1- Desarrollar consciencia sobre la interrelación entre los “Grandes Temas” del agua: a. El cruce entre lo Legal-Institucional, el Ordenamiento Territorial y el Manejo de Cuencas y Ecosistemas, agrupado bajo “Planificación”, depende de la Investigación y el Monitoreo, así como de las iniciativas de Conservación del Agua y de Reducción de la Vulnerabilidad; b. Integrar en el diseño de políticas, planes y proyectos, la visión de la “Cuenca Hidrográfica” como unidad espacial de trabajo, concertación política y manejo de ecosistemas clave; .

22

Recordemos que la “adaptación a la variabilidad climática a corto plazo y eventos extremos es incluida en forma implícita como un paso hacia la reducción de vulnerabilidad a más largo plazo al cambio climático” (este documento, pp. 26).

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Matriz 1: Síntesis del Marco Regional de Adaptación de los Recursos Hídricos al Cambio Climático

C A M B I O GRANDES TEMAS ÁREAS Y MEDIDAS ESPECÍFICAS

C L I M Á T I C O

Y

R E C U R S O S

H Í D R I C O S

PL ANIFICACIÓN

LEGAL E INSTITUCIONAL

ORDENAMIENTO TERRITORIAL

MANEJO DE CUENCAS Y ECOSISTEMAS

INVESTIGACIÓN Y MONITOREO BIOFÍSICOSOCIAL

R

I

E

S

USO DOMÉSTICO

IRRIGACIÓN ACTIVIDAD INDUSTRIAL GENERACIÓN HIDROELÉCTRICA NAVEGACIÓN

La Medida de Adaptación Pertenece al Tema La Medida de Adaptación tiene una Relación Directa La Medida de Adaptación tiene una Relación Indirecta

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CONSERVACIÓN: CONTROL DE LA CONTAMINACIÓN Y USO RACIONAL DEL AGUA

REDUCCIÓN DE VULNERABILIDAD

G

O

(Ante sequías e inundaciones, entre otros)


2-

3-

45-

c. Subrayar cómo el Ordenamiento Territorial y el Manejo de Cuencas y Ecosistemas a su vez, se encuentran en estrecha relación con la Reducción de la Vulnerabilidad; d. Permitir que el concepto de Riesgo, funcione como eje transversal, sobre el que se articulen los llamados “Grandes Temas”; Evidenciar, a. La interdependencia existente entre todas las instituciones encargadas actualmente de la gerencia del agua y aquellas a cargo del manejo y la conservación de los otros recursos naturales, y b. Además, subrayar los vínculos entre las instituciones del punto 2a, con las entidades que trabajan en la gestión del riesgo a escala regional, nacional y local; Evidenciar por qué los marcos legales e institucionales para funcionar adecuadamente deben de considerar las necesidades de todos los usuarios del agua para proceder a regular de manera efectiva sus actividades. Esto es significativo, especialmente si la región se orienta hacia la creación de entes tipo “Autoridades del Agua”; Señalar responsabilidades claras: a quíen le toca qué, cuándo y dónde; Subrayar la necesidad de impulsar una coordinación amplia en la gestión del agua;

A partir de la Matriz 1 presentada únicamente como ejemplo, cada una de las Áreas Específicas de la primera columna, cuenta con una serie de Medidas de Adaptación (técnicas, sociopolíticas y económicas) al CC. Cada Medida de Adaptación en cada Área Específica, si bien pertenecen a uno de los llamados “Grandes Temas”, se relaciona con los demás, de manera directa o indirecta. Por eso, la utilización de 3 tonos: negro, gris y gris claro. Ejemplo (Ver Matriz 1, para apreciar los diferentes colores): Una Medida de Adaptación de carácter Legal, para el área de “Irrigación”, puede relacionarse directamente con los Temas de “Ordenamiento”, “Conservación del agua” y “Reducción de la Vulnerabilidad”; sin embargo, puede que se relacione indirectamente con “Manejo de Cuencas” e “Investigación”. Esta Matriz puede servir para ordenar las Medidas de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos en Centroamérica en cada una de las “Áreas Específicas”, y se propone como un resumen práctico o lista de chequeo de las Medidas de Adaptación que enriquecen el MACC-RH. En ella se retoman como “Áreas Específicas”, los sectores que el PICC (2001:220) señala tendrán que ir diseñando sus propias medidas de adaptación al CC. Sin embargo, se han dividido mediante líneas punteadas, para subrayar las relaciones existentes y la necesidad de considerarlos de manera integrada. La Matriz, no presenta las Medidas de Adaptación de cada “Área Específica”, las cuales se resumen en forma de cuadros en el Anexo II.

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6. Conclusiones y Recomendaciones El agua, como todos sabemos, es esencial para la vida en la tierra. Aún así es a veces necesario recordarlo. Sólo empezamos a valorar los bienes y servicios ambientales, como el agua, que se derivan de una sana gestión ambiental. Recién nos asomamos a los riesgos potenciales para la salud y el bienestar humanos que resultan de una deficiente gestión del agua. Pero el agua no constituye un recurso natural más, como el bosque o el suelo, ya que su importancia vital para el ser humano le asigna un valor particular. El acceso al bien público que es el agua constituye un derecho humano fundamental, como nos lo recuerda la Declaración de Dublín de 1992. Para garantizar semejante derecho requiere de reglas claras, un recurso confiable, y una gran flexibilidad institucional para adaptarse al cambio ambiental local y el cambio climático global. Esto es en suma un problema de gobernabilidad del agua, la cual está íntimamente ligada al tema de la adaptación al cambio climático. Este Marco de Adaptación para Centroamérica, busca por un lado determinar los impactos actuales de la variabilidad climática, y futuros del cambio climático. Queda patente de nuestro análisis, que en el Siglo XXI Centroamérica enfrentará una de sus mayores crisis ambientales por el trastorno de la distribución espacial y temporal de la precipitación, y los impactos derivados de cambios en escorrentía, en las tasas de recarga de acuíferos y en la productividad agrícola. Lloverá menos en el Pacífico y en algunos de los valles intermontanos, y más en la costa Caribe. Además la lluvia se concentrará en pocos meses al año. Estos impactos climáticos se sumarán a los efectos cumulativos de otras presiones no-climáticas, como lo son la deforestación, la destrucción de habitat, la degradación de tierras y la contaminación ambiental. El incremento paulatino en el impacto de desastres en la región centroamericana refleja una combinación y una concatenación de factores y agentes. Es producto de un incremento en los niveles de pobreza y exclusión, en los grados de deterioro ambiental y en prácticas maladaptativas en general.

Una de las premisas adoptadas en este documento es que ya no se puede separar el tema del cambio climático del futuro de los daños y pérdidas que dejan las amenazas de origen hidro-meteorológicos del presente. La huella humanitaria dejada por los últimos desastres de orígen climático, como el Huracán Mitch, son sombríos recuerdos del grado de vulnerabilidad existente hoy en Centroamérica ante amenazas hidrometeorológicas. Los desastres del presente constituyen la antesala de lo que podría suceder si los impactos pronosticados para el cambio climático se cumplen. El Marco Global de Adaptación al Cambio Climático que insiste en que las medidas que tomemos hoy en materia de prevención, mitigación y gestión de desastres, determinarán en buena medida nuestras capacidades adaptativas y por ende el grado de vulnerabilidad de generaciones futuras ante el cambio climático. Si Centroamérica, quiere mantener condiciones de vida sostenible, tendrá que modificar y mejorar su cultura del agua. Existe una amplia gama de opciones que permiten a una sociedad adaptarse a condiciones de escasez de agua. Hay regiones del

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mundo, muy productivas, prósperas y con bajos niveles de vulnerabilidad con niveles de precipitación muy inferiores a los que tenemos en Centroamérica. Existe además en la región Centroaméricana un acervo en materia de integración ambiental. Existen instituciones con décadas de funcionar en materia de recursos hídricos (como el CRRH), existen instrumentos de planificación regional como el PACADIRH, que reúne las voluntades de los gobiernos de la región en materia de manejo del recurso hídrico. En los últimos 30 años, Centroamérica ha mejorado sus niveles de cobertura en agua potable. Sin embargo, aún persiste una gran proporción de la población Centroamericana que aún no tiene acceso a agua intradomiciliar. Por otro lado, existen numerosas organizaciones e iniciativas que contribuyen a nivel nacional y local a mejorar el acceso al agua, el manejo de ecosistemas de importancia hidrológica, y en el monitoreo de la salud pública en su relación con el agua. El presente Marco Regional de Adaptación para los Recursos Hídricos en Centroamérica constituye un primer abordaje a un tema complejo. Se espera que será objeto de una viva discusión entre los distintos actores institucionales a nivel regional. De estos insumos se espera saldrá un documento sintético para ser presentado por la delegación centroamericana en el próximo Foro Mundial sobre el Agua, en Marzo 2003 en Kioto, Japón. Se espera también que contribuya a afianzar los mecanismos de gobernabilidad del agua para la región centroamericana. Entre las conclusiones y recomendaciones que derivan de los debates llevados a cabo durante el Diálogo Regional de Agua y Clima celebrado en San José, Costa Rica, el 26 y 27 de Noviembre,2002, se presentan las siguientes: En forma general la adaptación ante el cambio climático deberá enfrentar el reto desde dos enfoques: 1. Conocer mejor el fenómeno físico, mejorar los pronósticos climáticos y desarrollar una segunda generación de Balances Hídricos Nacionales y Regionales. 2. Definir un marco institucional regional y nacional para mejorar la respuesta ante la variabilidad climática, definir opciones de políticas de adaptación y la gobernabilidad del recurso agua en Centroamérica .

El Marco Regional de Adaptación para los Recursos Hídricos en Centroamérica podrá dividirse entre los siguientes rubros de acción: 1. DESDE LA OFERTA- CONOCER MEJOR EL RECURSO AGUA •

Desarrollar una segunda generación de balances hídricos regionales y nacionales que permitirían una mejor identificación de los usos y usuarios del agua, y las necesidades de información que éstos tienen; entre las características deseables de los balances, el “Diálogo Regional de Agua y Clima” señaló las siguientes:

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• • • • • • • • •

Los balances hídricos deben de tomar en cuenta la Variabilidad Climática, incluyéndola dentro de los elementos de la planificación; Es necesario generar balances hídricos con grupos de usuarios por país, que definan la frecuencia de las actividades de monitoreo, según sus necesidades; El Balance Hídrico debe de definirse como un instrumento en la panificación, debe se ser dinámico y auto actualizable, entre otras cosas; Se debe partir de un análisis de la disponibilidad del recurso; Se debe de incluir el análisis de todas las aguas, tanto las superficiales como las subterráneas;

Un proceso de estandarización de los métodos de trabajo a nivel regional de tal forma que permita contar con datos agregados para evaluar las tendencias regionales Agregar a los análisis escenarios futuros que incluyan los impactos de la variabilidad climática de tal forma que permitan tomar mejores decisiones preventivas Coordinar e integrar iniciativas existentes en materia de alerta temprana de amenazas hidro-meteorológicas tanto nacionales como basadas en la comunidad, con el trabajo en materia de balance hidricos regionales. Identificar el papel mitigantes de áreas protegidas claves (p.ej. en bosques nubosos y humedales) y fomentar la gestión integrada del agua desde un enfoque de manejo de ecosistemas. 2. MEJORAR LA EFICIENCIA Y GOBERNABILIDAD DEL AGUA

Mejorar el marco regional para la gobernabilidad del recurso agua, por medio de aquellas organizaciones e instituciones sociales, políticas y económicas que son consideradas importantes para el desarrollo y la gestión de las aguas., involucrando de una manera efectiva a todos los usuarios de este recurso, así como instancias encargadas de su administración, protección y conservación. Reforzar los procesos de concertación regional que permita por aproximaciones sucesivas a un compromiso conjunto de los Gobiernos y de los diversos grupos de la sociedad civil, especialmente a escala local o comunitaria, además del sector privado. Desarrollo de un ambiente habilitador o propicio para un manejo mas eficiente del agua y su monitoreo, mediante no sólo la creación de un marco de políticas para adjudicar y administrar de manera apropiada el recurso hídrico entre los diferentes usos en competencia y para regular la calidad del agua; sino también para asegurar que exista una adecuada capacidad y sentido de responsabilidad dentro de las instituciones reguladoras y administradoras que implementen las políticas. En el “Diálogo Regional de Agua y Clima” se mencionaron algunas opciones claras de políticas regionales y nacionales: • Formular Políticas Hídricas Nacionales; • Resaltar y fortalecer el papel de los Gobiernos Locales en la gestión del agua; 41


• • •

Seguir principios de precaución en las normas de uso de la tierra; Incluir los temas del agua en los Sistemas Educativos, tanto formales como no formales; Fundamental incorporar el conocimiento tradicional de las comunidades en la gestión del agua;

3. DESDE LA DEMANDA- CAMBIAR LA CULTURA DEL AGUA •

• •

Mejorar la toma de conciencia de los riesgos y problemas derivados de la variabilidad climática mediante campañas públicas, políticas de educación publica, modificación de curricula y desarrollo de sistemas de formación y capacitación informal. Fomentar la investigación científica y crear condiciones propicias para procesos de innovación tecnológica e institucionales en materia de ahorro de agua, reciclaje, usos múltiples y manejo integrado y participativo del recurso hídrico. Crear mecanismos de intercambio de experiencias, de certificación de usuarios que captura agua, ahorran agua y reducen riesgos, de incentivos fiscales y tarifarios para empresas y usuarios que demuestran cambios en su cultura del agua.

El Marco Regional de Adaptación para los Recursos Hídricos en Centroamérica constituye más un proceso que un documento o un producto. En este sentido se van sumando los resultados de los diálogos regionales, las consultas nacionales y los estudios llevados a cabo por la UICN, el GWP y otras instancias nacionales y locales en materia de manejo de cuencas y humedales. Algunas Medidas de Adaptación Prioritarias desprendidas del “Diálogo Regional de Agua y Clima”, serían las siguientes23: Priorización de medidas de adaptación • • • • •

23

Buena práctica de la ingeniería adaptándola a los efectos de las inundaciones y demás eventos hidro-meteorológicos; Popularizar la captación y el almacenamiento de agua de lluvia en algibes: en el Petén, en caso de sequías prolongadas se guarda el agua de lluvia en algibes; Mejorar las redes de distribución de agua potable y de riego para evitar las altas pérdidas actuales; Construcción de pequeñas obras hidráulicas, pequeños embalses de tierra, para elevar los niveles freáticos en corrientes pequeñas y de áreas planas; Riego más eficiente, no de gravedad ni de canal abierto, en los que la eficiencia es baja;

Para un listado más amplio de Medidas de Adaptación, ver el Anexo III.

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En el sector agropecuario: o Selección de variedades de plantas más resistentes a las sequías; o Promover la flexibilidad en las fechas de las siembras;

Sistemas de Información Geográfica adecuados a las necesidades locales, que permitan generar mapas de inundación por períodos de recurrencia, para evitar la ocupación no regulada de zonas de riesgo;

La aplicación de un sistema tarifario de riego más adecuado y ecuánime de acuerdo a la eficiencia de aplicación de agua; Contar con sistemas apropiados de seguros que tomen en cuenta la periodicidad de las inundaciones.

• • • • •

Sistemas de Alerta Temprana; Identificación y habilitación de albergues; Se debe contar con comités organizados de prevención con sus respectivos planes de trabajo; Implementar la gestión integral de las cuencas hidrográficas: o Además de la reforestación de riberas y laderas con especies nativas, se pueden plantar frutales, promover la protección de suelos con vegetación arbustiva permanente, usando especies de árboles y arbustos que suministren leña para los agricultores y sean de crecimiento rápido;

Asimismo, la región cuenta con varios instrumentos y procesos en curso como lo son el Plan Centroamericano del Agua (PACADIRH), las labores del Global Water Partnership en desarrollar una caja de herramientas (Toolbox), los foros regionales y nacionales sobre Agua y Clima, y el inminente proyecto del PNUD-GEF sobre adaptación al cambio climático. Como tal, podrá contribuir realmente a una nueva cultura del agua y con un firme proceso de adaptación ante futuros riesgos climáticos que enfrenta Centroamérica.

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48


ANEXOS

49


ANEXO I Lista de Colaboradores y Personas Entrevistadas Marco Regional de Adaptación de Recursos Hídricos a Cambio Climático Octubre, 2002. Panamá: Ing. Carlos A. Vargas, ACP; Ing. Jorge Espinoza, ACP; Ing. Maritza Chandek, ACP; M.Sc.. Pablo Torrealba, CEPREDENAC; M.Sc.. Dally Espinoza, ACP; Lic. René López, Programa Cambio Climático, ANAM; Lic. Ricardo A. Rivera Jaramillo, ANAM; Costa Rica: Ing.Ana Rita Chacón, IMN; Ing. Luis Barquero, ICE; Ing. Porfirio Machado, ICE; José Joaquín Chacón, MINAE; Lic. Lilliana Arrieta, REDICA; M.Sc. Magda Campos, IMN; M.Sc. Manrique Rojas, UICN; M.Sc. Max Campos, CRRH/SICA M.Sc. Roberto Villalobos, IMN; M.Sc. Rocío Córdoba, UICN; Dr. Segio Musmanni, CNP+T; Nicaragua: Dr. Freddy Picado, Oficina Cambio Climático, MARENA; Ing. Luis Palacios, INETER; Ing. Mauricio Rosales, INETER; El Salvador: Dr. Ángel Ibarra, UNES; Geog. Antonio Arenas, SNET; Ing. Deisy López, SNET; Ing. Francisco Guerrero, UNES; Ing. Luis García, SNET; Ing. Nelson Cuéllar, PRISMA; 50


Ing. Oscar Hernández, SNET; Ing.Tomás Rivas Pacheco, SNET; Lic. Luis Romano, CEPRODE; M.Sc. Eduardo Rodríguez, MARN-BID; Honduras: Dr. René Castro Slazar, Consultor; Dra. Mirna Marín, Oficina Cambio Climático, SERNA; Ing, Nelson Flores, Universidad de Honduras; Ing. Kenneth Rivera, GWP, Honduras; M.Sc. Mirza Osiris Castro, SERNA; Guatemala: Arq. Jorge Cabrera, Fundación Kukulcán; Dr. Juan Pablo Ligorría, CONRED; Ing. Eddy Sánchez, INSIVUMEH; Ing. Fulgencio Garavito, INSIVUMEH; Ing. Pedro Tax, INSIVUMEH; Lic. Tatiana Acuña, CONRED; Belice: Carlos Fuller y Noel Jacobs, Ambos, de la Oficina de Cambio Climático, quienes muy amablemente enviaron una copia de la Primera Comunicación Nacional de Belice a las oficinas centrales del CRRH en San José, Costa Rica.

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ANEXO II

A continuación se incluyen unos cuadros con algunas de las Medidas de Adaptación al Cambio Climático para los Recursos Hídricos, que se lograron identificar en Centroamérica. La estructura de los cuadros, se ha adaptado a partir del cuadro 4.13, pp. 220 del PICC, 2001. El PICC dice textualmente al respecto de las Medidas de Adaptación del Agua al CC: “En ninguna parte, sin embargo, las acciones de manejo del agua están siendo tomadas explícitamente y únicamente con el fin de hacerle frente al cambio climático” (pp.219). Subrayamos que no se trata de una lista exhaustiva y que algunas de las Medidas de Adaptación señaladas en los cuadros se encuentran actualmente funcionando, mientras que otras, se consideran como propuestas a futuro. Es importante señalar que el PICC (2001:219:220) menciona dos grandes clases de Medidas de Adaptación: aquellas que provienen de la Oferta (Supply side) y las que provienen desde la Demanda (Demand side). Esta categorización fue considerada en un inicio del estudio, pero luego prefirió generalizarse, dada la dificultad para separar unas de otras en algunos casos. Sí es importante señalar que las Medidas de Adaptación que se relacionan con la Oferta, son aquellas de carácter más estructural, por lo tanto, más costosas. Las provenientes de la demanda, representan aquellas más orientadas hacia la generación de incentivos, la educación (ver último párrafo y pp.54 de este documento), el aumento de la eficiencia en el uso del agua y la integración de visiones conservacionistas de los recursos. La división en medidas de tipo técnicas, sociopolíticas y económico-financieras, facilita en algunos casos la clasificación. Esto no significa que las Áreas ni las Medidas de Adaptación, sean excluyentes unas de otras. Se trata simplemente de una propuesta para intentar ordenar y comprender la información sobre el proceso de adaptación a cambio climático que vive actualmente Centroamérica. Un avance notable en la vía de la adaptación al CC en Centroamérica, ha sido desarrollado en el sector educativo por la labor pionera de la Red Centroamericana de Instituciones de Ingeniería (REDICA). Esta novel institución se ha abocado a la tarea de promover la integración de la temática ambiental y de cambio climático, en los planes de estudio de las carreras de ingeniería. El desarrollo de talleres y transmisión de materiales en casi todos los países de la región, así lo demuestran24.

24

Ver extracto del Informe de Talleres REDICA, adjunto en pp.57.

52


Medidas de tipo

Técnicas

1- Medidas de Adaptación en el Agua de Uso Doméstico • • • • • •

• •

Sociopolíticas

EconómicoFinancieras

• • • • • • •

Medidas de tipo

Técnicas

• • • • • •

• •

• •

EconómicoFinancieras

Generar políticas y herramientas económicas para valorar y proteger los ecosistemas de las cuencas; Diseñar incentivos para evitar el cambio de uso de la tierra; Establecer tarifas representativas por el uso del agua;

2- Medidas de Adaptación en la Irrigación

Sociopolíticas

Monitoreo climático al servicio de la planificación; Contar con un modelo climático regional; Trasvasar agua de donde sobra, hacia donde hace falta; Reconstruir los sistemas de cañerías de las ciudades; Planificar la perforación sustentable de Pozos y la conservación de las aguas subterráneas; Evaluar la vulnerabilidad de los acuíferos frente a la sequía; Desarrollar la zonificación de las áreas de recarga de acuíferos Concientizar sobre relación entre los ecosistemas captadores de agua (cuenca alta y cuenca baja), y la disponibilidad de agua; Fortalecer la Institucionalidad al servicio de la conservación del agua; Establecer e implementar regulaciones sobre el cambio de uso de la tierra; Creación de las Autoridades de Cuenca o entes afines; Municipalización de acuíferos en zonas de recarga estratégicas;

• •

Ampliar las áreas de irrigación; Poner medidores a pozos para frenar el desperdicio; Contar con cultivos adaptados a la sequía; Sembrar arroz de ciclo corto y en bajura; Utilización del SAT Centroamericano, desarrollado entre IMN de Costa Rica y el CEPREDENAC; Mejorar las tecnololgías de aprovechamiento del agua en el riego; Adaptar el riego a la disponibilidad de agua; Centralizar la gestión del agua y coordinar la investigación en Clima, Hídrología, Suelos y Agricultura; Intensificar la planificación en el sector agrícola con base en presupuestos hídricos; Generar los canales para facilitar la apropiación de la información técnica por parte de los usuarios; Generar Foros Técnicos Participativos sobre temas de clima y agricultura; Disponer de vías de acceso a fondos para la investigación; Generar mecanismos de valoración de cultivos orgánicos y eficientes en el uso del agua;

53


3- Medidas de Adaptación en la Industria •

• • • •

Medidas de Adaptación Específicas •

Medidas de Tipo

4- Medidas de Adaptación en la Generación Hidroeléctrica • •

Técnicas

• • •

Sociopolíticas

• •

EconómicoFinancieras

Regular el uso del agua a las empresas situadas en zonas de sequía; No otorgar concesiones de uso del agua en años de sequía; Reemplazar tecnologías de uso intensivo del agua; Evitar vertidos en los ríos, humedales y lagos; En el procesamiento del café puede reducirse el cosumo al aplicar procesos como despulpado y transporte menos intensivos en agua. Un beneficio tradicional puede consumir de 2000-3000 L/quintal café pergamino mientras que uno tecnificado puede reducirlo hasta en un 90 %, ó 200-300 L/quintal. En el procesamiento de azúcar mediante el rehúso en las aguas de enfriamiento ha permitido disminuir hasta en un 90% el consumo, mediante el uso de torres de enfriamiento y tanques de almacenamiento. En el procesamiento de lácteos se consiguen reducciones de cerca del 50% mediante buenas prácticas:

• • •

Desarrollo de Mini-Centrales hidroeléctricas; Promover la investigación y la definición de políticas sólidas sobre Caudales Ecológicos o Ambientales; Estudiar con mayor detalle la vertiente del Caribe de Centroamérica para evaluar su potencial hidroeléctrico; Se incentiva el uso de bombillos eficientes, dentro de políticas de buenas prácticas de uso de la tecnología; Desarrollar el Manejo de Cuencas Hidrográficas en ríos destinados a la producción hidroeléctrica; Desarrollar el estudio de Evaluaciones Ambientales Estratégicas, en caso de grandes proyectos hidroeléctricos; Desarrollar los Estudios de Impacto Ambiental de forma participativa y transparente; Generar mecanismos económicos para proteger los ecosistemas de las cuencas; Incentivos para evitar cambio de uso de la tierra; Pagar sumas representativas del uso del agua;

5- Medidas de Adaptación en la Navegación Medidas de Adaptación Específicas

• • • •

Ampliación de los canales y construcción de nuevas exclusas; Prevención ante fenómenos hidrometeorológicos y ENOS ; Modificar el tamaño de las embarcaciones y su frecuencia de tránsito por los canales; Resolución de conflictos por competencia entre los usuarios del agua;

54


Medidas de Tipo

6- Medidas de Adaptación para el Control de la Contaminación •

Técnicas

• • • •

Sociopolíticas

• •

EconómicoFinancieras

Medidas de Tipo

Incentivos para evitar la contaminación y fomentar el reciclaje de agua;

7- Medidas de Adaptación para el Manejo de Inundaciones y Sequías • • • • • •

Técnicas • • • • •

Sociopolíticas y EconómicoFinancieras

Separación de sistemas de agua potable y aguas servidas para prevenir contaminación; Construir y exigir la correcta operación de plantas de tratamiento de aguas; Determinación de las fuentes de contaminación de agua, estableciendo las puntuales y las difusas; Emplear a gente de una fuerte imagen pública en campañas de educación en contra de la contaminación del agua; Regular vertidos de las empresas en los cauces y las zonas de recarga de acuíferos; Contar con una estrategia (nacional-regional) de descontaminación de los ríos más alterados; Evitar creación de normativas contraproducentes qu pueden conducir hacia un uso irracional del agua;

• •

Adaptación de toda la Infraestructura a eventos climáticos; Construcción de embalses y diques; SAT que permitan a los usuarios apropiarse del sistema; Información en función de la gestión del riesgo; Identificación de áreas vulnerables a sequías e inundaciones y trabajo con los actores locales; Identificar qué políticas se han tomado en el pasado frente a los desastres por sequía con el fin de aprender de la experiencia y lograr reducir los impactos de eventos futuros; Reconversión Productiva en áreas afectadas por sequía; Adaptación tradicional de actividades campesinas a las variaciones anuales del clima; Integrar información socioeconómica en mapas de riesgo; Cruzar información entre instituciones, con el objetivo de unir esfuerzos para identificar los escenarios vulnerables Colaboración entre las instituciones vinculadas al manejo de los recursos naturales y la conservación con CEPREDENAC; Integrar el Cambio Climático como una amenaza de desastre importante; Definir el Código de la Construcción en aquellos países que aún no lo tienen;

55


TALLERES LOCALES DE REDICA CON UNIVERSIDADES MIEMBROS DE LA RED EN APLICACIÓN DEL DESARROLLO SOSTENIBLE EN LA ADAPTACION AL CAMBIO CLIMÁTICO25. Centroamérica, de agosto a noviembre 2002. Por MSc. Lilliana Arrieta Quesada Como parte de las actividades de capacitación propuestas para este año por parte de la Secretaría Técnica en Cambio Climático de REDICA, se realizaron cinco talleres locales a nivel centroamericano, con participación de expertos locales y regionales en el tema de Cambio Climático, Manejo Integrado de Recursos Hídricos y Desarrollo Sostenible. Estos talleres contaron con la valiosa colaboración del Asesor Técnico Principal del Programa de Energía y Cambio Climático para América Latina y el Caribe, del PNUD, Dr. René Castro Salazar, así como el apoyo de la Asociación Mundial del Agua GWP por sus siglas en inglés, a través de sus puntos focales en cada uno de los países centroamericanos, del INCAE a través de la facilitación de destacados profesores -en virtud de que ambas organizaciones REDICA e INCAE pertenecen a la Alianza de Universidades por el Desarrollo Sostenible- y del Comité Regional de Recursos Hidráulicos del Istmo Centroamericano, este último en relación con los talleres celebrados en Costa Rica y Nicaragua únicamente. Las Universidades miembros de REDICA fungieron como coordinadoras locales de la actividad respectiva y en algunos casos en sedes del taller, como ocurrió en Costa Rica y Panamá. Los contenidos técnicos de los talleres fueron establecidos por la Secretaría Técnica en Cambio Climático de REDICA, en consulta con el representante de PNUD, GWP y la Presidencia de REDICA. Los objetivos del taller fueron los siguientes: •

• •

25

Sensibilizar a docentes de distintas carreras de Ingeniería, de Universidades miembros de REDICA y otras no miembros, sobre los temas de Cambio Climático y Manejo Integrado de Recursos Hídricos, ambos con un enfoque de Desarrollo Sostenible. Procurar la apropiación de ambos temas por parte de la Academia y que ello se refleje en los proyectos de investigación dirigida tanto a nivel de trabajos de graduación como de los investigadores locales de las universidades. Proveer los elementos básicos para organizar y conducir un proceso de inserción de estos temas en los pensum o currículo de las carreras de ingeniería aprovechando como plataforma los cursos que actualmente se imparten incorporándoles el abordaje y enfoque propuestos. Contribuir a la creación de bibliotecas especializadas sobre el tema de Cambio Climático, en las Facultades de Ingeniería de la Región Centroamericana.

Fuente: REDICA Informe de Resultados, Por MSc. Lilliana Arrieta Quesada.

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Resultados Obtenidos: En los Talleres locales participaron 147 profesores universitarios e investigadores pertenecientes a 10 universidades e instituciones relacionadas con la educación superior, de 5 países Centroamericanos, a saber: Costa Rica, Guatemala, Nicaragua, Panamá y Honduras. Además durante los talleres se contó con la participación magistral de 30 conferencistas entre nacionales y regionales. Se entregaron materiales de los libros Cambio Climático y Desarrollo, editado por Yale School of Forestry & Environmental Studies, un CD de casos facilitado junto con el anterior por el Programa de Energía y Cambio Climático para América Latina y el Caribe, del PNUD, dos folletos con conceptos introductorios sobre Cambio Climáticos: “Aprender como afrontar mejor la variabilidad y el cambio del clima” y “Cielos oscuros, aguas tormentosas” facilitados por Richard Connor, del Secretariado Internacional del Diálogo Agua y Clima, en Holanda. Además de disquetes con artículos de interés sobre el tema y material impreso, este último varió de acuerdo con las posibilidades de la universidad sede. Es conveniente destacar que los participantes manifestaron una clara inclinación por los textos escritos y por los documentos en español en relación con los textos en idioma inglés o presentaciones en electrónica. Tampoco el 100% de los participantes tienen acceso libre a Internet y al correo electrónico. De previo a llevar a cabo los talleres se realizó una investigación que permite contar con artículos de apoyo para los profesores en el idioma español y prácticamente sobre todas las áreas de incidencia del Cambio Climático. Durante las actividades se identificó un alto grado de especialidad en relación con el tema del recurso hídrico, aunque no en su manejo integral, sino más bien en instrumentos de evaluación y valoración. El Taller de El Salvador quedó pendiente debido al cambio de sede, lo que imposibilitó la realización del taller local durante el año 2002. En opinión de los participantes, los talleres permitieron apropiarse de una metodología, -a través del análisis de casos-, de vinculación de la teoría con la práctica en un proceso de inserción de nuevos temas. Asimismo, el disponer de acreditados conferencistas les permitió interactuar y evacuar consultas que estimaron importantes. La participación de profesores, investigadores y autoridades complementó y enriqueció el proceso de inducción, logrando un nivel adecuado de profundización y de aprendizaje al mismo tiempo que sentó bases firmes para aplicar el modelo en cada institución, adecuándolo a las necesidades y características particulares de las diversas universidades participantes. Apoyada en los cinco talleres realizados hasta la fecha, REDICA ha comenzado a consolidar el proceso regional de apropiación de la temática de Cambio Climático y de Manejo Integrado de Recursos Hídricos por parte de la Academia y específicamente de las Escuelas de Ingeniería, con pleno respeto a la diversidad y fortalezas de las distintas instituciones participantes y fomentando acciones que propicien el apoyo académico mutuo y la integración regional en el campo de la educación superior. En cada uno de los talleres de REDICA han participado varios de los miembros del grupo técnico que dio origen al proyecto. Esto con el fin de verificar que se están cumpliendo cabalmente los objetivos del mismo.

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Resultados Específicos: Se llevaron a cabo tres investigaciones con apoyo del PNUD, y bajo la responsabilidad de la Escuela Centroamericana de Geología, que son las siguientes: • • •

Causas y Efectos del Cambio Climático en Costa Rica/Incrementos de los Desastres e Impacto de la Disponibilidad de los Recursos Hídricos El Cambio Climático y su repercusión en los Planes de Ordenamiento Territorial Diagnóstico de los efectos del Cambio Climático en la Zona Costera del Pacífico Central de Costa Rica

Además se realizó una investigación por parte de la Escuela de Ingeniería Civil sobre la Disponibilidad del recurso hídrico en la Cuenca del río Abangares y las Subcuencas de Aguas Claras y Gongolona así como los posibles impactos por Cambio Climático, en este caso se corrieron modelos que se presentó en algunos de los talleres como un ejemplo de un caso práctico ya que establecía recomendaciones para la adaptación. Para el año próximo esperamos realizar tres nuevas investigaciones una en Guatemala, una en Honduras y otra en Panamá y continuar apoyando una propuesta de investigación sobre el impacto en aguas subterráneas por la variabilidad climática y la presión que impone en zonas costeras el incremento del nivel del mar, en Costa Rica.

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ANEXO III A continuación se presentan tres ejemplos de los Proyectos Piloto de Adaptación que se están iniciando en Honduras, Costa Rica y Nicaragua, siempre con fondos del GEF. Honduras (a partir de el taller “Aplicación del Desarrollo Sostenible en la Adaptación al Cambio Climático”, realizado en Tegucigalpa, los días 6 y 7 de Noviembre, 2002): Los Proyectos Piloto de Adaptación de Honduras y El Salvador, decidieron que iban a contar con una participación muy alta de las universidades, igual a como lo está haciendo México. Se decidió, a partir de consultas en tres talleres con los diferentes actores y sectores de la sociedad, trabajar en la cuenca del río Aguán, sobre los temas específicos de: - Cambio de Uso de la Tierra, - Recursos Hídricos y, - Salud; Se pretende que la participación comunitaria será la base de todo y las municipalidades tendrán un papel principal. En Honduras fueron seleccionadas varias microcuencas en la cuenca alta y en la baja del Aguán. Luego a partir del uso de una matriz, serán seleccionados los municipios más motivados, así como los más problemáticos. Con ellos se trabajará durante 3 años, disponiendo de $300 mil USD. A partir de la matriz de decisión sobre cada una de las comunidades elegidas, todos los sectores trabajarán de manera conjunta. Las instituciones que participaran van a ser todas las que trabajen los temas del agua, bosques, etc., y se utilizarán los mapas de riesgo que ya existen, para identificar las áreas más vulnerables. La segunda comunicación nos va a indicar cuáles son las necesidades de información para tomar medidas reales y definir la línea base del país y decidir: - cuán efectivas han sido las medidas para reducir las emisiones y, - qué oportunidades tenemos para reducir las emisiones; Costa Rica, (a partir de una entrevista con Ana Rita Chacón): Tres sectores prioritarios definidos para el Proyecto Regional: - Recursos Hídricos, - Agricultura y, - Salud.

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El Proyecto Regional México-Cuba-Centroamérica (menos Belize): buscaría aplicar el marco de adaptación generado por el IPCC (www.undp.org/cc/apf_outline.htm). A este respecto, se trabajaría la vulnerabilidad actual y futura de los recursos hídricos, para adoptar políticas y medidas de adaptación al CC, siguiendo el marco desarrollado por el IPCC. Para la Segunda Comunicación Nacional de Costa Rica, se trabajará en las áreas de: -

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Salud: dengue, malaria asociados a eventos climáticos; angiostrosgelosis abdominal (una enfermedad relacionada con un aumento en la poblaciones de babosas y que se vincula con el fenómeno de El Niño); Agricultura; Biodiversidad: no es todavía seguro;

Se ha escogido después de una serie de análisis realizados, el área de estudio para el proyecto en Costa Rica. Se localiza en la Cuenca Alta del río Grande de Tárcoles, en la Provincia de Heredia, una zona rica como fuente de aguas subterráneas, además cercana a la GAM, lo que la hace especialmente vulnerable ante los procesos de urbanización. Hasta el momento, las Empresa de Servicios Públicos de Heredia, la Compañía Nacional de Fuerza y Luz, y las municipalidades, están anuentes a participar.

Nicaragua (a partir de una entrevista con Dr. Freddy Picado): Para el proyecto de fase II del GEF (2003), se piensan utilizar los nuevos modelos climáticos regionales del centro Hadley, esperando obtener una mejor resolución. La mayoría de los países han priorizado el estudio sobre los Recursos Hídricos: serán los estudios técnicos, que permitan insertar la adaptación dentro de los planes nacionales de desarrollo. Para Nicaragua, se han priorizado también los Recursos Hídricos, pues es el hilo conductor para muchas cosas, como la Agricultura y la Salud Humana. El resultado que se persigue es conseguir un marco de políticas de adaptación, con una serie de opciones y medidas identificadas, en un plan nacional de adaptación, que conlleve la evaluación socioeconómica y ambiental, siguiendo el concepto que maneja el IPCC sobre vulnerabilidad actual y vulnerabilidad futura. El Programa ambiental de Nicaragua, ha identificado los territorios que serán priorizados en el estudio. La estrategia reforzada de lucha contra la pobreza, señala los territorios más vulnerables ante fenómenos hidrometeorológicos, y por lo tanto, ante CC.. En la fase II se involucrará a los actores sobre el territorio: las comisiones ambientales, jefes de comarca, alcaldes, los jefes de cooperativa, la población vulnerable, se pretende involucrarlos desde el inicio del proyecto.

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