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En la Sala de la Escuela Luján Pérez


Pensamientos y Pensamientas originales del Genialísimo Julio Viera Cuando expongo yo me expongo. San Marcos es él santo de los pintores. Yo sólo quiero que me traten como si fuese extranjero. Existen pinceles propensos a la calvicie. Donde mi caballete pisa florecen las Rosas del Arte. Pululan demasiados cuadros que de cerca no se ve nada, y de lejos... ¡tampoco! No busquéis más el cráneo de Goya: Lo tengo en mi cabeza, (¡Asi voy de cráneo!...) Los retratos que yo pinto se parecen más que a los modelos. El papagayo es el payaso de las aves, julio Viera se asemeja tanto a mí mismo que me confundo con él. ¡Que sublime y maravillosa acuarela es Venecia! Si en vez de caballete utilizo un camello a guisa de de “camellete” es para jorobar a la crítica cretina. Si la Critica es libre, ¡yo también!... No quiero que me comprendan, ¡sino que me com-, pren!... Toda mi producción artística la tengo vendida: La he comprado yo: ¡El negocio está en la reventa! El espejo es el eco de la imagen Si el manicomio no viene a mi, Yo voy a él Napoleón es mi único psiquiatra. No nos fiemos de los galardones honoríficos: ¡Hasta los chorizos tienen medallas! ¡Que sustanciosas esculturas hubiera creado Henry Moore con queso gruyere!... El artista ha de ser un supersensible sismógrafo para que el seísmo de la historia registre su vibrante temblor mágico, misterioso y creativo. Hasta a los más ateos les encanta la música sacra. El crítico viperino es un acomplejado inválido e impotente, obsesionado en querer ser el único entrenador de todos los atletas olímpicos del Arte. Soy de la publicidad secreta. No existe nada más mediocre que el café con leche. El sentimiento arqueológico convierte las momias en seres vivos: ¡Inmensa tentación embalsamadora que hace de las estatuas en dioses inmortales!. Picasso - él sólo - es toda una multitud; Miró es el fantástico tebeo del Arte, (su delirium tremens artístico emborracha a los coleccionistas), y Dalí, de sí mismo, ha convertido una auténtica obra de Arte: Se ha momificado en vida. Más que fotogénico, soy fotogenio. Como era del barrio pesquero de San Cristóbal, en vez de una beca, me dieron una breca.

La modestia excesiva en un hombre superior, que tiene conciencia de su valer, es pura hipocresía. Cuando me hace falta él dinero ¡¡lo pinto!!... De tanto pintar tanto mis pelos se me han desteñido. La volcánica nieve del Teide rocía mis melenas y barbas. Pero, peliagudamente, mis canas son negras. Siempre estoy en la brecha y... ¡a la brocha! El Arte se divide en Julio y en Viera: El Arte soy yo. El que me mira, por el mismo precio, repite. Los tebeos y los cinematográficos dibujos animados fueron mis primeros maestros. Artísticamente empecé a crecer mirando y admirando las pinturas de El Greco. Como nací un día 8 en este año 1988 me siento algo capicúo. El genio tiene la eternidad del instante. Artista: ¡Que la inspiración te pille siempre trabajando!.,. La música y la pintura son hermanas gemelas: Conciertos para ver y Exposiciones para oír. Hasta los balidos saben el autor de “La Pastoral”:¡Bee…Be… Beethoven!. Con "sus "arpilleras", Manolo Millares, nunca echó el Arte en saco roto... Al quitarles los atavíos a la dama de Elche se descubre que tiene enormes orejas. Hay que ser un buen albañil para pintar el alba. No debemos pensar en reconstrucciones arqueológicas del pasado, ni abrumarnos con exactitudes históricas. Las bellas cosas pertenecen a todas las épocas. Son sádicos críticos los que prefieren colgar a los pintores en vez de sus cuadros. Los Museos son los cementerios vivientes del Arte. las pinturas de Sorolla hay que verlas con gafas de sol. Mi esotérico sueño con delirio de grandeza: Pintar el más grande y kilométrico mural jamás realizado: En las murallas de China: Serpenteantes dragones - colosales, infinitos pétreos biombos que ya son históricamente legendarios. Antes me paseaba empuñando un largo pincel-bastón de marta perfumada; ahora llevo entre manos crear una gran obra. Su magnitud sólo la podrá medir el Tiempo. (Un siglo menos en Canarias). Al ser un isleño canario, enjaulado en el Cosmos, soy un Quijoteide. De no haberme llamado Julio Viera hubiera adoptado este seudónimo: Julio Viera.


En el presente mes de Diciembre se exhibe en la Sala Luján Pérez una Exposición-Homenaje al pintor grancanario Julio Viera, con obras de su período Sancristobalino. Nacido en 1.934, en el barrio de San Cristóbal de la capital de Las Palmas, un año antes de la segunda exposición surrealista mundial en Santa Cruz de Tenerife, a la que asiste André Bretón y Benjamin Peret. Era época de entreguerras. Aunque autodidacta, estudia dibujo, pintura, escultura en la Escuela Luján Pérez y, a los veinte y cuatro años ya comienza sus periplos por Bélgica, París, Berlín, Moscú, Roma, Venecia, Madrid, exponiendo en los más importantes países de Europa, quedándose a vivir definitivamente en Palma de Mallorca. En cuanto a la figura de Julio Viera, nos planteamos su actitud ante la pintura y su actitud ante la vida. Él actúa en todo momento con su propia voluntad, sin ajustarse a unas normas o leyes concretas, consciente de su espíritu surrealista. Tiene un espíritu imaginativo, con el mar presente, aludiendo a su origen en el barrio marinero de San Cristóbal. El surrealismo ha dado su fruto en las Islas, como es el caso de Óscar Domínguez, figura reconocida mundialmente. En el caso de nuestra escuela y de su entorno, como no podia ser de otra manera, arraigó de una forma natural, destacando figuras como la de Juan Ismael, Julio Viera, Jorge López, Paco Juan Déniz… El termino “surrealismo” es acuñado por Apollinaire y expresado en el primer manifiesto de 1924 por André Breton: El surrealismo es puro automatismo psíquico, por medio del cual se intenta expresar la verdadera función del pensamiento. Pensamiento dictado en ausencia de todo control ejercido por la razón y fuera de todas las preocupaciones estéticas o morales, plasmando por medio de formas abstractas o figurativas simbólicas las imágenes de la realidad más profunda del ser humano, el subconsciente y el mundo de los sueños. El surrealismo está fielmente representado por André Masson, René Magritte, Yves Tanguy, Max Ernst, Joan Miró y Salvador Dalí, el cual construyó objetos móviles y eróticos que procurarían una emoción sexual especial, La obra de Julio Viera es surrealista-expresionista de gran colorido y dibujo portentoso. Consigue la plasmación de una irrealidad mágica y poética, en la que por medio de la representación de objetos dispares y extraños entre sí, nos sugieren un desconcierto, abierto a lo desconocido, con una capacidad visionaria, mostrando un mundo onírico, una atmosfera daliniana recorre su obra.. Julio Viera en sus pensamientos escribe recordando a las pinturas del Bosco o Archimboldo en el Museo del Prado, así como nombra la “arquitectura líquida” del genial Gaudí. Se comporta como una esponja que va calando en su interior todo lo que se presenta ante su curiosa mirada, ávida de conocimiento. Orlando Hernández Díaz Director de la Escuela Luján Pérez


"Mi amigo Cosme Perdomo Artiles contemplando una regata de barcas” (1956) Igualmente se pudiera denominar de sancristobalista, sancristobaleña, sancristobaliana, sancristobalona o sancristofariana. es una derivación caprichosa de la etapa, época o período pictórico -y pintoresca-de mi mocedad en el barrio pesquero San Cristóbal de mi natal terruño gran canario. Al ser un isleño, no sólo me rodeaba el bravío mar Atlántico de la Atlántida, sino que también me iluminaba el purificador fuego de los volcanes, bebía la sangre del drago milenario y la vibrante brisa de las Hespérides me inspiró convirtiéndome en un esencial metafísico surrealista. El espíritu guanche siempre me acompaña, Y hoy presento aquí una muestra, una sentimental exposición retrospectiva que recrea mi etapa juvenil, perteneciente a la colección particular del Museo Julio Viera de Las Palmas de Gran Canaria. (Ni una hora más ni menos).


JULIO VIERA, UN ARTISTA GENIAL Pocas veces en la vida tenemos la ocasión de tratar a un Artista, con mayúscula, al que podamos calificar de genial. Casi siempre, muchas veces, sin saber el por qué, se nos presenta en sus obras, otras en su vida, otras en la multiplicidad de su quehacer y otras...sin saber el por qué. Pero lo sentimos y lo presentimos. Y nos damos por satisfechos por tropezamos lo imprevisto, por degustar lo inusitado, por palpar lo que generalmente reconocemos después de muerto. Es el caso insólito del artista cuyo nombre encabeza el presente trabajo. Un hombre de nuestro tiempo, un ser con el que convivimos, un artista polifacético con el que la suerte ha hecho que nos tropezáramos: Julio Viera. Y es que su trayectoria vital se ha realizado en diferentes lugares, en muy distintos asentamientos y países. Y los contactos humanos y generacionales se han encaminado a resultados sorprendentemente artísticos aunque siempre enfilados a su intención surrealista. El ha sabido dotar a su creatividad de una magia personalmente poética y luminosa y derramar sobre sus figuras y paisajes su peculiar mundo interior, mundo insólito y marino, legendario y onírico. No en vano nació junto al Atlántico en las islas Afortunadas. Julio Viera nació enfrentado a las figuras canarias de la pintura como fueron el fantasmagórico Néstor de la Torre y los surrelistas Osear Domínguez y Juan Ismael a quién conoció personalmente. Pero en su afán universalista Viera marcha a Bélgica. Y de allí a París, donde reside mucho tiempo y contacta con los grandes del momento. Allí se casa y nacen sus hijos y desde allí se catapulta a numerosos países y poblaciones: Italia, Méjico, España, y un muy largo etcétera. Muy rica su etapa parisina en la contacta con innumerables artistas del momento, de lo que hay constancia histórica, fotos y prensa, con Picasso, con Dalí, amén de otros del mundo incipiente del arte, de su generación. Allí obtuvo múltiples y resonados premios. julio Viera, como todo artista completo, diríamos como artista del Renacimiento, actual, ha invadido con igual éxito otros campos de la creación artística. Como dibujante no tiene límites su rara habilidad. Podemos afirmar que actualmente se encuentra y es considerado como uno de los mejores y más creativos dibujantes de la actualidad. De una fantasía desbordante y de una originalidad sorprendente al tiempo de una sencillez monacal nos impacta con sus creaciones. Es verdaderamente magistral las creo que más de quinientas láminas ilustrativas de la obra de nuestro Miguel de Cervantes, exactamente del Quijote, que aun no han sido editadas. Unas interpretaciones muy originales, bellísimas, acertadas y llenas de poesía y emoción. A su debido tiempo, cuando el centenario, le incitamos a su publicación. Pero ahí están esperando la oportunidad, seguro de que siempre serán exitosas. Las diversas técnicas artísticas no tienen secretos para Julio Viera, como no las tienen para un artista de las cualidades de él. Por todos los caminos se Hega a Roma, donde también estuvo y dejó señal de su presencia en el Museo Vaticano … creador de bellezas está en el cénit de su trayectoria. Julio Viera, el gran Julio Viera, sigue dibujando, pintando, creando arte del bueno para todos. Sebastián Sosa Álamo Ldo. en Historia del Arte Mbro. Societario de AICA


PINCELADAS AUTOBIOGRÁFICAS : «EGO -VÍERAGRAFÍA» Como si fuera un sueño mágico, surrealista y metafísico presiento la prodigiosa llamada del Arte en el claustro materno: Mi primerisima y original Exposición la presento en el vientre de mi madre. Nacido el 8 de mi tocayo mes del 1934, en Las Palmas de Gran Canaria, era demasiado infante para detener la guerra "incivil" española. Con delirio engrandecía al soñar tanto con la Luna; lunáticamente poético pinto cartulinas con tinta de calamar, salsa de azafrán, jugo de remolacha y sangre de chumbos indios; con tiza dibujo kilométrico asfalto. De creativa formación autodidacta amplío mis estudios libres de dibujo, pintura, escultura, perspectiva y composición en la prestigiosa Escuela Lujan Pérez. Mi volcánica época juvenil recibe espontáneas lecciones magistrales de casi todo el mundo, de los libros y, en especial,de los tebeos. Mi ilusionada meta es llegar a ser un magnífico artista... de circo. (En toda la Historia se cuenta que los bufones han sido consejeros de reyes y príncipes). A los 16 años realizo mi prima exposición pública (Galería Wiot). Organizo desenfrenables exhibiciones artísticas por las ciudades de mis Islas -incluso en el fantasmal Islo Samborondón-. En la edad militar escandalizo con mi audaz reto al genial Dalí: Pinto "El Ángel de Canarias", cuadro de tres metros, en el tiempo "récord" de 45 minutos. Mi proeza pictórica me brinda la popularidad con sonoro eco en la Península y Extranjero: "Si Picasso, Miró y Dalí son genios, ¡por qué no puedo serlo yo!, replico. Cruzo "el charco" (1957) de largo periplo: Viajo en calidad de emigrante y trabajo en las minas de carbón de Bélgica: En sus galerías subterráneas expongo y me expongo, realizo con pico y pala estatuas en las carboníferas entrañas de la tierra, ¿algo más hondo y más profundo?. En la Exposición Universal de Bruselas (1958) mi obra se unlversaliza. A la parisina Torre Eiffel, gigantesco monumento al petróleo, la transformo en el Esqueleto de Europa. La Gioconda me sonríe exclusivamente a mí solo; la Venus de Milo aplaude mi genio y me abraza con pasión antigua. Vivo intensamente en Italia (1959): La titánica magnitud de Miguel Ángel refuerza poderosamente mi espíritu; el genio múltiple de Leonardo da Vina inspira mi polifacetismo; adoro el dorado de Tiziano; la elegancia plástica de Rafael y vampirizo en los cuellos de cisne de Boticelli. Todo el Renacimiento renace en mí. ¡Roma se vuelve a incendiar con mi volcánico arte!... En Madrid tomo el Museo del Prado como residencia: "Las Meninas" de Velazquez me engatusan como mininas, el sublime Cuadro es mi Espejo de la Pintura. Me encapricho de las luminosas Pinturas Negras de Goya (su desaparecido cráneo lo tengo en mi cabeza), sus sensuales "Majas" me visten y me desnudan. Al máximo estilizo mi estilo quijotesco, en honor de El Greco. Sediento bebo en la caudalosa Fuente de El Bosco, pionero -con Arcimboldo-el más puro manantial del Sunealismo. Cabalgando en mi caballete "Rocinante" recorro Andalucía, Tánger, Gibraltar, Portugal... Sobre el escenario del Teatro Principal de Toulouse canto mientras pinto una tela: "El único artista abstracto es el Hombre Invisible". Regreso a París (resido hasta el año 1968). Desde la capital Francesa viajo con mi obra exponiendo en los más importantes países de Europa. En Montmartre pinto a la intemperie cuadros de grandes dimensiones. Se cotiza mi pintura. Como un Don Quijote apasionado (1960) me enamoro de Dulcinea: La bella Hannelore -formidable pintora alemana nacida en la perfumada Colonia- y la hago mi modelo, mi mujer y mi esposa. Exponemos muy juntos. Nacen (1961 y en 1965) mis hijos Natalia y Leonardo, mis mejores obras de arte. Multiplico mi talento polivalente y actúo en cafes cantantes, pinto decorados y telones, compongo canciones y grabo discos en "Pathé Marconi", "Ducretet Thomson" y "Typic"; la empresa Garzón publica mis partituras (1962-63). Popularizo mis "Conferencias Cantadas" y dejo afónico a los críticos. Estreno mundial de mi micro-ópera "El Palomo de la Guerra", de un solo aria, la canto en el Teatro de la Opera, pero en su fachada (1964). En el corazón y cerebro de París lanzo mis "Discos Cuadrados" y comestibles y perfecciono la cuadratura del círculo... Mercantil. Organizo y celebro en el Teatro de la Galette - exhibiendo mis mis cuadros en su “may”- el primer homenaje universal en honor a Picasso, colaborando en el espectáculo el escritor y pintor Roberto Arche “Montañés”, el poeta Martín Galán, la bailaora Pastora,. El guitarrista Ortega y el cantaor Chamaco….


Vivo en la rué Fontaine, vecino de André Bretón y del Moulin Rouge, donde hago mi exposición homenaje a Toulouse-Lautrec y canto "El can-can canario". Un extraordinario escándalo provoco cuando intento colgar mis cuadros en el interior del Museo del Louvre (1964). Sólo logro exponerlos en el exterior del magno edificio. Por tal hazaña artística me otorgan el "Gran Prix de I'Originalité" la Radio y Televisión Francesa que filmaron el acontecimiento. Aparezco en primera plana de los periódicos "Le Figaro", "L'Aurore", "Paris-Jours" y otros mundiales rotativos. Fundo y dirijo la revista manuscrita "El Pírgano de Borondón", admitiendo todos los idiomas y las faltas y las sobras ortográficas. Colaboro ardientemente en el semanario "Volcán", creado por el estupendo Leandro Perdomo Spinola para toda la colonia hispana en Bélgica. Dibujo y escribo para la Prensa. Hago contacto amistoso con las personalidades más destacadas y famosas del Arte, de la Literatura y del Espectáculo. Al no soportar más el estudiantil y revolucionario Mayo Francés ( 1968); al comprobar la falsedad política del anagrama emblemático "Fraternité, Egalité et Liberté", desilusionado abandono casi definitivamente París. Prosigo mis viajes internacionales. Soy un canario de altos vuelos, de grandes cantos y encantos y estoy desenjaulado en el Cosmos: "Ala hora del té, es mi Londres", "Puntual atraco a Suiza", "El Mago Berlín", "La Hoz-Limpiada de Moscú", "Un fotogenio en Hollywood" y "Viera en Viena": Todo suena a vals. En las Olimpiadas de México (1968) mis pinturas agasajan a Cantinflas, me premian con el medallón Calendario Azteca de Oro. Regreso a Las Palmas (1969) y ofrezco una antològica homenaje al fabuloso y siempre admirable Néstor, el salón lo "aromatizo" con pulpos asados al brasero. En la Casa Ricard de Barcelona rindo tributo a Gaudi, el psicodélico Neptuno de la Arquitectura Líquida. Por fin llego a Palma de Mallorca (1970). Dos meses de exposición en el Edificio Minaco. Como preludio pinto con tinta de calamar "El fantasma de Chopin" en una sábana (Playa de Palma); en la "rueda de prensa" canturreo mis respuestas. Ofrezco un cóctel y un periódico autobiográfico a guisa de catálogo, destacándose esta frase; "Soy profeta en mi tierra, aunque prefiero que todos me traten como si fuera extranjero". Voy de romería a Roma y ofrendo a su Santidad el Papa Pablo VI mis cuadros de dos metros "El Cristo Negro" y "El Cristo del Atlántico", que figuran en la Pinacoteca Paulina del Vaticano. Edito en Madrid "Atlántida 2002, una novela capicúa", prologada por Tip y Coll. Impiden mi buena intención de cambiar un cuadro mío por el velazqueño "Las Meninas" del Prado. Los madrileños casi me meten en un socavón. Publico "La quijotesca locura de llamarme El Geniralísimo", de medio metro. El 20 de septiembre de 1984 firmo un contrato; Es el promotor, "marchand" y representante artístico universal de mi obra, en exclusiva. Tengo Exposición Permanente en su Galería… Todos los años expongo mis obras en Palma, en la Península y en el extranjero. Donde mi caballete pisa florecen las rosas del Arte. Publico mi novela "La resurrección del gato" (1985) con ilustrísimas ilustraciones mías, no del fabuloso felino. Firmo y numero mis litografías, son únicas: Todas están con el número 1. Termino de ilustrar -103 dibujos- el Quijote (1986), y engordo 10 kilos al tragarme Sancho Panza. Varias impresiones de mis libros; nuevas visitas a Italia; viajes y exposiciones en Alemania, América... En un lienzo de 30 metros pinto un "mural" titulado "La Playa Fantástica", (decora el supermercado "Mercoisa"). Retoco infinitos proyectos para un cercano futuro. Siempre en constancia superación preparo distintas y diferentes obras de arte. Rindo homenaje a Goya, 1996. Mis pinturas figuran internacionalmente en iglesias, museos, galerías y en inteligentes colecciones particulares. Siempre es mejor colgar el cuadro que al pintor. De no haberme llamado Julio Viera me hubiese puesto este seudónimo:

JULIO VIERA EN LA ESCUELA LUJÁN PÉREZ  

Exposición de Julio Viera en la Sala de Exposiciones de la Escuela Luján Pérez. La muestra recogía la Serie Sancristobalina.

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