El comercio es también una actividad pujante en el Estado y, si bien es la segunda actividad en
importancia por su participación en el Producto Interno Bruto (el 18 por ciento), es la primera en cuanto a generación de empleo ya que más del 22 por ciento de los mexiquenses trabajadores realizan alguna actividad comercial.
Las tiendas departamentales, autoservicios, tiendas especializadas y de conveniencia crecieron
163 por ciento entre 2005 y el 2011. También se realizó una inversión constante que sumó más de 95 millones de pesos para la rehabilitación y mejoramiento de 427 mercados públicos.
Por su parte, la minería es una industria que repuntó en los últimos años al grado que hoy
la producción de plata en el Estado de México ya superó a la obtenida en otras entidades de larga tradición minera como Coahuila, Hidalgo, Guanajuato y Guerrero, por ejemplo.
El valor total de la producción minera mexiquense fue de 21 mil 245 millones de pesos, dos
terceras partes de los cuales correspondieron a minería metálica. En todo el Estado funcionan 251 minas de minerales tanto metálicos como no metálicos y generan casi 6 mil empleos directos en áreas rurales. Para esta actividad se captó una inversión de mil 255 millones de pesos, principalmente de origen extranjero.
Así, la solidez de la industria y del comercio, así como el potencial que ha demostrado la
minería, son puntales que afianzan la gran fuerza mexiquense.