ramón.
Para Ramón, un desconocido que me es tan familiar
“Mi nombre es Ramón Zamudio Calderón, nací en la ciudad de Moroleón, Guanajuato, el 1 de Mayo de 1975...”
“...mis padres , Ramón Zamudio Rodríguez y Josefina Calderón Huipio...”
“[...] soy el segundo hiijo en el orden de 6 hermanos, 3 hombres y 2 mujeres, mi hermano mayor, José Juan Zamudio Calderón, Alejandra Zamudio Calderón, Jorge Armando Zamudio Calderón, Nadia Isabel Zamudio Calderón y Cristian Eduardo Zamudio Calderón...”
“[...] tengo 4 hijos, Luis Ramón Zamudio Hernández, Osvaldo Javier Zamudio Hernández, Karla Daniela Zamudio Hernández y Paola Lizet Zamudio Valdez.”
Lo curioso es que casi no existen fotografías familiares en las que estemos juntos. por no decir que no las hay. Por supusto, hemos tenido momentos en familia aunque no existan imágenes más que las de mi memoria, sin embargo, supongo que me hubiera gustado que estuvieras en mis pocas fiestas de cumpleaños, y en su lugar, existen fotogrfías en las que aparecen extraños, al menos para mí
Por eso decidí crearme
mis propias memorias
“[...] crecí en un barrio llamado El Llanito [...]. Cursé la primaria en la Escuela Independencia No. 5 en el turno vespertino, en tercer grado gané un concurso de lectura, escritura y ortografía a nivel zona, en los 6 años de primaria siempre fui el más sobresaliente.
Curioso que lo menciones, pero no me sorprende. Siempre has tenido tu orgullo, y quizá en parte por eso siempre nos exigiste lo mismo a mi hermano y a mí. Ojalá hubieras sabido que hay cosas más importantes que un número en papel
De niño me gustaba ir con mi papá a verlo entrenar boxeo y ayudarle en su taller de refrigeración y reparación de electrodomésticos...”
“[...] a los 7 años comenzó mi pasión por el fútbol soccer, jugaba en la escuela y en la calle con mis amigos y jugué en equipos que se formaron en mi barrio hasta los 35 años...”
Las veces que me llevabas a tus partidos han sido de los mejores recuerdos que tengo contigo, que bueno sería haberlo repetifo más
“Durante mi niñez y parte de mi adolescencia, mi papá y mi mamá nos llevaban a balnearios y en vacaciones nos llevaban a la playa, específicamente a Playa Azul Michoacán.
Mi papá en esas ocasiones que nos llevaba al balneario nos enseñó a nadar a mi hermano mayor y a mí.”
“[...] a la edad de 9 años comencé a vender un periódico llamado El Semanario, se vendía miércoles y jueves y tenía que levantarme e ir por él empezando a las 4 o 5 de la mañana, lo vendía por la mañana y por la tarde asistía a la escuela.
[...] También me llevaba con él a su negocio de refrigeración y gracias a eso aprendí acerca de las responsabilidades desde pequeño.
Aunque a veces me lo imaginaba, no creí que hubieras pasado por una niñez tan complicada. Debo decirte que muchas veces te juzgué por habernos exigido tanto siendo tan sólo niños, aún no lo justifico, pero saber el porqué al menos aligera ese peso ojalá que todo hubiera sido diferente
ya comienzo
a verte
mejor
“Cursé la secundaria en la Escuela Técnica No. 26 y un año de bachillerato en el C.B.T.I.S 217 y dejé de estudiar debido a que no contaba con los recursos económicos para pagar los estudios debido a que mi papá estuvo enfermo mucho tiempo debido a un problema de su espalda.
Siempre me gustó leer y estudiar, y por mis propios medios estudié y aprendí a dar soporte y mantenimiento a equipos de cómputo.”
“Después que dejé la escuela comencé a trabajar en la fabricación de ropa de tejido de punto gracias a amigos que me enseñaron a tejer en las máquinas de tejido de punto y en 1993 algunos amigos de mi barrio me invitan a emigrar hacia Estados Unidos.”
“Llegué a un pueblo llamado Leslie, Georgia, para trabajar en el campo, ahí trabajé en la pizca de berenjena, pepino y chile jalapeño alrededor de 3 meses y me cambié a la ciudad de Atlanta, Georgia, donde comencé a trabajar en una fábrica de figuras de cemento y yeso, donde ganaba $5 dólares por hora alrededor de 3 meses...”
Una cosa que he descubierto y que no quisiera admitir es que tenías mucho estilo, con razón siempre alardeabas qie eras guapo,, sólo espero no tener tus entradas algún día
“[...] empecé a trabajar en una compañía de construcción de bardas de contención para nuevas carreteras y puentes, donde viajábamos a trabajar a ciudades y estados diferentes y donde tuve la oportunidad de conocer muchos lugares de los Estados Unidos.”
Tal prece que has tenido experiencias de lo más variadas, lecciones que seguro me habrían parecido interesantes y quizá me habrían ayudado mucho.
Quisiera que te sentaras a un lado y me contaras todos los detalles.
Ven, jala una silla y siéntate
siéntate aquí a mi lado
“Trabajé en dicha compañía por 12 años, entre ese tiempo iba y regresaba a México, ese trabajo me permitió ayudar a mis padres y hermanos...”
que la relación con los hermanos muchas veces es complicada, y por lo que sé la tuya lo es, pero veo que no siempre fue así. Seguro que las cosas mejorarán, a pesar de todo sé que saber querer
Sé
“[...] también trabajé en una compañía de construcción de edificios por 3 años, ahí tuve un accidente al caerme de un edificio del piso 13 y sin saber cómo sucedió caí en el piso anterior con la fortuna de no sufrir ni siquiera un solo raspón.”
¿Quién fue más afortunado? No puedo imaginarme como hubiera sido la vida sin ti, aunque lejos, no fue por decisión propia, y sin saber por qué, siempre te sentías cerca, y aunque aún hoy no estés al lado, al menos no tengo que imaginarte
Que diferente sería
si estuvieras aquí
sería
“En el lapso de ese tiempo conocí a mi esposa Adriana Hernández Barajas [...]. El noviazgo con mi esposa fue porque mi hermano me la presentó, comenzamos a salir y nos hicimos novios...”
Debes saber que siempre me he considerado un romántico. Me conmueve inmensamente ver estas imágenes, pues a pesar de las peleas, yo crecí siempre creyendo en ustedes
“[...] fue muy poco tiempo el que convivimos como novios porque a los 2 meses de noviazgo regrese a Estados Unidos y lo que siguió fue un noviazgo a través de cartas y muy rara vez platicábamos por teléfono...”
Aunque lo suponía, no conocía ese lado tuyo, al menos no así, supongo que algo más saqué de ti
“[...] estando en Estados Unidos le pedí matrimonio y mis padres fueron a pedir su mano, para cuando yo regrese a los 15 días después de ir a un baile se fue a mi casa y en esa semana nos casamos por lo civil y dos meses después por la iglesia.”
Así que mi hermano ya estaba en camino. Me gusta mucho esta fotografía, debo decir que sentí un poco de envidia, así que nuevamente me colé
“En 2014 regresé a Estados Unidos y comencé a trabajar desde entonces en mi actual trabajo que es la fabricación de grifos y reguladores de presión para laboratorios y universidades, en 2020 nace mi hija más pequeña.”
Un asunto que sin duda causó gran revuelo en casa. Aunque no haya sido lo mejor, me alegra saber que lo asumas como parte de tu vida, porque ahora también es parte de la mía
“En todo este tiempo siempre estando al pendiente de mis hijos y tratando de apoyarlos y alentándolos para que terminen sus estudios en las carreras que ellos han elegido”.
Y entonces así es como terminas, Ramón...
Creo en tus palabras. Debo admitir que en muchas ocasiones lo único que hubiera querido de ti era un abrazo, palabras de aliento en los momentos más difíciles de mi vida, que fueras mi aliado en batalla, que estuvieras al lado. Sin embargo, reconozco que sin tus sacrificios y tu ausencia me sería difícil saber dónde estaría parado hoy
Muchas veces te he juzgado por no estar, por ser quien eres, pero realmente no te conocía. Hoy puedo verlo todo más claro, quizá no eres el mejor padre, tampoco perfecto, nadie lo es, y al igual que cualquiera has pasado momentos difíciles, pero has sabido salir adelante y de algún modo te las has arreglado para que yo fuera tu hijo. No quiero ser como tú, pero abrazo todo lo que eres, una parte fundamental de mi vida
Y al final descubrí un tesoro,
y sí tenemos una foto juntos
Para Ramón, mi padre
Te quiero.